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Lección 6 – Dones espirituales · Escuela Sabática Maestros
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Lección 6 · 3er Trimestre 2026

Dones espirituales

Para el Sábado 8 de agosto de 2026
Lee para el estudio de esta semana

1 Corintios 12; Efesios 4: 11-13; 1 Corintios 13; 1 Pedro 4: 8-11; 1 Corintios 14: 27; Amós 3: 7.

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«Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis».
— 1 Corintios 14:1
Sábado 1 de agosto

Dones espirituales

Al igual que el cuerpo humano, la iglesia es una, pero tiene muchos miembros, cada uno con diferentes roles, funciones y dones. Empleados con amor, estos dones espirituales promueven un sentido de unidad que refleja el carácter del Dios trino.

Esta semana examinaremos 1 Corintios 12-14 y su enseñanza acerca de los dones espirituales. Esta sección forma parte de una unidad un poco más amplia, en la que Pablo aborda el comportamiento cristiano esperado en el ámbito religioso (1 Cor. 11-14). La principal preocupación de Pablo tiene que ver con el problema de las reuniones desordenadas. Su respuesta a este problema es que la iglesia es un todo cuyas partes tienen diferentes funciones que contribuyen a «la edificación del cuerpo de Cristo» (Efe. 4: 12). En resumen, Dios dio a la iglesia dones espirituales para promover la unidad a través de la diversidad.

Sin duda, Pablo sigue teniendo en mente el problema de las facciones abordado en los cuatro primeros capítulos de 1 Corintios, donde la respuesta a la falta de acuerdo entre los miembros de la iglesia es la unidad en Cristo. Ahora, desarrolla esa idea presentando su comprensión del papel de los dones espirituales. Según Pablo, la unidad en Cristo y en el Espíritu es el único medio de evitar las divisiones.

Espíritu de Profecía

Estudie esta escritura cuidadosamente. Dios no le ha dado a cada uno la misma línea de trabajo. Es su plan que haya unidad en la diversidad. Cuando se estudia y se sigue su plan, habrá muchos menos roces en el trabajo en la causa. "En un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, pero cada uno es esencial para la perfección de la obra" ver Romanos 12:4 y Efesios 4:12. "El cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo?" 1 Corintios 12:14-18.

"Vosotros sois pues el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas". 1 Corintios 12:27, 28.

El Señor desea que su iglesia respete cada don que ha otorgado a los diferentes miembros. Estemos en guardia, no vaya a ser que nuestra mente se fije en uno mismo, pensando que otras personas no pueden servir al Señor a menos que trabajen en las mismas líneas en las cuales trabajamos nosotros.

Nunca debe decir un obrero: "No quiero trabajar con uno así, porque no ve las cosas como yo las veo. Deseo trabajar con alguien que esté de acuerdo con todo lo que yo digo y que lleve a cabo todas mis ideas". La persona con la que el obrero rehúsa conectarse puede tener verdades que presentar que aun no han sido presentadas. Y debido a la negativa del obrero en aceptar la ayuda que provee el Señor, la obra queda desequilibrada.— Ser semejante a Jesús, 16 de marzo, p. 82


Los instrumentos del Señor son muchos. Pero todos los que se sienten inclinados a trabajar de acuerdo con los planes de Dios, están comprendidos en las palabras "porque… vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios". 1 Corintios 3:9. Los siervos de Dios deben avanzar de manera que no se pierda ni uno solo de los dones del Señor. Su voluntad debe estar completamente sometida a Dios, de manera que cuando llegue el momento establecido por él, su vara reverdezca. Nadie sabe exactamente qué rumbo tomará la obra, pero los siervos del Altísimo deben estar siempre dispuestos, en condiciones de comprender los procedimientos y la voluntad de su Jefe.— Cada día con Dios, 23 de enero, p. 29

Domingo 2 de agosto

Diversidad de dones

Pablo introduce un nuevo tema en 1 Corintios 12: 1 con la fórmula «acerca de». Los eruditos discuten si se refiere a los «dones espirituales» o a las «personas espirituales», ya que la expresión griega tōn pneumatikōn permite ambas interpretaciones. La traducción «dones espirituales» es preferible a la luz de 1 Corintios 12: 4, donde Pablo se refiere claramente a ellos. En 1 Corintios 12: 2-3, el apóstol señala que el primer don del Espíritu es la confesión audaz de que Jesús es el Señor. En los tiempos del Nuevo Testamento, llamar Señor a Jesús equivalía a decir que el César no lo era (Hech. 17: 7; ver también Juan 19: 12, 15). Esto era considerado un acto de sedición contra el poder imperial y, por lo tanto, se lo castigaba con la muerte.

Jesús y Pablo enfatizaron que la fe en Dios, incluso ante la persecución y la amenaza de muerte, es un don del Espíritu. En realidad, la fe es el más básico de los dones. No es, pues, de extrañar que ella ocupe el primer lugar en la lista de 1 Corintios 13: 13. El hecho de que la fe es un don espiritual queda claro en 1 Corintios 12: 9. Sin embargo, hay muchos otros dones. El hecho de que el Espíritu Santo distribuya los diferentes tipos de dones «a cada uno en particular como él quiere» (1 Cor. 12: 11) demuestra que todos ellos son necesarios.

Lee 1 Corintios 12: 1-6. ¿Cuál es el énfasis de este pasaje?
1 Corintios 12:1-6 — RV60 1 No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. 2 Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos. 3 Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. 4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.

La repetición de la palabra «diversos» en los versículos 4 y 5 enfatiza la multiplicidad de dones. Lo que Pablo denomina «dones espirituales» en 1 Corintios 12: 1 es desarrollado en los versículos 4-6 desde tres ángulos diferentes, a saber: «dones» (jarisma); «servicios», o «ministerios» (diakonia); y «actividades» (energēma). Aunque estas palabras tienen significados diferentes, es importante no establecer una distinción demasiado marcada entre ellas en vista del paralelismo existente en el pasaje. También es necesario tener en cuenta que los dones espirituales tienen el propósito de promover la unidad basada en el carácter trino de Dios (ver también Efe. 4: 8-11). El Espíritu concede dones a los creyentes, mientras que Dios da a estos la capacidad de servir a Cristo en la comunidad de creyentes merced a esos dones (1 Cor. 12: 5-6). Cada cristiano recibe dones en particular (1 Cor. 12: 11), pero todos ellos deben beneficiar a la comunidad de creyentes como conjunto.

Nota nuevamente el énfasis de Pablo en la unidad. ¿Por qué es tan importante para la iglesia?
Espíritu de Profecía

Los talentos que Dios ha confiado a su iglesia representan especialmente los dones y bendiciones impartidos por el Espíritu Santo. "Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere". 1 Corintios 12:8-11.

En toda la organización divina, no hay nada más hermoso que el plan de darles a los hombres y las mujeres diversidad de dones. La iglesia es su jardín adornado con gran variedad de árboles, plantas y flores. Él no espera que el hisopo adquiera las proporciones de un cedro, ni que un olivo alcance la altura de la majestuosa palmera. Muchos han recibido solo una limitada educación religiosa e intelectual, pero Dios tiene una tarea para que estas personas la realicen, si trabajan humildemente, confiando en él…

Dones diferentes son impartidos a diferentes personas, para que los obreros sientan la necesidad unos de otros. Dios los otorga para que sean empleados en su servicio; no para glorificar a su poseedor, ni para elevar al hombre, sino para exaltar al Redentor del mundo. Deben ser utilizados para el bien de toda la humanidad, para representar la verdad, y no con el fin de testificar una falsedad… En cada palabra y acción se revelará bondad y amor; y cuando cada obrero ocupe fielmente el lugar que le corresponde, será respondida la oración de Cristo pidiendo la unidad de sus seguidores, y el mundo conocerá que estos son sus discípulos.— Recibiréis poder, 1o de julio, p. 193


Cuando se realice el juicio y se abran los libros, muchos se sorprenderán por la evaluación del carácter que Dios hace. Se darán cuenta de que él no mira como el hombre lo hace; que su juicio no es como el de los hombres. Lee el corazón. Conoce los motivos que impulsan las acciones, y reconoce y ensalza cada esfuerzo fiel hecho en su honor. El Señor utiliza diversos dones en su obra. Que ningún obrero piense que sus talentos son superiores a los de otro. Permitan que Dios sea el juez. Él prueba y aprueba a sus siervos, y hace una evaluación justa de sus habilidades. Él ha puesto en la iglesia una variedad de dones como para afrontar todas las necesidades de la diversidad de mentes con las cuales sus obreros entrarán en contacto.

El Señor ha dado a cada hombre su tarea, y cada creyente ha de hacer la obra que el Señor le dio. No todos tienen los mismos dones o disposición. Sin embargo, todos necesitan sentir diariamente el poder convertidor del Espíritu Santo a fin de llevar mucho fruto para el Señor. No es el que predica el evangelio quien provee la eficiencia que trae éxito a sus esfuerzos. Es el Obrero invisible que está detrás del ministro quien convence y convierte a las personas.— Recibiréis poder, 20 de julio, p. 212

Lunes 3 de agosto

Unidad en la diversidad

El lenguaje de la unidad introducido en 1 Corintios 12: 4-6 («el Espíritu es el mismo», «el Señor es el mismo» y «Dios es el mismo») es desarrollado en el resto de 1 Corintios 12. Esto resulta evidente por el uso que hace Pablo de expresiones como «el mismo Espíritu» (1 Cor. 12: 11), «el cuerpo es uno» (1 Cor. 12: 12), «un solo cuerpo» (1 Cor. 12: 12-13, 20), «un Espíritu» y «un mismo Espíritu» (1 Cor. 12: 13), «los miembros se preocupen los unos por los otros» (1 Cor. 12: 25).

Junto con el concepto de unidad, Pablo destaca la diversidad de miembros en el cuerpo de Cristo a través de expresiones como «muchos miembros» (1 Cor. 12: 12, 20), «fuimos todos bautizados» (1 Cor. 12: 13), «el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos» (1 Cor. 12: 14), «todo el cuerpo» (1 Cor. 12: 17), «cada miembro en el cuerpo» (1 Cor. 12: 18), «miembros del cuerpo» (1 Cor. 12: 22-23), «todos los miembros» (1 Cor. 12: 26). Este énfasis tanto en la unidad como en la diversidad indica que los dones espirituales tienen como objetivo promover la unidad a través de la diversidad.

Esta unidad en medio de la diversidad debe reflejar el carácter de Dios. El Padre es una persona, el Hijo es otra persona y el Espíritu Santo es otra. Los tres conservan su individualidad mientras trabajan juntos para edificar a la iglesia y darle poder para cumplir la misión (1 Cor. 12: 4-6; Efe. 4: 11-13).

Lee 1 Corintios 12: 12–31. ¿Por qué la analogía de un cuerpo con muchas partes es apropiada para representar a la iglesia y a sus miembros?
1 Corintios 12:12-31 — RV60 12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. 13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu. 14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. 15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? 16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? 17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? 18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. 19 Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? 20 Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. 21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. 22 Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; 23 y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a estos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro. 24 Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, 25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. 26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. 27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. 28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 29 ¿Son todos apóstoles?, ¿son todos profetas?, ¿todos maestros?, ¿hacen todos milagros? 30 ¿Tienen todos dones de sanidad?, ¿hablan todos lenguas?, ¿interpretan todos? 31 Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente.

Una idea central en 1 Corintios 12 es que, aunque los miembros del cuerpo son individualmente muy diferentes entre sí (1 Cor. 12: 15-20), todos dependen unos de otros (1 Cor. 12: 21-26). Los pies dependen de los ojos para ver por dónde deben caminar; a su vez, los ojos no pueden tocar nada; solo las manos pueden hacerlo. Además, la idea de que algunos miembros son más débiles (1 Cor. 12: 22) o menos honrosos (1 Cor. 12: 23) que otros es solo una impresión, ya que todos son necesarios (1 Cor. 12: 22).

Desgraciadamente, existía entre los corintios la tendencia a valorar algunos dones y descuidar otros. Para evitar que cometieran este error, Pablo dirigió la atención de ellos al amor, el cual es «un camino aún más excelente» (1 Cor. 12: 31). En otras palabras, cualquier don resulta agradable para Dios si es empleado con sabiduría y amor.

Lee las listas de dones en 1 Corintios 12: 8-10, 28, Romanos 12: 6-8 y Efesios 4: 11. ¿Cuál es tu don? ¿Cómo puedes utilizarlo para edificar el cuerpo de Cristo?
1 Corintios 12:8-10 — RV60 8 Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; 9 a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.
1 Corintios 12:28 — RV60 28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.
Romanos 12:6-8 — RV60 6 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7 o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.
Efesios 4:11 — RV60 11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,
Espíritu de Profecía

Pablo ruega a los efesios que conserven la unidad y el amor… Las divisiones que haya en la iglesia deshonran la religión de Cristo delante del mundo, y dan a los enemigos de la verdad ocasión de justificar su conducta.

La unión de los creyentes con Cristo resultará naturalmente en la unión de los unos con los otros, el vínculo más resistente de la tierra. Somos uno con Cristo, así como Cristo es uno con el Padre. Los cristianos son los pámpanos, y solo pámpanos, en la Vid viviente… Nuestra vida debe proceder de la cepa. Únicamente como resultado de una unión personal con Cristo, de una comunión con él día tras día y hora tras hora, podemos llevar los frutos del Espíritu Santo… Nuestro crecimiento en la gracia, nuestra alegría, nuestra utilidad, todo depende de nuestra unión con Cristo y del grado de fe que tengamos en él.

La palabra y el espíritu de la verdad morando en el corazón nos separarán del mundo. Los inmutables principios de la verdad y del amor vincularán los corazones y la fuerza de la unión estará de acuerdo con la medida de la gracia y de la verdad que se disfrute.

La vid tiene muchos pámpanos, sin embargo, aunque todos son diferentes, no pelean entre sí. Hay unidad en la diversidad. Todos los pámpanos obtienen su alimento de la misma fuente. Esta es una ilustración de la unidad que debe existir entre los seguidores de Cristo. En los diferentes tipos de trabajo que realizan deben tener una sola Cabeza. El mismo Espíritu, de distintas maneras, obra por medio de ellos. Hay acción armoniosa, aunque los dones difieran… Dios llama a cada uno… a hacer el trabajo señalado de acuerdo con la capacidad que se le ha dado.

Hay un carácter que debemos mantener, pero es el de Cristo. Si tenemos el carácter de Cristo, podemos trabajar juntos en su obra. El Cristo que esté en nosotros responderá al Cristo que esté en nuestros hermanos, y el Espíritu Santo consagrará esa unión de sentimientos y de acción que atestigua al mundo que somos hijos de Dios…

Lo que el mundo necesita es ver este milagro: los corazones de los hijos de Dios ligados unos a otros por el amor cristiano.— God’s Amazing Grace, p. 211; parcialmente en La maravillosa gracia de Dios, 22 de julio, p. 211


The unity that exists between Christ and His disciples does not destroy the personality of either. In mind, in purpose, in character, they are one, but not in person. By partaking of the Spirit of God, conforming to the law of God, man becomes a partaker of the divine nature. Christ brings His disciples into a living union with Himself and with the Father. Through the working of the Holy Spirit upon the human mind, man is made complete in Christ Jesus. Unity with Christ establishes a bond of unity with one another. This unity is the most convincing proof to the world of the majesty and virtue of Christ, and of His power to take away sin.— Dios nos cuida, p. 37

Martes 4 de agosto

«Un camino más excelente»

«El amor no es un don entre muchos; es el medio a través del cual todos los dones alcanzan su propósito final» (Carl P. Cosaert, «1 Corintios», Comentario bíblico Andrews [Doral, FL: IADPA, 2024], t. 2, p. 543).

Lee 1 Corintios 13: 1-7 y 1 Pedro 4: 8-11. ¿Cuál es el papel del amor en lo que respecta a los dones espirituales?
1 Corintios 13:1-7 — RV60 1 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. 4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
1 Pedro 4:8-11 — RV60 8 Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. 9 Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. 10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11 Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

El capítulo 13 de 1 Corintios enseña que los dones espirituales solo pueden ser usados adecuadamente mediante el amor. Pablo inicia este capítulo aludiendo a los dones mencionados en el capítulo previo para enfatizar que carecen de valor si no están motivados por el amor. Por lo tanto, el conocimiento (1 Cor. 12: 8) y la fe (1 Cor. 12: 9), incluso una fe «que trasladara los montes» (1 Cor. 13: 2), no son nada sin amor (1 Cor. 13: 2). Sin amor, la capacidad de hablar en lenguas (1 Cor. 12: 10, 28, 30) se reduce simplemente a «un metal que resuena o un platillo que hace ruido» (1 Cor. 13: 1, NVI). Del mismo modo, incluso el importante don de la profecía no es nada sin amor (1 Cor. 13: 2).

En 1 Corintios 13: 4-7, Pablo se enfoca en definir el amor genuino diciendo en qué consiste; es decir, qué hace y qué no hace. Los verbos que eligió para caracterizar el amor indican que este no es tanto algo que sentimos como algo que practicamos. En tal sentido, él dice que el amor (1) es paciente (NVI); (2) bondadoso (NVI); (3) se regocija con la verdad (NVI); (4) todo lo sufre o disculpa (NVI); (5) todo lo cree; (6) todo lo espera; (7) todo lo soporta. Por el contrario, el amor (1) no siente envidia; (2) no es jactancioso; (3) no es presumido ni orgulloso (NVI); (4) no se comporta con rudeza (NVI); (5) no busca lo suyo (no es egoísta, NVI); (6) no se irrita fácilmente; (7) no guarda rencor; (8) no se deleita en la maldad o injusticia (NVI). Este total de 15 verbos proporciona una guía sólida para el comportamiento adecuado en la práctica de los dones. Cabe destacar que esta discusión acerca de la verdadera naturaleza del amor se encuentra precisamente entre 1 Corintios 12 y 14, donde Pablo aborda el conflicto relacionado con los dones espirituales. De hecho, el amor es la clave para el uso sabio de ellos y es colocado junto a la fe y la esperanza, «pero el mayor es el amor» (1 Cor. 13: 13).

¿Por qué el amor es tan importante respecto de la fe? ¿Qué mejor manera de experimentar la realidad del amor de Dios que reflejarlo, por su gracia y mediante la oración, en nuestra relación con los demás?
Espíritu de Profecía

Estoy velando y esperando el regreso del Señor. No solamente tengo que esperar, velar y orar sino que también debo trabajar con la mayor diligencia. Todas las acciones de nuestra vida, nuestras transacciones comerciales con nuestros prójimos, deben ser regidas por la ley de Dios, y bajo ninguna circunstancia debemos apartarnos de la verdad y la justicia en nuestro trato con los demás. El Señor no tolerará los pecados de ningún hombre que agravie a su prójimo. Con los rostros vueltos hacia el cielo, elevando nuestras peticiones a Dios, desarrollando un amor desinteresado por nuestros prójimos a causa de nuestro supremo amor a Cristo Jesús, quien los compró con su propia sangre, es como nos elevamos por encima de las tentaciones más gravosas y sutiles. En la humilde dependencia de Dios están nuestra seguridad y poder. "Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza". Véase Salmos 62:5; 43:5 …

En todas las circunstancias debemos tratar a aquellos con quienes nos relacionamos, que son de condición humilde, con gran deferencia y respeto, porque tienen muy poco de lo que hace feliz la vida, y porque necesitan ayuda. Las almas son demasiado preciosas como para ser tratadas en forma descuidada. Son la posesión adquirida de Dios. Aquellos a quienes pasamos por alto como inferiores. el Señor los colocará en posiciones elevadas si confían en él.

La gracia de Dios alcanza a los hombres tales como son, y actúa como agente educador usando todos los principios de los cuales depende una educación multifacética. La influencia constante de la gracia de Dios adiestra al alma de acuerdo con los métodos de Cristo, obrando sobre cada pasión impetuosa, sobre todo rasgo de carácter defectuoso, mediante la influencia modeladora del Espíritu de Cristo, hasta que un nuevo poder motivador llegue a ser impulsado por el Espíritu Santo de Dios, de acuerdo a la semejanza del modelo divino.

Nunca olvide que los pensamientos se traducen en acciones. Las acciones repetidas forman los hábitos, y los hábitos forman el carácter. Por lo tanto, si se presta atención a las cosas pequeñas no hay razón para temer que las cosas grandes lleguen a mancharse y corromperse.

La Biblia debe ser la regla de conducta de la vida. Resulta pasmoso a los ojos del universo que los hombres que enseñan la Palabra no siempre practiquen la verdad. Pocos comprenden qué significa ser completos en Cristo Jesús, la voluntad revelada de Dios. Su Palabra no resulta deshonrada cuando se la introduce en la vida práctica para formar hábitos que desarrollarán el carácter.— Alza tus ojos, 16 de marzo, p. 87

Miércoles 5 de agosto

El don de lenguas

¿Qué podemos decir del don de lenguas? En consonancia con la manifestación del don en otras partes de la Biblia (Mar. 16: 17; Hech. 2: 1-13; 10: 44-48; 19: 6), el don de lenguas en 1 Corintios es probablemente la capacidad otorgada por el Espíritu para hablar en idiomas diferentes del propio.

Pablo incluye el don de lenguas en la lista de 1 Corintios 12: 8-10 (ver también 1 Cor. 12: 28, 30; 13: 1, 8) y también se refiere a él repetidamente en 1 Corintios 14. De hecho, la palabra griega glōssa («lengua», o «idioma») aparece más de veinte veces en 1 Corintios 12-14, quince de ellas en el capítulo 14. Además de estas, la palabra griega heteroglōssos («otra lengua») también aparece en 1 Corintios 14: 21. Este gran número de referencias al don de lenguas sugiere que el asunto era de especial interés para Pablo. El mal uso y el abuso de este don por parte de la iglesia de Corinto causaron desorden y confusión en el culto público (1 Cor. 14: 23, 27, 33, 40).

Lee 1 Corintios 14: 5, 13, 26-27 y 1 Corintios 12: 10 y 30. ¿Qué instrucción particular dio Pablo con respecto al don de lenguas?
1 Corintios 14:5 — RV60 5 Así que, quisiera que todos vosotros hablaseis en lenguas, pero más que profetizaseis; porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación.
1 Corintios 14:13 — RV60 13 Por lo cual, el que habla en lengua extraña, pida en oración poder interpretarla.
1 Corintios 14:26-27 — RV60 26 ¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación. 27 Si habla alguno en lengua extraña, sea esto por dos, o a lo más tres, y por turno; y uno interprete.
1 Corintios 12:10 — RV60 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.
1 Corintios 12:30 — RV60 30 ¿Tienen todos dones de sanidad?, ¿hablan todos lenguas?, ¿interpretan todos?

La razón por la que el don de hablar en lenguas debe ir acompañado del don de interpretarlas es que ellas deben resultar comprensibles (1 Cor. 14: 9); de lo contrario, no hay beneficio alguno en ese don (1 Cor. 14: 6). Esto explica por qué Pablo puso tanto énfasis en la interpretación y la comprensión. Obviamente, no está criticando el don de lenguas en sí, sino (como veremos mañana) la importancia excesiva que los corintios le atribuían, lo que llevaba a descuidar el don de profecía.

En este punto, es importante señalar que, aunque Pablo deseaba que todos los corintios pudieran hablar lenguas extranjeras (1 Cor. 14: 5), no esperaba que eso sucediera (1 Cor. 12: 10). Por lo tanto, la idea de que «todos deben hablar en lenguas antes de reclamar el bautismo en el Espíritu Santo es una perversión de la enseñanza de Pablo en 1 Corintios 12 y 14» (George E. Rice, «Dones espirituales», Tratado de teología adventista del séptimo día [Florida: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2009], p. 697).

¿Hay personas en tu iglesia que hablan otros idiomas? ¿Cómo pueden usar esta habilidad para alcanzar a otras personas para Cristo? ¿Cómo puede este hecho ayudarnos a comprender la verdadera naturaleza de las lenguas a las que se refiere Pablo?
Espíritu de Profecía

"Y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen". Hechos 2:3, 4. El Espíritu Santo, asumiendo la forma de lenguas de fuego, descansó sobre los que estaban congregados. Esto era un emblema del don entonces concedido a los discípulos, que los habilitaba para hablar con facilidad idiomas antes desconocidos para ellos. La apariencia de fuego significaba el celo ferviente con que los apóstoles iban a trabajar, y el poder que iba a acompañar su obra.

"Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo". Hechos 2:5. Durante la dispersión, los judíos habían sido esparcidos por casi todos los lugares del mundo habitado, y en su destierro habían aprendido a hablar varios idiomas. Muchos de esos judíos estaban en esa ocasión en Jerusalén, asistiendo a las festividades religiosas que se celebraban. Toda lengua conocida estaba representada por la multitud allí reunida. Esta diversidad de idiomas hubiera sido un gran obstáculo para la proclamación del evangelio; por lo tanto, Dios suplió de una manera milagrosa la deficiencia de los apóstoles. El Espíritu Santo hizo por ellos lo que los discípulos no hubieran podido llevar a cabo en todo el curso de su vida. Ellos podían ahora proclamar las verdades del evangelio extensamente, pues hablaban con corrección los idiomas de aquellos por quienes trabajaban.

Este don milagroso era una evidencia poderosa para el mundo de que la comisión de ellos llevaba el sello del cielo. De allí en adelante, el habla de los discípulos fue pura, sencilla y correcta, ya hablaran en su idioma nativo o en idioma extranjero.— Recibiréis poder, 14 de julio, p. 206


Algunos de ellos hablan mucho acerca de los dones, y a menudo causan mucha ansiedad. Se entregan a emociones turbulentas y excitantes y producen sonidos ininteligibles que ellos llaman el don de lenguas. Cierta clase de personas parecen quedar encantadas con estas extrañas manifestaciones. Un espíritu raro conduce a esta gente. Están listos para aplastar y pasar por sobre cualquiera que los reprenda. El Espíritu de Dios no está en esa actitud y tampoco ayuda a tales obreros. Tienen otro espíritu, y sin embargo, dichos predicadores logran éxito con ese tipo de personas. Esto aumentará grandemente el trabajo de los siervos a quienes Dios enviará, y que están calificados para presentar el sábado y los dones de manera apropiada a la gente, y cuya influencia y ejemplo son dignos de imitar.

La verdad debería ser presentada de una forma que la haga atractiva a las mentes inteligentes. No somos comprendidos como pueblo, sino que nos consideran como pobres, de mente débil, baja y degradada. Por esto, cuán importante es que en todos los que enseñan, y cuantos crean la verdad, sean muy evidentes los efectos de una influencia santificadora, y que sus vidas nobles y consecuentes muestren a los no creyentes que ellos han sido engañados con respecto a este pueblo. Cuán grande es la importancia de que se elimine de la causa de la verdad todo lo que parezca una excitación falsa y fanática; que la verdad se levante sobre sus propios méritos y revele su verdadera pureza y carácter exaltado.— Recibiréis poder, 15 de julio, p. 207

Jueves 6 de agosto

El don de profecía

El don de profecía ocupa un lugar destacado en la discusión de Pablo acerca de los dones espirituales. Curiosamente, este don suele ser mencionado antes que el de lenguas (1 Cor. 12: 10, 28; 13: 8), el cual aparece primero en algunas ocasiones solo para enfatizar su importancia relativa en comparación con el de profecía (1 Cor. 14: 4-6, 22).

Lee Efesios 4: 11-13 y 1 Corintios 14: 3-4. ¿Qué dicen estos pasajes acerca del propósito de los dones espirituales en general y del don de profecía en particular?
Efesios 4:11-13 — RV60 11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
1 Corintios 14:3-4 — RV60 3 Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación. 4 El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia.

El don de profecía tiene como objetivo edificar, exhortar y consolar (1 Cor. 14: 3; comparar con Hech. 15: 32). Esto sugiere que la profecía no se refiere tanto a predecir el futuro como a la manera apropiada de vivir en el presente. El verbo griego profēteuō puede significar «decir algo por adelantado» o «decir algo en nombre de otra persona». El primer sentido se observa en Hechos 2: 29-31 (comparar con Amós 3: 7), donde la idea de que David es un profeta se explica como la acción de «ver de antemano», o prever. El segundo sentido se advierte en Hechos 15: 32, donde Judas y Silas son identificados como profetas. Sin embargo, su «profecía» consistía en consolar y confirmar «a los hermanos con abundancia de palabra».

Efesios 4: 11-13 señala que los dones espirituales no cesarían en la era apostólica, sino que estarían presentes hasta el fin (Hech. 2: 39). Sin embargo, si alguien afirma ser profeta, debe ser evaluado según las Escrituras. En términos generales, deben cumplirse cuatro reglas. Primero, las profecías o predicciones anunciadas por la persona deben cumplirse (Deut. 18: 22; Jer. 28: 8-9). Segundo, el mensaje debe concordar o estar en armonía con el de los profetas anteriores (Deut. 13: 1-3; Isa. 8: 20). Tercero, la vida o conducta de la persona debe demostrar un compromiso con Cristo (1 Juan 4: 1-3). Cuarto, Jesús dijo que los falsos profetas serían reconocidos por sus frutos (Mat. 7: 15-20). Esto también se aplica a los verdaderos profetas.

El libro de Apocalipsis indica que el don de profecía es una característica distintiva de la iglesia remanente (Apoc. 12: 17; 19: 10). Como adventistas del séptimo día, creemos que este don fue otorgado a Elena G. de White y que se pone de manifiesto en sus escritos.

¿Cuáles son las razones que tenemos para creer en el don profético de Elena G. de White? ¿Qué preguntas quedan acerca de su papel y autoridad?
Espíritu de Profecía

La verdad, para que ejerza una influencia genuina en el corazón humano, debe ser reconocida delante del universo celestial, delante de los mundos que no han caído y delante de los hombres. Que nadie tenga la idea de que a hurtadillas puede realizar su propia salvación, o recibir la bendición espiritual más pequeña que ofrece el evangelio. El Señor pide una confesión valiente y abierta. "Vosotros sois mis testigos, dice Jehová". Isaías 43:10. Ninguna cosa puede ganarse efectivamente en el progreso del conocimiento de Dios y nuestro Salvador Jesucristo hasta que el creyente que anhela la excelencia cristiana del carácter, se convierta en lo que Dios se ha propuesto: un espectáculo para el mundo, los ángeles y los hombres, en una ciudad puesta en una colina donde no se puede ocultar…

Cuando se colocan los pies sobre la sólida Roca, Jesucristo, como el fundamento, se recibe una dotación de poder de la Fuente de todo conocimiento, toda sabiduría y eficacia espiritual, para que todos sepan a qué grupo pertenece: al de los que guardan los mandamientos o al de los que los transgreden. La bandera del Príncipe Emanuel, que ondea sobre su cabeza, no dejará de aclarar cualquier duda y de hacer comprender a todos que guardamos los mandamientos de Dios y tenemos el testimonio de Jesucristo. El amor de Jesús posee un poder constreñidor.— A fin de conocerle, 27 de julio, p. 214


Nadie necesita sentir que es demasiado humillante… presentarse ante el trono de la gracia en busca de más provisiones. Las puertas del templo deben abrirse. El templo del alma debe ser purificado de toda contaminación moral, los altares del sacrificio deben aprestarse, el egoísmo debe ser extirpado del alma, los ídolos sacrificados…

Se nos ha llamado frecuentemente la atención a casos de jóvenes que han sido confundidos por los maestros y los ministros de la Palabra en las iglesias, porque hay quienes hacen como hizo la nación judía: "enseñando como doctrina mandamientos de hombre". Toman la Biblia globalmente como la Palabra de Dios, pero no creen que todo en ella es inspirado. Un sabio cuestiona algunas porciones de ella y algún otro, supuestamente bueno, cuestiona otro libro, y así la incredulidad se introduce furtivamente en las mentes de los jóvenes. Muy pronto se debilita el conocimiento de la verdad y su fe se confunde. No saben qué creer…

Vivir de acuerdo con la verdad bíblica proporciona una tendencia directa y poderosa a la expansión y el crecimiento. Cada virtud se vigoriza en la medida en que se la ejercita. Es la prueba dolorosa la que nos aparta de las engañosas influencias mundanas A cada paso vemos obstáculos que presenta Satanás, y tenemos que luchar contra dificultades, pero se gana en experiencia al tener que presionar contra estas barreras. Entonces se abre el camino, y desde el cielo se presentan motivaciones frescas; la fe se confirma al contemplar a Cristo.

Los atractivos de Cristo satisfacen plenamente, y mediante él obtenemos nuestro título de propiedad a una herencia incorruptible e incontaminada. Su gracia es suficiente. La simpatía y el amor de Jesús suplican, instándonos a seguir en sus pasos, para conocer al Señor hasta que conozcamos su salida, preparada como la aurora.— Alza tus ojos, 22 de diciembre, p. 370

Viernes 7 de agosto

Para estudiar y meditar

Lee, de Roswell F. Cottrell, «Introducción», en Primeros escritos (pp. 175-183), de Elena G. de White.
Espíritu de Profecía

Que los hombres salgan a trabajar confiando en el Señor, y él irá con ellos convenciendo y convirtiendo almas. Un obrero puede ser un buen orador, otro un buen escritor, otro puede tener el don de la oración sincera y ferviente, otro el don del canto. Otro puede tener un poder especial para explicar la Palabra de Dios con claridad. Cada don se convertirá en un poder para Dios porque él coopera con el obrero. Dios da a uno la palabra de sabiduría, a otro conocimiento, a otro fe. Pero todos deben trabajar bajo la misma autoridad. La diversidad de dones conduce a una diversidad de operaciones, "pero Dios, que efectúa todas las cosas en todos, es el mismo" (1 Cor. 12: 6).

Que nadie menosprecie los dones supuestamente menores. Que todos se pongan a trabajar. Que nadie cruce los brazos con incredulidad porque piensa que no puede hacer obras poderosas. Dejen de mirarse a sí mismos. Miren a su Líder. Con mansedumbre, sinceridad y amor, hagan lo que puedan.— Elena G. de White, «Depending on Christ», Review and Herald, 12 de abril de 1906, p. 8


Todos necesitamos la ayuda que podemos recibir de otros. Dios obrará en otras mentes además de las nuestras. Los diversos dones entregados a diferentes individuos deben combinarse para "perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo" (Efe. 4: 12). [...]

Siempre habrá obstáculos delante de nosotros, pero hemos de seguir a nuestro Líder y enfrentar nuestras dificultades en forma unida, tomados de la mano.— Elena G. de White, Alza tus ojos, p. 139

Preguntas para dialogar
  • 1Reflexiona acerca del don de profecía. ¿Por qué es más importante que el de lenguas si estas no son interpretadas? Si es necesario, lee nuevamente 1 Corintios 14 para recordar los argumentos de Pablo.
  • 2Habla en la clase acerca de la vida y el ministerio de Elena G. de White y de por qué nuestra iglesia cree que ella fue realmente una manifestación genuina del don de profecía. ¿Qué grandes bendiciones recibe la iglesia gracias a este don? ¿Cuáles son los desafíos para utilizar mejor este don?
  • 3Piensa en varias personas que te aman. ¿Cómo sabes que su amor para contigo es verdadero? ¿Qué te dice esto acerca de por qué Pablo habló tanto del amor en su discusión sobre los dones espirituales?
  • 4Por muy importante que sea el amor, ¿por qué no debe ser el único criterio para juzgar si alguien dice la verdad y es digno de ser escuchado?
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