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Lección 10 – LA EDUCACIÓN ARTÍSTICA Y CIENTÍFICA – Para el 5 de diciembre de 2020


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Lección 10: Para el 5 de diciembre de 2020

LA EDUCACIÓN ARTÍSTICA Y CIENTÍFICA

Sábado 28 de noviembre_____________________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Romanos 1:18–21; Salmo 19:1–6; 96:9; Génesis 3:6; 1 Timoteo 6; Proverbios 1; Job 38.

PARA MEMORIZAR:

“Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos” (Sal. 19:1).

La educación incluye lo que se denomina “las artes y las ciencias”. Pero ¿qué implica aprender o enseñar las artes y las ciencias desde una perspectiva bíblica? ¿Estamos simplemente ofreciendo versículos bíblicos selectos que se relacionan con un aspecto particular de la medicina moderna o la historia del arte, por ejemplo? Al hacerlo, podemos relacionar nuestras lecciones prácticas con el asombroso poder de Dios para crear nuestro mundo complejo. Pero una mera incorporación de las Escrituras en una lectura de un libro de texto es solo una pequeña parte de la verdadera educación, la educación que es salvífica y redentora.

Para que esa educación realmente funcione, necesitamos que la Palabra de Dios dé carácter a la enseñanza de cada disciplina, desde las humanidades hasta la biología molecular. Sin la Biblia, podemos perder de vista la enormidad de Dios, de su soberanía como Creador y Sustentador de nuestro mundo. Esta semana veremos algunos principios relacionados con nuestra manera de enseñar las artes y las ciencias desde la perspectiva cristiana y su cosmovisión.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

No hay nada que esté mejor calculado para vivificar la mente y fortalecer el intelecto que el estudio de la Palabra de Dios. Ningún otro libro es tan potente para elevar los pensamientos, y dar vigor a las facultades, como las amplias y ennoblecedoras verdades de la Biblia. Si la Palabra de Dios fuera estudiada corno debiera serlo, los hombres tendrían una amplitud de opiniones, una nobleza de carácter y una estabilidad de propósito que rara vez se ve en estos tiempos. La búsqueda de la verdad recompensará a cada paso al que ande tras ella; cada descubrimiento abrirá campos más ricos para su investigación (Consejos para los maestros, p. 444).

La tarea de cada maestro y padre debería ser la de ligar la mente de los niños y jóvenes a las grandes verdades de la Palabra inspirada. Esta es la educación esencial para esta vida y la venidera. Y no se crea que esto coarta el estudio de la ciencia o rebaja el nivel de la educación. El conocimiento de Dios es tan ennoblecedor y vigorizante corno el estudio de los grandes temas referentes a nuestra vida eterna. Asgan los jóvenes esas verdades de origen divino, y su mente se desarrollará y fortalecerá con el esfuerzo. Eso transportará a cada joven hacedor de la Palabra a un mundo de pensamiento más amplio y habrá de procurarle una riqueza de ciencia imperecedera (Mi vida hoy, p. 110).

Dios invita a los maestros a contemplar los cielos y estudiar sus obras en la naturaleza. «Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día, y una noche a otra noche declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, ni es oída su voz». Salmos 19: 1-3. ¿No nos esforzaremos por comprender las obras maravillosas de Dios? Haremos bien en leer a menudo el Salmo 19 a fin de comprender cómo vincula Dios su ley con sus obras creadas.

¿Podremos encontrar para nuestras escuelas algún libro de texto que esté tan lleno de declaraciones profundas y fervientes como la Palabra del Dios vivo? Entonces, ¿por qué se habría de dejarla a un lado por los escritos de autores incrédulos? ¿Qué libro más valioso podría ponerse en las manos de los estudiantes que aquél, que les enseña cómo pueden heredar la vida eterna? En nuestras escuelas deben recordarse las lecciones de la historia bíblica a los jóvenes para que los que no aman a Dios y no tienen interés en las cosas espirituales, puedan interesarse y aprender a amar la Palabra…

Tenga el alumno su Biblia siempre consigo, y a medida que se presente la oportunidad, lea un texto y medite sobre él. Mientras anda por las calles, espera en una estación de ferrocarril, aguarda el momento de una cita, aproveche la oportunidad de adquirir algún precioso pensamiento del tesoro de verdad (Consejos para los maestros, pp. 438, 446,447).

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Domingo 29 de noviembre | Lección 10__________________________________

SOLO EL SEÑOR

Hay evidencias del Dios viviente en toda su Creación. Esta declaración se ha repetido tantas veces que se convirtió en un cliché. Cuando consideramos, por ejemplo, el corazón de Dios al crear este mundo, que la humanidad ha dañado y estropeado, podemos aproximarnos más a una mejor manera de enseñar las artes y las ciencias.

Tomemos el período de gestación humana, por ejemplo. La biología nos dice que una nueva vida humana inteligente emerge de un óvulo fertilizado y crece durante nueve meses hasta la gestación completa. Las marcas de un Creador amoroso están en todo este ciclo. El bondadoso amor de Dios se puede ver en el lugar donde se desarrolla un feto: justo debajo del latido constante del corazón de una madre. A medida que el feto va creciendo, también aumenta el vientre de la madre, justo enfrente de su persona. La futura madre es siempre consciente de su hijo, así como nuestro Padre celestial siempre es consciente de sus hijos.

Lee Romanos 1:18 al 21; Salmo 19:1 al 6; y Nehemías 9:6. ¿Qué nos dicen sobre la obra de Dios como nuestro Creador?

Romanos 1:18-21

18 Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; 19 porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. 20 Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. 21 Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.

Salmo 19:1-6

1 Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la obra de sus manos. 2 Un día emite palabra a otro día, Y una noche a otra noche declara sabiduría. 3 No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz. 4 Por toda la tierra salió su voz, Y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo para el sol; 5 Y éste, como esposo que sale de su tálamo, Se alegra cual gigante para correr el camino. 6 De un extremo de los cielos es su salida, Y su curso hasta el término de ellos; Y nada hay que se esconda de su calor.

Nehemías 9:6

Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.

Incluso después de seis mil años de pecado y miles de años después de la devastación mundial mediante el Diluvio, existen evidencias abrumadoramente poderosas no solo de Dios como nuestro Creador, sino también del poder, el amor y la benevolencia de este Dios creador. Por cierto, estas son tan poderosas que Pablo, en Romanos 1:18 al 21, dice que aquellos que rechacen a este Dios “no tienen excusa” para el día del Juicio, porque de su obra creadora se puede aprender lo suficiente acerca de él. En otras palabras, ¡no podrán alegar ignorancia!

Especialmente en esta era en la que muchos han llegado a adorar la Creación en lugar de al Creador, es esencial que la educación cristiana en las artes y las ciencias siempre se base en la premisa de que Dios es el Creador y Sustentador de todo lo que existe. En última instancia, cualquier ideología y presuposición que niegue o excluya a Dios solo puede conducir al error. La educación terrenal prácticamente parte del hecho de que no hay Dios; la educación cristiana no debe caer en esa trampa, ni debe trabajar con mayor sutileza sobre la base de principios basados en la premisa de que no hay Dios. De cualquiera de las dos formas, es inevitable que los seres humanos acaben en el error.

Piensa en los increíbles prodigio y belleza de nuestro mundo, incluso después del pecado. ¿Cómo podemos aprender a obtener esperanza y consuelo de ellos, especialmente en tiempos de pruebas y sufrimientos personales?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Al principio, Dios se revelaba en todas las obras de la creación. Fue Cristo quien extendió los cielos y echó los cimientos de la tierra. Fue su mano la que colgó los mundos en el espacio, y modeló las flores del campo. Él «asienta las montañas con su fortaleza», «suyo es el mar, pues que él lo hizo». Salmo 65:6; 95:5. Fue él quien llenó la tierra de hermosura y el aire con cantos. Y sobre todas las cosas de la tierra, del aire y el cielo, escribió el mensaje del amor del Padre…

Aun ahora todas las cosas creadas declaran la gloria de su excelencia… Las flores exhalan fragancia y ostentan su belleza para beneficio del mundo. El sol derrama su luz para alegrar mil mundos. El océano, origen de todos nuestros manantiales y fuentes, recibe las corrientes de todas las tierras, pero recibe para dar. Las neblinas que ascienden de su seno, riegan la tierra, para que produzca y florezca (El Deseado de todas las gentes, pp. 11, 12).

La Biblia nos presenta todo lo que la mente puede asir. Ella es nuestro alimento espiritual. Hemos de contemplar las obras maravillosas de Dios, y repetir a nuestros hijos las lecciones aprendidas, a fin de que podamos inducirlos a ver su habilidad, poder y grandeza en sus obras creadas (Consejos para los maestros, p. 438, 439).

[M]ediante la creación hemos de familiarizarnos con el Creador. El libro de la naturaleza es un gran libro de texto, que debemos usar conjuntamente con las Escrituras para enseñar a los demás acerca del carácter de Dios y para guiar a las ovejas perdidas de vuelta al aprisco del Señor. Mientras se estudian las obras de Dios, el Espíritu Santo imparte convicción a la mente. No se trata de la convicción que producen los razonamientos lógicos; y a menos que la mente haya llegado a estar demasiado oscurecida para conocer a Dios, la vista demasiado anublada para verlo, el oído demasiado embotado para oír su voz, se percibe un significado más profundo, y las sublimes verdades espirituales de la Palabra escrita quedan impresas en el corazón (Palabras de vida del gran Maestro, p. 13, 14).

«Grandes son las obras de Jehová; buscadas de todos los que las quieren… Hizo memorables sus maravillas: clemente y misericordioso es Jehová». Salmo 111 :2-4…

El que puso las perlas en el océano y la amatista y el crisólito entre las rocas es un amante de la belleza. El sol naciente es un representante del que es luz y vida de todo lo que creó…

Y al gozar de las dádivas, ¿olvidaremos al Dador? Por lo contrario, aquellas deben inducirnos a contemplar su bondad y amor. Todo lo que hay de bello en nuestro hogar terrenal tendría que hacernos pensar en el río de cristal y los verdes prados, los árboles cimbreantes y las fuentes vivas, la ciudad resplandeciente y los cantantes vestidos de blanco de nuestro bogar celestial, mundo de hermosura que ningún artista puede representar en el lienzo, y que ninguna lengua mortal puede describir (Mi vida hoy, p. 180).

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Lección 10 | Lunes 30 de noviembre________________________________________

LA HERMOSURA DE LA SANTIDAD

Salmo 96:9 dice: “Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; temed delante de él, toda la tierra”. ¿Cómo entendemos este concepto, “la hermosura de la santidad”? ¿Qué debería significar esto para un cristiano y cómo debería impactar en lo que enseñamos sobre el arte, y la belleza que a menudo se relaciona con él?

Aunque se ha dicho que  no debemos olvidar quién fue el Creador de los ojos (ver Prov. 20:12). Si bien debemos tener cuidado de no adorar a la Creación en sí (ver el estudio de ayer), de la belleza de la Creación podemos aprender acerca de Dios y, de hecho, de su amor por la belleza. Si nuestro mundo caído todavía se ve tan hermoso, ¿quién puede imaginar cómo debió haber sido antes de la Caída? Y esto nos enseña que Dios en verdad es el Creador de todo lo bello.

Por ende, el estudio de las artes y las ciencias puede y debe acercarnos al carácter y al corazón de Dios. Como somos parte de la obra de arte y los fenómenos científicos de Dios, también podemos aprender más sobre nuestra propia identidad en Cristo.

“Dios quiere que sus hijos aprecien sus obras y se deleiten en la sencilla y tranquila hermosura con la cual él ha adornado nuestra morada terrenal. Él es amante de lo bello y, por encima de todo lo que es atractivo exteriormente, ama la belleza del carácter; y quiere que cultivemos la pureza y la sencillez, las apacibles gracias de las flores” (CC 72, 73).

Lee Génesis 3:6. ¿Qué nos enseña acerca de que la belleza en sí no es necesariamente buena ni santa? Ver también Proverbios 6:25 y 31:30.

Génesis 3:6

Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.

Proverbios 6:25

25 No codicies su hermosura en tu corazón, Ni ella te prenda con sus ojos;

Proverbios 31:30

30 Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.

Como con todo lo que Dios ha hecho, tenemos un enemigo que lo distorsiona y lo explota. Por lo tanto, no es de extrañar que la belleza y los conceptos de belleza también se puedan usar contra nosotros. De este modo, especialmente en las artes, la educación cristiana, guiada por las Escrituras, debe ayudarnos a aprender a tener cuidado al comprender que no todo lo bello es necesariamente bueno o santo.

¿Cuáles son algunas cosas “bellas” que no son necesariamente santas ni buenas? O ¿cuáles son las cosas bellas que pueden llegar a ser pecaminosas y malas, según las circunstancias? ¿Qué criterio utilizamos para hacer estas distinciones?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Tomad la Biblia como libro de estudio, y ved si no seréis llenos del amor de Dios. Vuestro corazón puede ser estéril, vuestro intelecto débil; pero si queréis estudiar con oración la Palabra de Dios, fulgurará la luz en vuestra mente. Dios obrará con todo estudiante diligente. Los educadores que  quieran aprender del gran Maestro, comprenderán la ayuda de Dios como Daniel y sus compañeros, acerca de quienes dice el relato: «A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias: y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños». Daniel 1:17 (Consejos para los maestros, p. 440).

Dios invita a los hombres a verle en las maravillas de los cielos. «Levantad en alto vuestros ojos –dice- y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; tal es la grandeza de su fuerza, y el poder de su dominio». Isaías 40:26. Dios quiere que estudiemos las obras del infinito, y aprendamos de ese estudio a amarle, reverenciarle y obedecerle. Los cielos y la tierra, con sus tesoros, enseñan las lecciones del amor de Dios, de su cuidado y poder (Consejos para los maestros, p. 441).

«El hombre ve lo que aparece, mas el Señor ve el corazón». 1 Samuel 16:7. El corazón humano con sus encontradas emociones de gozo y de tristeza, el extraviado y caprichoso corazón, morada de tanta impureza y engaño. El Señor conoce sus motivos, sus mismos intentos y designios. ld a él con vuestra alma manchada tal cual está. Como el salmista, abrid sus cámaras al ojo que todo lo ve, exclamando: «¡Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón: ensáyame, y conoce mis pensamientos; y ve si hay en mí algún camino malo, y guíame en el camino eterno!» Salmo 139:23, 24 (El camino a Cristo, p. 35).

Su tierna compasión caía con un toque sanador sobre los corazones cansados y atribulados. Aun en medio de la turbulencia de enemigos airados, estaba rodeado por una atmósfera de paz. La hermosura de su rostro, la amabilidad de su carácter, sobre todo el amor expresado en su mirada y su tono, atraían a él a todos aquellos que no estaban endurecidos por la incredulidad. De no haber sido por el espíritu suave y lleno de simpatía que se manifestaba en todas sus miradas y palabras, no habría atraído las grandes congregaciones que atraía. Los afligidos que venían a él sentían que vinculaba su interés con los suyos como un amigo fiel y tierno, y deseaban conocer más de las verdades que enseñaba. El cielo se acercaba. Ellos anhelaban permanecer en su presencia, y que pudiese acompañarlos de continuo el consuelo de su amor.

La vida de Jesús de Nazaret era diferente de la de todos los demás hombres. Su vida entera estuvo caracterizada por la benevolencia desinteresada y la belleza de la santidad. En su seno se encontraba el amor más puro, libre de toda mancha de egoísmo y pecado. Su vida fue perfectamente armoniosa. Él es el único verdadero modelo de bondad y perfección (Mente, carácter y personalidad, t. 1, pp. 186, 187).

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Martes 1º de diciembre | Lección 10______________________________________

EXPERTOS EN EL ERROR

Sabemos que nuestro mundo rebasó con creces su cuota de arte y filosofía que no hace honor a Dios. Muchos argumentarían que los cristianos ni siquiera deberían entrar en estos pabellones proverbiales. Los cristianos adventistas del séptimo día deben considerar cuidadosamente su incumbencia al prestar servicio en determinadas industrias, patrocinar ciertos establecimientos y consumir determinados medios de comunicación.

En 1 Timoteo 6, se nos dan instrucciones claras sobre qué actividades debemos evitar, pero también se nos da una amplia explicación. En los versículos 9 y 10, ¿cuáles son las actividades contra las que advierte Pablo?

1 Timoteo 6

1 Todos los que están bajo el yugo de esclavitud, tengan a sus amos por dignos de todo honor, para que no sea blasfemado el nombre de Dios y la doctrina. Y los que tienen amos creyentes, no los tengan en menos por ser hermanos, sino sírvanles mejor, por cuanto son creyentes y amados los que se benefician de su buen servicio. Esto enseña y exhorta. Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad como fuente de ganancia; apártate de los tales. Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 10 porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. 11 Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. 12 Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. 13 Te mando delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio testimonio de la buena profesión delante de Poncio Pilato, 14 que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo, 15 la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, 16 el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén. 17 A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. 18 Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos, generosos; 19 atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen mano de la vida eterna. 20 Oh Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia, 21 la cual profesando algunos, se desviaron de la fe. La gracia sea contigo. Amén.

Lee el resto de 1 Timoteo 6. ¿Cuáles son las actividades clave que respalda Pablo?

Observa en 1 Timoteo 6:20 que Pablo advierte en contra de “los argumentos de la falsamente llamada ciencia”. Aunque lo aborda desde un contexto diferente, el principio continúa siendo válido. Es decir, piensa en toda la información, todas las enseñanzas, todas las creencias, no solo ahora sino a lo largo de la historia humana, que estuvieron totalmente equivocadas. Por cierto, la gente puede ser experta en el error.

Durante casi dos mil años, las personas más inteligentes del mundo, los expertos, creyeron que la Tierra permanecía inmóvil en el centro del Universo, mientras que todas las estrellas y los planetas la orbitaban en círculos perfectos. Se utilizaron algunas matemáticas y ciencias muy complicadas para reforzar esta creencia, a pesar de que resultó equivocada en casi todos los detalles. Por lo tanto, podríamos decir que estos eran expertos en el error, y que esta enseñanza ciertamente fue “falsamente llamada ciencia”.

La ciencia biológica actual, por ejemplo, se basa en el supuesto de que la vida comenzó hace miles de millones de años, por casualidad, sin Dios y sin ninguna finalidad. Al mismo tiempo, ha surgido una cantidad increíble de literatura científica complicada y detallada basada en esta enseñanza. ¿Qué lecciones podemos sacar de esto acerca de que puede haber gente experta en el error? El hecho de entender esto ¿cómo debería impactar en la educación cristiana en general y en la enseñanza de las ciencias en particular?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Es de vital importancia que escudriñemos las Escrituras diariamente, de modo que podamos conocer el camino del Señor, y que no seamos engañados por falacias religiosas. El mundo está lleno de teorías falsas e ideas espiritistas seductoras, que tienden a destruir las claras percepciones espirituales y a apartar de la verdad y la santidad. Especialmente en estos tiempos, es necesario que prestemos atención al consejo: «Nadie os engañe con palabras vanas».

Debemos tener sumo cuidado, no sea que malinterpretemos las Escrituras. Las sencillas enseñanzas de la Palabra de Dios no han de ser tan espiritualizadas que se pierda de vista la realidad. No fuercen demasiado el significado de las oraciones en la Biblia en el intento de extraer algo novedoso con el fin de agradar a la imaginación. Tomen las Escrituras según están expresadas. Eviten las vanas especulaciones (Alza tus ojos, p. 314).

Ningún hombre, mediante presentaciones científicas, guíe las inteligencias a apartarse de lo real hacia lo imaginario. Dios llama a hombres que, en medio de la idolatría que se le rinde a la naturaleza, dirijan sus miradas al Dios de la naturaleza. El Señor utiliza la naturaleza como una sierva, con el fin de revelar su poder. Estas cosas, objetos de su creación, manifiestan la obra de sus manos. De todo lo que él ha creado, el hombre, la obra máxima de su creación, es el que más tremendamente lo ha deshonrado. En el juicio, los seres humanos aparecerán delante de Dios avergonzados y condenados, porque aunque se les dio inteligencia, raciocinio y la facultad del habla, no obedecieron la ley del Altísimo…

El hombre es solo eso, un hombre. Las palabras que salen de sus labios no han de ser consideradas como provenientes de Dios. A menos que Dios permanezca al lado de ellos en su servicio, y trabaje con ellos, no son nada. Es el colmo de la insensatez que el pueblo de Dios ponga su confianza en los hombres y haga de la carne su brazo derecho (Alza tus ojos, p. 292).

Los que leen y escuchan las sofisterías que predominan en esta época, no conocen a Dios tal como es. Contradicen la Palabra del Señor, exaltan y adoran a la naturaleza en lugar del Creador. Aunque podemos discernir la obra de Dios en las cosas que creó, estas no son Dios. La voz de la naturaleza se oye por la influencia que tiene sobre los sentidos. Su voz, declara la Palabra, se escucha hasta el fin del mundo. La creación física da testimonio de Dios y de Jesucristo como excelso Creador de todas las cosas. «Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres». Juan 1 :3, 4…

En la actualidad, los hombres aseveran que las enseñanzas de Cristo con respecto a Dios no pueden verificarse por medio de las maravillas del mundo natural, porque la naturaleza no se halla en armonía con el Antiguo y Nuevo Testamento. Esta supuesta falta de conformidad entre aquélla y la ciencia no existe. La Palabra del Dios de los cielos no concuerda con la ciencia humana, pero está en perfecto acuerdo con su propia ciencia creada (Alza tus ojos, p. 276).

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Lección 10 | Miércoles 2 de diciembre____________________________________

LA NECEDAD Y LA SABIDURÍA

Lee Proverbios 1. ¿Qué nos enseña esto acerca de lo que debería ser la verdadera educación cristiana?

Proverbios 1

1 Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel. 2 Para entender sabiduría y doctrina, Para conocer razones prudentes, 3 Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad; 4 Para dar sagacidad a los simples, Y a los jóvenes inteligencia y cordura. 5 Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo, 6 Para entender proverbio y declaración, Palabras de sabios, y sus dichos profundos. 7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza. 8 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; 9 Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. 10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, No consientas. 11 Si dijeren: Ven con nosotros; Pongamos asechanzas para derramar sangre, Acechemos sin motivo al inocente; 12 Los tragaremos vivos como el Seol, Y enteros, como los que caen en un abismo; 13 Hallaremos riquezas de toda clase, Llenaremos nuestras casas de despojos; 14 Echa tu suerte entre nosotros; Tengamos todos una bolsa. 15 Hijo mío, no andes en camino con ellos. Aparta tu pie de sus veredas, 16 Porque sus pies corren hacia el mal, Y van presurosos a derramar sangre. 17 Porque en vano se tenderá la red Ante los ojos de toda ave; 18 Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas, Y a sus almas tienden lazo. 19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia, La cual quita la vida de sus poseedores. 20 La sabiduría clama en las calles, Alza su voz en las plazas; 21 Clama en los principales lugares de reunión; En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones. 22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza, Y los burladores desearán el burlar, Y los insensatos aborrecerán la ciencia? 23 Volveos a mi reprensión; He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, Y os haré saber mis palabras. 24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, 25 Sino que desechasteis todo consejo mío Y mi reprensión no quisisteis, 26 También yo me reiré en vuestra calamidad, Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis; 27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis, Y vuestra calamidad llegare como un torbellino; Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia. 28 Entonces me llamarán, y no responderé; Me buscarán de mañana, y no me hallarán. 29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría, Y no escogieron el temor de Jehová, 30 Ni quisieron mi consejo, Y menospreciaron toda reprensión mía, 31 Comerán del fruto de su camino, Y serán hastiados de sus propios consejos. 32 Porque el desvío de los ignorantes los matará, Y la prosperidad de los necios los echará a perder; 33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.

La Biblia hace una comparación constante entre la necedad y la sabiduría. El libro de Proverbios hace bien en recordarnos los peligros del comportamiento imprudente y de estar en compañía de los necios. La distinción es clara: Dios desea que su pueblo busque la sabiduría, que la atesore y abunde en ella.

Los estudiantes de artes y ciencias utilizan sus talentos para adquirir conocimiento y lograr la excelencia en sus estudios. Los profesores de estas disciplinas hacen lo mismo. Somos capaces de alcanzar el esplendor artístico y de realizar avances científicos gracias al conocimiento y la capacidad.

Sin embargo, desde una perspectiva cristiana, ¿qué significa realmente el conocimiento de las artes y las ciencias si no implica conocer la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal, lo bueno y lo malo, la verdad y el error? Todo lo que tenemos que hacer, por ejemplo, es leer un poco sobre la vida de algunos de los mejores artistas del mundo para advertir que tener habilidades y talentos extraordinarios no se equipara con una vida moral o recta. También se podría argumentar que los grandes científicos que participan en la obra de creación de armas biológicas o químicas de destrucción masiva podrían ser sumamente educados, sumamente dotados; pero ¿cuáles son los frutos de su trabajo? Como se dijo anteriormente, el conocimiento, en sí mismo, no es necesariamente algo bueno.

Lee Proverbios 1:7. Según este versículo, ¿cuál es la clave de la verdadera educación cristiana?

Proverbios 1:7

7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

Un ganador del Premio Nobel, un ateo, un hombre que estudia el Universo y sus fuerzas físicas, escribió: “Cuanto más inteligible es el Universo, más absurdo parece”. ¿Qué debería decirnos esto acerca de que el conocimiento en sí no solo puede llegar a ser inútil sino, peor aún, dar lugar a un grave error?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Dios invita a sus criaturas a apartar su atención de la perplejidad que los rodea, y a admirar las obras de sus manos. Mientras las estudiamos, los ángeles del cielo estarán a nuestro lado para iluminar nuestra mente, y protegerla contra los engaños de Satanás. Mientras miramos las cosas admirables que la mano de Dios ha hecho, sienta nuestro corazón orgulloso e insensato su dependencia e inferioridad. ¡Cuán terrible es no reconocer a Dios cuando debiera hacerse! ¡Cuán triste es humillarse cuando es demasiado tarde! (Consejos para los maestros, p. 441).

De la naturaleza obtenemos solo una idea imperfecta de la grandeza y la majestad de Dios. Vemos la obra de su poder y de su sabiduría, pero él en sí mismo está más allá de nuestra comprensión. El océano, la catarata y la escarpada y alta montaña, revelan solo imperfectamente la obra de sus manos. Satanás ha introducido el caos y la deformidad en la creación del Señor. Se necesita algo más que la naturaleza para revelar el carácter del Padre…

En estos días se enseñan como verdad muchos engaños. Algunos de nuestros hermanos han enseñado opiniones que nosotros no podemos aprobar. Se están introduciendo ideas extravagantes, interpretaciones extrañas y forzadas de las Escrituras. Dichas enseñanzas pueden parecer solo pequeñeces ahora, pero crecerán y se convertirán en trampas para los [no] experimentados (Alza tus ojos, p. 314).

En la enseñanza en parábolas usada por el Salvador se halla una indicación de lo que constituye la verdadera «educación superior». Cristo podría haber abierto ante los hombres las más profundas verdades de la ciencia. Podría haber descubierto misterios cuya penetración habría requerido muchos siglos de fatiga y estudio. Podría haber hecho insinuaciones en los ramos científicos que habrían proporcionado alimento para el pensamiento y estímulo para la inventiva hasta el fin de los tiempos. Pero no lo hizo. No dijo nada para satisfacer la curiosidad o para gratificar las ambiciones de los hombres abriéndoles las puertas a las grandezas mundanas. En toda su enseñanza, Cristo puso la mente del hombre en contacto con la Mente infinita. No indujo a sus oyentes a estudiar las teorías de los hombres acerca de Dios, su Palabra o sus obras. Les enseñó a contemplarlo tal como se manifestaba en sus obras, en su Palabra y por sus providencias.

Cristo no trató de teorías abstractas, sino de aquello que es esencial para el desarrollo del carácter, aquello que aumenta la capacidad del hombre para conocer a Dios y amplía su eficiencia para lo bueno. Habló a los hombres de aquellas verdades que tienen que ver con la conducta de la vida y que abarcan la eternidad (Palabras de vida del gran Maestro, pp. 12, 13).

[Pablo] buscó los resultados de su obra al concluir sus labores. De la gran asamblea que había escuchado sus elocuentes palabras, solo tres se habían convertido a la fe. Entonces él decidió que a partir de ese momento mantendría la sencillez del evangelio. Estaba convencido de que la sabiduría del mundo era impotente para conmover los corazones de los hombres, pero que el evangelio era el poder de Dios para salvación (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 6, p. 1062).

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Jueves 3 de diciembre | Lección 10_________________________________________

EL SEÑOR LE RESPONDIÓ A JOB

Lee Job 38. ¿Qué nos enseña esto acerca de Dios no solo como Creador, sino también como Sustentador de toda la vida? ¿Cómo debería impactar esta importante verdad en nuestra manera de entender las artes y las ciencias?

Job 38

1 Entonces respondió Jehová a Job desde un torbellino, y dijo: 2 ¿Quién es ése que oscurece el consejo Con palabras sin sabiduría? 3 Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me contestarás. 4 ¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. 5 ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? 6 ¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular, 7 Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios? 8 ¿Quién encerró con puertas el mar, Cuando se derramaba saliéndose de su seno, 9 Cuando puse yo nubes por vestidura suya, Y por su faja oscuridad, 10 Y establecí sobre él mi decreto, Le puse puertas y cerrojo, 11 Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, Y ahí parará el orgullo de tus olas? 12 ¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar, 13 Para que ocupe los fines de la tierra, Y para que sean sacudidos de ella los impíos? 14 Ella muda luego de aspecto como barro bajo el sello, Y viene a estar como con vestidura; 15 Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, Y el brazo enaltecido es quebrantado. 16 ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo? 17 ¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte, Y has visto las puertas de la sombra de muerte? 18 ¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto. 19 ¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, Y dónde está el lugar de las tinieblas, 20 Para que las lleves a sus límites, Y entiendas las sendas de su casa? 21 ¡¡Tú lo sabes! Pues entonces ya habías nacido, Y es grande el número de tus días. 22 ¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, O has visto los tesoros del granizo, 23 Que tengo reservados para el tiempo de angustia, Para el día de la guerra y de la batalla? 24 ¿Por qué camino se reparte la luz, Y se esparce el viento solano sobre la tierra? 25 ¿Quién repartió conducto al turbión, Y camino a los relámpagos y truenos, 26 Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, Sobre el desierto, donde no hay hombre, 27 Para saciar la tierra desierta e inculta, Y para hacer brotar la tierna hierba? 28 ¿Tiene la lluvia padre? ¿O quién engendró las gotas del rocío? 29 ¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró? 30 Las aguas se endurecen a manera de piedra, Y se congela la faz del abismo. 31 ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, O desatarás las ligaduras de Orión? 32 ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos? 33 ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra? 34 ¿Alzarás tú a las nubes tu voz, Para que te cubra muchedumbre de aguas? 35 ¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿Y te dirán ellos: Henos aquí? 36 ¿Quién puso la sabiduría en el corazón? ¿O quién dio al espíritu inteligencia? 37 ¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? Y los odres de los cielos, ¿quién los hace inclinar, 38 Cuando el polvo se ha convertido en dureza, Y los terrones se han pegado unos con otros? 39 ¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos, 40 Cuando están echados en las cuevas, O se están en sus guaridas para acechar? 41 ¿Quién prepara al cuervo su alimento, Cuando sus polluelos claman a Dios, Y andan errantes por falta de comida?

“Muchos enseñan que la materia posee poderes vitales; que a la materia se le impartieron ciertas propiedades, y que luego se la dejó actuar mediante su propia energía inherente; y que las operaciones de la naturaleza se llevan a cabo en armonía con leyes fijas, en las que Dios mismo no puede intervenir. Esta es una ciencia falsa, y no está respaldada por la Palabra de Dios. La naturaleza es la sierva de su Creador. Dios no anula sus leyes, ni tampoco obra contrariándolas; las usa continuamente como sus instrumentos. La naturaleza atestigua de una inteligencia, una presencia y una energía activa que obran dentro de sus leyes y mediante ellas. Existe en la naturaleza la acción continua del Padre y del Hijo. Cristo dice: ‘Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo’ (Juan 5:17)” (PP 106, 107).

Lamentablemente, como se dijo anteriormente, gran parte de la ciencia trabaja sobre presuposiciones ateas y materialistas. Por lo tanto, esto significa que un científico podría estar contemplando algo de extraordinaria belleza, de extraordinaria complejidad, incluso de extraordinaria belleza y complejidad juntas, y no obstante afirmar que surgió por casualidad, sin ninguna previsión ni intencionalidad.

Esto es, de hecho, lo que la ciencia reclama todo el tiempo. La vida en la Tierra, en toda su belleza y complejidad, desde las mariposas hasta los seres humanos, se explica como nada más que el resultado de un cultivo de productos químicos de hace miles de millones de años que se constituyeron por casualidad en una vida simple que, a través de la mutación aleatoria y la selección natural, evolucionó hasta el estado de todo lo que vive, se mueve y respira hoy.

La ciencia, tal como se la conoce ahora, argumenta que la idea misma de un Creador sobrenatural es “anticientífica”, ya que no puede probarse científicamente y, por lo tanto, es una noción ajena a la ciencia. Esta presuposición no es algo que la ciencia misma enseñe (de hecho, la ciencia parecería enseñar lo contrario: toda la belleza y la complejidad del mundo apuntan a un Creador), sino que es una postura filosófica impuesta sobre la disciplina por los propios científicos.

Sin embargo, el problema es que las Escrituras enseñan que Dios no solo creó todo sino también lo sostiene todo. Esto significa que toda verdadera educación cristiana relacionada con la ciencia tendría que funcionar a partir de supuestos radicalmente diferentes de lo que afirma la ciencia en general. Inevitablemente, se producirán conflictos, especialmente en lo relacionado con los orígenes de la vida.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

En la ciencia verdadera no puede haber nada que sea contrario a la Palabra de Dios porque ambas tienen el mismo Autor. Un entendimiento correcto de ambas siempre confirmará que están en armonía la una con la otra. La verdad, bien sea en la naturaleza o en la revelación, está en armonía consigo misma en todas sus manifestaciones. Pero la mente que no está iluminada por el Espíritu de Dios siempre estará en tinieblas con respecto a su poder. Esta es la razón por la cual las ideas humanas acerca de la ciencia muy a menudo contradicen las enseñanzas de la Palabra de Dios (Testimonios para la iglesia, t. 8, p. 269).

En [las] lecciones que se obtienen directamente de la naturaleza hay una sencillez y una pureza que las hace del más elevado valor. Todos necesitan las enseñanzas que se han de sacar de esta fuente. Por sí misma, la hermosura de la naturaleza lleva al alma lejos del pecado y de las atracciones mundanas y la guía hacia la pureza, la paz y Dios. Demasiado a menudo las mentes de los estudiantes están ocupadas por las teorías y especulaciones humanas, falsamente llamadas ciencia y filosofía. Necesitan ponerse en íntimo contacto con la naturaleza. Aprendan ellos que la creación y el cristianismo tienen un solo Dios. Sean enseñados a ver la armonía de lo natural con lo espiritual. Conviértase todo lo que ven sus ojos y tocan sus manos en una lección para la edificación del carácter. Así las facultades mentales serán fortalecidas, desarrollado el carácter, y ennoblecida la vida toda (Palabras de vida del gran Maestro, p. 14).

La naturaleza es un poder, pero el Dios de la naturaleza es ilimitado en poder. Sus obras manifiestan su carácter. Los que lo juzgan por las obras de sus manos, y no en base a las suposiciones de los grandes hombres, verán su presencia en todas las cosas. Contemplan su sonrisa en el alegre brillo del sol, y su amor y cuidado por el hombre en los ricos campos del otoño. Aun los adornos de la tierra, como se observa en la hierba de vivo verdor, en las hermosas flores de todo matiz y en los altos y variados árboles del bosque, testifican acerca del cuidado tierno y paternal de nuestro Dios, y de su deseo de hacer felices a sus hijos.

El poder del gran Dios se ejerce en favor de los que lo temen. Escuchad las palabras del profeta: «¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán». Isaías 40:28-31 (Mensajes selectos, t. 3, pp. 354, 355).

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Lección 10 | Viernes 4 de diciembre______________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:

Hay dos razones por las que la ciencia, que en tantos aspectos es buena, tiene una idea tan errada de los orígenes: en primer lugar, la ciencia, que estudia el mundo natural, debe buscar respuestas en el mundo natural; en segundo lugar, la ciencia supone que las leyes de la naturaleza deben permanecer constantes. Sin embargo, ambas ideas están equivocadas cuando se trata de los orígenes.

Tomemos la primera, que requiere causas naturales para acontecimientos naturales. Eso está bien para el seguimiento de huracanes, pero es totalmente inútil para los orígenes, que comienzan con: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra” (Gén. 1:1). ¿Qué puede enseñarnos la ciencia –que niega lo sobrenatural en los orígenes– sobre los orígenes, que fueron totalmente sobrenaturales?

¿Y la constancia de la naturaleza? Esto parece tener sentido, excepto que Romanos 5:12 (“Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron”) supone un entorno natural discontinuo y cualitativamente diferente de cualquier cosa que la ciencia ahora aborde. Un mundo en el que la muerte no existía es radicalmente diferente de cualquier cosa que podamos estudiar hoy; y asumir que eran muy similares, cuando no es así, también conducirá al error.

Por lo tanto, la ciencia se equivoca con los orígenes porque niega dos aspectos cruciales de la Creación: la fuerza sobrenatural detrás de ella y la discontinuidad física radical entre la Creación original y lo que tenemos ante nosotros ahora.

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. En clase, conversen sobre el tema de la belleza. ¿Qué es la belleza? ¿Cómo la definimos? ¿Cómo podría un cristiano definir y comprender la belleza de manera diferente de un no cristiano?
  2. Cristo podría haber venido a la Tierra como un científico brillante, para ser compensado ricamente por su investigación innovadora. Podría haber obtenido toda la fama como intérprete musical. En cambio, vino y se formó como un humilde artesano. Estuvo presente en la Creación, pero aprendió como una persona común y cumplió sus deberes obedientemente. ¿Qué estímulo nos ofrece esto, cualquiera que sea nuestra experiencia educativa o profesional?
  3. Aunque no todos los cristianos son llamados a enseñar en escuelas, los cristianos pueden enseñar a los demás con palabras y hechos, intencionalmente o sin darse cuenta. Por esta razón, ¿qué hábitos debe cultivar el cristiano, como alumno de Cristo y como maestro del mundo?

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Comentario del Video

Domingo.  Panteísmo

Lunes        la hermosura de la santidad

Martes       evolucionismo

Miércoles.  Sabiduría y conocimientos empleados para el mal

Jueves        leyes físicas de Dios, él las crea, él las puede modificar, el hombre no cree eso, cree que las leyes físicas están sujetas a Dios

Dia domingo

Aquellos quienes han oído su voz—Aquellos a quienes Cristo elogia en el juicio, pueden haber sabido poca teología, pero albergaron sus principios. Por la influencia del Espíritu divino, fueron una bendición para los que los rodeaban. Aun entre los paganos, hay quienes han abrigado el espíritu de bondad; antes que las palabras de vida cayesen en sus oídos, manifestaron amistad para con los misioneros, hasta el punto de servirles con peligro de su propia vida. Entre los paganos hay quienes adoran a Dios ignorantemente, quienes no han recibido jamás la luz por un instrumento humano, y sin embargo no perecerán. Aunque ignorantes de la ley escrita de Dios, oyeron su voz hablarles en la naturaleza e hicieron las cosas que la ley requería. Sus obras son evidencia de que el Espíritu de Dios tocó su corazón, y son reconocidos como hijos de Dios. ¡Cuánto se sorprenderán y alegrarán los humildes de entre las naciones y entre los paganos, al oír de los labios del Salvador: “En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos pequeñitos, ¡a mí lo hicisteis”! ¡Cuán alegre se sentirá el corazón del Amor Infinito cuando sus seguidores le miren con sorpresa y gozo al oír sus palabras de aprobación! Pero el amor de Cristo no se limita a una clase. Se identifica con cada hijo de la humanidad. A fin de que pudiésemos llegar a ser miembros de la familia celestial, se hizo miembro de la familia terrenal. Es Hijo del hombre, y así hermano de cada hijo e hija de Adán. Sus seguidores no se han de sentir separados del mundo que perece en derredor suyo. Son una parte de la trama y urdimbre de la humanidad; y el Cielo los mira como hermanos de los pecadores tanto como de los santos. Los que han caído, los que yerran y los pecaminosos, son abarcados por el amor de Cristo; y cada buena acción hecha para elevar a un alma caída, cada acto de misericordia, son aceptados como hechos a él.—El Deseado de Todas las Gentes, 593.

Adorar al Creador

Adorar la creación PANTEISMO

EL SOL

LA LLUVIA

EL FUEGO

LA LUNA

LAS ESTRELLAS

LOS ARBOLES

LOS ANIMALES

LA BELLEZA DE LOS PARAJES

LA BELLEZA FISICA DE LAS MUJERES

LA SABIDURIA DE LOS HOMBRES

LOS HIJOS

LOS HOMBRES -REENCARNACION

LIDERES RELIGIOSOS, ESPECIALMENTE LOS MILAGREROS

Panteísmo es el término usado para designar las enseñanzas nuevas y extrañas que estaban siendo introducidas. El panteísmo describe a Dios no como un gran Ser personal, sino como una esencia misteriosa, una influencia impersonal que satura toda la naturaleza. Dios es visto en toda la naturaleza: en los árboles, las flores, la luz del sol, el aire y los seres humanos. El poder de Dios en la naturaleza es confundido con la personalidad de Dios.  (MV 455.1 {ELENA DE WHITE: MUJER DE VISION})

Crisis del panteísmo     LIBRO: MENSAJERA DEL SENOR (MDS)

La palabra “panteísmo” se deriva de dos vocablos griegos: pan, “todo”, y theos, “Dios”. En el panteísmo, todo manifiesta la presencia de Dios; la naturaleza y Dios son idénticos. Al entender erróneamente el papel del Espíritu Santo, la iglesia cristiana durante dos mil años ha caído en varias herejías que lindan con el panteísmo; algunas han sido incursiones directas en el territorio panteísta. Ese mismo malentendido creó una crisis en la Iglesia Adventista del Séptimo Día a comienzos de la década de 1900.

En las décadas de 1840 y 1850 ex milleritas “espiritualizadores” no sólo destacaban que Jesús había realmente “venido” a los “creyentes ” en 1844 sino que también eran “altamente introvertidos” en sus prácticas exaltadas de adoración. Además de eso, muchos grupos se aliaban a la influencia creciente del espiritismo moderno, primero con los cuáqueros “tembladores” y luego con el movimiento de las hermanas Fox en Hydesville, Nueva York. Pero debajo del movimiento “espiritualizador” estaba la reducción de Jesús a un “espíritu” antes que a una Persona material.

Cuando las ideas panteístas se desarrollaron entre los adventistas medio siglo más tarde, Elena de White reconoció las similitudes con los “espiritualizadores” a quienes había enfrentado firmemente en la década de 1840 y a comienzos de la de 1850. Antes de la muerte de Jaime White en 1881, J. H. Kellogg compartió con los White algunas teorías de la “nueva luz” respecto a la comprensión de Dios. Elena de White respondió directamente que las había “encontrado antes” y que él “nunca debería enseñar tales teorías en nuestras instituciones”.

Pero en 1897 Kellogg estaba presentando sus conceptos panteístas en un instituto ministerial que precedió a la sesión del congreso de la Asociación General. Sus presentaciones se registraron en el General Conference Bulletin (Boletín de la Asociación General) de 1897. Aquellos que no eran capaces de ver adónde conducirían dichos pensamientos, recibieron entusiastamente expresiones como las siguientes: “¡Qué pensamiento maravilloso, que este Dios poderoso que mantiene en orden todo el universo está en nosotros !… ¡ Qué cosa asombrosa que este Dios omnipotente, todopoderoso y omnisciente se convirtiese en un siervo del hombre al darle libre albedrío, poder para dirigir la energía dentro de su cuerpo! ”

Afines de la década de 1890 E. J. Waggoner desarrolló también conceptos similares. A causa de su reputación como un estudioso de la Biblia y al apoyo previo de Elena de White por sus enseñanzas de la salvación por la fe en 1888-1892, la conexión de Waggoner con el Dr. Kellogg les dio credibilidad a las enseñanzas de ambos. En el congreso de la Asociación General de 1899 Kellogg enseñó que los hombres y las mujeres debieran ser capaces de vencer sus enfermedades y vivir para siempre, que cada atiento que se toma es “una respiración directa de Dios” en la nariz, y que Dios está en el agua pura y en la buena comida porque “Dios está en todas las cosas” .

De estas sesiones de la Asociación General y de los Boletines, estos pensamientos “nuevos” e intrigantes, panteístas hasta la médula, pasaron pronto a abarcar el mundo adventista. Actualmente parece asombroso que este antiguo error con ropaje moderno, que a menudo usaba erróneamente declaraciones de Elena de White en sermones y artículos, no se haya confrontado rápidamente y de frente. Pero Elena de White en Australia se preocupó.

Muchas semanas antes del congreso de la Asociación General de 1899 había escrito cartas a fin de que llegasen a tiempo para ser leídas a los delegados. El 1.° de marzo la primera carta estaba titulada: “La verdadera relación entre Dios y la naturaleza”. En parte, ella escribió: “La naturaleza no es Dios y nunca fue Dios… Como la obra creada de Dios, lleva un testimonio de su poder… Necesitamos considerar esto cuidadosamente, porque en su sabiduría humana los sabios del mundo, no conociendo a Dios, deifican insensatamente la naturaleza y las leyes de la naturaleza”. Esta comunicación debiera haber bastado para eliminar nuevas enseñanzas panteístas por parte de voceros denominacionales.

Pero estas claras afirmaciones fueron ignoradas. Las teorías panteístas parecían obtener partidarios adicionales entre los médicos del Sanatorio de Battle Creek como también entre los ministros en el campo. Cuando A. G. Daniells regresó de Australia para asumir el liderazgo de la Asociación General, se quedó consternado al oír expresiones como “un fabricante de un árbol en el árbol”, y “Dios en las flores, los árboles y en toda la humanidad”. W. A. Spicer, que acababa de ser nombrado secretario de la Junta de las Misiones Extranjeras, había pasado varios años como misionero en la India donde el panteísmo saturaba al hinduismo. Rápidamente reconoció los conceptos que se habían popularizado en Norteamérica por lo que realmente eran. El 1.° de febrero de 1902, el Sanatorio de Battle Creek, de renombre mundial, se quemó hasta los cimientos.

Pocas horas después el Dr. Kellogg estaba trazando planes para la reconstrucción. Días más tarde le estaba pidiendo ayuda financiera a la Asociación General. (En ese entonces la denominación es taba seriamente endeudada y mucho de la deuda se debía a la expansión de las instalaciones médicas.) Daniells, al recordar que se estaban levantando fondos para reducir las deudas en las instituciones educativas mediante la venta del libro Palabras de vida del gran Maestro, de Elena de White, sugirió que el Dr. Kellogg escribiese un libro de divulgación sobre fisiología y atención de la salud según se la promovía en el Sanatorio de Battle Creek. Pensó que los adventistas podrían vender 500.000 ejemplares a sus amigos y que todas las ganancias irían para ayudar a reconstruir el sanatorio. Pero en la discusión sobre el libro en consideración, Daniells le hizo claro a Kellogg que ninguna de sus “nuevas teorías” debían estar en el libro porque, si pasara eso, muchos miembros de iglesia no cooperarían con el proyecto.

El doctor consintió rápidamente y de inmediato comenzó a dictar el manuscrito para The Living Temple (El templo viviente). Sin embargo, tan pronto como W. W. Prescott y W. A. Spicer leyeron las pruebas de galeras, empezó la controversia sobre su contenido. Kellogg vio que el comité de la Asociación General tenía la intención de retirar su apoyo a la publicación del libro, de modo que lo retiró para que ya no fuese considerado como un proyecto de la iglesia. No obstante, entregó un pedido personal de 5.000 copias a la Review and Herald Publishing Association.

Alrededor de un mes más tarde, el 30 de diciembre de 1902, un incendio destruyó la casa publicadora con las planchas del libro listas para ir a la prensa. En el congreso de la Asociación General de 1903 otros asuntos dominaron la agenda, además de The living Temple. Decisiones administrativas respecto al Sanatorio de Battle Creek y a la obra de salud de la denominación en general se convirtieron en una lucha de liderazgo, Kellogg contra Daniells.

El doctor estaba decidido a reabrir el Colegio de Battle Creek (el personal y el cuerpo estudiantil ya se habían trasladado a Berrien Springs, Michigan, bajo Sutherland y Magan). Prescott, como director de la Review, usaba sus páginas para resistir la empresa “desatinada” de Kellogg y para exponer los errores de su panteísmo.

Elena De White: Mujer De Visión

CAPITULO 31— John Harvey Kellogg y The Living Temple (EL Templo Viviente)

EL DR. KELLOGG INTRODUCE ENSEÑANZAS PANTEÍSTAS

Elena de White había tenido una larga y estrecha relación con John Kellogg desde que él completó sus estudios de medicina en 1876 y comenzó a enseñar en los primeros días del Instituto de Salud. Él había sido una columna por su vigor e influencia mientras la obra médica se expandía. Ella le había escrito miles de páginas de cartas con consejos y orientación. Con amor maternal y con interés había observado su éxito al desarrollar la obra médica. Frecuentemente lo defendió contra la oposición y la crítica de aquellos menos talentosos que él. Ella dijo:

Muchas almas han sido convertidas; muchas curaciones maravillosas se han realizado. El Señor estuvo al lado del Dr. Kellogg mientras él realizaba operaciones difíciles. Cuando el doctor estaba agotado debido a trabajos difíciles, Dios entendía la situación, y colocaba su mano sobre la del Dr. Kellogg mientras él operaba, y a través de su poder las operaciones eran exitosas. Deseo que se entienda esto… Dios le ha dado al Dr. Kellogg el éxito que él ha tenido. He tratado constantemente de recordarle esto, diciéndole que era Dios quien estaba trabajando con él, y que la verdad de Dios debía ser magnificada por su médico… Dios no apoya los esfuerzos empleados por diferentes personas para hacer el trabajo del Dr. Kellogg tan difícil como sea posible, a fin de destacarse ellos. Dios dio la luz sobre la reforma pro salud, y aquellos que la rechazaron, rechazaron a Dios. Unos y otros que sabían que no era así, dijeron que todo venía del Dr. Kellogg, y le hicieron la guerra (GCB 1903, pp. 86-87).

No hay la menor duda de que el Dr. Kellogg era un hombre altruista, consagrado y muy querido. Era generoso, un gran hombre. Pero fue mayormente a través del Dr. John Harvey Kellogg, aunque no del todo, que el gran adversario introdujo en las filas de los adventistas del séptimo día las semillas del error en la forma de la así llamada nueva luz, justo en un momento cuando la obra médica estaba en su apogeo. Panteísmo es el término usado para designar las enseñanzas nuevas y extrañas que estaban siendo introducidas. El panteísmo describe a Dios no como un gran Ser personal, sino como una esencia misteriosa, una influencia impersonal que satura toda la naturaleza. Dios es visto en toda la naturaleza: en los árboles, las flores, la luz del sol, el aire y los seres humanos. El poder de Dios en la naturaleza es confundido con la personalidad de Dios. El Dr. Kellogg había jugado con estos conceptos antes de la muerte de Jaime White en 1881, y, considerándolos una “gran luz”, los había discutido con Elena de White. “Esas teorías son erróneas —le dijo ella—. Ya las he enfrentado antes”. Él parecía aturdido mientras ella le mostraba el resultado de adoptar tal filosofía. Entonces ella le advirtió: “Nunca enseñe dichas teorías en nuestras instituciones; no las presente a la gente” (MS 70,1905).

Kellogg introdujo primeramente el panteísmo en forma pública en 1897 en una serie de pláticas en el instituto ministerial que precedió a la sesión de la Asociación General celebrada en la iglesia de College View, en Lincoln, Nebraska. Extrajo abundante material de Elena de White al exponer su posición de que Dios obra a través de la naturaleza y en la naturaleza. Su siguiente presentación llevaba el título de “Dios en el Hombre”. Bajo este título dio varias pláticas en las que expuso claramente la filosofía panteísta que él sustentaba: La gravitación actúa instantáneamente por todo el espacio. Por esta fuerza misteriosa de la gravitación todo el universo se mantiene junto en un vínculo de unidad… Tenemos aquí la evidencia de una presencia universal, una presencia inteligente, una presencia omnisapiente, una presencia todopoderosa, una presencia por cuya ayuda cada átomo del universo es mantenido en contacto con cada uno de los otros átomos. Esta fuerza que mantiene todas las cosas juntas, que es omnipresente, que vibra por todo el universo, que actúa instantáneamente por todo el espacio ilimitado, no puede ser otra cosa que Dios mismo. Qué pensamiento maravilloso que este mismo Dios está en nosotros y en todas las cosas (GCB 1897, p. 83).

En palabras que parecían colocar a la humanidad por encima de Dios, declaró audazmente: ¡Qué pensamiento maravilloso, que este Dios poderoso que mantiene en orden todo el universo, está en nosotros!… ¡Qué cosa asombrosa que este Dios omnipotente, todopoderoso y omnisapiente se hiciera a sí mismo un siervo del hombre al darle al hombre libre albedrío, poder para dirigir la energía dentro de su cuerpo! (Ibíd.).

Los puntos de vista panteístas llegaron a ser populares y se enseñaron en el Colegio de Battle Creek. Se enseñaron en el sanatorio y fueron defendidos por algunos médicos y algunos ministros. Ministros y médicos que tenían una alta consideración por el Dr. Kellogg comenzaron a absorber su filosofía y a introducirla en su propio trabajo, sin darse cuenta a qué punto esto los conduciría. Uno de ellos fue E. J. Waggoner, que también era un médico. En un tiempo fue director de la revista Signs of the Times y el hombre que con A. T. Jones, fue usado poderosamente por Dios en la sesión de la Asociación General de 1888 para concentrar la atención en el mensaje de la justificación por la fe. El pastor Waggoner, uno de los oradores de la denominación altamente respetados, fue repetidamente llamado en ocasión de las sesiones de la Asociación General para conducir series de estudios bíblicos. En la sesión de la Asociación General de 1899, celebrada en South Lancaster, Massachusetts, Waggoner fue un delegado de Inglaterra, donde estaba ocupado en trabajo editorial. En un debate de salud y temperancia, se le pidió que presentara algunas cosas que había estado dando a la familia del Sanatorio de Battle Creek. Comenzó con esta declaración más bien audaz: Agradezco a Dios, hermanos, que el Señor me ha enseñado algo en los últimos pocos meses, y me ha capacitado para enseñar algo sobre cómo vivir para siempre (GCB 1899, p. 53).

W. A. Spicer, que estaba sirviendo con el pastor Daniells en la Asociación General como el secretario recién designado de la Junta Directiva de las Misiones Extranjeras, había pasado años de servicio en la India. Estaba atónito ante esta enseñanza que se estaba proclamando por Battle Creek. La reconoció como panteísmo, que es la base del hinduismo. Se preguntó: “¿Podía ser que las filosofías del paganismo están siendo enseñadas por hombres destacados en la Iglesia Adventista del Séptimo Día?” Durante la sesión de la Asociación General realizada en Oakland en 1903, Elena de White agonizaba en su corazón la mayor parte del tiempo mientras observaba el desarrollo de la crisis respecto a la amenaza del panteísmo, y al Dr. Kellogg presionando decididamente para derribar todos los puntos de vista contrarios. Ella sabía que el pastor Daniells estaba sufriendo con el peso de la responsabilidad. Le escribía cartas frecuentes al Dr. Kellogg instándolo a volver a pensar su posición. “Usted no tiene una idea definidamente clara sobre la personalidad de Dios, lo cual es todo para nosotros como pueblo” (Carta 300, 1903).

Nuevamente el 5 de abril, mientras estaban en la sesión, ella le escribió al doctor: Las representaciones engañosas, astutas, de Dios en la naturaleza traen consigo su influencia seductora y sedante como una píldora de paz y seguridad para dar a la gente, en los puntos de vista espiritualistas que Satanás ha instituido en sus teorías [las de Kellogg] (Carta 301, 1903).

Ella le escribió una segunda carta en el mismo día. En esta carta decía: Sus ideas son tan místicas que son destructivas de la verdadera sustancia, y las mentes de algunos se están confundiendo con respecto al fundamento de nuestra fe. Si usted le permite a su mente que se desvíe de este modo, le dará un molde equivocado al trabajo que nos ha hecho lo que somos: adventistas del séptimo día (Carta 52, 1903).

Después que terminó la sesión, Elena de White escribió al pastor Daniells: “Si usted puede avanzar tan sabiamente como para salvar al Dr. Kellogg, y no sacrificar un principio de verdad; si puede atravesar esta crisis sin la pérdida de un alma, será porque el Señor ha obrado en las mentes” (Carta 49, 1903).

Ella sabía que A. T. Jones, un miembro del Comité de la Asociación General, y el Dr. Kellogg habían trabajado juntos muy estrechamente, simpatizando entre sí respecto a los principios de organización, y aparentemente había buena afinidad entre ellos. Jones estaría en una posición como para acercarse al Dr. Kellogg. La Sra. Wbite le escribió al pastor Jones: Apreciado Hermano: Le estoy enviando tres manuscritos para que sean leídos a los hermanos reunidos en Battle Creek en el concilio. Deseo que los lea a los hermanos cuando considere que ha llegado el momento para hacerlo. Usted conoce mi ansiedad respecto a la obra, mi deseo de que se haga todo lo posible para establecer la unidad y expulsar la disensión. Tenemos que hacer todo lo que esté en nuestro poder para salvar al Dr. Kellogg y a sus asociados de los resultados de los errores que han hecho, y para ayudarlos a ver y entender el camino del Señor (Carta 59, 1903).

El pastor Jones recibió la carta y los documentos el jueves 23 de abril, y los compartió con el pastor Daniells, quien el viernes le escribió a W. C. White: Nuestros corazones se han alegrado sumamente con la llegada de los documentos que su madre ha enviado. Traen alivio a la situación… La crisis está aquí. Ahora debe hacerse el arreglo. Haremos todo lo que esté en nuestro poder para ganar a cada hermano para el lado correcto, pero no podemos hacer concesiones ni entregar la bandera en este momento (AGD a WCW, 24 de abril, 1903).

Lunes

88 Reina Valera 1989 — 1Crónicas 16:29

29 Dad a Jehovah la gloria debida a su nombre; traed ofrendas y venid ante su presencia; adorad a Jehovah en la hermosura de la santidad;

89 Reina Valera 1989 — 2Crónicas 20:21

21 Después de consultar con el pueblo, designó a algunos de ellos para que cantasen a Jehovah y le alabasen en la hermosura de la santidad, mientras iban delante del ejército, diciendo: “¡Alabad a Jehovah, porque para siempre es su misericordia!”

90 Reina Valera 1989 — Salmos 29:2

2 Dad a Jehovah la gloria debida a su nombre. Adorad a Jehovah en la hermosura de la santidad.

91 Reina Valera 1989 — Salmos 96:9

9 adorad a Jehovah en la hermosura de la santidad; tiemble ante su presencia toda la tierra.

92 Reina Valera 1989 — Salmos 110:3

3 En el día de tu poder, tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en la hermosura de la santidad. Desde el nacimiento de la aurora, tú tienes el rocío de la juventud.

 

Este esplendor, esta pompa y estas ceremonias exteriores, que no sirven más que para dejar burlados los anhelos de las almas enfermas de pecado, son clara evidencia de la corrupción interior. La religión de Cristo no necesita de tales atractivos para hacerse recomendable. Bajo los rayos de luz que emite la cruz, el verdadero cristianismo se muestra tan puro y tan hermoso, que ninguna decoración exterior puede realzar su verdadero valor. Es la hermosura de la santidad, o sea un espíritu manso y apacible, lo que tiene valor delante de Dios.  (CS 554.3 {Conflicto de los Siglos})

No hay que ocultar a Cristo en el corazón y encerrarlo como un tesoro codiciado, sagrado y dulce, para ser difrutado únicamente por el que lo posee. Debemos tener a Cristo en nuestro corazón como una fuente de agua que salta para vida eterna, que refresca a todos los que se ponen en contacto con nosotros. Debemos confesar a Cristo abiertamente y con valor, y demostrar en nuestro carácter su humildad, mansedumbre y amor, hasta que los hombres experimenten el encanto de la hermosura de la santidad. La mejor forma de preservar nuestra religión no es colocarla en una botella, como si fuera perfume, para que no se escape su fragancia.   (CSL 397.1 {Consejo sobre la Salud})

Cristo nos ha elegido del mundo, para que seamos un pueblo peculiar y santo. El “se dió a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad, y limpiar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.” Tito 2:14. Los obreros de Dios deben ser hombres de oración, diligentes estudiantes de las Escrituras, que tengan hambre y sed de justicia, a fin de que sean una luz y fuerza para otros. Nuestro Dios es un Dios celoso; y requiere que le adoremos en espíritu y en verdad, en la hermosura de la santidad. El salmista dice: “Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad, el Señor no me oyera.” Salmos 66:18. Como obreros, debemos prestar atención a nuestros caminos. Si el salmista no podría haber sido oído si en su corazón hubiese mirado la iniquidad, ¿cómo pueden ser oídas las oraciones de los hombres ahora, mientras conservan la iniquidad ?     (2JT 233.1 {Joyas de los Testimonio})

Martes

Evolucionismo y Amalgamación

En otras dos ocasiones, la Sra. White usó la palabra “amalgamation” [“amalgamación” y “cruzamiento”]. La empleó metafóricamente, al comparar a los creyentes fieles con las personas del mundo Y la usó para describir el origen de las plantas venenosas y otras irregularidades en el mundo biológico: “Cristo nunca sembró la semilla de la muerte en el organismo. Satanás fue quien la sembró cuando tentó a Adán a que comiese del árbol del conocimiento, lo cual significaba desobediencia a Dios. Ninguna planta tóxica fue colocada en el gran huerto del Señor, pero después que Adán y Eva pecaron, comenzaron a surgir hierbas ponzoñosas… Toda la cizaña es sembrada por el maligno. Toda hierba perniciosa es de su siembra, y mediante sus ingeniosos métodos de cruzamiento [amalgamation, en el original inglés] ha corrompido la tierra con cizaña”.  (MDS 491.9 {Mensajera del señor})

“Os ruego… que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma” (1 Pedro 2:11), es el lenguaje que usa el apóstol Pedro. Muchos consideran esta advertencia aplicable sólo a la licencia; pero tiene un sentido más amplio. Nos guarda contra toda complacencia perjudicial del apetito o la pasión. Es una advertencia de las más fuertes contra el uso de estimulantes y narcóticos tales como el té, el café, el tabaco, el alcohol y la morfina. Estas complacencias pueden bien ser clasificadas entre la concupiscencia que ejerce una influencia perniciosa sobre el carácter moral. Cuanto más temprano en la vida se formen estos hábitos perjudiciales, más firmemente tomarán posesión de la víctima convirtiéndola en un esclavo de la concupiscencia, y más ciertamente rebajarán la norma de espiritualidad.—The Review and Herald, 25 de enero de 1881.

El café comporta una complacencia dañina. Si momentáneamente excita la mente a una acción inusitada, el efecto posterior es agotamiento, postración, parálisis de las facultades mentales, morales y físicas. La mente se enerva, y a menos que por un esfuerzo determinado se venza el hábito, la actividad del cerebro se disminuye en forma permanente. Todos estos productos irritantes de los nervios están agotando las fuerzas vitales, y la inestabilidad causada por los nervios destrozados, la impaciencia, la debilidad mental, llegan a ser un elemento de combate, que antagoniza con el progreso espiritual. ¿No debieran, pues, los que defienden la temperancia y la reforma, estar alerta para contrarrestar los males de estas bebidas perjudiciales? En algunos casos es tan difícil quebrantar el hábito de beber té y café, como para el alcohólico terminar con el uso del alcohol. El dinero gastado en té y café está más que malgastado. Estos sólo perjudican al que los usa, y esto en forma continua. Los que emplean té, café, opio y alcohol pueden a veces vivir hasta una edad avanzada, pero este hecho no es ningún argumento en favor del uso de estos estimulantes. Lo que estas personas debían haber realizado, pero dejaron de lograrlo, debido a su hábito intemperante, sólo lo revelará el gran día de Dios.   (CRA 506.6)

Dios ha escrito su ley en todo nervio y músculo, en toda fibra y función del cuerpo humano. La complacencia del apetito antinatural, ya sea por el té, el café, el tabaco o el alcohol, es intemperancia, y se halla en guerra contra las leyes de la vida y la salud. Usando estos artículos prohibidos, se crea una condición en el organismo, que el Creador nunca se propuso que hubiera. Esta complacencia en cualquiera de los miembros de la familia humana es pecado… El comer alimentos que no producen buena sangre, es obrar en contra de las leyes de nuestro organismo físico, y en violación de la ley de Dios. La causa produce el efecto. El sufrimiento, la enfermedad y la muerte, son la penalidad segura de la complacencia.—Carta 123, 1899.

ALCOHOL

El artificio más destructor de Satanás   LIBRO: CONSEJOS PARA LA IGLESIA

Satanás reunió a los ángeles caídos para planear alguna manera de hacer el mayor daño posible a la familia humana. Se hizo una propuesta tras otra, hasta que finalmente Satanás mismo ideó un plan. Tomaría el fruto de la vid, como también el trigo y otras cosas dadas por Dios como alimento, y las convertiría en venenos que arruinaran las facultades físicas, mentales y morales del hombre y subyugaran de tal forma los sentidos que Satanás lograse el dominio completo. Bajo la influencia del licor los hombres serían llevados a cometer crímenes de toda clase. El mundo se corrompería mediante el apetito pervertido. Haciendo que los hombres tomaran alcohol, Satanás los degradaría cada vez más.

Satanás está cautivando al mundo mediante el uso del licor y del tabaco, el té y el café. La mente dada por Dios, que debiera mantenerse clara, se pervierte por el uso de los narcóticos. El cerebro queda incapacitado para discernir correctamente. El enemigo obtiene el control. Los hombres han vendido su razón a cambio de aquellas cosas que los enloquecen. No tienen idea de lo que es correcto.

LOS GRANDES FOSILES

Es cierto que los restos encontrados en la tierra testifican que existieron hombres, animales y plantas mucho más grandes que los que ahora se conocen. Se considera que son prueba de la existencia de una vida animal y vegetal antes del tiempo mencionado en el relato mosaico. Pero en cuanto a estas cosas, la historia bíblica proporciona amplia explicación. Antes del diluvio, el desarrollo de la vida animal y vegetal era inconmensurablemente superior al que se ha conocido desde entonces. En ocasión del diluvio, la superficie de la tierra sufrió conmociones, ocurrieron cambios notables, y en la nueva formación de la costra terrestre se conservaron muchas pruebas de la vida preexistente. Los grandes bosques sepultados en la tierra cuando ocurrió el diluvio, convertidos después en carbón, forman los extensos yacimientos carboníferos y suministran petróleo, sustancias necesarias para nuestra comodidad y conveniencia. Estas cosas, al ser descubiertas, son otros tantos testigos mudos de la veracidad de la Palabra de Dios.  (ED 98129.2 {La Educacion})

“Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre”. Deuteronomio 29:29. Los caminos de Dios no son nuestros caminos, ni sus pensamientos nuestros pensamientos. La ciencia humana jamás podrá explicar el portento de sus obras. Dios ordenó que hombres, animales y árboles, varias veces más grandes que los que habitan la tierra en la actualidad, así como otras cosas, quedaran sepultados debajo de la tierra en ocasión del diluvio y fueran así preservados como evidencia para los seres humanos de que los habitantes del mundo perecieron mediante un diluvio. Dios decidió que el descubrimiento de estas cosas en la tierra contribuyera a establecer la fe de los hombres en la historia inspirada. Pero los seres humanos, mediante sus vanos razonamientos, utilizan equivocadamente estas cosas que Dios preparó con el fin de inducirlos a exaltarlo a él.—Spiritual Gifts 3:94-96.

En la tierra, en las montañas y en los valles se encuentran huesos de seres humanos y de animales, los cuales muestran que existieron animales y seres humanos muchos mayores que los que existen hoy día. A veces también se encuentran instrumentos de guerra, así como madera petrificada. Debido a que los huesos encontrados son mucho más grandes que los de los humanos y animales que viven actualmente, o que han vivido por muchas generaciones pasadas, algunos concluyen que la tierra fue poblada mucho antes del registro de la creación por una raza de seres de tamaño muy superior a los de la actualidad. Los que razonan de esta manera no tienen una noción adecuada del tamaño de las personas, los animales y los árboles antediluvianos, ni de los grandes cambios que ocurrieron en la tierra.   (SSJ 150.3 {Ser Semejante a Jesus})

Jueves

¿Quién es ése que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría?  JOB 38

Hay personas que creen que ésta pregunta fue dirigida a Eliú, ya que él fue la última persona que dio su discurso, muchos creen que ésta pregunta es la interrupción de Dios al discurso de Eliú.

“Ahora ciñe como varón tus lomos; Yo te preguntaré, y tú me contestarás.”

Job había puesto muchas quejas por la situación deplorable en que estaba pasando, en realidad él creía que Dios tenía una batalla en su contra, pero la verdad era que la batalla no era en contra de Dios, sino que en contra de Satanás.

Ahora Dios se presenta ante Job, y le ordena que ciña sus lomos como un verdadero hombre. Cuando un hombre actúa como un verdadero hombre, Dios puede hablar con él y él con Dios. La orden de Dios a Job que se ciñera como un verdadero hombre, no es una declaración de ofensa o menosprecio, sino que es una declaración de dignidad.

Job insistía en que Dios tenía que contestar sus preguntas, ahora las cosas se invirtieron, Dios aparece no para contestar las preguntas que Job tenía para Dios, Dios aparece para que Job conteste a sus preguntas.

Las preguntas de Dios para Job, eran preguntas que sencillamente ningún humano puede contestar, ni aún en nuestros días modernos.

Las preguntas de Dios para Job, era una prueba grande que Job no tenía ningún derecho de estar cuestionando a Dios, ni demandando ninguna respuesta de Dios.

Interesantemente Dios confirma el discurso de Eliú. El discurso de Eliú dice que la manera correcta del hombre para negociar con Dios, no es a través del razonamiento, sino a través de la sumisión completa a Dios. La gran lección del libro de Job, consiste es ser sumiso a las pruebas que Dios diseña y permite para nuestras vidas.

Dios hace una serie de preguntas a Job, y entre los temas que Dios toca están:

1-El trabajo de la creación

2-El fundamento y las medidas de la tierra

3-Las estrellas, el mar y sus límites

4-La mañana y la luz

5-La profundidad del mar, las puertas y la sombra de la muerte y la anchura de la tierra

6-El nacimiento de la luz y de la obscuridad, los tesoros de la nieve y del granizo

7-El viento del Este, la primavera y la lluvia

8-Los planetas, el orden del universo, el dominio de la tierra, las nubes y los rayos

9-Sabiduria y entendimiento del corazón humano, la alimentación del león y del cuervo y los trabajos de Dios que no podemos entender.

Job sufría por el pensamiento de creer que Dios lo había abandonado en medio de sus sufrimientos, pero ahora se está dando cuenta que Dios nunca lo abandonó. Quizás nos podemos imaginar el rostro de Job siendo iluminado por una sonrisa ante todas las preguntas de Dios, las palabras de Dios lo condujeron a la humildad y al arrepentimiento por su mal proceder. Si Job se sonrió ante la presencia de Dios, fue como la sonrisa de un niño que ha estado separado de su padre por largo tiempo, aunque el padre se presentó solo a corregir a su hijo, la sonrisa de Job era por que su padre había vuelto a él.

Otros creen que Dios ignoró completamente el discurso de Eliú y que sus palabras son directamente a Job. Job no había quedado sin faltas, él había hablado “muchas palabras” sin conocimiento, o sin suficiente conocimiento, había proferido unas cuantas maldiciones, había tenido un lenguaje muy cerca de ser profano e irreverente, y había también dado la ocasión para que sus amigos blasfemaran.

Job también había obscurecido el consejo de Dios, en vez de dar un mensaje claro y reconciliador de Dios a sus tres amigos, él había dudado del gobierno moral de Dios, de su amor y misericordia, y casi había dudado de la perfecta justicia de Dios. Por lo tanto, las palabras de Dios están mas encaminadas a Job y no a Eliú. Al final del discurso de Dios, es Job quien toma y acepta la reprensión para él mismo, y esto es una prueba mas que las palabras de Dios, eran en contra de Job y no en contra de Eliú.

Silenciar es una de las virtudes del hombre, aún hasta los verdaderos amigos de Dios, en los momentos obscuros de las pruebas, tienden a hablar demasiado. Hablan tanto que terminan poniendo dudas en las mentes débiles de los amigos, esas dudas usualmente son en contra de la sabiduría y la benevolencia del gobierno de Dios.

 

JOB 38

¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular, Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios? ¿Quién encerró con puertas el mar, Cuando se derramaba saliéndose de su seno, Cuando puse yo nubes por vestidura suya, Y por su faja oscuridad, 10 Y establecí sobre él mi decreto, Le puse puertas y cerrojo, 11 Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, Y ahí parará el orgullo de tus olas? 12 ¿Has mandado tú a la mañana en tus días? ¿Has mostrado al alba su lugar, 13 Para que ocupe los fines de la tierra, Y para que sean sacudidos de ella los impíos? 14 Ella muda luego de aspecto como barro bajo el sello, Y viene a estar como con vestidura; 15 Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, Y el brazo enaltecido es quebrantado. 16 ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo? 17 ¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte, Y has visto las puertas de la sombra de muerte? 18 ¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto. 19 ¿Por dónde va el camino a la habitación de la luz, Y dónde está el lugar de las tinieblas, 20 Para que las lleves a sus límites, Y entiendas las sendas de su casa? 21 !!Tú lo sabes! Pues entonces ya habías nacido, Y es grande el número de tus días. 22 ¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, O has visto los tesoros del granizo, 23 Que tengo reservados para el tiempo de angustia, Para el día de la guerra y de la batalla? 24 ¿Por qué camino se reparte la luz, Y se esparce el viento solano sobre la tierra? 25 ¿Quién repartió conducto al turbión, Y camino a los relámpagos y truenos, 26 Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, Sobre el desierto, donde no hay hombre, 27 Para saciar la tierra desierta e inculta, Y para hacer brotar la tierna hierba? 28 ¿Tiene la lluvia padre? ¿O quién engendró las gotas del rocío? 29 ¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendró? 30 Las aguas se endurecen a manera de piedra, Y se congela la faz del abismo. 31 ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, O desatarás las ligaduras de Orión? 32 ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos? 33 ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra? 34 ¿Alzarás tú a las nubes tu voz, Para que te cubra muchedumbre de aguas? 35 ¿Enviarás tú los relámpagos, para que ellos vayan? ¿Y te dirán ellos: Henos aquí? 36 ¿Quién puso la sabiduría en el corazón? ¿O quién dio al espíritu inteligencia? 37 ¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? Y los odres de los cielos, ¿quién los hace inclinar, 38 Cuando el polvo se ha convertido en dureza, Y los terrones se han pegado unos con otros? 39 ¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos, 40 Cuando están echados en las cuevas, O se están en sus guaridas para acechar? 41 ¿Quién prepara al cuervo su alimento, Cuando sus polluelos claman a Dios, Y andan errantes por falta de comida? (Job 38)

¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia. ¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel? ¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular,

La tierra tiene fundamento, y es tan fuerte y firme que no puede ser movida. ¿Pero cuál es el fundamento de la tierra, si la tierra está flotando en el aire? El fundamento de la tierra no es otra cosa que el poder y la voluntad de Dios de preservar la tierra en su lugar y en su órbita. Fue el poder del Hijo de Dios quien creo y sostiene todas las cosas por el poder de su palabra: “el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder…” Hebreos 1:3

Las medidas de la tierra nadie las sabe. En nuestros días modernos, con equipo sofisticado como las computadoras y los satélites, aun no se sabe la dimensión de la tierra. Los Estados Unidos de Norte América ha gastado millones de dólares por saber con exactitud la dimensión del estado de Alaska y hasta este momento solo tienen una idea de la bastedad y de las riquezas de éste formidable territorio.  El gobierno de Estados Unidos vende una acre de tierra en el estado de Alaska desde los $2,000.00 dólares, hasta millones de dólares, dependiendo el lugar.  Estados Unidos compró a Alaska al imperio ruso en 1867, y pagó 7.2 millones de dólares. Debido a que no saben con exactitud la medida de Alaska, el gobierno americano calcula que ellos pagaron a Rusia solamente 21 centavos por acre de tierra.

¿A dónde estaba Job, cuando Dios creó la tierra? Job no estaba presente, no existía, ésta pregunta reprende a Job ya que él no puede contestar a Dios, por estar ausente en el momento majestuoso de la creación de la tierra.

El mensaje principal es que Dios creo el mundo sin ayuda de nadie, por lo tanto, Dios puede gobernar el mundo sin la necesidad de consejo, ni dirección de nadie. Dios es el supremo Creador, Dios es el supremo Soberano de la tierra, y nadie puede o debe estar cuestionando a Dios.

Cuando alababan todas las estrellas del alba, Y se regocijaban todos los hijos de Dios?

En la creación de la tierra encontramos a dos grupos de seres: uno de ellos son las «estrellas del alba» que se encontraban alabando a Dios por la creación de la tierra; y el segundo grupo son «los hijos de Dios» que se encontraban llenos de felicidad por la creación de un nuevo planeta.

En el libro de Apocalipsis capítulo 12 del versículo 3 al 9 encontramos que las estrellas del alba son los ángeles; y el espíritu de profecía dice que los hijos de Dios, son una especie de encumbrados ángeles que nosotros desconocemos.

Por lo tanto, los que alababan y se regocijaba en la creación de Dios eran ángeles. Hay muchos que creen que los que alababan y se regocijaba en la creación de Dios, eran estrellas literales. Este pensamiento no tiene mucho sentido, además de acuerdo a la Biblia las estrellas literales que podemos ver en nuestro universo terráqueo, fueron creadas hasta el cuarto día.

¿Quién encerró con puertas el mar, Cuando se derramaba saliéndose de su seno, Cuando puse yo nubes por vestidura suya, Y por su faja oscuridad, 10 Y establecí sobre él mi decreto, Le puse puertas y cerrojo, 11 Y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás adelante, Y ahí parará el orgullo de tus olas?

Dios pasa sus preguntas de la tierra al mar, que es la segunda maravilla de la creación de Dios.

El poder de Dios es demostrado cuando el controla y pone límites al mar, un mar que muchas veces parece amenazante e indomable.

Dios le pone una puerta al mar, donde ya no puede pasar, muchas veces la puerta puede ser un inmenso muro rocoso, como lo hallamos en Gran Bretaña, pero muchas veces esa puerta es apenas una pequeña franja de arena a la cual le llamamos playa. Cualquiera que se la puerta, ya sea un muro de piedra o una franja de arena, el mar obedece a los límites que Dios le impuso.

La arena es la señal que Dios le dio al mar como límite y se lo impuso por estatuto perpetuo: “22 ¿A mí no me temeréis? dice Jehová. ¿No os amedrentaréis ante mí, que puse arena por término al mar, por ordenación eterna la cual no quebrantará? Se levantarán tempestades, mas no prevalecerán; bramarán sus ondas, mas no lo pasarán. Jeremías 5

16 ¿Has entrado tú hasta las fuentes del mar, Y has andado escudriñando el abismo?

La palabra que se usa en el hebreo para “fuentes es (נבך nêbek), y es la única vez que la Biblia la usa. La Bulgata Latina traduce la palabra (נבך nêbek) como “profunda”. Este texto parece referirse a las fuentes de las aguas que se hallan en las profundidades del mar. Los mares son alimentados en gran parte por ríos, pero ahora se sabe que también la mar tiene sus propias fuentes en las profundidades, algunas de esas fuentes se pueden descubrir en la superficie del mar, tal como la que está cerca de la costa del estado de Florida, en los Estados Unidos.

La otra palabra interesante es “entrado” que en hebreo es (חקר chêqer), otra manera de traducir esta palabra es “investigar”

Dios está preguntado a Job, si por casualidad él ha investigado las profundidades de las fuentes del mar, estos estudios son limitados al ser humano aún en la actualidad. Las profundidades de las fuentes marítimas, como las cavernas marítimas, son temas que solo los conoce Dios y su sabiduría; al hombre se le hace imposible llegar a esos lugares y si logrará llegar el miedo no se lo permitiría.

Entre una de las curiosidades que el hombre ha logrado descubrir, es que toda fuente de agua que existen en el mundo, todas ellas son de agua dulce, incluyendo a esas que se encuentran en el fondo del mar. ¿Cómo se sala el mar? Ese es otro misterio que el hombre no puede contestar.

1¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte, Y has visto las puertas de la sombra de muerte?

Esta postal ha sido prestada por el hombre en pinturas y pensamientos acerca de la muerte, da a entender que el reino de la muerte es un lugar subterráneo que se encuentra cercado y cuidado con barras y puertas, un lugar que apresa a los que allí entran, para nunca mas poder ser liberados.

La transición que hace Dios desde las profundidades del mar a las regiones de la muerte, es algo natural. Los dos lugares son incomprensibles para la mente del hombre, a los dos lugares no se llega con facilidad y cuando se llega no se puede regresar.

Tanto la mar, como la muerte, apresa a sus habitantes para siempre. Dios ha prometido que en la resurrección la mar devolverá sus muertos, y también la tumba liberará a sus cautivos.

1¿Has considerado tú hasta las anchuras de la tierra? Declara si sabes todo esto.

Nadie sabe a perfección la anchura de la tierra, ni su largura, ni su diámetro, ni su circunferencia. Si la tierra fuera completamente plana, fuera fácil de medir, pero la tierra tiene diferentes formas, tiene montañas, valles, sierras, pantanos, piedras y grandes cadenas rocosas. Si se pudieran medir las ciudades, los pueblos, las aldeas, los bosques, las forestas, fuentes, ríos y lagos, las medidas de la tierra cambiaran totalmente. Muchas partes de la tierra son inaccesibles, otras son desconocidas, otros están compuestas de miles de islas y archipiélagos que ni el mas experto puede saber con exactitud sus medidas. En nuestros tiempos modernos, aún encontramos partes de mapas del mundo, que están marcada como “terra incógnita”

22 ¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, O has visto los tesoros del granizo, 23 Que tengo reservados para el tiempo de angustia, Para el día de la guerra y de la batalla?

Uno de los inviernos mas crudo que se ha registrado en la historia de este mundo los encontramos precisamente en los años de la segunda guerra mundial. Los años mas crudos fueron los inviernos de 1941 y 1942. Las nevadas fueron sin misericordia en Europa, y la historia dice que especialmente en Rusia, el frio alcanzaba hasta -50 grado Fahrenheit, que equivale a -45 grados centígrados.

El ejercito de Hitler se disponía a tomar a Moscú en el mes de noviembre. El ejercito de Rusia, era un pobre ejercito que para esos días llevaban todas las de perder, en contra del formidable ejército alemán. Resultó ser que la campaña que Alemania pensó que tomaría solamente seis semanas, duró todo el crudo invierno. Para el mes de diciembre, se habían reportado 130,000 caso de quemaduras de hielo, llevando a la amputación a 13,000 personas, Hitler tuvo que emprender el retiro, estando solamente a 25 millas de Moscú. En esas condiciones dicen los historiadores, que 25 millas, parecían 1000 millas de lejanías. A los soldados que sobrevivieron esta tragedia, se les dio una medalla, que le llamaron “Gefrierfleischorden” que significa “la medalla de la carne congelada”

El ejercito alemán no fue derrotado por el ejército ruso, fue derrotado y muertos por la nieve, el hielo y el frío.

También se registra un invierno crudo en 1812, cuando Napoleón salía de Moscú, Rusia después de una fracasada guerra, sin poder conquistar a Rusia.

Se ha determinado que el 10% de todas las bajas humanas del ejército de los Estados Unidos en la segunda guerra mundial y la guerra de Corea, se debió al frío de los inviernos.

Cuando hay climas desbastadores en una guerra, no es por casualidad, es la mano de Dios tratando de parar al empedernido corazón guerrero del hombre.

Dios ha usado estas armas en contra del hombre directamente:

“23 Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar, y el fuego se descargó sobre la tierra; y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto.” Éxodo 9

“11 Y mientras iban huyendo de los israelitas, a la bajada de Bet-horón, Jehová arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron; y fueron más los que murieron por las piedras del granizo, que los que los hijos de Israel mataron a espada.” Josué 10

Dios volverá a usar estas armas, ésta vez será en la guerra espiritual en contra del anti-Cristo

“21 Y cayó del cielo sobre los hombres un enorme granizo como del peso de un talento; y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo; porque su plaga fue sobremanera grande.” Apocalipsis 16

25 ¿Quién repartió conducto al turbión, Y camino a los relámpagos y truenos…?

Ahora Dios pregunta quien repartió las aguas de las tormentas, o sea las aguas lluvias que caen de las nubes. La idea principal es que las lluvias no caen juntas del cielo de un solo golpe, si esto fuera así, esas aguas lluvias causarían muerte y desbasta-miento a la tierra. Pero en vez de que la lluvia caiga junta de un golpe, cae suavemente en pequeñas gotas, esparcidas en grandes porciones de tierra, como si en los cielos hubiera tuberías o canaleta que repartieran todas esas aguas uniformemente.

La manera en que el agua es suspendida en las nubes y esparcida en la faz de la tierra, es uno de los misterios grandes que el hombre puede explicar, pero no comprende en su totalidad. Job 26: 8 dice: “Ata las aguas en sus nubes, Y las nubes no se rompen debajo de ellas.”

Los relámpagos de despiden de las nubes con violencia y eso causa el trueno. Dios pregunta a Job ¿Quién es el que abre el camino a los relámpagos, para que se liberen de las nubes que los tienen prisioneros? Una de las maravillas de Dios es que el agua proviene de las nubes, lo mismo que el fuego de los rayos. Agua y fuego naciendo del mismo lugar.

26 Haciendo llover sobre la tierra deshabitada, Sobre el desierto, donde no hay hombre, 27 Para saciar la tierra desierta e inculta, Y para hacer brotar la tierna hierba?

Estos versículos ensalzan la gloria de Dios. La lluvia no es el resultado de la intervención del hombre y en este caso la lluvia no es enviada por Dios para el hombre, ya que la tierra es deshabitada por el humano.

Hay una gran belleza en la descripción de cómo Dios es el superintendente de todas las lluvias que caen sobre la tierra, ya sea en partes habitadas por humanos, como en parte desérticas. Pareciera que las aguas que caen en los desiertos son aguas que son gastadas por gusto, pero no es así, esas aguas son enviadas a los desiertos para el alivio de las bestias, plantas, y frutas en esas inhóspitas tierras, que de otra manera murieran por la sequía.

Para satisfacer los desiertos, Dios manda liberal y abundante lluvia, que hace que la hierva nazca de una manera rápida y abundante. Las preguntas de Dios eran para convencer a Job de su ignorancia, pero ésta pregunta de la lluvia en particular es para convencer a Job de su impotencia.

31 ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, O desatarás las ligaduras de Orión? 32 ¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, O guiarás a la Osa Mayor con sus hijos? 33 ¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra?

Ahora Dios hace el examen a Job en astronomía, un examen que sin duda alguna va a fallar en grande, el hombre solo tiene una noción del universo, en los tiempos de Job, el conocimiento de la astronomía era menos que ahora.

El pensamiento del hombre fue encausado a la astronomía desde la antigüedad, no solamente por la belleza de los cielos nocturnos, sino por el deseo de conocer más acerca de las estrellas. Las naciones caldeas y otras naciones orientales fueron atraídas a la astronomía, ya que la mayoría de ellos eran pastores de rebaños, y pasaban mucho de su tiempo al aire libre, bajo los hermosos cielos nocturnos de Arabia, cuidando sus rebaños.

Dios menciona la osa, el orión y las pléyades.

La osa mayor es la constelación del polo norte, está constelación siempre gira alrededor del polo norte y nunca se mueve de su lugar. Mas al norte de la osa mayor se encuentra la osa menor, que es donde podemos hallar la estrella polar, que ha guiado a los marineros en el hemisferio norte, en los tiempos antiguos.

El Orión está al sur y es la figura de un guerrero con espada y escudo. Esta constelación aparece solamente en diciembre para aquellos que vivimos en el hemisferio Norte, para ésta fecha en algunos países del norte es la época tormentosa del año.

La palabra Orión significa “necio”. La leyenda presenta a esta constelación como un héroe, un héroe que se reveló contra Dios, y se comportó como un necio. Según la leyenda de la gente antigua, Dios castigo a éste héroe encadenándolo al cielo para siempre.

Posiblemente la leyenda de Orión, ya se conocía en los tiempos de Job, ya que Dios presenta a Orión atado y dice: ¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, o desatarás las ligaduras de Orión?

Orión es la misma persona que nosotros en la Biblia conocemos bajo el nombre de Nimrod.

Las pléyades es una constelación que está cerca de Orión, también es conocida como las 7 estrellas, su original en arábigo significa “nudo de estrellas”

39-¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos, 40 Cuando están echados en las cuevas, O se están en sus guaridas para acechar?

Es por el cuidado y la providencia de Dios, que los leones que viven en el desierto son provistos de sus alimentos necesarios. Cuando la vejez y la in-eficiencia afecta a un león, y ya no pueden casar como lo hacen los leones jóvenes, ellos se mantienen en sus cuevas, como que están esperando sus alimentos de parte de Dios, y en verdad de parte de Dios reciben sus alimentos.

Se ha descubierto que los leones jóvenes casan la comida para los leones viejos. Cuando un león joven consigue comida, usualmente lleva parte de esa comida a la cueva de los leones viejos, o llaman a los leones viejos para que vengan al festín.

Pero hay algo sumamente interesante, que llama la atención, y es que Dios ha dejado un animal encargado de buscar el alimento para los leones viejos. Este animal pertenece a la familia canina y está en medio del lobo y del zorro, se llama el chacal. Los expertos en la materia, han descubierto que el chacal se encarga de cuidar de los leones viejos proveyendo el alimento necesario para ellos, ellos tienen la tarea de buscar comida para los leones viejos. El león tiene problema con cualquier otro animal, por ejemplo, no tolera las hienas, pero nunca se va a ver que un león le da muerte a un chacal. Dios ha puesto sus leyes y el mundo animal se ajusta a las leyes divinas.

Dios pregunta a Job; ¿Casarás tu la presa del León? La respuesta es no, Dios ya designó como alimentar al león, sea este joven o viejo.

 41 ¿Quién prepara al cuervo su alimento, Cuando sus polluelos claman a Dios, Y andan errantes por falta de comida?

Dios hace una transición del noble león al ruidoso y molestoso cuervo, probando de esa manera que Dios cuida de todos sus animales, desde el mas grande y noble bruto, hasta el ave mas insignificante que pueda existir.

El cuervo tiene varios problemas; devora carne y muchas veces la carne es difícil de encontrar, el cuervo tiene una naturaleza ambiciosa y encima de ser ambicioso come mucho, el cuervo generalmente no es un ave que el hombre se interesa por cuidar como lo sabe hacer con otras aves, el cuervo es descuidado por sus propios padres a muy temprana edad, ellos en verdad sobre-viven su “niñez” por la providencia de Dios. Lucas 12: 24 dice: “24 Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves?”

Salmos 147: 9 dice: “El da a la bestia su mantenimiento, Y a los hijos de los cuervos que claman.”

Suele suceder que los padre cuervos, muchas veces se olvidan de sus hijos que tiene en los nidos y nunca mas vuelven a ellos. Otras veces los padres cuervos simplemente son negligentes con ellos, no los alimentan y los abandonan a sus propias suertes. Los padres cuervos, también suelen expulsar a sus hijos cuando están aprendiendo a volar y otras veces sucede que los padres cuervos expulsan del nido al mas fuerte de sus hijos. Además, se ha descubierto que cuando un cuervo en su “niñez” no es de color negro es inmediatamente abandonado o expulsado del nido quedando a la intemperie a una muy corta edad. Los rabinos judíos creen, que cuando un cuervo ve a uno de sus hijos color blanco, el cuervo se imagina que es descendiente de la serpiente, e inmediatamente los abandonan, ellos dicen que es allí mismo que Dios toma cuidado de los cuervos tiernos.

Es en el momento de la “niñez” en que los hijos de los cuervos claman a Dios y Dios les provee alimento.

Dios cuida de los hijos de los cuervos, dándoles a beber el rocío de la noche, las moscas siempre se mantienen volando alrededor de los cuervos cuando están tiernos y por orden divina siempre se terminan parando dentro del pico de los cuervos y es allí como ellos son alimentados por Dios. Además, el excremento de los cuervos pequeños, siempre está lleno de gusanos y ellos también se alimentan de ellos…