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LECCIÓN 2 – EL ESPÍRITU SANTO: OBRANDO TRAS BAMBALINAS – PARA EL 14 DE ENERO DE 2017

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 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.


Los pensamientos pertenecientes a “Escuela Sabática para Maestros” no representan la postura oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día local, regional o mundial. Este es el trabajo,  esfuerzo y pensamiento de un hermano laico de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, cuyo principal objetivo es proveer extra información a la Lección de Escuela Sabática, para que le sea de ayuda al maestro para poder entender y explicar de una manera mas clara y nutrida la lección de Escuela Sabática. Tratamos de no presentar temas controversia-les, ni polémicos y evitamos las ideas que promueven el fanatismo y el extremismo en nuestra iglesia. Si nuestro comentario no es de su ayuda o de su agrado, le pedimos por favor, que sencillamente lo descarte. Cualquier comentario, pregunta o sugerencia, por favor escriba a elhermanotony@gmail.com


Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 2: Para el 14 de enero de 2017

EL ESPÍRITU SANTO: OBRANDO TRAS BAMBALINAS

Sábado 7 de enero______________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Ezequiel 37:5, 9; Génesis 1:2; Job 26:13; Éxodo 31:1-5; Juan 16:13, 14; Gálatas 5:16-23.

PARA MEMORIZAR:

“Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber” (Juan 16:14).

EL ESPÍRITU SANTO NO RECIBE en las Escrituras la misma atención prominente que el Padre y el Hijo. No obstante, la Biblia nos dice que el Espíritu Santo estuvo presente en momentos significativos a lo largo de la historia sagrada. En el principio, cuando Dios creó el mundo, el Espíritu estaba allí, pero en un segundo plano. Estuvo activo en la inspiración de los profetas de Dios, jugando así un papel clave en la escritura de la Palabra de Dios. También estuvo involucrado en la concepción de Jesucristo en el seno de María.

Sin embargo, el Espíritu Santo no está en el centro del registro bíblico y sabemos asombrosamente poco acerca de él. Permanece en segundo plano, y eso se debe a que su papel es adelantar la obra de Alguien más en la Deidad (Jesús, el Hijo de Dios) y darle gloria a Dios el Padre. Todo esto para que los seres humanos caídos podamos ser salvos de la muerte eterna que, de otro modo, el pecado traería sobre nosotros.

Por el testimonio de las Escrituras, sabemos que el Espíritu Santo acepta, voluntaria y gustosamente, un papel de apoyo, ayuda, sustento y equipamiento tras bambalinas. No importa si es en la Creación, la Redención o la misión, el Espíritu no busca ser el centro de atención más allá del papel crucial que juega.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

La gloria del Evangelio consiste en que se encuentra fundado sobre el principio de restauración en la humanidad caída de la imagen Divina por medio de una manifestación constante de benevolencia. Esta obra comenzó en las cortes celestiales. Allí Dios decidió dar a los seres humanos evidencia inequívoca del amor que sentía por ellos. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

La Divinidad se conmovió de piedad por la humanidad, y el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se dieron a sí mismos a la obra de formar un plan de redención (Consejos sobre la salud, {CSI}, p. 219).

El Espíritu Santo es el representante de Cristo, pero despojado de la personalidad humana e independiente de ella. Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente. Por lo tanto, convenía a sus discípulos que fuese al Padre y enviase el Espíritu para ser su sucesor en la tierra. Nadie podría entonces tener ventaja por su situación o su contacto personal con Cristo. Por el Espíritu, el Salvador sería accesible a todos. En este sentido estaría más cerca de ellos que si no hubiese ascendido a lo alto (Servicio cristiano, {SC}, p. 316).

Los que enseñan a otros deben pedir a Dios que los llene de su Espíritu, y los habilite para elevar a Cristo como única esperanza del pecador. Los discursos floridos, cuentos agradables, o anécdotas impropias no convencen al pecador. Los hombres escuchan las tales palabras como escucharían un canto placentero. El mensaje que el pecador debe oír es: “De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” La recepción del Evangelio no depende de sabios testimonios, discursos elocuentes, o argumentos profundos, sino de su sencillez y de su adaptación a las necesidades de aquellos que tienen hambre del pan de vida.

Es la eficiencia impartida por el Espíritu Santo lo que hace eficaz el ministerio de la palabra. Cuando Cristo habla por medio del predicador, el Espíritu Santo prepara los corazones de los oyentes para recibir la palabra. El Espíritu Santo no es un siervo, sino un poder que dirige. Hace resplandecer la verdad en la mente, y habla en todo discurso cuando el predicador se entrega a la operación divina. El Espíritu es lo que rodea al alma de una atmósfera santa, y habla a los impenitentes palabras de amonestación, para señalarles a Aquel que quita el pecado del mundo (Obreros evangélicos, {OE}, p. 162).

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Domingo 8 de enero// Lección 2____________________________

EL CARÁCTER MISTERIOSO DEL ESPÍRITU SANTO

Lee Juan 3:3 al 8; y Ezequiel 37:5 y 9. ¿Por qué el viento es una ilustración adecuada de la obra misteriosa del Espíritu Santo?

Juan 3:3-8

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo. El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

Ezequiel 37:5 y 9

Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.

Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.

Al comparar las acciones del Espíritu Santo con el viento, Jesús describe el carácter misterioso del Espíritu. Los movimientos del viento tienen algo misterioso. Es difícil predecir con exactitud de dónde viene el viento y a dónde va. ¿Quién no ha sido sorprendido por momentos por la aparición repentina de viento, aparentemente de la nada? Sin embargo, podemos aprender a familiarizarnos un poco con sus movimientos y patrones.

De un modo similar, el Espíritu Santo obra donde le place. Nadie puede controlarlo. Pero, podemos saber dónde está activo y trabajando. Al igual que el viento, el Espíritu Santo es invisible pero puede ser muy poderoso. Nosotros, por supuesto, podemos sentir la presencia del viento y, a menudo, podemos ver su efecto, aun cuando no podamos ver el viento mismo. Desde una brisa suave hasta un vendaval arrasador, el viento puede ser una fuerza muy potente. Cuando se describe al Espíritu Santo como viento, su actividad es conectada con la idea de traer vida a los muertos. Esto implica un poder del más elevado nivel, que solamente Dios tiene.

El modo en que esto se logra sigue siendo un misterio. Dios y su actividad por medio del Espíritu Santo son más grandes de lo que podríamos llegar a comprender, al igual que muchas otras cosas seculares y sagradas.

Esto no significa que no podamos ver lo que el Espíritu Santo logra, pero debemos reconocer que, al lidiar con los misterios divinos, la virtud apropiada es la humildad. La humildad aprecia la grandeza de Dios, reconoce nuestras limitaciones como criaturas y acepta nuestra necesidad de revelación divina.

Elena de White lo explicó muy bien: “Los misterios de la Biblia, lejos de ser un argumento contra ella, se encuentran entre las más fuertes pruebas de su inspiración divina. Si su descripción de Dios consistiera solo en lo que nosotros pudiéramos comprender, si su grandeza y su majestad pudieran ser abarcadas por mentes finitas, la Biblia no llevaría, como lleva, evidencias inconfundibles de la divinidad” (Ed 154).

¿Cuáles son algunas de las fuerzas invisibles de la naturaleza que pueden impactar nuestra vida? ¿Qué debería enseñarnos esto acerca de la realidad de influencias invisibles pero poderosas en nuestro mundo?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis.

Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.

Ezequiel es muy diferente al resto de los profetas; en realidad Ezequiel es mitad sacerdote y mitad profeta. En Ezequiel se encuentran las corrientes del sacerdocio y de la profecía; y también parten de él, las corrientes del sacerdocio y las profecías.

 En todo el libro de Ezequiel se describe a Ezequiel como sacerdote, comenzando en Ezequiel 1: 3 que dice: vino palabra de Jehová al sacerdote Ezequiel hijo de Buzi, …” Pero a pesar que Ezequiel fue un sacerdote, todo el libro que él escribió, está lleno de visiones, sueños y profecías, podríamos decir que Ezequiel fue un sacerdote de gran autoridad, pero estaba vestido con el manto de un profeta.

 La mayoría de las visiones de Ezequiel fueron dadas en las riveras del rio Quebar, que se encontraba en las afueras de Babilonia, pero ésta visión se da en un lugar diferente, ésta visión se da en un inmenso valle posesionado por la muerte, un valle donde la muerte era privilegiada, donde la muerte se había entronizado y se sentía muy segura, era un valle de desolación y desdicha.

 La condición del valle describía la condición de Israel en su cautiverio en Babilonia a manos de Nabucodonosor. Israel estaba vencido, destruido, esparcido, sin esperanza y también sin deseos de revivir, ésta es la misma situación de todos aquellos que se encuentran destruidos por la tiranía del pecado.

 El predicador Ezequiel tenía una iglesia muy fina para predicar “en medio de un valle” Los verdaderos predicadores de Cristo hacen de la naturaleza, sus verdaderos templos. Ellos no necesitan estar confinados a un edificio hecho por las manos de los hombres para poder predicar, ellos no necesitan estar atados al convencionalismo de la sociedad. En cualquier lugar que el hombre se encuentre, en los valles, en las montañas, en las playas, en los caminos, en las plazas o en los mercados, ellos suelen abrir allí su templos y allí imparten sus grandes mensaje, esa fue la forma que Cristo y sus apóstoles solían predicar.

El predicador Ezequiel tenía que predicar a una congregación muy afectada: “…un valle que estaba lleno de huesos.. y por cierto secos en gran manera.” Los humanos somos criaturas de lo exterior, cuando estamos con vida, nos importa mas lo exterior que lo interior, cuidamos mas de nuestra apariencia que de nuestro espíritu. Mientras el humano está con vida es atractivo a los ojos, pero cuando el humano muere se vuelve ofensivo a los ojos. Así mismo pasa con los degenerado, son ofensivo inclusive al mismo degenerado.

El predicador tenía un mensaje que dar; tenía que apelar a un gran auditorio que estaba muerto, y su sermón se llamaba “La Resurrección”.

Con sumo respeto, el predicador caminaba por en medio de los huesos secos, ese respeto y solemnidad de Ezequiel, es el mismo respeto que se merecen aquellos que han perdido la esperanza y el gozo por causa del pecado, no importando quien es la persona, ya sea un rico o un pobre, ya sea un blanco o un negro.

Esos huesos secos eran reliquias, huesos que en algún momento se divorciaron de la vida, y por esa acción llegaron a ésta deplorable condición.

A los ojos de cualquier persona el trabajo de predicar a los muertos era absurdo, pero por la obediencia que Ezequiel rendía a Dios y por la fe que él tenía en Dios, Ezequiel no solamente habló a los muertos, sino que también habló a los cielos y al Espíritu Santo, y su auditorio completo reaccionó a su predicación: Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.” El poder de la predicación siempre viene del cielo, aun el mas grande predicador de todos los tiempos, nuestro Señor Jesús, dependió del Espíritu Santo para que sus Palabras lograran perforar la endurecida alma del pecador.

 El predicador tenía que presenciar un maravilloso resultado de su sermón: Ezequiel se esforzó con el tema de la resurrección, y el resultado fue la resurrección. Todo predicador verdadero conseguirá contemplar hasta cierto grado, los frutos de sus esfuerzos.

 7Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. 8Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu.

“No había en ellos espíritu” (respiración)

En ésta situación es donde la mayoría de nosotros nos encontramos; y ésta son unas de las causas de nuestra deplorable situación.

Estos son los resultado de no tener el Espíritu Santo en nuestras vidas:

 1-Teologia sin religión: La teología es la verdad, la religión es la vida.

De nada nos sirve ser dueños de hermosas doctrinas, sino tenemos el espíritu que le da vida. Las doctrinas del evangelio son gloriosas cuando habitan en almas con vidas, no hay cosa mas triste que doctrinas hermosas habitando en personas espiritualmente muertas.

 2-Conocimiento sin servicio:

De nada nos sirve el conocimiento sino lo ponemos en práctica, el conocimiento sin servicio es muerto. El conocimiento sin el servicio es como aquel suntuoso aposento que está lleno de muebles finos pero están cubiertos, es como aquella fortuna almacenada que no se sabe disfrutar.

3-Enseñanza sin convicción:

El mejor orador del mundo no tiene la capacidad de convencer, ni tampoco nos impacta tanto como aquel que nos habla desde lo mas profundo del corazón. Nuestras enseñanzas serán sin sentido mientras no vivamos lo que predicamos.

4-Adoracion sin devoción:

El cuerpo se encuentra presente en los servicios religiosos, pero vino solo, la mente se quedó en el trabajo, en los problemas, en los deportes, o en cualquier otra cosa que no sea la adoración. La adoración sin devoción es característica de alguien que está muerto espiritualmente.

5-Profesión sin posesión:

Son personas que no ofende a nadie por provocación, pero tampoco ayudan a nadie, es una religión esta es una religión muerta. Aquellos que no se posesionan del evangelio son los que se conforman con no ofender a Dios, ni al prójimo, para ellos esto es suficiente. Estos son los que profesan ser cristianos, pero sin comprometerse ni con Dios ni con la iglesia.

Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán.

En el versículo 9 tenemos que ser cuidadosos en la manera que traducimos éste versículo. La clave para la traducción es saber la diferencia entre “espíritu” con “e” minúscula y “Espíritu” con “E” mayúscula.

La palabra  hebrea y aramea “RUAJ QODESH”  es la palabra que se usa en toda la Biblia sola y exclusivamente cuando se refiere al ESPÍRITU SANTO.

Cada vez que la Biblia está refiriéndose a la tercera persona de la Deidad, usa letras mayúsculas por ejemplo: Espíritu Santo.

Cada vez que la Biblia menciona la palabra “espíritu” con “e” minúscula, no está hablando del Espíritu Santo. En éste caso está usando la palabra “RUAJ” solamente, ó la palabra griega “PNEUMA”.

La palabra RUAJ ó “espíritu” con “e” minúscula tiene varios significados, entre ellos están:  1-Aliento   2-Viento   3-Elemento vital   4-Mente  5-Pensamiento   6-Vitalidad  7-Valor 8-Mal genio ó ira   9-Disposición de ánimos  10-Carácter Moral   11-Asiento de emociones  12-Actitud   13-Estado de sentimientos

Un ejemplo de esto son los siguientes versículos: “Pon un espíritu recto dentro de mi” está diciendo pon un pensamiento recto dentro de mi. Otro texto dice: “estaré con vosotros en espíritu” Simple y sencillamente está diciendo estaré con vosotros en pensamiento. Cuando Elías partió al cielo la Biblia dice: “el espíritu de Elías reposó sobre Eliseo” Este texto se pudiera traducir así: y el pensamiento, ó la mente, ó el carácter de Elías reposo sobre Eliseo. Hay otras expresión que dice: “El Espíritu hablando a nuestros espíritus” está diciendo que El Espíritu Santo está hablando a nuestras mentes.

También encontramos el texto 24 Dios es Espíritu, y los que lo adoran deben adorar en espíritu y en verdad.” San Juan 4  Este versículo está diciendo que cuando adoremos a Dios lo hagamos con la mente ó el pensamiento. Muchas veces llegamos a la iglesia y cuando adoramos el cuerpo está allí, pero la mente está en el trabajo, en las vacaciones, en el partido de fútbol, etc. Este tipo de adoración no es aceptada por Dios.

También la Biblia habla de otros espíritus, entre ellos están:  “espíritu de celos” (Núm. 5: 14, 30), “espíritu de angustia” (Isa. 61: 3), “espíritu de fornicaciones” (Ose. 4: 12), “espíritu de enfermedad” (Luc. 13: 11), “espíritu de mansedumbre” (1 Cor. 4: 21), “espíritu de cobardía” (2 Tim. 1: 7), “espíritu de error” (1 Juan 4: 6), “espíritu de sueño” (Isa. 29: 10), “espíritu de vértigo” (Isa. 19: 14), “espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y temor de Jehová” (Isa. 11: 2)  “espíritu de tristeza” (Isa. 54:6) Todos estos que mencionamos, no son personas, son sencillamente estados de ánimos, actitudes, pensamientos  ó sentimientos de una persona.

La palabra “espíritu también genera confusión con el tema de la inmortalidad del alma, y vamos a tratar de explicarlo en ´´ta ocasión; La mayoría cree que el “espíritu”, es una persona ó un ser existiendo dentro de otra persona, es como un ser viviendo dentro de otro ser.

La Biblia dice que cuando una persona muere el “espíritu” con “e” minúscula vuelve a Dios que lo dio. Muchos creen que la parte consiente de una persona que muere, es la que vuelve a Dios, y de allí aparece uno de los fundamentos de la inmortalidad del alma.

A Dios no vuelve ninguna forma de ser ó persona, a Dios simple y sencillamente vuelve el “aliento de vida” que  Dios mismo lo había dado en forma de préstamo.  

Eclesiastes 3: 19 dice: que el “RUAJ” (espíritu) del hombre es igual al “RUAJ” (espíritu) de los animales, y en la muerte los dos “RUAJ” (espíritus) vuelven a Dios; por lo tanto este texto demuestra que no es una persona o la parte consciente de una persona la que vuelve a Dios, en éste caso es “ALIENTO DE VIDA” pudiéramos decir que lo que Dios vuelve a tomar es la licencia para vivir, que él había prestado.

También encontramos en la Biblia otra historia interesante para éste tema que es la resurrección de Lázaro

Una de las cosas importantes que tenemos que saber acerca de la resurrección de Lázaro, es que ya en esos días entre el pueblo de Israel estaba la creencia de que el “espíritu” “ruaj ó pneuma” tomaba tres días para ascender al cielo. Esa fue una de las razones de la tardanza de Jesús, en éste milagro. Si Cristo se hubiera presentado el primer ó segundo día después de la muerte de Lázaro, posiblemente el milagros hubiera quedado en duda. Al presentarse Cristo al tercer día, al judío testigo de éste milagro, no le quedó duda de la autenticidad del milagro, debido a la creencia que en ese tiempo existía y además de la descomposición del cuerpo.

Los judíos creían que el alma pasaba tres días tratando de volver al cuerpo que había abandonado, pero al tercer día cuando el alma se daba cuenta que la fisonomía de la persona ya se había desfigurado por la descomposición física que sufría, el alma se convencía que ya era imposible volver al cuerpo y allí era donde decidía partir. En el tiempo antiguo los familiares de los muertos, solían visitar las tumbas constantemente por los primeros tres días después del fallecimiento de la persona, con la esperanza que el estado del muerto, fuera un estado de inconsciencia solamente.

Por lo tanto queremos dejar claro que cuando usted lea el nombre “Espíritu Santo” ó “Espíritu”, se está refiriendo a una persona y es la tercera persona de la deidad; pero cuando usted lea la palabra “espíritu” con “e” minúscula, nunca se refiere a una persona, ni divina ni humana, se está refiriendo a una cosa.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Es posible que una persona no sepa indicar el momento y lugar exactos de su conversión, o que no pueda tal vez señalar el encadenamiento de circunstancias que la llevaron a ese momento; pero esto no prueba que no se haya convertido. Cristo dijo a Nicodemo: “El viento de donde quiere sopla; y oyes su sonido, mas no sabes de donde viene, ni a donde va: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.” Como el viento es invisible y, sin embargo, se ven y se sienten claramente sus efectos, así también obra el Espíritu de Dios en el corazón humano. El poder regenerador, que ningún ojo humano puede ver, engendra una vida nueva en el alma; crea un nuevo ser conforme a la imagen de Dios.

Aunque la obra del Espíritu es silenciosa e imperceptible, sus efectos son manifiestos. Cuando el corazón ha sido renovado por el Espíritu de Dios, el hecho se revela en la vida. Si bien no podemos hacer cosa alguna para cambiar nuestro corazón, ni para ponernos en armonía con Dios; si bien no debemos confiar para nada en nosotros mismos ni en nuestras buenas obras, nuestra vida demostrará si la gracia de Dios mora en nosotros. Se notará un cambio en el carácter, en las costumbres y ocupaciones. El contraste entre lo que eran antes y lo que son ahora será muy claro e inequívoco. El carácter se da a conocer, no por las obras buenas o malas que de vez en cuando se ejecuten, sino por la tendencia de las palabras y de los actos habituales en la vida diaria (El camino a Cristo, {CC}, p. 57).

Las Escrituras son el gran instrumento en esta transformación del carácter. Cristo oró: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17:17). Si es estudiada y obedecida, la Palabra de Dios actúa en el corazón subyugando todo atributo no santificado. El Espíritu Santo acude para convencer de pecado, y la fe que surge en el corazón obra por el amor a Cristo conformándonos, cuerpo, alma y espíritu, a su voluntad.

Un hombre ve su peligro. Comprende que necesita un cambio de carácter, un cambio de corazón. Es conmovido; se despiertan sus temores. El Espíritu de Dios está actuando en él, y con temor y temblor se esfuerza por sí mismo, buscando descubrir sus defectos de carácter y ver qué puede hacer para lograr el cambio necesario en su vida… Confiesa sus pecados a Dios, y si ha lastimado a alguno, confiesa su mal a quien haya afectado… Procede en armonía con la obra del Espíritu y su conversión es genuina (In Heavenly Places, p. 21; parcialmente en En los lugares celestiales, {ELC}, p. 23).

Una cosa es manifestar un asentimiento general a la intervención del Espíritu Santo, y otra cosa aceptar su obra como reprendedor que nos llama al arrepentimiento. Muchos sienten su apartamiento de Dios, comprenden que están esclavizados por el yo y el pecado; hacen esfuerzos por reformarse; pero no crucifican el yo. No se entregan enteramente en las manos de Cristo, buscando el poder divino que los habilite para hacer su voluntad. No están dispuestos a ser modelados a la semejanza divina. En forma general reconocen sus imperfecciones, pero no abandonan sus pecados particulares. Con cada acto erróneo se fortalece la vieja naturaleza egoísta.

La única esperanza para estas almas consiste en que se realice en ellas la verdad de las palabras de Cristo dirigidas a Nicodemo: “Os es necesario nacer otra vez” (Palabras de vida del gran Maestro, {PVGM}, p. 29).

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Lección 2 // Lunes 9 de enero______________________________

EL ESPÍRITU SANTO EN LA CREACIÓN

La primera obra importante de Dios sobre el planeta fue su creación. La Biblia claramente menciona a Dios (Gén. 1:1) y a Jesucristo (Col. 1:16, 17) como los creadores del cielo y de la Tierra, y de todo lo que, de hecho, fue creado.

Lee Génesis 1:2; Job 26:13 y 33:4; y Salmo 33:6 y 104:29 y 30. ¿Cuál fue el papel del Espíritu Santo en la Creación? ¿De qué manera se relaciona el Espíritu de Dios con la creación de la vida?

Génesis 1:2

Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

Job 26:13

13 Su espíritu adornó los cielos; Su mano creó la serpiente tortuosa.

Job 33:4

El espíritu de Dios me hizo, Y el soplo del Omnipotente me dio vida.

Salmo 33:6

Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.

Salmo 104:29 y 30

29 Escondes tu rostro, se turban; Les quitas el hálito, dejan de ser, Y vuelven al polvo.

30 Envías tu Espíritu, son creados, Y renuevas la faz de la tierra.

Génesis 1:2 menciona la presencia del Espíritu de Dios en la Creación. Job 26:13 y 33:4, y Salmo 104:29 y 30, y 33:6 apoyan el rol activo del Espíritu Santo en la creación sobrenatural de la Tierra. Mientras la Biblia claramente menciona a Dios el Padre y a su Hijo divino, Jesucristo, como activos en la creación del mundo (ver Isa. 64:8; Col. 1:16, 17), el Espíritu Santo también estuvo presente, aunque de un modo más sutil.

No aparece como el actor principal en el relato de la Creación. Más bien, se está “moviendo” sobre el abismo y, por medio de su movimiento, está presente en el génesis de la vida sobre esta Tierra. La palabra hebrea para “se movía sobre” (merahepeth) la faz de la Tierra, que se usa en Génesis 1:2, es la misma palabra utilizada en Deuteronomio 32:11, donde Dios es comparado con un águila que “revolotea” sobre su nido de polluelos. El Espíritu Santo está íntimamente involucrado en la creación de la vida sobre esta Tierra y cuida de los recién creados seres vivos como un águila cuida de sus polluelos. Salmo 104:30 sugiere que el acto de la Creación fue posible solamente por medio de la obra del Espíritu Santo y que este jugó un papel activo durante ese proceso.

El Espíritu Santo no solamente estuvo presente en la creación de este mundo; también está activo en el proceso de nuestra recreación, en el que nos da un nuevo corazón y una nueva mente. ¿De qué modo se relacionan estas dos actividades? ¿Qué nos dice el sábado acerca de esta obra de creación y recreación?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Cuando el hombre contempla el hermoso hogar que se le ha dado, cuando contempla las diferentes órdenes de vida que le rodean, cuando contempla la hermosura de la tierra y los hermosos cielos nocturnos, cuando contempla los complejos mecanismos del cuerpo humano y estudia los profundos misterios de la naturaleza y del universo, entonces se genera la gran pregunta: ¿Cómo todo esto vino a la existencia? Esta gran pregunta es contestada en el primer versículo de la Biblia: “En el principio… Dios creó la tierra” Cuando la respuesta bíblica es aceptada por el humano, entonces allí nace el primer credo de toda religión y filosofía cristiana, que dice: “Creo en un Dios, que es el Creador de los cielos y la tierra”

¿Quién hizo el mundo?

La respuesta es simple: Es directa, es positiva y es completa, un niño la entiende fácilmente: ¡Dios creó el mundo!  No hay otra manera más sencilla para responder ésta pregunta que repitiendo lo que la Biblia dice. Hay un gran riesgo cuando convertimos una respuesta tan sencilla en una investigación tan profunda. En el mundo religioso, cuando la simplicidad no es el resultado del conocimiento bíblico, entonces entramos en el campo de la imbecilidad.

La respuesta es sublime: ¡Dios creó el mundo! Es sublime por que anuncia un punto de partida: ¡En el principio…! si alguna persona le quiere poner fecha, no se le está prohibido, el calendario de todas manera es para el humano y nunca para Dios; el es Sempiterno. La respuesta  es sublime por que conecta lo espiritual con lo material, el viento es la respiración de Dios y el trueno es una de las notas  musicales cuando él habla.

La respuesta es suficiente: ¡Dios creó al mundo! El tiempo es apenas una pequeña gota de la eternidad, la naturaleza es la obra de Dios y la materia es el resultado de la infinita mente divina.

La diferencia entre el Creador y la criatura es que la criatura habla de las cosas que existen, pero el Creador habla para que las cosas existan.  El humano puede hablar y trabajar con los materiales que Dios le provee, observa los materiales, los imita, los combina, los transforma, pero no los puede crear. El mejor pintor del mundo que está plasmando en un lienzo la mas bella obra de arte que pueda proceder de su mente, no puede crear nada; ni el lienzo, ni los colores, ni las brochas, ni sus propias manos, ni tampoco la imaginación para hacer su trabajo, ya que la imaginación es el resultado del genio del hombre y el genio del hombre es un regalo de la sabiduría divina.

La creación niega el ateísmo por que anuncia la existencia de un Dios Creador

La creación niega el politeísmo por que confiesa la existencia de un solo Dios Creador

La creación niega el materialismo por que enseña que en “el principio” la materia fue creada, y fue creada de la nada

La creación niega el panteísmo por que separa a Dios de la naturaleza y de sus criaturas

Le creación niega el fatalismo por que muestra un Dios que no es tirano, sino que da libertad  de elección a sus criaturas

El hombre fue creado a la imagen de Dios; el hombre era como Dios, ya que fue creado a Imagen y a semejanza de Dios y también poseía los mismos atributos de Dios,  por supuesto con muchas limitaciones

¿En que aspectos el hombre fue creado a la imagen de Dios?

1-En su Inteligencia: Dios tiene la mente suprema, Dios es infinito en su inteligencia; el hombre fue creado también así, en una escala menor. Al hombre se le dio el regalo de la mente y de la inteligencia; el hombre lo mismo que su Creador, es capaz de tener pensamiento, razón y decisión.

2-En su naturaleza moral: El hombre fue hecho perfecto, justo, verdadero y santo. El hombre fue creado con una disposición de benevolencia, fue creado con un espíritu de oración y también con un espíritu feliz, fue creado con la gran disposición de promover el bienestar del universo, todos estos atributos le pertenecen al mismo Dios.

3-El hombre fue credo con dominio: Dios es el supremo regidor sobre todas las cosas del universo, los ángeles y el hombre son sus servidores. Todas las cosas tanto materiales como espirituales están bajo el dominio de Dios. En éste aspecto el hombre es a la imagen de Dios, ya que a él se le dio dominio sobre todo el planeta tierra, el fue el rey de éste mundo, tanto el mundo animal como el mundo vegetal, estaban bajo su dominio.

4-El hombre fue creado inmortal: Dios es la fuente de la eternidad y el hombre disfrutaba de ese atributo de Dios. Si se une el poder que Dios le dio al hombre para procrearse mas la inmortalidad, el hombre se hubiera aventurado a alcanzar los límites de lo inalcanzable

5-Tambien se le dio el poder de la creación: El hombre con muchos límites, puede elaborar cosas hermosas que son frutos de una mente creativa, esa mente creativa que el hombre tiene, es la imagen de un Dios que es sublime en la creación de todo lo que existe en el universo entero.

Dios el Padre, Dios el Hijo, y Dios el Espíritu Santo, cada uno de ellos trabajando desde sus propias y respectivas oficinas, pensaron, planearon y echaron manos a la obra de la creación de ésta tierra.

El primero que se hizo presente para inspeccionar la tierra, fue el Espíritu Santo, él se movía sobre la faz de las aguas, contemplaba el caos total existente, y daba reporte de la situación del globo terráqueo.

Jesucristo fuel el poder de la creación, Jesucristo fue “el brazo de Dios” por el cual todo el trabajo de la creación fue ejecutado. “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. 2Este era en el principio con Dios. 3Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.”

Dios el Padre, fue la mente que planeó todo y de su boca salió la orden para la creación.

Podemos decir que la creación fue de la siguiente manera: Del Padre salió la orden, Jesucristo la ejecutó y el Espíritu Santo la sancionó.

El Padre dio la orden para que fuera la luz, Jesucristo hizo la luz, y el Espíritu Santo vio que “la luz era buena, en gran manera”

Así sucedió en toda la creación de las cosas, Dios dio la orden para que se crearan animales, vegetación, ríos y lagos, Jesucristo las creó después que Dios dio la orden. El Espíritu Santo inspeccionó si lo ordenado por Dios coincidía con  lo creado por Jesús, y después de una minuciosas y detallada inspección, el Espíritu Santo exclamaba: “Es bueno en gran manera”

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Los mayores intelectos humanos no pueden comprender los misterios de Jehová que se revelan en la naturaleza. La inspiración divina hace muchas preguntas que no puede contestar el erudito más profundo. Estas preguntas no fueron hechas para que las pudiésemos contestar, sino para llamar nuestra atención a los profundos misterios de Dios y enseñamos que nuestra sabiduría es limitada, que en lo que rodea nuestra vida diaria hay muchas cosas que superan la comprensión de las mentes finitas y que el juicio y el propósito de Dios son inescrutables. Su sabiduría es también insondable.

Los escépticos se niegan a creer en Dios porque sus mentes finitas no pueden comprender el poder infinito por medio del cual él se revela a los hombres. Pero se le ha de reconocer más por lo que no revela de sí mismo que por lo que está abierto a nuestra comprensión limitada. Tanto en la revelación divina como en la naturaleza, Dios nos ha dejado misterios que exigen fe. Así debe ser. Podemos escudriñar siempre, averiguar de continuo, aprender constantemente, y, sin embargo, quedará por delante lo infinito.

“Quién midió las aguas con el hueco de su mano
y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó
el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados?
Quién enseñó al Espíritu de Jehová,
o le aconsejó enseñándole?” (Isaías 40:12, 13) (Testimonios para la iglesia, {8TI}, t. 8, p. 272).

Del mismo modo como a los discípulos se les concedió una capacitación divina, a saber el poder del Espíritu Santo, así también les será concedido hoy a quienes lo buscan correctamente. Únicamente este poder puede hacernos sabios para la salvación y volvernos idóneos para las cortes de arriba. Cristo desea concedernos una bendición que nos santificará. “Estas cosas os he hablado -dice él- para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido” (Juan 15:11). El gozo que se experimenta en el Espíritu Santo es un regocijo sanador y vivificador. Al concedernos su Espíritu, Dios se da a sí mismo, transformándose él mismo en una fuente de influencias divinas con el fin de dar salud y vida al mundo.

Así como Dios derrama tan liberalmente sus bendiciones sobre ustedes, recuerden que lo hace para que puedan devolvérselas al Dador, multiplicadas por haberlas impartido a otros. Traigan luz y paz y regocijo a la vida de los demás. Cada día necesitamos la disciplina de la humillación del yo, con el fin de prepararnos para recibir el don celestial, no con el objeto de acumularlo, no para robar a los hijos de Dios de sus bendiciones, sino para impartirlo a los demás en toda la riqueza de su plenitud. ¿Cuándo necesitaremos más que ahora un corazón abierto para recibir, pero sufriendo, por así decirlo, por el ansia de impartir lo recibido? (Testimonios para la iglesia, {7TI}, t. 7, p. 259).

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Martes 10 de enero // Lección 2_____________________________

EL ESPÍRITU SANTO Y EL SANTUARIO

Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos” (Éxo. 25:8).

Después del acto de la Creación, el plan de salvación de Dios es de importancia primordial en la Biblia. En un mundo caído, ¿de qué serviría la Creación sin un plan de redención? Como pecadores, necesitamos no solamente un Creador sino también un Redentor. Cuán agradecidos deberíamos estar de que tenemos ese Redentor, Jesucristo. Sin él, no tendríamos esperanza en un mundo que, en sí mismo y por sí mismo, no ofrece ninguna.

En el Antiguo Testamento fueron el Santuario y su servicio los que ilustraron el perdón de Dios hacia el pecador y prefiguraron la obra de Jesús, nuestro Redentor. Allí, el plan de salvación fue revelado a los antiguos israelitas (ver Heb. 4:2). Mientras gran parte del servicio del Santuario señalaba a Jesús y su muerte por el perdón del pecado, el Espíritu Santo estaba activamente involucrado en la capacitación de personas específicas para que construyeran el Santuario según el modelo que Dios había revelado a Moisés.

Lee Éxodo 31:1 al 5. ¿De qué manera el Espíritu Santo estuvo involucrado en la construcción del Santuario? ¿Cómo ayudó el Espíritu Santo a aquellos que construyeron el lugar donde Dios habitaría?

Éxodo 31:1-5

1 Habló Jehová a Moisés, diciendo: Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor.

La Biblia nos dice que el Espíritu Santo también estuvo presente en la construcción del Santuario, el lugar central donde se llevaba a cabo la reconciliación entre Dios y los seres humanos, y donde un Dios santo venía al encuentro del pecador. Fue Dios quien comunicó a Moisés su plan de construir el Santuario terrenal, según el celestial original (Éxo. 25:9, 40).

El Santuario fue el modelo de Dios para ilustrar su plan de salvación. Dios habría de morar en medio de su pueblo de una manera especial, y lo haría en el Santuario que dijo que debían construir. Y fue tarea del Espíritu Santo capacitar a diferentes seres humanos a fin de que llevaran a cabo con destreza artística y con hermosura lo que Dios les había pedido. Sin esa ayuda, Israel no habría podido realizar esta obra de arte.

Si consideramos el poder del Espíritu Santo, ciertamente él no necesitaba la ayuda humana para construir el Santuario. Pero, aun así, capacitó a seres humanos para hacerlo con habilidad y hermosura. ¿Donde y de qué manera puedes animar y ayudar a otras personas a usar sus talentos a fin de hacer avanzar el Reino de Dios para su gloria?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

1 Habló Jehová a Moisés, diciendo: Mira, yo he llamado por nombre a Bezaleel hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá; y lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce, y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para trabajar en toda clase de labor.

Santiago 1: 17 dice; 17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.”

Muchas veces tenemos la idea que las “Bellas Artes” cual sea su expresión, es un asunto medio pecaminoso, y es de origen maligno. La verdad es otra, la Biblia nos dice, que todo don perfecto viene de parte de Dios, y en el estudio de éste día, aprendemos que fue el Espíritu Santo, quien tomó posesión de Bezaleel, para impregnarlo de toda sabiduría, ciencia, inteligencia y arte, para poder elaborar el magnifico santuario terrenal donde Dios permanecería como su hogar, en medio del pueblo de Israel, cuando éste andaba ambulante por el desierto.

Entre uno de los errores garrafales de la dirigencia de nuestra iglesia es la manera como se usan los diezmos y las ofrendas. Los administradores dicen que el diezmo no es para la construcción de templos, pero no hay cosa mas sagrada a los ojos de Dios y aun a los ojos de los hombres que un templo. Por esa razón nuestra iglesia que está dentro de las iglesias mas ricas del mundo, es la iglesia que se lleva el número 1 en la pobreza, desgracia e inutilidad de los templos que tenemos. En vez de invertir millones de dólares de diezmos en la bolsa de valores, deberían de invertir ese dinero, en la construcción de hermosos templo. La iglesia es “la niña de los ojos” de Jesucristo, pero los administradores son humano, nuestra protesta en contra los administradores, ya que no están cumpliendo con su trabajo, al contrario están estorbando la obra de Dios al no usar los bienes de la iglesia para la predicación del evangelio, sino que para hacer mas fortuna. Los administradores son responsables ante Dios y ante la iglesia, ellos tienen que dar cuenta a Dios, pero también tienen que dar cuenta a la iglesia que los eligió.

En el estudio de éste día podemos ver, como Dios se encarga de la construcción de un templo aquí en la tierra, ese templo lo diseño Dios, podemos decir que lo construyó el Espíritu Santo con la ayuda de los humanos, y el templo tenía como fin representar, predicar, enseñar y figurar al verdadero Cordero de Dios, que sería inmolado para perdón de los pecados de la humanidad.

La habilidad artística es un regalo de Dios, es un precioso regalo que se debería de emplear en el servicio directo de Dios. La habilidad artística es un don de Dios que nos tiene que refinar, elevar y mejorar; y nunca debería de ser usado como una influencia de corrupción.

Hay tres cosas fundamentales que el Espíritu Santo llenó a Bezaleel para la construcción del santuario, esos dones fueron: sabiduría, inteligencia y ciencia, éstas tres cosas estuvieron trabajando juntas en todas las artes que Bezaleel practicó.

La sabiduría es probablemente el poder que se necesita para inventar formas artísticas que sean originales.

La inteligencia es la habilidad de apreciar las instrucción y sugerencias ofrecidas por otros.

La ciencia tiene que ver con los métodos y procesos que se usan en la elaboración de las finas y bellas artes.

Se necesitan de las tres para poderse llamar un artista y Bezaleel poseía las tres ellas, por una influencia directa del Espíritu Santo en él.

¡Que impresionante! les presentamos al primer artista reconocido en la historia de éste mundo y también reconocido por la Biblia, ésta es su carta de referencia:

Nombre: Bezaleel hijo de Urí

Nacionalidad: Israelita de la tribu de Judá

Cualidades: Lleno de sabiduría, inteligencia y ciencia

Materiales en los cuales se especializó: Oro, plata, bronce, piedras engastadas y maderas

Experiencia: El santuario terrenal israelí, diseñado por Dios

Maestro, Tutor y Consejero: El Espíritu Santo

Patrocinador: Dios el Padre

Los israelitas recién habían salido de Egipto, que para esos días era la nación número 1 en el mundo. Número 1 en arquitectura, en ingeniería, en ciencias, en salud, en cultura, en civilización, en educación, en desarrollo, en ejércitos, en estudio y en las artes. En medio de todo éste esplendor de nación, los judíos solo tenían un trabajo, y era hacer y cocer ladrillos para la construcción de Egipto y todo lo que tuviera que ver con el trabajo pesado de la construcción, era un pueblo que se encontraba en un estado general de ignorancia, con respecto a las ciencias y a las artes.

De la misma manera que Dios escogió a los hombres humildes para ser profetas, a los hombre pobres para convertirlos en reyes y a los pescadores para volverlos en eruditos apóstoles dominadores de muchas lenguas, de la misma manera ahora Dios escoge a los que solo sabían fabricar ladrillos, para convertirlos en maestros de las bellas artes.

El santuario que se erigió en el desierto, fue una de las obras mas finas que el hombre ha hecho en la historia de ésta tierra; el diseñador fue nada menos que Dios el Padre, y los trabajadores fueron investidos con los dones necesarios por el Espíritu Santo para llevar a cabo ésta obra.

El pueblo de Israel que para ese tiempo no era gente culta, ni adiestrada en las artes, sino que era un grupo de esclavos que recién habían sido liberados, se convirtieron en la crema y la nata de las artes mundiales, gracias a la intervención de Dios y la presencia del Espíritu Santo.

El Espíritu Santo fue el gran Maestro de ese grupo de esclavos, les enseño las bellas artes y ese grupo de esclavo se convirtió en un pueblo altamente educado en todas las ramas de las artes, comenzando desde la escultura, la arquitectura, la ingeniería, la metalúrgica, el trabajo en piedras preciosas, los textiles, los diseños, la pintura, la literatura, la composición, la poesía, los salmos hasta llegar a la música; dones que hacen a Israel un pueblo grandioso y admirable, hasta el día de hoy.

Al final podemos decir que Bezaleel como otros, es también una imagen de Jesucristo mismo;

Bezaleel fue llenado por el Espíritu Santo

En Bezaleel reposó el espíritu de sabiduría y de consejería

En Bezaleel se escondieron los tesoros de la sabiduría y el conocimiento

Bezaleel negoció muy prudentemente los negocios de Dios, de la misma manera que lo hizo Cristo

 

Los dones espirituales del Espíritu Santo:

Estimémoslos como algo muy apreciado

Busquémoslos con sinceridad

Pidámoslos con vehemencia

Esperémoslos con paciencia

Recibámoslos con alegría

Disfrutémoslo con gozo

Mejorémoslo con cuidado

Preservémoslo ansiosamente

Hagámoslos nuestros por la eternidad

ESPÍRITU DE PROFECÍA

La oración es el medio ordenado por el cielo para tener éxito en el conflicto con el pecado y desarrollar el carácter cristiano. Las influencias divinas que vienen en respuesta a la oración de fe, efectuarán en el alma del suplicante todo lo que pide. Podemos pedir perdón del pecado, el Espíritu Santo, un temperamento semejante al de Cristo, sabiduría y poder para realizar su obra, o cualquier otro don que él ha prometido; y la promesa es: “Se os dará.”

Fué en el monte con Dios donde Moisés contempló el modelo de aquel maravilloso edificio donde debía morar su gloria. Es en el monte con Dios—en el lugar secreto de comunión—donde nosotros podemos contemplar su glorioso ideal para la humanidad. En todas las edades, mediante la comunión con el cielo, Dios ha realizado su propósito para con sus hijos, desarrollando gradualmente ante sus mentes las doctrinas de la gracia (Los hechos de los apóstoles, {HAp}, pp. 450, 451).

El Señor dió una lección importante a su pueblo de todas las épocas cuando, en el monte, dió instrucciones a Moisés acerca de la edificación del tabernáculo. Se requirió en esa obra perfección en todo detalle. Moisés era eficiente en todo el saber de los egipcios; tenía un conocimiento de Dios, y sus propósitos le habían sido revelados en visión; pero no sabía grabar ni bordar.

Israel había estado sujeto a servidumbre todos los días que pasó en Egipto; aunque había entre ellos hombres ingeniosos, no habían sido instruidos en las artes singulares que eran necesarias para la edificación del tabernáculo. Sabían hacer ladrillos, pero no labrar el oro o la plata. ¿Cómo había de realizarse el trabajo? ¿Quién se bastaba para estas cosas? Estas eran preguntas que afligían la mente de Moisés.

Entonces Dios mismo le explicó cómo debía hacerse el trabajo. Designó por nombre a las personas que deseaba hicieran ciertas labores. Bezaleel tenía que ser el arquitecto. Era hombre de la tribu de Judá, a la cual Dios se deleitaba en honrar.

“Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Mira, yo he llamado por su nombre a Bezaleel, hijo de Uri, hijo de Hur, de la tribu de Judá: y lo he henchido de espíritu de Dios, en sabiduría, y en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio, para inventar diseños, para trabajar en oro, y en plata, y en metal, y en artificio de piedras para engastarlas, y en artificio de madera; para obrar en toda suerte de labor. Y he aquí que yo he puesto con él a Aholiab, hijo de Ahisamac, de la tribu de Dan: y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado” (Éxodo 31:1-6).

A fin de que el tabernáculo terrenal pudiese representar el celestial, debía ser perfecto en todas sus partes, y en todo minucioso detalle, como el modelo de los cielos. Así también ha de suceder con el carácter de los que serán finalmente aceptados a la vista del cielo (Consejos para los maestros, pp. 63, 64).

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Lección 2 // Miércoles 11 de enero___________________________

EL ESPÍRITU SANTO GLORIFICA A JESUCRISTO

El Espíritu Santo estuvo activo durante los tiempos del Antiguo Testamento, aunque no parezca que su tarea fuera tan extensa como en la era del Nuevo Testamento. Con la primera venida de Jesús, el Mesías prometido, el ministerio del Espíritu Santo se vio intensificado, y ahora él provee sus dones a todos los creyentes. Si bien el Nuevo Testamento nos dice que el Espíritu Santo está activo de muchas maneras diferentes en nuestra vida espiritual y en la vida de la iglesia, quizá su obra más importante sea glorificar a Jesucristo.

Lee Juan 16:13 y 14; y 15:26. Según dijo Jesús, ¿cuál es la tarea del Espíritu Santo? ¿De qué manera se relaciona esta tarea central con todo lo demás que hace el Espíritu Santo?

Juan 16:13 y 14

13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

14 El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.

Juan 15:26

26 Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

Jesús nos dice que el Espíritu Santo habla no de sí mismo, sino de Jesús. Su tarea consiste en elevar la obra redentora de Cristo. El Espíritu se mantiene a sí mismo tras bambalinas y apunta el reflector de lleno a Jesús. Se ha dicho acertadamente que “el mensaje del Espíritu para nosotros nunca es: ‘Mírame a mí; escúchame a mí; ven a mí; conóceme a mí’, sino siempre: ‘Míralo a él y ve su gloria; escúchalo a él y escucha su palabra; ve a él, y tendrás vida; conócelo a él, y prueba su don de gozo y paz’. El Espíritu, podríamos decir, es el celestino, el casamentero celestial, cuyo papel es unirnos con Cristo y asegurarse de que permanezcamos juntos”.–J. I. Packer, Keep in Step With the Spirit: Finding Fullness in Our Walk with God, pp. 57, 58.

Esto es altamente significativo. Cualquier énfasis en la obra del Espíritu Santo que reste importancia a la persona y la obra de Jesucristo no proviene del Espíritu Santo. Por importante que sea el papel del Espíritu Santo para nuestra vida espiritual, nunca debería ocupar, en nuestro pensamiento y para nuestra salvación, el lugar que pertenece solamente a Jesucristo. Dondequiera que Jesús sea exaltado, el Espíritu Santo está obrando. Por eso somos llamados cristianos, es decir, seguidores de Cristo (ver Hech. 11:26), en vez de “pneumianos”, es decir, seguidores del Espíritu (ver Graham A. Cole, He Who Gives Life: The Doctrine of the Holy Spirit, p. 284).

¿Por qué es tan importante para nosotros ensalzar al Cristo resucitado en todo lo que hacemos? Después de todo, piensa en lo que Jesús ha hecho por nosotros. Le debemos todo a él. ¿De qué manera podemos mostrarle nuestra gratitud? (Ver, por ejemplo, 2 Tes. 1:11, 12.)

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

13Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

Jesucristo les dio la promesa del Espíritu Santo a sus discípulos, ésta era la única manera en que los discípulos podían desempeñar un trabajo correcto y eficiente, en la nueva oficina apostólica que se les designó a la partida de Jesús.

La promesa de Jesús en cuanto al Espíritu Santo para los discípulos, incluía lo siguiente:

-La venida del Espíritu Santo en un tiempo determinado

-La promesa que el Espíritu Santo los guiaría a toda verdad

-La promesa que el Espíritu Santo les mostraría las cosas que vendrían al mundo

La Promesa de Jesús fue cumplida en los apóstoles de la siguiente manera:

-Cuando ellos fueron bautizados por el Espíritu Santo en el día del pentecostés

-Cuando ellos predicaron al mundo, de un Salvador resucitado

-Cuando ellos fundaron la iglesia cristiana

-Cuando ellos escribieron el Nuevo Testamento

La promesa de Cristo se extiende también a nosotros:

-Si leemos la Biblia

-Si buscamos entender la verdad

-Si vivimos una vida de acuerdo a lo que aprendemos en las Escrituras

Tenemos libertad de acción:

-Tenemos el poder para aceptar o rechazar la guía del Espíritu Santo

-Si lo rechazamos seremos condenados en el juicio; de pecado y de injusticia

-Si lo aceptamos, el Espíritu Santo habitará en nosotros y nos mostrará todas las cosas que son dadas por Dios a nosotros de una manera gratis, y nos conducirá a la vida eterna

La misión de Jesucristo se limitó a unos cuantos años aquí en la tierra, pero eso no sucedió con la misión del Espíritu Santo. Ya han pasada un poco mas de dos mil años de ministerio del Espíritu Santo, y aun sigue impartiéndonos clases de teología, nos sigue impartiendo conocimiento y sabiduría, para que entendamos mejor la Biblia. Cada día que pasa podemos profundizar mas en la Biblia, podemos comprender verdades mas profunda y éste crecimiento continua y continuará hasta que toquemos los linderos de la eternidad.

La partida de Jesús era necesaria para que viniera el Espíritu Santo. Jesucristo solo podía estar en un lugar a la vez aquí en la tierra, pero eso no es así con el Espíritu Santo, él puede estar en todos lugares al mismo tiempo. El secreto y la clave para tener al Espíritu Santo presente es que se congreguen 2 o 3 en el nombre de Cristo, esa fue la promesa de Cristo a nosotros, y si Cristo así lo prometió, así sucede.

Cada día que pasa, el Espíritu Santo abre mas nuestras mentes y corazones para la mejor comprensión de la Biblia, esto es solamente para aquellos que oran antes de estudiar la Palabra de Dios.

Hay muchos que leen la Biblia como un deporte, como una costumbre y hay muchos que leen la Biblia solo para satisfacer su orgullo de conocimiento ante los demás hermanos. Todos aquellos que abren la Biblia sin pedir la unción del Espíritu Santo en sus vidas, se convierten nada mas en intelectuales bíblicos, esto no ayuda para la salvación, al contrario hace nuestro juicio mas grande, ya que seremos juzgados de acuerdo a nuestro conocimiento bíblico.

Este estudio lo leen miles de personas diariamente y llega a varios millones de personas al año. Es espectacular observar como muchos hermanos comienzan el principio del año estudiando la Biblia. Nuestras estadísticas diarias y semanales se triplican y hasta se cuadriplican en los primeros días de Enero, pero al entrar Febrero, el estudio cae drásticamente y solo quedan estudiando siempre los 12 discípulos del Señor. Pareciera que las resoluciones de estudiar la Biblia, nos alcanzan solamente para el mes de Enero.

Para entender con mas claridad los dos versículos de estudio de éste día, necesitamos leer y entender el versículo anterior que dice: 12Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.”

Las palabras de Jesús a sus apóstoles, me recuerda la hermosa historia del famoso Dr. Pierre: “Yo recuerdo el día que regresamos a Francia, después de un largo viaje a la India. Tan pronto como los marineros lograron contemplar las costas de Francia, comenzaron con una euforia que los incapacitó para atender las tareas del barco. Unos de ellos estaban anonadados contemplando la costa francesa, otros fueron a vestirse con sus mejores atuendos, otros estaban hablando y otros estaba llorando. Mientras mas nos acercábamos mas grande era el gozo y la alegría de los marineros, y se volvió una locura cuando ellos lograron ver el puerto y divisar la multitud de personas que los estaban esperando, entre ellos amigos, padres, hijos y esposas. Era tan grande la euforia que todos habían abandonado sus puestos en el navío, pero la costumbre y el conocimiento naviero de Francia, sabiendo ésta situación que siempre se daba en los navíos que venían de las lejanías, siempre tenía preparado un grupo de marineros especiales que navegaban mar adentro para encontrarse con el navío, y ellos tomaba control del navío para llevarlo seguro al puerto, mientras los propios marineros del navío ni se percataban del cambio, debido a la alegría y gozo que les inundaba.”

Si Cristo les hubiera dicho a sus discípulos todas esas cosas que deseaba decirles acerca del puerto celestial, posiblemente ellos no hubieran entendido, y si hubieran entendido posiblemente se hubieran vueltos locos de alegría, aun estando el puerto demasiado lejos, como para disfrutar de ese gozo. Al apóstol Juan y al apóstol Pablo se les dijeron unas cuantas cosas de la tierra prometida y entre los dos lograron escribir mas de la mitad del Nuevo Testamento. Ellos expresaron con profunda solemnidad “Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman.” 1 Corintios 2: 9

13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

En la teología, al igual que los otros departamentos del conocimiento humano, existe una ley de progreso. Muchas verdades que en los tiempos antiguos era una promesa de fe y se creían por fe solamente, ahora en nuestros días ya no se creen por fe, sino que se creen por que las estamos contemplando con nuestros propios ojos. Por lo tanto Jesús no podía expresar todo su conocimiento a sus discípulos en tan corto tiempo, pero si lo podía hacer el Espíritu Santo.

El Espíritu Santo tiene mas de dos mil años enseñando gradualmente al pueblo de Dios como alcanzar la Patria Celestial.

El Espíritu Santo nos fue dado para convencer y convertir al pecador, pero también fue dado para iluminar y edificar la iglesia de Cristo

El Espíritu Santo tiene tres oficina; una de ella es la oficina “Magisterial”, la segunda es la oficina “Cristo-Céntrica” y la tercera oficina es la oficina “Profética”

En la oficina “Magisterial”, el Espíritu Santo se encarga de, convencer, guiar y enseñar a todo cristiano y mostrarle la verdad, no cualquier verdad, sino la verdad llamada Jesús. De la misma manera que un máster conduce a sus pupilos en una galería de artes, de la misma manera que una maestro enseña a sus alumno la materia de ciencia o de lenguas, de la misma manera el Espíritu Santo guía a los hijos de Dios a encontrar la verdad espiritual.

En la oficina “Cristo-Céntrica”, el Espíritu Santo revela a Cristo a la mente y el corazón de los humanos. 26Pero cuando venga el Consolador… él dará testimonio acerca de mí.” dijo Jesucristo. El Espíritu Santo no solo ayudó a los discípulos a recordar y a plasmar sobre el papel, todas las palabras y las enseñanzas de Cristo, sino que también puso inspiración en la mente y el corazón de ellos, para que ellos pudieran exponer todo el mensaje de Jesucristo de una manera clara, precisa y convincente. El Espíritu Santo ayudó para que la verdad la pudiera entender desde la personas mas humilde hasta el mas encumbrado, desde el mas niño hasta el mas viejo, el Espíritu Santo rompió la barrera del idioma en la predicación, entregando al predicador el hermoso don de lengua.

En la oficina “Profética” el Espíritu Santo, se encarga de revelar las cosas que acontecerán en el futuro cercano, como también en el futuro lejano. El Espíritu Santo reveló al apóstol Pedro, el gran misterio de incluir a los gentiles en la salvación; el Espíritu Santo reveló al apóstol Pablo la contundente doctrina de la resurrección, el Espíritu Santo reveló al apóstol Juan las glorias indescriptibles de la vida eterna y los sucesos de los últimos días de éste mundo.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

El Consolador es llamado el “Espíritu de verdad.” Su obra consiste en definir y mantener la verdad. Primero mora en el corazón como el Espíritu de verdad, y así llega a ser el Consolador. Hay consuelo y paz en la verdad, pero no se puede hallar verdadera paz ni consuelo en la mentira. Por medio de falsas teorías y tradiciones es como Satanás obtiene su poder sobre la mente. Induciendo a los hombres a adoptar normas falsas, tuerce el carácter…

El Espíritu Santo era el más elevado de todos los dones que podía solicitar de su Padre para la exaltación de su pueblo. El Espíritu iba a ser dado como agente regenerador, y sin esto el sacrificio de Cristo habría sido inútil. El poder del mal se había estado fortaleciendo durante siglos, y la sumisión de los hombres a este cautiverio satánico era asombrosa. El pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino. El Espíritu es el que hace eficaz lo que ha sido realizado por el Redentor del mundo. Por el Espíritu es purificado el corazón. Por el Espíritu llega a ser el creyente partícipe de la naturaleza divina. Cristo ha dado su Espíritu como poder divino para vencer todas las tendencias hacia el mal, hereditarias y cultivadas, y para grabar su propio carácter en su iglesia.

Acerca del Espíritu dijo Jesús: “El me glorificará.” El Salvador vino para glorificar al Padre demostrando su amor; así el Espíritu iba a glorificar a Cristo revelando su gracia al mundo. La misma imagen de Dios se ha de reproducir en la humanidad. El honor de Dios, el honor de Cristo, están comprometidos en la perfección del carácter de su pueblo (El Deseado de todas las gentes, {DTG}, pp. 624, 625).

Cristo ha prometido enviarnos el Consolador, cuya obra es establecer el reino de Dios en el alma. Si se han hecho abundantes provisiones de misericordia, gracia y paz, ¿por qué los seres humanos actúan como si consideraran la verdad como un yugo de esclavitud? Es porque el corazón no ha probado ni visto cuán bueno es el Señor. Algunos piensan que la verdad de la Palabra de Dios es una cadena. Pero es la verdad la que libera a los hombres. Por consiguiente, si la verdad nos hace libres, somos realmente libres. La verdad aparta al hombre de sus pecados, de sus tendencias heredadas y cultivadas hacia el mal. El alma que aprecia el amor de Cristo es colmada de libertad, luz y gozo. En un alma así no hay pensamientos divididos. El ser entero anhela a Dios. No va tras los hombres para conocer su deber sino a Cristo, la fuente de toda sabiduría. Busca la Palabra de Dios para encontrar las normas que debe alcanzar (Reflejemos a Jesús, {RJ}, p. 108).

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Jueves 12 de enero // Lección 2_____________________________

EL ESPÍRITU SANTO Y CRISTO

El Espíritu Santo efectuó la encarnación de Jesús (Luc. 1:34, 35). También ungió a Jesús para su misión (Luc. 3:21, 22). El ungimiento dotó a Jesús de poder para cumplir su misión mesiánica y lo calificó para otorgar el Espíritu Santo a sus discípulos. El Espíritu también guio y sustentó a Jesús en sus tentaciones (Mar. 1:12; Mat. 4:1; Luc. 4:1, 2, 14), por lo que Jesús “es poderoso para socorrer a los que son tentados” (Heb. 2:18; comparar con 4:15, 16). El Espíritu Santo le dio poder a Jesús para esta obra redentora (Heb. 9:14) e hizo posible su resurrección (1 Ped. 3:18). En todo esto, el Espíritu permaneció tras bambalinas y ayudó a llevar a Jesucristo a la prominencia.

Lee Lucas 24:44 al 49; Gálatas 5:16 al 23; y Efesios 4:23 y 24. ¿Qué aprendemos acerca de la obra del Espíritu Santo en estos pasajes? ¿De qué manera el Espíritu glorifica a Jesús?

Lucas 24:44-49

44 Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. 45 Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; 46 y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; 47 y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. 48 Y vosotros sois testigos de estas cosas. 49 He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.

Gálatas 5:16-23

16 Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. 17 Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. 18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. 19 Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, 20 idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, 21 envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. 22 Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.

Efesios 4:23 y 24

23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,

24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

El Espíritu Santo glorifica a Jesús, por lo menos, de las siguientes maneras:

  1. Al enseñar acerca de él en las Santas Escrituras de una manera fidedigna y confiable. Nada de lo que sea necesario que sepamos acerca de Cristo y su salvación está faltando o es engañoso. Está todo allí en la Palabra de Dios, si tan solo la leemos con fe y sumisión.
  2. Al atraer a hombres y a mujeres a una relación salvífica con Jesucristo. El Espíritu Santo obra suavemente en los corazones y las mentes de las personas. Les da entendimiento para que puedan comprender las cosas espirituales, y para que estén dispuestas a poner su confianza en Jesucristo, y aceptarlo como su Líder y Redentor.
  3. Al reproducir el carácter de Cristo en nosotros. Así, genera virtudes semejantes a las de Cristo en nuestra vida (Gál. 5:22, 23). Por medio de la sangre de Jesús, recibimos la victoria sobre el pecado (ver Apoc. 12:11); y el Espíritu Santo nos capacita para caminar en fidelidad a los mandamientos de Dios.
  4. Al capacitarnos para vivir una vida semejante a Cristo, altruista y de servicio amante hacia los demás. Él llama a hombres y a mujeres a ramas específicas de la obra de Dios, y los capacita para alcanzar a otros con el espíritu agradable de Cristo.

¿De qué manera la obra de reproducir el carácter de Cristo en nuestra vida glorifica al Padre?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

La lección del día de hoy es muy completa y extremadamente amplia, habla de la presencia del Espíritu Santo en la vida de Jesús en ésta tierra. La obra del Espíritu Santo comienza desde la concepción de Jesús, hasta su ascensión al cielo.

Pudiéramos pasar largas horas estudiando solo el milagro de la concepción de Cristo y nunca lograríamos entender tanto misterio que hay en estos milagros.

¿A dónde estaba Jesús cuando María estaba embarazada? Por su puesto en su vientre. El Espíritu Santo, tomó al Dios Hijo, a ese ser que nunca se había visto antes en el universo, lo comprimió a un embrión y lo puso en el vientre de una virgen, donde permaneció sin conciencia de su estado, ni de su transformación.

Jesucristo pasó el proceso natural que pasamos todos nosotros cuando somos engendrados por nuestro progenitores. No nos acordamos de ese tiempo, no tenemos conciencia de nuestro estado durante el embarazo, ni de nuestro nacimiento, ni de nuestros primeros años de nuestra niñez. Lo mismo le ocurrió a Jesús; ¿Puede usted creer eso? Es mejor que lo crea, ese milagro no se puede explicar.

¿A que hora de su niñez, se dio cuenta Jesús que él era el Hijo de Dios?

¿Cómo fue que Jesús pudo tener una vida sin pecado, especialmente  en su niñez y en su juventud?

Isaías dice que Jesús “sufrió todas nuestras enfermedades” ¿En verdad el Hijos de Dios sufrió todas las enfermedades que los humanos sufrimos? Tanto la Biblia como el espíritu de profecía, lo confirman así. No hay ninguna enfermedad que el humano sufra, que Cristo no la haya sufrido, muy profundo de comprender, lo creemos por fe “solamente”

¿En la muerte de Cristo, murió también el Padre? El espíritu de profecía dice que el corazón del Padre dejó de latir cuando Cristo expiró en la cruz.

Estas son las profundidades de los misterios divinos, el humano solo tiene dos caminos: Creerlos o rechazarlos.

La obra del Espíritu Santo es uno de los mas grandes misterios del universo. Posiblemente nunca  llegaremos a conocer al Espíritu Santo como conoceremos a Jesucristo, pero al final esa no es su misión, su misión es hablar de Cristo, enseñarnos a Cristo, y llevarnos a Cristo, quién es nuestra esperanza y salvación. Todo depende de nosotros si aceptamos la invitación que el Espíritu Santo nos extiende, es la invitación a las bodas del Cordero, el sabe como llegar allí y está dispuesto a conducirnos, hasta la fiesta de la gran boda.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Los discípulos iban a tener el mismo poder que Jesús había tenido para sanar “toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.” Al sanar en su nombre las enfermedades del cuerpo, testificarían de su poder para sanar el alma. Y se les prometía un nuevo don. Los discípulos tendrían que predicar entre otras naciones, e iban a recibir la facultad de hablar otras lenguas. Los apóstoles y sus asociados eran hombres sin letras, pero por el derramamiento del Espíritu en el día de Pentecostés, su lenguaje, fuese en su idioma o en otro extranjero, era puro, sencillo y exacto, tanto en los vocablos como en el acento.

Así dió Cristo su mandato a sus discípulos. Proveyó ampliamente para la prosecución de la obra y tomó sobre sí la responsabilidad de su éxito. Mientras ellos obedeciesen su palabra y trabajasen en relación con él, no podrían fracasar. Id a todas las naciones, les ordenó. Id hasta las partes más lejanas del globo habitable, pero sabed que mi presencia estará allí. Trabajad con fe y confianza, porque nunca llegará el momento en que yo os abandone.

El mandato que dió el Salvador a los discípulos incluía a todos los creyentes en Cristo hasta el fin del tiempo. Es un error fatal suponer que la obra de salvar almas sólo depende del ministro ordenado. Todos aquellos a quienes llegó la inspiración celestial, reciben el Evangelio en cometido. A todos los que reciben la vida de Cristo se les ordena trabajar para la salvación de sus semejantes. La iglesia fué establecida para esta obra, y todos los que toman sus votos sagrados se comprometen por ello a colaborar con Cristo (El Deseado de todas las gentes, {DTG}, pp. 760, 761).

A medida que recibáis el Espíritu de Cristo—el espíritu de amor desinteresado y de trabajo por otros—, iréis creciendo y dando frutos. Las gracias del Espíritu madurarán en vuestro carácter. Se aumentará vuestra fe, vuestras convicciones se profundizarán, vuestro amor se perfeccionará. Reflejaréis más y más la semejanza de Cristo en todo lo que es puro, noble y bello.

“El fruto del Espíritu es: caridad, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza”. Este fruto nunca puede perecer, sino que producirá una cosecha, según su género, para vida eterna…

Cristo espera con un deseo anhelante la manifestación de sí mismo en su iglesia. Cuando el carácter de Cristo sea perfectamente reproducido en su pueblo, entonces vendrá él para reclamarlos como suyos.

Todo cristiano tiene la oportunidad no sólo de esperar, sino de apresurar la venida de nuestro Señor Jesucristo. Si todos los que profesan el nombre de Cristo llevaran fruto para su gloria, cuán prontamente se sembraría en todo el mundo la semilla del Evangelio. Rápidamente maduraría la gran cosecha final y Cristo vendría para recoger el precioso grano (Palabras de vida del gran Maestro, {PVGM}, p. 47).

Nunca se deben estudiar las Sagradas Escrituras sin oración. Antes de abrir sus páginas debemos pedir la iluminación del Espíritu Santo, y ésta nos será dada. Cuando Natanael fué al Señor Jesús, el Salvador exclamó: “He aquí verdaderamente un israelita, en quien no hay engaño.” Dícele Natanael: “¿De dónde me conoces?” Y Jesús respondió: “Antes que Felipe te llamara, cuando estabas bajo la higuera, te vi.” Así también nos verá el Señor Jesús en los lugares secretos de oración, si le buscamos para que nos dé luz y nos permita saber lo que es la verdad. Los ángeles del mundo de luz acompañarán a los que busquen con humildad de corazón la dirección divina.

El Espíritu Santo exalta y glorifica al Salvador. Está encargado de presentar a Cristo, la pureza de su justicia y la gran salvación que obtenemos por El. El Señor Jesús dijo: El Espíritu “tomará de lo mío, y os lo anunciará.” El Espíritu de verdad es el único maestro eficaz de la verdad divina. ¡Cuánto no estimará Dios a la raza humana, siendo que dió a su Hijo para que muriese por ella, y manda su Espíritu para que sea de continuo el maestro y guía del hombre! (El camino a Cristo, {CC}, p. 91).

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Lección 2 // Viernes 13 de enero____________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: No cabe duda, la obra del Espíritu Santo es crucial para nuestro caminar con el Señor. Puede ser que no lo veamos trabajar, pero podemos ver los efectos de su obra en nuestra vida y en la de otros. Si tu vida ha sido cambiada por la fe en Jesús, ha sido cambiada por medio de la obra del Espíritu Santo. “Aunque el viento mismo es invisible, produce efectos que se ven y sienten. Así también la obra del Espíritu en el alma se revelará en toda acción de quien haya sentido su poder salvador. Cuando el Espíritu de Dios se posesiona del corazón, transforma la vida. Los pensamientos pecaminosos son puestos a un lado, las malas acciones son abandonadas; el amor, la humildad y la paz reemplazan la ira, la envidia y las contenciones. La alegría reemplaza la tristeza y el rostro refleja la luz del cielo” (DTG 144). Estas son promesas maravillosas, y un número incontable de vidas ha demostrado cuán reales son.

Sin embargo, la obra del Espíritu Santo no es instantánea. No nos convertimos automáticamente en la clase de persona que deberíamos ser. Una vida de fe y sumisión al Señor es una vida de lucha, de entrega, y de arrepentimiento cuando fallamos. El Espíritu Santo es el Agente divino que trabaja en nuestra vida para hacernos nuevas criaturas en Cristo. Esto, sin embargo, es una tarea de toda la vida. Aunque nuestras faltas y debilidades tendrían que motivarnos a una entrega mayor a nuestro Señor, no debemos permitir que el diablo las use para desanimarnos en nuestra vida cristiana (algo que siempre está ansioso de hacer). Cuando somos burlados por nuestros pecados, debemos siempre recordar la muerte de Jesús por los pecadores. Es precisamente debido a que somos lo que somos, pecadores con necesidad de gracia, que Jesús murió por nosotros y nos da esa gracia.

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. ¿Qué te puede enseñar el ejemplo del Espíritu Santo acerca de ministrar tras bambalinas? Es decir, hacer la obra del Señor de una manera tal que muchas personas no lo sepan ni lo vean, o ni siquiera lo aprecien.
  2. ¿De qué modo el Espíritu Santo eleva a Jesús y lo pone en foco? ¿De qué forma puedes exaltar a Jesús sin ponerte a ti mismo en el centro de atención? ¿Por qué a veces eso puede resultar tan difícil de hacer? ¿Cómo podemos luchar contra la tendencia natural a la autoexaltación?

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Escrito por: Tony García.

Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
http://www.sevendayradio.com
http://www.escuelasabaticamaestros.com
Madrid, España 2015

8 pensamientos en “LECCIÓN 2 – EL ESPÍRITU SANTO: OBRANDO TRAS BAMBALINAS – PARA EL 14 DE ENERO DE 2017

  1. Buen dia hno.q Dios bendiga tu vida inmensamente.quisiera pedirte por favor q me puedas enviar a mi correo el estudio q has publicado en otras lecciones La verdad sobre los diezmos y ls ofrendas.tuve la posibilidad d leerlo y me interesa mucho poder compartirlo con hnos de mi iglesia q al igual q yo estamos interesados en dar a Dios lo q le pertenece de una manera correcta.desde ya gracias y q Dios te ayude para seguir con esta obra maravillosa q tanto aporta a nuestra vida espiritual.bendiciones

  2. Te doy las gracias
    Que la paz de NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO este siempre contigo
    Un abrazo en el SEÑOR

  3. Apreciado Pastor Tony Garcia

    El presente es para saludarlo y a la vez animarle a que continue éste y todos los años escribiendo el comentario de la escuela sabatica, yo a la verdad, no encuentro interesante al folleto oficial de estudio, pero al leer sus escritos, puedo terminar por completo dicho documento. Usted nos hace entender claramente muchos topicos que ni la hermandad ni los pastores nos han podido explicar. Aun existe mucha ignorancia en la iglesia y solo se ven cosas superficiales. Algunos pastores nos dicen que la clase de maestros debe ser solo 15 minutos, eso yo refuto, por que hay muchas cosas que aprender, pero sí se dan 60 minutos para los “anuncios” y otras actividades de la iglesia.

    Dios bendiga su ministerio y continúe con la misma fuerza de siempre que yo le acompañaré este año y los que vendran.

    Cordialmente

    Ing. Ruben Munarris Noriega http://www.calid.edu.pe http://www.motivatehoy.com Telf. fijo. (061) 486374 Cel. 961 648848 RPM *573287 skype: munarris

    ________________________________

  4. Entre uno de los errores garrafales de la dirigencia de nuestra iglesia es la manera como se usan los diezmos y las ofrendas. Los administradores dicen que el diezmo no es para la construcción de templos, pero no hay cosa mas sagrada a los ojos de Dios y aun a los ojos de los hombres que un templo. Por esa razón nuestra iglesia que está dentro de las iglesias mas ricas del mundo, es la iglesia que se lleva el número 1 en la pobreza, desgracia e inutilidad de los templos que tenemos. En vez de invertir millones de dólares de diezmos en la bolsa de valores, deberían de invertir ese dinero, en la construcción de hermosos templo. La iglesia es “la niña de los ojos” de Jesucristo, pero los administradores son humano, nuestra protesta en contra los administradores, ya que no están cumpliendo con su trabajo, al contrario están estorbando la obra de Dios al no usar los bienes de la iglesia para la predicación del evangelio, sino que para hacer mas fortuna. Los administradores son responsables ante Dios y ante la iglesia, ellos tienen que dar cuenta a Dios, pero también tienen que dar cuenta a la iglesia que los eligió.
    Hno. Los dirigentes invierten el diezmo en la bolsa de valores?
    Podemos perder el diezmo o parte de el en una mala inversión, o ahí es seguro?
    Es correcto invertirlo así de esa forma?
    Ud. tiene pruebas (disculpe mi ignorancia?
    De hecho cada quien responderá por sus actos, la salvación es personal.
    Jehová le bendiga.

    • Respuestas a sus preguntas
      1- Los dirigentes invierten el diezmo en la bolsa de valores?
      Si, ni la menor duda, constantemente se están dando reportes en todos los niveles de la iglesia, de la inversiones que se hacen en la bolsa de valores. 2-
      2- Podemos perder el diezmo o parte de el en una mala inversión, o ahí es seguro?
      La bolsa de valores lo puede hacer mas millonario de la noche a la mañana, o lo puede hacer un pordiosero de la noche a la mañana. Eso es lo mas inseguro que puede haber para las inversiones. A pesar que los administradores de nuestra iglesia, son especialistas en inversiones millonarias, y casi siempre escogen las buenas inversiones, hay muchos reportes de millones y millones perdidos en la bolsa de valores. Ellos compensan esas perdidas con reportes de millones y millones de dólares ganados en la misma bolsa de valores
      3- Es correcto invertirlo así de esa forma?
      NUNCA, nosotros somos una institución religiosa, no una institución financiera. Nuestra iglesia se ha convertido en una institución financiera mas fuerte que cualquier banco de los Estados Unidos. El problema mas grande de nuestra iglesia, es que cuando usted les pide dinero para una obra que en verdad es de nuestra iglesia, por ejemplo la construcción de un temple, ayuda para los pobres u otras, ellos dicen que no tiene dinero; cuando en verdad hay cualquier cantidad de dinero.
      4- Ud. tiene pruebas (disculpe mi ignorancia?
      Solo los reportes que ellos mismos dan en los congresos locales y mundiales, y los reportes que ellos han sido obligados a dar cuando la membresía “norteamericana” los pone en contra de la espada y la pared.

      “De hecho cada quien responderá por sus actos, la salvación es personal.”
      Si y uno de ellos es usted. Si usted entrega sus diezmos a una persona que los va a invertir en cualquier tienda comercial que venda alcohol y tabaco y carnes prohibidas por Dios, usted es un irresponsable.
      Si usted entrega sus diezmos sabiendo que la administración invierte la mayoría de la fortuna en el gobierno de los Estados Unidos, y de ésta forma se apoyan los ejércitos, las navales, la fuerza aérea, los armamentos y las guerras de los Estados Unidos, usted también dará cuenta de sus actos.
      Si usted ve su iglesia en una desgracia total y mejor sigue las normas de los hombres, dando sus diezmos para lo equivocado, usted es un irresponsable.

      MI PENSAMIENTO PARA USTED:
      Dios tiene dos tipos de enojo, un enojo en contra del abusador y un enojo en contra del abusado.
      El abusador llega hasta donde el abusado lo permite. El problema mas grande somos nosotros que nos dejamos quitar todos los bienes por la administración.
      Si usted lee un poco de lo que el mundo y las demás religiones creen de nuestra iglesia, el 100% de ellos dice que es “admirable” como millones y millones de miembros somos fácilmente “lavados de cabezas” y podemos aceptar las mas ridículas ofertas de una administración “Corrupta” Ellos reconocen también que teológicamente estamos muy cerca de la verdad.
      Ya es tiempo de despertar, y hacer las cosas en verdad para la obra de Dios, y no estar invirtiendo nuestro dinero en negocios del mundo, ese despertar tiene que hacerlos el abusado.

  5. Hermano Tony de verdad Dios me lo siga bendiciendo y muchas gracias por la lección no se imagina como me ha ayudado y cuánto he aprendido … un fuerte abrazo y muchas bendiciones de lo alto.

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