Escuela Sabatica Para Maestros

Material Auxiliar Para Maestros de Escuela Sabatica


38 comentarios >


Este es un estudio libre para toda persona que lo desee usar, compartir ó distribuir. Es una cortesía de SevenDay Radio y su servidor, Tony García. Cualquier pregunta ó comentario por favor escriba a *elhermanotony@gmail.com* Este documento es subido a la red los días Sábados  por la tarde, alrededor de las 3 de la tarde hora del este de los Estados Unidos de Norte América.

Toda información dada en éste documento es tomada de la vastedad de libros que la Iglesia Adventista del 7mo Día tiene disponible gratuitamente para el público en general, en Ingles y Español. A éste documento también se le agrega otras informaciones de otros libros, que también se encuentran disponible gratuitamente en el Internet para el uso del  público en general.

Aquí no le estamos presentando una nueva luz, nuestro trabajo es sencillamente recopilar información, y presentarla en un lenguaje sencillo y entendible,  para que se le haga mas fácil al maestro de Escuela Sabática comprender y prepararse mejor, para impartir la lección de Escuela Sabática.

Estudio de Escuela Sabática para los siguientes años

2017:

1er Trimestre: “El Espíritu Santo y la Espiritualidad”
2do Trimestre: “1ra y 2da de Pedro”
3er Trimestre: “El Evangelio en Gálatas”
4to Trimestre: “Romanos”

2018:

1er Trimestre: “Mayordomía”
2do Trimestre: “Preparación para los Días Finales”
3er Trimestre: “El libro de los Hechos”
4to Trimestre: “Unidad en Cristo”

2019:

1er Trimestre: “Apocalipsis”
2do Trimestre: “La Familia/Santidad del Matrimonio”
3er Trimestre: “Esdras/Nehemías”
4to Trimestre: “Justicia Social”

2020:

1er Trimestre: “Daniel”
2do Trimestre: “Don del Ministerio y Misiones/Participación Total de la Membresía (PTM)”
3er Trimestre: “Romanos”
4to Trimestre: “Como Interpretar las Escrituras”

2021:

1er Trimestre: “Educación”
2do Trimestre: “Descanso en Cristo”
3er Trimestre: “Juan”
4to Trimestre: “Es Estado de los Muertos”

2022:

 

 

 

 

Recordamos a los hermanos que ésta información está sujeta a cambios.

INVITAMOS A NUESTROS LECTORES A SUSCRIBIRSE A NUESTRO ESTUDIO SEMANAL. PARA HACERLO, POR FAVOR USAR LA BARRA QUE DICE “SEGUIR”; EL SISTEMA AUTOMÁTICO LE MANDARA EL ESTUDIO A SU DIRECCIÓN DE CORREO EN EL PRECISO MOMENTO EN QUE NOSOTROS PUBLIQUEMOS EL ESTUDIO SEMANAL.  

SI SE LE DIFICULTA INSCRIBIRSE EN EL SISTEMA AUTOMÁTICO POR FAVOR ESCRIBANOS A: ELHERMANOTONY@GMAIL.COM DEJE LA DIRECCIÓN DE SU E-MAIL Y NOSOTROS LO INSCRIBIREMOS.

LA PAGINA TAMBIÉN ESTA DISPONIBLE EN FACEBOOK,  POR FAVOR BUSQUE: ESCUELA SABÁTICA MAESTROS Y SOLICITE HACERSE AMIGO O SEGUIDOR, Y USTED PODRÁ VER LA PAGINA CADA VEZ QUE LA PUBLIQUEMOS.

SI DESEA VER LAS LECCIONES DE LOS TRIMESTRES PASADOS, BÚSQUENOS EN LA SIGUIENTE DIRECCIÓN:               

* WWW.ESCUELASABATICAMAESTROS.COM



1 comentario

LECCIÓN 9 – EL ESPÍRITU SANTO Y LA IGLESIA – PARA EL 4 DE MARZO DE 2017



** SI NECESITA ESTE DOCUMENTO EN FORMATO PDF, POR FAVOR HAGA UN CLICK AQUÍ MISMO SOBRE ESTE ANUNCIO Y LUEGO DESCARGUELO EN SU TELÉFONO, TABLETA, O COMPUTADORA. **


Si usted desea dejar su comentario, por favor vaya al final de ésta página, y allí encontrará el lugar para hacerlo. Si usted hace una pregunta, se le responderá por el mismo medio, en la misma lección donde usted deje su pregunta.


Image result for holy ghost and church

Autor Desconocido


Los pensamientos pertenecientes a “Escuela Sabática para Maestros” no representan la postura oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día local, regional o mundial. Este es el trabajo,  esfuerzo y pensamiento de un hermano laico de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, cuyo principal objetivo es proveer extra información a la Lección de Escuela Sabática, para que le sea de ayuda al maestro para poder entender y explicar de una manera mas clara y nutrida la lección de Escuela Sabática. Tratamos de no presentar temas controversia-les, ni polémicos y evitamos las ideas que promueven el fanatismo y el extremismo en nuestra iglesia. Si nuestro comentario no es de su ayuda o de su agrado, le pedimos por favor, que sencillamente lo descarte. Cualquier comentario, pregunta o sugerencia, por favor escriba a elhermanotony@gmail.com


Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 9: Para el 4 de marzo de 2017

EL ESPÍRITU SANTO Y LA IGLESIA

Sábado 25 de febrero__________________________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Efesios 1:22, 23; 1 Corintios 12:13; Romanos 6:3-7; Hechos 17:11; Efesios 4:5, 6; Hechos 2:4-11.

PARA MEMORIZAR:

“Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un Señor, una fe, un bautismo” (Efe. 4:3-5).

A VECES PENSAMOS EN EL ESPÍRITU SANTO obrando únicamente en el ámbito individual y en la vida de cada creyente de forma personal. Pero esta obra individual es el fundamento de la comunidad espiritual. El Espíritu Santo es el responsable final de la existencia de la iglesia de Cristo.

A menudo nos vemos tentados a pensar que la iglesia existe y crece gracias a nuestras diversas actividades evangelizadoras y misioneras. Sí, Dios desea lograr sus planes gloriosos para la iglesia, y hacerlo con nuestra ayuda. Pero la verdadera razón de ser de la iglesia no yace en lo que hacemos; tampoco es el resultado de nuestra organización eficiente y administración eficaz, por más importantes que sean. La iglesia existe gracias a lo que Dios ya ha hecho y continúa haciendo por nosotros por medio del Espíritu Santo. Es el Espíritu Santo el que crea una comunidad espiritual y de compañerismo que tiene la Palabra escrita de Dios, inspirada por el mismo Espíritu, como su autoridad de fe y práctica. La Biblia inspirada por el Espíritu es el fundamento para la unidad teológica de la iglesia. Sin la obra del Espíritu, la iglesia no existiría y no podría continuar cumpliendo su misión unida.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Si los que profesan pertenecer a Dios recibiesen la luz tal cual brilla sobre ellos al dimanar de su Palabra, alcanzarían esa unidad por la cual oró Cristo y que el apóstol describe como “la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz”. “Hay —dice— un mismo cuerpo, y un mismo espíritu, así como fuisteis llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; un mismo Señor, una misma fe, un mismo bautismo” (Efesios 4:3-5).

Tales fueron los resultados benditos experimentados por los que aceptaron el mensaje del advenimiento. Provenían de diferentes denominaciones, y sus barreras confesionales cayeron al suelo; los credos opuestos se hicieron añicos; la esperanza antibíblica de un milenio temporal fue abandonada, las ideas erróneas sobre el segundo advenimiento fueron enmendadas, el orgullo y la conformidad con el mundo fueron extirpados; los agravios fueron reparados; los corazones se unieron en la más dulce comunión, y el amor y el gozo reinaban por encima de todo. Si esta doctrina lo hizo para los pocos que la recibieron, habría hecho lo mismo para todos, si todos la hubiesen aceptado (El conflicto de los siglos, p. 377).

Hay un solo Señor, una sola fe. Debiéramos tratar de contestar la oración de Cristo por sus discípulos, para que sean una sola cosa.

“Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad… Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste” (Juan 17:17-21).

Debiera entenderse que la unidad perfecta entre los obreros es necesaria para llevar a cabo con éxito la obra de Dios. Con el fin de preservar la paz, todos debieran procurar recibir sabiduría del gran Maestro. Que todos ejerzan cuidado para no introducir proposiciones ambiciosas que crearían disensión.

Debemos sometemos unos a otros. Ninguna persona, en sí misma, es un todo completo. Por medio del sometimiento de la mente y la voluntad al Espíritu Santo, debemos continuar aprendiendo del gran Maestro (Testimonios para la iglesia, t. 9, pp. 157, 158).

El fin de todas las cosas está a las puertas. No debemos permitir que lo que hemos realizado ponga el punto final a nuestro trabajo. El Capitán de nuestra salvación dice: Avancen. “La noche viene, cuando nadie puede trabajar” (Juan 9:4). Hemos de crecer constantemente en utilidad. Nuestras vidas han de estar siempre bajo el poder de Cristo. Hemos de mantener nuestras lámparas alumbrando brillantemente.

La oración es la herramienta del éxito establecida por el Cielo. Exhortaciones, peticiones y ruegos entre hombre y hombre, mueven a los hombres y desempeñan una parte en el control de los asuntos de las naciones. Pero la oración mueve al cielo. Solo ese poder que viene en respuesta a la oración hará a los hombres sabios en la sabiduría del cielo y los capacitará para trabajar en la unidad del Espíritu, unidos por el vínculo de la paz. La oración, la fe y la confianza en Dios ponen en juego un poder divino que coloca las maquinaciones humanas en su verdadero valor cero…

El que se ubica a sí mismo donde Dios puede iluminarlo, avanza, por decirlo así, de la parcial oscuridad del amanecer hasta el pleno resplandor del mediodía (Reflejemos a Jesús, p. 151).

61


Lección 9 // Domingo 26 de febrero_______________________________________________

EL ESPÍRITU SANTO NOS UNE CON CRISTO

El Espíritu Santo nos une de muchas maneras. No existiríamos como iglesia si el Espíritu Santo no nos uniera primeramente con Cristo. Cristo es la cabeza de la iglesia (ver Efe. 1:22, 23; 5:23). Por medio del Espíritu Santo, podemos ser unidos de manera efectiva con Cristo mismo. Estar unidos a Cristo es el fundamento de todas las bendiciones de salvación, porque todo lo que tenemos en el Señor proviene de él. Nuestra adopción como hijos e hijas de Cristo, nuestra justificación al igual que nuestra santificación, nuestra vida victoriosa sobre el pecado y nuestra glorificación; todo es recibido gracias a nuestra unión con Cristo. Por ello, él debe ser el fundamento de nuestra experiencia cristiana entera.

Lee Efesios 2:18, y 20 al 22; y 1 Pedro 2:6 y 7. ¿Qué nos dicen estos versículos acerca del papel de Cristo y del Espíritu Santo en la creación de la iglesia?

Efesios 2:18 y 20-22

18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.

20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, 21 en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; 22 en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

1 Pedro 2:6-7

Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo;

Por medio del Espíritu, tenemos acceso a Dios el Padre. Jesús es la Roca, el fundamento de nuestra salvación, y aquel sobre quien todas las otras partes del edificio son erigidas.

Luego, la obra del Espíritu en el nivel individual lleva a una comunidad específica de fe: la iglesia. Cuando hemos experimentado la salvación por fe en Cristo Jesús solamente, y habiendo sido tocados por el amor de Dios, hay una dulce “comunión del Espíritu Santo” (2 Cor. 13:14) en la iglesia. Los creyentes individuales están siendo edificados en una nueva morada espiritual de Dios “en el Espíritu” (Efe. 2:22). Como seguidores de Cristo, deberíamos estar deseosos de “guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz” (4:3). De toda manera posible, sin comprometer lo que no puede ser comprometido, debemos buscar unidad en la comunidad de creyentes.

Lee Colosenses 3:12 al 14. ¿De qué manera puedes ejemplificar esos atributos y contribuir a la unidad de la iglesia? ¿Por qué estos atributos son tan importantes para la unidad de la iglesia?

Colosenses 3:12-14

12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

El estudio de ésta semana, está muy bien explicado por el departamento de Escuela Sabática Mundial, además el estudio es muy fácil de dar, por lo tanto nuestra aportación en ésta semana no será mucha, como lo ha sido las semanas anteriores

12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Los cristianos somos unidos a Cristo por medio del fruto del Espíritu. En el versículo 12, está diciendo que nos vistamos del fruto del Espíritu, y entre ellos menciona la misericordia, la benignidad, la humildad, la mansedumbre y la paciencia.

Naturalmente el pecado nos separa de Cristo, y también naturalmente somos unidos a Cristo cuando somos misericordiosos, buenos, humildes, mansos y pacientes, ese es el fruto del Espíritu, que él pone en nosotros. Cuando llevamos una vida santa, nos unimos a Cristo y también al Padre.

El versículo 12 lo estudiamos hace dos semana atrás con lujo de detalles, por lo tanto no lo estudiaremos de nuevo éste día, hoy nos concentraremos en el versículo 13.

13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

El versículo 13, es la fórmula perfecta para que una iglesia viva unida y en paz. Mientras vivamos en éste mundo, las diferencias, los problemas y las peleas surgirán entre los hermanos de la iglesia. Pero en éste texto encontramos que hay dos ordenes para seguir: la primera es soportarnos los unos a los otros, y la segunda es perdonarnos los unos a los otros.

La palabra griega que se usa para “queja” es μομφή y se pronuncia mofí. Esta palabra es la única vez que aparece en el Nuevo Testamento y se puede traducir como queja, regaño, reproche, crítica, reprensión o reprobación.

Si ponemos atención cuidadosamente, nos vamos a dar cuenta que esto es lo que mas abunda en contra de nuestros hermanos, en la iglesia. No hay ningún servicio religioso que celebremos, donde no exista una queja, un regaño, un reproche, una critica, una reprensión o una reprobación.

El apóstol nos ordena a que nos soportemos los unos a los otros y a que nos perdonemos los unos a los otros, esto incluye lo siguiente:

-No guardar rencor en contra de ninguno de nuestros hermanos

-Estar listos a hacer el bien a nuestro hermano, como si él o ella, nunca nos hubiera dado ninguna ocasión para reprocharlos o censurarlos.

-Estar listo a perdonar cada vez que se nos pida perdón

-Tratar a un hermano amablemente, como si nunca nos hubiera hecho daño, esa es la manera que Dios nos trata a nosotros, aun después de haberlo ofendido

-Nunca buscar o planear la venganza en contra de aquellos que nos han hecho daño

-Aprender a perdonar como Cristo nos perdona:

Cristo nos perdona libremente; nunca duda, ni se tarda para perdonarnos

Cristo nos perdona completamente; no hay ni una ofensa que confesemos que él no nos perdona

Cristo nos perdona para siempre; no recuerda nuestros pecados cometidos y nos trata como si nunca hubiéramos pecado.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Cuando Jesús dijo: “yo soy el camino, y la verdad, y la vida”, pronunció una verdad de significado admirable. La transgresión del hombre había separado a la tierra del cielo, y al hombre finito del Dios infinito. Como una isla se separa de un continente, así la tierra fue apartada del cielo y un gran canal quedó entre el hombre y Dios. Jesús salvó ese abismo, e hizo un camino para que el hombre fuera a Dios. El que no tiene luz espiritual, no ve el camino, no tiene esperanza; y los hombres han originado teorías propias acerca del camino de la vida… Pero Jesús es el único nombre dado a los hombres por el que pueden ser salvos. A través del abismo provocado por el pecado vienen las palabras de Jesús: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida”.

Cristo dijo: “El que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá y hallará pastos” (Juan 10:9). Alégrese la tierra, regocíjense los habitantes del mundo porque Cristo ha salvado el abismo abierto por el pecado y ha unido a la tierra con el cielo. Un camino se ha preparado para los redimidos del Señor. Todos los que están cansados y cargados pueden venir a él y hallar descanso para su alma. El peregrino puede viajar hacia las mansiones que él ha ido a preparar para todos los que le aman (That I May Know Him, p. 82; parcialmente en A fin de conocerle, p. 83).

Los apóstoles edificaron la iglesia de Dios sobre el fundamento que Cristo mismo había puesto. Frecuentemente se usa en las Escrituras la figura de la construcción de un templo para ilustrar la edificación de la iglesia. Zacarías señaló a Cristo como el Pimpollo que debía edificar el templo del Señor…

Reyes y gobernantes, sacerdotes y magistrados, procuraron destruir el templo de Dios. Pero frente al encarcelamiento, tortura y muerte, hombres fieles llevaron la obra adelante; y la estructura creció hermosa y simétrica. A veces los trabajadores estaban casi cegados por la neblina de superstición que se levantaba en su derredor. Por momentos se encontraban casi abrumados por la violencia de sus opositores. Pero con fe firme y valor inquebrantable prosiguieron con la obra.

Uno tras otro, los primeros edificadores cayeron a mano del enemigo. Esteban fue apedreado; Santiago, muerto por la espada; Pablo, decapitado; Pedro, crucificado; Juan, desterrado. A pesar de ello la iglesia crecía. Nuevos obreros tomaban el lugar de los que caían, y piedra tras piedra se colocaba en el edificio. Así, lentamente se levantaba el templo de la iglesia de Dios (Los hechos de los apóstoles, pp. 475-477).

En cada acto de la vida los cristianos deben representar a Cristo, hacer atractivo el servicio que le brindan. Ninguno haga repulsiva la religión mediante quejas y gesticulaciones y el relato de sus pruebas, abnegación y sacrificios personales. No nieguen su profesión de fe mediante la impaciencia, el mal genio y el descontento. Permitan que las gracias del Espíritu se manifiesten en bondad, humildad, paciencia, alegría y amor. Demuestren que el amor de Cristo es una motivación permanente; que la religión de ustedes no es un ropaje que se pone o se saca de acuerdo con las circunstancias, sino que es un principio sereno, constante e invariable. ¡Ay del que abriga orgullo, incredulidad y egoísmo, que como un cáncer consume la piedad vital del corazón de muchos profesos cristianos! (Reflejemos a Jesús, p. 360).

62


Lunes 27 de febrero // Lección 9__________________________________________________

EL ESPÍRITU SANTO NOS UNE POR MEDIO DEL BAUTISMO

Lee 1 Corintios 12:13. ¿De qué manera el bautismo nos une con Cristo y con el Espíritu?

12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; 13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. 14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

Es el Espíritu Santo el que nos une en un solo cuerpo de creyentes. La entrada pública al reino espiritual de Cristo es por medio del bautismo. Somos bautizados en un cuerpo eclesiástico específico. Por lo tanto, el bautismo tiene una dimensión de comunión distintiva e importantes implicaciones de comunidad. Como seguidores de Cristo, no podemos vivir por nuestra cuenta. Todos necesitamos el apoyo, el ánimo y la ayuda de los demás. Y ciertamente no podemos cumplir solos la misión divina. Por eso Dios creó la iglesia. Seguir a Cristo significa seguirlo en comunión con otros creyentes. Por ello, el bautismo y la iglesia tienen un componente visible.

Lee Romanos 6:3 al 7. ¿Qué simboliza el bautismo bíblico?

¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado.

El acto de ser enterrados con Jesucristo en la muerte de la tumba de agua, por medio del bautismo, y ser resucitados a una nueva vida de comunión con Jesús, nuestro Señor y Salvador, simboliza la crucifixión de la antigua vida y la confesión pública de aceptar a Cristo como nuestro Salvador.

“El bautismo es una solemne renuncia al mundo. Por esta profesión, el yo muere a la vida de pecado. Las aguas cubren al candidato, y en presencia del universo entero se sella la promesa mutua. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, el hombre es sepultado con Cristo en el bautismo y se levanta del agua para vivir una nueva vida de lealtad a Dios” (FV 146).

El bautismo es un paso positivo que deben cumplir todos los que desean reconocerse bajo la autoridad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. En otras palabras, el bautismo marca el verdadero arrepentimiento y la crucifixión de la vida antigua, y señala al nuevo nacimiento, o conversión. También abarca obligaciones pactuales mutuas. El creyente promete ser fiel a Dios y a sus mandamientos, y Dios garantiza que podemos depender de su ayuda cuando sea que la necesitemos.

¿Ya has tomado la decisión del bautismo del creyente? Si no, ¿qué te detiene de seguir a Cristo a través del bautismo? Si ya has sido bautizado por inmersión, ¿de qué manera ha impactado tu pacto bautismal en tu caminar espiritual con Jesús?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.

Encontramos tres uniones muy misteriosas en nuestra religión; la primera es la unión del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo en una sola persona. La segunda unión es la naturaleza divina de Cristo con la naturaleza humana de Cristo, una unión que jamás la podremos entender. Y la tercera unión es la iglesia y Cristo, en esta unión el hombre entero es unido a un Cristo entero. La iglesia es el cuerpo y Jesucristo es la cabeza, la iglesia es la novia y Jesucristo es el esposo, ésta unión ocurre a través de un solo Espíritu Santo y en ésta ocasión, a través de un solo bautismo.

La iglesia entera es bautizada por un solo Espíritu, la iglesia entera recibe los frutos de un solo Espíritu, y la iglesia entera recibe los dones espirituales de un solo Espíritu. Todo miembro de la iglesia, sin importar su rango, su cargo y su posición ha recibido de un mismo Espíritu Santo, todos los dones y el fruto de El.

El Espíritu Santo no hace diferencia de personas, él se posesiona de una persona no importando la nacionalidad, ni tampoco importando el estado social.

Aparentemente en la iglesia apostólica un gran número de esclavo aceptaban la fe cristiana. La religión es para todos los niveles y no le hace favores al rico, ni tampoco menosprecia al pobre.

Afuera de la iglesia, toda persona tiene títulos laborales, pero una vez entra al templo para adorar, ya no se puede estar llamando a un hermano por su titulo de doctor o ingeniero, simplemente se le llama con el título de “hermano”.

Uno de los problemas que afectan a nuestra iglesia, es llamar desde el púlpito a una persona por su título académico. Adentro de la iglesia no hay no griego ni judío, ni libre ni esclavo, todos somos bautizados por un solo Espíritu, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu, dentro de la iglesia no hay distinción de personas, todos somos hermanos. Esta es una de las lecciones mas felices que el cristianismo nos puede enseñar.

El cristianismo tiene como función asegurar, el tratamiento correcto para aquellos que tiene las posiciones o trabajos mas humildes de la vida, al mismo tiempo enseña el respeto del pobre para el rico, y también el mismo respeto del rico hacia el pobre. Tanto el rico y el estudiado, como el pobre y el iletrado, reciben un mismo título, y ese nombre es el nombre de cristiano, un mismo cielo está destinado para los dos grupos. El cielo exige que comencemos a practicar desde ahora, la norma de igualdad que rige el cielo y el universo entero.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

El descenso del Espíritu Santo sobre los gentiles no equivalía al bautismo. Los pasos requeridos en el proceso de la conversión, en todos los casos, son fe, arrepentimiento y bautismo. Por eso la verdadera iglesia cristiana está unida; tiene un Señor, una fe y un bautismo. Los diversos temperamentos se modifican por virtud de la gracia santificante, y los mismos principios distintivos regulan la vida de todos. Pedro accedió a los ruegos de los creyentes gentiles, y permaneció con ellos por un tiempo, para predicar a Jesús a todos los paganos de la comarca (La historia de la redención, p. 303).

Cristo ha hecho del bautismo una señal de entrada en su reino espiritual. Él ha hecho de esto una positiva condición con la cual deben cumplir todos los que quieren que se reconozca que están bajo la autoridad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Antes que el hombre pueda encontrar un hogar en la iglesia, antes de traspasar el umbral del reino espiritual de Dios, ha de recibir la impresión del nombre divino: “Jehová, justicia nuestra”. Jeremías 23:6…

Cuando los cristianos se someten al solemne rito del bautismo, el Señor registra el voto que hacen de serle fieles. Este voto es su juramento de lealtad. Son bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Así están unidos con los tres grandes poderes del cielo. Se comprometen a renunciar al mundo para observar las leyes del reino de Dios. Por lo tanto, han de andar en novedad de vida. No han de seguir más las tradiciones de los hombres. No han de seguir por más tiempo métodos deshonestos. Han de obedecer los estatutos del reino del cielo. Han de buscar el honor de Dios. Si son fieles a su voto, serán provistos de gracia y poder que los habilitará para cumplir con toda justicia. “A todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su nombre” (El evangelismo, p. 226).

Dondequiera que la Palabra de Dios se predicara con fidelidad, los resultados atestiguaban su divino origen. El Espíritu de Dios acompañaba el mensaje de sus siervos, y su Palabra tenía poder. Los pecadores sentían despertarse sus conciencias… Al serles revelada la cruz del Calvario, indicio del sacrificio infinito exigido por los pecados de los hombres, veían que solo los méritos de Cristo bastaban para expiar sus transgresiones; eran lo único que podía reconciliar al hombre con Dios. Con fe y humildad aceptaban al Cordero de Dios, que quita los pecados del mundo…

Creían y eran bautizados y se levantaban para andar en novedad de vida, como nuevas criaturas en Cristo Jesús; no para vivir conforme a sus antiguas concupiscencias, sino por la fe en el Hijo de Dios, para seguir sus pisadas, para reflejar su carácter y para purificarse a sí mismos, así como él es puro (El conflicto de los siglos, pp. 455, 456).

63


Lección 9 // Martes 28 de febrero_________________________________________________

EL ESPÍRITU SANTO UNE A LA IGLESIA POR LA PALABRA DE DIOS

Lee Hechos 17:11; y Juan 5:39, 46 y 47; y 8:31 y 32. ¿Cuál es una de las marcas distintivas de un verdadero discípulo de Cristo? ¿Por qué la Biblia es tan indispensable en señalarnos a Cristo y en ayudarnos a seguirlo fielmente?

Hechos 17:11

11 Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.

Juan 5:39 y 46-47

39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;

46 Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. 47 Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?

Juan 8:31-32

31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.

El medio principal por el cual el Espíritu Santo nos une con Cristo es la Palabra de Dios. La Biblia es una fuente confiable para conocer a Jesús y la voluntad de Dios. Por eso es tan importante leer las Escrituras y memorizar su contenido. La Biblia es la fuente autoritativa para discernir la verdad espiritual y el error. Pablo felicitó a los bereanos por su nobleza (Hech. 17:11), porque estudiaron diligentemente y escudriñaron las Escrituras a fin de comprobar si lo que oían era verdad.

Toda reforma y reavivamiento espiritual, no importa si nos afecta individualmente o como iglesia en forma corporativa, debe basarse en las Escrituras. La Biblia es el fundamento sobre el cual nuestra fe se construye; al mismo tiempo, el amor de Jesús y a su Palabra es el vínculo que nos mantiene unidos.

Lee Juan 17:17 al 21. Aquí Jesús habla acerca de la unidad como una marca distintiva de discipulado cristiano. Según Juan 17:17, ¿cuál es la base para esta unidad?

Juan 17:17-21

17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. 18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. 19 Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. 20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

La Palabra de Dios es verdad (Juan 17:17; Sal. 119:160). La unidad de la iglesia es la obra del Espíritu con y por medio de la Palabra escrita de Dios. El Espíritu Santo nunca nos guiará a dudar, criticar, añadir o reducir la enseñanza de la Biblia. Más bien, el Espíritu nos hace apreciar la autoridad divina de las Escrituras. El Espíritu Santo nunca nos aleja de la Palabra escrita, como tampoco lo haría de la Palabra (el Verbo) viviente. Más bien, nos mantiene en sumisión constante, consciente y voluntaria a ambas. La Biblia es la fuente fundacional para cualquier unidad teológica global. Si fuéramos a minimizar o debilitar nuestra creencia implícita en la Biblia como la Palabra de verdad de Dios para nosotros, la unidad de la iglesia sería destruida.

¿Cuánto tiempo dedicas a la Palabra? Más importante aún, ¿de qué manera puedes aprender a someterte a sus enseñanzas?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. 18 Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. 19 Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. 20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

Hay una conexión inseparable entre la santificación y la verdad. En el Antiguo Testamento, no siempre, pero la mayoría de veces, la santificación es usualmente un asunto externo. En el Nuevo Testamento, ésta idea cambia y la mayoría de veces la santificación es un asunto interno. El supremo sacrificio de Cristo en la cruz, arregla la idea del Antiguo Testamento, con respecto a la santidad. Es decir, en el Antiguo Testamento la santidad se conseguía a través del sacrificio de un animal, pero en el Nuevo Testamento, la santidad se consigue contemplando a Cristo, colgado de una cruz.

 En el texto de éste día, Jesucristo está haciendo una de las oraciones mas hermosas que se pueden encontrar en la Biblia, él está pidiendo al Padre una bendición especial para todos los discípulos, de todas las edades. Cristo está orando por todos aquellos que creerán en él, comenzando desde su partida y terminando hasta el fin del mundo.

 Jesucristo está pidiendo por santidad, una santidad que se consigue solamente con la verdad. El resultado de una iglesia santa, es una iglesia unida.

 La verdad es algo muy diferente a una opinión, la verdad tampoco acepta la contradicción, la verdad también es diferente al conocimiento. Muchas veces las personas pueden tener grandes caudales de conocimiento, pero ese conocimiento no puede estar basado en la verdad, muchas veces el conocimiento está basado en el error.

 La santificación es parte de la salvación, no precisamente por que nos libera del pecado y de su castigo, sino por que nos libera del dominio y del poder del pecado, la santificación es un es una forma de vivir de la naturaleza divina.

 La santificación es parte del carácter de Dios, no hay cosa mas poderosa para describir a Dios, que la santidad. Dios nos manda a ser santo, como lo es él.

 La santificación es necesaria para nuestra paz mental. Sin pureza no podemos obtener la paz.

 La santificación nos califica para ser miembros del reino de los cielos; “sin santidad nadie verá a Dios”

 La santificación es universal, se le extiende la invitación a todos los hombres a ser santos.

 La santificación es progresiva, comienza con pequeños cambios hasta que se logra conseguir una vida de santidad plena.

 La santificación es un trabajo de Dios, por nosotros mismo no podemos sacar pureza de la impureza, Dios es el único que nos puede hacer santos a través de su santo Espíritu, nuestra parte es dar ese paso a Dios en busca de la santidad.

 La Palabra de Dios es la medida perfecta para la santidad. La Palabra de Dios nos presenta todos las leyes y los reglamentos del cielo, la Biblia se adapta a cada período y a cada circunstancia de la vida humana.

 La Biblia no es solamente una simple verdad, la Biblia es la verdad completa:

-Tiene una doctrina verdadera

-Tiene una ley verdadera

-Tiene una historia verdadera

-Tiene una poesía verdadera

-Tiene una promesa verdadera

-Tiene una sentencia y una amenaza verdadera

 

ESPÍRITU DE PROFECÍA

La Biblia no está encadenada. Se la puede llevar a la puerta de todo hombre y sus verdades pueden ser presentadas a la conciencia de todo ser humano. Hay muchos que, como los nobles bereanos, escudriñarán las Escrituras diariamente por sí mismos, cuando les sea presentada la verdad, para ver si estas cosas son así. Cristo ha dicho: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”. Jesús, el Redentor del mundo, manda a los hombres no solo que lean, sino que escudriñen las Escrituras. Esta es una obra grande e importante, y nos está encomendada a nosotros, y al hacerla seremos grandemente beneficiados; porque la obediencia al mandato de Cristo no queda sin recompensa. El coronará con señales especiales de su favor este acto de lealtad que consiste en seguir la luz revelada en su Palabra (Consejos sobre la obra de la escuela sabática, p. 92).

La Palabra de Dios es verdadera filosofía, verdadera ciencia. Las opiniones humanas y la predicación sensacional valen muy poco. Los que están imbuidos de ella, la enseñarán de la misma manera sencilla que Cristo la enseñó. El mayor Maestro del mundo usaba el lenguaje más sencillo y los símbolos más claros.

El Señor invita a sus pastores a apacentar el rebaño con alimento puro. Quiere que le presenten la verdad en su sencillez. Cuando se haga fielmente esta obra, muchos se convencerán y convertirán por el poder del Espíritu Santo. Se necesitan maestros de Biblia que se acerquen a los inconversos, que busquen a las ovejas perdidas, que hagan trabajo personal, que den instrucciones claras y definidas (Consejos para los maestros, p. 419).

Debemos llegar a una sagrada proximidad junto al Redentor del mundo. Debemos ser uno con Cristo como él es uno con el Padre. ¡Qué extraordinaria transformación experimentaría el pueblo de Dios si llegara a formar esta unidad con el Hijo de Dios! Debemos dominar nuestros gustos y tendencias, ambiciones y pasiones, y ponerlas en armonía con el ánimo y espíritu de Cristo. Esta es precisamente la obra que el Señor quiere hacer por todos los que creen en él. Nuestra vida y comportamiento deben tener poder para reformar el mundo. El Espíritu de Cristo debe tener una influencia dominante en la vida de sus seguidores, de modo que éstos puedan hablar y obrar como Jesucristo dice: “La gloria que me diste les he dado…

La gracia de Cristo debe efectuar una maravillosa transformación en la vida y el carácter de quien la recibe; y si somos verdaderamente los discípulos de Cristo, el mundo verá que el poder divino ha hecho algo en nuestro beneficio. Porque si bien estamos en el mundo, no debemos pertenecer a él (Mi vida hoy, p. 260).

[Se cita Juan 17:17, 19-21] Esa oración de Cristo abarca a todos los que le habían de seguir hasta el fin del tiempo. Nuestro Salvador previo las pruebas y los peligros de su pueblo; no se olvidó de las disensiones y divisiones que distraerían y debilitarían a su iglesia. Nos consideró con interés más profundo y compasión más tierna que los que mueven el corazón de un padre terrenal hacia un hijo extraviado y afligido. Nos ordena que aprendamos de él. Solicita nuestra confianza. Nos aconseja que abramos nuestro corazón para recibir su amor. Se ha comprometido a ser nuestro ayudador (Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 219).

64


Miércoles 1º de marzo // Lección 9________________________________________________

EL ESPÍRITU SANTO UNE A LA IGLESIA EN FE Y DOCTRINA

“Un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos” (Efe. 4:5, 6). ¿Qué nos está enseñando aquí Pablo acerca de la unidad y de dónde viene?

La unidad en fe y doctrina se logra únicamente en fidelidad a la Palabra de Dios. El Señor, que es el mismo ayer, hoy y para siempre, forma un vínculo espiritual con cada creyente. El mismo nuevo nacimiento, generado por el Espíritu Santo, la misma obediencia a la Palabra de Dios, hecha posible por el Espíritu Santo, llevan a una unidad de fe y práctica que trasciende toda diferencia humana y cultural.

Aunque somos llamados a someternos a la Palabra de Dios y hacer todo lo que podamos para mantener la paz con todos (Rom. 12:18), en última instancia no podemos por nosotros mismos lograr la unidad teológica o la unidad de propósito como cuerpo de la iglesia. Pues la unidad no es tanto algo que tengamos que lograr nosotros sino más bien es un don del Espíritu Santo, que obra en cada creyente de manera individual y en la iglesia de forma corporativa.

El fundamento teológico de esta unidad es la Palabra de Dios. Cualquier apelación al Espíritu sin la Palabra escrita puede llevar a doctrinas y prácticas dudosas. Al mismo tiempo, cualquier apelación a la Palabra de Dios sin el Espíritu Santo seca la Palabra y la vuelve estéril. Dado que hay un solo Señor, hay una sola fe que lleva a un solo bautismo. Solamente en fidelidad gozosa a la Palabra de Dios podremos ver la unidad en nuestra iglesia. Y si no hay unidad en fe y doctrina, no habrá unidad en misión.

“Tenemos un Señor, una fe, un bautismo. El evangelio de Cristo debe alcanzar a todas las clases, todas las naciones, todas las lenguas y pueblos. La influencia del evangelio debe unir en una gran hermandad. Tenemos un solo Modelo que debemos imitar en la edificación del carácter, y entonces todos tendremos el molde de Cristo; estaremos en armonía perfecta; las nacionalidades se unirán en Jesucristo, poseyendo la misma mente, y el mismo juicio, hablando de las mismas cosas, y glorificando a Dios con una sola boca” (NEV 173).

Observa la declaración de Elena de White. Sin pensar en los demás, o en lo que hacen los demás, sino solamente en ti mismo, pregúntate: ¿Qué puedo hacer para ayudar a alcanzar este maravilloso objetivo de la unidad?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Muy bien explicado el estudio de éste día.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Cada miembro de iglesia necesita sentir el poder transformador de Dios sobre la mente y el corazón, a fin de experimentar desarrollo espiritual. Dios tiene la gracia suficiente para hacer de cada verdadero creyente un hijo de Dios. Los ángeles están trabajando en beneficio del pueblo de Dios, a fin de que Satanás no pueda obtener la victoria sobre sus integrantes…

El Espíritu Santo no deja que ningún miembro de la iglesia desarrolle un carácter desprovisto de gracia. Demanda para cada hombre y mujer el privilegio de llegar a ser un hijo de la luz, una influencia en favor de la justicia, un ejemplo de lo que significa ser como Cristo. Esta es la forma como Dios ayuda a la iglesia. Satanás está trabajando por todos los medios para desbaratar el propósito de Dios; y por eso él desea que su pueblo profeso no cometa errores, sino que cada movimiento pueda ser dado correctamente. La Cabeza de la iglesia en la tierra requiere que los miembros de iglesia sometan sus voluntades a la de Dios, en obediencia voluntaria. Dios ha unido a los instrumentos de la iglesia de la tierra con la iglesia del cielo (Alza tus ojos, p. 182).

La unidad cristiana es una fuerza poderosa. Proclama con voz vigorosa que quienes la manifiestan son hijos de Dios. Ejerce una influencia irresistible sobre el mundo, revelando que el hombre dentro de sus características humanas, pueden ser participante de la naturaleza divina, habiendo escapado a la corrupción que está en el mundo por concupiscencia. Debemos ser uno con nuestros semejantes y con Cristo, y, en Cristo, uno con Dios. Entonces se podrá decir de nosotros: “En él estáis cumplidos” (Mi vida hoy, p. 284).

Vi que Dios está purificando y probando a su pueblo. Lo refinará como se hace con el oro, hasta que la escoria quede consumida y su imagen pueda reflejarse en ellos… Será sacudido todo lo que pueda serlo. El pueblo de Dios pasará por grandes pruebas, y todos deben afianzarse, arraigarse y consolidarse en la verdad, porque si no lo hacen, ciertamente resbalarán. Si Dios reconforta y alimenta el alma con su presencia inspiradora, podrán resistir aunque el camino sea tenebroso y esté cubierto de espinas. Las tinieblas pronto se disiparán y la luz auténtica brillará para siempre…

Había que obrar con mucha precaución. “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres” (Romanos 12:18). Podemos obedecer esta amonestación sin sacrificar ningún principio de nuestra fe. Satanás y su hueste están en guerra con los observadores de los mandamientos, y harán todo lo posible para ponerlos en situaciones angustiosas. No debieran ellos mismos crearse problemas debido a su falta de discreción (Testimonios para la iglesia, t. 1, p. 317).

65


Lección 9 // Jueves 2 de marzo________________________________________

EL ESPÍRITU SANTO UNE A LA IGLESIA EN MISIÓN Y SERVICIO

Lee Hechos 2:4 al 11, y 16 al 21. ¿Cuál fue el resultado del derramamiento del Espíritu Santo en los creyentes del Nuevo Testamento?

Hechos 2:4-11, y 16-21

Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.

16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: 17 Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; 18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. 19 Y daré prodigios arriba en el cielo, Y señales abajo en la tierra, Sangre y fuego y vapor de humo; 20 El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, Antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto; 21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

El Espíritu Santo fue responsable del esfuerzo misionero más poderoso que la historia había presenciado hasta ese momento. Dios puede hacer más por medio de un grupo pequeño que está unido en su devoción a él que lo que puede hacer por medio de un grupo grande pero dividido. Dios puede hacer cosas mucho mayores cuando todos dedicamos nuestra vida y energía, nuestros talentos y recursos, a él.

La iglesia del Nuevo Testamento creció a partir de la unidad en la vida y la misión de los creyentes. Un pequeño y tímido grupo de creyentes fue transformado hasta conformar una tropa poderosa que se convirtió en una herramienta efectiva que alcanzó a personas de diferentes culturas e idiomas. Se unieron al proclamar “las maravillas de Dios” (Hech. 2:11). El mismo Dios que estuvo activo en los tiempos del Nuevo Testamento estará activo al fin del tiempo, cuando la obra deba ser finalizada antes de que Jesús regrese por segunda vez.

Lee Hechos 2:42 al 47. ¿En qué otros aspectos estaban unidos los creyentes del Nuevo Testamento?

42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. 43 Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. 44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; 45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

El emprendimiento misionero de Pentecostés estuvo acompañado por otros factores en los cuales la iglesia temprana permaneció unida. Estaban unidos en el estudio de la Biblia y perseveraban en las enseñanzas de los apóstoles (Hech. 2:42). Estaban unidos en comunión y el partimiento del pan, posiblemente una referencia a la unidad en adoración (vers. 42). Estaban unidos en oración (vers. 42) y en alabanzas a Dios (vers. 47). Estaban unidos en servir a las personas necesitadas al compartir sus posesiones y tenían todas las cosas en común (vers. 44, 45). El estudio de la Biblia en unidad y la confraternización darán como resultado el deseo de compartir las buenas nuevas con otras personas y ayudar a otros de maneras muy prácticas. El Espíritu Santo abrirá nuestros ojos a las necesidades de quienes nos rodean.

¿Qué actividades en tu iglesia local ayudan a revelar la unidad de tu iglesia? ¿Qué más se podría hacer?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

16 Mas esto es lo dicho por el profeta Joel: 17 Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; 18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán. 19 Y daré prodigios arriba en el cielo,
Y señales abajo en la tierra, Sangre y fuego y vapor de humo; 20 El sol se convertirá en tinieblas, Y la luna en sangre, Antes que venga el día del Señor, Grande y manifiesto; 21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Entre una de las preguntas que nos hacemos constantemente, con respecto a la predicación del evangelios es: ¿Cómo vamos a hacer para alcanzar a aquellas personas que no son de nuestra religión cristiana, como los musulmanes, judíos, hindúes y budistas y chintoístas por ejemplo ?

La verdad es que solo Dios sabe como se van a alcanzar a éstas personas. Mucho depende de la cultura y la idiosincrasia de éstas personas.

El pueblo musulmán, no desea escuchar el evangelio, ellos cruzan la línea y cometen persecución y muerte en contra de aquellos que se convierte del islamismo al cristianismo. El abuso contra el cristianismo es fomentado en los países islámicos, tanto por el gobierno, como por los dirigentes religiosos, y también por los miembros regulares del islamismo en general. En el caso de ellos, no es por que no se puede darles el cristianismo, sino es que ellos no lo permiten.

El hinduismo es una religión pagana que ha sido practicada por miles de años, está arraigada en el corazón de su pueblo, Dios solamente los puede liberar de esa idolatría profunda que afecta al hinduismo.

La China está sedienta de escuchar la Palabra de Dios, pero el gobierno comunista restringe y controla mucho la religión en China.El evangelismo es prohibido, y aún así, se reporta que hay alrededor de 500,000 adventistas en China. Aunque ellos no tiene una organización como el resto de iglesias adventistas alrededor del mundo tenemos, ellos están organizados a su manera, de acuerdo a como la situación se los ha permitido. A pesar de medio millón de hermanos Adventista en China, la iglesia no es reconocida oficialmente en China.

La mayoría de pastores en China son mujeres, al hombre se le hace muy difícil ser pastor por las condiciones que el gobierno impone, pero no es el caso con las mujeres, por eso la mayoría de pastores en China son mujeres.

Los miembros de la División Inter-Americana y la división Sud-Americana, casi todos nos oponemos en su totalidad al ungimiento de la mujer, ¿Cómo haríamos para aceptar a nuestra Pastoras de la China?

Hace unos meses atrás el pastor Bullón, hizo una declaración que enfadó a muchos de nuestros hermanos en la América de lengua española. El pastor dijo que el asunto de la ordenación de la mujer es un asunto cultural y no un asunto religioso.

Esta declaración incomodó a muchos, e inmediatamente un buen número de ellos comenzaron a insultar y a ofender al pastor Bullón en el Nombre de Jesús. Lo tildaron de cualquier cosa y hasta le hicieron fotos y caricaturas. Lo mas triste de ésta situación es que los burladores y agresores están 100% equivocados, y la declaración del pastor Bullón esta 100 % correcta, absolutamente correcta y brillantemente correcta. Casi siempre el fanatismo es resultado de la ignorancia.

En el texto de éste día, el apóstol Pablo está recordando lo que dijo el profeta Joel. El versículo 18, hace una declaración muy importante y dice: 1Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

Si leemos el griego, la palabra que usa para sierva, es δούλους que se pronuncia “DULUS” En nuestro idioma español ésta palabra y el texto entero no es traducido como debiera ser traducido. En español da a entender que los “siervos” son trabajadores de Dios. Siervo le llamamos a un pastor, o a un anciano, o a cualquiera que se dedica a la obra de Dios.

Pero si traducimos el texto literalmente, el texto dijera así: “Y de cierto sobre mis ESCLAVOS y sobre mis SIRVIENTAS en aquellos días derramaré de mi Espíritu y profetizarán” Dios dice “sobre mis esclavos y sirvientas” por que todos los humanos somos propiedades de él, incluyendo al libre como el esclavo, o al hombre como la mujer.

Aquí Dios hace una promesa, de que hasta el trabajador mas simple del mundo podrá profetizar, puede ser un esclavo (hombre) o puede ser una sirvienta (mujer). Dios no hace diferencia entre las clases sociales, o entre el hombre y la mujer, la promesa del Espíritu Santo está para todos, ya sea éste un encumbrado o sea un esclavo, ya sea un hombre o sea una mujer.

El propósito de la promesa del Espíritu Santo es para profetizar.

Los profetas eran una clase de personas muy especiales, eran como agentes especiales de Dios, compuestos por hombres y mujeres, siendo la mayoría de ellos hombres.

En el Antiguo Testamento, Dios levantaba profetas en medio del pueblo de acuerdo a la necesidad del pueblo, ellos era inspirados a predecir el futuro, y también a predecir eventos, eran inspirados a revelar la voluntad de Dios, tanto en eventos, como en obligaciones, eran llamados a condenar el pecado, eran llamados a promover el  arrepentimiento y las reformas, eran llamado a instruir reyes, y eran llamados a anunciar los castigos y las condenas de Dios contra ciertos individuos o contra una nación. Los profetas eran un tipo de embajadores de Dios para con el hombre.

Los profetas recibían los mensajes departe de Dios, muchas veces en forma directa, otras veces por visiones, y muchas veces por sueños. Todas éstas manifestaciones eran muy poderosas y casi siempre causaban una impresión  muy profunda y duradera  en la mente de ellos. Estos mensajes eran llevados a reyes, príncipes, sacerdotes, o al pueblo en general, el mensaje podía ser entregado por escrito, pero la mayoría de veces era verbal y muchas veces era acompañados por milagros o con acciones simbólicas diseñadas para ilustrar,  en-forzar y confirmar el mensaje.

Los profetas eran personas humildes, abnegadas, y sin temor, casi siempre se abstenían de las comodidades y de los lujos de la vida, eran muy temidos y muy respetados, la mayoría de ellos fueron muy contundentes y siempre fueron fieles testigos de Dios, aún con todo esto siempre fueron muy perseguidos y muchas veces fueron asesinados.

En el Nuevo Testamento encontramos profetas tanto hombres como mujeres, eran personas muy importantes que casi estaban a la misma altura de los apóstoles. Los profetas del nuevo testamento estaban dotados de un espíritu especial, predecían cosas del futuro y también los secretos de Dios, también  impartían mensajes en general que el Espíritu Santo colocaba en sus mentes.

La mayoría de profetas fueron hombres, pero la Biblia menciona también profetisas entre ellas están María (hermana de Moisés), Deborah y Hulda en el Antiguo Testamento.

Tenemos a Ana, Elizabeth, María y las cuatro hijas de Felipe en el Nuevo Testamento.

Todo profeta que sirve a Dios, ya sea hombre o mujer, tiene que pasar por ciertos procesos antes de comenzar su ministerio: y entre éstas pueden estar: consagración o separación, ordenación y ungimiento.

Los dos siguientes textos bíblicos también confunden a nuestra iglesia adventista de una manera impresionante, ya que la mayoría llegan a la conclusión que el hombre es el único que puede ser ungido:

1 Se dice, y es verdad, que si alguno desea ser obispo, a noble función aspira. Así que el obispo debe ser intachable, esposo de una sola mujer, moderado, sensato, respetable, hospitalario, capaz de enseñar; no debe ser borracho ni pendenciero, ni amigo del dinero, sino amable y apacible. Debe gobernar bien su casa y hacer que sus hijos le obedezcan con el debido respeto; porque el que no sabe gobernar su propia familia, ¿cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios? No debe ser un recién convertido, no sea que se vuelva presuntuoso y caiga en la misma condenación en que cayó el diablo. Se requiere además que hablen bien de él los que no pertenecen a la iglesia, para que no caiga en descrédito y en la trampa del diablo.

Los diáconos, igualmente, deben ser honorables, sinceros, no amigos del mucho vino ni codiciosos de las ganancias mal habidas. Deben guardar, con una conciencia limpia, las grandes verdades de la fe. 10 Que primero sean puestos a prueba, y después, si no hay nada que reprocharles, que sirvan como diáconos. 11 Así mismo, las esposas de los diáconos deben ser honorables, no calumniadoras sino moderadas y dignas de toda confianza. 12 El diácono debe ser esposo de una sola mujer y gobernar bien a sus hijos y su propia casa. 13 Los que ejercen bien el diaconado se ganan un lugar de honor y adquieren mayor confianza para hablar de su fe en Cristo Jesús. 1 Timoteo

Primeros necesitamos entender la diferencia entre un diácono y un obispo. En nuestros días creemos que el diácono es el diácono que conocemos regularmente en nuestras iglesias adventistas, y eso está bien, por que así es. El diácono es un ministro-servidor. Donde nos confundimos es en la palabra obispo; en nuestros tiempos modernos creemos que la palabra obispo, significa el anciano de iglesia o el pastor de nuestra iglesia y esto está herrado, por que la palabra obispo simplemente significa “supervisor.” ¿Supervisor de que o de quien? Supervisor de los diáconos. En otras palabras el diácono es el diácono y el obispo es el jefe de los diáconos.

Las características casi son las mismas en los dos personajes, por que el trabajo es casi el mismo, la diferencia es que el obispo es el supervisor.

Así que el obispo debe ser intachable, esposo de una sola mujer”; “12 El diácono debe ser esposo de una sola mujer.”

Este texto tiene muchas interpretaciones, y entre una de las interpretaciones disponibles de éste texto, es la que impulsa a creer, que para ser ministro “ungido” se necesita ser hombre.

Lo primero que tenemos que recordar es que la Biblia está escrita en forma masculina y cuando está escrita en forma masculina no se está refiriendo solamente al hombre sino que se está refiriendo a los dos sexos.

En Romanos 16, hacemos un descubrimiento interesante: 1-“Les recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la iglesia de Cencreas. Les pido que la reciban dignamente en el Señor, como conviene hacerlo entre hermanos en la fe; préstenle toda la ayuda que necesite, porque ella ha ayudado a muchas personas, entre las que me cuento yo.” Aquí encontramos que hay una mujer diaconisa, por lo tanto todos los requisitos que se mencionan para un diácono se le aplica a la mujer, ya que la Biblia cuando habla, solo se refiere al sexo masculino, pero se tiene que entender que el mensaje es para los dos sexos .

La hermana Febe para ser diaconisa se le tenía que aplicar la misma regla de los hermanos varones: tenía que ser esposa de un solo hombre y también cumplir con todos los requisitos de los diáconos.

Y si era la jefa de las diaconisas, entonces también se le aplican todos los requisitos del obispo, ya que la palabra obispo significa el supervisor, en éste caso Supervisor de los diáconos.

Por ejemplo el mandamiento dice: “no codiciarás la mujer de tu prójimo”, pero no le dice nada a la mujer, entonces; ¿quiere decir que la mujer está libre para codiciar al hombre ajeno? no; el pecado de la codicia también se le aplica a la mujer, aunque la Biblia siempre que habla se refiere al sexo masculino, automáticamente se tiene que entender que se está refiriendo a los dos sexos. En éste caso éste mandamiento de la codicia se le aplica a la mujer, aunque está dirigido solamente al sexo masculino.

Mas tarde Cristo dijo: “Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón” ¿Que pasa con la mujer?; ¿Ella puede codiciar a un hombre en su corazón? La respuesta es no, aunque la Biblia está escrita dirigiéndose al mundo masculino, esto se refiere tanto al hombre como a la mujer.

“Y así como está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio” Hebreos 9 : 27 Este texto está condenando a la muerte a los hombres solamente y no a las mujeres. ¿Entonces quiere decir que las mujeres no mueren?

Por eso es necesario que entendamos que la Biblia está escrita en forma masculina y está dirigido al sexo masculino; pero esto abarca no solamente al hombre solamente, sino que abarca al hombre y la mujer.

Cuando la Biblia dice que el diácono o el supervisor de diáconos tiene que ser esposo de una sola mujer, la Biblia también está diciendo que la diaconisa o la supervisora de la diaconisa tiene que ser mujer de un solo marido. Esto no tiene nada que ver con ordenación de sexos, tiene que ver con el comportamiento de los líderes de la iglesia, no importa si es hombre o si es mujer. Así como la Biblia reconoce a los “Siete Diáconos”, que fueron ordenados y ungidos, así también la Biblia al menos habla de una diaconisa, a quien se le tiene que aplicar las mismas exigencias, responsabilidades y privilegios de los hermanos varones.

El cargo y el trabajo de Elena de White primeramente se le encomendó a un hombre que no lo quiso desempeñar, después se le encomendó a Elena de White y ella si lo llevó a cabo. “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

Muchos dicen que en el plan de Dios, solo aparecen hombre como sacerdotes, y por eso nuestros pastores tiene que ser solo hombres. Esto en verdad es así en el Antiguo Testamento, pero en el Nuevo Testamento, esto cambia totalmente, por que el sacerdocio se le entrega a toda la iglesia, y esto incluye tanto a los hombres como a las mujeres:

1 Pedro 2: 9 “Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios , a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;”

En la nueva iglesia gentil de Dios, todos sus miembros se convierten en sacerdotes, y no son sacerdotes sencillamente, sino que son sacerdotes de linaje real, ya sean hombres o mujeres. Esta iglesia tiene como solo único fin anunciar el evangelio de Cristo.

La otra cosa que necesitamos entender es la diferencia entre ungimiento y la ordenación. Estas dos cosas son totalmente diferentes la una de la otra; el ungimiento o imposición de manos es un rito público hecho por el hombre, mientras que la ordenación no es un rito, sino es una decisión hecha por Dios en cuanto a la persona que se va a escoger para determinada misión.

El Ungimiento es el acto de poner las manos sobre la persona y orar por él, en pocas palabras es un acto público de transferencia de poder a un nuevo dirigente.

La ORDENACIÓN viene de Dios, es Dios quien decide que personas harán ciertos trabajos especiales aquí en la tierra, Dios ha ordenado para su ministerio tanto hombres como mujeres.

Muchas veces nosotros nos oponemos a la ordenación de ciertas personas ya sean hombres o mujeres, pero ese no es trabajo nuestro, ni tampoco es nuestra decisión. Eso es Dios, el es quien decide que personas va a poner para determinados trabajos, eso aunque nosotros queramos no lo podemos decidir nosotros. 

La ordenación de un rey, de un profeta o de un ministro, no viene del hombre, lo que el hombre muchas veces puede hacer, es el ungimiento. No confundamos la ordenación con el ungimiento.

Muchas veces dejamos de ungir las personas que han sido ordenadas por Dios; y eso no cambia los planes de Dios. Aquellas personas que son ordenadas por Dios, y el hombre se niega a ungir, entonces las unge el Espíritu Santo, y así se completa la obra.

En el caso de Elena de White, ella nunca fue ordenada ni ungida por el hombre; pero después de su obra en ésta tierra, no hay duda que el Señor la ordenó para esa obra especial, y la ungió con su Espíritu Santo, para poder recibir sueños y visiones, y poderlos plasmar en el papel, para millones de personas  que leerían y comprenderían mejor a Dios y su gran plan de redención, alrededor del mundo.

El UNGIMIENTO: el ungimiento también viene de Dios. Se unge a una persona por dos razones; la primera es para transferencia de poder y la segunda es para sanidad divina.

El hombre se puede equivocar muy fácilmente cuando unge a una persona: Y aconteció que cuando ellos vinieron, él vio a Eliab, y dijo: De cierto delante de Jehová está su ungido. Y Jehová respondió a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. 1 Samuel 16

El ungimiento para transferencia de poder y obligaciones: Esto es cuando se unge a un rey, a un sacerdote, a un profeta o a un ministro . Este ungimiento lo puede hacer el hombre o lo puede hacer Dios mismo, o alguien a quien Dios encargue para ésta misión. Por ejemplo Saul y David fueron ungidos por Samuel y esto fue por mandato de Dios, Aarón fue ungido por Moisés y también fue por mandato de Dios, Matías fue ungido por  los apóstoles para reemplazar a Judas y en éste caso no fue por mandato de Dios, Dios tenía a Pablo como reemplazo de Judas, los siete diáconos fueron ungidos por los apóstoles.

En el caso de Saul y David, el ungimiento era para que ellos recibieran el Espíritu Santo, pero en el caso de los siete diáconos era por que ellos ya estaban llenos del Espíritu Santo.

Isaías fue ungido por un Serafín mientras presenciaba la magnificencia de Dios en su trono, y Jeremías fue Jehová quien directamente lo ungió tocando su boca.

El tema de la ordenación de la mujer es un tema muy profundo, que necesita mucho estudio y mucha oración para comprender-lo en su totalidad; lo que deseamos aquí en Escuela Sabática Maestro, es que usted se nutra y cuando usted tome una posición con respecto a éste tema,  que ésta decisión sea basada en la Biblia y no meramente en un capricho humano.

Da mucha decepción escuchar a la gente fanática, dando su opinión; una opinión sin fundamento, una opinión sin conocimiento profundo bíblico y sin conocimiento de hermenéutica, muchas veces opinamos mal debido a nuestra ignorancia o al incompleto conocimiento y dominio de un tema.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Durante diez días los discípulos presentaron sus peticiones por el derramamiento de su Espíritu, y Cristo en el cielo añadió su intercesión. Esta era la ocasión de ascensión y comienzo de su ministerio, y una oportunidad de regocijo en el cielo. Él había ascendido a lo alto llevando cautiva la cautividad, y ahora pedía el don del Espíritu para poder derramarlo sobre sus discípulos…

Es con ferviente anhelo que anticipo el tiempo cuando se repetirán los sucesos del día de Pentecostés aun con mayor poder que en esa ocasión. Juan dice: “Vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria”. Entonces, como en el momento del Pentecostés, la gente oirá la verdad que será presentada a cada hombre en su propio idioma (Comentarios de Elena G. de White, en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 6, p. 1055).

El Señor no cerró los depósitos celestiales después de haber derramado su Espíritu sobre los primeros discípulos. También nosotros podemos recibir la plenitud de su bendición. El cielo está lleno de los tesoros de su gracia, y los que con fe se acercan a Dios pueden reclamar todo lo que él ha prometido. Si no contamos con su poder es por la indiferencia, el letargo espiritual y nuestra indolencia. Abandonemos la mortal formalidad (Recibiréis poder, p. 25).

Dios puede infundir nueva vida en cada alma que sinceramente desea servirle, y puede tocar los labios con un carbón encendido tomado del altar y hacer que se vuelva elocuente con su alabanza a Dios. Miles de voces serán impregnadas con poder para presentar públicamente las admirables verdades de la palabra de dios. Se desatará la lengua del tartamudo, y los tímidos recibirán fuerza para dar un valeroso testimonio de la verdad. Quiera el Señor ayudar a su pueblo a limpiar el templo del alma de toda contaminación, y a mantener una relación tan íntima con él que puedan ser participantes de la lluvia tardía cuando ésta se derrame (Comentarios de Elena G. de White, en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 6, p. 1055).

Acerca de la iglesia apostólica perteneciente a la época maravillosa en que la gloria del Cristo resucitado resplandecía sobre ella, leemos que “ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía”, “que no había entre ellos ningún necesitado”, que “con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos”. Y, además, que “perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.

Podemos buscar por el cielo y por la tierra, y no encontraremos verdad revelada más poderosa que la que se manifiesta en las obras de misericordia hechas en favor de quienes necesiten de nuestra simpatía y ayuda. Tal es la verdad como está en Jesús. Cuando los que profesan el nombre de Cristo practiquen los principios de la regla de oro, acompañará al Evangelio el mismo poder de los tiempos apostólicos (El discurso maestro de Jesucristo, p. 116).

En toda iglesia debe establecerse un fondo para los pobres. Luego cada miembro presentará una ofrenda de agradecimiento a Dios cada semana o cada mes, según resulte más conveniente. Esta ofrenda expresará nuestra gratitud por los dones de la salud, el alimento y las ropas cómodas. Y en la medida en que Dios nos haya bendecido con estas comodidades, apartaremos recursos para los pobres, los dolientes y los angustiados. Quisiera llamar especialmente la atención de los hermanos a este punto. Recordemos a los pobres. Privémonos de algunos de nuestros lujos; sí, aun de comodidades, y ayudemos a aquellos que pueden obtener solamente la más escasa alimentación e indumentaria. Al obrar en su favor, obramos para Jesús en la persona de sus santos. Él se identifica con la humanidad doliente. No aguardemos hasta que hayan sido satisfechas todas nuestras necesidades imaginarias. No confiemos en nuestros sentimientos para dar cuando nos sintamos dispuestos a ello, y retener cuando no nos inclinemos a dar. Demos regularmente, sea diez, veinte o cincuenta centavos por semana, según lo que quisiéramos ver anotado en el registro celestial en el día de Dios (Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 140).

66


Viernes 3 de marzo // Lección 9__________________________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Esta es la obra en que también nosotros hemos de ocuparnos. En vez de vivir a la expectativa de alguna oportunidad especial de excitación, hemos de aprovechar sabiamente las oportunidades presentes haciendo lo que debe hacerse a fin de que sean salvas las almas. En vez de consumir las facultades de nuestra mente en especulaciones acerca de los tiempos y las sazones que el Señor ha dejado en su sola potestad y ha retenido de los hombres, hemos de entregarnos al control del Espíritu Santo, a la ejecución de los deberes actuales, a dar el pan de vida, sin mezcla de opiniones humanas, a las almas que están pereciendo por la verdad” (MS 1:218).

“Todo individuo está luchando para llegar a ser un centro de influencia, y hasta que Dios no trabaje por su pueblo no verán que la subordinación a él es la única seguridad para toda alma. Su gracia transformadora en los corazones humanos conducirá a la unidad, una unidad que todavía no ha sido lograda, pues todos los que son asimilados por Cristo estarán en armonía los unos con los otros. El Espíritu Santo creará unidad” (MS 3:21, 22).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. ¿Qué quiere decir Elena de White cuando señala que “todo individuo está luchando para llegar a ser un centro de influencia”? ¿Por qué es esa una tendencia tan natural en todos nosotros, y qué podemos hacer para luchar contra esta tendencia en nuestra propia vida? (Ver también Fil. 2:3, 4.)
  2. Algunos argumentan que lo que realmente nos dará unidad es el servicio, no la doctrina. De hecho, argumentan que la doctrina tiende a dividir a las personas; por ende, no debería dársele prominencia. Pero ¿por qué no puede haber unidad en misión y servicio si hay división en doctrina? ¿Por qué una fe compartida es un factor poderoso para la misión unida y efectiva?
  3. Al mismo tiempo, ¿cuánto lugar hay para las diferencias teológicas? Pocas personas entenderán la verdad exactamente de la misma manera. ¿De qué forma podemos estar unidos como iglesia mientras, al mismo tiempo, permitimos las diferencias menores que surgirán? ¿De qué manera las personas en tu iglesia local pueden lidiar con las diferencias de entendimiento y aun así mantener la unidad?
  4. ¿De qué modo la Biblia puede ser un instrumento que traerá unidad? ¿Qué actitud es necesaria en nuestro estudio de la Palabra de Dios para que podamos estar unidos en misión y fe como iglesia?

67


Escrito por: Tony García.
Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
http://www.sevendayradio.com
http://www.escuelasabaticamaestros.com
Madrid, España 2015