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LECCIÓN 5 – CRISTO ES SEÑOR DEL SÁBADO- PARA EL 2 DE MAYO DE 2015

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Este es un estudio libre para toda persona que lo desee usar, compartir ó distribuir. Es una cortesía de SevenDay Radio y su servidor, Tony García. Cualquier pregunta ó comentario por favor escriba a tonygarcialopez@yahoo.com ó tglopez@sevendayradio.com. Este documento es subido a la red los días Domingos a las 6:00 de la mañana hora de Madrid, España; la media noche del día Sábado de la costa este de los Estados Unidos.

Toda información dada en éste documento es tomada de la vastedad de libros que la Iglesia Adventista del 7mo Día tiene disponible gratuitamente para el público en general, en Ingles y Español. A éste documento también se le agrega otras informaciones de otros libros, que también se encuentran disponible en el Internet para el uso del  público en general.

Aquí no le estamos presentando una nueva luz, nuestro trabajo es sencillamente recopilar información, y presentarla en un lenguaje sencillo y entendible,  para que se le haga mas fácil al maestro de Escuela Sabática comprender y prepararse mejor, para impartir la lección de Escuela Sabática.

 Deseamos compartir con ustedes los tópicos  de las lecciones de los próximos años.

4 trimestres por año

2015:  (3)”Misioneros” (4)”Jeremías”

2016:  (1)”La Gran Controversia” (2)”El libro de Mateo” (3)”El Papel de la Iglesia en la Comunidad” (4)”Job”

2017:  (1)”El Espíritu Santo y la Espiritualidad” (2)”1ra y 2da de Pedro” (3)”Unidad en Cristo” (4)”Asuntos de Justicia Social”

2018:   (1)”Mayordomía” (2)”Preparación para los Días Finales” (3)”El libro de los Hechos” (4)”El Libro de Apocalipsis”

2019: (1)”Esdras-Nehemías” (2)”El Libro de Daniel” (3)”Romanos” (4)”Como interpretar las escrituras”

Nuevas: 2020:(1) “Educación” (2) Juan

Recordamos a los hermanos que ésta información está sujeta a cambios.


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Lección 5: Para el 2 de mayo de 2015

CRISTO ES SEÑOR DEL SÁBADO

Sábado 25 de abril____________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Marcos 1:21; 6:2; Lucas 4:17- 19, 31-37; 2 Corintios 5:17; Lucas 6:1-11; 13:10-16.

PARA MEMORIZAR:

“El día de reposo [sábado] fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo [sábado]. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo [sábado]” (Mar. 2:27, 28).

AUNQUE LUCAS ESCRIBIÓ SU EVANGELIO principalmente para los gentiles, nota con cuánta frecuencia se refiere al sábado. De las 54 veces que los evangelios y el libro de Hechos se refieren al sábado, 17 referencias están en Lucas, y 9 en Hechos; hay 9 en Mateo, 10 en Marcos y 9 en Juan. Lucas creía en el sábado para los judíos, pero también para los gentiles. La primera venida de Cristo no modificó la observancia del sábado.

“Durante su ministerio terrenal, Cristo recalcó la vigencia de lo ordenado acerca del sábado; en toda su enseñanza manifestó reverencia hacia la institución que él mismo había dado. En su tiempo, el sábado había quedado tan pervertido que su observancia reflejaba el carácter de hombres egoístas y arbitrarios más bien que el carácter de Dios. Cristo puso a un lado las falsas enseñanzas con que habían calumniado a Dios los que aseveraban conocerlo” (PR 135, 136).

Jesús es el Señor del sábado: él lo observó, y nos dio su ejemplo. Observar el primer día de la semana no tiene apoyo ni en Cristo ni en el Nuevo Testamento.

Esta es una de las lecciones fáciles y al mismo tiempo difíciles de dar; y todo depende quienes sean nuestros alumnos. Es fácil por que es uno de lo temas que como Adventistas del Séptimo Día dominamos con una gran facilidad; pero al mismo  tiempo es difícil por que no hay mucho material nuevo para aportar, si la estamos impartiendo a otros adventistas.

Vamos a dejar para usted una información muy variada, para edificación y crecimiento espiritual, esperando que usted encuentra la mejor manera de poderla aplicar al estudio de ésta semana. El día martes y jueves, está hablando prácticamente del mismo tema que es la sanación en día sábado. Esperamos que nuestro aporte sea de ayuda y beneficio para usted en el repaso de la lección y en sus vidas espirituales.

Un poquito de historia:                                                                                        

Etimología  de la palabra Sábado

La palabra Sábado proviene del latín bíblico “Sabbatum”

La palabra “Sabbatum” proviene del griego “Sabbaton”

La palabra Sabatton proviene del hebreo “Sabbat”

La palabra “Sabbat” se deriva del verbo hebreo “Shabath”

La palabra “Shabath” es un verbo, y significa: “Cesar” “Descansar”

Y  la palabra “Shabath” proviene del idioma acadio “Sabattum” Que significa descanso.

Interesantemente la palabra original para Sábado no es hebrea, si no Acadio, idioma usado por los Babilonios y Sirios como 3,000 años antes de Cristo; esto es par aquellos que creen que el Sábado se les dio a los judíos por primera vez.

La palabra Latina y la palabra original en acadio para el día Sábado, es casi la misma:   SABBATUM – SABATTUN

Traslado del día sábado al domingo, realizado por Constantino I, el grande.

El 7 de marzo del año 321, el emperador romano Constantino I el Grande decretó que el domingo (el día del Sol) fuera considerado como séptimo y principal día de la semana, en reemplazo del sábado (‘día de reposo’).

“Que todos los jueces, y todos los habitantes de la ciudad, y todos los mercaderes y artesanos descansen el venerable día del Sol. Empero que los labradores atiendan con plena libertad al cultivo de los campos; ya que acontece a menudo que ningún otro día es tan adecuado para la siembra del grano o para plantar la viña; de aquí que no se deba dejar pasar el tiempo favorable concedido por el cielo.” Codex Justinianus, libro 3, título 12, párrafo 2 (3)

“Descansen todos los jueces, la plebe de las ciudades, y los oficios de todas las artes el venerable día del sol. Pero trabajen libre y lícitamente en las faenas agrícolas los establecidos en los campos, pues acontece con frecuencia, que en ningún otro día se echa el grano a los surcos y se plantan vides en los hoyos más convenientemente, a fin de que con ocasión del momento no se pierda el beneficio concedido por la celestial providencia.” Código de Justiniano, libro 3, título 12, párrafo 2 (3)4

“El emperador Constantino, en el año 321, fue el primero que ordenó una rigurosa observación del domingo, prohibiendo toda clase de negocios jurídicos, ocupaciones y trabajos; únicamente se permitía a los labradores que trabajaran los domingos en faenas agrícolas, si el tiempo era favorable. Una ley posterior del año 425 prohibió la celebración de toda clase de representaciones teatrales, y finalmente en el siglo VIII se aplicaron en todo su rigor al domingo cristiano las prohibiciones del sábado judaico.”

Explicación de la palabra “sábado” hecho por la enciclopedia “wikipedia”:

Sabbat: “Según la Biblia, el sábado es el séptimo y último día de la semana. De hecho es el único día mencionado por su nombre. El resto son nombrados por su orden en la semana: el domingo es el primer día, el lunes es el segundo, y así sucesivamente. Muchas denominaciones poseen la creencia de que el sábado es el único día de reposo y lo relacionan con los diez mandamientos, diciendo que el reposo sabático es el cuarto mandamiento. Entre estas denominaciones se encuentra la Iglesia Adventista del Séptimo Día. “Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras:” (Isaías 58:13) Reina Valera (1909)”  Wikipedia Free encyclopedic

Estos son algunos de los nombres que recibe el sábado en distintos idiomas:

Idioma                       Nombre

Alemán                       Samstag

Aimara                        Sawaru

Catalán                       Dissabte

Francés                       Samedi

Indonesio                   Sabtu

Italiano                       Sabato

Leonés                        Sábadu

Polaco                         Sobota

Rumano                      Sâmbătă

Portugués                  Sábado

Griego Moderno        Σάββατο

Árabe                          As-sabat

Hebreo                       Shabbat

Gaélico                        Satharn

Galés                           Sadwrn

Holandés                    Zaterdag

Inglés                          Saturday

Noruego                     Lørdag

Sueco                          Lördag                                                                                                           

(en estos dos idiomas escandinavos; noruego y sueco, Sábado significa “día de tomar baño”)

Ciertas declaraciones de la Iglesia Católica con respecto al cambio del día Sábado al Domingo

Catecismo de la Doctrina Católica de Convert:

P. ¿Cuál es el día de reposo?

R. El sábado es el día de reposo.

P. ¿Por qué observamos el domingo en vez del sábado?

R. Observamos el domingo en lugar del sábado porque la Iglesia Católica, en el Concilio de Laodicea (336 dC) transfirió la solemnidad del sábado al domingo ….

P. ¿Por qué la Iglesia Católica sustituto sábado por el domingo?

R. La Iglesia sustituyó sábado por el domingo, porque Cristo resucitó de entre los muertos el domingo, y el Espíritu Santo descendió sobre los Apóstoles en un domingo.

P. ¿Con que autoridad la iglesia sustituyo el día Sábado por el Domingo?

La Iglesia sustituyó sábado por el domingo por la plenitud de ese poder divino que Jesucristo le otorgó! [2]

Un Compendio de la Doctrina Cristiana:

P. ¿Cómo probar que la iglesia tiene poder para ordenar fiestas y días santos?

R. Por el mismo acto de cambiar el sábado al domingo, que los protestantes consienten; y, por tanto, que con cariño se contradicen a sí mismos, al observar el domingo estrictamente y romper la mayoría de las otras fiestas ordenadas por la misma iglesia.

 P. ¿Cómo demostrarlo?

R. Debido al observar el domingo, ellos reconocen el poder de la iglesia para ordenar fiestas, y mandarles que bajo pecado; y por no mantener el resto [de las fiestas] por su mandado, se niegan de nuevo, de hecho, el mismo poder.

 Doctrinal Catecismo

P. ¿Tiene alguna otra manera de probar que la Iglesia tiene poder para instituir fiestas de precepto?

R. Si no tuviera tal poder, no podría haber hecho aquello en lo cual los religiosos modernos están de acuerdo con ella. Ella no podría haber sustituido la observancia del domingo, primer día de la semana, por la observancia del Sábado, el séptimo día, un cambio para el cual no hay autoridad bíblica. [5]

El Catecismo del Concilio de Trento:

La Iglesia de Dios ha pensado muy bien para transferir la celebración y observancia del sábado al domingo!

Esto es para todos aquellos que no tenemos sosiego ó quietud en el día sábado.

Éxodo 16

22 Y sucedió que en el sexto día recogieron doble porción de alimento, dos gomeres para cada uno. Y cuando todos los jefes de la congregación vinieron y se lo hicieron saber a Moisés, 23 él les respondió: Esto es lo que ha dicho el SEÑOR: Mañana es día de reposo, día de reposo consagrado al SEÑOR. Coced lo que habéis de cocer y hervid lo que habéis de hervir, y todo lo que sobre guardadlo para mañana. 24 Y lo guardaron hasta la mañana como Moisés había mandado, y no se pudrió ni hubo en él gusano alguno. 25 Y Moisés dijo: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo para el SEÑOR; hoy no lo hallaréis en el campo. 26 Seis días lo recogeréis, pero el séptimo día, día de reposo, no habrá nada. 27 Y sucedió que el séptimo día, algunos del pueblo salieron a recoger, pero no encontraron nada. 28 Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: ¿Hasta cuándo os negaréis a guardar mis mandamientos y mis leyes? 29 Mirad que el SEÑOR os ha dado el día de reposo; por eso el sexto día os da pan para dos días. Quédese cada uno en su lugar, y que nadie salga de su lugar el séptimo día.

Dios da una orden especifica de no salir a buscar el maná en día sábado, pero hay un grupo de hebreos que no hacen caso, y ahora Dios da una orden extraña donde él forzó  al pueblo a entrar a sus tiendas con la prohibición de salir de ella.

 Quédese cada uno en su lugar, y que nadie salga de su lugar el séptimo día; con ésta orden Dios está dando una lección muy importante y es que aprendamos a descansar físicamente en el día Sábado.

Se ha dado cuenta usted que en nuestras iglesia hay un grupo de hermanos que no tienen sosiego ó quietud durante el día sábado.

Llegan a la iglesia, sin quietud, están convulsionados, no dejan el teléfono celular por nada del mundo, están pendientes de alguna llamada, y algunos llegan al extremo de estar mandando textos en pleno servicio religiosos.

Esa es una irreverencia en la casa de Dios.  Algunos de ellos dicen que están esperando llamadas de visitas ó hermanos, estos han aprendido mal y están enseñando mal.

A estas clase de personas, Dios mandaría a sus dormitorios que se estén encerrados el día Sábado, para que aprendan a tener sosiego y quietud.

 ¿Que quiere decir todo esto?

Quiere decir que tenemos que aprender a guardar el Sábado, tenemos que auto-educarnos, y enseñarnos que el día Sábado es un día de quietud, de solaz y esparcimiento, tanto espiritual como físico.

Tenemos que aprender a depositar nuestras cargas a los pies de Jesús a la entrada del día Sábado, para poder tener un día realmente de descanso, tanto espiritual como físico.

Según la costumbre judía en la observancia del día Sábado, el día Sábado se comienza a guardar el día Viernes por la tarde mucho antes de la puesta del sol, y termina el Sábado en la noche cuando en el cielo se pueden ver por lo menos tres estrellas. Para que usted logre ver por lo menos tres estrellas, el cielo tiene que estar obscuro.

Muchos de nosotros hacemos todo lo contrario, lo comenzamos a guardar la noche del viernes,  cuando ya hay en el cielo mas de tres mil estrellas, y lo terminamos de guardar después que ha terminado el culto divino, el sábado a mediodía; y encima de todo si el servicio del culto divino no ha terminado a las 12 del mediodía, a algunos de nosotros nos da ataque de pánico, ansiedad, coraje  ó hambre.

Debido  a que muchos de nosotros no nos hemos auto-educado de la manera correcta de como guardar el sábado, no lo disfrutamos de la manera que Dios quiere que lo hagamos, convirtiendo se así en un día aburrido y largo, sin sentido y sin sabor. Estamos desperdiciando una de las más hermosas bendiciones que nuestro Creador nos obsequió.

 Una interesante visión de Elena de White

“Sentimos un inusual espíritu de oración, y mientras orábamos el Espíritu Santo descendió sobre nosotros. Estábamos muy felices. Pronto perdí noción de las cosas terrenas y quedé arrobada en una visión de la gloria de Dios. Vi a un ángel que volaba con presteza hacia mí. Me llevó rápidamente de la Tierra a la santa ciudad, donde vi un templo en el que entré. Antes de llegar al primer velo pasé por una puerta. Ese velo se levantó y entré en el Lugar Santo, donde vi el altar del incienso, el candelabro de siete lámparas y la mesa con los panes de la proposición. Después de ver la gloria del Lugar Santo, Jesús levantó el segundo velo y pasé al Lugar Santísimo. – {CES 12.3} “En el Santísimo vi un arca, cuya cubierta y cuyos lados estaban recubiertos de oro purísimo. En cada extremo del arca había un hermoso querubín con sus alas extendidas sobre el arca. Sus rostros estaban frente a frente y miraban hacia abajo. Entre los ángeles había un incensario de oro, y sobre el arca, donde estaban los ángeles, un resplandor sumamente luminoso que se semejaba a un trono donde mora Dios. Junto al arca estaba Jesús, y, cuando las oraciones de los santos llegaban a él, el humo del incienso surgía del incensario y Jesús ofrecía a su Padre esas oraciones con el humo del incienso. Dentro del arca estaba el vaso de oro con el maná, la florida vara de Aarón y las tablas de piedra, que se plegaban la una sobre la otra como las hojas de un libro. Jesús las abrió, y vi en ellas los Diez Mandamientos escritos por el dedo de Dios. En una tabla había cuatro, y en la otra seis. Los cuatro de la primera brillaban más que los otros seis. Pero el cuarto, el mandamiento del sábado, brillaba más que todos; porque el sábado fue puesto aparte para que se lo guardara en honor del santo nombre de Dios. El santo sábado resplandecía; lo circuía un nimbo de gloria. Vi que el mandamiento del sábado no estaba clavado en la cruz, pues de haberlo estado, también lo hubieran estado los otros nueve, y tendríamos libertad para violarlos todos, así como el cuarto. Vi que, por ser Dios inmutable, no había cambiado el día de descanso”.—Primeros Escritos, 32, 33. – {CES 12.4}

El descanso del día sábado es también para el animal:

Deuteronomio 5

14 Mas el séptimo día es el sábado de Jehová tu Dios: no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas; para que descanse tu siervo y tu sierva como tú.

Dios dice que todos los animales de la tierra le pertenecen a él.

Salmos 50

9 No tomaré de tu casa becerros, ni machos cabríos de tus apriscos.

10 Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados

11 Conozco todas las aves de los montes, y mías son las fieras del campo.

Dios siempre ha estado pendiente de sus animales

Génesis 8

1 Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.

El pacto hecho con el hombre de nunca destruir la tierra con agua después del diluvio, se incluyeron también a los animales

Génesis 9

8 Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo:

9 He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestra simiente después de vosotros;

10 Y con toda alma viviente que está con vosotros, de aves, de animales, y de toda bestia de la tierra que está con vosotros; desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra. 11 Y estableceré mi pacto con vosotros, y no será exterminada ya más toda carne con aguas de diluvio; ni habrá más diluvio para destruir la tierra.

Una de las razones de la preservación de Nínive, fue la presencia de muchos animales

Jonás 4

11 ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella grande ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no pueden discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?

¿ES EL SABADO JUDIO?

NO; El Sábado es un regalo del CREADOR para sus CRIATURAS, esto incluye HOMBRES Y ANIMALES.

Si nos damos cuenta nuestro calendario está regido por movimientos en el universo

Un año- Es el tiempo que toma a la tierra para girar alrededor del sol

Un mes- Es el tiempo que le toma a la luna en girar alrededor de la tierra

Un día- Es el tiempo que toma a la tierra para girar en su propio eje

¿Y la semana? La semana no tiene ningún movimiento en el universo, la semana es sencillamente instituido por Dios.

 En la revolución francesa, se introdujeron en Francia nuevas ideas, se introdujo el sistema métrico que ha ayudado tanto al mundo (metro – kilómetro – centímetro – centígrado – gramo – kilogramo, ETC) y también se introdujo un nuevo calendario.

Se le llamó “El Calendario de la Revolución Francesa”

Este calendario tenía como meta eliminar toda influencia religiosa a través de los días festivos observados y celebrados regularmente por las religiones.

El calendario estaba formado por 12 meses, cada mes tenía tres semanas de 10 días; en vez de llamársele semana, se le cambió el nombre a “DECADAS”

Los días no tenían nombre, sólo tenían enumeración tal como primero, segundo, tercero, ETC.

A los Meses se les cambio nombre

Septiembre                Ultima Cosecha ó Cosecha de Uvas

Octubre                      Neblina

Noviembre                 Granizo

Diciembre                  Nieve

Enero                          Lluvia

Febrero                      Viento

Marzo                         Germinación

Abril                            Flores

Mayo                           Pastos

Junio                           Primera Cosecha

Julio                            Calor Veraniego

Agosto                         Frutas

Napoleón Bonaparte abolió este calendario el 1 de Enero de 1806, después de haber estado en función cerca de 12 años. Estas son las razones por las cuales él abolió este calendario.

1-Los trabajadores estaban cansados y enfermos; en vez de descansar un día en 7 días, descansaban un día en diez, provocando estrés y  cansancio en todo el pueblo francés.

2-Confusión con la entrada del verano y el invierno.

3-Perdieron el ritmo en las transacciones comerciales y los mercados agricultura-les.

4-Este calendario se aplicaba solo a países con un clima parecido al de Francia, era imposible aplicarlo al mundo entero, especialmente a esos países con sólo dos épocas climáticas en el año.

5-No coincidía con los movimientos naturales del sistema solar

6-Le sobraban días.

7-Nunca coincidió con el reloj normal. En el calendario francés el día tenía 10 horas, con 100 minutos cada hora, y 100 segundos por minutos.

8-Andaban perdidos en el tiempo y el espacio

Dios en su infinita sabiduría instituyó la semana de siete días. Un diseño perfecto para todos los países, para todos los climas, para el movimiento del universo, para la salud del hombre, para la siembra y la cosecha, para la prosperidad y felicidad del hombre. ETC. Dios no lo basó en ningún movimiento del universo, lo basó en su sabiduría, sabiendo que calzaría con todo el mundo y sus habitantes y siendo benéfico para la humanidad.

“El día de reposo [sábado] fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo [sábado]” (Mar. 2:27, 28).

Al mismo comienzo del cuarto mandamiento el Señor dijo: “Acuérdate”. El sabía que en medio de la multitud de cuidados y perplejidades el hombre se vería tentado a excusarse de satisfacer todo lo requerido por la ley, o se olvidaría de su importancia sagrada. Por lo tanto dijo: “Acuérdate del día de reposo para santificarlo”.

Cuando el sábado es así recordado, no se permitirá que lo temporal usurpe lo que pertenece a lo espiritual. Ningún deber que pertenece a los seis días hábiles será dejado para el sábado. Durante la semana nuestras energías no serán agotadas de tal manera en el trabajo temporal que, en el día en que el Señor descansó y fue refrigerado, estemos demasiado cansados para dedicarnos a su servicio… (Dios nos cuida, {DNC}, p. 70)

No sólo debemos observar el sábado como asunto legal. Debemos comprender su importancia espiritual sobre todas las acciones de nuestra vida. Todos los que consideran el sábado como una, señal entre ellos y Dios, que demuestran que Dios es el que los santifica, representarán los principios de su gobierno. Pondrán diariamente en práctica las leyes de su reino. Diariamente rogarán que la santificación del sábado descanse sobre ellos. Cada día tendrán el compañerismo de Cristo y ejemplificarán la perfección de su carácter. Cada día resplandecerá su luz para otros en buenos obras (La fe por la cual vivo, {FV}, p. 37).

El sábado no está destinado a ser un período de inactividad inútil. La ley prohíbe el trabajo secular en el día de reposo del Señor; debe cesar el trabajo con el cual nos ganamos la vida; ninguna labor que tenga por fin el placer mundanal o el provecho es lícita en ese día; pero como Dios abandonó su trabajo de creación y descansó el sábado y lo bendijo, el hombre ha de dejar las ocupaciones de su vida diaria, y consagrar esas horas sagradas al descanso sano, al culto y a las obras santas. La obra que hacía Cristo al sanar a los enfermos estaba en perfecta armonía con la ley. Honraba el sábado.

Nuestro Salvador dictaminó que la obra de aliviar los sufrimientos es una tarea de misericordia y no una violación del sábado.

Nunca se deben descuidar las necesidades de la humanidad doliente. Con su ejemplo el Salvador nos ha demostrado que es justo aliviar el sufrimiento en sábado (Meditaciones matinales 1952, p. 238).

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Lección 5 // Domingo 26 de abril__________________

“CONFORME A SU COSTUMBRE” (LUC. 4:16-30; VER TAMBIÉN ISA. 61:1, 2)

 “Y en el día de reposo [sábado] entró en la sinagoga, conforme a su costumbre” (Luc. 4:16). Este es un buen texto adventista. La mayoría de nosotros lo usamos en reuniones evangelizadoras o en estudios bíblicos para enfatizar el hecho de que era una práctica de Jesús observar el sábado.

Las sinagogas desempeñaban una función vital en la vida religiosa judía. Durante el exilio, cuando ya no existía el Templo, las sinagogas fueron edificadas para la adoración y para enseñar a los niños pequeños. Una sinagoga podía edificarse siempre que hubiera por lo menos diez familias judías. Creciendo en Nazaret, Jesús siguió la “costumbre” de ir a la sinagoga cada sábado, y ahora, en su primer viaje de regreso a su pueblo, el sábado lo encuentra en la sinagoga.

Lee Marcos 1:21 y 6:2; Lucas 4:16 al 30; 6:6 al 11; 13:10 al 16; y 14:1 al 5. ¿Qué nos enseñan estos textos acerca de Jesús y el sábado? Al leerlos, pregúntate dónde hay indicaciones de que Jesús estaba aboliendo nuestra obligación de guardar el sábado, o que señalen otro día para reemplazarlo, si las hay.

16 Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. 17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 18 El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; 19 A predicar el año agradable del Señor. m 20 Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. 21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros. 22 Y todos daban buen testimonio de él, y estaban maravillados de las palabras de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José? 23 Él les dijo: Sin duda me diréis este refrán: Médico, cúrate a ti mismo; de tantas cosas que hemos oído que se han hecho en Capernaum, haz también aquí en tu tierra. 24 Y añadió: De cierto os digo, que ningún profeta es acepto en su propia tierra. 25 Y en verdad os digo que muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en toda la tierra; 26 pero a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda en Sarepta de Sidón. 27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempo del profeta Eliseo; pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio. 28 Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira; 29 y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle. 30 Mas él pasó por en medio de ellos, y se fue. Lucas 4

Aconteció también en otro día de reposo, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha. Y le acechaban los escribas y los fariseos, para ver si en el día de reposo lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarle. Mas él conocía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él, levantándose, se puso en pie. Entonces Jesús les dijo: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla? 10 Y mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fue restaurada. 11 Y ellos se llenaron de furor, y hablaban entre sí qué podrían hacer contra Jesús. Lucas 6

10 Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; 11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. 13 Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. 14 Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo.15 Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? 16 Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo? Lucas 13

  1 Aconteció un día de reposo, que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante, que era fariseo, éstos le acechaban. Y he aquí estaba delante de él un hombre hidrópico. Entonces Jesús habló a los intérpretes de la ley y a los fariseos, diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? Mas ellos callaron. Y él, tomándole, le sanó, y le despidió. Y dirigiéndose a ellos, dijo: ¿Quién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo sacará inmediatamente, aunque sea en día de reposo? Lucas 14

“Conforme a su costumbre” (Luc. 4:16). Solo Lucas usa esta frase: cuando Jesús asistió a la sinagoga en Nazaret (4:16) y cuando, al acercarse la Cruz, Jesús “se fue, como solía [“como de costumbre”, NVI] al monte de los Olivos” (22:39). En ambas ocasiones, la “costumbre” tenía que ver con la adoración y la oración.

¿Por qué debemos acostumbrarnos a ir a la iglesia los sábados, como Jesús iba a la sinagoga los sábados?

Primero, Dios está en todas partes. Podemos adorarlo en cualquier lugar, pero hay algo especial en reunirnos en un lugar específico en el día designado en la creación y ordenado en la Ley moral de Dios.

Segundo, proporciona una oportunidad pública de afirmar que Dios es nuestro Creador y Redentor.

Finalmente, da la oportunidad para el compañerismo, y para compartir con otros los gozos y las preocupaciones.

Aquellos que, por causa de que observamos el sábado, nos acusan de legalismo, o de estar en esclavitud, han perdido obviamente la gran bendición que puede traer consigo el sábado. ¿De qué maneras has experimentado cuán liberadora puede ser la observancia del sábado.

La palabra costumbre, que Lucas utilizó en el versículo 16, proviene de una palabra griega relacionada con hábitos constantes en el tiempo y la práctica. En otras palabras, Jesús asistía con regularidad a la sinagoga todos los sábados que podía. De hecho, esto es tan importante para Lucas que, en todo su Evangelio, menciona cuatro veces que Jesús asistió a la sinagoga en sábados diferentes (Luc. 4:16; 4:31; 6:6; 13:10). Además, Lucas identifica especialmente el sábado como el séptimo día de la semana (Luc. 23:54-24:1) 54 Y era día de la víspera de la Pascua; y estaba para rayar el sábado. 55Y las mujeres que con él habían venido de Galilea, siguieron también y vieron el sepulcro, y cómo fué puesto su cuerpo. 56Y vueltas, aparejaron drogas aromáticas y ungüentos; y reposaron el sábado, conforme al mandamiento. 1Y el primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las drogas aromáticas que habían aparejado, y algunas otras mujeres con ellas.
El hecho de que Jesucristo, durante su ministerio terrenal, observó el sábado junto con los judíos, testifica que el ciclo semanal no se había perdido desde que la Ley había sido dada en el Sinaí o, incluso, desde la creación. Su ejemplo como observador del sábado es un modelo para seguir por los cristianos, tanto en cuanto al día correcto como en la forma apropiada de guardarlo.

Las sinagogas Judías estaban abiertas todos los días y tenían tres servicios religiosos diarios, pero al que todos asistían era al de la tarde y al de la noche, a pesar  que era obligación para un buen judío religioso asistir a los tres servicios. Las sinagogas estaban repartidas por toda Judea, ó en los lugares donde vivían familias judías, las sinagogas no se originaron como una instrucción divina, como lo fue el templo, las sinagogas aparecieron por las exigencias de las personas, y el servicio primordial de las sinagogas era perpetuar el conocimiento de Moisés y de los profetas, se cree que las primeras sinagogas comenzaron a aparecer en los días de Esdras.

Los días que las sinagogas se llenaban más, eran los días sábados por ser el día de descanso,  pero también los  días lunes y  jueves, que era los días de mercado, en éstos dos días era cuando la gente del campo venía a la ciudad y además en estos dos días se celebraban los días de las cortes y de los juicios. Las sinagogas siempre se construían en el lugar mas alto de la ciudad ó lo más cerca posible al lugar más alto de la ciudad. Sus formas era siempre rectangulares, y el extremo opuesto de la entrada, siempre tenía que estar apuntando a Jerusalén, ó sea que cuando las personas entraban, se sentaban , se paraban ó se arrodillaban, su rostro siempre estaba en dirección de Jerusalén.

El orden de los servicios religiosos ó liturgias eran muy definidas y no habían cambiado por mucho tiempo, aún en los tiempos de Jesús se seguía manteniendo el mismo orden. El servicio religioso comenzaba con oraciones, después se llegaba al momento cumbre del servicio religioso que era la  lectura de la ley, y se comenzaba a cerrar el servicio con la lectura del libro de los profetas y  se terminaba el servicio con la bendición.

En las oraciones iniciales se comenzaba con la recitación del “SHEMA”  o comúnmente conocida como las 18 bendiciones,  que consistía en la recitación de tres textos bíblicos: Deuteronomio 6: 4-9; Deuteronomio 11: 13-21 y Números 15: 37-41

Mientras se hacía ésta solemne recitación, la gente se mantenía de pie, con su rostro en dirección de Jerusalén; la ciudad santa; y después de cada oración la gente respondía con un fuerte “amén”.

Esto era el “Shema” que se repetía:

Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.

13 Si obedeciereis cuidadosamente a mis mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a Jehová vuestro Dios, y sirviéndole con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma, 14 yo daré la lluvia de vuestra tierra a su tiempo, la temprana y la tardía; y recogerás tu grano, tu vino y tu aceite. 15 Daré también hierba en tu campo para tus ganados; y comerás, y te saciarás. 16 Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe, y os apartéis y sirváis a dioses ajenos, y os inclinéis a ellos; 17 y se encienda el furor de Jehová sobre vosotros, y cierre los cielos, y no haya lluvia, ni la tierra dé su fruto, y perezcáis pronto de la buena tierra que os da Jehová. 18 Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos. 19 Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, 20 y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas; 21 para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.

37 Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 38 Habla a los hijos de Israel, y diles que se hagan franjas en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones; y pongan en cada franja de los bordes un cordón de azul. 39 Y os servirá de franja, para que cuando lo veáis os acordéis de todos los mandamientos de Jehová, para ponerlos por obra; y no miréis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos, en pos de los cuales os prostituyáis. 40 Para que os acordéis, y hagáis todos mis mandamientos, y seáis santos a vuestro Dios. 41 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para ser vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.

La bandera de Israel, trae al recuerdo la orden de Dios en el versículo 37 al 41 del libro de Número 15, la estrella de la bandera es el símbolo de David, el color blanco significa la benevolencia divina y el color azul significa la gloria, la pureza y la severidad de Dios.

A continuación venía la lectura de la ley, el rollo era removido de un mueble en forma de armario, y era puesto en el púlpito. Siete personas eran escogidas para ésta lectura, leyendo intercalada-mente tres versículos cada uno de ellos. El “TORAH” ó la ley estaba dividida en cincuenta y tres secciones y se necesitaban tres años de servicios religiosos para leerla de pasta a pasta. Con el tiempo extendieron las secciones tres veces más largas, para poder leer la ley en un año entero.

El “Chazzan” que se traduce “el cantor”, él era el encargado de los servicios religiosos en la sinagoga,  el “Chazan” se mantenía muy cerca del que estaba haciendo la lectura de la ley, para asegurarse que no cometiera errores en la lectura y también para asegurarse que no fuera a decir algo que no estaba escrito en el pergamino de la ley.

Siempre; a la lectura de la ley se le agregaba un comentario, que más tarde se le dio el nombre de “homilía”. Esta “homilía” se hizo una costumbre extremadamente importante, y  llegó a formar parte de los servicios religiosos de las iglesias cristianas, las “homilías” mas tarde abren paso y  se convierte en lo que en la actualidad conocemos como  un “sermón”.

Cuando el estudio de la ley finalizaba, entonces se leía una porción de el libro de los profetas y a ésto se le llamaba “la lección de cierre” ya que esta lectura completaba el servicio. Esta lectura podía tener hasta un máximo de 7 versículos, no podía pasarse de ese números.  La lectura que hizo Jesús en la sinagoga, solo fue de dos versículos. Cuando se llevaba a cabo la lectura de el libro de los profetas, el que lo leía como la congregación se mantenían de pie, después de la lectura seguía la explicación, donde la congregación podía tomar asiento, de igual manera el que la había leído y que  también daría la explicación de la lectura del libro de los profetas. La bendición final era pronunciada después de la lectura del libro de los profetas y entonces  la congregación era despedida.

Puesto que el sábado es una institución recordativa del poder creador es, entre todos los días, aquel en que debemos familiarizarnos especialmente con Dios por medio de sus obras. En la mente de los niños, el solo pensamiento del sábado debe estar ligado al de la belleza de las cosas naturales. Feliz la familia que puede ir al lugar de culto el sábado, como Jesús y sus discípulos iban a la sinagoga, a través de campos y bosques, o a lo largo de la costa del lago. Felices los padres que pueden enseñar a sus hijos la Palabra escrita de Dios con ilustraciones obtenidas de las páginas abiertas del libro de la naturaleza; que pueden reunirse bajo los árboles verdes, al aire fresco y puro, para estudiar la Palabra y cantar alabanzas al Padre celestial (La educación, {ED}, p. 251).

Jesús era la fuente de la misericordia sanadora para el mundo; y durante todos aquellos años de reclusión en Nazaret, su vida se derramó en raudales de simpatía y ternura. Los ancianos, los tristes y los apesadumbrados por el pecado, los niños que jugaban con gozo inocente, los pequeños seres de los vergeles, las pacientes bestias de carga, todos eran más felices a causa de su presencia. Aquel cuya palabra sostenía los mundos podía agacharse a aliviar un pájaro herido. No había nada tan insignificante que no mereciese su atención o sus servicios (El deseado de todas las gentes, {DTG}, p. 54).

Y el Señor dice: “Si retrajeres del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; … entonces te deleitarás en Jehová.” A todos los que reciban el sábado como señal del poder creador y redentor de Cristo, les resultará una delicia. Viendo a Cristo en él, se deleitan en él. El sábado les indica las obras de la creación como evidencia de su gran poder redentor. Al par que recuerda la perdida paz del Edén, habla de la paz restaurada por el Salvador. Y todo lo que encierra la naturaleza, repite su invitación: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, que yo os haré descansar” (El deseado de todas las gentes, {DTG}, pp. 255, 256).

Las ceremonias relacionadas con los servicios del templo, que prefiguraban a Cristo en símbolos y sombras, fueron quitadas en el tiempo de la crucifixión, porque en la cruz el símbolo se encontró con la realidad simbolizada en la muerte de la verdadera y perfecta ofrenda, el cordero de Dios.

La ley de los Diez Mandamientos vive y vivirá por los siglos eternos. La necesidad de las ceremonias de sacrificios y ofrendas cesaron cuando el símbolo y la realidad simbolizada se encontraron en la muerte de Cristo. En él [Cristo] la sombra llego hasta la sustancia. El cordero de Dios fue la ofrenda completa y perfecta.

La ley de Dios mantendrá su carácter supremo mientras perdure el trono de Jehová. Esta ley es la expresión del carácter de Dios… Los símbolos y las sombras, las ofrendas y los sacrificios no tuvieron más valor después de las muerte de Cristo en la cruz; pero la ley de Dios no fue crucificada con Cristo (Comentario bíblico adventista, t. 6, pp. 1115, 1116).

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Lunes 27 de abril // Lección 5____________________

EL SÁBADO: SU MENSAJE Y SU SIGNIFICADO

“Y habiendo abierto el libro” (Luc. 4:17). El sábado no era solo para adorar, sino también para escuchar la Palabra de Dios. Una vida sin la Palabra de Dios no está lejos de quedar atrapada por el pecado: “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti” (Sal. 119:11).

Lee Lucas 4:17 al 19. Hoy, considerando lo que conocemos sobre Jesús, acerca de quién era y de lo que realizó en nuestro favor, ¿cómo entendemos el significado de estas palabras? ¿De qué formas has experimentado la realidad de sus afirmaciones mesiánicas en tu propio andar con el Señor?

17 Y se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: 18 El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; 19 A predicar el año agradable del Señor. Lucas 4

Después de leer Isaías 61:1 y 2, Jesús dijo: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros” (Luc. 4:21). La palabra hoy merece notarse. Los judíos esperaban que el Reino de Dios viniese en algún momento futuro, de un modo dramático y militar, expulsando el régimen extranjero de Judea e inaugurando el trono davídico. Pero, Jesús estaba diciendo que el Reino ya había llegado en su persona, y que quebraría el poder del pecado, aplastaría al diablo y liberaría de su dominio a los cautivos oprimidos.

Piensa, además, en cuán estrechamente está vinculado el sábado con las afirmaciones mesiánicas. Es un día de reposo, de reposo en Cristo (Heb. 4:1-4). Es un símbolo de libertad y de liberación; la libertad y liberación que tenemos en Cristo (Rom. 6:6, 7). El sábado revela no solo la creación de Dios, sino también la promesa de la re-creación en Cristo (2 Cor. 5:17; 1 Cor. 15:51-53). Tampoco es coincidencia que Jesús eligiera el sábado para realizar muchas de sus curaciones, para liberar a quienes habían estado oprimidos y aprisionados por la enfermedad.

El sábado es un recordatorio semanal, grabado en algo más inmutable que la piedra (¡en el tiempo!), de lo que hemos recibido gracias a Jesús.

¿Cómo te ayuda la observancia del sábado a comprender mejor la salvación solo por fe –ya que podemos descansar por lo que Cristo hizo por nosotros– a diferencia de procurar ganarnos el cielo?

»El espíritu de Jehová, el Señor, está sobre mí,
porque me ha ungido Jehová.
Me ha enviado a predicar buenas noticias a los pobres,
a vendar a los quebrantados de corazón,
a publicar libertad a los cautivos
y a los prisioneros apertura de la cárcel;
a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová
y el día de la venganza del Dios nuestro;
a consolar a todos los que están de luto;

Jesús lee sólo dos versículos del libro de los profetas para “la lección de cierre” y el mensaje principal se concentra en una frase de éstos dos versículos que es: a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová ó “el año favorable del SEÑOR” como lo expresan otras versiones bíblicas. Aquí  en éste texto se está refiriendo primordial-mente al “año del jubileo”

¿Qué era el “año del jubileo”? En el libro de Levíticos capítulo 25, encontramos las provisiones, reglas y estatutos para éste año muy especial llamado el año del jubileo.  Esta ordenanza fue dada por Dios al pueblo de Israel, y tenía como propósito curar cuatro males que oprimían a Israel.  Aún en nuestros días modernos algunos de estos cuatro males siguen oprimiendo a la mayoría de naciones del mundo, estos males eran y son: la esclavitud, las deudas, la pobreza crónica y el alienamiento ó despojamiento de las tierras de las gentes más pobres de la nación.

El año de jubileo era el sistema divino que tenía la intención de aliviar con anticipación estos males de la nación hebrea.

El año del jubileo se celebraba a cada cincuenta años;  después de éste año todo hombre que era esclavo, tenía que quedar en libertad, cuando las personas quedaban libres, entonces la nación entera comenzaba un proceso nuevo, fresco y vivificante. Los hombre venían a quedar esclavos por diferentes y variadas razones, entre ellas encontramos los que eran capturados en las guerras y también aquellos que se vendían a ellos mismos ó a sus hijos para cancelar deudas que ellos no podían cancelar.

También en el año del jubileo,  las deudas eran perdonadas, habían muchos que acumulaban deudas que eran imposible poderlas pagar; en el año del jubileo éstas deudas tenían que ser perdonadas y canceladas por el acreedor.

La pobreza crónica afectaba a muchos en la nación, para ellos también había un chance de un nuevo comienzo, ya sea que su pobreza fuera la causa de una incapacidad física, de una enfermedad, cualquier vicio ó intemperancia que hubieran practicado, ó cualquier otra razón que lo hubiera conducido a la pobreza extrema y crónica, ellos también tenían una nueva oportunidad.

Este mismo año, también las propiedades que habían sido hipotecadas, alienadas ó quitadas a sus dueños, tenían que volver a sus dueños originales, ningún hombre ó familia podía partir de casa de su antiguo amo ó patrón, sin recuperar sus tierras ó propiedades.

En los días obscuros de la esclavitud en los Estados Unidos de Norte América, habían prácticas muy extrañas en cuanto al tema de la esclavitud. Entre una de esas prácticas estaba la famosa lotería de esclavos, en ésta lotería siempre había una persona de buen corazón que pagaba una fuerte suma de dinero para intentar darle la libertad a algún esclavo determinad0. Pero el proceso de conseguir la libertad no era directamente, sino que  a través de la suerte tirando los dados. Si el numero que salía después que el esclavo había tirado los dados, era el número estipulado, entonces el esclavo quedaba libre, pero si al tirar los dados los números no coincidían, el esclavo quedaba siempre en esclavitud y el que había pagado para que el esclavo tuviera la oportunidad de salir libre, perdía el dinero.

Se cuenta la historia de  dos acaudalados hombres que habían pagado a ésta lotería, una oportunidad de libertad para una finísima mujer mulata y  para su hijo que casi era de raza blanca. Ellos tenían dos oportunidades para ser libres; cuando llego la oportunidad para la mujer, ella no pudo tirar los dados, estaba sobrecogida por el temor y la angustia de la ocasión, al no poderlo hacer ella misma, le pidió a su hijo tirar los dados en vez de ella. El muchacho tomó los dados, los tiró y falló la primera oportunidad para los dos. Dice la historia que sin pensarlo, valientemente, el muchacho volvió a tomar los dados y los tiró y ésta vez acertó los números estipulados por la lotería. El que escribe la historia dice que es difícil explicar con palabras el gozo de ésta madre y su hijo cuando se vieron libres después de muchos años de esclavitud.

Que hermoso sermón de ese día sábado, predicado por Jesús; ese sermón sigue siendo la predicación de Jesús para nosotros en éstos días modernos. Necesitamos experimentar la libertad del pecado, la libertad de la lujuria, de las pasiones, del miedo y de la ansiedad, de la vanidad y la ambición, y de muchos males que nos roban la paz y la tranquilidad de nuestras almas.

Muchas veces nuestra cautividad del pecado no parece ser cautividad, estamos dormidos en placeres que los consideramos deleites, y no nos damos cuenta que nos están llevando y empujando al sepulcro día tras día.

Muchas veces no somos esclavos de nuestro conocimiento, poder ó riquezas,  muchas veces somos esclavos de una mente que no puede descansar, somos esclavos de las cosas que codiciamos tanto por que no las podemos tener, somos esclavos de los miedos y temores que no podemos evadir, de las circunstancias que no podemos evitar, de los sueños que no podemos concretar y de la felicidad que no podemos disfrutar. Para todos los que sufrimos de éstas esclavitudes, Jesús nos dice: Este es “el año favorable del SEÑOR”; “Hoy es el día da la salvación”

Dios vió que el sábado era esencial para el hombre, aun en el paraíso. Necesitaba dejar a un lado sus propios intereses y actividades durante un día de cada siete para poder contemplar más de lleno las obras de Dios y meditar en su poder y bondad. Necesitaba el sábado para que le recordase más vivamente la existencia de Dios, y para que despertase su gratitud hacia él, pues todo lo que disfrutaba y poseía procedía de la mano benéfica del Creador (Patriarcas y profetas, {PP}, p. 29).

El sábado no era para Israel solamente sino para todo el mundo. Había sido dado a conocer al hombre en el Edén, y como los demás preceptos del Decálogo es de obligación imperecedera. Acerca de aquella ley de la cual el cuarto mandamiento forma parte, Cristo declara: “Hasta que perezca el cielo y la tierra ni una jota ni un tilde perecerá de la ley” (Mateo 5:18). Así que mientras duren los cielos y la tierra el sábado continuará siendo una señal del poder creador. Cuando el Edén vuelva a florecer en la tierra, el santo día de reposo de Dios será honrado por todos los que moren debajo del sol. “De sábado en sábado” los habitantes de la tierra renovada y glorificada subirán “a adorar delante de mí, dijo Jehová.”

Dios enseña que debemos congregarnos en su casa para cultivar los atributos del amor perfecto. Esto preparará a los moradores de la tierra para las mansiones que Cristo ha ido a preparar para todos los que le aman. Allí se congregarán en el santuario de sábado en sábado, de luna nueva en luna nueva para unirse en los más sublimes acentos de alabanza y agradecimiento a Aquel que está sentado en el trono y al Cordero para siempre jamás (La fe por la cual vivo, {FV}, p. 39).

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Lección 5 // Martes 28 de abril___________________

CURACIONES EN SÁBADO EN CAPERNAUM

El rechazo en Nazaret envió a Jesús de regreso a Capernaum, donde ya había ministrado antes (Mat. 4:13). Esta importante ciudad llegó a ser la base del ministerio de Jesús en Galilea. En esta ciudad había una sinagoga, tal vez construida por un oficial romano (Luc. 7:5), y Jesús, como era su costumbre, fue allí el sábado.

En este solo sábado, el ministerio de Jesús cubrió una amplia variedad de actividades: enseñanza, curación, predicación. No se dice nada sobre del tema del que Jesús predicó, pero la reacción del pueblo fue de asombro: “porque su palabra era con autoridad” (Luc. 4:32). Su enseñanza contrastaba con la de los rabíes. No eran sencillos paliativos. Eran palabras predicadas con autoridad, arraigadas en la Escritura, presentadas con el poder del Espíritu Santo; un mensaje que llamaba al pecado por su nombre correcto, y rogaba a los oyentes que se arrepintieran.

Lee Lucas 4:31 al 37. ¿Qué verdades poderosas se revelan en estos versículos acerca de 1) la gran controversia, 2) la realidad de los demonios, 3) el propósito del sábado, y 4) el poder de Dios sobre el mal? ¿Qué más puedes hallar allí?

31 Descendió Jesús a Capernaum, ciudad de Galilea; y les enseñaba en los días de reposo. 32 Y se admiraban de su doctrina, porque su palabra era con autoridad. 33 Estaba en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu de demonio inmundo, el cual exclamó a gran voz, 34 diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios. 35 Y Jesús le reprendió, diciendo: Cállate, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio de ellos, salió de él, y no le hizo daño alguno. 36 Y estaban todos maravillados, y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta, que con autoridad y poder manda a los espíritus inmundos, y salen? 37 Y su fama se difundía por todos los lugares de los contornos. Lucas 4

En Lucas 4:31 al 41 tenemos la primera de las cinco curaciones realizadas en sábado que registra Lucas (ver Luc. 4:38, 39; 6:6-11; 13:10-16; 14:1-16). En el sermón de Nazaret, Jesús anunció que su misión era aliviar, sanar y restaurar a los de corazón quebrantado y a los oprimidos. Aquí en Capernaum, en sábado, cuando la sinagoga estaba llena de adoradores, el hombre poseído por demonios confrontó a Jesús con una confesión: “Déjanos […] Jesús nazareno […]. Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios” (Luc. 4:34). El demonio, siendo un miembro de la hueste satánica y, como tal, un ser sobrenatural, fue rápido en reconocer al Salvador encarnado. En este informe, el velo entre lo visible y lo invisible se había descorrido.

Piensa en cuán abiertamente se mostró aquí la gran controversia. ¿De qué manera ves que se desarrolla en tu propia vida? ¿Cuál es tu única esperanza de victoria en esta batalla? Lee también 1 Corintios 15:2.

En el capítulo 4 de Lucas encontramos a Jesús predicando en dos sinagogas diferentes, en dos sábados diferentes, con dos experiencias totalmente diferentes. En el versículo 16 lo encontramos en la sinagoga de Nazareth, donde después de su sermón fue tomado airadamente por los feligreses y fue llevado al monte de la precipitación para ser despeñado. Al siguiente sábado lo encontramos en la sinagoga de  Capernaúm obrando milagros en día Sábado. Los dos sábados son totalmente diferentes; en Nazareth la congregación se quería deshacer de él a través del asesinato y en Capernaum encontramos una congregación que ruega a Jesús a que no los abandone, ruegan a Jesús para que él se quede allí con ellos en Capernaum: 43 Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado.

En el silencio de la sinagoga, cuando se estaba escuchando a Jesús con mucha atención, la paz y la quietud del lugar queda abruptamente interrumpida, por los gritos  de un endemoniado, una persona que estaba en el lugar completamente en silencio y escuchando atentamente.

Es interesante notar la expresión de miedo y de frustración de parte de los demonios para Jesús: 34 diciendo: Déjanos; ¿qué tienes con nosotros, Jesús nazareno? ¿Has venido para destruirnos? Yo te conozco quién eres, el Santo de Dios. La presencia de la pureza de Jesús estaba en contraste con la impureza de los demonios. La presencia de Jesús puede ser el gozo de muchos, pero también su presencia santa puede ser incómoda y aterradora para otros.

Otra cosa importante que hay que notar es que los demonios saben de Jesús, saben de su nombre, de su origen y lo mas importante saben de la relación que existe entre él y el cielo, ellos reconocieron en Jesús al “Santo de Dios”.

En día Sábado, y en medio del culto divino, Jesús usó de su poder divino y realizó un acto de sanación, considerada en esa época como un trabajo, y al ser un trabajo se consideraba automáticamente como un pecado.

Muchas veces cuando hablamos con personas que se oponen al descanso del día sábado como un mandamiento divino, ó personas que no conocen del día sábado, encontramos la misma posición que la que tenían los judíos. Muchos de ellos creen ó se imaginan que el sábado es para estar acostado sin hacer nada todo el día, ellos creen que esa es la forma de guardar el sábado.

Aquí Jesús, a través de su ejemplo nos está mostrando lo contrario. Imagínese que usted es  dueño de un taxi: no es lo mismo que después de salir de la iglesia en el día sábado, aproveche la oportunidad de un viaje que se le presentó,  ó llevar a una persona al hospital de emergencia, sin cobrarle ni un centavo. ¿Son las dos situaciones considerada como trabajo? la respuesta es no. Según el diccionario de la Real Academia Española, trabajo es: “Esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza…” por lo tanto la primera acción de tomar su taxi y hacer un viaje cobrando una tarifa determinada al usuario, eso es considerado como trabajo; pero el acto de llevar a una persona al hospital de emergencia sin cobrar un centavo, no se considera trabajo, se considera una buena acción  ó un acto de caridad ó amor. Eso es exactamente lo que Cristo hizo en la tierra, actos de amor y compasión, Jesús nunca cobró un centavo por sus milagros divinos, ni en día sábado, ni en ningún otro día.

Los Fariseos hicieron del Sábado una carga, un fardo difícil de llevar, un día difícil de pasar, por causa del rigor y de muchas leyes que pusieron con respecto al Sábado.

Hoy en nuestro tiempo actual enfrentamos dos problemas muy peculiares dentro de nuestra iglesia; uno se llama extremismo y  el otro se llama secularismo.

Hay algunos hermanos que toman el Sábado al estilo fariseo, e imponen a las iglesias y a sus familias reglamentos difíciles de llevar y hacen del sábado un día de amargura en vez de ser un “día de delicia”.

Por el otro lado hay hermanos de la iglesia que toman el Sábado tan livianamente, que parece que estuvieran viviendo en un día común.

¿Cual de las siguientes tareas usted cree que  se pueden hacer en día Sábado?

-Planchar la ropa

-Lustrar los zapatos

-Ir a un restaurante a comer

-Cocinar

-Calentar la comida

-Llevar los niños al parque

-Lavar el vehículo

-Ver televisión

-Leer el periódico

-Visitar a los enfermos

-Ir a una fiesta de cumpleaños

-Salir de viaje

-Ir a una consulta médica (no emergencia)

-Ir a hacer algún trámite legal con el gobierno

-Dormir

-Bañarse

-Ir a la piscina

-Practicar algún deporte

-Hacer una caminata por el campo

-Ayudar a algún amigo ó visita de la iglesia que se está mudando

-Ver un programa de televisión acerca de la naturaleza

-Leer un libro educativo ó historia

A continuación la lista del mundo judío en cuanto a las cosas que no se pueden hacer en día Sábado: plantar, arar, cosechar, trillar, aventar, seleccionar, moler, tamizar, amasar hornear, trasquilar lana, lavar lana, batir lana, pintar lana, hilar lana, tejer, hacer lazos, unir dos hilos, separar dos hilos, amarrar, desamarrar, coser, romper, atrapar un animal, matar a un animal, despellejar a un animal, curtir pieles, raspar pieles, marcar pieles, moldear pieles, escribir dos o más letras, borrar dos o más letras, construir, demoler, apagar fuego, prender fuego, tocar un instrumento musical, terminar la preparación de un utensilio nuevo, transportar un objeto de áreas públicas a áreas privadas y viceversa.

[Jesús]…quería que sus discípulos conociesen al enemigo al que iban a afrontar, para que no fuesen engañados y vencidos por sus artificios.

Las Escrituras encierran otros ejemplos semejantes… el maníaco que, atormentado por el “espíritu de un demonio inmundo” (Lucas 4:33-36), perturbaba la tranquilidad del sábado en la sinagoga de Capernaum—todos ellos fueron curados por el compasivo Salvador. En casi todos los casos Cristo se dirigía al demonio como a un ser inteligente, ordenándole salir de su víctima y no atormentarla más. Al ver su gran poder, los adoradores reunidos en Capernaum se asombraron, “y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es ésta? que con autoridad y potencia manda a los espíritus inmundos, y salen” (Lucas 4:36).

No hay nada que el gran seductor tema tanto como el que nos demos cuenta de sus artimañas. Para mejor disfrazar su carácter y encubrir sus verdaderos propósitos, se ha hecho representar de modo que no despierte emociones más poderosas que las del ridículo y del desprecio. Le gusta que lo pinten deforme o repugnante, mitad animal mitad hombre. Le agrada oírse nombrar como objeto de diversión y de burla por personas que se creen inteligentes e instruídas…

… Y es porque Satanás puede dominar tan fácilmente los espíritus de las personas inconscientes de su influencia, por lo que la Palabra de Dios nos da tantos ejemplos de su obra maléfica, nos revela sus fuerzas ocultas y nos pone así en guardia contra sus ataques.

El poder y la malignidad de Satanás y de su hueste podrían alarmarnos con razón, si no fuera por el apoyo y salvación que podemos encontrar en el poder superior de nuestro Redentor. Proveemos cuidadosamente nuestras casas con cerrojos y candados para proteger nuestros bienes y nuestras vidas contra los malvados; pero rara vez pensamos en los ángeles malos que tratan continuamente de llegar hasta nosotros, y contra cuyos ataques no contamos en nuestras propias fuerzas con ningún medio eficaz de defensa. Si se les dejara, nos trastornarían la razón, nos desquiciarían y torturarían el cuerpo, destruirían nuestras propiedades y nuestras vidas. Sólo se deleitan en el mal y en la destrucción. Terrible es la condición de los que resisten a las exigencias de Dios y ceden a las tentaciones de Satanás, hasta que Dios los abandona al poder de los espíritus malignos. Pero los que siguen a Cristo están siempre seguros bajo su protección. Ángeles de gran poder son enviados del cielo para ampararlos. El maligno no puede forzar la guardia con que Dios tiene rodeado a su pueblo (El conflicto de los siglos, {CS}, pp. 569- 571).

También hoy hay muchedumbres tan ciertamente dominadas por el poder de los malos espíritus como lo era el endemoniado de Capernaúm. Todos los que se apartan voluntariamente de los mandamientos de Dios se colocan bajo la dirección de Satanás. Muchos juegan con el mal, pensando que podrán romper con él cuando quieran; pero quedan cada vez más engañados hasta que se encuentran dominados por una voluntad más fuerte que la suya. No pueden substraerse a su misterioso poder. El pecado secreto o la pasión dominante puede hacer de ellos cautivos tan inertes como el endemoniado de Capernaúm.

Sin embargo, su condición no es desesperada. Dios no domina nuestra mente sin nuestro consentimiento, sino que cada hombre está libre para elegir el poder que quiera ver dominar sobre él. Nadie ha caído tan bajo, nadie es tan vil que no pueda hallar liberación en Cristo. El endemoniado, en vez de oraciones, sólo podía pronunciar las palabras de Satanás; sin embargo, la muda súplica de su corazón fué oída. Ningún clamor de un alma en necesidad, aunque no llegue a expresarse en palabras, quedará sin ser oído. Los que consienten en hacer pacto con el Dios del cielo no serán abandonados al poder de Satanás ni a las flaquezas de su propia naturaleza.

“¿Será quitada la presa al valiente? o ¿libertaráse la cautividad legítima? Así empero dice Jehová: Cierto, la cautividad será quitada al valiente, y la presa del robusto será librada; y tu pleito yo lo pleitearé, y yo salvaré a tus hijos” (Isaías 49:24, 25).

Maravillosa será la transformación de quien abra por la fe la puerta de su corazón al Salvador (El ministerio de curación, {MC}, pp. 61, 62).

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Miércoles 29 de abril // Lección 5_________________

EL SEÑOR DEL SÁBADO

Lucas 6:1 al 11 proporciona dos informes del trato de Jesús con los fariseos acerca del sábado.

Lee la primera historia en Lucas 6:1 al 5. ¿De qué modo enfrentó Jesús la acusación de que él y sus discípulos descuidaban la Ley y el sábado?

1Aconteció en un día de reposo, que pasando Jesús por los sembrados, sus discípulos arrancaban espigas y comían, restregándolas con las manos. Y algunos de los fariseos les dijeron: ¿Por qué hacéis lo que no es lícito hacer en los días de reposo? Respondiendo Jesús, les dijo: ¿Ni aun esto habéis leído, lo que hizo David cuando tuvo hambre él, y los que con él estaban; cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino sólo a los sacerdotes, y comió, y dio también a los que estaban con él? Y les decía: El Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo. Lucas 6

Mientras caminaban a través de un campo, los discípulos arrancaron algunas espigas, las frotaron en las palmas y comieron los granos. Pero, los fariseos desfiguraron los hechos para acusar a los discípulos de quebrantar el mandamiento del sábado. Jesús respondió con la historia, y dirigió a los fariseos hacia el rey David, quien, cuando tuvo hambre, entró en la Casa de Dios con sus soldados y todos comieron los panes de la proposición, que podían comer solamente los sacerdotes. Al hacer esto, Jesús estaba señalando cómo los fariseos, mediante una larga historia de legalismo, habían acumulado regla tras regla, tradición sobre tradición, y habían transformado así el sábado, del gozo que debía producir, a ser en cambio una carga.

Lee la segunda historia, en Lucas 6:6 al 11. ¿Qué lecciones acerca del sábado se encuentran aquí?

Aconteció también en otro día de reposo, que él entró en la sinagoga y enseñaba; y estaba allí un hombre que tenía seca la mano derecha. Y le acechaban los escribas y los fariseos, para ver si en el día de reposo lo sanaría, a fin de hallar de qué acusarle. Mas él conocía los pensamientos de ellos; y dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate, y ponte en medio. Y él, levantándose, se puso en pie. Entonces Jesús les dijo: Os preguntaré una cosa: ¿Es lícito en día de reposo hacer bien, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla? 10 Y mirándolos a todos alrededor, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él lo hizo así, y su mano fue restaurada. 11 Y ellos se llenaron de furor, y hablaban entre sí qué podrían hacer contra Jesús. Lucas 6

Aunque los evangelios sinópticos cuentan esta historia, solo Lucas nos dice que la mano que se había secado era la derecha. El detalle adicional que da el Dr. Lucas nos ayuda a comprender el impacto que esta deficiencia física debió de haber tenido sobre la capacidad del hombre de vivir una vida normal. La ocasión promovió dos reacciones: primera, los fariseos esperaban acusar a Jesús de quebrantar el sábado si él sanaba al hombre. Segunda, Jesús leyó sus corazones, y demostró que él es el Señor del sábado, que lo creó y que él no dejará de cumplir su misión de librar al hombre de la esclavitud del pecado. De este modo, él puso la observancia del sábado en la perspectiva divina: es lícito hacer el bien en sábado y salvar vidas (Luc. 6:9-11).

Piensa en cuán enceguecidos estaban estos dirigentes por sus propias reglas y reglamentos que pensaban que eran los de Dios. ¿De que forma podemos asegurarnos de no caer en la misma trampa de permitir que tradiciones y enseñanzas humanas nos cieguen frente a las verdades divinas?

Uno de los problemas que se ha enfrentado y aún se siguen enfrentando en nuestros días actuales es el fanatismo ó extremismo. El fanatismo ó el extremismo también ha afectado la ley de Dios y especialmente la observancia del día sábado.  Los judíos en el tiempo de Jesús habían agregado un sin número de leyes extras  al mandamiento original de Dios había dado con respecto al día sábado.  Esto fue así en los tiempos de Jesús y lo han mantenido hasta el día de hoy.  Encontramos una historia escrita por el famoso teólogo y comentarista bíblico de origen judío llamado Isaac Abarbanel y el dice: ” Cuando los judíos fueron expulsados de España en el año 1492, se les fue prohibido entrar a la ciudade de Fez, para evitar morir de hambre, se vieron obligados a alimentarse del pasto del campo, aún en éste estado deplorable, evitaron la transgresión de cortar el pasto con sus manos en el día sábado. Para evitar ésta transgresión de usar sus manos en el día sábado, decidieron tomar un método más laborioso, (más difícil y mas cansador,*)  que fue el de desollar el pasto con las rodillas y cosecharlo con los dientes”    *cursiva es nuestra.

 Estas son una de la leyes rabínicas con respecto al Sábado:

-Prohibía transportar cualquier objeto de casa en casa en día Sábado que fuera mas grande que una oliva.

-Prohibido lanzar objetos de una propiedad privada a una publica ó viceversa. Si una persona lanza un objeto con la mano derecha y otra persona lo cacha con la mano izquierda es pecado, si una persona lanzaba con cualquier mano y es cachado por la otra persona con la misma mano del lanzador, es pecado. Si una persona lanzaba algo que fuera de comer y la otra lo cachaba con la boca, no era pecado, debido que al usar la boca lo tirado se convertía en un alimento.

-No se puede arrastrar una silla por que hace un surco en el suelo y es pecado, se puede mover cualquier mueble pequeño solamente con ruedas, ya que la ruedas no hacen surco en el suelo, sólo comprimen el suelo, y eso no pecado.

-Si se levantaba una silla, solo se puede dar 4 pasos con ella, mas de esos pasos es pecado.

-Si se carga un niño en brazos, tiene que tenerse sumo cuidado, puede ser que el niño cargue una piedra en sus bolsillo u otro objeto y esto se convierta en pecado.

-La mujer no puede cargar ningún adorno en sus vestidos, ó cabellos, ni siquiera un alfiler. Para evitar que se convirtiera en un objeto para mostrar a los demás y así la vanidad reemplazar la espiritualidad.

-Ninguna mujer tiene que verse al espejo en día Sábado, no vaya ser que descubra un cana, y tenga la tentación de sacarla, esto sería un pecado grave.

-A ningún hombre le es permitido usar zapatos de madera con clavos, cargar esos clavos en día Sábado, sería pecado.

-Si alguna persona se le cayera un diente postizo, y lo levantara y lo llevara con el, sería un acto pecaminoso.

-Si a alguna persona le cayera una pared encima, se hará el trabajo necesario para encontrar el cuerpo, si la persona esta con vida, el trabajo puede seguir. Si la persona esta muerta hay que dejar el cadáver donde está, el trabajo tiene que parar.

Los maestros judíos se jactaban de su conocimiento de las Escrituras, y la respuesta de Cristo implicaba una reprensión por su ignorancia de los sagrados escritos. “¿Ni aun esto habéis leído—dijo,—qué hizo David cuando tuvo hambre, él, y los que con él estaban; cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, y comió, … los cuales no era lícito comer, sino a solos los sacerdotes?” “También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado.” “¿No habéis leído en la ley, que los sábados en el templo los sacerdotes profanan el sábado, y son sin culpa? Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.” “El Hijo del hombre es Señor aun del sábado.”

Si estaba bien que David satisficiese su hambre comiendo el pan que había sido apartado para un uso santo, entonces estaba bien que los discípulos supliesen su necesidad recogiendo granos en las horas sagradas del sábado. Además, los sacerdotes del templo realizaban el sábado una labor más intensa que en otros días. En asuntos seculares, la misma labor habría sido pecaminosa; pero la obra de los sacerdotes se hacía en el servicio de Dios. Ellos cumplían los ritos que señalaban el poder redentor de Cristo, y su labor estaba en armonía con el objeto del sábado. Pero ahora, Cristo mismo había venido. Los discípulos, al hacer la obra de Cristo, estaban sirviendo a Dios y era correcto hacer en sábado lo que era necesario para el cumplimiento de esta obra.

Cristo quería enseñar a sus discípulos y a sus enemigos que el servicio de Dios está antes que cualquier otra cosa. El objeto de la obra de Dios en este mundo es la redención del hombre; por lo tanto, lo que es necesario hacer en sábado en cumplimiento de esta obra, está de acuerdo con la ley del sábado. Jesús coronó luego su argumento declarándose “Señor del sábado,” es decir un Ser por encima de toda duda y de toda ley. Este Juez infinito absuelve a los discípulos de culpa, apelando a los mismos estatutos que se les acusaba de estar violando (El deseado de todas las gentes, {DTG}, pp. 251, 252).

El Salvador sabía muy bien que al efectuar una curación en sábado, sería considerado como transgresor, pero no vaciló en derribar el muro de las exigencias tradicionales que rodeaban el sábado. Jesús invitó al enfermo a ponerse de pie, y luego preguntó: “¿Es lícito hacer bien en sábado, o hacer mal? ¿salvar la vida, o quitarla?” Era máxima corriente entre los judíos que el dejar de hacer el bien, cuando había oportunidad, era hacer lo malo; el descuidar de salvar una vida, era matar. Así se enfrentó Jesús con los rabinos en su propio terreno. “Mas ellos callaban. Y mirándolos alrededor con enojo, condoliéndose de la ceguedad de su corazón, dice al hombre: Extiende tu mano. Y la extendió, y su mano fué restituida sana…

Cuando Jesús preguntó a los fariseos si era lícito hacer bien o mal en sábado, salvar la vida o matar, les hizo confrontar sus propios malos deseos. Con acerbo odio ellos deseaban matarle mientras él estaba salvando vidas e impartiendo felicidad a muchedumbres. ¿Era mejor matar en sábado, según se proponían ellos hacer, que sanar a los afligidos como lo había hecho él? ¿Era más justo tener homicidio en el corazón en el día santo, que tener hacia todos un amor que se expresara en hechos de misericordia?

Al sanar al hombre que tenía una mano seca, Jesús condenó la costumbre de los judíos, y dejó al cuarto mandamiento tal cual Dios lo había dado. “Lícito es en los sábados hacer bien,” declaró. Poniendo a un lado las restricciones sin sentido de los judíos, honró el sábado, mientras que los que se quejaban contra él deshonraban el día santo de Dios (El deseado de todas las gentes, {DTG}, pp. 252-254).

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Lección 5 // Jueves 30 de abril___________________

EL SÁBADO: EL ENFERMO VERSUS EL BUEY Y EL ASNO

De los tres evangelios sinópticos, solo Lucas registra estas dos curaciones de Jesús en sábado (Luc. 13:10-16; 14:1-15). La primera hizo que el jefe de la sinagoga se indignara con Jesús; la segunda acalló a los fariseos. En ambos casos, los enemigos de Jesús estaban usando sus malas interpretaciones de la Ley para acusar a Jesús de quebrantar el sábado.

Lee Lucas 13:10 al 16 y 14:1 al 6. ¿Qué verdades importantes se revelan aquí acerca de cuán fácil es pervertir verdades bíblicas vitales?

10 Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; 11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. 13 Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. 14 Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo. 15 Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? 16 Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo? Lucas 13

1Aconteció un día de reposo, que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante, que era fariseo, éstos le acechaban. Y he aquí estaba delante de él un hombre hidrópico. Entonces Jesús habló a los intérpretes de la ley y a los fariseos, diciendo: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? Mas ellos callaron. Y él, tomándole, le sanó, y le despidió. Y dirigiéndose a ellos, dijo: ¿Quién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo sacará inmediatamente, aunque sea en día de reposo? Y no le podían replicar a estas cosas. Lucas 14

Considera a la mujer inválida. Pertenecía a un sexo que era despreciado por los fariseos; estaba enferma desde hacía 18 años –lo suficiente como para probar la paciencia de cualquiera y para multiplicar en ella un sentido de la falta de sentido de la vida–; y era totalmente incapaz de librarse por sí misma.

A ella le vino la gracia divina personificada. Jesús la ve, la llama para que se acerque, le habla para que pueda ser sana, pone sus manos sobre ella “y al instante la mujer se enderez[a]” (Luc. 13:13, NVI). De repente, una agonía de 18 años da lugar a un momento de gozo total, y ella glorificaba a Dios” (vers. 13, énfasis añadido). Los verbos que usa Lucas son el modo en que la Inspiración reconoce el valor y la dignidad de la mujer, así como el valor y la dignidad de cada persona que es despreciada, no importa cuál sea su situación.

En el segundo milagro (Luc. 14:1-6), Jesús –en el camino para ir a comer a casa de un fariseo en sábado− sanó a un hombre que sufría de hidropesía. Anticipándose a las objeciones de los dirigentes que lo vigilaban de cerca, Jesús hizo dos preguntas: primera, sobre el propósito de la Ley (“¿Es lícito sanar en el día de reposo [sábado]?” [vers. 3]); segunda, sobre el valor de un ser humano (“¿Quién de vosotros, si su asno o su buey cae en algún pozo, no lo sacará inmediatamente, aunque sea en día de reposo?” [vers. 5]). El punto que quería presentar es obvio; en realidad, lo fue porque, de acuerdo con Lucas, no podían responderle nada. Jesús les reveló su hipocresía, la de la peor clase, porque venía bajo el velo de una supuesta santidad e indignación justa por lo que les parecía era una violación de la santa Ley de Dios.

¡Cuán cuidadosos debemos ser!

Cuando Jesús sanó en sábado y fue acusado de quebrantar la ley de Dios, respondió a sus acusadores: “Cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber? Y a esta hija de Abraham, que Satanás había atado dieciocho años, ¿ no se le debía desatar de esta ligadura en el día de reposo? Al decir él estas cosas, se avergonzaban todos sus adversarios; pero todo el pueblo se regocijaba por todas las cosas gloriosas hechas por él” (S. Lucas 13: 15- 17).

El Señor contempla compasivamente a las criaturas que ha creado, sin fijarse a qué raza pertenecen. Dios “de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra”… Nuestro Salvador dijo a sus discípulos: “Todos vosotros sois hermanos”. Dios es nuestro Padre común y cada uno de nosotros es un guarda de su hermano (Review and Herald, enero 21, 1896).

Dios invita a todos los que han estado bebiendo del agua de la vida que conduzcan a otros a esa misma fuente…

Cada alma convertida tiene una obra que hacer. Debemos recibir gracia para dispensarla gratuitamente. Debemos permitir que alumbre la luz que proviene de la estrella resplandeciente de la mañana, para que esa luz resplandezca mediante obras de abnegación y sacrificio, siguiendo el ejemplo que Cristo nos ha dado mediante su propia vida y su carácter. Debemos recibir de la raíz esa savia que nos capacitará para llevar mucho fruto. Toda alma que haya escuchado la divina invitación debe comunicar el mensaje desde la colina hasta el valle, diciendo a todos aquellos que se relacionan con ella: “Ven” (Cada día con Cristo, {CDCD}, p. 327).

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Viernes 1o de mayo // Lección 5___________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Dios no podía detener su mano por un momento, o el hombre desmayaría y moriría. Y el hombre también tiene una obra que cumplir en sábado: atender las necesidades de la vida, cuidar a los enfermos, proveer a los menesterosos. No será tenido por inocente quien descuide el alivio del sufrimiento ese día. El santo día de reposo de Dios fue hecho para el hombre, y las obras de misericordia están en perfecta armonía con su propósito. Dios no desea que sus criaturas sufran una hora de dolor que pueda ser aliviada en sábado o en cualquier otro día” (DTG 177).

“Ninguna otra institución confiada a los judíos propendía tan plenamente como el sábado a distinguirlos de las naciones que los rodeaban. Dios se pro- puso que su observancia los designase como adoradores suyos. Había de ser una señal de su separación de la idolatría y de su relación con el verdadero Dios. Pero, a fin de santificar el sábado, los hombres mismos deben ser santos. Por la fe, deben llegar a ser partícipes de la justicia de Cristo” (DTG 250).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. ¿No es asombroso cuán clara es la Biblia acerca de Jesús y el sábado? Y, no obstante, millones de feligreses alrededor del mundo todavía insisten en que el sábado ya no es obligatorio, o que no importa qué día guardemos, o que todo eso es legalismo. ¿Qué debe decirnos esto acerca de por qué una fidelidad y una obediencia invariables a la Palabra de Dios es tan importante? Las masas están muy engañadas acerca de algo tan fundacional como la santa Ley de Dios. ¿Qué advertencia vital nos da Jesús en Marcos 13:22?
  2. Considera cuánto trabajó Satanás para destruir el sábado: usó a los dirigentes de Israel para transformarlo en una carga pesada y despojarlo de mucho de lo que debía significar y ser; o bien usó –y todavía usa– a dirigentes de la iglesia para despreciarlo como algo anticuado, legalista, o una mera tradición judía. ¿Qué tiene el sábado, y lo que representa, que lo hace un blanco tal de la enemistad de Satanás?
  3. Jesús es el “Señor del sábado” (Luc. 6:5). ¿Qué implicaciones tiene esta afirmación para los cristianos y su actitud hacia el sábado?

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