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Lección 12 – UN MENSAJE QUE VALE LA PENA COMPARTIR – Para el 19 de septiembre de 2020


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Lección 12: Para el 19 de septiembre de 2020

UN MENSAJE QUE VALE LA PENA COMPARTIR

Sábado 12 de septiembre__________________________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 2 Pedro 1:12, 16–21; Apocalipsis 19:11–18; 14:14–20; Eclesiastés 12:13, 14; Apocalipsis 14:6–12.

PARA MEMORIZAR:

“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas” (Apoc. 14:6, 7).

La muerte expiatoria de Cristo fue universal; es decir, estaba destinada a todas las personas que hayan vivido, independientemente de cuándo o dónde. Es una noticia increíblemente buena que Jesús, en su vida, muerte y resurrección, haya triunfado sobre los principados y potestades del infierno. El evangelio tiene todo que ver con Jesús.

La Biblia se enfoca en las dos venidas de Jesús. Vino una vez para redimirnos y volverá para llevarse a casa lo que ha comprado a un costo extraordinario e infinito. El último libro de la Biblia, Apocalipsis, fue escrito especialmente con el fin de preparar al mundo para el regreso de Jesús. Es un mensaje urgente para esta generación. En la lección de esta semana, estudiaremos la relevancia de Apocalipsis para la sociedad contemporánea, del siglo XXI. Juntos descubriremos un nuevo llamado de Jesús a su iglesia del tiempo del fin para compartir este mensaje de los últimos días.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

El mensaje evangélico proclamado por los discípulos de Cristo fue el anunció de su primer advenimiento al mundo. Llevó a los hombres las buenas nuevas de la salvación por medio de la fe en él. Señalaban hacia su segundo advenimiento en gloria para redimir a su pueblo, y colocaba ante los hombres la esperanza, por medio de la fe y la obediencia, de compartir la herencia de los santos en luz. Este mensaje se da a los hombres hoy en día, y en esta época va unido con el anunció de que la segunda venida de Cristo es inminente…

Juan en el Apocalipsis predice la proclamación del mensaje evangélico precisamente antes de la segunda venida de Cristo. Él contempla a un «ángel volar por en medio del cielo, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a todos los que moran en la tierra, y a toda nación y tribu y lengua y pueblo, diciendo en alta voz: Temed a Dios, y dadle honra; porque la hora de su juicio es venida». Apocalipsis 14:6, 7.

En la profecía, esta amonestación referente al juicio, con los mensajes que con ella se relacionan, es seguida por la venida del Hijo del hombre en las nubes de los cielos. La proclamación del juicio es el anunció de que la segunda aparición del Salvador está por acaecer. Y a esta proclamación se denomina el evangelio eterno. Así se ve que la predicación de la segunda venida de Cristo, el anunció de su cercanía, es una parte esencial del mensaje evangélico (Palabras de vida del gran Maestro, pp. 179, 180).

La predicación del evangelio no ha sido encargada a los ángeles, sino a los hombres. En la dirección de esta obra se han empleado ángeles santos y ellos tienen a su cargo los grandes movimientos para la salvación de los hombres; pero la proclamación misma del evangelio es llevada a cabo por los siervos de Cristo en la tierra…

Jesús había dicho: «Andad entre tanto que tenéis luz, para que no os sorprendan las tinieblas». Juan 12:35. Los que se apartan de la luz que Dios les ha dado, o no la procuran cuando está a su alcance, son dejados en las tinieblas. Pero el Salvador dice también: «El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida». Juan 8:12 (VM). Cualquiera que con rectitud de corazón trate de hacer la voluntad de Dios siguiendo atentamente la luz que ya le ha sido dada, recibirá aun más luz; a esa alma le será enviada alguna estrella de celestial resplandor para guiarla a la plenitud de la verdad (El conflicto de los siglos, pp. 312, 313).

Al cristiano le es concedido el gozo de reunir rayos de luz eterna del trono de la gloria, y de reflejarlos no solamente en su propio sendero, sino sobre la senda de las personas con quienes se asocia. Al hablar palabras de esperanza y aliento, de alabanza agradecida y de bondad alegre, puede esforzarse por hacer mejores a quienes lo rodean, por elevarlos, por mostrarles el cielo y la gloria y por encima de todas las cosas terrenales, por guiarlos en la búsqueda de las realidades eternas, la herencia inmortal y las riquezas imperecederas (Exaltad a Jesús, p. 238).

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Domingo 13 de septiembre | Lección 12_________________________________________

EL MENSAJE DE LA VERDAD PRESENTE DE PEDRO

A lo largo de la historia de la salvación, Dios ha enviado regularmente un mensaje especial a través de la Palabra profética con la intención de preparar a las personas. Dios nunca es tomado por sorpresa (Isa. 46:9, 10). Él prepara a su pueblo para el futuro enviando profetas para revelar su mensaje antes de que caiga el juicio (Amós 3:7). En los días previos al Diluvio, Dios envió un mensaje al mundo a través de Noé. En Egipto, Dios levantó a José a fin de que se preparara para la hambruna durante los siete años de abundancia. Los profetas judíos advirtieron a los líderes israelitas de la inminente destrucción de Jerusalén por parte de los babilonios. El mensaje de arrepentimiento de Juan el Bautista preparó a una nación para la primera venida de Jesús.

Lee 2 Pedro 1:12. ¿Qué expresión usa Pedro para describir el mensaje de Dios a su generación?

2 Pedro 1:12

12 Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente.

Lee 2 Pedro 1:16 al 21. ¿Cuál era este mensaje de “verdad presente” que proclamaban Pedro y los discípulos?

2 Pedro 1:16-21

16 Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. 17 Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. 18 Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo. 19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

El mensaje de significado eterno para el primer siglo fue que Cristo había venido. El amor del Padre se reveló a través del sacrificio de Cristo en la Cruz. Aunque la “paga del pecado es muerte”, a través de Cristo la vida eterna ha sido asegurada para todos. Es decisión nuestra si por fe la recibiremos (Rom. 3:23; 6:23; Efe. 2:8). Este mensaje de salvación en Jesús nunca estará desactualizado. Es la Verdad Presente para cada generación.

El último libro de la Biblia, Apocalipsis, presenta a Jesús y su salvación eterna en el contexto de los últimos tiempos, a fin de preparar a un pueblo para su pronto regreso. Expone la falsedad de la tradición humana y la religiosidad egocéntrica. Desde el principio hasta el final, Apocalipsis revela a Jesús y su obra en favor de la humanidad.

Jesús es el verdadero testigo del carácter de su Padre. Él es “el soberano de los reyes de la tierra”. Él es el que “nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre” (véase Apoc. 1:1–6). El Apocalipsis se trata de Jesús y su mensaje del tiempo del fin con el propósito de preparar a su pueblo para su pronto regreso.

Cuando piensas en el libro de Apocalipsis, ¿qué te viene a la mente? Tus pensamientos ¿son más sobre las bestias figurativas y los símbolos proféticos que sobre Jesús? ¿Por qué crees que Jesús nos dio las profecías en Apocalipsis? ¿Cómo revelan sus planes amorosos para la humanidad?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

«Por esto, yo no dejaré de recordaros siempre estas cosas, aunque vosotros las sepáis, y estéis confirmados en la verdad presente». 2 Pedro 1: 12.

No importa cuán lejos podamos haber estado viajando en el camino de la vida eterna, necesitamos a menudo detallar las mercedes de nuestro Padre celestial hacia nosotros, y acumular esperanza y valor de las promesas de su Palabra… Pedro reconoció el valor de la constante vigilancia en la vida cristiana y se sintió impelido por el Espíritu Santo a instar a los creyentes sobre la importancia de ejercitar gran cuidado en la vida diaria…

Nos corresponde ser cuidadosos de asegurar nuestra vocación y nuestra elección, al tener en cuenta el plan de conocimiento contenido en la santa Palabra de Dios…

Hay un cielo que ganar y un infierno que evitar…

Pero aun bajo circunstancias adversas, podemos ser vigilantes en la oración y establecer un ejemplo de una piadosa conversación, que será un poderoso testimonio de justicia… No podemos permitirnos e hablar palabras que puedan desanimar a nuestros semejantes… Cristo ha dado su vida para que podamos vivir con él en gloria. A través de las edades en sus manos y en sus pies él llevará las marcas de los clavos crueles con los que fue traspasado a la cruz del Calvario (En los lugares celestiales, p. 301).

Satanás está apremiando por todos lados, y a menos que seamos vigilantes al respecto, y tengamos los ojos abiertos para ver sus lazos y trampas, y llevemos puesta toda la armadura de Dios, los dardos de fuego del maligno nos alcanzarán. Son muchas las preciosas verdades que contiene la Palabra de Dios, pero es «la verdad presente» lo que el rebaño necesita. He visto el peligro que existe de que los mensajeros se desvíen de los puntos importantes de la verdad presente para espaciarse en temas que no tienden a unir el rebaño ni santificar el alma. En esto, Satanás aprovechará toda ventaja posible para perjudicar la causa…

Si los mensajeros escogidos del Señor hubiesen de aguardar que todo obstáculo fuese quitado de su camino, muchos no irían en busca de las ovejas dispersas. Satanás presentará muchas objeciones para impedirles que cumplan su deber. Pero ellos han de salir por la fe, confiando en Aquel que los ha llamado a su obra, y él abrirá el camino delante de ellos, hasta donde sea para el bien de ellos y su propia gloria. Jesús, el gran Maestro y Modelo, no tenía dónde reclinar la cabeza. Su vida fue una existencia de trabajo, tristeza y sufrimiento; y luego se dio a sí mismo por nosotros. Los que, en lugar de Cristo, ruegan a las almas que se reconcilien con Dios, los que esperan reinar con Cristo en la gloria, deben contar con que participarán de sus sufrimientos aquí. «Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas». Salmo 126:5, 6 (Primeros escritos, pp. 63, 64).

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Lección 12 | Lunes 14 de septiembre______________________________________________

EL ENFOQUE EN EL TIEMPO DEL FIN DE APOCALIPSIS

Los evangelios se centran principalmente en la primera venida de Cristo. Cuentan la historia de su nacimiento, su vida y su ministerio, y su muerte y su resurrección. Aunque hablan de su segunda venida, ese no es su énfasis principal. Sin embargo, el enfoque principal del libro de Apocalipsis es el clímax del Conflicto, de siglos de antigüedad. Cada una de sus principales profecías termina en el glorioso regreso de nuestro Señor.

Lea Apocalipsis 1:7; 11:15; 14:14 al 20; y 19:11 al 18. ¿Qué conclusión similar ves en cada uno de estos pasajes?

Apocalipsis 1:7

He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.

Apocalipsis 11:15

15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos.

Apocalipsis 14:14-20

14 Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda. 15 Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura. 16 Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada. 17 Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda. 18 Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras. 19 Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. 20 Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios.

Apocalipsis 19:11-18

11 Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. 12 Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. 13 Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS. 14 Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. 15 De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. 16 Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. 17 Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios, 18 para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes.

Desde el primero hasta el último capítulo del libro de Apocalipsis, el clímax de cada profecía es la segunda venida de Jesús. El “Cordero que fue inmolado” (Apoc. 5:12) viene de nuevo como Rey de reyes y Señor de señores (19:16). Derrotará a todos los enemigos que oprimen y persiguen a su pueblo (17:14). Lo librará de esta pesadilla de pecado y lo llevará a casa, a la gloria. El gran conflicto entre el bien y el mal terminará. La Tierra será hecha nueva, y los redimidos vivirán con su Señor para siempre (1–4).

En Apocalipsis 22:7 (ver también vers. 12, 17 y 20), Jesús dice: “¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro”. Por lo tanto, el llamado final de Jesús a toda la humanidad es a que responda a su amor, acepte su gracia y siga su verdad, con el propósito de estar lista para su pronto regreso. El Apocalipsis concluye con la invitación de Jesús: “Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven” (22:17).

Nuestro Señor invita a todos los que buscan la vida eterna a ir a él. Luego invita a aquellos de nosotros que hemos aceptado el mensaje de salvación y estamos esperando ansiosamente su regreso para unirnos a él e invitar a otros a aceptar el mensaje de su amor. Nos envía a su misión de compartir su mensaje a fin de preparar un mundo para su pronto regreso. No hay nada más gratificante que participar con Jesús en su misión al mundo. No hay nada más satisfactorio que cooperar con Cristo en su plan de salvación de los últimos días.

¿Que Cristo viene pronto? Juan escribió esas palabras hace unos dos mil años. Sin embargo, dada nuestra comprensión del estado de los muertos, ¿por qué la segunda venida de Cristo, para cada uno de nosotros en nuestra propia experiencia personal, nunca está a más de un instante después de nuestra muerte? ¿Cómo nos ayuda este hecho a comprender cuán pronto, de hecho, Cristo viene?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Los discípulos de Cristo esperaban el advenimiento inmediato del reino de su gloria; pero al darles esta oración Jesús les enseñó que el reino no había de establecerse entonces. Habían de orar por su venida como un suceso todavía futuro. Pero esta petición era también una promesa para ellos. Aunque no verían el advenimiento del reino en su tiempo, el hecho de que Jesús les dijera que oraran por él es prueba de que vendrá seguramente cuando Dios quiera…

Pero el establecimiento completo del reino de su gloria no se producirá hasta la segunda venida de Cristo a este mundo. «El reino y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo» serán dados «al pueblo de los santos del Altísimo» Daniel 7:27. Heredarán el reino preparado para ellos «desde la fundación del mundo» Mateo 25:34. Cristo asumirá entonces su gran poder y reinará (El discurso maestro de Jesucristo, pp. 92, 93).

Debemos apreciar y cultivar la fe acerca de la cual testificaron los profetas y los apóstoles, la fe que echa mano de las promesas de Dios y aguarda la liberación que ha de venir en el tiempo y de la manera que él señaló. La segura palabra profética tendrá su cumplimiento final en el glorioso advenimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, como Rey de reyes y Señor de señores. El tiempo de espera puede parecer largo; el alma puede estar oprimida por circunstancias desalentadoras; pueden caer al lado del camino… Recordemos siempre el mensaje animador: «Aunque la visión tardará aún por tiempo, mas al fin hablará, y no mentirá: aunque se tardare, espéralo, que sin duda vendrá; no tardará… Mas el justo en su fe vivirá». Habacuc 2:3, 4 (Profetas y reyes, p. 286).

Una gran obra de reforma debía realizarse para preparar a un pueblo que pudiese subsistir en el día de Dios. El Señor vio que muchos de los que profesaban pertenecer a su pueblo no edificaban para la eternidad, y en su misericordia iba a enviar una amonestación para despertarlos de su estupor e inducirlos a prepararse para la venida de su Señor.

Esta amonestación nos es presentada en el capítulo catorce del Apocalipsis. En él encontramos un triple mensaje proclamado por seres celestiales y seguido inmediatamente por la venida del Hijo del hombre para segar «la mies de la tierra». La primera de estas amonestaciones anuncia la llegada del juicio. El profeta vio un ángel «volando en medio del cielo, teniendo un evangelio eterno que anunciar a los que habitan sobre la tierra, y a cada nación, y tribu, y lengua, y pueblo; y dice a gran voz: ¡Temed a Dios y dadle gloria; porque ha llegado la hora de su juicio; y adorad al que hizo el cielo y la tierra, y el mar y las fuentes de agua!» Apocalipsis 14:6, 7 (El conflicto de los siglos, pp. 311, 312).

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Martes 15 de septiembre | Lección 12_____________________________________________

EL MENSAJE PARA EL TIEMPO DEL FIN DE APOCALIPSIS

El epicentro de Apocalipsis es el capítulo 14. Este capítulo es de suma importancia para el pueblo de Dios que vive en los últimos días de la historia humana. Despliega el mensaje de Dios a la humanidad en el tiempo del fin. Este mensaje del tiempo del fin es crucial para el pueblo de Dios y para toda la humanidad.

Lee Apocalipsis 14:14 al 20. ¿Qué simbolismo se usa aquí para representar el regreso de nuestro Señor?

Apocalipsis 14:14-20

14 Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda. 15 Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura. 16 Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada. 17 Salió otro ángel del templo que está en el cielo, teniendo también una hoz aguda. 18 Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que tenía la hoz aguda, diciendo: Mete tu hoz aguda, y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras. 19 Y el ángel arrojó su hoz en la tierra, y vendimió la viña de la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. 20 Y fue pisado el lagar fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre hasta los frenos de los caballos, por mil seiscientos estadios.

El simbolismo de la cosecha se usa en toda la Biblia para describir el regreso de Cristo (Mat. 13:37–43; Mar. 4:29). En Apocalipsis 14, la cosecha de grano maduro representa la redención de los justos, y la cosecha de uvas maduras representa la destrucción de los impíos. Apocalipsis 14:6 al 12 contiene un mensaje urgente del tiempo del fin a fin de preparar a hombres y mujeres para la cosecha final de la Tierra.

Lee Apocalipsis 14:6 y 7. ¿Cuál es la esencia del mensaje que se encuentra en estos dos versículos? ¿Cómo nos ayudan a entender quiénes somos como adventistas del séptimo día?

Apocalipsis 14:6-7

Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.

El mensaje del primer ángel en Apocalipsis 14 atrae a la generación del siglo XXI que anhela un propósito para su vida. Presenta el evangelio de la gracia de Dios, que proporciona perdón para todos. Nos limpia de la culpa del pecado y nos da poder para ser vencedores. Este mensaje proporciona la base de toda autoestima en el hecho de que Cristo nos creó y nos redimió. Señala que un día toda injusticia llegará a su fin en el Juicio Final de Dios. Es una noticia increíblemente buena, porque revela que la injusticia no durará para siempre.

“En un sentido muy especial, los adventistas del séptimo día han sido colocados en el mundo como centinelas y transmisores de luz. A ellos ha sido confiada la tarea de dirigir la última amonestación a un mundo que perece. La Palabra de Dios proyecta sobre ellos una luz maravillosa. Una obra de la mayor importancia les ha sido confiada: proclamar los mensajes del primero, segundo y tercer ángeles. Ninguna otra obra puede ser comparada con esta y nada debe desviar nuestra atención de ella” (Ev 122, 123). Como iglesia, pero aún más importante, como individuos, ¿de qué manera podemos tomar en serio estas palabras?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

El pueblo de Dios debe recibir la amonestación y discernir las señales de los tiempos. Las señales de la venida de Cristo son demasiado claras para que se las ponga en duda; en vista de estas cosas, cada uno de los que profesan la verdad debe ser un predicador vivo. Dios invita a todos, tanto predicadores como laicos, a que se despierten. Todo el cielo está conmovido. Las escenas de la historia terrenal están llegando rápidamente al fin. Vivimos en medio de los peligros de los postreros días. Mayores peligros nos esperan, y sin embargo, no estamos despiertos. La falta de actividad y fervor en la obra de Dios es espantosa. Este estupor mortal proviene de Satanás. Él domina la mente de los observadores del sábado no consagrados y los induce a sentir celos unos de otros, a criticarse y censurarse. Es su obra especial dividir los corazones, para que la influencia, la fuerza y la labor de los siervos de Dios sean consumidas por el trabajo entre los observadores del sábado no consagrados, y les toque dedicar de continuo su tiempo precioso al arreglo de pequeñas divergencias, cuando debieran consagrarlo a proclamar la verdad a los incrédulos…

Ha llegado el momento en que los que eligen al Señor como heredad presente y futura, deben confiar solo en él. Todo aquel que haga profesión de piedad, debe haberla experimentado personalmente. El ángel registrador está anotando fielmente las palabras y los actos del pueblo de Dios. Los ángeles están observando el desarrollo del carácter, y pesando el valor moral. Los que profesan creer la verdad han de ser íntegros ellos mismos y ejercer toda su influencia para iluminar a otros y ganarlos para la verdad… No hay para nosotros ayuda sino en Dios; en este estado de confusión de la tierra podemos hallar serenidad, firmeza o seguridad tan solo en la fuerza de una fe viva; no podemos tener paz si no descansamos en Dios ni esperamos su salvación (Testimonios para la iglesia, t. 1, pp. 236-238).

No es necesario que ninguno de nosotros ceda a las tentaciones de Satanás, y así viole su conciencia y agravie al Espíritu Santo. Ha sido hecha en la Palabra de Dios toda provisión para que todos tengan la ayuda divina en sus esfuerzos para vencer. Si mantienen a Jesús delante de sí, llegarán a ser transformados a su imagen. Todos los que por la fe tienen a Cristo morando en sí están dotados de un poder que les dará éxito en sus trabajos. Se estarán haciendo constantemente más y más eficientes en su trabajo, y la bendición de Dios, manifestada en la prosperidad de la obra, testificará de que son verdaderamente colaboradores de Cristo. Pero por mucho que uno progrese en la vida espiritual, nunca llegará al punto en que no necesite escudriñar diligentemente las Escrituras; porque en ellas se hallan las evidencias de nuestra fe. Todos los puntos de doctrina, aun cuando hayan sido aceptados corno verdad, deben ser sometidos a la ley y al testimonio; si no pueden resistir esta prueba, «es porque no les ha amanecido». Isaías 8:20 (Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 542).

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Lección 12 | Miércoles 16 de septiembre________________________________________

ENTENDER MÁS PLENAMENTE EL MENSAJE DE DIOS

El mensaje del tiempo del fin de Apocalipsis presenta a Jesús en la plenitud de su gracia salvadora para toda la humanidad (Apoc. 14:6). Es un llamado sincero a “temer” o reverenciar a Dios en todo lo que hacemos: respetar sus mandamientos y obedecer su Ley a la luz del Juicio de Dios (14:7). “Temer a Dios” está relacionado con cómo pensamos. Es un llamado a vivir para agradar a Dios y colocarlo primero en todos nuestros pensamientos. Es una actitud de obediencia que nos lleva a vivir vidas piadosas (Prov. 3:7; Hech. 9:31; 1 Ped. 2:17). Este mensaje también nos invita a “dar gloria” a Dios. Dar gloria a Dios está ligado con lo que hacemos en cada aspecto de nuestra vida.

Lee Eclesiastés 12:13 y 14; y 1 Corintios 6:19 y 20. ¿Cómo nos ayudan estos versículos a comprender lo que significa tanto temer a Dios como glorificarlo?

Eclesiastés 12:13-14

13 El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. 14 Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala.

1 Corintios 6:19-20

19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? 20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.

En una era de irresponsabilidad moral, cuando millones de personas sienten que no son responsables ante nadie más que sí mismas, este mensaje de la hora del Juicio nos recuerda que somos responsables de nuestras acciones. Hay una correspondencia entre una actitud de reverencia a Dios, la obediencia a Dios y el Juicio. La obediencia es el fruto de una relación salvadora con Jesús. Solo su justicia es lo suficientemente buena como para pasar el Juicio, y en su justicia estamos seguros. A través de su justicia vivimos para glorificar su nombre en todo lo que hacemos.

Lee Apocalipsis 14:7; 4:11; Génesis 2:1 al 3; y Éxodo 20:8 al 11. ¿Cuál es la base de toda verdadera adoración a Dios y cómo refleja el sábado esta comprensión?

Apocalipsis 14:7

diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.

Apocalipsis 4:11

11 Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.

Génesis 2:1-3

1 Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

Éxodo 20:8-11

Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.

Satanás ha atacado el sábado porque sabe que es el corazón de la adoración. Exalta a Cristo como el Creador y hace un llamamiento a todos los hombres y las mujeres de todas partes para adorar “a aquel que hizo el cielo y la tierra” (Apoc. 14:7). Habla con relevancia en la era del Evolucionismo. Nos llama a adorar al Jesús que nos creó y que nos da un sentido de nuestro verdadero valor en él.

Piensa en lo importante que es el sábado como un recordatorio de Dios como nuestro Creador y, por lo tanto, único digno de nuestra adoración. Después de todo, ¿qué otra enseñanza puede ser tan importante que el hecho de que Dios ordena que separemos un séptimo de nuestra vida cada semana para ayudarnos a recordarlo como nuestro Creador?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

En esta carta a los corintios, Pablo se esforzó por mostrarles el poder de Cristo para guardarlos del mal. Sabía que si cumplieran con las condiciones expuestas serían revestidos de la fuerza del Poderoso. Como medio para ayudarles a librarse de la esclavitud del pecado y perfeccionar la santidad con el temor del Señor, Pablo les presentó con vehemencia los requerimientos de Aquel a quien habían dedicado sus vidas cuando se convirtieron. «Sois de Cristo» (V.M.), declaró. »No sois vuestros … Comprados sois por precio: glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios» (Hechos de los apóstoles, p. 247).

Nuestro cuerpo es propiedad de Cristo, comprada por él mismo, y no nos es lícito hacer de ese cuerpo lo que nos plazca. Cuantos entienden las leyes de la salud, implantadas en ellos por Dios, deben sentirse obligados a obedecerlas. La obediencia a las leyes de la higiene es una obligación personal. A nosotros mismos nos toca sufrir las consecuencias de la violación de esas leyes. Cada cual tendrá que responder ante Dios por sus hábitos y prácticas. Por tanto, la pregunta que nos incumbe no es: «¿Cuál es la costumbre del mundo?» sino «¿Cómo debo conservar la habitación que Dios me dio?» (El ministerio de curación, p. 239).

Dios quiere que alcancemos al ideal de perfección hecho posible para nosotros por el don de Cristo. Nos invita a que escojamos el lado de la justicia, a ponernos en relación con los agentes celestiales, a adoptar principios que restaurarán en nosotros la imagen divina. En su Palabra escrita y en el gran libro de la naturaleza ha revelado los principios de la vida. Es tarea nuestra conocer estos principios y por medio de la obediencia cooperar con Dios en restaurar la salud del cuerpo tanto como la del alma.

Los hombres necesitan aprender que no pueden poseer en su plenitud las bendiciones de la obediencia, sino cuando reciben la gracia de Cristo. Esta es la que capacita al hombre para obedecer las leyes de Dios y para libertarse de la esclavitud de los malos hábitos. Es el único poder que puede hacerle firme en el buen camino y permanecer en él (El ministerio de curación, pp. 77, 78).

Dios dio a los hombres el recordativo de su poder creador, a fin de que lo vieran en las obras de sus manos. El sábado nos invita a contemplar la gloria del Creador en sus obras creadas. Y a causa de que Jesús quería que lo hiciéramos, relacionó sus preciosas lecciones con la hermosura de las cosas naturales. En el santo día de descanso, más especialmente que en todos los demás días, debemos estudiar los mensajes que Dios nos ha escrito en la naturaleza… Cuando nos acercamos íntimamente al corazón de la naturaleza, Cristo hace que su presencia sea real para nosotros, y habla a nuestros corazones de su paz y amor (Palabras de vida del gran Maestro, pp. 14, 15).

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Jueves 17 de septiembre | Lección 12_____________________________________________

EL LLAMADO FINAL DE DIOS

Lee Apocalipsis 14:8; 17:3 al 6; y 18:1 al 4. ¿Qué aprendemos de estos versículos sobre la Babilonia espiritual?

Apocalipsis 14:8

Otro ángel le siguió, diciendo: Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.

Apocalipsis 17:3-6

Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro.

Apocalipsis 18:1-4

1 Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas;

En el libro de Apocalipsis, el término “Babilonia” representa un falso sistema de religión basado en obras humanas, tradiciones elaboradas por el hombre y falsas doctrinas. Exalta a los seres humanos y su justicia propia por sobre Jesús y su vida sin pecado. Coloca los mandamientos de los maestros religiosos humanos por encima de los mandamientos de Dios. Babilonia era el centro de la idolatría, la adoración al Sol y la falsa enseñanza de la inmortalidad del alma. Este falso sistema religioso ha integrado sutilmente muchas de las prácticas religiosas de la antigua Babilonia en su culto. El mensaje de Dios para los últimos días de nuestro planeta moribundo es el mensaje de Jesús y su justicia. Hace eco al llamado del Cielo: “Ha caído, ha caído la gran Babilonia […]. Salid de ella, pueblo mío” (Apoc. 18:2, 4). Dios ha levantado la Iglesia Adventista del Séptimo Día para exaltar el mensaje de Cristo en toda su plenitud. Exaltar a Jesús es exaltar todo lo que enseñó. Es proclamar a aquel que es “el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). Es exponer los errores de Babilonia en contraste con las verdades de Jesús.

Lee Apocalipsis 14:7 y 9 al 11. ¿Qué objetos de culto contrastantes se destacan en estos versículos?

Apocalipsis 14:7 y 9-11

diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas.

Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, 10 él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; 11 y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre.

Apocalipsis 14 describe dos actos diferentes de adoración: la adoración al Creador y la adoración a la bestia. Estos dos actos de adoración se centran en el día de adoración de Dios, el verdadero sábado, o un sábado sustituto o falso. El sábado representa el descanso, la seguridad y la certeza que tenemos en Cristo nuestro Creador, Redentor y Rey, que viene. El día falso de reposo representa un sustituto humano y falso basado en el razonamiento humano y los decretos creados por el hombre.

Lee Apocalipsis 14:12. ¿Qué enseña este texto, especialmente en el contexto de lo que vino antes? ¿Cómo se revelan la Ley y la gracia en este texto, y qué debería enseñarnos esto acerca de cómo la Ley y la gracia son dos aspectos inseparables del evangelio?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Nuevamente digo: El Señor no ha hablado mediante ningún mensajero que llame Babilonia a la iglesia que guarda los mandamientos de Dios. Es verdad que hay cizaña junto con el trigo, pero Cristo dijo que enviaría a sus ángeles a reunir primero la cizaña en atados para quemarla, y a poner el trigo en el granero. Sé que el Señor ama a su iglesia, la cual no ha de ser desorganizada ni dispersada en átomos independientes. No existe la menor lógica en esto ni hay la más mínima evidencia de que ocurrirá tal cosa. Quienes obedezcan este mensaje falso y procuren influir en otros para que también lo acepten, serán engañados y preparados para recibir engaños mayores, y los frutos de sus esfuerzos se reducirán a la nada.

Algunos miembros de la iglesia tienen orgullo, suficiencia propia e incredulidad arraigada, y manifiestan resistencia a abandonar sus ideas, aunque se amontonen las evidencias que indican que el mensaje a la iglesia de Laodicea se aplica a ellos. Pero eso no eliminará a la iglesia. Dejad [que los ángeles lleven] a cabo la obra de separación (Mensajes selectos, t. 2, p. 78).

En la obra final que se haga para la amonestación del mundo, se envían dos distintos llamados a las iglesias: el mensaje del segundo ángel, y la voz que se oyó en los cielos: «Salid de ella, pueblo mío… porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades». Apocalipsis 18:4-5.

Como Dios llamó a los hijos de Israel a salir de Egipto, para que pudieran guardar su sábado así llama a su pueblo a salir de Babilonia para que no adoren a la bestia ni a su imagen. El hombre de pecado, que pensó en cambiar los tiempos y la ley, se ha exaltado a sí mismo por encima de Dios, presentando al mundo este falso descanso; el mundo cristiano ha aceptado a este hijo del papado, y lo ha acunado y alimentado, desafiando así a Dios al quitar su monumento conmemorativo y estableciendo un [día de] descanso rival (Mensajes selectos, t. 3, p. 463).

El cuarto mandamiento, que Roma ha tratado de poner a un lado, es el único precepto del Decálogo que señala a Dios como Creador de los cielos y la tierra, y por lo tanto distingue al verdadero Dios de los dioses falsos. El sábado fue instituido para conmemorar la obra de la Creación, y dirigir las mentes de los hombres al Dios vivo y verdadero. Su poder creador se menciona a lo largo de las Escrituras como prueba de que el Dios de Israel es superior a las deidades paganas. Si siempre se hubiera guardado el sábado los pensamientos y los afectos del hombre se hubieran dirigido a su Hacedor como objeto de reverencia y adoración, y nunca habría existido ni un idólatra, ni un ateo ni un infiel.

Esta institución, que señala a Dios como el Creador, es una señal de su legítima autoridad sobre los seres que creó. El traslado del día de reposo del sábado al domingo es la señal o la marca de la autoridad de la Iglesia Romana. Los que, cuando comprenden los requerimientos del cuarto mandamiento deciden observar el falso día de reposo en lugar del verdadero, están de esa manera rindiendo homenaje al único poder que lo autoriza (La historia de la redención, pp. 401, 402).

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Lección 12 | Viernes 18 de septiembre___________________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:

“Dios ha llamado a su iglesia en este tiempo, como llamó al antiguo Israel, para que se destaque como luz en la Tierra. Por medio de la poderosa hacha de la verdad –los mensajes de los ángeles primero, segundo y tercero–, la ha separado de las iglesias y del mundo para colocarla en sagrada proximidad a sí mismo. La ha hecho depositaria de su Ley, y le ha confiado las grandes verdades de la profecía para este tiempo. Como los santos oráculos confiados al antiguo Israel, son un sagrado cometido que ha de ser comunicado al mundo.

“Los tres ángeles de Apocalipsis 14 representan a quienes aceptan la luz de los mensajes de Dios y salen, como agentes suyos, para pregonar las amonestaciones por toda la anchura y la longitud de la Tierra. Cristo declara a quienes lo siguen: ‘Sois la luz del mundo’ (Mat. 5:14). A toda alma que acepta a Jesús, la cruz del Calvario dice: ‘He aquí el valor de un alma. “Id por todo el mundo; predicad el evangelio a toda criatura” ’ (Mar. 16:15). No se ha de permitir que nada estorbe esta obra. Es una obra de suma importancia para este tiempo; y ha de ser tan abarcadora como la eternidad. El amor que Jesús manifestó por las almas de los hombres en el sacrificio que hizo por su redención impulsará a todos los que lo sigan.

“Cristo acepta con gozo los servicios de cualquier ser humano que se entrega a él. Asocia lo humano con lo divino, con el fin de comunicar al mundo los misterios del amor encarnado. Sea este amor el objeto de vuestras conversaciones, de vuestras oraciones y de vuestros cantos; llenen el mundo con el mensaje de su verdad y lleven ese mensaje hacia las regiones lejanas” (CI 86, 87).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. ¿Cómo identifican los mensajes de los tres ángeles de Apocalipsis 14 la esencia de la Iglesia Adventista del Séptimo Día?
  2. Piensa en el sábado y la importancia de lo que representa. Como vimos esta semana, el mensaje que contiene es tan importante que Dios ordena que separemos una séptima parte de nuestra vida para recordarlo como nuestro Creador y nuestro Redentor. Además, a diferencia de un monte sagrado o una ciudad santa, no tenemos que ir al sábado para poder adorar. Cada semana, a aproximadamente 1.700 kilómetros por hora (al menos, cerca del Ecuador), nos llega el sábado. ¿Cómo nos ayuda esta verdad a comprender la importancia de ese día y a qué apunta?
  3. ¿Cómo podemos explicar la idea de la caída de Babilonia o el concepto de la marca de la bestia de la manera más atractiva? Es decir, ¿cómo podemos presentar estas verdades de la manera menos ofensiva posible, recordando que, a pesar de nuestros mejores esfuerzos, algunas personas se ofenderán igual?

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