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LECCIÓN 2 – UNA HERENCIA INCORRUPTIBLE – PARA EL 8 DE ABRIL 2017

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La Negacion de Pedro – por Gerard Seghers (1591-1651) Antwerp, Begica -Estilo Barroco


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Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 2: Para el 8 de abril de 2017

UNA HERENCIA INCORRUPTIBLE

Sábado 1° de abril____________________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: 1 Pedro 1:1, 2; Juan 3:16; Ezequiel 33:11; 1 Pedro 1:3-21; Levítico 11:44, 45; 1 Pedro 1:22-25.

PARA MEMORIZAR:

“Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro” (1 Ped. 1:22).

CUANDO ESTUDIAMOS LA BIBLIA, especialmente al enfocarnos en un libro o incluso una sección de un libro, algunas preguntas deben ser respondidas, de ser posible.

Primero, sería bueno saber cuál era el público al que estaba dirigido el libro. Segundo, y quizá más importante aún, sería bueno saber cuál fue el motivo preciso para escribir. ¿Cuál era el problema específico (si lo había) que el autor deseaba abordar? (Como, por ejemplo, el interés de Pablo en escribir a los Gálatas sobre los errores teológicos que se enseñaban acerca de la salvación y la Ley.) Como sabemos, gran parte del Nuevo Testamento fue escrito como epístolas, o cartas, y las personas generalmente escriben cartas a fin de transmitir mensajes específicos a los destinatarios.

En otras palabras, al leer las epístolas de Pedro, sería bueno conocer, lo mejor posible, el contexto histórico de sus cartas. ¿Qué estaba diciendo, y por qué? Y, por supuesto, lo más importante de todo: ¿Qué mensaje podemos nosotros (a quienes, bajo inspiración, también fueron escritas) obtener de sus cartas?

Y, tal como pronto lo veremos, aun en los primeros versículos, Pedro tiene mucha verdad importante que revelar para nosotros hoy, siglos después de haber escrito.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

El Espíritu Santo habilitó a los discípulos para exaltar solamente al Señor, y guió la pluma de los historiadores sagrados, para que el mundo tuviese registradas las palabras y las obras de Cristo. Hoy día este Espíritu está obrando constantemente, tratando de atraer la atención de los hombres al gran sacrificio hecho en la cruz del Calvario, para revelar al mundo el amor de Dios al hombre, y para dar al alma convencida acceso a las promesas de la Escritura.

Es el Espíritu el que hace resplandecer en las mentes entenebrecidas los brillantes rayos del Sol de justicia; el que hace arder el corazón de los hombres dentro de sí mismos con la recién despertada comprensión de las verdades de la eternidad; el que presenta a la mente la gran norma de justicia, y convence de pecado; el que inspira fe en el Unico que puede salvar del pecado; el que obra para transformar el carácter retirando los afectos de los hombres de aquellas cosas que son temporales y perecederas, y fijándolos en la herencia eterna. El Espíritu crea de nuevo, refina y santifica a los seres humanos, preparándolos para ser miembros de la familia real, hijos del Rey celestial (Obreros evangélicos, {OE}, p. 303).

Este Libro Santo ha resistido los ataques de Satanás, quien se ha unido con los impíos para envolver todo lo que es de carácter divino con nubes y oscuridad. Pero el Señor ha preservado este Libro Santo en su forma actual mediante su propio poder milagroso, como un mapa o derrotero para la familia humana a fin de señalarnos el camino al cielo (Mensajes selectos, {1MS}, t. 1, p. 17).

En su niñez, juventud y virilidad, Jesús estudió las Escrituras. En su infancia, su madre le enseñó diariamente conocimientos obtenidos de los pergaminos de los profetas. En su juventud, a la hora de la aurora y el crepúsculo, a menudo estuvo solo en la montaña o entre los árboles del bosque, para dedicar unos momentos a la oración y al estudio de la Palabra de Dios. Durante su ministerio, su íntimo conocimiento de las Escrituras dio testimonio de la diligencia con que las había estudiado. Y puesto que él obtuvo su conocimiento del mismo modo como podemos obtenerlo nosotros, su maravilloso poder mental y espiritual es una prueba del valor de la Biblia como medio educativo…

El estudio de la Biblia requiere nuestro más diligente esfuerzo y nuestra más perseverante meditación. Con el mismo afán y la misma persistencia con que el minero excava la tierra en busca del tesoro, deberíamos buscar nosotros el tesoro de la Palabra de Dios.

En el estudio diario, el método que consiste en examinar un versículo tras otro es a menudo utilísimo. Tome el estudiante un versículo, concentre la mente para descubrir el pensamiento que Dios encerró para él allí, y luego medite en él hasta hacerlo suyo. Un pasaje estudiado en esa forma, hasta comprender su significado, es de más valor que la lectura de muchos capítulos sin propósito definido y sin que se obtenga verdadera instrucción (La educación, {ED}, p. 185, 189).

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Domingo 2 de abril // Lección 2__________________________________________

A LOS EXPATRIADOS

Si se te entregara una hoja de papel que comenzara diciendo: “Apreciado señor”, sabrías que estás leyendo una carta. Y supondrías que la carta proviene de alguien con quien probablemente no tienes mucha confianza.

Así como las cartas modernas tienen una forma estandarizada de introducción, también la tenían las cartas antiguas. La Primera Epístola de Pedro comienza como lo haría cualquier carta antigua. Identifica al autor y a aquellos a quienes fue enviada.

Lee 1 Pedro 1:1. ¿Qué podemos aprender de este único versículo que nos puede proveer un poco de contexto?

1 Pedro 1:1

1 Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia,

Pedro claramente se identifica a sí mismo. Su nombre es la primera palabra de la carta. Sin embargo, inmediatamente se define a sí mismo como “apóstol de Jesucristo”. De esa manera, al igual que lo hacía Pablo a menudo (Gál. 1:1; Rom. 1:1; Efe. 1:1), Pedro inmediatamente establece sus “credenciales”, enfatizando su llamamiento divino. Él era un “apóstol”, que es “alguien enviado”, y aquel que lo envió fue el Señor Jesucristo.

Pedro identifica una región a la que estaba dirigida su carta: el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia. Estas son todas regiones del Asia Menor, equivalentes a grandes rasgos con la región de la Turquía moderna al este del Bósforo.

Existe debate en cuanto a si Pedro se dirigía mayormente a creyentes judíos o gentiles. Los términos que Pedro utilizó en 1 Pedro 1:1, “expatriados”, “dispersión” [diáspora], son términos que naturalmente se referían a los judíos que vivían fuera de Tierra Santa en el primer siglo de nuestra era. Las palabras “elegidos” y “santificación”, en 1 Pedro 1:2, pueden aplicarse a judíos y a cristianos por igual. Al describir a aquellos que están fuera de la comunidad como “gentiles” (1 Ped. 2:12; 4:3), Pedro también destaca el carácter judío de sus destinatarios.

Algunos comentadores argumentan, en respuesta, que lo que Pedro dice en 1 Pedro 1:18 y 4:3 se aplicaría más apropiadamente a conversos gentiles al cristianismo que a los conversos judíos. Después de todo, ¿habría escrito Pedro realmente a los judíos acerca de “vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres”? O, ¿habría dicho Pedro a lectores judíos: “Baste ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias, concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables idolatrías” (1 Ped. 4:3)?

Sin embargo, lo más importante no es cuál era el público destinatario, sino más bien qué dice el mensaje.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

¿Cual es la diferencia entre un discípulo y un apóstol?

DISCÍPULO: En Hebreo es TALMID; en griego es MATHES: Persona que, como alumno, sigue las enseñanzas de otro, especialmente la de un maestro. La palabra griega MATH’ES viene del verbo MATHAN, que significa “aprender”; de allí que se le denomina “aprendiz” a un discípulo.

APÓSTOL

Del Griego APOSTOLO que significa, “enviar”, “despachar”; Literalmente, “uno enviado”, “un mensajero”, “un embajador”.

En pocas palabras el discípulo es LLAMADO a aprender la teoría y a recibir  entrenamiento, después de este proceso es ENVIADO a ejercer su conocimiento, y su título es Apóstol.

La pregunta del día:

¿En nuestro tiempo actual; después que una persona ha conseguido tanto la teoría como la práctica  espiritual y es mandado a la predicación del evangelio; se ha convertido ésta persona en un Apóstol?

La Respuesta es un rotundo NO: La palabra “Apóstol” significa “Enviado”; por lo tanto, tiene la autoridad plena del que lo envió. Un ejemplo claro de esto es un embajador, está representando al presidente del país que lo envió y tiene toda la autoridad para hablar y tomar decisiones  en nombre del presidente y de la nación a quien pertenece.

Cristo envió personalmente a sus discípulos, y los discípulos tenían la autoridad plena de él mismo, transmitida a ellos en forma directa, oral y personal.

Hay otra cosa que hay que tomar en cuenta; la palabra “Apóstol” es válida solo para una generación. Cristo pudo hacer a Pedro su apóstol, pero Pedro no pudo nombrar a otra persona como “apóstol de Jesucristo”. Los Discípulos que formó Pedro, fueron discípulos de Pedro, él los formó tanto teóricamente, como en la práctica. Los discípulos que formó Jesús son de Jesús, y a ellos son los únicos que Jesús les llamó apóstoles.

Por lo tanto el título “Apóstol de Jesucristo” no puede ir mas allá, ese título se aplica solamente a los doce hombres que el escogió. La excepción es Matías, y Pablo que él mismo se auto-denomina “apóstol de Jesucristo, el menor de ellos” Usted y yo somos discípulos con la misión de hacer mas discípulos.

Encontramos en Mateo 28, que Jesús da una orden específica a los apóstoles, y les dijo: 19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.” Solamente los doce que anduvieron con Jesucristo, él mismo les llamó apóstoles; el resto de nosotros somos discípulos.

Vale la pena notar, que los discípulos después de haber sido investido con el título de apóstoles, siempre siguieron siendo discípulos; siguieron aprendiendo de Jesús hasta el último momento que él estuvo en la tierra.

Hay muchas religiones modernas que a sus ministros, ancianos ó predicadores les llaman “apóstoles”, ésta es una definición comprendida incorrectamente y aplicada incorrectamente.

Pedro era nativo de la ciudad de Betsaida que estaba en el mar de Galilea, era hijo de Jonás, o Juan como dicen algunas versiones bíblicas. Tanto sus hermanos como su padre eran pescadores en Capernaún, lugar en el cual residían en el momento de su encuentro con Jesús.

Pedro era un hombre casado, Jesús sanó en una ocasión a su suegra. Según los historiadores seculares de la época de los apóstoles, ellos dicen que la esposa de Pedro se llamaba Concordia, y otros le llaman por el nombre de Perpetua. Posiblemente la esposa de Pedro tenía los dos nombres; Concordia Perpetua.

Según Clemente de Alexandría, la esposa de Pedro sufrió el martirio, mucho tiempo antes que su esposo fuera martirizado. Clemente escribió en sus libros de historia, que las ultimas palabras de Pedro para su esposa, antes que ella sufriera el martirio, fueron: “Querida, siempre recuerda a nuestro Señor”

Pedro fue traído a Jesús por su hermano Andrés, aunque Andrés era en verdad discípulo de Juan el Bautista, éste último fue quien introdujo a Jesús a Andrés. Jesús fue presentado a Andrés, por Juan el Bautista, como “El Cordero de Dios”

Jesús cambió el nombre a Simón hijo de Jonás. En vez de Simón, su nuevo nombre en idioma griego fue Pedro, o Cefas que es en idioma arameo.

En las epístolas paulinas, encontramos al apóstol, llamándose por su nuevo nombre que es Pablo, y nunca por su viejo nombre que es Saulo. Lo mismo sucede con Pedro, sus cartas son enviadas bajo su nuevo nombre que es Pedro y raras veces usa su antiguo nombre que es Simón.

Jesús también le cambió a Pedro su trabajo; en vez de sus redes y de su pequeña barca; Jesús matriculó a Pedro, en uno de los colegios mas pequeños y mas sublimes que hayan existido en la historia de éste mundo, como lo es el colegio apostólico; además Jesús le entregó a Pedro una de las 12 oficina apostólica.

El retiro de Pedro del apostolado, fue a través del martirio, así culminó y selló una vida de sacrificio y arduo trabado. Pedro celebró su retiro apostólico, con la ofrenda mas grande que el humano le puede rendir al cielo, el cual es la vida. Todo eso fue culpa de Nerón y Simón el mago.

En esos tiempos el sistema gnóstico estaba en pañales, lo promovía Simón el Mago, quien mezclaba el evangelio con la magia: 9Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande. 10A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios (Hechos 8)

El gnosticismo mezcla la magia con el cristianismo, no creen en la resurrección, ni tampoco creen en la destrucción del mundo.

Simón el mago, después de andar en sus fechorías, fue convertido y bautizado por Felipe, estaba atónito contemplando los milagros que hacía Felipe. Mas tarde contemplo los milagros de Pedro y de Juan; y se dio cuenta que se podían hacer todos esos milagros, si eran ungidos por el Espíritu Santo. Simón ofreció dinero a los apóstoles, para él poder obtener el poder del Espíritu Santo. Pedro se enojó de tal manera que mandó al infierno a Simón y encima de todo, lo despojo para siempre de la magia que poseía. 20— ¡Al infierno tú y tu dinero! —le contestó Pedro—. ¿Cómo has podido imaginar que el don de Dios es un objeto de compraventa? 21No es posible que recibas ni tengas parte en este don, pues Dios ve que tus intenciones son torcidas. Hechos 8

El haber despojado a Simón de la magia, le costo la vida al apóstol Pedro; Nerón el emperador Romano, era quien patrocinaba a Simón el mago, Nerón disfrutaba mucho de la magia, él era un fanático de la magia. Cuando Nerón se dio cuenta que Simón había perdido el poder mágico por orden del apóstol Pedro, su enojo contra el cristianismo rebalsó y fue allí cuando condenó a muerte al apóstol Pedro.

Así fue el fin de la vida del gran apóstol; vida por vida; Jesús, el grandioso Dios entregando su divina vida por el miserable pecador; y el pobre y miserable pecador, entregando su pobre y miserable vida por el Grandioso Dios; extraño intercambio; pero es el intercambio con mas valor que puede existir en el universo.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

A medida que el tiempo transcurría, la influencia del apóstol como educador y dirigente aumentaba; y aun cuando nunca abandonó sus cargas relacionadas con su trabajo especial por los judíos, dió su testimonio también en muchos países y fortaleció la fe de multitudes en el Evangelio.

En los últimos años de su ministerio, Pedro fué inspirado a escribir a los creyentes “esparcidos en Ponto, en Galacia, en Capadocia, en Asia y en Bitinia.” Sus cartas fueron el medio de despertar el ánimo y fortalecer la fe de los que soportaban pruebas y aflicciones, y de estimular a las buenas obras a los que, atravesando por diversas tentaciones, estaban en peligro de perder su confianza en Dios. Estas cartas demuestran haber sido escritas por uno en quien abundaban tanto los sufrimientos de Cristo corno su consolación; por uno cuyo ser entero había sido transformado por la gracia de Dios y cuya esperanza en la vida eterna era segura e inconmovible…

Las palabras del apóstol fueron escritas para instrucción de los creyentes de todas las épocas y tienen un significado especial para los que viven en el tiempo cuando “el fin de todas las cosas se acerca.” Toda alma que desea mantenerse en la fe, “firme hasta el fin” (Hebreos 3:14) necesita sus exhortaciones y reprensiones y sus palabras de fe y ánimo (Los hechos de los apóstoles, {HAp}, p. 412, 413).

Sabéis, dice Pedro, que no “fuisteis rescatados… con cosas corruptibles, como oro o plata”. Oh, si estos elementos hubieran sido suficientes para conseguir la salvación del hombre, cuán fácilmente la hubiera realizado el que dijo: “Mía es la plata, y mío es el oro” (Hageo 2:8). Pero el transgresor de la ley de Dios sólo podía ser redimido mediante la preciosa sangre del Hijo de Dios.

Nuestro Redentor puso la redención a nuestro alcance mediante su sacrificio infinito y su inexpresable sufrimiento. Sin honra y desconocido estuvo en este mundo a fin de que, mediante su condescendencia y humillación maravillosas, pudiera exaltar al hombre para que éste recibiera honores eternos y gozos inmortales en los atrios del cielo (La maravillosa gracia de Dios, {MGD}, p. 172).

Se me ha instruido que cada creyente debe velar en oración, para que no fracase en la batalla de la vida cristiana. Cada alma debiera buscar diariamente al Señor con un ferviente propósito de mañana, de tarde y de noche, para que la mente se espacie en la Palabra de Dios, con el fin de comprender sus requerimientos.

El asunto más importante consiste en servir al Señor con corazón indiviso, y tratar de ser, con el corazón y la mente, propiedad del Señor. Todos los que acudan al Salvador en procura de consejo recibirán la ayuda que necesitan, si vienen humildemente, y se aferran con firmeza de esta promesa: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá” (Mateo 7:7) (Cada día con Dios, {CDCD}, p. 126).

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Lección 2 // Lunes 3 de abril_____________________________________________

ELEGIDOS

Lee 1 Pedro 1:2. ¿Qué más nos dice esto acerca de aquellos a quienes Pedro había estado escribiendo? ¿Cómo los llama?

1 Pedro 1:2

 2 elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

Ya sea que estuviera escribiendo específicamente a creyentes judíos o gentiles, Pedro estaba seguro de una cosa: eran “elegidos según la presciencia de Dios Padre” (1 Ped. 1:2).

Aquí, sin embargo, debemos ser cuidadosos. Esto no significa que Dios predestinó a algunas personas para que sean salvas y otras para que se pierdan, y que por suerte aquellos a quienes estaba escribiendo Pedro se hallaban casualmente entre el grupo de los elegidos por Dios para la salvación, mientras que otros fueron elegidos por Dios para que se pierdan. Eso no es lo que enseña la Biblia.

Lee 1 Timoteo 2:4; 2 Pedro 3:9; Juan 3:16; y Ezequiel 33:11. ¿Cómo nos ayudan estos versículos a entender lo que quiso decir Pedro cuando llamó “elegidos” a estas personas?

1 Timoteo 2:4

el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.

2 Pedro 3:9

El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Juan 3:16

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Ezequiel 33:11

11 Diles: Vivo yo, dice Jehová el Señor, que no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva. Volveos, volveos de vuestros malos caminos; ¿por qué moriréis, oh casa de Israel?

La Escritura deja en claro que era el plan de Dios que todos fueran salvos, un plan instituido en su favor aun antes de la creación de la Tierra: “según nos escogió en él antes de la fundación del mundo” (Efe. 1:4). “Todos” son “elegidos” en el sentido de que el propósito original era que todos sean salvos y que nadie se pierda. Dios predestinó a toda la humanidad para la vida eterna. Esto significa que el plan de salvación es adecuado para que todos sean incluidos en la Expiación, aun cuando no todos aceptan lo que esa expiación les ofrece.

El conocimiento previo de Dios de los elegidos simplemente significa que conoce de antemano cuál será su elección libre con respecto a la salvación. Este conocimiento previo de ninguna manera fuerza su elección, así como el hecho de que una madre sepa de antemano que su hijo elegirá pastel de chocolate en vez de arvejas tampoco implica que su conocimiento previo vaya a forzar la decisión de su hijo.

¿Qué seguridad puedes obtener de la verdad esperanzadora de que Dios te ha elegido para ser salvo?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas.

Hay ciertas personas y religiones que creen en la “predestinación”.

La predestinación es algo que está decidido antes de tiempo: Dicho en otras palabras, la predestinación no me da la oportunidad de cambiar las cosas o el curso de mi vida, es decir todo lo que me pase en ésta vida, era ya inevitable. La predestinación el lo opuesto de la elección ó el libre albedrío que bíblica-mente conocemos.

¿De donde se ha formado la falsa doctrina de la predestinación?  De varios versículos de la Biblia, que son mal interpretados ó no comprendidos en su totalidad. 

Porque la palabra de la promesa es esta: Por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo. 10 Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre 11 (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), 12 se le dijo: El mayor servirá al menor. 13 Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí. 14 ¿Qué, pues, diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. 15 Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. 16 Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Romanos 9

Estos versículos de arriba, son la esencia de la falsa doctrina de la predestinación.

Las personas que creen en la predestinación repiten el versículo 16,  donde Dios dice que no depende si queremos o si corremos, sino que todo depende de quien El quiere. El caso mas grande es presentado en éste párrafo; que antes que Esaú y Jacob hubieran nacido, antes que ellos hubieran hecho mal ó bien, ya Dios había decidido a quien amar y a quien aborrecer.

La parte de éste texto que no se está comprendiendo, es que Dios no está decidiendo nada por ellos.

Dios está hablando de ellos de esa manera, por que Dios conoce el futuro a la perfección y de antemano Dios sabía cual iba a ser el comportamiento de Jacob y Esaú, y también conocía las decisiones que ellos iban a tomar con respecto a sus vidas espirituales. Ya Dios sabiendo de antemano el resultado de las decisiones de los dos ellos, pudo hablar con toda seguridad a quién amó desde el vientre y a quién aborreció, desde antes que naciera.

Si Dios interfiriera en el futuro de las personas, no hubiera dejado que Esaú naciera, no hubiera creado a Lucifer, no hubiera creado a Adán y Eva, no hubiera creado éste mundo, no hubiera permitido el nacimiento de Nerón, ni de Hitler, quizás ni mi nacimiento y ni el suyo.  Pero no, Dios no interfiere con la vida, el futuro y la elecciones de las personas, el permite que tod apersona elija su rumbo, hasta que llegue al final, donde cada quién habrá construido su bienestar ó habrá cavado su propia tumba. “Comprendí al final de mi rudo camino, que yo fui el arquitecto de mi propio destino” Expreso Gonzalo Vaez-Camargo  en uno de sus hermosos poemas.

Hay otros textos bíblicos que son usados para la falsa doctrina de la  predestinación y son los siguientes:

29 Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. 30 Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.   Romanos 8

en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.  Efesios 1

Tenemos que recordar que Jesús vino a morir a éste mundo por toda la raza humana, su sacrificio alcanza a toda miembro de la raza caída, de todos los tiempos. Partiendo de aquí; la salvación está ofrecida a todo aquel que la desee, es gratuita, no cuesta nada, pero es libre, no es forzada. Cuando la Biblia habla de la predestinación, no está hablando de que Dios va a escoger a algunos si  y a otros no, está hablando que el va a escoger y recoger a todos aquellos que voluntariamente acepten su  sangre y su sacrificio, como el medio expiatorio ante el Padre.

Otra cosa que necesitamos comprender es que hay muchas veces que en éste mundo nos pasan cosa o sufrimientos y creemos que ya nos tocaba, nos ponemos casi de acuerdo con la predestinación y ésto no es así, la mayoría de cosas malas y sufrimientos que nos pasan pudieron ser evitados.

Estas son unas de la razones por la cual nosotros sufrimos en éste mundo:

Sufrimos por nuestras decisiones equivocadas: Muchas veces nosotros los humanos somos nuestros propios enemigos, y nos convertimos en auto-destructores.

-Muchas veces se sufre por los pecados de otros: Dios nunca causaría éste tipo de sufrimiento, ni lo comenzaría , ni lo apoyaría; todo lo contrario va en contra de su naturaleza que es santa y pura. Ejemplo de estos casos son Betsabe, Daniel, Tamar, Oseas, El Buen Samaritano, Pablo, ETC.

-Algunas veces se sufre sencillamente por desgracias que ocurren en la vida: Hay un interesante dicho que usa el mundo de habla inglesa y se podría traducir así: “Hasta el mejor santo de Dios, tiene su noche obscura” Este tipo de sufrimiento no es ningún indicador del abandono divino, no; simple y sencillamente la vida es dura.

-Muchas veces se sufre con enfermedades y muerte: Esto pasa y pasará a cada persona de éste mundo sin excepción. Tenemos cero protección en contra de la  enfermedad y la muerte, Jesús lloró húmedas y saladas lágrimas por el dolor y la  muerte de sus amigos.

-Muchas veces sufrimos por la tierra: Vivimos en una tierra físicamente con vida que es afectada por tornados, terremotos, fuegos, maremotos, huracanes. Desastres naturales son partes naturales de este sistema viviente, cambiante y fluctuante mundo en que vivimos. Entre mas destruyamos la tierra, mas va a protestar en contra de su destrucción y también tomará mas venganza en contra del destructor.

-Muchas veces sufrimos por nuestros enemigos viciosos: Hay muchos enemigos viciosos que están dispuestos a robar, matar y destruir toda cosa que sea bonita y buena.

-Al final sufrimos por el pecado en general

 No existe la predestinación con Dios, con Dios existe el libre albedrío, el abuso de esa libertad que nuestro Padre nos confirió desde el Edén, llevó a nuestros primero padres al caos y al fracaso en éste mundo, y esa es la razón por la cual usted y yo estamos estudiando la Palabra de Dios, orando y confesando nuestros pecados, para volver al santo y hermoso lugar que nuestros padres perdieron por abusar de esa libertad.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

El Padre concede su amor al pueblo elegido que vive en medio de los hombres. Son el pueblo que Cristo ha redimido, mediante el precio de su propia sangre, y porque responden a la dirección de Cristo, mediante la misericordia soberana de Dios, son elegidos para ser salvados como sus hijos obedientes. La gratuita gracia de Dios se manifiesta sobre ellos, y el amor con que él los ha amado. Cualquiera que se humille como un niñito, que reciba y obedezca la Palabra de Dios con sencillez infantil, estará entre los elegidos de Dios…

En el concilio del cielo se hizo provisión para que los hombres, aunque fueran transgresores, no perecieran en su desobediencia, sino que, mediante la fe en Cristo como su sustituto y garantía, pudieran llegar a ser los elegidos de Dios. … Dios quiere que todos los hombres se salven, porque se ha hecho una amplia provisión para pagar el rescate del hombre, mediante su Hijo unigénito. Aquellos que perezcan, perecerán porque rehusarán ser adoptados como hijos de Dios a través de Jesucristo (Nuestra elevada vocación, {NEV}, p. 79, 80).

Estamos viviendo en una época en que todos deben prestar atención especial a la orden del Salvador: “Velad y orad, para que no entréis en tentación” (Mateo 26:41). Recuerde cada uno que debe ser fiel y leal a Dios, creyendo la verdad, creciendo en gracia y en el conocimiento de Jesucristo. La invitación del Salvador es: “Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:29). El Señor está dispuesto a ayudarnos, a fortalecernos y a bendecirnos; pero debemos pasar por el proceso de refinación hasta que se hayan consumido todas las impurezas de nuestro carácter. Cada miembro de la iglesia será sometido al horno, no para ser consumido, sino para ser purificado (Testimonios para la iglesia, {5TI}, t. 5, p. 458).

Se me mostró el peligro que corremos como pueblo de llegar a asemejarnos al mundo más bien que a la imagen de Cristo. Estamos ahora en los mismos umbrales del mundo eterno; pero es el propósito del adversario de las almas inducirnos a postergar la terminación del tiempo. Satanás asaltará de toda manera posible a los que profesan ser el pueblo que guarda los mandamientos de Dios y espera la segunda aparición de nuestro Salvador en las nubes de los cielos con poder y grande gloria. Inducirá a tantos como pueda a postergar el día malo, a identificarse en espíritu con el mundo y a imitar sus costumbres…

[Pero] Dios tiene en la Tierra un pueblo que, con fe y santa esperanza, está siguiendo el registro de la profecía que rápidamente se cumple, y cuyos miembros están tratando de purificar sus almas obedeciendo a la verdad a fin de no ser hallados sin manto de boda cuando Cristo aparezca (Maranatha, {MSV}, pp. 94, 95).

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Martes 4 de abril // Lección 2____________________________________________

TEMAS CENTRALES

Lee 1 Pedro 1:3 al 12. ¿Cuál es el mensaje central de Pedro en estos versículos?

1 Pedro 1:3-12

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso; obteniendo el fin de vuestra fe, que es la salvación de vuestras almas. 10 Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, 11 escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. 12 A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.

En su salutación a sus lectores, en 1 Pedro 1:1 y 2, Pedro ya ha mencionado al Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (1 Ped. 1:2). Los tres miembros de la Deidad conforman la temática de 1 Pedro 1:3 al 12. El Padre y el Hijo son el tema de 1 Pedro 1:3 al 9, y el Espíritu Santo tiene prominencia en 1 Pedro 1:10 al 12.

Al escribir acerca del Padre y del Hijo, y de la obra del Espíritu Santo, Pedro introduce muchos de los temas a los que volverá más adelante.

Pedro comienza diciendo que los cristianos han nacido de nuevo (1 Ped. 1:3; ver también Juan 3:7). Su vida entera ha sido transformada por la resurrección de Jesús y la herencia extraordinaria que espera a los cristianos en el cielo (1 Ped. 1:3, 4). Aquí, como en tantos otros lugares del Nuevo Testamento, la resurrección de Jesús es clave para la esperanza cristiana.

Esta esperanza provee a los cristianos de una razón para regocijarse, a pesar del hecho de que muchos de los destinatarios de 1 Pedro estuvieran sufriendo. Este sufrimiento prueba y refina su fe, así como el fuego prueba y refina el oro. Aun cuando los lectores de Pedro no vieron a Jesús durante su ministerio terrenal, lo aman y creen en él. Y el resultado de su fe en él es la salvación y la promesa de “una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros” (1 Ped. 1:4).

Pedro también les hace saber que los profetas de la antigüedad habían profetizado “de la gracia destinada a vosotros” (1 Ped. 1:10). Los profetas del Antiguo Testamento “inquirieron diligentemente e indagaron” (1 Ped. 1:10) acerca de la salvación que estas personas ahora experimentaban en Jesús.

Al sufrir persecución por causa de su fe, Pedro señala que forman parte de un conflicto mucho más amplio entre el bien y el mal. En última instancia, está intentando ayudarlos a mantenerse fieles a la verdad, incluso en medio de las pruebas.

Primera de Pedro 1:4 dice que hay una herencia “reservada en los cielos” para ti. Piensa en eso en un nivel personal; hay un lugar específico reservado en el cielo solo para ti, en forma personal. Entonces, ¿cómo deberías responder, en forma personal, a esta maravillosa promesa?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

El estudio de éste día está enfocado en la resurrección de Cristo, que es la esperanza de todo cristiano, mientras experimentamos y atravesamos éste mundo lleno de dolor y de sufrimiento. En la lección 8 del trimestre pasado, compartimos con ustedes un estudio acerca de la resurrección de Cristo, hoy se los dejamos nuevamente, para complementar el estudio de éste día.

“Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.” Efesios 4

En el antiguo Israel, en el Israel del desierto, en el Israel de Moisés, el santuario se transportaba de lugar a lugar constantemente, y por lo consiguiente también el arca del pacto se transportaba constantemente, ya que el arca del pacto, pudiéramos decir, era el corazón y la parte mas importante del santuario. El arca se encontraba en el lugar santísimo del santuario, y representaba la presencia de Dios.

Había algo sumamente importante e interesante que Moisés repetía cada vez que el arca se tenía que mover de lugar. Eso lo encontramos en el libro de Números capítulo 10 que dice: 35 Cuando el arca se movía, Moisés decía: Levántate, oh Jehová, y sean dispersados tus enemigos, y huyan de tu presencia los que te aborrecen.”  Números 10

Varios siglos mas tarde, el rey David estaba planeando transportar el arca de Dios, desde Quiriat-Jearim hasta Sion. El rey David quería componer un himno especial para éste gran evento, y recurrió a la oficina divina de la inspiración, oficina que preside nuestro amado Espíritu Santo.

En la oficina de la inspiración hay una fuente, de donde beben los grandes, los sabios, los santos, los fuertes y los humildes de corazón.

Allí estaba el gran profeta David, en la noble oficina, afiebrado por la sed de la inspiración, afiebrado por la sed de sabiduría, afiebrado por la sed de la profecía, y afiebrado por la sed de la alabanza.

El Espíritu Santo atendió al paciente espiritual, tocó su acalorada frente, le dio a beber de la fuente de los santos, y como resultado de ésta intervención del Espíritu Santo, nace el impresionante salmo 68.

El salmo 68 comienza repitiendo las hermosas palabras que repetía Moisés cada vez que se tenía que transportar el arca de Dios a un nuevo lugar. El versículo 1 dice: “1-Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos, y huyan de su presencia los que le aborrecen…”

Pero la inspiración no terminó allí, el Espíritu Santo deseaba hablar de Jesús y siguió inspirando a la mente del profeta, y convirtió el salmo de alabanza, en un salmo Mesiánico. Un salmo que habla del poder mesiánico, un salmo que hablaba del triunfo de Jesús sobre la muerte, por eso encontramos que el versículo 18 dice: “Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombre…”  

Siglos mas tarde, el apóstol Pablo está bebiendo de la misma fuente de donde bebió Moisés y David, el Espíritu Santo le hace recordar las palabras ya escritas por David, y pablo dice: “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.”

Jesucristo regresó al cielo, y llevo cautiva la cautividad.

Los poderes del mal, los vicios, los complejos, los temores, las aflicciones, y el pecado, cautivan al hombre constantemente. Cristo con su muerte y su resurrección, cautivó todas esas cosas que cautivan al hombre, subió a lo alto y se llevó con él la cautividad, ya apresada.

También la muerte que cautivaba al hombre fue cautivada, y la tumba no tendrá mas potestad sobre los muertos. La muerte fue llevada cautiva y los que mueren en el Señor, solo descansan esperando el sonido de la argentina trompeta de la resurrección.

La resurrección de Cristo fue todo un festival de alegría: Ese ha sido el día más glorioso, esa ha sido la victoria más gloriosa, esa ha sido la fe más gloriosa, y esa ha sido la esperanza más gloriosa, en toda la historia de ésta tierra, y posiblemente la del universo entero.

La muerte de Cristo fue una muerte real: según los cálculos de la historia para ese tiempo había alrededor de millón y medio de habitantes en la región de Jerusalén, que de una manera u otra fueron testigos de la muerte de Jesús.

El entierro ó sepultura de Cristo también fue real: El sepultar a un criminal, especialmente uno que había muerto en la cruz,  era un permiso muy difícil de conseguir de parte de las autoridades de ese tiempo. Pero la Providencia Divina se encargó de eliminar el  miserable miedo que tenían los apóstoles a los fariseos y sacerdotes, y Jesucristo fue sepultado en una tumba nueva y en una tumba que le pertenecía a un rico, tal como lo había dicho la profecía. Esto se hizo para multiplicar la cantidad de pruebas, que darían fe de la resurrección de Cristo.

La resurrección de Cristo fue un suceso real: El acto de que la tumba de Cristo está vacía, es  por que su resurrección fue un suceso real.

También la persecución fue real: El testimonio que dieron los discípulos de la resurrección de Cristo fue tan contundente y poderosa, que despertó el celo de los dirigentes religiosos y desató la persecución en contra de una verdad contundente.

La Resurrección es una vindicación de todas las profecías que hablaban del carácter, vida, muerte y resurrección del Mesías.

La Resurrección es el sello de aceptación del sacrificio de Jesús y como consecuencia es el momento en que se confirma la esperanza de todo el mundo

La Resurrección es la garantía de nuestra propia resurrección, es una promesa de inmortalidad  de parte del segundo Adán para toda la raza humana

La Resurrección es un estímulo para todos nosotros. Cristo no está muerto, él está vivo, vivo para escuchar nuestros pedidos, Cristo está vivo para interceder por nosotros, Cristo está vivo para darnos la salvación.

La Resurrección de Cristo destrona completamente el “materialismo”,  deja en estado de coma al “panteísmo” y rompe los fundamentos en los cuales está asentado  el “escepticismo”

El materialismo es la filosofía que sostiene que lo único que existe es lo material. El materialismo niega le existencia de las cosa espirituales y busca una explicación física para todos los fenómenos ó milagros divinos que ocurren en ésta tierra.

El Panteísmo es la filosofía que sostiene que la naturaleza, el universo y Dios es una misma cosa. En otras palabras la suma de la naturaleza y el universo está representado por el término “DIOS”  La palabra panteísmo es la composición de dos palabras griegas: PAN que significa “TODO”; y THEOS que significa “DIOS” ésta frase unida dice: Dios es todo y todo es Dios.

El escepticismo es la filosofía que está basada en la duda. La persona que es escéptica es aquella que profesa duda en todo lo que se le dice ó se le enseña; generalmente siempre están en contra ó en desacuerdo con todas esas cosas que comúnmente son  aceptadas como una verdad.

Cristo dejó en la tumba las especies con las cuales fue sepultado, el olor que quedó en la tumba no fue olor de  muerte, sino olor de vida y  victoria, Cristo dejó sus ropas con las cuales envolvieron su cuerpo, también dejo el sudario con el cual su cabeza fue envuelta, y dejo la tumba guardada por ángeles; ¿Qué más dejó Cristo en la tumba? dejó una tumba abierta, y esa es una hermosas noticias para nosotros: ¡La casa de la muerte quedó sin puerta! Nuestro Sansón arranco las puertas de la tumba junto con sus fundamentos, y se llevó con él las puertas y las llaves de la muerte y del sepulcro : “17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; Yo Soy el Primero y el Ultimo; 18 y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del sepulcro. (Apocalipsis 1)” él tiene las llaves en su poder y pronto las usará y libertará a millones que se encuentran descansando en la tumba, pero que han muerto con la bendita esperanza de la resurrección.

La prueba mas grande que Cristo llevó cautiva a la cautividad, es la resurrección de las primicias, que sucedió, cuando él fue resucitado.

52y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; 53y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos. (Mateo 27)

A la muerte de Cristo, sucede un terremoto, y éste terremoto hace dos cosas muy particulares; éste terremoto rompió piedras y abrió algunas tumbas. Las tumbas quedaron abiertas desde el día viernes a las 3 de la tarde hasta el amanecer del día Domingo. El día Domingo, al resucitar Cristo, también resucitaron, las personas de esas tumbas que el temblor dejo abiertas.

“Al resucitar Cristo, sacó de la tumba una multitud de cautivos. El terremoto ocurrido en ocasión de su muerte había abierto sus tumbas, y cuando él resucitó salieron con él. {DTG 730.1}”

Ésta resurrección fue una resurrección especial. Muchos creen que todas las personas del Antiguo Testamento que murieron en Cristo fueron resucitadas en la resurrección de Cristo; pero esto no fue así. Los que resucitaron en ésta ocasión especial, tienen una característica muy especial, son mártires; son todos aquellos que fueron muertos por la causa de Dios, comenzando desde Abel hasta Juan el bautista.

“Al resucitar Cristo, sacó de la tumba una multitud de cautivos. El terremoto ocurrido en ocasión de su muerte había abierto sus tumbas, y cuando él resucitó salieron con él. Eran aquellos que habían sido colaboradores con Dios y que, a costa de su vida, habían dado testimonio de la verdad. Ahora iban a ser testigos de Aquel que los había resucitado. {DTG 730.1}”

Esta es una lista de los que nosotros sabemos que fueron mártires por la causa de Cristo, la Biblia confirma el martirio de algunos de ellos, la historia confirma el martirio de otros:

Abel: fue muerto por ofrecer la ofrenda correcta y aprobada por Dios.

Zacarías el profeta, fue muerto entre las gradas del templo y el altar

Isaías fue muerto por Manases

El profeta Amos se cree que fue muerto por uno de los hijos del rey Amasías

Micaías se cree que fue asesinado por Joram

Habacuc se cree que fue apedreado por los judíos en Jerusalén

Jeremías: La Biblia no habla de su muerte, pero la historia de la nación egipcia si habla de él. Hay que recordar que el libro de Jeremías, dice que Jeremías fue llevado en contra de su voluntad a Egipto, y esa es la ultima información que se da de él en la Biblia. Según la historia Egipcia, Jeremías murió apedreado por los Judíos en Egipto, por oponerse a la idolatría. Los egipcios le dieron un entierro de honor a Jeremías y lo sepultaron al lado de la tumba del faraón. Según la historia egipcia, a Jeremías los egipcios lo amaban mucho, ya que él había orado para salvar a los hombres egipcios de las bestias del río Nilo (cocodrilos). También cuenta la historia, que Jeremías les enseño que el Mesías nacería en un pesebre, y nacería de una virgen. Desde ese tiempo hasta el nacimiento de Jesús, los Egipcios adoraban figuras y pinturas de una virgen y un niño en un pesebre.

Cuando Alejandro invadió Egipto, él buscó la tumba de Jeremías y de acuerdo a los egipcios, Alejandro se llevo los restos de Jeremías para Alejandría. Todo esto se encuentra en los libros nacionales de historia egipcia.

Ezequiel también se cree que fue asesinado a manos de un sumo sacerdote en Babilonia

Y el último mártir antes de la muerte de Jesús fue Juan el Bautista, posiblemente esa pudo haber sido una razón por la cual Jesús le permitió morir como mártir, para unos años mas tarde darle vida y vida eterna.

Hay miles y miles de hombre que fueron martirizados en el periodo del Antiguo Testamento, de los cuales nosotros no tenemos información. A manos de Jetzabel, la esposa del rey Acab, cayeron cientos de profetas y posiblemente miles. No fueron por gusto las lágrimas de Jesús sobre Jerusalén, cuando él dijo: “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados!”

Las primicias de los resucitados que se llevo consigo Jesucristo para el cielo, era la crema y la nata del “cristianismo” del Antiguo Testamento, todos ellos fueron mártires, la mayoría de ellos fueron profetas.

“Durante su ministerio, Jesús había dado la vida a algunos muertos. Había resucitado al hijo de la viuda de Naín, a la hija del príncipe y a Lázaro. Pero éstos no fueron revestidos de inmortalidad. Después de haber sido resucitados, estaban todavía sujetos a la muerte. Pero los que salieron de la tumba en ocasión de la resurrección de Cristo fueron resucitados para vida eterna. Ascendieron con él como trofeos de su victoria sobre la muerte y el sepulcro. Estos, dijo Cristo, no son ya cautivos de Satanás; los he redimido. Los he traído de la tumba como primicias de mi poder, para que estén conmigo donde yo esté y no vean nunca más la muerte ni experimenten dolor.” {DTG 730.2}

“Estos entraron en la ciudad y aparecieron a muchos declarando: Cristo ha resucitado de los muertos, y nosotros hemos resucitado con él. Así fué inmortalizada la sagrada verdad de la resurrección. Los santos resucitados atestiguaron la verdad de las palabras: “Tus muertos vivirán; junto con mi cuerpo muerto resucitarán.” Su resurrección ilustró el cumplimiento de la profecía: “¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío, cual rocío de hortalizas; y la tierra echará los muertos.” {DTG 730.3}

“Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres.”

Cuenta la historia inglesa, que cuando el duque de Argyll fue llevado a el rey James II, para recibir sentencia por haber tomado parte en la rebelión de Escocia, el rey le dijo al duque: “Tu sabes que tengo todo el poder para perdonarte” El duque que conocía muy bien la maldad del rey, le contesto: “sin duda alguna tienes el poder para perdonarme, pero ese poder no existe en tu naturaleza” El rey envió al duque a la prisión y mas tarde a la muerte.

Felizmente no es así nuestro amado rey Emmanuel. El mismo que nos dice: “todo poder me es dado en los cielos como en la tierra” también nos dice: “todo el que a mi viene, no le hecho afuera”

Jesús regresó al cielo, pero en su infinito amor, no se olvidó de nosotros, pidió al Padre regalos para nosotros, pidió al Padre los dones espirituales. El Padre los concedió, y el Espíritu Santo los repartió y aun los sigue repartiendo: 11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo.”

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Desde los días de la eternidad, el Señor Jesucristo era uno con el Padre; era “la imagen de Dios,” la imagen de su grandeza y majestad, “el resplandor de su gloria.” Vino a nuestro mundo para manifestar esta gloria. Vino a esta tierra obscurecida por el pecado para revelar la luz del amor de Dios, para ser “Dios con nosotros.” Por lo tanto, fué profetizado de él: “Y será llamado su nombre Emmanuel.”

Al venir a morar con nosotros, Jesús iba a revelar a Dios tanto a los hombres como a los ángeles. El era la Palabra de Dios: el pensamiento de Dios hecho audible. En su oración por sus discípulos, dice: “Yo les he manifestado tu nombre”“misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en benignidad y verdad,”“para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.” Pero no sólo para sus hijos nacidos en la tierra fué dada esta revelación. Nuestro pequeño mundo es un libro de texto para el universo. El maravilloso y misericordioso propósito de Dios, el misterio del amor redentor, es el tema en el cual “desean mirar los ángeles,” y será su estudio a través de los siglos sin fin. Tanto los redimidos como los seres que nunca cayeron hallarán en la cruz de Cristo su ciencia y su canción. Se verá que la gloria que resplandece en el rostro de Jesús es la gloria del amor abnegado (El Deseado de todas las gentes, {DTG}, p. 11).

Pedro escribió eso a los creyentes en un tiempo de pruebas especiales para la iglesia. Muchos eran participantes de los sufrimientos de Cristo y pronto la iglesia habría de pasar por un período de terrible persecución. En el plazo de unos pocos años muchos de los que se habían ocupado como maestros y dirigentes de la iglesia habrían de sacrificar sus vidas por el Evangelio. Pronto lobos crueles penetrarían, no perdonando el rebaño. Pero ninguna de esas cosas debía desalentar a aquellos cuyas esperanzas se cifraban en Cristo. Con palabras de aliento Pedro dirigió las mentes de los creyentes de las pruebas presentes y escenas futuras de sufrimiento a “una herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni marchitarse.” “El Dios de toda gracia—oró fervientemente Pedro,—que nos ha llamado a su gloria eterna por Jesucristo, después que hubiereis un poco de tiempo padecido, él mismo os perfeccione, confirme, corrobore y establezca., A él sea gloria e imperio para siempre. Amén” (Hechos de los apóstoles, {HAp}, p. 421).

La iglesia necesita ser engendrada otra vez en una esperanza viva “por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible” (1 Pedro 1:3, 4). Cuando la iglesia se despierte a la comprensión de lo que debe hacerse en nuestro mundo, los miembros tendrán afán por las almas de los que no conocen a Dios y que, en su ignorancia espiritual, no pueden comprender la verdad para este tiempo. La abnegación y el sacrificio del yo han de entretejerse en toda nuestra experiencia. Hemos de orar y velar en oración para que no haya inconsistencia en nuestra vida. No debemos dejar de mostrar a otros que comprendemos que velar y orar significa vivir nuestras oraciones ante Dios, para que pueda contestarlas (Mensajes selectos, {1MS}, t. 1, p. 136).

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Lección 2 // Miércoles 5 de abril__________________________________________

VIVIR LA VIDA DE LA SALVACIÓN

Lee 1 Pedro 1:13 al 21. Según este pasaje, ¿qué debería motivar el comportamiento cristiano?

1 Pedro 1:13-21

13 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; 14 como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; 15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; 18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, 20 ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros, 21 y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.

La expresión por tanto, que da inicio a 1 Pedro 1:13, muestra que lo que Pedro está por decir se desprende naturalmente de lo que acaba de decir. Como vimos en el estudio de ayer, Pedro acababa de hablar acerca de la gracia de Dios y de la esperanza que los cristianos tienen en Jesucristo (1 Ped. 1:3-12).

Como resultado de esta gracia y esperanza, Pedro insta a sus lectores: “ceñid los lomos de vuestro entendimiento” (1 Ped. 1:13). Es decir, como una respuesta a la salvación que tienen en Jesús, deben preparar sus mentes a fin de permanecer firmes y ser fieles (1 Ped. 1:13).

Lee 1 Pedro 1:13. ¿Qué significa esperar por completo en la gracia revelada en Jesús?

1 Pedro 1:13

13 Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado;

Sin duda, Pedro les dice que su esperanza descansa únicamente en Jesús. Pero luego enfatiza que se espera cierto nivel de comportamiento en los cristianos como una consecuencia de su salvación. Señala tres de los grandes motivadores que se hallan detrás del comportamiento cristiano: el carácter de Dios (1 Ped. 1:15, 16), el juicio venidero (1 Ped. 1:17) y el costo de la redención (1 Ped. 1:17-21).

Lo primero que debe motivar el comportamiento cristiano es el carácter de Dios. Este carácter puede ser resumido de esta manera: Dios es santo. Pedro cita Levítico 11:44 y 45, cuando dice: “sed santos, porque yo soy santo” (1 Ped. 1:16). Por lo tanto, aquellos que siguen a Jesús deben también ser santos (1 Ped. 1:15-17).

Una segunda motivación para el comportamiento cristiano se halla en el conocimiento de que Dios, que es santo, juzgará a todos imparcialmente, según la obra de cada uno (1 Ped. 1:17).

Una tercera motivación surge de la gran verdad de que los cristianos han sido redimidos. Esto significa que han sido comprados por precio, un precio muy alto: la sangre preciosa de Cristo (1 Ped. 1:19). Pedro enfatiza que la muerte de Jesús no fue un accidente de la historia sino algo establecido antes de la fundación del mundo (1 Ped. 1:20).

¿Qué te motiva a ser cristiano? ¿Qué responderías, y por qué, si alguien te preguntara: “¿Por qué eres cristiano?” Trae tu respuesta el sábado a la clase.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

13 “Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado”

En el versículo 3 encontramos los fundamentos básicos de un carácter Cristiano, estos son la diligencia, la sobriedad y la esperanza.

Los cristianos no podemos ser como el pavorreal, que es solamente un objeto de belleza que se pasea por los verdes prados de la tierra. Tampoco tenemos que tener un comportamiento afeminado y lento. Tenemos que enfrentar los problemas y la vida con hombría y con vigor; hay tanto que hacer, hay tanto que aprender, hay tanto que obtener, realizar y completar en éste mundo, y nuestro tiempo es relativamente corto.

Por eso Pedro nos ordena que ciñamos los lomos del entendimiento o la mente como dicen alguna versiones de la Biblia, ya que la vida espiritual no es un asunto de lo exterior, sino un asunto interno. Es allí donde se libran las batallas mas grande de la vida; es allí donde se gana o se pierde en los conflictos de la vida.

Un alma saludable, es el resultado de la disciplina moral que el individuo se impone. Tenemos que restringir y dominar nuestros pensamientos, tenemos que sujetar nuestros deseos, y tenemos que calmar nuestras pasiones con una deliberación calmada, todo esto requiere paciencia y un perseverante trabajo.

La expresión “Ceñid vuestros lomos del entendimiento” es una expresión que nos indica estar listo para cualquier esfuerzo que tengamos que hacer en nuestras vidas espirituales. Un verdadero cristiano tiene que estar listo tanto para el servicio como para el sacrificio, tiene que tener una resolución en el corazón, todo el tiempo que le toque vivir en éste mundo.

Para entrar al cielo lo tenemos que hacer peleando en contra del mal, no hay otra manera de entrar en el cielo, no podemos entrar por la puerta trasera, no podemos asaltar el cielo, no podemos dividir o desperdiciar las fuerzas que tenemos en cosas que no sea el tema de la salvación.

“Sed sobrios”

Aquí no está hablando de temperancia, aquí está hablando de esa calma y de esa digna quietud que acompaña y adorna a un verdadero cristiano. La sobriedad es lo que hace la gran diferencia entre el cristiano y el mundano, cuando está enfrentando los problemas de éste mundo, o cuando está disfrutando de los momentos de alegría y felicidad en éste mundo.

Necesitamos tomar las cosas con moderación, no nos podemos sobresaltar de alegría o gozo, hasta el grado que parecemos niños, tampoco nos podemos intoxicar de la gloria y el honor que ofrece éste mundo. Por el otro lado, no nos podemos deprimir ante los problemas que enfrentamos en ésta vida. Mantengamos nuestros pies firmes sobre la tierra y seamos doblemente cuidadosos cuando tengamos que dar los pasos de la vida.

“y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado”

En éste párrafo encontramos una reprensión para todos aquellos que no se aquietan frente a las tribulaciones. También implica tres cosas importantes en nuestras vidas: La primera es que la perfección completa de nuestro ser se visualiza en el futuro, la segunda es que nuestro futuro perfecto tiene que ver con la gracia de Cristo, y la tercera es la seguridad que la perfección será manifestada en nuestro ser, hasta que aparezca Jesucristo.

14como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia;

Uno de los mas degradantes pecados en el hombre, es el pecado de la ignorancia. El pecado de la ignorancia, es la cuna de donde nacen una infinidad de pecado. El pecado de la ignorancia fue la causa de la destrucción de Israel en el antiguo, y será la causa de la destrucción del Israel moderno.

La ignorancia ayuda al hombre a tener una escusa para pecar, y por consecuencia el pecado es tomado muy livianamente. ¡No sabía! es la escusa fácil que da todo aquel que comete una falta, y con esa expresión la mayoría de errores y faltas, quedan exoneradas. (ante el hombre, pero no ante Dios)

La ignorancia es un pecado del cual nadie está libre. No nacemos aprendidos, estamos obligados a estudiar la Palabra de Dios. El no hacerlo, nos deja en un estado de ignorancia, la cual Dios no la pasa por alto.

El pecado de la ignorancia es el fruto mas grande de la rebelión de nuestros primeros padres. En la tentación del Edén, el diablo ofreció al hombre el conocimiento tanto sobre el bien y el mal, también ofreció ser como los dioses, nuestros padres aceptaron la propuesta, y el resultado fue una total ignorancia.

La ignorancia es la madre de muchos otros pecados. Efesios 4 dice: 18 teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; 19 los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.”

1 Pedro 2 compara la ignorancia del hombre con animales irracionales: 12 Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición”

Dios pone una protesta en contra de la ignorancia, Isaías 1 dice: “El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento. 4¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás.” El pecado de la ignorancia provoca a ira a Dios, todo lo contrario a lo que enseñan los de la iglesia grande, cuando ellos dicen: “La ignorancia es la madre de la devoción”

Una mente sin conocimiento, es un desperdicio total; para eliminar la lujuria y el pecado de nuestras vidas, necesitamos eliminar la ignorancia. Todo el conocimiento que el hombre pueda adquirir, si no tiene el conocimiento de Dios, no es otra cosa que una ignorancia necia.

Dios es santo, si no tenemos santidad no podemos ser como él es

Dios es santo, solo los que son santos pueden en verdad servirle

Dios es santo, sin santidad es imposible agradar a Dios en cualquier cosa que hagamos para él

Dios es santo, sin santidad no podemos ser ni reconocidos, ni reclamados por él

Dios es santo, y nunca podremos disfrutar a Dios si no tenemos santidad

La santidad es uno de los propósitos de la religión.

La religión es una imitación del dios que se adora, por eso vemos las naciones paganas, sumidas en los vicios y en las malas conductas, por que están imitando al dios que ellos han inventado, que es un resultado de su propia imaginación pecaminosa.

En el mundo cristiano, también la religión es una imitación del Dios a quien nosotros servimos. A diferencia de los dioses paganos, nuestro Dios no es ningún resultado de la imaginación del hombre, nuestro Dios es el Dios supremo del universo, cuyo calificativo principal es la santidad. Nosotros también tratamos de imitar al Dios que adoramos, él nos ordena y nos dice: “Sed santos como yo soy santo”

El apóstol está recordando las palabras pronunciada a Israel por Dios, en Levíticos 11 dice: 44 Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra.” Aunque está orden fue dada al mundo judío primeramente, también estas palabras toca el corazón del cristianismo. El apóstol hace recordar a la nueva iglesia naciente, las mismas palabras de un Dios que no cambia, que es eterno y que permanece para siempre.

15 sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

Que hermosas y solemnes son éstas palabras, sin duda es música celestial a los agitados oídos del humano, estas palabras no emanan de un estado de convulsión, sino que emanan del fundamento de la ley de Dios y tiene como propósito modelar nuestra forma de vivir aquí en la tierra.

Podemos tener conocimiento de Dios, podemos conocer su historia, podemos tener ideas teóricas en cuanto al Redentor, pero sin la santidad, no podremos discernir el carácter espiritual de las enseñanzas del Señor. Finalmente en el cielo no podremos ver a Dios si no tenemos santidad.

Si no tenemos santidad, la única manera que podremos ver a Dios en el cielo, será sentado en su trono de juicio y justicia, pero nunca podremos ver a Dios como nuestro Salvador y amigo.

Podremos tener riquezas, inteligencia, conocimiento, belleza, éxitos, casas, tierras, libros, amigos, pero si no tenemos religión, todo eso es en vano. Nunca veremos a Dios en paz, si no tenemos un corazón santo, nunca seremos admitidos en los cielos, si no tenemos una religión que nos identifique a los mismos ángeles, que se encuentran alrededor del trono de Dios.

La santidad tiene su nacimiento en la gracia de Dios

La santidad es progresiva, no se obtiene de la noche a la mañana, va creciendo poco a poco

La santidad necesita un requisito para se conseguida y es la diligencia

Estos son algunos de los motivos de la santidad:

La santidad elimina a la gente problemática

La santidad previene caer en la tentación

La santidad crece cuando es influenciada por las cosas buenas

La santidad es la llave para ver a Dios en el cielo

Hay varias personas que tratan de alcanzar el cielo sin santidad, entre ellos están:

Los fariseos o hipócritas: son aquellos que cuidan solamente de las apariencias, para ellos lo exterior es de suma importancia, sin importar que hay dentro del corazón.

Los moralistas: Estas son esas personas que luchan por ser buenas y en verdad lo consiguen, son personas en verdad buenas que nunca hacen cosas malas en la vida. Esto no es suficiente para ver a Dios, para ver a Dios se necesita santidad, que es algo mas elevado que ser bueno. Muchas veces al diablo le interesa que seamos buenos, con tal que no seamos santos, él sabe perfectamente que un bueno no podrá ver a Dios en el cielo, y eso es suficiente para la perdición de la persona. Ser bueno no es visa para el cielo, la visa para penetrar las puertas del paraíso se llama santidad.

Los experimentalistas: Estos son aquellos que tiene sus propias ideas y también tienen sus propias experiencias religiosas, experimentan sensaciones extrañas que les hacen creer que están a la entradas del mismo paraíso. Este tipo de persona llegan a creer que por las cosas que sienten o experimentan en sus vidas, tiene ganado el cielo. La mayoría de experimentalistas, tienen dos caras, un lado que justifica una alta espiritualidad y el otro lado que es una vida llena de injusticia, sin santidad y sin amor para con su prójimo.

Los opinionistas: Son aquellos que se han llegado a convencer a ellos mismos como obtener el cielo a través de sus propias ideas. Comprenden la teología muy bien, y casi siempre son mas sabios que sus propios maestros. Estos creen que por tener la verdad y mantener la verdad, se acreditan el cielo automáticamente. En este grupo caemos muchos adventistas, somos aquellos que creemos que nuestra iglesia tiene la verdad bíblica, y nadie que no sea adventista podrá ser salvo, creemos que por solo tener, profesar y enseñar la verdad, creemos que solamente por llevar el nombre “adventistas del séptimo día” somos ganadores del cielo automáticamente.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Ceñid los lomos de vuestro entendimiento, dice el apóstol; luego gobernad vuestros pensamientos, y no les deis rienda suelta. Podéis guardar y dominar vuestros pensamientos mediante esfuerzos resueltos. Pensad correctamente, y ejecutaréis acciones correctas. Debéis guardar, pues, vuestros afectos y no dejarlos vagar y prendarse de objetos impropios. Jesús os compró con su propia vida; le pertenecéis; por lo tanto le habéis de consultar en todo, como en lo referente al empleo que debéis dar a las facultades de vuestra mente y a los afectos de vuestro corazón (El hogar cristiano, {HC}, p. 44).

La justicia imputada de Cristo significa santidad, rectitud y pureza. A menos que la justicia de Cristo nos haya sido imputada, nuestro arrepentimiento no podrá ser aceptado. La justicia que mora en nosotros por la fe consiste en amor, paciencia, mansedumbre y las demás virtudes cristianas. Nos tomamos de la justicia de Cristo y ella llega a ser parte de nuestro ser. Todos los que posean esa justicia obrarán las obras de Dios…

Pero la justicia de Cristo jamás cubrirá pecados acariciados. Nadie podrá participar de la cena de las bodas del Cordero sin el vestido de bodas, que es la justicia de Cristo. Sin santidad, nadie verá al Señor. Dios está deseoso de conferir a cada alma su poder divino para que lo combine con el esfuerzo humano. “Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:12, 13).

Cristo es la perfección del carácter divino. Es el modelo que debemos seguir. Las palabras de Pedro están cargadas de significado: “Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en vuestra ignorancia; sino, como aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:14-16) (Testimonios acerca de conducta sexual, adulterio y divorcio, {TCS}, p. 155).

El fundamento de nuestra esperanza en Cristo es el hecho de que nos reconozcamos a nosotros mismos como pecadores necesitados de restauración y redención. Porque somos pecadores tenemos ánimo para reclamarlo como nuestro Salvador. Por lo tanto, prestemos atención, no sea que tratemos a los que yerran en forma tal que manifieste que no tenemos necesidad de redención. No delatemos, condenemos y destruyamos como si nosotros fuéramos perfectos. La obra de Cristo es reparar, curar, restaurar. Dios es amor en sí mismo, en su misma esencia. El … no da a Satanás ocasión de triunfo por presentar la peor apariencia o por exponer nuestras debilidades a nuestros enemigos (En los lugares celestiales, {ELC}, p. 293).

Cristo vino a poner la salvación al alcance de todos. Sobre la cruz del Calvario pagó el precio infinito de la redención de un mundo perdido. Su abnegación y sacrificio propio, su labor altruista, su humillación, sobre todo la ofrenda de su vida, atestiguan la profundidad de su amor por el hombre caído. Vino a esta tierra a buscar y salvar a los perdidos. Su misión estaba destinada a los pecadores: de todo grado, de toda lengua y nación. Pagó el precio para rescatarlos a todos y conseguir que se le uniesen y simpatizasen con él. Los que más yerran, los más pecaminosos, no fueron pasados por alto; sus labores estaban especialmente dedicadas a aquellos que más necesitaban la salvación que él había venido a ofrecer. Cuanto mayores eran sus necesidades de reforma, más profundo era el interés de él, mayor su simpatía, y más fervientes sus labores. Su gran corazón lleno de amor se conmovió hasta lo más profundo en favor de aquellos cuya condición era más desesperada, de aquellos que más necesitaban su gracia transformadora (Testimonios para la iglesia, {5TI}, t. 5, p. 568).

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Jueves 6 de abril // Lección 2____________________________________________

ÁMENSE LOS UNOS A LOS OTROS

A continuación, Pedro conduce a los cristianos a la expresión última de lo que es vivir una vida santa y fiel.

Lee 1 Pedro 1:22 al 25. ¿Qué punto crucial está planteando aquí acerca de lo que significa ser cristiano?

1 Pedro 1:22-25

22 Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro; 23 siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. 24 Porque: Toda carne es como hierba, Y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; 25 Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.

El punto de partida de Pedro es que los cristianos ya han sido purificados (“habiendo purificado vuestras almas…”), y están viviendo en obediencia a la verdad (1 Ped. 1:22). El verbo “purificar”, o “limpiar”, está relacionado estrechamente con las palabras santo y santidad, que se retrotraen a lo que Pedro escribió unos pocos versículos antes (1 Ped. 1:15). Por su entrega a Jesús y por medio de su bautismo (comparar 1 Ped. 3:21, 22), los cristianos se han purificado al colocarse aparte para Dios, y lo hacen obedeciendo a la verdad.

Este cambio en su vida tiene la consecuencia natural de que ahora se hallan en una relación cercana con otros que comparten una cosmovisión similar. Estas relaciones son tan estrechas que Pedro utiliza el lenguaje de la familia para describirlos. Los cristianos han de actuar por amor de hermano y hermana. La palabra griega utilizada en 1 Pedro 1:22, cuando habla acerca del “amor fraternal”, filadelfia, significa literalmente “amor de hermano/hermana”. Es el amor que en las familias se tienen el uno por el otro.

Hay varias palabras diferentes en griego que se traducen como “amor”: filia (amistad), eros (el amor pasional entre esposo y esposa), agape (un amor puro que busca el bien de los demás). La palabra que Pedro utiliza cuando escribe “amaos unos a otros entrañablemente” (1 Ped. 1:22) está ligada a agape, que generalmente significa el amor puro que busca el bien de los demás. Ciertamente por eso añadió la frase “de corazón puro” (1 Ped. 1:22), la clase de corazón que se obtiene de ser “renacidos” (1 Ped. 1:23; ver también 1 Ped. 1:3) en la incorruptible Palabra de Dios. Esta clase de amor proviene únicamente de Dios; no es lo que manifestará un corazón egoísta, centrado en sí mismo y contumaz, que seguramente es la razón por la cual Pedro pone tanto énfasis en ser puros y en la “obediencia a la verdad” (1 Ped. 1:22). La verdad no es simplemente algo que se cree; es algo que se debe vivir.

¿Cómo podemos aprender a tener más amor? ¿Qué decisiones debemos tomar a fin de poder manifestar la clase de amor que proviene de un “corazón puro”?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Muchas veces no tenemos amor para un desconocido que está en apuros o en necesidad y de todas maneras los ayudamos, por que sabemos que es una obligación ayudar a nuestros semejantes; la pregunta sería: ¿Tiene algo de malo ayudar a una persona solo por que hay una obligación de parte de Dios en ayudar a nuestro semejante?; Quizás la misma pregunta dicha en otra manera sería: ¿Cuándo ayudo, tengo que ayudar por amor o por obligación? La respuesta es un rotundo SI, yo tengo que ayudar por amor al que amo y conozco, y también tengo que ayudar por obligación a aquel que no conozco y que por consecuencia natural no amo.

El griego tiene tres palabras para definir la palabra “AMAR”:  

FILEO (filéo),  ERAO (eráo), y AGAPAO (agapáo)

FILEO: Es el amor afectuoso entre familiares y amigos, ES EL CARIÑO PARA LOS QUE NOS TIENEN CARINO. Su traducción puede ser tanto amar, como querer. “Yo te quiero mucho” es una de las formas mas comunes que usamos con nuestros amigos y familiares, y está correctamente empleada, cuando usamos la palabra griega FILEO que es AMAR.

ERAO: Esta palabra no se encuentra en el Nuevo Testamento. Esta palabra se refiere al amor sensual, el amor que se demuestra en el plano físico. Esto es “amar apasionadamente” y tiene una connotación fuerte de pasión sexual.

¿AGAPAO o AGAPE? Aquí es donde tenemos un poquito de confusión, debido a que confundimos éstas dos palabras

AGAPE: no es el verbo; AGAPE es el sustantivo.

Este termino fue adoptado por los cristianos para describir el concepto mas elevado del amor. La palabra ágape se usa para describir el amor de el Padre y Cristo hacia la humanidad, también se usa para describir el amor del Padre al Hijo y viceversa. Ágape es un amor elevado que respeta a Dios y a nuestro prójimo, ennoblece los afectos, controla las pasiones y modifica el carácter.

AGAPAO: Este es el verbo, ES UN PRINCIPIO DE ACCION Y NO UNA ACCION REGIDA POR SENTIMIENTOS. Esta palabra  se relaciona con el respeto y la estima. {DBA Pág. 48}

Este verbo AGAPAO, nos expresa: respetar y estimar a todas las personas, aún si no las conocemos ó no nos aman. Este es el tipo de amor  que se le ordena a un cristiano tener para sus enemigos. Es un alto grado de respeto, sin tener un cálido afecto emocional para ellos.

Este forma de amor llamada AGAPAO, es la que usa el apóstol Pedro, cuando nos ordena a amarnos los unos a los otros. Un amor que puede carecer de afecto emocional para nuestro prójimo, pero está cargado de un alto grado de respeto para ellos. Si tan solo tuviéramos un alto grado de respeto para nuestros hermanos en la iglesia, nuestras iglesias fueran prósperas y viviéramos en paz.

Contestando la pregunta del principio: Tal vez no sientes amor por una persona, pero la ayudas solo porque sabes que debes hacerlo. ¿Qué tiene esto de malo, si es que lo tiene? No tiene nada de malo, se está usando AGAPAO, que es un amor altruista para la humanidad en general, y estamos obligados a hacerlo.

Si Adolfo Hitler y otros genocidas de la historia de la humanidad, hubieran entendido y aceptado éste principio divino, se hubieran podido evitar las mas grandes atrocidades en contra de nuestros prójimos, quienes también fueron hechos a imagen y semejanza de Dios.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

La fe genuina se manifestará en buenas obras, pues las buenas obras son frutos de la fe. Cuando Dios actúa en el corazón y el hombre entrega su voluntad a Dios y coopera con Dios, efectúa en la vida lo que Dios realiza mediante el Espíritu Santo y hay armonía entre el propósito del corazón y la práctica de la vida. Debe renunciarse a cada pecado como a lo aborrecible que crucificó al Señor de la vida y de la gloria, y el creyente debe tener una experiencia progresiva al hacer continuamente las obras de Cristo. La bendición de la justificación se retiene mediante la entrega continua de la voluntad y la obediencia continua…

La fe obra por el amor y purifica el alma. La fe brota, florece y da una cosecha de precioso fruto. Donde está la fe, aparecen las buenas obras. Los enfermos son visitados, se cuida de los pobres, no se descuida a los huérfanos ni a las viudas, se viste a los desnudos, se alimenta a los desheredados. Cristo anduvo haciendo bienes, y cuando los hombres se unen con él, aman a los hijos de Dios, y la humildad y la verdad guían sus pasos. La expresión del rostro revela su experiencia y los hombres advierten que han estado con Jesús y que han aprendido de él. Cristo y el creyente se hacen uno, y la belleza del carácter de Cristo se revela en los que están vitalmente relacionados con la Fuente de poder y de amor. Cristo es el gran depositario de la rectitud que justifica y de la gracia santificante (Mensajes selectos, {1MS}, t. 1, pp. 464, 466).

Necesitamos albergar amor en nuestros corazones. No debiéramos estar dispuestos a pensar mal de nuestros hermanos. Debiéramos interpretar en la forma más leve posible lo que hacen o lo que dicen. Debemos ser cristianos en el sentido bíblico del término: “Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro” (1 Pedro 1:22).

Si estamos llenos de la misericordia y el amor de Dios, su efecto se manifestará en los demás. No tenemos nada de qué jactarnos. Todo nos lo ha dado un generoso Salvador. Debemos cuidar con diligencia nuestras propias almas. Debemos andar en humildad. No queremos revestirnos con el manto de la guerra, sino con las vestimentas de la paz y la justicia. Quiera el Señor enseñarnos a llevar su yugo y su carga. Todo en esta causa y en esta obra debe ser llevado a cabo con un espíritu bondadoso y conciliador. Siempre podemos ser corteses, y nunca debiéramos temer el serlo demasiado. Debemos practicar la buena voluntad hacia todos los hombres (Cada día con Dios, {CDCD}, p. 81).

Cuando la verdad llega a ser un principio permanente en nuestra vida, el alma renace, “no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios, que vive y permanece para siempre.” Este nuevo nacimiento es el resultado de haber recibido a Cristo como la Palabra de Dios. Cuando las verdades divinas son impresas sobre el corazón por el Espíritu Santo, se despiertan nuevos sentimientos, y las energías hasta entonces latentes son despertadas para cooperar con Dios… Cristo es el revelador de la verdad al mundo. Por él, la simiente incorruptible—la Palabra de Dios—fué sembrada en el corazón de los hombres (Los hechos de los apóstoles, {HAp}, pp. 414, 415).

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Lección 2 // Viernes 7 de abril___________________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee “La perfecta obediencia mediante Cristo” y “Cristo, el camino de la vida”, Mensajes selectos, t. 1, pp. 438-441; 428-432.

Es increíble cuán rico y profundo es este primer capítulo de Pedro y cuánto terreno cubre. Pedro comienza su epístola con una meditación sobre el carácter de la Deidad, introduciendo al Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. El Padre ha provisto un Salvador en su Hijo, Jesucristo, y somos elegidos en él para santificación y obediencia. Llegamos a amar a Jesús, y en él nos regocijamos con gozo exaltado, porque por medio de su muerte y su resurrección tenemos la promesa de una “herencia incorruptible” en el cielo. Aun en medio de tribulaciones, entonces, podemos regocijarnos en la salvación que se nos ofrece en Cristo. Las “cartas [de Pedro] fueron el medio de despertar el ánimo y fortalecer la fe de los que soportaban pruebas y aflicciones, y de estimular a las buenas obras a los que, atravesando por diversas tentaciones, estaban en peligro de perder su confianza en Dios” (HAp 412). A su vez, el Espíritu Santo obró por medio de los profetas para bosquejar los días en que Pedro y sus lectores vivían. Como consecuencia, los cristianos deberían vivir vidas santas, llenas de obediencia a la verdad, en comunidades que se caracterizan por la clase de amor que proviene de un “corazón puro”.

PREGUNTAS PARA DIALOGAR

  1. En clase, repasen las respuestas a la pregunta al final del estudio del día miércoles: ¿Qué nos motiva a ser cristianos? ¿Qué tienen en común sus respuestas? ¿En qué se diferencian?
  2. Dos veces en este primer capítulo (1 Ped. 1:3, 21), Pedro mencionó la resurrección de Jesús. ¿Qué tiene la resurrección para ser tan crucial para nuestra fe?
  3. Pedro habló acerca de una “herencia incorruptible” (ver también Dan. 7:18). ¿Qué significa eso? Piensa en todas las cosas en este mundo y en esta vida que se desvanecen o que pueden ser destruidas instantáneamente. ¿Qué debería decirnos esto acerca de cuán maravillosa es realmente nuestra herencia prometida?
  4. ¿De qué manera puede crecer nuestra fe en medio de tribulaciones? Es decir, ¿qué decisiones podemos tomar que nos ayudarán a aprender de las cosas que sufrimos?

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Escrito por: Tony García.
Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
http://www.sevendayradio.com
http://www.escuelasabaticamaestros.com
Madrid, España 2015

8 pensamientos en “LECCIÓN 2 – UNA HERENCIA INCORRUPTIBLE – PARA EL 8 DE ABRIL 2017

  1. Les felicito, hnos tremenda exposición , nos ayuda a crecer mas espiritualmente, gracias

    Enviado desde mi iPad

  2. Favor usar nuevo e mail…… chernande00@gmail.com, Gracias hnos

    Enviado desde mi iPad

  3. Me fascina estudiar mi lección con el apoyo de todo lo que patrocinan y aportan a nuestra iglesia. Dios los bendiga, nunca lo dejen de hacer, hasta que Cristo vuelva.

  4. hace 3 semanas me encontre con esta pagina , realmente es una bendicion para los que disfrutamos el estudio de la leccion ……..bendiciones para cada uno de ustedes

  5. Hno Tony aprecio mucho el gran esfuerzo que Uds toma para la exposición de la leccion,tengo una duda en el comentario del día domingo del párrafo 7,entendí que nadie más puede ser apóstol en estos días,ya que fue exclusivo nombramiento de Jesus a los 12 discípulos,mi pregunta sería:como entender 1corintios 12:27-31? Perdóneme de antemano si entendí mal,Dios le siga bendiciendo

    • Pablo está hablando a los Corintios y también a nosotros, esos se llaman mensajes escatológicos.
      El texto no está diciendo que todos vamos a ser apóstoles, Pablo les está recordando a la iglesia de los Corintos, como la iglesia cristiana fue formada por Dios.
      Si usted lee detenidamente, el apóstol está hablando en tiempo pasado, recordándoles a ellos como la iglesia fue formada por Dios, y él dice:
      28 Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.
      29 ¿Son todos apóstoles? ¿son todos profetas? ¿todos maestros? ¿hacen todos milagros?
      Recuerde que ésta iglesia, aun es la iglesia de los apóstoles, eran 12 los que existían, y por eso Pablo les dice, que Dios los puso en la iglesia, y los primeros que Dios puso (en tiempo pasado) en la iglesia cristiana, fueron los apóstoles, después puso a los profetas, y después puso a los maestros.
      Toda ésta conversación es un recordatorio a los de Corinto, de cómo fue que Dios constituyó la iglesia, y todo eso fue en tiempo pasado.

      Los apóstoles solo fueron 12, e instituidos por Cristo. Usted y yo no podemos ser apóstoles de Jesús, por que no estuvimos personalmente con él; nosotros somos discípulos por que creemos en él por fe, y hacemos mas discípulos para Cristo

  6. Gracias mi Hno Tony,por su respuesta,ese detalle de que Pablo está hablando en “pasado”,realmente me aclara mucho ,muy cierto,tiene sentido,Dios le bendiga!

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