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LECCION 11 – PREPARACION PARA LA SIEGA – PARA EL 13 DE DICIEMBRE 2014

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Este es un estudio libre para toda persona que lo desee usar, compartir ó distribuir. Es una cortesía de SevenDay Radio y su servidor, Tony García. Cualquier pregunta ó comentario por favor escriba a tonygarcialopez@yahoo.com ó tglopez@sevendayradio.com Este documento es subido a la red los días Domingos a las 6:00 de la mañana hora de Madrid, España; la media noche del día Sábado de la costa este de los Estados Unidos.

Toda información dada en éste documento es tomada de la vastedad de libros que la Iglesia Adventista del 7mo Día tiene disponible gratuitamente para el público en general, en Ingles y Español.

A éste documento también se le agrega otras informaciones de otros libros, que también se encuentran disponible en el internet para el uso del  público en general.

Aquí no le estamos presentando una nueva luz, nuestro trabajo es sencillamente recopilar información, y presentarla en un lenguaje sencillo y entendible,  para que se le haga mas fácil al maestro de Escuela Sabática comprender y prepararse mejor para impartir la lección de Escuela Sabática.

 Deseamos compartir con ustedes los tópicos  de las lecciones de los próximos años.

 

4 trimestres por año

2015:  (1)”Proverbios” (2)”El Libro de Lucas” (3)”Misioneros” (4) “Jeremías”

2016:  (1)”La Gran Controversia” (2)”El libro de Mateo” (3)”El Papel de la Iglesia en la Comunidad” (4) “Job”

2017:  (1)”El Espíritu Santo y la Espiritualidad” (2)”1ra y 2da de Pedro” (3)”Unidad en Cristo” (4)”Asuntos de Justicia Social”

2018:   (1)”Mayordomía” (2) “Preparación para los Días Finales” (3)”El libro de los Hechos” (4)”El Libro de Apocalipsis”

2019: (1)”Esdras-Nehemías” (2)”El Libro de Daniel” (3)”Romanos” (4)”Como interpretar las escrituras”

Recordamos a los hermanos que ésta información está sujeta a cambios.

Lección 11: Para el 13 de diciembre de 2014

PREPARACIÓN PARA LA SIEGA

Sábado 6 de diciembre__________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Santiago 5:7-12; Romanos 13:11; 1 Corintios 3:13; Lucas 7:39-50; Colosenses 4:6.

PARA MEMORIZAR:
“Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca” (Sant. 5:8).

EN LA ANTIGÜEDAD (COMO OCURRE TODAVÍA HOY), muchas actividades precedían la visita de un dignatario. Se limpiaban las calles y las vitrinas de los negocios, se plantaban flores, y aumentaba la prevención de los delitos. Se hacía todo esfuerzo para que el lugar luciera perfecto para el visitante.

La palabra griega parousía, que se usa en el Nuevo Testamento para la “venida” de Cristo, así como en Santiago 5:7 y 8, es una expresión técnica para la llegada de un dignatario. Si esos preparativos precedían la visita de gobernantes terrenales, ¿no debemos velar a fin de que nuestros corazones estén listos para la venida del Señor?

Pero ¿cómo hacemos esa preparación cuando no sabemos “el día ni la hora” (Mat. 24:36)? ¿Qué significa ser “paciente” y “afirmar” nuestros corazones? ¿Cómo se relaciona esto con la idea de la “lluvia temprana y la tardía” (Sant. 5:7)? Aunque el contexto parece ser el fin del tiempo, el mensaje básico es relevante para los creyentes de cualquier época. En nuestra vida, afrontamos pruebas y sufrimiento que nos llaman a estar firmes en la fe, como los profetas de antaño.

No olvide de mantener la continuidad de las lecciones. La semana pasada estuvimos hablando de la opresión e injusticia de parte del rico para el pobre. He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los ejércitos; Habéis condenado y dado muerte al justo, y él no os hace resistencia.

En ésta semana el mensaje es para el pobre y su posición en cuanto a la opresión e injusticias que recibe; los textos de ésta semana comienzan diciendo: Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor.

Esta semana estaremos estudiando el capítulo 5 de Santiago; de los versículos 7 al 12.

En los versículos 7 y 8; nos está hablando de la naturaleza de la paciencia del cristianos.

En los versículos 9 , 10 y 11 nos está hablando  de la práctica de la paciencia del cristiano.

El versículo 12 nos está hablando acerca de los juramentos.

Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.

Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta. 10 Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor.11 He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.

12 Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación.

“Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante”. “Y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía”. En el Oriente la lluvia temprana cae en el tiempo de la siembra. Es necesaria para que la semilla germine. Gracias a la influencia de estas precipitaciones fertilizantes, aparecen los tiernos brotes. La lluvia tardía, que cae hacia el fin de la temporada, madura el grano y lo prepara para la siega. El Señor emplea estos fenómenos naturales para ilustrar la obra del Espíritu Santo. Así como el rocío y la lluvia caen al principio para que la semilla germine, y luego para que la cosecha madure, se da el Espíritu Santo para que lleve a cabo a través de sus etapas el proceso del crecimiento espiritual. La maduración del grano representa la terminación de la obra de la gracia de Dios en el alma. Mediante el poder del Espíritu Santo se ha de perfeccionar en el carácter la imagen moral de Dios. Debemos ser totalmente transformados a la semejanza de Cristo.{TM 506.1}
La lluvia tardía que madura la cosecha de la tierra representa la gracia espiritual que prepara a la iglesia para la venida del Hijo del hombre. Pero a menos que haya caído la lluvia temprana, no habrá vida; la hoja verde no aparecerá. A menos que las primeras precipitaciones hayan hecho su obra, la lluvia tardía no podrá perfeccionar ninguna semilla.{TM 506.2}
Ha de haber “primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga”. Debe haber un desarrollo constante de la virtud cristiana, un progreso permanente en la experiencia cristiana. Debiéramos procurar esto ardientemente, para que adornemos la doctrina de Cristo, nuestro Salvador. {TM 506.3}

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Lección 11 // Domingo 7 de diciembre________________________

EN ESPERA DE LA LLUVIA

Los agricultores dependen directamente de las condiciones climáticas para su sustento. Si el clima es demasiado seco o muy húmedo, muy frío o muy caluroso, su producción se verá afectada adversamente. En países más secos, como Israel, el margen de seguridad es aún menor, y una lluvia abundante, en el momento adecuado, es muchísimo más importante. Si el cultivo pertenece a una pequeña huerta familiar o a una gran propiedad, la cosecha y su valor posterior dependen directamente de la lluvia.

La lluvia temprana, que generalmente cae en octubre y noviembre, humedece el suelo, y lo prepara para la siembra y la germinación. La lluvia tardía, en marzo o abril, madura la cosecha para la siega.

Lee Santiago 5:7. (Compara con Deut. 11:14; Jer. 5:24; 14:22; Joel 2:23.) ¿Qué se dice en el Antiguo Testamento acerca de la lluvia? ¿Por qué Santiago usó esta imagen en relación con la venida del Señor? (Ver también Ose. 6:1-3; Joel 2:28, 29.)

Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. Santiago 5

14 yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite. Deuteronomio 11

24 Y no dijeron en su corazón: Temamos ahora a Jehová Dios nuestro, que da lluvia temprana y tardía en su tiempo, y nos guarda los tiempos establecidos de la siega. Jeremías 5

22 ¿Hay entre los ídolos de las naciones quien haga llover? ¿y darán los cielos lluvias? ¿No eres tú, Jehová, nuestro Dios? En ti, pues, esperamos, pues tú hiciste todas estas cosas. Jeremías 14

23 Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. Joel 2

1 Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él. Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra. Oseas 6

28 Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 29 Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. Joel 2

“Bajo la figura de la lluvia temprana y la tardía que cae en los países orientales al tiempo de la siembra y la cosecha, los profetas hebreos predijeron el derramamiento de la gracia espiritual en una medida extraordinaria sobre la iglesia de Dios. El derramamiento del Espíritu en los días de los apóstoles fue el comienzo de la lluvia temprana, y gloriosos fueron los resultados […]. Pero, cerca del fin de la siega de la Tierra, se promete una concesión especial de gracia espiritual, a fin de preparar a la iglesia para la venida […]. Este derramamiento del Espíritu se compara con la caída de la lluvia tardía; y en procura de este poder adicional, los cristianos han de elevar sus peticiones al Señor de la mies ‘en la estación tardía’ ” (DNC 239).

Jesús se refiere a la “siega” como el “fin del siglo [mundo]” (Mat. 13:39). Marcos 4:26 al 29 presenta un cuadro similar al de Santiago 5:7. El agricultor espera que el grano crezca; “y cuando el fruto está maduro […] se mete la hoz, porque la siega ha llegado” (vers. 28, 29). Solo en el tiempo de la siega es posible distinguir el trigo de la cizaña (Mat. 13:28-30; comparar con Mal. 3:17, 18).

Siendo que solo se puede distinguir el trigo de la cizaña en el tiempo de la cosecha, ¿cómo debemos vivir nuestra fe ahora, antes de la siega?

En el antiguo Israel había dos tipos de lluvias naturales que afectaban la región. La primera lluvia, llamada lluvia temprana; era la lluvia esencial para la siembra de los granos. La segunda lluvia, conocida como lluvia tardía, era esencial para la cosecha de los granos.

Este proceso natural en la tierra de Israel, llamada “lluvia temprana y lluvia tardía”, también tiene una aplicación espiritual para el cristianismo. Nosotros como cristianos también tenemos una lluvia temprana y una lluvia tardía, pero es  “ESPIRITUAL”.

La “lluvia temprana” ya ocurrió, y fue con la venida del Espíritu Santo en el día del pentecostes y siguió a través del ministerio de los apóstoles y de los primeros cristianos, éste proceso casi duro todo el primer siglo, después de nuestro Señor Jesucristo.

Ahora los cristianos de éste tiempo, estamos esperando la lluvia tardía, que consiste en el derramamiento especial de la gracia divina que prepara al mundo para la cosecha final, que es prácticamente el fin del mundo y la venida de Cristo.

Mientras éste suceso llega, “LA PACIENCIA” es un ingrediente indispensable para cruzar ésta etapa de espera.

Muchos creemos que la paciencia es una característica “pasiva” de una persona. Muchas veces creemos que al pedirle a Dios paciencia, el nos concede la paciencia  para hacernos inmunes a los problemas de ésta vida; en pocas palabras creemos que con la paciencia en nuestras vidas, los problemas ya no nos van a afectar.

Si deseamos la paciencia, tenemos que entender que realmente es la paciencia.

1-La paciencia tiene un objetivo específico en nuestra santificación: La palabra griega que usa Santiago en éste texto para paciencia, es la palabra MAKROTHYMEO. Esta palabra MAKROTHYMEO significa tener paciencia, pero mas que eso, es esperar con paciencia.

Santiago nos presenta el caso del labrador, quien también está esperando. Su paciencia se demuestra en la siembra, su paciencia continua con las primeras lluvias que harán la planta nacer y crecer, su paciencia continua con las últimas lluvias que prepararán el fruto para la cosecha, y su paciencia continua hasta la cosecha del producto. En pocas palabras la paciencia del labrador tiene que continuar hasta recibir el fruto, si no tiene paciencia para llegar hasta el final, entonces trabajo por gusto.

En nuestra vida espiritual la paciencia no es cuestión de un momento, es cuestión  de toda la vida. Nuestra paciencia tiene que llegar hasta la cosecha final  que es la segunda venida de Cristo. ¿Porqué la segunda venida de Cristo? Por qué allí sucede el milagro y evento más esperado por millones y millones de hijos de Dios que han pasado al descanso; y es la resurrección.

Si no tenemos la paciencia para llegar hasta el final, entonces también hemos trabajado por gusto. El objetivo final de la paciencia es que consigamos la vida eterna.

2- La paciencia tiene como objetivo específico la segunda venida de Cristo: Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. La segunda venida de Cristo es el evento que motiva al cristiano a preservar en los momentos duros y problemas que enfrentamos en la vida. Ese anhelo de una patria mejor, es la idea latente del moribundo a la orilla de la tumba. Con himnos de esperanza despedimos a los seres amados que pasan al descanso, con la esperanza de volverlos a ver en la venida de Cristo. El verdadero fruto de la paciencia será presenciar el mas grande de todos los milagros: La Resurrección.

3- La paciencia no sólo es el acto de esperar, sino el acto tener un comportamiento correcto en la espera: Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones;

Este texto está escrito en imperativo, no se no está sugiriendo algo, se nos está dando una orden. En el proceso de la espera de la segunda venida de Cristo, no tiene que haber un comportamiento débil ó derrotado; se nos dice que afirmemos nuestros corazones, en pocas palabras mientras esperamos al Señor, nuestro comportamiento tiene que ser valiente, fuerte y muy activo.

Muchos creen que la paciencia la necesitamos para lidiar con los problemas, las pruebas, dificultades, tristezas, dolores y decepciones que ésta vida nos da, y esto es verdad, pero es incompleto.  ¿Porqué? Al tomar uno de los frutos mas grandes y sublimes que nos puede dar el cielo a través del Espíritu Santo, y solamente usarlos para los problemas de la tierra, es como si usted se ganara la lotería de 400 millones de dólares y decidiera invertir parte de ese dinero poniendo una venta de periódicos en la calle. Tenemos que tomar la paciencia, tesoro incalculable que nos da Dios, e invertirlo en el mas ambicioso negocio que pudiéramos hacer en nuestras vidas; invertirlo en la ciudadanía celestial.

La verdadera paciencia tiene como propósito sostenernos aquí en la tierra hasta alcanzar a ver la segunda venida de Cristo, ya sea que estemos vivos ó ya sea que estemos muertos; la segunda venida de Cristo marca el momento de la historia universal donde los sufridos, los afligidos, los perseguidos, los humillados, los asesinados por la causa de Jesús y el evangelio, recibiremos el premio de la vida eterna por la bendita gracia de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

 Siempre hemos de tener presente el solemne pensamiento del pronto regreso del Señor, y en vista de ello reconocer la obra individual que debe hacerse. Mediante la ayuda del Espíritu Santo hemos de resistir las inclinaciones naturales y las tendencias al mal, y desarraigar de la vida todo elemento que no se asemeje a Cristo. Así prepararemos nuestros corazones para la recepción de la bendición de Dios, la que nos impartirá gracia y nos pondrá en armonía con la fe de Jesús. Para esa obra de preparación se le han concedido a este pueblo grandes ventajas en la luz que se le ha otorgado, en los mensajes de advertencia e instrucción, enviados por medio de la operación del Espíritu de Dios.{DNC 188.3}

En ningún momento podemos prescindir de la asistencia de aquello que nos capacita para comenzar. Para nosotros las bendiciones recibidas bajo la lluvia temprana son necesarias hasta el fin. Sin embargo, ellas solas no serán suficientes. Por otra parte, mientras apreciamos la bendición de esta lluvia, no debemos perder de vista el hecho de que sin la lluvia tardía para que llene las espigas y madure el grano, la cosecha no estará lista para la hoz y el trabajo del sembrador habrá sido en vano. La gracia divina es necesaria al comienzo, a cada paso de nuestro avance, y sólo ella puede completar la obra.{RP 308.2}
No hay lugar para el descanso en una actitud descuidada. No debemos olvidar nunca las advertencias de Cristo: “Velad y orad”, “Velad, pues, en todo tiempo orando”. Lucas 21:36. Una conexión permanente con el agente divino es esencial para nuestro progreso. Podemos haber tenido una medida del Espíritu de Dios, pero por la oración y la fe debemos buscar continuamente más del Espíritu. Si cesan nuestros esfuerzos, no lograremos nada. Si no avanzamos, y si no nos ponemos en una actitud de recibir tanto la lluvia temprana como la tardía, perderemos la salvación, y la responsabilidad será nuestra.{RP 308.3}
“Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía”. Zacarías 10:1. No descansen satisfechos de que en el transcurso común de las estaciones la lluvia caerá. Pídanla. El crecimiento y la maduración de la semilla no descansa sobre el agricultor. Sólo Dios puede hacer madurar la cosecha. Pero se requiere la cooperación del hombre. La obra de Dios demanda de nosotros la acción de la mente y el ejercicio de nuestra fe. Debemos buscar sus favores de todo corazón para que las lluvias de gracia caigan sobre nosotros.{RP 308.4}

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Lunes 8 de diciembre // Lección 11__________________________

¿CUÁN CERCA ES “CERCA”?

Santiago 5:8 afirma que la venida de Cristo está “cerca” (BJ); pero, después de casi dos mil años, ¿cómo entendemos esta promesa?

Jesús describió la venida del Reino (Mat. 4:17; 10:7; 24:33) por medio de parábolas, para enseñar las “cosas celestiales” no familiares de tal forma que fueran comprensibles. Estas parábolas revelan que el Reino tiene dos aspectos: una realidad espiritual presente y una realidad gloriosa todavía por venir. Todos los apóstoles fijaron sus esperanzas en la inminente venida de Jesús (Rom. 13:11; Heb. 10:25; Sant. 5:9), pero nunca identificaron cuándo sería. Como nosotros, ellos querían saber cuándo sería, pero Jesús explicó que no era bueno que ellos conocieran esta información (Hech. 1:6, 7). Después de todo, ¿crees que habrían compartido el evangelio con el mundo si hubieran sabido que la obra no se terminaría por más de dos mil años?

¿Qué dice Santiago cuando indica “afirmad vuestros corazones” (Sant. 5:8), y por qué llama “precioso” (tímios, vers. 7) al fruto esperado? (Ver 1 Tes. 3:13; 2 Tes. 3:3; 1 Ped. 1:19; 1 Cor. 3:12.)

13 para que sean afirmados vuestros corazones, irreprensibles en santidad delante de Dios nuestro Padre, en la venida de nuestro Señor Jesucristo con todos sus santos. 1 Tesalonicenses 3

Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal. 2 Tesalonicenses 3

19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, 1 Pedro 1

12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca, 1 Corintios 3

La palabra afirmad (sterízo) significa “fijar firmemente”, o “fortalecer”. Nuestro corazón ha de estar tan dedicado al Señor que no pueda ser removido a pesar de las presiones que lo ataquen. Estar confirmados en la verdad (2 Ped. 1:12), venciendo la tentación y soportando sufrimiento por nuestra fe (Hech. 14:22) contribuyen a esta tarea.

El crecimiento espiritual no es un proceso fácil, pero produce “precioso fruto”. Los creyentes, redimidos por “la sangre preciosa [tímios] de Cristo” (1 Ped. 1:19), son de valor infinito para el “Agricultor” celestial. La palabra tímios también se usa para describir las “piedras preciosas” que simbolizan a los creyentes que son “edificados” sobre Cristo, el “fundamento” de la iglesia (1 Cor. 3:11, 12). Pablo compara a los creyentes inestables con madera, heno o paja, que no durarán y que serán consumidos por el fuego cuando Cristo venga (1 Cor. 3:12-15). Por eso, es importante preguntarnos si nuestras energías están dirigidas hacia lo que es de más valor, hacia quien es más precioso para nosotros.

Lee 1 Corintios 3:13. Considera tu vida. ¿Cómo es tu obra?

13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará. 1 Corintios 3

 

Una de las cosas que necesitamos entender en el estudio de éste día, es que Dios no tiene el mismo reloj que nosotros los humanos usamos.

Vamos a ser el cálculo del reloj de Dios al reloj nuestro.

Dios                                        Humanos

1 día                                        1000 años

12 horas                                  500 años

6 horas                                    250 años

3 horas                                    125 años

1 hora y media                        62 años y 6 meses

45 minutos                              31 años y 3 meses

22 minutos y medio              15 años y 7 meses y medio

11 minutos y 15 segundos      7 años, 8 meses, 22 días

5  minutos y 37 segundos       3 años, 10 meses, 11 días 

2 minutos y 45 segundos        1 año, 11 meses, medio día 

1 minuto con 22 segundos      11 meses y medio y 6 horas

41 segundos                                5 meses y medio y 3 horas

20 segundos                                2 meses, 7 días y hora y media

10 segundos                                1 mes, 3 días,  18 horas

5 segundos                                   17 días y 9 horas

2 segundos                                  8 días y 16 horas

1 segundo                                    104 horas (4 dias y 8 horas)

Mas, oh amados, no ignoréis esta una cosa: que un día delante del Señor es como mil años y mil años como un día. 2 Pedro 3: 8

Esto es un cálculo vago, no hay nade de científico en esta operación pero nos ayuda a entender mas ó menos la diferencia del reloj divino y el reloj humano.

Teniendo una mejor idea del reloj de Dios y el reloj del humano, prepara el camino para entender otros temas bíblicos.

1-Podemos comprender por que personas pasan al descanso en su temprana edad; Dios en su infinita omnisapiensia permite que la persona deje de vivir unos cuantos minutos de su reloj, con tal que viva la vida eterna. Posiblemente ésta personas si Dios le permitiera vivir unos minutos mas, perdería la vida eterna. 

2-Podemos comprender que cuando pedimos al Señor un milagro ó cualquier otra petición, muchas veces el Señor hará que esperemos unos cuantos segundos de su reloj para darnos su respuesta a nuestro pedido. Cuando no entendemos el reloj del Señor, muchos perdemos la paciencia y salimos enojándonos con Dios creyendo que a él no le importa nuestra vida ó  nuestros problemas.

3-Podemos entender que Dios sentenció a Adan y Eva a morir el mismo día que desobedecieran; y así fue de acuerdo a su reloj. Adan murió ese mismo día del reloj divino, su vida llegó cerca de finalizar el día; 930 años.

4-Podemos entender la segunda venida de Cristo. Cristo en el reloj divino, tiene a penas dos días de haber partido. Debido a que nosotros nos regimos con un reloj extremadamente rápido, nuestra preocupación no sería tanto la hora de la venida de Cristo; nuestra preocupación tendría que ser estar preparados para la segunda venida de Cristo no importando cual sea la hora; hay que recordar que esto también se cumple cuando pasamos a la muerte.

Con esto no queremos dar a entender que falta mucho tiempo para la venida de Cristo, nosotros no sabemos y no podemos poner fecha, de una cosa tenemos que estar seguros, es que todas las señales que preceden la segunda venida de Cristo ya se han cumplido, y que Cristo y su segunda venida a éste mundo es inminente. La preocupación mas grande tendría que ser, el estar preparado para enfrentar la muerte, este acontecimiento nos puede pasar de un momento a otro.

¿Será que Cristo volverá en nuestra generación? Posiblemente si, posiblemente no. Pensemos que Cristo si vendrá en nuestra generación, la pregunta sería: ¿Seré uno de los elegidos para cruzar uno de los tragos mas amargo de la historia espiritual de éste mundo? posiblemente si, es mas probable que no.

Si no somos uno de ese grupo especial que logra contemplar la segunda venida de Cristo, ¿Entonces nos toca experimentar la muerte? La respuesta es si. Nosotros los humanos estamos amenazados por la muerte desde que nacemos y en cada segundo de nuestras vidas. En éste momento podemos estar bien, y en los siguientes minutos podemos estar muertos por cualquier causa.

Si, definitivamente tenemos que prepararnos para la segunda venida de Cristo, necesitamos ser parte de ese glorioso evento que marca el principio de la vida eterna para los santos; pero mas primordial que eso, tenemos que prepararnos para la muerte.

La muerte nos rodea y nos asecha constantemente, es un evento que nos puede suceder a cualquiera de nosotros, en cualquier momento y en cualquier lugar. Si estamos preparados para pasar al descanso depositando nuestra fe y esperanza en Dios, entonces solo es asunto de tiempo en esperar la segunda venida de Cristo; “Hoy es el día de salvación” mañana quizás pudiera ser tarde.

A nosotros que estamos a punto de ver su cumplimiento, ¡de cuánto significado, de cuán vivo interés, son estos delineamiento de las cosas por venir, acontecimientos por los cuales, desde que nuestros primeros padres dieron la espalda al Edén, los hijos de Dios han estado velando y aguardando, anhelando y orando!{PR 540.4}
Compañeros de peregrinación, estamos todavía entre las sombras y la agitación de las actividades terrenales; pero pronto aparecerá nuestro Salvador para traer liberación y descanso. Contemplemos por la fe el bienaventurado más allá, tal como lo describió la mano de Dios. El que murió por los pecados del mundo está abriendo de par en par las puertas del Paraíso a todos los que creen en él. Pronto habrá terminado la batalla y se habrá ganado la victoria. Pronto veremos a Aquel en quien se cifran nuestras esperanzas de vida eterna. En su presencia las pruebas y los sufrimientos de esta vida resultarán insignificantes. De lo que existió antes “no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento.” “No perdáis pues vuestra confianza, que tiene grande remuneración de galardón: porque la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aun un poquito, y el que ha de venir vendrá, y no tardará.” “Israel es salvo … con salud eterna; no os avergonzaréis, ni os afrentaréis, por todos los siglos.” Isaías 65:17; Hebreos 10:35-37; Isaías 45:17. {PR 540.5}
Alcemos los ojos y dejemos que nuestra fe aumente de continuo. Dejemos que esta fe nos guíe a lo largo de la senda estrecha que ha de llevarnos por las puertas de la ciudad al gran más allá, al amplio e ilimitado futuro de gloria que espera a los redimidos.
Pero el día y la hora de su venida, Cristo no los ha revelado. Explicó claramente a sus discípulos que él mismo no podía dar a conocer el día o la hora de su segunda aparición. Si hubiese tenido libertad para revelarlo, ¿por qué habría necesitado exhortarlos a mantener una actitud de constante expectativa? Hay quienes aseveran conocer el día y la hora de la aparición de nuestro Señor. Son muy fervientes en trazar el mapa del futuro. Pero el Señor los ha amonestado a que se aparten de este terreno. El tiempo exacto de la segunda venida del Hijo del hombre es un misterio de Dios.{DTG 586.2}
Cristo continuó señalando la condición del mundo en ocasión de su venida: “Como los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día que Noé entró en el arca, y no conocieron hasta que vino el diluvio y llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre.” Cristo no presenta aquí un milenario temporal, mil años en los cuales todos se han de preparar para la eternidad. Nos dice que como fué en los días de Noé, así será cuando vuelva el Hijo del hombre. {DTG 586.3}
Por cuanto no sabemos la hora exacta de su venida, se nos ordena que velemos. “Bienaventurados aquellos siervos, a los cuales cuando el Señor viniere, hallare velando.”11 Los que velan esperando la venida de su Señor no aguardan en ociosa expectativa. La espera de la venida de Cristo debe inducir a los hombres a temer al Señor y sus juicios sobre los transgresores. Les ha de hacer sentir cuán grande pecado es rechazar sus ofrecimientos de misericordia. Los que aguardan al Señor purifican sus almas obedeciendo la verdad. Con la vigilancia combinan el trabajo ferviente. Por cuanto saben que el Señor está a las puertas, su celo se vivifica para cooperar con los seres divinos y trabajar para la salvación de las almas. Estos son los siervos fieles y prudentes que dan a la familia del Señor “a tiempo … su ración.”11 Declaran la verdad que tiene aplicación especial a su tiempo. Como Enoc, Noé, Abrahán y Moisés declararon cada uno la verdad para su tiempo, así también los siervos de Cristo dan ahora la amonestación especial para su generación.{DTG 588.2}

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Lección 11 // Martes 9 de diciembre____________________________

QUEJARSE, REFUNFUÑAR Y CRECER

¿Cuándo será la Segunda Venida? ¿Por qué estamos aquí todavía? No es sorpresa que ahora, en el siglo XXI, tengamos burladores e incrédulos. En la historia de la iglesia, esto no es nada nuevo. Las amenazas más peligrosas en la historia de Israel no vinieron de sus enemigos sino de dentro de sus propias filas y desde dentro de sus propios corazones. Del mismo modo, al acercarse la venida del Señor, “tenemos mucho más que temer de enemigos internos que de externos. […] La incredulidad fomentada, las dudas expresadas, las tinieblas abrigadas, animan la presencia de los malos ángeles y despejan el camino para los planes de Satanás” (EUD, 160).

Por esto, Santiago 5:9 nos advierte: “Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta”. ¿Qué quejas y rezongos tuviste contra otros, o aun contra la iglesia (y tal vez con buena razón)? La pregunta es: ¿Cómo los manejaste? ¿Con mansedumbre, humildad y perdón, como fuiste perdonado por Dios (ver Luc. 7:39-50), o según las normas del mundo? ¡Sé honesto contigo mismo!

39 Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora. 40 Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro. 41 Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; 42 y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? 43 Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado. 44 Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. 45 No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. 46 No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. 47 Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama. 48 Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. 49 Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? 50 Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz. Lucas 7

Por lo que leímos antes en esta epístola, parece que había desafíos serios entre los creyentes, incluyendo favoritismo (Sant. 2:1, 9), malos pensamientos (2:4), hablar mal los unos a los otros (3:10; 4:11), envidia (3:14), pleitos (4:1) y mundanalidad (4:4, 13, 14). En forma consistente, Santiago nos dirige a soluciones profundas de estos problemas: fe (Sant. 1:3, 6), “la palabra implantada” (1:21), mirar la “ley de libertad” (1:25; 2:12), perseverancia y sabiduría celestial (3:13, 17), gracia (4:6), y manos y corazones puros (4:8). Él también insiste en que haya expresiones externas de la operación interna de Dios (Sant. 2:14-26), incluyendo visitar a los afligidos y olvidados (Sant. 1:27), mostrar misericordia (Sant. 2:13) y sembrar paz en vez de discordia (Sant. 3:18).

En última instancia, somos responsables ante Dios; aquel a quien hemos de rendir cuentas es el Señor y también el Juez, y dará a cada uno conforme a sus obras.

Mientras esperamos el retorno del Señor, ¿qué maneras positivas puedes emplear para animar y elevar a otros? ¿Por qué es importante que lo hagas?

Ahora el apóstol da un giro inesperado, está hablando de la paciencia y de repente comienza a hablar de la murmuración, como si no coincidiera un tema con el otro. Pero los dos temas coinciden y se conectan perfectamente. Santiago está llevando el lector; de la paciencia en teoría a la paciencia en la práctica. Es como que se estuviera preguntando” ¿Cómo se vería la paciencia del cristiano en la práctica? La respuesta es específica: “No murmureis unos contra otros”

La palabra griega que se usa para murmuración es STENAZO. La traducción a nuestro idioma es murmuración ó queja. Este tipo de murmuración ó queja, es la que conlleva al cristiano a la crítica, a culpar al prójimo, al chisme y hasta juzgar a nuestros hermanos.

El antiguo Israel sufrió mucha exterminación por culpa de la murmuración. María la hermana de Moisés fue castigada con lepra, por murmurar contra Moisés. Miles de Israelitas por no decir millones, perecieron en el desierto gracias al pecado de la  murmuración.

La murmuración afecta a nuestra iglesia en éstos tiempos modernos. Cuando hay problemas en el hogar, en el trabajo ó en la iglesia, son pocos los que tenemos la virtud ó capacidad de guardar silencio y esperar pacientemente en el Señor. La mayoría de nosotros cuando los problemas, las pruebas ó las desgracias nos atacan, inmediatamente comenzamos a buscar un culpable de nuestra situación, y terminamos murmurando, criticando y culpando a nuestros esposos, a nuestros hijos, a la iglesia, al pastor, a los ancianos, a nuestros hermanos de la iglesia y muchas veces tristemente a Dios.

Cuando una tragedia natural que está fuera del control humano nos afecta (terremoto, huracán, deslave, erupción volcánica, maremoto) el hombre tilda estos actos y les llama “Actos de Dios”,  en ingles es conocido como “Acts of God”

Realmente esto no es un acto de Dios, éste es un “acto del pecado” ó “Consecuencia del pecado”. Dios nos dejó un mundo perfecto, libre de tragedias y desastres. Al pecar el hombre se echó encima las maldiciones que el pecado conlleva; Dios advirtió a Adán, que la única forma de permanecer en un estado perfecto y santo era a través de la obediencia estricta en El.

Es interesante ver que cuando la muerte ó la desgracia toca a nuestra puerta, el primero en ser cuestionado, criticado y culpado es Dios. Muchas veces se escuchan las siguientes frases: ¿Dónde estaba Dios cuando esto sucedió?, ¿Porqué Dios lo permitió?, ¿Será que Dios no existe?, ¿Si Dios es amor, porqué el no hace nada? Aparentemente llegamos a la conclusión que cada vez que el sufrimiento nos visitas es por que Dios está involucrado en esta tragedia, es como si Dios estuviera dirigiendo u orquestando estas calamidades en nuestras vidas.

De ésta murmuración pecaminosa nos está advirtiendo Santiago el dice:Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.”

Nuestras palabras son escuchadas por el juez perfecto, que tiene una ley perfecta y un juicio perfecto, y está delante de la puerta.

Hay una gran probabilidad que la iglesia de Dios actual, sea exterminada por el grave pecado de la murmuración, de la misma manera que fue exterminado el Israel Antiguo.

A todos los que estamos practicando la paciencia, se nos invita a cerrar la boca y no murmurar contra nuestros hermanos, ni mucho menos contra Dios.

La paciencia y la murmuración no son compatibles.

Seamos cuidadosos de no condenar a quien no nos agrada por que no comparte nuestras ideas; esa misma condena irá en nuestra contra y nos hará más daño a nosotros que las personas que queremos condenar. Cristo desea que su iglesia se mantenga unida. Todos debemos agradecer a Dios que no seremos juzgados de acuerdo con el discernimiento humano, que puede ser fácilmente pervertido…

El ser humano no puede leer el corazón; su juicio se forma por las apariencias, y a menudo éstas pueden ser engañosas. Dios es el que lee las intenciones del corazón. No hagamos nada por detrás; actuemos a la luz del día y seamos sinceros con nuestros hermanos y hermanas. Tratémoslos como queremos que Cristo nos trate a nosotros. (Manuscript Releases, t.15, pp. 195,196)

Cuando el Espíritu Santo controle la mente de nuestros miembros de iglesia, se verá en nuestras iglesias un nivel mucho más alto en el lenguaje, en el ministerio, en la espiritualidad, del que ahora vemos. Los miembros de iglesia serán refrescados por el agua de vida, y los obreros, trabajando bajo la Cabeza, Cristo, revelarán a su Maestro en espíritu, en palabra, en obras y se animarán unos a otros a avanzar en la grandiosa obra final en la cual estamos comprometidos. Habrá un sano incremento de la unidad y el amor, lo cual dará testimonio al mundo de que Dios envió a su Hijo a morir por la redención de los pecadores. La verdad divina será exaltada; y a medida que brille como una lámpara encendida, la entenderemos más y más claramente.{RJ 211.4}

78

Miércoles 10 de diciembre // Lección 11_________________________

MODELOS DE PACIENTE PERSEVERANCIA

Lee Santiago 5:10 y 11. ¿Qué tienen en común Job y los profetas? ¿Por qué se subrayan estos ejemplos? ¿Qué lecciones personales podemos obtener de estas historias?

10 Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor. 11 He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo. Santiago 5

Los profetas de Israel predicaron la palabra de Dios sin alterarla ni comprometerla. Hebreos, al exaltar la fidelidad de los profetas, pinta un cuadro claro: “taparon bocas de leones [Daniel], apagaron fuegos impetuosos [Sadrac, Mesac y Abednego], evitaron filo de espada [Elías y Eliseo] […] experimentaron […] prisiones y cárceles [Jeremías y Micaías]. Fueron apedreados [Zacarías, hijo de Joiada], aserrados [Isaías] […] muertos a filo de espada [ver 1 Rey. 19:10] […]” (Heb. 11:33-37). Los sufrimientos de Job son proverbiales, como es la paciencia que mostró ante las burlas de su esposa y la censura de sus “amigos”. ¿Qué separó a estos héroes de la fe de los seguidores comunes de Dios? Santiago menciona varias cualidades: paciencia, perseverancia y, por sobre todo, esperanza y confianza en Dios.

Uno de esos atributos es la “paciencia” (makrothumías), también traducida como “longanimidad”, o “tolerancia”; es decir, mantenerse sereno bajo circunstancias difíciles, soportando cualquier cosa que la vida (¡o el diablo!) les arroje. Los profetas soportaron todo su sufrimiento por Dios con paciencia (Sant. 5:10). La palabra se usa con frecuencia en el Nuevo Testamento; incluye una referencia a Abraham, que esperó con “paciencia”, durante su larga peregrinación, que Dios cumpliera su promesa de un hijo (Heb. 6:12, 15). También describe a Jesús, que soportó pacientemente su sufrimiento y su muerte en la cruz (2 Ped. 3:15).

Perseverancia (hupomoné), por otro lado, se concentra en la meta final de este proceso, mirando la línea de llegada. Job es como el compendio de esta cualidad. A pesar de todo lo que sufrió, Job esperaba la vindicación final (Job 14:13-15; 19:23-27).

¿Con qué estás luchando en este momento? ¿Sobre qué estás orando y qué todavía no se realizó? ¿Perdiste la esperanza? Piensa en las pruebas de algunos personajes bíblicos; imagínate cómo se habrán sentido. ¿De qué manera sus sufrimientos te pueden ayudar en los tuyos?

Ahora el apóstol está presentando tres elementos indispensables para hacer funcionar la paciencia en la vida del cristiano: Sufrimiento, paciencia, bendiciones.

10 Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor. 11 He aquí, tenemos por bienaventurados a los que (1) SUFREN. Habéis oído de la (2) PACIENCIA de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es (3) muy MISERICORDIOSO y COMPASIVO. Santiago 5

Hay que entender que estos tres elementos se desarrollan en forma sucesiva; uno detrás del otro, de la manera que se ha presentado y el resultado de estos tres elementos es el reflejo del carácter de Dios en la persona que los logra obtener.

El sufrimiento entra en la vida del creyente; la paciencia es la respuesta del creyente ante el sufrimiento; como resultado las bendiciones son derramadas de parte de Dios quien es misericordioso y compasivo.

Estas son unas de la razones por la cual nosotros sufrimos en éste mundo:

Sufrimos por nuestras decisiones equivocadas: Muchas veces nosotros los humanos somos nuestros propios enemigos, y nos convertimos en auto-destructores.

-Muchas veces se sufre por los pecados de otros: Dios nunca causaría éste tipo de sufrimiento, ni lo comenzaría , ni lo apoyaría; todo lo contrario va en contra de su naturaleza que es santa y pura. Ejemplo de estos casos son Betsabe, Daniel, Tamar, Oseas, El Buen Samaritano, Pablo, ETC.

-Algunas veces se sufre sencillamente por desgracias que ocurren en la vida: Hay un interesante dicho que usa el mundo de habla inglesa y se podría traducir así: “Hasta el mejor santo de Dios, tiene su noche obscura” Este tipo de sufrimiento no es ningún indicador de abandono divino, no; simple y sencillamente la vida es dura.

-Muchas veces se sufre con enfermedades y muerte: Esto pasa y pasará a cada persona de éste mundo sin excepción. Tenemos cero protección en contra de la muerte, Jesús lloró húmedas y saladas lágrimas a la muerte y dolor de sus amigos.

-Muchas veces sufrimos por la tierra: Vivimos en una tierra físicamente con vida que es afectada por tornados, terremotos, fuegos, maremotos, huracanes. Desastres naturales son partes naturales de este sistema viviente, cambiante y fluctuante mundo en que vivimos. Entre mas destruyamos la tierra, mas va a protestar en contra de su destrucción.

-Muchas veces sufrimos por nuestros enemigos viciosos: Hay muchos enemigos viciosos que están dispuestos a robar, matar y destruir toda cosa que sea bonitas y buenas.

-Al final sufrimos por el pecado en general

Ahora nos podemos dar cuenta cuan importante es tener paciencia en nuestras vidas.

La hermosa promesa que nos hace Santiago es que todos los que soportemos con paciencia los sufrimientos en ésta vida, Dios derramará sus bendiciones de la misma manera que lo ha hecho en el tiempo pasado; Dios es un Dios “misericordioso y compasivo.”

De acuerdo con su fe, fue tratado Job. “Me probará—dijo—, y saldré como oro”.27 Así ocurrió. Por medio de su paciente resistencia vindicó su propio carácter, y de ese modo el carácter de Aquel de quien era representante. Y “quitó Jehová la aflicción de Job… y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job… y bendijo Jehová el postrer estado de Job más que el primero”.28{ED98 156.1}

Pero Dios había reservado a Abraham su última y más aflictiva prueba para el tiempo cuando la carga de los años pesaba sobre él y anhelaba descansar de la ansiedad y el trabajo. {PP 127.5}
El patriarca moraba en Beerseba rodeado de prosperidad y honor. Era muy rico y los soberanos de aquella tierra lo honraban como a un príncipe poderoso. Miles de ovejas y vacas cubrían la llanura que se extendía más allá de su campamento. Por todo lugar estaban las tiendas de su séquito para albergar centenares de siervos fieles. El hijo de la promesa había llegado a la edad viril junto a su padre. El cielo parecía haber coronado de bendiciones la vida de sacrificio y paciencia frente a la esperanza aplazada.{PP 128.1}
El que sirve bajo el estandarte manchado de sangre de Emmanuel, tiene una tarea que requerirá esfuerzo heroico y paciente perseverancia. Pero el soldado de la cruz permanece sin retroceder en la primera línea de la batalla. Cuando el enemigo lo presiona con sus ataques, se torna a la fortaleza por ayuda, y mientras presenta al Señor las promesas de la Palabra, se fortalece para los deberes de la hora. Comprende su necesidad de fuerza de lo alto. Las victorias que obtiene no le inducen a la exaltación propia, sino a depender más y más completamente del Poderoso. Confiando en ese Poder, es capacitado para presentar el mensaje de salvación tan vigorosamente que vibre en otras mentes.{HAp 291.3}
Aunque un velo oculta el futuro, ustedes tienen el conocimiento de las misericordias del Señor en el pasado. No permitan que las dificultades los desanimen. Han pasado por tribulaciones y serán llamados a pasar a través de dificultades otra vez. Han tenido que vivir experiencias no del todo agradables, y esas experiencias pueden repetirse. Han sido tentados, y serán tentados nuevamente.{ATO 140.2}
No conocemos lo que está delante de nosotros, pero sabemos que tenemos el privilegio de entregar nuestras almas a Dios como nuestro fiel Creador. Agradezcámosle por tener un refugio en la tribulación. Recordemos que Cristo es una ayuda presente en todo tiempo de necesidad. Las promesas de la Palabra de Dios son ricas, plenas y gratuitas. Dios está con nosotros, cuida de nosotros.{ATO 140.3}

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Lección 11 // Jueves 11 de diciembre___________________________

TRANSPARENTE COMO LA LUZ DEL SOL

Lee Santiago 5:12. Los comentadores han estado intrigados sobre por qué Santiago hace de los juramentos un tema tan grande. Aun si la intención hubiera sido prohibir hablar de esa manera, ¿por qué es presentado como más importante que todo lo que dijo en este capítulo, o tal vez en toda su carta? ¿Es un problema tan grande? Recordemos lo que hemos visto en este estudio: Santiago no está contento con una fe superficial o una forma de religión. Está orientado hacia el evangelio, tanto que pone la norma demasiado alta para que la alcancemos sin el perdón y la gracia de Dios. Nuestras palabras revelan lo que hay en nuestro corazón: “De la abundancia del corazón habla la boca” (Mat. 12:34). La teología de Santiago está saturada con el pensamiento de Jesús, que nos ordenó: “No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey” (Mat. 5:34, 35). Algunas personas aparentemente aun ponían los cabellos de su cabeza como garantía de sus palabras (vers. 36). Pero, Jesús dijo que todo eso era malo: “Sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no” (Mat. 5:37).

Todo pertenece a Dios, incluyendo cada cabello de nuestra cabeza (¡aun si no son muchos!), así que no tenemos “derecho de empeñar cosa alguna en juramento, como si fuera nuestra, para garantizar el cumplimiento de nuestra palabra. […]

“Todo cuanto hacen los cristianos debe ser transparente como la luz del sol. La verdad es de Dios; el engaño, en cada una de sus muchas formas, es de Satanás” (DMJ 58). Claramente, Cristo no estaba prohibiendo los juramentos judiciales, porque él mismo, cuando fue puesto bajo juramento por el sumo sacerdote, no rehusó responder, ni tampoco condenó el proceso a pesar de las numerosas desviaciones de una sólida jurisprudencia (Mat. 26:63, 64).

Cuando hablamos la verdad, lo primero es que rara vez conocemos toda la verdad, aun acerca de nosotros mismos, y por eso debemos ser humildes. Segundo, cuando hablamos la verdad, debería siempre ser pronunciada con amor y para la edificación de los oyentes.

Lee Efesios 4:15 y 29; y Colosenses 4:6. Medita con oración sobre el mensaje poderoso de estos textos. Piensa en cuánto mejor sería tu vida si, por la gracia de Dios, siguieras estrictamente estas amonestaciones.

15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Efesios 4

Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno. Colosenses 4

Los lectores  originales de la epístola de Santiago eran personas sufridas. Sufrían pobrezas, y violentas persecuciones. La mayoría de ellos bajaban a la tumba en éstas condiciones. Santiago, en su carta les presenta a un grandioso Dios, que es justo, lleno de compasión y misericordia.

Santiago está concluyendo su carta con tres cosas que hacer a la luz de un grandioso Dios. No jurar, en vez de jurar mejor orar, y traer a la fe a aquellos que la abandonado. En éste día estaremos estudiando la primera instrucción que es “no jurar”

Santiago 5: 12 tiene una gran similitud con el sermón del monte en Mateo 5: 33-37

12 Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por ningún otro juramento; sino que vuestro sí sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación. Santiago

33 Además habéis oído que fue dicho a los antiguos: No perjurarás, sino cumplirás al Señor tus juramentos. 34 Pero yo os digo: No juréis en ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; 35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. 36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello. 37 Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede. Mateo 5

Los dos apóstoles están recordando en estos versículos las palabras de Jesús en cuanto a los juramentos. El orden es el mismo, no jurar por el cielo, ni por la tierra, ni por ninguna otra cosa.

Jesucristo está recordando en el sermón del monte  dos textos importantes del antiguo testamento; uno de ellos es un mandamiento: No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.

El segundo texto lo hallamos en Deuteronomio 23: 23 Pero lo que hubiere salido de tus labios, lo guardarás y lo cumplirás, conforme lo prometiste a Jehová tu Dios, pagando la ofrenda voluntaria que prometiste con tu boca.

Hay que recordad que la Biblia da permiso para hacer algunos juramentos, y estos son especialmente cuando somos llamados a testificar ante las autoridades, así como lo hizo Jesús en su juicio frente al sumo sacerdote.

Los siguientes textos es una muestra de cierto juramentos :

19 Y el sacerdote hará que ella pronuncie juramento, y dirá a la mujer: Si ningún hombre se ha acostado contigo, y si no te has desviado a la inmundicia, estando sujeta a tu marido, sé inmune a esta agua de amargura que trae maldición; 20 pero si te has desviado, estando sujeta a tu marido, y te has corrompido, y otro hombre que no es tu marido se ha llegado a ti, 21 (entonces el sacerdote hará que la mujer jure con el juramento de maldición, y el sacerdote dirá a la mujer): El SEÑOR te haga maldición y juramento entre tu pueblo, haciendo el SEÑOR que tu muslo se enjute y tu vientre se hinche; 22 y esta agua que trae maldición entrará en tus entrañas, y hará que tu vientre se hinche y tu muslo se enjute.  Y la mujer dirá: Amén, amén.  Números 5 (Biblia de las Américas)

2 Habla a los hijos de Israel, y diles: El hombre o la mujer que haga un voto especial, el voto de nazareo, para dedicarse al SEÑOR,  Numero 6 (Biblia de las Américas)

El punto de éste mensaje es INTEGRIDAD. Cuando hablamos; Dios es testigo de cada palabra que pronunciamos, él es testigo de nuestras conversaciones queramos ó no queramos; solo con el acto de saber que Dios es testigo de nuestras conversaciones, esto fuera suficiente para decir solamente la verdad.

Jesús está protegiendo la santidad del nombre divino de Dios, en contra de los juramentos que se hagan en nombre de él, muchos de esos juramentos se rompen, ya sea voluntaria ó involuntariamente.

En el tiempo antiguo los judíos habían creado una escala de juramentos. Romper un juramento que se hacia en nombre de un  familiar (ejemplo: “te lo juro por mi madre”) no era tan grave como romper un juramento hecho en el nombre de Dios. Así ellos usaban diferentes figuras para jurar,  estas figuras las escogían de acuerdo a la liviandad ó la seriedad del asunto sobre el cual se estaba jurando.

Al hacerlo de ésta manera abrían las puertas para practicar la mentira, traición, deshonestidad e hipocresía.

El famoso Pitágoras en un pensamiento dijo: “Permite que tus palabras sea habladas con una profunda convicción, para que no tengas la necesidad de llamar a ningún dios como testigo”

Cristo enseña a no jurar por nada, ni por el cielo, ni por la tierra, ni por Jerusalen, ni por ninguna otra cosa. Al jurar por cualquier cosa  siempre involucramos a Dios en nuestros juramentos: De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan. Salmos 24: 1

La clave la presenta Cristo y el dice: que tu “SI” sea verdadero, y que tu “NO” sea verdadero.

 Los judíos entendían que el tercer mandamiento prohibía el uso profano del nombre de Dios; pero se creían libres para pronunciar otros juramentos. Prestar juramento era común entre ellos. Por medio de Moisés se les prohibió jurar en falso; pero tenían muchos artificios para librarse de la obligación que entraña un juramento. No temían incurrir en lo que era realmente blasfemia ni les atemorizaba el perjurio, siempre que estuviera disfrazado por algún subterfugio técnico que les permitiera eludir la ley.{DMJ 59.1}

Jesús condenó sus prácticas, y declaró que su costumbre de jurar era una transgresión del mandamiento de Dios. Pero el Salvador no prohibió el juramento judicial o legal en el cual se pide solemnemente a Dios que sea testigo de que cuanto se dice es la verdad, y nada más que la verdad. El mismo Jesús, durante su juicio ante el Sanedrín, no se negó a dar testimonio bajo juramento. Dijo el sumo sacerdote: “Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios”. Contestó Jesús: “Tú lo has dicho”.33 Si Cristo hubiera condenado en el Sermón del Monte el juramento judicial, en su juicio habría reprobado al sumo sacerdote y así, para provecho de sus seguidores, habría corroborado su propia enseñanza.{DMJ 59.2}
A muchos que no temen engañar a sus semejantes se les ha enseñado que es una cosa terrible mentir a su Hacedor, y el Espíritu Santo les ha hecho sentir que es así. Cuando están bajo juramento, se les recuerda que no declaran sólo ante los hombres, sino también ante Dios; que si mienten, ofenden a Aquel que lee el corazón y conoce la verdad. El conocimiento de los castigos terribles que recibió a veces este pecado tiene sobre ellos una influencia restrictiva.{DMJ 59.3}
Si hay alguien que puede declarar en forma consecuente bajo juramento, es el cristiano. Vive continuamente como en la presencia de Dios, seguro de que todo pensamiento es visible a los ojos del Angel con quien tenemos que ver; y cuando ello le es requerido legalmente, le es lícito pedir que Dios sea testigo de que lo que dice es la verdad, y nada más que la verdad.{DMJ 60.1}
Jesús enunció un principio que haría inútil todo juramento. Enseña que la verdad exacta debe ser la ley del hablar. “Sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede”.{DMJ 60.2}
Estas palabras condenan todas las frases e interjecciones insensatas que rayan en profanidad. Condenan los cumplidos engañosos, el disimulo de la verdad, las frases lisonjeras, las exageraciones, las falsedades en el comercio que prevalecen en la sociedad y en el mundo de los negocios. Enseñan que nadie puede llamarse veraz si trata de aparentar lo que no es o si sus palabras no expresan el verdadero sentimiento de su corazón.{DMJ 60.3}
Vi que algunos de los hijos de Dios han cometido un error con respecto a los juramentos, y Satanás se ha aprovechado de esto para oprimirlos y sacarles el dinero de su Señor. Vi que las palabras de nuestro Señor: “No juréis en ninguna manera”, no se aplican al juramento judicial. “Sea vuestro hablar: sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede”. Mateo 5:34, 37. Esto se refiere a la conversación común. Algunos usan un lenguaje exagerado. Unos juran por su vida; otros por su cabeza, o declaran que están tan seguros de algo como de que viven, o de que tienen cabeza. Algunos toman el cielo y la tierra como testigo de que ciertas cosas son como ellos dicen. Algunos incitan a Dios a que les quite la vida si lo que dicen no es verdad. Contra esta clase de juramento común amonesta Jesús a sus discípulos. {CPI 573.5}

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Viernes 12 de diciembre // Lección 11___________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee acerca de las experiencias de Elías y Job en momentos de prueba, y su importancia para nosotros en los últimos días, en Profetas y reyes, los capítulos “De Jezreel a Horeb”, pp. 114-122; “¿Qué haces aquí?”, pp. 123-131; “En el espíritu y el poder de Elías”, pp. 132-141.

“Aguardar con paciencia, confiar cuando todo parece sombrío, es la lección que necesitan aprender los dirigentes de la obra de Dios. El Cielo no los desamparará en el día de su adversidad. No hay nada que parezca más impotente que el alma que siente su insignificancia y confía plenamente en Dios, y en realidad no hay nada que sea más invencible. […]

“Tendrás pruebas; pero sigue avanzando. Esto fortalecerá tu fe, y te preparará para servir. Los anales de la historia sagrada fueron escritos, no simplemente para que los leamos y nos maravillemos, sino para que obre en nosotros la misma fe que obró en los antiguos siervos de Dios” (PR 129, 130).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Todos conocemos la parábola del trigo y la cizaña que crecen juntos hasta la siega (Mat. 13). Pero ¿qué significa eso en términos de disciplina eclesiástica? ¿Qué significa en cuanto a tratar con la rebelión abierta o apostasía en nuestras filas? ¿Debemos quedarnos sentados y no hacer nada, diciendo que todo se arreglará cuando el Señor venga? Obviamente, no. ¿Cómo a la luz de la parábola, pero también a la luz de ejemplos en los que la disciplina fue necesaria en la iglesia primitiva, como en Corinto y en Galacia debemos tratar con la cizaña, especialmente con aquellos cuyo único propósito parece ser querer ahogar el trigo y nada más?

2. Tentaciones y pruebas nos vienen a todos. ¿Qué promesas de la Biblia y de los escritos de Elena de White han sido tu consuelo, y te ayudaron a perseverar en tu fe? ¿Qué personajes bíblicos han sido más significativos para ti en las dificultades, o en vista de lo que tienes por delante?

3. Santiago nos dice: “No os quejéis unos contra otros” (5:9). No obstante, las personas, y aun otros cristianos, pueden hacer cosas que nos molestan y dejan perplejos. ¿Cómo podemos aprender a amar, a perdonar, a perseverar y a levantarnos sobre las muchas cosas pequeñas de la vida que pueden volvernos hoscos, irritables y realmente malos testigos?

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2 pensamientos en “LECCION 11 – PREPARACION PARA LA SIEGA – PARA EL 13 DE DICIEMBRE 2014

  1. Gracias ojala pudiera recibir a diario la leccion esta muy clara y facil de entender,nuevamente gracias feliz sabado Dios les bendiga grandemente….

  2. Gracias por su lección para el maestro; a llenado mi espíritu y mi corazón por esta enseñanza por la manera tan sabía y llena del Espíritu Santo que ustedes presentan estas lecciones deseó con mi corazón continuar estudiando estas lecciones para maestros

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