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LECCION 12 – MUERTE Y RESURRECCION – PARA EL 20 DE SEPTIEMBRE / 2014


Pedimos disculpas a todos los hermanos seguidores de éste estudio. Tuvimos un pequeño error técnico, pero está ya solucionado. Bendiciones a todos les desea SevenDay Radio y su servidor Tony Garcia.

Lección 12: Para el 20 de septiembre de 2014

MUERTE Y RESURRECCIÓN

Sábado 13 de septiembre                                                                                                             

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Juan 11:11; 1:1-4; Lucas 8:54, 55; Juan 5:28, 29; Mat. 5:22, 29; Juan 11:38-44.

PARA MEMORIZAR:
“Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25).

LOS SERES HUMANOS TENEMOS UNA REPULSIÓN innata hacia la muerte, porque fuimos creados solamente para vivir y nunca morir. La muerte es un intruso; no debió haber existido nunca.

Por eso, durante su ministerio terrenal, Jesús demostró una inmensa simpatía hacia los allegados de los difuntos. Cuando vio a la viuda de Naín llevando a la tumba a su único hijo, “se compadeció de ella, y le dijo: No llores” (Luc. 7:13). Cristo consoló al padre descorazonado de una niña de doce años que acababa de fallecer, y le dijo: “No temas, cree solamente” (Mar. 5:36). Cada vez que la muerte se lleva a un ser querido, Jesús se conmueve entrañablemente por nuestro dolor. Su corazón compasivo llora con nosotros.

Pero, Cristo hace mucho más que llorar. Habiendo conquistado la muerte con su propia muerte y su resurrección, él tiene las llaves de la muerte y promete resucitar para vida eterna a todos los que creen en él. Esta es, por lejos, la mayor promesa que se nos ha dado en la Palabra de Dios; de lo contrario, si la muerte tuviera la última palabra, toda nuestra vida y todo lo que alguna vez logremos sería en vano.

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Una de las preguntas con las cuales pudiéramos comenzar la lección  de ésta semana es: ¿Cuál es la razón del porqué usted está en la iglesia? De seguro se van a escuchar diferentes respuestas y muchas de ellas serán buenas, pero la única respuesta correcta es la que indique, que la razón del estar en la iglesia es; para resucitar en la primera resurrección y obtener la vida eterna. Cualquier otra respuesta que no sea la primera resurrección y la vida eterna, la persona no ha entendido la razón y la esencia del evangelio y simple y sencillamente está perdiendo su tiempo en la iglesia.

La muerte se ha hecho algo tan común y normal, que muchas veces creemos que es parte de la vida. Pero no, la muerte es la consecuencia del pecado; no incluido en el plan original de Dios para con el hombre.

Ahora tenemos que recordar que también la muerte se ha constituido en una bendición, una bendición para todo aquel que sufre enfermedades crónicas dolorosas, donde lo mas deseado es pasar al descanso. ¿Podría imaginarse una persona sufriendo sin poder pasar al descanso?

A pesar que Jesús demostró simpatía con el doliente, siempre se refirió a la muerte como algo de poca importancia, la consideró como un sueño: “silencioso y oscuro sueño”  De la muerte dijo:

26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?  Juan 11: 26

25 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.  Juan  11: 25

52 Los Judíos Le dijeron: “Ahora sí sabemos que tienes un demonio. Abraham murió, y también los profetas, y Tú dices: ‘Si alguien guarda Mi palabra no probará jamás la muerte.’   Juan 8:52

14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él.  1 Tes 4: 14

 


 

Domingo 14 de septiembre // Lección 12                                                                              

EL ESTADO DE LOS MUERTOS

Los escritores del Antiguo Testamento sostenían que el ser humano es un ser indivisible. Los varios términos hebreos generalmente traducidos como carne, alma y espíritu son solamente formas alternativas para describir, desde diferentes puntos de vista, a la persona humana como un todo. En armonía con esta perspectiva, las Escrituras utilizan diferentes metáforas para describir la muerte. Entre ellas, el sueño se destaca como un símbolo adecuado para reflejar la comprensión bíblica de la condición de los muertos (Job. 3:11-13; 14:12; Sal. 13:3; Jer. 51:39; Dan. 12:2). La muerte es el completo fin de la vida. La muerte es un estado de inconsciencia en la cual no hay pensamientos, emociones, trabajo ni comunicación de ningún tipo (Ecl. 9:5, 6, 10; Sal. 115:17; 146:4).

En tiempos de Jesús, sin embargo, esta visión del ser humano y, especialmente, de la muerte, estaba siendo desafiada por el concepto dualista pagano de la inmortalidad del alma, que se estaba propagando rápidamente por todo el mundo conocido.

¿De qué manera describió Jesús la muerte de su amigo Lázaro? Juan 11:11.

11 Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.

A pesar de este y otros pasajes, muchos cristianos argumentan que Jesús creía en la inmortalidad del alma, pues dijo al ladrón en la cruz: “En verdad te digo: hoy estarás conmigo en el paraíso” (Luc. 23:43, LBA). El significado de este texto cambia completamente dependiendo de dónde se colocan los dos puntos, ya que los manuscritos más antiguos del Nuevo Testamento no tenían signos de puntuación. Si los dos puntos son colocados después de “digo”, como lo hace la mayoría de las versiones (o agregan “que”, aunque no está en el original), significaría que Jesús y el ladrón fueron al paraíso ese mismo día. Si los dos puntos son colocados después de “hoy”, el texto expresa que Jesús le dio al ladrón la seguridad de la salvación, y no el tiempo en el que el ladrón iría al cielo. El contexto confirma que esta última manera de leer el texto es la correcta. En primer lugar, el ladrón no había pedido una transferencia inmediata al cielo al morir, sino que el Señor lo recordara cuando viniera en su Reino. Además, tres días más tarde, Jesús mismo afirmó que aún no había ascendido al paraíso (Juan 20:17). Este texto, por lo tanto, no enseña que las almas de los muertos van al cielo luego de su muerte.

Dado que entendemos que la muerte es un sueño inconsciente, ¿por qué la enseñanza de la resurrección es tan crucial para nosotros?

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Hace unos días estuvimos dando una explicación acerca de la palabra “espíritu” y lo vamos a compartir nuevamente ya que es de mucha importancia para el estudio de este día. Mientras nosotros no entendamos la palabra “espíritu” va a ser imposible dar una explicación certera al tema de la inmortalidad del alma.

La palabra  hebrea y aramea “RUAJ QODESH”  es la palabra que se usa en toda la Biblia sola y exclusivamente cuando se refiere al ESPIRITU SANTO.

Cada vez que la Biblia está refiriéndose a la tercera persona de la Deidad, usa letra mayúscula por ejemplo: Espíritu Santo.

Cada vez que la Biblia menciona la palabra “espíritu” con “e” minúscula, no está hablando del Espíritu Santo. En ésta caso está usando la palabra “RUAJ” solamente ó la palabra griega “PNEUMA”. La palabra RUAJ ó “espíritu” con “e” minúscula tiene varios significados, entre ellos están:  1- Aliento   2- Viento   3-Elemento vital   4-Mente             5-Pensamiento   6-Vitalidad  7-Valor 8-Mal genio ó ira   9-Disposición de ánimos  10-Carácter Moral   11-Asiento de emociones 12-Actitud   13-Estado de sentimientos

Un ejemplo de esto son los siguientes versículos: “Pon un espíritu recto dentro de mi” está diciendo pon un pensamiento recto dentro de mi. Otro texto dice: “estaré con vosotros en espíritu” Simple y sencillamente está diciendo estaré con vosotros en pensamiento. Cuando Elías partió al cielo la Biblia dice: “el espíritu de Elías reposó sobre Eliseo” Este texto se pudiera traducir así: y el pensamiento, ó la mente, ó el carácter de Elías reposo sobre Eliseo. Hay otras expresión que dice: “El Espíritu hablando a nuestros espíritus” está diciendo El Espíritu Santo está hablando a nuestras mentes.

También encontramos el texto 24 Dios es Espíritu, y los que Lo adoran deben adorar en espíritu y en verdad.” San Juan 4  Este versículo está diciendo que cuando adoremos a Dios lo hagamos con la mente ó el pensamiento. Muchas veces llegamos a la iglesia y cuando adoramos el cuerpo está allí, pero la mente está en el trabajo, en las vacaciones, en una actividad deportiva, etc. Este tipo de adoración no es aceptada por Dios.

También la Biblia habla de otros espíritus, entre ellos están:  “espíritu de celos” (Núm. 5: 14, 30), “espíritu de angustia” (Isa. 61: 3), “espíritu de fornicaciones” (Ose. 4: 12), “espíritu de enfermedad” (Luc. 13: 11), “espíritu de mansedumbre” (1 Cor. 4: 21), “espíritu de cobardía” (2 Tim. 1: 7), “espíritu de error” (1 Juan 4: 6), “espíritu de sueño” (Isa. 29: 10), “espíritu de vértigo” (Isa. 19: 14), “espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y temor de Jehová” (Isa. 11: 2)  “espíritu de tristeza” (Isa. 54:6) Todos estos no son personas, son sencillamente estados de ánimos, actitudes ó sentimientos.

Esta palabra “espíritu” con “e” minúscula  genera mucha confusión al mundo cristiano en general. La mayoría cree que es una persona ó un ser existiendo dentro de otra persona, es como un ser viviendo dentro de otro ser.

La palabra “espíritu” con “e” minúscula nunca se refiere a una persona, siempre se refiere a una cosa.

La Biblia dice que cuando una persona muere el “espíritu” con “e” minúscula vuelve a Dios que lo dio. Muchos creen que la parte consiente de una persona que muere vuelve a Dios, y de allí aparece uno de los fundamentos de la inmortalidad del alma. A Dios no vuelve ninguna forma de ser ó persona, a Dios simple y sencillamente vuelve el “aliento de vida” que  Dios mismo lo había dado en forma de préstamo.  Eclesiastes 3: 19 dice: que el “RUAJ” (espíritu) del hombre es igual al “RUAJ” (espíritu) de los animales, y en la muerte los dos “RUAJ” vuelven a Dios; por lo tanto este texto demuestra que no es persona, en éste caso es “ALIENTO DE VIDA” pudiéramos decir una licencia para vivir.

Por lo tanto queremos dejar claro que cuando usted lea el nombre “Espíritu Santo” ó “Espíritu”, se está refiriendo a una persona y es la tercera persona de la deidad; pero cuando usted lea la palabra “espíritu” nunca se refiere a una persona, ni divina ni humana, se está refiriendo a una cosa.

Una de las cosas importantes que tenemos que saber acerca de la resurrección de Lázaro, es que ya en esos días entre el pueblo de Israel estaba la creencia de que el “espíritu” “ruaj ó pneuma” tomaba tres días para ascender al cielo. Esa es una de las razones de la tardanza de Jesús, en éste milagro. Si Cristo se hubiera presentado el primer ó segundo día después de la muerte de Lázaro, posiblemente el milagros hubiera quedado en duda. Al presentarse Cristo al tercer día, al judío testigo de éste milagro, no le quedó duda de la autenticidad del milagro, debido a la creencia que en ese tiempo existía y además de la descomposición del cuerpo.

Otro texto que no podemos pasar por alto en este día es el siguiente:

Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.         Griego: Amen soi lego semeron met’, emóu en to paradeiso.

Literalmente se traduce: “De cierto te digo hoy conmigo estarás en el paraíso”

La palabra “que” es añadida en el español, debido a que el griego de éste tiempo no fue escrito con signos de puntuación no sabemos realmente si Cristo intento decir: “te digo hoy” ó “hoy estarás”

La respuesta está en la Biblia; tenemos que entender tres cosas fundamentales:

1- ¿Que es el paraíso?

2-¿Fue Jesús al cielo el mismo día que murió?

3-¿En que momento los humano recibirán su recompensa en el paraíso?

La primera es fácil de contestar; en toda la Biblia paraíso es sinónimo del cielo, ó donde Dios se encuentra presente.

La Respuesta para la segunda pregunta la encontramos en Juan 27 :17 Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.  Tres días mas tarde de su muerte, Cristo aún no había subido al cielo  

Y la Respuesta para la tercera Pregunta la encontramos en Juan 14

1No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.

En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 

Después de estos párrafos llegamos a la conclusión que Cristo quiso decir: “De cierto te digo hoy; que estará conmigo en el paraíso”

 


 

Lección 12 // Lunes 15 de septiembre                                                                                    

LA ESPERANZA DE LA RESURRECCIÓN

En la creación, “Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida”. Como resultado, “fue el hombre un ser viviente” (Gén. 2:7). Mientras Dios mantiene el aliento de vida en las criaturas vivientes, estas viven. Pero, cuando él quita el aliento de vida, las criaturas mueren y regresan al polvo (Sal. 104:29; Ecl. 12:7). Esta no es una decisión arbitraria de Dios; es la consecuencia inevitable del pecado. Sin embargo, las buenas noticias son que, a través de Cristo, hay esperanza. Incluso ante la muerte.

Lee Juan 1:1 al 4. ¿Qué está implícito en estos versículos, que nos muestra el poder de Jesús para resucitar a los muertos?

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Este era en el principio con Dios.

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

Cristo tiene vida en sí mismo, pues él es la vida (Juan 14:6). Él creó todas las cosas y tiene el poder para dar vida a quien él desee (Juan 5:21). Por lo tanto, él puede resucitar a los muertos.

¿De qué forma ocurre la resurrección? Luc. 8:54, 55.

54 Mas él, tomándola de la mano, clamó diciendo: Muchacha, levántate.

55 Entonces su espíritu volvió, e inmediatamente se levantó; y él mandó que se le diese de comer.

Según la Biblia, la resurrección es el proceso inverso de la muerte. La vida es restaurada cuando el aliento de vida regresa de Dios. Así fue como Lucas explicó la resurrección de la hija de Jairo. Después de enterarse de que la niña de doce años había fallecido, Jesús se dirigió hasta su casa y dijo a las plañideras que la niña dormía. Entonces, “tomándola de la mano, clamó diciendo: Muchacha, levántate. Entonces su espíritu [pneuma] volvió, e inmediatamente se levantó” (Luc. 8:54, 55). Ante el mandato divino de Jesús, el principio de vida impartido por Dios retornó a la niña. El término griego utilizado por Lucas, pneuma, significa “viento”, “aliento” o “espíritu”. Cuando la Biblia lo utiliza en relación con los seres humanos, nunca denota una entidad consciente capaz de existir separada del cuerpo. En este texto claramente se refiere al aliento de vida.

La muerte es tan común que la damos por sentada. Entonces, ¿cómo podemos aprender a confiar en las promesas de Dios acerca de la vida eterna, aun cuando, por ahora, la muerte parece ser la vencedora?

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La resurrección es el evento mas sublime que pasará en el futuro. La resurrección es el principio de la eternidad para los humanos, ya sea vida eterna ó muerte eterna.

Ser partícipes de la primera resurrección sería nuestra mas grande prioridad, la Biblia dice: “buscad la salvación con temor y temblor”

¿Si nos tocara morir este día, que epitafio usted escogiera para que fuese puesto en la lápida de su tumba? ¿Cuales serían las palabras que escogiera para describir su situación ante la primera resurrección?

Encontre un epitafio que me causo un poco de risa y dice así:

Aqui está xxxx xxxxxx 

hizo el mal e hizo el bien,

 el bien lo hizo muy mal

y el mal lo hizo muy bien;

Ahora descansa en paz

y nosotros también .

Hay una persona muy importante en nuestras vida familiar, su nombre es Luis Saravia, su trabajo es conductor de trailer en los Estados Unidos. Uno de estos días comentábamos la lección y él me decía; cuando yo muera yo deseo que en mi lápida se dibuje el mapa de los estados unidos con sus carreteras principales, y en ella se escriba: “Por todos estos caminos Jesús viajó conmigo,  pero llego la hora donde el me dijo: Descansa por un momento y espérame acá” Que hermosa esperanza; el encomendó sus caminos terrenales a Jesús, Jesús fue su Copiloto en ésta tierra. A la hora de descansar los papeles cambian, el Copiloto se vuelve el Piloto; ese Piloto que no se equivoca, ni se pierde, ese Piloto no tiene las llaves de un camión, ese Piloto tiene las llaves para vencer la muerte, y en el día glorioso de la resurrección  fácilmente podrá preguntar  ¿Dónde está , oh muerte tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? Por la sangre de Jesús en el día de la resurrección Luis podrá responder a las preguntas de Jesús: Amén; “Sorbida es la muerte por la vida”

Uno de los epitafios mas hermoso en la Biblia fue el que escribió el apóstol Pablo antes de su martirio:

He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.

Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.                2 Timoteo 4

El mas sublime lo tiene Cristo: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”

En el momento mas difícil de todo humano, ese momento que nadie quiere pasar, el cual es afrontar la muerte, Jesús aún siendo la fuente de la vida, encomendó su espíritu al Padre, depositando de esa manera su confianza en una segura resurrección.

La resurrección es el milagro mas hermoso del universo,  es el acontecimiento que millones están esperando y millones de personas nos estamos preparando para que el día que la muerte toque a nuestras vidas, podamos bajar a la tumba con la bendita esperanza de la resurrección. La resurrección es el golpe final al gobierno de Satanás y la victoria del gran amor de Dios y el sacrificio de Jesús para rescatar a la raza caída.  Jesús por sus palabras y obras es el autor de la resurrección, él es el dueño de las llaves de la muerte, y vencedor del sepulcro.

La resurrección de Jesús fue una muestra de la resurrección final de todos los que duermen con él. El cuerpo resucitado del Salvador, su semblante, el acento de su voz, eran familiares a sus seguidores. De la misma manera se levantarán los que duermen en Jesús. Conoceremos a nuestros amigos del mismo modo como los discípulos reconocieron a Jesús. Pueden haber estado deformados, enfermos ó desfigurados en ésta vida mortal; no obstante en su cuerpo resucitado y glorificado se conservará perfectamente su identidad individual y reconoceremos, en el rostro radiante con la luz reflejada del rostro de Jesús, los rasgos de los que amamos. Nos recibirá con honores. Se nos entregará una corona de vida que nunca perderá su resplandor. {La fe por la cual vivo Pág. 182}


 

Martes 16 de septiembre // Lección 12                                                                                  

LA RESURRECCIÓN Y EL JUICIO

Lo que hemos estudiado hasta ahora podría llevarnos a pensar que la resurrección será solamente para unos pocos. Pero, Jesús afirmó que llegaría el tiempo en el que “todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y […] saldrán a resurrección” (Juan 5:28, 29; énfasis añadido). Creyentes y no creyentes, justos y pecadores, salvos y perdidos, todos serán resucitados. Tal como lo declaró Pablo: “ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos” (Hech. 24:15).

Si bien todos, finalmente, seremos resucitados de entre los muertos, cada uno tendrá uno de dos destinos eternos. ¿Cuáles son estos? Juan 5:28, 29.

28 No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;

29 y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

La universalidad de la resurrección no significa que en el día final todos serán llevados a una vida eterna, maravillosa y feliz. “Los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua” (Dan. 12:2).

La Biblia enseña que Dios juzgará la vida de todo ser humano, decidiendo el destino eterno de cada persona que alguna vez vivió (Ecl. 12:14; Rom. 2:1-11). La ejecución de la sentencia divina, no obstante, no ocurre de inmediato luego de la muerte de cada individuo, sino solamente después de su resurrección. Hasta entonces, tanto los salvos como los perdidos descansan inconscientes en el polvo de la tierra. La resurrección, en sí misma, no es ni una recompensa ni un castigo. Es la pre-condición para recibir la vida eterna o la condenación eterna.

Al referirse a las dos resurrecciones, Jesús indicó que nuestro destino será decidido sobre la base de la calidad moral de nuestros actos (buenos o malos). Este hecho, sin embargo, no significa que son las obras las que nos salvan. Al contrario, Jesús enseñó claramente que nuestra salvación depende exclusivamente de nuestra fe en él como nuestro Salvador (Juan 3:16). ¿Por qué, entonces, son tomadas en consideración las obras? Porque estas muestran si nuestra fe en Cristo y nuestra entrega a él son genuinas o no (Sant. 2:18). Nuestras obras demuestran si aún estamos “muertos en” nuestros “delitos y pecados” (Efe. 2:1) o “muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro” (Rom. 6:11).

Medita en el destino final que nos espera a cada uno. Si hay alguna cosa interponiéndose entre la vida eterna y tú, ¿por qué no eliges, ahora mismo, deshacerte de eso? Después de todo, ¿puede haber algo más valioso que la vida eterna?

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En el estudio de éste día, está hablando del juicio y la resurrección. El juicio que hace Dios sobre todo ser humano, no se basa en las acciones, sino en los motivos. Cuantas veces se cometen acciones malas por querer hacer algo bueno, y cuantas veces las acciones salen bien, pero el motivo era malo. Al juzgarnos por los motivos, indica que el juicio será perfecto, un juicio donde la justicia divina y el amor de Dios será ejecutado sobre los humanos de una manera imparcial.

LA SALVACION: FE  vrs OBRAS

Este es un tema muy discutido en los ámbitos religiosos; ¿Somos salvos por la fe ó las obras? Definitivamente la respuestas es la fe. No hay nada que nosotros hagamos, que nos haga aptos para conseguir la salvación, nos salvamos por creer que Jesús murió por mis pecados, y que el perdona nuestros pecados, después que lo hemos confesados, y con una confección sincera. Uno de los pensamientos claves es lograr entender que la fe genuina produce obras genuinas. Toda obra que no sea producida a través de la fe y el amor, es una obra sin valor a los ojos de Dios.


 

Lección 12 // Miércoles 17 de septiembre                                                                            

LO QUE DIJO JESÚS SOBRE EL INFIERNO

Jesús utilizó dos términos griegos, hadēs y gehena, para hablar de la muerte y el castigo de los impíos. Dada la creencia popular en el “infierno”, necesitamos analizar su significado.

Hadēs es equivalente al Hebreo she’ôl, el término más común utilizado en el Antiguo Testamento para referirse al lugar de los muertos. Estos nombres simplemente representan la tumba o el lugar al cual todos descienden al morir, sin connotación de castigo ni recompensa. Hay un texto, sin embargo, en el que hadēs (no el infierno, el lugar de los muertos) parece estar relacionado con el castigo. Es la parábola del rico y Lázaro.

Lee Lucas 16:19 al 31. ¿Qué lección transmite esta parábola (especialmente en los versículos 27 al 31)? ¿Cuál es el problema de usar esta parábola para enseñar que los seres humanos van al paraíso o al infierno inmediatamente después de la muerte?

19 Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez.

20 Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas,

21 y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.

22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.

23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.

24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.

25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado.

26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.

27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre,

28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.

29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.

30 Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.

31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.

Esta parábola no está centrada en el estado del ser humano al morir. Una creencia popular, pero no bíblica, que muchos de los contemporáneos de Jesús sostenían proveyó el contexto para esta parábola, que enseña una lección importante: nuestro destino eterno está determinado por las decisiones que tomamos a diario en esta vida. Si rechazamos la luz que Dios nos otorga aquí, no habrá oportunidad después de la muerte. Cualquier intento por interpretar esta parábola literalmente lleva a muchos problemas irresolubles. En realidad, los detalles del cuadro parecen extraños a propósito, para mostrarnos que no era la intención de Jesús que sus palabras fueran tomadas literalmente, sino en sentido figurado.

¿Qué advertencias pronunció Jesús con respecto al infierno? Mat. 5:22, 29, 30; 23:33.

22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.

 29 Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

30 Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno.

33 ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?

En los evangelios, la palabra infierno aparece once veces en labios de Jesús. En realidad, él utilizó el término griego gehena, del nombre hebreo Gê Hinnom, “Valle de Hinom”. Según el Antiguo Testamento, en este desfiladero al sur de Jerusalén, los reyes Acaz y Manasés realizaron ritos paganos horrendos, quemando niños en sacrificio a Moloc (2 Crón. 28:3; 33:6). Más tarde, el rey Josías puso fin a esta práctica (2 Rey. 23:10). Debido a los pecados perpetrados en este valle, Jeremías profetizó que Dios lo convertiría en un “Valle de la Matanza” (Jer. 7:32, 33; 19:6). Por lo tanto, el valle se convirtió en un símbolo del Juicio Final y el castigo de los impenitentes. Jesús utilizó el nombre en sentido figurado, sin explicar ningún detalle con respecto al tiempo y el lugar del castigo, algo que sí encontramos en otros pasajes de la Biblia. El infierno, sin embargo, no es un lugar de castigo eterno.

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En el capítulo 16 de Lucas se están presentando dos parábolas; primero la del mayordomo infiel y luego la del rico y Lázaro. Hay que notar que Lucas es el único que registra estas dos parábolas. Estas dos parábolas se refiere al uso de las oportunidades en ésta vida, especialmente la administración de las cosas materiales y su vinculación con la vida futura. En pocas palabras las obras que hagamos ó dejemos de hacer con nuestro prójimo necesitado, tendrá consecuencias para determinar mi salvación eterna. 

Tenemos que recordad que toda parábola se tiene que interpretar de acuerdo a su contexto, además las parábolas tienen como propósito enseñar una verdad fundamental, y que cada detalle de la parábola realmente no se le tiene que dar una explicación exhaustiva ó definida. Usualmente la parábola se usa para darle  forma al relato. En pocas palabras no se pueden tomar los detalles de una parábola en forma literal, al menos que el texto así lo especifique, lo más importante es darle la aplicación espiritual.

Entonces viene la pregunta del millón: ¿Porqué Jesús uso ésta parábola con ilustraciones que no van de acuerdo a los textos bíblicos con respecto a la muerte y la recompensa eterna?  Jesús se valió de una creencia popular que existía para esos tiempos y era el creer que los muertos estaban en un estado consciente entre  la etapa de la muerte y la resurrección. Esta creencia se había convertido parte del judaísmo y al Jesús usarla sencillamente procuraba entregar un mensaje que fuera claro y entendible para ellos.

La parábola presenta a un rico que no trata mal a Lázaro, y aunque tiene muchas oportunidades de socorrerlo tampoco lo hace.

El lenguaje es todo figurado, Lázaro a su muerte es llevado por los ángeles al “seno de Abraham” Creencia judía que sostenía que Abraham estaba a la entrada del paraíso dando la bienvenida a todos los que llegaban allí. En nuestro mundo se cree que es Pedro el encargado de dar la bienvenida al cielo. 

Ahora encontramos que el rico también muere y “sepultado” y estando allí en “tormentos…” La palabra griega BASANOS (básanos)  es usada para referirse a tormento.

Esta palabra (básanos) la encontramos en la Biblia en diferentes textos y se usa para: 

-Alguien que sufre una enfermedad (mateo 8: 6)

-Alguien que sufre por la agitación de las olas (Mateo 4: 24)

-También se ha aplicado a la fatiga que experimentaron los discípulos al remar (Mateo 6: 48)

-Se refiere a una tensión psíquica (2 Pedro 2:8)

– Y también se uso para describir el tormento que sufrieron los malos espíritus al enfrentarse con Jesús. (Mateo 8: 29 – Marcos 5: 7- Lucas 8: 28)

En pocas palabras “BASANOS ó Tormentos significa: Una gran angustia, agitación ó aflicción.  

La Biblia dice que “los muertos nada saben”  y ademas Jesús comparo la muerte con un sueño. El creer que las personas al morir va algún lugar para sufrir tormentos no tiene base bíblica y ademas es contradictorio con las misma enseñanzas de Cristo con respecto a la muerte. Sin duda el lenguaje es figurado, y estas palabras no pueden ser tomadas literalmente.

Hay que recordar que el impío sufrirá su castigo en el infierno (hegena), no en el sepulcro (hades).

El otro punto que tenemos que recalcar es la proximidad entre el cielo y el infierno. De acuerdo a la parábola, los dos lugares están tan cerca que los del cielo pueden contemplar los sufrimientos de los que están en el infierno, y los que están en el infierno pueden contemplar la felicidad de los que están en el cielo. Las personas que enseñan ésta parábola de manera literal, admiten que el acto de descansar en el seno de Abraham es solamente  un lenguaje figurado ya que es imposible que todo salvo descanse en el seno de Abraham, también admiten que la cercanía entre el cielo y el infierno es también un lenguaje figurado. Al admitir esto, se tiene que admitir que toda la parábola está escrita en lenguaje figurado y no literal. O se toma todo literal ó se toma todo figurado, pero no podemos tomar parte literal y parte figurada, si lo hacemos de esa manera estamos cometiendo un error bíblico que nos lleva a aceptar y enseñar una doctrina que no existe, en pocas palabras somos partícipes de una herejía.

 

 


 

Jueves 18 de septiembre // Lección 12                                                                                  

JESÚS CONQUISTÓ LA MUERTE

¿Por qué la resurrección de Lázaro fue el milagro supremo del ministerio terrenal de Cristo? Juan 11:38-44.

38 Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima.

39 Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.

40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?

41 Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.

42 Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.

43 Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: !!Lázaro, ven fuera!

44 Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.

Aunque Jesús había resucitado a dos personas más de entre los muertos, ninguna resurrección fue tan dramática como esta. Lázaro había estado muerto durante cuatro días, un hecho que Marta corroboró cuando se encontraban frente a la tumba. Jesús realizó el milagro a plena luz del día y frente a una multitud de testigos respetables de Jerusalén. La evidencia no podía ser descartada.

Sin embargo, más importante que la resurrección de Lázaro fue la resurrección de Jesús mismo. Dado que él tiene vida en sí mismo, no solamente tiene el poder para levantar a los muertos y dar vida a quien él quiere (Juan 5:21), sino también tiene poder para poner su vida y volverla a tomar (Juan 10:17, 18). Su resurrección probó esto de manera convincente.

¿Cuál es la relación entre la resurrección de Cristo y la nuestra? ¿Por qué su resurrección es tan importante para nuestra salvación? 1 Cor. 15:17-20.

17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.

18 Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron.

19 Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.

20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.

Mientras Jesús estaba en el sepulcro, Satanás parecía haber triunfado. Pero Jesús no pertenecía al enemigo, pues nunca pecó. Así que, cuando Satanás vio que Cristo resucitaba, supo que había sido derrotado para siempre.

El poder de Cristo para romper las ligaduras de la muerte es indisputable. Él se levantó del sepulcro como las primicias de los que durmieron en él. Su resurrección es la garantía de la resurrección de cada creyente, pues él tiene las llaves de la muerte (Apoc. 1:17, 18).

“Para el creyente, Cristo es la Resurrección y la Vida. En nuestro Salvador, la vida que se había perdido por el pecado es restaurada; porque él tiene vida en sí mismo para vivificar a quienes él quiera. Está investido con el derecho de dar la inmortalidad. La vida que él depuso en la humanidad la vuelve a tomar y la da a la humanidad” (DTG 730, 731).

La muerte es tan poderosa que solamente aquel que creó la vida puede restaurarla. ¿Qué nos dice esta verdad acerca de por qué debemos confiar en que Jesús puede resucitarnos tal como lo prometió, y que lo hará?

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Entre una de las tradiciones judías estaba la de creer que el alma volvía al cuerpo con la esperanza de entrar de nuevo en el. Ellos creían que cuando el alma se daba cuenta que el rostro estaba desfigurado, el alma entendía que era imposible entrar en el cuerpo y nunca mas regresaba a el. Esa era una de la razones que las persona cercanas de un difunto constantemente estaban volviendo a la tumba durante los primeros tres días, con la esperanza que el difunto sólo estuviera en estado de coma sin haber muerto en realidad. Probablemente esa fue la tardanza de Jesús con respecto a la resurrección de Lázaro. Que al hacer el milagro no quedara ni la menor duda que Lazaro en realidad estaba muerto.

La resurrección de Lázaro, fue el pináculo de la vida de Cristo, por que en éste milagro él demuestra que Cristo tiene potestad sobre la muerte. Además de que la resurrección de Lázaro era el símbolo de todos las personas que van a ser resucitadas, también aseguraba la misma resurrección de Cristo, cuando dijo: “Yo pongo mi vida para volverla a tomar”

La mas importante resurrección de todos los tiempos es la resurrección de Cristo. Esto nos da la garantía de nuestra resurrección. Apocalipsis 1: 18 dice: y el que vivo, y estuve muerto; y he aquí que vivo para siempre, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del infierno.  ¿Se puede imaginar que hermoso sería si se nos prestara esa llave por unos cuantos días? ¿Todo lo que se pudiera hacer con esa llave? Esa llave sólo reconoce a su dueño; a Cristo Jesus. El dijo: Yo soy la resurrección y la vida, y aquel que cree en mi aunque esté muerto vivirá. Nuestras vidas pueden descansar confiadas en Cristo, algún día no muy lejano usará esa llave por última vez. ¿Que hará con esa llave después de haberla usado? Eso no lo sabemos, lo único que sabemos es las palabras que podremos decir con alegría y júbilo: 54-Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria.  55-¿Dónde está , oh muerte tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? 1 Corintios 15

 


 

Lección 12 // Viernes 19 de septiembre                                                                                

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “ ‘Lázaro, ven fuera’ ” y “ ‘El Señor ha resucitado’ ”, El Deseado de todas las gentes, pp. 485-494; 725-731.

“El Hijo de Dios llama a la vida a los santos dormidos. Dirige una mirada a las tumbas de los justos y, levantando luego las manos al cielo, exclama: ‘¡Despertaos, despertaos, despertaos, los que dormís en el polvo, y levantaos!’ Por toda la superficie de la Tierra, los muertos oirán esa voz; y los que la oigan vivirán. Y toda la Tierra repercutirá bajo las pisadas de la multitud extraordinaria de todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos. De la prisión de la muerte sale revestida de gloria inmortal gritando ‘¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?’ (1 Cor. 15:55). Y los justos vivos unen sus voces a las de los santos resucitados en prolongada y alegre aclamación de victoria. […]

“Todos se levantan con la lozanía y el vigor de eterna juventud. […] Todas las imperfecciones y deformidades quedan en la tumba. Reintegrados en su de- recho al árbol de la vida, en el desde tanto tiempo perdido Edén, los redimidos crecerán hasta alcanzar la estatura perfecta de la raza humana en su gloria primitiva” (CS 702).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Todos hemos luchado con la realidad de la muerte, su aparente carácter irreversible y su aparente sinsentido. Si no hubiera Dios, como muchos creen, ni esperanza de vida eterna ni resurrección, entonces, ¿qué significado tendría la vida humana misma? ¿Qué significaría la vida si, tarde o temprano, todos los que alguna vez vivieron mueren y cada memoria de ellos desaparece para siempre? ¿De qué manera nuestra comprensión de la resurrección responde a este dilema que, de otro modo, no tendría resolución?

2. ¿Cuáles son algunos de los peligros inherentes en la idea de la inmortalidad del alma? ¿Por qué Satanás está tan ansioso por propagar esta creencia no bíblica? ¿Qué papel jugará este concepto en el escenario religioso del tiempo del fin? Piensa en todos los engaños que circulan por allí, de los cuales estamos libres los que entendemos la muerte como un sueño hasta la resurrección.

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