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Escuela Sabática Para Maestros

Material Auxiliar Para Maestros de Escuela Sabatica

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Uniendo el cielo y la tierra. Cristo en Filipenses y Colosenses

1er Trimestre de 2026


Lección 10 en PDF, haga «CLICK» aquí


Enlace para el libro:

https://citasselectasdelespiritudeprofecia.com/


Por favor visite esta página mas tarde para encontrar el enlace, o visite escuela sabática maestros Tony Garcia en YouTube.

Usualmente el video es subido al internet, el sábado por la noche o el domingo.


LECCIONES FUTURAS DE ESCUELA SABÁTICA

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2025 El Amor de Dios y su Justicia Cómo Estudiar la Profecía-Inspiración Éxodo Josué
2026 Colosenses – Filipenses Cómo estar en una Relación con Dios 1 y 2 Corintios El Don de Profecía
2027 Mayordomía Vida y Enseñansas de Jesús Profecías Apocalípticas Hermenéuticas
2028
2029

Lección 10: Para el 8 de marzo de 2025

LAS REGLAS DEL CONFLICTO

Sábado 1° de marzo____________________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Daniel 10: 1-14; Apocalipsis 13: 1-8; Job 1: 1-12; 2: 1-7; Juan 12: 31; 14: 30; Marcos 6: 5; 9: 29.

PARA MEMORIZAR:

«El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo» (1 Juan 3: 8).

Una poderosa narración que revela la naturaleza del Conflicto Cósmico se encuentra en 1 Reyes 18: 19 al 40, donde el Señor desenmascara a los llamados «dioses de las naciones» por medio de Elías en el Monte Carmelo. Sin embargo, hay algo más detrás de bastidores acerca de estos «dioses» que el hecho de que sean meros productos de la imaginación pagana. Detrás de los «dioses» que las naciones vecinas de Israel adoraban, en realidad, había algo más.

«En vez de ofrecerle sacrificios a Dios, se los ofreció a los demonios, a dioses que nunca antes había conocido; a dioses nuevos, venidos de cerca, a los que sus padres nunca antes adoraron» (Deut. 32: 17, RVC). Pablo añade: «Lo que quiero decir es que los animales que ofrecen los no judíos, se ofrecen a los demonios, y no a Dios; y yo no quiero que ustedes tengan algo que ver con los demonios» (1 Cor. 10: 20, RVC).

Detrás de los falsos «dioses» de las naciones había en realidad demonios disfrazados. Esto significa, entonces, que todos los textos de las Escrituras que se refieren a la idolatría y a los dioses extranjeros son textos acerca del Conflicto Cósmico.

Este trasfondo permite entender mejor el tema del Conflicto Cósmico, además de tener enormes implicaciones para comprender mejor la naturaleza de ese conflicto y cómo este arroja luz sobre el problema del mal.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Con apariencia de audacia y desafío, pero con terror en su corazón culpable, los falsos sacerdotes prepararon su altar, pusieron sobre él la leña y la víctima; y luego iniciaron sus encantamientos. Sus agudos clamores repercutían por los bosques y las alturas circunvecinas, mientras invocaban el nombre de su dios, diciendo: «¡Baal, respóndenos!» Los sacerdotes se reunieron en derredor del altar, y con saltos, contorsiones y gritos, mesándose el cabello y lacerándose la carne, suplicaban a su dios que les ayudase…

Gustosamente habría acudido Satanás en auxilio de aquellos a quienes había engañado, y que se consagraban a su servicio. Gustosamente habría mandado un relámpago para encender su sacrificio. Pero Jehová había puesto límites y restricciones a su poder, y ni aun todas las artimañas del enemigo podían hacer llegar una chispa al altar de Baal (Profetas y reyes, pp. 109, 110).

El espiritismo moderno y las formas de la brujería antigua y del culto idólatra, por tener todos la comunión con los muertos como principio vital, se basan en aquella primera mentira mediante la cual Satanás engañó a Adán y a Eva: «No moriréis; mas sabe Dios que el día que comiereis de él… seréis como dioses». Génesis 3:4, 5. Como se basan igualmente en la mentira y la perpetúan, provienen por igual del padre de las mentiras…

Los espíritus adivinadores no eran los espíritus de los muertos, sino ángeles malos, mensajeros de Satanás. La idolatría antigua, que, según hemos visto, abarca tanto el culto de los muertos como la pretendida comunicación con ellos, era, declara la Biblia, una manifestación del culto de los demonios. El apóstol Pablo, al amonestar a sus hermanos contra cualquier participación en la idolatría de sus vecinos paganos, dice: «Lo que los Gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios: y no querría que vosotros fueseis partícipes con los demonios». 1 Corintios 10:20… En su supuesta adoración de los muertos, adoraban, en realidad, a los demonios (Historia de los patriarcas y profetas, pp. 740, 741).

Satanás, el principal de los ángeles caídos, una vez ocupó una excelsa posición en el cielo. Seguía a Cristo en jerarquía. El conocimiento que tenía, como también los ángeles que cayeron con él, del carácter de Dios, de su bondad, su misericordia, sabiduría y excelsa gloria, hizo imperdonable su culpa…

Los principios que Satanás puso en práctica en el cielo son los mismos principios con los cuales actúa mediante agentes humanos en este mundo. Cada imperio terrenal y las iglesias se han corrompido progresivamente por medio de esos principios de corrupción. Satanás engaña y corrompe a todo el mundo desde el principio hasta el fin, poniendo en práctica esos principios. El continúa con su mismo plan de acción comenzado originalmente en el universo celestial, e infunde su energía en todo el mundo con su violencia, con la cual corrompió el mundo en los días de Noé (Comentarios de Elena G. de White, en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 4, pp. 1184, 1185).


Domingo 2 de marzo___________________________________________________

UN ÁNGEL DEMORADO

Como hemos visto, los falsos «dioses» de las naciones eran en realidad demonios disfrazados. Además, las Escrituras revelan que los gobernantes celestiales demoníacos a veces están detrás de los gobernantes terrenales. Esas fuerzas del Enemigo pueden incluso oponerse a los agentes angélicos enviados por Dios.

Lee Daniel 10: 1 al 14, prestando especial atención a los versículos 12 y 13. ¿Qué enseñanza relevante contienen estos versículos acerca del Conflicto Cósmico? ¿Qué opinas de la oposición enfrentada durante 21 días por el ángel enviado por Dios?

«Durante tres semanas Gabriel luchó con las potestades de las tinieblas, procurando contrarrestar las influencias que obraban sobre el ánimo de Ciro. […] Todo lo que podía hacer el Cielo en favor del pueblo de Dios fue hecho. Se obtuvo finalmente la victoria; las fuerzas del Enemigo fueron mantenidas en jaque mientras gobernaron Ciro y su hijo Cambises» (Elena G. de White, Profetas y reyes, p. 382).

Semejante conflicto angélico es evidencia de que Dios no está usando todo su poder. Se concede al Enemigo cierta libertad y poder genuinos, que no son suprimidos caprichosamente, sino que están restringidos por parámetros conocidos por ambas partes, aunque no por nosotros. Parece que existen reglas en el Conflicto Cósmico dentro de las cuales operan incluso los ángeles de Dios y a las que en las próximas lecciones nos referiremos como las «reglas del Conflicto».

En cierto sentido, comprender estos límites puede no ser difícil si captamos la idea, de la que ya hemos hablado, de que Dios obra solo por amor, y que el amor, no la coacción, es el fundamento de su gobierno. Esta idea, la de que Dios obra solo mediante los principios que emanan del amor, puede ayudarnos a comprender mejor el Gran Conflicto.

¿Cómo has experimentado los límites de obrar únicamente de acuerdo con los principios del amor y no de la coacción? ¿Qué lecciones has aprendido acerca de los límites del poder?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

En la Palabra de Dios tenemos, delante de nosotros, ejemplos de agentes celestiales que influían en la mente de reyes y gobernantes, mientras que al mismo tiempo también los instrumentos satánicos estaban influyendo sobre sus mentes. Ninguna elocuencia humana, mediante opiniones vigorosamente presentadas, puede cambiar la obra de los instrumentos satánicos. Satanás continuamente procura obstruir el camino, de modo que la verdad sea trabada por las ideas humanas; y los que tienen luz y conocimiento están en mayor peligro, a menos que continuamente se consagren a Dios humillando el yo y comprendiendo el peligro de la hora.

Seres celestiales están destinados para responder a las oraciones de los que están trabajando desinteresadamente para promover la causa de Dios. Los ángeles más excelsos de las cortes celestiales están designados para que tengan eficacia las oraciones que ascienden a Dios para el adelanto de la causa del Señor. Cada ángel tiene su puesto particular del deber, del cual no se le permite que se aleje para ir a otro lugar. Si se alejara, los poderes de las tinieblas obtendrían una ventaja (Exaltad a Jesús, p. 364).

Como pueblo no comprendemos como debiéramos el gran conflicto que se libra entre seres invisibles, la lucha entre ángeles leales y desleales. Los malos ángeles continuamente están en acción, preparando su plan de ataque, gobernando como caudillos, reyes y gobernantes a las desleales fuerzas humanas. No os dejéis dominar por especulaciones fantásticas. Nuestra única seguridad es la Palabra escrita. Debemos orar como lo hizo Daniel para que seamos guardados por los seres celestiales. Los ángeles, como espíritus ministradores, son enviados para servir a los que serán los herederos de la salvación. Orad, mis hermanos; orad como nunca habéis orado antes. No estamos preparados para la venida del Señor. Necesitamos hacer una obra consumada para la eternidad (La oración, pp. 255, 256).

Fue por medio de este despliegue de poder sobrenatural, al convertir la serpiente en médium, que Satanás causó la caída de Adán y Eva en el Edén. Antes del fin del tiempo obrará mayores maravillas. Hasta donde se lo permita su poder, obrará verdaderos milagros. Dice la Escritura: «Y engaña a los moradores de la tierra a causa de las señales que se le ha permitido hacer» (Apocalipsis 13:14), no meramente las que aparenta hacer. Algo más que meras imposturas se traen a luz en este pasaje. Pero hay un límite más allá del cual Satanás no puede cruzar, y aquí se vale del engaño para falsificar la obra que realmente no tiene poder para hacer. En los últimos días se manifestará de tal manera que la gente creerá que él es el Cristo que ha venido por segunda vez al mundo. En verdad se transformará en un ángel de luz. Pero… esta no engañará sino a los que al igual que Faraón, procuran resistir la verdad (Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 653).


Lunes 3 de marzo_____________________________________________________

EL DRAGÓN DE APOCALIPSIS

La perspectiva general de los gobernantes celestiales en el Conflicto Cósmico aparece sintetizada en el libro de Apocalipsis, donde el Diablo es descrito como «el gran dragón» que se opone a Dios y «engaña al mundo entero» (Apoc. 12: 9).

Lee Apocalipsis 13: 1 al 8. ¿Qué revela esto acerca de los alcances de la jurisdicción del dragón?

Apocalipsis 13: 1-8

1 Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad. Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella? También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo. Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.

El dragón (Satanás) no solo combate contra Dios (Apoc. 12: 7-9) y sus siervos (ver, por ejemplo, Apoc. 12: 1-6), sino que también es descrito como el verdadero gobernante detrás de los reinos terrenales que persiguen al pueblo de Dios a través de los siglos.

El dragón «le dio a la bestia su propio poder y trono y gran autoridad» (Apoc. 13: 2, NTV; compara con Apoc. 13: 5; 17: 13, 14). A esta bestia del mar «se le dio boca que hablaba arrogancias y blasfemias, y se le dio autoridad para actuar por cuarenta y dos meses» (Apoc. 13: 5).

De este modo, Satanás (el dragón) concede a una bestia (un poder políticoreligioso terrenal) poder y autoridad para gobernar. Este poder es ejercido con el fin de usurpar el culto debido a Dios. La bestia blasfema contra el nombre de Dios y guerrea contra los santos de Dios, a quienes incluso vence durante cierto tiempo. Esta autoridad y jurisdicción mundiales le son dadas por el dragón, el gobernante usurpador de este mundo.

Sin embargo, hay límites claros impuestos a Satanás y a sus agencias humanas, incluidos los límites temporales. «¡Alégrense por eso, ustedes los cielos! ¡Alégrense ustedes, que los habitan! ¡Pero ay de ustedes, los que habitan la tierra y el mar! El diablo ha llegado a ustedes lleno de ira, porque sabe que le queda poco tiempo» (Apoc. 12: 12, RVC).

Satanás sabe que le queda poco tiempo (Apoc. 12: 12). Además, los acontecimientos descritos en el Apocalipsis se desarrollan a lo largo de líneas temporales proféticas que muestran límites específicos (ver Apoc. 12: 14; 13: 5) al reinado de estas fuerzas malignas.

Por cierto, Dios triunfa finalmente: «Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá más muerte, ni habrá más llanto ni clamor ni dolor, porque las primeras cosas ya pasaron» (Apoc. 21: 4).

Aunque nos resulta difícil percibirlo ahora, finalmente el bien triunfará para siempre sobre el mal. ¿Por qué es tan importante que nunca olvidemos esta maravillosa promesa?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Delante de Juan fueron presentados bajo los símbolos de un gran dragón rojo, una bestia semejante a un leopardo y una bestia con cuernos como de cordero, los gobiernos terrenales que especialmente se dedicarían a hollar la ley de Dios y a perseguir a su pueblo. La guerra sigue adelante hasta la terminación del tiempo. El pueblo de Dios, simbolizado por una mujer pura y sus hijos, fueron presentados como una ínfima minoría. En los últimos días solo existirá un remanente. De los que lo forman Juan habla como de aquellos que «guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo»…

Satanás y la hueste de sus aliados han sido enemigos declarados de Dios en nuestro mundo, y han luchado continuamente contra la causa de la verdad y la justicia. Satanás ha seguido presentando a los hombres, como lo presentara a los ángeles, su falsa imagen de Cristo y de Dios, y ha conquistado al mundo para su lado. Aun las iglesias que pretenden ser cristianas se han puesto al lado del primer gran apóstata (Comentarios de Elena G. de White, en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 7, pp. 983, 984).

Corremos constantemente el peligro de creer que nos bastamos a nosotros mismos, de confiar en nuestra propia sabiduría y no hacer de Dios nuestra fortaleza. Nada perturba tanto a Satanás como nuestro conocimiento de sus designios. Si sentimos nuestro peligro, sentiremos nuestra necesidad de orar, como la sintió Nehemías, y como él obtendremos esa sólida defensa que nos dará seguridad en el peligro. Si somos negligentes e indiferentes, seremos ciertamente vencidos por los designios de Satanás. Debemos ser vigilantes. Aunque, como Nehemías, recurramos a la oración, llevando todas nuestras perplejidades y cargas a Dios, no debemos creer que no tenemos nada que hacer. Debemos velar y orar. Debemos vigilar la obra de nuestros adversarios, no sea que ellos obtengan ventaja al engañar a las almas. Debemos, en la sabiduría de Cristo, hacer esfuerzos para derrotar sus propósitos, aunque sin permitirles que nos distraigan de nuestra gran obra. La verdad es más fuerte que el error. La justicia prevalecerá sobre el mal (Testimonios para la iglesia, t. 3, p. 627).

El Señor está mirando con piedad, con compasión y con tierno anhelo a sus hijos tentados y probados. Se permitirá por un tiempo que los opresores triunfen sobre los que conocen los santos mandamientos de Dios. A todos se les da la misma oportunidad que se le concedió al primer gran rebelde para demostrar el espíritu que los mueve a la acción. Es el propósito de Dios que cada uno sea probado, para ver si será leal o desleal a las leyes que gobiernan el reino de Dios. En estos últimos Dios le permitirá a Satanás que revele su carácter como mentiroso, acusador y homicida. De esta manera el triunfo final de su pueblo resulta más evidente, más glorioso, más pleno y completo…

El pueblo de Dios debe estar bien despierto, no confiando en su propia sabiduría, sino totalmente en la sabiduría de su Líder. Deben apartar días para el ayuno y la oración (Mensajes selectos, t. 3, pp. 473, 474).


Martes 4 de marzo_____________________________________________________

EL CASO DE JOB

En el libro de Job se nos ofrece una visión fascinante acerca de la realidad del Gran Conflicto.

Lee Job 1: 1 al 12 y Job 2: 1 al 7. ¿Qué principios del Gran Conflicto se revelan aquí?

Job 1: 1-12

1 Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. Y le nacieron siete hijos y tres hijas. Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales. E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos. Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días. Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde? 10 ¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra. 11 Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. 12 Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.

Job 2: 1-7

1 Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Jehová, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Jehová. Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Jehová, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella. Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa? Respondiendo Satanás, dijo a Jehová: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida. Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia. Y Jehová dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida. Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.

De estos versículos se desprenden muchos detalles significativos. En primer lugar, se presenta una escena de concilio celestial, no un mero diálogo entre Dios y Satanás, ya que hay otros seres celestiales implicados.

En segundo lugar, existe cierta disputa, señalada por el hecho de que Dios pregunta si Satanás ha considerado a Job. ¿Ha considerado a Job para qué? La pregunta tiene sentido en el contexto de una disputa mayor, en curso.

En tercer lugar, mientras que Dios declara a Job irreprochable, recto y respetuoso para con él, Satanás afirma que Job respeta a Dios solamente porque el Señor lo protege. Esto equivale a una calumnia contra el carácter de Job y también contra el de Dios (compara con Apoc. 12: 10; Zac. 3).

Cuarto, Satanás alega que la protección de Dios en favor de Job es injusta y hace imposible que Satanás demuestre la veracidad de sus acusaciones. Esto indica que existen algunos límites para Satanás (las reglas del Conflicto) y que este aparentemente ha intentado dañar a Job.

Dios responde a la acusación de Satanás ante el concilio celestial permitiéndole poner a prueba su teoría, pero solo dentro de ciertos límites. Primero le concede a Satanás poder sobre «todo lo que [Job] tiene», pero le prohíbe hacerle daño (Job 1: 12). Más tarde, después de que Satanás afirma que Job solo se preocupa por sí mismo, Dios permite que Satanás aflija físicamente a Job, pero no al punto de quitarle la vida (Job 2: 3-6).

Satanás trae numerosas calamidades sobre la casa de Job, pero este continúa en cada caso bendiciendo el nombre de Dios (Job 1: 20-22; 2: 9, 10), demostrando así la falsedad de las acusaciones de Satanás.

Esto nos enseña que existen reglas en el Conflicto Cósmico. Hay parámetros en la corte celestial dentro de los cuales las acusaciones esgrimidas contra Dios pueden ser resueltas, pero sin que Dios viole los principios sagrados inherentes al amor, el fundamento de su gobierno del universo y de los seres inteligentes en él.

Estas escenas celestiales del libro de Job nos ofrecen una visión fascinante acerca de cuán real es el Gran Conflicto y de cómo se desarrolla aquí en la Tierra.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Se creía generalmente entre los judíos que el pecado era castigado en esta vida. Se consideraba que cada aflicción era castigo de alguna falta cometida por el mismo que sufría o por sus padres. Es verdad que todo sufrimiento es resultado de la transgresión de la ley de Dios, pero esta verdad había sido falseada. Satanás, el autor del pecado y de todos sus resultados, había inducido a los hombres a considerar la enfermedad y la muerte como procedentes de Dios, como un castigo arbitrariamente infligido por causa del pecado. Por lo tanto, aquel a quien le sobrevenía una gran aflicción o calamidad debía soportar la carga adicional de ser considerado un gran pecador.

Dios había dado una lección destinada a prevenir esto. La historia de Job había mostrado que el sufrimiento es infligido por Satanás, pero que Dios predomina sobre él con fines de misericordia (El Deseado de todas las gentes, p. 471).

Cada discípulo de Cristo tiene su ángel guardián respectivo. Estos centinelas celestiales protegen a los justos del poder del maligno. Así lo reconoció el mismo Satanás cuando dijo: «Teme Job a Dios de balde? ¿No le has tu cercado a él y a su casa, y a todo lo que tiene en derredor» Job 1:9, 10. El medio de que Dios se vale para proteger a su pueblo está indicado en las palabras del salmista: «El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, y los defiende». Salmo 34:7… Los ángeles encargados de atender a los hijos de Dios tienen a toda hora acceso a él.

Así que, aunque expuesto al poder engañoso y a la continua malicia del príncipe de las tinieblas y en conflicto con todas las fuerzas del mal, el pueblo de Dios tiene siempre asegurada la protección de los ángeles del cielo. Y esta protección no es superflua. Si Dios concedió a sus hijos su gracia y su amparo, es porque deben hacer frente a las temibles potestades del mal, potestades múltiples, audaces e incansables, cuya malignidad y poder nadie puede ignorar o despreciar impunemente (El conflicto de los siglos, p. 503).

El enemigo no puede vencer al humilde alumno de Cristo, al que ora y anda en presencia del Señor. Cristo se interpone entre ambos como un escudo, un refugio, para desviar los ataques del malo. Se ha prometido lo siguiente: «Porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él»…

Se le permitió a Satanás que tentara al confiado Pedro, tal como se le había permitido que tentara a Job; pero una vez terminada su obra, tuvo que retirarse. Si a Satanás se le hubiera permitido cumplir su propósito, no habría habido esperanza para Pedro. Su fe habría naufragado. Pero el enemigo no se atrevió a excederse de la jurisdicción que se le había asignado. No hay poder en todo el ejército satánico que pueda desarmar al alma que confía, con sencilla fe, en la sabiduría que desciende de Dios (Dios nos cuida, p. 64).


Miércoles 5 de marzo___________________________________________________

EL GOBERNANTE TEMPORAL DE ESTE MUNDO

Vimos en lecciones anteriores que Dios concede una jurisdicción terrenal significativa a Satanás y sus secuaces en el Conflicto Cósmico, pero esta es temporal y está limitada a ciertas reglas de enfrentamiento.

Esas reglas del Conflicto no solo limitan las acciones del Enemigo –el Diablo y sus secuaces–, sino también la acción de Dios para eliminar o mitigar el mal que opera temporalmente en la jurisdicción del Enemigo. Puesto que el Señor siempre es fiel a sus promesas y ha aceptado conceder cierto dominio limitado y temporal al diablo, también ha limitado su propio curso de acción, sin que ello implique una disminución de su poder.

Lee Juan 12: 31; 14: 30; 16: 11; 2 Corintios 4: 4; y Lucas 4: 6. ¿Qué enseñan estos textos acerca del gobierno del diablo en el mundo?

Juan 12: 31

31 Ahora es el juicio de este mundo; ahora el príncipe de este mundo será echado fuera.

Juan 14: 30

30 No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí.

Juan 16: 11

11 y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.

2 Corintios 4: 4

en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios.

Lucas 4: 6

Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy.

El Nuevo Testamento plantea un choque de reinos, el de la luz y el de las tinieblas, originado en Satanás y su rebelión. Parte de la misión de Cristo era derrotar el reino de Satanás: «Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo» (1 Juan 3: 8).

Sin embargo, hay «reglas» que limitan lo que Dios puede hacer a fin de permanecer fiel a los principios de su gobierno. Estos límites incluyen al menos (1) la concesión del libre albedrío a las criaturas y (2) las reglas del Pacto en cuanto al conflicto, que desconocemos por el momento. Tales impedimentos y limitaciones a la acción divina tienen implicaciones significativas para la capacidad moral de Dios de reducir y/o eliminar inmediatamente el mal en este mundo. Así, vemos que el mal y el sufrimiento continúan, lo que de hecho puede hacer que muchas personas cuestionen la existencia de Dios o su bondad. Sin embargo, una vez comprendido el trasfondo del Gran Conflicto y los límites que Dios se ha impuesto para tratar con el mal, podemos hasta cierto punto entender mejor por qué las cosas son como son, hasta el triunfo final de Dios sobre el mal.

¿De qué manera el hecho de que Jesús llame a Satanás el «príncipe» de este mundo nos ayuda a entender la presencia del mal en nuestro planeta? ¡Qué reconfortante es saber que el dominio del mal es solo temporal!

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Cuando Cristo vino a este mundo, encontró que Satanás tenía todo como él quería. El adversario de Dios y del hombre pensaba que era sin duda el príncipe de la tierra; pero Jesús se aferró al mundo para arrancarlo del poder de Satanás. Vino a redimirlo de la maldición del pecado y del castigo de la transgresión, para que el transgresor pudiera ser perdonado. Plantó la cruz entre el cielo y la tierra, entre la divinidad y la humanidad; y cuando el Padre contempló la cruz, quedó satisfecho En la cruz ven que «la misericordia y la verdad se encontraron; la justicia y la paz se besaron» (Comentarios de Elena G. de White, en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 5, p. 1 1 12).

Cuando Jesús fue llevado al desierto para ser tentado, fue llevado por el Espíritu de Dios. El no invitó a la tentación. Fue al desierto para estar solo, para contemplar su misión y su obra. Por el ayuno y la oración, debía fortalecerse para andar en la senda manchada de sangre que iba a recorrer. Pero Satanás sabía que el Salvador había ido al desierto, y pensó que ésa era la mejor ocasión para atacarle.

Grandes eran para el mundo los resultados que estaban en juego en el conflicto entre el Príncipe de la Luz y el caudillo del reino de las tinieblas. Después de inducir al hombre a pecar, Satanás reclamó la tierra como suya, y se llamó príncipe de este mundo. Habiendo hecho conformar a su propia naturaleza al padre y a la madre de nuestra especie, pensó establecer aquí su imperio. Declaró que el hombre le había elegido como soberano suyo. Mediante su dominio de los hombres, dominaba el mundo. Cristo había venido para desmentir la pretensión de Satanás. Como Hijo del hombre, Cristo iba a permanecer leal a Dios. Así se demostraría que Satanás no había obtenido completo dominio de la especie humana, y que su pretensión al reino del mundo era falsa. Todos los que deseasen liberación de su poder, podrían ser librados. El dominio que Adán había perdido por causa del pecado, sería recuperado (El Deseado de todas las gentes, p. 89).

Jesús. . . confió en esta palabra, y no dio a Satanás ventaja alguna. Cuando iba a dar los últimos pasos en su humillación, cuando estaba por rodear su alma la tristeza más profunda, dijo a sus discípulos: «Viene el príncipe de este mundo; mas no tiene nada en mí». «El príncipe de este mundo es juzgado». Ahora será echado. Juan 14:30; 16:11; 12:31. Con ojo profético, Cristo vio las escenas que iban a desarrollarse en su último gran conflicto. Sabía que cuando exclamase: «Consumado es», todo el cielo triunfaría. Su oído percibió la lejana música y los gritos de victoria en los atrios celestiales. El sabía que el toque de muerte del imperio de Satanás resonaría entonces, y que el nombre de Cristo sería pregonado de un mundo al otro por todo el universo (El Deseado de todas las gentes, pp. 678, 679).


Jueves 6 de marzo_____________________________________________________

LÍMITES Y REGLAS

El Conflicto Cósmico es principalmente una disputa acerca del carácter de Dios, causada por las falsas acusaciones del Diablo contra la bondad, la justicia y el gobierno de Dios. Es una especie de pleito por el Pacto Cósmico.

Un conflicto así no puede resolverse simplemente con poder, sino que requiere una demostración.

Si se presentan acusaciones graves contra una persona que ocupa una posición de poder, la mejor (y quizá la única) manera de tratar con ellas sería permitir una investigación libre, justa y abierta. Si las acusaciones amenazan a todo el gobierno divino basado en el amor, no pueden simplemente barrerse bajo la alfombra.

¿Qué significa todo esto para nuestra comprensión del Conflicto Cósmico y para nuestra interacción correcta con el problema del mal? ¿Puede Dios romper una de sus promesas? Claro que no. En la medida en que Dios acepta o se compromete a actuar de acuerdo con ciertas reglas, su acción está moralmente limitada. En consecuencia, el mal caerá dentro del dominio temporal del reino de las tinieblas.

Lee Marcos 6: 5 y 9: 29. ¿Cómo muestran estos textos que la acción divina puede estar íntegramente relacionada con factores como la fe y la oración?

Marcos 6: 5

Y no pudo hacer allí ningún milagro, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos.

Marcos 9: 29

29 Y les dijo: Este género con nada puede salir, sino con oración y ayuno.

En ambos relatos parecen existir ciertos límites o reglas de juego relacionados dinámicamente con aspectos como la fe y la oración. En otras partes vemos abundantes pruebas de que la oración marca la diferencia en este mundo al abrir vías para la acción divina que de otro modo no estarían moralmente disponibles. Sin embargo, no debemos cometer el error de pensar que la fe y la oración son los únicos factores. Es probable que haya muchos otros de los que no seamos conscientes.

Esto armoniza con lo que hemos visto anteriormente acerca de las reglas del enfrentamiento entre el bien (Dios) y el mal (el Diablo). Ello explica que puedan ocurrir cosas malas en el dominio temporal del reino de las tinieblas.

Lee Romanos 8: 18 y Apocalipsis 21: 3 y 4. Aunque hay muchas cosas que desconocemos, ¿cómo te ayudan estos textos a confiar en que Dios sabe qué es lo mejor, quiere lo mejor, pondrá fin al mal y dará paso a una dicha eterna?

Romanos 8: 18

18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.

Apocalipsis 21: 3-4

Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

En el plan divino, Dios no hace nada sin la cooperación del hombre. No compele a la voluntad del hombre. Esta debe ser dada completamente al Señor, de lo contrario el Señor no puede realizar su obra divina que quiere cumplir en el ser humano. Jesús declaró que en un cierto lugar no pudo hacer muchas obras admirables entre la gente, debido a su incredulidad. Quería hacer para ellos en ese lugar precisamente lo que sabía que ellos necesitaban que hiciera, pero no pudo realizarlo porque la incredulidad le cerró el camino. El alfarero no puede modelar y dar forma para honra a lo que nunca ha sido colocado en sus manos. La vida cristiana es una entrega diaria, sumisión y continuo triunfo que gana renovadas victorias cada día. Esto es el crecimiento en Cristo, que da forma a la vida de acuerdo con el modelo divino (A fin de conocerle, p. 56).

Algunas pobres almas que, habiendo sido fascinadas por las palabras elocuentes de los maestros del espiritismo, se entregan a su influencia, más tarde descubren su carácter mortífero y quisieran renunciar a él y huir, pero no pueden. Satanás las retiene por su poder, y no quiere dejarlas en libertad. Él sabe que le pertenecen seguramente mientras se hallan bajo su dominio especial, pero que una vez libres de su poder, nunca las podría inducir a creer ya en el espiritismo, ni a colocarse tan directamente bajo su dominio. La única manera en que estas pobres almas pueden vencer a Satanás, consiste en discernir entre la pura verdad de la Biblia y las fábulas. Al reconocer las exigencias de la verdad, se sitúan donde pueden ser ayudadas. Debieran rogar a aquellos que han tenido experiencia religiosa, y tienen fe en las promesas de Dios, que intercedan en su favor ante el poderoso Libertador. Ello representará un conflicto reñido. Satanás reforzará su contingente de ángeles malos que han dominado a esas personas; pero si los santos de Dios, con profunda humildad, oran y ayunan, sus oraciones prevalecerán. Jesús comisionará a ángeles santos para resistir a Satanás, y este será ahuyentado y su poder sobre los afligidos, quebrantado (Testimonios para la iglesia, t. 1, pp. 307, 308).

Para todos hay esfuerzos, conflictos y abnegación. Nadie escapará de ellos. Debemos recorrer la senda que Jesús recorrió; puede significar lágrimas, pruebas, privaciones, pesar por el pecado, o procurar el dominio de los deseos depravados, del carácter desequilibrado y del temperamento violento. Se requiere un esfuerzo decidido para presentarnos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. Comprende a todo el ser. No hay lugar en la mente donde Satanás pueda dominar y realizar sus designios. El yo debe ser crucificado. Hay que realizar una consagración, una sumisión y un sacrificio tan intensos como si se quitara la sangre del corazón.

¿Os apenaría ser abofeteados, despreciados, escarnecidos y calumniados por el mundo? No debería apenaros, porque Jesús nos dijo lo que ocurriría. «Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros». Juan 15:18. El apóstol Pablo, el gran héroe de la fe, testifica: «Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse». Romanos 8:18 (That I May Know Him, p. 280; parcialmente en A fin de conocerle, p. 279).


Viernes 7 de marzo____________________________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:

Lee la sección titulada «El poder de Satanás» en las páginas 305 a 310 del libro Testimonios para la iglesia, tomo 1, de Elena G. de White.

«El hombre caído es el cautivo legítimo de Satanás. La misión de Cristo consistió en rescatarlo del poder de su gran adversario. El hombre se inclina por naturaleza a seguir las sugestiones de Satanás, y no puede resistir con éxito a un enemigo tan terrible, a menos que Cristo, el poderoso Conquistador, more en él, guíe sus deseos y lo fortalezca. Únicamente Dios puede limitar el poder de Satanás. Este va de aquí para allá por la Tierra, recorriéndola de un lado al otro. Ni por un solo instante está desprevenido, por temor a perder una oportunidad de destruir las almas. Es importante que los hijos de Dios entiendan esto a fin de poder evitar sus trampas.

«Satanás está preparando sus engaños, para que en su última campaña contra el pueblo de Dios este no entienda que se trata de él. “Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se transfigura en ángel de luz” (2 Cor. 11: 14). Mientras que algunas almas engañadas sostienen que él no existe, las está llevando cautivas y trabaja extensamente por su medio. Satanás conoce mejor que los hijos de Dios el poder que ellos pueden tener sobre él cuando su fuerza está en Cristo. Cuando el más débil creyente en la verdad solicita humildemente ayuda al poderoso Conquistador, confiando firmemente en Cristo, puede repeler con éxito a Satanás y toda su hueste. El Diablo es demasiado astuto para presentar abierta y audazmente sus tentaciones, porque entonces se despertarían las soñolientas energías del cristiano, y este confiaría en el poderoso Libertador. Pero se presenta inadvertido, y obra por engaño mediante los hijos de desobediencia que profesan la piedad» (Elena G. de White, Testimonios para la iglesia, t. 1, p. 305).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. ¿Qué significa ser «cautivo legítimo de Satanás»? ¿Que el diablo puede hacer lo que quiera con las personas? Si tu respuesta es negativa, ¿por qué no? ¿Cómo se relaciona esto con lo que podríamos llamar las «reglas de enfrentamiento» en el Conflicto Cósmico?
  2. ¿Por qué concedió Dios una jurisdicción a Satanás en el Conflicto Cósmico, aunque solo sea temporalmente? ¿Qué nos dice esto acerca del modo en que Dios trata de responder a las acusaciones de Satanás?
  3. ¿Cómo respondes a quienes, incluso dentro del cristianismo, niegan la existencia de Satanás como un ser real y personal? Aunque no podemos demostrar su existencia, ¿qué evidencias de ella puedes reunir para ayudar a quienes están engañados?