Escuela Sabatica Para Maestros

Material Auxiliar Para Maestros de Escuela Sabatica


37 comentarios >


Este es un estudio libre para toda persona que lo desee usar, compartir ó distribuir. Es una cortesía de SevenDay Radio y su servidor, Tony García. Cualquier pregunta ó comentario por favor escriba a *elhermanotony@gmail.com* Este documento es subido a la red los días Sábados  por la tarde, alrededor de las 3 de la tarde hora del este de los Estados Unidos de Norte América.

Toda información dada en éste documento es tomada de la vastedad de libros que la Iglesia Adventista del 7mo Día tiene disponible gratuitamente para el público en general, en Ingles y Español. A éste documento también se le agrega otras informaciones de otros libros, que también se encuentran disponible gratuitamente en el Internet para el uso del  público en general.

Aquí no le estamos presentando una nueva luz, nuestro trabajo es sencillamente recopilar información, y presentarla en un lenguaje sencillo y entendible,  para que se le haga mas fácil al maestro de Escuela Sabática comprender y prepararse mejor, para impartir la lección de Escuela Sabática.

Estudio de Escuela Sabática para los siguientes años

2017:

1er Trimestre: “El Espíritu Santo y la Espiritualidad”
2do Trimestre: “1ra y 2da de Pedro”
3er Trimestre: “El Evangelio en Gálatas”
4to Trimestre: “Romanos”

2018:

1er Trimestre: “Mayordomía”
2do Trimestre: “Preparación para los Días Finales”
3er Trimestre: “El libro de los Hechos”
4to Trimestre: “Unidad en Cristo”

2019:

1er Trimestre: “Apocalipsis”
2do Trimestre: “La Familia/Santidad del Matrimonio”
3er Trimestre: “Esdras/Nehemías”
4to Trimestre: “Justicia Social”

2020:

1er Trimestre: “Daniel”
2do Trimestre: “Don del Ministerio y Misiones/Participación Total de la Membresía (PTM)”
3er Trimestre: “Romanos”
4to Trimestre: “Como Interpretar las Escrituras”

2021:

1er Trimestre: “Educación”
2do Trimestre: “Descanso en Cristo”
3er Trimestre: “Juan”
4to Trimestre: “Es Estado de los Muertos”

2022:

 

 

 

 

Recordamos a los hermanos que ésta información está sujeta a cambios.

INVITAMOS A NUESTROS LECTORES A SUSCRIBIRSE A NUESTRO ESTUDIO SEMANAL. PARA HACERLO, POR FAVOR USAR LA BARRA QUE DICE “SEGUIR”; EL SISTEMA AUTOMÁTICO LE MANDARA EL ESTUDIO A SU DIRECCIÓN DE CORREO EN EL PRECISO MOMENTO EN QUE NOSOTROS PUBLIQUEMOS EL ESTUDIO SEMANAL.  

SI SE LE DIFICULTA INSCRIBIRSE EN EL SISTEMA AUTOMÁTICO POR FAVOR ESCRIBANOS A: ELHERMANOTONY@GMAIL.COM DEJE LA DIRECCIÓN DE SU E-MAIL Y NOSOTROS LO INSCRIBIREMOS.

LA PAGINA TAMBIÉN ESTA DISPONIBLE EN FACEBOOK,  POR FAVOR BUSQUE: ESCUELA SABÁTICA MAESTROS Y SOLICITE HACERSE AMIGO O SEGUIDOR, Y USTED PODRÁ VER LA PAGINA CADA VEZ QUE LA PUBLIQUEMOS.

SI DESEA VER LAS LECCIONES DE LOS TRIMESTRES PASADOS, BÚSQUENOS EN LA SIGUIENTE DIRECCIÓN:               

* WWW.ESCUELASABATICAMAESTROS.COM



1 comentario

LECCIÓN 3 – LA DIVINIDAD DEL ESPÍRITU SANTO – PARA EL 21 DE ENERO DE 2017



** SI NECESITA ESTE DOCUMENTO EN FORMATO PDF, POR FAVOR HAGA UN CLICK AQUÍ MISMO SOBRE ESTE ANUNCIO Y LUEGO DESCARGUELO EN SU TELÉFONO, TABLETA, O COMPUTADORA. **


Si usted desea dejar su comentario, por favor vaya al final de ésta página, y allí encontrará el lugar para hacerlo. Si usted hace una pregunta, se le responderá por el mismo medio, en la misma lección donde usted deje su pregunta.


Related image

“El Espíritu Santo” por Danny Hahlbohm. New York, USA (1949-)


Los pensamientos pertenecientes a “Escuela Sabática para Maestros” no representan la postura oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día local, regional o mundial. Este es el trabajo,  esfuerzo y pensamiento de un hermano laico de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, cuyo principal objetivo es proveer extra información a la Lección de Escuela Sabática, para que le sea de ayuda al maestro para poder entender y explicar de una manera mas clara y nutrida la lección de Escuela Sabática. Tratamos de no presentar temas controversia-les, ni polémicos y evitamos las ideas que promueven el fanatismo y el extremismo en nuestra iglesia. Si nuestro comentario no es de su ayuda o de su agrado, le pedimos por favor, que sencillamente lo descarte. Cualquier comentario, pregunta o sugerencia, por favor escriba a elhermanotony@gmail.com


Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 3: Para el 21 de enero de 2017

LA DIVINIDAD DEL ESPÍRITU SANTO

Sábado 14 de enero___________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Hechos 5:1-4; 1 Corintios 2:10, 11; Isaías 63:10-14; Tito 3:4-6; Romanos 8:11; 1 Pedro 1:2.

PARA MEMORIZAR:

“La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén” (2 Cor. 13:14).

A LO LARGO DE LA BIBLIA, la divinidad de Dios el Padre es dada por sentado. Encontramos esta verdad expresada tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento. Es una de las verdades más cruciales y fundacionales de las muchas que encontramos en la Palabra de Dios. La divinidad de Jesús también es afirmada en muchos lugares en las Escrituras, especialmente en el Nuevo Testamento.

Sin embargo, la divinidad del Espíritu Santo es enseñada en términos más sutiles. Puede ser inferida a partir de varias declaraciones bíblicas indirectas. Aquí debemos comparar versículo con versículo a fin de estudiar cuidadosamente lo que Dios ha revelado en su Palabra acerca del Espíritu Santo. Al hacerlo, no deberíamos afirmar menos que lo que afirma la Escritura y tampoco deberíamos “pensar más de lo que está escrito” (1 Cor. 4:6). Este tema requiere una actitud humilde dispuesta a aprender; no deberíamos hacer de nuestro razonamiento humano acerca de Dios el estándar según el cual el Espíritu Santo debe ser entendido. Más bien, deberíamos aceptar y testificar lo que las Escrituras afirman, sin importar cuán difíciles de comprender plenamente puedan ser algunos de los conceptos.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Necesitamos comprender que el Espíritu Santo… es una persona así como Dios es persona…

El Espíritu Santo tiene una personalidad, de lo contrario no podría dar testimonio a nuestros espíritus y con nuestros espíritus de que somos hijos de Dios. Debe ser una persona divina, además, porque en caso contrario no podría escudriñar los secretos que están ocultos en la mente de Dios (El evangelismo, {Ev}, p. 447).

“El Espíritu Santo es un agente libre, activo e independiente. El Dios del cielo usa su espíritu como a él le place; y las mentes humanas, el juicio humano y los métodos humanos, no pueden fijar límites a su obra, o señalar un canal por el cual deba obrar, así como no pueden decir al viento: ‘Te prohíbo soplar en tal dirección y comportarte en tal o cual manera’”.

Desde el principio Dios ha estado obrando por el Espíritu Santo mediante instrumentos humanos para el cumplimiento de su propósito en favor de la raza caída…. El mismo poder que sostuvo a los patriarcas, que dio fe y ánimo a Caleb y Josué y que hizo eficaz la obra de la iglesia apostólica, ha sostenido a los fieles hijos de Dios en cada siglo sucesivo…

El Espíritu Santo es un auxiliador eficaz para restaurar la imagen de Dios en el alma humana (La fe por la cual vivo, {FV}, p. 54).

El pueblo participaba en extenso grado del mismo espíritu, invadía la esfera de la conciencia, y se juzgaban unos a otros en asuntos que tocaban únicamente al alma y a Dios. Refiriéndose a este espíritu y práctica, dijo Jesús: “No juzguéis, para que no seáis juzgados”. Quería decir: No os consideréis como normas. No hagáis de vuestras opiniones y vuestros conceptos del deber, de vuestras interpretaciones de las Escrituras, un criterio para los demás, ni los condenéis si no alcanzan a vuestro ideal. No censuréis a los demás; no hagáis suposiciones acerca de sus motivos ni los juzguéis.

“No juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones”. No podemos leer el corazón. Por ser imperfectos, no somos competentes para juzgar a otros. A causa de sus limitaciones, el hombre sólo puede juzgar por las apariencias. Únicamente a Dios, quien conoce los motivos secretos de los actos y trata a cada uno con amor y compasión, le corresponde decidir el caso de cada alma (El discurso maestro de Jesucristo, {DMJ}, pp. 105, 106).

19


Lección 3 // Domingo 15 de enero_________________________________

EL ESPÍRITU SANTO Y DIOS

La Biblia no presenta una descripción sistemática de la divinidad del Espíritu Santo. Más bien, encontramos pistas interesantes que indican que los escritores bíblicos consideraban al Espíritu Santo como igual a Dios. Hay varios pasajes bíblicos en los que la misma actividad es atribuida a Dios y, luego, también al Espíritu Santo.

Lee Hechos 5:1 al 4. ¿Qué podemos concluir acerca de Dios y del Espíritu Santo a partir de las palabras de Pedro a Ananías?

Hechos 5:1-4

1 Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

Si el Espíritu Santo no fuera Dios, entonces Pedro habría estado hablando aquí de una manera muy descuidada y engañosa. El aspecto interesante acerca de la naturaleza del Espíritu Santo, sin embargo, es el hecho de que el apóstol Pedro coloca a Dios y al Espíritu Santo en el mismo nivel. En el versículo 3, le pregunta a Ananías por qué le ha mentido al Espíritu Santo, y continúa al final del versículo 4: “No has mentido a los hombres, sino a Dios”. Pedro, claramente, iguala al Espíritu Santo con Dios. Su argumento es que Ananías no solamente estaba mintiéndole a los apóstoles, sino a Dios mismo. Mentirle al Espíritu Santo es mentirle a Dios. El Espíritu Santo es Dios. Pedro lo expresa aquí muy claramente.

¿Por qué el castigo por lo que hicieron estas dos personas fue tan duro?

Debemos recordar que los creyentes de la iglesia primitiva, en Hechos, eran “de un corazón y un alma” (Hech. 4:32). Esta unidad era producto del Espíritu Santo, y esta es la razón por la cual compartían libre y voluntariamente lo que poseían. Mentir con respecto a lo que compartían era negar la unidad de la comunidad y negar al Espíritu, que sustentaba esa unidad y la hacía posible.

Por esta razón, la mentira de Ananías y su esposa falsificó la obra divina y la presencia del Espíritu Santo en la comunidad de la iglesia temprana. Una deshonestidad tan grande hacia Dios es destructiva e impide que el Espíritu de Dios pueda trabajar de manera efectiva en la vida de los creyentes. Dios desea que lo sirvamos indivisamente. Debido a que la naciente comunidad de fe estaba en un momento crucial de su existencia, Dios utilizó consecuencias drásticas para asegurarse de que la nueva iglesia trabajara al unísono y con fidelidad del uno hacia el otro, y estuviera dispuesta a dejarse guiar por su Espíritu.

Piensa cuán fácilmente Ananías y Safira podrían haber justificado su pecado: “Después de todo, ¿acaso no hemos vendido nuestra propia propiedad y hemos dado un poco a la iglesia? ¿Cuál es el problema si nos guardamos un poco?” ¿Qué debería decirnos esta historia acerca de cuán cuidadosos debemos ser en cuanto a cómo justificamos nuestras acciones?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

1Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, 2y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. 3Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? 4Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

La historia de Ananías y Safira, es una bofetada directa para nuestros hermanos evangélicos que creen que la ley quedó clavada en la cruz, y que creen que después de la muerte de Cristo comenzamos a vivir solamente bajo la gracia.

Pues no, ellos están 100% equivocados, porque aquí encontramos en la nueva y recién fundada iglesia cristiana, que Dios mata a dos de sus miembros, sin aviso, sin advertencia, sin darles ni siquiera una oportunidad de arrepentirse y pedir perdón, y esa muerte fue por transgredir la ley de Dios, tratando de mentir al Espíritu Santo.

En el tiempo del antiguo Israel, donde el pueblo de Israel vivía bajo la ley de Dios, Dios mataba directamente al pecador por sus transgresiones, pero en la mayoría de veces les daba la oportunidad de confesar su pecado y de arrepentirse, pero en el caso de Ananías y Safira, Dios los mata sin siquiera darles esa oportunidad, fue una muerte fulminante, inmediata, sin aviso, parecida a la muerte de Nadab y Abiu del Antiguo Testamento.

Si los evangélicos dicen que la ley de Dios fue clavada en la cruz y que después de la muerte de Jesús, vivimos solamente en el tiempo de gracia; ¿Por qué Dios mató a Ananías y a Safira como en los tiempos del antiguo Israel, por transgredir la ley de Dios?

Las primeras dos tumbas de la iglesia cristiana fueron dos tumbas totalmente diferentes

En la tumba de Ananías y de Safira, había un tipo de lamentación sin esperanzas, eran unas tumbas tristes, tumbas de mentirosos e hipócritas; ninguno de nosotros desea ser puesto en ese tipo de tumba, donde la persona se recuerda por su mal proceder y por sus malas decisiones, y que hace que en el fondo del corazón del humano se abrigue ese frío sentimiento de pérdida eterna.

La nueva segunda tumba que se abre es muy diferente, es para el primer mártir del cristianismo, es la tumba para un santo hombre, una tumba llena de mucha paz y llena de muchas promesas y esperanzas. Aunque el camino fue duro para Esteban, el descanso fue dulce y profundo, aún se encuentra allí en su tumba y su nombre también se encuentra registrado en el libro de la vida, Esteban se encuentra a un paso de conseguir la eternidad.

“2 Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban”: Eran hombres “piadosos”, la Biblia no los describe como ricos, o estudiados, o con títulos académicos, la Biblia los describe como personas buenas: eran piadosos, eran virtuosos, eran leales a ellos mismos, eran leales a su prójimos, eran leales a Dios, eran cristianos de alta calidad, eran un grupo selecto.

Usualmente los funerales son muy mezclados. Algunos atienden los funerales por principios equivocados; algunos asisten a un funeral por que el fallecido era un buen cliente, o se asiste a un funeral por que el fallecido era un vecino, otras veces se atiende a un funeral por conexiones familiares, muchas veces por la necesidad de poner al difunto fuera del camino lo mas pronto posible y otras veces se atiende a un funeral por obligaciones y moral religiosa. Pero el funeral de Esteban no era mezclado, el funeral de Esteban era de gente piadosa solamente, fue un santo entierro, para un santo hombre, realizado por santos dolientes.

El nombre de Ananías significa: “La gracia de Dios” y el nombre Safira significa eso “Zafiro” una joya brillante y muy bella. El nombre Safira del Nuevo Testamento, es el mismo nombre Séfora del Antiguo Testamento, la versión de los Setentas, le llama a las dos por el nombre de Séfora. El nombre de Safira o Séfora es comúnmente traducido como “belleza”

Por supuesto fueron sus padres quienes les dieron ese nombre, y fue Dios quien se lo quitó. Cuando Ananías pecó contra Dios, la “gracia de Dios” salió de él para siempre, y cuando Safira pecó, ella perdió el valor, la belleza y la luz de lo que su nombre representaba.

La Biblia dice que los hermanos de la iglesia vendían sus propiedades y el dinero de esas ventas lo traían a los pies de los apóstoles.

Ellos vendían sus propiedades y lo daban a la iglesia por dos razones fundamentales:

La primera era por que la iglesia estaba pasando por una crisis de persecución. La sinagoga de los judíos en Jerusalén, era una constante amenaza y los cristianos constantemente se enfrentaban a la situación de perder todos sus bienes y propiedades, de la noche a la mañana. Una de las mejores decisiones que se podían tomar, era vender esos bienes antes de perderlo, el dinero ellos lo traían a los pies de los apóstoles para ser usado de una manera sabia en la iglesia y con los hermanos pobres de la iglesia; éste acto de traer el dinero de las propiedades vendidas era un acto voluntario de los hermano.

La segunda razón que ellos vendían sus propiedades, era por que ellos pensaban que Jesucristo vendría demasiado pronto, muchos tenían le impresión que Jesucristo regresaría esa misma noche que ellos se iban a sus camas a dormir. En vez de dejar sus propiedades perdidas, optaban por venderlas y usar ese dinero 100% para la Iglesia.

De acuerdo a Elena de White, ésta experiencia se va a volver a repetir en los últimos días de éste mundo. Los hermanos venderán sus propiedades y se usaran 100% para el último impulso del evangelio en ésta tierra. Elena de White dice que hay que pedir a Dios, para que él nos avise por medio de el Espíritu Santo, cuando se tiene que hacer ésta venta.

No se vaya a poner a vender sus propiedades por su decisión personal, por que sin duda alguna se va a equivocar.

En éste momento la administración de nuestra iglesia, está cometiendo un error garrafal con el uso de los bienes, ellos no se están enfocado en la predicación del evangelio, sino que están enfocados en crear mas riquezas usando los bienes de la iglesia.

Nuestra iglesia no es una entidad financiera con fines de lucro, nuestra iglesia es una agencia de predicación del evangelio y de salvación de almas. Todo nuestro dinero tendría que ser invertido en la predicación del evangelio en todas sus formas; “NADA MAS”

Pero hay billones de dólares invertidos en obras del mundo, en la bolsa de valores, en el gobierno de los Estados Unidos, y solamente se usa el 30% de los ingresos de los diezmos para la predicación del evangelio. Prefieren usar el diezmo en inversiones mundanales y no en la construcción de iglesias, ni en sueldos para tanto pastor que anda en el mundo sin trabajo. No les importa que la mies es mucha y los obreros son pocos.

En los últimos versículos del capítulo 4 del libro de Hechos, encontramos al hermano Bernabé que era natural de Chipre, que vendió su propiedad y todo el dinero lo trajo a la iglesia, y lo puso a los pies de los apóstoles para el sostén de la iglesia. Esto fue un ejemplo que todos querían seguir en la iglesia de los apóstoles, incluyendo Ananías y Safira.

El pecado de Ananías y Safira no era un simple pecado de equivocación o mentira, era un pecado de una incalculable magnitud, era un pecado que tenía como propósito engañar y defraudar a Dios.

Ananías y Safira estaban tratando de tener la alta estima espiritual que tenía Bernabé, a un precio mas barato.

Muchas veces nuestras contribuciones a la iglesia, son consideradas como un crimen por el cielo.

Dios no quiere nuestras propiedades, si nos las entregamos como un resultado de nuestro amor y lealtad. Si cuando entregamos nuestro dinero, nuestro corazón no se va con el; hacemos mucho mas bien retenerlo que entregarlo.

Toda contribución que se da para calmar la conciencia, o para demostración a los demás, o por interés de conseguir algo a cambio, es un gran insulto a Dios; en estos casos entre mas grande es la contribución, mas grande es el insulto, mas grande es el pecado.

Ananías y Safira estaban midiendo su sagacidad comercial en contra de la ignorancia comercial del apóstol Pedro, pero se les olvidó que el pecado era contra Dios y no contra el hombre, también se les olvido que el apóstol Pedro estaba lleno del Espíritu Santo, a quien no se le pude mentir jamás.

“El amor al dinero es el principio de todo mal” El pecado nunca viene solo, y aquí encontramos que el amor al dinero trajo consigo la compañía de por los menos otros cuatro pecados.

1-El primer pecado de Ananías y Safira es el amor a la alabanza de los demás, deseaban conseguir esa alta estima y alabanza a un precio mas barato que su vecino el hermano Bernabé

2-El amor al dinero proveyó la fuerza que empuja la avaricia a trabajar.

3-El amor al dinero promovió la hipocresía en Ananías y Safira, ellos estaba tratando de aparentar una dadivosidad y lealtad que no tenían

4-El amor al dinero los llevó a mentir, se convirtieron en hijos del padre de la mentira; “él miente desde el principio”

La pregunta que se hacen muchos es ¿Por qué Ananías y Safira fueron severamente castigados? No se les dio un tiempo para arrepentirse, no se les dio tiempo para considerar su transgresión, no se le dio tiempo para pedir perdón. Estas son alguna respuestas sugerentes:

1-El pecado de ellos era demasiado grave, ellos supieron de los dones espirituales que se derramaron por el poder del Espíritu Santo en el día del pentecostés. Su pecado fue en contra del Espíritu Santo. Hay que notar que en el versículo 3, Pedro dice que el pecado de la mentira fue en contra del Espíritu Santo: Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?”

En el versículo 4 Pedro dice que ellos mintieron en contra de Dios: 4Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.”

Mas tarde en el versículo 9 Pedro vuelve a recalcar que el pecado fue en contra del Espíritu Santo: Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.”

Con la secuencia que encontramos en estos tres versículos llegamos a la conclusión, que sin duda alguna el Espíritu Santo es Dios.

Hay muchas maneras de mentir, la vida de un hombre puede ser una total falsedad sin que éste hombre haya pronunciado con sus labios algo falso en su vida, se puede mentir con una mirada, se puede mentir con una acción y también se miente con los labios. Hay personas que cometen las mas grandes mentiras y lo único que dijeron fue la palabra “tal vez ” No hay mentira blanca, la mentira mas blanca que se puede haber dado es tan negra como la misma palabra perdición. Hay gente que es tan deshonesta al hablar que no llegan a distinguir entre la verdad y la mentira, hay otros que mienten desde que comenzaron a tener el donde del habla y hay otros que son muy bien educados por sus padres, pero cuando alcanzan la edad madura se convierten en mentiroso empedernidos.

2-El pecado de Ananías y Safira fue un pecado deliberado, no fue el resultado de una tentación espontanea o inesperada. Ese pecado fue consultado entre ellos dos, llegando a un acuerdo en común para cometerlo. Fue un pecado cometido a sangre fría en todos sus aspectos, ellos decidieron deliberadamente ser hipócritas.

3-El pecado de Ananías y Safira posiblemente era un pecado antiguo que colmó la misericordia de Dios. Dios nunca castiga a una persona severamente por un pecado inicial. Cuando Dios extermina a alguien, solamente pasa cuando la persona ha saturado su vida de pecado y ya la misericordia de Dios no puede hacer nada para salvar al pecador. Cabe la posibilidad que éste pecado era una forma de vivir de ésta pareja que nunca fue revelada al hombre, pero si era plenamente conocida a los ojos de Dios.

4-Para lección de otros. La iglesia cristiana estaba en su infancia, con éste castigo les quedaba de ejemplo a los demás a no jugar con el Espíritu Santo, quien como el Padre y el Hijo, también es Dios.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Más tarde, Ananías y Safira agraviaron al Espíritu Santo cediendo a sentimientos de codicia. Empezaron a lamentar su promesa, y pronto perdieron la dulce influencia de la bendición que había encendido sus corazones con el deseo de hacer grandes cosas en favor de la causa de Cristo. Pensaban que habían sido demasiado apresurados, que debían considerar nuevamente su decisión. Discutieron el asunto, y decidieron no cumplir su voto. Notaron, sin embargo, que aquellos que se despojaban de sus posesiones a fin de suplir las necesidades de sus hermanos más pobres, eran tenidos en alta estima entre los creyentes; y sintiendo vergüenza de que sus hermanos supieran que sus almas egoístas les hacían dar de mala gana lo que habían dedicado solemnemente a Dios, decidieron deliberadamente vender la propiedad, y pretender dar todo el producto al fondo general, cuando en realidad se guardarían una buena parte para sí mismos. Así se asegurarían el derecho de vivir del fondo común, y al mismo tiempo ganarían alta estima entre sus hermanos.

Pero Dios odia la hipocresía y la falsedad. Ananías y Safira practicaron el fraude en su trato con Dios; mintieron al Espíritu Santo, y su pecado fué castigado con un juicio rápido y terrible (Los hechos de los apóstoles, {HAp}, pp. 59, 60).

Aquellos que han hecho promesas para posibilitar el avance de la obra de Dios no deben arrepentirse de sus votos y retener para sí lo que prometieron. Quienes asumen la responsabilidad de anular una promesa que ha sido hecha a Dios están haciendo algo de lo cual no querrán dar cuenta en el día del ajuste final. Debiera rechazarse el asesoramiento de los hombres que en este tiempo aconsejan retener los medios de la causa de Dios para invertirlos en otras empresas, porque el Señor les dice: “Haceos tesoros en el cielo”. “Invertid vuestros medios para hacer avanzar mi obra para abrir nuevos campos, de tal forma que la luz de la verdad presente pueda brillar en todas partes del mundo” (Alza tus ojos, {ATO}, p. 90).

La sabiduría infinita vió que esta manifestación señalada de la ira de Dios era necesaria para impedir que la joven iglesia se desmoralizara. El número de sus miembros aumentaba rápidamente. La iglesia se vería en peligro si, en el rápido aumento de conversos, se añadían hombres y mujeres que, mientras profesaban servir a Dios, adoraban a Mammón. Este castigo testificó que los hombres no pueden engañar a Dios, que él descubre el pecado oculto del corazón, y que no puede ser burlado. Estaba destinado a ser para la iglesia una advertencia que la indujese a evitar la falsedad y la hipocresía, y a precaverse contra el robar a Dios.

Este ejemplo del aborrecimiento de Dios por la codicia, el fraude y la hipocresía, no fué dado como señal de peligro solamente para la iglesia primitiva, sino para todas las generaciones futuras. Era codicia lo que Ananías y Safira habían acariciado primeramente. El deseo de retener para sí mismos una parte de lo que habían prometido al Señor, los llevó al fraude y la hipocresía (Los hechos de los apóstoles, {HAp}, pp. 60, 61).

Cristo anhelaba estar en una situación en que pudiera realizar la obra más importante con pocos medios y sencillos. El plan de redención es abarcante, sin embargo sus partes son pocas, y cada parte depende de las otras, pero todas obran juntas con máxima sencillez y completa armonía. Cristo es representado por el Espíritu Santo, y cuando el Espíritu es apreciado, cuando los que son gobernados por el Espíritu comunican a otros la energía de la cual están saturados, vibra una cuerda invisible que electriza todo el ser. ¡Ojalá todos pudieran entender cuán ilimitados son los recursos divinos!

Jesús dice: “Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos”. La unión del Espíritu Santo y el testimonio del testigo viviente es lo que amonestará al mundo. El obrero de Dios es el instrumento mediante el cual se da la comunicación celestial, y el Espíritu Santo da autoridad divina a la palabra de verdad (Comentarios de Elena G. De White, en Comentario bíblico adventista de séptimo día, {6BC}, t. 6, p. 1053).

20


Lunes 16 de enero // Lección 3___________________________________

LOS ATRIBUTOS DIVINOS DEL ESPÍRITU SANTO

En varios pasajes bíblicos se describe al Espíritu Santo con atributos divinos.

¿Qué actividades y características del Espíritu Santo son mencionadas en los siguientes pasajes bíblicos, y que pueden ser atribuidas solamente a Dios?

1 Corintios 2:10, 11; compara con Isaías 40:13, 14.

1 Corintios 2:10, 11

10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.

11 Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.

Isaías 40:13, 14

13 ¿Quién enseñó al Espíritu de Jehová, o le aconsejó enseñándole?

14 ¿A quién pidió consejo para ser avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio, o le enseñó ciencia, o le mostró la senda de la prudencia?

Salmo 139:7.

¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?

Hebreos 9:14; compara con 1 Timoteo 6:16.

Hebreos 9:14

14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

1 Timoteo 6:16

16 el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.

Lucas 1:35 y Romanos 15:19; compara con Salmo 104:30.

Lucas 1:35

35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios.

Romanos 15:19

19 con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo.

Salmo 104:30

30 Envías tu Espíritu, son creados,
Y renuevas la faz de la tierra.

En su examen de la sabiduría de Dios, Pablo argumenta que es el Espíritu Santo el que nos da a conocer esta sabiduría. Los “iguales se conocen” es el razonamiento que Pablo utiliza aquí en su argumento. Solamente uno que es igual a Dios puede saber las cosas profundas de Dios (1 Cor. 2:10, 11). Nadie puede conocer a Dios como lo hace el Espíritu, pues este conoce a Dios desde adentro, de una manera que alguien de afuera no puede. El Espíritu Santo, de hecho, es omnisciente. La presencia del Espíritu es la presencia de Dios. Si no puedo huir a un lugar donde no esté el Espíritu de Dios, entonces es omnipresente (compara con Sal. 139:7). El Espíritu Santo es considerado eterno (Heb. 9:14). Según la Biblia, ¿cuántos seres eternos hay? Solamente Dios es eterno (1 Tim. 6:16). Si el Espíritu es llamado eterno, entonces debe ser Dios.

El Espíritu Santo también es todopoderoso. En Lucas 1:35, las frases “el Espíritu Santo” y “el poder del Altísimo” son construcciones sinónimas. Aquí se refieren a un milagro de primera magnitud, la concepción virginal. En Romanos 15:19, el apóstol Pablo reconoce que este ministerio se realizó “con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios”. Por supuesto, el Espíritu Santo puede realizar milagros divinos.

Jesús también dice que la blasfemia contra el Espíritu es imperdonable (Mat. 12:31, 32; Mar. 3:28, 29). Esto es incomprensible a menos que el Espíritu sea divino.

Pero, quizá la obra más asombrosa del Espíritu Santo sea su habilidad de cambiar las mentes y los corazones humanos. Es el Espíritu Santo el que obra un nuevo nacimiento espiritual (Juan 3:5-8). Él tiene el poder para lograr algo que solamente Dios puede hacer.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

(Lunes y Martes)

De las tres personas de la Deidad, el Espíritu Santo es el menos comprendido. Es irónico que la Persona que está más cerca de nosotros, que nos hace nacer de nuevo, que habita en nuestros corazones y nuestra mente y que nos transforma día a día, sea aquella de quien sabemos tan poco.

Esto se debe a que la Biblia es menos explícita respecto del Espíritu Santo que del Padre y del Hijo. Aunque hay muchas referencias al Espíritu en las Escrituras, muchas de ellas son metafóricas o simbólicas. La Biblia habla ampliamente acerca de la obra del Espíritu, pero muy poco de su naturaleza.

Otra razón surge del ministerio del Espíritu Santo. Él está tratando constantemente de centrar nuestra atención en Cristo, no en sí mismo. En el plan de salvación, el Espíritu desempeña un rol subordinado al Padre y al Hijo, aunque esta función no implica que sea de naturaleza inferior.

Muchas veces se le llama el Espíritu de Dios, ó el Espíritu de Jehová. El Espíritu Santo; ejerce el papel del agente divino de Dios en todo los actos creadores, pudiendo ser:

-La creación de la tierra

-La creación de la naturaleza

-La creación de la iglesia

-La creación de la nueva vida,

-La creación del nuevo hombre.

Otro punto importantísimo que tenemos que denotar es que el Espíritu Santo ha estado en la tierra desde el principio de la creación, su función primordial ó completa, comienza con la ascensión de Cristo al cielo, donde él toma completo control del trabajo aquí en la tierra con respecto a la salvación del hombre.

A continuación dejamos versículos encontrados en toda la Biblia que nos ayudarán a comprender un poco mas el trabajo del Espíritu Santo aquí en la tierra.

El Espíritu Santo estuvo para la creación del mundo, aún más, antes que el mundo fuese creado él ya estaba presente, estudiando podríamos decir, la situación y el estado de éste planeta antes de iniciarse la creación.

1 En el principio crió Dios el cielo y la tierra. 2 La tierra empero, estaba informe y vacía, y las tinieblas cubrían las superficies del abismo: y el Espíritu de Dios se movía sobre las aguas.” Génesis 1

El Espíritu Santo en la decisión de enviar el diluvio: 3 Y dijo Jehová: No contenderá mi Espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.” Génesis 6

Toda la obra que José realizo en ésta tierra, fue a través y con la ayuda del Espíritu Santo: 38 Y dijo Faraón a sus siervos: ¿Hemos de hallar otro hombre como éste, en quien esté el Espíritu de Dios? 39 Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú. 40 Tú serás sobre mi casa, y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo: solamente en el trono seré yo mayor que tú.” Génesis 41

Como ya estudiamos, el Espíritu Santo estuvo presente en la construcción del Santuario hecho por el pueblo de Israel: 3 Y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría, y en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio, 4 para inventar diseños, para trabajar en oro, y en plata, y en bronce, 5 y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para obrar en toda clase de labor.” Éxodo 31

El Espíritu Santo además de haber esta presente en a construcción del santuario, él también estuvo a cargo de su dirección: 1 Ahora bien, el primer pacto tenía en verdad ordenanzas de servicio a Dios y un santuario terrenal. 2 Porque el tabernáculo fue edificado así; la primera parte, en donde estaba el candelero, y la mesa, y los panes de la proposición; el cual es llamado el Santuario. 3 Y tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo que es llamado el Lugar Santísimo; 4 el cual tenía el incensario de oro, y el arca del pacto cubierta de todas partes alrededor de oro; en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, y la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto; 5 y sobre ella los querubines de gloria que cubrían con su sombra el propiciatorio; cosas de las cuales no podemos ahora hablar en particular. 6 Y cuando estas cosas fueron así ordenadas, los sacerdotes siempre entraban en la primera parte del tabernáculo para hacer los oficios del servicio a Dios; 7 pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrecía por sí mismo, y por los pecados de ignorancia del pueblo. 8 Dando en esto a entender el Espíritu Santo, que aún no estaba descubierto el camino al lugar santísimo, entre tanto que el primer tabernáculo estuviese en pie.” Hebreos 9

El Espíritu Santo estuvo en el antiguo con profetas y jueces:

2 Y alzando Balaam sus ojos vio a Israel acampado por sus tribus; y el Espíritu de Dios vino sobre él. Número 24

9 Y cuando los hijos de Israel clamaron a Jehová; Jehová levantó un libertador a los hijos de Israel y los libró; esto es, a Otoniel hijo de Cenaz, hermano menor de Caleb. 10 Y el Espíritu de Jehová fue sobre él, y juzgó a Israel, y salió a batalla, y Jehová entregó en su mano a Cusan-risataim, rey de Mesopotamia, y prevaleció su mano contra Cusan-risataim. Jueces 3

5 Y Sansón descendió con su padre y con su madre a Timnat; y cuando llegaron a las viñas de Timnat, he aquí un cachorro de león que venía rugiendo hacia él. 6 Y el Espíritu de Jehová cayó sobre él, y lo despedazó como quien despedaza un cabrito, sin tener nada en su mano; pero no contó ni a su padre ni a su madre lo que había hecho. Jueces 14

10 Y cuando llegaron allá al collado, he aquí la compañía de los profetas que venía a encontrarse con él, y el Espíritu de Dios vino sobre él, y profetizó entre ellos. 1 Samuel 10

El antiguo Israel tentó al Espíritu Santo y el Espíritu Santo fue quién los exterminó: 10 Mas ellos fueron rebeldes e hicieron enojar a su Santo Espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos.” Isaías 63

David sabía y reconocía la necesidad del Espíritu Santo: 11 No me eches de delante de ti; y no quites de mí tu Santo Espíritu.” Salmos 51

El Espíritu Santo es uno con el Padre y el Hijo:7 Porque tres son los que dan testimonio en el cielo, el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.” 1 de Juan 5

El Espíritu Santo es el que sella: 3 En el cual también confiasteis vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación; en quien también, desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa.” Efesios 1

El Espíritu Santo da los cargos en la iglesia: 28 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia de Dios, la cual Él compró con su propia sangre. Hechos 20

El Espíritu Santo es también Creador: 4 El Espíritu de Dios me hizo, y la inspiración del Omnipotente me dio vida.” Job 33

Nuestros cuerpos le pertenecen al Espíritu Santo y a Dios: 19 ¿O ignoráis que vuestros cuerpos es templo del Espíritu Santo que está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros?” 1 Corintios 6

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Cristo dijo acerca del Espíritu: “El me glorificará”. Juan 16:14. Así como Cristo glorificó al Padre por la demostración de su amor, así el Espíritu habría de glorificar a Cristo revelando al mundo las riquezas de su gracia. La misma imagen de Dios debe ser reproducida en la humanidad. El honor de Dios, el honor de Cristo, está implicado en la perfección del carácter de su pueblo. …

El Espíritu obra en nosotros trayendo a menudo a la mente y en forma vívida las preciosas verdades del plan de redención. Olvidaríamos esas verdades y las ricas promesas de Dios perderían para nosotros su eficacia, si no fuera por el Espíritu, que toma las cosas de Dios y nos las muestra. … El Espíritu ilumina nuestras tinieblas, informa nuestra ignorancia, y nos ayuda en nuestras múltiples necesidades. Pero la mente debe buscar a Dios en forma constante. Si se permite que la mundanalidad entre en ella, si no tenemos deseos de orar, ni deseos de estar en comunión con él, quien es la fuente de la fortaleza y la sabiduría, el Espíritu no permanecerá en nosotros. Los incrédulos no reciben la rica dotación de gracia que los haría sabios para la salvación, pacientes, perdonadores, rápidos para percibir y apreciar las ministraciones celestiales, prontos en discernir las trampas de Satanás, y fuertes para resistir el pecado.

La religión de Cristo significa más que el perdón del pecado; significa que el pecado es quitado y que el vacío es llenado con el Espíritu. Significa que la mente es divinamente iluminada, que el corazón es vaciado del yo, y llenado con la presencia de Cristo. Cuando esta obra sea realizada por los miembros de la iglesia, la iglesia será una iglesia viva y activa (Nuestra elevada vocación, {NEV}, p. 156).

Aunque Dios no mora en templos hechos por manos humanas, honra con su presencia las asambleas de sus hijos. Prometió que cuando se reuniesen para buscarle, para reconocer sus pecados, y orar unos por otros, él los acompañaría por su Espíritu (Profetas y reyes, {PR}, p. 35).

Cuando Cristo ascendió a los cielos, la sensación de su presencia permaneció aun con los que le seguían. Era una presencia personal, llena de amor y luz….

Y desde aquel día Cristo había de morar continuamente por el Espíritu en el corazón de sus hijos. Su unión con ellos era más estrecha que cuando él estaba personalmente con ellos. La luz, el amor y el poder de la presencia de Cristo, resplandecían en ellos, de tal manera que los hombres, mirándolos ‘se maravillaban,’ y al fin los reconocían que eran de los que habían estado con Jesús (Hechos 4:13).

Todo lo que Cristo fue para sus primeros discípulos, desea serlo para sus hijos hoy.

Podemos ser fuertes en el Señor y en la potencia de su fortaleza. Al recibir a Cristo, quedamos revestidos de su potencia. Cuando el Salvador habita en nosotros, su fuerza viene a ser nuestra… La presencia de Cristo en el corazón es un poder vitalizador, que fortalece el ser entero.

Nunca penséis que Cristo está lejos. Siempre está cerca. Su amorosa presencia os circunda (The faith I Live By, p. 62; parcialmente en La de por la cual vivo, {FV}, p. 64).

21


Lección 3 // Martes 17 de enero___________________________________

PISTAS BÍBLICAS

En la Biblia, existen varias referencias al Espíritu Santo que son intercambiables con referencias a Dios.

Lee Isaías 63:10 al 14, y compáralo con Números 14:11 y Deuteronomio 32:12. ¿A quién se estaba refiriendo el escritor en estos pasajes, y qué nos dice esto acerca de la divinidad del Espíritu Santo?

Isaías 63:10-14

10 Mas ellos fueron rebeldes, e hicieron enojar su santo espíritu; por lo cual se les volvió enemigo, y él mismo peleó contra ellos. 11 Pero se acordó de los días antiguos, de Moisés y de su pueblo, diciendo: ¿Dónde está el que les hizo subir del mar con el pastor de su rebaño? ¿dónde el que puso en medio de él su santo espíritu, 12 el que los guió por la diestra de Moisés con el brazo de su gloria; el que dividió las aguas delante de ellos, haciéndose así nombre perpetuo, 13 el que los condujo por los abismos, como un caballo por el desierto, sin que tropezaran? 14 El Espíritu de Jehová los pastoreó, como a una bestia que desciende al valle; así pastoreaste a tu pueblo, para hacerte nombre glorioso.

Números 14:11

11 y Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo? ¿Hasta cuándo no me creerán, con todas las señales que he hecho en medio de ellos?

Deuteronomio 32:12

12 Jehová solo le guió,
Y con él no hubo dios extraño.

En Isaías 63:10, las personas se rebelaron y contristaron al Espíritu Santo. Sin embargo, el registro paralelo encontrado en Números 14:11 afirma que “Jehová dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo me ha de irritar este pueblo?” Y en Deuteronomio 32:12, se nos dice que “Jehová solo le guió, y con él no hubo dios extraño”. Evidentemente, los escritores bíblicos veían a Dios y al Espíritu Santo a la par en esto.

En 2 Samuel 23:2, leemos: “El Espíritu de Jehová ha hablado por mí”; mientras que la declaración paralela del versículo 3 dice: “El Dios de Israel […] me habló”. Una vez más, la conclusión de este paralelismo bíblico es que el Espíritu Santo es considerado como igual a Dios.

Compara 1 Corintios 3:16 y 17 con 6:19 y 20; y 1 Corintios 12:11 con 12:28. ¿De qué manera las referencias al Espíritu Santo y a Dios son utilizadas indistintamente en estos pasajes? ¿Qué se atribuye a Dios y al Espíritu Santo de igual forma?

1 Corintios 3:16 y 17

16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

17 Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

1 Corintios 6:19-20

19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

– – – – – – – – – – – – – – – – – – – –

1 Corintios 12:11

11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

1 Corintios 12:28

28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.

En 1 Corintios 3:16 y 17, Pablo utiliza un lenguaje similar a 1 Corintios 6:19 y 20. Para el apóstol Pablo, que el Espíritu Santo habite en una persona es equiparado a que Dios more en ella. Al igualar la expresión “templo de Dios” con “templo del Espíritu Santo”, Pablo señala que el Espíritu Santo es Dios.

En 1 Corintios 12:11, Pablo escribe que es el Espíritu Santo el que distribuye los dones espirituales a cada creyente. Unos pocos versículos después, en 1 Corintios 12:28, se nos dice que es Dios quien lo hace. El mensaje básico es claro: el Espíritu Santo realiza la misma acción que Dios está haciendo, evidencia poderosa de que el Espíritu Santo es igual a Dios.

Lee una vez más Números 14:11. ¿De qué formas se puede aplicar esto a nosotros hoy? Piensa en las maneras milagrosas en que Dios ha obrado en nuestra iglesia. Piensa en todas las evidencias que nos ha dado para creer. ¿Cómo podemos asegurarnos de no estar haciendo hoy lo mismo que hizo el pueblo de Dios hace miles de años?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Explicación está con el día lunes.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

En la purificación del templo, Jesús anunció su misión como Mesías y comenzó su obra. Aquel templo, erigido para morada de la presencia divina, estaba destinado a ser una lección objetiva para Israel y para el mundo. Desde las edades eternas, había sido el propósito de Dios que todo ser creado, desde el resplandeciente y santo serafín hasta el hombre, fuese un templo para que en él habitase el Creador. A causa del pecado, la humanidad había dejado de ser templo de Dios. Ensombrecido y contaminado por el pecado, el corazón del hombre no revelaba la gloria del Ser divino. Pero por la encarnación del Hijo de Dios, se cumple el propósito del Cielo. Dios mora en la humanidad, y mediante la gracia salvadora, el corazón del hombre vuelve a ser su templo. Dios quería que el templo de Jerusalén fuese un testimonio continuo del alto destino ofrecido a cada alma. Pero los judíos no habían comprendido el significado del edificio que consideraban con tanto orgullo. No se entregaban a sí mismos como santuarios del Espíritu divino. Los atrios del templo de Jerusalén, llenos del tumulto de un tráfico profano, representaban con demasiada exactitud el templo del corazón, contaminado por la presencia de las pasiones sensuales y de los pensamientos profanos. Al limpiar el templo de los compradores y vendedores mundanales, Jesús anunció su misión de limpiar el corazón de la contaminación del pecado—de los deseos terrenales, de las concupiscencias egoístas, de los malos hábitos, que corrompen el alma (El Deseado de todas las gentes, {DTG}, p. 132).

[Pablo] les suplicó que dominaran las bajas pasiones y apetitos. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo—les preguntó,—el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios?”…

Su corazón estaba lleno de ardiente amor por los creyentes corintios. Anhelaba verlos revelar una piedad interior que los fortaleciera contra la tentación. Sabía que a cada paso del camino cristiano se les opondría la sinagoga de Satanás, y que tendrían que empeñarse diariamente en conflictos. Tendrían que guardarse contra el acercamiento furtivo del enemigo, rechazar los viejos hábitos e inclinaciones naturales, y velar siempre en oración…

Los creyentes corintios necesitaban una experiencia más profunda en las cosas de Dios. No sabían plenamente lo que significaba contemplar su gloria y ser cambiados de carácter en carácter. No habían visto sino los primeros rayos de la aurora de esa gloria. El deseo de Pablo para con ellos era que pudieran ser henchidos con toda la plenitud de Dios, que prosiguieran conociendo a Aquel cuya salida se prepara como la mañana, y continuaran aprendiendo de él hasta que llegaran a la plenitud del mediodía de una perfecta fe evangélica (Los hechos de los apóstoles, {HAp}, pp. 247, 248).

22


Miércoles 18 de enero // Lección 3_________________________________

LA OBRA DIVINA DEL ESPÍRITU SANTO

El Espíritu Santo lleva a cabo ciertas tareas que la Biblia atribuye únicamente a Dios. Es activo en la obra divina de la creación, y es igualmente activo en la obra que Dios realiza de recrear a los pecadores.

Lee Tito 3:4 al 6. ¿De qué manera Pablo describe el involucramiento del Espíritu Santo en el proceso de recreación?

Tito 3:4-6

Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador,

El Espíritu Santo es mencionado junto con “Dios nuestro Salvador” (Tito 3:4) en el contexto del lavamiento de la regeneración (bautismo) y de nuestra renovación espiritual (3:5). Es el agente de nuestro nuevo nacimiento. El Espíritu renueva nuestro corazón; despierta nuestro deseo de seguir a Cristo. Es el Espíritu de vida (Rom. 8:2). Es el que santifica a los pecadores y transforma su carácter. Nos ayuda a ser obedientes a Jesucristo, quien nos salvó. Solamente un ser divino es capaz de llevar a cabo cosas tan maravillosas.

Compara Isaías 6:8 al 10 con Hechos 28:25 al 27. ¿A quién atribuyen los escritores bíblicos la comunicación divina?

Isaías 6:8-10

Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. 10 Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad.

Hechos 28:25-27

25 Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo: 26 Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis; 27 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane.

Por otro lado, hay varios pasajes bíblicos en los que se dice que Dios es el que habla y otros en los que escritores bíblicos declaran que el Espíritu Santo es el que habla. Es el Espíritu el que nos impartió sobrenaturalmente las Escrituras (2 Ped. 1:21), algo que en otros pasajes es atribuido a la inspiración de Dios (2 Tim. 3:16). Impartir las Escrituras es otra tarea divina del Espíritu.

¿Qué enseña Romanos 8:11 sobre la divinidad del Espíritu Santo?

Romanos 8:11

11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

La Biblia declara que el Espíritu Santo resucitó a Jesús de entre los muertos y que el mismo Espíritu también nos resucitará a nosotros. Solamente Dios tiene el poder para resucitar personas de los muertos. Por lo tanto, el Espíritu Santo es Dios.

¿Qué cambios puedes realizar que te ayudarán a estar más abierto a la dirección del Espíritu Santo? Es decir, ¿qué prácticas pueden estar impidiendo que disciernas claramente la dirección del Espíritu en tu vida?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Hablar de la Deidad del Espíritu Santo es un tema extremadamente delicado, por que no sabemos, ni comprendemos su naturaleza.

El Diccionario Adventista habla con respecto al Espíritu Santo y esto es lo que opina: “Existió y existe mucha especulación con respecto a la naturaleza del Espíritu Santo, pero la revelación ha mantenido bastante silencio sobre el tema. Queda implícita (o verificada) su personalidad, por que se lo presenta realizando actos como los de una persona: escudriña, conoce, intercede, ayuda, guía; Existió y existe mucha especulación con respecto a la naturaleza del Espíritu Santo, pero la revelación ha mantenido bastante silencio sobre el tema. Se lo enumera con las otras personas: Dios el Padre y Jesucristo el Hijo, de tal modo que queda implícito que él también es una persona. Pero con respecto a su naturaleza esencial, el silencio es oro.”

Elena de White escribió que “la naturaleza del Espíritu Santo es un misterio. Los hombres no pueden explicarla, porque el Señor no se la ha revelado. […] En cuanto a estos misterios, demasiado profundos para el entendimiento humano, el silencio es oro” (HAp 43).

No obstante, ella también afirmó que es una persona:

“el Espíritu Santo es una persona, porque testifica en nuestros espíritus que somos hijos de Dios. […] Debe ser una persona divina, además, porque en caso contrario no podría escudriñar los secretos que están ocultos en la mente de Dios” (Ev 447). “Porqué ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu (pensamiento) del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios” (1 Corintios 12:11)

Así que, aunque estamos limitados por nuestra naturaleza humana, mediante las Escrituras al menos podemos saber que el Espíritu Santo es una Persona y que es divino. No podemos pasar mas allá de ésta información, por que especular en algo que no conocemos, nos puede conducir a pecar.

Solo podemos estudiar algunos párrafos de la Biblia, que nos ayudarán a confirmas la personalidad y la Deidad del Espíritu Santo.

Los escritos del Nuevo Testamento dejan en claro que el Espíritu Santo tiene las características esenciales de una persona:

El Espíritu Santo tiene voluntad: 11Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios.” (1 Corintios 12:11)

El Espíritu Santo tiene inteligencia: “28Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias”  (Hechos 15:28)

“27Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.” (Romanos 8:27)

El Espíritu Santo también tiene emociones: 30Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios” (Romanos 15:30)

Cuando Jesús presentó al Espíritu Santo a los discípulos, Jesús lo llamó “otro” Consolador:16Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre” (Juan 14:16).

La palabra griega que Jesús usó para “otro” en griego es la palabra “ALLOS”, ésta palabra significa: “otro de la misma clase”

La palabra contraria o antónima de “ALLOS, es la palabra griega “HETEROS” que significa “otro de una clase o cualidad diferente”.

Interesantemente Jesús dijo a sus discípulos: “El Padre y yo, uno somos”; ahora Jesucristo está diciendo lo mismo del Espíritu Santo: ellos dos son lo mismo.

La Biblia dice que Dios es el único que conoce el futuro, esto lo encontramos en Isaías 46 que dice: 9Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, 10que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero”

Pero Jesús dijo que el Espíritu Santo también conoce el futuro “os hará saber las cosas que habrán de venir” (Juan 16:13). Si el Espíritu Santo conoce las cosas que acontecerán en el futuro, él también es Dios.

“31Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. 32A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.” (Mateo 12) Estos dos versículos son fulminantes para aquellos que no creen que el Espíritu Santo es Dios, hablar en contra de Cristo es un pecado que puede ser perdonado, pero hablar contra el Espíritu Santo, es un pecado que no puede ser perdonado.

Se peca solamente contra Dios, nosotros no pecamos contra el humano, contra el humano  cometemos faltas, pero no un pecado. Solamente se peca contra Dios, y si hay un pecado contra el Espíritu Santo y aun mas grave de eso, ese pecado no puede ser perdonado ni en ésta vida ni en la otra, entonces sin ninguna duda el Espíritu Santo es tan Dios, como lo es el Padre y como lo es el Hijo.

Vamos a explicar un poco la diferencia entre pecado y una falta. El pecado es contra Dios y la falta es contra nuestro hermano. Si robamos, el pecado es contra Dios por que el ordenó no hacerlo, pero la falta la cometimos contra nuestro prójimo, nuestro prójimo quedó sin algo que era parte de su propiedad.

Si mentimos el pecado es contra Dios, pero la falta fue contra nuestro prójimo, nuestro prójimo quedó agraviado, dañado, en la cárcel o muerto por nuestra calumnia o falso testimonio.

Si adulteramos, el pecado es contra Dios, pero la falta es en contra de nuestro prójimo, en éste caso en contra de los otros cónyuges de las parejas y los hijos.

Si matamos el pecado es contra Dios, pero la falta fue en contra de nuestro prójimo, alguien perdió la vida. Así sucede en todos los pecados, pecamos en contra de Dios pero la falta es en contra de nuestros hermano.

Cuando nosotros pecamos y pedimos perdón, no es suficiente pedirle perdón a Dios por nuestro pecado, sino que necesitamos pedirle perdón a nuestro hermano por la falta que cometimos en contra de él. Si se puede restituir la falta, necesitamos restituir lo que arruinamos por la falta en contra de nuestro hermano.

Si yo me robo una gallina, tengo que pedirle perdón a Dios por mi pecado, pedirle perdón a mi hermano por la falta que cometí en contra de él, y tengo que restituir lo robado. Mientras no se haga todo éste proceso, no hemos sido perdonados por Dios; seguimos con nuestra deuda en contra del cielo y en contra de nuestro prójimos. Esto es precisamente el propósito de la santa cena; la santa cena es para arreglar  mis cuentas tanto con Dios, como con mi prójimo. Allí le pido perdón a Dios por mi pecado, y perdón a mi prójimo por mi falta.

Quien solo le pide perdón a Dios, y por su orgullo no pide perdón a su hermano o no perdona a su hermano, entonces toma la santa cena indignamente, “comiendo juicio de Dios” Es mejor no tomarla, que tomarla indignamente, pero lo mejor de todo es tomarla dignamente.

Quebrantar los Diez Mandamientos son pecados en contra de Dios, y pueden ser perdonados; Hablar en contra de Cristo, es pecado en contra de Cristo quien también es Dios y éste pecado puede ser perdonado; Hablar en contra del Espíritu Santo es un pecado en contra del Espíritu Santo quien también es Dios, y en éste caso éste pecado no es perdonado. ¿Entendió la gravedad de éste pecado?; ¿Entendió la delicada Deidad que posee nuestro Dios el Espíritu Santo?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Toda verdadera reforma comienza con la purificación del alma. Es gracias al lavacro de la regeneración y a la renovación de la mente por medio del poder del Espíritu Santo, como se opera un cambio en la vida.

Al contemplar a Cristo, nos transformamos. Si la mente se espacia en forma constante en las cosas temporales, éstas llegan a absorberlo todo y afectan al carácter, de modo que la gloria de Dios se pierde de vista y se olvida. Las oportunidades que están al alcance de ellos para llegar a ser versados en las cosas celestiales, se pasan por alto. Muere la vida espiritual. El Señor dice que tales obreros: “Son dados a ídolos; dejadlos”…

Depended plenamente de Dios. Si obráis de otro modo, conviene que os detengáis. Deteneos donde estáis, y cambiad el orden de las cosas… Clamad a Dios con sinceridad, con hambre en el alma. Luchad con los instrumentos celestiales hasta que obtengáis la victoria. Poned todo vuestro ser en las manos del Señor, alma, cuerpo y espíritu, y resolved convertiros en su instrumento amante y consagrado, impulsado por su voluntad, dominado por su mente, saturado de su Espíritu… Entonces veréis claramente las cosas celestiales (Hijos e hijas de Dios, {HHD}, p. 107).

¿Qué hombre hay que se atreva a tomar la Biblia y decir que esta parte es inspirada y aquella otra no lo es? Preferiría que me arrancaran ambos brazos antes de que jamás hiciera una declaración o impusiera mi juicio sobre la Palabra de Dios en cuanto a qué es inspirado y qué no lo es.

¿Cómo sabría el hombre limitado cosa alguna en cuanto a este asunto? Debe tomar la Palabra de Dios al pie de la letra, luego apreciarla tal como es, incorporarla en la vida y entretejerla en el carácter. En la Palabra de Dios está plenamente revelado todo lo que concierne a la salvación de los hombres, y si tomamos esa Palabra y la comprendemos en la mejor forma en que nos es posible, Dios nos ayudará en su comprensión.

Las mentes humanas sin la ayuda especial del Espíritu de Dios considerarán que muchas cosas de la Biblia son muy difíciles de comprender, porque les falta esclarecimiento divino. Los hombres no deben ocuparse de la Palabra de Dios ensalzando su propia manera de obrar, o su propia voluntad, o sus propias ideas, sino deben ocuparse de ella con un espíritu dócil, humilde y santo.

Nunca tratéis de escudriñar las Escrituras a menos que estéis listos a escuchar, a menos que estéis dispuestos a aprender, a menos que queráis escuchar la Palabra de Dios como si la voz divina os estuviera hablando directamente desde los oráculos vivientes. Nunca permitáis que un hombre mortal juzgue la Palabra de Dios o dictamine cuánto de ella es inspirado y cuánto no es inspirado, o que esta porción es más inspirada que algunas otras porciones. Dios le amonesta que se retire de ese terreno. Dios no le ha dado una obra tal para hacer (Comentarios de Elena G. De White, en Comentario bíblico adventista de séptimo día, {7BC}, t. 7, p. 931).

23


Lección 3 // Jueves 19 de enero___________________________________

LA IMPORTANCIA DE SU DIVINIDAD

¿Qué se perdería si el Espíritu Santo no fuera Dios? Lo que significaría para la salvación y la adoración si el Espíritu Santo no fuera plenamente Dios es serio. La Biblia nos dice que el Espíritu es responsable por la regeneración de los creyentes. Habita en nosotros y nos llena. Renueva nuestro pensar y cambia nuestro carácter. Tiene el poder para resucitar y hace a los seguidores de Cristo como es Dios: santo. Si el Espíritu Santo no es Dios, ¿cómo podemos estar seguros de que no solo puede hacer cualquiera de estas cosas, sino también que puede hacerlas de tal manera que sean aceptables ante Dios?

Lee 1 Pedro 1:2; 2 Corintios 13:14; y Mateo 28:18 y 19. El hecho de que el Espíritu Santo sea mencionado junto con Dios el Padre y con Jesucristo, su Hijo, en el bautismo y en bendiciones, ¿qué nos dice acerca del lugar del Espíritu Santo en la adoración a Dios?

1 Pedro 1:2

elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

2 Corintios 13:14

14 La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

Mateo 28:18 y 19

18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.

19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

La divinidad del Espíritu Santo nos ayuda a relacionarnos con él de maneras apropiadas que lo reconocen por quien realmente es. Su divinidad es la presuposición para una espiritualidad centrada en Dios. La iglesia del Nuevo Testamento, sin dudar, menciona al Espíritu Santo al lado de los otros dos miembros de la Deidad. El Espíritu Santo ocupa el mismo nivel y posición que el Padre y el Hijo en el acto del bautismo. Este tiene una importancia espiritual intensa y es una ordenanza de adoración profunda. Lo que es cierto en el acto del bautismo es igualmente verdadero en la bendición apostólica. Es una invocación de adoración en la que el Espíritu Santo es alabado al igual que el Padre y el Hijo. Las tres Personas de la Deidad son mencionadas lado a lado y son ratificados de igual manera.

El Espíritu Santo es confirmado como objeto propio de adoración en el Nuevo Testamento, no solamente en la bendición y en el bautismo apostólicos, sino también en el requerimiento constante de que dependamos de él para toda bendición espiritual y de que debemos serle obedientes como nuestro Maestro y Santificador divino. ¿Es importante que el Espíritu Santo sea Dios? Sí, muy importante. Si sabemos quién es él verdaderamente, y reconocemos y aceptamos su divinidad, honraremos su trabajo y dependeremos de él para nuestro propio crecimiento personal y nuestra santificación.

Piensa en lo que significa que el Espíritu Santo, Dios mismo, esté trabajando en tu vida. ¿Qué grandes promesas encontramos aquí para nosotros al saber que es Dios quien está obrando a fin de transformarnos en lo que podemos ser para él? ¿Por qué esta es una verdad elevadora y reafirmadora?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

En la oficina pastoral para el mundo gentil, dirigida por nuestro hermano Pablo, nace por la inspiración del Espíritu Santo, una de las bendiciones mas hermosas que puedan existir en la Biblia:

14La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

La segunda epístola a los Corintios fue escrita en la ciudad de Filipos de Macedonia, la inspiró el Espíritu Santo a la mente del apóstol Pablo, Pablo la dictó y los escritores fueron Tito y Lucas

Este es el único lugar en la Biblia, donde ocurre una bendición completa hecha por un apóstol, y aunque se mantiene por ella sola, como única en su clase; es suficiente para probar la Deidad del Padre, la Deidad del Hijo y la Deidad del Espíritu Santo.

Parecía que era una necesidad del apóstol, terminar su segunda carta a los corintios, con una hermosa bendición incluyendo la Deidad entera.

La bendición es para todos; las palabras “sea con todos vosotros” fue introducida con mucha ternura y llena de gracia, para todo aquel que la leyera. Algunos en la iglesia de Corinto habían pecado después de la partida de Pablo, otros no se habían convertido en su totalidad, otros no se había arrepentido, pero a pesar de eso, la bendición de la carta los incluye a todos, y la bendición se convierte en un sello del santo amor apostólico para su iglesia.

 “La gracia del Señor Jesucristo” es mencionado primero en la bendición paulina, posiblemente no por que ese es el orden de una bendición, sino porque esa es la persona mas cercana al cristianismo. Jesús es la persona que se conoce mas en el cristianismo, Jesús es el Dios que se dio a conocer en carne y sangre a la humanidad caída. El nombre de Jesucristo viene primeramente a la mente del apóstol ya que él es el procurador de todas las bendiciones divinas que un humano puede recibir aquí en la tierra. La gracia es mencionada como una propiedad peculiar de Jesucristo. La gracia denota los favores o regalos que Jesús nos concede libre y soberanamente.

La gracia de Cristo incluye todo el sufrimiento pasado por él, por salvar al pecador, especialmente los sufrimientos del Getsemaní y los sufrimientos del Calvario. De esa fuente depende toda la gracia, toda la paz, toda la esperanza y todas las fuerzas que una persona puede conseguir, si se acerca a ella.

La gracia de Cristo también incluye todo lo que Cristo hace en éste tiempo por su iglesia. Se encuentra en un lugar elevado en el cielo, y su trabajo es de Sacerdote e Intercesor. Con su sangre continuamente, está perdonando y lavando los pecados del mundo.

 “El amor de Dios” es la segunda parte de la bendición; así como la gracia de Cristo tiene méritos, el amor del Padre es la causa original para todas las bendiciones que recibimos los mortales. El Padre es mostrado en la Biblia como el origen de la salvación del hombre, El Padre fue quien permitió que su Hijo viniera a éste mundo y muriera para salvar a la humanidad, sin el permiso del Padre, el Hijo nunca hubiera venido a éste mundo, pero fue su amor, el que logró ese grande sacrificio de su propio Hijo a favor de la humanidad.

“y la comunión del Espíritu Santo” Así como con en el Padre se origina la salvación del hombre, así como su Hijo ejecuta la salvación del hombre, así es necesario que el Espíritu Santo nos comunique las grandes verdades acerca de Dios y del Hijo, de las cuales éramos y aun seguimos siendo ignorantes.

De la misma manera que el amor de Dios nos alcanza, también nos alcanza “la comunión del Espíritu Santo” El Padre no ha puesto su amor en algún lugar distante del universo, su amor no es un candelabro que se encuentra brillando en alguna parte remota del cielo y que solo podemos observar a la distancia. No, no es así, el amor del Padre nos toca día a día, el amor del Padre nos da un beso santo al amanecer, y ese mismo amor del Padre nos despide con otro beso santo cuando nos vamos a la cama; es por el bendito amor de Dios que nosotros podemos vivir en ésta tierra. El amor del Padre nos toca con dulzura y con suavidad, ese amor está muy cerca de nosotros, el mantiene comunión con nosotros, nos toca con su ternura, y nos ilumina con su luz; y todo esto es a través de nuestro Dios el Espíritu Santo.

Casi todos podemos comprender lo que significa la “gracia de nuestro Señor Jesucristo”, también podemos comprender la expresión “el amor del Padre”, pero cuando llegamos a “la comunión del Espíritu Santo” tambaleamos un poquito en comprender esa expresión.

Comunión significa un compañerismo con alguien, no podemos tener comunión con alguien que no conocemos, necesitamos conocer a la persona para poder tener una comunión. El Espíritu Santo es una persona viviente, el Espíritu Santo no es una cosa, ni es una fuerza, él es una persona tal como lo es el Padre y lo es el Hijo. El tiene entendimiento, voluntad, pensamientos, sentimientos y amor, todos esos son atributos de una persona. Es necesario que nosotros conozcamos sus atributos ya que estamos viviendo en su dispensación, en su época, o en su tiempo.

El Antiguo Testamento nos demuestra que ese tiempo fue la dispensación del Padre, en esa dispensación el Padre nos hablo constantemente de su Hijo que vendría a ésta tierra para salvarla de sus pecado.

Los evangelios fueron la dispensación del Hijo, y en ese tiempo el Hijo nos habló que él se iría, pero mandaría al mundo el Consolador: 7Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré. 8Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. ”(Juan 16)

Jesús ascendió a los cielos, y el Espíritu Santo comenzó su tiempo de trabajo, aquí en la tierra, el tomó el lugar que Jesús tenía aquí en la tierra y el Espíritu Santo es tan real como lo fue Jesús aquí en la tierra.

En la iglesia habremos muchos que tenemos un rostro triste o alargado, y esto es sencillamente por que hasta ahora no le hemos dado la bienvenida personal al Espíritu Santo a nuestras vidas, como un Amigo, un Guía y un Consejero.

El ministerio del Espíritu Santo es solamente un periodo de tiempo, su dispensación no será para siempre. Jesús completó su misión en ésta tierra y ascendió a los cielos, el Espíritu Santo también completará su misión aquí en la tierra y también ascenderá a los cielos. Cuando esto acontezca, Jesucristo descenderá a la tierra con poder y gloria y reinará para siempre.

Hay un significado mas hermoso de la palabra “comunión” y se le llama “un interés en común”

¿Tu amas a Cristo? El Espíritu Santo también.

¿Tu amas la oración? El Espíritu Santo intercede por nuestras oraciones

¿Tu quieres ser santo? El Espíritu Santo quiere que nosotros seamos santos

¿Tu quieres que Cristo venga pronto? El Espíritu Santo también.

¿Logras ver el “interés en común” que tenemos con el Espíritu Santo? Eso se llama tener una santa comunión con la tercera Deidad, por todas estas cosas 16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.” (Romanos 8)

Cristo con su muerte compró las bendiciones divinas para nosotros, pero es el Espíritu Santo el encargado de distribuirlas; de la misma manera que Jesucristo habla y glorifica al Padre, lo hace el Espíritu Santo, hablando y glorificando al Hijo. De la misma manera que Jesucristo es el vice-gerente del Padre, de la misma manera el Espíritu Santo es el vice-gerente del Hijo.

Este orden ellos lo decidieron tomar, y no significa inferioridad de parte de ninguno de ellos.

En la gran empresa de la redención, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, tienen cada uno de ellos una oficina diferente.

Cada oficina tiene una jurisdicción diferente, pero las tres oficinas tienen un solo propósito y es la salvación del hombre.

El padre tiene la oficina que planea la salvación del hombre, el Hijo tiene la oficina que ejecuta la salvación del hombre, y Espíritu Santo tiene la oficina que aplica la salvación al hombre.

La salvación del hombre es intensa, extensa y compleja, se necesitan a los tres miembros de la Deidad para llevarla a cabo, necesitamos a nuestro Dios el Padre, a nuestro Dios el Hijo y a nuestro Dios el Espíritu Santo, para conseguir la salvación. Con uno de ellos que nos haga falta en nuestras vidas, nuestra salvación queda en “entredicho”, nuestra salvación queda comprometida, con un grave riesgo de poder perderla

Es impresionante que uno de los dos párrafos de la Biblia que reconoce la doctrina de las tres personas de la Deidad, está escrito en forma de bendición. En verdad es mas que una bendición, es un sermón. Nos está indicando que la doctrina de los tres miembros de la Deidad no es una especulación, sino una verdad viviente.

14La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo” son hermosas palabras que nos viene a nosotros y nos envuelven en las alas de la bendición. Estas hermosas palabras han hecho tan grande impacto en la mente del hombre, que se han compuesto hermosos himnos de éste versículo, además se usa mucho para dar la despedida a una congregación después de un servicio religioso. A ésta parte de la liturgia se le llama “la bendición” o “benediction”  por su raíz latina.

Este tipo de bendición lo usan tanto las iglesias católicas, como las iglesias protestantes, comenzando su origen en las iglesias protestantes con la “misa alemana” de Martín Lutero. Dicho sea de paso, cuando nosotros escuchamos la palabra “misa” inmediatamente la relacionamos con un servicio religioso que le pertenece la iglesia católica. En verdad el origen de la palabra “misa” no es de origen religioso, sino que la “misa” es un tipo de música que tiene su origen en Alemania. La “misa” es una forma de cantar lenta, pausada y profundamente solemne, muy parecido a las misas de la iglesia católica actual. Cantemos una misa, sería lo mismo que decir en nuestros días, cantemos una ranchera, cantemos un bolero, cantemos una cumbia o cantemos un tango. La “misa” no es mas que un tipo de música que la iglesia católica la adoptó, y en la actualidad es conocida en el mundo como un servicio religioso.

También éste texto, se creo una de las piezas mas bellas de la música clásica llamada; “Benediction”

14La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo”

En verdad no son tres bendiciones sino que es una sola bendición: la gracia, el amor y la comunión no son diferentes, ni apartes, son una sola y necesitan estar juntas para la salvación del hombre.

Esta bendición provienen de tres personas que también necesitan estar juntas para la salvación del hombre, al final no son tres personas, sino que es un solo Dios; complementándose de ésta manera uno de los misterios mas grandes del universo, el misterio de la Deidad.

¡Este no es un sermón, es solamente la explicación de uno de los versículos mas impresionantes de la Biblia!

ESPÍRITU DE PROFECÍA

En su capacidad de Mediador, Cristo concede a sus siervos la presencia del Espíritu Santo. Es la eficacia del Espíritu la que capacita a los agentes humanos para ser representantes del Redentor en la tarea de salvar almas. Es indispensable que nos coloquemos bajo la influencia modeladora del Espíritu Santo si queremos unirnos con Cristo en esta obra. El poder impartido de este modo nos capacita para trabajar con el Señor, en el vínculo de la unidad, como colaboradores suyos en la salvación de las almas. A todo aquel que se ofrece al Señor para servir, sin retener nada, se le concede poder para alcanzar resultados sin medida.

Mediante una promesa eterna, Dios se ha comprometido a suplir de poder y gracia a todo aquel que se santifica mediante la obediencia de la verdad. Cristo, a quien se le ha entregado todo el poder en el cielo y en la tierra, aprueba a sus instrumentos y colabora con ellos: esas almas fervientes que participan cotidianamente del pan vivo “que desciende del cielo” (Juan 6:50). La iglesia de la tierra, unida con la iglesia celestial, puede lograr todas las cosas (Testimonios para la iglesia, {7TI}, t. 7, p. 32).

Cristo determinó que cuando él ascendiera al cielo, concedería un don a los que habían creído y a los que creerían en él. ¿Qué don sería lo suficientemente rico para señalar y embellecer su ascensión hacia el trono del Intercesor? Debía ser digno de su grandeza y condición de rey. Resolvió dar su Re-presentante, la tercera persona de la Divinidad. Este don no se podía sobrepujar. Cristo quería dar todos los dones en uno, y por lo tanto, su donación fue el Espíritu divino, poder transformador, iluminador y santificador…

Se presentó con plenitud y poder, como si hubiera estado retenido por años, pero recién ahora se lo derramaba sobre la iglesia…

Los creyentes se convirtieron de nuevo. Los pecadores se unieron con los cristianos para buscar la perla de gran precio… Cada cristiano veía en su hermano la divina imagen de la benevolencia y el amor. Un solo interés prevalecía. Un solo tema sorbía todos los demás. Todos los pulsos latían en sano concierto. La única ambición de los creyentes era ver quién podía revelar con mayor perfección la semejanza del carácter de Cristo, y quién podía hacer más para ensanchar su reino.

Se envió el Espíritu Santo como el tesoro más preciado que el hombre pudiera recibir (Mi vida hoy, p. 37).

El Príncipe del cielo estaba entre su pueblo. El mayor don de Dios había sido dado al mundo…

Cuando saliese de la tumba, su tristeza se trocaría en gozo. Después de su ascensión, iba a estar ausente en persona; pero por medio del Consolador estaría todavía con ellos, y no debían pasar su tiempo en lamentaciones. Esto era lo que Satanás quería. Deseaba que diesen al mundo la impresión de que habían sido engañados y chasqueados; pero por la fe habían de mirar al santuario celestial, donde Jesús ministraba por ellos; debían abrir su corazón al Espíritu Santo, su representante, y regocijarse en la luz de su presencia (El Deseado de todas la gentes, {DTG}, p. 243).

24


Viernes 20 de enero // Lección 3__________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “Falsedades concernientes a la divinidad”, El evangelismo, pp. 445-448.

Tal como hemos visto esta semana, la evidencia bíblica de la divinidad del Espíritu Santo es muy convincente. El Espíritu Santo es Dios. Pero, recuerda: al reflexionar sobre el Espíritu, estamos abordando un misterio divino. Reiteramos este punto: de la misma manera en que no podemos explicar plenamente a Dios y su naturaleza, debemos resistir la tentación de hacer de nuestra comprensión humana la norma según la cual pensamos cómo debería ser Dios. La verdad va mucho más allá del entendimiento humano, especialmente cuando esa verdad trata sobre la naturaleza de Dios mismo.

Al mismo tiempo, la fe en la divinidad del Espíritu Santo significa más que solamente aceptar la enseñanza básica de la Trinidad. Incluye la dependencia y la confianza en la obra salvífica de Dios, tal como es comisionada por el Padre y llevada a cabo por medio del Hijo en el poder del Espíritu. “No es esencial para nosotros ser capaces de definir con precisión qué es el Espíritu Santo […]. La naturaleza del Espíritu Santo es un misterio. Los hombres no pueden explicarla, porque el Señor no se la ha revelado. Los hombres de conceptos fantásticos pueden reunir pasajes de las Escrituras y darles interpretación humana; pero la aceptación de esos conceptos no fortalecerá a la iglesia. En cuanto a estos misterios, demasiado profundos para el entendimiento humano, el silencio es oro” (HAp 42, 43).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. El filósofo austríaco Ludwig Wittgenstein, cierta vez, escribió: “Las cosas de las cuales no podemos decir nada deben ser pasadas por alto en silencio”. Aunque el contexto en el que lo dijo era bastante diferente de lo que escribió Elena de White en la cita transcrita más arriba, el principio es el mismo. Piensa: ¿Por qué es mejor guardar silencio sobre ciertos aspectos de Dios, y de las verdades espirituales en general, que no han sido revelados por la Inspiración?
  2. A veces, es útil reflexionar sobre una posición teológica determinada, planteando la siguiente pregunta: “¿Qué se perdería si esa propuesta no fuera cierta?” Por ejemplo: “¿Qué se perdería si Cristo no fuese divino?” Con respecto al Espíritu Santo, reflexiona sobre la siguiente pregunta: “¿Qué se perdería si el Espíritu Santo no fuera plenamente Dios?”
  3. ¿Qué nos dice la siguiente cita en un nivel práctico? “El Espíritu Santo, quien debe colmarnos de su poder, no es una influencia vaga ni una fuerza mística. Es una Persona divina, a quien debe recibirse con profunda humildad, veneración y obediencia. Por lo tanto, no es una cuestión de que nosotros obtengamos más de él, sino de que él ha de tener más de nosotros; sí, ha de poseernos totalmente”.–LeRoy Edwin Froom, La venida del Consolador, p. 153.

25


Escrito por: Tony García.
Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
http://www.sevendayradio.com
http://www.escuelasabaticamaestros.com
Madrid, España 2015