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LECCIÓN 5 – MÁS AYES PARA EL PROFETA – PARA EL 31 DE OCTUBRE DE 2015

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Toda información dada en éste documento es tomada de la vastedad de libros que la Iglesia Adventista del 7mo Día tiene disponible gratuitamente para el público en general, en Ingles y Español. A éste documento también se le agrega otras informaciones de otros libros, que también se encuentran disponible gratuitamente en el Internet para el uso del  público en general.

Aquí no le estamos presentando una nueva luz, nuestro trabajo es sencillamente recopilar información, y presentarla en un lenguaje sencillo y entendible,  para que se le haga mas fácil al maestro de Escuela Sabática comprender y prepararse mejor, para impartir la lección de Escuela Sabática.

Estudio de Escuela Sabática para los siguientes años

2016: 

1er Trimestre: “La Gran Controversia”

2do Trimestre: “El libro de Mateo”

3er Trimestre: “El Papel de la Iglesia en la Comunidad”

4to Trimestre: “Job”

2017: 

1er Trimestre: “El Espíritu Santo y la Espiritualidad”

2do Trimestre: “1ra y 2da de Pedro”

3er Trimestre: “Unidad en Cristo”

4to Trimestre: “Mayordomía”

2018:   

1er Trimestre: “Isaías”

2do Trimestre: “Preparación para los Días Finales”

3er Trimestre: “El libro de los Hechos”

4to Trimestre: “Justicia Social”

2019:

1er Trimestre: “El Libro de Apocalipsis”

2do Trimestre: “Esdras-Nehemías”

3er Trimestre: “El Libro de Daniel”

4to Trimestre: “Romanos”

2020:

1er Trimestre: “Como interpretar las escrituras”

2do Trimestre: “Educación”

3er Trimestre: “Juan”

4to Trimestre: “La Familia/Santidad del Matrimonio”

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Este es un estudio extra para el maestro de Escuela Sabática, y es realizado por hermanos laicos de la Iglesia Adventistas del 7mo Día. En este lugar evitamos la crítica, la censura y los temas polémicos. Nuestro principal propósito es elevar la mente hacia Dios,  por medio de pensamientos elevados, para que podamos comprender la lección de una manera sencilla, precisa y al mismo tiempo profunda. 

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Letra negra: Lección de Escuela Sabática

Letra ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 5: Para el 31 de octubre de 2015

MÁS AYES PARA EL PROFETA

Sábado 24 de octubre_________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Jeremías 23:14, 15; Jeremías 20; Hechos 2:37; Job 3; Jeremías 18:1-10, 18-23.

PARA MEMORIZAR:
 “Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí” (Jer. 20:7).

UNA COSA QUE TODO SEGUIDOR de Dios algún día aprenderá es que el ser un creyente en Jesús y buscar hacer su voluntad no nos garantiza un pasaje fácil por la vida. Después de todo, se nos ha dicho que “todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2 Tim. 3:12). Esta es una verdad que ciertamente Jeremías estaba aprendido personalmente.

Sin embargo, nuestra fe puede darnos una comprensión más amplia sobre la cual podemos afirmarnos en medio de nuestras luchas. Es decir, cuando nos llegan sufrimientos y pruebas injustas (y muchas de ellas son injustas), no necesitamos sentirnos solos, sin importancia ni propósito, como a menudo se sienten las personas que no conocen a Dios. Sabemos del cuadro más amplio y la esperanza final que Dios nos ofrece, no importa cuán terrible parezca el presente; de este conocimiento –y esperanza− podemos obtener fuerzas. Jeremías conocía este contexto, aunque a veces parecía olvidarlo y concentrarse, en su lugar, solamente en sus males.

Muy crueles eran las burlas que le tocó soportar. Su alma sensible quedaba herida de par en par por las saetas del ridículo dirigidas contra él por aquellos que despreciaban su mensaje y se burlaban de su preocupación por que se convirtieran. Declaró: “Fuí escarnio a todo mi pueblo, canción de ellos todos los días.” “Cada día he sido escarnecido; cada cual se burla de mí.” “Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza” (Lamentaciones 3:14; Jeremías 20:7, 10). Pero el fiel profeta era diariamente fortalecido para resistir. Declaró con fe: “Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada.” “Cantad a Jehová, load a Jehová: porque librado ha el alma del pobre de mano de los malignos.” Vers. 11, 13.

Lo experimentado por Jeremías durante su juventud y también durante los años ulteriores de su ministerio, le enseñaron la lección de que “el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es ordenar sus pasos.” Aprendió a orar así: “Castígame, oh Jehová, mas con juicio; no con tu furor, porque no me aniquiles” (Jeremías 10:23, 24).

Cuando fué llamado a beber la copa de la tribulación y la tristeza, y cuando en sus sufrimientos se sentía tentado a decir: “Pereció mi fortaleza, y mi esperanza de Jehová,” recordaba las providencias de Dios en su favor, y exclamaba triunfantemente: “Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad. Mi parte es Jehová, dijo mi alma; por tanto en él esperaré. Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le buscare. Bueno es esperar callando en la salud de Jehová” (Lamentaciones 3:18, 22-26). (Profetas y reyes, {PR}, pp. 309, 310).

La venida del Señor ha sido en todo tiempo la esperanza de sus verdaderos discípulos. La promesa que hizo el Salvador al despedirse en el Monte de los Olivos, de que volvería, iluminó el porvenir para sus discípulos al llenar sus corazones de una alegría y una esperanza que las penas no podían apagar ni las pruebas disminuir. Entre los sufrimientos y las persecuciones, “el aparecimiento en gloria del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo” era la “esperanza bienaventurada” (El conflicto de los siglos, {CS}, p. 347).

Cuando llegue el tiempo de la prueba, los que hayan seguido la Palabra de Dios como regla de conducta, serán dados a conocer. En verano no hay diferencia notable entre los árboles de hojas perennes y los que las pierden; pero cuando vienen los vientos de invierno los primeros permanecen verdes en tanto que los otros pierden su follaje. Así puede también que no sea dado distinguir actualmente a los falsos creyentes de los verdaderos cristianos, pero pronto llegará el tiempo en que la diferencia saltará a la vista. Dejad que la oposición se levante, que el fanatismo y la intolerancia vuelvan a empuñar el cetro, que el espíritu de persecución se encienda, y entonces los tibios e hipócritas vacilarán y abandonarán la fe; pero el verdadero cristiano permanecerá firme como una roca, con más fe y esperanza que en días de prosperidad. (El conflicto de los siglos, {CS}, p. 660).

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Lección 5 // Domingo 25 de octubre_______________________

SACERDOTES Y PROFETAS IMPÍOS

Separados cronológicamente de Judá por más de dos mil años, y aún más alejados en lo cultural y social, es difícil para nosotros comprender todo lo que sucedía en el tiempo de Jeremías. Cuando leemos la Biblia, especialmente las advertencias y las amenazas duras que Dios pronunció contra el pueblo, muchas personas ven a Dios como severo, despreciable y vengativo. Sin embargo, esta es una mala comprensión, basada solo en una lectura superficial de los textos. En cambio, el Antiguo Testamento revela lo mismo que el Nuevo Testamento: Dios ama a la humanidad y quiere que se salve, pero él no fuerza nuestras decisiones. Si queremos hacer el mal, a pesar de sus ruegos, estamos en libertad de hacerlo. Pero debemos recordar no solo las consecuencias, sino también que hemos sido advertidos de ellas de antemano.

¿Cuáles eran algunos de los males con los que Dios estaba tratando en Judá, y contra los que profetizaba Jeremías? Jer. 23:14, 15; 5:26-31.

14 Y en los profetas de Jerusalén he visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; me fueron todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra. 15 Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber agua de hiel; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra. Jeremías 23

26 Porque fueron hallados en mi pueblo impíos; acechaban como quien pone lazos, pusieron trampa para cazar hombres. 27 Como jaula llena de pájaros, así están sus casas llenas de engaño; así se hicieron grandes y ricos. 28 Se engordaron y se pusieron lustrosos, y sobrepasaron los hechos del malo; no juzgaron la causa, la causa del huérfano; con todo, se hicieron prósperos, y la causa de los pobres no juzgaron. 29 ¿No castigaré esto? dice Jehová; ¿y de tal gente no se vengará mi alma? 30 Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra; 31 los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin? Jeremías 5

La procesión de males que aquí se presenta es una pequeña muestra de las cosas en las que el pueblo de Dios había caído. Tanto los sacerdotes como los profetas eran “impíos”, una ironía increíble considerando que los sacerdotes debían ser representantes de Dios; y los profetas, sus voceros. Y esto era solo el comienzo de los problemas que enfrentó Jeremías.

Los males presentados aquí son de varios tipos. La apostasía de los líderes espirituales también llevaba a otros a hacer el mal “para que ninguno se convirtiese de su maldad” (Jer. 23:14). Aun cuando Dios les advierte del juicio venidero, los profetas les dicen que no vendrá. Entretanto, como estaban lejos de Dios, se habían olvidado de la amonestación de cuidar de los huérfanos y de defender a los pobres (Jer. 5:28). La nación se había apartado de Dios. Una buena parte de la Biblia, por lo menos entre los libros proféticos del Antiguo Testamento, registra que Dios procuraba llamar de vuelta a su pueblo descarriado, a pesar de todos estos males; y más, él estaba dispuesto a perdonarlos, sanarlos, y aun restaurarlos. Pero si ellos rehusaban, ¿qué más podía hacerse?

1-Todo pecado es horrible por su naturaleza, siempre está en contra del carácter de Dios

2-“…Fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad…” todo esto es opuesto al plan del gobierno divino

3-El pecado agranda la miseria del hombre, revierte la benevolencia que está supuesta a gobernar nuestra conducta

4-El pecado es el resultado del trabajo directo de los espíritus de las tinieblas sobre los hijos de la desobediencia

5-El pecado nos hace socios del demonio y del resto de los pecadores

6-El pecado va en contra de los mandamientos de Dios, y Dios  lo aborrece

14 Y en los profetas de Jerusalén he visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad : La práctica del adulterio y la mentira de aquellos que profetizaban en el nombre de Jehová; era mas odioso a los ojos de Jehová que aquellos que practicaban la idolatría. Los idólatras ya se habían declarado abiertamente en contra de Jehová, pero no los profetas; estos seguían profetizando en el nombre de Jehová y estaban cometiendo doble pecado: El pecado del adulterio, era un pecado literal, era el acto de acostarse con las mujeres de pueblo; y el pecado de la mentira se daba en todas las conversaciones comunes que ellos sostenían a diario, llegando al punto en que nadie les creía lo que decían, y encima daban profecías que pretendían que las habían recibido de Dios, esto era peor que andar profetizando en nombre de Baal;  a estos  pecados se le sumaba uno mas,  que era el pecado de la hipocresía. 

La conducta de los profetas de Jehová fue mucho mas condenada que  la conducta de los profetas de Baal, por lo tanto el castigo de los profetas de Jehová  fue mucho mas duro que el castigo de los profetas de Baal.

Los profetas de Jehová fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; y esto lograban conseguir de dos maneras: La primera eran cuando no advertían y corregían al pueblo de sus pecados, y la segunda era a través del ejemplo pecaminoso que ellos daban al pueblo de Israel.

Por ésta condición pecadora e hipócrita de los “falsos” representantes de Dios para el pueblo de Israel y el mundo, entonces Jehová emite una profecía que es un castigo sumamente duro, ya que ellos están condenados a sufrir la parte mas amarga del castigo de Dios: 15 Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber agua de hiel; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra. Su comida fue amargura, y su bebida fue amargura, cualquiera de las dos es la mas peor. 

Muchos traducen el “comer ajenjos” como comer veneno, ya que el ajenjo es una de las medicinas naturales mas completas que pueden haber en el mundo de la medicina natural, cuando se toma en pequeñas cantidades y por un poco tiempo. Pero al ajenjo tomado en grandes cantidades y por largo tiempo se ha descubierto que produce trastornos cerebrales, que llevan  a la persona a una muerte segura.  Jeremías 8: 14 dice: ¿Por qué estamos aún sentados? Congregaos, y entremos en las ciudades fortificadas, y perezcamos allí, pues el Señor nuestro Dios nos hace perecer y nos ha dado a beber agua envenenada, porque hemos pecado contra el Señor.

Dios se presenta con ruegos y promesas a los que están cometiendo faltas. Trata de mostrarles sus errores y de llevarlos al arrepentimiento. Pero si se niegan a humillar su corazón delante de él, si se esfuerzan por ensalzarse por sobre él, tiene que manifestárseles por medio de castigos. No se aceptará de parte de los que insisten en deshonrar a Dios, apoyándose en el brazo del poder del mundo, ninguna apariencia de estar cerca de Dios ni ninguna afirmación de que hay unidad con él.

Si el pueblo de Dios se hubiera mantenido en el lugar que le fue señalado, como depositario de la verdad sagrada y eterna que debía llegar al mundo pagano, Jerusalén habría permanecido hasta hoy. Pero los israelitas fueron rebeldes. Y cuando Dios hubo hecho todo lo que él podía hacer, hasta el punto de enviar a su Hijo unigénito, ellos ignoraron de tal manera las Escrituras y el poder de Dios, que rechazaron la única ayuda que podría hacerlos salvado de la ruina. “Este es el heredero -dijeron-, venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad”.

Dios escogió a Israel para que fuera una luz para los gentiles, para que los hiciera retornar a su lealtad. Pero Israel mismo quedó cegado ante la luz y sordo a los mensajes enviados para abrirle el entendimiento (Comentario bíblico adventista, {BC4}, t. 4, p. 1177).

En cada movimiento, los seguidores de Cristo han de revelar su consideración por los principios bíblicos—amar a Dios por sobre todo y a su prójimo como a sí mismos; reflejar la luz y las bendiciones sobre el camino de quienes están en la oscuridad; consolar a quienes están abatidos; dulcificar las aguas amargas en lugar de dar a beber hiel a los compañeros de peregrinación.

Incrementemos nuestro conocimiento de la verdad, dando toda la alabanza y la gloria a quien es uno con el Padre. Busquemos más fervientemente la unción celestial, el Espíritu Santo. Tengamos un cristianismo puro, creciente, para que al fin en las cortes celestiales podamos ser declarados completos en Cristo (Reflejemos a Jesús, {RJ}, p. 211).

Cada hombre está libre para elegir el poder que quiera ver dominar sobre él. Nadie ha caído tan bajo, nadie es tan vil que no pueda hallar liberación en Cristo. El endemoniado, en lugar de oraciones, no podía sino pronunciar las palabras de Satanás; sin embargo, la muda súplica de su corazón fué oída. Ningún clamor de un alma en necesidad, aunque no llegue a expresarse en palabras, quedará sin ser oído. Los que consienten en hacer pacto con el Dios del cielo, no serán abandonados al poder de Satanás o a las flaquezas de su propia naturaleza. Son invitados por el Salvador: “Echen mano … de mi fortaleza; y hagan paz conmigo. ¡Sí, que hagan paz conmigo!” Los espíritus de las tinieblas contenderán por el alma que una vez estuvo bajo su dominio. Pero los ángeles de Dios lucharán por esa alma con una potencia que prevalecerá. El Señor dice: “¿Será quitada la presa al valiente? o ¿libertaráse la cautividad legítima? Así empero dice Jehová: Cierto, la cautividad será quitada al valiente, y la presa del robusto será librada; y tu pleito yo lo pleitearé, y yo salvaré a tus hijos” (El Deseado de todas las gentes, {DTG}, p. 224).

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Lunes 26 de octubre // Lección 5_________________________

JEREMÍAS EN EL CEPO

La tarea de los profetas siempre ha sido transmitir el mensaje de Dios, sin contar cuántas personas los acepten o rechacen. En general, el número de los que aceptaron lo que los profetas predicaban en el tiempo en que lo predicaban fue bajo. Por ejemplo, aunque no sabemos cuántos vivían en el tiempo de Noé, podemos suponer razonablemente que la mayoría no fue receptiva, dado el pequeño número que entró en el arca. En toda la historia sagrada, esta parece haber sido la experiencia.

Lee Jeremías 20:1 al 6. ¿Qué clase de recepción tuvo este mensaje?

1 El sacerdote Pasur hijo de Imer, que presidía como príncipe en la casa de Jehová, oyó a Jeremías que profetizaba estas palabras. Y azotó Pasur al profeta Jeremías, y lo puso en el cepo que estaba en la puerta superior de Benjamín, la cual conducía a la casa de Jehová.Y el día siguiente Pasur sacó a Jeremías del cepo. Le dijo entonces Jeremías: Jehová no ha llamado tu nombre Pasur, sino Magor-misabib. Porque así ha dicho Jehová: He aquí, haré que seas un terror a ti mismo y a todos los que bien te quieren, y caerán por la espada de sus enemigos, y tus ojos lo verán; y a todo Judá entregaré en manos del rey de Babilonia, y los llevará cautivos a Babilonia, y los matará a espada. Entregaré asimismo toda la riqueza de esta ciudad, todo su trabajo y todas sus cosas preciosas; y daré todos los tesoros de los reyes de Judá en manos de sus enemigos, y los saquearán, y los tomarán y los llevarán a Babilonia. Y tú, Pasur, y todos los moradores de tu casa iréis cautivos; entrarás en Babilonia, y allí morirás, y allí serás enterrado tú, y todos los que bien te quieren, a los cuales has profetizado con mentira. Jeremías 20

Para entender mejor lo que sucedía aquí, es necesario leer qué palabras usó Jeremías al dar su profecía (palabras que lo pusieron en problemas con este alto oficial). En Jeremías 19, leemos algo de esa profecía: Dios traería “mal sobre este lugar” (Jer. 19:3), haría que su pueblo cayera por la espada, y sus cuerpos fueran comidos por aves y animales (vers. 7), y haría que los judíos se volvieran caníbales (vers. 9).

Aunque ninguno habría sido feliz de ser el centro de tal profecía, Pasur se ofendió en forma especial. Como ocurre con la mayoría de la gente, su reacción inicial fue rechazar el mensaje; después de todo, ¿quién querría creer algo tan repugnante? Más que eso, usando su cargo, Pasur cometió el error de castigar al mensajero. Hizo azotar al profeta de acuerdo con la Ley (Deut. 25:1-3) y lo puso en el cepo. Pasur lo liberó al día siguiente, y esta experiencia dolorosa y humillante no detuvo a Jeremías de seguir dando su profecía, esta vez, no solo contra Judea sino también específicamente contra Pasur y su familia. Antes de mucho, la suerte de ellos sería un horrible ejemplo para todos los que lo vieron encadenado como cautivo. Este es el primer lugar en el libro de Jeremías en que se menciona a Babilonia como el lugar del exilio. (Los capítulos, y aun secciones de capítulos, no están en orden cronológico.)

Imagínate escuchar algo así profetizado contra ti. ¿Cuál piensas que sería tu primera reacción? Y ¿cuál debería ser? (Ver Hech. 2:37.)

¿Porqué Pasur golpeó y apresó a Jeremías? Por que la predicación de Jeremías era incoherente a la razón humana. La predicación de Jeremías predecía la destrucción completa de Jerusalén y de sus habitantes,  y en la destrucción de la ciudad, también se incluía la destrucción del templo de Jehová, y la destrucción del templo era uno de los puntos mas difíciles de aceptar para un judío.

Dios erigió un templo portátil, cuando Israel andaba por el desierto, a éste templo se le llamaba el “tabernáculo de Dios”. Cuando el pueblo se asentó después de la conquista de los pueblos cananeos, ahora Dios diseña un templo estable; Dios fue el arquitecto de uno de los mas hermosos edificios que han podido existir en la historia de ésta tierra, y nada mas y nada menos  Salomón fue el ingeniero y constructor de esa hermosa obra de arte.

El templo de Jehová era la gloria de Jerusalén y también era la gloria de todo el pueblo hebreo. El templo estaba dividido en varios recintos, siendo el mas importante de todos ellos el lugar santísimo, donde se encontraba el arca de oro del pacto, y adentro del arca del pacto estaban las dos tablas de piedras de los diez mandamientos dadas a Moisés, una medida del maná  que cayó del cielo en el desierto, y aún la reverdeciente vara de Aarón, pero lo mas importante es que en ese recinto estaba la gloria de Dios, esa luz que no se podía contemplar llamada “Shekinah”. El lugar santísimo nadie lo podía ver, ni mucho menos entrar, ya que la muerte era segura para aquel que infringiera éste mandato.

La primera vez que el lugar santísimo se pudo ver fue cuando se rompió el velo del templo en la muerte de Jesucristo, y hay que recordar que ese ya no era el templo que había construido Salomón, ese era el templo que habían construido los que habían vuelto de Babilonia después de 70 años de cautividad.  Ahora aparece Jeremías diciendo que Dios va a destruir la ciudad amada de Dios, e incluyendo  el templo que le pertenece a Dios mismo. Dios va a destruir su propia gloria. Esta predicación era inaceptable, incomprensible, in-admitible por aquellos que la escuchaban, y les despertaba indignación, cólera y frustración, por que la predicación de Jeremías estaba cerca de ser una blasfemia en contra de Dios y de sus propiedades, en éste caso Jerusalén y el templo.

Pasur era sacerdote y ocupaba el puesto de capitán de la guardia del templo. En ésta posición, Pasur tenía toda la autoridad y poder para arrestar y poner en prisión a cualquier falso profeta o falso sacerdote, o cualquier otra personas que causara algún disturbio en el templo de Jehová, en otras palabras Pasur era el encargado de mantener la paz y el orden en el templo de Jehová.

El error de Pasur no fue en detener al profeta Jeremías, ese era su trabajo. Si Pasur consideró que Jeremías estaba faltando al respeto con su mensaje, su obligación era arrestarlo y llevarlo al sanedrín  para ser juzgado. Pero Pasur tomó la ley en sus manos, él hizo algo que no le correspondía, él hizo el arresto y también castigó a Jeremías sin haber previo juicio oficial.

Pasur escuchó a Jeremías hablar de la destrucción total de Jerusalén, y cometió el grave error de azotar a Jeremías y  encima de eso lo encadeno en el cepo, que era un instrumentos de tortura donde el cuerpo quedaba en una posición difícil y dolorosa. Allí quedó el profeta Jeremías atado al cepo, siendo torturado públicamente una noche entera, en uno de los lugares mas concurridos de Jerusalén como lo era la famosa puerta de arriba de Benjamín; llamada así, por que desde esa puerta se comenzaba a divisar toda la tierra que le pertenecía a la tribu de Benjamín.

Esta es la primera vez que en la Biblia que se menciona el castigo, la tortura y la cárcel para un profeta de Dios. Ya otros profetas habían muerto por la espada y  también el profeta Hanani había sido puesto en la cárcel por profetizar en contra del rey Aza,  como lo dice 2 Crónicas 16: En aquel tiempo el vidente Hananí vino a Asa, rey de Judá, y le dijo: Por cuanto te has apoyado en el rey de Aram y no te has apoyado en el Señor tu Dios, por eso el ejército del rey de Aram ha escapado de tu mano... 10 Entonces Asa se irritó contra el vidente y lo metió en la cárcel, porque estaba enojado contra él por esto… Pero ningún profeta había sido castigado y torturado públicamente, esa medalla de oro se la llevó el sacerdote Pasur, jefe de la guardia del templo.

Pasur era del mismo linaje de Jeremías, y también de la misma orden de sacerdotes; todo esto agravaba mucho mas el asunto. El acto que hizo Pasur de dejar a Jeremías toda una noche en el cepo y expuesto al público, denunció y condenó a grito limpio el carácter agresivo, violento y cruel de Pasur.  ¡Vaya que le costó caro a Pasur su mal proceder! ahora Dios toma venganza en contra de Pasur, y no solamente en contra de Pasur, Dios incluye en su venganza a toda su familia e inclusive incluye en su venganza  a sus amigos, todos aquellos que le amaban.

Y el día siguiente Pasur sacó a Jeremías del cepo. Le dijo entonces Jeremías: Jehová no ha llamado tu nombre Pasur, sino Magor-misabib. Porque así ha dicho Jehová: He aquí, haré que seas un terror a ti mismo y a todos los que bien te quieren, y caerán por la espada de sus enemigos, y tus ojos lo verán; y a todo Judá entregaré en manos del rey de Babilonia, y los llevará cautivos a Babilonia, y los matará a espada. Entregaré asimismo toda la riqueza de esta ciudad, todo su trabajo y todas sus cosas preciosas; y daré todos los tesoros de los reyes de Judá en manos de sus enemigos, y los saquearán, y los tomarán y los llevarán a Babilonia. Y tú, Pasur, y todos los moradores de tu casa iréis cautivos; entrarás en Babilonia, y allí morirás, y allí serás enterrado tú, y todos los que bien te quieren, a los cuales has profetizado con mentira.

Pasur significa libertad o liberado, pero ahora su nombre ya no es mas Libertad o liberado, sino Magor-misabib, que significa “Terror está por todas partes” El “Liberado” se volvió un prisionero. Las Palabras Mago-misabib, en realidad no es un nombre, sino una expresión y ésta expresión la podemos encontrar  en Salmos 31 Porque he oído la calumnia  de muchos, el terror está por todas partes; (magor-misabib)…También podemos encontrar ésta misma expresión en Jeremías 6, donde dice: No salgas al campo, ni andes por el camino; porque espada tiene el enemigo, y hay terror por todas partes.(magor-misabib)

Que triste fin para un sacerdote, la Biblia no da ninguna prueba de el cumplimiento de la profecía en contra de Pasur, pero no hay ninguna duda, que todas las palabras de Jeremías fueron verdaderas. Por la osadía de un hombre, pagan la consecuencia su familia y también todos aquellos que habían creído en las palabras de Pasur. Pasur sin duda alguna fue llevado prisionero, y murió como prisionero en tierra, él, su familia y todos aquellos que lo amaban, tal como Dios lo ordenó.

Para nuestro aprendizaje: Nosotros no estamos autorizados para ir en contra de un ministro de Dios.
¿Que podemos hacer cuando creemos que un ministro está actuando mal? Varias cosas, entre ellas, podemos orar por él, y podemos hablar con él. Con santa humildad podemos acercarnos a ellos y ex-ponerles sabiamente esos asuntos o problemas que nosotros creemos que se pueden hacer mejor, o que necesitan ser arreglados; y hasta allí no más, es allí donde precisamente tenemos que parar y no pasar de allí. ¿Por qué? por varias razones (sin orden de importancia):
1-Cuando se crean contiendas en la iglesia, el único ganador es el Diablo, la iglesia siempre se destruye cuando hay contiendas
2-El ministro pertenece a otra esfera espiritual, y él dará cuenta de sus actos a un Patrón Justo, Perfecto, Omnisapiente y que nunca se equivoca, el único que lo puede juzgar a un ministro es su Jefe, no nosotros.
3-Al ministro Dios lo llamó al ministerio, y no nosotros. Muchas veces se escucha la expresión: “Nosotros pagamos al ministro” Esta es una de las falacias o mentiras mas grande que un miembro de la iglesia Adventista del Séptimo día puede decir. Usted no le paga al ministro, quien le paga al ministro es Dios a través de la obra, usted lo único que hace es devolver los diezmos y las ofrendas, y ese es una orden que Dios le dio a usted, y no tiene nada que ver con pagos a ministros. 
4-Pueda ser que el ministro esté correcto y nosotros equivocados, pueda ser que él conoce cosas que nosotros no conocemos.
5-Ya sea que el ministro esté incorrecto o esté correcto, si guerreamos, si peleamos, si ofendemos a un ministro podemos provocar la ira de Dios, y esa no es una buena estrategia en nuestra vida espiritual, ni tampoco en nuestra vida material, podemos perder mucho, incluyendo la vida eterna. Un ejemplo de éste gran error fue Pasur.

No es el plan de Dios enviar mensajeros que agraden o halaguen a los pecadores; no comunica mensajes de paz para arrullar en la seguridad carnal a los que no se santifican. Antes impone cargas pesadas a la conciencia del que hace el mal, y atraviesa su alma con agudas saetas de convicción. Los ángeles ministradores le presentan los temibles juicios de Dios, para ahondar su sentido de necesidad, y para inducirle a clamar: “¿Qué es menester que yo haga para ser salvo?” (Hechos 16:30). Pero la Mano que humilla hasta el polvo, reprende el pecado y avergüenza el orgullo y la ambición, es la Mano que eleva al penitente y contrito. Con la más profunda simpatía, el que permite que caiga el castigo, pregunta: “¿Qué quieres que se te haga?”

Cuando el hombre ha pecado contra un Dios santo y misericordioso, no puede seguir una conducta más noble que la que consiste en arrepentirse sinceramente y confesar sus errores con lágrimas y amargura en el alma. Esto es lo que Dios requiere; no puede aceptar sino un corazón quebrantado y un espíritu contrito (Profetas y reyes, {PR}, p. 321).

Aunque no sea compatible con las inclinaciones naturales, el ministro debe proclamar la pura verdad que estremecerá de entusiasmo los oídos de los que escuchan; porque ellos deben poner delante de los amantes de los placeres más que de Dios, los peligros que los acechan, y la suerte que espera a los impenitentes. Debido a que este mensaje no está de acuerdo con sus inclinaciones, o no es bienvenido por los que deben ser advertidos, se les impone la solemne responsabilidad de ser fieles a su declaración. El ministro encontrará males, que parecerán desafiar cualquier corrección. Serán alertados de pecados que parecen estar ocultos, que necesitarán ser expuestos a derecha e izquierda. El profeta dice: “Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado. Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios” (Isaías 58:1, 2) (La voz, su educación y uso correcto, {VEUC}, p. 384).

¿Como se justificará el hombre con Dios? ¿Cómo se hará justo el pecador? Sólo por intermedio de Cristo podemos ser puestos en armonía con Dios y con la santidad; pero ¿cómo debemos ir a Cristo? Muchos formulan hoy la misma pregunta que hizo la multitud el día de Pentecostés, cuando, convencida de pecado, exclamó: “¿Qué haremos?” La primera palabra de la contestación del apóstol Pedro fué: “Arrepentíos.” Poco después, en otra ocasión, dijo: “Arrepentíos pues, y volveos a Dios; para que sean borrados vuestros pecados.”

El arrepentimiento comprende tristeza por el pecado y abandono del mismo. No renunciamos al pecado a menos que veamos su pecaminosidad. Mientras no lo repudiemos de corazón, no habrá cambio real en nuestra vida. (El camino a Cristo, {CC}, p. 21).

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Lección 5 // Martes 27 de octubre________________________

COMO UN FUEGO EN SUS HUESOS

Las severas palabras de Jeremías contra Pasur y la nación no eran sus propias palabras; no fueron expresadas con enojo por haber sido puesto en el cepo. Eran las palabras de Dios dadas a él para el pueblo.

Sin embargo, lo que continúa proviene directamente del corazón del propio Jeremías, y está escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo. Es el clamor que siente un ser humano a quien no le gusta la situación en la que está, y reclama acerca de ella.

Lee Jeremías 20:7 al 14. ¿Qué está queriendo decir el profeta? ¿Qué nos enseña acerca de su humanidad, y también de nuestra propia humanidad?

Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude. 10 Porque oí la murmuración de muchos, temor de todas partes: Denunciad, denunciémosle. Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza. 11 Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. 12 Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa. 13 Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos. 14 Maldito el día en que nací; el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito. Jeremías 20

Sus palabras al principio parecen blasfemas. Sin embargo, uno se pregunta por qué diría él que Dios lo había seducido [“engañado”, DHH], si desde el mismo principio Dios le había advertido que afrontaría dura oposición. Se queja, diciendo: “Cada vez que hablo, todo lo que digo es ‘violencia y destrucción’. No es extraño que la gente esté en contra de mí”.

Al mismo tiempo, ¿cuál es la importancia vital de lo que dice en Jeremías 20:9?

Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude. Jeremías 20

A él le habría gustado abandonar todo y dejar de predicar, pero la palabra de Dios era como un fuego en su corazón y en sus huesos. Qué metáfora poderosa de alguien que conoce su vocación y, a pesar del dolor personal y sin importar lo que le ocurra, continúa con ella. (Encontramos pensamientos similares en Amós 3:8 y 1 Cor. 9:16.)

En todos estos versículos, vemos la lucha que enfrenta Jeremías; podemos ver la gran controversia rugiendo tanto fuera como dentro de él. En un momento está alabando a Dios por salvar a los necesitados de los malvados; en el siguiente (como veremos mañana), está maldiciendo el día en que nació.

¿Por qué es tan importante, especialmente en circunstancias difíciles, alabar a Dios y meditar en las formas en que nos ha revelado su amor?


La Nueva Biblia de los Hispanos
Me persuadiste, oh SEÑOR, y quedé persuadido; Fuiste más fuerte que yo y prevaleciste. He sido el hazmerreír cada día; Todos se burlan de mí.

Reina Valera Gómez
Me confundiste, oh Jehová, y fui confundido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido; todos se burlan de mí.

Reina Valera 1909
Alucinásteme, oh Jehová, y hállome frustrado: más fuerte fuiste que yo, y vencísteme: cada día he sido escarnecido; cada cual se burla de mí.

Biblia Jubileo 2000
Me sedujiste, oh SEÑOR, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido; cada cual se burla de mí

Me persuadiste, me confundiste, me alucinaste, me sedujiste: Jeremías ha abierto su corazón a Dios y podemos contemplar una conversación íntima del profeta hacia Dios,  una conversación llena de quejas, una conversación que está llena de emociones de desesperación, de frustración, de admiración y también de esperanzas.

Esta quejas de Jeremías para Dios,  ocurre después de esa noche de sufrimiento y de vergüenza pública  que había pasado Jeremías  atado al cepo, en la puerta de arriba de Benjamín. Ese castigo había herido la moral de Jeremías, allí estuvo atado dolorosamente al cepo hasta que el último burlador se cansó y se marchó a su casa para descansar, allí estuvo atado toda la noche, hasta que la mañana siguiente trajo una nueva oleada de burladores. Allí estaban presentes los burladores cuando fue desatado, y  Jeremías trataba de ordenar y poner sus adoloridos músculos y huesos en su forma natural. Mientras el dolor afectaba su cuerpo las burlas estaban presente injuriando al profeta y a su Dios.

Ahora el profeta dice: Me persuadiste, me confundiste, me alucinaste, me sedujiste; fuiste mas fuerte que yo y me venciste. Aparentemente Dios es presentado por Jeremías como un Severo Patrón que ha forzado a su obrero a hacer cosas que estaban  en contra de su voluntad, y como pago por su trabajo fiel y honesto, lo único que ha conseguido son las burlas de todo el pueblo y el sufrimiento  y castigo físico.

La renuncia a su oficina profética se tendría que presentar inmediatamente después de esta noche pública de sufrimiento y de burlas, la renuncia a su trabajo profético se tendría que presentar inmediatamente a su Patrón que le dijo:Mira, hoy te he dado autoridad sobre las naciones y sobre los reinos, para arrancar y para derribar, para destruir y para derrocar, para edificar y para plantar”  Su renuncia la tenía que presentar inmediatamente ya que en ésta historia el único derribado, destruido, derrocado, apaleado, humillado y plantado era el profeta Jeremías. Dios le había prometido protección y victoria sobre sus enemigos, y hasta ésta hora lo que único  que Jeremías había conseguido era falta de respeto y problemas de parte de sus enemigos y también de sus propios amigos.

La renuncia la escribió el profeta Jeremías: Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre;  la resolución estaba determinada, el trabajo profético no podía continuar mas, pero al momento de presentar Jeremías su renuncia no la pudo presentar, el dijo: “ no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude”

Que hermosas palabras; había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; estas son las palabras que todo Adventista del Séptimo Día tiene que pronunciar, no importa si está para entregar su vida por causa de Cristo y del evangelio. “No obstante”; a pesar de todo, no puedo renunciar a Cristo ni a su evangelio, por que siento “en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos.”

Saben mis queridos hermanos, que las palabras de Jeremías las podemos experimentar en “escuela sabática para maestros” Este ministerio lo empezamos para nuestra iglesia local, aproximadamente hace un año y medio atrás; hasta la fecha ha crecido alrededor del mundo y calculamos que mas de un cuarto de millón de personas lo leen semanalmente. Dios nos ha dado una seria y profunda responsabilidad, que quizás si lo hubiéramos sabido antes, lo hubiéramos pensado cuatro, cinco, seis veces. Invertimos incalculables horas de trabajo en éste ministerio, y lo hacemos con alegría, con dedicación y mucho esmero. Sacrificamos cualquier placer o pasatiempo terrenal, con tal de llevar ésta obra adelante.  No escatimamos nuestro tiempo, se lo entregamos al Señor por que sentimos ese fuego ardiente metido en nuestros huesos. Si este estudio es una bendición para usted, le queremos decir que usted no sabe la gran extraordinaria, inimaginable e incalculable bendición que es para nosotros éste ministerio. Aquí estaremos sirviendo a nuestro Dios, humildemente y silenciosamente hasta que él nos llame al descanso, sus oraciones, sus bendiciones, y sus buenos deseos nos alcanzan diariamente y cada día podemos ver la mano del Señor en nuestras vidas.

 

GISELLE

Les presentamos a Giselle, nuestra hija de 11 años de edad. Ella es el miembro más joven de la gigante familia de SevenDay Radio y trabaja en el departamento de Escuela Sabática para Maestros. Por el momento ella es la encargada de recopilar toda la información del “espíritu de profecía” que se le encarga conseguir. Poco a poco está naciendo en ella ese deseo, esa sed y esa responsabilidad de servir y poder hacer su parte. La pequeña llama ya se prendió en su corazón, y continuará ardiendo con la ayuda de Dios, por que él mismo la prendió.  Nuestro sueño es que un día cercano, ella también pueda decir: había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude”

El profeta hizo lo que se le había ordenado. Luego, volviendo a la ciudad, se puso de pie en el atrio del templo, y declaró a oídos de todo el pueblo: “Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí yo traigo sobre esta ciudad y sobre todas sus villas todo el mal que hablé contra ella: porque han endurecido su cerviz, para no oir mis palabras” (Véase Jeremías 19).

En vez de inducirlos a la confesión y al arrepentimiento, las palabras del profeta despertaron ira en los que ejercían autoridad, y en consecuencia Jeremías fué privado de la libertad. Encarcelado y puesto en el cepo, el profeta continuó sin embargo comunicando los mensajes del Cielo a los que estaban cerca de él. Su voz no podía ser acallada por la persecución. Declaró acerca de la palabra de verdad: “Fué en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos, trabajé por sufrirlo, y no pude” (Jeremías 20:9) (Profetas y reyes, {PR}, p. 318, 319).

En todos los tiempos los testigos señalados por Dios se han expuesto al vituperio y la persecución por amor a la verdad. José fué calumniado y perseguido porque mantuvo su virtud e integridad. David, el mensajero escogido de Dios, fué perseguido por sus enemigos como una fiera. Daniel fué echado al foso de los leones porque se mantuvo fiel al cielo. Job fué privado de sus posesiones terrenales y estuvo tan enfermo que le aborrecieron sus parientes y amigos; pero aun así mantuvo su integridad. Jeremías no pudo ser disuadido de decir las palabras que Dios le había ordenado hablar; y su testimonio enfureció tanto al rey y a los príncipes que le echaron en una inmunda mazmorra. Esteban fué apedreado porque predicó a Cristo y su crucifixión. Pablo fué encarcelado, azotado con varas, apedreado y finalmente muerto porque fué un fiel mensajero de Dios a los gentiles. Y Juan fué desterrado a la isla de Patmos “por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo.”

Estos ejemplos de constancia humana atestiguan la fidelidad de las promesas de Dios, su constante presencia y su gracia sostenedora. Testificaron del poder de la fe para resistir a las potestades del mundo. Es obra de la fe confiar en Dios en la hora más obscura, y sentir, a pesar de ser duramente probados y azotados por la tempestad, que nuestro Padre empuña el timón. Sólo el ojo de la fe puede ver más allá de las cosas presentes para estimar correctamente el valor de las riquezas eternas…

Así será con todos los que deseen vivir píamente en Cristo Jesús. Persecuciones y vituperios esperan a todos los que estén dominados por el espíritu de Cristo. El carácter de la persecución cambia con los tiempos, pero el principio—el espíritu que la fomenta—es el mismo que siempre mató a los escogidos del Señor desde los días de Abel (Los hechos de los apóstoles, {HAp}, pp. 459, 460).

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Miércoles 28 de octubre // Lección 5______________________

“MALDITO EL DÍA EN QUE NACÍ”

Incluso el crítico más duro de la Biblia tendría que conceder un punto importante: la Biblia no pasa por alto las debilidades y las flaquezas humanas. Con la excepción del inmaculado Hijo de Dios, quien nunca pecó, pocos personajes bíblicos incluidos en la Biblia son presentados sin que se expongan sus flaquezas y debilidades. Esto vale aun para los profetas. El Dios a quien estos profetas sirvieron es perfecto; pero los profetas que lo sirvieron, no. Ellos, al igual que nosotros, eran pecadores con la necesidad de que la justicia de Cristo les fuera acreditada por fe (ver Rom. 3:22). Desde Noé hasta Pedro, y todos los demás, todos somos criaturas dañadas por el pecado, cuya única esperanza es, como dice Elena de White, ir a Dios y decirle: “No hay en mí mérito o bondad por la cual pueda reclamar la salvación, pero presento delante de Dios la sangre totalmente expiatoria del inmaculado Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Éste es mi único ruego. El nombre de Jesús me da acceso al Padre. Su oído, su corazón, están abiertos a mi súplica más débil, y él suple mis necesidades más profundas” (FO 110).

Lee Jeremías 20:14 al 18. ¿Qué nos dice aquí acerca del estado mental del profeta con respecto a su propia situación personal?

14 Maldito el día en que nací; el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito. 15 Maldito el hombre que dio nuevas a mi padre, diciendo: Hijo varón te ha nacido, haciéndole alegrarse así mucho. 16 Y sea el tal hombre como las ciudades que asoló Jehová, y no se arrepintió; oiga gritos de mañana, y voces a mediodía, 17 porque no me mató en el vientre, y mi madre me hubiera sido mi sepulcro, y su vientre embarazado para siempre. 18 ¿Para qué salí del vientre? ¿Para ver trabajo y dolor, y que mis días se gastasen en afrenta? Jeremías 20

Sus palabras aquí nos recuerdan las de Job, cuya situación era mucho peor que la de Jeremías (ver Job 3). Aunque Jeremías tenía la seguridad de que él hacía la voluntad de Dios y de que Dios estaba con él, el dolor de su situación presente lo consumía. Cualquiera que haya sido su comprensión intelectual de la verdad, por el momento estaba ensombrecida por sus propios dolores.

Muchas personas pueden encontrarse, a veces, en una situación similar: conocen intelectualmente las promesas de Dios, pero están tan abrumados por la tristeza y el dolor que estas promesas quedan en segundo plano, y solo pueden concentrarse en su sufrimiento inmediato. Esta es una reacción explicable; no es que sea correcta, pero es comprensible. Lo que vemos aquí otra vez es la humanidad de Jeremías, que es similar a la humanidad de todos nosotros.

¿Has sentido alguna vez lo que sintió Jeremías? Si es así, ¿qué aprendiste de esa experiencia que te puede ayudar la próxima vez que sientas lo mismo?

Posiblemente las palabras de Jeremías maldiciendo el día que nació, son palabras que nosotros no podemos comprender. Encontramos a otra persona interesante en la Biblia y es Job, que también maldijo el día que nació, ambos deseaban mejor nunca haber nacido, ambos fueron varones llenos de mucho sufrimiento.

El hombre por ningún momento tendría que pensar que el acto de nunca haber nacido es mejor que el acto de haber nacido, crecer y vivir. La existencia es una de las mas grandes bendiciones que el cielo nos ha conferido a los habitantes de éste mundo. A pesar que éste mundo solo nos ofrece tribulaciones, dolor y angustias, no hay cosa mas bellas que podamos nacer, crecer, vivir, y morir en el Señor, con la bendita esperanza de levantarnos en gloria y disfrutar de una vida perfecta, sin dolor, amarguras , enfermedades, sufrimiento y muerte; tenemos la bendita esperanza de resucitar con la gloria divina que nunca se terminará.

La mayoría de personas que no tienen a Dios, y especialmente el mundo ateo, creen que el acto de no haber existido es mejor que el acto de haber nacido;  la realidad de ellos es que en los problemas de ésta vida ellos no tiene el apoyo y la ayuda divina, en la muerte tampoco tienen ninguna esperanza, y en la resurrección no tienen a nadie que los defienda en el juicio divino, por lo tanto tienen asegurado el castigo eterno, y  debido a esto, llegan a la conclusión que el nunca haber nacido hubiera sido mejor que el acto de haber nacido.

Dios tampoco permite que el hombre crea que la no existencia es mejor que la existencia. Jesucristo pagó en la cruz un alto precio, para que el mundo caído vuelva a la existencia eterna, además todos aquellos que deseamos vivir eternamente lo único que tenemos que hacer es contemplar a Cristo. Todo esto nos enseña que no importa lo que estemos viviendo o sufriendo, no hay ninguna razón para que maldigamos el día que nacimos. No importa lo que pasemos en el mundo,  el día que Dios nos trajo a la existencia, es uno de los días mas benditos, ya que allí se nos da una oportunidad única en el universo, se nos da también una promesa y se nos regala la esperanza de poder regresar a la vida eterna a través de la sangra de Jesús. No importa lo que estemos viviendo o lo que estemos  atravesando, tenemos que enfrentar todo con la bendita esperanza de un mundo feliz mas allá.

La expresión de Jeremías es muy simple y fácil de entender. El estaba deseando que ese día en que el nació nunca hubiera llegado, el estaba deseando que su madre nunca lo hubiera parido, el estaba deseando nunca haber sido bendecido con la luz del sol, o con la luz del gozo y de la prosperidad.

Hay una tremenda discrepancia entre el versículo 13 y 14, los vamos a leer: 13 Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos. 14 Maldito el día en que nací; el día en que mi madre me dio a luz no sea bendito. El versículo 13 es un texto de acción de gracias, es un texto de alabanza a Dios, e inmediatamente salta al versículo 14, donde es un texto de amargura y lleno de maldiciones.  Los grandes eruditos de la Biblia sostienen que el libro de Jeremías no fue escrito en orden. La mayoría de los rabís incluyendo al rabí  Abendana, creen que éste versículo 14  Jeremías lo pronunció el día que  presenció la quema y la destrucción del templo de Jehová en Jerusalén, que aconteció en el día noveno del mes de Ab, que fue el año 423 antes de Cristo. Los rabís sostienen, que las palabras de Jeremías no es el resultado de la decepción de sus propias desgracias y sufrimientos, ellos creen que sus palabras es el resultado de haber presenciado la destrucción del hermoso templo de Jehová, a manos de impíos.

Cuando la gracia de Dios obtiene la victoria, es bueno que tengamos vergüenza por nuestros errores y admiremos la bondad y la misericordia de Dios. Aquí el profeta estaba deseando que su primer respiró de vida hubiera sido el último de su vida, estaba deseando el vientre de su madre como su sepultura. Dios en su misericordia, la mayoría de veces no escucha, lo miserable y lo necio que son los pedidos y los deseos de nuestro pobre corazón. Cada vez que cedamos al descontento, cada vez que la amargura nos asedie, solamente necesitamos recordar a Jesucristo mismo que con amor y valentía decidió tomar la copa amarga, para nuestra salvación. Esa fue una de las mas grandes prueba, por no decir la mas grande prueba que una persona ha tenido que afrontar en todo el universo. Nuestras tentaciones, nuestros sufrimientos, nuestras desdichas realmente a veces son pequeñas, cuando las comparamos a los sufrimientos de otras personas. La invitación que se nos hace es a que enfrentemos nuestras desdichas y nuestros problemas, con la esperanza de un mundo mejor y de una vida mejor, regalo y cortesía del cielo para el mundo caído.

Ninguno de los apóstoles o profetas pretendió jamás estar sin pecado. Los hombres que han vivido más cerca de Dios, que han estado dispuestos a sacrificar la vida misma antes que cometer a sabiendas una acción mala, los hombres a los cuales Dios había honrado con luz y poder divinos, han confesado la pecaminosidad de su propia naturaleza. No han puesto su confianza en la carne, no han pretendido tener ninguna justicia propia, sino que han confiado plenamente en la justicia de Cristo. Así harán todos los que contemplen a Cristo (La de por la cual vivo, {FV}, p. 113).

Presentad a Dios vuestras necesidades, tristezas, gozos, cuidados y temores. No podéis agobiarle ni cansarle. El que tiene contados los cabellos de vuestra cabeza no es indiferente a las necesidades de sus hijos. “Porque el Señor es muy misericordioso y compasivo.” Su amoroso corazón se conmueve por nuestras tristezas y aun por nuestra presentación de ellas. Llevadle todo lo que confunda vuestra mente. Ninguna cosa es demasiado grande para que El no la pueda soportar, pues sostiene los mundos y rige todos los asuntos del universo. Ninguna cosa que de alguna manera afecte nuestra paz es tan pequeña que El no la note. No hay en nuestra experiencia ningún pasaje tan obscuro que El no lo pueda leer, ni perplejidad tan grande que no la pueda desenredar. Ninguna calamidad puede acaecer al más pequeño de sus hijos, ninguna ansiedad puede asaltar el alma, ningún gozo alegrar, ninguna oración sincera escaparse de los labios, sin que el Padre celestial lo note, sin que tome en ello un interés inmediato. El “sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.” Las relaciones entre Dios y cada una de las almas son tan claras y plenas como si no hubiese otra alma por la cual hubiera dado a su Hijo amado (El camino a Cristo, {CC}, pp. 100, 101).

Mantengamos nuestra confianza en Cristo bajo cualquier circunstancia. Debe serlo todo para nosotros: el primero, el último y el mejor en todas las cosas. Por consiguiente, eduquemos nuestra lengua para que formule alabanzas a su nombre, no sólo cuando experimentemos alegría o regocijo, sino en todo momento.

Mantengamos nuestro corazón lleno de las preciosas promesas de Dios, para que podamos hablar palabras de alivio y fortaleza para los demás. Así podremos aprender el idioma de los ángeles celestiales, quienes, si somos fieles, serán nuestros compañeros en las edades eternas. Cada día deberíamos progresar ganando en perfección de carácter, y esto lo lograremos ciertamente si nos apresuramos hacia la meta (Hijos e hijas de Dios, {HHD}, p. 330).

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Lección 5 // Jueves 29 de octubre_________________________

DESIGNIOS CONTRA EL PROFETA

Lee Jeremías 18:1 al 10. ¿Qué principios importantes acerca de la interpretación profética encontramos aquí?

1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras. Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda.Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo:¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel. En un instante hablaré contra pueblos y contra reinos, para arrancar, y derribar, y destruir.Pero si esos pueblos se convirtieren de su maldad contra la cual hablé, yo me arrepentiré del mal que había pensado hacerles,y en un instante hablaré de la gente y del reino, para edificar y para plantar. 10 Pero si hiciere lo malo delante de mis ojos, no oyendo mi voz, me arrepentiré del bien que había determinado hacerle. Jeremías 18

¿Cuáles son los principios espirituales vitales que también aparecen en esos mismos versículos?

A pesar de todo el mal cometido, Dios todavía estaba dispuesto a darle a su pueblo una oportunidad de arrepentirse. Por ello también aquí vemos la gracia de Dios ofrecida a quienes quisieran aceptarla. Aun en ese momento todavía tenían tiempo de volver a Dios a pesar de todo lo que habían hecho.

Además, en estos versículos podemos ver la condicionalidad de muchas profecías: Dios dice que hará algo, que a menudo es dar un castigo. Pero, si la gente se arrepiente, él no hará lo que dijo. Sus acciones son condicionales, dependiendo de la respuesta de la gente. ¿Por qué habría Dios de hacer otra cosa? Él no amonestaría a la gente a volverse de sus malos caminos para luego castigarlos aunque se hubieran arrepentido. En tal caso, él no castigará, y lo dice explícitamente en estos textos.

Lee Jeremías 18:18 al 23. ¿Qué razones cree el pueblo que tiene para hacerle esto a Jeremías? ¿Cuál es la respuesta muy humana de Jeremías?

18 Y dijeron: Venid y maquinemos contra Jeremías; porque la ley no faltará al sacerdote, ni el consejo al sabio, ni la palabra al profeta. Venid e hirámoslo de lengua, y no atendamos a ninguna de sus palabras. 19 Oh Jehová, mira por mí, y oye la voz de los que contienden conmigo. 20 ¿Se da mal por bien, para que hayan cavado hoyo a mi alma? Acuérdate que me puse delante de ti para hablar bien por ellos, para apartar de ellos tu ira. 21 Por tanto, entrega sus hijos a hambre, dispérsalos por medio de la espada, y queden sus mujeres sin hijos, y viudas; y sus maridos sean puestos a muerte, y sus jóvenes heridos a espada en la guerra. 22 Oigase clamor de sus casas, cuando traigas sobre ellos ejército de repente; porque cavaron hoyo para prenderme, y a mis pies han escondido lazos. 23 Pero tú, oh Jehová, conoces todo su consejo contra mí para muerte; no perdones su maldad, ni borres su pecado de delante de tu rostro; y tropiecen delante de ti; haz así con ellos en el tiempo de tu enojo. Jeremías 18

Cuán totalmente frustrado tuvo que haberse sentido Jeremías al ser condenado por el pueblo que lo atacaba porque, ellos decían, “la ley no faltará”, ni el “consejo al sabio”, ni “la palabra al profeta”. ¡Cuán engañoso puede ser realmente el corazón!

¿Qué lecciones debemos aprender acerca de cuán cuidadosos necesitamos ser al hacer cosas en nombre de Dios? Lleva tu respuesta a la clase el sábado.

1 Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: Levántate y vete a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras. Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda.Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo:¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.

La figura del alfarero ha sido usada con bastante frecuencia en la Biblia.  Posiblemente por que sea fácil de entender para la mayoría de generaciones  que han vivido en éste mundo, ya que la rueda o el torno es uno de los instrumentos o herramientas que ha sido modificado muy poco a través de siglos y por que no decirle a través de los milenios.
La rueda del alfarero en verdad son dos ruedas, una grande que está cerca del suelo, que es la que el alfarero hace girar con el pie, y la otra rueda pequeña que está arriba, donde el alfarero trabaja el barro con sus manos.
 
En todos los textos bíblicos es enfatizado el poder absoluto que el alfarero tiene sobre el barro, pero hay que notar que el trabajo depende de la calidad y constitución del barro. Hay barro que es muy dócil y fácil de trabajar, hay cierto barro que es demasiado blando y hao otro tipo de barro que es demasiado duro. Otro barro es excesivamente blanco y es de éste barro que se hacen las finas piezas de porcelana, también hay otro barro que es riquísimo en hierro y éste se usa para hacer objetos que llevarán colores encendidos y vistosos, ya que la presencia del hierro en el barro, tiende a resaltar los colores en la cerámica. Hay otro barro que deja duda en el alfarero, ya que muchas veces se logra formar un hermoso objeto pero se tiene la sospecha que se quebrará o se torcerá cuando se introduzca al fuego para su curación.
El barro en el campo espiritual representa al hombre, de la misma manera que se encuentra barro de diferentes naturalezas y consistencias, así también se encuentran hombres con diferentes caracteres y consistencias; algunos son buenos, otros son malos, y otros son indiferentes.
El alfarero nunca descarta ningún barro, si la vasija cree que saldrá mal, las deshace y la vuelve a hacer. El alfarero no puede usar piedra cuando trabaja el barro, ni tampoco puede hacer una vasija de agua. De la misma manera hay hombres que son como la piedra en las manos de alfarero, que son duros para se moldeados y hay otros que son tan débiles o flojos, que siempre terminan deformándose en las manos del alfarero. Pero el Alfarero Divino siempre hace algo con el barro humano, posiblemente el barro humano no tenga la consistencia para ser una hermosa y grande vasija de porcelana, pero posiblemente tiene las cualidades para ser un pequeño salero, que es muy útil en una casa. Si la materia es el hombre; el Alfarero Divino siempre hará milagros y formará una pieza de arte del barro humano.
Hasta aquí estamos entendiendo todo muy fácilmente, el problema comienza cuando el pequeño salero se da cuenta que él pudiera ser algo mejor de lo que es. ¿Cómo el hombre puede estar satisfecho cuando está consciente que no es lo que él quisiera ser?; ¿Si esas son muchas veces nuestros pensamientos y nuestros deseos; cómo serán los deseos de Dios para con nosotros?; ¿Si nosotros estamos inconformes con nosotros mismos, como estará el Señor?

Aquí es exactamente donde comienzan las mil preguntas para Dios; ¿Estará Dios decepcionado del trabajo que él hizo en mí?; ¿Está Dios limitado en su forma de trabajar en nosotros?; ¿Intentó Dios con nosotros en hacer una fina pieza de porcelana y falló?; ¿Acaso no fue el Alfarero el que fue a buscar al barro y él mismo lo trajo  al taller?; ¿Acaso no sabía el Alfarero que clase de barro estaba consiguiendo?

Lo que necesitamos entender es que la fineza y los colores de la cerámica depende de la calidad  y de la constitución del barro,  y el alfarero  no puede hacer nada con respecto a la calidad del barro. El único trabajo del Alfarero es darle forma al barro y él lo hace perfectamente. Si el barro es fino y de alta calidad así será el producto, y si el barro no es lo mejor, también así será el resultado. Entre mas crudo y mas áspero es el barro, mas se admira la maestría del Alfarero, cuando le está dando forma.

Dios nunca intentó crear a todos los hombres iguales, en la creación de Dios existe la diversidad y no la uniformidad. Todos admitimos que no es posible para el hombre que todos tengamos la misma moral, el mismo carácter, los mismos gustos y  los mismos deseos, eso es simplemente imposible. Lo importante que tenemos que aprender en la vida, es a ser fieles al trabajo para el cual nosotros fuimos creados.  Dios va a estar contento solamente con lo mejor; ¿Pero que es lo mejor?:  ¿Sería lo mejor que todo barro se transforme en una inmaculada cerámica blanca, brillosa y resplandeciente?  La respuesta es no. Lo mejor es que el hábil Alfarero convierta el barro de acuerdo a su calidad  y consistencia en diferentes utensilios que ayuden a todas las diferentes necesidades que existen en la tierra y que el  propósito  de su servicio sea cumplidos.

En el mundo encontramos personas , con diferentes aptitudes, con diferentes caracteres, con diferente orientación, con diferente mentalidad, y con diferentes habilidades; todos ellos son necesitados, todos ellos son necesarios, todos ellos son indispensables.

También nuestra iglesia está llena de personas con diferentes talentos, espíritus, personalidades, mentalidades, cualidades, ideas, dones, talentos y habilidades; todos ellos son necesitados para cumplir la voluntad de Dios y todos ellos son necesarios para formar el maravilloso cuerpo de la iglesia de Cristo, donde Cristo mismo es la cabeza.

Dios trabaja perfectamente con el barro y le da la forma perfecta de acuerdo a la calidad  y consistencia del barro, ya sea que el barro sea de la montaña, sea de los valles, sea de la llanura, sea de los volcanes, o sea de la costa, siempre es barro. El rico, el pobre, el estudiado,  el ignorante, el encumbrado, el humilde, el ejecutivo, el obrero, el hombre, la mujer, el blanco,  el negro, el niño y el anciano; todos ellos son diferentes, pero es el mismo barro; todos ellos son  diferentes,  pero son de hechuras hermosas, ya que todos fueron creados a imagen de Dios. No importa con quien nos encontremos en la vida, no importa su origen o su apariencia, es siempre barro,  barro que fue formado por el mismo Alfarero, un Alfarero experto y perfecto.

El instrumento humano sufre mientras proyecta y hace planes para sí con algo que Dios le ha negado que haga. Se queja y lamenta, y todavía se aumentan las dificultades. Pero cuando se somete para ser como arcilla en las manos del alfarero, entonces Dios convierte al hombre en un vaso de honra. La arcilla se somete para ser moldeada. Si se permitiera obrar a Dios, centenares serán moldeados y convertidos en vasos como a él mejor le pareciera.

Permitid que la mano de Dios trabaje la arcilla para su servicio. El conoce exactamente qué clase de vaso necesita. A cada hombre ha dado su obra. Dios conoce cuál es el lugar para el cual el hombre es más idóneo. Muchos están trabajando en contra de la voluntad de Dios, y echan a perder el diseño. El Señor desea que cada uno esté sumiso bajo su dirección divina. El colocará a los hombres donde se sometan para ser modelados en unidad con Cristo, llevando su semejanza divina. Si el yo se somete para ser moldeado, si cooperamos con Dios, si oramos en unidad, si trabajamos en unidad, si todos ocupamos nuestro lugar como hebras en la trama de la vida, nos desarrollaremos convirtiéndonos en un bello tejido que regocijará al universo de Dios (Exaltad a Jesús, {EJ}, p. 59).

18 Y dijeron: Venid y maquinemos contra Jeremías; porque la ley no faltará al sacerdote, ni el consejo al sabio, ni la palabra al profeta. Venid e hirámoslo de lengua, y no atendamos a ninguna de sus palabras. 19 Oh Jehová, mira por mí, y oye la voz de los que contienden conmigo. 20 ¿Se da mal por bien, para que hayan cavado hoyo a mi alma? Acuérdate que me puse delante de ti para hablar bien por ellos, para apartar de ellos tu ira. 21 Por tanto, entrega sus hijos a hambre, dispérsalos por medio de la espada, y queden sus mujeres sin hijos, y viudas; y sus maridos sean puestos a muerte, y sus jóvenes heridos a espada en la guerra. 22 Oigase clamor de sus casas, cuando traigas sobre ellos ejército de repente; porque cavaron hoyo para prenderme, y a mis pies han escondido lazos. 23 Pero tú, oh Jehová, conoces todo su consejo contra mí para muerte; no perdones su maldad, ni borres su pecado de delante de tu rostro; y tropiecen delante de ti; haz así con ellos en el tiempo de tu enojo. Jeremías 18

“Venid y maquinemos contra Jeremías” Estas palabras de los sacerdotes y del pueblo es la prueba rotunda que ellos si habían escuchado las palabras de Jeremías, pero no eran las palabras que ellos deseaban escuchar. Las palabras de Jeremías estaban cargadas de advertencias, de amenazas y de juicios.  Las palabras de amenzasa de Jeremías habían conseguido enojar al mundo judío, y el enojo se había transformado en odio, y el odio buscaba la muerte del profeta.  Las palabras “Venid y maquinemos” nos recuerda las palabras que se dijeron en contra de Jesucristo en Mateo 12:  14 Pero cuando los fariseos salieron, se confabularon contra El, para ver cómo podrían destruirle.

“porque la ley no faltará al sacerdote” Los judíos tenían suficiente guía en la ley, en los sacerdotes y en los profetas que les hablaban lo que ellos deseaban escuchar. Deseaban seguir confiando en las palabras falsas de profetas falsos, que les aseguraban paz y seguridad. Por lo tanto las palabras de Jeremías que eran amenazas, destrucción y muerte, eran palabras que deseaban silenciar. Interesante mente nosotros los humanos, casi siempre calificamos de negativos, alarmistas y pesimistas a todos aquellos que nos dan palabras de advertencias.

“Venid e hirámoslo de lengua” Traducido a un español simple, quiere decir venid y calumniemos lo. No hay órgano mas destructor que la lengua  que calumnia, la calumnia produce una herida profunda en la moral del humano. La invitación entre los judíos era para servir de falsos testigos en contra de Jeremías, de la misma manera que se ha hecho en contra de muchos mártires incluyendo Jesucristo. Se tenía que presentar a Jeremías como un enemigo de la nación judía, se le tenía que acusar como falso profeta que solamente deseaba el mal para Jerusalén y sus habitantes, al hacerlo de ésta manera, Jeremías era automáticamente  acusado de traición y esto era una condena segura a muerte, muriendo Jeremías, también terminaban con él las profecías.

21 Por tanto, entrega sus hijos a hambre, dispérsalos por medio de la espada, y queden sus mujeres sin hijos, y viudas; y sus maridos sean puestos a muerte, y sus jóvenes heridos a espada en la guerra. 22 Oigase clamor de sus casas, cuando traigas sobre ellos ejército de repente; porque cavaron hoyo para prenderme, y a mis pies han escondido lazos. 23 Pero tú, oh Jehová, conoces todo su consejo contra mí para muerte; no perdones su maldad, ni borres su pecado de delante de tu rostro; y tropiecen delante de ti; haz así con ellos en el tiempo de tu enojo.

Como estudiamos la semana pasada, estos textos fueron escritos en la etapa temprana de la religión de éstas personas, cuando la indignación por la injusticia, aun no estaba curada por la alta ley divina del perdón que Dios nos exige.

Este tipo de oración no tiene que ser imitada por nosotros, y a pesar que no las podemos imitar,  tampoco la podemos condenar en su totalidad.  No las podemos condenar, por que el acto de recurrir a Dios para que tome venganza de los enemigos, en realidad es una victoria espiritual, ya que el humano está evitando tomar la venganza en sus propias manos.

Otra razón por la cual no podemos condenar del todo  ésta oración, es por que Dios es nuestro refugio y consuelo cuando enfrentamos las injusticias que se nos hacen. Cuando el hombre es implacable en la maldad, nos queda Dios como máximo y perfecto Juez, es a él a quien llevamos nuestras quejas, es a él a quien ventilamos nuestro caso, para que él imponga juicio y castigo al malhechor, y nos libere de los males que nuestros enemigos procuran cometer en contra de nosotros. Orar para que la justicia de Dios se imponga en ésta tierra, no es contrario al espíritu del cristianismo; pero orar para que Dios por medio de su justicia o venganza alivie mi resentimiento, mi cólera o mi indignación, eso si es contrario al espíritu del cristianismo, y se tiene que evitar.

Nosotros estamos obligados a confrontar los errores y las injusticias que se nos hacen, con una ley de amor y de perdón elevadísima, estamos obligados a confrontar todas las injusticias siguiendo el ejemplo de Aquel que dijo: “Padre, perdónalos por que no saben lo que hacen”

El hecho de que somos llamados a soportar pruebas demuestra que el Señor Jesús ve en nosotros algo precioso que quiere desarrollar. Si no viera en nosotros nada con que glorificar su nombre, no perdería tiempo en refinarnos. No echa piedras inútiles en su hornillo. Lo que él refina es mineral precioso. El herrero coloca el hierro y el acero en el fuego para saber de qué clase son. El Señor permite que sus escogidos pasen por el horno de la aflicción para probar su carácter y saber si pueden ser amoldados para su obra.

El alfarero toma arcilla, y la modela según su voluntad. La amasa y la trabaja. La despedaza y la vuelve a amasar. La humedece, y luego la seca. La deja después descansar por algún tiempo sin tocarla. Cuando ya está bien maleable, reanuda su trabajo para hacer de ella una vasija. Le da forma, la compone y la alisa en el torno. La pone a secar al sol y la cuece en el horno. Así llega a ser una vasija útil. Así también el gran Artífice desea amoldarnos y formarnos. Y así como la arcilla está en manos del alfarero, nosotros también estamos en las manos divinas. No debemos intentar hacer la obra del alfarero. Sólo nos corresponde someternos a que el divino Artífice nos forme (El ministerio de curación, {MC}, pp. 373, 374).

No sabemos lo que Dios hará por nosotros si nos ponemos en armonía con él. Dios ve lo que puede hacer del hombre. Hay posibilidades que nuestra débil fe no alcanza a discernir. “Vosotros labranza de Dios sois, edificio de Dios sois” (1 Corintios 3:9). El ve todos los rasgos de carácter que ahora son detestables, y él sabe que, si el hombre aprende a ser manso y humilde como Cristo, puede modelar y cambiar el espíritu combativo, la disposición desfavorable, y poner toda facultad del ser a la obra para adelantar su reino. El anhela refinar, elevar y ennoblecer toda la vida. … Mediante el poder del Espíritu Santo él puede utilizar los caracteres peores, y convertirlos en hombres y mujeres de oportunidad (Nuestra elevada vocación, {NEV}, p. 337).

Que nadie engañe a su propia alma en este asunto. Si albergáis orgullo, estima propia, amor a la supremacía, vanagloria, ambición impía, murmuración, descontento, amargura, maledicencia, mentira, engaño, calumnia, Cristo no está morando en vuestro corazón… Debéis tener un carácter cristiano que prevalezca…

Debe haber completa conversión entre los que pretenden conocer la verdad; de otra manera, caerán en el día de la prueba. El pueblo de Dios debe alcanzar una norma elevada. Debe ser nación santa, pueblo adquirido por Dios, linaje escogido, celoso de buenas obras.

Necesitamos una reforma cabal en todas nuestras iglesias. El poder convertidor de Dios debe entrar en la iglesia… No posterguéis el día de la preparación. No dormitéis desapercibidos, sin tener aceite en las vasijas con vuestras lámparas… No permitáis que este asunto quede en peligrosa incertidumbre. Preguntaos a vosotros mismos con fervor: ¿Estoy yo entre los salvados, o entre los perdidos? ¿Estaré en pie o no estaré? Sólo el limpio de manos y puro de corazón estará en pie en aquel día (¡Maranata: El Señor viene!, {MSV}, p. 48).

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Viernes 30 de octubre // Lección 5________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: En Jeremías 18:11 al 17, encontramos que Dios le dice a su pueblo que deje de hacer las cosas que estaba haciendo. El versículo 11 dice: “¡Vuélvanse de su mal camino; enmienden su conducta y sus acciones!” (NVI). El versículo 12 dice, básicamente, que Dios ya sabe que no escucharán sus advertencias y ruegos, ya que continuarán haciendo el mal “que le dicte su obstinado corazón” (NVI). Dios entonces anuncia lo que hará por causa de su desobediencia. Este es uno de los muchos lugares en la Biblia que muestran que el conocimiento previo que Dios tiene de nuestras libres elecciones de ninguna manera viola nuestra libertad de elegir. Después de todo, ¿por qué rogaría Dios que se volvieran de sus maldades si ellos no tuvieran la libertad de serle obedientes? Además, ¿por qué los castigaría por no obedecer si no tuvieran la libertad para desobedecer? Lo que es claro es que Dios sabía exactamente cuáles serían sus libres elecciones aun antes de que las hicieran. Esta verdad importante también se ve, por ejemplo, en Deuteronomio 31:16 al 21. Aun antes de que los hijos de Israel entraran en la Tierra Prometida, Dios le dijo a Moisés que él sabía que ellos “se volverán a dioses ajenos y les servirán” (vers. 20). Aquí hay más evidencias de que el preconocimiento de Dios de nuestras elecciones no viola la libertad que tenemos de hacer esas elecciones.

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. Medita en la pregunta final de la sección del jueves. ¿Quién no ha oído a alguna persona que dice que hace tal y tal cosa porque Dios le dijo que la hiciera? (¿Cómo puedes responder a quien diga eso?) Aunque no hay dudas de que Dios nos conduce, ¿de qué maneras podemos probar esa conducción para asegurarnos de que realmente es de Dios?
  2. Jeremías dijo que la palabra de Dios era como “un fuego en mis huesos”. ¿Cómo podemos mantener encendido ese fuego también dentro de nosotros?
  3. ¿Qué encontramos en los versículos que consideramos esta semana que puede ayudarnos a comprender lo que está involucrado en el reavivamiento y en la reforma? (Después de todo, ¿no era eso lo que Dios buscaba que hiciera su pueblo?) Por ejemplo, ¿por qué reconocer nuestra propia pecaminosidad es tan importante para el reavivamiento? Recordando esto, ¿por qué la Cruz y la esperanza que ofrece deben también ser centrales en el reavivamiento?

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Este es un estudio serio para los maestros de Escuela Sabática. Si usted es una persona que le gusta la lectura, y profundizar en temas religiosos, este es el lugar para usted.

Este material no reemplaza el estudio de la Escuela Sabática; para comprender este material usted tiene que haber estudiado la lección de Escuela Sabática.
Este material es libre para ser copiado, compartido y distribuido. En este documento no hay nada una nueva luz, ni doctrinas nuevas, todo lo que aquí le presentamos está escrito en la Biblia, Lección de Escuela Sabática, Espíritu de Profecía, Comentarios Bíblicos, diccionarios religiosos y seculares, libros de historia y ciencia, enciclopedias, temas e ilustraciones. Nuestro trabajo aquí en 7Day Radio es poner juntos esos pensamientos esperando que usted pueda comprender mejor la lección. Este documento es subido al “INTERNET” todos los días Domingos a las  6 de la mañana, hora de Madrid, España; 12:00 AM hora del este de los Estados Unidos de Norte América.
Si usted desea contactarnos con nosotros para cualquier comentario, contribución o pregunta lo puede hacer escribiendo a elhermanotony@gmail.com 
Si usted desea recibir este material auxiliar de Escuela Sabática directamente, por favor escribanos a:
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Si lo desea recibir por “E-Mail”,  por favor escríbanos a elhermanotony@gmail.com deje su dirección de correo electrónico ó “E-MAIL”  y con gusto le estaremos mandando esta información semanalmente; en el preciso momento que la publiquemos usted también la estará recibiendo en su correo electrónico.
Escrito por: Tony García.
Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
Madrid, España 2015

3 pensamientos en “LECCIÓN 5 – MÁS AYES PARA EL PROFETA – PARA EL 31 DE OCTUBRE DE 2015

  1. hola hermano Tony, Dios le siga derramando bendiciones, gracias por la lección. buenísima la clase pasada, muy oportuna.

    Date: Sat, 24 Oct 2015 19:01:35 +0000 To: gina_avel@hotmail.com

  2. Querido Hermano Tony: siempre me gusta buscar el significado etimologico de las palabras. Porque en muchas ocasiones las palabras que tienen un significado negativo en nuestro entorno contemporaneo es diferente del verdadero significado . Y asi pasa con la palabra Seduccion que significa guiar,dirigir y conducir.Etimologicamente Seducir es guiar para conducir a uno separadamente (por el camino que al otro le conviene.En este caso de Jeremias Dios lo “llevo aparte”(ducere= guiar) y despues lo atrajo conduciendolo por el camino que Dios considero mejor. En hebreo la cosa esta mas clara: seduccion es “PATA” que significa abrir,espacioso. La seduccion de Dios tiene como finalidad abrir nuestro corazon al proposito de Dios. !!! Dejemonos seducir por Dios!!!

  3. Hermosa su obra, es de mucha ayuda!!! Gracias!!

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