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Lección 7 – ESPERANZA INDESTRUCTIBLE – Para el 13 de agosto de 2022


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LECCIONES FUTURAS DE ESCUELA SABÁTICA

Año

1er Trimestre

2o Trimestre

3er Trimestre

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2022

Hebreos Génesis En el Crisol con Cristo El Estado de los Muertos

2023

Mayordomía El Mensaje de los Tres Ángeles Efesios Norma Cultural y Mente Misionera de Personajes Bíblicos*

2024

Salmos El Gran Conflicto Marcos Juan

2025

Amor y Justicia en la Biblia Como Estudiar la Profecía y la Inspiración Éxodo Como Permanecer en Relación con Dios

2026

Colosenses – Filipenses Religión en el Mercado** Josué El Espíritu de Profecía

2027

1 & 2 de Corintios Mayordomía Eclesiología Ezequiel

* Bible Characters as Counter Cultural and Mission Minded

** Religion in the Market Place


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Lección 7: Para el 13 de agosto de 2022

ESPERANZA INDESTRUCTIBLE

Sábado 6 de agosto___________________________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Habacuc 1:1-4; Job 38-41; Isaías 41:814; Jeremías 29:1-10; Hebreos 12:1-13.

PARA MEMORIZAR:

“Y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (Rom. 5:5).

Cuando estamos en la iglesia rodeados de gente que sonríe, qué fácil es hablar y cantar de la esperanza. Pero, cuando estamos en el crisol, la esperanza no siempre parece ser tan fácil. Cuando las circunstancias nos oprimen,

comenzamos a cuestionar todo, especialmente la sabiduría de Dios.

En uno de sus libros, C. S. Lewis escribe sobre un león imaginario. Alguien que quiere conocer a este león pregunta si el león es fiable. Se le dice que no es fiable, “pero es bueno”.

Aunque no siempre entendemos a Dios y aparentemente él hace cosas impredecibles, eso no significa que Dios esté en contra de nosotros. Simplemente, significa que todavía no tenemos el panorama completo. Pero luchamos con la idea de que, para tener paz, confianza y esperanza, Dios debe ser comprensible y predecible. Según nuestra forma de pensar, él necesita ser “fiable”. Por ende, nos predisponemos para el chasco.

Un vistazo a la semana: Entender el carácter de Dios ¿en qué medida nos ayuda a retener la esperanza en medio del crisol?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Cuando lleguen las pruebas, recordad que estas son enviadas para vuestro bien… Cuando las pruebas y tribulaciones os aflijan, recordad que fueron enviadas para que pudierais recibir renovada fuerza y mayor humildad de manos del Señor de la gloria, a fin de que él pudiera bendeciros libremente y apoyaros y sosteneros. Con fe y con la esperanza «que no avergüenza,» aferraos a las promesas de Dios…

El Señor se propone que su pueblo sea feliz, y abre ante nosotros una fuente de consuelo tras otra, para que podamos henchirnos de gozo y paz en medio de nuestra vida actual. No tenemos necesidad de esperar hasta ir al cielo para gozar de iluminación, consuelo y gozo. Debemos disfrutar de ellos aquí mismo en esta vida… Perdemos mucho porque no nos asimos de las bendiciones que podrían ser nuestras en medio de las aflicciones. Todos nuestros sufrimientos y tristezas, todas nuestras tentaciones y pruebas, todos nuestros pesares, nuestros vituperios y privaciones, en suma, toda obra en conjunto para nuestro bien… Todas las circunstancias y los incidentes son los artesanos divinos por medio de los cuales se nos hace bien. Miremos la luz que se oculta tras la nube (Mi vida hoy, 30 de junio, p. 192).

Ahora que usted ya no puede mantenerse activa, y cuando las dolencias la asedian, todo lo que Dios requiere de Ud. es que confíe en él. Encomiende a él su alma como a un fiel Creador. Sus misericordias son seguras y su pacto es eterno. Bienaventurado es el hombre que espera en el Señor su Dios y que guarda la verdad para siempre. Que su mente se posesione de las promesas y que las retenga. Si Ud. no puede recordar rápidamente la abundante seguridad contenida en las preciosas promesas, escúchelas de los labios de otra persona. Qué plenitud, y qué amor y seguridad se encuentran en las siguientes palabras que proceden de los labios de Dios mismo, que proclaman su amor, su piedad y su interés en los hijos que constituyen su preocupación:

«¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado». Éxodo 34:6, 7 (Mensajes selectos, t. 2, pp. 264, 265).

La Biblia revela a Cristo como el buen Pastor, que busca a las ovejas perdidas incansablemente. Por métodos peculiarmente suyos, ayudaba a todos los que necesitaban ayuda. Con gracia tierna y cortés, ministraba a las almas enfermas de pecado, impartiendo sanidad y fuerza…

Toda la vida del Salvador se caracterizó por la benevolencia desinteresada y la hermosura de la santidad. Él es nuestro modelo de bondad. Desde el comienzo de su ministerio, los hombres empezaron a comprender más claramente el carácter de Dios. Practicaba sus enseñanzas en su propia vida. Era consecuente sin obstinación, benevolente sin debilidad, y manifestaba ternura y simpatía sin sentimentalismo. Era altamente sociable, aunque poseía una reserva que inhibía cualquier familiaridad. Su temperancia nunca lo llevó al fanatismo o la austeridad. No se conformaba con el mundo, y sin embargo prestaba atención a las necesidades de los menores de entre los hombres (Consejos para los maestros, pp. 248, 249).


Domingo 7 de agosto__________________________________________________________

EL PANORAMA COMPLETO

En medio del sufrimiento, es muy fácil suponer que lo que nos pasa es lo único que importa. Pero el panorama es un poco más amplio que solo el “yo” (ver Apoc. 12:7; Rom. 8:22).

Lee Habacuc 1:1 al 4. ¿A qué se enfrentó Habacuc?

Habacuc 1:1-4

1 La profecía que vio el profeta Habacuc. ¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.

Cabría esperar que Dios dijera algo así como: “Eso es realmente terrible, Habacuc; déjame ir a ayudarte de inmediato”. Pero la respuesta de Dios refleja lo opuesto. Le dice a Habacuc que todo va a empeorar. Lee esto en Habacuc 1:5 al 11.

Los asirios llevaron cautivo a Israel, pero aun así Dios promete que vendrá algo peor: los babilonios ahora se llevarán al pueblo de Judá. Habacuc vuelve a clamar en los versículos 12 al 17, y luego espera a ver qué dirá Dios.

¿Cómo es que el anuncio de Dios sobre la promesa de destrucción para Babilonia en Habacuc 2:2 y 3 trae esperanza?

Habacuc 2:2-3

Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.

Habacuc 2 es la promesa divina de la destrucción de los babilonios. Hebreos 10:37 cita Habacuc 2:3, lo que sugiere una aplicación mesiánica de esta promesa en el futuro. Con la misma certeza con que se prometió la destrucción de Babilonia, también tenemos la certeza de la destrucción de “la gran Babilonia” (Apoc. 18:2).

Habacuc estaba atrapado entre el gran mal que lo rodeaba y el anuncio de Dios de que vendría algo peor. No obstante, precisamente es allí donde nos encontramos nosotros en la historia de la salvación. Un gran mal nos rodea, pero la Biblia predice que está por venir algo mucho peor. La clave para la supervivencia de Habacuc fue que se le permitió ver el panorama completo. Por lo tanto, en el capítulo 3, puede elevar una increíble oración de alabanza por lo que Dios hará en el futuro.

Lee Habacuc 3:16 al 19. Para Habacuc, ¿cuáles son las razones para tener esperanza? ¿Cuál es la esperanza del pueblo de Dios mientras esperamos que se desarrollen las últimas escenas proféticas? ¿Cómo puedes hacer tuya esta esperanza?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Considerando la situación de los fieles en su tiempo, [Habacuc] dio voz a la preocupación de su corazón en esta pregunta: «¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que mire molestia, y saco y violencia delante de mí, habiendo además quien levante pleito y contienda? Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale verdadero: por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcido el juicio». Habacuc 1:2-4…

Dios respondió al clamor de •sus hijos leales. Mediante su portavoz escogido reveló su resolución de castigar a la nación que se había apartado de él para servir a los dioses de los paganos. Estando aún con vida algunos de los que averiguaban acerca del futuro, ordenaría milagrosamente los asuntos de las naciones dominantes en la tierra, y daría ascendencia a los babilonios… Los príncipes de Judá y los más hermosos de entre el pueblo serían llevados cautivos a Babilonia; las ciudades y los pueblos de Judea, así como los campos cultivados, serían asolados; nada quedaría indemne.

Confiando en que aun en ese terrible castigo se cumpliría de alguna manera el propósito de Dios para su pueblo, Habacuc se postró sumiso a la voluntad revelada de Jehová. Y luego, como su fe se extendía hasta más allá de las perspectivas penosas del futuro inmediato y confiaba en las preciosas promesas que revelan el amor de Dios hacia sus hijos que manifiestan confianza, el profeta añadió: «No moriremos». Vers. 12. Con esta declaración de fe, entregó su caso y el de todo israelita creyente, en las manos de un Dios compasivo (Profetas y reyes, pp. 284, 285).

La fe que fortaleció a Habacuc y a todos los santos y justos de aquellos tiempos de prueba intensa, era la misma fe que sostiene al pueblo de DIOS hoy. En las horas más sombrías, en las circunstancias más amedrentadoras, el creyente puede afirmar su alma en la fuente de toda luz y poder. Día tras día, por la fe en Dios, puede renovar su esperanza y valor. «El justo en su fe vivirá». Al servir a Dios, no hay por qué experimentar abatimiento, vacilación o temor. El Señor hará más que cumplir las más altas expectativas de aquellos que ponen su con fianza en él. Les dará la sabiduría que exigen sus variadas necesidades (Profetas y reyes, p. 285).

El tiempo de espera puede parecer largo; el alma puede estar oprimida por circunstancias desalentadoras; pueden caer al lado del camino muchos de aquellos en quienes se puso confianza; pero con el profeta que procuró alentar a Judá en un tiempo de apostasía sin parangón, declaremos con confianza: «Jehová está en su santo templo: calle delante de él toda la tierra». Habacuc 2:20. Recordemos siempre el mensaje animador: «Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará. Mas el justo en su fe vivirá». Vers. 3, 4 (Profetas y reyes, p. 286).

 

COMENTARIO ADICIONAL DEL VIDEO

17 Y me dijo: ¿No has visto, hijo de hombre? ¿Es cosa liviana para la casa de Judá hacer las abominaciones que hacen aquí? Después que han llenado de maldad la tierra, se volvieron a mí para irritarme; he aquí que aplican el ramo a sus narices. 18 Pues también yo procederé con furor; no perdonará mi ojo, ni tendré misericordia; y gritarán a mis oídos con gran voz, y no los oiré. Ezequiel 8

En esta lección estudiaremos, cómo la esperanza nos puede mantener a flote en medio del crisol que sufrimos de parte de Dios como un resultado de nuestras propias consecuencias.

La mayoría de nosotros somos colmados de bendiciones es un momento dado de nuestra vida, algunos somos fieles a Dios en medio de la abundancia y prosperidad, pero la mayoría de los humanos sucumbimos frente a la abundancia de bienes, riquezas, salud y prosperidad terrenal en general.

Las riquezas, el bienestar o las comodidades que logramos conseguir en esta tierra, la mayoría de veces promueve nuestro orgullo, altanería, rebeldía, tiranía, despotismo, ingratitud, inclemencia e impiedad, entre otros.

Cuando Dios contempla que su bendición, en vez de causar un bien, nos ha causado un mal -por nuestra mala decisión- entonces se ve obligado a someternos al crisol de la aflicción, de la desgracia, de la enfermedad, de la pobreza y del despojamiento de bienes, para enseñarnos humildad y mansedumbre.

Dios “es tardo para la ira” pero cuando el reloj divino marca la hora de vindicación, su castigo no parará con el humano, hasta que éste haga el efecto sobre el transgresor, y la lección sea aprendida.

En medio de este sufrimiento que ha sido el resultado de nuestras propias transgresiones, Dios nos dejó una herramienta que se llama esperanza, ésta se encarga de no dejarnos morir y de mantener viva esa pequeña luz en medio de la oscuridad que logramos atraer sobre nosotros mismos.

La esperanza no es ningún atributo humano, ni es el resultado del esfuerzo humano, es un regalo de Dios. Aún hasta la esperanza en medio de la tribulación proviene de Dios y no del hombre; por lo tanto, si en medio del crisol un rayo de esperanza surca nuestro camino, debería de causarnos gozo ya que es una indicación de la presencia de Dios. Aún bajo el castigo divino por nuestros propios errores, Dios es cuidadoso al acompañarnos.

“La esperanza y el valor son esenciales para dar a Dios un servicio perfecto. Son el fruto de la fe. El abatimiento es pecaminoso e irracional. Dios puede y quiere dar ‘más abundantemente’ (Hebreos 6:17) a sus siervos la fuerza que necesitan para las pruebas. Para los desalentados hay un remedio seguro en la fe, la oración y el trabajo.”—La Historia de Profetas y Reyes, 120, 121.

EZEQUIEL 8

1 En el sexto año, en el mes sexto, a los cinco días del mes, aconteció que estaba

yo sentado en mi casa, y los ancianos de Judá estaban sentados delante de mí, y allí se posó sobre mí la mano de Jehová el Señor. Y miré, y he aquí una figura que parecía de hombre; desde sus lomos para abajo, fuego; y desde sus lomos para arriba parecía resplandor, el aspecto de bronce refulgente.

Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos. Y he aquí, allí estaba la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el campo.

 Y me dijo: Hijo de hombre, alza ahora tus ojos hacia el lado del norte. Y alcé mis ojos hacia el norte, y he aquí al norte, junto a la puerta del altar, aquella imagen del celo en la entrada.Me dijo entonces: Hijo de hombre, ¿no ves lo que éstos hacen, las grandes abominaciones que la casa de Israel hace aquí para alejarme de mi santuario? Pero vuélvete aún, y verás abominaciones mayores.

7 Y me llevó a la entrada del atrio, y miré, y he aquí en la pared un agujero. Y me dijo: Hijo de hombre, cava ahora en la pared. Y cavé en la pared, y he aquí una puerta. Me dijo luego: Entra, y ve las malvadas abominaciones que éstos hacen allí. 10 Entré, pues, y miré; y he aquí toda forma de reptiles y bestias abominables, y todos los ídolos de la casa de Israel, que estaban pintados en la pared por todo alrededor. 11 Y delante de ellos estaban setenta varones de los ancianos de la casa de Israel, y Jaazanías hijo de Safán en medio de ellos, cada uno con su incensario en su mano; y subía una nube espesa de incienso. 12 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras pintadas de imágenes? Porque dicen ellos: No nos ve Jehová; Jehová ha abandonado la tierra.

13 Me dijo después: Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que hacen éstos. 14 Y me llevó a la entrada de la puerta de la casa de Jehová, que está al norte; y he aquí mujeres que estaban allí sentadas endechando a Tamuz. 15 Luego me dijo: ¿No ves, hijo de hombre? Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que estas.

16 Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente.

En el tiempo de Jeremías, hubieron tres profetas que trabajaron al mismo tiempo, pero en diferentes lugares. El mayor de ellos era Jeremías, el segundo era el profeta Ezequiel y el menor de los tres, era el profeta Daniel.

El primero en morir fue Jeremías, el segundo en morir fue Ezequiel y el último en morir fue Daniel. Daniel nació alrededor de 15 años antes de la cautividad, logró vivir los setenta años de la cautividad y murió vario años después de la cautividad, alcanzando cerca de los 100 años de edad.

Los tres profetas trabajaron en lugares diferentes; Jeremías tenía su oficina profética en Jerusalén, antes y también en la cautividad.

El profeta Daniel tenía su oficina en Babilonia y trabajaba directamente para los reyes y las altas autoridades de Babilonia,  y el profeta Ezequiel tenía también su oficina en Babilonia, pero él trabajaba para todos los exiliados judíos que residían en Babilonia.

Con estos tres profetas, Dios cubría una basta multitud de personas, con Jeremías cubría a los judíos que residían en Jerusalén antes y en la cautividad, con Ezequiel cubría a los judíos que habían sido llevados presos a Babilonia y con Daniel cubría al opresor.

Parte del estudio de este día está tomado de un impresionante capítulo del profeta Ezequiel, donde está explicando la gran abominación de Israel en su pecado de idolatría. Esto se le explica al profeta Ezequiel por medio de una visión.

«Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza…»: (Guedejas – cabellera larga o melena) Cuando leemos este versículo, inmediatamente se nos viene a la mente una gran mano, que tiene colgado a Ezequiel por sus cabellos,  pero realmente no es así. La expresión: «me tomó por el cabello, o por la melena, o por las guedejas» es una expresión idiomática de la lengua judía, que significa que la persona es tomada a través de su mente, a través de su espíritu, o dicho en palabras más sencillas, Dios tomó a Ezequiel a través de una visión desarrollada en su mente.

El profeta ve en esta visión tres grupos de personas diferentes, en tres lugares diferentes del templo:

El primer grupo es de 70 ancianos y ellos están en una cámara dentro del templo; el segundo grupo es un grupo de mujeres y ellas están a la entrada del templo; y el tercer grupo son 25 hombres y ellos están en el atrio del templo.

Me dijo luego: Entra, y ve las malvadas abominaciones que éstos hacen allí. 10 Entré, pues, y miré; y he aquí toda forma de reptiles y bestias abominables, y todos los ídolos de la casa de Israel, que estaban pintados en la pared por todo alrededor. 11 Y delante de ellos estaban setenta varones de los ancianos de la casa de Israel, y Jaazanías hijo de Safán en medio de ellos, cada uno con su incensario en su mano; y subía una nube espesa de incienso.

Ezequiel descubre un lugar secreto dentro del templo, que en vez de ocuparlo para la adoración de Dios, los judíos lo ocupaban para la idolatría a los dioses de las naciones paganas, y en este caso especialmente a los dioses egipcios, ya que los dioses con figuras de animales, eran prácticamente originarios de Egipto, este tipo de deidades se habían propagado en toda la región cananea.

Los adoradores eran un grupo de personas hipócritas, que temían o no deseaban ser vistos públicamente en su servicio de idolatría, por lo tanto, se escondían adentro de una cámara del templo. Esta cámara era proporcionalmente grande con capacidad para más de 70 personas, y estaba sutilmente disfrazada detrás de un agujero hecho en la pared.

En el templo de Dios se estaban llevando secretamente servicios abominables de idolatría, por las personas más encumbradas espiritualmente hablando de la nación judía.  La crema y la nata de la nación judía se reunían a escondidas; eran 70 ancianos; éste grupo no era el sanedrín, ya que el sanedrín fue instituido después de los 70 años de cautiverio en Babilonia.

¿Quiénes eran entonces estos 70 ancianos?

En el libro de Éxodo, capítulo 24, encontramos un grupo de 70 ancianos que suben con Moisés al monte: Y subieron Moisés y Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel; 10 y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno.

También en el libro de Números, capítulo 11 encontramos al grupo de 70 ancianos, que Dios pide a Moisés que seleccione, para depositar en ellos el mismo espíritu, que ya Moisés poseía: 16 Entonces Jehová dijo a Moisés: Reúne-me setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes que son ancianos del pueblo y sus principales; y tráelos a la puerta del tabernáculo de reunión, y esperen allí contigo. 17 Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo.

Los 70 ancianos eran representantes de todas las tribus de Israel, sobre estos ancianos había caído la responsabilidad de guardar una religión pura en medio del pueblo de Israel, ellos como Moisés tenían la gran responsabilidad de dirigir el pueblo de Dios, tanto legislativa-mente, como espiritualmente.  En pocas palabras estos ancianos eran pastores y eran jueces de Israel.

Los 70 ancianos que una vez acompañaron a Moisés a la reunión secreta con Dios en el monte Sinaí,  los 70 ancianos que una vez pudieron contemplar la gran gloria de Dios, y que sirvieron de testigos de la alianza Divina con el pueblo de Israel, ahora los encontramos secretamente adorando a ídolos en forma de animales. Estos 70 ancianos que alguna vez enseñaron en contra de la idolatría y que también combatieron la idolatría en Israel, ahora se habían convertido en sacerdotes idólatras, silenciosamente e hipócritamente.

Muchas veces encontramos personas en lugares equivocados, haciendo cosas equivocadas. Muchas veces nos llevamos las más grandes sorpresas de la vida, al encontrar personas que jamás nos imaginábamos, haciendo cosas que jamás nos imaginábamos, ejemplo de esto fue Jaanaías.

Ezequiel relata este episodio de la vida, muy lleno de sorpresa  y también lleno de admiración:  «…y Jaazanías hijo de Safán en medio de ellos…»  Jaazanías fue hijo de Safán; Safán fue el oficial de la corte del rey Josías encargado de leer a Josías los libros de Moisés hallados en el templo mientras el templo se reparaba. El gran privilegio que tuvo Jaananías de aprender de su padre y de saber los hechos de su padre en todas las reformas de rey Josías, condenaba mucho más a Jaananías, por su pecado de idolatría.

13 Me dijo después: Vuélvete aún, verás abominaciones mayores que hacen éstos. 14 Y me llevó a la entrada de la puerta de la casa de Jehová, que está al norte; y he aquí mujeres que estaban allí sentadas endechando a Tamuz

Ahora Ezequiel es transportado afuera del templo, a la entrada del templo y allí encuentra a un grupo de mujeres llorando por Tamuz. Aquí Ezequiel encuentra una manera extrema de idolatría pública y descarada. Esta es la única vez en la Biblia que se menciona a Tamuz.

El verdadero nombre para este dios es Adonis o Adonías, que era un dios griego, pero los escritores de la Biblia decidieron usar su nombre traducido al babilonio que es Tamus, ya que el nombre de Adonías en el mundo judío solo se usa específicamente para Jehová o Señor.

Ya sea en Babilonia bajo el nombre de Tamus, o en Grecia bajo el nombre de Adonis, es el mismo dios, y se le rendía el mismo culto, tanto en Grecia, SiroFenicia, Medo y Persa y también Babilonia, y ahora descubrimos que se le rendía culto también en Jerusalén, y nada más y nada menos que en la entrada del templo que le pertenecía Jehová.

Adonis, según la mitología griega era un dios que fue muerto por un jabalí, pero volvió a la vida; mientras Adonis estaba muerto su esposa la diosa Venus, lo lloraba amargamente. Adonis representaba al sol, que en el hemisferio norte, suele ocultarse y ser muy débil durante el invierno (el jabalí representaba al invierno que mató a Adonis)

Las partes más altas del hemisferio norte, el sol no sale por meses durante el invierno, y cuando vuelve a la vida, también no se oculta por meses; antes estas dos situaciones extremas, el hombre siempre prefiere los meses de luz, y no los meses de obscuridad. Esto se puede experimentar por ejemplo en la parte norte de Alaska en los Estados Unidos de Norte América.

El sol comienza a perder sus fuerzas el 26 de junio, que es el día más largo del sol sobre la tierra en el hemisferio norte. A esto se le llama el solsticio de verano.

La palabra SOLSTICIO proviene de las palabras latinas SOL y SISTERE que ésta última significa «permanecer quieto.»

Del 26 de junio en adelante el sol se comienza a debilitar, y los días en el hemisferio norte comienzan a acortarse, hasta que llega a su día más corto en el año, que es el 21 de diciembre. A esto se le llama el «solsticio de invierno»

Así «permanece quieto» el sol, como en estado «de muerto» por tres días; el 21, el 22 y el 23, hasta que el día 24 de diciembre vuelve a renacer, comenzando su lucha por vencer al invierno poco a poco, y va alargando sus días lenta y gradualmente. El 24 de diciembre es el nacimiento del niño dios Tamus, o el niño dios Adonis, pero no es el día de nacimiento del niño Dios Jesús.

«Endechar a Tamus o a Adonis» era un servicio religioso, que comenzaba muy tristemente con el llanto de las mujeres por la muerte de Adonis, pero después le seguía un servicio de extremada alegría cuando Adonis volvía a la vida. Esta alegría se convertía en una fiesta, donde las mujeres se terminaban prostituyendo en honor a los vivificantes poderes de Adonis y se convertía en una orgía desenfrenada donde tomaban participación todos los asistentes. A los judíos no era solamente inclinarse ante un ídolo lo que a ellos les gustaba, realmente lo que les gustaba eran todas las actividades desenfrenadas que se llevaban a cabo en los servicios idólatras; había música, había comida, había bebida y había mucho sexo realizado públicamente, y todos eran libres de participar.

Hasta este momento Ezequiel ha visto en su visión, los extremos de la idolatría, ha visto a los 70 ancianos adorar a imágenes en una recamara secreta del templo, y también ha visto la prostitución celebrarse públicamente a  la entrada del templo en honor a Tamus.

16 Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente.

Ahora Ezequiel es llevado al segundo lugar más sagrado del templo. El lugar santísimo era el lugar más sagrado y después de este lugar estaba el «atrio de los sacerdotes». Ezequiel es llevado al «atrio de los sacerdotes» y este era el mismo lugar donde se ofrecían los sacrificios a Jehová para la sanación y para el perdón del pueblo.

Allí estaban 25 hombres con sus espaldas al templo y sus rostros hacia el oriente donde el sol nace. Esta manera de adorar coincidía con la manera de los caldeos, de los medos, de los persas y de otras naciones que tenía al sol como un dios.  Daniel que estaba en Babilonia, habría las ventanas de su casa y se postraba en dirección de Jerusalén donde estaba el templo para adorar; estos 25 hombres que estaban en Jerusalén se postraban con sus espaldas al templo y su rostro hacia el oriente para adorar al dios sol.

Ezequiel no dice que estos 25 hombre eran los sacerdotes del templo, pero posiblemente estos 25 hombres que estaban en el atrio de los sacerdotes, eran el sumo-sacerdote más los 24 sacerdotes representantes del cuerpo sacerdotal del templo, que podemos encontrar su descripción en 1 Crónicas 24: 4 al 19

Si había alguna persona de los cautivos en Babilonia que dudara de la justicia y el castigo de Dios en contra de Judá, la visión de Ezequiel era una revelación de lo que era la realidad del pecado de idolatría en Judá.

El templo que era lo más sagrado que podía haber en Judá, estaba plagado de idolatría. Dentro del templo había idolatría, en sus atrios había idolatría, y en la entrada había idolatría. Esta visión le confirma a cualquiera que tuviera dudas, que la justicia y la ira de Dios estaban basadas en la realidad, Judá con su pecado había cruzado los límites de la paciencia y la benevolencia divina.

Hoy en nuestros días modernos no estamos lejos de los babilonios, persas, griegos o del mismo judío apóstata. Hoy en nuestros días también tenemos recamaras secretas donde tenemos y adoramos a nuestros dioses.

Posiblemente estamos adorando al dios Baal, pero hoy Baal se disfraza con la adoración a las grandezas, a los lujos, a la comodidad y a los éxitos terrenales.

Posiblemente en nuestras recamaras tenemos y adoramos a Astarte; la diosa de la lujuria, (la lujuria es el deseo sexual desordenado e incontrolable) ante quien sacrificamos nuestra salud, grandes fortunas, perdemos amistades y sacrificamos nuestra nobleza y pureza sexual.

Posiblemente adoramos al dios Mamón: con nuestros propósitos ambiciosos, con nuestro trabajo incesante, con nuestra sed de fama y reconocimiento, estamos trabajando con todo lo que nuestras fuerzas nos permiten, solamente para lograr almacenar riquezas y así obtener un lugar de reconocimiento en la sociedad.

Posiblemente sacrificamos a nuestros hijos al dios Moloch; sacrificamos su felicidad y su crecimiento espiritual. Sacrificamos a nuestros niños en el altar de la sociedad, en el altar de las modas, en el altar de los entretenimientos mundanales, en el altar de la alcahuetería y la falta de corrección. Hay algunas personas que literalmente sacrifican a sus hijos a Moloch por medio del aborto, y hay naciones enteras que han hecho del aborto un pecado «LEGAL»

Hoy como en los tiempos antiguos somos un pueblo idólatra, hoy como en los tiempos antiguos estamos al borde de la destrucción.


Lunes 8 de agosto____________________________________________________________

QUIÉN ES NUESTRO PADRE

Oswald Chambers escribe: “¿Le has preguntado a Dios qué es lo que hará? Él nunca te lo dirá. Dios no te dice lo que va a hacer; él te revela quién es” (My Utmost for His Highest, 2 de enero).

¿A qué crees que apunta Chambers con esta idea?

Como sabemos, el libro de Job comienza con una gran tragedia personal para el patriarca. Pierde todo, salvo su vida y a su esposa, y ella le sugiere: “Maldice a Dios, y muérete” (Job 2:9). Luego de esto hay una discusión en la que sus amigos tratan de averiguar por qué le sucedió todo esto. En todas estas discusiones, Dios guarda silencio.

Entonces, de repente, en Job 38, Dios aparece y habla: “¿Quién es ese que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría?” (Job 38:2). Una tras otra, Dios le plantea a Job unas sesenta preguntas asombrosas. Explóralas en Job 38 y 39.

Después de la última pregunta, Job responde: “Yo soy vil; ¿qué te responderé? Mi mano pongo sobre mi boca. Una vez hablé, mas no responderé; aun dos veces, mas no volverá a hablar” (Job 40:4, 5). Pero Dios no ha terminado. Entonces comienza de nuevo y le hace otra serie de “grandes” interrogantes, uno detrás de otro.

Lee la respuesta final de Job en Job 42:1 al 6. ¿Qué trató de decir Dios a Job, y qué efecto tuvo sobre él?

Job 42:1-6

1 Respondió Job a Jehová, y dijo: 2 Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti. 3 ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. 4 Oye, te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás. 5 De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. 6 Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza.

Dios nunca responde a ninguna de las preguntas de los amigos de Job que exigían razones. Pero Dios sí pinta un cuadro de su incomparable grandeza revelada en las asombrosas obras de la Creación. Después de esto, sin duda Job no necesita ninguna respuesta. La necesidad de explicaciones ha sido eclipsada por una imagen abrumadora de la magnificencia de Dios.

Esta historia revela una paradoja fascinante. La esperanza y el aliento pueden aflorar al darnos cuenta de cuán poco sabemos. Instintivamente, tratamos de encontrar consuelo sabiéndolo todo y, por ende, nos desanimamos cuando no alcanzamos a saber. Pero a veces Dios resalta nuestra ignorancia para que nos demos cuenta de que la esperanza humana solo puede hallar seguridad en un Ser mucho más grande que nosotros.

¿Te están sucediendo cosas que no puedes entender ahora? Si es así, concéntrate en el carácter de Dios. ¿Cómo puede esto darte la esperanza que necesitas para perseverar en medio de lo que por ahora es incomprensible?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Se creía generalmente entre los judíos que el pecado era castigado en esta vida. Se consideraba que cada aflicción era castigo de alguna falta cometida por el mismo que sufría o por sus padres. Es verdad que todo sufrimiento es resultado de la transgresión de la ley de Dios, pero esta verdad había sido falseada. Satanás, el autor del pecado y de todos sus resultados, había inducido a los hombres a considerar la enfermedad y la muerte como procedentes de Dios, como un castigo arbitrariamente infligido por causa del pecado. Por lo tanto, aquel a quien le sobrevenía una gran aflicción o calamidad debía soportar la carga adicional de ser considerado un gran pecador…

Dios había dado una lección destinada a prevenir esto. La historia de Job había mostrado que el sufrimiento es infligido por Satanás, pero que Dios predomina sobre él con fines de misericordia. Pero Israel no entendía la lección. Al rechazar a Cristo, los judíos repetían el mismo error por el cual Dios había reprobado a los amigos de Job.

Los discípulos compartían la creencia de los judíos concerniente a la relación del pecado y el sufrimiento. Al corregir Jesús el error, no explicó la causa de la aflicción del que les dijo cuál sería el resultado. Por causa de ello se manifestarían las obras de Dios (El Deseado de todas las gentes, pp. 436, 437).

La verdadera santidad y humildad son inseparables. Mientras más cerca esté el alma de Dios, más completamente se humillará y someterá. Cuando Job oyó la voz del Señor desde el torbellino, exclamó: «Me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza». Job 42:6. Cuando Isaías vio la gloria del Señor, y oyó a los querubines que clamaban: ‘Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos», exclamó: «¡Ay de mí! que soy muerto». Isaías 6:3, 5)…

El que capta un destello del incomparable amor de Cristo, computa todas las otras cosas como pérdida, y considera al Señor como el principal entre diez mil… Cuando los serafines y querubines contemplan a Cristo, cubren su rostro con sus alas. No despliegan su perfección y belleza en la presencia de la gloria de su Señor. ¡Cuán impropio es, pues, que los hombres se exalten a sí mismos! Más bien que se vistan de humildad, cesen toda lucha por supremacía y aprendan lo que significa ser mansos y humildes de corazón. El que contempla la gloria de Dios y su infinito amor tendrá una visión humilde de sí_ mismo, pero al contemplar el carácter de Dios, será transformado a su imagine divina. (That I May Know Him, p. 175; parcialmente en A fin de conocerle, p. 175).

 

COMENTARIO ADICIONAL DEL VIDEO

38 Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo: ¿Quién es ese que oscurece el consejo Con palabras sin sabiduría? Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me contestarás. ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular, Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios? ¿Quién encerró con puertas el mar, Cuando se derramaba saliéndose de su seno, Cuando puse yo nubes por vestidura suya, Y por su faja oscuridad, 10 Y establecí sobre él mi decreto, Le puse puertas y cerrojo, 11 Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, Y ahí parará el orgullo de tus olas? 12 ¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar, 13 Para que ocupe los fines de la tierra, Y para que sean sacudidos de ella los impíos? 14 Ella muda luego de aspecto como barro bajo el sello, Y viene a estar como con vestidura; 15 Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, Y el brazo enaltecido es quebrantado. 16 ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo? 17 ¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte, Y has visto las puertas de la sombra de muerte? 18 ¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto. 19 ¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, Y dónde está el lugar de las tinieblas, 20 Para que las lleves a sus límites, Y entiendas las sendas de su casa? 21 ¡Tú lo sabes! Pues entonces ya habías nacido, Y es grande el número de tus días. 22 ¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, O has visto los tesoros del granizo, 23 Que tengo reservados para el tiempo de angustia, Para el día de la guerra y de la batalla? 24 ¿Por qué camino se reparte la luz, Y se esparce el viento solano sobre la tierra? 25 ¿Quién repartió conducto al turbión, Y camino a los relámpagos y truenos, 26 Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, Sobre el desierto, donde no hay hombre, 27 Para saciar la tierra desierta e inculta, Y para hacer brotar la tierna hierba? 28 ¿Tiene la lluvia padre? ¿O quién engendró las gotas del rocío? 29 ¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró? 30 Las aguas se endurecen a manera de piedra, Y se congela la faz del abismo. 31 ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, O desatarás las ligaduras de Orión? 32 ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos? 33 ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra? 34 ¿Alzarás tú a las nubes tu voz, Para que te cubra muchedumbre de aguas? 35 ¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿Y te dirán ellos: Henos aquí? 36 ¿Quién puso la sabiduría en el corazón? ¿O quién dio al espíritu inteligencia? 37 ¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? Y los odres de los cielos, ¿quién los hace inclinar, 38 Cuando el polvo se ha convertido en dureza, Y los terrones se han pegado unos con otros? 39 ¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos, 40 Cuando están echados en las cuevas, O se están en sus guaridas para acechar? 41 ¿Quién prepara al cuervo su alimento, Cuando sus polluelos claman a Dios, Y andan errantes por falta de comida?

Job 38

Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo:

Dios intervino en la larga disputa religiosa-teológica entre Job y sus tres amigos. Job deseaba que Dios interviniera y que lo declarara inocente y que también explicara el porqué de sus dolores y tribulaciones.

Los amigos de Job también deseaban la intervención de Dios y que declara culpable a Job y le mostrara en qué consistía su error, pero Dios intervino y lo hizo a su manera, ninguno de los dos bandos en disputa fue complacido.

Primeramente, ninguno de los dos bandos tenía ni siquiera la más mínima idea del porqué de los sufrimientos severos de Job, a pesar que Job había hecho hasta lo imposible para tener una buena relación con Dios en toda su vida.

Dios tampoco se interesó en explicar el porqué de las pruebas de Job a ellos.

Dios no se dirigió a los tres amigos de Job ni tampoco a Eliú, Dios se dirigió a Job directamente, posiblemente porque él era acusado injustamente, o posiblemente porque él fue el único del grupo que clamó a Dios en medio de toda la tribulación.

Dios se dirige directamente a Job, no solamente porque él era el personaje principal de la obra, sino que también él era la persona más descuidada para hablar, su lenguaje caminaba en los linderos de la profanidad, su lenguaje estaba lleno de maldiciones, lleno de murmuraciones, amargura y quejas contra Dios.

Dios deseaba llevar a Job a un estado mentalmente pacífico y estable, antes de poder vindicarlo públicamente y abiertamente.

Para que seamos vindicados necesitamos tener una mente pacífica y tranquila, Dios no nos puede vindicar en medio de nuestra convulsión.

Esta es la razón por la cual muchas veces nuestras pruebas son prolongadas, Dios necesita que rindamos nuestro espíritu inquieto y revoltoso, antes que él aparezca para darnos consolación.

Dios nunca vindica a un rebelde en su rebeldía, ni vindica a alguien que tenga sentimientos de cólera o resentimientos en contra de él.

En la Biblia los torbellinos tienen una íntima relación con la presencia de Dios, los torbellinos hablan de una naturaleza inimaginable y poderosa de Dios, una fuerza que no se puede controlar u oponerse a ella.

“Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me contestarás.”

Job había puesto muchas quejas por la situación deplorable en que estaba pasando, en realidad él creía que Dios tenía una batalla en su contra, pero la verdad era que la batalla no era en contra de Dios, sino que en contra de Satanás.

Ahora Dios se presenta ante Job, y le ordena que ciña sus lomos como un verdadero hombre. Cuando un hombre actúa como un verdadero hombre, Dios puede hablar con él y él con Dios. La orden de Dios a Job que se ciñera como un verdadero hombre, no es una declaración de ofensa o menosprecio, sino que es una declaración de dignidad.

Job insistía en que Dios tenía que contestar sus preguntas, ahora las cosas se invirtieron, Dios aparece no para contestar las preguntas que Job tenía para Dios, Dios aparece para que Job conteste a sus preguntas.

Las preguntas de Dios para Job, eran preguntas que sencillamente ningún humano puede contestar, ni aún en nuestros días modernos.

Las preguntas de Dios para Job, era una prueba grande que Job no tenía ningún derecho de estar cuestionando a Dios, ni demandando ninguna respuesta de Dios.

Interesantemente Dios confirma el discurso de Eliú. El discurso de Eliú dice que la manera correcta del hombre para negociar con Dios, no es a través del razonamiento, sino a través de la sumisión completa a Dios. La gran lección del libro de Job, consiste es ser sumiso a las pruebas que Dios diseña y permite para nuestras vidas.

Dios hace una serie de preguntas a Job, y entre los temas que Dios toca están:

1-El trabajo de la creación

2-El fundamento y las medidas de la tierra

3-Las estrellas, el mar y sus límites

4-La mañana y la luz

5-La profundidad del mar, las puertas y la sombra de la muerte y la anchura de la tierra

6-El nacimiento de la luz y de la obscuridad, los tesoros de la nieve y del granizo

7-El viento del Este, la primavera y la lluvia

8-Los planetas, el orden del universo, el dominio de la tierra, las nubes y los rayos

9-Sabiduria y entendimiento del corazón humano, la alimentación del león y del cuervo y los trabajos de Dios que no podemos entender.

Job sufría por el pensamiento de creer que Dios lo había abandonado en medio de sus sufrimientos, pero ahora se está dando cuenta que Dios nunca lo abandonó. Quizás nos podemos imaginar el rostro de Job siendo iluminado por una sonrisa ante todas las preguntas de Dios, las palabras de Dios lo condujeron a la humildad y al arrepentimiento por su mal proceder. Si Job se sonrió ante la presencia de Dios, fue como la sonrisa de un niño que ha estado separado de su padre por largo tiempo, aunque el padre se presentó solo a corregir a su hijo, la sonrisa de Job era por que su padre había vuelto a él.

¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular,

La tierra tiene fundamento, y es tan fuerte y firme que no puede ser movida. ¿Pero cuál es el fundamento de la tierra, si la tierra está flotando en el aire? El fundamento de la tierra no es otra cosa que el poder y la voluntad de Dios de preservar la tierra en su lugar y en su órbita. Fue el poder del Hijo de Dios quien creo y sostiene todas las cosas por el poder de su palabra: “el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder…” Hebreos 1:3

Las medidas de la tierra nadie las sabe. En nuestros días modernos, con equipo sofisticado como las computadoras y los satélites, aun no se sabe la dimensión de la tierra. Los Estados Unidos de Norte América ha gastado millones de dólares por saber con exactitud la dimensión del estado de Alaska y hasta este momento solo tienen una idea de la bastedad y de las riquezas de éste formidable territorio.  El gobierno de Estados Unidos vende una acre de tierra en el estado de Alaska desde los $2,000.00 dólares, hasta millones de dólares, dependiendo el lugar.

Estados Unidos compró Alaska al imperio Ruso en 1867, y pagó 7.2 millones de dólares . Debido a que no saben con exactitud la medida de Alaska, el gobierno americano calcula que ellos pagaron a Rusia solamente 21 centavos por acre de tierra.

¿A dónde estaba Job, cuando Dios creó la tierra? Job no estaba presente, no existía, esta pregunta reprende a Job ya que él no puede contestar a Dios, por estar ausente en el momento majestuoso de la creación de la tierra.

El mensaje principal es que Dios creo el mundo sin ayuda de nadie, por lo tanto, Dios puede gobernar el mundo sin la necesidad de consejo, ni dirección de nadie. Dios es el supremos Creador, Dios es el supremo Soberano de la tierra y del universo entero, y nadie puede o debe estar cuestionando a Dios.

Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?

En la creación de la tierra encontramos a dos grupos de seres: uno de ellos son las «estrellas del alba» que se encontraban alabando a Dios por la creación de la tierra; y el segundo grupo son «los hijos de Dios» que se encontraban llenos de felicidad por la creación de un nuevo planeta.

En el libro de Apocalipsis capítulo 12 del versículo 3 al 9 encontramos que las estrellas del alba son los ángeles; y el espíritu de profecía dice que los hijos de Dios, son una especie de encumbrados ángeles que nosotros desconocemos.

Por lo tanto, los que alababan y se regocijaba en la creación de Dios eran ángeles. Hay muchos que creen que los que alababan y se regocijaba en la creación de Dios, eran estrellas literales. Este pensamiento no tiene mucho sentido, además de acuerdo a la Biblia las estrellas literales que podemos ver en nuestro universo, fueron creadas hasta el cuarto día.

¿Quién encerró con puertas el mar, Cuando se derramaba saliéndose de su seno, Cuando puse yo nubes por vestidura suya, Y por su faja oscuridad, 10 Y establecí sobre él mi decreto, Le puse puertas y cerrojo, 11 Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, Y ahí parará el orgullo de tus olas?

Dios pasa sus preguntas de la tierra al mar, que es la segunda maravilla de la creación de Dios.

El poder de Dios es demostrado cuando el controla y pone límites al mar, un mar que muchas veces parece amenazante e indomable.

Dios le pone una puerta al mar, donde ya no puede pasar, muchas veces la puerta puede ser un inmenso muro rocoso, como lo hallamos en Gran Bretaña, pero muchas veces esa puerta es apenas una pequeña franja de arena a la cual le llamamos playa. Cualquiera que se la puerta, ya sea un muro de piedra o una franja de arena, el mar obedece a los límites que Dios le impuso.

La arena es la señal que Dios le dio al mar como límite y se lo impuso por estatuto perpetuo: “22 ¿A mí no me temeréis? dice Jehová. ¿No os amedrentaréis ante mí, que puse arena por término al mar, por ordenación eterna la cual no quebrantará? Se levantarán tempestades, mas no prevalecerán; bramarán sus ondas, mas no lo pasarán. Jeremías 5

16 ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo?

La palabra que se usa en el hebreo para “fuentes es (נבך nêbek), y es la única vez que la Biblia la usa. La Bulgata Latina traduce la palabra (נבך nêbek) como “profunda”. Este texto parece referirse a las fuentes de las aguas que se hallan en las profundidades del mar. Los mares son alimentados en gran parte por ríos, pero ahora se sabe que también la mar tiene sus propias fuentes en las profundidades, algunas de esas fuentes se pueden descubrir en la superficie del mar, tal como la que está cerca de la costa del estado de Florida, en los Estados Unidos.

La otra palabra interesante es “entrado” que en hebreo es (חקר chêqer), otra manera de traducir esta palabra es “investigar”

Dios está preguntado a Job, si por casualidad él ha investigado las profundidades de las fuentes del mar, estos estudios son limitados al ser humano aún en la actualidad. Las profundidades de las fuentes marítimas, como las cavernas marítimas, son temas que solo los conoce Dios; al hombre se le hace imposible llegar a esos lugares y si logrará llegar el miedo no se lo permitiría.

Entre una de las curiosidades que el hombre ha logrado descubrir, es que toda fuente de agua que existen en el mundo, todas ellas son de agua dulce, incluyendo a esas que se encuentran en el fondo del mar. ¿Cómo se sala el mar? Ese es otro misterio que el hombre no puede contestar.

17 ¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte, Y has visto las puertas de la sombra de muerte?

Esta postal ha sido prestada por el hombre en pinturas y pensamientos acerca de la muerte, da a entender que el reino de la muerte es un lugar subterráneo que se encuentra cercado y cuidado con barras y puertas, un lugar que apresa a los que allí entran, para nunca más poder ser liberados.

La transición que hace Dios desde las profundidades del mar a las regiones de la muerte, es algo natural. Los dos lugares son incomprensibles para la mente del hombre, a los dos lugares no se llega con facilidad y cuando se llega no se puede regresar.

Tanto la mar, como la muerte, apresa a sus habitantes para siempre. Dios ha prometido que en la resurrección la mar devolverá sus muertos, y también la tumba liberará a sus cautivos.

18 ¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto.

Nadie sabe a perfección la anchura de la tierra, ni su largura, ni su diámetro, ni su circunferencia. Si la tierra fuera completamente plana, fuera fácil de medir, pero la tierra tiene diferentes formas, tiene montañas, valles, sierras, pantanos, piedras y grandes cadenas rocosas. Si se pudieran medir las ciudades, los pueblos, las aldeas, los bosques, las forestas, fuentes, ríos y lagos, las medidas de la tierra cambiaran totalmente. Muchas partes de la tierra son inaccesibles, otras son desconocidas, otras están compuestas de miles de islas y archipiélagos que ni el más experto puede saber con exactitud sus medidas. En nuestros tiempos modernos, aún encontramos partes de mapas del mundo, que están marcada como “terra incognita”

22 ¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, O has visto los tesoros del granizo, 23 Que tengo reservados para el tiempo de angustia, Para el día de la guerra y de la batalla?

Uno de los inviernos más crudo que se ha registrado en la historia de este mundo los encontramos precisamente en los años de la segunda guerra mundial. Los años más crudos fueron los inviernos de 1941 y 1942. Las nevadas fueron sin misericordia en Europa, y la historia dice que especialmente en Rusia, el frio alcanzaba hasta -50 grado Fahrenheit, que equivale a -45 grados centígrados.

El ejército de Hitler se disponía a tomar a Moscú en el mes de noviembre. El ejército de Rusia, era un pobre ejercito que para esos días llevaban todas las de perder, en contra del formidable ejército alemán. Resultó ser que la campaña que Alemania pensó que tomaría solamente seis semanas, duró todo el crudo invierno. Para el mes de diciembre, se habían reportado 130,000 caso de quemaduras de hielo, llevando a la amputación a 13,000 personas, Hitler tuvo que emprender el retiro, estando solamente a 25 millas de Moscú. En esas condiciones dicen los historiadores, que 25 millas, parecían 1000 millas de lejanías. A los soldados que sobrevivieron esta tragedia, se les dio una medalla, que le llamaron “Gefrierfleischorden” que significa “la medalla de la carne congelada”

El ejército alemán no fue derrotado por el ejército ruso, fue derrotado y muerto por la nieve, el hielo y el frío.

También se registra un invierno crudo en 1812, cuando Napoleón salía de Moscú, después de una fracasada guerra, sin poder conquistar a Rusia.

Se ha determinado que el 10% de todas las bajas humanas del ejército de los Estados Unidos en la segunda guerra mundial y la guerra de Corea, se debió al frío de los inviernos.

Cuando hay climas desbastadores en una guerra, no es por casualidad, es la mano de Dios tratando de parar al empedernido corazón guerrero del hombre.

Dios ha usado estas armas en contra del hombre directamente:

“23 Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.” Éxodo 9

“11 Y mientras iban huyendo de los israelitas, a la bajada de Bet-horón, Jehová arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron; y fueron más los que murieron por las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel mataron a espada.” Josué 10

Dios volverá a usar estas armas, esta vez será en la guerra espiritual en contra del anti-Cristo

“21 Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande.” Apocalipsis 16

25 ¿Quién repartió conducto al turbión, Y camino a los relámpagos y truenos…?

Ahora Dios pregunta quien repartió las aguas de las tormentas, o sea las aguas lluvias que caen de las nubes. La idea principal es que las lluvias no caen juntas del cielo de un solo golpe, si esto fuera así, esas aguas lluvias causarían muerte y desbastamiento a la tierra. Pero en vez de que la lluvia caiga junta de un golpe, cae suavemente en pequeñas gotas, esparcidas en grandes porciones de tierra, como si en el cielo hubieran tuberías o canaleta que repartieran todas esas aguas uniformemente.

La manera en que el agua es suspendida en las nubes y esparcida en la faz de la tierra, es uno de los misterios grandes que el hombre puede explicar, pero no comprende en su totalidad. Job 26: 8 dice: “Ata las aguas en sus nubes, Y las nubes no se rompen debajo de ellas.”

Los relámpagos que despiden de nubes con violencia causa el trueno. Dios pregunta a Job ¿Quién es el que abre el camino a los relámpagos, para que se liberen de las nubes que los tienen prisioneros? Una de las maravillas de Dios es que el agua proviene de las nubes, lo mismo que el fuego de los rayos. Agua y fuego naciendo del mismo lugar.

26 Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, Sobre el desierto, donde no hay hombre, 27 Para saciar la tierra desierta e inculta, Y para hacer brotar la tierna hierba?

Estos versículos ensalzan la gloria de Dios. La lluvia no es el resultado de la intervención del hombre y en este caso la lluvia no es enviada por Dios para el hombre, ya que la tierra es deshabitada por el humano.

Hay una gran belleza en la descripción de cómo Dios es el superintendente de todas las lluvias que caen sobre la tierra, ya sea en partes habitadas por humanos, como en parte desérticas. Pareciera que las aguas que caen en los desiertos son aguas que son gastadas por gusto, pero no es así, esas aguas son enviadas a los desiertos para el alivio de las bestias, plantas, y frutas en esas inhóspitas tierras, que de otra manera murieran por la sequía.

Para satisfacer los desiertos, Dios manda liberal y abundante lluvia, que hace que la hierba nazca de una manera rápida y abundante. La mayoría de preguntas que Dios hizo a Job era para mostrarle su ignorancia, pero esta pregunta de la lluvia en particular era para convencer a Job de su impotencia.

31 ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, O desatarás las ligaduras de Orión? 32 ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos? 33 ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra?

Ahora Dios hace el examen a Job en astronomía, un examen que sin duda alguna va a fallar en grande, el hombre solo tiene una noción del universo, en los tiempos de Job, el conocimiento de la astronomía era menos que ahora.

El pensamiento del hombre fue encausado a la astronomía desde la antigüedad, no solamente por la belleza de los cielos nocturnos, sino por el deseo de conocer más acerca de las estrellas. Las naciones caldeas y otras naciones orientales fueron atraídas a la astronomía, ya que la mayoría de ellos eran pastores de rebaños, y pasaban mucho de su tiempo al aire libre, bajo los hermosos cielos nocturnos de Arabia, cuidando sus rebaños.

Dios menciona la osa, el orión y las pléyades.

La osa mayor es la constelación del polo norte, esta constelación siempre gira alrededor del polo norte y nunca se mueve de su lugar. Mas al norte de la osa mayor se encuentra la osa menor, que es donde podemos hallar la estrella polar, que ha guiado a los marineros en el hemisferio norte, en los tiempos antiguos.

El Orión está al sur y es la figura de un guerrero con espada y escudo. Esta constelación aparece solamente en diciembre para aquellos que vivimos en el hemisferio Norte, para esta fecha en algunos países del norte es la época tormentosa del año.

La palabra Orión significa “necio”. La leyenda presenta a esta constelación como un héroe, un héroe que se reveló contra Dios, y se comportó como un necio. Según la leyenda de la gente antigua, Dios castigo a este héroe encadenándolo para siempre en el cielo.

Posiblemente la leyenda de Orión, ya se conocía en los tiempos de Job, ya que Dios presenta a Orión atado y dice: ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, o desatarás las ligaduras de Orión?

Orión es la misma persona que nosotros en la Biblia conocemos bajo el nombre de Nimrod.

Las pléyades es una constelación que está cerca de Orión, también es conocida como las 7 estrellas, su original en arábigo significa “nudo de estrellas”

39- ¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos, 40 Cuando están echados en las cuevas, O se están en sus guaridas para acechar?

Es por el cuidado y la providencia de Dios, que los leones que viven en el desierto son provistos de sus alimentos necesarios. Cuando la vejez y la ineficiencia afecta a un león, y ya no pueden casar como lo hacen los leones jóvenes, ellos se mantienen en sus cuevas, como que están esperando sus alimentos de parte de Dios, y en verdad de parte de Dios reciben sus alimentos.

Se ha descubierto que los leones jóvenes casan la comida para los leones viejos. Cuando un león joven consigue comida, usualmente lleva parte de esa comida a la cueva de los leones viejos, o llaman a los leones viejos para que vengan al festín.

Pero hay algo sumamente interesante, que llama la atención, y es que Dios ha dejado un animal encargado de buscar el alimento para los leones viejos.

Este animal está en medio del coyote y del zorro, y se llama chacal. Los expertos en la materia, han descubierto que el chacal se encarga de cuidar de los leones viejos proveyendo el alimento necesario para ellos, ellos tienen la tarea de buscar comida para los leones viejos.

Cuando un león caza su presa, nunca deja que otro animal se acerque a su botín, sin embargo, se ha descubierto que permite que el chacal se acerque a su alimento y tome parte de éste. Estos se alimentan fácilmente y luego toman una porción de esta comida y la llevan a las cuevas de los leones viejos -que ellos conocen muy bien donde están- para que estos no sufran de hambre.

Dios pregunta a Job; ¿Casarás tu la presa del León? La respuesta es no, Dios ya designó como alimentar al león, sea joven o viejo.

41 ¿Quién prepara al cuervo su alimento, Cuando sus polluelos claman a Dios, Y andan errantes por falta de comida?

Dios hace una transición del noble león al ruidoso y molestoso cuervo, probando de esa manera que Dios cuida de todos sus animales, desde el más grande y noble bruto, hasta el ave más insignificante que pueda existir.

El cuervo tiene varios problemas; devora carne y muchas veces la carne es difícil de encontrar, el cuervo tiene una naturaleza ambiciosa y encima de ser ambicioso come mucho, el cuervo generalmente no es un ave que el hombre se interesa por cuidar como lo sabe hacer con otras aves.

El cuervo es descuidado por sus propios padres a muy temprana edad, ellos en verdad sobreviven su “infancia” por la providencia de Dios. Lucas 12: 24 dice: “24 Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?”

Salmos 147: 9 dice: “El da a la bestia su mantenimiento, Y a los hijos de los cuervos que claman.”

Suele suceder que los padre cuervos, muchas veces se olvidan de sus hijos que tiene en los nidos y nunca más vuelven a ellos. Otras veces los padres cuervos simplemente son negligentes con ellos, no los alimentan y los abandonan a sus propias suertes.

Los padres cuervos, también suelen expulsar a sus hijos cuando están aprendiendo a volar y otras veces sucede que los padres cuervos expulsan del nido al más fuerte de sus hijos. Además, se ha descubierto que cuando un cuervo en su “infancia” no es de color negro es inmediatamente abandonado o expulsado del nido quedando a la intemperie a una muy corta edad. Los rabinos judíos creen, que cuando un cuervo ve a uno de sus hijos color blanco, el cuervo se imagina que es descendiente de la serpiente, e inmediatamente los abandonan, ellos dicen que es allí mismo que Dios toma cuidado de los cuervos tiernos.

Es en el momento de la “infancia” en que los hijos de los cuervos claman a Dios y Dios les provee alimento.

Dios cuida de los hijos de los cuervos, dándoles a beber el rocío de la noche, las moscas siempre se mantienen volando alrededor de los cuervos cuando están tiernos y por orden divina siempre se terminan parando dentro del pico de los cuervos y es allí como ellos son alimentados por Dios. Además, el excremento de los cuervos pequeños, siempre está lleno de gusanos y ellos también se alimentan de ellos.

Dios pregunta a Job: «41 ¿Quién prepara al cuervo su alimento, Cuando sus polluelos claman a Dios, Y andan errantes por falta de comida?» Job posiblemente no supo contestar, pero la respuesta es Dios, él es quien no deja morir de hambre ni de sed, a esas insignificantes, ruidosas y molestosas aves.

Dios muchas veces aparece en nuestros crisoles, mostrándonos su grandeza, esto es para que nosotros podamos comprender nuestra pequeñez e insignificancia. Cuando estemos pasando por crisoles, que son consecuencias de nuestros pecados, malas decisiones, arrebatos, imprudencia o inmadurez, nuestros corazones son humillados cuando logramos contemplar la gran grandeza de Dios.

El amor de nuestro Padre celestial es conmovido, cuando sus hijos se humillan ante El:

2 CRONICAS 7. 14

si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra.


Martes 9 de agosto___________________________________________________________

LA PRESENCIA DE NUESTRO PADRE

“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo” (Isa. 41:13).

Alguien dijo cierta vez: “Cuando Dios parece distante, ¿quién es el que se ha movido?” Cuando surgen problemas, suponemos que Dios nos ha abandonado. La verdad es que él no se ha ido a ningún lado.

A los judíos en el Exilio, la presencia de Dios les parecía muy lejana. Sin embargo, mediante Isaías, Dios les asegura la liberación futura. No obstante, aunque faltaban muchos años para el regreso a Jerusalén, Dios anhelaba que su pueblo supiera que él no se había alejado de ellos y que había muchas razones para tener esperanza.

Lee Isaías 41:8 al 14. ¿Qué motivos de esperanza puedes identificar para los que esperan ansiosos la liberación futura? ¿Cómo nos ayuda esta promesa mientras esperamos que termine nuestro exilio en la Tierra?

Isaías 41:8-14

Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo. Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché. 10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. 11 He aquí que todos los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y perecerán los que contienden contigo. 12 Buscarás a los que tienen contienda contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos que te hacen la guerra. 13 Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo. 14 No temas, gusano de Jacob, oh vosotros los pocos de Israel; yo soy tu socorro, dice Jehová; el Santo de Israel es tu Redentor.

Una de las imágenes más poderosas de estos versículos se encuentra en Isaías 41:13. El Dios soberano del Universo asegura que su pueblo no tiene por qué temer, porque es él quien “te sostiene de tu mano derecha”. Una cosa es imaginarnos a Dios guiando los acontecimientos de la Tierra desde un gran trono a años luz de distancia; todo cambia completamente cuando nos damos cuenta de que él está muy cerca de su amado pueblo y lo sostiene de la mano.

Cuando estamos ocupados, quizá sea difícil recordar que Dios está tan cerca de nosotros. Pero, cuando recordamos que él es Emanuel, “Dios con nosotros”, esto marca una gran diferencia. Cuando la presencia de Dios está con nosotros, también lo están sus propósitos, sus promesas y su poder transformador.

En los próximos días, haz un experimento. Cada vez que puedas, trata de recordar que el Dios del Universo está lo suficientemente cerca de ti como para sostener tu mano con la promesa de ayudarte personalmente. Lleva un registro de cómo esto cambia la manera en que vives. Prepárate para analizar tu experiencia con la clase el sábado.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Muchos tienen ideas confusas acerca de lo que constituye la fe, y viven por debajo de sus privilegios. Confunden sentimiento y fe, y están continuamente angustiados y perplejos, porque Satanás toma toda ventaja posible de su ignorancia e inexperiencia. Debemos creer que somos elegidos de Dios, para ser salvados por el ejercicio de la fe, a través de la gracia de Cristo y la obra del Espíritu Santo; y debemos alabar y glorificar a Dios por esta maravillosa manifestación de un favor que no merecemos. Es el amor de Dios el que conduce el alma a Cristo para ser benignamente recibida y presentada al Padre.

El Padre concede su amor al pueblo elegido que vive en medio de los hombres. Son el pueblo que Cristo ha redimido, mediante el precio de su propia sangre, y porque responden a la dirección de Cristo, mediante la misericordia soberana de Dios, son elegidos para ser salvados como sus hijos obedientes. La gratuita gracia de Dios se manifiesta sobre ellos, y el amor con que él los ha amado. Cualquiera que se humille como un niñito, que reciba y obedezca la Palabra de Dios con sencillez infantil, estará entre los elegidos de Dios (Nuestra elevada vocación, p. 79).

[C]on el apóstol Juan os invito a mirar «cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios». 1 Juan 3:1. ¡Qué amor, qué amor incomparable, que nosotros, pecadores y extranjeros, podamos ser llevados de nuevo a Dios y adoptados en su familia! Podemos dirigirnos a él con el nombre cariñoso de «Padre nuestro», que es una señal de nuestro afecto por él, y una prenda de su tierna consideración y relación con nosotros…

Todo el amor paterno que se haya transmitido de generación a generación por medio de los corazones humanos, todos los manantiales de ternura que se hayan abierto en las almas de los hombres, son tan solo como una gota del ilimitado océano, cuando se comparan con el amor infinito e inagotable de Dios. La lengua no lo puede expresar, la pluma no lo puede describir. Podéis meditar en él cada día de vuestra vida; podéis escudriñar las Escrituras diligentemente a fin de comprenderlo; podéis dedicar toda facultad y capacidad que Dios os ha dado al esfuerzo de comprender el amor y la compasión del Padre celestial; y aun queda su infinidad. Podéis estudiar este amor durante siglos, sin comprender nunca plenamente la longitud y la anchura, la profundidad y la altura del amor de Dios al dar a su Hijo para que muriese por el mundo. La eternidad misma no lo revelará nunca plenamente (Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 691).


Miércoles 10 de agosto________________________________________________________

LOS PLANES DE NUESTRO PADRE PARA NOSOTROS

Todos anhelan tener esperanza. Pero ¿dónde encontrarla? Para algunos, la esperanza se encuentra en la sonrisa de un amigo. Para otros, la esperanza surge de la seguridad financiera o de un matrimonio estable. ¿Dónde buscas tú esperanza y coraje normalmente?

En el libro de Jeremías, el profeta escribe a gente que, en el Exilio, había perdido la esperanza. “Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sion” (Sal. 137:1). Pero, a pesar de su desconsuelo, Jeremías expone las razones por las que no deben perder la esperanza.

¿Qué razones para tener esperanza ofrece Jeremías 29:1 al 10?

Jeremías 29:1-10

1 Estas son las palabras de la carta que el profeta Jeremías envió de Jerusalén a los ancianos que habían quedado de los que fueron transportados, y a los sacerdotes y profetas y a todo el pueblo que Nabucodonosor llevó cautivo de Jerusalén a Babilonia (después que salió el rey Jeconías, la reina, los del palacio, los príncipes de Judá y de Jerusalén, los artífices y los ingenieros de Jerusalén), por mano de Elasa hijo de Safán y de Gemarías hijo de Hilcías, a quienes envió Sedequías rey de Judá a Babilonia, a Nabucodonosor rey de Babilonia. Decía: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, a todos los de la cautividad que hice transportar de Jerusalén a Babilonia: Edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed del fruto de ellos. Casaos, y engendrad hijos e hijas; dad mujeres a vuestros hijos, y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis. Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz. Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: No os engañen vuestros profetas que están entre vosotros, ni vuestros adivinos; ni atendáis a los sueños que soñáis. Porque falsamente os profetizan ellos en mi nombre; no los envié, ha dicho Jehová. 10 Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar.

En este pasaje, hay tres fuentes importantes de esperanza que vale la pena destacar.

En primer lugar, Dios dice a su pueblo que no debe perder la esperanza porque su situación no es resultado de la casualidad ni de un mal impredecible. Porque Dios mismo dice: “[Yo, Jehová] hice transportar [a Judá] de Jerusalén a Babilonia” (Jer. 29:4). Aunque aparentemente el mal lo rodea, Judá nunca dejó de estar en las palmas de las manos de Dios.

En segundo lugar, Dios dice a su pueblo que no debe perder la esperanza porque él puede obrar incluso dentro de sus dificultades imperantes. “Procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz” (Jer. 29:7).

En tercer lugar, Dios dice a su pueblo que no debe perder la esperanza porque él pondrá fin a su exilio en un momento específico: “Porque así dijo Jehová: Cuando en Babilonia se cumplan los setenta años, yo os visitaré, y despertaré sobre vosotros mi buena palabra, para haceros volver a este lugar” (Jer. 29:10).

Una vez que Dios le explica que estuvo al frente de su pasado, que está a cargo de su presente y que se hará responsable por su futuro, entonces transmite bellamente el tierno cuidado que él tiene por su pueblo (ver Jer. 29:11-14).

Lee Jeremías 29:11 al 14 mencionando tu nombre después de la palabra vosotros, como si Dios te estuviera haciendo estas promesas personalmente. Dales una aplicación personal a estas promesas en cualesquiera de tus luchas actuales.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Estemos llenos de esperanza y valor. El desánimo en el servicio del Señor es irracional y pecaminoso. Dios conoce cada una de nuestras necesidades. El posee la omnipotencia. Puede conceder a sus siervos la medida de eficiencia que necesitan según su situación. Su amor infinito y su compasión no se cansan nunca. A la majestad de la omnipotencia, él une la bondad y la compasión de un tierno pastor. No tenemos por qué temer que él no cumpla sus promesas. El es la verdad eterna. Jamás cambiará la alianza que ha concertado con aquellos a quienes ama. Las promesas_que ha hecho a la iglesia son inquebrantables. Hará de ella un ornamento para siempre, un motivo de gozo de generación en generación.

Estudiad el capítulo 41 de Isaías y procurad comprender todo su significado…

El que ha escogido a Cristo se ha unido a un poder que ninguna sabiduría ni fuerza humana alguna puede quebrantar. «No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia… Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha… Isaías 41:10, 13 (Testimonios para la iglesia, t. 8, p. 46).

Dios mismo es la fuente de toda misericordia. Se llama «misericordioso, y piadoso». No nos trata según lo merecemos. No nos pregunta si somos dignos de su amor; simplemente derrama sobre nosotros las riquezas de su amor para hacernos dignos. No es vengativo. No quiere castigar, sino redimir. Aun la severidad que se ve en sus providencias se manifiesta para salvar a los descarriados. Ansía intensamente aliviar los pesares del hombre y ungir sus heridas con su bálsamo (El discurso maestro de Jesucristo, p. 23)

El plan que Dios se propone llevar a cabo hoy mediante su pueblo, es el mismo que deseaba llevar a cabo mediante Israel cuando lo sacó de Egipto. Contemplando la bondad, la misericordia, la justicia y el amor de Dios revelados en la iglesia, el mundo ha de obtener una representación de su carácter. Y cuando la ley de Dios quede así manifestada en su vida, el mundo reconocerá la superioridad de los que aman, temen y sirven a Dios por encima de todos los demás habitantes de la tierra.

Los ojos del Señor observan a cada uno de sus hijos; él tiene planes para cada uno de ellos. El se propone que quienes practiquen sus santos preceptos constituyan un pueblo distinguido. Al pueblo de Dios de este tiempo, tanto como al antiguo Israel, se le aplican las palabras que Moisés escribió por inspiración del Espíritu: «Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra» Deuteronomio 7:6.

Ni siquiera estas palabras alcanzan a expresar la grandeza y la gloria de lo que Dios realizará mediante su pueblo. Es necesario que no tan solo a este mundo, sino que al universo entero le sean revelados los principios del reino divino (Testimonios para la iglesia, t. 6, p. 21).


Jueves 11 de agosto__________________________________________________________

LA DISCIPLINA DE NUESTRO PADRE

Lee Hebreos 12:5 al 13. ¿Cuál es el mensaje para nosotros aquí y cómo encaja con lo que hemos estado estudiando este trimestre?

Hebreos 12:5-13

y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; 6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 10 Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero este para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. 12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.

En Hebreos 12:5 al 13, Pablo describe las pruebas en el contexto de la disciplina. En la Biblia, la palabra disciplina aparece diez veces. En el mundo griego, esta era la palabra más básica para “educación”. Entonces, entender la “disciplina” es entender cómo Dios nos educa en la escuela de la fe, que Pablo describe anteriormente en Hebreos 11.

En todo Hebreos 11, Pablo pinta cuadros de hombres y mujeres de fe. La fe fue lo que los impulsó a seguir cuando enfrentaron todo tipo de situaciones difíciles. Al entrar en el capítulo 12, Pablo se dirige a nosotros, los lectores, y dice que, dado que tantas personas antes que nosotros perseveraron contra obstáculos increíbles, nosotros también podemos correr y terminar la vida de fe. La clave es fijar nuestros ojos en Jesús (Heb. 12:2), para que él pueda ser un ejemplo en tiempos difíciles (Heb. 12:3). Leer el capítulo 12 es como recibir un par de anteojos para lectura. Sin estas lentes, nuestra visión o comprensión de las dificultades siempre será borrosa. Pero, mirar a través de estas lentes corregirá la explicación borrosa del sufrimiento que nuestra cultura nos impone. Entonces podremos entender claramente y responder a las pruebas con inteligencia.

Lee a través de los “anteojos” de Hebreos 12:1 al 13. Ahora, concéntrate en los versículos 5 al 13 y responde estas preguntas: ¿Cuál es…

…la fuente de la disciplina?

…nuestra respuesta a la disciplina?

…el objetivo de la disciplina?

Hebreos 12:1-13

1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado; y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por él; 6 Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 10 Y aquellos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero este para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. 12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.

Vuelve a leer Hebreos 12:1 al 13. Haz una lista de todas las razones que identificas como fundamentos de esperanza. ¿En qué medida viviste esta esperanza en tus tiempos de “educación” espiritual?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

En esa experiencia de Pablo hay una lección para nosotros; nos revela la manera en que Dios obra. El Señor puede sacar victoria de lo que nos parece desconcierto y derrota. Estamos en peligro de olvidar a Dios, de mirar las cosas que se ven, en vez de contemplar con los ojos de la fe las cosas que no se ven. Cuando viene la desgracia o el infortunio, estamos listos para culpar a Dios de negligencia o crueldad. Si ve conveniente interrumpir nuestro servicio en alguna actividad, nos lamentamos, sin detenernos a reflexionar que así Dios puede estar obrando para nuestro bien. Necesitamos aprender que la corrección es parte de su gran plan y que ‘bajo la vara de la aflicción, el cristiano puede hacer, a veces, más por su Maestro que cuando está ocupado en el servicio activo (Los hechos de los apóstoles, p. 383).

Muchos que profesan el nombre de Cristo y dicen que aguardan su pronta venida, no saben lo que es sufrir por Cristo. Sus corazones no están subyugados por la gracia, y no han muerto al yo, como a menudo lo demuestran de diversas maneras. Al mismo tiempo hablan de tener pruebas. Pero la causa principal de sus pruebas se halla en un corazón que no ha sido subyugado, que sensibiliza tanto al yo que se irrita con frecuencia. Si los tales pudiesen comprender lo que es ser un humilde seguidor de Cristo, un verdadero cristiano, comenzarían a trabajar a conciencia y correctamente. Primero morirían al yo, luego serían fervientes en la oración, y dominarían toda pasión del corazón. Renunciad a vuestra confianza propia y a vuestra suficiencia propia, hermanos, y seguid al manso Dechado. Tened siempre a Cristo presente, y recordad que es vuestro ejemplo y que debéis andar en sus pisadas. Mirad a Jesús, autor de nuestra fe, quien por el gozo que le fue propuesto soportó la cruz, despreciando la vergüenza. Sufrió la contradicción de los pecadores. Por causa de nuestros pecados fue una vez el Cordero manso, herido, golpeado e inmolado.

Por lo tanto, suframos alegremente algo por amor de Jesús, crucifiquemos diariamente el yo, y participemos aquí de los sufrimientos de Cristo, a fin de que seamos participantes con él de su gloria, y seamos coronados de gloria, honor, inmortalidad y vida eterna (Primeros escritos, pp. 113, 114).

Si esperamos llevar la corona, debemos esperar llevar la cruz. Nuestras mayores pruebas vendrán de aquellos que profesan la piedad. Así sucedió con el Redentor del mundo; y así acontecerá con sus seguidores… Aquellos que anhelan ganar la corona de vida eterna no necesitan sorprenderse o desanimarse debido a que a cada paso hacia la Canaán celestial encuentran obstáculos y pruebas…

El Salvador sabe qué es lo mejor. La fe crece en la lucha contra la duda, las dificultades y las pruebas. La virtud se fortalece resistiendo a la tentación. Pero Juan en su santa visión contempla a las almas fieles que salen de la tribulación rodeando el trono de Dios, vestidas de vestidos blancos, y coronadas de gloria inmortal… Su fidelidad a Dios y a su Palabra permanece manifiesta, y se les conceden los más altos honores del cielo en la lucha contra el pecado y Satanás (Nuestra elevada vocación, p. 363).


Viernes 12 de agosto__________________________________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:

Lee Elena de White, La educación, “La escuela del más allá”, pp. 301-309; El ministerio de curación, “La disciplina de las pruebas”, pp. 373-375.

“A todos nos tocan a veces momentos de intensa desilusión y profundo desaliento, días en que nos embarga la tristeza y es difícil creer que Dios sigue siendo el bondadoso benefactor de sus hijos terrenales; días en que las dificultades acosan al alma, en que la muerte parece preferible a la vida. Entonces es cuando muchos pierden su confianza en Dios y caen en la esclavitud de la duda y la servidumbre de la incredulidad. Si en tales momentos pudiésemos discernir con percepción espiritual el significado de las providencias de Dios, veríamos ángeles que procuran salvarnos de nosotros mismos y luchan para asentar nuestros pies en un fundamento más firme que las colinas eternas; y nuestro ser se compenetraría de una nueva fe y una nueva vida” (PR 119).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. Elena de White dice que “todos” experimentamos momentos de “intensa desilusión y profundo desaliento”. ¿Hasta qué punto lo percibimos en los demás cuando atraviesan esos momentos? ¿Cómo podemos aprender a ser mejores agentes de esperanza entre nosotros cuando experimentamos decepciones tan amargas?
  2. Como clase, repasen las respuestas a la pregunta final del martes. ¿Qué diferencia notaron en su vida al tener siempre presente la realidad de la cercanía de Dios?
  3. En clase, lean en voz alta los capítulos de Job 38 al 41. ¿Qué imagen de Dios presentan? ¿Qué aprendieron que les dé esperanza y aliento? ¿Cómo encaja el sábado en este cuadro? ¿Cómo nos ayuda tener siempre presente la naturaleza y el carácter de Dios?
  4. La esperanza que transforma viene del Cielo. Esto significa que podemos orar para que la esperanza se sume a la vida de los demás. Dediquen un momento a orar por aquellos cuya esperanza ha estado flaqueando recientemente, a fin de que su esperanza se renueve. Es más, ¿qué pueden hacer por otros que dan por perdida la batalla por encontrar esperanza?
  5. Si hay alguien dispuesto, pídele que relate alguna ocasión en que la desesperación y las pruebas le hicieron perder la fe y la esperanza. ¿Qué produjo el giro en esa persona? ¿Qué podemos compartir unos con otros para ayudarnos cuando estamos en momentos de duda y desesperación?