Escuela Sabatica Para Maestros

Material Auxiliar Para Maestros de Escuela Sabatica

LECCIÓN 4 – LA PERSONALIDAD DEL ESPÍRITU SANTO – PARA EL 28 DE ENERO DE 2017

15 comentarios



** SI NECESITA ESTE DOCUMENTO EN FORMATO PDF, POR FAVOR HAGA UN CLICK AQUÍ MISMO SOBRE ESTE ANUNCIO Y LUEGO DESCARGUELO EN SU TELÉFONO, TABLETA, O COMPUTADORA. **


Si usted desea dejar su comentario, por favor vaya al final de ésta página, y allí encontrará el lugar para hacerlo. Si usted hace una pregunta, se le responderá por el mismo medio, en la misma lección donde usted deje su pregunta.


 Related image


Los pensamientos pertenecientes a “Escuela Sabática para Maestros” no representan la postura oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día local, regional o mundial. Este es el trabajo,  esfuerzo y pensamiento de un hermano laico de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, cuyo principal objetivo es proveer extra información a la Lección de Escuela Sabática, para que le sea de ayuda al maestro para poder entender y explicar de una manera mas clara y nutrida la lección de Escuela Sabática. Tratamos de no presentar temas controversia-les, ni polémicos y evitamos las ideas que promueven el fanatismo y el extremismo en nuestra iglesia. Si nuestro comentario no es de su ayuda o de su agrado, le pedimos por favor, que sencillamente lo descarte. Cualquier comentario, pregunta o sugerencia, por favor escriba a elhermanotony@gmail.com


Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 4: Para el 28 de enero de 2017

LA PERSONALIDAD DEL ESPÍRITU SANTO

Sábado 21 de enero___________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Juan 16:13; Romanos 8:14-16; 15:13; Juan 14:6; 17:17; Romanos 5:5.

PARA MEMORIZAR:

“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26).

DEBIDO A QUE, A VECES, el Espíritu Santo es presentado en la Biblia en términos impersonales, tales como “viento” o “fuego”, algunos han concluido que es impersonal, una especie de poder divino. Según este punto de vista, el Espíritu Santo se asemeja más a una corriente eléctrica que nos da poder en vez de existir como un Ser personal. Sin embargo, la pregunta no es si se pueden esgrimir ciertos pasajes que denotan operaciones o influencias más impersonales del Espíritu Santo. La cuestión es si las Escrituras establecen positivamente su entidad como persona.

Sí, hay textos que lo hacen, y debemos tomarlos en consideración a fin de obtener una cuadro más completo de quién es el Espíritu Santo.

Esta semana aprenderemos más acerca de la personalidad del Espíritu Santo tal como se la describe en las Escrituras. Esta verdad nos ayudará a entender mejor el papel del Espíritu de Dios en nuestra vida. Y nos ayudará a obtener una comprensión más profunda de la importancia de la creencia en la personalidad del Espíritu Santo para nuestra vida espiritual. Solamente así podremos rendirle el amor, la reverencia, la confianza y la sumisión que él merece.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Cuando la verdad llega a ser un principio permanente en nuestra vida, el alma renace, “no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios, que vive y permanece para siempre”. Este nuevo nacimiento es el resultado de haber recibido a Cristo como la Palabra de Dios. Cuando las verdades divinas son impresas sobre el corazón por el Espíritu Santo, se despiertan nuevos sentimientos, y las energías hasta entonces latentes son despertadas para cooperar con Dios.

Así sucedía con Pedro y sus condiscípulos. Cristo es el revelador de la verdad al mundo. Por él, la simiente incorruptible—la Palabra de Dios—fue sembrada en el corazón de los hombres. Pero muchas de las más preciosas lecciones del gran Maestro fueron habladas a quienes no las entendían. Cuando, después de su ascensión, el Espíritu Santo trajo sus enseñanzas a la memoria de los discípulos, se despertaron sus sentidos dormidos. El significado de esas verdades iluminó sus mentes como una nueva revelación, y la verdad, pura y sin adulteración, se hizo lugar. Entonces la maravillosa experiencia de la vida de Cristo llegó a ser suya. La Palabra dio testimonio por medio de ellos, los hombres de su elección, y proclamaron la importante verdad: “Y aquel Verbo [Palabra] fue hecho carne, y habitó entre nosotros… lleno de gracia y de verdad”. “Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia por gracia” (Juan 1:14-16) (Los hechos de los apóstoles, p. 415).

Sé que debe ocasionarle mucho pesar el encontrarse sola para cumplir la Palabra. Pero ¿puedes saber, oh esposa, si tu vida consecuente, de fe y obediencia, no podrá reconquistar a tu esposo para la verdad? Presenta a tus amados hijos a Jesús. Con lenguaje sencillo, dirígeles las palabras de verdad. Cántales himnos agradables y atrayentes, que revelen el amor de Cristo. Lleva a tus hijos a Jesús, porque él ama a los pequeñuelos.

Consérvate animosa. No olvides que tienes un Consolador, el Espíritu Santo, a quien Cristo envió. Nunca estás sola. Si escuchas la voz que te habla ahora, si contestas sin dilación al que llama a la puerta de tu corazón: “Entra, Señor Jesús, para que cene contigo, y tú conmigo,” el Huésped celestial entrará. Habiendo en tu vida este elemento, del todo divino, tendrás paz y descanso (El hogar cristiano, p. 318).

Necesitamos la iluminación del Espíritu Santo para discernir las verdades de la Palabra de Dios. Las cosas hermosas del mundo natural no se ven hasta que el sol, disipando las tinieblas, las inunda con su luz. Así los tesoros de la Palabra de Dios no son apreciados hasta que no sean revelados por los brillantes rayos del Sol de Justicia.

El Espíritu Santo, enviado desde los cielos por la benevolencia del amor infinito toma las cosas de Dios y las revela a cada alma que tiene una fe implícita en Cristo. Por su poder, las verdades vitales de las cuales depende la salvación del alma son impresas en la mente, y el camino de la vida es hecho tan claro que nadie necesita errar en él. Mientras estudiamos las Escrituras, debemos orar para que la luz del Espíritu Santo brille sobre la Palabra, a fin de que veamos y apreciemos sus tesoros (Palabras de vida del gran Maestro, p. 84).

26


Domingo 22 de enero // Lección 4_________________________________

LA DESCRIPCIÓN DE JESÚS DEL ESPÍRITU SANTO

Lee Juan 16:13 y 14; 15:26 y 27; y 14:17 y 26. ¿Qué características sumamente personales atribuye Jesús al Espíritu Santo en estos pasajes? ¿Qué significa para ti que Jesús describa al Espíritu Santo como un ayudador o consolador (parakletos)?

Juan 16:13 y 14

13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

14 El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.

Juan 15:26 y 27

26 Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

27 Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

Juan 14:17 y 26

17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Según Jesús, el Espíritu Santo guía, habla, oye, hace saber y glorifica (Juan 16:13, 14). El Espíritu Santo también enseña y nos ayuda a recordar (14:26). Habita en nosotros (14:17), testifica (15:24, 26) y convence (16:8). Estos atributos suenan más a acciones de una personalidad soberana que a una fuerza impersonal.

Lee Juan 14:16 al 18. ¿De qué manera se cumpliría la promesa de Jesús? ¿En qué sentido no serían dejados solos los discípulos?

Juan 14:16-18

16 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17 el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros. 18 No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.

Jesús se preocupa por sus seguidores. No los dejará huérfanos. Él promete enviar al Espíritu Santo. Jesús aquí dice específicamente que enviará “otro ayudador”, o “consolador”. Las palabras que Jesús utiliza aquí son importantes. Él promete enviar otro ayudador. No un ayudador diferente. La palabra griega para “otro” es allos. En el idioma griego del Nuevo Testamento, allos indica que Cristo enviará a otro consolador que es numéricamente distinto pero del mismo carácter, es decir, Uno igual a él, Uno que tomará su lugar, Uno que continuará realizando su obra en nosotros y que es su representante.

Esta obra del Espíritu Santo es la de un ayudador o consolador. La Biblia aquí utiliza la palabra griega parakletos (Juan 14:16) para describir a alguien que es llamado para apoyar y ayudar, alguien que es llamado para prestar asistencia. Así como Jesús es una persona, el Espíritu Santo también lo es. Esta idea es sustentada por el hecho de que, a menudo, se asignan atributos personales al Espíritu Santo (ver Juan 14:26; 15:26; Hech. 15:28; Rom. 8:26; 1 Cor. 12:11; 1 Tim. 4:1).

¿Por qué es mucho más consolador saber que el Espíritu Santo es una persona en vez de una mera fuerza?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Juan 15:26 y 27

26Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. 27Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

Entre uno de los errores que cometemos muy a menudo, es decir que Cristo nos envió al Espíritu Santo. En verdad no es así, tanto Jesucristo como el Espíritu Santo, vinieron a ésta tierra, enviados por el Padre.

En Juan 8 29 dice: “Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.”

Y en Juan 14 16, Jesucristo dice: “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir”

Con estos llegamos a la conclusión, que tanto el Hijo como el Espíritu Santo, fueron enviados por el Padre, y los dos tenían la misión de enseñar, aunque de diferente manera, el final de la visita de ellos dos, fue y es enseñar al mundo.

Ellos enseñan al mundo, el pecado, el arrepentimiento, la confesión, la salvación, el reavivamiento, el amor del Padre, el Calvario, el camino, el perdón de los pecados, la vida terna.

Jesucristo fue enviado en el nombre del Padre y es el representante del Padre; El Espíritu Santo fue enviado en el nombre del Hijo, y él es el representante de Cristo en ésta tierra. La iglesia católica enseña que el papa es el representante de Dios en ésta tierra, pero en verdad el representante de Dios en ésta tierra es Cristo, y el representante de Cristo en ésta tierra es el Espíritu Santo.

El propósito de Jesucristo fue proveer al hombre una imagen mas clara del Padre; y el propósito del Espíritu Santo fue y es proveer al hombre una imagen mas clara de Jesucristo.

La duración de la misión de Cristo fue solamente por una corta temporada, la misión del Espíritu Santo es “para siempre”

El resultado de la obra de Cristo fue inconcluso, el resultado de la obra del Espíritu Santo será rotundo y completo, él enseñará al hombre completamente acerca del Padre y del Hijo.

18Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. 19Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. 20Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. 21Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. 22Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado. 23El que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece. 24Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre. 25Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron.

 26Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.27Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

Hay dos trabajos importantes que el Espíritu Santo realizaría aquí en la tierra; el primer trabajo es el trabajo de Consolador y el segundo trabajo es el trabajo de Maestro,.

Vamos a comentar un poco acerca del trabajo como Consolador.

Si leemos los versículos anteriores al versículo 26 y 27 que es el estudio de éste día, (arriba escritos) nos vamos a dar cuenta que Jesucristo les está hablando a los discípulos de cómo será el mundo de hostil para el cristianismo.

En esos versículos Jesucristo está profetizando a los discípulos que ellos sufrirían aborrecimientos, persecución y muerte, pero en medio de esa profecía negra y asustadora, Jesucristo hace brillar la luz de la esperanza en el corazón de sus discípulos, Jesucristo les dijo que en medio de todas esas aflicciones que el pueblo cristiano padecería por todas las edades, estaría presente un Consolador.

El mal trato que los judíos dieron a Jesús fue sin causa. Jesús nunca quebranto los mandamientos, Jesús nunca le hizo daño a su país ni tampoco a ninguno de sus ciudadanos. Lo contrario de eso, Jesús siempre se interesó por el bienestar de ellos, pero a pesar de todo, el pago de los judíos a Jesús, fue el repudio, el odio y la muerte.

¿Había alguna razón para odiar a Jesús?; ¿Le hizo algún daño Jesús al la humanidad?; ¿Por qué causa los judíos asesinaron a Jesús?; ¿Por qué causa los pecadores aun odian a Jesús?; ¿Por qué causa aun se menosprecia a Jesús? Ninguna de esas personas que repudian a Jesús puede dar una respuesta satisfactoria a éstas preguntas y quedar con una conciencia limpia.

 Ese mismo odio que tuvieron contra Jesús, también han tenido en contra de sus seguidores, no ha habido otra religión en el mundo, que halla sido mas odiada, perseguida y asesinada, como lo ha sido el cristianismo, y todo eso la mayoría de veces, como en el caso de Jesús; sin ninguna causa.

 Los discípulos estaban por enfrentar una terrible angustia y persecución, pero Jesús les ofrece rogar al Padre para que en medio del dolor y del sufrimiento ellos tuvieran un Consolador, un Campeón del cielo vestido también con una armadura del cielo, un Campeón que venía directamente a la tierra mandado de la oficina central del Padre, un Campeón que pondría en ellos una de las armas mas poderosas que siempre ha puesto a temblar al mundo entero, la cual se llama fe, un Campeón que mantendría de pie la causa de Cristo sin importar la oposición.

Por la presencia del Consolador los mártires pudieron cantar en la mazmorra, por la presencia del Consolador los discípulos pudieron repetir las promesas de Jesucristo en la hoguera, por la presencia del Consolador los mártires enfrentaron la muerte sin duda y sin temor.

El Espíritu Santo pondría en ellos la promesa, la fuerza y la resolución para vencer y conquistar al mundo, llevando de ésta manera en adelante el evangelio de Cristo y la salvación..

Si en nuestras vidas, somos inundados por los problemas, las tristezas, las aflicciones, las penas y el desaliento, es señal clara que el Consolador, no reside en nuestras vidas.

26Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

Este versículo ha sido interpretado mal por ciertas religiones y también por cierto teólogos de alto renombre. Muchos han llegado a creer que el Espíritu Santo procede solamente del Padre, llegando a la conclusión que el Espíritu Santo es alguien totalmente independiente del Hijo.

Hay otros que han llegado a creer que hay varios Espíritus; la Biblia habla del Espíritu del Padre, también habla del Espíritu de Cristo, también habla del Espíritu de verdad, y el libro del Apocalipsis dice que son 7 Espíritus que provienen del Padre. En el caso del libro de Apocalipsis, el numero 7 no está hablando de cantidad sino de perfección, haciendo denotar la perfección que existe en el Espíritu Santo. Todos estos son implemente títulos que se le dan al Espíritu Santo, el Espíritu Santo es solamente uno, es una persona de la Deidad, de la misma manera que lo es el Padre y de la misma manera que lo es el Hijo.

Hay que recordar que al Padre también se le llama con títulos diferentes, pero quien tiene mas títulos de todos, es Jesucristo. Esto no los hace a ellos personas diferente o personas múltiples, solamente son títulos que se les han dado, o que ellos mismos han tomado, de acuerdo a la necesidad, o a las circunstancias, o por diferentes ocasiones.

“a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre”

El versículo tiene dos clausulas que necesitan ser leída juntas : “ # 1(a quien yo os enviaré) del Padre, el Espíritu de verdad, #2 (el cual procede del Padre)

Estas dos clausulas le dan poder al texto bíblico, denotando la Deidad del Espíritu Santo, la Deidad de Cristo, y por supuesto la Deidad del Padre.

En éste caso el texto no está hablando si el Espíritu Santo le pertenece al Padre o le pertenece al Hijo, el texto está hablando de la oficina donde se origina la orden para la venida del Espíritu Santo a ésta tierra; y esa orden se emite en la oficina central el cielo, la oficina que le pertenece al Padre.

Es de la oficina central del Padre, donde el Espíritu Santo comienza su viaje para trabajar en la tierra, y ese es un pedido directo del Hijo, hacia el Padre.

Debió ser muy impresionante contemplar al Hijo pidiendo al Padre que enviara al Espíritu Santo a la tierra, lo mismo de impresionante fue cuando el Padre le dio la orden al Espíritu Santo de venir a la tierra, lo mismo de impresionante tiene que haber sido ver partir al Espíritu Santo de la presencia del Padre y del Hijo, para venir a la tierra. Cada vez que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se reúnen para tomar una decisión, esa reunión se convierte en la reunión administrativa mas importante del universo.

Se nos dice constantemente que en el Nuevo Testamento nunca encontraremos la doctrina de la “trinidad” y en verdad no la encontramos en palabras, pero la encontramos en esencia.

El Padre es una persona, el Hijo es también una persona, y el Espíritu Santo es una persona.

Si el Espíritu Santo no es una persona, entonces hemos colocado un ídolo en las mismas puertas de nuestras iglesias cristianas.

Pero no es así, no tenemos a un ídolo, o a una cosa, o a una fuerza, como nuestro Dios; tenemos como Dios a personas; Dios Padre; Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, a ésta última persona lo conocemos como el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios, El Espíritu de Cristo o el Espíritu de Verdad.

El Espíritu Santo arribó a la tierra oficialmente para comenzar su misión en el “día del Pentecostés” y estará con nosotros “para siempre”

26Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

Ya hablamos del Espíritu Santo como Consolador, ahora vamos a comentar acerca del Espíritu Santo como Maestro.

Jesucristo describe al Espíritu Santo como un Maestro, o alguien que daría testimonio de Jesucristo, además Jesús describe al Espíritu Santo como “el Espíritu de Verdad”. Es decir que el Espíritu Santo es un Maestro y es un maestro verdadero. El mundo está lleno de maestros falsos, maestros mentirosos, maestros ignorantes y maestros negligente, no es el caso de nuestro Dios el Espíritu Santo, él es el Decano Facultativo de la oficina universal de la enseñanza, de la verdad y de la sabiduría.

No hay un verdadero conocimiento de Jesucristo, si el corazón del estudiante no es puro y consagrado. El sordo no puede escuchar la música, por lo tanto nunca la va a comprender, el ciego no puede observar la hermosura del arte, por lo tanto su espíritu nunca va a reverenciar una joya del arte.

 Si deseamos que el Espíritu Santo sea nuestro Maestro, tenemos que tener manos limpias y corazones puros, de otra manera toda demostración fanática de poseer luz divina que no está sellada con la pureza de manos y la pureza de corazón, es sencillamente una ilusión.

 Todos aquellos que se acercan a la verdad por curiosidad, por satisfacer su egoísmos, por contiendas, o por demostrar a otros su conocimiento bíblico, no son mas que intelectuales bíblicos de sangre fría. El intelectualismo de sangre fría, nunca puede forzar las hermosas puertas del formidable palacio donde Dios tiene resguardada la verdad, esas puertas solo se abren ante aquellos que se presentan con las manos limpias y con corazones contritos, humillados y puros.

26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. (Juan 14)

El Espíritu Santo de acuerdo al primer texto del estudio de éste día era consolar y enseñar. De acuerdo al segundo texto en enseñar y hacernos recordar todo lo que hemos aprendido. El Espíritu Santo enseño “todas las cosas” a los discípulos, que los capacitó para llevar adelante la oficina apostólica de Jerusalén.

Otra de las promesas maravillosa de éste versículo, es el poder que el Espíritu Santo ejercerá en nuestras mentes para poder recordar todas las cosas que hemos aprendido. El Espíritu Santo nunca nos podrá hacer recordar aquellas cosas que nunca aprendimos.

“y os recordará todo lo que yo os he dicho. ”

Esta promesa que hizo Jesús, era sumamente importante para los discípulos, por que ellos tenían por delante la gran tarea de escribir la segunda mitad de la Biblia, es decir el Nuevo Testamento. Para el tiempo que ellos comenzaron a escribir el Nuevo Testamento, posiblemente la mayoría de cosas que dijo Jesús ya nos la recordarían, o posiblemente ya no las recordarían con la misma exactitud.

Pero la promesa del Espíritu Santo para ellos en recordarles todas las cosas que Jesús había dicho, esa promesa fue un sello de garantía para nosotros, una promesa que nos asegura que el Nuevo Testamento no es de invención humana, sino que son los sucesos vividos y palabras habladas por Jesús, que los discípulos plasmaron en el papel, con la formidable ayuda del Espíritu Santo quien es la persona encargada no solo de enseñarnos, sino también de hacernos recordar las cosas espirituales.

Gracias al Espíritu Santo, los discípulos pudieron escribir las doctrinas, los mandatos, las palabras y la vida de Jesús, que eran necesarias para la fundación de la iglesia y para la edificación de la religión cristiana por las siguientes generaciones hasta llegar al día de hoy.

En el reino de los cielos, Dios tiene miles de oficinas que atienden las necesidades del universo entero.

 A la caída del hombre, Dios tuvo que abrir muchas oficinas de emergencia, temporales y misteriosas para satisfacer las necesidades urgentes de un mundo en desgracia, muchas de esas oficinas son tan misteriosas que ni los mismos ángeles pueden comprender el trabajo que allí se realiza, ese trabajo solo lo comprende el Salvador que está salvando, y el pecador que está siendo redimido.

 Entres esas nuevas oficinas celestiales para la tierra encontramos dos de ellos que son bastantes misteriosas, complicadas y opuestas, esas oficinas son la oficina del olvido y la oficina del recuerdo.

 La oficina del olvido es una de las oficinas que ha traído las mas grandes alegrías al hombre. A ésta oficina se llevan millones y millones de pecados confesados y perdonados, Dios los hecha al fondo del mar y él dice que nunca mas se acordará de ellos. La oficina del olvido es una de las oficinas que mas alegría nos ha traído a usted y a mi.

 Pero hay una oficina opuesto a la oficina del olvido y es la oficina del recuerdo, donde el Espíritu Santo es el director y único y suficiente trabajador de ésta oficina. El es el único en el universo que se encarga de hacernos recordar las cosas espirituales que aprendemos y que nuestros pobres cerebros continuamente tienen la tendencia a olvidar.

 No hay duda alguna que hay mentes poderosas que tiene la capacidad de memorizar y recordar las cosas perfectamente por largo tiempo, esto también es un regalo de Dios. Pero el resto de nosotros con tristeza olvidamos hermosas cosas religiosas que aprendemos como himnos, pasajes de la escritura, impresiones, pensamientos, sentimientos, poemas y sermones, parece que cuando los aprendemos los gravamos con cinceles de hierro en nuestra mente, pero al pasar el tiempo los olvidamos completamente. Es precisamente en éste departamento donde se especializa el Espíritu Santo haciéndonos recordar todas las cosas religiosas que ya memorizamos.

 Muchas veces tenemos himnos o pasajes bíblicos que han estado adormitados en nuestras mentes, y de repente despiertan y los recordamos con una claridad admirable. Esa es la obra del Espíritu Santo.

 Otras veces hemos leído pasajes de la Biblia decenas de veces y en una de esas veces, esos pasajes nos revelan cosas admirables que antes no habíamos podido comprender; esa es también la obra del Espíritu Santo.

 También Dios nos habla por medio de las impresiones:

 Yo no soy una persona de ir a tocar puertas para dar estudios bíblicos, pero cierta vez, uno de esos hermanitos atrevidos me retó y me comprometió en público y no me tocó de otra que acompañar al hermanito en su talento de tocar puertas.

 Fuimos a un vecindario muy interesantes y el hermano me indicó que puerta a mi me tocaba ir a tocar. Toque a la puerta y salió un señor de unos 45 años de edad, se me quedó viendo profundamente por varios segundos, me dijo que no me fuera, cerró la puerta de un golpe y despareció como por un minuto.

 Cuando regresó a abrir la puerta, todos los que estaban en esa casa, ya estaban reunidos y sentados en la sala de la casa. Me invitaron a entrar, se sentía que había conmoción en ese hogar, se les notaba una alegría y curiosidad, me estaban viendo muy atentamente todos ellos y me estaban sonriendo.

 Sin duda alguna se habían equivocado conmigo y para evitar mas equivocaciones, yo fui directo con el señor de la casa y le dije: “He sido enviado a hablarles de la Palabra de Dios”

 Después de escuchar mis palabras, el hombre dio un sobresalto, que casi botó la silla donde estaba sentado y dijo: -¡El es!-

Yo medio asustado le dije: ¡No soy yo!; y el sonriente me dijo: ¡No hay duda alguna, lo recuerdo bien, y es usted!

 Sentándose el señor de la casa, me contó la siguiente historia: “Cuando yo era joven, yo era un pescador; cierto día me estaba ahogando y mientras mas luchaba, mas me hundía en las aguas. Ya casi inconsciente le rogué a Dios que me salvara con la promesa de seguirle, e inmediatamente sentí como que una mano me tomó, me subió hasta la superficie, y me llevó halado hasta la playa.

 Esa semana del incidente quedé tan impresionado por lo que había vivido, que comencé a preguntarle a Dios, como lo podía seguir. Una de esas noche Dios me dio un sueño, y en ese sueño Dios me mostró quien era la persona que me visitaría para hablarme de él. En ese pedacito de sueño yo lo vi a usted y sus palabras fueron: “He sido enviado a hablarle de la Palabra de Dios”

 Han pasado muchos años y llegué a creer que todo había sido casualidad, pero en éste momento me doy cuenta que aquel sueño fue una realidad, y fue Dios en verdad quien me salvó”

 No hay duda, el Espíritu Santo es Dios, y él nos recuerda y nos recordará todas las cosas espirituales que hemos aprendido, esto pasará especialmente en el último fuerte pregón y en la persecución. El Espíritu Santo nos recordará y nos indicará lo que tenemos que decir, cuando nos toque testificar por la causa de Cristo, ante los grandes y los fuertes de ésta tierra .

 Gracias a Dios por haber abierto la oficina del olvido, gracias a Dios por haber abierto la oficina del perdón, y gracias a Dios por haber abierto también la oficina del recuerdo. Gracias al Espíritu Santo por ser el director de la oficina del recuerdo. Posiblemente usted olvidará todo lo que aprende, pero no es así, a su debido tiempo, el Espíritu Santo nos recordará todas las cosas espirituales que hemos aprendido y la podremos usar de memoria.

 Por el momento llenemos nuestro maravilloso cofre de tesoros bíblicos, llegará el momento en que abriremos ese cofre lleno de riquezas, lo negociaremos en el mundo, y dará frutos de salvación, esto solo lo podrán hacer aquellos que son limpios de manos y puros de corazón.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago también él las hará; y mayores que éstas hará; porque yo voy al Padre” (Juan 14:12). Con esto Cristo no quiso decir que los discípulos habrían de realizar obras más elevadas que las que él había hecho, sino que su trabajo tendría mayor amplitud. No se refirió meramente a la realización de milagros, sino a todo lo que sucedería bajo la acción del Espíritu Santo. “Cuando viniere el Consolador —dijo él—, el cual yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí. Y vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio” (Juan 15:26, 27).

Estas palabras se cumplieron maravillosamente. Después del descenso del Espíritu Santo, los discípulos estaban tan llenos de amor hacia Cristo y hacia aquellos por quienes él murió, que los corazones se conmovían por las palabras que hablaban y las oraciones que ofrecían. Hablaban con el poder del Espíritu; y bajo la influencia de ese poder miles se convirtieron (Los hechos de los apóstoles, pp. 18, 19).

El verdadero valor de los hombres que ocupan cargos de responsabilidad se manifiesta cuando tienen una experiencia cristiana diaria en las cosas de Dios. Las palabras de Cristo son música para ellos. “Pero cuando venga el Consolador, a quien os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Y vosotros daréis testimonio también porque habéis estado conmigo desde el principio”. Si los hombres aceptaran el ministerio del Espíritu Santo —el más rico don que Dios puede dispensar— impartirían bendiciones a todos los que se relacionan con ellos (Testimonios para los ministros, p. 285).

Los cristianos pueden mantener una reputación limpia si son cristianos, es decir, como Cristo. Dios ha hecho todas las provisiones para que por medio de la fe en el Señor Jesucristo no tengan por qué fracasar ni sentirse desanimados por un futuro oscuro y atribulado, que él sabía que llegaría. El Señor Jesucristo sentía pena por sus discípulos, porque tendrían que pasar por múltiples aflicciones en el mundo. Los preparó para ese tiempo de prueba, de gran tentación y peligro de perder la fe, presentando delante de sus mentes la parte alentadora del futuro. Debía mezclar los matices brillantes y llenos de esperanza con los oscuros…

Les habló acerca de cómo deberían cooperar con el Espíritu Santo. La gran Fuente de su fortaleza —que constituye nuestro consuelo, esperanza y valor inmutables— estaría siempre al alcance de ellos. Debían ser testigos de Cristo. “Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio” (Juan 15:27). Debían ser sus representantes fíeles ante un mundo apóstata. Mientras estuvieran en el mundo no debían ser del mundo, sino presentar un fiel testimonio contra el mal que está obrando a través de planes y principios mundanos contrarios a la verdad y la justicia (Alza tus ojos, p. 135).

27


Lección 4 // Lunes 23 de enero___________________________________

ASPECTOS PERSONALES DEL ESPÍRITU SANTO – I

Al leer los siguientes textos, pregúntate si da la impresión de que están hablando de una fuerza impersonal o de una Persona divina. Rom. 8:14-16, 27; 15:30; 1 Cor. 2:10; Hech. 8:29; 10:19, 20; 28:25.

Romanos 8:14-16 y 27

14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. 15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: !!Abba, Padre! 16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Romanos 15:30

30 Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios,

1 Corintios 2:10

10 Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios.

Hechos 8:29

29 Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro.

Hechos 10:19 y 20

19 Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan.

20 Levántate, pues, y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado.

Hechos 28:25

25 Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo:

¿Puede una fuerza impersonal interceder en nuestro favor? Un poder o un espíritu impersonal ¿tiene la habilidad de revelarnos cosas acerca de Dios? La habilidad de hablar ¿tiene una influencia espiritual? Que el Espíritu Santo sea un ser personal, en contraposición con alguna fuerza impersonal, es lo que hace que todas esas declaraciones bíblicas tengan mucho más sentido.

Lee los siguientes textos. ¿Qué características se atribuyen al Espíritu Santo en estos pasajes? Efe. 4:30; Hech. 5:3, 9; 1 Cor. 12:11; Rom. 15:30.

Efesios 4:30

30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

Hechos 5:3 y 9

Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad?

Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.

1 Corintios 12:11

11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

Romanos 15:30

30 Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios,

Las características distintivas de una persona son: conocimiento (o entendimiento), sentimiento y voluntad. Solamente un ser personal puede ser contristado. Solo se puede mentir o engañar a un ser personal. Únicamente un ser personal tiene la habilidad de elegir como le plazca y tiene su propia voluntad. La voluntad es quizás uno de los elementos más distintivos y característicos en cualquier personalidad. Y solamente un ser personal tiene la capacidad para amar. El amor verdadero es inconcebible de una manera abstracta e impersonal. El amor conlleva un toque muy personal. Estos enunciados de la personalidad indican que el Espíritu Santo es un ser con conciencia propia, conocimiento propio, voluntad propia y determinación propia; capaz de amar. No es una influencia imprecisa o una esencia impersonal. El Espíritu Santo es presentado en estos términos personales porque Dios mismo es un Dios personal.

“El Espíritu Santo tiene una personalidad; de lo contrario no podría dar testimonio a nuestros espíritus y con nuestros espíritus de que somos hijos de Dios. Debe ser una persona divina, además, porque en caso contrario no podría escudriñar los secretos que están ocultos en la mente de Dios” (Ev 447).

¿De qmanera la perspectiva bíblica de que el Espíritu Santo tiene características de persona impacta en nuestra relación con él? ¿Qué cambiaría si el Espíritu Santo solamente fuera un poder impersonal, en vez de Dios mismo?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

(LUNES Y MARTES)

Esta es una de las explicaciones mas impresionantes que la lección puede dar acerca del Espíritu Santo

“Las características distintivas de una persona son: conocimiento (o entendimiento), sentimiento y voluntad. Solamente un ser personal puede ser contristado. Solo se puede mentir o engañar a un ser personal. Únicamente un ser personal tiene la habilidad de elegir como le plazca y tiene su propia voluntad. La voluntad es quizás uno de los elementos más distintivos y característicos en cualquier personalidad. Y solamente un ser personal tiene la capacidad para amar. El amor verdadero es inconcebible de una manera abstracta e impersonal. El amor conlleva un toque muy personal. Estos enunciados de la personalidad indican que el Espíritu Santo es un ser con conciencia propia, conocimiento propio, voluntad propia y determinación propia; capaz de amar. No es una influencia imprecisa o una esencia impersonal. El Espíritu Santo es presentado en estos términos personales porque Dios mismo es un Dios personal.”

Efesios 4:30

30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

La palabra contristar, es la misma palabra que nosotros usamos para tristeza. El versículo se pudiera traducir así: “No entristezcáis al Espíritu Santo…” Recordemos que la tristeza es una de las características distintivas de  una persona, si el Espíritu Santo es entristecido, está denotando que es una persona.  

Hay varias maneras que podemos entristecer al Espíritu Santo:

1-Entristecemos al Espíritu Santo cuando ignoramos su presencia, su guía y su advertencia

2-Entristecemos al Espíritu santo cuando limitamos su soberanía. El Espíritu Santo es un agente libre, el actúa como le place actuar, repartiendo regalos y dones a los hombres de acuerdo a su propio placer y decisión.

3-Entristecemos al Espíritu Santo cuando infringimos sus prerrogativas. Un ejemplo de esto es cuando defraudamos su honor y título de Supremo Interpretador de la Palabra de Dios; y en vez de buscarlo a él ardientemente y con humildad, mejor buscamos la sabiduría humana para la interpretación de las Escrituras.

4-Entristecemos al Espíritu Santo cuando resistimos su influencia santificadora.

Romanos 15:13

13Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.

Los privilegios de un verdadero cristiano son gozo, paz y esperanza. El único método para asegurar estos privilegios son a través del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Otra de las características distintivas de una persona es el poder, y aquí encontramos que la persona del Espíritu Santo, es el poseedor y dueño de ese poder, que nos permite obtener esperanza, gozo y paz.

La esperanza del mundo se basa en circunstancias favorables, la esperanza del mundo se basa en nuestros propios poderes, es una esperanza resbaladiza a la cual no se le puede confiar: “tenía tanta esperanza en mi hijo” dicen muchas veces los padres cuando tienen un corazón quebrantado, como resultado del mal proceder o de malas decisiones que los muchachos han tomado.

En el mundo hay pocos ateos  en teoría, pero encontramos millones de ateos en práctica y sentimientos. Nuestra iglesia tiene ateos por millones, la mayoría de nosotros carecemos de esperanza, y eso es porque no creemos que Dios  es todopoderoso, no tenemos fe para creer que Dios puede realizar milagros en nuestras vidas.

Todo cristiano que no tiene fe, automáticamente no tiene esperanzas, y si no tiene esperanzas automáticamente no tiene ni gozo, ni paz; su vida es una total tribulación. Mientras mas grande es la fe, mas permanente es la fe; y como resultado de una fe permanente, la esperanza es mas grande y también mas permanente.

La esperanza como los otros elementos de la vida cristiana, no es un impulso natural sino una inspiración. La ausencia de esperanza en una persona, denota la ausencia de una vida espiritual. Encontramos a muchas personas que viven profesando la fe de Cristo, pero tienen una vida obscura y sin esperanzas, éstas personas tampoco han obtenido la presencia del Espíritu Santo

La esperanza tampoco es una emoción egoísta o de suficiencia propia, Dios nunca inspira a los mortales con ninguna idea de suficiencia propia, ni aun que éstas sean  religiosa. La esperanza es el reflejo de la presencia del Espíritu Santo. La esperanza es una propiedad exclusiva del cristianismo, el Dios que tenemos es un “Dios de esperanza” por lo tanto un hombre que no sea cristiano, automáticamente es un hombre sin Dios, y automáticamente  un hombre sin esperanzas.

13Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.

El texto dice que abundemos en esperanza y también dice esa esperanza reside en el poder del Espíritu Santo El poder es una prerrogativa de Dios, aunque ha repartido parte de ese poder a sus criaturas aun sigue siendo su poder. Ese poder que es propiedad de Dios, lo podemos encontrar en las tres Divinas Personas.

Pero el texto está hablando específicamente del poder del Espíritu Santo.

El poder del Espíritu Santo se manifiesta de una manera visible y externa en nosotros, y también se manifiesta de una manera invisible o interna.

Externamente se ha manifestado en la creación de la tierra.

También el Espíritu Santo ha mostrado su poder en la formación del cuerpo de Jesús tanto en su nacimiento, como en su muerte.

Fue el gran poder del Espíritu Santo, que comprimió a un Dios que nunca antes se había visto en el universo, y lo convirtió en un embrión y lo depositó en el vientre de una virgen.

Fue también el poder del Espíritu Santo, que le dio calor al frío cuerpo muerto de Jesucristo, y por su gran poder le devolvió la vida. El Padre ordenó la resurrección de Cristo, el ángel descendió del cielo con la orden divina, se paró frente a la tumba y exclamó: “Jesucristo sal fuera, tu Padre te llama” A ésta orden dada por el Padre el Espíritu Santo le agregó su gran poder, y le devolvió la vida al Hijo de Dios. 11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.” Romanos 8: 11

El Espíritu Santo trabajó en todos los milagros que realizó Jesús en ésta tierra, se hizo presente en el bautismo de Jesús y de allí en adelante todo el ministerio de Jesús fue sancionado y ayudado por el poder del Espíritu Santo.

El poder del Espíritu Santo también es visible a través de la gracia; por ejemplo la transformación de un borracho a una persona sobria, justa y decente, no es otra cosa que el gran poder del Espíritu Santo en acción.

El Espíritu Santo también usa su poder de una manera interna o invisible; ésta manera muchas veces no se ve el trabajo que él realiza, pero si se siente. El trabajo interno que hace el Espíritu Santo lo podemos sentir en nuestro corazón, en nuestra voluntad y en nuestra imaginación.

El trabajo en el corazón es uno de los trabajos mas duros de realizar. El hombre puede ganar nuestra atención, puede ganar nuestra mirada, nuestros oídos, pero no el corazón. Uno de los trabajos mas grandes del Espíritu Santo es trabajar el corazón, el cirujano divino nos hace un trasplante de un corazón de piedra a un corazón de sangre.

También el Espíritu Santo trabaja en la voluntad humana. Nosotros podemos traer a muchos a la fuente del Agua de Vida, pero no los podemos hacer tomar de ella; el Espíritu Santo si lo puede hacer, puede traer hasta al mas rebelde de los pecadores, y puede hacerlos tomar del Agua de Vida, no por la fuerza, sino por la sed espiritual que puede hacer nacer en una persona.

El Espíritu Santo también trabaja invisiblemente en la imaginación del hombre. Para los que tenemos una imaginación volátil, ya sabemos lo difícil que es controlarla. La imaginación nos puede llevar a las mismas puerta del cielo, como también nos puede llevar a las mismas puertas del infierno. Para el pecador que no puede restringir una imaginación que es la fuente de vicios, de concupiscencia y de mal, necesita acercarse al Espíritu Santo, que él es el único que puede encadenar y subyugar una imaginación pecaminosa.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

El que está en armonía con Dios y con su prójimo no sabrá lo que es la desdicha. No habrá envidia en su corazón ni su imaginación albergará el mal; allí no podrá existir el odio. El corazón que está de acuerdo con Dios participa de la paz del cielo y esparcirá a su alrededor una influencia bendita. El espíritu de paz se asentará como rocío sobre los corazones cansados y turbados por la lucha del mundo. Los seguidores de Cristo son enviados al mundo con el mensaje de paz. Quienquiera que revele el amor de Cristo por la influencia inconsciente y silenciosa de una vida santa; quienquiera que incite a los demás, por palabra o por hechos, a renunciar al pecado y entregarse a Dios, es un pacificador.

“Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”. El espíritu de paz es prueba de su relación con el cielo. El dulce sabor de Cristo los envuelve. La fragancia de la vida y la belleza del carácter revelan al mundo que son hijos de Dios. Sus semejantes reconocen que han estado con Jesús. “Todo aquel que ama, es nacido de Dios”. “Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él”, pero “todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” (El discurso maestro de Jesucristo, pp. 27, 28).

Nunca puede la humanidad de por sí alcanzar un conocimiento de lo divino. “Es más alto que los cielos: ¿qué harás? Es más profundo que el infierno: ¿cómo lo conocerás?” Únicamente el espíritu de adopción puede revelarnos las cosas profundas de Dios, que “ojo no vio, ni oído oyó, y que jamás entraron en pensamiento humano”. “Pero a nosotros nos las ha revelado Dios por medio de su Espíritu; porque el Espíritu escudriña todas las cosas, y aun las cosas profundas de Dios”. “El secreto de Jehová es para los que le temen”; y el hecho de que Pedro discernía la gloria de Dios era evidencia de que se contaba entre los que habían sido “enseñados de Dios”. ¡Ah! en verdad, “bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás; porque no te lo reveló carne ni sangre” (El Deseado de todas las gentes, p. 380).

El caso de Ananías y Safíra era de lo más grave. Al retener parte del precio, mintieron al Espíritu Santo. Del mismo modo, la culpa pesa proporcionalmente sobre cada individuo que cometa ofensas semejantes. Cuando los corazones de los hombres han sido enternecidos por la presencia del Espíritu de Dios, son más sensibles a las impresiones del Espíritu Santo, y se resuelven a negarse a sí mismos y sacrificarse por la causa de Dios. Al brillar la divina luz en las cámaras de la mente con claridad y fuerza inusitadas, es cuando los sentimientos del hombre natural quedan vencidos y el egoísmo pierde su poder sobre el corazón y se despiertan los deseos de imitar al Modelo, Jesucristo, en la práctica de la abnegación y la generosidad. La disposición del hombre naturalmente egoísta se impregna entonces de bondad y compasión hacia los pecadores perdidos, y él formula una solemne promesa a Dios como la hicieron Abrahán y Jacob. En tales ocasiones los ángeles celestiales están presentes. El amor hacia Dios y las almas triunfa sobre el egoísmo y el amor al mundo. Esto sucede especialmente cuando el predicador, con el Espíritu y el poder de Dios, presenta el plan de redención, trazado por la Majestad celestial en el sacrificio de la cruz (Testimonios para la iglesia, t. 4, p. 461).

28


Martes 24 de enero // Lección 4__________________________________

ASPECTOS PERSONALES DEL ESPÍRITU SANTO – II

Un desafío que enfrentamos al intentar comprender al Espíritu Santo es que, por un lado, podemos imaginar a Dios como un Padre de un modo más tangible. Muchos también tienen una imagen concreta de Jesús, tal como se lo describe en los evangelios. Él tomó nuestra naturaleza y apareció en forma humana.

El Espíritu Santo, sin embargo, es presentado de un modo muy diferente. Pareciera ser impalpable, mucho más difícil de comprender que el Padre y el Hijo. Por ello, algunos llegan a la conclusión de que el Espíritu Santo es solamente un poder impersonal. Como hemos visto anteriormente, esa idea en verdad no hace justicia a la naturaleza del Espíritu Santo. De hecho, hay declaraciones en la Biblia que no tendrían sentido si el Espíritu Santo fuera solo una fuerza impersonal o un poder (divino).

Lee detenidamente los siguientes dos pasajes; reemplaza la referencia al Espíritu Santo con la palabra impersonal “poder”. ¿Por qué estos textos tienen sentido únicamente si el Espíritu Santo es, de verdad, una persona?

Romanos 15:13

13 Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo.

1 Corintios 2:4

y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,

La declaración de los apóstoles de que “ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros” (Hech. 15:28) sería absurda si el Espíritu Santo fuera solamente un poder o una influencia impersonal. En vez de eso, la declaración indica a otro ser personal, del mismo modo en que el Padre y el Hijo son seres personales.

Además, ¿cómo podrían ser bautizados los creyentes “en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mat. 28:19), si los primeros dos que son mencionados son personas, pero el tercero no? Eso no tiene mucho sentido. Más bien, los tres son mencionados como parte del único nombre en quien somos bautizados. Así, el Espíritu Santo es revelado aquí en el mismo nivel que Dios el Padre y Dios el Hijo.

Elena de White ha declarado con perspicacia que “hay tres personas vivientes en el trío celestial […] el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo” (Ev 446). Ella, también, es muy clara en cuanto a la personalidad existente del Espíritu Santo.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Explicación está junto con el día lunes.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Las promesas son: “Les daré un corazón nuevo”; “un espíritu nuevo pondré dentro de ellos”. Esta provisión para nosotros se hace por los méritos de la justicia de Cristo: “Y el efecto de la justicia será paz; y la labor de justicia, reposo y seguridad para siempre” (Isaías 32:17). Los que hayan experimentado la transformación mencionada en estas palabras hallarán que sus inquietudes y preocupaciones desaparecen y encontrarán reposo para sus almas en Cristo. Los méritos y la justicia de Cristo son imputados al alma creyente y éste obtiene paz y gozo interior por el Espíritu Santo.

El Señor quiere que todos sus hijos e hijas sean felices, llenos de paz y obedientes… (La fe por la cual vivo, p. 123).

El creer produce paz, y la confianza en Dios produce gozo. “¡Crea, crea —dice mi alma— crea!” Descanse en Dios. Él es poderoso para guardar lo que usted le ha confiado. La hará más que vencedora por medio de aquel que la amó (Testimonios para la iglesia, t. 2, p. 286).

Hay obreros cristianos que no recibieron educación en ningún colegio, porque les era imposible conseguirla; pero Dios ha dado evidencia de que los ha escogido y ordenado, para que vayan y trabajen en su viña. Los ha hecho eficaces colaboradores suyos. Tienen un espíritu susceptible de ser enseñado; sienten que dependen de Dios; y el Espíritu Santo está con ellos para ayudarles en sus flaquezas. Vivifica y vigoriza la mente, dirige los pensamientos y ayuda eficazmente en la presentación de la verdad.

Cuando el obrero se halla delante de la gente para impartir las palabras de vida, se oye en su voz el eco de la voz de Cristo. Es evidente que anda con Dios, que ha estado con Jesús y ha aprendido de él. Ha introducido la verdad en el santuario íntimo del alma; es para él una realidad viviente; y presenta la verdad con demostración del Espíritu y poder. La gente oye el grato sonido; Dios habla a su corazón por el hombre consagrado a su servicio.

Cuando el obrero ensalza a Jesús por el Espíritu, se vuelve realmente elocuente. Es fervoroso y sincero, y muy amado de aquellos por quienes trabaja (Consejos para los maestros, p. 495).

Pablo comprendía que su suficiencia no estaba en él, sino en la presencia del Espíritu Santo, cuya misericordiosa influencia llenaba su corazón y ponía todo pensamiento en sujeción a Cristo. Hablando de sí mismo, afirmaba que llevaba “siempre por todas partes la muerte de Jesús en el cuerpo, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestros cuerpos” (Corintios 4:10). En las enseñanzas del apóstol, Cristo era la figura central. “Vivo —declaraba—, no ya yo, mas vive Cristo en mí” (Gálatas 2:20). El yo estaba escondido; Cristo era revelado y ensalzado (Exaltad a Jesús, p. 240).

29


Lección 4 // Miércoles 25 de enero________________________________

EL ESPÍRITU DE VERDAD

Lee Juan 14:6 y 17:17. ¿Cuál es el significado de la verdad en estos pasajes?

Juan 14:6

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Juan 17:17

17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.

En el Evangelio de Juan, la palabra verdad es un término clave. Nuestra comprensión contemporánea de verdad a menudo es muy abstracta y teórica. En el mundo occidental, ha sido modelada por la filosofía griega. Sin embargo, en la Biblia, y particularmente en el Evangelio de Juan, la palabra verdad conlleva un significado más bien personal y específico: Jesús es la Verdad (Juan 14:6). Aunque la Palabra escrita de Dios es verdadera (compara con Juan 17:17; Sal. 119:142), la verdad de Dios es revelada de una manera suprema en la persona de Jesucristo. Un conocimiento verdadero de Dios nos es dado en Jesús, de quien hablan las Escrituras, porque Dios se ha revelado por medio de él.

Lee Juan 15:26 y 16:13. ¿Qué función tiene el Espíritu Santo como Espíritu de verdad?

Juan 15:26

26 Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

Juan 16:13

13 Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.

En Juan 16:13 se nos dice que el Espíritu de verdad nos guiará a toda la verdad. Esto lo hace al señalar a Jesucristo, y al ayudarnos a recordar lo que Jesús dijo (Juan 15:26) y lo que ha hecho por nosotros. La verdad a la cual nos guía el Espíritu Santo es muy personal: él exalta a Jesús, y nos lleva a una relación viva y fiel con él. Cuando Jesús habló con la mujer de Samaria, dijo que Dios debe ser adorado en espíritu y en verdad (Juan 4:24). Cuando pedimos la dirección del Espíritu Santo, él nos guía a Jesús, quien es el Camino, la Verdad y la Vida (Juan 14:6).

La verdad en la Biblia no es una teoría ni algo abstracto, como a menudo pareciera ser la filosofía. La verdad incluye una relación profundamente personal y fiel con nuestro Creador y Redentor, que es llamado “Dios de verdad” (ver Deut. 32:4; Sal. 31:5). Así, el Espíritu Santo es apropiadamente llamado el “Espíritu de verdad” (Juan 14:17; 16:13), que es enviado a nosotros, procedente de Dios el Padre (Juan 15:26), lo cual indica no solamente su carácter personal sino también su divinidad.

Tendemos a pensar en la verdad en términos de proposiciones, tal como el concepto lógico conocido como modus ponens: “Si A implica B, y A es verdad, entonces B también es verdad”. Por eso, no sorprende que mucho de lo que entendemos como verdad lo entendamos en forma de proposiciones lógicas. Sin embargo, ¿de qué modo comprendemos la idea de verdad como persona? Lleva tu respuesta a la clase el sábado.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Juan 14:6

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Pilato preguntó directamente a Jesucristo y dijo: ¿Qué es la verdad? La respuesta se le fue dada a Pilato de una manera aun mas directa y con tantas fuerzas, que ni aun las mismas palabras lo pueden explicar. La verdad no es una cosa, la verdad es una persona y la persona se llama Jesús.  Pero el pobre Pilato no tenía ni ojos para ver la verdad, no oídos para oír la verdad.

Muchos hombre, grandes, nobles y sabios, se ha hecho la misma pregunta ¿Qué es la verdad? Muchos de ellos creen que la verdad pertenece a la región de los pensamientos y del habla humana. Pero la verdad no descansa en las esferas del pensamiento o de la especulación. Es verdad que en la esfera del pensamiento encontramos muchas reflexiones e imágenes de la verdad, pero la verdad va mas allá de eso y es mucho mas profunda que la inteligencia humana.

Jesús dijo: “Yo Soy la Verdad”; Jesucristo es la verdad absoluta, las otras verdades son relativas a Jesús,  es decir  que giran alrededor de El, pero la verdad de todas las verdades tiene nombre y se llama Jesús.

Para conocer la verdad y para recibir la luz y el poder de la verdad, tenemos que ser amantes de la verdad: Todo el que es de la verdad escucha mi voz.” (Juan 18: 37)

Jesucristo quien es la verdad absoluta, rogó al Padre, para que el Espíritu Santo viniera a ésta tierra; el Espíritu Santo es conocido como “El Espíritu de la Verdad” para dar testimonio o hablar de la “Verdad Absoluta” se necesita el “Espíritu de Verdad”

26Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí.

De acuerdo a los filósofos, la verdad es la armonía de las ideas con las cosas, pero de acuerdo a la Biblia, la verdad absoluta se llama Cristo.

Si nosotros conocemos a Dios, como realmente es él, entonces tenemos la verdad en nuestra religión y en nuestras vidas.

 Ahora la pregunta es ¿Podemos conocer a Dios tal como él es?; ¿No sentimos que nos encontramos a una distancia infinita de Dios, el cual no nos permite conocerle como se tiene que conocer?

El filósofo Plato dijo: “El Padre de éste mundo es muy difícil de encontrarlo, y cuando se encuentra es muy difícil comunicarse con él” Pero cuando nosotros recurrimos a Jesús, él nos presenta otra idea muy diferente acerca de Dios, Jesucristo presenta al Padre como la verdad, y Jesucristo se presenta a él mismo como la verdad, Jesucristo nos hace sentir que el Padre ya no está lejos de nosotros, Jesucristo nos hace sentir al Padre muy cerca de nosotros, Jesucristo dice: “Emanuel, Dios con nosotros.”

¿Qué es la verdad? La verdad es una relación entre dos cosas, las palabras son verdaderas si armoniza perfectamente con la idea que expresa,  si se habla de aritmética, la verdad es el resultado perfecto de una relación de dos cantidades.  Por lo tanto llegamos a la conclusión que la verdad tiene que ver con relación, no importando de lo que se está hablando.

Si llevamos la verdad a la religión, llegamos a la conclusión que la verdad religiosa es una perfecta relación entre Dios y el hombre.

La verdad no es una iglesia, o una religión, o una doctrina, la verdad tiene nombre y se llama Jesucristo, de ésta verdad llamada Jesucristo, da testimonio el Espíritu Santo, quien el “El Espíritu de Verdad”

El Espíritu Santo da un testimonio perfecto de Cristo, porque El es el Espíritu de Verdad; pero nosotros somos también llamados a dar testimonio de Cristo.

El testimonio de nosotros, no es un estudio bíblico que damos a otra persona, el verdadero testimonio de nosotros, es una vida perfecta y santa, que refleja la verdad viviendo en nuestras vidas.

Esa verdad que reflejamos se llama Jesucristo, y quien nos ayuda a vivir esa vida verdadera, es él Espíritu Santo, quien es el Espíritu de Verdad.

Usualmente nuestra predicación no llega a convencer a nadie, porque estamos viviendo una vida de fachada e hipocresía. Por fuera el agua se ve sabrosa, refrescante y atractiva, pero al acercarse  y tomar de ellas era aguas envenenadas como las aguas del Mará. Por fuera la torta se ve deliciosa y apetitosa, pero por dentro está cruda, la misma historia de Efraín: “Efraín fue una torta sin voltear” dice la Biblia. Por fuera se ve blanco, limpio y puro, es mármol fino; pero por dentro hay muerte, pestilencia y putrefacción. El cristianismo de fachada es el peor testimonio que se pude dar de Cristo.

Nuestro mejor testimonio, es una vida verdadera, llena de la verdad que se llama Cristo, y sostenida por el Maestro mas grande del universo que se llama El Espíritu de Verdad.

La verdad es uno de los mas altos atributos de Dios, y es el atributo esencial para desarrollar el trabajo que se le entregó a la oficina de Cristo.

-La verdad es esencial para predicar el reino de los cielos.

-La verdad es esencial para fundar una religión. Una religión que no tiene a Cristo, es  una religión falsa ya que no tiene la verdad.

-La verdad es esencial para un gobierno justo; en el gobierno de los cielos reina la justicia, porque está basado sobre la verdad

-La verdad es esencial para juzgar.  Dios es la verdad  y nos puede juzgar, Jesucristo es la verdad y nos puede juzgar, el Espíritu Santo es el Espíritu de Verdad y nos puede juzgar,  cualquier juicio de ellos tres sería verdaderos, ya que son poseedores de la verdad absoluta

ESPÍRITU DE PROFECÍA

El Salvador sabía que ningún argumento, por lógico que fuera, podría ablandar los duros corazones, o traspasar la costra de la mundanalidad y el egoísmo. Sabía que los discípulos habrían de recibir la dotación celestial; que el evangelio sería eficaz solo en la medida en que fuera proclamado por corazones encendidos y labios hechos elocuentes por el conocimiento vivo de Aquel que es el camino, la verdad y la vida. La obra encomendada a los discípulos requeriría gran eficiencia; porque la corriente del mal que fluía contra ellos era profunda y fuerte. Estaba al frente de las fuerzas de las tinieblas un caudillo vigilante y resuelto, y los seguidores de Cristo podrían batallar por el bien solo mediante la ayuda que Dios, por su Espíritu, les diera (Los hechos de los apóstoles, p. 25).

Ser santificado es participar de la naturaleza divina, captando el espíritu y la mente de Cristo, aprendiendo siempre en la escuela de Cristo. “Nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria… como por el Espíritu del Señor”. Es imposible para cualquiera de nosotros producir este cambio por nosotros mismos. Es el Espíritu Santo, el Consolador, que Jesús dijo que enviaría al mundo, quien cambia nuestro carácter a la semejanza de Cristo; y cuando esto se ha realizado, reflejamos como en un espejo la gloria del Señor. Esto es, el carácter de quien mira así a Cristo es tan parecido al de él, que quien lo mira ve el carácter de Cristo como en un espejo. Aunque no lo notemos, cada día nuestros caminos y nuestra voluntad se transforman en los caminos y la voluntad de Cristo, en la hermosura de su carácter. Así crecemos en Cristo, e inconscientemente reflejamos su imagen.

Los profesos cristianos se mantienen demasiado cerca de los pantanos de esta tierra. Sus ojos solo están adiestrados para ver las cosas comunes, y sus mentes se detienen solo en las cosas que sus ojos ven. Su experiencia religiosa es a menudo superficial e insatisfactoria, y sus palabras son frívolas y sin valor. ¿Cómo pueden los tales reflejar a Cristo? ¿Cómo pueden irradiar los brillantes rayos del Sol de justicia a todos los rincones oscuros de la tierra? Ser cristiano es ser semejante a Cristo (Reflejemos a Jesús, p. 12).

El Espíritu Santo acompaña al investigador fervoroso. Su inspiración fulgura sobre la Palabra, estampa la verdad sobre la mente y le da una importancia renovada y actual. El investigador se siente invadido por una sensación de paz y de gozo que nunca había experimentado. Comprende como nunca antes el inmenso valor de la verdad. Una nueva luz celestial brilla sobre la Palabra, y la ilumina como si cada letra estuviera matizada con oro. Dios mismo ha hablado a la mente y el corazón, y ha hecho que la Palabra sea espíritu y vida.

Cada verdadero investigador de la Palabra eleva a Dios su corazón e implora la ayuda del Espíritu (Mensajes selectos, t. 2, pp. 44, 45).

30


Jueves 26 de enero // Lección 4___________________________________

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE?

La cuestión de la personalidad del Espíritu Santo es muy importante y tiene implicaciones sumamente prácticas. “Si el Espíritu es una persona divina, pero lo consideramos como una influencia impersonal, estamos robando a esta persona divina la deferencia, el honor y el amor que le debemos”.–LeRoy Edwin Froom, La venida del Consolador, p. 36.

Si consideráramos al Espíritu Santo únicamente como un poder divino misterioso, nuestros pensamientos serían: ¿Cómo puedo tener más del Espíritu Santo? Pero, si vemos al Espíritu Santo como una persona divina, nos preguntaremos: ¿Cómo puede el Espíritu Santo tener más de mí? El punto decisivo es: ¿Deseas poseer al Espíritu Santo o deseas que el Espíritu Santo te posea a ti? ¿Resistes su influencia o estás dispuesto a seguirlo en obediencia gozosa? (Ver Rom. 8:12-14; Gál. 5:18-24.) ¿Deseas usar al Espíritu Santo según tus propios planes? ¿O quieres depender de él para que te capacite, a fin de que seas más semejante a Cristo Jesús y hagas lo que él tiene en mente para ti? ¿Tomas seriamente el hecho que tu “cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios” (1 Cor. 6:19)? ¿Estás dispuesto a glorificar a Dios con tu estilo de vida?

Lee Romanos 5:5; y Efesios 2:18 y 19. ¿De qué manera están conectados el Espíritu Santo y el amor de Dios? ¿Qué impacto tiene eso para ti personalmente y para la iglesia?

Romanos 5:5

y la esperanza no averg:uenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

Efesios 2:18 y 19

18 porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre.

19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,

Que una persona elija conscientemente cooperar con otra es algo que puede hacer solo ella misma. Somos invitados a trabajar junto con el Espíritu Santo de manera corporativa, mientras él nos guía y transforma, personalmente y como iglesia de Dios. Si no aceptamos al Espíritu Santo como una persona de la Deidad triuna, será más fácil para nosotros ignorarlo, hacer oídos sordos a su invitación y endurecer nuestro corazón contra su influencia, que busca cambiar nuestra vida. Y, debido a que somos seres caídos, dañados por el pecado y en necesidad de la gracia transformadora de Dios, lo último que precisamos hacer es ignorar las impresiones del Espíritu Santo en nosotros. Al contrario, necesitamos entregar más de nosotros a él. Así, al reconocer que el Espíritu Santo es una Persona divina que desea utilizarnos, Dios es colocado en el centro de nuestra experiencia cristiana.

“No podemos usar al Espíritu Santo. El Espíritu ha de usarnos a nosotros” (DTG 626). ¿Qué piensas que quiso decir Elena de White aquí? ¿De qué manera puede utilizarnos el Espíritu Santo? (Ver Fil. 2:13.)

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

¿Por qué es importante? Es la pregunta del estudio de éste día

¿Habría esperanzas de salvación para nosotros sin el Padre? No

¿Habría esperanza de salvación para nosotros sin el Hijo? No

¿Habría esperanzas de salvación para nosotros sin el Espíritu Santo? No, por eso es importante, uno de ellos que nos falte en nuestra vida, nuestra salvación queda en incógnita.

La mayoría de religiones del mundo creen en Dios el Padre.

Hay ciertas religiones que no creen en la completa divinidad del Hijo; pero la mayoría de religiones tienen una total confusión cuando se habla del Espíritu Santo, por eso es importante saber muy bien del Espíritu Santo. Cualquier desvío que el hombre haga en la economía de la salvación de los reinos de los cielos, pone en peligro la gran inversión que el cielo ha hecho para salvar al pecador. 

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Cuando los hijos de Dios son uno en la unidad del Espíritu, todo farisaísmo, toda justicia propia, que fueron el pecado de la nación judía, se eliminarán de su corazón. El molde de Cristo estará en cada miembro individual de su cuerpo, y su pueblo será odres nuevos en los cuales él pueda vaciar su vino nuevo, y el vino nuevo no romperá los odres. Dios hará conocer el misterio que ha estado oculto durante siglos. Hará saber cuáles son “las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria” (Colosenses 1:27; también se citan los versículos 28 y 29).

Jesús vino para impartir el Espíritu Santo al alma humana. Mediante ese Espíritu, el amor de Dios es difundido en el corazón, pero es imposible conceder el Espíritu Santo a los hombres que están cristalizados en sus ideas, cuyas doctrinas son todas estereotipadas e inmutables, que caminan de acuerdo con las tradiciones y mandamientos de los hombres, como lo hicieron los judíos en el tiempo de Cristo. Ellos eran muy minuciosos en los ritos de la iglesia, muy rigurosos en seguir sus formas, pero estaban destituidos de vitalidad y consagración religiosa. Fueron representados por Cristo como los cueros secos que entonces se usaban como recipientes. El evangelio de Cristo no podía ser colocado en sus corazones, pues no había lugar para recibirlo. No podían ser los nuevos odres en los cuales él pudiera derramar su vino nuevo. Cristo estuvo obligado a buscar odres para su doctrina de verdad y vida entre otras personas que no eran los escribas y los fariseos. Tuvo que buscar hombres que estuvieran dispuestos a recibir la regeneración del corazón. Vino a dar nuevos corazones a los hombres. Él dijo: “Os daré corazón nuevo” (Mensajes selectos, t. 2, p. 452).

Debe realizarse una obra real en nosotros. Permanentemente debemos rendir nuestra voluntad a la voluntad de Dios, nuestro camino al suyo. Nuestras ideas personales lucharán constantemente por obtener la supremacía, pero debemos hacer de Dios el todo y en todo. No estamos libres de las flaquezas de la humanidad pero debemos esmeramos continuamente por liberamos de ellas, no para ser perfectos según nuestra propia manera de ver; sino perfectos en toda buena obra. No debemos morar en el lado oscuro. Nuestras almas no deben descansar en sí mismas sino en Quien es todo y en todos.

Al contemplar como en un espejo la gloria del Señor estamos realmente siendo transformados a su misma imagen, de gloria en gloria, como por el Espíritu del Señor. Esperamos demasiado poco y recibimos de acuerdo con nuestra fe. No debemos aferrarnos a nuestros propios caminos, nuestros propios planes, nuestras propias ideas; hemos de ser reformados por la renovación de nuestras mentes para que podamos demostrar cuál es la voluntad de Dios, agradable y perfecta. Debemos vencer los pecados que nos acosan y derrotar los hábitos perversos. Las disposiciones y sentimientos inclinados al mal han de ser extirpados, para dar paso a caracteres y emociones santas, engendrados en nosotros por el Espíritu del Señor (Alza tus ojos, p. 216).

31


Lección 4 // Viernes 27 de enero__________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee El Deseado de todas las gentes, pp. 622-626, donde habla sobre el Espíritu Santo. También, lee El evangelismo, pp. 445-448.

“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mat. 28:18-20). Nota que, cuando Jesús dio a sus discípulos su llamado y su obra, dijo que bautizaran a las personas en el “nombre”, en singular, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. No dijo: “en los nombres” del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, sino solamente “nombre” (en griego onoma). Aquí encontramos más evidencia poderosa de la naturaleza triuna de nuestro único Dios (“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” [Deut. 6:4]). Como ya ha sido señalado en la lección de esta semana, nadie cuestiona la personalidad del Padre y del Hijo; por lo tanto, ¿por qué alguien haría eso con la personalidad del Espíritu Santo? Según la Biblia, tenemos la presencia amorosa, cariñosa y consoladora de Dios mismo obrando en nosotros y por medio de nosotros. Eso es lo que el Espíritu Santo es y hace. Y cuánto más lindo es saber que esta presencia constante es una Persona, tanto como lo son el Padre y Jesús. Sí, es difícil de entender en forma completa. Pero ¿qué importa? Si no podemos entender plenamente la naturaleza de algo tan básico como la luz o el viento, ¿cuánto más nos costará entender plenamente la naturaleza del Espíritu Santo mismo?

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. En clase, repasen las respuestas a la pregunta del miércoles acerca de cómo la verdad puede ser una persona, Jesucristo. ¿Qué significa eso? ¿Por qué Jesús sería la Verdad? ¿De qué forma entendemos la “verdad” así, en vez de meramente por preceptos o proposiciones?
  2. Elena de White escribió: “Necesitamos comprender que el Espíritu Santo, que es una persona así como Dios es persona, anda en estos terrenos” (Ev 447). ¿Qué nos dice esto acerca de la realidad y la presencia del Espíritu Santo?
  3. Repasa algunos de los atributos y las características del Espíritu Santo, que hemos visto esta semana. ¿Cuáles te resultan especialmente reconfortantes? ¿Cuál es más significativo para ti? Comparte en clase por qué elegiste ese atributo o característica.
  4. ¿Con qué te sientes más identificado: con una fuerza impersonal o con una persona? ¿Cuáles son las implicaciones de tu respuesta?

32


Escrito por: Tony García.
Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
http://www.sevendayradio.com
http://www.escuelasabaticamaestros.com
Madrid, España 2015

15 pensamientos en “LECCIÓN 4 – LA PERSONALIDAD DEL ESPÍRITU SANTO – PARA EL 28 DE ENERO DE 2017

  1. Me gustaría saber si este comentario es el autorizado por la Conferencia General o es el comentario editado de alguien particular. Lo pregunto porque he encontrado una serie de errores ortográficos y de palabras o frases incompletas sin artículo personal.
    Trabajo en artes gráficas y por lo general una publicación sería y autorizada se revisa a tal nivel de no contener errores de ningún tipo.

  2. Muchas gracias hermano García por compartir y tomarse el tiempo de hacernos llegar, la lección completa con comentarios y el espíritu de profecía un excelente aporte para una mayor comprensión de la palabra del Eterno.
    Dios siga bendiciendo su buen ministerio.

    Atte. Mauricio Rivera C.

  3. Si en nuestras vidas, somos inundados por los problemas, las tristezas, las aflicciones, las penas y el desaliento, es señal clara que el Consolador, no reside en nuestras vidas.
    hermano quien le dio que el que tienen problemas y dificultades no tienen el espíritu santo, lo profetas lo tenían o no y cuantos problemas pasaron creo que hay un error aquí no debemos decir que quien tiene problemas no tienen el espíritu santo es un error, quien nos garantizo o nos dio que no tengamos problemas por ser servidores de dios aun teniendo es espirito no se nos garantiza que tengamos sufrimientos o aflicción, no dice a palabra de dios que es un consolador no dice el versiculos que los que estaban en la mazmorra cantaban porque el consolador de dios los animaba aun en su prueba, ojo querido hermano

    • “Si en nuestras vidas, somos inundados por los problemas, las tristezas, las aflicciones, las penas y el desaliento, es señal clara que el Consolador, no reside en nuestras vidas.”

      Si lee detenidamente, sin correr, despacio, mis palabras dicen, que si nuestras vidas son inundadas, en otras palabras son arrazadas por las tristezas, las aflicciones, las penas y el desaliento, en señal clara que no tenemos un Consolador en nuestras vidas.

      Mis palabras no dicen, que usted no tendrá problemas, mis palabras dicen, que si los problemas, las tristezas, y las aflicciones nos ganan, entonces es claro que no tenemos un Consolador.

      Una de las cosas mas tristes de nuestra iglesia, es que no creemos en el Espíritu Santo, como tendriamos que creer, y es por eso que nuestra iglesia es una iglesia apagada, una iglesia semi muerta, una iglesias sin fervor, una iglesia sin fe, sin esperanza y sin alegria.

      Los hermanos de nuestra iglesia son consumidos por los problemas,y por la tristeza, cuanto lo siento decirles esto, pero esa es la verdadera condicion de nuestra iglesia.
      Si no hacemos un serio pedido por la presencia del Espíritu Santo, con toda seguridad vamos a sucumbir en las pruebas de este mundo.

      Estamos en serios problemas por la ausencia del Espíritu Santo en nuestra iglesia.

      Grave problema es la ausencia del Espíritu Santo en nuestra iglesia, es un problema de muerte…

      La mayoria de nosotros estamos condenados a morir, ES HORA DE DESPERTAR

      • Hermano Tony
        No estoy de acuerdo con su comentario es muy confuso. Su comentario habla de la vida de cada uno no de la iglesia. Lo que comenta el Hno. Magdaleno fué lo mismo que pensé yo. Creo que aunque estemos inundados de problemas, tristezas y aflicciones podemos tener el Espíritu Santo por algo es el Consolador y para eso lo enviaron para que nos consolara. Que se cuide quien no tenga problemas, porque es a los hijos de Dios a quien el diablo fastidia.
        Que Dios nos ayude a todos a tomarnos de su mano.
        S2

  4. 720
    El Deseado de Todas las Gentes
    Cuando la voz del poderoso ángel fué oída junto a la tumba
    de Cristo, diciendo: “Tu Padre te llama,” el Salvador salió de la
    Tumba por la vida que había en él. Quedó probada la verdad de
    Sus palabras: “Yo pongo mi vida, para volverla a tomar…. Tengo
    Poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar.” Entonces
    se cumplió la profecía que había hecho a los sacerdotes y príncipes:
    “Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

    Cabe decir Jesús estaba esperando el PERMISO del Padre para Tomar su propia vida.
    Esa era la voz de Dios por medio de los Ángeles,

    • Su comentario es bastante riesgoso. Su comentario dice: “cabe decir que Jesus estaba esperando el PERMISO del Padre para tomar su propia vida…”
      La primera contradicción es que no se necesita el permiso de nadie, para tomar lo que es propio.
      El segundo problema con su declaración, es que pareciera que Jesus no está muerto, pareciera que Jesus estuviera vivo, y pendiente de la decisión del Padre.
      El tercer problema es que usted dice que era la voz de Dios por medio de Los Ángeles. La Biblia registra muchos mensajes que fueron mandados por medio de Los Ángeles, pero nunca registra que Dios uso algún ángel para hablar. Cuando Dios quiere hablar, sencillamente habla y hace que su voz se escuche.
      Sin duda alguna la resurrección de Cristo es un gran misterio. La Biblia dice que fue el Espíritu Santo quien lo resucito, también la Biblia dice que quien siempre hace el acto o milagro de la resurrección es el Espíritu Santo.

      Recuerde que todo los sucesos de Jesucristo en esta tierra, fueron llevados a cabo por el Espíritu Santo, comenzando desde su engendro hasta su ascenso al cielo.
      Bendición

    • El Espiritu de Profecia dice en MC 325.1 Por medio de estos mensajeros (los Angeles) Permanece Dios en comunicacion activa con toda las partes de su dominio. Mediante su Espiritu y sus ,angeles atiende y cuida a los hijos de los hombres, …Segun este texto El Espiritu Santo ejerce su poder a traves del ministerio de los angeles. El es el comandante de las huestes angelicas El esta en su trono, hay evidencia biblica pero como El Espiritu Santo es Omnisiente porque todo lo ve todo lo siente no hay lugar donde nos podamos esconder de El, por lo tanto esta muy serca de nosotros, El no necesita de estar en un lugar para saber lo que se esta haciendo alla, porque lo sabe todo en ese sentido esta en nustras vidas como nuestro consolador, si nosotros creemos que Dios Espiritu Santo esta en persona en todas partes estamos cayendo en el panteismo doctrina que fue repudiada por Elena G W en la Persona de J H Kellog..ellos creen que Dios esta personalmente en todas partes y en todas las cosas,,,si Dios esta presente en todas partes entonces para que necesitamos a los angeles? en la biblia los angeles son representados por lenguas de fuego y relampagos, En el dia de pentecostes, El Espiritu Santo Envio las huestes angelicas para inpartir su virtud y fortalecer a sus discipulos para predicar el evangelio, Asi sucedera en los postreros dias. .Dios le Bendiga Hermano.

      • Estimada hermana, lo siento no estar de acuerdo con su pensamiento.
        Si lee con cuidado el texto, el texto dice que es Dios el que atiende y cuida a los hombres, y esto lo hace a través del Espíritu Santo y los ángeles.

        En ningún momento dice que el Espíritu Santo usa el ministerio de los ángeles, para cuidar y atender a los hombres.

        El comandante de las huestes angélicas es Cristo y no el Espíritu Santo. Recuerde que a Cristo se le da el título de Arcángel y su nombre es Miguel. Esto se traduce el ángel mayor, quien es también Dios.

        La Biblia dice claramente que el Espíritu Santo está con nosotros, la Biblia dice que el Padre lo mandó a la tierra, por pedido de Jesucristo, por lo tanto el Espíritu Santo no está en ningún trono, sino que está aquí en la tierra con nosotros.

        El Espíritu Santo es omnipresente, está en todas partes al mismo tiempo, y esto no tiene nada que ver con el panteismo.
        En verdad el panteismos es creer que Dios se revela en la naturaleza, y va mas allá de sólo creer, panteismo es la adoración de la naturaleza.

        El día del pentecostes no fueron los ángeles que vinieron a la tierra, fue directamente el Espíritu Santo. El no envió ningún ángel para esta obra, todo lo contrario El Espíritu Santo fue enviado por el Padre.

        Y lo último, han habido pocas ocasiones donde un ángel toma la forma de un relámpago. En la Biblia ellos no son representados ni por lenguas de fuego, ni por relámpagos.

        Lo siento mucho estar en desacuerdo con usted, está comprendiendo la Biblia un poquito distorsionada.

        Tony Garcia

      • 100% de acuerdo contigo hermano. Veo que tienes el concepto muy claro.

  5. Hermano Tony que DIOS le bendiga diariamente y a su familia, gracias por tomarce el tiempo para REGALARNOS semanalmente este precioso comentario LEEDLO TODO RETENED LO BUENO Y RECHAZAR LO MALO

  6. 1Tesalonicenses 5:21 EXAMINADLO TODO; RETENED LO BUENO.

  7. Muchas gracias por la dedicación que hacen para realizar cada semana la lección considerando sus comentarios los comentarios de las manos de verdad gracias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s