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LECCIÓN 1 – HIJO DE DAVID – PARA EL 2 DE ABRIL DE 2016

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“Noche de Navidad” Guido Reni, 1640 Italia (Aceite al Oleo)


Los pensamientos pertenecientes a “Escuela Sabática para Maestros” no representan la postura oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día local o mundial. Este es el trabajo,  esfuerzo y pensamiento de un hermano laico de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, cuyo principal objetivo es proveer extra información a la Lección de Escuela Sabática, para que le sea de ayuda al maestro para poder entender y explicar de una manera mas clara y nutrida la lección de Escuela Sabática. Tratamos de no presentar temas controversia-les, ni polémicos y evitamos las ideas que promueven el fanatismo y el extremismo en nuestra iglesia. Si nuestro comentario no es de su ayuda o de su agrado, le pedimos por favor, que sencillamente lo descarte. Cualquier comentario, pregunta o sugerencia, por favor escriba a elhermanotony@gmail.com


Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 1: Para el 2 de abril de 2016

HIJO DE DAVID

Sábado 26 de marzo_________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Mateo 1; Marcos 12:35-37; Isaías 9:6, 7; Romanos 5:8; Juan 2:25; Jeremías 29:13; Mateo 2:1-14.

PARA MEMORIZAR:
 “Él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mat. 1:21).

INSPIRADO POR EL ESPÍRITU SANTO, Mateo empezó su libro con una genealogía; pero no con cualquiera, sino con la de Jesucristo. Y comenzó no solo con una genealogía, sino con una que revela algunos antepasados que a la mayoría de la gente no le gustaría, necesariamente, tener entre los suyos.

Tal vez, como él mismo era casi un marginado, Mateo podía identificarse con tales antepasados. Él era un judío recolector de impuestos, que se había vendido a los enemigos y, realmente, le pagaba a Roma por la oportunidad de sentarse allí y cobrar impuestos los judíos, su propio pueblo. Ciertamente, no habrá sido un hombre muy amado en su nación.

Los humanos pueden mirar la apariencia exterior, pero Dios ve el corazón. Y, no hay dudas –mirando el corazón de Mateo– de que el Señor lo eligió a él, un recolector de impuestos (publicano), para estar entre sus discípulos. Y cuando lo llamó, Mateo aceptó, renunciando a la vida que había tenido antes a cambio de una vida nueva en Jesús.

De este modo, Mateo siguió a su Señor, y guardó registros, para un día devolver algo a su pueblo y al mundo. Y no sería un recibo de impuestos, sino un informe precioso de la vida de Jesús.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Jesús murió para salvar a su pueblo de sus pecados, y la redención en Cristo significa cesar de transgredir la ley de Dios y liberarse de todo pecado; ningún corazón que está agitado de enemistad contra la ley de Dios está en armonía con Cristo, quien sufrió en el Calvario para vindicar y exaltar la ley delante del universo…

Si bien debemos estar en armonía con la ley de Dios, no somos salvados por las obras de la ley; sin embargo, no podemos ser salvados sin obediencia. La ley es la norma por la cual se mide el carácter. Pero no nos es posible guardar los mandamientos de Dios sin la gracia regeneradora de Cristo. Sólo Jesús puede limpiarnos de todo pecado. El no nos salva mediante la ley, pero tampoco nos salvará en desobediencia a la ley.

Nuestro amor a Cristo será proporcional a la profundidad de nuestra convicción de pecado, y por medio de la ley es el conocimiento del pecado. Pero, cuando nos observamos a nosotros mismos, fijemos la mirada en Jesús, quien se dio a sí mismo por nosotros a fin de redimirnos de toda iniquidad. Mediante la fe apropiémonos de los méritos de Cristo, y la sangre purificadora del alma será aplicada (Fe y obras, {FO}, pp. 98, 99).

Tan pronto como San Mateo oyó el llamamiento del Salvador, se levantó de inmediato, dejó todo y lo siguió. Tan pronto como la palabra divina viene a nuestros corazones, Dios desea que la recibamos, y es lo correcto aceptarla con gozo. Hay “gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente”. Y hay gozo en el alma que cree en Cristo (Palabras de vida del gran Maestro, {PVGM}, pp. 27, 28).

En su agradecida humildad, Mateo deseaba mostrar su aprecio por el honor que se le había concedido; y. reuniendo a los que habían sido sus asociados en los negocios, en el placer y en el pecado, hizo una gran fiesta para el Salvador. Si Jesús lo llamaba a pesar de ser tan pecador e indigno, seguramente aceptaría a sus anteriores compañeros quienes, según pensaba Mateo, eran mucho más merecedores que él. Mateo tenía un gran anhelo de que ellos compartiesen los beneficios de la misericordia y gracia de Cristo. Deseaba que ellos supiesen que Cristo no… despreciaba ni odiaba a los publicanos y pecadores. Quería que ellos conocieran a Cristo como el bendito Salvador…

Los fariseos vieron a Cristo visitando a los publicanos y pecadores y comiendo con ellos… Esos hombres que pretendían ser justos, que no sentían necesidad de ayuda, no podían apreciar la obra de Cristo. Se colocaban donde no podían aceptar la salvación que había venido a traer. Ellos no acudían a él para poder tener vida. Los pobres publicanos y pecadores sentían su necesidad y aceptaban la instrucción y la ayuda que sabían que Cristo podía darles.

Para Mateo mismo, el ejemplo de Jesús en el banquete fue una constante lección. El publicano despreciado vino a ser uno de los evangelistas más consagrados, y en su propio ministerio siguió muy de cerca las pisadas del Maestro (Conflicto y valor, {CV}, p. 284).

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Lección 1 // Domingo 27 de marzo_______________________

UN LIBRO DE GÉNESIS

“Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David” (Mat. 1:1).

Desde el mismo comienzo, Mateo llama a su obra un “libro” (del griego biblos, que puede significar un “escrito sagrado”), un “libro de la genealogía” o de los antepasados de Jesús. De hecho, la palabra griega traducida como “genealogía” o “generación” viene de una palabra que puede ser traducida como “génesis”. Por eso, se puede decir que Mateo comenzó su evangelio con “un libro de génesis”.

Así como el Antiguo Testamento mismo comienza con un libro sobre la creación del mundo, Mateo (y por ende, el Nuevo Testamento mismo) comienza con un libro acerca del Creador mismo y de la obra de redención que solamente el Creador podía realizar.

¿Qué nos indican los siguientes textos acerca de Jesús? Juan 1:1-3; Heb. 1:1-3; Miq. 5:2; Mar. 12:35-37.

1En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2Este era en el principio con Dios. 3Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. San Juan 1: 1-3

1Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, 2en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo; 3el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, Hebreos 1: 1-3

2Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Miqueas 5: 2

35Enseñando Jesús en el templo, decía: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? 36Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, Hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies. 37 David mismo le llama Señor; ¿cómo, pues, es su hijo? Y gran multitud del pueblo le oía de buena gana. Marcos 12: 35-37

“Desde los días de la eternidad, el Señor Jesucristo era uno con el Padre; era la ‘imagen de Dios’, la imagen de su grandeza y majestad, ‘el resplandor de su gloria’ […].

“Al venir a morar con nosotros, Jesús iba a revelar a Dios tanto a los hombres como a los ángeles. Él era la Palabra de Dios: el pensamiento de Dios hecho audible” (DTG 11). Sin embargo, la divinidad de Cristo no ocupaba el lugar principal en el pensamiento de Mateo, en contraste con Juan (ver Juan 1:1-4), quien inmediatamente escribe acerca de esta divinidad antes de comenzar a tratar el lado humano de Jesús (ver Juan 1:14). En cambio, Mateo se concentra mucho en la humanidad de Cristo: Jesús como ‘el hijo de David, el hijo de Abraham’. Luego repasa, desde Abraham, el linaje de los antepasados humanos de Jesús hasta su nacimiento, todo con el deseo de mostrar a sus lectores que Jesús de Nazaret era realmente el Mesías predicho en las profecías del Antiguo Testamento.

Por supuesto, la familia y los antepasados son importantes. Al mismo tiempo, en cuanto al evangelio se refiere, nuestros padres, o abuelos o cualquiera de nuestros antepasados son irrelevantes. Entonces, ¿qué es importante aquí, y por qué? Ver Gál. 3:29.

Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

(DOMINGO Y LUNES)

La palabra “EVANGELIO” significa “Buenas noticias” o “Un Mensaje lleno de gozo”. El “evangelio” significa “mensaje”, pero en éste caso “Evangelio” significa un libro entero. Por esa razón se dice el Evangelio según Mateo.

La palabra “Santo” o “San” con que se reconocen a los escritores del Nuevo Testamento, es una palabra que la Iglesia Católica, se la ha agregado a los escritores; dicho en otras palabras, el llamarle “Santos” a los escritores del Nuevo Testamento, tiene su origen en la iglesia Católica.

La palabra “San” es meramente un título y no representa ninguna clase de autoridad eclesiástica.

La iglesia Católica comenzó llamándole “Santos” a los apóstoles, y ha continuado llamándoles “Santos” a todos aquellos que ellos así lo consideran correcto o necesario.

Se escucha extraño decir San Adán, San Enoc, San Noé, San Moisés, San Elías o San Daniel, se escucha extraño porque esa no es la costumbre de la Biblia, pero después que fue escrito el Nuevo Testamento, apareció la Iglesia Católica con esa novedad, que todos la seguimos y la practicamos hasta el día de hoy. ¿Tiene algo de malo en llamar a los apóstoles “Santos”? Eso usted lo decidirá, yo solo se lo escribo para que usted sepa los orígenes de ciertas “tradiciones de la Iglesia Adventista del 7mo Día”.

Por línea general se cree que el evangelio de Mateo, fue escrito es el idioma nativo de Palestina. Para esos días ya no se hablaba en Palestina el “Hebreo” puro de antes, sino que el idioma era una mezcla de caldeo con el idioma sirio, y se le llamaba “sirio-caldeo” o “arameo” Sin ninguna duda ese idioma lo habló Jesucristo naturalmente con sus discípulos y los habitantes de la región.

También por línea general se cree que el resto del Nuevo Testamento se escribió en griego; y la razón para esto, era por que el griego era el idioma que se usaba en los países que Alejandro El Grande había conquistado, y esto sucedía especialmente en Judea y en todas las regiones donde los apóstoles trabajaron impartiendo el mensaje.

De cualquier manera, el evangelio de Mateo que existe en nuestros días está disponible solamente en griego. El idioma de Palestina que era el “sirio-caldeo” se ha considerado ya un idioma perdido. Entonces se levanta la pregunta: ¿Quién es el autor de la traducción del Libro de Mateo? A ciencia cierta no se sabe, uno de los pocos testimonios con respecto a esto, lo da uno de los primeros padres de la iglesia, llamado Anastasio; el dejo escrito que el Libro de Mateo fue traducido al griego por Santiago el hermano de Jesús, él mismo apóstol que escribió el Libro de Santiago.

De la vida de Mateo se sabe muy poco: Mateo también es llamado Levi, hijo de Alfeo, y era hermano de Santiago el menor.

Mateo era un publicano, o sea un colector de impuestos, que trabajaba para el gobierno romano. Este era un oficio muy odiado por los judíos, ya que siempre éste oficio era acompañado por la extorsión.

Cuando Mateo fue llamado por Jesucristo a predicar el evangelio, gustosamente renunció a dos cosas importantes en su vida: la primera renuncia fue a su oficina tributaria y la segunda fue a su nombre, de allí en adelante no se llamó mas Leví, sino Mateo.

La tradición dice que Mateo era un hombre que vivía solo de hiervas y de agua. También dice la tradición que Mateo fue a Egipto y a Etiopía a predicar el evangelio. En Egipto se dice que Mateo resucitó al hijo del Faraón, y además sanó a la hija del Faraón de lepra, ella se llamaba Efigenia. En Etiopía se hospedó en casa del Eunuco, a quien Felipe había bautizado. Allí mismo dice la tradición que Mateo, despojó de sus poderes a dos poderosos magos que afligían a la ciudad con encantos y enfermedades. Todo esto lo dice la tradición; por favor recuerde que la tradición, es aquella información que se pasa de generación a generación a veces de manera escrita, pero casi siempre es en forma verbal. Esta información no tiene una base sólida, pero muchas veces es interesante saber esa información que los pueblos guardan tanto de sus tierras, de sus actos, como de sus habitantes.

De la muerte de Mateo tampoco se sabe mucho. Sócrates quien vivió en el siglo V, dice que Mateo fue a predicar a Etiopía y que murió martirizado en una ciudad llamada Nadebbar, hay otros que dicen que Mateo fue a Persia y fue allí donde murió. De acuerdo a la información que dan las leyendas griegas, se cree que Mateo murió de manera pacífica, pero de acuerdo a las iglesias del Este, se cree que Mateo murió martirizado. Todas las informaciones que se tienen de la muerte de Mateo, ninguna de ellas tiene un buen fundamento. El espíritu de profecía no dice nada, con respecto a su muerte.

Mateo comienza su libro con la Genealogía de Jesucristo; tanto la genealogía de Mateo, como la de Lucas, fueron extraídas de “El Libro de las Generaciones” o “El Linaje de los Reyes” que son archivos públicos, que son cuidadosamente y celosamente preservadas, bajo el estricto cuidado del sanedrín.

La genealogía es la prueba para todos aquellos que reclaman ser el Mesías. Las preguntas para aquellos que reclaman ser el Mesías son: 1-¿Es hijo de David?; 2-¿Es hijo de Abraham?

El Mesías tenía que ser hijo tanto de David, como de Abraham. David representa la dinastía de Israel y Abraham representa la religión de Israel. David le entrega al Mesías sangre real, un cetro y un trono; Abraham le entrega al Mesías, el legado de fe y esperanza a través de la religión.

La Palabra “HIJO” en hebreo representa una variedad de significados, entre ellos están: hijo, nieto o descendiente. Es importante descubrir la genealogía de Jesús hasta David, porque la promesa y profecía dijo que el Mesías, sería un descendiente directo de la familia de David. Sería imposible convencer a un judío del Mesías, si no se probaba que era descendiente de David, y a pesar de que se les pudo probar el linaje de Cristo, aún no se les logró convencer.

También la promesa del Mesías se le hizo a Abraham. Los judíos esperaban que el Mesías también fuera descendiente de Abraham. A pesar del nacimiento humilde de Jesús, su linaje comprueba que él es descendiente de estos dos ilustres personajes: Abraham el padre de la fe y David el dulce cantor de Israel.

¿Cuál es la diferencia entre los nombres “Jesús”, “Cristo” y “Jesucristo”?

El nombre Jesús es el nombre personal que usó “Jesús” como ser humano aquí en la tierra.

El origen de éste nombre se inicia con la orden que le da el ángel Gabriel a José; esto lo encontramos en “Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados.” A través de este nombre Jesús fue conocido por sus contemporáneos, es decir por la gente de su pueblo, de su tiempo, sus amigos, sus vecinos, etc.; este nombre sencillamente identificaba a Jesús como: “Jesús el hijo de José el carpintero.”

CRISTO: La palabra Cristo viene de la palabra griega “JRISTOS”, y la palabra “JRISTOS” fue tomada de la palabra hebrea “MASHIAJ”

La palabra “MASHIAJ” es la misma palabra que en español es traducida como “MESÍAS” La palabra “MASHIAJ” significa “UNGIDO”. Por lo tanto si a Jesús se le llama “MESÍAS” ó se le llama “CRISTO” se le está llamando “EL UNGIDO”

LA PALABRA CRISTO (JRITOS) Y MESÍAS (MESHIAJ) SIGNIFICA UNGIDO

En el Antiguo Testamento se UNGÍAN, algunas personas que tenían que desempeñar cargos extremadamente importantes, ó personas que eran consagrados para servicios especiales ó servicios sagrados; y entre ellos estaban: El Sumo Sacerdote, un profeta y un rey. A éstas personas se les daba el nombre de  “MASHIAJ” ó “MESÍAS” ó “UNGIDOS”

En las profecías mesiánicas la palabra “MESÍAS” fue tomada específicamente para aplicársela al Redentor del mundo; quién tenía que desarrollar los tres trabajos ó representar los tres títulos de un UNGIDO que son: Profeta, Sumo-Sacerdote y Rey.

Profeta: Vino a éste mundo a representar ó hablar por el Padre a los Hombres.

Sumo-Sacerdote: Vino a éste mundo a interceder por el hombre ante Dios a través de su muerte en la cruz, y ascendió al cielo para representar a los hombres frente al Padre.

Rey: A todo el que le acepta como Rey, se le es prometido una ciudadanía perfecta, en santidad y armonía por la eternidad.

Jesús es el “Ungido de Dios”  18El Espíritu del Señor reposó sobre mí: por lo cual me ha consagrado con su unción divina, y me ha enviado a evangelizar a los pobres, a curar a los que tienen el corazón contrito, 19a anunciar libertad a los cautivos y a los ciegos vista, a soltar a los que están oprimidos, a promulgar el año de la misericordia del Señor o del jubileo, y el día de la retribución.  Lucas 4  Torres-Amat

El problema del judío fue que aceptaron a Jesús como el hijo de José el carpintero, pero no pudieron aceptar a Jesús como EL UNGIDO, EL CRISTO o EL MESÍAS de Dios para nuestra redención.

Es por eso que Mateo comienza muy elocuentemente dando el linaje familiar de Jesús, ya que las profecías sostenían que el MESÍAS ó UNGIDO ó CRISTO tenía que descender de Abraham; padre de la nación hebrea; así como también tenía que descender de David; fundador del linaje real en la nación hebrea. Mateo presenta la evidencia necesaria de que Jesús cumple con las condiciones de ser descendiente de estos dos importantes e ilustres personajes; Abraham el padre de la fe hebraica y David fundador del linaje real hebreo.

JESUCRISTO ó JESÚS EL CRISTO

Cuando se unen estos dos nombres se está haciendo una de las confesiones de fe mas sublimes del universo; sencillamente se esta diciendo: Creo que Jesús el hijo de José y María, es también “El CRISTO DE DIOS”, que vino a este mundo para salvarme de mis pecados; él es mi Salvador, mi Sumo-Sacerdote y mi Rey.

Razones importantes de la genealogía de Cristo:

-Es una prueba de la humanidad de Cristo, demostró que fue Judío y que también fue gentil

-Marca la importancia de su nacimiento en la historia de la humanidad

-Demuestra el linaje real de Cristo

-Demuestra como el pasado se preparó para recibir a Cristo

-Demuestra la grandeza de su linaje: Abraham, Isaac, Jaco, David, Asa, Josafat, Ezequías, Josías, Zorobabel.

-Demuestra también la bajeza de su linaje: Jeroboam, Abía, Uzías, Manasés, Amón, Joconías, Rahab, Tamar.

Así como la grandeza de linaje corría por sus venas, también la bajeza de personas con nombre obscuros corrían por sus venas. Al final de todo, el antepasado de Jesucristo, lo deja con poco espacio, para él poder gloriarse, Cristo tiene muy poca gloria personal con el historial de todo su antepasado.

La salvación que Cristo le ofrece al mundo, acepta, perdona y redime desde la persona que tiene el mas honorable nombre, hasta la persona que tiene el mas obscuro y bochornoso nombre.

Interesantemente la genealogía de Cristo, toma a muchos de los hijos menores, en vez de los primogénitos de cada familia para continuar el linaje de Cristo: Por ejemplo Abraham era el hijo menor de Taré, Isaac fue el hijo menor de Abraham, Jacob fue el hijo menor de Isaac, y Judá fue el hijo menor de Jacob de donde continuo el linaje de Jesús. Los hijos de Judá que tuvo con Tamar, son Fares y Sara; pero Fares quien era el menor, fue tomado para continuar con el linaje de Cristo.

Lo mismo le ocurrió a David, él fue el hijo menor. Le siguió Salomón, también el menor de la familia, y se menciona a Natán que era del lado de María, que también fue el hijo menor de la familia. Terminamos con Jesús, quien fue el primogénito de María, pero fue el hijo menor de José y también el Unigénito Hijo de Dios. Jesús abarca tres: UNIGENITO, PRIMOGENITO, Y EL MENOR DE LOS HIJOS.

En la genealogía de Jesús se mencionan 5 mujeres, Rahab, Ruth, Tamar, Betsabe, y María, de ellas cinco encontramos a dos que son gentiles: Rahab que era cananea y Ruth que era moabita.

Jesucristo fue un verdadero rey, un verdadero judío, un verdadero hombre, y el verdadero hijo de Dios

VERDADERO REY: Jesús era “Hijo de David” Era descendiente de la línea directa del rey David, Tenía derecho natural, además tenía derecho civil a la tierra y al trono que era del rey David. En el tiempo en que vivió Jesús, no había otro heredero que pudiera reclamar el trono como lo pudo haber hecho Jesús. Herodes no tenía pruebas para reclamar el reinado de Israel, él era un impostor, un traidor y un asesino, trató de asesinar al verdadero y único heredero al trono de David que era Jesús.

VERDADERO JUDIO: Jesús era “Hijo de Abraham”, al ser “hijo de David” automáticamente se colocaba como “hijo de Abraham” Esto era para satisfacción de los judíos, quienes reclamaban que la salvación y la bendición venía a través de la descendencia de Abraham.

VERDADERO HOMBRE: Jesús era “Hijo de Adán” Lucas a diferencia de Mateo va mas lejos de las limitaciones judías, Lucas presenta a Jesús como propiedad de la humanidad entera, perteneciente a toda la raza humana, Lucas presenta a Jesús como la luz, la esperanza y la salvación para todo el hombre.

VERDADERO HIJO DE DIOS: Jesús era “el Hijo de Dios” De la misma manera que Adán tenía la potestad divina de empezar una nueva raza en la tierra, de la misma manera Jesús tenía la potestad divina de comenzar una nueva religión en la tierra. En el residía toda la potestad divina del Padre y la presencia completa del Espíritu Santo.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

La naturaleza humana del Hijo de María, ¿Fue cambiada en la naturaleza divina del Hijo de Dios? No. Las dos naturalezas se mesclaron misteriosamente en una sola persona: El Hombre Cristo Jesús. En él moraba toda la plenitud de la deidad corporalmente. Cuando Cristo fue crucificado, su naturaleza humana fue la que murió. La Deidad no disminuyó ni murió; esto habría sido imposible. Cristo, el inmaculado, salvará a cada hijo e hija de Adán que acepte la salvación que se le ofrece, que consienta en convertirse en hijo o hija de Dios. El Salvador ha comprado a la raza caída con su propia sangre.

Este es un gran misterio, un misterio que no será comprendido plena y completamente, en toda su grandeza, hasta que los redimidos sean trasladados. Entonces se comprenderá el poder, la grandeza y la eficacia de la dádiva de Dios para el hombre (Comentario Bíblico Adventista, t. 5 p. 1088).

El cielo sabía que el hombre necesitaba un maestro divino. La compasión y simpatía de Dios se despertaron en favor de los seres humanos, caídos y atados al carro de Satanás; y cuando llegó la plenitud del tiempo, él envió a su Hijo. El que había sido señalado en los concilios del cielo, vino a esta tierra como instructor del hombre. La rica benevolencia de Dios lo dio a nuestro mundo; y para satisfacer las necesidades de la naturaleza humana, se revistió de humanidad. Para asombro de la hueste celestial, el Verbo eterno vino a este mundo como un niño impotente. Plenamente preparado, dejó los atrios celestiales y se alió misteriosamente con los seres humanos caídos. “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1:14).

Cuando Cristo dejó su alto comando, podría haber tomado sobre sí cualquier condición de la vida que hubiese querido. Pero la grandeza y la jerarquía no representaban nada para él, y eligió el modo de vivir más humilde. No había de gozar de lujos, comodidades, ni complacencia propia. La verdad de origen celestial había de ser su tema; tenía que sembrarla en el mundo, y vivió de tal manera que era accesible para todos (Consejo para los Maestros, p. 246).

Los hijos de Dios son sus representantes en la tierra y él quiere que sean luces en medio de las tinieblas morales de este mundo. Esparcidos por todos los ámbitos de la tierra, en pueblos, ciudades y aldeas, son testigos de Dios, los medios por los cuales él ha de comunicar a un mundo incrédulo el conocimiento de su voluntad y las maravillas de su gracia. El se propone que todos los que participan de la gran salvación sean sus misioneros. La piedad de los cristianos constituye la norma mediante la cual los infieles juzgan al Evangelio (La Maravillosa gracia de Dios, p. 56).

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Lunes 28 de marzo // Lección 1_________________________

UN LINAJE REAL

No importa qué conceptos tuvieran los judíos con respecto a la venida del Mesías, una cosa era cierta: el Mesías sería de la casa de David. (Aún hoy muchos judíos religiosos que esperan al Mesías creen que debe venir de la casa de David.) Por eso, Mateo comenzó su Evangelio estableciendo la identidad de Jesús como el Mesías. Por cuanto el Mesías había de ser de la simiente de Abraham (Gén. 22:18; Gál. 3:16), el Padre de la nación judía, y del linaje de David, Mateo procura mostrar el linaje de Jesús y su directa vinculación no solo con Abraham (como estaban la mayoría de los israelitas), sino también con el rey David. Muchos comentadores creen que Mateo pensaba en una audiencia mayormente judía; de allí el fuerte énfasis en establecer las credenciales mesiánicas de Jesús de Nazaret.

Lee los siguientes textos. ¿De qué manera favorecen la compresión de lo que Mateo procuraba presentar?

2 Sam. 7:16, 17; Isa. 9:6, 7; 
Isa. 11:1, 2; Hech. 2:29, 30

16Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente. 17Conforme a todas estas palabras, y conforme a toda esta visión, así habló Natán a David. 2 Samuel 7

6Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. 7Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto. Isaias 9

1Saldrá una vara del tronco de Isaí, y un vástago retoñará de sus raíces. 2Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Isaías 11

29Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. 30Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, Hechos 2

 

Todo esto nos ayuda a entender por qué el Evangelio de Mateo comienza como lo hace: “Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David” (Mat. 1:1). Primero y principalmente, se describe a Jesucristo como el “hijo de David”. Y así como esta descripción de Jesús está al comienzo del Nuevo Testamento, hacia el final leemos estas palabras: “Yo Jesús, he enviado a mi ángel para darles a ustedes testimonio de estas cosas que conciernen a las iglesias. Yo soy la raíz y la descendencia de David, la brillante estrella de la mañana” (Apoc. 22:16, NVI). Jesús sigue siendo la “raíz y la descendencia de David”.

Qué testimonio poderoso de la naturaleza humana de Jesús y de su humanidad; nuestro Creador se ha vinculado con nosotros de maneras que apenas podemos imaginar.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

No podemos entender cómo Cristo se hizo un pequeño e indefenso bebé. El pudo haber venido a la tierra con tal hermosura que se diferenciara totalmente de los hijos de los hombres. Su rostro pudo haber sido radiante de luz, y su cuerpo alto y hermoso. Pudo haber venido en una forma tal que encantara a los que lo miraran; pero ésta no fue la forma en la cual Dios planeó que apareciera entre los hijos de los hombres. Debía ser semejante a los que pertenecían a la familia humana y a la raza judía. Sus facciones tenían que ser semejantes a las de los seres humanos, y no debía tener tal belleza en su persona, que la gente lo señalara como diferente de los demás. Debía venir como miembro de la familia humana y presentarse como un hombre ante el cielo y la tierra. Había venido a tomar el lugar del hombre, a comprometerse en favor del hombre, a pagar la deuda que los pecadores debían. Tenía que vivir una vida pura sobre la tierra, y mostrar que Satanás había dicho una falsedad cuando afirmó que la familia humana le pertenecía a él para siempre, y que Dios no podía arrancarle a los hombres de sus manos.

Los hombres contemplaron primero a Cristo como un bebé, como un niño…

Cuanto más pensemos acerca de Cristo convirtiéndose en un bebé sobre la tierra, tanto más admirable parece este tema. ¿Cómo podía ser que el niño indefenso del pesebre de Belén siguiera siendo el divino Hijo de Dios? Aunque no podamos entenderlo, podemos creer que Aquel que hizo los mundos, por causa de nosotros se convirtió en un niño indefenso. Aunque era más encumbrado que ninguno de los ángeles, aunque era tan grande como el Padre en su trono de los cielos, llegó a ser uno con nosotros. En él, Dios y el hombre se hicieron uno; y es en este acto donde encontramos la esperanza de nuestra raza caída. Mirando a Cristo en la carne, miramos a Dios en la humanidad, y vemos en él el brillo de la gloria divina, la imagen expresa de Dios el Padre (Mensajes selectos, t. 3, p. 144).

Cristo no tenía mancha alguna de pecado, pero al tomar la naturaleza del hombre se expuso a los más crueles ataques del enemigo, a las tentaciones más sutiles, al dolor más profundo. Sufrió al ser tentado. Fue hecho semejante a sus hermanos para que pudiera mostrar que mediante la gracia, los hombres podían vencer las tentaciones del enemigo… Oigamos sus palabras: “He aquí, vengo; en el rollo del libro está escrito de mí; el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón” (Salmos 40:7, 8). ¿Quién es éste que así anuncia el propósito de su venida a la tierra? Isaías nos dice: “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz” (Isaías 9:6)… (En lugares celestiales, p. 43).

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Lección 1 // Martes 29 de marzo________________________

EL ÁRBOL GENEALÓGICO TEMPRANO DE JESÚS

Más allá de David, ¿a quién más encontramos en el árbol genealógico de Jesús? Mat. 1:2, 3.

2Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos. 3Judá engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram.

Las mujeres no eran generalmente incluidas en las genealogías; entonces, ¿por qué razón se incluiría aquí a una mujer llamada Tamar? Para comenzar, ¿quién había sido ella?

Tamar fue una mujer cananea que se casó sucesivamente con dos hijos de Judá. Ambos hombres murieron por su impiedad sin que Tamar tuviera hijos. Su suegro, Judá, le prometió a Tamar que le daría a su tercer hijo en matrimonio cuando este tuviera suficiente edad. Sin embargo, esto no ocurrió nunca.

Así que, ¿qué hizo Tamar? Se disfrazó como una prostituta y se unió nada menos que con Judá, quien no tenía idea de quién era esa mujer. Meses más tarde, cuando el embarazo era evidente, Judá inició la acción para que esta Tamar inmoral fuera muerta… hasta que ella reveló a Judá que él era el padre de su bebé.

Esto puede sonar como un deslucido melodrama, pero es parte de los antepasados humanos de Jesús.

Lee Mateo 1:4 y 5. ¿Quién más sorprende que esté incluida en la genealogía?

4Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón. 5Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí.

¿Rahab, la prostituta cananea? Aparentemente, sí. Después de proteger a los espías israelitas en Canaán, parece que se casó con uno de los antepasados de Jesús.

¿Quién más está en esta lista? Mat. 1:5, 6.

6Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías. 7Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías, y Abías a Asa.

Rut fue una mujer virtuosa que, sin haber tenido opción, procedía de los odiados moabitas: el producto de una relación incestuosa entre un Lot ebrio y una de sus hijas. Betsabé, la esposa de Urías, fue la mujer que el rey David, en forma egoísta, envió a buscar mientras su esposo estaba en el frente de batalla. David también era un pecador que necesitaba un Salvador. David poseyó numerosas cualidades destacadas, pero por cierto no era un modelo como padre de familia.

Si Dios nos recibe a pesar de nuestras faltas y limitaciones, ¿de qué forma podemos lograr recibir a otros, a pesar de sus faltas y limitaciones?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

(MARTES Y MIÉRCOLES)

Cuatro mujeres son introducidas en la genealogía de Jesucristo, tres de ellas tienen pasados obscuros y dos de ellas tienen documentos extranjeros.

Tamar fue una viuda olvidada y sin hijos, su primer esposo se llamo Er y era el primogénito de Judá, por ser un hombre pecador, Dios le quito la vida. Onan fue el segundo esposo de Tamar, Onan era hermano de Er e hijo de Judá, la ley decía que si una mujer enviudaba, se casaba con el siguiente hermano menor de su esposo, si éste estaba soltero.

Onán fue muerto por Dios también, su pecado era verter el semen en tierra para evitar el embarazo de Tamar, cada vez que estos tenían relaciones sexuales. Al quedar embarazada Tamar, Onán trabajaría para la familia y el nombre de su hermano, y él se quedaría sin nombre y sin familia prácticamente, ya que sus hijos y sus propiedades llevarían el nombre de su hermano. Por ser egoísta, Dios le quitó la vida.

De ésta experiencia de Onán y Tamar, se toman ciertas religiones, para fomentar la procreación de niños descuidadamente. Hay ciertas religiones que enseñan, que el acto de evitar el embarazo de una mujer es un pecado y es castigado por Dios, esto lo enseña la Iglesia Católica especialmente.

En nuestro tiempo existe la planificación familiar y esto ayuda a muchas familias a no traer mas niños de los que ellos pueden mantener en una familia. ¿Es esto pecado? Eso es asunto de conciencia y también es asunto económico en la familia. Si la pareja está joven y puede económicamente y quieren tener muchos hijos, ¿Porqué no? Pero si la pareja está limitada por la edad, por la economía, por la salud, o por cualquier otra circunstancia ajena a su control, esa es muy decisión de ellos con respecto al número de hijos que deseen tener.

Recordemos que hubo un tiempo que Pablo, aconsejo inclusive a no casarse, aconsejó al soltero y a la virgen a quedarse como estaban, para evitar los niños, ya que se acercaba una terrible persecución y casi siempre en circunstancias adversas, los niños son las primera víctimas en sufrir y en caer, especialmente cuando hay violencia involucrada.

Onán fue matado por Dios, por su corazón egoísta, no en si por evitar una familia. Onan no estaba enfrentando enfermedad, vejez, pobreza, guerras o persecuciones, su decisión estaba basada en el egoísmo de no dar descendencia y nombre a su difunto hermano, por no hacerlo, también el pasó a ser parte del club de su difunto hermano.

Judá le ofreció a Tamar su tercer hijo cuando éste tuviera la edad, pero esa promesa fue olvidada. Al ver Tamar el olvido de su suegro, se disfrazo de prostituta, atrapó a su suegro, se acostó con él y quedó embarazada de Zara y Fares.

En el momento de ésta historia Judá no tenía como pagar a Tamar por su servicio sexual, y para mientras le dejó en garantía su bordón, su sello junto con su cordón, la paga sería un cabrito.

A los días, Judá mandó a pagar su deuda y a recuperar sus prendas con un amigo, pero el amigo nunca pudo dar con “la prostituta de Enayín” ya que ella nunca existió. A los tres meses se le aviso a Judá que su nuera había cometido fornicación y que estaba embarazada, Judá ordenó que fuera quemada, a la hora de la ejecución ella mostró las prendas del padre de sus hijos, y le pertenecían a su suegro.

Tamar fue absuelta, fue introducida en la línea del linaje de Jesucristo, y su hijo Fares el menor, quien era producto del incesto de su madre con su padre-abuelo, fue escogido para continuar con el linaje de Jesús.

Betsabé era una mujer importante, era hija de Eliam, era nieta de Ahitofel uno de los mas grandes sabios que han existido en toda la historia de Israel. Ahitofel era tan sabio, que el pueblo consideraba que era la voz de Dios, cuando él daba su consejo. Además Betsabé era esposa de Urías Heteo, quien era uno de los 30 valientes que tenía David, como lo expresa 2 Samuel 23: 39 Urías significa “Jehová es mi luz” y su nombre demuestra la adopción de la religión judía, Urías realmente era descendencia pagana o descendencia cananea; Urías había adoptado la religión judía.

David se acaba de despertar de su siesta, y se encontraba caminando sobre el techo de su casa, que se encontraba en la parte mas alta del monte Sión. Era costumbre en esos días construir una pileta en el patio de las casas, y posiblemente Betsabé se estaba bañando en el patio de su casa, sin cuidarse de las alturas donde estaba el palacio, ya que nada grave se podía esperar que viniera del palacio.

La caída de David con Betsabé, le pone fin a una larga e ininterrumpida vida llena de prosperidad y poder que había disfrutado David en toda su vida. Esa misma vida de éxito había intoxicado a David y había bajado la guardia en las decisiones importantes de su vida. No es el plan de la Biblia ocultar o justificar los pecados de los grandes héroes y santos de la Biblia. El pecado de David fue seguido por un profundo arrepentimiento y fue seguido por el perdón divino, de todas maneras ésta acción opacó los restantes días de David en el trono de Israel. Como dijo San Agustín: La caída de David sirve para alertar a aquellos que no han caído, y también sirve para salvar de la desesperación a todos aquellos que han caído.

“… y vio desde el terrado a una mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa.Envió David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron: Aquella es Betsabé hija de Eliam, mujer de Urías heteo.Y envió David mensajeros, y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella”

“Y envió David mensajeros, y la tomó” Este texto demuestra la ausencia de violencia en éste acto, David no tomó a Betsabé por la fuerza, no envió soldados a traerla, David envió mensajeros y ella vino a David.

Interesantemente la Biblia dice: “…y la tomó; y vino a él, y él durmió con ella Luego ella se purificó de su inmundicia, y se volvió a su casa…” De acuerdo a la Biblia, cualquier persona que por cualquier razón se volvía impura, permanecía impura hasta la tarde, es decir hasta que se ponía el sol. Betsabé después de acostarse con David, no volvió a su casa inmediatamente, ella no deseaba volver impura a su casa, así que se purificó de su inmundicia, esperó hasta que el sol se puso y después volvió a su casa al iniciar el nuevo día bíblico. Betsabé era escrupulosa en el detalle, aún estando consciente de su pecado capital; eso se llama hipocresía. La hipocresía es uno de los pecados mas ofensivo a Dios, ya que la hipocresía cuida de las apariencias, pero descuida la pureza del corazón.

La Biblia no dice como fue que Betsabé llegó a donde David: ¿Será que le puso resistencia a David?; ¿Será que instó a David a no cometer el pecado del adulterio?; ¿Será que aunque no fue forzada, cometió el pecado en contra de su voluntad?; ¿Será que fue contenta y halagada por las pretensiones del rey? La verdad es que no lo sabemos. Lo que si sabemos que de ésta pareja que se unió por medio del pecado de adulterio y asesinato, nace uno de los mas sabios de la historia del mundo, nació Salomón, y que también llegó a ser parte del linaje de Cristo.

Rahab tiene documentos extranjeros y no podían ser admitida fácilmente por el departamento de Inmigración de Israel. Además su carta de referencia laboral, no hablaba muy bien de ella.

Rahab era cananea, ciudadana de Jericó, con residencia en los muros de Jericó. Rahab ya vivía en la tierra prometida, era ciudadana de la tierra prometida. Mas tarde abandonó su trabajo se casó con Salmón, y tuvieron a Booz, Booz se caso con Rut y tuvieron a Obed, y Obed fue el padre de Isaí quien fue el padre del rey David.

Que hijos mas prominentes los de Rahab: Boos su hijo, Obed su nieto, Isaí su bisnieto, David su tataranieto y Salomón su trastaranieto

Rut también era una viuda y sin hijos, había nacido de un pueblo producto del incesto. Moab apareció del incesto de las hijas de Lot con su padre. Los Moabitas se les había prohibido entrar en la casa de Dios, hasta la décima generación.

Acompañar a un ser querido hasta las fronteras, parecía ser una costumbre en los tiempos de Nohemí. Nohemí forzó a sus nueras a regresar a su tierra y a sus dioses, y especialmente mencionó que regresaran a las casas de sus madres. En esos tiempos las casas o las tiendas eran divididas y la madre ocupaba una parte de la casa, apartada de su esposo, además era la costumbre de esos tiempos que la madre tomará a su hija a su apartamento, si éstas enviudaban. La madre es el símbolo del cuidado y la ternura, ellas son mas afectivas a los hijos que los padres, ellas toman el tiempo para conversar especialmente con sus hijas, Nohemí mandó a sus nueras a sus madres, ya que ellas eran las personas correctas para ayudar a estas jóvenes viudas, en el momento de crisis que estaba atravesando.

Nohemí parece ser una mujer de piedad y de fe, ella despidió a sus nueras con una oración. Aprendemos de ésta narración, que es bueno que cada vez un amado parta de nuestro lado, tendríamos que despedirlo con una bendición para el camino: “Que el Señor tenga misericordia de vosotras como vosotras la habéis tenido con los muertos y conmigo.”

Nohemí hizo bien en forzar a sus nueras a regresar a Moab. Quizás nos pongamos a pensar que Noemí hubiera hecho mucho mejor si les hubiera insistido en que la acompañaran a Israel, esa podía haber sido una oportunidad para que ellas se separaran totalmente de la idolatría y que se convirtieran al Dios de Israel de una vez por todas. Sin ningún duda ese era el deseo de Nohemí, pero ellas hubieran ido posiblemente en contra de su voluntad. Poco se gana cuando forzamos a nuestros amigos a practicar la religión que nosotros profesamos, la religión nunca se impone por la fuerza, nuestro deber es predicar a Cristo y es el Espíritu Santo quien se encarga de hacer la obra.

“Y dijo el señor al siervo: Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.”

“Fuerzalos a entrar” significa no aceptar las escusas de sus malas vidas, de sus pobrezas, des su pasado o de sus desilusiones, sino ayudar al in-converso a sobrepasar esos obstáculos y complejos, para poder recibir en Cristo, una vida mejor.

“Fuerzalos a entrar” significa usar el amor de un humano para otro, ante el amor, hasta el corazón mas duro se ablanda

“Fuezalos a entrar” no es la forma que usaba Saulo de Tarso, si no la forma que usaba el apóstol Pablo: 2Predica la palabra; insiste a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con mucha paciencia e instrucción. 2 Timoteo 4: 2

Cuando forzamos incorrectamente a una persona para que acepte el evangelio, conseguimos dos cosas: Que la persona se vuelva un fanático religioso o que la persona sea hipócrita, pero nunca conseguimos una verdadera conversión.

Si las nueras deseaban ir con Nohemí a Israel, ellas lo tenían que hacer por su propia decisión, y eso fue precisamente lo que hizo Rut. Ante la insistencia de su suegra en hacerla volver a Moab, la resolución de Rut fue mas grande de mantenerse al lado de ella. El amor de Rut por Nohemí, fue tan grande que escogió mejor vivir con su suegra que con su madre. Las palabras de Rut a Nohemí, se convirtieron en una de las expresiones mas conocidas por el mundo religioso en todos los tiempos: Pero Rut le respondió: “No insistas en que te deje o que deje de seguirte; porque adonde tú vayas, yo iré, y donde tú mores, moraré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios” (Versión: La Nueva Biblia de los Hispanos)

Rut la moabita, tuvo el privilegio de ser incluida por Dios en la gran y privilegiada familia Mesiánica, de su boda con Booz nació Obed, de Obed nació Isaí, de Isaí nació el rey David, de David Salomón y así continua una lista de reyes de Israel y de Judá, hasta que 1270 años mas tarde, en la generación 28, nació el Mesías, el Salvador del mundo.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Los hijos de Israel habían de ocupar todo el territorio que Dios les había señalado. Habían de ser desposeídas las naciones que rechazaran el culto y el servicio al verdadero Dios. Pero el propósito de Dios era que por la revelación de su carácter mediante Israel, los hombres fueran atraídos a él. A todo el mundo se le dio la invitación del Evangelio. Por medio de la enseñanza del sistema de sacrificios, Cristo había de ser levantado delante de las naciones, y habían de vivir todos los que lo miraran. Todos los que, como Rahab la cananea, y Rut la moabita, se volvieran de la idolatría al culto del verdadero Dios, habían de unirse con el pueblo escogido. A medida que aumentara el número de los israelitas, éstos habían de ensanchar sus fronteras, hasta que su reino abarcara el mundo.

Por la fe, “Rahab la ramera no pereció juntamente con los incrédulos” (Hebreos 11: 31) Y su conversión no fue un caso aislado de la misericordia de Dios hacia los idólatras que reconocían su autoridad divina. En medio de aquella tierra, un pueblo numeroso, el de los gabaonitas, renunció a su paganismo, y uniéndose con Israel participó en las bendiciones del pacto.

Dios no conoce distinción por causa de nacionalidad, raza o casta. El es el hacedor de toda la humanidad (Profetas y Reyes, p. 274).

Si tenemos siempre presente las acciones egoístas e injustas de otros, encontraremos que es imposible amarlos como Cristo nos ha amado; pero si nuestros pensamientos se espacian continuamente en el maravilloso amor y piedad de Cristo por nosotros, manifestaremos el mismo espíritu para con los demás. Debemos amarnos y respetarnos mutuamente, no obstante las faltas e imperfecciones que no podemos menos que observar. Debemos cultivar la humildad y la desconfianza en nosotros mismos, y una paciencia llena de ternura para con las faltas ajenas. Esto destruye toda clase de egoísmo y nos hace de corazón grande y generoso (El Camino a Cristo, p. 279).

Practicad el hábito de hablar bien de los demás. Pensad en las buenas cualidades de aquellos a quienes tratáis, y fijaos lo menos posible en sus faltas y errores. Cuando sintáis la tentación de lamentar lo que alguien haya dicho o hecho, alabad algo de su vida y carácter. Cultivad el agradecimiento. Alabad a Dios por su amor admirable de haber dado a Cristo para que muriera por nosotros. Nada sacamos con pensar en nuestros agravios. Dios nos invita a meditar en su misericordia y amor incomparables, para que seamos movidos a alabarle.

Los que trabajan fervorosamente no tienen tiempo para fijarse en las faltas ajenas. No podemos vivir de las cáscaras de las faltas o errores de los demás. Hablar mal es una maldición doble, que recae más pesadamente sobre el que habla que sobre el que oye. El que esparce las semillas de la disensión y la discordia cosecha en su propia alma los frutos mortíferos. El mero hecho de buscar algo malo en otros desarrolla el mal en los que lo buscan. Al espaciarnos en los defectos de los demás nos transformamos a la imagen de ellos. Por el contrario, mirando a Jesús, hablando de su amor y de la perfección de su carácter, nos transformamos a su imagen. Mediante la contemplación del elevado ideal que él puso ante nosotros, nos elevaremos a una atmósfera pura y santa, hasta la presencia de Dios. Cuando permanecemos en ella brota de nosotros una luz que irradia sobre cuantos se relacionan con nosotros (El Ministerio de Curación, p. 392).

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Miércoles 30 de marzo // Lección 1______________________

SIENDO AÚN PECADORES

¿Qué enseñan los siguientes textos acerca de la naturaleza humana? ¿Qué evidencia tenemos de la veracidad de estas afirmaciones? Rom. 3:9, 10; 5:8; Juan 2:25; Jer. 17:9.

9¿Qué, pues? ¿Somos nosotros mejores que ellos? En ninguna manera; pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. 10Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; Romanos 3

8Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Romanos 5

25y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre. Juan 2

9Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Jeremias 17

Como se ha afirmado a menudo, la Biblia no pinta cuadros favorables de la humanidad o de la naturaleza humana. Desde la caída en el Edén (Gén. 3) hasta la caída de Babilonia en los días finales (Apoc. 18), se ve claramente la triste condición de la humanidad. Y, aunque tendemos a idealizar, por ejemplo, los primeros días de la iglesia antes de la gran “apostasía” (2 Tes. 2:3), es un error hacerlo (ver 1 Cor. 5:1). Todos somos personas caídas y quebrantadas, y eso incluye el linaje del cual surgió Jesús mismo.

El erudito Michael Wilkins escribe: “Lo genuino e improbable de esta genealogía debió de haber asombrado a los lectores de Mateo. Los antepasados de Jesús eran humanos con todas las debilidades, pero también todas las capacidades de las personas comunes. Dios actuó por medio de ellos para obrar su salvación. No hay un esquema de rectitud en el linaje de Jesús. Encontramos adúlteros, prostitutas, héroes y gentiles. El malvado Roboam fue el padre del impío Abías, quien fue el padre del buen rey Asa. Asa fue el padre del buen rey Josafat […] quien fue el padre del impío rey Joram. Dios estaba obrando a través de generaciones, tanto buenas como malas, para cumplir sus propósitos. Mateo muestra que Dios puede usar a cualquiera –por marginado o despreciado que sea− para cumplir sus propósitos. Este es el mismo tipo de personas que Jesús vino a salvar”.−Zondervan Illustrated Bible Backgrounds Commentary: Matthew, p. 9.

Entonces, necesitamos recordar esto no solo cuando miramos a los demás, sino también cuando nos miramos a nosotros mismos. ¿Qué cristiano, en algún momento, no se desanimó, no cuestionó su fe, no se preguntó si estaba realmente convertido o no? Además, muy a menudo, lo que realmente produce este desánimo es nuestra naturaleza caída, nuestros pecados, nuestras faltas. Por eso, en medio de la desesperación, podemos y debemos obtener esperanza del hecho de que Dios sabe todas estas cosas y envió a Cristo a este mundo para salvar a personas como nosotros.

¿A qué promesas bíblicas puedes aferrarte en momentos de desánimo y desesperación espiritual?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

No porque le hayamos amado primero nos amó Cristo a nosotros; sino que “siendo aún pecadores,” él murió por nosotros. No nos trata conforme a nuestros méritos. Por más que nuestros pecados hayan merecido condenación no nos condena. Año tras año ha soportado nuestra flaqueza e ignorancia, nuestra ingratitud y malignidad. A pesar de nuestros extravíos, de la dureza de nuestro corazón, de nuestro descuido de su Santa Palabra, nos alarga aún la mano.

La gracia es un atributo de Dios puesto al servicio de los seres humanos indignos. Nosotros no la buscamos, sino que fué enviada en busca nuestra. Dios se complace en concedernos su gracia, no porque seamos dignos de ella, sino porque somos rematadamente indignos. Lo único que nos da derecho a ella es nuestra gran necesidad (El Ministerio de Curación, p. 119).

Ningún hombre por sí mismo puede comprender sus errores. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” Quizá los labios expresen una pobreza de alma que no reconoce el corazón. Mientras se habla a Dios de pobreza de espíritu, el corazón quizá está henchido con la presunción de su humildad superior y justicia exaltada. Hay una sola forma en que podemos obtener un verdadero conocimiento del yo. Debemos contemplar a Cristo. La ignorancia de su vida y su carácter induce a los hombres a exaltarse en su justicia propia. Cuando contemplemos su pureza y excelencia, veremos nuestra propia debilidad, nuestra pobreza y nuestros defectos tales cuales son. Nos veremos perdidos y sin esperanza, vestidos con la ropa de la justicia propia, como cualquier otro pecador. Veremos que si alguna vez nos salvamos, no será por nuestra propia bondad, sino por la gracia infinita de Dios (Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 123).

Venid a Jesús, y recibid descanso y paz. Ahora mismo podéis tener la bendición. Satanás os sugiere que sois impotentes y que no podéis bendeciros a vosotros mismos. Es verdad: sois impotentes. Pero exaltad a Jesús delante de él: “Tengo un Salvador resucitado. En él confío y él nunca permitirá que yo sea confundido. Yo triunfo en su nombre. El es mi justicia y mi corona de regocijo”. En lo que respecta a esto, nadie piense que su caso es sin esperanza, pues no es así. Quizá os parezca que sois pecadores y estáis perdidos, pero precisamente por eso necesitáis un Salvador. Si tenéis pecados que confesar, no perdáis tiempo. Los momentos son de oro. “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9). Serán saciados los que tienen hambre y sed de justicia, pues Jesús lo ha prometido. ¡Precioso Salvador! Sus brazos están abiertos para recibirnos, y su gran corazón de amor espera para bendecirnos (Mensajes Selectos, p. 414).

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Lección 1 // Jueves 31 de marzo_________________________

EL NACIMIENTO DEL DIVINO HIJO DE DAVID

En algún momento del aire nocturno entre Mateo 1 y Mateo 2, nació Jesús. Probablemente no fue el 25 de diciembre. Basados en los datos del servicio del templo de Zacarías, los eruditos sugieren que probablemente Jesús nació en el otoño [del hemisferio norte], cuando las ovejas todavía estaban en los campos, tal vez a fines de septiembre u octubre.

Es una gran ironía que algunas de las primeras personas que buscaron y adoraron al Mesías judío fueran gentiles. Mientras que la mayoría de quienes tenían la misma nacionalidad de Jesús (y el rey Herodes, un medio judío paranoico) pensaba que sabía qué clase de Mesías debían esperar, estos viajeros del oriente tenían mentes y corazones abiertos. Los magos, o sabios, eran filósofos respetados de Persia que dedicaban sus vidas a buscar la verdad, sin importar de dónde procediera. Entonces, no es extraño que se encontraran adorando a aquel que realmente era “la Verdad”. Si bien en otro contexto, este es un ejemplo de la veracidad de las palabras dichas hacía siglos: “Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jer. 29:13).

Lee Mateo 2:1 al 14. ¿Qué contraste se ve entre la actitud de estos sabios y la del rey Herodes?

1Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, 2diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. 3Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. 4Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo. 5Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: 6Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel. 7Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; 8y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore. 9Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. 10Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. 11Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. 12Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino. 13Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo. 14Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto,

Estos paganos cayeron y adoraron a Jesús, en contraste con el rey de la Nación, que procuró, en cambio, matar a Jesús.

Esta historia debería ser un recordativo importante de que estar afiliado a la iglesia no es garantía de estar en una relación correcta con Dios. También debe recordarnos que una comprensión correcta de la verdad es muy importante. Si Herodes y los sacerdotes hubiesen tenido una comprensión mejor de las profecías referidas al Mesías, Herodes habría sabido que Jesús no representaba la clase de amenaza que él temía. Habría comprendido que este “Rey de los judíos” no era nadie de quien debía preocuparse, al menos en relación con la posibilidad de Herodes de mantener su propio poder político inmediato.

Como adventistas del séptimo día, un pueblo bendecido con mucha luz, ¿de qué modo podemos protegernos del engaño de que esta luz, automáticamente, significa que estamos en la relación correcta con Dios? O ¿de qué forma esta luz puede ayudarnos a tener un vínculo más profundo con Dios debido a que la verdad nos lleva a apreciar mejor su carácter?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Los sabios que andaban en busca de Jesús, tenían un título ilustroso, tenían una búsqueda ilustrosa, tenían una riqueza ilustrosa, y también tenían un carácter ilustroso.

Ellos siempre han sido alabados por su interés en encontrar una sabiduría mas profunda, por su incansable búsqueda, por su constante preguntar sobre el lugar del nacimiento de Jesús, por la dulzura de su gozo espiritual, por su devoción, por su humilde adoración, por sus valiosos regalos, y por su prudente retorno. Ellos representan a todos aquellos que andan en busca del Mesías, esas son las características de los sinceros y verdaderos buscadores de Cristo.

En Rusia existe una curiosa tradición para la navidad. Cuenta la leyenda que la “Baboushka” que quiere decir “vieja mujer” o “abuela” estaba trabajando en su casa cuando los sabios de orientes pasaron en busca de Jesús. “ven con nosotros” dijeron los sabios; “su estrella hemos visto y vamos a adorarle” “Yo iré, pero no en éste momento” dijo la “Baboushka”; “en éste momento estoy arreglando mi casa, cuando termine, iré en busca de él para adorarle”

Cuando la “Baboushka” terminó de ordenar su casa, ya los sabio de oriente, habían cruzado el desierto, y la resplandeciente estrella ya no brillaba más en el obscuro cielo palestino. La “Baboushka” nunca logró encontrar a Jesús, y según la leyenda hasta el día de hoy lo sigue buscando.

Ya que la “Baboushka” no halló a Jesús en el pesebre, en memoria y honor de Jesús se dedicó a cuidar los niños y dice la leyenda que ella es la que siempre lleva todos los regalos a los niños rusos para navidad.

Es una costumbre en Rusia que para el día de navidad, los padres despiertan a los niños gritando: “Agarren la “Babouskka”; agarren la “Baboushka”. Los niños se levantan por la conmoción de apresar a la “Baboushka” pero por supuesto, que cuando los niños logran llegar a la sala de la casa, ya la “Baboushka” se ha ido, no la pudieron apresar, y los niños ni siquiera la pudieron ver, pero encuentran su casa llenas de regalos que dejó la “Baboushka” para el niño que ella todavía anda buscando y que aún no puede encontrar.

La leyenda le cuenta a los niños, que cada niño pobre que la “Baboushka” alimenta y viste, ella tiene la esperanza de encontrar al niño Jesús que tiempo atrás no encontró por su negligencia. También dice que la “Baboushka” por su negligencia está condenada a una eterna búsqueda del niño, y a un eterno fracaso de nunca mas poderlo encontrar.

Esto de arriba es una interesante leyenda, y les deja a los niños rusos una importante lección en la búsqueda de Jesús.

Lo que voy a compartir con ustedes no es una leyenda, es una verdad, es historia escrita y encontrada en el departamento de historia de la gran nación de China.

En los anales del imperio celestial, como se le llama al imperio de la China, está la evidencia de que “hombres sabios” o embajadores fueron enviados al occidente en busca “Del gran Santo que estaba por nacer” la historia está escrita así:

“En el año 24 del emperador Tchao-Wang, de la dinastía de Tcheou, en el octavo día de la cuarta luna, apareció una estrella en el sur-occidente que iluminaba el palacio del rey. El monarca, impresionado por su esplendor, interrogó a los sabios, quienes eran expertos en predecir cosas del futuro. Los sabios mostraron al rey las profecías donde pronosticaba que para ese tiempo nacería ‘el Gran Santo del Occidente’ y que una nueva religión sería introducida en el país. El rey Tchao-Wang se dedicó a consultar los antiguos libros del palacio, y llegó a la conclusión que la profecía se cumpliría en sus días, y ésta noticia lo llenó de un gozo indescriptible. El rey Tchao-Wang envió tres oficiales al occidente para obtener mas información del niño que estaba por nacer. Tchao-Wang envió a Tsa-Yu, a Thsin-King y al mas sabio de todos Wang-Tsun, junto con otros 15 hombres. Inmediatamente este grupo se puso en marcha para no perder ni el tiempo, ni el lugar para darle honor y gloria al tan esperado Redentor.

En el camino hacia el occidente, esta comisión china, encontraron a unos misioneros budistas que venían de la India anunciando al Dios encarnado. El selecto grupo tomó a estos misioneros budistas, como los discípulos del verdadero Cristo, tomaron y aceptaron sus enseñanzas, se los llevaron para China y los introdujeron a los ciudadanos chinos como los maestros de la verdadera religión. Así fue como el budismo fue introducido a la china en vez del cristianismo”

Que fracaso fue para China la equivocación de estos hombres, por negligencia de los supuestos sabios, tomaron la religión equivocada, y una gran nación aceptó una religión que no tiene una base salvadora. Definitivamente los sabios de China, no eran los sabios de la Biblia.

Siempre la negligencia humana ha sido una barrera fatal entre el hombre y Cristo, en nuestros días modernos, la negligencia sigue causando estragos terribles, ya que muchos perderemos la oportunidad de salvación, cuando posponemos nuestras decisiones, nuestras reformas y nuestros reavivamientos.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

La noticia de la llegada de los magos cundió rápidamente por toda Jerusalén. Su extraña misión creó agitación entre el pueblo, agitación que penetró hasta en el palacio del rey Herodes. El astuto idumeo quedó perturbado por la insinuación de que pudiese tener un rival. Innumerables crímenes habían manchado el camino de su ascensión al trono. Por ser de sangre extranjera, era odiado por el pueblo sobre el cual reinaba. Su única seguridad estribaba en el favor de Roma. Pero este nuevo príncipe tenía un derecho superior. Había nacido para el reino…

Dentro de su corazón, rugía una tempestad de ira y temor.

Los magos salieron solos de Jerusalén. Las sombras de la noche iban cayendo cuando pasaron por las puertas, pero para gran gozo suyo volvieron a ver la estrella, y ella los encaminó hacia Belén. Ellos no habían recibido ninguna indicación del humilde estado de Jesús, como la que había sido dada a los pastores. Después del largo viaje, se quedaron desilusionados por la indiferencia de los dirigentes judíos, y habían salido de Jerusalén con menos confianza que cuando entraron en la ciudad. En Belén, no encontraron ninguna guardia real para proteger al recién nacido Rey. No le asistía ninguno de los hombres honrados por el mundo. Jesús se hallaba acostado en un pesebre. Sus padres, campesinos sin educación, eran sus únicos guardianes. ¿Podía ser aquel niño el personaje de quien se había escrito que había de “levantar las tribus de Jacob” y restaurar “los asolamientos de Israel;” que sería “luz de las gentes,” y “salud hasta lo postrero de la tierra”?

“Y entrando en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron.” Bajo el humilde disfraz de Jesús, reconocieron la presencia de la divinidad. Le dieron sus corazones como a su Salvador, y entonces sacaron sus presentes, “oro e incienso y mirra.” ¡Qué fe la suya! (Deseado de Toda la Gente, p. 45).

Las iglesias profesas de Cristo de esta generación disfrutan de los más altos privilegios. El Señor nos ha sido revelado con una luz cada vez mayor. Nuestros privilegios son mucho más grandes que los del antiguo pueblo de Dios. No sólo poseemos la gran luz confiada a Israel, sino que tenemos la creciente evidencia de la gran salvación que nos ha sido traída por Jesucristo. Aquello que era tipo y símbolo para los judíos es una realidad para nosotros. Ellos tenían la historia del Antiguo Testamento; nosotros tenemos eso y también el Nuevo Testamento. Tenemos la seguridad de un Salvador que ha venido, que ha sido crucificado, que ha resucitado y que junto al sepulcro de José proclamó: “Yo soy la resurrección y la vida”. En virtud del conocimiento que poseemos de Cristo y su amor, el reino de Dios es puesto en medio de nosotros (Palabra de Vida del Gran Maestro, p. 258).

El gran pecado del pueblo de Dios en la actualidad consiste en que no aprecia el valor de las bendiciones que Dios derrama sobre él. Servimos al Señor con corazones divididos. Albergamos algún ídolo y rendimos culto en su altar. La verdad de Dios, si se la incorpora a la vida y se la entrelaza con el carácter, será elevada y santa, y santificará el alma. Dios está tratando de que, por medio de su verdad, lleguemos a ser un pueblo separado y diferente. Este es el resultado de la influencia de la verdad. Nuestra obediencia y devoción no se equiparan con la luz que tenemos y los privilegios de que gozamos. La sagrada obligación que descansa sobre nosotros de caminar como hijos de la luz, no se cumple en nuestras vidas. Como cristianos no logramos ponernos a la altura de nuestra elevada vocación. Hemos recibido advertencias y reprensiones de parte de Dios, pero han ejercido influencia sobre nosotros por sólo poco tiempo, porque no consideramos que sea la obra de nuestra vida avanzar y ascender hacia la meta del premio de nuestra elevada vocación en Cristo Jesús (Cada Día con Dios, p. 48).

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Viernes 1o de abril // Lección 1_________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Considera esta cita: “Así es como cada pecador puede venir a Cristo. ‘No por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, mas por su misericordia nos salvó’ (Tito 3:5). Cuando Satanás nos dice que somos pecadores y que no podemos esperar recibir la bendición de Dios, digámosle que Cristo vino al mundo para salvar a los pecadores. No tenemos nada que nos recomiende a Dios; pero la súplica que podemos presentar ahora y siempre es la que se basa en nuestra falta absoluta de fuerza, la cual hace de su poder redentor una necesidad” (DTG 283, 284; énfasis añadido). ¡Qué idea extraordinaria! Esta verdad es la misma ya sea que vayamos a Jesús por primera vez o que hayamos caminado con él toda nuestra vida. Como aquellos que están en la genealogía de Jesús, somos pecadores con necesidad de gracia. Nuestra obediencia a la Ley, nuestra superación del pecado y de la tentación, y nuestro crecimiento en Cristo son los resultados de la salvación, y nunca su causa. Sea el ladrón en la cruz o un santo trasladado en la segunda venida de Jesús, todos tenemos “una necesidad absoluta… de su poder redentor”. No olvidemos esta verdad fundacional.

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. Como vimos esta semana, Herodes cometió grandes errores por no entender las profecías y llevó a cabo acciones terribles. Piensa en algunas de las falsas comprensiones actuales de las profecías. Por ejemplo, muchos creen que los cristianos fieles serán llevados en forma secreta al cielo mientras que familiares y amigos “quedarán atrás”, preguntándose por qué esas personas desaparecieron repentinamente. ¿Cuáles son algunos peligros potenciales de sostener tal comprensión falsa de las profecías? O ¿qué diremos de la idea de que debe reedificarse el Templo de Jerusalén y restaurarse los sacrificios animales como uno de los eventos finales en la Tierra? ¿Qué otras ideas equivocadas acerca de las profecías tendrían que señalarnos la verdadera importancia de una comprensión correcta de ellas?
  2. En muchas culturas y sociedades, es muy importante quiénes son tus padres y en qué clase social naciste. Esta es una tradición que parece encontrarse a través de toda la historia hasta hoy. ¿Por qué esta idea mundana es contraria a todo lo que representa el evangelio? Además, ¿cómo impacta la idea de “nacer de nuevo” en la forma que consideramos la clase social en la que nacimos?

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Escrito por: Tony García.
Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
http://www.sevendayradio.com
http://www.escuelasabaticamaestros.com
Madrid, España 2015

10 pensamientos en “LECCIÓN 1 – HIJO DE DAVID – PARA EL 2 DE ABRIL DE 2016

  1. Gracias bendiciones

  2. Muchas gracias Hno. Tony por su labor en expandir el mensaje de salvacion. Que nuestro Padre Celestial continue dandole la sabiduria necesaria al compartir cada semana este estudio tan primordial en nuestro diario vivir. muchas bendiciones.

  3. Gracias hermano por tu gran ayuda en nuestro estudio diario de la leccion.me ayuda muchísimo en el repaso del día sabado en mi iglesia.Dlos te bendiga ricamente

  4. Buenos dias y Feliz semana hermano Tony, Dios le bendiga en todo lo que hace para ayudarnos a conocer mejor a nuestro Jesus, comenzamos un nuevo trimestre y admiro el trabajo que comparte con nosotros. Gracias.

  5. Dios le bendiga hermano tony me a gustado mucho su estudio de la lección por eso quisiera saber como hago para ver los comentarios de la lección del espíritu de profecía que en esta lección dice que para hoy sera publicado y si usted mismo lo envía a nuestra dirección de correo porque también es muy bueno leerlos con la lección

  6. Gracias Tony: Por la lecciones de Esc. Sabática es una bendición para nosotros, le hago una pregunta podría usted mandarme la lección del año 2015 la de Jeremías donde habla de las genealogía? yo lo lei pero ahora no lo encuentro, muchas gracias Dios los bendiga!!

  7. Gracias Tony: Por la lecciones de Esc. Sabática es una bendición para nosotros, disculpe deceo hacerle una pregunta de la lección de esta semana soy de Perú ¿por que se dice que Jesús es el hijo de David? si fuera tan amable responda mi pregunta que Dios le bendiga gracias por su respuesta que esperare atravéz de mi correo antes mencionado.

  8. Gracias hermano Tony. Dios te bendiga por esta labor, por aprovechar el tiempo dejándonos el mensaje para poder entender mejor la lección. Que Dios te conceda los medios y la vida para que sigas con esta labor.

  9. Gracias por la publicacion.. Nos es de mucha ayuda.. Dios le Bbendiga grande, rica y poderosamente

  10. Feliz sábado Hno Tony.
    Muchas gracias x compartir tanta benciones x medio de este estudio.
    Que nuestro Padre Celestial le siga bendiciendo con mucha salud, inteligencia y sabiduría
    .saludos y un abrazo fuerte desde California.

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