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LECCION 12 – ORACION, SANIDAD Y RESTAURACION – PARA EL 20 DE DICIEMBRE 2014

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Este es un estudio libre para toda persona que lo desee usar, compartir ó distribuir. Es una cortesía de SevenDay Radio y su servidor, Tony García. Cualquier pregunta ó comentario por favor escriba a tonygarcialopez@yahoo.com ó tglopez@sevendayradio.com Este documento es subido a la red los días Domingos a las 6:00 de la mañana hora de Madrid, España; la media noche del día Sábado de la costa este de los Estados Unidos.

Toda información dada en éste documento es tomada de la vastedad de libros que la Iglesia Adventista del 7mo Día tiene disponible gratuitamente para el público en general, en Ingles y Español.

A éste documento también se le agrega otras informaciones de otros libros, que también se encuentran disponible en el internet para el uso del  público en general.

Aquí no le estamos presentando una nueva luz, nuestro trabajo es sencillamente recopilar información, y presentarla en un lenguaje sencillo y entendible,  para que se le haga mas fácil al maestro de Escuela Sabática comprender y prepararse mejor para impartir la lección de Escuela Sabática.

 Deseamos compartir con ustedes los tópicos  de las lecciones de los próximos años.

4 trimestres por año

2015:  (1)”Proverbios” (2)”El Libro de Lucas” (3)”Misioneros” (4) “Jeremías”

2016:  (1)”La Gran Controversia” (2)”El libro de Mateo” (3)”El Papel de la Iglesia en la Comunidad” (4) “Job”

2017:  (1)”El Espíritu Santo y la Espiritualidad” (2)”1ra y 2da de Pedro” (3)”Unidad en Cristo” (4)”Asuntos de Justicia Social”

2018:   (1)”Mayordomía” (2) “Preparación para los Días Finales” (3)”El libro de los Hechos” (4)”El Libro de Apocalipsis”

2019: (1)”Esdras-Nehemías” (2)”El Libro de Daniel” (3)”Romanos” (4)”Como interpretar las escrituras”

Recordamos a los hermanos que ésta información está sujeta a cambios.

Lección 12: Para el 20 de diciembre de 2014

ORACIÓN, SANIDAD Y RESTAURACIÓN

Sábado 13 de diciembre____________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Santiago 5:13-20; 1 Juan 5:14; 1 Corintios 15:54; Hebreos 12:12, 13; Juan 8:43-45; Proverbios 10:12.

PARA MEMORIZAR:
“Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho” (Sant. 5:16).

LO MILAGROSO Y MÁGICO FASCINA A LA GENTE. A menudo es atraída a espectáculos o asuntos curiosos, y nada más. Así que, cuando a Jesús le pidieron que hiciera un milagro como entretenimiento (Luc. 23:8, 9), o como señal de ser el Mesías (Mat. 12:38-41) o aun para satisfacer una necesidad propia (Mat. 4:2-4), él se rehusó. El Espíritu, por medio del cual Jesús enseñaba con autoridad y efectuaba curaciones milagrosas, no es sencillamente un poder para usar; nosotros debemos ser instrumentos en sus manos. Dios sanaría a todos los enfermos, pero está más interesado en una curación más sustancial y duradera.

En este contexto, consideramos algunas preguntas vitales: ¿Cómo entendemos las palabras de Santiago acerca de sanar a los enfermos? ¿Hay una relación entre la curación y el perdón en respuesta a la oración? Se presenta a Elías como un importante modelo de oración en una época de apostasía generalizada. ¿Qué podemos aprender de su vida de oración, y de su obra de llamar a Israel a volver a Dios y a la adoración verdadera?

Cristo… nunca estuvo tan embargado por los cuidados de este mundo que no tuviese tiempo o pensamientos para las cosas celestiales. A menudo expresaba su alegría cantando salmos e himnos celestiales. A menudo los moradores de Nazaret oían su voz que se elevaba en alabanza y agradecimiento a Dios. Mantenía comunión con el Cielo mediante el canto; y cuando sus compañeros se quejaban por el cansancio, eran alegrados por la dulce melodía que brotaba de sus labios. Sus alabanzas parecían ahuyentar a los malos ángeles, y como incienso, llenaban el lugar de fragancia. La mente de los que le oían se alejaba del destierro que aquí sufrían para elevarse a la patria celestial. (El Deseado de todas las gentes, p. 168).

Nuestra casa de oración podrá ser humilde pero no por eso será menos conocida por Dios. Si adoramos en espíritu y en verdad y en la hermosura de la santidad, ella será para nosotros la misma puerta del cielo. Cuando se repiten las asombrosas lecciones de las obras de Dios y cuando la gratitud del corazón se expresa en oración y canto, ángeles del cielo inician una melodía y se unen en alabanza y agradecimiento a Dios. Estas prácticas rechazan el poder de Satanás. Expulsan el descontento y las quejas, y Satanás pierde terreno. —Ibid.{ELC 290.4}

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Domingo 14 de diciembre // Lección 12_________________________

LA CAJA DE HERRAMIENTAS ESENCIALES

Lee Santiago 5:13. ¿Qué contraste interesante se presenta aquí? ¿Cómo aplicamos estas amonestaciones a nuestra propia experiencia?

13 ¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante alabanzas. Santiago 5

Aunque Santiago trata con dos cosas diferentes (aflicción, alegría), las vincula con la oración y la alabanza: ora cuando estés afligido, alaba cuando estés alegre. Estas dos prácticas no son muy diferentes, pues muchos salmos de alabanza también son oraciones. Santiago comienza la epístola animando a sus lectores a tener “por sumo gozo” cuando estén en diversas pruebas, “sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia” (Sant. 1:2, 3). El tiempo de orar y el de alabar podrían estar más entrelazados de lo que pensamos.

La palabra “aflicción” en Santiago 5:13 viene de la misma raíz que se usó para referirse al sufrimiento de los profetas (Sant. 5:10) y se refiere tanto al sufrimiento físico como al mental: “primero y principalmente, el peligro y el trajín de la guerra” (Ceslas Spicq, Theological Lexicon, 2:239), pero también al trabajo manual agotador y al esfuerzo costoso. Se usa en 2 Timoteo 2:9 y 4:5 para describir “la ardua labor apostólica que no se detiene ante las dificultades” (ibíd., 2:240). Nos volvemos a Dios cuando vienen las aflicciones. La oración es esencial al afrontar dificultades, pero el cantar y tocar música sagrada (la palabra psalléto puede significar ambas cosas) es también útil.

“Como parte del servicio religioso, el canto no es menos importante que la oración. En realidad, más de un canto es una oración” (Ed 168). ¿Cuántos de nosotros hemos estado deprimidos hasta que recordamos las palabras de un himno que nos elevó? Hay mucha gente que sufre o necesita ánimo, y se alegraría con una visita llena de oración y canto. “Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran” (Rom. 12:15). El libro de los Salmos es un tesoro de oraciones y cantos que pueden inspirar y animar cuando no sabemos a dónde volvernos por ayuda.

Todos sabemos cómo el sufrimiento nos acerca al Señor y nos induce a la oración. Pero ¿cuáles son los peligros espirituales que vienen cuando las cosas son favorables para nosotros? ¿Por qué en esas ocasiones es tan importante la alabanza? ¿Qué no debemos olvidar nunca?

Nuestra vida en éste mundo está condenada a tener altos y bajo; en otras palabras; alegrías y tristezas. Nuestra sabiduría tendría que ser aplicada a éstas diferentes situaciones para aprender a comportarnos bien, tanto en la alegría como en las tristezas.

Es interesante como Santiago pone estas dos situaciones opuestas; la alegría y la tristeza una frente a otra, y cual sería nuestra disposición ante ellas: Ante la tristeza, orar; y ante la alegría cantar.

¿Está alguno entre vosotros afligido? Haga oración. Ante la aflicción ó la tristeza, no hay nada mejor que la oración. La aflicción empuja al humano a buscar a Dios, la aflicción empuja aquel que ha abandonado a Dios a regresar a Dios,  la aflicción hace que el humano tenga un corazón humilde y sensible, una oración con un espíritu contrito, es una oración que alcanzará el trono de la gracia.

¿Está alguno alegre? Cante alabanzas.  En los días de alegría y abundancia, no hay nada mejor que cantar alabanzas, así nuestro gozo lo convertimos en un gozo santo, consagrado a Dios. Muchas veces ante la prosperidad, nuestro gozo tiene la tendencia a pervertirse, a degenerarse, y a ensalzarnos a nosotros mismos por los triunfos ó logros conseguidos. El acto de cantar alabanzas a Dios cuando estamos con alegrías en éste mundo, es un recordatorio a nuestra mente, que todos esos momentos felices en éste mundo, son unos regalos de la misericordia de Dios en nuestras vidas, y a Dios se le tiene que dar la honra y la gloria.

El apóstol Pablo tiene un consejo muy interesante para nosotros: 19 hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;  Efesios 5

Que diferente serían nuestras vidas, si ante la aflicción oráramos y ante la alegría cantáramos.

El canto es un arma que siempre podemos esgrimir contra el desaliento. Abriendo así nuestro corazón a los rayos de luz de la presencia del Salvador, encontraremos salud y recibiremos su bendición.{MC 196.2}

La historia de los cantos de la Biblia está llena de insinuaciones en cuanto a los usos y beneficios de la música y el canto. A menudo se pervierte la música haciéndola servir a malos propósitos, y de ese modo llega a ser uno de los instrumentos más seductores de la tentación. Pero, debidamente empleada es un precioso don de Dios, destinado a elevar los pensamientos hacia temas más nobles, y a inspirar y engrandecer el alma.{ED 151.2}
Así como los israelitas cuando andaban por el desierto alegraron su camino con la música del canto sagrado, Dios invita a sus hijos a alegrar por el mismo medio su vida de peregrinaje. Hay pocos medios más eficaces para grabar sus palabras en la memoria que el de repetirlas mediante el canto. Y esa clase de canto tiene un poder maravilloso. Tiene poder para subyugar naturalezas rudas e incultas, para avivar el pensamiento y despertar simpatía, para promover la armonía en la acción, y desvanecer la melancolía y los presentimientos que destruyen el valor y debilitan el esfuerzo.{ED 151.3}
Es uno de los medios más eficaces para grabar en el corazón la verdad espiritual. Cuán a menudo recuerda la memoria alguna palabra de Dios al alma oprimida y a punto de desesperar, mediante el tema olvidado de algún canto de la infancia. Entonces las tentaciones pierden su poder, la vida adquiere nuevo significado y nuevo propósito, y se imparte valor y alegría a otras almas. {ED 151.4}
Nunca se debe perder de vista el valor del canto como medio educativo. Entonen en el hogar cantos dulces y puros, y habrá menos palabras de censura y más de alegría, esperanza y gozo. Cántese en la escuela, y los alumnos serán atraídos más a Dios, a sus maestros, y los unos a los otros.{ED 152.1}
Como parte del servicio religioso, el canto no es menos importante que la oración. En realidad, más de un canto es una oración. Si se enseña al niño a comprender esto, pensará más en el significado de las palabras que canta, y será más sensible a su poder.{ED 152.2}
Al conducirnos nuestro Redentor al umbral de lo infinito, inundado con la gloria de Dios, podremos comprender los temas de alabanza y acción de gracias del coro celestial que rodea el trono, y al despertarse el eco del canto de los ángeles en nuestros hogares terrenales, los corazones estarán más cerca del coro celestial. La comunión con el cielo inicia en la tierra. Aquí aprendemos la clave de su alabanza.{ED 152.3}

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Lección 12 // Lunes 15 de diciembre___________________________

LA ORACIÓN POR LOS ENFERMOS

Lee Santiago 5:14 y 15. ¿Cuáles son los elementos esenciales que prescribe Santiago para ungir a los enfermos, y qué componentes espirituales se encuentran en estos versículos?

14 ¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. 15 Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados. Santiago 5

El hecho de que el enfermo pida a los ancianos de la iglesia que vengan y lo unjan “con aceite en el nombre del Señor” y oren expresa el deseo espiritual de la persona y la convicción colectiva de que se necesita la intervención divina para la curación (Mar. 6:13). La referencia al perdón de los pecados muestra que Dios no restaurará físicamente, por medio de un rito, a la persona que no desee también la curación espiritual. “A quienes solicitan que se ore para que les sea devuelta la salud hay que hacerles ver que la violación de la ley de Dios, tanto la natural como la espiritual, es pecado, y que para recibir la bendición de Dios deben confesar y abandonar sus pecados” (MC 174).

El pedido de intervención divina y el llamado a los ancianos de la iglesia sugieren que la enfermedad limita los movimientos de la persona y tal vez es demasiado urgente para esperar que se realice en una reunión regular de la iglesia. Se usan aquí dos palabras griegas diferentes para el enfermo: la primera (asthenéo, en el versículo 14) también se usa para hablar de Dorcas, quien “enfermó y murió” (Hech. 9:37); la segunda (kámno, en el versículo 15) se refiere en general a un paciente, pero también para quienes están muriendo, y en este contexto parece significar alguien que está agotado o muriendo. Puede ocurrir una curación milagrosa en respuesta a “la oración de fe”, que implica sumisión a la voluntad de Dios (1 Juan 5:14), sea que incluya la curación o no. Sin embargo, las referencias a “salvará” y “levantará” al enfermo (comparar con “salvará de muerte” en Sant. 5:20) apuntan a la resurrección como representando la única curación completa, “cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad” (1 Cor. 15:54).

Muchos de nosotros hemos conocido servicios de ungimiento, o hemos participado en ellos, en los cuales el enfermo no se sanó, sino que murió. ¿Por qué la esperanza de la resurrección, implicada en estos textos, es nuestra única certeza?

En realidad tenemos muy escasa información bíblica en cuanto al ungimiento de enfermos. En marco 6: 13 dice: También expulsaban a muchos demonios y sanaban a muchos enfermos, ungiéndolos con aceite. Esto da una probabilidad de que ésta ceremonia era practicada por la iglesia en el tiempo de los apóstoles. La única parte de la Biblia que habla de las instrucciones del ungimiento es aquí mismo en el libro de Santiago 5: 14-15

Hay cuatro pasos a seguir en orden, para realizar un ungimiento:

1- Invitación: La persona que ésta enferma invita a los “Ancianos” de la iglesia a que oren por ella. Cuando ésta invitación se extiende, es evidente que el ungimiento será donde el enfermo se encuentre, la mayoría de veces se realiza en la casa del enfermo, convirtiéndose de ésta manera en una ceremonia privada.

El acto de llamar a los ancianos para el ungimiento  y oración, de parte de un enfermo, constituye un acto de humildad y fe, siendo estos dos muy esenciales para una oración efectiva.

Los ancianos ó líderes de la iglesia no pueden ó deben ungir a una persona que está enferma, sin ésta persona haberlo solicitado.

2-Oración: Aunque la práctica de imponer las manos sobre una persona no es mencionada, la Biblia Jerusalén dice: “Oren sobre él”, dando entender que la imposición de mano era una realidad. Además hay que recordar que el ungimiento demanda un contacto físico entre el oficiante del ungimiento  y el enfermo.

3-Ungimiento: El ungimiento de un enfermo se realiza en combinación con la oración. A través de los tiempos, hasta el presente, las  iglesias han usado el aceite de oliva para el ungimiento. Nuestra iglesia también usa el aceite de oliva para ungir. El  aceite pudiera tener dos símbolos: 1- La presencia del Espíritu Santo. 2-Representa un medicamento. Ya que a través de los tiempos el aceite de oliva se ha usado con fines médicos, pudiera representar una oración por la sanidad del enfermo.

4-Invocar el nombre de Dios durante la oración. El invocar el nombre de Dios en la oración significa, depender del poder de Dios y no del nuestro, significa la humillación de la persona y la exaltación de Dios, significa magnificar la grandeza de Dios y demostrar nuestra incapacidad.

LA EXTREMA UNCION  ¿Qué es la extrema unción? La extrema unción es el acto de ungir a una persona que está agonizando. Esta práctica es un sacramento (rito ó símbolo) de la iglesia Católica; la extrema unción se hace creyendo que el enfermo consigue una gracia especial para atravesar el momento difícil entre la vida y la muerte, además la extrema unción lo prepara  para el encuentro con Dios, y esto sucede según la creencia; en su muerte.

Hay otras iglesias que también practican éste rito, incluyendo tristemente nuestra iglesia. En mi vida me he dado cuenta de  ungimientos que se hacen a hermanos de nuestra iglesia cuando están a la hora de la muerte, creyendo que haciendo “la extrema unción” estamos preparando a nuestro hermano para un mejor estado espiritual antes de su muerte y para descansar en la tumba con más confianza y más paz. Me recuerdo que cuando yo era un niño, en mi iglesia no se ungió a un hermano antes de morir y había una gran consternación con el tema de la salvación de ésta persona, ese era el tema secreto del servicio fúnebre: ¿Que pasará con el hermano en la resurrección, debido a que no fue ungido?  ¿Irónico, no lo cree? Es tiempo de cambiar y de dejar de imitar a quién no queremos imitar.

Hay muchos que creemos, por no decir la mayoría, que el ungimiento se practica en una persona que se cree que pronto va a morir, ésto es un error y hay que corregirlo, el ungimiento no es para muerte, el ungimiento es para sanidad y vida.

A la luz del apóstol Santiago hay que entender los siguientes puntos:

1- El ungimiento es para sanidad, no para muerte.

2-El aceite no tiene poder para sanar, el poder de la sanación lo tiene solamente Dios.

3-La enfemedad no siempre es resultado del pecado, muchas veces tiene causa natural: y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados” Este párrafo  deja la posibilidad de estar enfermo sin haber pecado.

4-La sanidad puede ser tanto física como espiritual.

COMO HACER UN SERVICIO DE UNGIMIENTO
MANUAL DEL ANCIANOS  {Pág. 155-156-157}
Oración por los enfermos
Las Escrituras nos orientan referente a los enfermos y dice: “¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará. Y si hubiera cometido pecados, le serán perdonados”. Stg. 5: 14,15.
Este ministerio de los ancianos de orar por los enfermos es muy delicado que necesita una buena condición espiritual para fortalecer al enfermo y una buena fortaleza física para hablar con los familiares y animarlos para permanecer bajo la gracia y el amor de Dios.
El servicio de ungimiento a los enfermos sólo será realizado para aquellos que padecen una enfermedad físicamente grave, es decir no debe ser aplicado a todos los casos de padecimiento físico común ni en caso de una enfermedad fatal. Sea cuidadoso en esta responsabilidad de anciano.
El oficiante: Normalmente es el pastor quién debe oficiar con la asistencia de los ancianos, pero en su ausencia lo hará el anciano de iglesia en coordinación con su Asociación.
Preparación para el servicio
Lugar:
El servicio de ungimiento puede realizarse en el hogar, en el asilo, en la iglesia, donde fuera necesario. Si se realiza en un hospital se tendrá que programar cuando no haya interferencias con el trabajo de los médicos. El programa y el tiempo esta supeditado al lugar.
Participantes:
Además del pastor y los ancianos podría invitarse a los amigos para que oren por él y si los familiares no conversos desean estar allí presentes no se los impidan. Los oficiantes del rito deberían estar muy bien consagrados y tener la suficiente fe para creer en la sanidad de parte de Dios.
La preparación del enfermo:
“Si en mi corazón hubiese yo mirado al pecado, el Señor no me hubiera escuchado”. Sal. 66:18. Se aconseja que el enfermo pueda prepararse leyendo o escuchando el capítulo sobre la oración en Ministerio de Curación pág. 171-201.
Si el enfermo no quisiera revelarle específicamente su enfermedad usted debe respetar su decisión y orar siempre por él.
Orden del servicio:
Usted como anciano debe explicar brevemente el objetivo del ungimiento y la forma en que se realiza; asimismo se podría invitar al enfermo a testificar de su fe y expresar porqué desea obtener la salud.
Si la persona se encuentra en condiciones de escuchar las Sagradas Escrituras en un tiempo prudencial explique los prerequisitos de la sanidad divina que son:
1. Creer que Dios regala la sanidad y sana a sus hijos.
2. Confesar sus pecados.
3. Decidirse a practicar una vida sana, de lo contrario será en vano pedir la sanidad para seguir practicando hábitos dañinos a la mente y el cuerpo.
4. Estar dispuesto a ser guiado por un médico, pues Dios obra milagros a través de las personas.
5. Confíe en la respuesta divina: Dios puede sanar inmediatamente o lentamente y otras veces no lo hace sino hasta la segunda venida de Cristo. El servicio debería tener siempre el ambiente de la seguridad que todo ha sido puesto en las manos de Dios y él debe responder de la mejor manera.  ( QUE HERMOSO PENSAMIENTO…POR FAVOR APRENDALO DE MEMORIA, NUESTRO CONSEJO PARA USTED.)

Textos de la Sagradas Escrituras que le pueden servir óptimamente:
Stg. 5: 14-16; Nm. 21: 8-9; Sal. 103: 1-5; 107: 10-20; Mr. 16: 15-20.
Oración de Ungimiento:
El oficiante debería tener un frasquito de aceite de oliva en la mano.
De la oportunidad al enfermo que ore primero si él lo desea, luego a los dirigentes u otras personas que le acompañan y finalmente al comenzar a orar Ud. ponga un poco de aceite en las yemas de sus dedos para que al final de la oración aplique el aceite en la frente del enfermo, lo que significa que el Espíritu Santo está tocando al enfermo en forma específica.
No cometa el error de frotar con el aceite sobre la parte adolorida, el aceite es sólo un símbolo de la obra del Espíritu Santo.
Fin del servicio:
Tan pronto como el servicio haya terminado no se detenga más, todo cuanto pudo hacer para relacionarse debería hacerse antes del servicio, este es el momento de salir y dejar que la presencia de Dios haga su obra en el enfermo.  {Pág. 155-156-157}

 

1En lo que se refiere a la oración por los enfermos… He estado considerando diversas cosas que me han sido presentadas en el pasado con referencia al tema…{CSI 370.1}

El pecado ha llevado a muchos de ellos al lugar donde se encuentran: a un estado de debilidad de la mente y del cuerpo. ¿Debiera orarse al Dios del cielo para que su sanidad descienda sobre ellos en ese momento, sin especificar ninguna condición? Yo digo que no, decididamente no. ¿Entonces qué debiera hacerse? Presentar sus casos ante Aquel que conoce el nombre de cada persona.{CSI 370.4}

Presentad estos pensamientos a las personas que acuden para pedir que se ore por ellas: somos humanos y no podemos leer los corazones ni saber los secretos de sus vidas. Estos son conocidos únicamente por ustedes y Dios. Si ahora se arrepienten de sus pecados, y si alguno de ustedes puede ver que en algún caso ha andado contrariamente a la luz dada por Dios y ha descuidado de honrar el cuerpo, que es templo de Dios, y mediante hábitos equivocados ha degradado el cuerpo, que es propiedad de Cristo, confiese estas cosas a Dios. A menos que el Espíritu Santo obre sobre ustedes en forma especial para que confiesen sus pecados de naturaleza privada a alguna persona, no hablen de ello con nadie.* {CSI 370.5}

Cristo es su Redentor, y no tomará ventaja de sus confesiones humilladoras. Si tienen pecados de carácter privado, confiésenlos a Cristo, quien es el único Mediador entre Dios y el hombre. “Y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”. 1 Juan 2:1.
La oración por los enfermos es algo muy solemne, y no debiéramos ocuparnos de esta obra en forma descuidada ni apresurada. Debiéramos averiguar si los que serán bendecidos con salud se han dedicado a hablar mal de otros, si han tenido desavenencias con los demás y si han participado en disensiones. ¿Han manifestado espíritu de discordia entre los hermanos y hermanas de la iglesia? Si han llevado a cabo estas cosas debieran confesarlas delante de Dios y la iglesia. Después de haber confesado lo que han hecho mal, estas personas que buscan oración pueden ser presentadas delante de Dios con fervor y fe, siguiendo la inspiración del Espíritu Santo.{CSI 371.2}
Pero no siempre es seguro pedir sanamiento incondicional. Las oraciones que se hacen debieran incluir el siguiente pensamiento: “Señor, tú conoces todo secreto del alma. Tú estás familiarizado con estas personas; por Jesús, su abogado, concédeles su vida. El las ama más de lo que nosotros podemos. Por lo tanto, si ha de ser para tu gloria y para el bien de estas personas afligidas concederles la salud, te rogamos en el nombre de Jesús que les proporciones salud en esta ocasión”. En una petición de esta naturaleza no se manifiesta falta de fe.{CSI 372.1}

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Martes 16 de diciembre // Lección 12___________________________

SANIDAD PARA EL ALMA

Más importante que la curación del cuerpo es la sanidad del alma. Nuestro propósito no es que la gente pecadora sea más sana, sino dirigirla a la vida eterna que se encuentra en Jesús. Tal vez la única referencia clara a la curación esté en el versículo 16, que se aleja de las situaciones hipotéticas que se tratan en los versículos 13 al 15. La palabra “sanados” (iáomai) puede referirse a la curación que va más allá de la eliminación de la enfermedad física (ver, p. ej., Mat. 13:15). Habiendo sugerido ya en el versículo 15 una comprensión más amplia de la curación (la resurrección), Santiago conecta la enfermedad con el pecado. No que cada enfermedad resulta de un pecado específico, sino que la enfermedad y la muerte son los resultados de que todos somos pecadores.

Lee Marcos 2:1 al 12 (compara con Heb. 12:12, 13; 1 Ped. 2:24, 25). ¿Qué clase de curación describen estos pasajes, y cuál es su base?

1 Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? 10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): 11 A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. 12 Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa. Marcos 2

12 Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13 y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. Hebreos 12

24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. 25 Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas. 1 Pedro 2

La fe en Jesús trae restablecimiento de las debilidades espirituales y el pecado. Cada curación que realizó Jesús fue una parábola para atraer la atención de la gente a su necesidad de salvación. En el caso del paralítico de Marcos 2, la curación espiritual era realmente la preocupación máxima del hombre, por lo que Jesús le aseguró de inmediato que sus pecados eran perdonados. “No era tanto la curación física como el alivio de su carga de pecado lo que deseaba. Si podía ver a Jesús, y recibir la seguridad del perdón y de la paz con el Cielo, estaría contento de vivir o de morir, según fuese la voluntad de Dios” (DTG 233). Aunque los sanadores de hoy deberían usar todos los medios médicos disponibles para sanar las enfermedades, deberían también hacer esfuerzos para sanar a la persona total, no solo para esta vida, sino para la eternidad.

La curación incluye la sanidad de las relaciones, por lo que se nos exhorta: “Confesaos vuestras ofensas unos a otros” (Sant. 5:16); es decir, a quienes hemos hecho daño (Mat. 18:15, 21, 22). Si hemos hecho mal u ofendido a otros, confesémoslo a ellos. Entonces, la bendición del Señor descansará sobre nosotros, porque el proceso de la confesión involucra una muerte al yo, y solo por esa muerte al yo Cristo puede ser formado en nosotros.

5. Confíe en la respuesta divina: Dios puede sanar inmediatamente o
lentamente y otras veces no lo hace sino hasta la segunda venida de
Cristo. El servicio debería tener siempre el ambiente de la seguridad que todo ha sido puesto en las manos de Dios y él debe responder de la mejor manera. 
Este pensamiento fue tomado del Manual para Anciano, y es un hermoso pensamiento para la persona que está ungiendo, como para el ungido.
Uno de los problemas que enfrentamos comúnmente cuando oramos por un enfermo, es la incertidumbre de la sanación. Esto es simplemente por que desconocemos la voluntad de Dios con respecto al milagro de sanidad por el cual se está pidiendo.
Lo que necesitamos entender es la diferencia entre la fe y la esperanza.
La fe la entendemos bastante bien.  Es pues la fe la sustancia de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven. Hebreos 11: 1
En palabras sencillas fe es “CONFIANZA”, la fe viene a través del conocimiento. No se puede confiar en alguien a quien no se conoce, no se puede confiar en Dios, si no se le conoce.
El problema nuestro está en entender la palabra esperanza

La palabra “ESPERANZA” nos trae mucha confusión. Muchas veces creemos que la palabra esperanza es igual a la fe. Otros creemos que la palabra esperanza es prima-hermana de la fe y siempre se encuentran y van juntas en la vida.

1 Corintios 13: 13 dice: Y ahora permanece la fe, la esperanza y el amor, estas tres; pero la mayor de ellas es el amor

Aquí encontramos que la esperanza no es lo mismo que la fe; son dos cosas totalmente diferentes.

La palabra esperanza significa: Una aptitud optimista de la mente, basado en el deseo que algo pase. 

La esperanza es el deseo de que algo pase, pueda ser que si va a pasar, pueda ser que no va a pasar. hay un cincuenta y cincuenta por ciento. Lo que hay es optimismo en éste deseo. La esperanza es totalmente lo opuesto de la fe.

La fe es la completa seguridad de las cosas que se esperan, la demostración de las cosas que no se ven, en pocas palabras confianza. No hay ni la menor duda, hay completa seguridad.

Llevémoslo al campo espiritual. Los tres jóvenes hebreos cuando se rehusaron a adorar la imagen de oro, ellos usaron la fe, pero también la esperanza.

Ciertamente nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará. Daniel 3: 17   Esto es fe, no hay ni la menor duda en Dios, hay una total y completa confianza en el poder de Dios.

Pero si no lo hace, has de saber, oh rey, que no serviremos a tus dioses ni adoraremos la estatua de oro que has levantado. Daniel 3: 18  Esta es esperanza.  Ellos tienen completa fe en el poder de Dios, pero no saben la voluntad de Dios. Al no saber la voluntad de Dios entonces la esperanza entra en acción, dando optimismo en un deseo que se espera que  pase, y dando resignación y consolación si no pasa.

Llevémoslo al campo práctico: hace unos años una hermana tenía una enfermedad terminal y le habían dado unas cuantas semanas de vida. Los ancianos de la iglesia se reunieron una noche especial para orar por ella. En las oraciones se aseguraba, con toda firmeza que ella iba a ser sanada. Eran tan convincentes las oraciones que todos salieron creyendo que la sanación era cuestión de tiempo.  La hermana murió dos semanas mas tarde. ¿Qué pasó? ¿Faltó la fe? ¿No se oró con fe suficiente? 

El problema fue que se oró con la esperanza en un milagro. El centro de la oración fue puesta en la obtención de un milagro.

En la oración por ésta hermana se tendría que haber puesto la fe en Dios, Y LA ESPERANZA EN LA VOLUNTAD DE DIOS. La oración pudo haber sido así: Señor aquí estamos un grupo de tus hijos con la plena seguridad que para ti no hay nada imposible en ésta vida, tu poder es infinito, tu eres el creador y en ti confiamos nuestras vidas. (esto es fe) Aquí estamos de rodillas para pedirte un milagro de sanación sobre nuestra hermana X, pero al mismo tiempo la depositamos en tus manos para que se haga en ella tu santa voluntad (esto es esperanza). 

Se dio cuenta, la fe no se equivoca, reconocemos que tenemos un Dios que no hay nada que le sea imposible. La pregunta es ¿Quiere Dios hacer el milagro? ¿Considera Dios que ese milagro va a hacer mucho bien? Eso no lo sabemos, pero nosotros expusimos a Dios claramente cual es nuestro deseo, reconociendo que es él quién tiene la última palabra. Esto es esperanza. Haciendo de ésta manera, la esperanza da consolación y resignación en reconocer y aceptar la voluntad de Dios, cuando un milagro no pasa de la manera que uno está esperando que pase.

Hay muchos que se han ido de la iglesia, resentidos con Dios; por que clamaron toda una noche, toda una semana pidiendo a Dios un milagro y Dios no hizo el milagro que se pedía. Los casos más comunes son aquellos que han perdido a sus seres queridos. Hicieron promesas, derramaron lágrimas y lágrimas sinceras, lloraron con el corazón herido por el dolor, y Dios supuestamente no contestó.

Tristemente no han entendido el evangelio. La fe se deposita en el poder de Dios y la esperanza se deposita en la voluntad de Dios; si ocurre el milagro entonces estará en armonía con el plan y la voluntad de Dios.

La fe nos da firmeza en el evangelio y la esperanza nos da consolación y nos ayuda a aceptar la voluntad  de Dios. De ésta manera nadie terminará chasqueado.

La fe y la esperanza las necesitamos para lograr atravesar nuestra vida de sufrimiento y dolor en éste mundo. Las dejaremos de usar cuando nos encontremos con Cristo cara a cara en su segunda venida.

En su obra de enseñar y sanar, los discípulos siguieron el ejemplo de su Maestro, quien ministraba tanto al alma como al cuerpo. Su Evangelio era un mensaje de vida espiritual y restauración física. Se vinculaban la liberación del pecado y la curación de la enfermedad.{CM 451.2}

Y al final de su ministerio terrenal, cuando encargó a sus discípulos la solemne comisión de ir “por todo el mundo” para predicar “el Evangelio a toda criatura”, declaró que su ministerio se investiría de autoridad por la devolución de la salud a los enfermos. Dijo: “Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán”. Marcos 16:15, 18. Al sanar en su nombre las enfermedades del cuerpo iban a testificar de su poder para sanar el alma…{CM 451.3}

Este mundo es un vasto lazareto, pero Cristo vino para sanar a los dolientes, proclamar la liberación de los cautivos de Satanás. Era en sí mismo la salud y la fuerza. Impartió su vida a los enfermos, a los afligidos, a los poseídos de los demonios. Sabía que muchos de los que le pedían ayuda habían atraído la enfermedad sobre sí mismos; sin embargo no se negaba a curarlos. Y cuando la virtud de Cristo entraba en esas pobres almas, se convencían del pecado, y muchos eran sanados de su enfermedad espiritual tanto como de sus dolencias físicas.{CM 452.2}

Se necesitaba nada menos que un poder creador para devolver la salud a ese cuerpo decaído. La misma voz que infundió vida al hombre creado del polvo de la tierra, la infundió al paralítico moribundo. Y el mismo poder que dió vida al cuerpo, renovó el corazón. Aquel que en la creación “dijo, y fué hecho”; que “mandó, y existió” (Salmos 33:9), infundió vida al alma muerta en transgresiones y pecados. La curación del cuerpo era prueba evidente del poder que había renovado el corazón…{MC 51.6}

El paralítico encontró en Cristo curación para su alma y para su cuerpo. Necesitaba la salud del alma antes de poder apreciar la salud del cuerpo. Antes de poder sanar la enfermedad física, Cristo tenía que infundir alivio al espíritu y limpiar el alma de pecado. No hay que pasar por alto esta lección. Actualmente miles que adolecen de enfermedades físicas desean, como el paralítico, oír el mensaje: “Tus pecados te son perdonados.” La carga del pecado, con su desasosiego y sus deseos nunca satisfechos, es la causa fundamental de sus enfermedades. No podrán encontrar alivio mientras no acudan al Médico del alma. La paz que él solo puede dar devolverá el vigor a la mente y la salud al cuerpo.{MC 52.1}

“Confesaos vuestras faltas unos a otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos.” (Santiago 5:16).

En la palabra de Dios encontramos instrucción res pecto a la oración especial para el restablecimiento del enfermo. Pero el acto de dirigir semejante oración es de lo más solemne, y no debe hacerse sin la debida consideración…—Ibid. 214.{FV 317.3}

Sabemos que Dios nos oye si le pedimos conforme a su voluntad; pero el importunarle sin espíritu de sumisión no está bien: nuestras oraciones tienen que revestir la forma, no de orden, sino de intercesión.{FV 317.5}

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Lección 12 // Miércoles 17 de diciembre_________________________

MODELOS DE ORACIÓN

Lee Santiago 5:17 y 18. ¿Qué aprendemos acerca de la oración, del ejemplo de Elías? ¿Cómo se conecta con la curación, el perdón y la restauración?

17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. 18 Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto. Santiago 5

Estos versículos ilustran la seguridad que aparece al final de Santiago 5:16: “La oración eficaz del justo puede mucho”. Elías era un hombre “justo” y hasta fue trasladado al cielo, pero no era sobrehumano. Tenía las mismas pasiones y sentimientos que nosotros. El hecho de que Dios oyó su oración debe animarnos acerca de que nuestras oraciones también serán escuchadas. Santiago dice que Elías “oró fervientemente” para que no lloviese (un detalle que no aparece en el Antiguo Testamento), pidiendo el cumplimiento de Deuteronomio 11:13 al 17 (aludido en Santiago 5:18).

En Israel, la adoración a Baal, el dios de las tormentas, no podía pasar sin ser desafiada sobre la base de esta profecía. Aunque no sabemos cuánto tiempo oró Elías antes de que sus oraciones fueran contestadas, sus pedidos estaban basados en un estudio cuidadoso de la Palabra de Dios en esas circunstancias. Puede ser que él haya citado la profecía de Deuteronomio como parte de su oración, así como la oración de Daniel por Jerusalén estuvo basada en la profecía de Jeremías (ver Dan. 9:2, 3). Nuestras oraciones serán más efectivas cuando surjan de la consideración reflexiva de nuestras circunstancias a la luz de la Palabra de Dios.

El período de sequía duró tres años y medio (también en Luc. 4:25). Es un importante tiempo de prueba en la Escritura (como la profecía de la “mitad de la semana”, o tres años y medio del ministerio de Jesús en Daniel 9:27 y Apocalipsis 12:14). Al final de este período, Dios usó a Elías para comenzar una obra de reavivamiento y reforma con el fin de despertar a Israel de su apostasía. Era una obra tipificada, tanto para Juan el Bautista de preparar el camino para la primera venida de Cristo, como para la iglesia remanente de hoy a fin de preparar a un pueblo para la Segunda Venida (ver Mal. 4:5, 6; Mat. 11:13, 14).

Como iglesia, buscamos un reavivamiento y una reforma. Pero deben comenzar con nuestra vida, sobre una base personal y diaria. ¿Qué elecciones puedes hacer solo tú que determinarán la dirección y el destino de tu vida?

La historia de Acab y Jezabel, es una de las historias más tristes en la vida del pueblo de Israel. Por sus actos se ganaron el título de ser uno de los monarcas más malos que ha regido la nación israelita. En medio de la historia de un rey extremadamente malo y criminal, aparece un profeta extremadamente justo y valiente para enfrentar a tal rey.

Elías comparte el privilegio con Enóc de haber sido transportado al cielo sin tener que experimentar la muerte, también comparte el privilegio con Moisés de presentarse al lado de Jesús en la hora de la transfiguración. Elías nunca escribió, solamente profetizó y actuó. Toda su historia es escrita por otros personajes, donde enfatizan su valentía, su justicia, su espíritu y su poder.

Muchos judíos creen que Elías fue un ángel que descendió del cielo, ya que la Biblia, no reporta de la familia y de la tribu que procede. Elías es algo parecido a Melquizedec que no se menciona su origen. Santiago tira al suelo ésta idea de que Elías fue un ángel que descendió del cielo cuando dice: Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras”

Por su temperamento natural y su carácter apasionado, Dios lo coloca en una posición extremadamente importante para combatir a uno de los reyes mas inicuo, poderoso, vil, y criminal que han existido en la historia del antiguo Israel.

Para los que tenemos un espíritu rudo y determinado, también se nos ha preparado una tarea ruda y extremadamente difícil.

17 Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Santiago 5

 Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran. Apocalipsis 11

¡Que impresionante! Una oración fervorosa tuvo la llave para cerrar la lluvia de los cielos, una oración fervorosa tuvo la llave para volver abrir la lluvia de los cielos. Una oración fervorosa y de un justo, tiene capacidad de cerrar ó abrir los tesoros inimaginables de los cielos

Todo el poder de Elías y de Moisés se puede repetir en nuestras vidas, si buscamos un reavivamiento y una reforma personal día a día. El acto de soñar con ser santo, el acto de ser celoso por las cosas de Dios, el acto de combatir el pecado a pesar de lo que cueste, nos pudiera colocar en la lista de los santos, de los gigantes espirituales, de los mártires y de los vencedores.

Mientras Elías veía a Israel hundirse cada vez más en la idolatría, su alma se angustiaba y se despertó su indignación. Dios había hecho grandes cosas para su pueblo. Lo había libertado de la esclavitud y le había dado “las tierras de las gentes; … para que guardasen sus estatutos, y observasen sus leyes.” Salmos 105:44, 45. Pero los designios benéficos de Jehová habían quedado casi olvidados. La incredulidad iba separando rápidamente a la nación escogida de la Fuente de su fortaleza. Mientras consideraba esta apostasía desde su retiro en las montañas, Elías se sentía abrumado de pesar. Con angustia en el alma rogaba a Dios que detuviese en su impía carrera al pueblo una vez favorecido, que le enviase castigos si era necesario, para inducirlo a ver lo que realmente significaba su separación del Cielo. Anhelaba verlo inducido al arrepentimiento antes de llegar en su mal proceder al punto de provocar tanto al Señor que lo destruyese por completo. {PR 87.3}

La oración de Elías fué contestada. Las súplicas, reprensiones y amonestaciones que habían sido repetidas a menudo no habían inducido a Israel a arrepentirse. Había llegado el momento en que Dios debía hablarle por medio de los castigos. Por cuanto los adoradores de Baal aseveraban que los tesoros del cielo, el rocío y la lluvia, no provenían de Jehová, sino de las fuerzas que regían la naturaleza, y que la tierra era enriquecida y hecha abundantemente fructífera mediante la energía creadora del sol, la maldición de Dios iba a descansar gravosamente sobre la tierra contaminada. Se iba a demostrar a las tribus apóstatas de Israel cuán insensato era confiar en el poder de Baal para obtener bendiciones temporales. Hasta que dichas tribus se volviesen a Dios arrepentidas y le reconociesen como fuente de toda bendición, no descendería rocío ni lluvia sobre la tierra.{PR 88.1}

A Elías fué confiada la misión de comunicar a Acab el mensaje relativo al juicio del Cielo. El no procuró ser mensajero del Señor; la palabra del Señor le fué confiada. Y lleno de celo por el honor de la causa de Dios, no vaciló en obedecer la orden divina, aun cuando obedecer era como buscar una presta destrucción a manos del rey impío. El profeta partió en seguida, y viajó día y noche hasta llegar a Samaria. No solicitó ser admitido en el palacio, ni aguardó que se le anunciara formalmente. Arropado con la burda vestimenta que solía cubrir a los profetas de aquel tiempo, pasó frente a la guardia, que aparentemente no se fijó en él, y se quedó un momento de pie frente al asombrado rey.{PR 88.2}

Elías no pidió disculpas por su abrupta aparición. Uno mayor que el gobernante de Israel le había comisionado para que hablase; y, alzando la mano hacia el cielo, afirmó solemnemente por el Dios viviente que los castigos del Altísimo estaban por caer sobre Israel. Declaró: “Vive Jehová Dios de Israel, delante del cual estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.” Fué tan sólo por su fe poderosa en el poder infalible de la palabra de Dios cómo Elías entregó su mensaje.{PR 88.3}

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Jueves 18 de diciembre // Lección 12___________________________

RESTAURACIÓN Y PERDÓN

El Espíritu de Dios usó a Elías para restaurar la relación entre Israel y Dios. Pero, la mayor parte de la obra de Elías no se hizo en el monte Carmelo. ¡Ese fue solo el comienzo! La realizó en aldeas y casas, y preparando a futuros líderes en las escuelas de los profetas, para multiplicar la obra de reavivamiento y reforma.

Lee Santiago 5:19 y 20. ¿Cómo se compara la obra descrita aquí con la que hicieron Elías, Juan el Bautista y otros? (Ver Luc. 1:16, 17; Hech. 3:19.)

19 Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, 20 sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados. Santiago 5

16 Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. 17 E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto. Lucas 1

19 Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, Hechos 3

A menudo, olvidamos la obra paciente de Elías año tras año. También la obra de Juan el Bautista fue conducir a la gente de regreso a la verdad, inspirando arrepentimiento y bautizando una persona a la vez. Jesús describió su propia obra en forma similar: conducir a la gente a salir del error y volver a la verdad (Juan 8:43-45).

Esta situación hipotética en Santiago 5:19 y 20 usa una construcción condicional en griego, indicando que no se presume que exista la apostasía, pero que es probable. El apartarse de la verdad se refiere a la apostasía no solo en doctrina sino también en estilo de vida, porque a menudo la primera conduce a la segunda. Se comienzan a plantear dudas acerca de nuestras creencias, que conducen a una conducta doble, y finalmente a la apostasía abierta. Volver a un “pecador del error de su camino salvará de muerte a su alma” (Sant. 5:20, traducido literalmente). Resumiendo, Santiago apela a sus hermanos para que hagan una obra similar a la de Elías, conduciendo a la gente de regreso a Dios.

Esta obra exige mucha paciencia, simpatía, ternura y humildad: “Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado” (Gál. 6:1). La obra de Elías es volver los corazones hacia Dios y su pueblo, no alejarlos. A menudo la persona percibe su pecado, y lo que necesita es perdón, siguiendo el modelo de Jesús. Salvar almas de la muerte es posible solo cuando sus pecados están “cubiertos”, aplicando el evangelio a nuestra vida, y llegando a ser instrumentos de misericordia (Prov. 10:12).

Piensa en alguien que realmente ha hecho mal y que lo sabe. ¿Qué puedes hacer tú para traer de regreso a esa persona a Dios?

“Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver”

La palabra griega que se usa para “hacerlo volver” es EPISTREPHO (epistrefo) y ésta palabra no hace distinción entre evangelizar a un cristiano ó a una persona que no es cristiana. Se refiere a traer al redil a una persona que quiera creer en el evangelio. Santiago está mostrando la urgencia de traer personas al arrepentimiento.   No importando quienes son ellas.

¿Está la Iglesia Adventista del Séptimo Día haciendo lo suficiente para evangelizar al mundo?

La población mundial ha pasado la marca de los 7 billones de personas (7,000 millones) la Iglesia Adventista del Séptimo Día alrededor del mundo tiene aproximadamente  17 millones de miembros en la actualidad. Si dividimos la cantidad de habitantes del mundo entre la cantidad de miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, encontramos cifras asombrosas que nos dejan atónitos en pensar la obra que se tiene que hacer.

hagamos la operación matemática:
Siete mil millones dividido entre 17 millones =  411,765
Eso quiere decir que por cada miembro de la iglesia Adventista hay 411,765 personas en el mundo que no son Adventistas.
Cada miembro tendría que predicar a 411, 765 personas, para evangelizar el mundo.

Para que lo entendamos un poco mejor:
Si repartiéramos un Adventista por cada 411,765 habitantes alrededor del mundo;
México que tiene 118 millones de habitantes se quedaría con 287 Adventistas.
Argentina que tiene 41 millones de habitantes se quedaría con 100 Adventistas.
Guatemala que tiene 15 millones de habitantes se quedaría con 37 personas adventistas.
Y Belice que tiene aproximadamente 450,000 habitantes  se quedaría con un hermano Adventista.  Imagínese, un solo hermano para evangelizar a una nación casi con medio millón de habitantes.

Es una tarea humanamente imposible.
Es grande la cosecha, si definitivamente; la mies es mucha.

Estadísticas mundial de la iglesia Adventista del 7mo dia hasta diciembre 31 del 2011
Iglesias 72,144
Miembros de Iglesia 17 millones y medio
Ministros activos 17,530
Empleados 232,168
Países reconocidos por las naciones unidas 232
Países donde esta la iglesia establecida 208
Lenguajes usados por la iglesia Adventista 927
Escuelas 7,883
Estudiantes 1, 750, 651
Orfanatos 36
Hospitales y sanatorios 172
Clínicas 238
Aviones 10
Pacientes atendidos 16 millones
Casas publicadoras 62

Obtenido de la oficina de estadísticas, archivos  e investigación de la Conferencia General de los Adventistas del 7mo Día

Usted cree que hemos avanzado?

Estudiemos un poco a la religión católica y usted mismo haga la comparación.

Católicos 1.21 billones  (1210 millones) 

Sacerdotes 412,236  

Escuelas 134,000     

Estudiantes 49 millones

Miembros de Iglesia en el año 1970 :653 millones       

Miembros de iglesia en el año 2013: 1210 millones    *** la miembresía de la Iglesia Católica casi se ha duplicado en un lapso  43 años

Otras religiones

Musulmanes 1.61 billones (1610) millones

Hinduismo 1.1 Billones (1100) millon

Shintoismos 488 millones

Religiones mas rápidas en crecimiento a nivel mundial
1-Musulmanes -incluyendo America Latina
2-hinduismo
3-Budismos

Iglesias cristianas con mayor crecimiento
1-Mormones
2-Testigos de Jehová
3-Pentecostales

Si, definitivamente la iglesia a avanzado, pero no se esta haciendo en el nivel que se tendría que ser.
Cuando nos comparamos a las demás iglesia, no aparecemos entre las 10 denominaciones con crecimiento mas rápido en el mundo.

¿Cómo se evangelizará al mundo?

Pregunta que no se puede contestar
Dios tiene un poder que nosotros no lo podemos comprender, el puede usar cualquier medio para la finalización del evangelio.
El Espíritu Santo puede hacer el milagro de la conversión de una manera que deja atónito al mundo entero.
El te ha llamado a ti y a mi, a que prediquemos el evangelio.
Hagámoslo con una conciencia limpia, mostrándole al converso y también al no converso, la necesidad que tenemos de un Salvador, la necesidad que tenemos de que nuestros pecados sean perdonados, la necesidad de una vida santificada, lo hermoso que es tener a Cristo en nuestras vidas, y la esperanza de la resurrección.

 De la predicación del mundo entero, eso no sabemos cómo Dios lo va a terminar, pero de la predicación a nuestro  prójimo; eso si sabemos cómo hacerlo.

Santiago nos está invitando  a traer al redil al descarriado, esa persona que está a mi alcance, de esa persona nosotros somos responsables. Trayéndole de regreso al redil, salvaremos una persona de la muerte y se encubrirán multitud de pecado.

Entre las montañas de Galaad, al oriente del Jordán, moraba en los días de Acab un hombre de fe y oración cuyo ministerio intrépido estaba destinado a detener la rápida extensión de la apostasía en Israel. Alejado de toda ciudad de renombre y sin ocupar un puesto elevado en la vida, Elías el tisbita inició sin embargo su misión confiando en el propósito que Dios tenía de preparar el camino delante de él y darle abundante éxito. La palabra de fe y de poder estaba en sus labios, y consagraba toda su vida a la obra de reforma. La suya era la voz de quien clama en el desierto para reprender el pecado y rechazar la marea del mal. Y aunque se presentó al pueblo para reprender el pecado, su mensaje ofrecía el bálsamo de Galaad a las almas enfermas de pecado que deseaban ser sanadas.{PR 87.2}

Durante varios años después del llamamiento de Eliseo, él y Elías trabajaron juntos, de modo que el hombre más joven iba adquiriendo diariamente mayor preparación para su obra. Elías había sido usado por Dios para destruir males gigantescos. La idolatría que, fomentada por Acab y la pagana Jezabel, había seducido a la nación, había sido detenida en forma decidida. Habían sido muertos los profetas de Baal. Todo el pueblo de Israel había quedado profundamente conmovido, y muchos volvían a adorar a Dios. Como sucesor de Elías, Elíseo debía esforzarse por guiar a Israel en sendas seguras mediante una instrucción paciente y cuidadosa. Su trato con Elías, el mayor profeta que se conociera desde Moisés, le preparó para la obra que pronto debería hacer solo. {PR 167.3}

Una y otra vez, durante esos años de ministerio conjunto, Elías debió reprender severamente males flagrantes. Cuando el impío Acab se apoderó del viñedo de Nabot, fué la voz de Elías la que profetizó su condenación y la de toda su casa. Y cuando Ocozías, después de la muerte de su padre Acab, despreció al Dios viviente y se dirigió a Baal-zebub, dios de Ecrón, fué la voz de Elías la que se oyó una vez más en ardiente protesta.{PR 168.1}

Las escuelas de los profetas establecidas por Samuel habían caído en decadencia durante los años de apostasía que hubo en Israel. Elías restableció estas escuelas y tomó medidas para que los jóvenes pudieran educarse en forma que los indujese a magnificar y honrar la ley. En el relato se mencionan tres de esas escuelas. Una estaba en Gilgal, otra en Betel y la tercera en Jericó. Precisamente antes que Elías fuese arrebatado al cielo, visitó con Eliseo estos centros de educación. El profeta de Dios repitió entonces las lecciones que les había dado en visitas anteriores. Instruyó especialmente a los jóvenes acerca de su alto privilegio de mantenerse lealmente fieles al Dios del cielo. También grabó en su mente la importancia que tenía el dejar que la sencillez caracterizase todo detalle de su educación. Solamente así podrían recibir la impresión celestial y salir a trabajar en los caminos del Señor.{PR 168.2}

El corazón de Elías quedó alentado al ver él lo que lograban esas escuelas. La obra de reforma no había terminado, pero en todo el reino podía verse que se verificaba la palabra del Señor: “Y yo haré que queden en Israel siete mil; todas rodillas que no se encorvaron a Baal.” 1 Reyes 19:18.{PR 168.3}

Mientras Elías aguardaba la revelación del Señor, rugió una tempestad, fulguraron los relámpagos, y pasó un fuego devorador; pero Dios no estaba en todo esto. Luego se oyó una queda vocecita, y el profeta se cubrió la cabeza en la presencia del Señor. Su petulancia quedó acallada; su espíritu, enternecido y subyugado. Sabía ahora que una tranquila confianza y el apoyarse firmemente en Dios le proporcionarían siempre ayuda en tiempo de necesidad.{PR 124.2}

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Lección 12 // Viernes 19 de diciembre__________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “La oración por los enfermos”, El ministerio de curación, pp. 171-178; y “Las asechanzas del enemigo”, El conflicto de los siglos, pp. 572-585.

“Cristo […] nos pide que nos identifiquemos con él para la salvación de la humanidad. ‘De gracia recibisteis –dice él–, dad de gracia” (Mat. 10:8). El pecado es el mayor de todos los males, y debemos apiadarnos del pecador y ayudarlo. Son muchos los que yerran, y sienten su vergüenza y desatino. Tienen hambre de palabras de aliento. Miran sus equivocaciones y errores hasta que casi son arrojados a la desesperación. No debemos descuidar a estas almas. […] “Hablad palabras de fe y valor que serán como bálsamo sanador para el golpeado y herido” (DTG 465, 466).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Piensa en una ocasión cuando realmente arruinaste las cosas, te heriste, y dañaste a otros y a Dios por tu pecado. ¿Cuánto significó para ti que personas, sin condonar tus acciones (y que en general y con razón se consternaron por ellas), no obstante te buscaron para animarte y elevarte? ¿Qué recuerdas más acerca de esas experiencias, y cómo pueden esos recuerdos ayudarte a hacer lo mismo por alguien que cometió los mismos errores?

2. Lee Santiago 5:16 con cuidado y oración. ¿Qué importantes lecciones espirituales hay aquí para nosotros? ¿Qué nos dice esto acerca del poder de la oración y cuán importante es para nuestra vida espiritual? Aunque la oración puede y debe ser un asunto privado, en la clase hablen acerca de lo que la oración hace por ustedes, cómo han visto respuestas a las oraciones y cómo han aprendido a confiar en Dios cuando las oraciones no fueron contestadas como deseaban. En definitiva, ¿cuál dirías que es el beneficio práctico más importante que resulta de la “oración eficaz”?

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