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LECCIÓN 8 – EL ESPÍRITU SANTO Y LOS DONES DEL ESPÍRITU – PARA EL 25 DE FEBRERO DE 2017



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Autor Desconocido


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Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 8: Para el 25 de febrero de 2017

EL ESPÍRITU SANTO Y LOS DONES DEL ESPÍRITU

Sábado 18 de febrero__________________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 1 Corintios 12:4-7, 11; Efesios 4:7; 1 Corintios 12:14-31; Romanos 12:3-8; 1 Juan 4:1-3.

PARA MEMORIZAR:

“Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo” (1 Cor. 12:4-6).

CUANDO JESÚS DEJÓ A SUS DISCÍPULOS y ascendió al cielo, con su Padre, les encargó una tarea específica: predicar las buenas nuevas del evangelio al mundo. Y no los dejó desprovistos: les dio los medios necesarios para llevar a cabo lo que les mandó hacer en su nombre, y por medio del poder y la ayuda del Espíritu Santo. En 1 Corintios 1:4 al 7, Pablo agradece “por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús; porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él, […] de tal manera que nada os falta en ningún don”. Los dones espirituales son otorgados por medio del Espíritu Santo en Cristo para edificación de su iglesia.

Esta semana estudiaremos al Espíritu Santo como el Dador soberano de los increíbles dones de Dios, y veremos la diferencia entre el fruto del Espíritu y los dones del Espíritu.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Dios ha dado a hombres y mujeres dones preciosos. A diferentes personas ha dado dones diferentes. No todos tienen la misma fortaleza de carácter o la misma profundidad de conocimiento, pero cada uno debe usar sus dones en el servicio del Maestro, no importa cuán pequeño pueda parecer este don. El fiel mayordomo negocia sabiamente con los bienes que le han sido confiados.

Las facultades de la mente y el cuerpo deben ser cuidadosamente guardadas. Nuestros dones no deben ser debilitados por la autoindulgencia. Cada facultad debe ser preservada, a fin de que siempre pueda estar lista para su uso inmediato. Ninguna parte del organismo físico debe ser debilitada por el abuso. Cada parte, no importa cuán pequeña sea, influye en el todo. El abuso de un nervio o músculo disminuye la utilidad de todo el cuerpo. Aquellos por quienes Cristo dio su vida debieran conformar sus hábitos y prácticas a la voluntad de Dios (Alza tus ojos, p. 377).

No siempre los hombres que aparentemente poseen las más notables capacidades logran más éxito en algunos ramos de la obra. El Señor usa gente que se considera menos capaz. Es posible que no sean elocuentes, pero si están en comunión con Dios, él los bendice ricamente. Sus palabras toscas y contundentes, que provienen directamente del corazón, son de gran valor y el Señor las aprecia.

Los que están relacionados con el servicio del Maestro no deben buscar a hombres de notables habilidades para que hagan la obra en lugar de ellos. Dios respalda al que hace lo mejor que puede. Confíe cada hombre en su capacidad, y Dios impresionará los corazones de aquellos por quienes trabaja. Mucho bien puede realizar el obrero sincero y humilde que sabe que el éxito no depende de las apariencias, sino del que le encomendó su tarea…

Un obrero puede tener facilidad de palabra, otro puede ser un escritor de pluma fácil, otro puede tener el don de orar sincera, ardiente y fervientemente, otro el don del canto. Otro puede tener la capacidad especial de exponer la Palabra de Dios con claridad. Cada don debe llegar a ser poderoso para Dios, porque él trabaja con los obreros. A uno da Dios el don de la sabiduría, a otros del conocimiento y a otros de la fe. Pero todos deben trabajar a las órdenes de la misma Cabeza. La diversidad de dones conduce a una diversidad de operaciones, “pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo” (1 Corintios 12:6).

Que ninguno desprecie los dones que supuestamente sean menores. Que todos se pongan a trabajar. Que nadie se cruce de brazos por su incredulidad porque cree que no puede hacer ninguna obra grande. Que se dejen de mirarse a sí mismos. Miren a su Líder. En sinceridad, mansedumbre y amor, hagan lo que pueden…

Dios ciertamente bendecirá a los obreros que se dedican de todo corazón a la tarea. Si el Señor les pide que dediquen sus pies a la obra, denle los pies. Con los pies pueden ganar almas (Cada día con Dios, p. 24).

Uno es nuestro Maestro, es a saber, Cristo. Debemos recordar que somos su herencia comprada con sangre. La voluntad de Dios debe llegar a ser la nuestra. Se nos han confiado dones físicos, mentales y espirituales. En la Biblia se da a conocer plenamente la voluntad del Señor. Dios espera que cada hombre use sus dones de tal modo que le den un mayor conocimiento de las cosas divinas, y lo capaciten para progresar, para que cada vez sea más refinado, noble y puro (Cada día con Dios, p. 135).

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Domingo 19 de febrero // Lección 8________________________________________

EL FRUTO DEL ESPÍRITU Y LOS DONES DEL ESPÍRITU

El fruto del Espíritu y los dones del Espíritu tienen el mismo Autor. Sin embargo, no son lo mismo. A nadie se le requiere manifestar un don del Espíritu, pero todos deberían manifestar el fruto del Espíritu. Los dones espirituales no necesariamente testifican de nuestra espiritualidad; pero el fruto del Espíritu, sí. Mientras que hay un solo fruto del Espíritu, hay muchos dones y algunos son mayores que otros.

Lee 1 Corintios 12:4 al 7, y 11. ¿Cuál es la esencia de lo que Pablo está enseñando aquí?

1 Corintios 12:4-7, y 11

Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

Aunque todos los aspectos del fruto del Espíritu han sido diseñados por Dios para que sean visibles en la vida de sus seguidores, no todos los creyentes tienen el mismo don o los mismos dones. No hay ningún mandato que indique que todos deban tener un don en particular, tal como hablar en lenguas. Más bien Dios, en su soberanía, dota a sus creyentes de diferentes dones como él ve conveniente. Los dones del Espíritu son dados a fin de que podamos servir a otros y edificar el cuerpo de Cristo, su iglesia. Estos dones no son otorgados para nuestro propio placer ni gloria. Son dados para el avance de la causa de Dios.

Por lo tanto, los dones espirituales carecen de valor sin el fruto del Espíritu. Es interesante que, dentro del contexto de los dones espirituales, a menudo se hace referencia al amor. Inmediatamente después de 1 Corintios 12, viene la descripción suprema del amor, en el capítulo 13. Efesios 4:11 al 13 es seguido, en los versículos 15 y 16, por una referencia al amor. Los versículos siguientes a Romanos 12:3 al 8, donde se mencionan los dones del Espíritu, hablan acerca del amor (vers. 9, 10).

Después de todo, los dones son dones de gracia; es decir, son dones de amor. Son otorgados por amor y sirven al amor de Dios a fin de alcanzar a otras personas. Al amar a otros, estamos revelando el amor de Dios por ellos. Un Dios de amor omnisciente provee los medios para llevar a cabo lo que ha comisionado a su pueblo. Quizá por eso el amor es el don más grande de todos (1 Cor. 13:13).

¿Por qué el amor es tan central en todo lo que hacemos como cristianos? ¿De qué manera el amor, en cierto sentido, nos da “poder” para testificar?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

(DOMINGO Y LUNES)

Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

Si leemos con cuidado los tres versículos escritos arriba, nos damos cuenta de dos asuntos extremadamente importantes. El primer asunto importante que encontramos, es la doctrina de la trinidad, y el segundo asunto importante que encontramos, es que en los dones espirituales están involucrados de una manera indivisible, tanto Dios el Padre, como Dios el Hijo, y también Dios el Espíritu Santo.

El versículo 4 habla del Espíritu Santo, el versículo 5 habla de Jesucristo y el versículo 6 habla de Dios el Padre.

El versículo 4 dice que hay muchos dones, pero el Espíritu es el mismo, el versículo 5 dice que hay muchos ministerios pero Jesucristo es el mismo, y el versículo 6 dice que hay muchas operaciones pero el Padre es el mismo.

Las tres oficinas son diferentes la una de la otra, pero las tres oficinas tiene un mismo propósito.

Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.

La primera oficina le pertenece al Espíritu Santo, quien es el que reparte los dones.

Los dones espirituales son repartidos a cada quien, de acuerdo a la capacidad del individuo y también de acuerdo a su carácter.

No se le va a dar el don del exorcismo a una persona que es de naturaleza miedosa o nerviosa, al que es miedoso, se le va   a dar un don que calce con su carácter. Tampoco se le va a dar el don del evangelismo a una persona que es de naturaleza tímida, al tímido se le dará un don que también calce con su carácter.

También se dan los dones de acuerdo a la capacidad intelectual de las personas, tenemos que recordar que si la persona desea un don y no es capacitada intelectualmente para obtener ese don, el Espíritu Santo lo puede capacitar, y una vez capacitado, se convierte en un instrumento listo para recibir el don deseado. Ese fue el caso de los apóstoles, en éste caso Jesucristo capacitó a los apóstoles para hacer la obra, y una vez capacitados, entonces pudieron recibir los dones del Espíritu Santo.

Los dones son dados para el crecimiento de la iglesia y no para el crecimiento del individuo. Cuando el don espiritual se concentra en el crecimiento del individuo, entonces nace el orgullo en la persona que tiene el don y en muchos casos también nace la ambición de hacer dinero. El don espiritual es para la gloria de Dios y el crecimiento y la edificación de la iglesia, y nunca para el crecimiento de la persona que posee el don.

Hay muchas personas que hacen negocio, con los dones que Dios le ha dado. Tenemos que tener cuidado para diferenciar, entre ser un trabajador de la obra de Dios y hacer negocios con los dones de Dios.

Es muy diferente cubrir los gastos que están relacionados con la obra de Dios, a cobrar para conseguir ganancias con los dones que Dios nos ha dado.

Este problema lo encontramos en la administración de nuestra iglesia, ellos toman los sagrados diezmos y ofrendas y no los invierte en el avance del evangelio, sino que los invierten en transacciones comerciales mundanales, con el fin de hacer mas fortuna. También encontramos a evangelista, predicadores y cantantes, que cobran exorbitantes fortunas por sus servicios religiosos. Estos están haciendo una fortuna basados en los dones espirituales que han sido repartidos por el Espíritu Santo. Esto equivaldría a tener el don de lenguas y cobrar por la traducción, o tener el don de sanación y cobrar por la sanación. Con el don de la sanación es muy fácil caer en el pecado de Giesi.

Entre mas grande es el don espiritual que una persona posea, es mas grande el peligro de exponerse a las tentaciones, entre mas grande es el don espiritual, mas grande tiene que ser la gracia de Dios, para mantener a la persona quien posee esos dones, en un estado de verdadera espiritualidad y humildad.

Toda persona que posee grandes dones espirituales, se va a enfrentar con experiencias dolorosas y temibles, que provienen de la oficina de la humildad.

Todo el que trabaja para la gran oficina de los dones espirituales, el cielo le entrega una membresía automática, para también pertenecer a la oficina de la humildad.

Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo.

La segunda oficina le pertenece a Jesucristo, y en esa oficina encontramos que hay diversidad de ministerios o servicios, pero el Señor es el mismo.

En ésta oficina es donde se organizan todos dones que el Espíritu ha repartido, y todos esos dones sin importar cual sea, solo tienen un propósito, y ese propósito apunta a ensalzar a Cristo.

Los ministerios en la iglesia son realizados por diferentes personas, y encontramos ministerios tales como apóstoles, profetas, pastores, maestros, y diáconos.

Estos ministerios tienen como propósito plantar, formar iglesias, ordenar mas discípulos, predicar la Palabra, ministrar los ritos de la iglesia y cuidar a los pobres, entre otros. Todos estos ministerios fueron ordenados por Cristo, y para Cristo.

No importa cual sea la oficina donde el cristiano esté trabajando, esa oficina fue instituida por Cristo, para comenzar, avanzar y terminar la obra del evangelio en ésta tierra.

Diferentes personas proveen diferentes servicios, y aun emplean los mismos dones del Espíritu en diferentes formas y maneras. Jesucristo quien es la cabeza de la iglesia, es el fundador y es el administradores de todos esos ministerios que la iglesia ha tenido, y que aun tiene en la actualidad.

Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo

La tercera oficina le pertenece al Padre, y es la oficina de las operaciones, que dicho sea de paso, son muy diversas. En ésta oficina es donde se pone en marcha los ministerios que Cristo ha formado y ha fundado en la iglesia.

Otras versiones de la Biblia le llaman a la “operaciones, “actividades’ o “funciones”

También encontramos en éste texto, que hay un solo Dios que está encargado de todas éstas operaciones.

¿Qué es una operación? La operación es la manifestación del poder divino.

Vamos a repasar de nuevo lo que hemos escrito, y por favor lea despacio.

Los dones espirituales los repartió el Espíritu Santo.

Con esos dones espirituales que el Espíritu Santo repartió, Jesucristo formó diferentes grupos llamados ministerios o servicios en la iglesia.

Con esos ministerios o servicios que Jesucristo formó en la iglesia, El Padre los puso o los pone a trabajar y esos son las diferentes operaciones, o actividades o funciones que hay en la iglesia.

Vamos a poner un ejemplo para que entendamos mejor:

El Espíritu Santo dio el don del servicio   (el don)

Jesucristo formó el ministerio del diaconado (el ministerio)

El Padre puso a trabajar o a operar el diaconado y el resultado fue una persona socorrida (la operación)

Vamos aponer otro ejemplo:

El Espíritu Santo dio el don de la sanación divina

Jesucristo con el don de la sanación divina, formó el ministerio de salud (ordenó a sus discípulos a llevar salud al mundo)

El Padre puso a trabajar o a operar el ministerio de salud que Jesucristo formó, y el resultado fue una persona sanada.

Ahora les expondré el último ejemplo y es mi experiencia personal:

El Espíritu Santo me dio el don de la investigación bíblica, me dio el don de la perseverancia, me dio el don de lenguas (aprendidos), y me dio el don de ser maestro.

Jesucristo con esos dones formó un ministerio y le llamó “Escuela Sabática para Maestros”

El Padre puso a trabajar o a operar ese ministerio que formó Jesucristo, y el resultado de ésta operación es que yo estoy escribiendo y usted está leyendo, está aprendiendo y se está edificando con el estudio de la Escuela Sabática

Grande es el privilegio que Dios me ha dado, pero también así de grande es la responsabilidad. También he sido invitado varias veces a la oficina de la humildad, donde se me ha provisto de los elementos necesarios para siempre poder ser miembro de ésta oficina tan noble y tan necesaria en nuestras vidas espirituales.

Nos damos cuenta que la deidad es indivisible, Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo son indivisibles. Esa unión perfecta la hemos encontrado el la creación de la tierra, la hemos encontrado en el nacimiento de Jesús, la hemos encontrado en el bautismo de Jesús, la hemos encontrado en la resurrección de Jesús y ahora la encontramos en los dones espirituales.

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, son diferentes personas, pero es una unión perfecta, y esto los convierte en uno de los misterios mas grandes del universo.

Los dones del Espíritu, los ministerios de Jesucristo y las operaciones del Padre, también son tres cosas totalmente diferentes, pero las tres cosas tienen un solo propósito, por lo tanto son indivisibles.

Un don del Espíritu, sin el ministerio de Cristo es incompleto, y un ministerio de Cristo sin la operación del Padre, no sirve de nada.

De la misma manera que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son indivisible y tienen un solo propósito y es salvar al pecador, también los dones, el ministerio y las operaciones son indivisibles y también tienen un solo propósito y es salvar al pecador.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Es el plan de Dios que haya unidad en la diversidad. Entre los seguidores de Cristo debe existir la unión de los elementos diversos, uno adaptado al otro, y cada uno debe hacer su obra especial para Dios. Cada persona tiene su lugar en el cumplimiento de un gran plan que lleva la estampa de la imagen de Cristo… Uno es apto para cierta obra; otro tiene una obra diferente para la cual está adaptado; y un tercero todavía, tiene una capacidad diferente; pero cada uno debe ser el complemento de los demás. … El Espíritu de Dios, obrando en los diversos elementos y mediante ellos, producirá armonía de acción… Debe haber un solo espíritu maestro: el Espíritu de Aquel que es infinito en sabiduría, y en quien los diversos elementos se reúnen en una unidad hermosa y sin par…

¡Cuán grande es la diversidad manifestada en el mundo natural! Cada objeto tiene su esfera peculiar de acción; sin embargo todos se encuentran unidos en un gran todo. Cristo Jesús está en unión con el Padre, y desde ese gran centro esta maravillosa unidad debe extenderse… a través de todas las clases y las diversidades de talentos. Hemos de respetar los talentos de los demás; debemos armonizar en bondad, en pensamientos y acciones desinteresados, porque el Espíritu de Cristo, como el instrumento vivo y que obra, está circulando a través del todo… No son las acciones notables las que producen la unidad; es el molde del Espíritu Santo impreso en el carácter (Nuestra elevada vocación, p. 171).

Más adelante en la historia de la iglesia primitiva, una vez constituidos en iglesias muchos grupos de creyentes en diversas partes del mundo, se perfeccionó aún más la organización a fin de mantener el orden y la acción concertada. Se exhortaba a cada uno de los miembros a que desempeñase bien su cometido, empleando útilmente los talentos que se le hubiesen confiado. Algunos estaban dotados por el Espíritu Santo con dones especiales: “Primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero doctores; luego facultades; luego dones de sanidades, ayudas, gobernaciones, géneros de lenguas” (1 Corintios 12:28). Pero todas estas clases de obreros tenían que trabajar concertadamente.

“Hay repartimiento de dones; mas el mismo Espíritu es. Y hay repartimiento de ministerios; mas el mismo Señor es. Y hay repartimiento de operaciones; mas el mismo Dios es el que obra todas las cosas en todos. Empero a cada uno le es dada manifestación del Espíritu para provecho. Porque a la verdad, a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu; a otro, operaciones de milagros; y a otro, profecía; y a otro, discreción de espíritus; y a otro, géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Mas todas estas cosas obra uno y el mismo Espíritu, repartiendo particularmente a cada uno como quiere. Porque de la manera que el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, empero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un cuerpo, así también Cristo” (1 Corintios 12:4-12) (Los hechos de los apóstoles, pp. 75, 76).

El bautismo del Espíritu Santo despejará las suposiciones humanas, derribará barreras erigidas por nosotros mismos, y hará que cese el sentimiento de que “yo soy más santo que tú”. Habrá un espíritu de humildad para con todos, más fe y amor; el yo no será exaltado… El espíritu de Cristo, el ejemplo de Cristo, será ejemplificado en su pueblo. Seguiremos más de cerca los métodos y los actos de Jesús… El amor de Jesús llenará nuestros corazones (That I May Know Him, p. 114; parcialmente en A fin de conocerle, p. 116).

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Lección 8 // Lunes 20 de febrero__________________________________________

DIOS, EL SOBERANO DADOR DE LOS DONES ESPIRITUALES

No somos nosotros los que decidimos qué dones tener. La palabra griega para los dones del Espíritu es charismata; son dones de gracia, distribuidos y dados por Dios mismo. No los obtenemos por nuestro estatus, nuestra posición, nuestro honor, nuestra educación o nuestro desempeño espiritual. Son dones dados libremente por amor, a fin de que podamos cumplir la tarea que Dios nos ha asignado.

Lee Efesios 4:7. A menudo pensamos que el Espíritu Santo es el que otorga los dones espirituales. Sin embargo, el apóstol Pablo también conecta a Jesucristo con su distribución. ¿De qué manera está involucrado Jesús a la hora de otorgar dones?

Efesios 4:7

Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.

Pablo dice que la gracia de Cristo se aseguró el derecho de entregarnos dones. Pero es el Espíritu Santo el que los distribuye a los miembros de la iglesia. Aquellos que han aceptado a Jesucristo como su Salvador personal y creen en él serán equipados por el Espíritu Santo con dones espirituales “como él quiere” (1 Cor. 12:11). La distribución de los dones es decisión soberana de Dios.

Una habilidad innata, por sí sola, no es un don espiritual. Los dones espirituales no son lo mismo que los talentos naturales que una persona puede haber desarrollado por medio de educación intensa. Muchos no cristianos son bendecidos con talentos providenciales. Aunque toda cosa buena y todo don perfecto, básicamente, provienen de Dios (Sant. 1:17), él ha decidido equipar a sus creyentes con dones especiales a fin de bendecir la vida de otros cristianos y de edificar a su iglesia. Dios también puede utilizar un talento natural con ese propósito cuando la persona reconoce que aun ese talento, en última instancia, proviene de Dios, y luego, con oración y sumisión, dedica ese talento a la obra de Dios.

¿Qué dice Pablo a sus lectores, en 1 Corintios 12:14 al 31, acerca de la distribución de los dones? ¿Por qué esta perspectiva es tan importante para entender el modo en que funcionan los dones espirituales en la iglesia?

1 Corintios 12:14-31

14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. 15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? 16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? 17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato? 18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso. 19 Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? 20 Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. 21 Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros. 22 Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; 23 y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro. 24 Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, 25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros. 26 De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. 27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. 28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros? 30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos? 31 Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente.

El Espíritu Santo es el que distribuye los dones según su sabiduría y voluntad. Debido a que nos ama y sabe mejor que nadie cómo podemos servirlo eficientemente, no necesitamos ser envidiosos de otros y de sus dones. Envidiar dones ajenos es una señal de ingratitud hacia Dios y de que dudamos de su sabiduría al distribuir sus dones.

¿Qué dones ha otorgado Dios a los miembros de tu iglesia? ¿Qué mensaje puedes obtener del hecho de que diferentes personas tienen distintos dones?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

La explicación se encuentra con el día domingo.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Las diferencias de carácter existen por naturaleza, pero nuestra unidad depende del grado en el cual nos sometamos a la influencia transformadora del Espíritu de Dios. Algunas personas, mediante la gracia de Cristo, poseen preciosos rasgos de carácter, una disposición bondadosa y alegre; aun sus reproches están llenos de ternura, porque el Espíritu de Cristo parece manifestarse en ellos… El poder de su gracia moldeará y preparará el carácter de acuerdo al Modelo divino, renovándolo en ternura y belleza, en conformidad con su propia bendita imagen… (Nuestra elevada vocación, p. 171).

Cuando el Salvador dijo: “Id, y doctrinad a todos los Gentiles,” dijo también: “Estas señales seguirán a los que creyeren: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; quitarán serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les dañará; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. La promesa es tan abarcante como el mandato. No porque todos los dones hayan de ser impartidos a cada creyente. El Espíritu reparte “particularmente a cada uno como quiere” (1 Corintios 12:11). Pero los dones del Espíritu son prometidos a todo creyente conforme a su necesidad para la obra del Señor. La promesa es tan categórica y fidedigna ahora como en los días de los apóstoles. “Estas señales seguirán a los que creyeren”. Tal es el privilegio de los hijos de Dios, y la fe debe echar mano de todo lo que puede tener como apoyo (El Deseado de todas las gentes, p. 762).

En todo esfuerzo, en todo lugar donde se introduce la verdad, hay necesidad de unir diferentes mentes, diferentes dones, diferentes planes y métodos de labor. Todos deben hacer que su práctica habitual sea consultarse mutuamente y orar los unos con los otros. Cristo dice: “Si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos” (Mateo 18:19). Ningún obrero individual tiene toda la sabiduría que se necesita. Debe haber comparación de planes, intercambio en consejos de uno con el otro. Ninguna persona en particular debe creerse suficiente como para manejar el interés de algún lugar prescindiendo de sus ayudantes.

Un hombre puede tener tacto en un sentido, pero puede ser un fracaso decidido en algunos puntos esenciales. Esto hace que su obra sea imperfecta. Necesita el tacto mental y el talento de otro hombre para combinarlos con sus esfuerzos. Todos deben estar en perfecta armonía mutua en la obra. Si pueden trabajar solamente con los que ven las cosas como ellos y siguen sus planes, entonces fracasarán. La obra será defectuosa porque ninguno de estos obreros ha aprendido las lecciones en la escuela de Cristo que los haga aptos para presentar a todo hombre perfecto en Cristo Jesús. Todos deben estar progresando constantemente. Deben echar mano de toda oportunidad para aprovechar hasta el máximo todo privilegio, hasta que lleguen a ser mejor dotados para su obra grande y solemne.

Pero Dios ha puesto en la iglesia diferentes talentos. Todos estos son preciosos en su lugar, y cada uno ha de desempeñar una parte en la perfección de los santos.

Esta es la orden de Dios, y los hombres deben trabajar según sus reglas y sus disposiciones si anhelan tener éxito. Dios aceptará solamente los esfuerzos que se hagan en forma voluntaria y con corazones humildes, sin los rasgos de sentimientos personales de egoísmo (Mensajes selectos, t. 3, pp. 25, 26).

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Martes 21 de febrero // Lección 8_________________________________________

EL PROPÓSITO DE LOS DONES ESPIRITUALES

Lee Romanos 12:3 al 8; y Efesios 4:8 al 12. ¿Cuál es el propósito de los dones espirituales que Dios nos da?

Romanos 12:3-8

Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza;el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.

Efesios 4:8-12

Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? 10 El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. 11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

Los dones espirituales fueron dados claramente para el servicio, y no para nuestra santificación. No son trucos milagrosos que satisfacen nuestra curiosidad, ni tampoco son otorgados como antídoto para el aburrimiento. A menudo pensamos en los dones del Espíritu Santo en términos de suplir nuestras necesidades espirituales, o con el fin de darnos poder en nuestro caminar con Dios. El resultado es una visión de los dones del Espíritu Santo que está centrada más en el cristiano que en Cristo. Está más enfocada en nosotros que en Dios. Cuando intentamos recuperar la perspectiva centrada en Dios de los dones espirituales, nos damos cuenta de que los dones que Dios da cumplen múltiples propósitos divinos: son otorgados para la edificación de la iglesia y fomentar su unidad (Efe. 4:12-16). Son dados para continuar el ministerio de la iglesia encomendado por Dios (vers. 11, 12). Y, en última instancia, son dados para glorificar a Dios (1 Ped. 4:10, 11).

Esta es la razón por la cual los dones nunca son otorgados para complacernos a nosotros mismos. Son para edificación de los demás (1 Ped. 4:10; 1 Cor. 14:12, 26). Son dados para proporcionar ganancia espiritual y edificación para la iglesia entera. Es una tragedia cuando los dones de Dios, que se supone deberían fomentar la unidad en la iglesia, son mal utilizados y solo algunos individuos se ven beneficiados. Cuando esto ocurre, algunas personas reciben prominencia indebida; lo que, a su vez, fomenta la desunión y da lugar a divisiones.

Demasiado a menudo pensamos en los dones espirituales únicamente en términos de habilidad y de talentos. Mientras estos están involucrados en los dones espirituales, deberíamos recordar que, al otorgar un don espiritual, el Espíritu Santo siempre da una tarea o un ministerio específicos que lo acompañan (1 Ped. 4:10). De modo que se podría decir que los dones espirituales son ciertas capacidades dadas sobrenaturalmente por Dios, por medio del Espíritu Santo. Estos dones capacitan a la persona para un tipo especial de servicio que edificará a la iglesia y son necesarios a fin de alcanzar ese objetivo.

¿Por qué piensas que un propósito primario de los dones es la unidad de la iglesia? ¿De qué manera los creyentes con diferentes dones pueden apuntar a la unidad de la iglesia? ¿Qué debe ocurrir para que los diferentes dones sean una bendición en vez de una fuente de división?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

“Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.”

En el antiguo Israel, en el Israel del desierto, en el Israel de Moisés, el santuario se transportaba de lugar a lugar constantemente, y por lo consiguiente también el arca del pacto se transportaba constantemente, ya que el arca del pacto, pudiéramos decir, era el corazón y la parte mas importante del santuario. El arca se encontraba en el lugar santísimo del santuario, y representaba la presencia de Dios.

Había algo sumamente importante e interesante que Moisés repetía cada vez que el arca se tenía que mover de lugar. Eso lo encontramos en el libro de Números capítulo 10 que dice: 35 Cuando el arca se movía, Moisés decía: Levántate, oh Jehová, y sean dispersados tus enemigos, y huyan de tu presencia los que te aborrecen.”  Numeros 10

Varios siglos mas tarde, el rey David estaba planeando transportar el arca de Dios, desde Quiriat-Jearim hasta Sion. El rey David quería componer un himno especial para éste gran evento, y recurrió a la oficina divina de la inspiración, oficina que preside nuestro amado Espíritu Santo.

En la oficina de la inspiración hay una fuente, de donde beben los grandes, los sabios, los santos, los fuertes y los humildes de corazón.

Allí estaba el gran profeta David, en la noble oficina, afiebrado por la sed de la inspiración, afiebrado por la sed de sabiduría, afiebrado por la sed de la profecía, y afiebrado por la sed de la alabanza.

El Espiritu Santo atendió al paciente espiritual, tocó su acalorada frente, le dio a beber de la fuente de los santos, y como resultado de ésta intervención del Espíritu Santo, nace el impresionante salmo 68.

El salmo 68 comienza repitiendo las hermosas palabras que repetía Moisés cada vez que se tenía que transportar el arca de Dios a un nuevo lugar. El versículo 1 dice: “1-Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos, y huyan de su presencia los que le aborrecen…”

Pero la inspiración no terminó allí, el Espíritu Santo deseaba hablar de Jesús y siguió inspirando a la mente del profeta, y convirtió el salmo de alabanza, en un salmo Mesiánico. Un salmo que habla del poder mesiánico, un salmo que hablaba del triunfo de Jesús sobre la muerte, por eso encontramos que el versículo 18 dice: “Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombre…”  

Siglos mas tarde, el apóstol Pablo está bebiendo de la misma fuente de donde bebió Moisés y David, el Espíritu Santo le hace recordar las palabras ya escritas por David, y pablo dice: “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.”

Jesucristo regresó al cielo, y llevo cautiva la cautividad.

Los poderes del mal, los vicios, los complejos, los temores, las aflicciones, y el pecado, cautivan al hombre constantemente. Cristo con su muerte y su resurrección, cautivó todas esas cosas que cautivan al hombre, subió a lo alto y se llevó con él la cautividad, ya apresada.

También la muerte que cautivaba al hombre fue cautivada, y la tumba no tendrá mas potestad sobre los muertos. La muerte fue llevada cautiva y los que mueren en el Señor, solo descansan esperando el sonido de la argentina trompeta de la resurrección.

La resurrección de Cristo fue todo un festival de alegría: Ese ha sido el día más glorioso, esa ha sido la victoria más gloriosa, esa ha sido la fe más gloriosa, y esa ha sido la esperanza más gloriosa, en toda la historia de ésta tierra, y posiblemente la del universo entero.

La muerte de Cristo fue una muerte real: según los cálculos de la historia para ese tiempo había alrededor de millón y medio de habitantes en la región de Jerusalén, que de una manera u otra fueron testigos de la muerte de Jesús.

El entierro ó sepultura de Cristo también fue real: El sepultar a un criminal, especialmente uno que había muerto en la cruz,  era un permiso muy difícil de conseguir de parte de las autoridades de ese tiempo. Pero la Providencia Divina se encargó de eliminar el  miserable miedo que tenían los apóstoles a los fariseos y sacerdotes, y Jesucristo fue sepultado en una tumba nueva y en una tumba que le pertenecía a un rico, tal como lo había dicho la profecía. Esto se hizo para multiplicar la cantidad de pruebas, que darían fe de la resurrección de Cristo.

La resurrección de Cristo fue un suceso real: El acto de que la tumba de Cristo está vacía, es  por que su resurrección fue un suceso real.

También la persecución fue real: El testimonio que dieron los discípulos de la resurrección de Cristo fue tan contundente y poderosa, que despertó el celo de los dirigentes religiosos y desató la persecución en contra de una verdad contundente.

La Resurrección es una vindicación de todas las profecías que hablaban del carácter, vida, muerte y resurrección del Mesías.

La Resurrección es el sello de aceptación del sacrificio de Jesús y como consecuencia es el momento en que se confirma la esperanza de todo el mundo

La Resurrección es la garantía de nuestra propia resurrección, es una promesa de inmortalidad  de parte del segundo Adán para toda la raza humana

La Resurrección es un estímulo para todos nosotros. Cristo no está muerto, él está vivo, vivo para escuchar nuestros pedidos, Cristo está vivo para interceder por nosotros, Cristo está vivo para darnos la salvación.

La Resurrección de Cristo destrona completamente el “materialismo”,  deja en estado de coma al “panteísmo” y rompe los fundamentos en los cuales está asentado  el “escepticismo”

El materialismo es la filosofía que sostiene que lo único que existe es lo material. El materialismo niega le existencia de las cosa espirituales y busca una explicación física para todos los fenómenos ó milagros divinos que ocurren en ésta tierra.

El Panteísmo es la filosofía que sostiene que la naturaleza, el universo y Dios es una misma cosa. En otras palabras la suma de la naturaleza y el universo está representado por el término “DIOS”  La palabra panteísmo es la composición de dos palabras griegas: PAN que significa “TODO”; y THEOS que significa “DIOS” ésta frase unida dice: Dios es todo y todo es Dios.

El escepticismo es la filosofía que está basada en la duda. La persona que es escéptica es aquella que profesa duda en todo lo que se le dice ó se le enseña; generalmente siempre están en contra ó en desacuerdo con todas esas cosas que comúnmente son  aceptadas como una verdad.

Cristo dejó en la tumba las especies con las cuales fue sepultado, el olor que quedó en la tumba no fue olor de  muerte, sino olor de vida y  victoria, Cristo dejó sus ropas con las cuales envolvieron su cuerpo, también dejo el sudario con el cual su cabeza fue envuelta, y dejo la tumba guardada por ángeles; ¿Qué más dejó Cristo en la tumba? dejó una tumba abierta, y esa es una hermosas noticias para nosotros: ¡La casa de la muerte quedó sin puerta! Nuestro Sansón arranco las puertas de la tumba junto con sus fundamentos, y se llevó con él las puertas y las llaves de la muerte y del sepulcro : 17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; Yo Soy el Primero y el Ultimo; 18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del sepulcro. (Apocalipsis 1)” él tiene las llaves en su poder y pronto las usará y libertará a millones que se encuentran descansando en la tumba, pero que han muerto con la bendita esperanza de la resurrección.

La prueba mas grande que Cristo llevó cautiva a la cautividad, es la resurrección de las primicias, que sucedió, cuando él fue resucitado.

52y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; 53y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos. (Mateo 27)

A la muerte de Cristo, sucede un terremoto, y éste terremoto hace dos cosas muy particulares; éste terremoto rompió piedras y abrió algunas tumbas. Las tumbas quedaron abiertas desde el día viernes a las 3 de la tarde hasta el amanecer del día Domingo. El día Domingo, al resucitar Cristo, también resucitaron, las personas de esas tumbas que el temblor dejo abiertas.

“Al resucitar Cristo, sacó de la tumba una multitud de cautivos. El terremoto ocurrido en ocasión de su muerte había abierto sus tumbas, y cuando él resucitó salieron con él. {DTG 730.1}”

Ésta resurrección fue una resurrección especial. Muchos creen que todas las personas del Antiguo Testamento que murieron en Cristo fueron resucitadas en la resurrección de Cristo; pero esto no fue así. Los que resucitaron en ésta ocasión especial, tienen una característica muy especial, son mártires; son todos aquellos que fueron muertos por la causa de Dios, comenzando desde Abel hasta Juan el bautista.

“Al resucitar Cristo, sacó de la tumba una multitud de cautivos. El terremoto ocurrido en ocasión de su muerte había abierto sus tumbas, y cuando él resucitó salieron con él. Eran aquellos que habían sido colaboradores con Dios y que, a costa de su vida, habían dado testimonio de la verdad. Ahora iban a ser testigos de Aquel que los había resucitado. {DTG 730.1}”

Esta es una lista de los que nosotros sabemos que fueron mártires por la causa de Cristo, la Biblia confirma el martirio de algunos de ellos, la historia confirma el martirio de otros:

Abel: fue muerto por ofrecer la ofrenda correcta y aprobada por Dios.

Zacarías el profeta, fue muerto entre las gradas del templo y el altar

Isaías fue muerto por Manases

El profeta Amos se cree que fue muerto por uno de los hijos del rey Amasías

Micaías se cree que fue asesinado por Joram

Habacuc se cree que fue apedreado por los judíos en Jerusalén

Jeremías: La Biblia no habla de su muerte, pero la historia de la nación egipcia si habla de él. Hay que recordar que el libro de Jeremías, dice que Jeremías fue llevado en contra de su voluntad a Egipto, y esa es la ultima información que se da de él en la Biblia. Según la historia Egipcia, Jeremías murió apedreado por los Judíos en Egipto, por oponerse a la idolatría. Los egipcios le dieron un entierro de honor a Jeremías y lo sepultaron al lado de la tumba del faraón. Según la historia egipcia, a Jeremías los egipcios lo amaban mucho, ya que él había orado para salvar a los hombres egipcios de las bestias del río Nilo (cocodrilos). También cuenta la historia, que Jeremías les enseño que el Mesías nacería en un pesebre, y nacería de una virgen. Desde ese tiempo hasta el nacimiento de Jesús, los Egipcios adoraban figuras y pinturas de una virgen y un niño en un pesebre.

Cuando Alejandro invadió Egipto, él buscó la tumba de Jeremías y de acuerdo a los egipcios, Alejandro se llevo los restos de Jeremías para Alejandría. Todo esto se encuentra en los libros nacionales de historia egipcia.

Ezequiel también se cree que fue asesinado a manos de un sumo sacerdote en Babilonia

Y el último mártir antes de la muerte de Jesús fue Juan el Bautista, posiblemente esa pudo haber sido una razón por la cual Jesús le permitió morir como mártir, para unos años mas tarde darle vida y vida eterna.

Hay miles y miles de hombre que fueron martirizados en el periodo del Antiguo Testamento, de los cuales nosotros no tenemos información. A manos de Jetzabel, la esposa del rey Acab, cayeron cientos de profetas y posiblemente miles. No fueron por gusto las lágrimas de Jesús sobre Jerusalén, cuando él dijo: “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados!”

Las primicias de los resucitados que se llevo consigo Jesucristo para el cielo, era la crema y la nata del “cristianismo” del Antiguo Testamento, todos ellos fueron mártires, la mayoría de ellos fueron profetas.

“Durante su ministerio, Jesús había dado la vida a algunos muertos. Había resucitado al hijo de la viuda de Naín, a la hija del príncipe y a Lázaro. Pero éstos no fueron revestidos de inmortalidad. Después de haber sido resucitados, estaban todavía sujetos a la muerte. Pero los que salieron de la tumba en ocasión de la resurrección de Cristo fueron resucitados para vida eterna. Ascendieron con él como trofeos de su victoria sobre la muerte y el sepulcro. Estos, dijo Cristo, no son ya cautivos de Satanás; los he redimido. Los he traído de la tumba como primicias de mi poder, para que estén conmigo donde yo esté y no vean nunca más la muerte ni experimenten dolor.” {DTG 730.2}

“Estos entraron en la ciudad y aparecieron a muchos declarando: Cristo ha resucitado de los muertos, y nosotros hemos resucitado con él. Así fué inmortalizada la sagrada verdad de la resurrección. Los santos resucitados atestiguaron la verdad de las palabras: “Tus muertos vivirán; junto con mi cuerpo muerto resucitarán.” Su resurrección ilustró el cumplimiento de la profecía: “¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío, cual rocío de hortalizas; y la tierra echará los muertos.” {DTG 730.3}

“Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.”

Cuenta la historia inglesa, que cuando el duque de Argyll fue llevado a el rey James II, para recibir sentencia por haber tomado parte en la rebelión de Escocia, el rey le dijo al duque: “Tu sabes que tengo todo el poder para perdonarte” El duque que conocía muy bien al rey le contesto: “sin duda alguna tienes el poder para perdonarme, pero ese poder no existe en tu naturaleza” El rey envió al duque a la prisión y mas tarde a la muerte.

Felizmente no es así nuestro amado rey Emmanuel. El mismo que nos dice: “todo poder me es dado en los cielos como en la tierra” también nos dice: “todo el que a mi viene, no le hecho afuera”

Jesús regresó al cielo, pero en su infinito amor, no se olvidó de nosotros, pidió al Padre regalos para nosotros, pidió al Padre los dones espirituales. El Padre los concedió, y el Espíritu Santo los repartió y aun los sigue repartiendo: 11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

ESPÍRITU DE PROFECÍA

El Señor no ha calificado a ninguno de nosotros para que lleve solo la carga de la obra. Ha relacionado para que se reúnan hombres de criterios diferentes, a fin de que se aconsejen y se ayuden mutuamente. De esa manera la falta de experiencia y capacidad de uno es suplida por la experiencia y la capacidad del otro. Debiéramos estudiar cuidadosamente las instrucciones que se dan en Corintios y Efesios con respecto a nuestra relación mutua como miembros del cuerpo de Cristo (Cada día con Dios, p. 152).

Mientras permanezcamos en este mundo debemos estar unidos unos a otros. La humanidad está entrelazada y entretejida con la humanidad. Como cristianos debemos ser miembros unos de otros. … El Señor nos designa como hijos e hijas suyos, a quienes llama sus amigos, para ayudar a otros. Esto debe ser una parte de nuestra obra cristiana práctica…

Tratad de ayudar, fortalecer y bendecir a aquellos con quienes os asociáis. El Señor será misericordioso con aquellos que son misericordiosos. El Señor será tierno y compasivo con aquellos que ejercen la compasión y la ternura y la piedad hacia otros. Debemos comprender que estamos en la escuela de Cristo, no para aprender a estimarnos a nosotros mismos, ni para conducimos de tal manera que recibamos la honra de los hombres, sino para aprender a gozamos con la mansedumbre de Cristo. El yo y el egoísmo siempre estarán luchando por obtener el dominio. Es una lucha que debemos sostener con nosotros mismos, para que el yo no obtenga la victoria. Mediante Cristo podéis triunfar, mediante Cristo podéis vencer (Nuestra elevada vocación, p. 186).

Los principios que debieran motivarnos como obreros en la causa de Dios han sido expresados por el apóstol Pablo: “Somos colaboradores de Dios” (1 Corintios 3:9). “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres” (Colosenses 3:23). Y Pedro exhorta a los creyentes: “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo” (1 Pedro 4:10-11) (Testimonios para la iglesia, t. 9, p. 177).

Y por el Espíritu Santo nos advierte mediante el apóstol Pedro: “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1 Pedro 4:10).

Dios desea que se cumplan en nosotros los propósitos de su gracia. Por el poder de su amor y mediante la obediencia, el hombre caído… debe ser transformado y capacitado para ser miembro de la familia celestial, compañero de Dios, de Cristo y de los santos ángeles a través de las edades eternas. El Cielo triunfará, porque los lugares dejados vacantes por Satanás y su hueste serán ocupados por los redimidos del Señor (Alza tus ojos, p. 59).

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Lección 8 // Miércoles 22 de febrero_______________________________________

EL DON, ANTES Y AHORA

Lee 1 Corintios 14:1. Compara las diferentes listas en 1 Corintios 12:7 al 11, y 27 al 31; Romanos 12:3 al 8; y Efesios 4:11 y 12. Esos dones ¿fueron dados únicamente a los creyentes del Nuevo Testamento? ¿Por qué también hoy están disponibles?

1 Corintios 14:1

1 Seguid el amor; y procurad los dones espirituales, pero sobre todo que profeticéis.

– – – – – – – – – –

1 Corintios 12:7-11

Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

1 Corintios 12:27-31

27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. 28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. 29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros? 30 ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿hablan todos lenguas? ¿interpretan todos? 31 Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aun más excelente.

Romanos 12:3-8

Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza;el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.

Efesios 4:11-12

11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo,

Hay algunos cristianos que piensan que los dones espirituales mencionados en el Nuevo Testamento estaban restringidos a la época de Jesús y los apóstoles. Argumentan que, con la muerte del primer apóstol, los dones espirituales especiales también han desaparecido de la iglesia. Para sustentar esa posición, citan 1 Corintios 13:10, donde el apóstol Pablo afirma que “cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará”. Sí, vendrá el tiempo en el que los dones cesarán. Pero cesarán únicamente cuando lo perfecto haya llegado; es decir, cuando ya no veamos como por un vidrio oscuro, sino cara a cara, cuando Jesús regrese. La Biblia nos dice que los dones espirituales son dados para edificación de la iglesia (1 Cor. 12:28). Pablo amonesta a los creyentes: “Desead ardientemente los dones espirituales” (1 Cor. 14:1; BA). Son necesarios para el bienestar del cuerpo. En ausencia de cualquier evidencia bíblica de que Dios los haya abolido, debemos entender que el propósito de Dios es que permanezcan hasta que la iglesia haya culminado su misión y Cristo haya regresado a la Tierra.

La obra de Dios será completada al fin del tiempo con poder y fortaleza mucho mayores que los inicios. Mientras la iglesia sea llamada a preparar al mundo para la segunda venida de Cristo, Dios no dejará que los miembros de la iglesia queden sin ayuda para cumplir su misión. No obstante, estos dones nunca sustituirán la Biblia, ni ocuparán el mismo lugar que ella. Más bien, son un cumplimiento de la promesa bíblica de capacitar a los creyentes a fin de que puedan edificar el cuerpo de Cristo y preparar al mundo para el pronto regreso de Jesús.

Lee Efesios 4:11 al 13, especialmente el versículo 13, que dice: “Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”. ¿Qué nos dice esto acerca de la necesidad presente de los dones en la iglesia?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

La explicación de este día es suficiente.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

A cada persona ha dado su trabajo. Somos colaboradores juntamente con Dios. Hay diversidad de dones, y cada persona debiera apreciar el capital moral y espiritual que Dios le ha confiado; nadie debiera tratar con indiferencia estos talentos, pero nadie es responsable por los talentos que no ha recibido. Nadie debiera quejarse por la insignificancia de sus dones. Cada uno debe negociar con lo que Dios le confió y trabajar donde pueda, prestando el mejor servicio posible al Maestro. Un talento bien usado ganará otros talentos, y éstos ganarán otros más. El hombre que tiene algunos centavos puede servir fielmente a Dios con su dinero. Si lo hace, será juzgado tan fiel ante la vista de Dios como aquel que ha invertido una cantidad considerable de dinero.

Pero todos deben comprender que tienen una responsabilidad individual de emplear sus talentos para gloria de Dios según su habilidad. .. Nunca olvidemos que estamos aquí para ser formados por la mano de Dios, preparados para realizar la obra que él nos ha encomendado. Esta obra es nuestra, y también la responsabilidad es nuestra; por lo tanto no se pueden transferir a otra persona. No permitamos que otros agentes humanos se interpongan para tomar de las manos de Dios, con sus propias manos finitas, la obra que él tiene para otra persona (El ministerio de publicaciones, p. 153).

La promesa del Espíritu Santo no se limita a ninguna edad ni raza. Cristo declaró que la influencia divina de su Espíritu estaría con sus seguidores hasta el fin. Desde el día de Pentecostés hasta ahora, el Consolador ha sido enviado a todos los que se han entregado plenamente al Señor y a su servicio. A todo el que ha aceptado a Cristo como Salvador personal, el Espíritu Santo ha venido como consejero, santificador, guía y testigo. Cuanto más cerca de Dios han andado los creyentes, más clara y poderosamente han testificado del amor de su Redentor y de su gracia salvadora…

El transcurso del tiempo no ha cambiado en nada la promesa de despedida de Cristo de enviar el Espíritu Santo como su representante. No es por causa de alguna restricción de parte de Dios por lo que las riquezas de su gracia no fluyen a los hombres sobre la tierra. Si la promesa no se cumple como debiera, se debe a que no es apreciada debidamente. Si todos lo quisieran, todos serían llenados del Espíritu. Dondequiera la necesidad del Espíritu Santo sea un asunto en el cual se piense poco, se ve sequía espiritual, obscuridad espiritual, decadencia y muerte espirituales. Cuandoquiera los asuntos menores ocupen la atención, el poder divino que se necesita para el crecimiento y la prosperidad de la iglesia, y que traería todas las demás bendiciones en su estela, falta, aunque se ofrece en infinita plenitud.

Puesto que éste es el medio por el cual hemos de recibir poder, ¿por qué no tener más hambre y sed del don del Espíritu? ¿Por qué no hablamos de él, oramos por él y predicamos respecto a él? El Señor está más dispuesto a dar el Espíritu Santo a los que le sirven, que los padres a dar buenas dádivas a sus hijos. Cada obrero debiera elevar su petición a Dios por el bautismo diario del Espíritu. Debieran reunirse grupos de obreros cristianos para solicitar ayuda especial y sabiduría celestial para hacer planes y ejecutarlos sabiamente. Debieran orar especialmente porque Dios bautice a sus embajadores escogidos en los campos misioneros con una rica medida de su Espíritu. La presencia del Espíritu en los obreros de Dios dará a la proclamación de la verdad un poder que todo el honor y la gloria del mundo no podrían conferirle (Los hechos de los apóstoles, pp. 40, 41).

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Jueves 23 de febrero // Lección 8_________________________________________

EL ESPÍRITU SANTO Y EL DON DEL DISCERNIMIENTO

Lee 1 Corintios 12:10 y 14:29; y 1 Juan 4:1 al 3. ¿Por qué es importante el don del discernimiento?

1 Corintios 12:10

10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.

1 Corintios 14:29

29 Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen.

1 Juan 4:1-3

1 Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo.

Aunque hay dones espirituales genuinos en la iglesia, la Biblia también nos advierte en cuanto a no creer a todo espíritu, sino más bien probar a los espíritus por su conformidad con las Escrituras y su congruencia, y si exaltan a Jesús como el Señor. Es necesario el “discernimiento de espíritus” (1 Cor. 12:10), porque no todo lo que pretende ser de Dios proviene realmente de él. Se nos advierte que hay poderes demoníacos buscando engañar a la iglesia, y que hay imitaciones diabólicas de los dones genuinos del Espíritu, tales como falsas enseñanzas, falsas profecías, visiones mentirosas, dones de lenguas falsos, poderes de sanidad ocultos, maravillas y señales engañosas, etc.

Algunos que aceptan la validez de los dones espirituales aún hoy, sin embargo, les han dado un énfasis especial en algunos dones espirituales, y han otorgado prominencia injustificada a la presencia de señales y maravillas especiales. Es interesante que Pablo mencione el don del discernimiento inmediatamente después de referirse al don de “hacer milagros” y el don de “profecía”, y antes de mencionar el don de lenguas (1 Cor. 12:10).

A fin de preservar a la iglesia en la verdad y la unidad, y para salvaguardar a los miembros de seguir a falsos profetas y ser engañados por falsas señales y milagros, Dios da a la iglesia el don del discernimiento. La madurez bíblica, el conocimiento y la fidelidad a la Palabra de Dios, en fe y práctica, son necesarios para hacer evaluaciones apropiadas. La base para todo discernimiento, sin embargo, debe ser la Palabra de Dios. Únicamente al probar todo según la Palabra, podemos estar seguros de si lo que estamos escuchando o viendo es verdaderamente del Señor o si proviene, más bien, de otra fuente.

“Quien haga de la operación de milagros la prueba de su fe encontrará que Satanás puede, mediante una variedad de engaños, realizar maravillas que pasarán por milagros genuinos. […] No dejéis que transcurran los días ni que se pierdan las preciosas oportunidades de buscar al Señor de todo corazón, y con toda la mente y el alma. Si no aceptamos la verdad con amor, podemos encontrarnos entre aquellos que verán realizarse milagros por el poder de Satanás en estos últimos días, y que creerán en ellos. Muchas cosas extrañas pasarán por milagros maravillosos, pero deberían considerarse como engaños inventados por el padre de la mentira. […] Habrá personas que, sometidas a la influencia de los espíritus malignos, realizarán milagros” (MS 2:60, 61).

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas.

 De la misma manera que hay diversidad de dones, también hay diversidad de medidas, en la manera que un don es otorgado.   Cada persona recibe diferente cantidad o medida de un don espiritual, es por eso que encontramos que nunca dos predicadores, predican igual, o dos cantantes, cantan igual. Siempre uno de ellos lo hace mejor que el otro y eso es normal en todo los departamentos de la vida.

En la Biblia encontramos tres tipos de dones entregados al humano: dones transitorios, dones para salvación y dones para servicios exaltados.

 -Hay dones que se han otorgado al humano, solamente para ocasiones especiales y son dones transitorios. Por ejemplo Balaam profetizando, el rey Saúl también profetizó, Sansón y sus fuerzas. Cuando encontramos estos dones temporales en la Biblia, casi siempre la Biblia usa la frase: “El Espíritu de Dios vino sobre mi” Muchas veces, estos hombres llevaban una vida santa, pero muchas veces no llevaban una vida santa, sino que fueron usados como un instrumento divino, para que se cumpliera la voluntad de Dios, tal es el caso de Nabucodonosor, escribiendo los primeros 18 versículos de Daniel 4.

 -Hay dones que se han otorgado al humano para salvación: Esto es el resultado de la continua posesión del Espíritu Santo. Estos dones son descritos en la Biblia con frases como: “guiados por el Espíritu”, “Caminando tras el Espíritu”, “Mente espiritual” Estos dones son entregados por el resultado de la regeneración y la inclinación de la persona para cumplir la voluntad de Dios.

 -Hay dones que se han otorgado al hombre para llevar a cabo exaltados servicios. Esto es el máximo resultado de una vida santificada. En la Biblia, para éste estado espiritual casi siempre se usa la frase “Llenos del Espíritu” Este estado es el resultado del poder de Dios y el bautismo del Espíritu Santo en una persona.

 Recuerde que lo que acabamos de explicar, es la forma de cómo recibimos los dones y no como los empleamos. Hemos dicho que los dones espirituales, es para la edificación de otros, y nunca para la edificación personal, y esto lo seguimos manteniendo, ya que cuando se usan los dones para la edificación personal, lo único que promueve en la persona es el orgullo y el deseo de obtener riquezas. Por favor recuerde lo que acabamos de explicar es la manera de como recibimos los dones.

 El estudio de éste día, se concentra en el don de discernimientos de espíritus. Antes de nada nosotros tenemos que entender la palabra espíritu.

 La palabra  hebrea y aramea “RUAJ QODESH”  es la palabra que se usa en toda la Biblia sola y exclusivamente cuando se refiere al ESPÍRITU SANTO.

Cada vez que la Biblia está refiriéndose a la tercera persona de la Deidad, usa letras mayúsculas por ejemplo: Espíritu Santo.

Cada vez que la Biblia menciona la palabra “espíritu” con “e” minúscula, no está hablando del Espíritu Santo. En éste caso está usando la palabra “RUAJ” solamente, ó la palabra griega “PNEUMA”.

La palabra RUAJ ó “espíritu” con “e” minúscula tiene varios significados, entre ellos están:  1-Aliento   2-Viento   3-Elemento vital   4-Mente  5-Pensamiento   6-Vitalidad  7-Valor 8-Mal genio ó ira   9-Disposición de ánimos  10-Carácter Moral   11-Asiento de emociones  12-Actitud   13-Estado de sentimientos

Un ejemplo de esto son los siguientes versículos: “Pon un espíritu recto dentro de mi” está diciendo pon un pensamiento recto dentro de mi. Otro texto dice: “estaré con vosotros en espíritu” Simple y sencillamente está diciendo estaré con vosotros en pensamiento. Cuando Elías partió al cielo la Biblia dice: “el espíritu de Elías reposó sobre Eliseo” Este texto se pudiera traducir así: y el pensamiento, ó la mente, ó el carácter de Elías reposo sobre Eliseo. Hay otras expresión que dice: “El Espíritu hablando a nuestros espíritus” está diciendo que El Espíritu Santo está hablando a nuestras mentes.

También encontramos el texto 24 Dios es Espíritu, y los que lo adoran deben adorar en espíritu y en verdad.” San Juan 4  Este versículo está diciendo que cuando adoremos a Dios lo hagamos con la mente ó el pensamiento. Muchas veces llegamos a la iglesia y cuando adoramos el cuerpo está allí, pero la mente está en el trabajo, en las vacaciones, en el partido de fútbol, etc. Este tipo de adoración no es aceptada por Dios.

También la Biblia habla de otros espíritus, entre ellos están:  “espíritu de celos” (Núm. 5: 14, 30), “espíritu de angustia” (Isa. 61: 3), “espíritu de fornicaciones” (Ose. 4: 12), “espíritu de enfermedad” (Luc. 13: 11), “espíritu de mansedumbre” (1 Cor. 4: 21), “espíritu de cobardía” (2 Tim. 1: 7), “espíritu de error” (1 Juan 4: 6), “espíritu de sueño” (Isa. 29: 10), “espíritu de vértigo” (Isa. 19: 14), “espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y temor de Jehová” (Isa. 11: 2)  “espíritu de tristeza” (Isa. 54:6) Todos estos que mencionamos, no son personas, son sencillamente estados de ánimos, actitudes, pensamientos  ó sentimientos de una persona.

Por lo tanto queremos dejar claro que cuando usted lea el nombre “Espíritu Santo” ó “Espíritu”, se está refiriendo a una persona y es la tercera persona de la deidad; pero cuando usted lea la palabra “espíritu” con “e” minúscula, nunca se refiere a una persona, ni divina, ni humana, se está refiriendo a una cosa.

En el estudio de éste día vamos a traducir la palabra “espíritu” como pensamiento o carácter.

¿Qué es el discernimiento de espíritu?

-Es la habilidad de discernir si el maestro de la Biblia está correcto o no, con su enseñanza.

-Es la habilidad de reconocer si una persona tiene poderes divinos o tiene poderes sobrenaturales

-Es saber descubrir si una persona está hablando por inspiración divina,  o está hablando por inspiración humana o  está hablando por inspiración satánica.

-Esa saber distinguir una doctrina verdadera de una falsa

-Es saber entender los secretos del corazón, saber entender los propósitos del hombre, sus puntos de vista, y sus sentimientos.

-Es reconocer la sinceridad o la hipocresía de aquellos que profesan el cristianismo, (esto no es juzgar)

Esto es lo que hizo Pedro con Ananías y Safira. El Espíritu Santo no especula, es preciso claro y conciso.

Otro ejemplo de esto, es lo que hizo Pedro con Simón el mago. Simón el mago fue prácticamente el fundador del gnosticismo. El gnosticismo mezcla la magia con el cristianismo, no creen en la resurrección, ni tampoco creen en la destrucción del mundo.

Simón el mago, después de andar en sus fechorías, fue convertido y bautizado por Felipe. Estaba atónito contemplando los milagros que hacía Felipe. Mas tarde contemplo los milagros de Pedro y de Juan; y se dio cuenta que se podían hacer todos esos milagros si era ungidos por el Espíritu Santo. Simón ofreció dinero a los apóstoles, para él poder obtener ese poder. Pedro se enojó de tal manera que mandó al infierno a Simón y encima de todo lo despojo para siempre de la magia que poseía. 20— ¡Al infierno tú y tu dinero! —le contestó Pedro—. ¿Cómo has podido imaginar que el don de Dios es un objeto de compraventa? 21No es posible que recibas ni tengas parte en este don, pues Dios ve que tus intenciones son torcidas. Hechos 8

El haber despojado a Simón de la magia, le costo la vida al apóstol Pedro; Nerón el emperador Romano, era quien patrocinaba a Simón el mago, Nerón disfrutaba de la magia, Nerón era fanático de la magia. Cuando Nerón se dio cuenta que Simón había perdido el poder mágico por orden del apóstol Pedro, su enojo contra el cristianismo rebalsó y fue allí cuando condenó a muerte al apóstol Pedro.

“… y a otro, interpretación de lenguas.”

 Pregunta hecha al Instituto de Investigaciones Bíblicas y contestada por el Pastor Ángel Manuel Rodriguez

Autor: 

Ángel Manuel Rodríguez

Por favor explíquenme si el don de lenguas que aparece en 1 Corintios 14 se trata de un lenguaje ininteligible o de otros idiomas

Dios otorga dones a su pueblo con el propósito de brindarles herramientas que ayuden en la testificación.

Existen tres interpretaciones básicas acerca de la manifestación del don de lenguas que hubo en la iglesia de Corinto.

La primera sostiene que dicho don consistió en la habilidad de hablar el idioma de los ángeles. Está basada en la siguiente referencia que hace Pablo: “Si yo hablase lenguas humanas o angélicas…” (1 Cor. 13:1). La segunda argumenta que, en virtud del Espíritu Santo, el don de lenguas constituye la capacidad de hablar en otros idiomas (véase Hechos 2). La tercera interpretación sostiene que, bajo la influencia del Espíritu Santo, el don proporciona un lenguaje que se caracteriza por su arrobamiento ininteligible (1 Cor. 14:2).

Con el propósito de decidir cuál es la interpretación que corresponde, debemos comenzar por 1 Corintios 14. )Es posible comprender bien la verdadera naturaleza del don que se manifestó en la citada iglesia? En este capítulo Pablo no proporciona una detallada descripción del don al cual estamos refiriéndonos. En todo caso, debemos admitir que hay diferentes posibilidades. Basados en la Biblia, podemos preguntar cuál es la interpretación más probable.

Contexto mayor. El contexto mayor está formado por los textos que hacen una referencia específica al don de lenguas. El más conocido es Hechos 2. Existe un consenso generalizado que el don de lenguas se refiere a idiomas extranjeros: “y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”(Vers. 4). Cada uno de los asistentes “les oía hablar en su propia lengua”(vers. 6). El resto del libro enfatiza esta misma idea.

La comisión evangélica en Marcos 16:17 incluye la siguiente frase: “… en mi nombre hablarán nuevas lengua”, instrucción que seguramente se está refiriendo a idiomas extranjeros. Aparte de 1 Corintios 14, el don de lenguas confiere la capacidad otorgada por el Espíritu Santo para hablar otros idiomas.

Cuando aparece un texto como 1 Corintios 14, cuya interpretación ofrece dificultades, necesitamos valernos del principio bíblico de interpretación. Por esto, deberíamos interpretar este texto sobre la base de los pasajes que traten el mismo asunto y cuyo contenido y propósito sean claros (Hechos 2; Mar. 16:17). Al considerar el texto debemos estar atentos para descubrir si es que se está considerando o no el mismo tópico.

Contexto inmediato. A partir del texto de 1 Corintios,) qué se puede aprender acerca del don de lenguas? Lo desconcertante en este tema es el aspecto ininteligible del don, “nadie le entiende” (vers. 2). Esta es la diferencia fundamental de la manifestación del don que aparece en Hechos 2, situación que ha conducidos a algunos a deducir que el don de lenguas tiene más de una manera de manifestarse.

Otros tratan de armonizar ambas posiciones argumentando que el don en Corinto era ininteligible, ya que allí se hablaban idiomas que eran desconocidos para algunos presentes, razón por la cual se necesitaba de un traductor (véase vers. 13). Segundo, Pablo establece que el don no debe llevar a una persona a perder el control sobre sí mismo. En la iglesia, sólo o 2 o 3 deberían hablar en lenguas. En el caso que no hubiera traductor, aquellos que estaban siendo utilizados por el Espíritu para que hablaran en otras lenguas, deberían quedarse en silencio (vers. 27, 28). La capacidad de controlar la expresión del don parece indicar que no se trataba de expresiones vertidas en estado de éxtasis durante las cuales la gente pierde el control sobre sí mismas.

Tercero. En relación con las ideas contrarias que prevalecen en el mundo religioso de hoy, Pablo no pretende estimular a cada feligrés a que aspire recibir este don. Al contrario, los desanima, por lo menos en el ámbito de la iglesia. Pablo piensa que el don de profecía es mucho más importante que el talento de los idiomas. Tampoco considera que la posesión de este don constituya una credencial de la conversión, o de la recepción del Espíritu Santo.

Mi comentario simplemente ilustró la dificultad de arribar a una respuesta definitiva a su pregunta. Existe base bíblica suficiente y fuerte para apoyar la interpretación de que el don de lenguas se refiere a la capacidad de hablar en otros idiomas. En efecto, la palabra griega glossa cuando se la utiliza en relación con un don o regalo, no significa “lengua” sino “idioma”. La expresión moderna de “hablar en lenguas”no debería usarse como una equivalencia del don descrito en el Nuevo Testamento.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Hay una gran obra que hacer. El mundo no se convertirá por el don de lenguas o por la operación de milagros sino por la predicación de Cristo crucificado. Hay que dejar que el Espíritu Santo actúe. Dios ha puesto instrumentos en nuestras manos y los debemos usar plenamente para hacer su voluntad. Como creyentes tenemos el privilegio de realizar una parte en la promulgación de la verdad para este tiempo. Hasta donde sea posible hemos de emplear los medios y los instrumentos que Dios nos ha dado para presentar la verdad en nuevas localidades. Deben edificarse iglesias para acomodar al pueblo de Dios, para que puedan alzarse como centros de luz que brillen en medio de las tinieblas del mundo…

Dios quiere que hagamos esta otra (Testimonios para los ministros, p. 424).

Mi alma está muy agobiada porque sé lo que nos espera. Los que no tengan una relación cotidiana y viviente con Dios se verán expuestos a todo engaño concebible. No se deben considerar en nuestra obra asuntos secundarios, a menos que las ideas sostenidas hayan sido cuidadosamente examinadas, y se tenga seguridad acerca de su fuente de origen. Los ángeles de Satanás son sabios para hacer el mal y son ellos los que originan aquello que algunos pretenderán que es luz adicional, que proclamarán como cosa nueva y maravillosa; aunque en algunos aspectos el mensaje sea verdadero, estará mezclado con invenciones humanas y enseñará como doctrinas mandamientos de hombres. Si alguna vez hubo un tiempo para velar y orar con verdadero fervor, es ahora. Puede haber cosas que puedan ser consideradas como ciertas y que aparenten ser buenas, pero necesitan ser cuidadosamente consideradas con mucha oración, pues son engañosas maquinaciones del enemigo para conducir a las almas por una senda que corre tan cerca de la senda de la verdad que apenas podrá ser distinguida de la que conduce a la santidad y al cielo. Pero el ojo de la fe puede discernir que lleva una dirección divergente del camino recto, aun cuando sea en forma casi imperceptible. Al principio puede pensarse que es positivamente recta, pero después de un tiempo se ve que se aparta mucho de la senda segura, que conduce a la santidad y al cielo. Hermanos míos, os amonesto que hagáis sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino (Testimonios para los ministros, p. 229).

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Lección 8 // Viernes 24 de febrero_________________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee El conflicto de los siglos, pp. 501-506, 579-587.

Algunos se preguntan: “¿Por qué no vemos hoy los mismos tipos de milagros que se veían en los tiempos bíblicos, tales como curaciones milagrosas?” En primer lugar, sí escuchamos historias de milagros. Y, ciertamente, algunas personas los han visto con sus propios ojos. En segundo lugar, cuando leemos la Biblia, nos da la impresión de que los milagros ocurrían de forma constante. Pero nos parece así solamente porque el Espíritu Santo inspiró a los autores bíblicos a escribir acerca de eventos que eran cruciales en el establecimiento de la iglesia primitiva, y estos eventos a menudo incluían milagros. Podríamos imaginarnos que, en la mayoría de los casos y la mayor parte del tiempo, las cosas en aquel entonces eran igual que ahora: las personas aprendían de la Palabra de Dios y, luego, respondían al Espíritu Santo. Por último, Elena de White escribió: “La forma en que Cristo obró consistió en predicar la Palabra y en aliviar los sufrimientos mediante obras milagrosas de curación. Pero se me ha dicho que hoy no podemos obrar en la misma forma, porque Satanás ejercerá su poder realizando milagros. Los siervos de Dios de hoy no podrían obrar mediante milagros, porque se realizarán obras espurias de curación que se harán pasar por divinas. Por esta razón, el Señor ha designado un método mediante el cual su pueblo debe llevar a cabo la obra del sanamiento físico, combinándolo con la enseñanza de la Palabra. Deben establecerse sanatorios y, con estas instituciones, deben relacionarse obreros capaces de llevar a cabo una obra médica misionera genuina. Así se rodeará con una influencia protectora a aquellos que acudan a los sanatorios en busca de tratamiento” (MS 2:62).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. ¿Cuál es la diferencia entre el fruto del Espíritu y los dones del Espíritu?
  2. ¿De qué manera la comprensión de que los dones son otorgados por un Dios amante y sabio puede ayudarnos a apreciar los diversos dones en nuestra iglesia?
  3. ¿Por qué las señales y las sanaciones milagrosas no son en sí mismas una guía segura para determinar su verdad? ¿Qué necesitamos junto con ellas?
  4. “Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno” (Rom. 12:3). ¿Qué amonestación crucial se nos da aquí? ¿Cuán “alto” debería ser el concepto que tenemos de nosotros mismos?

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Escrito por: Tony García.
Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
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Madrid, España 2015