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LECCIÓN 10 – PROFECÍA Y ESCRITURA – PARA EL 3 DE JUNIO DE 2017

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“La Negación de Pedro” por Theodoor Rombouts (1957-1637) Antwerp, Bélgica


Los pensamientos pertenecientes a la GUÍA DE ESTUDIO DE LA BIBLIA – EDICIÓN PARA MAESTROS de la Escuela Sabática no representan la postura oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día local, regional ni mundial. Más bien, es el trabajo,  esfuerzo y pensamiento de un hermano laico de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, cuyo principal objetivo es proveer información adicional para quien estudia la lección de Escuela Sabática. Provee una ayuda extra para el maestro, a fin de entenderla mejor, y explicar de una manera más clara y nutrida la lección de Escuela Sabática. Tratamos de no presentar temas controversiales, ni polémicos y evitamos las ideas que promueven el fanatismo y el extremismo en nuestra iglesia. Si nuestro comentario no es de ayuda o de agrado para usted, se le pide que, por favor, lo descarte. Cualquier comentario, pregunta o sugerencia, por favor escriba a elhermanotony@gmail.com


Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 10: Para el 3 de junio de 2017

PROFECÍA Y ESCRITURA

Sábado 27 de mayo_______________________________________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Isaías 53:1-12; Daniel 7:13, 14; 2 Pedro 1:16-20; Mateo 17:1-6; 2 Timoteo 3:15-17.

PARA MEMORIZAR:

“Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones” (2 Ped. 1:19).

AL CONTINUAR NUESTRO ESTUDIO DE LAS EPÍSTOLAS DE PEDRO, un punto debería destacarse: cuán seguro y confiado está Pedro en lo que está escribiendo. Podemos ver lo mismo con Pablo: una convicción clara y firme acerca de lo que están proclamando con respecto a Jesucristo y la Cruz.

En los textos para esta semana, veremos más de esta certeza en Pedro. E incluso nos dice por qué tiene tanta certeza. No creemos, dijo él, “fábulas artificiosas” (2 Ped. 1:16), tales como aquellas que conformaban las religiones paganas de la época. Más bien, Pedro estaba seguro de lo que creía, por dos razones.

Primero, era un testigo presencial de “nuestro Señor Jesucristo” (2 Ped. 1:8). Pero, en segundo lugar, y quizá más importante (porque casi ningún otro sería testigo presencial), está “la palabra profética más segura” (2 Ped. 1:19). Pedro nuevamente regresa a la Biblia, señalando a las Escrituras para la certera ratificación de Jesús, especialmente las secciones proféticas que hablaban acerca de él. Sin duda estas son algunas de las mismas secciones a las que se refirió Jesús con respecto a él mismo (Mat. 26:54; Luc. 24:27). Así que, si Jesús y Pedro tomaban la Biblia con tanta seriedad, ¿cómo nos atreveremos nosotros a hacer lo contrario?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

La Biblia estaba destinada a ser una guía para todos aquellos que deseasen conocer la voluntad de su Creador. Dios dio a los hombres la firme palabra profética; ángeles, y hasta el mismo Cristo, vinieron para dar a conocer a Daniel y a Juan las cosas que deben acontecer en breve. Las cosas importantes que conciernen a nuestra salvación no quedaron envueltas en el misterio. No fueron reveladas de manera que confundan y extravíen al que busca sinceramente la verdad. El Señor dijo al profeta Habacuc: “Escribe la visión para que se pueda leer corrientemente”. Habacuc 2:2 (VM). La Palabra de Dios es clara para todos aquellos que la estudian con espíritu de oración. Toda alma verdaderamente sincera alcanzará la luz de la verdad. “Luz está sembrada para el justo”. Salmos 97:11. Y ninguna iglesia puede progresar en santidad si sus miembros no buscan ardientemente la verdad como si fuera un tesoro escondido (El conflicto de los siglos, p. 512).

La luz de la profecía brilla aun para guiar las almas, y dice así: “Este es el camino, andad por él”. Fulgura en el sendero del justo para estimularlo, y en el del impío, para guiarlo al arrepentimiento y a la conversión. Por medio de ella el pecado será reprendido y la iniquidad, desenmascarada. Cumple en forma progresiva su deber de reflejar luz sobre el pasado, el presente y el futuro.

Si aquellos que recibieron la luz apreciaran y respetaran los testimonios del Señor, verían la vida religiosa bajo un nuevo aspecto. Se convencerían de pecado. Verían la llave que abre la cerradura de los misterios que nunca comprendieron. Se aferrarían a los preciosas cosas que Dios les entregó para que las aprovecharan, y se verían traslados del reino de las tinieblas a la luz admirable de Dios (Mi vida hoy, p. 43).

Los que desprecian la amonestación serán dejados en las tinieblas y se engañarán ellos mismos. Pero los que la escuchen y se dediquen celosamente a la obra de apartar sus pecados de sí a fin de tener las gracias necesarias, estarán abriendo la puerta de su corazón para que el amado Salvador pueda entrar y morar con ellos (Testimonios para la iglesia, tomo 3, p. 284).

Somos responsables tan solo por la luz que brilla sobre nosotros. Los mandamientos de Dios y el testimonio de Jesús nos están probando. Si somos fieles y obedientes, Dios se deleitará en nosotros, y nos bendecirá como su pueblo escogido y peculiar. Cuando la fe y el amor perfectos y la obediencia abunden y obren en el corazón de los que siguen a Cristo, éstos ejercerán una poderosa influencia (Testimonios para la iglesia, tomo 2, p. 611).

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Domingo 28 de mayo // Lección 10_______________________________________________________

JESÚS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

A lo largo de sus epístolas, Pedro escribe con un sentido de certidumbre. Sabe de qué está hablando porque conoce de quién está hablando. Y una razón es que sabe que Jesús fue Aquel a quien señalaban los profetas del Antiguo Testamento. Fue la confianza de Pedro en la Palabra escrita lo que lo ayudó a conocer a la Palabra que se hizo carne (Juan 1:14).

En 1 Pedro 1:10 al 12, Pedro señala a sus lectores la Biblia hebrea, a los profetas de la antigüedad, y a lo que ellos enseñaron acerca de Jesús. Según Pedro, el Espíritu Santo reveló en el Antiguo Testamento dos verdades cruciales acerca de Jesús: los sufrimientos de Cristo y las glorias subsiguientes que vendrían (1 Ped. 1:11). Estos dos hilos de pensamiento pueden encontrarse a lo largo de toda la Biblia hebrea.

¿Qué nos enseñan todos estos textos juntos acerca de lo que el Antiguo Testamento predijo con respecto a Jesús? Sal. 22; Isa. 53:1-12; Zac. 12:10; 13:7; Jer. 33:14, 15; Dan. 7:13, 14.

Salmos 22

1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?Dios mío, clamo de día, y no respondes; Y de noche, y no hay para mí reposo. Pero tú eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel. En ti esperaron nuestros padres; Esperaron, y tú los libraste.Clamaron a ti, y fueron librados; Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.Mas yo soy gusano, y no hombre; Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.Todos los que me ven me escarnecen; Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo: Se encomendó a Jehová; líbrele él; Sálvele, puesto que en él se complacía.Pero tú eres el que me sacó del vientre; El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre. 10 Sobre ti fui echado desde antes de nacer; Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. 11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; Porque no hay quien ayude. 12 Me han rodeado muchos toros; Fuertes toros de Basán me han cercado. 13 Abrieron sobre mí su boca Como león rapaz y rugiente. 14 He sido derramado como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron; Mi corazón fue como cera, Derritiéndose en medio de mis entrañas. 15 Como un tiesto se secó mi vigor, Y mi lengua se pegó a mi paladar, Y me has puesto en el polvo de la muerte. 16 Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies. 17 Contar puedo todos mis huesos; Entre tanto, ellos me miran y me observan. 18 Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. 19 Mas tú, Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme. 20 Libra de la espada mi alma, Del poder del perro mi vida. 21 Sálvame de la boca del león, Y líbrame de los cuernos de los búfalos. 22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos; En medio de la congregación te alabaré. 23 Los que teméis a Jehová, alabadle; Glorificadle, descendencia toda de Jacob, Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel. 24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido, Ni de él escondió su rostro; Sino que cuando clamó a él, le oyó. 25 De ti será mi alabanza en la gran congregación; Mis votos pagaré delante de los que le temen. 26 Comerán los humildes, y serán saciados; Alabarán a Jehová los que le buscan; Vivirá vuestro corazón para siempre. 27 Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra, Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti. 28 Porque de Jehová es el reino, Y él regirá las naciones. 29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra; Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo, Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma. 30 La posteridad le servirá; Esto será contado de Jehová hasta la postrera generación. 31 Vendrán, y anunciarán su justicia; A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.

Isaías 53:1-12

1¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca. 10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. 11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. 12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

Zacarías 12:10

10 Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.

Zacarías 13:7

Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos.

Jeremías 33:14-15

14 He aquí vienen días, dice Jehová, en que yo confirmaré la buena palabra que he hablado a la casa de Israel y a la casa de Judá. 15 En aquellos días y en aquel tiempo haré brotar a David un Renuevo de justicia, y hará juicio y justicia en la tierra.

Daniel 7:13-14

13 Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. 14 Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.

En 1 Pedro 1:10 al 12, Pedro asegura a sus lectores que ocupan un lugar muy especial en la historia de la salvación. A ellos fue revelado mucho más de lo que había sido revelado a los profetas de antaño. Los profetas, de hecho, hablaban a las personas de su propia época, pero había partes cruciales de sus mensajes que no se cumplirían sino hasta la venida de Cristo.

Algunas de las cosas que habían predicho los profetas se habían cumplido solamente en el tiempo en el que vivían los lectores de Pedro. Estos lectores podían oír de aquellos “que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo”, verdades que incluso los ángeles deseaban conocer (1 Ped. 1:12). Habiendo oído el evangelio, las personas conocían la realidad y la naturaleza del sufrimiento y la humillación del Redentor con mucho mayor detalle que los profetas de la antigüedad. Por supuesto, tendrían que esperar, al igual que nosotros, por “las glorias que vendrían” (1 Ped. 1:11). Con la primera parte de esas profecías cumplida, podemos estar seguros de que se cumplirá la última parte también.

¿Qué promesas bíblicas has visto cumplirse en tu vida? ¿Cuáles aún estás esperando que se cumplan, qué significan para ti y cómo puedes aprender a aferrarte a ellas, pase lo que pase?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Hay alrededor de 44 profecías referentes a Jesús, comenzado desde su nacimiento hasta su resurrección. Son profecías acerca de su nacimiento en la pobreza, del pesebre, de su estrella, de su madre virgen, de su padre, de su descendencia de David y Abraham, de su tribu, de su linaje, de su niñez, de su servicio, de su predecesor (Juan el Bautista), de sus vestimentas, de su juicio, de su silencio durante su juicio, de su sufrimiento, de su castigo, de su muerte, de su tumba, de su resurrección y de su ascensión a los cielos.

Es imposible que tantos hombres, en diferentes épocas, en diferentes naciones, de diferentes estratos sociales, de diferentes pensamientos y de tan diversos trasfondos culturales, se hayan puesto de acuerdo y nos hayan descrito la vida del Mesías, cientos  de años antes de que Jesús naciera. Esto es sin duda alguna producto de la obra portentosa del Espíritu Santo. Pedro, conocedor de todas estas profecías y habiendo presenciado el sublime milagro de la transfiguración, llega a la convincente conclusión que toda profecía es verdadera, porque no es resultado de la invención humana, sino que es el resultado de la intervención del Espíritu Santo.

El mensaje para nosotros es que, si una gran parte de las profecías ya se cumplieron, tal como lo predijo la Biblia, podemos tener la completa seguridad de que tarde o temprano el resto de profecías que no se han cumplido se cumplirán, ya que las profecías no son dictámenes del hombre, sino que son dictámenes de Dios, hechos por medio del Espíritu Santo.

Si el Espíritu Santo inspiró tanto las profecías como la Biblia, entonces tanto las profecías como la Biblia entera, son verdaderas.

Estas son algunas de las profecías del Antiguo Testamento con respecto a la primera venida de Jesús a este mundo:

Su descendencia de la tribu de Judá

Génesis 49:10 “El cetro no se apartará de Judá ni el bastón de mando de entre sus piernas, hasta que llegue aquel a quien le pertenece y a quien los pueblos deben obediencia”.

Lucas 3:33 “Naasón, hijo de Aminadab; Aminadab, hijo de Admín; Admín, hijo de Arní; Arní, hijo de Esrom; Esrom, hijo de Fares; Fares, hijo de Judá”.

Su nacimiento en Belén

Miqueas 5:1 “Y tú, Belén Efratá, tan pequeña entre los clanes de Judá, de ti me nacerá el que debe gobernar a Israel: sus orígenes se remontan al pasado, a un tiempo inmemorial”.

Mateo 2:1 “Cuando nació Jesús, en Belén de Judea, bajo el reinado de Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén”.

Su nacimiento de una virgen

Isaías 7:14 “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llevará por nombre Emanuel.”

Mateo 1:18 “El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.”

La matanza de los niños de Belén

Jeremías 31:15 “Así habla el Señor: ¡Escuchen! En Ramá se oyen lamentos, llantos de amargura: es Raquel que llora a sus hijos; ella no quiere ser consolada, porque ya no existen.”

Mateo 2:16 “Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos”.

Su huida a Egipto

Oseas 11:1 “Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo.”

Mateo 2:14 “José se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto.”

Su trabajo en Galilea y en las cercanías del río Jordán

Isaías 8:23 “En un primer tiempo, el Señor humilló al país de Zabulón y al país de Neftalí, pero en el futuro llenará de gloria la ruta del mar, el otro lado del Jordán, el distrito de los paganos

Isaías 9:1 “El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz: sobre los que habitaban en el país de la oscuridad ha brillado una luz.”

Mateo 4:12-16 “12. Cuando Jesús se enteró de que Juan había sido arrestado, se retiró a Galilea. 13. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaúm, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, 14. para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías: 15. “¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, país de la Transjordania, Galilea de las naciones! 16. El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz”.

Despreciado por su propio pueblo

Isaías 53:3 “Despreciado, desechado por los hombres, abrumado de dolores y habituado al sufrimiento, como alguien ante quien se aparta el rostro, tan despreciado, que lo tuvimos por nada”.

Juan 1:11 “A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron”.

Su entrada triunfal a Jerusalén sobre un pollino

Zacarías 9:9 “¡Alégrate mucho, hija de Sión! ¡Grita de júbilo, hija de Jerusalén! Mira que tu Rey viene hacia ti; él es justo y victorioso, es humilde y está montado sobre un asno, sobre la cría de un asna”.

Juan 12:13, 14 “Tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, y clamaban: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel! Y halló Jesús un asnillo, y montó sobre él, como está escrito”.

La traición

Salmo 41:10“Hasta mi amigo más íntimo, en quien yo confiaba, el que comió mi pan, se puso contra mí”.

Marcos 14:10 “Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principales sacerdotes para entregárselo.”

Vendido por 30 piezas de plata

Zacarías 11:12 “Yo les dije: «Si les parece bien, páguenme mi salario; y si no, déjenlo». Ellos pesaron mi salario: treinta siclos de plata.”

Mateo 26:15 “Y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le asignaron treinta piezas de plata.”

El precio de su venta sería devuelto

Zacarías 11:13 “Pero el Señor me dijo: « ¡Echa al Tesoro ese lindo precio en que he sido valuado por ellos!». Yo tomé los treinta siclos de plata y los eché en el Tesoro de la Casa del Señor.”

Mateo 27:6-7 “Los principales sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es precio de sangre. Y después de consultar, compraron con ellas el campo del alfarero, para sepultura de los extranjeros”.

Su silencio en el juicio

Isaías 53:7 “Al ser maltratado, se humillaba y ni siquiera abría su boca: como un cordero fue llevado al matadero, como una oveja muda ante el que la esquila, él no abría su boca”.

Mateo 26:62-63 “Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti? Mas Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios”.

Su sufrimiento por los demás

Isaías 53:4, 5 “Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados”.

Mateo 8:16, 17 “Y como fue ya tarde, trajeron a él muchos endemoniados: y echó los demonios con la palabra, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías, que dijo: Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias”.

Crucificado con pecadores

Isaías 53:12 “Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores”.

Mateo 27:38 “Entonces crucificaron con él a dos ladrones, uno a la derecha, y otro a la izquierda.”

Sus manos y pies serían horadados

Salmo 22:16 “Porque perros me han rodeado; me ha cercado cuadrilla de malignos; horadaron mis manos y mis pies”.

Juan 20:27 “Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.”

Su humillación

Salmo 22:6-8 “Mas yo soy gusano, y no hombre; oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo. 7 Todos los que me ven me escarnecen; estiran la boca, menean la cabeza, diciendo: 8 Se encomendó al Señor; líbrele él; sálvele, puesto que en él se complacía.”

Mateo 27:39-40 “Y los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza, 40 y diciendo: Tú que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz.”

Vinagre para beber

Salmo 69:21 “Me pusieron además hiel por comida, Y en mi sed me dieron a beber vinagre”.

Juan 19:29 “Y estaba allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca”.

Su costado sería abierto

Zacarías 12:10 “Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.”

Juan 19:34 “Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua”.

Se echaría suerte sobre sus ropas

Salmo 22:18 “Repartieron entre sí mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes”.

Marcos 15:24 “Cuando le hubieron crucificado, repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes sobre ellos para ver qué se llevaría cada uno”.

Ninguno de sus huesos sería quebrado al ser crucificado

Salmo 34:20 “Él guarda todos sus huesos; ni uno de ellos será quebrantado”.

Juan 19:33 “Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas”.

Su sepultura en tumba de ricos

Isaías 53:9 “Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.”

Mateo 27:57-60 “Cuando llegó la noche, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que también había sido discípulo de Jesús. Éste fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo. Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, 60 y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña; y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue”.

Su resurrección 

Salmo 16:10 “Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción”.

Mateo 28:9 “He aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron”.

Su ascensión al cielo

Salmo 68:18 “Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para los rebeldes, para que habite entre ellos Dios”.

Lucas 24:50-51 “Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo. Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo”.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Él fue “hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte”. Voluntariamente tomó la naturaleza humana. Fue un acto cuyo y por su propio consentimiento. Revistió su divinidad con humanidad. Él había sido siempre como Dios, pero no apareció como Dios. Veló las manifestaciones de la Deidad que habían producido el homenaje y originado la admiración del universo de Dios. Fue Dios mientras estuvo en la tierra, pero se despojó de la forma de Dios y en su lugar tomó la forma y la figura de un hombre. Anduvo en la tierra como un hombre. Por causa de nosotros se hizo pobre, para que por su pobreza pudiéramos ser enriquecidos, puso a un lado su gloria y su majestad. Era Dios, pero por un tiempo se despojó de las glorias de la forma de Dios. Aunque anduvo como pobre entre los hombres, repartiendo sus bendiciones por dondequiera que iba, a su orden legiones de ángeles habrían rodeado a su Redentor y le hubieran rendido homenaje. Pero anduvo por la tierra sin ser reconocido, sin ser confesado por sus criaturas, salvo pocas excepciones. La atmósfera estaba contaminada con pecados y maldiciones en lugar de himnos de alabanza. La parte de Cristo fue pobreza y humillación. Mientras iba de un lado a otro cumpliendo su misión de misericordia para aliviar a los enfermos, para reanimar a los deprimidos, apenas si una voz solitaria lo llamó bendito, y los más encumbrados de la nación lo pasaron por alto con desprecio (Comentario bíblico adventista del séptimo día, tomo 5, p. 1101).

Cuando el Salvador principió su ministerio, el concepto que el pueblo tenía acerca del Mesías y de su obra era tal que inhabilitaba completamente al pueblo para recibirlo. El espíritu de verdadera devoción se había perdido en las tradiciones y el ritualismo, y las profecías eran interpretadas al antojo de corazones orgullosos y amantes del mundo. Los judíos no esperaban como Salvador del pecado a Aquel que iba a venir, sino como a un príncipe poderoso que sometería a todas las naciones a la supremacía del León de la tribu de Judá. En vano les había pedido Juan el Bautista, con la fuerza conmovedora de los profetas antiguos, que se arrepintiesen. En vano, a orillas del Jordán, había señalado a Jesús como Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Dios trataba de dirigir su atención a la profecía de Isaías con respecto al Salvador doliente, pero no quisieron oírlo (El discurso maestro de Jesucristo, p. 7).

Somos demasiado faltos de fe. ¡Oh, cómo desearía que pudiera inducir a nuestros hermanos a tener fe en Dios! No deben creer que a fin de ejercer fe deben ser acicateados hasta llegar a un alto grado de excitación. Todo lo que tienen que hacer es creer en la Palabra de Dios, así como creen en lo que dicen uno al otro. Él lo ha dicho, y cumplirá su Palabra. Dependa usted tranquilamente de las promesas de Dios, porque él quiere decir precisamente lo que dice. Diga: Él me ha hablado en su Palabra, y cumplirá cada promesa que ha hecho. No os volváis impacientes. Confiad. La Palabra de Dios es fiel (Mensajes selectos, tomo 1, p. 96).

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Lección 10 // Lunes 29 de mayo___________________________________________________________

TESTIGOS PRESENCIALES DE LA MAJESTAD

Lee 2 Pedro 1:16 al 18. ¿Qué otras evidencias dice tener Pedro para su fe en Jesús?

2 Pedro 1:16-18

16 Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. 17 Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. 18 Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo.

Además de la palabra profética, Pedro fue un testigo presencial de muchas de las cosas de las que predicaba. El cristianismo, dijo Pedro, no se basa en “fábulas artificiosas” (2 Ped. 1:16), sino en eventos reales que sucedieron en la historia, eventos que él mismo había presenciado.

Según los evangelios, Pedro estuvo presente en muchos de los eventos cruciales de la vida y el ministerio de Jesús. Estuvo allí cuando predicó, enseñó e hizo milagros. Desde uno de los primeros milagros, de la pesca milagrosa (Luc. 5:4-6), hasta ver a Jesús en Galilea luego de su resurrección (Juan 21:15), Pedro fue un testigo presencial de mucho de lo que sucedió.

En 2 Pedro 1:17 y 18, ¿en qué evento se enfocó especialmente Pedro, con respecto a lo que había visto personalmente? ¿Cuál fue la importancia especial de ese evento?

2 Pedro 1:17-18

17 Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. 18 Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo.

Pedro resalta un evento presencial específico: la transfiguración de Jesús. Jesús había llevado a Pedro, Santiago y Juan con él hasta la cima de una montaña a fin de orar (Luc. 9:28). Mientras se encontraba allí con ellos, fue transfigurado ante sus ojos. Su rostro brillaba, y sus vestiduras se volvieron blancas resplandecientes (Mat. 17:2; Luc. 9:29). Se le unieron Moisés y Elías, y una voz del cielo dijo: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mat. 17:5).

Pedro había visto muchas cosas en su tiempo con Jesús; sin embargo, este incidente se destaca. Revela que Jesús es el Hijo de Dios, que su tiempo en la Tierra fue dedicado según el plan de Dios y que tenía una relación muy especial con el Padre. Aun con todo lo que había visto Pedro, y lo que aún vería, este evento, que incluyó “esta voz enviada del cielo” (2 Ped. 1:18), fue el que eligió para destacar en esta epístola.

Piensa en qué evento o eventos han causado una impresión profunda y duradera en tu vida espiritual y tu fe. ¿Cuál fue, cómo impactó tu vida y qué significado tiene para ti aún hoy? ¿Por qué piensas que tuvo ese impacto? Comparte tus respuestas en la clase el sábado.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

La transfiguración de Cristo divide en dos partes su vida de servicio ministerial en esta tierra.  Esto sucedió cuando Jesús estaba más o menos a la mitad de su ministerio terrenal.
Esta experiencia se conecta en el pensamiento con el bautismo de Jesús: recordamos la voz de Dios que se escucha desde el cielo.  Pero también se conecta con la muerte de Jesús, por la conversación que el Hijo de Dios sostiene con Moisés y Elías.
Jesucristo estaba acostumbrado a ir a la soledad de las montañas y comunicarse con Dios a través de la oración, estaba acostumbrado a pasar las noches enteras en devoción y también  a reunirse con seres celestiales en esos mismos lugares.  Pero en esta ocasión extremadamente importante, como lo fue la transfiguración, tomó consigo a tres testigos humanos.
Jesús deseaba grabar en la mente de éstos, una escena que les serviría en su ministerio como apóstoles: la transfiguración sería una experiencia que en las mentes de Pedro, Santiago y Juan sería muy difícil de borrar durante el resto de sus vidas.  Ante el asalto de la duda, la incertidumbre y los problemas que enfrentarían en su vida espiritual futura, la transfiguración le recordaría que un día contemplaron a Jesús en su gloria divina; en sus mentes se disiparían las dudas e incertidumbres.
Una comunión con el cielo es sumamente necesaria para todos los discípulos; nos recuerda que somos ciudadanos de la patria celestial. Una experiencia como la transfiguración hace ver insignificantes los sucesos de la tierra, los negocios y las riquezas de la tierra,  las guerras y los rumores de guerra, inclusive las enfermedades y la misma muerte, todas estas cosas solo nos ayudarían a contemplar las señales del Hijo del Hombre y su pronta venida.
¿Por qué Cristo escogió sólo tres de sus apóstoles para acompañarlos en un evento tan destacado? ¿Por qué no se llevó consigo a los doce a presenciar la transfiguración? Desconocemos la respuesta; sólo podemos especular.  Probablemente Pedro, Santiago y Juan, eran más cercanos de Jesús que el resto de los demás; tal vez el compañerismo de ellos tres con Jesús era más profundo; posiblemente ellos tres podían seguir a Jesús más lejos que los demás; quizá esos tres necesitaban más preparación, posiblemente estos tres amaban más a Jesús que el resto, o estos tres podían soportar más o necesitaban más de Jesús.
No hay duda de que Pedro, Santiago y Juan necesitaban una experiencia de esta índole para entender el reino de Jesucristo. Hay que recordar que Pedro protestó vehementemente en contra de la cruz de Cristo y llegó hasta el extremo de usar la violencia en contra de un siervo del sumo sacerdote; lo mismo Santiago y Juan, que anhelaban sentarse uno a cada lado en el trono de Jesús; además, pidieron permiso para que fuego del cielo destruyera una aldea samaritana (Lucas 9:54), de la misma manera que lo hizo Elías.
Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.
Interesante orden de Jesús para sus tres discípulos. Definitivamente a estos tres apóstoles se les concede una de las visiones más impresionantes que algún ser humano haya podido presenciar.
Sus mentes quedaron impresionadas y llenos de simpatía para los dos mundos, tanto el terrenal como el celestial; la escena pudo haberles dado el sentimiento que el cielo y la tierra eran dos mansiones que estaban juntas y Dios residía en ellas y que la puerta a la mansión celestial estaba más cercana de lo que cualquier persona se pudiera imaginar.
Así como el Maestro regresaría a la compañía celestial, ellos también lo seguirían más tarde, en el día de la resurrección; la única indicación o dirección para seguir a Jesús al cielo la acababa de dar el Padre: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.”
El silencio de esta visión se tenía que mantener hasta la resurrección de Cristo. Cuando ellos fueran tentados a creer que la comunión con Cristo era una vaga idea y especialmente después de la ascensión de Cristo al cielo, ellos llegarían a comprender el significado de la transfiguración al recordar a Jesús y su ministerio terrenal, y la gloria que desplegó esa noche; gloria como la del Unigénito Hijo de Dios.
Qué hermoso mensaje el que recibimos mediante el relato de la transfiguración.  Jesús, el hijo de María y José, es también el Cristo, el Ungido, El Mesías, el Hijo de Dios, nuestro Dios y Salvador. ¡Toda la historia de Jesucristo es verdadera!

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Mientras está postrado humildemente sobre el suelo pedregoso, los cielos se abren de repente, las áureas puertas de la ciudad de Dios quedan abiertas de par en par, y una irradiación santa desciende sobre el monte, rodeando la figura del Salvador. Su divinidad interna refulge a través de la humanidad, y va al encuentro de la gloria que viene de lo alto. Levantándose de su posición postrada, Cristo se destaca con majestad divina. Ha desaparecido la agonía de su alma. Su rostro brilla ahora “como el sol” y sus vestiduras son “blancas como la luz”.

Los discípulos, despertándose, contemplan los raudales de gloria que iluminan el monte. Con temor y asombro, miran el cuerpo radiante de su Maestro. Y al ser habilitados para soportar la luz maravillosa, ven que Jesús no está solo. Al lado de él, hay dos seres celestiales, que conversan íntimamente con él…

Vencidos por el sueño, los discípulos oyeron poco de lo que sucedió entre Cristo y los mensajeros celestiales. Por haber dejado de velar y orar, no habían recibido lo que Dios deseaba darles: un conocimiento de los sufrimientos de Cristo y de la gloria que había de seguirlos. Perdieron la bendición que podrían haber obtenido compartiendo su abnegación…

Sin embargo, recibieron gran luz. Se les aseguró que todo el cielo conocía el pecado de la nación judía al rechazar a Cristo. Se les dio una percepción más clara de la obra del Redentor. Vieron con sus ojos y oyeron con sus oídos cosas que superaban la comprensión humana. Fueron “testigos oculares de su majestad” (2 Pedro 1:16) (El Deseado de todas las gentes, p. 389-392).

Nosotros también debemos destinar momentos especiales para meditar, orar y recibir refrigerio espiritual. No reconocemos debidamente el valor del poder y la eficacia de la oración. La oración y la fe harán lo que ningún poder en la tierra podrá hacer. Raramente nos encontramos dos veces en la misma situación. Hemos de pasar continuamente por nuevos escenarios y nuevas pruebas, en que la experiencia pasada no puede ser una guía suficiente. Debemos tener la luz continua que procede de Dios (El ministerio de curación, p. 407).

Creo que estamos en los límites del mundo eterno, y estoy intentando mantenerme en constante comunión con el Señor. Aprecio la vida eterna y nada me separará del amor de Dios. Deseo educar y adiestrar constantemente mi alma para que repose en Jesús, y para que obtenga fuerza espiritual de él. Dios quiere que tengamos un conocimiento experimental de Cristo; entonces seremos fieles testigos de Dios, y daremos testimonio, mediante nuestras palabras y acciones, de la gracia de Cristo por palabra y acción, por nuestra influencia consciente e inconsciente (This Day With God, p. 117; parcialmente en Cada día con Dios, p. 115).

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Martes 30 de mayo // Lección 10__________________________________________________________

LA ESTRELLA DE LA MAÑANA EN NUESTROS CORAZONES

“Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones” (2 Ped. 1:19). Lee este texto con cuidado. ¿Qué está afirmando Pedro que es tan importante para nosotros, aún hoy?

Aquí, como podemos ver en muchos lugares de la Biblia (Gén. 1:4; Juan 1:5; Isa. 5:20; Efe. 5:8), se establece una división entre la luz y las tinieblas. Para Pedro, la Palabra de Dios brilló como una luz en un lugar “oscuro” (algunos traducen la palabra oscuro como “sórdido”, “sucio”). Por eso es tan claro que debemos “estar atentos” a esa luz, para seguirla “hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones”. Somos seres caídos, que viven en un mundo caído y oscuro. Necesitamos el poder sobrenatural de Dios para guiarnos fuera de esta oscuridad y hacia la luz, y esa luz es Jesús.

Pedro está señalando un objetivo a sus lectores. Algunos creen que la expresión “hasta que el día esclarezca” se refiere a la segunda venida de Jesús. Aunque ciertamente esa es nuestra esperanza final, la idea del “lucero de la mañana” que sale en nuestros corazones suena más inmediato y más personal. El “lucero de la mañana” se refiere a Jesús (Apoc. 2:28; 22:16). Su surgimiento en nuestros corazones parece tener que ver acerca de conocer a Jesús, asirse de él y experimentar la realidad del Cristo viviente en nuestra propias vida individual. Jesús no debería ser solamente una verdad doctrinal; debería ser el centro de nuestra existencia, y la fuente de nuestra esperanza y fe. Así que, Pedro está estableciendo una clara conexión entre estudiar la Palabra de Dios y tener una relación salvadora con Jesús, el “lucero de la mañana”.

Y, por supuesto, con la luz brillando en nosotros, la esparciremos a otros. “La gloria de la verdad de Dios debe resplandecer en toda la Tierra. La luz debe iluminar a todo lugar y a toda persona. Quienes recibieron la luz deben hacerla brillar constantemente. Puesto que el sol ha salido en nuestra vida, debemos reflejar su luz sobre el sendero de los que están en oscuridad” (TI 6:33).

¿De qué manera tu propio estudio de la Palabra te ayuda a llegar a conocer mejor a Jesús?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

 En la revelación DIOS comunica su verdad; en la inspiración DIOS capacita al hagiógrafo para entenderla.
¿Hay diferencia entre Revelación e Inspiración? La respuesta es sí.
La revelación ocurre cuando Dios muestra o enseña a la humanidad, verdades que de otra forma nunca serían conocidas; es decir, esas verdades nunca serían alcanzadas meramente por el esfuerzo humano.
La inspiración es diferente: la inspiración preservó al escritor bíblico (hagiógrafo) de cometer error o errores cuando redactaba las distintas partes de la Biblia. Todas las cosas que ellos escribieron fueron verdaderas, fueron palabras que en verdad se dijeron, o fueron actos que en verdad sucedieron.
Basados en los dos conceptos ya mencionados, podemos llegar fácilmente a la siguiente conclusión: La revelación es el acto de Dios de entregar la verdad al hombre, y la inspiración es el acto de Dios de preservar la verdad para el hombre, de una manera fidedigna. Dicho en otras palabras, con la revelación, Dios entrega la verdad al hombre; y con la inspiración, Dios se encarga de que esa verdad que él entregó al hombre, no se mezcle con el error y la mentira.
19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. (2 Pedro 1) 
Posiblemente la mayoría de nosotros no reconocemos al apóstol Pedro como miembro de la distinguida clase de decanos de profecía bíblica; esa credencial fácilmente se la asignamos a Daniel, y a Juan “el discípulo amado” que, aparte de ser un apóstol, también consigue entrar en el distinguido gremio de los profetas, por cuanto escribió el impresionante libro de Apocalipsis. Por sus escritos bíblicos, Pedro también entra en el selecto grupo de escritores proféticos, tal como lo fue Moisés, David, Salomón, Isaías, Jeremías y Pablo, entre otros.

Por eso es que el apóstol Pedro expresa con una profunda firmeza, con definida autoridad y plena seguridad: 19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones”

 

En el capítulo 1 de 2 Pedro, él se refiere a la primera venida de Cristo a esta tierra. Hubo muchos profetas y muchas profecías que anunciaban el nacimiento del Mesías en esta tierra: el profeta Moisés escribió de Jesús, también el profeta David, el profeta Salomón, el profeta Daniel, el profeta Isaías y el profeta Juan el Bautista, entre otros.
Pedro supo de todas esas profecías, y mientras el pueblo de Israel, especialmente sus dirigentes, no aceptaron a Jesús como el Mesías, Pedro dice con una sublime seguridad, que nosotros tenemos la palabra profética más segura que puede haber en el mundo.
Pedro pudo presenciar en el monte santo, la transfiguración de Cristo. En ese lugar, Dios invistió de gloria, poder y majestad a Cristo; Dios declaró que Jesús era su Hijo. El apóstol Pedro dice en el mismo capítulo 1: 17 Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. 18 Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo.”
Después de haber presenciado este suceso especial de la transfiguración, ahora todas las profecías escritas acerca de Jesús, toman sentido en la mente de Pedro, y él llega fácilmente a la conclusión que tenemos una palabra profética que es extremadamente segura; él declara que las profecías cumplidas y no cumplidas, son plenamente seguras, y que lo mejor que podemos hacer con ellas, es estar atentos, de la misma manera que estamos atentos a una antorcha que alumbra en la oscuridad.
Es interesante notar que el apóstol Pedro compara la profecía con una antorcha que alumbra en un lugar oscuro, el mismo apóstol nos insta y nos alienta a que estemos atentos a esa luz “hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones”.
Por muy fuerte que sea la luz de una antorcha, su luz no es lo suficientemente fuerte para alumbrar con claridad un camino, su llama oscilante y dispareja alumbra a su portador lo suficiente como para que éste no se salga del camino, o para que encuentre el camino, y para que tenga una noción de sus alrededores. Cuando llega el amanecer, es cuando en verdad la persona puede contemplar con claridad y perfección dónde está, cuál es su situación y qué lo rodea.
Lo mismo sucede con la profecía: a pesar de que es segura y verdadera, no es una luz clara y fuerte, es solamente una guía en nuestro camino espiritual.
 
La verdad de nuestro camino, solamente la comprenderemos en el gran día de la resurrección. Las verdades bíblicas, serán comprendidas a plenitud, cuando lleguemos al cielo y sea Jesucristo quien nos imparta la lección de Escuela Sabática, y sea él mismo el predicador del Culto Divino, por la eternidad. No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.  (Apocalipsis 22)

ESPÍRITU DE PROFECÍA

No cavamos en forma suficientemente profunda para escudriñar la verdad. A todo creyente en la verdad presente se le requerirá en algún momento que dé razón de la esperanza que hay en él. Los hijos de Dios han de ser llamados a la presencia de reyes, príncipes, gobernantes y grandes hombres de la tierra, y éstos deben saber que ellos saben cuál es la verdad. Deben ser hombres y mujeres convertidos. Dios puede enseñaros en un momento, por su Espíritu Santo, más de lo que podríais aprender de los grandes hombres de la tierra. El universo está observando el conflicto que se desarrolla sobre la tierra. A un costo infinito, Dios le ha proporcionado a todo hombre una oportunidad para que conozca lo que ha de hacerlo sabio para la salvación. ¡Cuán ávidamente miran los ángeles para ver quiénes aprovecharán esta oportunidad! Cuando se presenta un mensaje a los hijos de Dios, éstos no deben levantarse en oposición a él; deben ir a la Biblia, comparándolo con la ley y el testimonio, y si no soporta esta prueba, no es verdad. Dios quiere que nuestras mentes se expandan. Desea colocar su gracia sobre nosotros. Podemos tener un banquete de cosas buenas todos los días, pues Dios puede abrir todo el tesoro del cielo para nosotros (Testimonios para los ministros, p. 119).

Cristo es la luz del mundo. “Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación”. Malaquías 4:2. Resplandezca la luz de su paz en su alma. Se preocupa tiernamente por usted, y debiera alabarlo con el corazón, el alma y la voz. Puede agradarlo manifestando un espíritu alegre. No permita que ni una sola nube de desánimo y desagrado oculte la luz de su presencia.

Al reconocer su luz usted va a vencer. Puede aumentar su fe al ejercitar su voz en alabanzas a Dios. Al corazón que lo reconoce, le promete: “Yo soy… la estrella resplandeciente de la mañana” (Apocalipsis 22:16).

Si quiere obtener preciosas victorias, contemple la luz que difunde el Sol de justicia. Hable de esperanza, fe y gratitud a Dios. Sea alegre; tenga esperanza en Cristo. Edúquese para alabarlo. Este es el gran remedio para las enfermedades del alma y del cuerpo. “Porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío” (Salmos 42:11; 43:5) (Cada día con Dios, p. 303).

Cada verdadero creyente capta los rayos de la Estrella matutina, y transmite su luz a los que se hallan en tinieblas. No solo resplandecen en medio de las tinieblas de su propio vecindario, sino que como iglesia envían la luz a las regiones distantes. El Señor espera que cada cual cumpla su deber. Todo el que se une con la iglesia debe unirse a Cristo también para difundir los rayos de la Estrella matutina, y debe convertirse en la luz del mundo. Cristo y su pueblo serán copartícipes en la gran tarea de salvar a la humanidad (Cada día con Dios, p. 325).

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Lección 10 // Miércoles 31 de mayo_______________________________________________________

LA PALABRA PROFÉTICA MÁS SEGURA

Lee 2 Pedro 1:19 al 21. ¿A qué profecías se está refiriendo Pedro? ¿Qué quiere decir cuando afirma que ninguna profecía de las Escrituras es de interpretación privada?

2 Pedro 1:19-21

19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Al enfatizar que el cristianismo no se basa en fábulas artificiosas (2 Ped. 1:16), Pedro ofrece dos líneas de evidencia: primero, testigos presenciales (2 Ped. 1:16- 18); segundo, las profecías de las Escrituras (2 Ped. 1:19-21), un argumento que utilizó antes (1 Ped. 1:10-12).

Pedro también declara que “ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada” (2 Ped. 1:20). Al decir esto, Pedro no nos está prohibiendo estudiar las Escrituras por nosotros mismos. Eso sería muy distante de sus pensamientos cuando dijo, en 1 Pedro 1:13, “ceñid los lomos de vuestro entendimiento” (RVR) o “preparen su mente para actuar” (NTV). Ni tampoco diría eso uno que elogió a los profetas de la antigüedad por su búsqueda diligente del significado de las profecías que habían recibido (1 Ped. 1:10).

¿Qué quiso decir Pedro, entonces? La iglesia del Nuevo Testamento progresó porque sus miembros estudiaban juntos. Los cristianos eran parte de un cuerpo mayor (1 Cor. 12:12-14). Y Pedro aquí estaba advirtiendo contra el tipo de estudio en el que uno rechaza cualquier idea de la comunidad de creyentes. Al interactuar con otros, podemos crecer juntos como comunidad. El Espíritu obra con la comunidad y con los individuos que son miembros de ella. Las ideas pueden ser compartidas, refinadas y profundizadas. Pero aquel que trabaja solo, rehusando los consejos de otros, probablemente llegue a interpretaciones erradas, especialmente con algo como las profecías.

En los siguientes versículos encontramos una buena razón para que Pedro hiciera esta observación. Está escribiendo a cristianos que tienen en su medio a falsos profetas y falsos maestros (2 Ped. 2:1). Pedro los está instando a someter su interpretación de las Escrituras a los líderes de la iglesia como un todo. ¿Cuántas personas se han apartado hacia el fanatismo y el error porque no hacen caso del consejo de una comunidad de creyentes guiados por el Espíritu? Era un peligro en ese entonces, y sigue siendo un peligro hoy.

¿Por qué es tan importante mantenernos abiertos a los consejos de la iglesia en general? Al mismo tiempo, ¿cuáles son los límites en cuanto a cuán lejos debemos ir al someternos a otros?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

16Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad.

La seguridad de la segunda venida de Cristo, la comprobó el apóstol Pedro cuando pudo contemplar la Transfiguración de Cristo.

La transfiguración era un pequeño ejemplo de gloria, de lo que sería la segunda venida de Cristo regresando al mundo con gloria y majestad. La gloria que emanaba de ese lugar era una gloria incomparable. Pedro pudo contemplar la majestad de Jesucristo; además de eso, escuchó la voz de Dios asegurándoles que Cristo era el Hijo de Dios. Después de esa experiencia, a Pedro no le quedó duda alguna de que Jesucristo era el Hijo de Dios: Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; 2y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. (Mateo 17)

Con la experiencia y el recuerdo de la transfiguración, ahora Pedro dice con toda certeza, nuestra creencia en Cristo y su advenimiento no se basa en:

-Fábulas inventadas por el hombre

-La mitología griega

-La teosofía judía, que era un movimiento filosófico-religioso-esotérico

-Los evangelios apócrifos

-El sistema gnóstico: En esos tiempos el sistema gnóstico estaba en pañales, lo promovía Simón el Mago, quien mezclaba el evangelio con la magia: 9Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande. 10A éste oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios- (Hechos 8)

El gnóstico mezcla la magia con el cristianismo: no cree en la resurrección, ni cree en la destrucción del mundo.

Simón el mago, después de andar en sus fechorías, fue convertido y bautizado por Felipe. Quedó atónito contemplando los milagros que hacía Felipe. Más tarde contempló los milagros de Pedro y de Juan y se dio cuenta de que ellos podían hacer todos esos milagros por ser ungidos del Espíritu Santo. Simón ofreció dinero a los apóstoles, para él poder obtener ese poder. Pedro se enojó de tal manera que mandó al infierno a Simón y encima de todo lo despojó para siempre de la magia que poseía. 20— ¡Al infierno tú y tu dinero! —le contestó Pedro—. ¿Cómo has podido imaginar que el don de Dios es un objeto de compraventa? 21No es posible que recibas ni tengas parte en este don, pues Dios ve que tus intenciones son torcidas. (Hechos 8)

El haber despojado a Simón de la magia, le costó la vida al apóstol Pedro; Nerón el emperador Romano, era quien patrocinaba a Simón el Mago. Nerón disfrutaba de la magia. Nerón era fanático de la magia. Cuando Nerón se dio cuenta de que Simón había perdido el poder mágico por orden del apóstol Pedro, su enojo contra el cristianismo rebalsó y fue allí cuando condenó a muerte al apóstol Pedro.

El evangelio de los apóstoles era poderoso, porque no estaba basado en historietas, experiencias ni historias ajenas. El evangelio de ellos era –y es- poderoso, porque estaba basado en una experiencia personal, en la que los apóstoles tuvieron la oportunidad de presenciar los momentos más sublimes y asombrosos de la vida de Cristo; contra tal evangelio, es muy difícil encontrar una oposición o contradicción; contra tal evangelio el único recurso que le queda al inconverso para silenciarlo, es la persecución y la muerte.

El evangelio ha vivido varias graduaciones en esta tierra, las cuales le añaden credibilidad y efectividad. Estos son algunos de los diplomas que ha obtenido:

-La transfiguración es un diploma de graduación de la verdad del evangelio

-La Biblia es otro diploma de graduación de la verdad del evangelio

-La conciencia es uno de los diplomas más convincentes que tiene la verdad del evangelio

Muchos creen que una conciencia pura es aún mayor o más grande que la Biblia ¿Qué piensa usted?

La Biblia es la lámpara; la conciencia es la estrella del amanecer

La Biblia no ha estado con el hombre a lo largo de la historia terráquea; la conciencia sí

La Biblia es externa, la conciencia es interna

La Biblia es temporal; la conciencia es permanente

La Biblia es anunciadora de la eternidad; la conciencia percibe la eternidad

19Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones”

“Hasta que el día amanezca” – La luz de una antorcha en la noche se compara con la luz del amanecer. Significa que tenemos que prestar atención a la luz provista por las profecías, hasta que la profecía se cumpla y se nos revelen sucesos mayores. En otras palabras, la luz de la profecía es como una antorcha en la noche: su luz no es completamente clara y fuerte como la luz del día, pero sigue siendo luz. Esa antorcha es mejor que estar en la oscuridad.

Por el momento hay cosas que no entendemos en este mundo, en nuestra iglesia, en nuestras familias, y en nuestras vidas. Por el momento todo lo vemos borroso y tenebroso, pero si seguimos sosteniendo esa antorcha, llegará el momento en que la noche va a terminar y como consecuencia lógica, amanecerá. Cuando amanezca veremos con la claridad del día, y es allí donde contemplaremos y comprenderemos tantas cosas que en este momento no las entendemos, el momento del amanecer es la segunda venida de Cristo.

El apóstol Pedro tiene un mensaje glorioso y lleno de esperanzas; su mensaje nos conduce al día glorioso cuando Cristo venga en busca de su pueblo: 23Tampoco necesita sol ni luna que la alumbren; la ilumina la gloria de Dios, y su antorcha es el Cordero. 24La luz de esta ciudad alumbrará el destino de los pueblos, y los reyes del mundo vendrán a rendirle homenaje. (Apocalipsis 21)

El mensaje de Pedro no está basado en una historieta ni en fábulas; su mensaje está basado en la gloria que pudo contemplar en Cristo, en la noche de la maravillosa escena de la transfiguración. Así como esa noche oscura fue iluminada por la luz de Cristo, pronto nuestra noche oscura será iluminada nuevamente por la luz de Cristo.

20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada,

La iglesia popular enseña que la interpretación de la Biblia es asunto para un grupo selecto solamente, y corresponde solamente a ellos (la iglesia católica) interpretar las Escritura y entregársela al pueblo.

Aquí el apóstol Pedro dice exactamente lo opuesto que enseña la iglesia católica; él dice que ninguna profecía es de interpretación privada, es decir, que toda profecía bíblica está abierta al público, para que el público pueda estudiarla y llegar a su propia conclusión, guiado por el Espíritu Santo.

Si los estudiantes de la profecía son sinceros y espirituales, todos ellos llegarán a una misma conclusión, ya que el Maestro de la profecía es el Espíritu Santo, y él enseña lo mismo a quienes andan sinceramente buscando la verdad con propósitos de salvación.

 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

En la Biblia encontramos por lo menos dos textos, que no son revelados por Dios, ni inspirados por el Espíritu Santo:

Éxodo 31: 18 Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.

Deuteronomio 9: 10 y me dio Jehová las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios; y en ellas estaba escrito conforme a todas las palabras que os habló Jehová en el monte de en medio del fuego, el día de la asamblea.

La frase “el dedo de Dios”  se encuentra por primera vez en la Biblia en Éxodo 8: 19 “Entonces los encantadores dijeron a Faraón: Dedo de Dios es éste. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó; como Jehová lo había dicho.”

También esta frase se encuentra en Lucas 11: 20 “Pero si yo por el dedo de Dios echo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros.”

¿A quién representa el dedo de Dios? La respuesta clara la encontramos en Mateo 12: 28 “Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, entonces el reino de Dios ha llegado a vosotros.”

El “Dedo de Dios” es el Espíritu Santo. Los 10 Mandamientos eran y son tan especiales, que Dios no los reveló a ningún ser humano por medio del Espíritu Santo, fue directamente el Espíritu Santo quien escribió esta porción de la Biblia, para informar al hombre de la seriedad, de la importancia, y de la santidad del decálogo de Dios.

También encontramos otra escritura en la Biblia, donde la mano de Dios interviene en la vida de uno de los imperios más florecientes de la historia de la humanidad. Dios sólo escribió cuatro palabras para acabar con un imperio y esas cuatro palabras quedaron registradas en la Biblia:

En aquella misma hora aparecieron los dedos de una mano de hombre, que escribía delante del candelero sobre lo encalado de la pared del palacio real, y el rey veía la mano que escribía…25 Y la escritura que trazó es: MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN.  (Daniel 5)

Y la última la encontramos cuando Jesús escribió sobre el suelo: en ésta la Biblia no registra lo que Cristo escribió en el suelo, sólo registra lo que Cristo dijo. El espíritu de profecía sí registra lo que Cristo escribió en el suelo: los pecados de los acusadores de la mujer. Esto se recalca porque hay quienes enseñan que Jesucristo escribió: “El que esté limpio, que tire la primera piedra” pero la Biblia no enseña eso.

 Ellos preguntaron esto para ponerlo a prueba, y tener así de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y comenzó a escribir en la tierra con el dedo. Luego, como seguían preguntándole, se enderezó y les dijo:

—Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra.

Y volvió a inclinarse y siguió escribiendo en la tierra.  (Juan 8)

Gloria a DIOS porque CRISTO escribe nuestros pecados en el polvo, mientras que registra en la piedra su voluntad para nosotros.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Siempre ha habido en la iglesia quienes se inclinan constantemente a la independencia individual. Parecen incapaces de comprender que la independencia de espíritu puede inducir al agente humano a tener demasiada confianza en sí mismo, y a confiar en su propio juicio más bien que respetar el consejo y estimar debidamente el juicio de sus hermanos, especialmente de aquellos que ocupan los puestos que Dios ha señalado para la dirección de su pueblo. Dios ha investido a su iglesia con especial autoridad y poder, que nadie tiene derecho de desatender y despreciar; porque el que lo hace desprecia la voz de Dios.

Los que se inclinan a considerar su juicio individual como supremo están en grave peligro. Es un plan estudiado de Satanás separarlos de aquellos que son canales de luz y por medio de quienes Dios ha obrado para unificar y extender su obra en la tierra. Descuidar o despreciar a aquellos a quienes Dios ha señalado para llevar las responsabilidades de la dirección en relación con el avance de la verdad, es rechazar los medios que ha dispuesto para ayudar, animar y fortalecer a su pueblo. El que cualquier obrero de la causa de Dios pase por alto a los tales y piense que la luz divina no puede venir por ningún otro medio que directamente de Dios, es colocarse en una posición donde está expuesto a ser engañado y vencido por el enemigo. El Señor en su sabiduría ha dispuesto que por medio de la estrecha relación que deberían mantener entre sí todos los creyentes, un cristiano esté unido a otro cristiano, y una iglesia a otra iglesia. Así el instrumento humano será capacitado para cooperar con el divino. Todo agente ha de estar subordinado al Espíritu Santo, y todos los creyentes han de estar unidos en un esfuerzo organizado y bien dirigido para dar al mundo las alegres nuevas de la gracia de Dios (Los hechos de los apóstoles, pp. 132, 133).

Algunos juzgan las Escrituras declarando que este pasaje o aquél no es inspirado porque no les impresiona favorablemente. No pueden hacerlo concordar con sus ideas de filosofía y ciencia, “falsamente llamada ciencia” (1 Timoteo 6:20). Otros, por diferentes razones, ponen en duda porciones de la Palabra de Dios. Así muchos caminan ciegamente donde el enemigo prepara el camino. Ahora bien, no es de la incumbencia de ningún hombre pronunciar sentencia sobre las Escrituras, juzgar o condenar ninguna porción de la Palabra de Dios. Cuando alguien se atreva a hacer esto, Satanás le hará respirar una atmósfera que empequeñecerá el crecimiento espiritual. Cuando un hombre se siente tan sabio como para criticar la Palabra de Dios, su sabiduría es considerada por Dios como necedad. Cuando sepa más, sentirá que tiene todo por aprender. Y su primera lección será la de llegar a ser dócil. “Aprended de mí —dice el gran Maestro—, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:29) (Mensajes selectos, tomo 1, p. 47).

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Jueves 1° de junio // Lección 10___________________________________________________________

LA PALABRA EN NUESTRA VIDA

Como hemos visto, Pedro puso un gran énfasis en las Sagradas Escrituras. Segunda de Pedro 1:19 al 21 es una afirmación poderosa de la importancia de la Biblia para nuestra experiencia cristiana y para la inspiración divina de las Escrituras. Su idea es clara en 2 Pedro 1:21. La Biblia no es producto de voluntad humana, o de invención humana, como otros libros. Es un libro producido por medio del poder del Espíritu Santo obrando a través de los “santos hombres de Dios”.

Lee 2 Timoteo 3:15 al 17. ¿Cómo nos ayudan estos textos a entender el papel de las Escrituras en nuestra vida? ¿De qué manera refuerzan la verdad presentada en 2 Pedro 1:19 al 21?

2 Timoteo 3:15-17

15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarg:uir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

2 Pedro 1:19-21

19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

Después de advertir a Timoteo acerca de los peligros que enfrentaban él y la iglesia, Pablo provee un esbozo breve de la importancia de las Escrituras. “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Tim. 3:16).

Echemos un vistazo a estos tres puntos.

Doctrina: Las doctrinas son las enseñanzas de la iglesia. Expresan las creencias de la comunidad sobre varios temas bíblicos considerados importantes en la Palabra de Dios. Idealmente, cada doctrina debería estar centrada en Cristo, y cada una debería enseñarnos algo que nos ayude a saber vivir en armonía con la “buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Rom. 12:2).

Guía: Pablo dice a Timoteo que la Escritura es útil “para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” (2 Tim. 3:16). Pedro hace una declaración similar cuando dice que la profecía, en la Escritura, es como una lámpara que brilla en un lugar oscuro (2 Ped. 1:19). En otras palabras, la Escritura nos guía sobre cómo deberíamos vivir nuestra vida y qué conductas son buenas o malas. Inspirada por el Espíritu Santo, la Escritura no es nada menos que la voluntad revelada de Dios.

“Sabio para la salvación”: Cuando dice que la Escritura nos hace “sabios para la salvación” (2 Tim. 3:15), Pablo está enfatizando que la Escritura nos señala a Jesús. La salvación está construida sobre la creencia de que Jesús ha muerto por nuestros pecados.

Doctrina, guía moral, conocimiento para la salvación: no sorprende que la Palabra de Dios sea como “una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones” (2 Ped. 1:19).

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

La Biblia es una fuente muy rica de expresiones frescas, honestas, naturales y sinceras de los sentimientos y pensamientos humanos.
 
La fe, la reverencia, la admiración, las aflicciones, los miedos, las tentaciones y los pecados de los escritores de la Biblia, han sido guardados para nuestra instrucción; de la misma manera han sido guardadas las doctrinas divinas para nuestro enriquecimiento espiritual.
 
En la Biblia encontramos una galería de fotos espirituales en las que podemos apreciar el verdadero trabajo del artista. Allí podemos descubrir la vanidad, el orgullo, los deseos y las acciones traicioneras de los personajes bíblicos: se los describe tal como ellos fueron. 
La Biblia no sólo es la revelación de Dios: es también la revelación del hombre.  La Biblia es el libro más divino, como también el Libro más humano que se haya escrito en la historia de este mundo.
 
Hay tres capítulos dramáticos que resaltan en la Biblia con un significado especial:
Génesis 1: El mundo fue creado, la luz pareció, los arreglos del mundo fueron completados de una manera sublime; algo estaba por acontecer, y el secreto fue revelado por Dios, cuando dijo: “Hagamos al hombre conforme a nuestra imagen y semejanza”
Mateo 1: En este capítulo hay un gran movimiento, una gran urgencia y una gran rapidez. La lectura de la genealogía significa algo: el secreto se reveló cuando se cumplió la profecía que decía: “Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz” Jesús había venido a salvar al mundo de sus pecados.
 
Hechos 10: En este capítulo se denota un movimiento coordinado,  hay un sueño y una visión; el secreto se revela: “Dios no hace acepción de personas”. El evangelio se entrega oficialmente al mundo gentil.  Esta obra se encargó al más alto representante del judaísmo.  Pedro tenía que comenzar una obra que continuaría por siglos y milenios, salvando para el reino de los cielos a millones y millones que nacerían en Europa, Asia, África, Oceanía y las Américas.
Según los comentaristas bíblicos, la tierra ha tenido seis celebraciones grandiosas o fiestas en su historia:
1-La creación
2-El día que se anunció la redención del hombre caído
3-La navidad
4-La ascensión de Cristo
5-El pentecostés, o la venida del Espíritu Santo
6-El día en que despareció la distinción de raza y religión y el evangelio se hizo accesible a todas las familias de la Tierra -los gentiles: “Dios no hace acepción de personas”. Dios abrió las puertas del reino de los cielos a todos.
Y falta la última fiesta que está por venir: la Segunda Venida de Cristo.
 
1 Oíd la palabra que Jehová ha hablado sobre vosotros, oh casa de Israel.  (Jeremías 10)
Tenemos que escuchar sus ordenanzas
Tenemos que guardar lo que escuchamos
Tenemos que comprender lo que guardamos
Tenemos que creer lo que comprendemos
Tenemos que recordar lo que creemos
Tenemos que practicar lo que recordamos
Tenemos que continuar lo que practicamos
Tenemos que compartir lo que practicamos.
 
Los que serán condenados son:
Aquellos que no vienen para escuchar
Aquellos que cuando vienen no escuchan
Aquellos a quienes no les importa lo que escuchan, si es que vienen
Aquellos que no comprenden a que cosas en verdad le tienen que poner atención
Aquellos que no creen lo que pueden comprender
Aquellos que no practican lo que creen
Escuchemos a Dios, con reverencia, con mucho cuidado, con atención, y con la mejor intención.
A una viuda anciana se le preguntó si ella tenía una Biblia; ella contestó: ¡Gracias a Dios tengo mi Biblia! ¿Qué haría sin mi Biblia? replicó ella. La Biblia ha sido mi guía en la juventud, y es mi bordón en la vejez. La Biblia me hiere pero también me sana, la Biblia me condena pero me enseña cómo liberarme de esa condenación, la Biblia me muestra que soy pecadora, pero también me muestra a mi Salvador,  la Biblia ha confortado mi alma y confío que me dará esperanza a la hora de morir.
 
La Biblia instruye al hombre
1-Con respecto a Dios
2-Con respecto al hombre
3-Con respecto a las obligaciones
4-Con respecto a las responsabilidades
 
La Biblia disciplina al hombre
1-Le da gozo en la prosperidad
2-Le da esperanza en la adversidad
3-Le enseña a someterse a la voluntad de Dios de una manera feliz y voluntaria
 
La Biblia inspira al hombre
1-    Su mente es iluminada
2-     Sus afectos son santificados
3-     Su vida es transformada
 
¡Gracias a DIOS por la Biblia, una lámpara a nuestros pies!

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Las lecciones de la Biblia tienen influencia moral y religiosa en el carácter, cuando se las pone por obra en la vida práctica. Timoteo aprendió estas lecciones prácticas. El gran apóstol a menudo lo condujo a lugares apartados y le formuló preguntas acerca de la historia bíblica. Le mostró la necesidad de desterrar toda conducta equivocada y le dijo que la bendición alcanzaría con seguridad a todos los que fueran fíeles y veraces, y les concedería una adultez noble y recta. Una madurez noble y bien encuadrada no viene por casualidad. Es el resultado del proceso modelador de la edificación del carácter en los primeros años de la juventud, y de la práctica de la ley de Dios en el hogar. Dios bendecirá los esfuerzos fieles de todos los que enseñen a sus hijos de acuerdo con sus instrucciones (Conducción del niño, p. 39).

Entonces vi que Dios sabía que Satanás iba a ensayar todas sus artes para destruir al hombre. Por esto había hecho escribir su Palabra y presentado sus propósitos acerca de la raza humana con tanta claridad que los más débiles no necesitasen errar. Después de haber dado su Palabra al hombre, la había preservado cuidadosamente de la destrucción por Satanás y sus ángeles, o por cualquiera de sus agentes o representantes. Mientras que otros libros podían ser destruidos, éste había de ser inmortal. Y al acercarse el fin del tiempo, cuando los engaños de Satanás aumentarían, iba a multiplicarse de tal manera que todos los que lo deseasen pudiesen obtener un ejemplar, y si querían, podían armarse contra los engaños y los prodigios mentirosos de Satanás.

Vi que Dios había guardado en forma especial la Biblia; sin embargo cuando los ejemplares de ella eran pocos, hubo sabios que en algunos casos cambiaron las palabras, pensando que estaban haciendo más claro su sentido, cuando en realidad estaban confundiendo lo que era claro e inclinándolo hacia sus opiniones establecidas, que eran gobernadas por la tradición. Pero vi que la Palabra de Dios, en conjunto, es una cadena perfecta, de la cual una porción se vincula con la otra y la explica. Los verdaderos buscadores de la verdad no necesitan errar; porque no solo es la Palabra de Dios clara y sencilla al presentar el camino de la vida, sino que el Espíritu Santo es dado como guía para comprender el camino de la vida en ella revelado (Primeros escritos, p. 220).

En su Palabra, Dios comunicó a los hombres el conocimiento necesario para la salvación. Las Santas Escrituras deben ser aceptadas como dotadas de autoridad absoluta y como revelación infalible de su voluntad. Constituyen la regla del carácter; nos revelan doctrinas, y son la piedra de toque de la experiencia religiosa. “Toda la Escritura es inspirada por Dios; y es útil para enseñanza, para reprensión, para corrección, para instrucción en justicia; a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, estando cumplidamente instruido para toda obra buena” (2 Timoteo 3:16, 17, VM).

La circunstancia de haber revelado Dios su voluntad a los hombres por su Palabra, no anuló la necesidad que tienen ellos de la continua presencia y dirección del Espíritu Santo. Por el contrario, el Salvador prometió que el Espíritu facilitaría a sus siervos la inteligencia de la Palabra; que iluminaría y daría aplicación a sus enseñanzas. Y como el Espíritu de Dios fue quien inspiró la Biblia, resulta imposible que las enseñanzas del Espíritu estén jamás en pugna con las de la Palabra.

El Espíritu no fue dado —ni puede jamás ser otorgado— para invalidar la Biblia; pues las Escrituras declaran explícitamente que la Palabra de Dios es la regla por la cual toda enseñanza y toda manifestación religiosa debe ser probada (El conflicto de los siglos, p. 11).

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Lección 10 // Viernes 2 de junio__________________________________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “El primero y más alto deber de toda criatura racional es el de escudriñar la verdad en las Sagradas Escrituras, y luego andar en la luz y exhortar a otros a que sigan su ejemplo. Día tras día deberíamos estudiar diligentemente la Biblia, pesando cada pensamiento y comparando texto con texto. Con la ayuda de Dios, debemos formarnos nuestras propias opiniones ya que tenemos que responder a Dios por nosotros mismos.

“Las verdades que se encuentran explicadas con la mayor claridad en la Biblia han sido envueltas en dudas y oscuridad por hombres doctos, que con ínfulas de gran sabiduría enseñan que las Escrituras tienen un sentido místico, secreto y espiritual que no se echa de ver en el lenguaje empleado en ellas. Esos hombres son falsos maestros. Fue a personas semejantes a quienes Jesús declaró: ‘No conocéis las Escrituras, ni el poder de Dios’ (Mar. 12:24). El lenguaje de la Biblia debe explicarse de acuerdo con su significado manifiesto, a no ser que se trate de un símbolo o figura. Cristo prometió: ‘Si alguno quisiere hacer su voluntad [del Padre], conocerá de mi enseñanza, si es de Dios’ (Juan 7:17). Si los hombres quisieran tan solo aceptar lo que la Biblia dice, y si no hubiera falsos maestros para alucinar y confundir las inteligencias, se realizaría una obra que alegraría a los ángeles y que traería al rebaño de Cristo a miles y miles de almas actualmente sumidas en el error” (CS 582).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR

  1. ¿Qué otros principios cruciales están involucrados cuando buscamos llegar a una clara comprensión de la Escritura?
  2. Martín Lutero escribió: “La Escritura es su propia luz”. Con eso quería decir que hay una unidad subyacente en la Biblia y que una parte puede ser utilizada para ayudarnos a entender otras partes. ¿Cuáles son algunos ejemplos de este principio que puedes encontrar?
  3. En clase, repasen sus respuestas a la pregunta del día lunes, acerca del evento o de los eventos que impactaron grandemente su experiencia cristiana. ¿Qué tienen en común, si es que lo hay, los eventos de cada uno? ¿Qué pueden aprender de las experiencias unos de otros?
  4. Si alguien fuera a preguntarte de qué manera el estudio de la Biblia puede profundizar tu caminar con el Señor, ¿qué responderías? ¿Qué principios has aprendido de tu propia experiencia de búsqueda del conocimiento del Señor Jesús por medio del estudio de su Palabra?

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Escrito por: Tony García.

Gramática revisada por:
El Pastor Noel Ruiloba y Nory Ester Garcia-Marenko

Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
http://www.sevendayradio.com
http://www.escuelasabaticamaestros.com
Madrid, España 2017

 

5 pensamientos en “LECCIÓN 10 – PROFECÍA Y ESCRITURA – PARA EL 3 DE JUNIO DE 2017

  1. Dios te siga bendiciendo hermano tony y a los tuyos y todo el equipo de trabajo que comparten su conocimiento espiritual se les aprecia mucho

  2. Gracias Apreciado hno en Cristo Tony y gran equipo de invesitgacion por darnos la simpleza de escudriñar y Facilitar nuesrtras enseñanzas para dar testimonio de nuestra identidad sellada en la biblia /Gran Alientoy Oracion para vuestras didacticas de aprendizaje BENDICIONES SIEMPRE:¡¡¡¡¡¡¡,

  3. Muchas gracias a cada uno de Uds.por el hermoso comentario.Dios les bendiga por siempre en sabiduria y conocimiento de la gran de laVerdad ….Desde, Juliaca Puno Peru.

  4. Cada semana aprovechamos el estudio detallado de las lecciones de escuela sabática, y compartimos con nuestros hermanos en la iglesia, solo el amor a Dios puede motivarlos a realizar encomiable trabajo y que las bendiciones del Eterno colmen vuestras vidas, un abrazo desde Cusco Perú.

  5. Mil gracias por los ejemplos y citas, por la guia en el estudio de la palabra. El señor continúe bendiciendo su Ministerio.

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