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LECCIÓN 9 – EL SEGUNDO VIAJE MISIONERO – PARA EL 1º DE SEPTIEMBRE DE 2018

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Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 9: Para el 1º de septiembre de 2018

EL SEGUNDO VIAJE MISIONERO

Sábado 25 de agosto_______________________________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Hechos 16; Romanos 3:28; Gálatas 2:16; Hechos 17; 1 Corintios 1:23; Hechos 18:1-10.

PARA MEMORIZAR:

“No temas, sino habla, y no calles; porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad” (Hech. 18:9, 10).

En Antioquía, Pablo y Bernabé atendían la iglesia y se dedicaban a impulsar la obra evangélica. Aparentemente esta fue la última vez que trabajaron juntos, ya que un profundo desacuerdo llevó a su separación. La razón del desacuerdo entre Pablo y Bernabé fue Marcos, el primo de Bernabé (Col. 4:10). Cuando Pablo invitó a Bernabé a regresar a los lugares que habían evangelizado en su viaje anterior, Bernabé quería llevar a su primo consigo, pero Pablo se opuso porque la vez anterior Marcos les había fallado (Hech. 13:13). No obstante, la separación de Pablo y Bernabé se tornó una bendición, porque al dividir sus esfuerzos podrían cubrir una zona más amplia que la del plan original. Bernabé tomó a Marcos y regresó a Chipre, el lugar de origen de Bernabé (Hech. 4:36). En tanto, después de invitar a Silas a unirse a él, Pablo pasó por Siria y Cilicia, fortaleciendo a las iglesias allí. Antes de ir a Antioquía por primera vez, Pablo había pasado varios años en Tarso (Hech. 9:30; 11:25, 26). Ahora tuvo la oportunidad de volver a visitar las congregaciones del lugar. Pero, el plan de Dios para él era mucho mejor de lo que Pablo creía.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Se está retirando el Espíritu de Dios. Se siguen unos a otros en rápida sucesión los desastres por mar y tierra… Aparentemente estas calamidades son estallidos caprichosos de las fuerzas desorganizadas y desordenadas de la naturaleza, completamente fuera del dominio humano; pero en todas ellas puede leerse el propósito de Dios. Se cuentan entre los instrumentos por medio de los cuales él procura despertar en hombres y mujeres un sentido del peligro que corren.

Los mensajeros de Dios en las grandes ciudades no deben desalentarse por la impiedad, la injusticia y la depravación que son llamados a arrostrar mientras tratan de proclamar las gratas nuevas de salvación… Recuerden los que están empeñados en el ministerio de salvar las almas que a pesar de que son muchos los que no quieren escuchar los consejos que Dios da en su palabra, no se apartará todo el mundo de la luz y la verdad ni de las invitaciones de un Salvador paciente y tolerante. En toda ciudad, por muy llena que esté de violencia y de crímenes, hay muchos que con la debida enseñanza pueden aprender a seguir a Jesús. A miles puede comunicarse así la verdad salvadora, e inducirlos a recibir a Cristo como su Salvador personal (Profetas y reyes, p. 207).

Pablo y Bernabé recordaban con ternura a aquellos que recientemente habían aceptado el mensaje evangélico bajo su ministerio, y anhelaban verlos una vez más. Pablo nunca perdió esta solicitud. Aun cuando se hallaba en distantes campos misioneros, lejos del escenario de sus labores anteriores, conservaba en el corazón la preocupación de instar a esos conversos a permanecer fieles, “perfeccionando la santificación en temor de Dios” [2 Corintios 7:1]. Constantemente trataba de ayudarles a ser cristianos que tuvieran confianza propia y creciesen, a ser fuertes en la fe, ardientes en celo, y cabales en su consagración a Dios y a la tarea de hacer progresar su reino (Los hechos de los apóstoles, p. 164).

Dios puede cumplir en cualquier momento lo que promete, y la obra que él ordena a su pueblo que haga puede realizarla por su medio. Si ellos quieren vivir de acuerdo a toda palabra que él pronunció, se cumplirán para ellos todas las buenas palabras y promesas. Pero, si no prestan una obediencia perfecta, las grandes y preciosas promesas quedarán sin efecto…

Cuando acudimos a él, debemos orar porque nos permita comprender y realizar su propósito, y que nuestros deseos e intereses se pierdan en los suyos. Debemos reconocer que aceptamos su voluntad, y no orar para que él nos conceda lo que pedimos. Es mejor para nosotros que Dios no conteste siempre nuestras oraciones en el tiempo y la manera que nosotros deseamos. El hará para nosotros algo superior al cumplimiento de todos nuestros deseos; porque nuestra sabiduría es insensatez (Testimonios para la iglesia, tomo 2, p. 134).

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Lección 9 | Domingo 26 de agosto________________________________________________

DE VUELTA EN LISTRA

El criterio selectivo de los acontecimientos por parte de Lucas lleva a Pablo casi directamente a Derbe y a Listra. De Siria y Cilicia, lo único que dice es que Pablo pasó por aquellas regiones confirmando las iglesias (Hech. 15:41).

Lee Hechos 16:1 al 13. ¿Qué nos enseña lo que hizo Pablo? ¿Cuánta sensibilidad tenía para tratar de alcanzar a los demás?

Hechos 16:1-13

1 Después llegó a Derbe y a Listra; y he aquí, había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego; y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio. Quiso Pablo que éste fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los judíos que había en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era griego. Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen. Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día. Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. 10 Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio. 11 Zarpando, pues, de Troas, vinimos con rumbo directo a Samotracia, y el día siguiente a Neápolis; 12 y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días. 13 Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido.

Aunque el padre de Timoteo era gentil, su madre era judeocristiana; su nombre era Eunice. A pesar de no estar circuncidado, Timoteo conocía las Escrituras desde la niñez (2 Tim. 3:15), lo que implicaba que él también era una persona piadosa. Como cristiano, ya se había ganado el respeto y la admiración de todos los creyentes locales.

Como los judíos reconocían el origen judío a través de la línea materna, no la paterna, Timoteo era judío. Quizá no fue circuncidado al octavo día de nacer porque su padre, de origen griego, consideraba que la circuncisión era bárbara.

Como deseaba tener a Timoteo de colega, pero sabía que, como judío incircunciso, le prohibirían entrar a las sinagogas judías acusándolo de apóstata, Pablo hizo que se circuncidara. Por consiguiente, la motivación de Pablo para hacerlo era totalmente práctica y no debía considerarse contradictoria con el evangelio que predicaba.

Después de volver a visitar los lugares en los que había estado en su primer viaje, Pablo decidió dirigirse al suroeste, posiblemente a Éfeso, en la provincia de Asia, pero el Espíritu Santo se lo impidió. Entonces se trasladó hacia el norte, con la intención de ir a Bitinia, pero nuevamente, en forma encubierta, el Espíritu le impidió ir allí. Como ya estaba pasando por Misia, la única opción de Pablo era ir hacia el oeste, al puerto de Troas, desde donde podía zarpar en varias direcciones.

Sin embargo, en una visión nocturna, Dios le mostró que debía atravesar el mar Egeo rumbo a Macedonia. Cuando sus compañeros se enteraron de la visión, concluyeron que Dios los había llamado para compartir el evangelio con los macedonios.

¿Por qué crees que Pablo circuncidó a Timoteo? ¿Qué debería enseñarnos esto acerca de nuestra disposición a hacer ciertas cosas con las que quizá no siempre estamos de acuerdo o que no consideramos necesarias, pero que contribuirán a una causa mayor?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Gracias a Dios, estamos de vuelta con este feliz ministerio. ¡Sea glorificado el nombre del Señor! Apreciamos ampliamente sus oraciones y mensajes de aliento.
Y ahora, acompañemos al audaz zapador o guerrero del cristianismo en sus albores: Pablo apóstol de Jesucristo. Salió de Oriente Medio -en el continente asiático-, e ingresó en Europa: por primera vez el evangelio incursionó en ese continente, y se fundó la primera iglesia cristiana allí. ¡El amor de Dios no conoce fronteras ni barreras!  Nada frena al Señor para salvar al humano… cuando éste se lo permite.
TEXTO BASE

Después llegó a Derbe y a Listra; y he aquí, había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego; y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio. Quiso Pablo que éste fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los judíos que había en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era griego. Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen. Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día. Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. 10 Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio. 11 Zarpando, pues, de Troas, vinimos con rumbo directo a Samotracia, y el día siguiente a Neápolis; 12 y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días. 13 Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido. (Hechos 16)

COMPAÑERO IDÓNEO
Pablo inició su segundo viaje misionero, acompañado de un nuevo ministro: éste era el pastor Silas.

 

Posiblemente Pablo sufrió mucho la ausencia de Bernabé. Cuando se olvida fácilmente a un colega o a un viejo compañeros de la fe, difícilmente se puede ser un apóstol de Cristo.

Pablo estaba regresando a las mismas iglesias que había visitado con Bernabé, y sin duda la pregunta de las iglesias sería: ¿Dónde está el pastor Bernabé? Estas preguntas sólo abrirían las heridas dejadas por la separación de una gran pareja misionera, y todo por culpa del miedo de Juan o Juan Marcos, como le llamaba Lucas.

¿Qué respondió Pablo a las iglesias cuando éstas preguntaron por Bernabé? Conociendo a Pablo como era de fiel en la verdad, que también desconocía el arte de la mentira y que era un gran enemigo de esa genialidad que el hombre tiene para presentar la mentira disfrazada como una equivocación, fácilmente podemos imaginar al angustiado pastor confesando la ruptura de su asociación evangelística con el pastor Bernabé, y presentando nuevos rostros y nuevas asociaciones a los hermanos de sus amadas iglesias.

Después llegó a Derbe y a Listra; y he aquí, había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego; y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio. Quiso Pablo que éste fuese con él; y tomándole, le circuncidó por causa de los judíos que había en aquellos lugares; porque todos sabían que su padre era griego. (Hechos 16)

En Listra nace un nuevo discípulo de Cristo: su nombre es Timoteo, hijo de una judía casada con un griego. Un hombre dichoso, él era el producto de la unión de dos venerables civilizaciones, dos fuegos atados en un corazón. Son dos historias mezclándose y dando origen a una nueva historia, en una era diferente, y en un lugar diferente, con una fe diferente, nueva y poderosa.

Por el lado judío, Timoteo podía contemplar y comprender la profundidad de la ley divina, sus misterios, sus enseñanzas y sus arcanos. Por el lado griego podía contemplar, interpretar y comprender la belleza de las artes académicas en todas sus formas; además, podía hablar con fluidez los dos lenguajes más populares de esos días, aprendido de los mejores maestros del mundo, que son los mismos padres.

¡Felices y privilegiados somos cuando Dios nos ha dado la oportunidad de comprender, leer y hablar diferentes lenguas del mundo! Llegará el día cuando el humano podrá romper la barrera lingüística, y comprenderá todas las lenguas, no sólo las lenguas humanas, sino las lenguas angélicas y las lenguas de los demás seres del universo -todas aunadas en el amor del Redentor Cristo Jesús.

DISYUNTIVA TRASCENDENTE
Para el judío, el cristianismo era una piedra de tropiezo, y para el griego era una locura y una necedad,

Por no aceptar a Cristo, la religión judía se había convertido en un culto de supersticiones, y los griegos al no aceptar a Cristo se habían convertido en unos incrédulos y escépticos.

Timoteo podía decidir qué lado seguir: el judío o el griego. Pero no siguió a ninguno de ellos; optó por Cristo. Cristo tocó su vida y lo convirtió en un ministro del evangelio, para salvación de la humanidad. Tanto Derbe como Listra daban testimonio de la eficacia del poder de Cristo, en el grandioso Timoteo, que saltaba a la historia bíblica, por la gracia de Cristo.

La historia de Timoteo se repite en muchos niños de la actualidad. Son hijos de la noche, y también son hijos del día. Nuestra madre se la pasa orando y nuestro padre vagabundeando. Somos arrastrados a los vicios de la oscuridad, mientras dos incansables blancas alas son batidas en el aire, tratando de conducirnos a la sanidad y pureza de la luz del día y del Sol de justicia. ¡Qué dura batalla nos toca afrontar en este mundo!

Pablo necesitaba sangre joven. Los jóvenes pueden correr, no son carga para nadie, son de gran ayuda en la vida, si se les conduce sabiamente. ¡Dios bendiga la fuerza de la juventud!

Hay en nuestras iglesias quienes menosprecian a los jóvenes por su inexperiencia, por su inmadurez y por su inconstancia. Hemos envejecido tan rápido, que nos olvidamos que nosotros también sufrimos los mismos gérmenes, virus, parásitos y microbios que afectan a una mente joven.

Pablo también sufrió esa enfermedad. Pocos días atrás, un joven comenzó a demostrar miedo e inestabilidad, e inmediatamente el ministro Pablo lo dio de baja; y no sólo a él, sino que también dio de baja a su tío Bernabé. Posiblemente ahora Pablo los recuerda con ternura y remordimiento, y ahora está tratando de escribir una historia nueva en una página nueva, con el pastor Silas y con el nuevo y flamante joven pastor Timoteo.

Cierto hombre inglés visitaba Suecia, y se dio cuenta de que esta nación buscaba a los niños desamparados en la calles, los llevaba a una escuela especial y les daba educación por el resto de su joven vida. ¿No es demasiado caro este programa? -preguntó el caballero inglés. Alguien le respondió: En Suecia no somos lo suficientemente ricos para dejar a un niño crecer en la ignorancia, la miseria y el crimen, y volverse en una carga para la sociedad y una desgracia para ellos mismos.

Si para el futuro deseamos tener una iglesia fuerte, con personas responsables y grandes líderes, dediquemos tiempo y recursos, instruyendo y capacitando a la juventud y a la niñez de nuestra iglesia. Invertir en escuelas, colegios y universidades cristianas adventistas es una inversión trascendental.

EQUIPOS MISIONEROS

Interesantemente, Dios mandó a predicar el evangelio de dos en dos, porque dos son mejor que uno: Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. 10 Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero !!ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.  11 También si dos durmieren juntos, se calentarán mutuamente; mas ¿cómo se calentará uno solo? (Eclesiastés 4:9-11).
 
Ningún hombre está capacitado completamente para ejercer la oficina del evangelio por sí solo; dos ministros se complementan el uno al otro, es mejor dos que uno solo (y a veces es mejor tres que dos).

 

Lo que a uno le falta, el otro lo tiene en abundancia. un pastor no siempre es un buen predicador, y un predicador no siempre es un buen pastor. Sería formidable que todas las iglesias tuvieran dos pastores para complementar el evangelio: uno de ellos visitando a la feligresía y el otro encargado de la predicación.

Ejemplo de esto tenemos en la iglesia cristiana, cuando Jesús mandó a sus discípulos de dos en dos a predicar el evangelio. Una de las parejas más notables en la predicación del evangelio es la formada por Pedro y el jovencito Juan. Vemos a estos dos atados el uno al otro con una delicada cadena de plata, que el Cielo siempre usa para unir a dos ministros que son totalmente diferentes, pero que realizan una misma obra.

Estas cadenas de plata no son cadenas de hierro que unen por la fuerza a dos personas; estas cadenas de platas son hermosas… aunque frágiles: los que están unidos por ellas tienen sumo cuidado de no romperlas. Estas cadenas representan la belleza de Cristo y su evangelio, uniendo a las personas con amor, respeto y libertad en la delicada obra del evangelismo.

Pablo no pudo trabajar con Juan -o Juan Marcos. Posiblemente Juan ya estaba formado, tenía un carácter definido; posiblemente ya había asistido a una escuela espiritual y se había graduado, ya había aprendido con otros maestros y ya había aprendido el evangelio a su manera.

Pero éste no era el caso de Timoteo: él estaba sin experiencia, sin fogueo, y sólo tenía las excelentes credenciales de un buen testimonio de sus vecinos y hermanos de dos ciudades. Timoteo era barro fresco, barro joven y barro dócil; Pablo podría moldear este barro a su manera y hacerlo un discípulo y compañero ideal para sus viajes; y así fue.

Pablo y Timoteo se complementaron muy bien:
-Uno con experiencia el otro sin experiencia
-Uno con la habilidad de enseñar y el otro con el deseo de aprender
-uno con limitaciones físicas y medio enfermizo y el otro con la energía y la vitalidad de la juventud
-Uno con el regalo pastoral y el otro con una genialidad especial para el evangelismo
-Uno viviendo encadenado y el otro en completa libertad. ¡Vaya: qué pareja!
RESPETO A LA VERDAD EVANGÉLICA: JERARQUÍA ECLESIAL 

 

Y al pasar por las ciudades, les entregaban las ordenanzas que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardasen.

Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día. (Hechos 16)

El éxito de cualquier empresa depende de la verdad que ésta sostenga. Una mentira puede tener un éxito temporal, pero eventualmente está condenada a fracasar, ya que tiene en ella misma los elementos necesarios para el fracaso. Por el contrario, la verdad es para siempre, es imperecedera, no tiene fin, es eterna.

Muchas veces la verdad es perseguida, es atacada, es mal interpretada o es difamada, pero al final la verdad siempre triunfa. Muchas veces toma días, semanas, meses, años y hasta siglos para descubrir la verdad, pero tarde o temprano, la verdad siempre vencerá.

Por eso se recalca la importancia de tener un evangelio puro y verdadero, que no esté mezclado con el error, la mentira, ni con extrañas doctrinas. Nuestra iglesia siempre tiene que hablar con un “escrito está”; ésta es la fórmula segura para preservar el evangelio de Cristo, de la misma que él lo dejó establecido en la era apostólica.
Estos misioneros fueron respetuosos del acuerdo tomado por la Junta de la Asociación General en Jerusalén; así lo enseñaron a las iglesias por donde iban. Llevaron consigo copias del voto en cuatro partes, relativas a los requisitos para los nuevos conversos no judíos; y obtuvieron otras copias en el camino, a medida que se necesitaban más, y las repartieron en las iglesias ya formadas, así como en las que se organizaban a lo largo del viaje.
CONFIRMACIÓN Y SUMISIÓN

 

Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. (Hechos 16)

No podemos continuar adelante en la narrativa bíblica, ignorando la pregunta del momento: ¿Por qué el Espíritu Santo no permitió a Pablo & Compañía predicar en Asia?

¿Acaso los de Frigia, Galacia, Misia y Bitinia, no sufrían las consecuencias del pecado? ¿Acaso no murió también por ellos Jesucristo?

Bueno, a los humanos no se nos ha concedido ninguna oficina en la cual podemos cuestionar las decisiones secretas de Dios, pero de este texto podemos aprender lo siguiente:

Dios manda a sus trabajadores a cosechar en cualquier parte, donde a él le plazca. Los dueños de sembrados o plantaciones, saben dónde es mejor cosechar, y la mayoría de veces seleccionan las parcelas que tienen que ser cosechadas primero y las que tienen que ser cosechadas después; al final  de cuentas, como dueños de la plantación, es su responsabilidad dirigir la cosecha de sus plantíos.

Lo mismo sucede con Dios: él sabe qué lugares serán los primeros en la cosecha y qué lugares serán los últimos, él es el Dueño de la siembra, así también el Dueño de la cosecha. Él decide dónde, quién y cuándo.
Del hermano Manuel Bonilla es el poema (musical) que sigue:
No lo que quiera hacer, ni adonde quiera ir,
Pues quién soy yo que debo decidir.
Mi Padre escogerá la senda que es mejor,
y así feliz yo pueda ir.
La senda de la cruz, me ha acercado a Dios
aunque por pruebas ya pasé,
andando en la luz viviendo por Jesús
su gozo así alcanzaré.
No lo que quiera hacer, ni donde quiera ir Pues
¿quién soy yo que debo decidir?
Mi Padre escogerá la senda que es mejor
y así feliz yo pueda ir… Y así feliz yo pueda ir.
EL GOZO DE SUFRIR POR CRISTO

Extraña manera que el Cielo tiene para guiar a sus hijos: Pablo fue conducido a lugares donde terminó naufragado, apedreado, golpeado, violentado, azotado, encarcelado y al final martirizado. La senda de la cruz no siempre será la que nosotros escogeríamos, desde nuestra humana perspectiva: pero la perspectiva divina es siempre la mejor. Cuando Dios conduce nuestro barco, el destino es seguro.

Los apóstoles estaban investidos de un poder especial de lo alto; podían hacer milagros, pero no podían usar ese poder para suplir las necesidades que constantemente enfrentaban.

Era un espectáculo extraño, pero muy aleccionador e instructivo: aquel que tenía el poder hasta para levantar a un muerto, tuvo que trabajar con sus hábiles manos de artesano para conseguir el alimento de cada día.

Eso lo aprendieron de Jesucristo, quien nunca usó el poder del cielo para satisfacer sus propias necesidades terrenales. Aún en estas circunstancias Dios ordenó que sus siervos dependieran de ellos mismos para suplir sus necesidades y que usaran el poder divino solamente para subyugar el pecado y sus estragos.

Los relatos de los hechos de Pablo sirven de lección para reflexionar: Cuando Dios nos llama, quedamos expuestos a las vicisitudes de la vida, de la tierra y de la naturaleza, a la crueldad de los hombres y a la maleficencia del diablo.

Predicar el evangelio de Cristo en esta tierra, no siempre viene acompañado de alguna garantía de bienestar físico o social; tampoco le acompaña un salvoconducto de libertad o protección de la vida. Sólo hay un seguro: “Yo estoy contigo” (Isa. 41:10).

ESTRENO EUROPEO
Ya Asia había escuchado el mensaje cristiano. Europa todavía no. Macedonia estaba ya lista para ser cosechada; por lo tanto, a Macedonia los condujo el Espíritu Santo antes que a otros lugares.

 

Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. 10 Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio. 11 Zarpando, pues, de Troas, vinimos con rumbo directo a Samotracia, y el día siguiente a Neápolis; 12 y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días. 13 Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido. (Hechos 16)

Algunas veces Dios usa el sueño del hombre para revelar los secretos divinos, que éste no puede descubrir cuando está despierto.

Muchas veces el hombre escucha mejor con sus ojos que con sus oídos. Por eso a Pablo se le presenta una visión muy clara y contundente de un varón macedonio, pidiendo su ayuda.

El cristianismo es nada si no tiene misiones. La virtud de una iglesia se conoce por el grado de sensibilidad que tiene para atender el llamado del hombre que perece. Nadie en la iglesia tiene que esperar una invitación formal u oficial para predicar el evangelio; el llamamiento está ipso facto (de hecho): “Por tanto, id…” -sentenció el Maestro.

El llamado a Pablo para ir a Europa en verdad no venía de Macedonia, sino que provenía de Dios. Los macedonios quizá ni sabían que había una nueva religión, con una nueva doctrina disponible; pero Dios sí lo sabía. Ya era tiempo de que Europa escuchara el evangelio; por lo tanto, el llamamiento lo hizo Dios mismo. ¡Qué amor el de DIOS! No en balde la Biblia señala que “Dios es amor.”

Todo llamamiento que nosotros tenemos para predicar el evangelio, no proviene del pastor de la iglesia, del anciano de la iglesia, ni del director de obra misionera; todo llamamiento proviene de Dios.

El varón de Macedonia representaba la necesidad que tenía el pueblo europeo del evangelio de Cristo. Allí está una (1) persona, pero no dice: “ven y ayúdame”. El pedido se presenta en plural: “Pasa a Macedonia y ayúdanos. Dios piensa en grande; la iglesia también debe pensar (y actuar) en grande.

Esperando a Pablo & Co. en Macedonia no había otra cosa sino la indiferencia. Pablo fue recibido en Macedonia, como casi todo ministro de la cruz es recibido cuando llega a un nuevo lugar: con una perfecta indiferencia.

“Hemos venido desde lejos por la ayuda que pidieron los de Macedonia; ¿y con indiferencia nos reciben?” pudo haber dicho Pablo; pero no fue así. Pablo sabía que los de Macedonia estaban en gran necesidad, aunque demostraban todo lo contrario, a través de la indiferencia.

La indiferencia es el resultado de la falta del amor de Cristo en el corazón de una persona; la frialdad y la indiferencia son el manto que arropa a aquellos que no han conocido a Cristo. El mundo pagano casi nunca puede percibir la oscuridad que los rodea; tampoco pueden percibir la miseria en la que están viviendo. Ello no obstante, el insondable amor de Dios no se da por vencido: insiste y persiste.

Cierto hombre pasaba por la calle y siempre encontraba a otro hombre que estaba tirado en el suelo, miserablemente vestido, pero nunca pedía ayuda. Cierto día no pudo más y se regresó y dijo al harapiento: ¿por qué tú nunca pides ayuda?

El hombre, mostrando sus manos corrugadas, sus harapientas ropas y sus viejos zapatos, respondió: “Tengo frío, estoy enfermo y tengo hambre, estoy pidiendo ayuda con mil voces.” Su miseria era más elocuente que mil palabras.

El mundo pagano pide ayuda en silencio, con mil voces a la entrada de los templos. Y solamente quienes tienen el amor de Cristo, pueden reconocer y escuchar el gemir silencioso de uno que vive sin Cristo. Se requiere que no seamos rebeldes al mensaje celestial.

Cuando prediquemos el evangelio de Cristo y encontremos indiferencia, eso no es razón para desmayar; todo lo contrario, esa es nuestra gran oportunidad para encender la llama del amor de Cristo y eliminar la frialdad de un corazón que no ha experimentado el calor de la gracia divina.

Pablo comenzó su ministerio y no desmayó por el humilde comienzo; todo lo contrario, había alegría en su corazón por la nueva empresa. Él no permitió que lo buscaran, antes bien, fue y buscó al pecador y el primer europeo se convirtió al cristianismo. Fue una mujer la primera conversa en Europa: ella fue nuestra querida hermana Lidia.

 

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Pablo vio a Timoteo fiel, firme y sincero, y le escogió como compañero de labor y de viaje. Las que habían enseñado a Timoteo en su infancia fueron recompensadas viendo al hijo de su cuidado unido en estrecho compañerismo con el gran apóstol. Timoteo era solo un joven cuando fue escogido por Dios como maestro; pero sus principios habían sido tan bien establecidos por su primera educación que era digno del puesto de ayudante de Pablo. Y aunque joven, llevó sus responsabilidades con mansedumbre cristiana.

Como medida de precaución, Pablo aconsejó prudentemente a Timoteo que se circuncidase, no porque Dios lo requiriese, sino para eliminar del pensamiento de los judíos algo que pudiera llegar a ser una objeción contra el ministerio de Timoteo. En su obra, Pablo había de viajar de ciudad en ciudad, en muchas tierras, y con frecuencia tenía oportunidad de predicar a Cristo en las sinagogas de los judíos, como también en otros lugares de reunión. Si llegaban a saber que uno de sus compañeros era incircunciso, su obra quedaría grandemente estorbada por los prejuicios y el fanatismo de los judíos. Por doquiera el apóstol afrontaba resuelta oposición y severa persecución. Deseaba impartir a sus hermanos judíos, tanto como a los gentiles, el conocimiento del evangelio; y por eso procuraba, en la medida consecuente con su fe, quitar todo pretexto de oposición. Sin embargo, mientras condescendía así con el prejuicio judío, creía y enseñaba que la circuncisión y la incircuncisión nada eran, y que el evangelio de Cristo era todo (Los hechos de los apóstoles, p. 166).

La fe que es para salvación no es una fe casual, no es el mero consentimiento del intelecto; es la creencia arraigada en el corazón que acepta a Cristo como a un Salvador personal, segura de que él puede salvar perpetuamente a todos los que acuden a Dios mediante él. Creer que él salvará a otros pero que no te salvará a ti, no es fe genuina. Sin embargo, cuando el alma se aferra de Cristo como de la única esperanza de salvación, entonces se manifiesta la fe genuina. Esa fe induce a su poseedor a colocar todos los afectos del alma en Cristo. Su comprensión está bajo el dominio del Espíritu Santo y su carácter se modela de acuerdo con la semejanza divina. Su fe no es muerta, sino una fe que obra por el amor y lo induce a contemplar la belleza de Cristo y a asimilarse al carácter divino [Se cita Deuteronomio 30:11-14]. “Y circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia, para que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, a fin de que vivas”. Deuteronomio 30:6 (Mensajes selectos, t. 1, p. 458).

Todos podemos hacer algo si ocupamos la posición que Dios desea que ocupemos. Cada esfuerzo realizado por iluminar a otros nos pone más en armonía con el Dios del cielo. Si os sentáis a lamentaros diciendo: “A duras penas puedo sostener a mi familia”, nunca haréis nada; pero si decís: “Haré algo por la verdad; la veré progresar; haré lo que pueda”, entonces Dios abrirá el camino para que podáis hacer algo. Deberíais invertir en la causa de la verdad a fin de sentir que formáis parte de ella (Consejos sobre mayordomía cristiana, p. 318).

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Lunes 27 de agosto | Lección 9____________________________________________________

FILIPOS

Una vez en Macedonia, Pablo y sus compañeros viajaron a Filipos, donde establecieron la primera congregación cristiana en Europa.

Lee Hechos 16:11 al 24. ¿Adónde fueron los misioneros el sábado y por qué? ¿Qué ocurrió con ellos finalmente?

Hechos 16:11-24

11 Zarpando, pues, de Troas, vinimos con rumbo directo a Samotracia, y el día siguiente a Neápolis; 12 y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días. 13 Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido. 14 Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. 15 Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos. 16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. 17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. 18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora. 19 Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades; 20 y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad, 21 y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos. 22 Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas. 23 Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. 24 El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo.

Cada vez que Pablo llegaba a una ciudad, su práctica era visitar la sinagoga local el día de reposo para testificarles a los judíos (Hech. 13:14, 42, 44; 17:1, 2; 18:4). El hecho de que en Filipos él y su grupo fueran a un río a orar, junto con algunas mujeres, judíos y gentiles adoradores de Dios, probablemente signifique que no había ninguna sinagoga en la ciudad. La importancia de esto es que Pablo no iba a las sinagogas judías en sábado únicamente con propósitos evangelizadores, sino también porque este era su día de adoración.

Lee Hechos 16:25 al 34. Repasa la historia de la conversión del carcelero. ¿Qué debía hacer para ser salvo?

Hechos 16:25-34

25 Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. 26 Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron. 27 Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. 28 Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. 29 El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; 30 y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. 32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. 33 Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos. 34 Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.

La respuesta de Pablo y Silas a la pregunta del carcelero está en total armonía con el evangelio, ya que la salvación es íntegramente a través de la fe en Jesús (Rom. 3:28; Gál. 2:16). Sin embargo, lo que no podemos inferir del episodio es que creer en Jesús es todo lo que se requiere para bautizarse, en detrimento de la adecuada instrucción práctica y doctrinal.

¿Qué sabemos del carcelero? ¿Era judío o prosélito judío? En cualquier caso, lo que necesitaba era creer en Jesús como Señor y Salvador. ¿Y si era un gentil que ya conocía y adoraba a Dios, como Cornelio, Lidia (Hech. 16:14) y varios otros de Hechos? ¿Y si hubiera asistido previamente a las reuniones evangelizadoras de Pablo en la ciudad? Más allá de las circunstancias que lo rodeaban, la brevedad del relato no debería utilizarse como excusa para los bautismos rápidos.

Lee Hechos 16:31 al 34. ¿Qué nos enseña esto acerca de cuán completo e integral fue el sacrificio de Cristo en nuestro favor? ¿Cómo puedes aprender, día a día, a descansar en la seguridad de la justicia de Cristo, que te cubre como tu única esperanza de salvación?

Hechos 16:31-34

31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. 32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. 33 Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos. 34 Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

11 Zarpando, pues, de Troas, vinimos con rumbo directo a Samotracia, y el día siguiente a Neápolis; 12 y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días. 13 Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido. 14 Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. 15 Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos. 16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. 17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. 18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora. 19 Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades; 20 y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad, 21 y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos. 22 Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas. 23 Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. 24 El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo. (Hechos 16)

Acerquémonos un poco más a la ruta (¿Ventana 10-40 del año 56 dC?), para seguir de cerca al grupo misionero que preside el Espíritu Santo por medio de Pablo.
LIDIA: EMPRESARIA HOSPEDADORA

11 Zarpando, pues, de Troas, vinimos con rumbo directo a Samotracia, y el día siguiente a Neápolis; 12 y de allí a Filipos, que es la primera ciudad de la provincia de Macedonia, y una colonia; y estuvimos en aquella ciudad algunos días. 13 Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido. 14 Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía. 15 Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos. (Hechos 16)

Filipos era conocida en la antigüedad por el nombre de Krenides, que significa fuentes. La ciudad estaba llena de fuentes de agua, y entre todas ellas formaban un río en la ciudad, al que llamaban Gangites.

En el capitulo 16 del libro de los Hechos, se nos relata que tres personas son afectadas al entrar en contacto con el evangelio de Cristo, que predicaban Pablo y su equipo. Ellos representaban a tres diferentes etnias: una era asiática, la otra era griega y el tercero de ellos era romano.

Lidia era una vendedora de púrpura, procedente de la ciudad de Tiatira; la muchacha adivina era griega, y el carcelero de Filipo, era un funcionario del gobierno Italiano -el alcaide de la ciudad.

Lidia era de la ciudad de Tiatira; no se menciona a su esposo, por lo tanto se puede creer fácilmente que era viuda. Tiatira se encontraba en el Asia Menor, exactamente entre las ciudades de Pérgamo y Sardis. Tiatira aun es una ciudad en la actualidad, y se puede encontrar en el país de Turquía. En pocas palabras, la hermana Lidia era ciudadana turca.

También se nos informa que Lidia era una prosélita. Es decir que aun sin ser judía, había abandonado la idolatría, abrazó la fe cristiana y era una adoradora del Dios del cielo.

Lidia era una mujer de negocios, vendía púrpura. La púrpura era una tinta de color morado que se conseguía de un tipo especial de marisco llamado por ese mismo nombre. Su obtención tenía un gran costo, y solamente la compraban los poderosos y ricos de esa época. 

Según la historia, un perro se puso a comer el marisco llamado “conchilis o púrpura” y el hocico le quedó completamente de color morado, casi para el resto de su vida. Esto dio ocasión para descubrir la elegante y costosa tinta llamada púrpura. Hubo un tiempo en que la púrpura era más costosa que el oro, y las telas teñidas con este color eran usadas solamente por los soberanos de la tierra.

En los días en que Lidia negociaba la púrpura, ésta era un poco más fácil de comprar, pero aun era un lujo que podían darse solamente los nobles y los ricos de las naciones de la tierra. De allí aparece la frase de “… un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino…” (Lucas 16: 20) en la narrativa de Lázaro.

Antes de crucificar a Jesús, los soldados romanos vistieron a Jesús de púrpura: 17 Y le vistieron de púrpura, y poniéndole una corona tejida de espinas,  18 comenzaron luego a saludarle: !!Salve, Rey de los judíos!  19 Y le golpeaban en la cabeza con una caña, y le escupían, y puestos de rodillas le hacían reverencias.  20 Después de haberle escarnecido, le desnudaron la púrpura, y le pusieron sus propios vestidos, y le sacaron para crucificarle. (Marcos 15)

La púrpura es uno de los colores que usan los papas y  en su atuendo oficial actualmente.

La mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada con oro, piedras preciosas y perlas, y tenía en la mano una copa de oro llena de abominaciones y de las inmundicias de su inmoralidad (Apocalipsis 17:4)

Lidia era una mujer muy ocupada en su negocio. El comercio es un trabajo muy respetable cuando se desarrolla honestamente. Los judíos tenían un refrán interesante que rezaba así: “Quien no enseña a sus hijos a negociar, les enseña a robar.”

15 Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad. Y nos obligó a quedarnos. (Hechos 16)

La conversión de Lidia ocurrió durante las reuniones celebradas por los emisarios de Cristo a la orilla de un río; aparentemente no había sinagoga ni templo en la ciudad para reunirse los días sábados, por lo cual encontramos que se estaban celebrando las reuniones de oración a la orilla del río.

Los cristianos primitivos apartaban el sábado para celebrar su escuela sabática (no escuela dominical) y su culto de predicación, dentro o fuera de la ciudad ¡aunque fuera a la orilla del río! 

Después del bautismo de Lidia, ella puso inmediatamente en efecto la hospitalidad cristiana. Prácticamente Lidia obligó a Pablo & Co. a quedarse en su casa.

En la mente de Lidia, ella no estaba haciendo un favor a la compañía paulina; ella lo presentó al contrario, era un favor que ella pedía que los discípulos le concedieran. “Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad” dijo Lidia. Dicho en otras palabras, Lidia dijo a los discípulos: si ustedes creen que yo seré una buena cristiana, demuéstrenmelo, dándome el privilegio de hospedarse en mi casa.

Ellos habían hecho un trabajo espiritual en el alma de Lidia, y ella deseaba recompensar un poco a los discípulos, cuidando de las necesidades físicas de ellos. No era tarea fácil, porque eran cuatro varones: Pablo, Silas, Timoteo y Lucas. Sin duda, la hermana Lidia desempeñó un importante rol en la gira misionera del cuarteto que el Cielo usó para conquistar el territorio europeo.
¡ENEMIGO A LA VISTA!

16 Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. 17 Ésta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. 18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora. 19 Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro, ante las autoridades; 20 y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad, 21 y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos. 22 Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas. 23 Después de haberles azotado mucho, los echaron en la cárcel, mandando al carcelero que los guardase con seguridad. 24 El cual, recibido este mandato, los metió en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo. (Hechos 16)

Extraña escena la que encontramos: el diablo predicando el evangelio de Cristo, o al menos confirmando las palabras de los verdaderos predicadores de Cristo. Es lo que se denomina un oxímoron, o ideas contrarias que se juntan.

Cuando el diablo confiesa a Cristo, es más peligroso que cuando lo niega, ya que él sólo confiesa a Cristo para oponérsele. Muchas veces el diablo confiesa a Cristo y lo distorsiona, haciendo de las doctrinas de Cristo cualquier otra cosa, con tal de alterar la verdad en su esencia.

Era una muchacha, era una esclava y era adivina; era una pitonisa, nombre que se daba a todos aquellos que eran posesionados por el espíritu de Pitón. Pitón era el nombre que se le daba a la serpiente en la antigüedad, y significaba conocimiento y sabiduría. Todavía se conoce la serpiente llamada pitón y es una variedad de ofidio que estrangula a sus víctimas antes de engullirlas.

Los demonios creen en la Palabra y creen en Dios; además de creer, también tiemblan. Pero más que eso, son comentaristas de la Biblia y también predican, como en este caso.

Muchas veces predican la verdad mezclada con la mentira, lo cual automáticamente se convierte en una mentira; pero algunas veces predican la verdad en su esencia.

Esta muchacha estaba predicando la verdad en su esencia: no había ni el menor rastro de mentira en su mensaje, todo lo que decía era verdad cuando constantemente repetía: “Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.”

Los demonios tienen miles de ministros del infierno, que se encargan de predicar y entregar los mensajes que ellos tienen para la humanidad. Empero su finalidad son caminos de muerte.

Entre esos predicadores infernales podemos encontrar a los magos, a los adivinos, a los hechiceros, a los brujos, a los medios, a los leedores de cartas, de manos, y de estrellas, a los observadores de bolas de cristal, a los curanderos y entre unos de sus predicadores mas eficaces encontramos al falso profeta. Todos ellos casi siempre dicen la verdad, cuando se les consulta los pecados que se sospechan que otros están cometiendo.

Recuerdo la triste experiencia en la iglesia de mi niñez. Una de estas hermanas de esa religión que usan velo en la cabeza, fue invitada a uno de los servicios de nuestra iglesia.

Se le dio la bienvenida muy cordialmente y ella tomó asiento y comenzó a participar de los himnos y de las oraciones que se estaban llevando a cabo. A la hora del sermón estaba muy atenta escuchando al predicador, cuando de repente cayó al suelo zarandeada por unas espeluznantes convulsiones. Comenzó a gritar, al principio no se le entendía lo que estaba diciendo, era una total jerigonza. Poco a poco el grito se fue aclarando, hasta que se logró entender el mensaje que estaba constantemente repitiendo, y ella decía: “el predicador está en adulterio”

El predicador se puso nervioso, se bajó del púlpito y en medio de la convulsión que había en ese lugar, nadie hacía nada para reclamar el orden de la iglesia. Tristemente el mensaje de nuestra hermana era 100% verdadero, el predicador infamemente estaba usando el púlpito, aun sabiendo que su vida estaba en adulterio.

allí nos encontramos con una predicadora de la verdad, pero con un mensaje de destrucción. Ese mensaje no fue edificación, sino que de destrucción , ese mensaje creó caos, creó confusión, creó desaliento, y creó mucha vergüenza y desilusión en nuestra iglesia.

La lección fue aprendida:

-No peque

-Si peca, no sea sacrílego, no sea un infame tocando los vasos sagrados de Dios, con manos putrefactas

-El pecado secreto, el mismo diablo se encarga de publicarlo

En el texto de este día encontramos a una muchacha adivina que está predicando la verdad. Aunque su sermón era verdadero su participación no fue aceptada por los discipulos, ya que el diablo no tiene permiso para formar parte de un servicio cristiano.

El mensaje de esta muchacha era verdadero, era tan verdadero como si un ángel del cielo lo hubiera predicado, pero el tono de la predicación estaba equivocado, equivocado porque estaba bajo la influencia del diablo.

Ningún hijo de Dios puede aceptar la alabanza a su persona o a su ministerio de nadie, mucho menos si estas alabanzas tienen su origen en los labios mentirosos de las huestes infernales.

Mientras ella mas predicaba, la sangre de Pablo mas se calentaba.

Ahora queda la pregunta en el aire: ¿Por qué esta muchacha era impulsada por el diablo a dar semejante discurso?

Permitido especular:

-Quizás con la idea de conseguir algo de Pablo. Ella pudo haber pensado que Pablo la podría haber recompensado por su proclamación en público, de algo verdadero que estaba en armonía con la verdad que estos hombre predicaban.

-Posiblemente para conciliarse con Pablo. El demonio teniendo temor de ser expulsado por Pablo, influenció a la muchacha para ganar el favor de Pablo y así evitar su expulsión.

-Posiblemente para incrementar la popularidad de la muchacha, dando un mensaje verdadero la gente creería mas en la inspiración de ella.

-Para desacreditar la obra de Dios, la gente podía llegar a creer que Pablo, Silas, Timoteo y Lucas, estaban en la misma liga demoníaca.

Pablo al final expulso el demonio de la muchacha, y por ese acto tanto Pablo como Silas, se ganaron una buena azotada y después una encarcelada.

 

25 Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. 26 Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron. 27 Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. 28 Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. 29 El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; 30 y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. 32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. 33 Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos. 34 Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios. (Hechos 16)

Cuenta la historia de tres predicadores de la iglesia metodista en Worcestershire, Inglaterra.

Estos tres hombres habían decidido ir a predicar a la plaza de este pueblo, y en el momento de su predicación también se presentó, un magistrado, un sacerdote y un alguacil.

El primer hombre tomó la palabra y comenzó a predicar, el magistrado ordenó al alguacil bajarlo de su podio y llevarlo preso. Inmediatamente el segundo hombre tomó la posición del primero y la misma orden fue dada. El tercer hombre tomó la posición del segundo, so volvió a repetir la misma orden y al final los tres predicadores terminaron en la cárcel.

Estando en la cárcel, Los tres hombres comenzaron a cantar y hacer ruido, el magistrado muy enfadado fue a ver al alguacil y le ordenó que separara a los tres predicadores.

El alguacil tomó a los predicadores y los puso en diferentes celdas con diferentes criminales. Ellos comenzaron inmediatamente a evangelizar a los criminales, estos creyeron en Cristo y comenzaron a cantar junto con los predicadores.

El magistrado regresó de nuevo al escuchar el ruido que éstos estaban haciendo, y ordenó al alguacil que los volviera a separar. El alguacil le dijo: -Ya lo hice una vez, y el ladrón de la celda 16 se volvió peor que el predicador. Si los continuamos separando, cuando llegue el amanecer, la prisión entera estará cantando-

 

25 Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían. (Hechos 16)

Era un servicio inusual: A la medianoche

Era un servicio simple: Oraciones cantadas

Era un templo singular: Una prisión

Era una posición incómoda: “los pies en el cepo”

Era una congregación muy extraña: Presos

Maldiciones, profanidades, injurias, bochornos, gritos, burlas, vulgaridades e insultos, son las únicas cosas que puede parir las entrañas de una cárcel. Pero esa noche en la cárcel de Filipo estaba pasando algo que nunca había pasado anteriormente, era algo extraño que había llamado la atención de todos los presos, reinaba un profundo y celestial silencio, los presos con santa curiosidad y profunda reverencia escuchaban las alabanzas elevadas hacia el cielo, que provenían de la celda mas profunda de la prisión.

Yo puedo imaginarme que un coro de ángeles descendió del cielo prontamente, para unir sus finas y melodiosas voces  a las voces de dos mortales. Dos hombres que a pesar de tener espaldas ensangrentadas  y aún sangrando, rendín un culto de alabanza a Aquel que les había dado el santo privilegio de sufrir por su Nombre. ¡Oh Dulce nombre, es el nombre de Jesús!

La  oscura y húmeda cárcel se habia convertido en una catedral llena de vida, llena luz y llena de una exquisita música sacra humana-angelical, que habia aquietado la pervertida razón de sus habitantes y por esa razón el pastor Lucas, enfatiza la santa solemnidad del momento y del lugar, diciendo:  “y los presos los oían”

Las alabanzas que se entonan por la noche, son mas poderosas que los sermones que se predican por el día.

La música sacra tiene un efecto poderoso sobre la mente del pecador. La iglesia católica terminó diciendo que Martín Lutero le había hecho mas daño a su iglesia, con su música que con sus doctrina. “Castillo fuerte es nuestro Dios” es uno de los himnos mas sublimes que el cristianismo pueda tener, eleva el alma, cura el miedo, da poder al que lo necesita, le da valentía a un corazón que es débil, entrega la bendita esperanza de la salvación y de la vida eterna, este himno logra que el humano, por  medio de la fe, pueda contemplar la gran gloria de Dios.

26 Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron. 27 Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. 28 Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. 29 El entonces, pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; 30 y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 31 Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. 32 Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. 33 Y él, tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos. 34 Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios. (Hechos 16)

El suicidio no consiste es tenerle miedo a la muerte, sino en tenerlo miedo a la vida. El suicidio es un bravo acto de valor de una persona, cuando ésta llega a la conclusión que es mas terrible el estar con vida, que estar muerto.

A pesar de todo, el suicidio es considerado como un pecado a los ojos del cielo, ya que priva la vida de la propia persona, y solamente Dios es el único que puede tanto dar la vida, como volverla a posesionar.

El carcelero estaba dispuesto a suicidarse y fue detenido por Pablo de no hacerlo.

¿Cómo Pablo pudo darse cuenta si se encontraba en la celda del fondo desde donde no se podía ver nada?, ¿Por qué los prisioneros no intentaron escapar?

Ahora el panorama cambia totalmente, es el carcelero quien está postrado a los pies de los discípulos formulando la mas grande pregunta que un hombre puede hacer: ¿qué debo hacer para ser salvo?

Esa mismo día suceden varias cosas en forma sucesiva y sin pérdida de tiempo:

-Pablo y Silas expulsan el demonio de la muchacha adivina

-Pablo y Silas son arrestados

-Pablo y Silas son azotados

-Pablo y Silas son encarcelados

-Pablo y Silas ofrecen un concierto gratis de música sacra en la cárcel de Filipo a la medianoche,

-Dios usa un fenómeno natural para endorsar y aprobar el servicio de alabanza de sus ministros

-La vida física del carcelero es preservada

-La vida espiritual del carcelero y su familia tiene un nuevo comienzo

-El carcelero lava las heridas de los dos artistas del cielo

-El carcelero y toda su familia son bautizados

-El carcelero y su esposa tomaron a Pablo y Silas a su casa y cenaron juntos.

Posiblemente el carcelero y su esposa se llamaban Síntique y Evodia, ésta es la pareja que Pablo saludó, cuando escribió su carta a los Filipenses:

Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor. (Filipenses 4)

Al final podemos resumir que el poder de Dios, convirtió la cárcel de Filipo en:

-Un quieto y solemne templo de alabanza y oración

-En un alarmante lugar de juicio

-En una magnifica escuela de arrepentimiento

-En una casa de hermandad, de amor y de compasión cristiana

-En un lugar bendecido para el nuevo nacimiento de muchas vidas espirituales

35 Cuando fue de día, los magistrados enviaron alguaciles a decir: Suelta a aquellos hombres. 36 Y el carcelero hizo saber estas palabras a Pablo: Los magistrados han mandado a decir que se os suelte; así que ahora salid, y marchaos en paz. 37 Pero Pablo les dijo: Después de azotarnos públicamente sin sentencia judicial, siendo ciudadanos romanos, nos echaron en la cárcel, ¿y ahora nos echan encubiertamente? No, por cierto, sino vengan ellos mismos a sacarnos. 38 Y los alguaciles hicieron saber estas palabras a los magistrados, los cuales tuvieron miedo al oír que eran romanos. 39 Y viniendo, les rogaron; y sacándolos, les pidieron que salieran de la ciudad. 40 Entonces, saliendo de la cárcel, entraron en casa de Lidia, y habiendo visto a los hermanos, los consolaron, y se fueron. (Hechos 16)

A estos últimos versículos les pudiéramos titular: Vindicación de Derechos.

Pablo y Silas fueron castigados sin una orden judicial, las autoridades se dieron cuenta de este error y ahora se querían deshacer de los hombres lo mas pronto posible y silenciosamente.

El rehusarse a salir de la cárcel sin vindicación no era el resultado del orgullo de Pablo y Silas, sino era el resultado del honor del evangelio. Si ellos partían de la cárcel sin ser vindicados por las autoridades, la influencia del evangelio perdería su poder, y el honor de Cristo sería tirado por el suelo.

Thomas Maynard, quien era cónsul de Inglaterra en Lisboa, Portugal; fue echado en la prisión por la santa inquisición. El superior de Thomas, llamado el señor Meadows, consultó inmediatamente al gobierno de Inglaterra y el gobierno le ordenó ir donde al rey de Portugal para pedir la libertad de Thomas Maynard. –No tengo autoridad sobre la santa inquisición, por lo tanto no puedo libertar al señor Maynard- respondió el rey.

El gobierno inglés fue informado de la posición del rey de Portugal, y el gobierno inglés ordenó al señor Meadows a presentarse de nuevo ante el rey  con el siguiente mensaje:

-Si mi señor el rey, no tiene poder para liberar a Thomas Maynar, he obtenido un permiso especial de mi gobierno para yo mismo declarar y dirigir la guerra en contra de la santa inquisición-

Aterrorizados por una guerra en contra de Inglaterra, el rey y la santa inquisición portuguesa abrieron las puertas de la cárcel para liberar a Thomas Maynar. Este se rehusó a salir de la cárcel, mientras no fuera vindicado por las autoridades que injustamente lo encarcelaron.

La santa inquisición y una comitiva del rey de Portugal se hizo presente y con honores liberaron al cónsul ingles. Se ganaron varias victorias en una sola:

-Respeto a los diplomáticos extranjeros de parte del gobierno de Portugal

-Respeto a la fe y a la libertad religiosa      

-Respeto a la soberanía inglesa

-Y no volver a repetir el mismo error por parte del poder católico en dicho país

40 Entonces, saliendo de la cárcel, entraron en casa de Lidia, y habiendo visto a los hermanos, los consolaron, y se fueron. (Hechos 16)

Esta es la historia de la primera iglesia establecida en Europa y de sus primeros feligreses; Lidia, la muchacha esclava, Evodia y Síntique.

Un inicio humilde y medio violento, ¿Quién se imaginaría la grandeza del cristianismo en Europa, a partir de este insignificante inicio?

A pesar de la corrupción que ha sufrido la iglesia cristiana en Europa, allí quedan sus monumentos que empujaron al viejo continente a la civilización y al progreso. Todos los edificios que ha levantado el cristianismo, sus magníficos templos, sus imponentes catedrales, sus hospitales, sus escuelas y universidades, sus maravillosas galerías de pinturas y de esculturas, las grandes producciones de sus poetas cristianos, Beethoven, Handel, Mendelssohn y Haydin entre otros grandes músicos de la cristiandad, todos ellos testifican a una, el gran poder que el cristianismo ejerce en la mente del hombre.

Toda esta grandeza tuvo un humilde inicio, dos hombres acercándose a una vendedora de púrpura que oraba con otras mujeres a la orilla de un templo natural que era embellecido por la participación de un río. Dos hombres reprendiendo a un espíritu inmundo que tenia cautiva a una joven esclava, un carcelero que fue librado del suicidio y de la muerte terna, ¿Quién lo diría?

Las sencillas monedas que podamos dar a un huérfano o a un necesitado posiblemente se puedan convertir en las pequeñas semillas que cosechen una gran fortuna, un abrazo o un gesto de amor hacia nuestro prójimo, posiblemente puede ser un acto insignificante,   que llegue a tener connotaciones y resultado eternos.

 

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Vedle [a Pablo] en la cárcel de Filipos donde, a pesar del dolor que abruma su cuerpo, su canto de alabanza rasga el silencio de la noche. Después que el terremoto ha abierto las puertas de la cárcel, se vuelve a oír su voz en palabras de aliento para el carcelero pagano: “No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí”. [Hechos 16:28]. Todos habían permanecido en su sitio, contenidos por la presencia de un compañero de prisión. Y el carcelero, convencido de la realidad de aquella fe que sostenía a Pablo, se interesó por el camino de la salvación, y con toda su casa se unió al perseguido grupo de discípulos de Cristo (La educación, p. 66).

Grande es la recompensa en los cielos para quienes testifican por Cristo en medio de la persecución y el vituperio. Mientras que los hombres buscan bienes transitorios, Jesús les indica un galardón celestial. No lo sitúa todo en la vida venidera sino que empieza aquí mismo…

La alegría llenaba los corazones de Pablo y Silas cuando oraban y entonaban alabanzas a Dios a medianoche en el calabozo de Filipos. Cristo estaba con ellos allí y la luz de su presencia disipaba la oscuridad con la gloria de los atrios celestiales. Desde Roma, Pablo escribió sin pensar en sus cadenas al ver cómo se difundía el evangelio: “En esto me gozo, y me gozaré aún”. Las mismas palabras de Cristo en el monte, resuenan en el mensaje de Pablo a la iglesia en sus persecuciones: “Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!” [Filipenses 1:18; 4:4] (El discurso maestro de Jesucristo, pp. 32, 33).

Captad el espíritu del gran Artífice maestro. Aprended del Amigo de los pecadores cómo ministrar a las almas enfermas de pecado…

Tenéis vecinos. ¿Les daréis el mensaje? Tal vez nunca os impusieron las manos de la ordenación, pero con humildad podéis llevar el mensaje. Podéis testificar que Dios ha ordenado que todos aquellos por quienes Cristo murió tendrán vida eterna si creen en él.

Que nadie permanezca ocioso porque no puede hacer la misma clase de obra que hacen los siervos de Dios más experimentados… Esta obra puede ser llevada a cabo solo por la participación activa de toda la iglesia bajo la dirección y con el poder de Dios {En los lugares celestiales, p. 325).

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Lección 9 | Martes 28 de agosto__________________________________________________

TESALÓNICA Y BEREA

Cuando Pablo y Silas fueron liberados de la cárcel, los misioneros partieron de Filipos (Hech. 16:35-40). De Filipos, Pablo y sus compañeros fueron directamente a Tesalónica, la capital de Macedonia.

Lee Hechos 17:1 al 9. ¿Cómo reaccionaron los judíos de Tesalónica ante la exitosa predicación de Pablo entre los gentiles?

Hechos 17:1-9

1 Pasando por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo. Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los griegos piadosos gran número, y mujeres nobles no pocas. Entonces los judíos que no creían, teniendo celos, tomaron consigo a algunos ociosos, hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo. Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá; a los cuales Jasón ha recibido; y todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús. Y alborotaron al pueblo y a las autoridades de la ciudad, oyendo estas cosas. Pero obtenida fianza de Jasón y de los demás, los soltaron.

Una vez más vemos que Pablo buscó la sinagoga para compartir el evangelio. Muchos griegos devotos y no pocas mujeres prominentes fueron persuadidos por el mensaje de Pablo. El hecho de que estos conversos “se juntar[a]n con Pablo y con Silas” (Hech. 17:4) parece indicar que formaron un grupo aparte y que no se reunían en la sinagoga, sino probablemente en la casa de Jasón.

Motivados por los celos, sus oponentes iniciaron una revuelta. Su intención era llevar a Pablo y a Silas (no se menciona a Timoteo) ante la asamblea de la ciudad y acusarlos. Como no pudieron encontrar a los misioneros, el propio Jasón y otros nuevos creyentes fueron arrastrados hasta las autoridades locales bajo la acusación de albergar a agitadores políticos.

Lee Hechos 17:10 al 15. ¿Cuál fue la respuesta de los judíos bereanos en comparación con los de Tesalónica?

Hechos 17:10-15

10 Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos. 11 Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. 12 Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción, y no pocos hombres. 13 Cuando los judíos de Tesalónica supieron que también en Berea era anunciada la palabra de Dios por Pablo, fueron allá, y también alborotaron a las multitudes. 14 Pero inmediatamente los hermanos enviaron a Pablo que fuese hacia el mar; y Silas y Timoteo se quedaron allí. 15 Y los que se habían encargado de conducir a Pablo le llevaron a Atenas; y habiendo recibido orden para Silas y Timoteo, de que viniesen a él lo más pronto que pudiesen, salieron.

El término eugenēs (Hech. 17:11) originalmente significaba “bien nacido” o “de noble nacimiento”, pero llegó a denotar, en términos más generales, una actitud “imparcial”, que probablemente sea el caso aquí. Los judíos de Berea son elogiados no solo porque estuvieron de acuerdo con Pablo y Silas sino también por su disposición a examinar las Escrituras por sí mismos y a diario para ver si lo que los misioneros estaban diciendo era correcto. Una respuesta meramente emocional al evangelio, sin la necesaria convicción intelectual, tiende a ser superficial y de corta duración.

No obstante, al poco tiempo la persecución interrumpió el ministerio productivo de Pablo en Berea, obligándolo a avanzar más al sur, hacia Atenas.

¿Cuándo fue la última vez que examinaste diligentemente las Escrituras para averiguar “si estas cosas [cualesquiera que sean] eran así”?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Por favor tenga paciencia… Estamos trabajando en el comentario de la lección.

Cuando los males deciden visitarnos, éstos invitan a todos los otros males, para venir en grupo, pero, gracias a Dios, aquí no ha pasado nada, todo sigue igual.

Estaremos tarde con el comentario de la lección de esta semana, posiblemente llegaremos aun hasta el mismo día viernes, agregando partes del comentario.

Recuerde que el PDF es lo último que activamos, cuando la lección está completamente terminada.

A quienes leyeron el comentario por FACEBOOK, les avisamos que eso ya no será posible; es por decisión de FACEBOOK y no nuestra.

Si por cualquier razón a usted no le llegó el estudio a su correo electrónico, por favor le invitamos a visitar la página: Escuela sabática Maestros.com

 

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Pablo y Silas trabajaron en la sinagoga de los judíos en Tesalónica con algún éxito; pero los judíos incrédulos estaban muy desconectados, y causaron disturbios, y provocaron un gran tumulto en contra de ellos. Estos devotos apóstoles se vieron obligados a dejar Tesalónica, bajo la protección de la noche e irse a Berea, donde se los recibió con alegría. Elogiaron a los Bereanos de este modo: “Estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. Así que creyeron muchos de ellos” [Hechos 17:11-12] (Testimonios para la iglesia, tomo 2, p. 613).

La mente de los bereanos no estaba estrechada por el prejuicio. Estaban dispuestos a investigar la verdad de la doctrina presentada por los apóstoles. Estudiaban la Biblia, no por curiosidad, sino para aprender lo que se había escrito concerniente al Mesías prometido. Investigaban diariamente los relatos inspirados; y al comparar escritura con escritura, los ángeles celestiales estaban junto a ellos, iluminando sus mentes e impresionando sus corazones (Los hechos de los apóstoles, p. 188).

Los ángeles del cielo no descendieron a la escuela de los profetas ni cantaron sus himnos en el templo o las sinagogas, sino que salieron al encuentro de seres humanos que eran lo suficientemente humildes como para recibir el mensaje. Cantaron las alegres nuevas del Salvador en las llanuras de Belén, mientras los grandes hombres, los dirigentes y los honorables quedaban en tinieblas, porque estaban perfectamente satisfechos con su situación y no sentían necesidad de una piedad mayor a la que tenían…

Los grandes hombres, y los que profesan ser sumamente buenos, pueden llevar a cabo obras terribles impulsados por su fanatismo y por lo exaltado del cargo que ocupan, y vanagloriarse al mismo tiempo de que están sirviendo a Dios. No conviene confiar en ellos. Usted y yo necesitamos a toda costa la verdad bíblica. Como los nobles bereanos, tenemos que escudriñar cada día las Escrituras con ferviente oración, para conocer la verdad, y entonces obedecerla a toda costa sin hacer caso de la opinión de los hombres grandes o buenos (Cada día con Dios, p. 317).

Han ocurrido apostasías y el Señor ha permitido que asuntos de esa naturaleza se desarrollasen en el pasado a fin de mostrar con cuánta facilidad sus hijos serán descarriados cuando dependan de las palabras de los hombres en vez de investigar por sí mismos las Escrituras, como hicieron los nobles bereanos…

La rebelión y la apostasía están en el aire mismo que respiramos. Seremos afectados por ellas a menos que vinculemos mediante la fe nuestras almas desvalidas con Cristo. Si los hombres son descarriados ahora con tanta facilidad, ¿cómo resistirán cuando Satanás personifique a Cristo y realice milagros?… ¿Qué impedirá que el pueblo de Dios preste obediencia a los falsos cristos? “No vayáis” [Lucas 17:23]…

Todos nuestros ministros deben dar un testimonio decidido en todas nuestras iglesias. Dios ha permitido que ocurran apostasías a fin de mostrar cuán poco se puede confiar en el hombre. Siempre debemos acudir a Dios, porque su palabra no es sí y no, sino sí y amen (Mensajes selectos, t. 2, pp. 454-456).

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Miércoles 29 de agosto | Lección 9_______________________________________________

PABLO EN ATENAS

Atenas, el centro intelectual de la antigua Grecia, literalmente era dada a los ídolos. En todas partes se hallaban estatuas de mármol de personas y dioses, especialmente en la entrada del ágora (la plaza pública), que era el eje de la vida urbana. Pablo estaba tan angustiado por esa idolatría dominante que cambió su costumbre de ir primero a la sinagoga, y adoptó una doble actitud: discutía semanalmente en la sinagoga con los judíos y los gentiles devotos, y a diario en la plaza pública con los griegos. (Ver Hech. 17:15-22.)

Como los atenienses siempre estaban dispuestos a escuchar algo nuevo, algunos filósofos se interesaron en las enseñanzas de Pablo y lo invitaron a dirigirse al Areópago, el Alto Consejo de la ciudad. En su discurso, Pablo no citó las Escrituras ni recapituló la historia de las relaciones de Dios con Israel, como cuando se dirigía a un auditorio judío (comparar con Hech. 13:16-41); ese método no tendría mucho sentido con esta audiencia. En lugar de eso, presentó algunas verdades bíblicas importantes de una manera que los paganos cultos pudieran entender.

Lee Hechos 17:22 al 31. En su discurso en el Areópago, ¿qué grandes verdades acerca de Dios, la salvación, la historia y la humanidad le predicó a esta gente?

Hechos 17:22-31

22 Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; 23 porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. 24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, 25 ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. 26 Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; 27 para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. 28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. 29 Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. 30 Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; 31 por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.

La mayoría de las palabras de Pablo le sonaban ridículas a esa sofisticada audiencia pagana, cuyos conceptos sobre Dios y la religión estaban muy distorsionados. No sabemos cómo pensaba terminar su mensaje Pablo, porque parece que lo interrumpieron precisamente cuando se refirió al juicio de Dios sobre el mundo (Hech. 17:31). Esta creencia chocó de frente con dos conceptos griegos: (1) que Dios es completamente trascendente: no tiene ninguna relación con el mundo ni se preocupa por las cuestiones humanas, y (2) que cuando una persona muere no puede haber resurrección. Esto ayuda a explicar por qué el evangelio era una locura para los griegos (1 Cor. 1:23) y la cantidad de conversos en Atenas fue reducida.

Sin embargo, entre quienes creyeron había algunas de las personas más influyentes de la sociedad ateniense, como Dionisio, miembro del Areópago, y Dámaris, cuya mención por nombre implica que era de cierto estatus, cuando no también miembro del mismo concilio (Hech. 17:34).

El abordaje diferente de Pablo ante el Areópago muestra su sensibilidad a las diferencias sociales y culturales. Incluso citó a un poeta pagano (Hech. 17:28) para expresar su opinión. ¿Qué debería enseñarnos esto? ¿Cómo podemos usar diferentes métodos para llegar a personas diferentes?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Ved a Pablo en Atenas, ante el concilio del Areópago, donde hace frente a la ciencia con ciencia, a la lógica con lógica y a la filosofía con filosofía. Notad cómo, con un tacto nacido del amor divino, señala a Jehová como “al Dios no conocido” a quien sus oyentes han adorado ignorantemente, y citando palabras de un poeta griego, lo describe como Padre del cual ellos son hijos. Escuchadlo exponer, en esa época de castas sociales, cuando no se reconocían en absoluto los derechos del hombre como hombre, la gran verdad de la fraternidad humana, al declarar que Dios “de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra”. Luego muestra cómo, en todo el trato de Dios con el hombre, se puede seguir, como hilo de oro, su propósito de gracia y misericordia. Fijó él “el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros” [Hechos 17:23, 26, 27] (La educación, p. 67).

La verdad debe ser proclamada hoy a toda nación, tribu, lengua y pueblo. Cristo desea que la obra se haga de tal manera que no suscite prejuicio, porque cuando éste se manifiesta, algunos no quieren oír la verdad…

Todavía estamos en este mundo, donde existen estas barreras, y debemos trabajar de tal manera que alcancemos a todas las clases sociales. No permitan que los obstáculos presentes destruyan su fe y su confianza en Dios (Cada día con Dios, p. 267).

Estamos viviendo durante las escenas finales de la historia de esta tierra. La profecía se cumple rápidamente. El tiempo de prueba está pasando velozmente. No tenemos tiempo que perder, ni un solo momento. Nadie debe encontramos durmiendo en nuestro puesto. Nadie debe decir en su corazón o por medio de sus obras: “Mi Señor tarda en venir”. Resuene en fervientes palabras de amonestación el mensaje del pronto retomo de Cristo. Persuadamos a hombres y mujeres por doquier que se arrepientan y huyan de la ira venidera. Instémoslos a prepararse inmediatamente…

Resolvamos hacer todo lo que podamos para impartir luz a los que nos rodean. No debemos estar tristes, sino gozosos, y debemos tener al Señor Jesús siempre delante de nosotros… Debemos estar listos y esperar su venida. ¡Cuán glorioso será verle y recibir la bienvenida como sus redimidos! Hemos esperado mucho, pero nuestra fe no debe menguar. Si solo podemos ver al Rey en su hermosura, seremos benditos para siempre. Siento que debo gritar: “¡Al hogar!” Se acerca el tiempo cuando Cristo vendrá con poder y gran gloria para llevar a sus redimidos a su eterno hogar (Maranata: El Señor viene, p. 109).

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Lección 9 | Jueves 30 de agosto___________________________________________________

PABLO EN CORINTO

Hechos 18:1 al 11 relata la experiencia de Pablo en Corinto, donde se quedó durante un año y medio. Aquila y Priscila se hicieron grandes amigos de Pablo (Rom. 16:3; 2 Tim. 4:19). El relato sugiere que ya eran cristianos cuando llegaron a Corinto, probablemente por la deportación de judíos de Roma por parte del emperador Claudio. El historiador romano Suetonio parece indicar que la deportación se produjo debido a disturbios en la comunidad judía asociados con el nombre de “Cristo” (Claudius 25.4), que quizá se produjeron como resultado de la predicación del evangelio por parte de los creyentes judíos locales. Por lo tanto, es posible que Aquila y Priscila hayan participado de esas actividades. En cualquier caso, además de compartir la misma fe y el mismo origen judío, Pablo y sus nuevos amigos también compartían el mismo oficio.

Lee Hechos 18:4 al 17. ¿Cuál fue el resultado de las actividades misioneras de Pablo en Corinto?

Hechos 18:4-17

Y discutía en la sinagoga todos los días de reposo, y persuadía a judíos y a griegos. Y cuando Silas y Timoteo vinieron de Macedonia, Pablo estaba entregado por entero a la predicación de la palabra, testificando a los judíos que Jesús era el Cristo. Pero oponiéndose y blasfemando éstos, les dijo, sacudiéndose los vestidos: Vuestra sangre sea sobre vuestra propia cabeza; yo, limpio; desde ahora me iré a los gentiles. Y saliendo de allí, se fue a la casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios, la cual estaba junto a la sinagoga. Y Crispo, el principal de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados. Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles; 10 porque yo estoy contigo, y ninguno pondrá sobre ti la mano para hacerte mal, porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad. 11 Y se detuvo allí un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios. 12 Pero siendo Galión procónsul de Acaya, los judíos se levantaron de común acuerdo contra Pablo, y le llevaron al tribunal, 13 diciendo: Este persuade a los hombres a honrar a Dios contra la ley. 14 Y al comenzar Pablo a hablar, Galión dijo a los judíos: Si fuera algún agravio o algún crimen enorme, oh judíos, conforme a derecho yo os toleraría. 15 Pero si son cuestiones de palabras, y de nombres, y de vuestra ley, vedlo vosotros; porque yo no quiero ser juez de estas cosas. 16 Y los echó del tribunal. 17 Entonces todos los griegos, apoderándose de Sóstenes, principal de la sinagoga, le golpeaban delante del tribunal; pero a Galión nada se le daba de ello.

Cuando Silas y Timoteo llegaron de Macedonia, llevaron cierta ayuda económica de parte de las iglesias (2 Cor. 11:8, 9), lo que le permitió a Pablo dedicarse enteramente a la predicación. La política de Pablo era autofinanciarse durante su ministerio, aunque también enseñó que “los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio” (1 Cor. 9:14).

A pesar de la fuerte oposición judía al mensaje de Pablo, algunos judíos sí creyeron, al igual que algunos gentiles adoradores de Dios. Entre los conversos estaban Crispo, el dirigente de la sinagoga, y toda su familia. Muchos corintios también creyeron y se bautizaron. Sin embargo, la situación entre los judíos era bastante tensa, como demuestra el siguiente hecho (Hech. 18:12-17), y Pablo posiblemente planeaba salir pronto de Corinto, pero en una visión nocturna recibió el estímulo divino para quedarse (Hech. 18:9-11).

En su viaje de regreso a Antioquía, Pablo se llevó a Aquila y a Priscila con él y los dejó en Éfeso, donde pasó unos días antes de reanudar su viaje. Allí tuvo la oportunidad de predicar en la sinagoga judía local, cuya respuesta positiva hizo que les prometiera que, Dios mediante, regresaría (Hech. 18:18-21). Eso hizo precisamente en su próximo viaje.

Pablo, frustrado por el recibimiento que tuvo, necesitaba ánimo del Señor para la salvación de las almas allí. Las palabras que Dios le impartió (Hech. 18:10) ¿qué nos dicen a nosotros cuando quizá nos sentimos como Pablo?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Cuando el apóstol Pablo empezó su ministerio en Corinto, ciudad populosa, rica y perversa, contaminada por los infames vicios del paganismo, dijo: “Porque no me propuse saber algo entre vosotros, sino a Jesucristo, y a este crucificado” [1 Corintios 2:2]…

Ahora, como en los días de Cristo, la obra del reino de Dios no incumbe a los que están reclamando el reconocimiento y apoyo de los gobernantes terrenales y de las leyes humanas, sino a aquellos que están declarando al pueblo en su nombre aquellas verdades espirituales que obrarán, en quienes las reciban, la experiencia de Pablo: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí” [Gálatas 2:20]. Entonces trabajarán como Pablo para beneficio de los hombres. Él dijo: “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios” [2 Corintios 5:20] (El Deseado de todas las gentes, p. 471).

[Los] acusadores de Pablo pensaban que si podían probar que violaba las leyes de su religión, se lo entregarían probablemente para que lo juzgaran y sentenciaran. Esperaban así lograr su muerte. Pero Galión era hombre íntegro, y se negó a dejarse engañar por los judíos celosos e intrigantes. Disgustado por su fanatismo y justicia propia, no quiso hacer lugar a la acusación. Mientras Pablo se preparaba para hablar en defensa propia, Galión le dijo que no era necesario…

Tanto los judíos como los griegos habían esperado ansiosamente la decisión de Galión; y su inmediato despacho del caso, como asunto que no era de interés público, fue para los judíos la señal de retirarse, desconcertados y airados. La decidida actitud del procónsul abrió los ojos a la muchedumbre clamorosa que había estado ayudando a los judíos. Por primera vez durante las labores de Pablo en Europa la multitud se puso de su parte; en la presencia del procónsul y sin que él lo impidiera, acosaron violentamente a los principales acusadores del apóstol… Así el cristianismo obtuvo una señalada victoria…

Si el apóstol hubiera sido entonces obligado a abandonar a Corinto, los conversos a la fe de Jesús hubieran quedado en situación peligrosa. Los judíos se hubieran esforzado por aprovechar la ventaja lograda hasta el punto de exterminar el cristianismo en esa región (Los hechos de los apóstoles, pp. 205, 206).

Las condiciones que prevalecen en la sociedad, y especialmente en las grandes ciudades de las naciones, proclaman con voz de trueno que la hora del juicio de Dios ha llegado, y que se acerca el fin de todas las cosas terrenales. Nos hallamos en el mismo umbral de la crisis de los siglos. En rápida sucesión se seguirán unos a otros los castigos de Dios: incendios e inundaciones, terremotos, guerras y derramamiento de sangre. No debemos quedar sorprendidos en este tiempo por acontecimientos grandes y decisivos; porque el ángel de la misericordia no puede permanecer mucho más tiempo para proteger a los impenitentes…

Se está preparando la tempestad de la ira de Dios; y solo subsistirán los que respondan a las invitaciones de la misericordia, como lo hicieron los habitantes de Nínive bajo la predicación de Jonás, y sean santificados por la obediencia a las leyes del Gobernante divino (Profetas y reyes, pp. 207, 208).

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Viernes 31 de agosto | Lección 9__________________________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:

“Los que enseñan hoy verdades poco populares no necesitan desanimarse si en ocasiones no son recibidos más favorablemente, aun por los que pretenden ser cristianos, de lo que lo fueron Pablo y sus colaboradores por la gente entre la cual trabajaron. Los mensajeros de la Cruz deben velar y orar, y seguir adelante con fe y ánimo, trabajando siempre en el nombre de Jesús” (HAp 186).

“Si, en las escenas finales de la historia terrenal, aquellos a quienes se proclaman las verdades probatorias siguieran el ejemplo de los bereanos, escudriñando diariamente las Escrituras, comparando con la Palabra de Dios los mensajes que se les dan, habría un gran número de leales a los preceptos de la Ley de Dios donde ahora hay comparativamente pocos […].

“Todos serán juzgados de acuerdo con la luz que se les ha dado. El Señor envía sus embajadores con un mensaje de salvación, y a quienes lo oyen los hará́ responsables de la manera en que tratan las palabras de sus siervos. Los que buscan sinceramente la verdad harán una investigación cuidadosa, a la luz de la Palabra de Dios, de las doctrinas que se les presentan” (HAp 189).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. En el contexto del último párrafo del estudio del lunes, analiza con la clase la implicación de la siguiente declaración: “Los candidatos para el bautismo necesitan una preparación más cabal. […] Los principios de la vida cristiana deben ser presentados claramente a los recién llegados a la verdad” (HAp 97).
  2. Medita en la última pregunta del miércoles. ¿Cómo podemos nosotros, como iglesia, mostrar la misma percepción que Pablo tenía de las diferencias culturales y la misma disposición a buscar a la gente donde está sin comprometer el evangelio ni nuestra identidad religiosa?
  3. Lee Hechos 17:32 al 34. ¿Qué podemos aprender de las tres respuestas que recibió el mensaje de Pablo en Atenas? “(1) Algunos se burlaron. Se divirtieron con la fervorosa seriedad de este extraño judío. Es posible tomarse la vida en broma; pero quienes lo hagan descubrirán que lo que comenzó como comedia debe terminar en tragedia. (2) Algunos postergaron su decisión. El más peligroso de todos los días es cuando un hombre descubre lo fácil que es hablar del mañana. (3) Algunos creyeron. El sabio sabe que solo el necio rechazará el ofrecimiento de Dios”.–W. Barclay, The Acts of the Apostles, p. 133.
  4. Pablo citó a un escritor pagano (Hech. 17:28) para expresar su punto de vista ante los atenienses. ¿Qué debería decirnos esto? Usar fuentes como esta a veces ¿podría ser valioso? ¿Qué peligros existen también?

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Escrito por: Tony García.

Gramática revisada por:
Pastor Noel Ruiloba y Nory Ester Garcia-Marenko

Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
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Madrid, España 2018

9 pensamientos en “LECCIÓN 9 – EL SEGUNDO VIAJE MISIONERO – PARA EL 1º DE SEPTIEMBRE DE 2018

  1. gracias por todo el esfuerzo, me es de gran utiilidad. ________________________________

  2. Amén Dios le bendiga gracias por el material de apollo .excelente trabajo

  3. Muchas bendiciones Y será predicado este e angelio en todo el mundo

  4. Alabado sea el Señor: ¡estamos de vuelta!

  5. Alabado sea El Señor!! . Gran alegría por este retorno!! Dios bendice grandemente la colaboración humana con el Espíritu Santo, para llevar a cabo la Gran Comisión de la predicación de su evangelio a todo el mundo!!

  6. Bendito sea el Señor, gracias por su dedicación y esfuerzos. El cielo los bendiga y mantenga siempre con ese entusiasmo por su obra. Saludos desde Gómez Plata- Repùblica de Colombia

  7. Gracias x todo el aporte a estas leccciones de ESc. sab. Dios los bendiga y el ES les siga dando sabiduría cada día. Bendiciones.

  8. Pingback: Comentarios de la Lección de Escuela Sabática del Tercer Trimestre 2018 | Recursos Bíblicos

  9. Extraordinario aporte, no hay duda que el Espíritu de Dios esta en todo el grupo. Es Dios alimentando su pueblo a través del grupo.

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