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LECCIÓN 11 – EVENTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS – PARA EL 13 DE JUNIO DE 2016

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“Destrucción de Jerusalén” por David Roberts (1850) Escocia


Los pensamientos pertenecientes a “Escuela Sabática para Maestros” no representan la postura oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día local, regional o mundial. Este es el trabajo,  esfuerzo y pensamiento de un hermano laico de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, cuyo principal objetivo es proveer extra información a la Lección de Escuela Sabática, para que le sea de ayuda al maestro para poder entender y explicar de una manera mas clara y nutrida la lección de Escuela Sabática. Tratamos de no presentar temas controversia-les, ni polémicos y evitamos las ideas que promueven el fanatismo y el extremismo en nuestra iglesia. Si nuestro comentario no es de su ayuda o de su agrado, le pedimos por favor, que sencillamente lo descarte. Cualquier comentario, pregunta o sugerencia, por favor escriba a elhermanotony@gmail.com


Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 11: Para el 11 de junio de 2016

EVENTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS

Sábado 4 de junio____________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Éxodo 19:5, 6; Mateo 23; Juan 12:20-26; Mateo 24; Juan 14:1-4; 1 Tesalonicenses 4:16.

PARA MEMORIZAR:
 “Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido” (Mat. 23:12).

CON LA SEGUNDA VENIDA DE JESÚS culmina la fe cristiana. La primera venida de Jesús y su muerte en la cruz fueron los precursores de la Segunda Venida. El regreso de Cristo no podría ocurrir sin su primera venida, y esta no tendría frutos sin la segunda venida de Jesús. Ambas están inseparablemente ligadas, no en el tiempo, pero sí en el propósito: la redención de la humanidad y el fin del Gran Conflicto. La Primera Venida pasó y se completó; ahora esperamos con ansias su segunda venida.

En Mateo 23, está registrada la apelación de Jesús a los dirigentes judíos para que se arrepintieran y lo aceptaran como su única esperanza de salvación. Luego, en Mateo 24, Jesús responde preguntas acerca de los eventos anteriores a su segunda venida. Aquí Jesús vincula la destrucción de Jerusalén con lo que precederá a su regreso.

Por difíciles que se pongan las cosas, con guerras, hambre y traiciones, tenemos la promesa de que “verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes de los cielos, con poder y gran gloria” (Mat. 24:30). A pesar de las luchas y las tristezas, tenemos muchas razones para regocijarnos.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

A fin de ser felices, debemos luchar por alcanzar aquel carácter que Cristo manifestó. Una notable peculiaridad de Cristo era su abnegación y benevolencia. Él no vino a buscar lo suyo. Anduvo haciendo bien, y esto era su comida y bebida. Siguiendo el ejemplo del Salvador, podemos estar en santa comunión con él; y tratando diariamente de imitar su carácter y seguir su ejemplo, seremos una bendición para el mundo, y obtendremos para nosotros contentamiento aquí y recompensa eterna en la otra vida. (El ministerio de la bondad, pp. 325, 326).

La iglesia es ahora militante. Actualmente arrostramos a un mundo en tinieblas, casi enteramente entregado a la idolatría. Pero se acerca el día cuando habrá terminado la batalla y la victoria habrá sido ganada. La voluntad de Dios ha de cumplirse en la tierra como en el cielo… Todos constituirán una familia dichosa, unida, vestida con las prendas de alabanza y de acción de gracias: con el manto de la justicia de Cristo. Toda la naturaleza, en su incomparable belleza, ofrecerá a Dios tributo de alabanza y adoración. El mundo quedará bañado en luz celestial. La luz de la luna será como la del sol, y la luz del sol siete veces más intensa que ahora. Los años transcurrirán alegremente. Y sobre todo las estrellas de la mañana cantarán juntas, y los hijos de Dios clamarán de gozo, mientras que Dios y Cristo declararán a una voz que “ya no habrá más pecado, ya no habrá más muerte”.

Estas visiones de la gloria futura, descriptas por la mano de Dios, deberían ser de gran valor para sus hijos…

Necesitamos tener siempre presente esta visión de las cosas invisibles. Así comprenderemos el verdadero valor de las cosas eternas y de las transitorias, y esto nos dará más poder para influir en los demás a fin de que vivan una vida más elevada (Conducción del niño, p. 538).

La segunda venida del Hijo del Hombre ha de ser el tema maravilloso que se mantenga ante la gente. He aquí un tema que no debe descartarse de nuestros discursos. Las realidades eternas deben mantenerse ante la mente, y las atracciones del mundo aparecerán como son, completamente inútiles, como vanidades. ¿Qué hemos de hacer con las vanidades del mundo, sus alabanzas, sus riquezas, sus honores, o sus placeres?

Somos peregrinos y extranjeros que esperamos la bienaventurada esperanza, la manifestación gloriosa de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y oramos por ella. Si creemos esto y lo manifestamos en nuestra vida práctica, ¡qué acción vigorosa inspirarán esta fe y esta esperanza; qué ferviente amor mutuo; qué vida cuidadosa y santa para la gloria de Dios; y en el respeto que manifestemos por la remuneración, qué nítidas líneas de demarcación nos distinguirán con evidencia del mundo!

La verdad de que Cristo viene debe ser mantenida ante toda mente (El evangelismo, p. 164).

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Lección 11 // Domingo 5 de junio__________________________

GUÍAS CIEGOS

Jesús mismo había guiado a los hijos de Israel a Jerusalén, con mano poderosa y brazo extendido. Sobre alas de águila los había sacado de Egipto. “Serán mi propiedad exclusiva entre todas las naciones. Aunque toda la tierra me pertenece, ustedes serán para mí un reino de sacerdotes y una nación santa” (Éxo. 19:5, 6, NVI).

En un sentido, Jesús se había comprometido con Israel sobre un hermoso monte llamado Sinaí. Éxodo 24 dice que los dirigentes y los ancianos subieron al monte “y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno […] vieron a Dios, y comieron y bebieron” (vers. 9-11). Cristo ofreció la copa de su pacto con Israel, como un hombre ofrece una copa a la mujer con la que desea casarse para darle un futuro maravilloso. Israel recibió la copa y dijo: Sí, quiero vivir para siempre contigo en la Tierra Prometida.

Recordando este antecedente, lee Mateo 23. ¿Qué les dice Jesús a los líderes de Israel? ¿Qué advertencia se da? Más importante, ¿qué lecciones podemos obtener para nosotros con respecto a las cosas por las que él los reprendió específicamente? ¿De qué modo podemos evitar ser culpables de lo mismo?

1 Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí. Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. 10 Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. 11 El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. 12 Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. 13 Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando. 14¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque devoráis las casas de las viudas, y como pretexto hacéis largas oraciones; por esto recibiréis mayor condenación. 15 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.  16 ¡Ay de vosotros, guías ciegos! que decís: Si alguno jura por el templo, no es nada; pero si alguno jura por el oro del templo, es deudor. 17 ¡Insensatos y ciegos! porque ¿cuál es mayor, el oro, o el templo que santifica al oro? 18 También decís: Si alguno jura por el altar, no es nada; pero si alguno jura por la ofrenda que está sobre él, es deudor. 19 ¡Necios y ciegos! porque ¿cuál es mayor, la ofrenda, o el altar que santifica la ofrenda? 20 Pues el que jura por el altar, jura por él, y por todo lo que está sobre él; 21 y el que jura por el templo, jura por él, y por el que lo habita; 22 y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios, y por aquel que está sentado en él. 23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. 24 ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello! 25 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia. 26 ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio. 27 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. 28 Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. 29 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque edificáis los sepulcros de los profetas, y adornáis los monumentos de los justos, 30 y decís: Si hubiésemos vivido en los días de nuestros padres, no hubiéramos sido sus cómplices en la sangre de los profetas. 31 Así que dais testimonio contra vosotros mismos, de que sois hijos de aquellos que mataron a los profetas. 32 ¡Vosotros también llenad la medida de vuestros padres! 33 ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno? 34 Por tanto, he aquí yo os envío profetas y sabios y escribas; y de ellos, a unos mataréis y crucificaréis, y a otros azotaréis en vuestras sinagogas, y perseguiréis de ciudad en ciudad; 35 para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar. 36 De cierto os digo que todo esto vendrá sobre esta generación. 37 ¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste! 38 He aquí vuestra casa os es dejada desierta. 39 Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el nombre del Señor.

Mateo 23 fue el último ruego desesperado para reconciliarse con sus amados; pero sus amados lo abandonaron. Él aceptó la decisión y, por última vez, salió del Templo. “He aquí”, dijo, “vuestra casa os es dejada desierta” (Mat. 23:38). Al abandonar Jesús el Templo, este llegó a estar vacío y desolado, como el desierto del cual el Señor los había rescatado anteriormente.

Una gran transición en la historia de la salvación estaba por suceder, y estos líderes, y los que ellos guiarían al engaño, la perderían. Entre tanto, muchos otros, judíos y pronto gentiles, guiados por el Espíritu Santo, continua- rían la gran obra y vocación de Israel. Llegarían a ser la verdadera simiente de Abraham y “herederos según la promesa” (Gál. 3:29). Nosotros hoy somos parte del mismo pueblo, con la misma vocación divina.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

El estudio de éste día, es uno de los estudios que nos dejan perplejos por su extensión, son 40 versículos de la Biblia para estudiar, bien pudiéramos escribir un libro acerca del estudio de éste día, pero nosotros no tenemos el tiempo para escribirlo, ni usted tendrá el tiempo para leerlo.

“Este pueblo de labios me honra; mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres” Mateo 15:8, 9

La lección de éste día investiga las tradiciones religiosas sobre las que los escribas y fariseos basaban muchas de sus enseñanzas. Los rabíes que escribieron estas tradiciones, respetaban las Escrituras, y no tenían la intención de que las tradiciones se elevaran para igualarse a la Palabra de Dios. Sin embargo, algunos de sus discípulos confundieron el método con el mensaje; y al hacerlo, cambiaron la revelación escrita de Dios por la tradición humana.

Vamos a comenzar entendiendo lo que es la palabra “Tradición”

La palabra griega para tradición es “PARADOSIS” que significa “Instrucción Transmitida” Puede ser de una persona a otra; ó de una generación a la siguiente generación.

En los evangelios, “tradiciones” son las interpretaciones de la ley de Moisés, dada por los escribas en forma ORAL.

A esta interpretación de la ley de Moisés dada por los escribas se le llamaba “la ley oral”

En el tiempo de Jesús; los fariseos y rabinos consideraban que la “ley oral” era de origen divino, y ellos creían que ésta “ley oral” o tradiciones, estaba a la par en igualdad con la ley escrita, por lo tanto creían que tenía la misma autoridad que la ley escrita. La ley oral eventualmente se puso por escrito y se ha preservado hasta los días presentes.

Los Fariseos se referían a esta ley oral como “la tradición de los ancianos” Jesús le llamó “vuestra tradición” ó “tradición de los hombres” debido al origen de esta misma, que era de origen humano.

El gran problema de la ley oral ó “la tradición de los ancianos” era que enseñaba que la salvación se conseguía a través de la observancia de actos externos, descartando de esa manera una religión sincera, que naciera de un corazón sincero.

LA CÁTEDRA DE MOISÉS

Mateo 23: 1Entonces Jesús habló a la muchedumbre y a Sus discípulos: 2Los escribas y los Fariseos se han sentado en la cátedra de Moisés. 3De modo que hagan y observen todo lo que les digan; pero no hagan conforme a sus obras, porque ellos dicen y no hacen. 4Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre las espaldas de los hombres, pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 5Sino que hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres; pues agrandan sus distintivos religiosos (filacterias) y alargan los adornos (flecos) de sus mantos. 6Aman el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas, 7y los saludos respetuosos en las plazas y ser llamados por los hombres Rabí (Maestro). (La Nueva Biblia de los Hispanos)

Vamos a estudiar un poco quienes eran los Escribas y Fariseos:

Los fariseos

Significado: “Los Separados”

Secta o partido religioso conservador en los tiempos de Jesucristo.

Los Fariseos eran todo lo contrario de los Saduceos. Los Saduceos eran liberales, pero los Fariseos eran conservadores.

Los Saduceos eran seculares ó materialistas, los Fariseos eran extremadamente religiosos, o lo que comúnmente llamamos Ortodoxos.

Su principal interés eran los asuntos religiosos, enfatizaban la dependencia del hombre de Dios, creían que la divina providencia ordenaba los asuntos humanos, creían en la existencia de los espíritus, la inmortalidad del alma, la resurrección literal, la vida futura y el juicio

Además rehusaban tener cualquier cargo público. Los Fariseos eran de la clase media. El pueblo en general, no era de ninguna de estas clases , pero estaba a favor de los Fariseos

Cristo tuvo con los Fariseos enérgicas discusiones por el legalismo, el énfasis que ponían en demostrar los actos externos sin cuidar de la piedad interna.

Jesús los llamó hipócritas y Juan el Bautista les llamo generación de víboras.

Los fariseos fueron los responsables en tratar de desacreditar a Jesús, silenciar su mensaje, fueron los líderes en el arresto, condenación y crucifixión de Jesús.

Nicodemo y Pablo eran Fariseos.

Escriba (“interprete de la ley”) (“Estudiantes de las escrituras”)

Hombre que copiaba la ley y otros libros de las Escrituras.

Más específicamente, un hombre que era hábil para enseñar e interpretar la Biblia.

En el sentido moderno, tal persona se podría llamar teólogo ó erudito en religión.

Su ocupación era interpretar y aplicar “la ley” a cada mínimo detalle y circunstancia de la vida, y enseñar a la gente lo que dice la ley.

Debido a que copiaban los libros del Antiguo Testamento, ellos estaban familiarizados con las escrituras hebreas y eran respetados en la sociedad por su alfabetización y conocimiento. Debido a su trabajo de enseñanza, se les conocía también como “Maestros ó “Rabí”

Además por su conocimiento en la ley mosaica servían de abogados para decidir caso específicos de la ley en casos individuales.

Ellos era Fariseos.

Títulos que se les daba a los escribas: Maestros, Rabí, Abogados, doctores de la ley.

Eran muy importantes en el Sanedrín.

La Cátedra de Moisés

Aquí Jesús reconoce la grandeza de Moisés. Como caudillo, líder, legislador. Lo coloca como una persona de alto razonamiento, con un conocimiento y entendimiento elevadísimo, si Jesús lo reconoció como un catedrático, entonces se convierte es uno de los mas altos reconocimientos que la divinidad ha hecho a un humano.

Se le coloca a la altura de Daniel, Salomón, Pablo, que también fueron reconocidos en la Biblia por su grandeza intelectual.

Daniel

Ezequiel 23:3 He aquí que tú eres más sabio que Daniel; no hay secreto que te sea oculto;

Todo el capitulo de Ezequiel 23, está hablando de Lucifer, antes y después de su caída. Dios le dice a Lucifer que fue creado un poco mas sabio que Daniel.

Que privilegio tenemos los de la tierra, que a Lucifer que era el cuarto en el cielo, se le está comparando su intelectualidad con un humano, que no nació en estado de perfección ó santidad, se le está comparando a un humano miembro de la raza caída. Si esto dice Dios de Daniel ¿Puede imaginarse la capacidad intelectual que tenía Daniel?

Salomón

1 Reyes 4: 29 Y Dios dio a Salomón sabiduría, y prudencia muy grande, y anchura de corazón como la arena que está a la orilla del mar. 30Y la sabiduría de Salomón sobrepasaba a la de todos los orientales, y a toda la sabiduría de Egipto. 31Y aun fue más sabio que todos los hombres; más que Están ezraíta, y que Hemán, Calcol y Darda, hijos de Mahol; y se extendió su fama por todas las naciones de alrededor. 32Y compuso tres mil proverbios; y sus cantos fueron mil cinco. 33También disertó sobre los árboles, desde el cedro del Líbano hasta el hisopo que nace en la pared. Asimismo disertó sobre los animales, las aves, los reptiles, y los peces.

Salomón tiene dos tipos de sabiduría, una que fue dada por Dios. (que fue la mas grande e importante) Y la otra sabiduría que es heredada de sus progenitores.

David su padre era un gran legislador, un gran estratega militar, arquitecto, escritor, poeta, filósofo,  músico, diseñador, administrador, etc. y también por el lado de su madre Betsabe. El abuelo de ella era Ahitofel, uno de los mas grandes sabios de Israel. La Biblia dice que cuando a Ahitofel se le consultaba, era como si se hubiera estado consultando a Dios.

Pablo

2 Pedro 3: 14Por lo cual, amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia que seáis hallados de Él en paz, sin mácula y sin reprensión. 15Y considerad la paciencia de nuestro Señor por salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, 16como también en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.

Pedro que es contemporáneo de Pablo, reconoce la sabiduría depositada en él, y aún mas, también reconoce que a veces es muy difícil entender la profundidad del pensamiento Paulista.

Si Pedro que era contemporáneo, que hablaban el mismo idioma, que conocían las mismas costumbres, llega a la conclusión que es difícil entender a Pablo;  ahora usted se puede imaginar por que los eruditos de la Biblia, en los tiempo modernos, tienen tanto problemas en la comprensión de las declaraciones del apóstol Pablo.

Cuando Jesús declara que sobre la cátedra de Moisés se sentaron los Escribas y Fariseos, también está reconociendo que estos alumnos son grandes, ya que tomaron conocimiento de uno de los mas grande maestros terrenales que alguna vez existió en esta tierra.

“Los escribas y los fariseos aseveraban estar investidos de autoridad divina similar a la de Moisés. Aseveraban reemplazarle como expositores de la ley y jueces del pueblo. Como tales, exigían del pueblo absoluto respeto y obediencia. Jesús invitó a sus oyentes a hacer lo que los rabinos les enseñaban según la ley, pero no a seguir su ejemplo. Ellos mismos no practicaban sus propias enseñanzas. – {DTG 563.2}

El problema grande de los Escriba y Fariseos era la hipocresía, imponían una multitud de reglamentos que acortaban la libertad de las personas, y que ni ellos mismos podían cumplir, y encima de todo, a veces aseguraban que ellos estaban exentos de estas leyes.

Deuteronomio 6: 6Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón. 7Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes: 8Y la atarás por señal en tu mano, y estarán por frontales entre tus ojos:

En este párrafo Dios ordena a Moisés a llevar las leyes en sus manos y en la frente; en medio de los ojos.

Esta es una forma simbólica de como guardar la ley de Dios.

Las manos simboliza el obrar con justicia y misericordia en todos los aspectos de la vida, tanto con Dios, como con nuestro prójimo. Las manos de aquellos que guardan la ley de Dios nunca aceptan el cohecho, el soborno, el robo, ó todo lo que sea maligno y engañoso.

Las manos de los guardadores de la ley siempre repartirán amor y compasión.

Los ojos y el semblante de los guardadores de la ley, mostraran su veracidad y expresarán el amor de Dios al cumplir la ley en esta tierra.

Pero en el tiempo de Jesús, los judíos habían torcido este texto y literalmente se ataban las “FILACTERIA” en las muñecas de las mano y en derredor de la cabeza.

5Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres; porque ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos;

“Filacteria: La palabra griega es FULAKTERION

Que significa “medio de protección” ó “amuleto”

Terminó que describe una cajita que contiene trocitos de pergamino sobre los que se han escrito algunos pasajes de la ley, que los judíos llaman “fillâh,” “(tira de) oración”. Con excepción de los sábados y días de fiestas, estas cajitas se ataban a la frente o al brazo izquierdo cada día durante las oraciones matinales.

En vez de atar la ley “espiritualmente” hablando, a sus manos y a la parte frontal entre los ojos; ellos literalmente se amarraban las “Filacterias” a sus manos y a sus frentes, y entre mas anchas y mas largas, mas grande era la presunción de santidad.

También extendían los flecos de sus mantos para demostración de santidad. Era una religión de fachada, vacía y triste por dentro.

Al considerar más de cerca este pasaje, encontramos que el gran problema de Jesús con los fariseos no era tanto que ellos querían que otros guardaran la ley de Moisés, sino que ellos mismos no la guardaban. Eran hipócritas decían una cosa, pero hacían otra y, aun cuando hacían lo recto, lo hacían por razones equivocadas.

Las tradiciones crean un problema entre la Hipocresía y la Sinceridad

Las tradiciones tienen un problema muy peculiar, empujan a la persona ya sea al liberalismo; ó al otro extremo que es el fanatismo.

Hay ciertas religiones que usan la tradición y al usarla sus miembros se vuelven liberales, usan la religión a su conveniencia viviendo así un cristianismo barato.

Está el otro extremo; y es cuando se usa la tradición en una forma fanática y extremista.

En las dos circunstancias, siempre está presente la hipocresía.

En las persona que son liberales, la hipocresía está presente debido a que estas personas quieren estar bien con Dios y al mismo tiempo estar disfrutando de los placeres terrenales.

En las personas fanáticas ó extremistas, la hipocresía esta presente, por que estas personas imponen leyes humanas que la mayoría de veces ellos no pueden cumplir. Cuando pasa esto se tiene un cristianismo de doble fachada, pretendiendo vivir lo que no pueden.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

En las parábolas que Cristo había pronunciado, era su propósito amonestar a los sacerdotes e instruir a la gente que estaba dispuesta a ser enseñada. Pero era necesario hablar aún más claramente. La gente estaba esclavizada por su actitud reverente hacia la tradición y por su fe ciega en un sacerdocio corrompido. Cristo debía romper esas cadenas. El carácter de los sacerdotes, gobernantes y fariseos debía ser expuesto plenamente…

En estas claras palabras, el Salvador reveló la ambición egoísta que constantemente procuraba obtener cargos y poder manifestando una humildad ficticia, mientras el corazón estaba lleno de avaricia y envidia. Cuando las personas eran invitadas a una fiesta, los huéspedes se sentaban de acuerdo con su jerarquía, y los que obtenían el puesto más honorable recibían la primera atención y favores especiales. Los fariseos estaban siempre maquinando para obtener estos honores. Jesús reprendió esta práctica.

También reprendió la vanidad manifestada al codiciar el título de rabino o maestro. Declaró que este título no pertenecía a los hombres, sino a Cristo. Los sacerdotes, escribas, gobernantes, expositores y administradores de la ley, eran todos hermanos, hijos de un mismo Padre. Jesús enseñó enfáticamente a la gente que no debía dar a ningún hombre un título de honor que indicase su dominio de la conciencia y la fe…

Los fariseos ejercían gran influencia sobre la gente, y la aprovechaban para servir sus propios intereses. Conquistaban la confianza de viudas piadosas, y les indicaban que era su deber dedicar su propiedad a fines religiosos. Habiendo conseguido el dominio de su dinero, los astutos maquinadores lo empleaban para su propio beneficio. Para cubrir su falta de honradez, ofrecían largas oraciones en público y hacían gran ostentación de piedad. Cristo declaró que esta hipocresía les atraería mayor condenación. La misma reprensión cae sobre muchos que en nuestro tiempo hacen alta profesión de piedad. Su vida está manchada de egoísmo y avaricia, pero arrojan sobre ella un manto de aparente pureza, y así por un tiempo engañan a sus semejantes. Pero no pueden engañar a Dios. El lee todo propósito del corazón, y juzgará a cada uno según sus obras (El Deseado de todas las gentes, pp. 563-566).

Una de las características más notables de los habitantes de la tierra que vivieron en los días de Noé, era la de su intensa mundanalidad. Ellos hicieron del comer y del beber, del comprar y del vender, del casarse y del darse en casamiento, el supremo objeto de su vida. El comer y el beber no son una cosa pecaminosa, sino la satisfacción de una necesidad, si aquello que es lícito no se lleva a un exceso… Dios mismo instituyó el matrimonio cuando le dio Eva a Adán. Las leyes de Dios están maravillosamente adaptadas para satisfacer la naturaleza del hombre. El pecado de los antediluvianos consistió en pervertir lo que en sí mismo era lícito. Corrompieron los dones de Dios al usarlos para satisfacer sus deseos egoístas…

Si estamos continuamente pensando en las cosas que son de esta vida, y esforzándonos por poseerlas, no podemos mantener nuestros pensamientos fijos en las cosas del cielo. Satanás está procurando apartar nuestras mentes de Dios y centrarlas en las modas, las costumbres y las exigencias del mundo, que producen enfermedad y muerte (Dios nos cuida, p. 106).

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Lunes 6 de junio // Lección 11____________________________

SEÑALES DEL FIN

Después de que Jesús reprendió a los líderes judíos específicos que lo rechazaron, Juan 12:20 al 26 registra un pedido fascinante. Le dijeron a Jesús que unos griegos “querían ver a Jesús”. No obstante, estos gentiles primero hicieron su pedido a judíos que eran fieles a Jesús. Antes de mucho, algo similar sucedería en una escala mucho mayor: mientras que algunos judíos rechazarían a Jesús, otros serían el principal medio por el cual muchos gentiles vendrían al conocimiento de él. Cuán fascinante es que este pedido viniera inmediatamente después de que Jesús dijo a los líderes que su casa quedaría desolada. Así, lo antiguo dejaba lugar para lo nuevo, y para lo que siempre había sido la intención de Dios: la salvación no solo de los judíos, sino también de los gentiles.

En Mateo 24:1 al 14, ¿qué presenta Jesús tanto para los creyentes fieles como para el mundo en general?

1 Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada. Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. 10 Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. 11 Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; 12 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. 13 Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. 14 Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Jesús responde las preguntas acerca de la señal de su venida y del fin del mundo. “Jesús no consideró por separado la destrucción de Jerusalén y el gran día de su venida. Mezcló la descripción de estos dos acontecimientos. Si hubiese revelado a sus discípulos los acontecimientos futuros como los contemplaba él, no habrían podido soportar la visión. Por misericordia hacia ellos, fusionó la descripción de las dos grandes crisis, dejando a los discípulos estudiar por sí mismos el significado […]. Este discurso entero no fue dado solamente para los discípulos, sino también para aquellos que iban a vivir en medio de las últimas escenas de la historia de esta Tierra” (DTG, 581, 582).

Una cosa es muy clara en la respuesta de Jesús. Él no predijo ninguna utopía terrenal o reino de paz en un milenio terrenal. Guerras y traiciones; desastres naturales; una iglesia que afronta persecución, falsos cristos y aun falsos hermanos. Lo más positivo descrito allí es la promesa de que “será predicado […] el evangelio del reino en todo el mundo” (vers. 14).

En Mateo 24:13, Jesús dice que “el que persevere hasta el fin, éste será salvo”. ¿Qué puedes hacer para mantenerte espiritualmente fuerte en medio de pruebas que te pueden hacer renunciar a todo? Hemos visto que esto les sucedió a otros; ¿por qué no debemos ser necios y pensar que esto no va a ocurrirnos a nosotros?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

“Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta. Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús. Felipe fue y se lo dijo a Andrés; entonces Andrés y Felipe se lo dijeron a Jesús. Jesús les respondió diciendo: Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado” (Juan 12:20-23).

Estos griegos probablemente eran conversos al judaísmo, ya que podían entrar hasta el patio de los gentiles. Los comentadores notan que estos griegos fueron a Felipe, quien, aunque era judío, tenía un nombre griego, lo que podría haberlos atraído hacia él.

Los griegos llegaron pocos días antes de la crucifixión. Sin duda se maravillaron por las palabras de Cristo acerca de su sufrimiento, muerte y victoria final. Jesús pudo haberse animado porque deseaban “verlo”. La llegada de ellos señaló el comienzo de la evangelización mundial. Ya los fariseos habían dicho: “El mundo se va tras él” (Juan 12:19).

Lo que vemos aquí son hombres ajenos al judaísmo que querían ver a Jesús. ¡Esta era una gran señal de que el mundo estaba listo para su muerte expiatoria! Estos griegos, que representan a las naciones, las tribus y los pueblos del mundo, eran atraídos hacia él. La cruz del Salvador atraería a personas de todas las regiones y de todos los tiempos posteriores. Los discípulos encontrarían el mundo listo para recibir el evangelio.

Estos griegos pertenecían al gran número de gentiles que habían abrazado el judaísmo y solían venir a la ciudad de Jerusalén para celebrar las fiestas religiosas de Israel. Tenemos que tener cuidado en no confundir a los griegos “judíos” con los judíos-griegos o “helenistas”, quienes hablaban perfectamente el idioma griego y vivían en tierras paganas. El espacioso “atrio de los gentiles” fue designado por Salomón cuando construía el templo, para todos aquellos de otras nacionalidades que aceptarían la fe judaica.

“Había ciertos griegos entre los que habían subido a adorar en la fiesta. Estos, pues, se acercaron a Felipe, que era de Betsaida de Galilea, y le rogaron, diciendo: Señor, quisiéramos ver a Jesús”

De una manera muy cortes pero con firmeza, los griegos presentaron su petición de querer ver a Jesús. Para ese tiempo ya los ritos y la superstición para los dioses griegos como Jupiter, Martes, Apollo y Venus, ya se habían borrado de las mentes de la alta clase social griega, la adoración a estos dioses en Grecia era practicada solamente por las personas vulgares e ignorantes. Los oráculos griegos se consideraban tontos e incompletos, los altares erigidos a estos dioses estaban fríos y desiertos, y habían muchos que estaban tratando de suplir en vano la necesidad de la religión con la poesía y la filosofía, pero esto no era suficiente para suplir el vacío que hace en el corazón del humano el no tener a Dios y la religión.

La Biblia toma un espacio para hablar de estos griegos que andaban en busca de Jesús; ¿Porqué?; ¿Cual es la importancia de mencionar al mundo griego?

1-Los griegos fueron los primeros que le dieron la bienvenida al cristianismo en el mundo gentil.

2-Fue en el idioma griego que Dios entrego las buenas nuevas (el Nuevo Testamento) del evangelio al mundo

3-Fueron las ciudades y los hogares griegos los primeros en mostrar al mundo el poder transformador del evangelio y por su ejemplo mostraron el principio del correcto comportamiento humano en la sociedad

4-Fueron los dioses griegos los primeros en caer ante Jesucristo, el Hijo de Dios. Con la entrada de el evangelio a Grecia, se pudo escuchar en las tierras griegas la nueva noticia: “nuestro gran dios Pan, ha muerto; pero Jesucristo vive”

Lo que el mundo le debe a los griegos, a la lengua humana se le hace bastante difícil de explicar: de ellos hemos recibidos hermosos poemas, espléndidos tratados de ciencia y filosofía que han educado a todas las mentes elevadas de la raza humana, de los griegos hemos recibidos incomparables pinturas y esculturas, hemos recibido el Nuevo Testamento en un idioma florido, preciso, rápido y claro, que en verdad es una luz clara para conducirnos hasta la eternidad. De los griegos hemos recibido los primero trabajos profundos de la teología que estuvieron a cargo de los primeros padres de la fe del nuevo mundo occidental como Justino, Gregorio y Basíl. Estas contribuciones bíblicas ayudaron a entender de una manera mejor la Sagrada Escrituras. De los griego también hemos recibido grandes sermones y profundas liturgias, himnos inspiradores, la gloria de mártires triunfantes, vidas y ejemplos de santos devotos que ayudaron a estimular la piedad y el fervor religioso por todas las edades de la iglesia hasta nuestros días modernos.

Todo el trabajo de los griegos puesto junto, ha sido una de las contribuciones más grande y más duradera que alguna civilización haya regalado al mundo, bautizando de ésta manera la joven y creciente “Cristiandad” y entregando su trabajo para la purificación  y bendición de los cristianos de todas las edades. 

El principio del ministerio de Jesús fue demarcado por la visita de los sabios de oriente, y el final del ministerio de Jesús fue demarcado por la visita de los sabios del occidente.

Los sabios de Oriente vinieron a visitar y adorar a Jesús en su cuna y los sabios de Occidente vinieron a visitar y a adorar a Jesús en la cruz.

Los sabios de oriente vinieron a recibir un nuevo impulso, recibieron una fresca brisa para una cultura y una religión envejecida y vencida.

Los sabios del occidente, es decir los griegos, vinieron a Jesús para recibir de el una alta consagración que ayudaría a una cultura naciente, que tenía muchas esperanza y aspiraciones espirituales. “Queremos ver a Jesús” son las misma palabra ¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer?”

“Estos hombres vinieron del Occidente para hallar al Salvador al final de su vida, como los magos habían venido del Oriente al principio. Cuando nació Cristo, los judíos estaban tan engolfados en sus propios planes ambiciosos que no conocieron su advenimiento. Los magos de una tierra pagana vinieron al pesebre con sus donativos para adorar al Salvador. Así también estos griegos, representando a las naciones, a las tribus y a los pueblos del mundo, vinieron a ver a Jesús. Así también la gente de todas las tierras y de todas las edades iba a ser atraída por la cruz del Salvador…” (El deseado de todas las gentes, {DTG}, pp. 574, 575).

Jesús con su evangelio unió el oriente con el occidente, el norte con el sur, el rico con el pobre, el sabio con el ignorante, el blanco con el negro. Su amor es universal, su Palabra es universal, su sacrificio es universal, su salvación es universal. Todo aquel que se coloca bajo el estandarte de Jesús, pierde su nacionalidad, su raza, y su posición social, no hay espacio para ser más grande o más pequeño, para ser superior o inferior.

1Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo. 2Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo, que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada. 3Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo? 4Respondiendo Jesús, les dijo: Mirad que nadie os engañe. 5Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. 6Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. 7Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. 8Y todo esto será principio de dolores. 9Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. 10Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. 11Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; 12y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. 13Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. 14Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

Este es uno de los párrafos mas predicados por el mundo cristiano en todos los tiempos, y es además uno de los sermones principales y predilectos de la Iglesia Adventista del 7mo Día. Habla de los sucesos que acontecerán antes del tiempo del fin, ya todos ellos son familiares para nosotros.

Interesante-mente Jesús no mencionó los sucesos en forma cronológica, posiblemente lo hizo con el fin de no satisfacer la curiosidad del humano y también para evitar que el hombre le ponga fecha a su segunda venida.

Nuestra iglesia de estos días, está a las fronteras del versículo 9 y 10; cuando el versículo 9 se comience a cumplir, entonces quedará la crema y la nata de nuestra iglesia, quedará solamente lo que sirve, el versículo 10 es un resultado directo del versículo 9.

De las demás señales ya hemos sido testigos, también nos encontramos trabajando arduamente en el versículo 14.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

En esos momentos, la obra de Cristo parecía haber sufrido una cruel derrota. Él había salido vencedor en la controversia con los sacerdotes y fariseos, pero era evidente que nunca le recibirían como el Mesías. Había llegado el momento de la separación final. Para sus discípulos, el caso parecía sin esperanzas. Pero Cristo estaba acercándose a la consumación de su obra. El gran suceso que concernía no solo a la nación judía, sino al mundo entero, estaba por acontecer. Cuando Cristo oyó la ferviente petición: “Querríamos ver a Jesús”, repercutió para él como un eco del clamor del mundo hambriento, su rostro se iluminó y dijo: “La hora viene en que el Hijo del hombre ha de ser glorificado”. En la petición de los griegos vio una prenda de los resultados de su gran sacrificio.

Estos hombres vinieron del Occidente para hallar al Salvador al final de su vida, como los magos habían venido del Oriente al principio. Cuando nació Cristo, los judíos estaban tan engolfados en sus propios planes ambiciosos que no conocieron su advenimiento. Los magos de una tierra pagana vinieron al pesebre con sus donativos para adorar al Salvador. Así también estos griegos, representando a las naciones, a las tribus y a los pueblos del mundo, vinieron a ver a Jesús. Así también la gente de todas las tierras y de todas las edades iba a ser atraída por la cruz del Salvador (El Deseado de todas las gentes, p. 574).

Entrar en la gloria costará la entrega de todo. Haceos tesoros en el cielo… Debéis ser participantes de los sufrimientos de Cristo aquí si queréis ser participantes de su gloria en el más allá.

El cielo resultará muy barato aun si lo obtenemos por medio del sufrimiento. Debemos negamos a nosotros mismos a lo largo del camino… y mantener siempre en vista su gloria.

La obra de salvación no es juego de niños, para tomarla cuando se quiere y abandonarla cuando nos plazca. Lo que ganará la victoria finalmente, será la firme determinación, el esfuerzo incansable. Es el que persevera hasta el fin el que será salvo. Son aquellos que pacientemente continúan haciendo el bien quienes tendrán la vida eterna y la recompensa inmortal (Dios nos cuida, p. 98).

El acto de colocarse en el lado impopular requiere valor moral, firmeza, decisión, perseverancia y mucha oración. Estemos agradecidos porque ahora podemos acudir a Cristo tal como antaño iban a él en el templo los pobres y los dolientes…

Ud. no se ha atrevido a pisotear los mandamientos de Dios, y se ha puesto en el lado de la verdad impopular, y ahora deje que los resultados sean los que fueren. ¿Cree Ud. que el Salvador se alejará y lo dejará luchar solo? No; nunca. Pero él nunca dijo a sus discípulos que no experimentarían pruebas, que no tendrían que manifestar abnegación ni realizar sacrificios. El Maestro fue varón de dolores, experimentado en quebrantos. “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos” (2 Corintios 8:9). Damos gracias a Dios porque en su pobreza Ud. puede llamar a Dios su Padre.

La pobreza está por sobrecoger a este mundo, y habrá un tiempo de angustia como nunca ha habido hasta ahora. Habrá guerras y rumores de guerra, y la palidez invadirá los rostros de los hombres. Puede ser que Ud. tenga que sufrir angustia; puede ser que algunas veces pase hambre; pero Dios no lo olvidará en su sufrimiento. El probará su fe. No debemos vivir para agradamos. Estamos aquí para dar a conocer a Cristo al mundo, para representarlo a él y su poder ante la humanidad (El evangelismo, pp. 178, 179).

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Lección 11 // Martes 7 de junio___________________________

LA CAÍDA DE JERUSALÉN

Lee Mateo 24:15 al 22. ¿De qué está hablando Jesús aquí? ¿Qué clase de cuadro presenta en respuesta a las preguntas que le formularon?

15 Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda), 16 entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. 17 El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; 18 y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa. 19 Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! 20 Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo; 21 porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. 22 Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.

Con “la abominación desoladora” se entiende generalmente alguna clase de sacrilegio o profanación de lo que es santo. Jesús está hablando obviamente acerca de la destrucción de Jerusalén, que ocurriría en el año 70 d.C. Como vimos ayer, Jesús mezcló su descripción de este evento con el estado en que se encontrará el mundo antes de su segunda venida. “Cristo vio en Jerusalén un símbolo del mundo endurecido en la incredulidad y rebelión que corría presuroso a recibir el pago de la justicia de Dios” (CS 24).

No obstante, aun en medio de la desolación, el Señor procura salvar a todos los que quieran salvarse. En Lucas, Jesús realmente les dice a los discípulos que huyan antes de que se establezca la desolación: “Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. Entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella. Porque estos son días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas” (Luc. 21:20-22).

Cuando los cristianos en Jerusalén vieron que esto sucedía, huyeron de la ciudad como los instruyó Jesús, mientras que la mayoría de los judíos quedaron atrás y perecieron. Se estima que más de un millón de judíos pereció durante el sitio de Jerusalén, y 97 mil más fueron tomados cautivos. “Sin embargo, durante un respiro temporario, cuando los romanos inesperadamente levantaron el sitio de Jerusalén, todos los cristianos huyeron, y se dice que ninguno de ellos perdió la vida. Se refugiaron en Pella, ciudad ubicada en los cerros al este del río Jordán, a unos treinta kilómetros al sur del mar de Galilea” (CBA 5:486).

Piensa en una ocasión en la que alguien te advirtió acerca de algo y, para tu posterior abatimiento, no le prestaste atención. ¿Por qué es tan importante que, además de escuchar las maravillosas promesas de la Palabra de Dios, también escuchemos sus advertencias?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

La Destrucción de Jerusalén, fue una de las profecías que se cumplieron con el rigor de la letra, cada vez que una profecía es cumplida, es un refuerzo mas a nuestra fe. Cada vez que una profecía se cumple, tenemos que entender que la Biblia es verdadera, Dios es verdadero y también nuestra salvación es verdadera.

15Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel (el que lee, entienda),

Las legiones romanas que invadieron a Jerusalén, portaban sus estandartes, que eran águilas doradas con sus alas extendidas, teniendo un relámpago atrapado en sus garras. Cada legión tenia 10 de estos estandartes y todos los militares romanos adoraban literalmente estos estandartes. Esto constituía una abominación para Israel, ya que para ésta fecha, los judíos ya habían sido sanados de la idolatría en su totalidad. El cautiverio anterior en Babilonia, había sido la tumba para la idolatría que había afectado por siglos al pueblo de Israel.

Según aprendemos del historiador Josefo, cuando Jerusalén fue tomada por los romanos, ellos trajeron su estandartes a la misma entrada de la puerta oriental del templo, y allí mismo les ofrecieron sacrificios; sacrificios idólatras en el templo de Dios.

Impresionante-mente ésta acción había sido predicha varios siglos antes por Daniel en una de sus profecías, en el capítulo 9 y el versículo 27 leemos lo siguiente: “…Sobre una de las alas del templo cometerá horribles sacrilegios, hasta que le sobrevenga el desastroso fin que le ha sido decretado.”

Daniel menciona tres veces la abominación desoladora, la primera la encontramos en Daniel 7: 27 que ya leímos arriba: “…Sobre una de las alas del templo cometerá horribles sacrilegios, hasta que le sobrevenga el desastroso fin que le ha sido decretado.”

 La segunda ocasión que lo menciona es en el capitulo 11: 31 que dice: 31Sus fuerzas armadas se dedicarán a profanar la fortaleza del templo, y suspenderán el sacrificio diario, estableciendo el horrible sacrilegio.

 Y la tercera vez que lo menciona es en el capitulo 12 11 que dice: 11A partir del momento en que se suspenda el sacrificio diario y se imponga el horrible sacrilegio, transcurrirán mil doscientos noventa días.

16entonces los que estén en Judea, huyan a los montes. 17El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa; 18y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa. 19Mas ¡ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! 20Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo; 21porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá. 22Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados.

Esta importante recomendación no fue olvidada por el mundo cristiano; el mundo judío no hizo caso de la Palabra de Dios y su resultado fue la muerte, en cambio el mundo cristiano tuvo en cuenta la orden de Dios, y ellos fueron preservados de la muerte, en la destrucción de Jerusalén.

Es inexplicable la acción que tomaron los romanos bajo la dirección de Cesto Galo, cuando ellos hicieron el primer avance militar hacia Jerusalén. Ellos simple y sencillamente se retiraron de una manera inesperada y políticamente incorrecta.

Esta acción del general Cesto Galo, fue en contra de toda regla de prudencia y estrategia militar, ésta acción fue el cumplimiento de la Palabra divina, para liberar de la muerte a todos aquellos que estaban dispuestos a seguir la Palabra de Dios.

Los cristianos encontraron en ésta acción de los romanos, la señal perfecta para abandonar Jerusalén, se fueron a la ciudad de Pella y otros cruzaron al otro lado del río Jordán, no hay registro en la historia de cristianos que murieron en la destrucción de Jerusalén a manos de los romanos.

17El que esté en la azotea, no descienda para tomar algo de su casa;

La historia dice que las casas de los judíos, como la de los romanos y la de los griegos, era construidas con los techos planos, para poder caminar sobre ellos. Usualmente las gradas para subir a la azotea o los techos estaban en el lado de afuera de la casa, de esa manera la gente podía subir y bajar de los techos de las casas sin tener que entrar a la casa.

Las casas en Jerusalén estaban pegadas una a la otra y de esa manera atravesaban la ciudad de punta a punta, terminando en las puertas de la ciudad, por lo tanto se podía llegar hasta la salida de la ciudad usando las calles de la ciudad o los techos de las casas, y ésta era una práctica común para esos días.

Por lo tanto la orden de Jesús del que estuviera en la azotea, que no descendiera a la casa a tomar nada, era una orden literal. La persona que estuviera en la azotea tenía que comenzar a caminar sobre los techos de las casas hasta llegar a las puertas de la ciudad lo mas pronto posible y así escapar por sus vidas. ¿Si usted hubiera sido uno de esos cristianos de la azotea, hubiera hecho caso tal como Jesús lo ordenó, o quizás hubiera bajado a su casa a recoger algunas pertenencias?

Este escape, nos recuerda el escape de Lot, donde los ángeles prácticamente sacaron a Lot y a su familia halados de las manos, de la ciudad que pronto sería destruida. Parece ser que siempre que Dios va a destruir algún lugar da poco tiempo, solamente se salvan aquellos que hacen caso al pie de la letra. Aquellos que ajustan las ordenes de Dios a su manera, sin duda serán estopas para el abrazante fuego divino.

18y el que esté en el campo, no vuelva atrás para tomar su capa.

Lo mismo se aplicaba a las persona que estaban trabajando en la agricultura. Era la costumbre quitarse la túnica o la capa, y dejarla en una esquina del sembrado y quedarse trabajando con ropas mas livianas. A esta gente se les ordenó no regresar a la otra punta del campo a recoger su túnica, así como estaba, en sus paños menores, tenía que escapar, si quería salvar su vida.

20Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno ni en día de reposo;

Por la inclemencia del tiempo, el mal estado de los caminos, los días solares muy cortos, por eso es que Jesús hace un pedido, que la huida de ellos no se llevara a cabo en el invierno.

Para aquellos que creen que Jesús vino a abolir la ley, el otro pedido de Cristo fue para que la huida no fuera tampoco en sábado, esto sucedería 40 años mas tarde, si Cristo hubiera abolido la ley en la cruz, éste pedido nunca hubiera formado parte de sus deseos con respecto a ésta huida.

Hay oraciones que el hombre hace, que son malas oraciones y por eso Dios no las contesta. Pero han habido dos oraciones que han sido muy malas y que Dios las contestó y el resultado han sido resultado funestos.

La primera oración la hace Israel en el desierto, ellos querían comer carne, como lo hacían en Egipto, Dios les contestó ese pedido y les mandó codornices, el resultado fue una terrible mortandad.

La segunda oración también la hace el pueblo judío al pie de la cruz: “y que su sangre sea sobre nosotros sobre nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos”

Esta oración también la contestó Dios, desde que Israel fue abandonado por Dios, por su propia decisión y por su propio pedido, la espada nunca se ha apartado de ellos, no ha habido pueblo tan sufrido en la faz de la tierra, como el pueblo judío. Desde el año 70 de la destrucción de Jerusalén han sufrido hasta el día de hoy, sufren de desprecio, de maltrato, de persecución, de encarcelamiento, de injusticia, y de muertes, tanto individual como colectiva. Ir en contra de Dios es ir en contra de uno mismo.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Dios aplazó sus juicios sobre la ciudad y la nación hasta cosa de cuarenta años después que Cristo hubo anunciado el castigo de Jerusalén. Admirable fue la paciencia que tuvo Dios con los que rechazaran su evangelio y asesinaran a su Hijo. La parábola de la higuera estéril representa el trato bondadoso de Dios con la nación judía. Ya había sido dada la orden: “Córtala, ¿por qué ocupará aun la tierra?” (Lucas 13:7), pero la divina misericordia la preservó por algún tiempo. Había todavía muchos judíos que ignoraban lo que habían sido el carácter y la obra de Cristo. Y los hijos no habían tenido las oportunidades ni visto la luz que sus padres habían rechazado. Por medio de la predicación de los apóstoles y de sus compañeros, Dios iba a hacer brillar la luz sobre ellos para que pudiesen ver cómo se habían cumplido las profecías, no únicamente las que se referían al nacimiento y vida del Salvador sino también las que anunciaban su muerte y su gloriosa resurrección. Los hijos no fueron condenados por los pecados de sus padres; pero cuando, conociendo ya plenamente la luz que fuera dada a sus padres, rechazaron la luz adicional que a ellos mismos les fuera concedida, entonces se hicieron cómplices de las culpas de los padres y colmaron la medida de su iniquidad.

La longanimidad de Dios hacia Jerusalén no hizo sino confirmar a los judíos en su terca impenitencia. Por el odio y la crueldad que manifestaron hacia los discípulos de Jesús rechazaron el último ofrecimiento de misericordia. Dios les retiró entonces su protección y dio rienda suelta a Satanás y a sus ángeles, y la nación cayó bajo el dominio del caudillo que ella misma se había elegido (El conflicto de los siglos, p. 30, 31).

Un solemnísimo mensaje de amonestación ha sido confiado a los pocos fieles de Dios. Debemos demostrar por nuestras palabras y obras que reconocemos la gran responsabilidad que se nos ha impuesto. Nuestra luz debe resplandecer tan claramente que los demás puedan ver que glorificamos al Padre en nuestra vida diaria, que estamos en relación con el cielo y somos coherederos con Cristo Jesús, para que cuando él aparezca con poder y grande gloria seamos como él.

Todos debemos sentir nuestra responsabilidad individual como miembros de la iglesia visible y trabajadores en la viña del Señor. No debemos aguardar que nuestros hermanos, que son tan frágiles como nosotros, nos ayuden; porque nuestro precioso Salvador nos ha invitado a unimos a él y a unir nuestra debilidad con su fortaleza, nuestra ignorancia con su sabiduría, nuestra indignidad con su mérito. Ninguno de nosotros puede ocupar una posición neutral; nuestra influencia se ejercerá en pro o en contra de Jesús. Somos agentes activos de Cristo, o del enemigo. O recogemos con Jesús, o dispersamos (Joyas de los testimonios, tomo 1, pp. 444, 445).

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Miércoles 8 de junio // Lección 11_________________________

LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

La respuesta de Jesús aquí, en Mateo 24, tenía que ver con las “señales de tu venida” (vers. 3), es decir, de la venida de Cristo para reinar.

¿Qué otras advertencias dio Jesús en el contexto de los eventos anteriores a su regreso, y de que modo fue visto esto a través de la historia? Mat. 24:23-26.

23 Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. 24 Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. 25 Ya os lo he dicho antes. 26 Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis.

Jesús, desde una perspectiva terrenal, no era más que un predicador itinerante galileo con unos pocos seguidores; no obstante, predijo que muchos vendrían en su nombre, pretendiendo ser él. Por supuesto, eso es exactamente lo que ha ocurrido a lo largo de los siglos y aún en nuestros días, un hecho que nos da una evidencia poderosa en favor de la veracidad de la Palabra de Dios.

Lee Mateo 24:27 al 31. ¿De qué forma se describe la Segunda Venida? ¿Qué sucederá cuando Cristo vuelva?

27 Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre. 28 Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas. 29 E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas. 30 Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. 31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

Después de advertir que muchos vendrían pretendiendo ser el Cristo, Jesús describe cómo será realmente su venida.

Primero, la segunda venida de Jesús es personal y literal. Es Jesús mismo quien viene de regreso a la Tierra. “Porque el Señor mismo […] descenderá del cielo” (1 Tes. 4:16) es una refutación notoria a aquellos que afirman que el retorno de Cristo es un ideal o sencillamente una nueva era en la historia humana. Su retorno será visible, como los relámpagos por el cielo. “Todo ojo le verá” (Apoc. 1:7). La imagen de trompetas revela que será muy sonora, lo suficiente como para despertar a los muertos. Y más importante, si la primera venida de Jesús fue de humillación, en su regreso Jesús vendrá como Rey triunfante (Apoc. 19:16), victorioso sobre todos sus enemigos (y los nuestros) (1 Cor. 15:25).

En una época de tanta confusión e incertidumbre en nuestro mundo acerca del futuro, ¿de qué modo podemos aprender a obtener fortaleza y esperanza personales con las promesas de la Segunda Venida?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Mas, oh amados, no ignoréis esta una cosa: que un día delante del Señor es como mil años y mil años como un día. 2 Pedro 3: 8

Una de las cosas que necesitamos entender en el estudio de éste día, es que Dios no tiene ni el mismo reloj, ni el mismo calendario que nosotros los humanos usamos. Si dividimos un día del calendario divino en 1000 años del calendario humano, llegamos a la conclusión que un segundo del reloj divino, equivales a 104 horas de los humanos, es decir 4 días y 8 horas.

Una vez entendiendo esto, ahora podemos comprender por qué personas pasan al descanso en su temprana edad; Dios en su infinita omnisapiensia permite que la persona deje de vivir unos cuantos minutos de su reloj divino, con tal que viva la vida eterna. Posiblemente esa persona que murió a su temprana edad, si Dios le hubiera permitido vivir unos minutos mas en el calendario humano, hubiera perdido la vida eterna.

También podemos comprender que hay veces que el Señor desea que esperemos unos cuantos segundos de su reloj para hacer un milagro en nuestras vidas. Muchos no entendemos esto y cuando Dios se tarda en contestar nuestros pedidos, nos salimos enojándonos con Dios creyendo que a él no le importa nuestra vida ó problemas.

Otro asunto que podemos entender es que Dios prometió a Adán y Eva morir el día que desobedecieran; y así fue de acuerdo a su reloj. Adán murió ese mismo día del reloj divino, su vida llegó cerca de finalizar el día; 930 años.

También podemos entender la segunda venida de Cristo. Cristo en el reloj divino tiene a penas dos días de haber partido. Debido a que nosotros nos regimos con un reloj extremadamente rápido, nuestra preocupación no sería tanto la hora de la venida de Cristo; nuestra preocupación tendría que ser estar preparados para la muerte, ya que nuestra oportunidad de salvación termina cuando pasamos a la muerte. Con esto no queremos dar a entender que falta mucho tiempo para la venida de Cristo, nosotros no sabemos y no podemos poner fecha, de una cosa tenemos que estar seguros, es que todas las señales que preceden la segunda venida de Cristo ya se cumplieron, y que Cristo y su segunda venida a éste mundo es inminente. La preocupación mas grande tendría que ser, el estar preparado para enfrentar la muerte, ese acontecimiento nos puede pasar de un momento a otro, ¿Si muriéramos el día de hoy, permanecería nuestro nombre en el libro de la vida?

La vida no siempre es justa; de hecho, a menudo no es justa. No siempre vemos la justicia en nuestra sociedad. Las personas inocentes sufren mientras que los impíos parecen prosperar. Muchas personas no reciben lo que merecen. Pero, el mal y el pecado no reinarán para siempre. Jesús vendrá “para recompensar a cada uno según sea su obra” Apocalipsis 22:12.

Aparentemente cuando una persona se convierte al cristianismo lleva todas la de perder. De cualquier manera sufre de abuso de parte de su familia, amigos y cualquier gente particular, además de humillaciones, maltratos y en muchos casos hasta la muerte.

Pero las personas que son los que abusan del cristiano, también sufren sus consecuencias, debido a ciertas promesas que ha dejado Dios para la humanidad: No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Gálatas 6: 7

Además de ésta promesa, también está escrito : Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os volverán a medir  Mateo 7: 22 Por lo tanto todo el mal que se le inflige al prójimo será devuelto al malhechor, esto es una ordenanza de Dios para contener el mal en el mundo. No nos vamos de éste mundo sin pagar nuestras mala acciones, una por una. 

También hay palabras del Señor para aquellos que sufren de parte del prójimo: Amados, no os venguéis vosotros mismos, antes, dad lugar a la ira; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Romanos 12: 19

No importa a que bando pertenecemos, estamos sentenciado a sufrir en éste mundo. La pregunta sería cuando yo resucite; ¿quiero resucitar para seguir sufriendo el castigo y la muerte eterna? ó ¿deseo resucitar para vida eterna, sin sufrimiento y dolor? Esa es nuestra decisión en este mundo, Dios nos va recompensar de acuerdo a nuestras obras, y es un juicio justo y perfecto, donde no hay equivocación. Dios juzgará los motivos, no las obras.

Durante la lluvia de estrellas que ocurrió en los Estados Unidos, un testigo escribió su propia experiencia: “Fui despertado repentinamente por el llorido más angustiante que alguna vez pude escuchar en la vida. Llanto de terror y gritos pidiendo misericordia se podían escuchar en las tres plantaciones vecinas, donde la populación era alrededor de ocho cientos personas. Cuando me levante estaba tratando de averiguar cual era la causa de tanto pánico y terror, escuche una agonizante voz cerca de mi puerta llamándome por mi nombre. Tome mi espada inmediatamente y aguarde por unos momentos detrás de la puerta.  De nuevo escuche la voz que me llamaba y me pedía que me levantara, mientras ésta persona me llamaba, pronunciaba las palabras: “Dios mío, el cielo está incendiado”. Allí fue donde abrí la puerta, y hasta ahora no puedo decir que fue lo que me impacto más; si fue la escena que estaba ocurriendo en el cielo, ó la agonía del llanto de los hombres. Más adelante en el campo, estaban cientos de hombres postrados en la tierra, algunos estaban mudos, y otros lloraban amargamente y con mucho terror, pero todos tenían sus manos juntas, elevadas al cielo implorando por la salvación de ellos y del mundo. La escena era espectacularmente terrible, nunca había caído una lluvia de estrellas tan recia a la tierra: al este, al oeste, al norte y al sur, era lo mismo; un espectáculo aterrador.” EL HOMBRE DESFALLECE ANTE LOS JUICIOS DIVINOS.

El Señor Humboldt, nos cuenta la historia del primer terremoto que pudo presencia en su vida, ocurrió en Cumana, Venezuela: “La primera sacudida de la tierra vino después de una extraña quietud en el lugar. Pareció como que la tierra hubiera meditado un poco en la acción que pronto desencadenaría. Llego el momento en que la tierra se sacudía de una manera indescriptible y no se podía confiar a la tierra que hace unos segundo atrás, se sentía tan firme bajo los pies. Solo tenía un pensamiento en mi mente: Destrucción ilimitada y universal. Los cocodrilos del río Orinoco se habían salido del río y bramaban desesperados y de una manera aterradora dentro de los bosques, los perros y los cerdos estaban paralizados del terror. La ciudad entera parecía estar condenada a la destrucción. Las casas no podía usarse como refugio por que se estaban cayendo a pedazos, los arboles eran sacudidos, arrancado de sus fundamentos y caían con grande estrépito. Mi siguiente pensamiento era correr a las montañas, pero las montañas se balanceaban como hombres borrachos. Entonces observe el mar; ¡Se había marchado! y los barcos que unos minutos antes estaban anclados en aguas profundas, yacían tirados y sacudiéndose en el lecho seco del mar. Contemple el cielo, estaba perfectamente calmado y sin ser sacudido, en medio de la conmoción me acorde que la Biblia nos dice que contemplemos a aquel que está en los cielos: A Jesucristo que es el mismo de ayer, de hoy y el mismo por la eternidad, su hogar nunca será removido, ni conmocionado.” EL HOMBRE DESFALLECE ANTE UNA NATURALEZA QUE OBEDECE LAS ORDENES DE DIOS.

Hace muchos años atrás había el los Estados Unidos de Norte América, una superstición muy generalizada en toda la población. Cierto día se anunció un eclipse solar total y  lo peculiar de éste eclipse es que ocurriría a las 12 del mediodía. Pronto se comenzó a decir que era la señal del fin del mundo por la hora de su acontecimiento y la población entera comenzó a entrar en pánico. El congreso de los Estados Unidos estaba reunido para esa precisa hora, la mitad de los miembros del congreso creían que la densa obscuridad que causaría el eclipse total al mediodía, era el presagio del juicio divino. Había una alarma general, varios de los congresistas y de los más agitados, propusieron que el congreso se suspendiera inmediatamente. En medio del caos y del pánico del distinguido lugar, mientras unos gritaba apoyando la suspensión del congreso, un venerado y anciano congresista “puritano”, quién había aprendido lecciones nobles de los puritanos ingleses, quienes para ese tiempo era la crema y la nata de Inglaterra, se levanto y dijo: “Señor presidente, se nos ha enseñado que nuestros deberes son siempre eminentes, se nos ha enseñado que nuestros deberes son siempre obligatorios, aquí hay muchos que creen que éste día es el último día que tendremos en nuestras vidas, y posiblemente ellos estén correctos; yo también tengo la leve sospecha que los que creen que hoy es el último día, están correctos, pero nuestras  responsabilidades no puede parar, en vez de proponer que el congreso sea suspendido, yo propongo que en éste momento de obscuridad que se aproxima, traigamos las candelas y que sea nuestra luz para continuar nuestro importante trabajo.” Ese hombre hablaba como un verdadero cristiano y vivía como un verdadero cristiano. Pronto llegará el día en que la luz será apagada a éste mundo. UNA TEMPLANZA ASÍ SE NECESITA PARA LOS DÍAS FINALES

La hermosa respuesta que  la mártir Margaret Maintland dio a sus verdugos en Escocia antes de morir. Los verdugos habían atado a otro mártir a la estaca en medio de la marea alta y la marea baja, en las playas del mar. Los verdugos tenían la esperanza que cuando Margaret contemplara el sufrimiento y la muerte de su compañera, ella se aterrorizara y renunciará y se retractara de Cristo y de su evangelio. Margaret contempló la escena de su compañera con profunda simpatía, pero sin ninguna manifestación de terror. Cuando los verdugos le preguntaron: ¿Margaret que es lo que estás contemplando?  ella les dijo: – estoy contemplando a Cristo sufrir en uno de sus amados hijos.- Ella sabía que su turno era el próximo, ella sabía que pronto moriría ahogada por las aguas del mar, pero también sabía que Cristo estaría con ella, sabía que Cristo compartiría el sufrimiento con ella, sabía que Cristo la sostendría en esos momentos terribles de la vida, y así fue. UNA FE ASÍ SE NECESITA PARA LOS DÍAS FINALES

Al famoso predicador-reformador Juan Wesley, cierto día una dama le pregunto: ¿Imagínate que tu supieras que mañana a la medianoche vas a morir; cómo gastarías estas horas que te quedan de vida?  Wesley dijo: “De la misma manera que lo tengo planeado hacerlo ahora. Esta noche predicaría en Gloucester, y lo volviera a hacer mañana a las cinco de la mañana. Después de eso me transportaría hasta Tewkesbury, para predicar por la tarde y allí me reuniría con la junta de iglesia después del sermón. Después de eso iría a la casa de mis amigos; la familia Martin, quiénes me han invitado a una comida, allí conversaría y oraría con ellos de la manera que usualmente lo sabemos hacer. A las 10 de la noche me retiraría a mi dormitorio, me encomendaría a mi Padre Celestial, me acostaría a descansar, para más tarde despertar en gloria” UNA CONVICCIÓN ASÍ SE NECESITA PARA LOS DÍAS FINALES

31Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

A la venida de Cristo, hay dos resurrecciones, el pasaje siguiente está hablando de una resurrección especial, que sucede antes de la venida de Cristo. En ésta resurrección especial , son tres grupos diferentes que regresan a la vida:

El primer grupo son aquellos que murieron bajo el mensaje del tercer ángel:

9Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, 10él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; 11y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre. 12Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. 13Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.

El segundo grupo son aquellos que participaron en el enjuiciamiento y muerte de Jesucristo, y el tercer grupo son todos aquellos que en la historia de éste mundo han sido los enemigos # 1 del evangelio y de la iglesia. Hay que notar que ésta resurrección sucede días antes de la venida de Cristo, quiere decir que todos ellos podrán contemplar por varios días los sucesos aterradores de la naturaleza que precede a la segunda venida de Cristo.

Los sepulcros se abren y “muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua”. Daniel 12:2. (1er Grupo) Todos los que murieron en la fe del mensaje del tercer ángel, salen glorificados de la tumba, para oír el pacto de paz que Dios hace con los que guardaron su ley. (2do Grupo) “Los que le traspasaron” (Apocalipsis 1:7), los que se mofaron y se rieron de la agonía de Cristo (3er Grupo) y los enemigos más acérrimos de su verdad y de su pueblo, son resucitados para mirarle en su gloria y para ver el honor con que serán recompensados los fieles y obedientes. {CS 621.1}

Densas nubes cubren aún el firmamento; sin embargo el sol se abre paso de vez en cuando, como si fuese el ojo vengador de Jehová. Fieros relámpagos rasgan el cielo con fragor, envolviendo a la tierra en claridad de llamaradas. Por encima del ruido aterrador de los truenos, se oyen voces misteriosas y terribles que anuncian la condenación de los impíos. No todos entienden las palabras pronunciadas; pero los falsos maestros las comprenden perfectamente. Los que poco antes eran tan temerarios, jactanciosos y provocativos, y que tanto se regocijaban al ensañarse con el pueblo de Dios observador de sus mandamientos, se sienten presa de consternación y tiemblan de terror. Sus llantos dominan el ruido de los elementos. Los demonios confiesan la divinidad de Cristo y tiemblan ante su poder, mientras que los hombres claman por misericordia y se revuelcan en terror abyecto. {CS 621.2}

Por un desgarrón de las nubes una estrella arroja rayos de luz cuyo brillo queda cuadruplicado por el contraste con la oscuridad. Significa esperanza y júbilo para los fieles, pero severidad para los transgresores de la ley de Dios. {CS 622.2}

Mientras estas palabras de santa confianza se elevan hacia Dios, las nubes se retiran, y el cielo estrellado brilla con esplendor indescriptible en contraste con el firmamento negro y severo en ambos lados. La magnificencia de la ciudad celestial rebosa por las puertas entreabiertas. Entonces aparece en el cielo una mano que sostiene dos tablas de piedra puestas una sobre otra. El profeta dice: “Denunciarán los cielos su justicia; porque Dios es el juez”. Salmos 50:6. Esta ley santa, justicia de Dios, que entre truenos y llamas fue proclamada desde el Sinaí como guía de la vida, se revela ahora a los hombres como norma del juicio. La mano abre las tablas en las cuales se ven los preceptos del Decálogo inscritos como con letras de fuego. Las palabras son tan distintas que todos pueden leerlas. La memoria se despierta, las tinieblas de la superstición y de la herejía desaparecen de todos los espíritus, y las diez palabras de Dios, breves, inteligibles y llenas de autoridad, se presentan a la vista de todos los habitantes de la tierra. {CS 622.3}

Desde el cielo se oye la voz de Dios que proclama el día y la hora de la venida de Jesús, y promulga a su pueblo el pacto eterno. Sus palabras resuenan por la tierra como el estruendo de los más estrepitosos truenos. El Israel de Dios escucha con los ojos elevados al cielo. Sus semblantes se iluminan con la gloria divina y brillan cual brillara el rostro de Moisés cuando bajó del Sinaí. Los malos no los pueden mirar. Y cuando la bendición es pronunciada sobre los que honraron a Dios santificando su sábado, se oye un inmenso grito de victoria. {CS 623.3}

Pronto aparece en el este una pequeña nube negra, de un tamaño como la mitad de la palma de la mano. Es la nube que envuelve al Salvador y que a la distancia parece rodeada de oscuridad. El pueblo de Dios sabe que es la señal del Hijo del hombre. En silencio solemne la contemplan mientras va acercándose a la tierra, volviéndose más luminosa y más gloriosa hasta convertirse en una gran nube blanca, cuya base es como fuego consumidor, y sobre ella el arco iris del pacto. {CS 624.1}

Aquí sucede la segunda resurrección:

Entre las oscilaciones de la tierra, las llamaradas de los relámpagos y el fragor de los truenos, el Hijo de Dios llama a la vida a los santos dormidos. Dirige una mirada a las tumbas de los justos, y levantando luego las manos al cielo, exclama: “¡Despertaos, despertaos, despertaos, los que dormís en el polvo, y levantaos!” Por toda la superficie de la tierra, los muertos oirán esa voz; y los que la oigan vivirán. Y toda la tierra repercutirá bajo las pisadas de la multitud extraordinaria de todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos. De la prisión de la muerte sale revestida de gloria inmortal gritando: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿dónde, oh sepulcro, tu victoria?” 1 Corintios 15:55. Y los justos vivos unen sus voces a las de los santos resucitados en prolongada y alegre aclamación de victoria. {CS 627.1}

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Necesitamos estar anclados en Cristo, arraigados y fundados en la fe. Satanás obra mediante sus instrumentos. Elige a los que no han estado bebiendo de las aguas vivas, cuyas almas están sedientas de algo nuevo y extraño, y que están siempre listos para beber de cualquier fuente que se les presente. Se oirán voces que dirán: “He aquí está Cristo”, o “Allí está”; pero no debemos creerles. Tenemos evidencias inconfundibles de la voz del verdadero Pastor, y él nos llama para que lo sigamos. Dice: “Yo he guardado los mandamientos de mi Padre” (Juan 15:10). Conduce a sus ovejas por las sendas de la obediencia humilde a la ley de Dios, pero nunca los anima a transgredirla (A fin de conocerle, p. 302).

Pronto aparece en el este una pequeña nube negra, de un tamaño como la mitad de la palma de la mano. Es la nube que envuelve al Salvador y que a la distancia parece rodeada de obscuridad. El pueblo de Dios sabe que es la señal del Hijo del hombre. En silencio solemne la contemplan mientras va acercándose a la tierra, volviéndose más luminosa y más gloriosa hasta convertirse en una gran nube blanca, cuya base es como fuego consumidor, y sobre ella el arco iris del pacto. Jesús marcha al frente como un gran conquistador. Ya no es “varón de dolores”, que haya de beber el amargo cáliz de la ignominia y de la maldición; victorioso en el cielo y en la tierra, viene a juzgar a vivos y muertos. “Fiel y veraz”, “en justicia juzga y hace guerra”. “Y los ejércitos que están en el cielo le seguían” (Apocalipsis 19:11, 14, VM). Con cantos celestiales los santos ángeles, en inmensa e innumerable muchedumbre, le acompañan en el descenso. El firmamento parece lleno de formas radiantes, “millones de millones, y millares de millares”. Ninguna pluma humana puede describir la escena ni mente mortal alguna es capaz de concebir su esplendor. “Su gloria cubre los cielos, y la tierra se llena de su alabanza. También su resplandor es como fuego” (Habacuc 3:3, 4, VM). A medida que va acercándose la nube viviente, todos los ojos ven al Príncipe de la vida. Ninguna corona de espinas hiere ya sus sagradas sienes, ceñidas ahora por gloriosa diadema. Su rostro brilla más que la luz deslumbradora del sol de mediodía. “Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores” (Apocalipsis 19:16).

Con las cabezas levantadas, con los brillantes rayos del sol de justicia refulgiendo sobre ellos, regocijándose porque su redención está cerca [los santos vivos] salen en busca del Esposo, diciendo: “He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará” (Isaías 25:9) (¡Maranata: El Señor viene!, p. 286).

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Lección 11 // Jueves 9 de junio___________________________

VELAR

La segunda venida de Jesús es la culminación de todas las esperanzas cristianas, es el cumplimiento de todo lo que se nos ha prometido. Sin ella, ¿qué pasaría? Nos descompondríamos en el suelo después de la muerte, como todos los demás. Sin la Segunda Venida y lo que esta incluye, todo lo demás acerca de nuestra fe sería una mentira, una farsa, y todo lo que los críticos y los adversarios han afirmado acerca de ella.

Entonces, no es extraño que, en ansiosa espera del retorno de Jesús, algunos cristianos hayan fijado fechas para su retorno. Después de todo, mucho depende de ese regreso. Por supuesto, como sabemos, cada fecha fijada en lo pasado para la segunda venida de Cristo ha sido equivocada.

¿De qué modo Mateo 24:36 y 42 explica por qué los que fijan fechas se equivocan?

36 Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. 37 Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. 38 Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, 39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre. 40 Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. 41 Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. 42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

Es precisamente porque no sabemos cuándo regresará Jesús que se nos dice que debemos estar listos y “velar”.

Lee Mateo 24:42 al 51. ¿Qué dice Jesús aquí acerca de lo que significa velar y estar listos para la Segunda Venida?

42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor. 43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa. 44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis. 45 ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? 46 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. 47 De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. 48 Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; 49 y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, 50 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, 51 y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Jesús es claro: no sabemos cuándo volverá. De hecho, él vendrá cuando menos lo esperemos. Así que, necesitamos estar listos para él cuando sea que vuelva. Necesitamos vivir como si él viniera en cualquier momento, aunque no sepamos cuándo. Algunos podrían pensar: Bueno, él no vino ya por un tiempo largo; así que, puedo hacer lo que desea mi corazón. Esta es, precisamente, la actitud contra la cual nos advierte el Señor. Debemos procurar ser fieles porque amamos al Señor y queremos hacer lo que es correcto ante él, no importa cuándo regrese. Además, con todos los textos que advierten acerca del Juicio, especialmente contra los que tratan mal a otros, el tiempo de la Segunda Venida realmente no importa. Más pronto o más tarde, el Juicio ocurrirá.

Como adventistas del séptimo día que hemos creído por mucho tiempo en el regreso de Cristo, ¿de qué forma podemos evitar cometer el mismo error que el “siervo malo”, aun cuando sea solo de una manera sutil?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

36Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre

Siempre han habido personas en toda la historia del cristianismo que han puesto fecha a la segunda venida de Cristo. Entre uno de los rumores que hay en el mundo e inclusive dentro de nuestra misma iglesia es que nosotros la Iglesia Adventista del Séptimo Día también cometimos éste error. Esto no es cierto, el comúnmente llamado “el gran chasco”, no le sucedió a la Iglesia Adventista del séptimo Día, nuestra iglesia aún no se había fundado para éste tiempo. Esto le sucedió al “movimiento Millerita” dirigidos por Guillermo Miller.

Bajo un estudio profundo de la Biblia, Guillermo Miller llegó a la conclusión de que la venida de Cristo sucedería entre el 21 de Marzo de 1843 y el 21 de Marzo de 1844, luego que éstas fechas fueron calculadas de acuerdo al calendario ritual de los judíos se llegó a la resolución que la venida de Cristo seria el 22 de Octubre de 1844.

Al no aparecer Jesucristo en ésta fecha, todo este movimiento experimentó el conocido “gran chasco” y como consecuencia miles abandonaron el movimiento. El residuo que quedó en este grupo volvió al estudio de la Biblia para descubrir en que había consistido la equivocación.

De éste grupo sale la Iglesia Adventista, que unos años mas tarde descubren la verdad del Sábado y cambian su nombre a Iglesia Adventista del Séptimo Día, nombre oficial que se mantiene hasta el día de hoy. Vale la pena recalcar que aún en 1859 éste movimiento aún no tenía nombre.

Cualquier persona que intente poner fecha a la venida de Jesucristo, está condenada al fracaso, esa fecha sólo el Padre que está en los cielos la conoce.

A nosotros nos toca prepararnos para éste día, ó para el día de nuestra muerte.

Cuando nosotros pasamos al descanso, estamos a un paso tanto de la vida eterna como de la muerte eterna, sólo es asunto de saber en que resurrección nos levantaremos.

En el humano hay una fuerte tendencia para reverenciar esos objetos que están conectados con lo grande y lo bueno. Si la cruz de Cristo se hubiera preservado, muchos reverenciaran ésta reliquia de una manera pecaminosa. Es muy interesante saber que los museos del mundo están llenos de objetos muy auténticos que provienen de la antigua Roma, Grecia, Babilonia y Egipto, pero pocos, quizás por no decir nadie, tienen objetos que pertenecen a la época de Cristo u objetos que le pertenecieron a Cristo mismo. Dios en su infinita sabiduría se encargó de que esto no sucediera, ya que el sabe la tendencia del hombre a la superstición y a la idolatría. El evangelio que Dios nos ordenó, no consiste en la búsqueda ó en la adoración de objetos que supuestamente le pertenecieron a Cristo, la verdadera religión consiste en estudiar, recordar e imitar la vida de Cristo aquí en la tierra, haciéndolo de ésta manera estamos testificando de nuestra fe y también de nuestro Salvador.

40Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. 41Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. 42Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

Entre una de las doctrinas que está tomando fuerza en nuestros días en las iglesias evangélicas está “el rapto”

La palabra rapto viene de la palabra griegaharpázô y a través del latin “rapio y estas significan “arrebatar” Esta falsa doctrina sostiene que Jesús vendrá en forma secreta a arrebatar a los santos. Estos permanecerán con Cristo en alguna parte de la atmósfera, ó el cielo por 7 años para celebrar un juicio, mientras en la tierra, los que se han quedado estarán sufriendo la mas grande tribulación, cual nunca ha sucedido en ésta tierra alguna vez; a esto ellos le llaman “la gran tribulación”

Esta falsa doctrina está basada en 1 Tesalonicenses 4 

15Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 16Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

17Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.

La parte interesante que las personas que predican el rapto pasan por alto el versículo 16 que contiene tres expresiones que se necesitan estudiar:

1- Con voz de mando

2- Con voz de arcángel

3- Con trompeta de Dios

1-Con Voz de Mando: La palabra usada en éste texto viene de la palabra griega kéleusma Esta palabra se encuentra en escritos extra-bíblicos y aquí es la única vez que se menciona en el Nuevo Testamento. Siempre se usa para describir a un oficial dando ordenes a su tropa, ó a un conductor de bestias apurando a sus caballos. No hay la menor indicación que para dar una orden a una tropa ó apurar a caballos, se haría en forma silenciosa, todo lo contrario se necesita una voz fuerte y clara que impone respeto y orden.

2- Con voz de arcángel: Hay en la Biblia 4 formas de ángeles que nosotros conocemos; ángel, serafín, querubín y arcángel. Por favor, hay que notar que en cielo no existe el rango, ni la superioridad; pero si existe el orden y respeto. 

Los ángeles en su forma general son mensajeros, los ángeles son miles de millones, y se encargan de hacer las diferentes actividades ó trabajos que el cielo requiere.

Los serafines son los inmediatos servidores de Dios en su trono, a ellos se les puede encontrar en una relación directa con Dios. De acuerdo a Isaías 6, son posiblemente 2, y poseen 6 alas; con dos alas se cubren el rostro, con dos alas se cubren los pies, y con dos alas vuelan.

Los querubines son los ángeles encargados de hacer las tareas mas difíciles e importantes que Dios demanda. Trabajan directamente bajo la orden de Dios y de Jesucristo y son los mas excelsos en fuerza y poder. De acuerdo a Ezequiel 10, son 4 querubines, y su descripción es difícil de entender. Conocimos a “lucero, hijo de la mañana” que el español toma la palabra prestada del latín “Lucifer” que significa “portador de Luz” El nombre Lucifer, no es un nombre propio, en realidad es un título, que con el tiempo lo hemos llegado a considerar como un nombre propio. A la caída de Lucifer, conocimos otro nombre y ese es Gabriel.

A ellos los encontramos en muchos pasajes bíblicos, pero uno de los mas importante es la resurrección de Jesús. Cuando Gabriel descendió del cielo para su resurrección, la Biblia dice que la tierra tembló, y su aspecto era como el de un relámpago con vestiduras blancas como la nieve. Todos los que lo vieron quedaron como muertos, una experiencia similar le sucedió a Daniel cuando lo pudo contemplar.

Arcángel: Viene de la palabra griega “arjággelos” y significa “ángel principal” ó “primer ángel”.

La palabra “arjággelos” es una palabra compuesta: “arji” que significa “jefe” ó “superior” y “ággelos” que significa “ángel” Se pudiera traducir como “Jefe de los ángeles”

13Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia.  Daniel 10

9Pero cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: El Señor te reprenda. Judas 1

7Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; Apocalipsis 7

En estos textos llegamos a la conclusión que Miguel es Jesucristo; hay que recordar que el nombre Miguel significa “Quien es Dios” 

Si en la resurrección de Jesucristo el poder de un querubín causó tanta conmoción en la tierra, ¿Cómo será la conmoción de la resurrección bajo el mando del arcángel Miguel; Jesucristo mismo, cuando libere de la tumba a millones de santos?

3- Trompeta de Dios: En el Antiguo Testamento el uso de la trompeta se ha relacionado cuando Dios hacía intervenciones notables con el pueblo de Israel, también se usaban para congregar al pueblo, y también se usaban para ocasiones de asunto nacional, lo mismo para convocaciones de guerra. En el Nuevo Testamento el uso de trompeta se relaciona con la reunión de los elegidos y la resurrección de los santo.

Para creer en la doctrina del rapto se necesita una cantidad increíble de fe y mucha ingenuidad, ya que arman una doctrina basándose en una palabra y pasan por alto tres sucesos fundamentales como lo son: Con voz de Mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios.

La resurrección de los muertos justos será un suceso grande, glorioso y estrepitoso. Para que un santo sea resucitado necesita escuchar la voz de mando, la voz de arcángel y la trompeta de Dios. Solamente Jesucristo tiene ese poder para que su voz llegue a los lugares mas profundos de las catacumbas donde hay miles y posiblemente millones de justos que esperan su venida, sólo la voz de Jesucristo es capaz de llegar al fondo del mar para reclamar y liberar a los muertos que el mar tiene apresados, y sólo aquel que tiene las llaves de la muerte y también dijo: “yo soy el camino, la verdad y la vida, y el que cree en mi aunque esté muerto vivirá” es capaz de hacer, que un poco de ceniza que representa al que una vez fue un ser viviente, escuche la voz del que lo está llamando a la vida.

No hay tal cosa de rapto secreto, hay una gloriosa resurrección donde estamos invitados a participar usted y yo.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Los tiempos y las sazones son del dominio exclusivo de Dios. ¿Y por qué no nos ha dado Dios este conocimiento? Porque no haríamos un uso correcto de él si nos lo diera. De este conocimiento resultaría un estado de cosas tal entre nuestros hermanos que retardada grandemente la obra de Dios de preparar un pueblo que permanezca en pie en el gran día que ha de venir. No hemos de embarcamos en especulaciones con respecto a los tiempos y las sazones que Dios no ha revelado. Jesús dijo a sus discípulos que velaran, pero no respecto a un tiempo definido. Sus seguidores han de estar en la posición de aquellos que escuchan las ordenes de su Capitán; han de vigilar, esperar, orar y trabajar, mientras se acerca el tiempo para la venida del Señor; pero nadie podrá predecir justamente cuándo vendrá ese tiempo; pues “el día y hora nadie sabe”. No podéis decir que él vendrá de aquí a un año, o dos, o cinco años, ni tampoco debéis postergar su venida declarando que no ocurrirá antes de diez o de veinte años… No hemos de saber el tiempo definido, ni del derramamiento del Espíritu Santo ni de la venida de Cristo (El evangelismo, pp. 164, 165).

Aquel siervo malo que dice en su corazón: “Mi Señor se tarda en venir” (Mateo 24:48), profesa estar aguardando a Cristo. Es un “siervo” exteriormente dedicado al servicio de Dios, mientras que en su corazón ha cedido a Satanás. No niega abiertamente la verdad, como el escarnecedor, sino que revela en su vida el sentir de su corazón, a saber, que la venida del Señor se tarda. La presunción lo vuelve negligente de los intereses eternos. Acepta las máximas del mundo y se conforma a sus costumbres y prácticas. En él predominan el egoísmo, el orgullo mundanal y las ambiciones. Temiendo que sus hermanos ocupen un puesto más elevado que él mismo, empieza a hablar despectivamente de sus esfuerzos y a impugnar sus motivos. Así hiere a sus consiervos…

Su mal se inició cuando comenzó a descuidar la vigilancia y la oración secreta. Luego sacrificó otros deberes religiosos, y así se abrió la puerta para todos los pecados que siguieron. Cada cristiano será asaltado por las seducciones del mundo, los clamores de la naturaleza camal, y las tentaciones directas de Satanás. Nadie está seguro. Cualquiera que haya sido nuestra experiencia, por elevada que sea nuestra posición, necesitamos velar y orar de continuo. Debemos ser dominados diariamente por el Espíritu de Dios o seremos dominados por Satanás.

Las instrucciones que dio el Salvador a sus discípulos estaban destinadas a beneficiar a sus seguidores de toda época. Cuando dijo: “Mirad por vosotros” (Lucas 21:34), tenía en vista a los que vivirían cerca del fin del tiempo (Joyas de los testimonios, t. 2, pp. 14, 15).

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Viernes 10 de junio // Lección 11__________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: En el contexto de los eventos descritos en Mateo 24, Jesús también dijo: “De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca” (vers. 34). Este texto ha llevado a confusión porque, obviamente, todas estas cosas no ocurrieron en el tiempo de una sola generación. El Dr. Richard Lehmann, escribiendo en el Tratado de teología adventista del séptimo día, dice que la palabra griega traducida “generación” corresponde a la palabra hebrea dôr, que a menudo se usa para designar a un grupo o clase de personas, tales como una “generación contumaz y rebelde” (Sal. 78:8). De este modo, Jesús no estaba usando la palabra para indicar tiempo o fechas, sino para describir la clase de personas malvadas a quienes se había estado refiriendo. “En armonía con este uso del AT, Jesús habría usado el término ‘generación’ sin un significado temporal, sino para referirse a una clase de personas. La malvada generación incluiría a todos los que comparten características malas (Mat. 12:39; 16:4; Mar. 8:38)” (p. 1.015). En otras palabras, el mal continuará hasta el fin del tiempo, hasta que Jesús regrese.

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. Como adventistas del séptimo día, ¿de qué modo tratamos con lo que parece una demora aparente? ¿No creyeron generaciones anteriores de adventistas que Jesús volvería durante su vida? Y ¿no esperamos muchos de nosotros lo mismo? A su vez, ¿no es esperar su retorno durante algún período específico una forma de fijar una fecha? ¿De qué forma podemos hallar el equilibrio correcto en la manera de tratar con la Segunda Venida? ¿Cómo evitar la actitud del “siervo malo” y, al mismo tiempo, la de aquellos que ven en cada titular una señal del fin inmediato? ¿Cuál debe ser la actitud de quienes esperamos la segunda venida de Cristo?
  2. Lee otra vez la descripción que dio Jesús de cómo será su segunda venida. ¿En cuáles aspectos difiere de algunas de las ideas populares respecto de la Segunda Venida? Considerando cuán claros son los textos, ¿por qué tantos creen algo que es contrario a las Escrituras? ¿Qué argumentos esgrimen para defender sus ideas, y cómo debemos responderles?
  3. ¿Hemos aprendido a vivir con la demora? ¿Qué personajes bíblicos tuvieron que vivir con demoras y qué podemos aprender de ellos? Por ejemplo: José, Abraham y Sara, Caleb y Josué. Además, ¿qué dice Apocalipsis 6:9 y 10 acerca de la demora?

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Escrito por: Tony García.
Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
http://www.sevendayradio.com
http://www.escuelasabaticamaestros.com
Madrid, España 2015

Un pensamiento en “LECCIÓN 11 – EVENTOS DE LOS ÚLTIMOS DÍAS – PARA EL 13 DE JUNIO DE 2016

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