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LECCIÓN 7 – EL CAMINO DE LA FE – PARA EL 12 DE AGOSTO DE 2017

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“Moisés y los Diez Mandamientos” Por Rembrandt (1569)


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Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 7: Para el 12 de agosto de 2017

EL CAMINO DE LA FE

Sábado 5 de agosto_________________________________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Gálatas 3:21-25; Levítico 18:5; Romanos 3:9-19; 1 Corintios 9:20; Romanos 3:1, 2; 8:1-4.

PARA MEMORIZAR:

“Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes” (Gál. 3:22).

LAS PALOMAS MENSAJERAS SON FAMOSAS por su habilidad de volar centenares de kilómetros por día y llegar a su destino con una exactitud increíble. Sin embargo, aun las mejores palomas por momentos se han desorientado, sin regresar al punto de partida. El peor incidente sucedió en Inglaterra, cuando unas veinte mil aves (valuadas en más de seiscientos mil dólares) nunca más regresaron a su palomar.

Tal y como lo hemos experimentado la mayoría de nosotros de algún modo u otro, estar desorientado, o perdido, no es agradable. Nos llena de temor y ansiedad; puede llevarnos a momentos de pánico también.

Lo mismo ocurre en el ámbito espiritual. Aun después de aceptar a Cristo, podemos perdernos, o desorientarnos, al punto tal de nunca regresar al Señor.

Sin embargo, las buenas nuevas son que Dios no nos ha librado a nuestra propia suerte. Nos ha dejado un mapa del camino a la fe, tal como se revela en el evangelio, y ese camino incluye la Ley. Muchos intentan separar la Ley del evangelio; algunos hasta los ven contradictorios. Este punto de vista no solamente es incorrecto, sino también puede tener consecuencias trágicas. Sin la Ley, no habría evangelio. Es realmente difícil entender el evangelio sin la Ley.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Muchos de los israelitas consideraban que el ceremonial de los sacrificios tenía virtud en sí mismo para libertarlos del pecado. Dios deseaba enseñarles que no tenía más valor que la serpiente de bronce. Debía dirigir su atención al Salvador. Ya fuese para curar sus heridas, o perdonar sus pecados, no podían hacer nada por sí mismos, sino manifestar su fe en el don de Dios. Habían de mirar y vivir…

Hay hoy día miles que necesitan aprender la misma verdad que fue enseñada a Nicodemo por la serpiente levantada. Confían en que su obediencia a la ley de Dios los recomienda a su favor. Cuando se los invita a mirar a Jesús y a creer que él los salva únicamente por su gracia, exclaman: “¿Cómo puede esto hacerse?”

Como Nicodemo, debemos estar dispuestos a entrar en la vida de la misma manera que el primero de los pecadores. Fuera de Cristo, “no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). Por la fe, recibimos la gracia de Dios; pero la fe no es nuestro Salvador. No nos gana nada. Es la mano por la cual nos asimos de Cristo y nos apropiamos sus méritos, el remedio por el pecado (El Deseado de todas las gentes, pp. 146, 147).

Hay profundos misterios en la Palabra de Dios, hay misterios en sus providencias, y misterios en el plan de salvación que el hombre no puede sondear. Pero la mente limitada —fuerte en su deseo de satisfacer la curiosidad y resolver los problemas del infinito— descuida seguir el sencillo curso indicado por la voluntad revelada de Dios, y trata de enterarse de los secretos ocultos desde la fundación del mundo. El hombre elabora sus teorías, pierde la sencillez de la fe verdadera, se vuelve demasiado arrogante para creer las declaraciones del Señor, y se circunda con sus propias vanaglorias.

Muchos que profesan ser hijos de Dios están en esta situación. Son débiles porque confían en su propia fuerza. Dios obra poderosamente para la gente fiel que obedece su Palabra sin preguntas ni dudas. La Majestad del cielo, con su ejército de ángeles, arrasó los muros de Jericó delante de su pueblo. Los guerreros armados de Israel no tenían por qué gloriarse en sus proezas. Todo se hizo mediante el poder de Dios. Que la gente abandone todo deseo de exaltación propia, que se someta humildemente a la voluntad divina, y otra vez Dios manifestará su poder y proporcionará libertad y victoria a sus hijos (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 2, p. 989).

Una religión formalista no basta para poner el alma en armonía con Dios. La ortodoxia rígida e inflexible de los fariseos, sin contrición, ni ternura ni amor, no era más que un tropiezo para los pecadores. Se asemejaban ellos a sal que hubiera perdido su sabor; porque su influencia no tenía poder para proteger al mundo contra la corrupción. La única fe verdadera es la que “obra por el amor” (Gálatas 5:6) para purificar el alma. Es como una levadura que transforma el carácter (El discurso maestro de Jesucristo, p. 49).

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Lección 7 // Domingo 6 de agosto___________________________________________________

LA LEY Y LA PROMESA

“¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios?” (Gál. 3:21).

Al intuir que sus comentarios podrían llevar a sus oponentes a concluir que él menospreciaba la Ley o que sus comentarios acerca de la prioridad de las promesas de Dios eran simplemente una mofa disimulada para con Moisés y la Torá, Pablo pregunta exactamente lo que seguramente ellos estaban pensando: “¿Estás diciendo que la Ley contradice las promesas de Dios?” A esto, Pablo responde con un enfático: “¡No!” Esa conclusión es imposible, porque Dios no se opone a sí mismo. Dios dio tanto la promesa como la Ley. La Ley no está reñida con la promesa. Ambas, simplemente, tienen roles y funciones diferentes en el plan de salvación general de Dios.

¿Qué conceptos erróneos tenían los oponentes de Pablo con respecto al papel de la Ley? Compara Gálatas 3:21; Levítico 18:5; y Deuteronomio 6:24.

Gálatas 3:21

21 ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley.

Levítico 18:5

Por tanto, guardaréis mis estatutos y mis ordenanzas, los cuales haciendo el hombre, vivirá en ellos. Yo Jehová.

Deuteronomio 6:24

24 Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días, y para que nos conserve la vida, como hasta hoy.

Estas personas creían que la Ley podía darles vida espiritual. Sus puntos de vista probablemente surgían de una interpretación equivocada de algunos pasajes del Antiguo Testamento, como Levítico 18:5 y Deuteronomio 6:24, donde la Ley indica cómo deben vivir aquellos que permanecen en el Pacto de Dios. La Ley sí regulaba la vida dentro del Pacto, pero ellos inferían que la Ley era la fuente de la relación de una persona con Dios. Sin embargo, la Biblia declara que la habilidad de “vivificar” es un poder que solamente Dios y su Espíritu pueden ejercer (2 Rey. 5:7; Neh. 9:6; Juan 5:21; Rom. 4:17). La Ley no puede vivificar espiritualmente a nadie. No obstante, esto no significa que se oponga a la promesa de Dios.

Al procurar demostrar la incapacidad de la Ley para dar vida, Pablo escribe, en Gálatas 3:22: “Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado”. En Romanos 3:9 al 19, Pablo presenta una cadena de versículos extraídos del Antiguo Testamento para mostrar cuán malos somos. Los pasajes no están organizados al azar. Pablo comienza con el corazón del problema del pecado: la actitud egoísta que permea el corazón humano. Luego, presenta versículos que describen la magnitud de la influencia del pecado y, por último, su universalidad.

¿Qué desea enfatizar? Debido a la magnitud del pecado y las limitaciones de la Ley, la promesa de vida eterna solamente nos puede llegar por medio de la fidelidad de Cristo en nuestro favor. Aquí, una vez más, se encuentra la gran verdad que propulsó la Reforma protestante.

Aunque la Ley no nos puede salvar, ¿qué grandes beneficios obtenemos al obedecerla? Es decir, ¿qué beneficios prácticos has experimentado en tu propia vida gracias a la obediencia a la Ley de Dios?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

En esta semana Dios nos da una lección muy fácil de impartir. Además, en el folleto de estudio bíblico de la Escuela Sabática está muy bien explicada. Por eso les informamos que nuestro aporte será muy limitado, por la misma naturaleza de la lección.

21 ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. (Gálatas 3)

La gran promesa de Dios a la humanidad consistió en la venida de un Salvador, su muerte en la cruz y, por consecuencia natural, la promesa de Dios también consistió en la salvación de la humanidad.

Hay una armonía perfecta entre la promesa y la ley de Dios. La promesa personalizada que es Jesucristo, nunca está en desacuerdo con la ley de Dios.

La ley, al igual que el evangelio, tiene como fin conducir al hombre arruinado y pecador a obtener vida y salvación. Si la ley y la promesa tienen el mismo fin de salvar al pecador, ¿se pueden contradecir la una a la otra? La respuesta es no.

La diferencia entre la ley y la promesa es el uso que se les da, pero hay que recordar que es el mismo Dios quien las entregó para el bien de la humanidad; la ley y el evangelio se subordinan la una a la otra.

La ley tiene un trabajo policíaco: solamente encuentra pleno gozo y satisfacción cuando justifica a una persona por su perfecta obediencia, o cuando condena a una persona por una comprobada violación.

La ley era débil porque la corrupción era fuerte; la corrupción era fuerte porque no había nada que pudiera remover el peso de la culpabilidad de una persona. 

Cuando la humanidad percibe el grave peso de la ley, se descorazona, se desespera y muchas veces se vuelve más salvaje y pecadora; muchas veces el salvajismo es la consecuencia natural de ese terrible sentimiento de no conseguir ayuda ni esperanza en el funesto problema del pecado.

La Buena Nueva, que es el mismo Evangelio, trae perdón al pecador, trae esperanza al desesperanzado, trae vida al muerto; no solamente eso, también inyecta el poder y la fuerza, para que el pecador continúe siendo victorioso en contra del pecado.

Las cadenas tienen como fin restringir y aprisionar cosas o personas.

Por una lado encontramos que el preso y el esclavo sueñan con romper las cadenas de sus prisiones y conseguir la libertad.  Por el otro lado encontramos el marinero que tiembla de terror solamente al pensar que la cadena que mantiene firmemente el barco atado al ancla en el fondo del mar, pueda romperse en medio del vendaval.

Los pálidos labios del preso maldicen a los hombres que construyeron esos fuertes muros de piedra que forman las paredes de su prisión; con cuánta envidia contemplan los pájaros que llegan a sus ventanas, entonan sus cantos y desaparecen en los aires de la libertad.

Por el otro lado encontramos a los agradecidos viajeros bendiciendo a los hombres que osadamente construyeron esos fuertes muros y paredes, que los protegen de los profundos precipicios y barrancos, mientras cruzan las escarpadas, imponentes y temibles montañas que existen en la tierra.

Eso es exactamente la ley de Dios: Dios la construyó como una defensa en contra de la maldad. Dios fabricó la ley para que no nos hiciéramos daño a nosotros mismos, para que tampoco hiciéramos daños a los demás.

Para quienes viven en el pecado o no aceptan la ley de Dios como una guía, la ley es una maldición.

Pero, para todos los que aceptamos la ley de Dios como guía y por su gracia la obedecemos, y así evitamos el hacernos daños a nosotros mismos o a nuestros semejantes, la ley es una bendición.

“¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera” (Gálatas 3:21)

Peculiar manera de hablar del apóstol. La expresión  “en ninguna manera”  expresa el aborrecimiento o la detestación de cualquier pensamiento que no esté de acuerdo con su manera de pensar.

A pesar de que la ley y la promesa son dos cosas diferentes y tienen usos separados, nunca se contradicen entre ellas. La ley tiene sus usos, asimismo la promesa; la promesa nunca hace a un lado la ley, ni la ley menosprecia la promesa: ambas se apoyan mutuamente.

La ley no puede darnos vida; la ley tampoco puede justificarnos. Por el contrario, la ley nos coloca en la silla de los acusados y nos declara culpables y pecadores.  Es aquí precisamente donde la ley nos exige y nos revela la necesidad de un Salvador.

La ley es estricta, es cerrada, es disciplinaria y disciplinante. Siendo así, nos prepara para recibir con gozo al Hijo de Dios que nos libra y nos perdona de toda la condenación que la ley ha colocado en nosotros. Cristo es el “Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29).

Hay “cristianos” que empuñan un “evangelio” sumamente peligroso. Tras una lectura superficial de Gálatas 3, pretenden hacernos creer que la ley era para los judíos. Todo su encono, en realidad, no es contra los diez mandamientos, sino contra uno de ellos.

Esto es muy curioso: Ellos combaten toda la ley, atacando solamente un mandamiento.

Sin ley el ser humano es ingobernable, es “anómico” o “anomista” (del griego ανομία, “anomía” que significa sin ley, o desprovisto de ley). Sería imposible vivir con tales individuos: desordenados, ladrones, asesinos, codiciosos, envidiosos, y negligentes… La criatura humana necesita el Decálogo para normar su vida, para que la existencia en la Tierra sea dignamente vivible.

En realidad, quienes presumen de anomistas no son tal cosa, sino antisabatistas: se oponen únicamente al cuarto mandamiento, y no a todos los diez. Les incomoda tener que guardar el sábado del cuarto mandamiento: ellos luchan por guardar otro día… o ningún día.

Insisten en argumentar que el sábado era para los judíos; por lo tanto, ellos, que no son judíos, quedan exentos de observarlo.

¡Este es un argumento peligrosísimo! Si yo no tengo que guardar el sábado porque éste era para los judíos, entonces Cristo, que sí era judío y que vino a los judíos (Juan 1:11), Cristo que era procedente de madre y familiares judíos, tampoco es para mí, pues ¡no soy judío!

Siendo así, estamos en un sitio miserable: nos quedamos sin ley y sin Cristo. Todo por una etnia que, dicho sea de paso, es motivo de orgullo y no de escarnio.

¿Era realmente el sábado “para los judíos”?

Para ser honestos, debemos admitirlo: Dios dio el sábado a los judíos, la Trinidad quiso compartir las bendiciones sabáticas con ese pueblo bendecido. Pero, la ley junto con el evangelio, también se le dio a otros pueblos como los jordanos (vecinos de los judíos o israelitas), a los jamaicanos, a los japoneses y a todos los otros “jueblos” del “jundo” (es decir, pueblos del mundo). Al igual que Cristo, el sábado es bueno tanto para judíos,  como para los jamericanos, jasiáticos, jafricanos, jeuropeos… (para mantener la “j” inicial.)

El sábado fue un regalo divino a la raza humana, antes de que hubiera razas, etnias o nacionalidades. En Génesis 2:1 al 3 se establece el origen del descanso semanal en el séptimo día de cada semana, el sábado. Esto ocurrió 15 siglos antes de que Dios llamara a Abraham, padre de todos los judíos, musulmanes y cristianos.

Horriblemente peligroso es pretender que se suprima el cuarto mandato de la santa ley de Dios. El cuarto mandamiento se nos presenta en 4 versículos de Éxodo 20: versículos del 8 al 11; solamente el versículo 10 manda reposar el sábado. Los otros tres versículos tratan temas diversos:

–Éxodo 20:8 –un Dios santo nos pide ser santos y santificar el día que Él declaró santo. Compárese con Levítico 11:44, entre otros. El santo DIOS quiere que seamos santificados en su día santo.

–Éxodo 20:9 –el santo DIOS nos pide trabajar con diligencia y santidad de domingo a viernes, a fin de satisfacer nuestras necesidades y las de quienes dependen de nosotros.

–Éxodo 20:10 –el santo DIOS quiere que reposemos en su día santo, después de laborar honestamente seis días.

–Éxodo 20:11 –el todopoderoso Dios, que nos creó y sostiene en su creación, pide que le adoremos con santidad en el día que Él reposó, bendijo y santificó. Comparar con Génesis 2:2,3.

 

ESPÍRITU DE PROFECÍA

La mente debe tributarle obediencia a la ley real de libertad, la ley que el Espíritu de Dios impresiona en el corazón, y hace claro al entendimiento. La expulsión del pecado debe ser un acto del alma misma, realizado al poner en ejercicio sus facultades más nobles. La única libertad que puede disfrutar una voluntad finita, consiste en estar en armonía con la voluntad de Dios, cumpliendo con las condiciones que hacen del hombre un participante de la naturaleza divina.

La ley de Dios dada en el Sinaí es una copia de la mente y la voluntad del Dios infinito. Los santos ángeles la reverencian como sagrada. Sus requisitos perfeccionarán el carácter cristiano y restaurarán al hombre, mediante Cristo, a la condición en que se encontraba antes de la caída. Los pecados prohibidos por la ley, nunca podrán encontrar lugar en el cielo.

Fue el amor de Dios al hombre lo que lo indujo a expresar su voluntad en los diez preceptos del Decálogo… Dios le ha dado al hombre en su ley una regla completa para la vida. Si obedece, vivirá por ello, mediante los méritos de Cristo. Si la transgrede, tiene poder para condenar. La ley envía a los hombres a Cristo, y Cristo les señala la ley (Nuestra elevada vocación, p. 140).

Cristo poseía el poder de romper las ataduras de la muerte. Declara que tiene vida en sí mismo para resucitar a quien quiera.

Todos los seres creados viven por la voluntad y el poder de Dios. Son recipientes de la vida del Hijo de Dios. No importa cuán capaces y talentosos sean, no importa cuán amplias sean sus capacidades, son provistos con la vida que procede de la Fuente de toda vida. Él es el manantial, la fuente de vida. Sólo el único que tiene inmortalidad, que mora en luz y vida, podía decir: “Tengo poder para ponerla [mi vida], y tengo poder para volverla a tomar” (Juan 10:1 8) (Mensajes selectos, t. 1. D. 354).

Todo buen impulso o aspiración es un don de Dios; la fe recibe de Dios la única vida que puede producir desarrollo y eficiencia verdaderos.

Se debería explicar claramente cómo se puede ejercer fe. Toda promesa de Dios tiene ciertas condiciones. Si estamos dispuestos a hacer su voluntad, toda su fuerza nos pertenece. Cualquier don que nos prometa se encuentra en la promesa misma. “La semilla es la palabra de Dios” (Lucas 8:11). Tan ciertamente como se encuentra la semilla del roble en la bellota, se encuentra el don de Dios en su promesa. Si recibimos la promesa, recibimos el don.

La fe que nos capacita para recibir los dones de Dios, es en sí misma un don del cual se imparte una porción a cada ser humano. Aumenta a medida que se la usa para asimilar la Palabra de Dios. A fin de fortalecer la fe debemos ponerla a menudo en contacto con la Palabra (La educación, p. 253).

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Lunes 7 de agosto // Lección 7______________________________________________________

“CONFINADOS BAJO LA LEY”

En Gálatas 3:23, Pablo escribe que “antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley”. Al decir “estábamos”, Pablo se está refiriendo a los creyentes judíos de las iglesias de Galacia. Ellos son los que están familiarizados con la Ley, y Pablo ha estado hablándoles a ellos en especial, desde Gálatas 2:15. Esto puede verse en el contraste entre el uso de la primera persona del plural (“nosotros”) en Gálatas 3:23 y el uso de la segunda persona del plural (“vosotros”) en Gálatas 3:26.

Gálatas 3:23 dice: “antes que viniese la fe”. Dado que Pablo está contrastando el lugar de la Ley antes y después de Cristo (Gál. 3:24), “la fe” probablemente sea una referencia a Jesús mismo y no una referencia a la fe cristiana en general.

Pablo dice que los judíos estaban “confinados bajo la ley” antes de la venida de Cristo. ¿Qué quiere decir con “bajo la ley”? Compara Gálatas 3:22 y 23 con Romanos 6:14 y 15; 1 Corintios 9:20; Gálatas 4:4, 5 y 21; y 5:18.

Gálatas 3:22-23

22 Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.  23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.

Romanos 6:14-15

14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia. 15 ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.

1 Corintios 9:20

20 Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley;

Gálatas 4:4-5 y 21

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley,  para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.

21 Decidme, los que queréis estar bajo la ley: ¿no habéis oído la ley?

Gálatas 5:18

18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley.

Pablo utiliza doce veces la frase “bajo la ley” en sus cartas. Según el contexto, puede tener un par de connotaciones diferentes.

  1. “Bajo la ley”, como una forma alternativa de salvación (Gál. 4:21). Los oponentes de Galacia estaban intentando obtener una justificación vivificante mediante la obediencia. Sin embargo, como ya lo ha dejado en claro Pablo, eso es imposible (Gál. 3:21, 22). Pablo más tarde incluso señala que, al desear estar bajo la Ley, los gálatas en realidad estaban rechazando a Cristo (Gál. 5:2-4).
  2. “Bajo la ley”, en el sentido de estar bajo la condenación de la Ley (Rom. 6:14, 15). Dado que la Ley no puede expiar el pecado, la violación de sus demandas, en última instancia, lleva a la condenación. Esta es la condición en la que se encuentran todos los seres humanos. La Ley actúa como carcelera que encierra a todos los que la han transgredido y que han acarreado sobre sí mismos la sentencia de muerte. Como veremos en el estudio de mañana, la expresión “la ley nos tenía presos” (Gál. 3:23, NVI) indica que esto es lo que quiere decir Pablo con “bajo la ley” en este pasaje.

Una palabra griega relacionada, ennomos, normalmente traducida como “bajo la ley”, literalmente significa “dentro de la ley” y se refiere a vivir dentro de los requerimientos de la Ley mediante nuestra unión con Cristo (1 Cor. 9:21). Por medio de “las obras de la ley”, es decir, al tratar de guardar la Ley sin Cristo, es imposible ser justificados, porque solamente aquellos que son justificados por la fe vivirán (Gál. 3:11). Esta verdad no anula la Ley; muestra solamente que no nos puede dar vida eterna. Es demasiado tarde para eso.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

(DÍA LUNES Y MARTES)

23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. (Gálatas 3)

El oficio de la ley era encarcelador. La oficina de la ley, era una oficina carcelaria que trabajaba temporalmente, hasta que apareciera la fe.

Nadie podía escapar de la habilidad que tenía la ley  para mantener al pecador preso en sus transgresiones, solamente podían ser libertados con la aparición de un Salvador.

¡Qué gran mensaje encontramos en estas pocas palabras! En el versículo de este día podemos descubrir el consejo completo de Dios con respecto a la raza humana, podemos descubrir la naturaleza del hombre y lo que el hombre puede llegar a ser después de recibir la gracia del Padre a través de su Hijo Jesucristo.

Dios nos habla en todas las Sagradas Escrituras, y la conclusión final de las Escrituras es que el hombre vive en una gran prisión, y esa cárcel se llama la prisión del pecado.

En esta prisión del pecado en que vivimos, encontramos que no hay rejas, no hay paredes, no hay cadenas, ni guardias que nos vigilen; aparentemente no es una prisión. Toda esta fantasía de que somos libres y no estamos aprisionados, es el resultado del arte del gran engañador, es el resultado del trabajo del padre de toda mentira.

Aparentemente estamos libres, cuando en verdad estamos aprisionados; aparentemente nos creemos nosotros mismos libres, pero en verdad somos esclavos, y no hay poder terrenal alguno que pueda librarnos de esta gran prisión de pecado en la que vivimos, a la cual le llamamos planeta Tierra. Por eso la Palabra de Dios expresa enfáticamente que todo humano está preso del pecado en este mundo.

La prisión del pecado está superpoblada. La única prisión que existe en el universo se llama el planeta Tierra y en este momento tiene una superpoblación aproximadamente de 7.5 mil millones de habitantes, es decir 7,500,000 de personas.  Su población aumenta velozmente: son 4.3 habitantes que nacen cada segundo, convirtiéndose de esa manera en un total de 353,000 niños que nacen diariamente alrededor del mundo.

En esta prisión se encuentran todo tipo de criminales: encontramos a los  ateos, a los paganos, a los inmorales, y una de las secciones más grandes de esta gigantesca prisión está poblada por los religiosos sinceros. Todos ellos, sin excepción, son presos del pecado, porque hay una ley que los ha juzgado, los ha sentenciado y los ha condenado a prisión.

Ningún habitante de esta gran prisión puede escaparse de la venganza de una ley quebrantada; ninguno de estos prisioneros puede escaparse de la miseria y degradación que ocurre cuando se rompen los santos preceptos divinos.

Pero encontramos que hay un glorioso Salvador, que vino a este mundo y con su sangre abrió las puertas de esta imponente prisión; todo aquel que así lo desee puede ser libre ahora, ya mismo.

La libertad en Cristo es absoluta. Antes éramos presos, ahora somos hijos de Dios. La sentencia de muerte a la que la ley nos condenaba, ha sido pagada por Cristo,  y esta liberación se consigue solamente creyendo en esa promesa, es decir la salvación se consigue por la fe solamente.

La fe es indispensable para apropiarse de la libertad que nos ofrece Cristo: es la fe en Cristo la que nos salva. No la fe en nosotros mismos, no la fe en los dirigentes de iglesia, no la fe en algún sacramento, ni tampoco la fe en las doctrinas. Solamente necesitamos creer que Cristo es el Hijo de Dios, que vino a este mundo, tomó en sus hombros nuestros pecados, los llevó consigo hasta el madero, sufrió la muerte cruel que me tocaba sufrir a mí, y ahora soy libre de culpa y de castigo, ahora soy libre por su preciosa sangre. ¡Qué bondad tan infinita hacia el mundo pecador!

Cuenta la historia que unos marineros se sublevaron en contra de su comandante, quien al mismo tiempo era el príncipe heredero al trono. No sólo se sublevaron, sino que tomaron al príncipe, lo echaron al mar y lo dejaron abandonado para que muriera.

Por la acción que cometieron los marineros, se dieron cuenta de que su situación era desesperante y comenzaron una vida de piratería. Todo vicio y todo desorden en la vida era su estampa, mientras sembraban el terror, la miseria y la muerte en el océano y en las costas de éste.

El príncipe, contrario a todas las probabilidades, por un milagro logró sobrevivir, alcanzó la costa y después el palacio, donde contó a su padre lo sucedido en el buque.

El rey estaba furioso y había decidido aniquilar con la fuerza naval a los insurgentes, pero fue contenido, ya que el príncipe tenía un plan mejor. Convenció a su padre de mandar heraldos que ofrecían a los insurgentes el completo perdón a todos aquellos que reconocieran al príncipe como soberano de ellos y que prometieran lealtad a su futuro rey.  De otra manera, los rebeldes tarde o temprano caerían en manos de los barcos de guerra de la nación, quienes se encargarían de su presta aniquilación.

Muchos de los rebeldes se burlaron de la oferta, otros tuvieron temor de que el rey estuviera planeando la venganza, otros llegaron a la conclusión de que no podían continuar sembrando el terror y la muerte, y decidieron ser mejores personas; otros sencillamente no pudieron creer el pedido del rey.

Llegó el día temido; las fuerzas navales del rey se encontraron con los piratas, quienes fueron tomados prisioneros y llevados a la cárcel para esperar juicio y sentencia.

El día del juicio el rey se presentó ante ellos y con una solemne serenidad, pero con firmeza, les dijo: Ustedes violaron su promesa de servicio y obediencia a la patria, transgredieron la ley, trataron de matar a mi hijo. Por la intervención de mi hijo se les extendió el perdón, se negaron a aceptar mi oferta, han sembrado la muerte, el dolor y la miseria por todos lados, se han opuesto a mi autoridad y a mi benevolencia, han hecho para ustedes sus mismas leyes abrogando las mías, han sido arrogantes, ustedes han podido escoger entre la vida y la muerte, pero escogieron la muerte. La historia termina relatando la inmediata ejecución de los rebeldes, por órdenes del rey. 

Este es el resultado de todos aquellos que deciden vivir sin ley. La ley por la cual seremos juzgados no es la ley de hombre alguno, sino que la justa y santa ley de Dios.

Un hombre se estaba ahogando. Cuando el salvavidas se dio cuenta, éste no saltó al agua inmediatamente para salvar al que se estaba ahogando. Cuando el hombre desapareció por segunda vez en las aguas, el salvavidas se tiró al agua y comenzó a nadar muy cerca del moribundo. Cuando éste desapareció por tercera vez en las aguas, entonces el salvavidas entró en acción y rescató al hombre. El que se estaba ahogando era un hombre fuerte y robusto y el salvavidas se dio cuenta que si trataba de salvarlo cuando éste estaba con toda su fortaleza, cabía la posibilidad de poder ahogarse los dos.

Eso es lo que ocurre con la ley y la fe.

En la primera parte de la ley, el hombre lucha y lucha por salvarse, pero es imposible: su muerte es segura.  Horrenda muerte le espera, y mientras más lucha, más se hunde ahogándose en el mar del pecado. Eso es lo que hace la ley: la ley solamente nos condena a muerte.

La segunda parte es la necesidad de un Salvador: cuando nos damos cuenta de que estamos ahogándonos, entonces también nos damos cuenta de que necesitamos un Salvador.  La ley nos condena a muerte y nos hace ver la necesidad de  un salvador.

La ley y la fe son como dos llaves, la llave de la ley nos encierra en la prisión del pecado, la llave de la fe nos libera de la prisión del pecado.

Hagamos uso copioso de la llave que nos liberta del pecado y del mal, para seguir a Cristo, hasta su Segunda Venida en gloria y majestad. 

ESPÍRITU DE PROFECÍA

No hay otro camino para la salvación del hombre. Dice Cristo: “Separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5). Mediante Cristo, y solo mediante él, las fuentes de la vida pueden vitalizar la naturaleza del hombre, transformar sus gustos y hacer que sus afectos fluyan hacia el cielo. Mediante la unión de la naturaleza divina con la humana, Cristo podría iluminar el entendimiento e infundir sus propiedades dadoras de vida al alma muerta en delitos y pecados.

Cuando la mente es atraída a la cruz del Calvario, en una visión imperfecta, Cristo es discernido en la vergonzosa cruz. ¿Por qué murió? A consecuencia del pecado. ¿Qué es pecado? La transgresión de la ley. Entonces se abren los ojos para ver el carácter del pecado. La ley es quebrantada pero no puede perdonar al transgresor. Es nuestro ayo, que condena al castigo. ¿Dónde está el remedio? La ley nos lleva a Cristo, que pendió de la cruz para que pudiera impartir su justicia al hombre caído y pecaminoso y así presentar a los hombres ante su Padre en su propio carácter perfecto (Mensajes selectos, t. 1, p. 400).

La sofistería de Satanás consiste en hacer creer que la muerte de Cristo trajo la gracia que reemplazó a la ley. La muerte de Cristo no cambia o anula o debilita en el menor grado la ley de los diez mandamientos. Esa preciosa gracia ofrecida al hombre por medio de la sangre de Cristo, establece la ley de Dios. Desde la caída del hombre, el gobierno moral de Dios y su gracia son inseparables. Van de la mano a través de todas las dispensaciones. “La misericordia y la verdad se encontraron: la justicia y la paz se besaron” (Salmo 85:10).

La obediencia a sus estatutos y leyes constituye la vida y la prosperidad de su pueblo.

La influencia de una esperanza evangélica no inducirá al pecador a considerar la salvación de Cristo como un asunto de libre gracia, mientras continúa viviendo en transgresión a la ley de Dios… Reformará sus caminos, llegará a ser leal a Dios por medio de la fortaleza obtenida de su Salvador, y vivirá una vida pura y nueva (The Faith I Live By, p. 89; parcialmente en La fe por la cual vivo, p. 91 y La maravillosa gracia de Dios, p. 144).

Al hablar a los gentiles, Pablo ensalzaba a Cristo, presentándoles luego las imposiciones vigentes de la ley. Demostraba cómo la luz reflejada por la cruz del Calvario daba significado y gloria a toda la dispensación judaica.

Así variaba el apóstol su manera de trabajar, y adaptaba el mensaje a las circunstancias en que se veía colocado. Después de trabajar pacientemente, obtenía gran éxito; aunque eran muchos los que no querían ser convencidos. Algunos hay hoy día que no serán convencidos por ningún método de presentar la verdad; y el que trabaja para Dios debe estudiar cuidadosamente los mejores métodos, a fin de no despertar prejuicios ni espíritu combativo (Obreros evangélicos, p. 124).

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Lección 7 // Martes 8 de agosto_____________________________________________________

LA LEY COMO NUESTRO “GUARDA”

Pablo da dos conclusiones básicas con respecto a la Ley: (1) la Ley no anula ni abole la promesa de Dios hecha a Abraham (Gál. 3:15-20); (2) la Ley no se opone a la promesa (Gál. 3:21, 22).

¿Qué papel juega en realidad la Ley, entonces? Pablo escribe que fue añadida “a causa de las transgresiones” (Gál. 3:19), y desarrolla esta idea usando tres palabras diferentes en conexión con la ley: confinados (vers. 23), encerrados (vers. 23), y ayo (vers. 24).

¿Qué está queriendo decir Pablo acerca de la Ley en Gálatas 3:19 al 24?

Gálatas 3:19-24

19 Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador.  20 Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno.  21 ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley.  22 Mas la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes.  23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.  24 De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.

La mayoría de las traducciones modernas interpreta los comentarios de Pablo acerca de la Ley en Gálatas 3:19 en términos completamente negativos. Pero el original en griego no es tan unidireccional. La palabra griega traducida como “confinados” (vers. 23) significa literalmente “custodiar”. Aunque puede ser utilizado en un sentido negativo, como por ejemplo “tener en sujeción”, o “vigilar” (2 Cor. 11:32), en el Nuevo Testamento generalmente tiene el sentido más positivo de “proteger”, o “guardar” (Fil. 4:7; 1 Ped. 1:5). Lo mismo ocurre con la palabra traducida como “encerrados” (Gál. 3:23). Puede ser traducida también como “cerrar” (Gén. 20:18), “acorralar” (Éxo. 14:3, NVI), “recoger” (Luc. 5:6, NVI), “sujetar” (Rom. 11:32, NVI). Como lo indican estos ejemplos, según el contexto, esta palabra puede tener connotaciones positivas o negativas.

¿Qué beneficios proveyó la Ley (moral y ceremonial) al pueblo de Israel? Romanos 3:1, 2; Deuteronomio 7:12-24; Levítico 18:20-30.

Romanos 3:1-2

1 ¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión?  Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios.

Deuteronomio 7:12-24

12 Y por haber oído estos decretos y haberlos guardado y puesto por obra, Jehová tu Dios guardará contigo el pacto y la misericordia que juró a tus padres.  13 Y te amará, te bendecirá y te multiplicará, y bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu grano, tu mosto, tu aceite, la cría de tus vacas, y los rebaños de tus ovejas, en la tierra que juró a tus padres que te daría.  14 Bendito serás más que todos los pueblos; no habrá en ti varón ni hembra estéril, ni en tus ganados. 15 Y quitará Jehová de ti toda enfermedad; y todas las malas plagas de Egipto, que tú conoces, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los que te aborrecieren.  16 Y consumirás a todos los pueblos que te da Jehová tu Dios; no los perdonará tu ojo, ni servirás a sus dioses, porque te será tropiezo.  17 Si dijeres en tu corazón: Estas naciones son mucho más numerosas que yo; ¿cómo las podré exterminar?  18 no tengas temor de ellas; acuérdate bien de lo que hizo Jehová tu Dios con Faraón y con todo Egipto;  19 de las grandes pruebas que vieron tus ojos, y de las señales y milagros, y de la mano poderosa y el brazo extendido con que Jehová tu Dios te sacó; así hará Jehová tu Dios con todos los pueblos de cuya presencia tú temieres.  20 También enviará Jehová tu Dios avispas sobre ellos, hasta que perezcan los que quedaren y los que se hubieren escondido de delante de ti.  21 No desmayes delante de ellos, porque Jehová tu Dios está en medio de ti, Dios grande y temible.  22 Y Jehová tu Dios echará a estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellas en seguida, para que las fieras del campo no se aumenten contra ti.  23 Mas Jehová tu Dios las entregará delante de ti, y él las quebrantará con grande destrozo, hasta que sean destruidas.  24 El entregará sus reyes en tu mano, y tú destruirás el nombre de ellos de debajo del cielo; nadie te hará frente hasta que los destruyas.

Levítico 18:20-30

20 Además, no tendrás acto carnal con la mujer de tu prójimo, contaminándote con ella.  21 Y no des hijo tuyo para ofrecerlo por fuego a Moloc; no contamines así el nombre de tu Dios. Yo Jehová.  22 No te echarás con varón como con mujer; es abominación.  23 Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con él, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con él; es perversión.  24 En ninguna de estas cosas os amancillaréis; pues en todas estas cosas se han corrompido las naciones que yo echo de delante de vosotros,  25 y la tierra fue contaminada; y yo visité su maldad sobre ella, y la tierra vomitó sus moradores.  26 Guardad, pues, vosotros mis estatutos y mis ordenanzas, y no hagáis ninguna de estas abominaciones, ni el natural ni el extranjero que mora entre vosotros  27 (porque todas estas abominaciones hicieron los hombres de aquella tierra que fueron antes de vosotros, y la tierra fue contaminada); 28 no sea que la tierra os vomite por haberla contaminado, como vomitó a la nación que la habitó antes de vosotros. 29 Porque cualquiera que hiciere alguna de todas estas abominaciones, las personas que las hicieren serán cortadas de entre su pueblo. 30 Guardad, pues, mi ordenanza, no haciendo las costumbres abominables que practicaron antes de vosotros, y no os contaminéis en ellas. Yo Jehová vuestro Dios.

Aunque puede ser que Pablo a veces hable de la Ley en términos negativos (Rom. 7:6; Gál. 2:19), también tiene muchas cosas positivas que decir sobre ella (ver Rom. 7:12, 14; 8:3, 4; 13:8). La Ley no era una maldición que Dios colocó sobre Israel; al contrario, tenía la intención de ser una bendición. Aunque el sistema de sacrificios no podía realmente eliminar por completo el pecado, señalaba al Mesías prometido, que sí podía; y las leyes que regían el comportamiento humano protegían a Israel de muchos de los vicios que plagaban las otras civilizaciones antiguas. A la luz de los comentarios positivos de Pablo acerca de la Ley en otros pasajes, sería un error entender que sus comentarios aquí son completamente negativos.

Un medicamento creado para tratar una enfermedad podría ser usado por algunas personas para drogarse. ¿Qué ejemplos de este principio has visto en tu propia vida? ¿De qué manera nuestro conocimiento de cómo algo bueno puede ser utilizado mal nos ayuda a entender la situación que confrontaba Pablo aquí?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Día martes se encuentra junto con el estudio del día lunes.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

No hay paz en la injusticia; los impíos están en guerra con Dios. Pero el que recibe la justicia de la ley en Cristo, está en armonía con el cielo.

Cada ley [mandato] de Dios es un estatuto de misericordia, amor y poder salvador. Cuando se obedecen estas leyes, son nuestra vida, nuestra salvación, nuestro gozo, nuestra paz [se cita Sal. 119:165] (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 3, p. 1171).

Estáis unidos al Señor por los lazos más fuertes y la manifestación del amor de nuestro Padre debiera despertar el afecto más filial y la gratitud más ardiente. Las leyes de Dios se fundan en una inmutable rectitud, y han sido conformadas para promover la felicidad de los que las obedecen (Hijos e hijas de Dios, p. 269).

Dios desea que todos los que son obreros juntamente con él tengan una experiencia fecunda en su amor y en su poder para salvar. Nunca deberíamos decir: “No tengo ninguna experiencia”, porque el mismo Dios que le dio a Pablo una experiencia se revelará a cada alma que lo busque fervorosamente. ¿Qué le dijo Dios a Abraham? “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio” (Génesis 18:19)… El Santo ha dado instrucciones para la dirección de todos: la norma de carácter de la que nadie puede apartarse sin ser considerado culpable. Hay que estudiar la voluntad de Dios con diligencia y concienzudamente, y debe dársele un lugar preponderante en todas las actividades de la vida. Los principios que cada instrumento humano debe obedecer fluyen del corazón de amor infinito (Mensajes selectos, t. 2, p. 247).

Puesto que los israelitas habían de ser, en un sentido especial, los guardianes y depositarios de la ley de Dios, era necesario que el significado de sus preceptos y la importancia de la obediencia les fuesen inculcados en forma especial a ellos y por su medio a sus hijos y a los hijos de sus hijos. El Señor mandó con respecto a las palabras de sus estatutos: “Las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes… y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus portadas” (Deuteronomio 6:7-9).

Cuando sus hijos les preguntasen en el futuro: “¿Qué significan los testimonios, y estatutos, y derechos, que Jehová nuestro Dios os mandó?” debían los padres repetirles la historia de cuán bondadosamente Dios los había tratado, de cómo el Señor había obrado para librarlos a fin de que ellos pudieran obedecer su ley, y debían declararles: “Mandónos Jehová que ejecutásemos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová nuestro Dios, porque nos vaya bien todos los días, y para que nos dé vida, como hoy. Y tendremos justicia cuando cuidáremos de poner por obra todos estos mandamientos delante de Jehová nuestro Dios, como él nos ha mandado” (Patriarcas y profetas, p. 501).

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Miércoles 9 de agosto // Lección 7__________________________________________________

LA LEY COMO NUESTRO TUTOR

En Gálatas 3:23, Pablo describe la Ley como una fuerza guardiana y protectora. ¿A qué compara la Ley en el versículo 24, y qué significa eso?

Gálatas 3:23

23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada.

24 De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.

La palabra traducida como “ayo” (RVR60) proviene de la palabra griega paidagogos. Algunas versiones la traducen como “tutor” (RVC), o “guía” (NVI), pero no hay una palabra única que pueda transmitir completamente su significado. El paidagogos era un esclavo, en la sociedad romana, que era puesto en una posición de autoridad sobre los hijos de su amo, desde el momento en que cumplían seis o siete años y hasta que llegaban a la madurez. Además de proveer para las necesidades físicas de ellos, como prepararles el baño, proporcionarles comida y ropa, y protegerlos de cualquier peligro, el paidagogos también era responsable de garantizar que los hijos de su amo fueran a la escuela e hicieran sus tareas escolares. Además, se esperaba que no solamente enseñara y practicara valores morales; también debía asegurarse de que los niños aprendieran y practicaran esos valores por sí mismos.

Aunque algunos pedagogos ciertamente debieron haber sido amables y queridos por quienes estaban a su cargo, la descripción dominante que aparece de ellos en la literatura antigua es que eran disciplinarios estrictos. Se aseguraban la obediencia, no solamente por medio de amenazas y reprensiones, sino también mediante castigos y palizas.

La descripción de Pablo de la Ley como un pedagogo clarifica aún más su comprensión del papel de la Ley. La Ley fue añadida para señalar el pecado y proveer instrucción. La misma naturaleza de esta tarea significa que la Ley también tiene un aspecto negativo, y eso es porque nos reprende y condena como pecadores. Sin embargo, Dios utiliza aun este aspecto “negativo” para nuestro beneficio, porque la condenación de la Ley produce en nosotros lo que nos lleva a Cristo. Por ende, la Ley y el evangelio no son contradictorios. Dios los diseñó para que obraran juntos para nuestra salvación.

‘La ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe’ (Gál. 3:24). El Espíritu Santo está hablando especialmente de la Ley moral en este texto, mediante el apóstol. La Ley nos revela el pecado y nos hace sentir nuestra necesidad de Cristo, y de acudir a él en procura de perdón y paz mediante el arrepentimiento ante Dios y la fe en nuestro Señor Jesucristo” (MS 1:275).

¿Cuándo fue la última vez que comparaste tus acciones, palabras y pensamientos con la Ley? Hazlo ahora, comparándolos no solamente con la letra de la Ley sino también con su espíritu (Mat. 5:28; Rom. 7:6). ¿Cuán bien te ves? ¿Qué te dice tu respuesta sobre lo que Pablo está señalando en esta epístola?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

24 De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.  (Gálatas 3: 24)

 La explicación de este día es muy completa, en verdad es poco lo que nosotros le podemos agregar.

 La oficina de la FE es nuestra guardiana, regidora, tutora, y gobernadora por varios razones:

 -Nos enseña nuestras obligaciones

-Nos muestras nuestra pecaminosidad

-Elimina nuestras escusas y pretextos

-Nos restringe y nos reprende

-Castiga nuestra delincuencia

-Nos acompaña y observa en todo lugar y en todo tiempo

-Nos conduce a descubrir la necesidad de un Salvador

ESPÍRITU DE PROFECÍA

El pecado no mató a la ley, sino que mató la mente camal en Pablo. “Ahora estamos libres de la ley—declara él—, por haber muerto para aquélla en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra” (Romanos 7:6). “¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso” (Romanos 7:13). “De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno” (Romanos 7:12). Pablo llama la atención de sus oyentes a la ley quebrantada y les muestra en qué son culpables. Los instruye como un maestro instruye a sus alumnos, y les muestra el camino de retomo a su lealtad a Dios.

En la transgresión de la ley, no hay seguridad ni reposo ni justificación. El hombre no puede esperar permanecer inocente delante de Dios y en paz con él mediante los méritos de Cristo, mientras continúe en pecado. Debe cesar de transgredir y llegar a ser leal y fiel… Pero sabe que la ley no puede, en ninguna forma, quitar la culpa ni perdonar al transgresor. Debe ir más allá. La ley no es sino el ayo para llevarlo a Cristo. Debe contemplar a su Salvador que lleva los pecados. Y cuando Cristo se le revela en la cruz del Calvario, muriendo bajo el peso de los pecados de todo el mundo, el Espíritu Santo le muestra la actitud de Dios hacia todos los que se arrepienten de sus transgresiones. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16) (Mensajes selectos, t. 1, p. 250).

Muchos dan por sentado que son cristianos simplemente porque aceptan ciertos dogmas teológicos. Pero no han hecho penetrar la verdad en la vida práctica. No la han creído ni amado; por lo tanto no han recibido el poder y la gracia que provienen de la santificación de la verdad. Los hombres pueden profesar creer en la verdad; pero esto no los hace sinceros, bondadosos, pacientes y tolerantes, ni les da aspiraciones celestiales; es una maldición para sus poseedores, y por la influencia de ellos es una maldición para el mundo.

La justicia que Cristo enseñaba es la conformidad del corazón y de la vida a la voluntad revelada de Dios. Los hombres pecaminosos pueden llegar a ser justos únicamente al tener fe en Dios y mantener una relación vital con él. Entonces la verdadera piedad elevará los pensamientos y ennoblecerá la vida. Entonces las formas externas de la religión armonizarán con la pureza interna del cristiano. Entonces las ceremonias requeridas en el servicio de Dios no serán ritos sin significado como los de los hipócritas fariseos.

Jesús consideró los mandamientos por separado, y explicó la profundidad y anchura de sus requerimientos. En vez de quitarles una jota de su fuerza, demostró cuán abarcantes son sus principios y desenmascaró el error fatal de los judíos en su demostración exterior de obediencia (El Deseado de todas las gentes, p. 276).

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Lección 7 // Jueves 10 de agosto____________________________________________________

LA LEY Y EL CREYENTE

Muchos han interpretado el comentario de Pablo en Gálatas 3:25 como un rechazo total a la Ley. Sin embargo, esto tiene poco sentido a la luz de los comentarios positivos de Pablo acerca de la Ley en otras partes de la Biblia.

Entonces, ¿qué está queriendo decir?

Primero, que ya no estamos bajo la condenación de la Ley (Rom. 8:3). Como creyentes, estamos en Cristo y disfrutamos del privilegio de estar bajo la gracia (Rom. 6:14, 15). Eso nos da la libertad de servir a Cristo de todo corazón, sin temor de ser condenados por errores que podríamos cometer en el proceso. De eso se trata la verdadera libertad en el evangelio, algo radicalmente opuesto al hecho de que ya no tenemos que obedecer la Ley (esto es lo que algunas personas dicen que es “libertad” en Cristo). Pero la desobediencia a la Ley, en cambio, es pecado, y el pecado es cualquier cosa menos libertad (Juan 8:34).

Lee Romanos 8:1 al 3. ¿Qué significa ya no estar condenado por la Ley? ¿De qué forma esta maravillosa verdad debería impactar en nuestra manera de vivir?

Romanos 8:1-3

1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.  Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.  Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;

Como resultado de ser perdonados en Cristo, nuestra relación con la Ley es diferente ahora. Somos llamados a vivir una vida que agrade a Dios (1 Tes. 4:1); Pablo se refiere a esto como andar en el Espíritu (Gál. 5:18). Esto no significa que la Ley moral ya no sea aplicable; nunca fue ese el centro de la discusión. ¿Cómo podría ser así, cuando hemos visto tan claramente que la Ley es lo que define el pecado?

Más bien, dado que la Ley es una transcripción del carácter de Dios, al obedecerla simplemente reflejamos su carácter. Pero, más que eso, seguimos no solamente un conjunto de normas sino el ejemplo de Jesús, quien hace por nosotros lo que la Ley en sí misma nunca podría hacer: él escribe la Ley en nuestro corazón (Heb. 8:10) y hace posible que los requerimientos de justicia de la Ley se cumplan en nosotros (Rom. 8:4). Es decir, mediante nuestra relación con Jesús, tenemos poder para obedecer la Ley como nunca.

Lee Romanos 8:4. ¿Qué está queriendo indicar Pablo aquí? ¿De qué manera has visto que esta promesa se manifestó en tu propia vida? Al mismo tiempo, a pesar de todos los cambios positivos que puedas haber experimentado, ¿por qué la salvación debería basarse siempre en lo que Cristo ha hecho por nosotros y en nada más?

Romanos 8:4

para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

MATERIAL AUXILIAR EXTENSO

Muchas veces escuchamos que al Pentateuco o sea los cinco libros que escribió Moisés se les llama los libros de la ley, y a veces no logramos comprender porqué se les llama a los cinco libros de Moisés: “el Torah o la ley.”

Las leyes que nosotros mas comúnmente conocemos y hablamos de ellas, son en primer lugar los diez mandamientos, también hablamos de la ley ceremonial, la ley civil y de la ley de salud; pero en realidad Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio encontramos que hay un total de 35 leyes diferentes que Dios entregó a Moisés.

Estas son las diferentes leyes que Dios entregó a Moisés en los cinco libros primeros de la Biblia:

1-Los Diez Mandamientos

2-Ley acerca de Dios

3-Ley acerca de la ley

4- Ley de Señales y Símbolos

5-Ley de Oraciones y Bendiciones

6-Ley de Amor y Hermandad

7-Ley sobre el Pobre y el Desafortunado

8-Ley acerca del Trato a los Gentiles

9-Leyes sobre el Matrimonio, Divorcio y Familia

10-Leyes acerca de Relaciones Sexuales Prohibidas

11-Leyes sobre Descansos y Fiestas

12-Leyes Dietéticas

13-Leyes sobre Prácticas de Negocios

14-Leyes sobre Empleados, Sirvientes y Esclavos

15-Leyes sobre Votos, Promesas y Juramentos

16-Leyes acerca del Año Sabático y el Año del Jubileo

17-Leyes sobre Corte y  Proceso Judicial

18-Leyes sobre Daños y Perjuicios

19-Leyes acerca Propiedades y Derecho a la Propiedad

20-Leyes Criminales

21-Leyes sobre Castigo y Restitución

22-Leyes acerca de Profecías

23-Leyes sobre Idolatría, Idolatras y Prácticas Idólatras

24-Leyes de Agricultura y Ganadería

25-Leyes de Vestimentas

26-Leyes sobre Primogénitos

27-Leyes sobre Sacerdotes y Levitas

28-Leyes acerca de Ofrendas, Diezmos e Impuestos

29-Leyes sobre el  Templo, El Santuario y los Objetos Sagrados

30-Leyes acerca de Sacrificios y Ofrendas

31-Leyes acerca de los Rituales de Pureza e Impureza

32-Leyes de Leprosos y Lepra

33-Ley acerca del rey

34-Leyes sobre Nazarenos

35-Leyes de Guerra.

La próxima vez que alguien le diga que la ley está abolida, pregúntele cual de las 35 leyes es la que está abolida. Posiblemente ellos están hablando de la ley  30 que es “Sacrificios y Ofrendas”, o posiblemente la ley 29 que es la ley de “El Templo, El Santuario y los Objetos Sagrados”, posiblemente la ley 33 que es una ley para el rey de la nación, o la ley 34 que es la ley de los nazarenos, o la ley 16 que es “El año sabático y el año del Jubileo”

Muchas de esas leyes no funcionan para el mundo gentil, pero aun siguen funcionando para los judíos, cuando usted lea los mandamientos de los libros de Moisés, se dará cuenta claramente cuales son los mandamientos abolidos o que no se usan mas, y cuales son los que siguen vigentes, donde el transgresor sigue siendo castigado tanto por Dios como por el hombre, cuando los transgrede.

El mundo judío a estos 613 mandamientos,  ellos le llaman “613 MITZVOS”

Hay eruditos judíos que encuentran mas de 613 mandamientos y hay otros que encuentran menos de 613 mandamientos, pero en un sentido general se reconoce y se sostiene ya por mas de 11 siglos, que son 613 mandamientos los que Dios dio a Moisés en los primeros cinco libros de la Biblia.

Hay que notar que muchos consideran el numero 613 como un número “GEMATRICO”

Un número o cifra gemátrica es aquella que tiene mas de un significado. Un ejemplo es el 666, como número significa 666, pero gemátricamente hablando, también significa otra cosa.

Ellos dicen que el número 613 aparte de ser el número 613 literalmente hablando, también es un numero gemátrico ya que representa al número 10: (6 + 1 + 3 = 10)

Ellos dicen que así como el 10 se puede encontrar en el 613, también los diez mandamientos se pueden encontrar en los 613 mandamientos y viceversa. En otras palabras para ellos los 613 mandamientos es una derivación de los 10 mandamientos, los cuales son la base y fundamento para cualquier otra ley que exista aquí en la tierra; ¡Muy interesante Pensamiento!

Aquí les dejamos una joya de información para usted, es largo, es extenso, es profundo, es impresionante, le invitamos a que le dedique tiempo, y usted encontrará cosas que nunca se imaginó.

Nota: Si usted encuentra que la cita que se ha provisto no hace sentido con el mandamiento, por favor lea el versículo anterior. Hay mucha discrepancias en las versiones bíblicas, muchas de ellas van con un versículo atrasado, incluyendo la versión hebrea de donde ésta información se ha tomado.

LOS 613 MANDAMIENTOS: 365 de ellos están escritos en forma negativa y 248 de ellos están escritos en forma positiva

DIOS

  1. Creer en Dios (Ex. 20:2; Deut. 5:6)
  2. No creer que hay otro dios sino solo Dios el Eterno (Ex. 20:3 )
  3. No blasfemar el nombre de Dios, (Éxodo 22: 27 o 28) su castigo es muerte (Lev. 24:16)
  4. Santificar el nombre de Dios (Lev. 22:32)
  5. No profanar el nombre de Dios (Lev. 22:32)
  6. Creer que Dios es uno (Deut. 6:4)
  7. Amar a Dios (Deut. 6:5)
  8. Temer a Dios con reverencia (Deut. 6:13; 10:20)
  9. No tentar o provocar a Dios (Deut. 6:16)
  10. Seguir sus caminos (Deut. 28:9)

LEY

  1. Honrar al anciano y el sabio (Lev. 19:32)
  2. Aprender la ley y enseñarla (Deut. 6:7)
  3. Juntarse con quienes conocen a Dios (Deut. 10:20)
  4. No añadirle a la ley (Deut. 13:1)
  5. No quitarle a la ley (Deut. 13:1)
  6. Cada persona debe escribir un pergamino de la ley para sí mismo (Deut. 31:19)

SEÑALES Y SÍMBOLOS

  1. Circuncidar a todo varón descendiente (Gen. 17:12; Lev. 12:3)
  2. Poner flecos en el borde de los vestidos (Num. 15:38)
  3. Atar filacterias en la frente (Deut. 6:8)
  4. Atar filacterias en el brazo (Deut. 6:8)
  5. Escribir la ley en los postes de las casas y en las puertas (Deut. 6:9)

ORACIONES Y BENDICIONES

  1. Servir a Dios de acuerdo al talmud; en éste caso “servir” significa orar (Ex. 23:25; Deut. 6:13)
  2. Leer el “Oye Israel” o Shema (Deut. 6:4-5) al levantarse y al acostarse (Deut. 6:7) 
  3. Dar gracias por los alimentos (Deut. 8:10)
  4. No erigir monumentos de piedras o pintar piedras para adorarlas (Lev. 26:1)

AMOR Y HERMANDAD

  1. Amar a los humanos que están bajo el pacto de la ley (Lev. 19:18)
  2. No atentar contra la vida del prójimo (Lev. 19:16)
  3. No engañar al prójimo (Lev. 25:17)
  4. No difamar (Lev. 19:16)
  5. No guardar odio en el corazón (Lev. 19:17)
  6. No vengarse (Lev. 19:18)
  7. No guardar rencor (Lev. 19:18)
  8. No permitirás que tu hermano erre (Lev. 19:17)
  9. No maldecir al sordo, tampoco maldecir al que puede escuchar (Lev. 19:14)
  10. No poner tropiezo al ciego (Lev. 19:14)
  11. Corregir al pecador (Lev. 19:17)
  12. Ayudar a otro que trata de levantar su bestia caída (Ex. 23:5)
  13. Ayudar a otro a mover la carga de su bestia caída (Deut. 22:4)
  14. No dejar sin auxilio a la bestia que ha caído bajo su carga (Deut. 22:4)

EL POBRE Y EL DESAFORTUNADO

  1. No maltratar a la viuda ni al huérfano (Ex. 22:21)
  2. No segar el terreno hasta las orillas (Lev. 19:9; Lev. 23:22)
  3. Dejar lo no segado para el pobre (Lev. 19:10)
  4. Al segar, no recoger las espigas que se caen (Lev. 19:9)
  5. Dejar las espigas que se caen para el pobre (Lev. 19:9)
  6. No coger de la viña el fruto defectuoso (Lev. 19:10)
  7. Dejar para el pobre el fruto defectuoso de la viña (Lev. 19:10; Deut. 24:21)
  8. No recoger las uvas que se han caído (Lev. 19:10)
  9. Dejar las uvas, solas, en el viñedo, para el pobre (Lev. 19:10)
  10. No volverse a recoger las ramas de olivas (Deut. 24:19)
  11. Dejar para el pobre las ramas que se quedaron (Deut. 24:19-20)
  12. No abstenerse de ayudar al hermano pobre dándole lo que necesita (Deut. 15:7)
  13. Hacer caridad según la capacidad de uno (Deut. 15:11)

EL TRATO A LOS GENTILES

  1. Amar al extranjero (Deut. 10:19)
  2. No engañar al extranjero (Ex. 22:20)
  3. No explotar al extranjero en la compra y venta (Ex. 22:21)
  4. No contraer matrimonio con los paganos o gentiles (Deut. 7:3)
  5. Puede exigirse el pago al extranjero (Deut. 15:3)
  6. Al extranjero se le puede prestar con interés (Deut. 23:21)

MATRIMONIO, DIVORCIO Y FAMILIA

  1. Honrar a padre y madre (Ex. 20:12)
  2. No golpear al padre o a la madre (Ex. 21:15)
  3. No maldecir al padre o a la madre (Ex. 21:17)
  4. Temer reverente-mente al padre y a la madre (Lev. 19:3)
  5. Ser fructífero y multiplicarse (Gen. 1:28)
  6. El eunuco no se puede casar con las hijas de Israel (Deut. 23:2) (N)
  7. El bastardo no se puede casar con la hija de un israelita (Deut. 23:3) (N)
  8. El amonita o el moabita nunca se podrán casar con la hija de un israelita (Deut. 23:4)
  9. Excluir de a los descendientes de Esaú de la congregación de Israel, por tres generaciones(Deut. 23:8-9) (N)
  10. Excluir a los descendientes de los egipcios de la congregación de Israel por tres generaciones (Deut. 23:8-9) (N)
  11. No debe haber prostituta en Israel (Deut. 23:18)
  12. Tomar esposa mediante ceremonia formal (Deut. 24:1)
  13. El recién casado estará libre de compromisos de labor pública por un año (Deut. 24:5)
  14. La recién casada estará libre de compromisos de labor pública por un año (Deut. 24:5)
  15. No quitar los derechos de una esposa, si el marido tomara otra mujer por esposa (Ex. 21:10)
  16. La mujer de quien se sospeche ha cometido adulterio será tratada según la ley (Num. 5:30)
  17. Quien difame el honor de una esposa virgen deberá vivir con ella toda la vida (Deut. 22:19)
  18. Quien difame a su esposa calumniándola no podrá divorciarse de ella en toda su vida (Deut. 22:19)
  19. El divorcio debe ser mediante documento legal (Deut. 24:1)
  20. Quien se divorcie no podrá volver a casarse con la misma mujer, si la mujer después del divorcio se casó con otro hombre (Deut. 24:4)
  21. La viuda, cuyo esposo murió sin dejarle hijos, se tiene que casar con un hermano del difunto (Deut. 25:5)
  22. Un hermano de quien murió sin hijos se debe casar con la viuda (Deut. 25:5)
  23. Si el hermano del difunto no quiere tomar la viuda, entonces la viuda lo enrostrará en público (Deut. 25:7-9)

 

RELACIONES SEXUALES PROHIBIDAS

  1. No descubrir la desnudez de una parienta (Lev. 18:6)
  2. No descubrir la desnudez de la madre (Lev. 18:7)
  3. No descubrir la desnudez del padre su padre (Lev. 18:7)
  4. No descubrir la desnudez de la madrastra (Lev. 18:8)
  5. No descubrir la desnudez de la hermana (Lev. 18:9)
  6. No descubrir la desnudez de la hija de la esposa del padre (Lev. 18:11)
  7. No descubrir la desnudez de la hija del hijo (Lev. 18:10)
  8. No descubrir la desnudez de la hija de la hija (Lev. 18:10)
  9. No descubrir la desnudez de la hija (éste  mandamiento no está en la Ley pero se deduce de los otros mandamientos)
  10. No descubrir la desnudez de la hermana del padre (Lev. 18:12)
  11. No descubrir la desnudez de la hermana de la madre (Lev. 18:13)
  12. No descubrir la desnudez del hermano de la esposa del padre (Lev. 18:14)
  13. No descubrir la desnudez del hermano del padre (Lev. 18:14)
  14. No descubrir la desnudez de la esposa de un hijo (Lev. 18:15)
  15. No descubrir la desnudez de la esposa del hermano (Lev. 18:16)
  16. No descubrir la desnudez de la hija de la esposa (Lev. 18:17)
  17. No descubrir la desnudez de la hija del hijo de la esposa (Lev. 18:17)
  18. No descubrir la desnudez de la hija de la hija de la esposa (Lev. 18:17)
  19. No descubrir la desnudez de la hermana de la esposa (Lev. 18:18)
  20. No tener relaciones con una mujer en su período menstrual (Lev. 18:19)
  21. No tener relaciones con la esposa de otro hombre (Lev. 18:20)
  22. No cometer sodomía con otro hombre (Lev. 18:22)
  23. No tener relaciones con animales (Lev. 18:23)
  24. La mujer no debe tener relaciones con un animal (Lev. 18:23)
  25. No castrar animales de ninguna especie, sea doméstico o salvaje, esto incluye a las aves (Lev. 22:24)

DESCANSOS Y FIESTAS

  1. El primer mes del año debe ser solemnemente declarado santo (Ex. 12:2)
  2. No viajar en sábado más allá de los límites del lugar de residencia (Ex. 16:29)
  3. Santificar el Sábado (Ex. 20:8)
  4. No trabajar en Sábado en honor a Dios (Ex. 20:10) (N)
  5. Descansar en Sábado (Ex. 23:12; 34:21)
  6. Celebrar las 3 fiestas (Ex. 23:14)
  7. Gozarse en las fiestas (Deut. 16:14)
  8. Comparecer en el Santuario en las fiestas (Deut. 16:16)
  9. Remover la levadura al principio de la fiesta de los panes sin levadura (Ex. 12:15)
  10. Reposar el primer día de los panes sin levadura, pero se puede cocinar (Ex. 12:16; Lev. 23:7)
  11. Reposar el primer día de los panes sin levadura (Ex. 12:16; Lev. 23:6-7)
  12. Reposar el séptimo día de los panes sin levadura (Ex. 12:16; Lev. 23:8)
  13. No hacer trabajo en el séptimo día de los panes sin levadura (Ex. 12:16; Lev. 23:8)
  14. Comer panes ázimos en la noche de la Pascua (Ex. 12:18)
  15. No debe haber levadura en la casa del israelita durante los siete días de los panes sin levadura (Ex. 12:19)
  16. No comer en la Pascua nada que contenga fermento (Ex. 12:20)
  17. No comer levadura el primer día de los panes sin levadura (Ex. 13:3)
  18. Levadura no debe ser vista en la casa del israelita en la fiesta de los panes sin levadura (Ex. 13:7
  19. En el primer día de la fiesta de los ázimos explicar a los hijos la salida de Egipto (Ex. 13:8)
  20. A partir del medio día del 14 de Nisan no se debe comer leudado (Deut. 16:3)
  21. Contar cuarenta y nueve días desde el día en que se ofrece la ofrenda (Lev. 23:15)
  22. Reposar el día cincuentavo después de la fiesta de la cosecha (Lev. 23:21)
  23. No hacer ningún trabajo en el cincuentavo día
  24. (Lev. 23:21)
  25. Descansar la entrada del año nuevo (Lev. 23:24)
  26. No trabajar a la entrada del año nuevo (Lev. 23:25)
  27. Tocar trompetas a la entrada del año nuevo (Num. 29:1)
  28. Ayunar en el día de la expiación (Lev. 23:27)
  29. No comer ni beber en el día del perdón (Lev. 23:29)
  30. No hacer ningún tipo de trabajo en el día del perdón (Lev. 23:31)
  31. Reposar en el día del perdón (Lev. 23:32)
  32. No hacer ningún trabajo en el primer día de los Tabernáculos (Lev. 23:35)
  33. Reposar en el primer día de los Tabernáculos (Lev. 23:35)
  34. Reposar al siguiente día de los Tabernáculos (Lev. 23:36)
  35. No hacer ningún trabajo al siguiente día después de los Tabernáculos (Lev. 23:36)
  36. Tomar frutos y ramas de árboles para celebrar la fiesta de los Tabernáculos (Lev. 23:40)
  37. Habitar en tabernáculos durante la fiesta de los Tabernáculos (Lev. 23:42)

LEYES DIETÉTICAS

  1. Hacer diferencia entre animales limpios e inmundos (Lev. 11:2)
  2. No comer la carne de animales inmundos (Lev. 11:4)
  3. Hacer diferencia entre peces limpios e inmundos (Lev. 11:9)
  4. No comer peces inmundos (Lev. 11:11)
  5. Hacer diferencia entre aves limpias e inmundas (Deut. 14:11)
  6. No comer aves inmundas (Lev. 11:13)
  7. Hacer diferencia entre langostas limpias e inmundas (Lev. 11:21)
  8. No comer gusanos, incluso gusanos frutales (Lev. 11:41)
  9. No comer animales que se arrastran sobre la tierra (Lev. 11:41-42)
  10. No comer ningún insecto de la tierra (Lev. 11:44)
  11. No comer enjambres de insectos que flotan en el agua (Lev. 11:43, 46)
  12. No comer insectos alados (Deut. 14:19)
  13. No comer animal despedazado por las fieras (Ex. 22:30) (N)
  14. No comer la carne de animal encontrado muerto (Deut. 14:21)
  15. Se puede comer del ganado mayor o menor matándolo según está prescrito en la ley (Deut. 12:21)
  16. No comer partes de animales vivos (Deut. 12:23)
  17. No matar un animal y su cría el mismo día (Lev. 22:28)
  18. No tomar un ave y sus polluelos (Deut. 22:6)
  19. Dejar libre la madre y tomar los huevos o los polluelos (Deut. 22:6-7)
  20. No comer la carne del buey que ha sido condenado a morir (Ex. 21:28)
  21. No cocinar animales en la leche de la madre (Ex. 23:19
  22. No comer animales cocinados en la leche de la madre (Ex. 34:26)
  23. No comer el tendón que se encogió (Gen. 32:33)
  24. No comer grasa (Lev. 7:23)
  25. No comer sangre (Lev. 7:26)
  26. Cubrir con tierra la sangre de animales silvestres (Lev. 17:13)
  27. No comer o beber como glotón o borracho (Lev. 19:26; Deut. 21:20)

PRÁCTICAS DE NEGOCIOS

  1. No actuar mal al comprar o vender (Lev. 25:14)
  2. No cobrar interés sobre préstamos a los israelitas (Lev. 25:37)
  3. No prestar con interés (Deut. 23:20)
  4. No participar de ninguna transacción usurera entre prestamista y el que presta (Ex. 22:24)
  5. No prestar con usura al pobre (Ex. 22:24)
  6. No demandarás del pobre el pago de la deuda si no puede pagar (Ex. 22:24)
  7. No tomar como prenda, utensilios necesarios en la cocina (Deut. 24:6)
  8. Al prestar no entres a casa del deudor para elegir qué pieza tomar por prenda (Deut. 24:10) (N)
  9. No retener la prenda si su dueño la necesita (Deut. 24:12) (N)
  10. Devolver la prenda a su dueño (Deut. 24:13)
  11. No tomar prenda de la viuda (Deut. 24:17)
  12. No cometer fraude en la medida (Lev. 19:35)
  13. Asegurar que el peso de la balanza sea correcto (Lev. 19:36)
  14. No poseer pesos y medidas falsos (Deut. 25:13-14)

EMPLEADOS, SIRVIENTES Y ESCLAVOS

  1. No demorar o retener el pago del trabajador (Lev. 19:13)
  2. Permitir al trabajador comer del producto que está cosechando (Deut. 23:25-26)
  3. El trabajador no podrá tomar más de lo que pueda comer (Deut. 23:25)
  4. El labrador no podrá comer del producto que no esté siendo cosechado (Deut. 23:26)
  5. Pagar al labrador el salario a su debido tiempo (Deut. 24:15)
  6. Tratar con el esclavo hebreo según la ley del esclavo (Ex. 21:2-6)
  7. No obligar al sirviente hebreo a hacer trabajos de esclavo (Lev. 25:39)
  8. No vender al sirviente hebreo como esclavo (Lev. 25:42)
  9. No tratar al sirviente hebreo con rigor (Lev. 25:43)
  10. No permitir que el pagano que ha comprado un sirviente hebreo lo trate con dureza (Lev. 25:53)
  11. No despedir con las manos vacías al sirviente cuando sea liberado de su servicio (Deut. 15:13)
  12. Regalarle al siervo hebreo generosamente cuando su obligación termine (Deut. 15:14)
  13. Redimir al siervo hebreo (Ex. 21:8)
  14. No vender a la sierva hebrea a otra persona (Ex. 21:8)
  15. Casarse con la sierva hebrea (Ex. 21:8-9)
  16. Retener para siempre al esclavo canaanita (Lev. 25:46)
  17. No entregar al esclavo, que ha huido a la tierra de Israel, a su dueño que vive fuera (Deut. 23:15-16)
  18. No oprimir al esclavo que busca refugio (Deut. 23:17)
  19. No poner bozal al buey cuando trilla, para no impedir comer mientras trabaja (Deut. 25:4)

VOTOS, PROMESAS Y JURAMENTOS

  1. El hombre debe cumplir lo que promete (Deut. 23:24)
  2. No jurar innecesariamente (Ex. 20:7)
  3. No violar un juramento o jurar falsamente (Lev. 19:12)
  4. En caso de anular un voto, actual según manda la ley (Num. 30:2-17)
  5. No romper un voto (Num. 30:3)
  6. Jurar por el nombre de Dios (Deut. 10:20)
  7. No tardarse en cumplir votos, o en traer las ofrendas voluntarias prometidas (Deut. 23:22)

EL AÑO SABÁTICO Y EL AÑO DE JUBILEO

  1. Dejar que la tierra repose en el año sabático (Ex. 23:11; Lev. 25:2)
  2. No cortar hasta lo último del fruto (Ex. 23:11; Lev. 25:2)
  3. No recoger de la cosecha lo que quede en tierra en el año sabático (Lev. 25:4)
  4. No podar los árboles en el año sabático (Lev. 25:4)
  5. No cortar el fruto que nazca en el año sabático (Lev. 25:5)
  6. No recoger el fruto de los árboles en el año sabático (Lev. 25:5)
  7. Sonar el cuerno de carnero en el año sabático (Lev. 25:9)
  8. Perdonar las deudas en el séptimo año (Deut. 15:2)
  9. No exigir devolución de préstamos después que haya pasado el año sabático (Deut. 15:2)
  10. No abstenerse de prestar al pobre por estar cerca el año sabático (Deut. 15:9)
  11. Congregar al pueblo para oír la Ley al final del año sabático (Deut. 31:12)
  12. Contar los años del jubileo en ciclos de siete años (Lev. 25:8)
  13. Santificar el año del jubileo dejando que la tierra repose (Lev. 25:10)
  14. No cultivar la tierra ni hacer ningún trabajo en los árboles en el año del jubileo (Lev. 25:11)
  15. No recoger lo que nazca en el campo en el año del jubileo (Lev. 25:11)
  16. No cortar el fruto de los árboles en el año del jubileo (Lev. 25:11)
  17. La tierra debe ser redimida en el año del jubileo (Lev. 25:24)

LA CORTE Y EL PROCESO JUDICIAL

  1. Nombrar jueces y oficiales en cada comunidad de Israel (Deut. 16:18)
  2. No nombrar como jueces a personas que no conozcan bien la Ley (Deut. 1:17)
  3. Determinar en casos de compra y venta (Lev. 25:14)
  4. Determinar en casos de compromiso de pago al depositario (Ex. 22:9)
  5. Determinar en casos de pérdida cuando el señalado no es culpable (Ex. 22:13-14)
  6. Determinar en casos de herencia (Num. 27:8-11)
  7. Juzgar en caso de daño por no haber cubierto un pozo (Ex. 21:33-34)
  8. Juzgar en caso de daños ocasionados por una bestia (Ex. 21:35-36)
  9. Determinar en casos de daños causados por ganado a una propiedad ajena (Ex. 22:5)
  10. Determinar en casos de daños causados por incendio (Ex. 22:6)
  11. Determinar en casos de daño si el depositario es inocente o culpable (Ex. 22:7-8)
  12. Determinar en casos entre el demandante y el demandado (Ex. 22:8)
  13. No maldecir al juez (Ex. 22:27)
  14. Quien posee evidencias debe testificar (Lev. 5:1)
  15. No testificar en falso (Exodo 20: 13)
  16. Un solo testigo en casos de muerte no es suficiente (Num. 35:30)
  17. El transgresor no debe testificar (Ex. 23:1)
  18. En casos de muerte, ningún familiar cercano del demandado puede testificar a favor (Deut. 24:16)
  19. No oír la demanda de un partido en ausencia del otro (Ex. 23:1)
  20. Examinar el caso completamente (Deut. 13:15)
  21. Examinar evidencias de un solo testigo no es suficiente (Deut. 19:15)
  22. No imitar a la mayoría para hacer el mal (Ex. 23:2)
  23. No inclinarse a la mayoría en un juicio fraudulento (Ex. 23:2)
  24. Quien decida por exonerar al enjuiciado, no podrá argumentar para condenación (Ex. 23:2)
  25. Tratar con imparcialidad a dos partes en litigio (Lev. 19:15)
  26. No cometer injusticia en los juicios (Lev. 19:15)
  27. No favorecer al grande en un juicio (Lev. 19:15)
  28. No aceptar soborno (Ex. 23:8)
  29. No temer al malo en un juicio (Deut. 1:17)
  30. No inclinarse a favorecer al pobre en un juicio (Ex. 23:3; Lev. 19:15)
  31. No violar el derecho del extranjero ni del huérfano (Deut. 24:17)
  32. No pervertir el juicio contra el malo aunque sea pobre (Ex. 23:6)
  33. No hacer juicio en base a opinión personal sino en base a dos que vieron lo ocurrido (Ex. 23:7)
  34. No ejecutar a alguien sin que haya comparecido a juicio (Num. 35:12)
  35. Aceptar la sentencia dictada en el juicio por cualquier corte suprema (Deut. 17:11)
  36. No rebelarse contra la sentencia dictada en el juicio (Deut. 17:11)

DAÑOS Y PERJUICIOS

  1. Hacerle protección a la azotea (Deut. 22:8)
  2. No dejar algo que pueda causar daño (Deut. 22:8)
  3. Salvar al perseguido inocente (Num. 35:25)
  4. No apiadarse del perseguidor si mata al perseguido antes de que alcance ciudad de refugio (Num. 35:25)

PROPIEDADES Y DERECHOS DE PROPIEDAD

  1. No vender tierra a perpetuidad en Israel (Lev. 25:23)
  2. No cambiar la condición de las tierras comunes cerca a las ciudades ni se venderán (Lev. 25:34)
  3. Las casas vendidas en una ciudad amurallada serán redimidas hasta dentro de un año (Lev. 25:29)
  4. No mover los linderos de la propiedad ajena (Deut. 19:14)
  5. No jurar falsamente negándole a otro el derecho de su propiedad (Lev. 19:11)
  6. No negar falsamente a otro el derecho de su propiedad (Lev. 19:11)
  7. Nunca volver a Egipto (Deut. 17:16)
  8. No robar bienes personales (Lev. 19:11)
  9. Devolver lo robado (Lev. 5:23)
  10. Devolver los pertenencias perdidas (Deut. 22:1)
  11. No pretender no haber visto las pertenencias perdidas, ni evitar la obligación de devolverlas (Deut. 22:3)

LEYES CRIMINALES

  1. No matar personas inocentes (Ex. 20:13)
  2. No secuestrar a ninguna persona de Israel (Ex. 20:13)
  3. No robar usando violencia (Lev. 19:13)
  4. No defraudar (Lev. 19:13)
  5. No codiciar los bienes ajenos (Ex. 20:14)
  6. No desear los bienes ajenos (Deut. 5:18)
  7. No deleitarse con malos pensamientos y miradas (Num. 15:39)

CASTIGO Y RESTITUCIÓN

  1. El tribunal dictará sentencia por decapitación (Ex. 21:20,21)
  2. El tribunal dictará sentencia de muerte por estrangulación (Lev. 20:10)
  3. El tribunal dictará sentencia de muerte por fuego (Lev. 20:14)
  4. El tribunal dictará sentencia de muerte por lapidación (Deut. 22:24)
  5. El tribunal dictará sentencia de horca (Deut. 21:22)
  6. El cuerpo de un ajusticiado será descolgado antes del anochecer (Deut. 21:23)˜
  7. Enterrar al ejecutado el mismo día (Deut. 21:23)
  8. No aceptar rescate por un homicida (Num. 35:31)
  9. Exiliar al homicida involuntario (Num. 35:25)
  10. Establecer seis ciudades de refugio para los homicidas involuntarios (Deut. 19:3)
  11. No aceptar rescate por homicida involuntario que está en exilio (Num. 35:32)
  12. Romper el cuello de la becerra como manda la Ley (Deut. 21:4)
  13. Matar la becerra en un terreno nunca labrado ni cosechado (Deut. 21:4)
  14. El ladrón debe pagar recompensa por su robo (Ex. 21:37) (N).
  15. Quien golpee a alguien pagará (Ex. 21:18-19)
  16. Pagar dote por la soltera seducida (Ex. 22:15-16)
  17. El violador debe casarse con la violada (Ex. 22:15-16)
  18. El violador casado no podrá divorciarse (Deut. 22:29)
  19. No infligir castigo por hoguera en Sábado (Ex. 35:3)
  20. Azotar al delincuente (Deut. 25:2)
  21. Según el delito será el número de azotes (Deut. 25:3)
  22. No compadecerse del ofensor que ha causado daño (Deut. 19:13)
  23. Hacerle al testigo falso según sus intenciones (Deut. 19:19)
  24. No castigar a alguien que es obligado a pecar (Deut. 22:26)

 

LEYES DE PROFECÍA

  1. Escuchar a los profetas de Dios en todas las generaciones (Deut. 18:15)
  2. No profetizar falsamente (Deut. 18:20)
  3. Matar falsos profetas (Deut. 18:20)

LEYES DE IDOLATRÍA, IDOLATRAS Y PRACTICAS IDÓLATRAS

  1. No hacer imágenes (Ex. 20:4)
  2. No hacer figuras para adorno aunque no sean para adoración (Deut. 4:12)
  3. No hacer ídolos (Ex. 34:17; Lev. 19:4)
  4. No usar el adorno de ningún objeto para adoración (Deut. 7:25)
  5. No usar ningún accesorio de ídolos para rendir-les culto u ofrendas (Deut. 7:26)
  6. No beber vino de idólatras (Deut. 32:38)
  7. No adorar ídolos como otros hacen (Ex. 20:5)
  8. No postrarse ante ídolos aunque no sea para adorarlos (Ex. 20:5)
  9. Ni siquiera mencionar otros dioses (Exo. 23:13)
  10. No escuchar a quien hable a favor de ídolos (Deut. 13:4)
  11. No conducir a los hijos de Israel a la idolatría (Ex. 23:13
  12. No inducir a los Israelitas a la idolatría (Deut. 13:12)
  13. Destruir la idolatría y sus lugares de servicio (Deut. 12:2-3)
  14. No amar a quien induce a la idolatría (Deut. 13:9)
  15. Matar a quien induzca a la idolatría (Deut. 13:9)
  16. No librar de la muerte a quien induzca a la idolatría (Deut. 13:9)
  17. La persona inducida a la idolatría no debe interceder por el inductor (Deut. 13:9)
  18. La persona inducida a la idolatría debe presentar pruebas contra el inductor (Deut. 13:9)
  19. No jurar por un ídolo ante sus adoradores, ni hacer que ellos juren por ellos (Ex. 23:13)
  20. No volver la atención a la idolatría (Lev. 19:4)
  21. No adoptar las costumbres o prácticas de los idólatras (Lev. 18:3; Lev. 20:23)
  22. No pasar por fuego a los hijos en honor a Moloc (Lev. 18:21)
  23. Matar a los hechiceros (Ex. 22:18)
  24. No permitir agoreros ni adivinos (Lev. 19:26)
  25. No depender de señales agoreras o adivinas (Lev. 19:26)
  26. No consultar a los espíritus (Lev. 19:31)
  27. No consultar a los brujos (Lev. 19:31)
  28. No practicar el uso de hierbas, de piedras y de objetos que la gente usa (Deut. 18:10)
  29. No practicar nada relacionado a brujería (Deut. 18:10)
  30. No practicar el arte de encantamientos (Deut. 18:11)
  31. No preguntar acerca de los espíritus (Deut. 18:11)
  32. No consultar por los muertos (Deut. 18:11)
  33. No consultar adivinos (Deut. 18:11)
  34. No rasurar totalmente la barba (Lev. 19:27)
  35. No cortarse en redondo el cabello (Lev. 19:27)
  36. No herirse el cuerpo a causa de un muerto (Lev. 19:28; Deut. 14:1)
  37. No tatuarse ninguna parte del cuerpo (Lev. 19:28)
  38. No raparse en redondo ninguna parte del cabello (Deut. 14:1)
  39. No plantar árboles para adorarlos (Deut. 16:21)
  40. No sembrar postes para adorarlos (Deut. 16:22)
  41. No mostrar favor por los idólatras (Deut. 7:2)
  42. No hacer pacto con las naciones cananitas (Ex. 23:32; Deut. 7:2)
  43. No permitir asentamientos de gente idólatra en Israel (Ex. 23:33)
  44. Matar a los habitantes de ciudades idólatras (Deut. 13:16-17)
  45. No reedificar una ciudad idólatra que ha sido destruida (Deut. 13:17) (N).
  46. No usar la propiedad de la ciudad que ha sido destruida (Deut. 13:18)

LEYES DE AGRICULTURA Y GANADERÍA

  1. No cruzar bestias de diferente especie (Lev. 19:19)
  2. No sembrar en un campo semillas diferentes a la vez (Lev. 19:19)
  3. No comer del fruto de los árboles durante sus primeros tres años de plantado (Lev. 19:23)
  4. El fruto de los árboles, al cuarto año de plantado, será consagrado al Señor (Lev. 19:24)
  5. No sembrar granos o hierbas en el viñedo (Deut. 22:9)
  6. No comer del producto de diferentes semillas sembradas en un viñedo (Deut. 22:9)
  7. No uncir bestias diferentes (Deut. 22:10)

LEYES DE VESTIMENTA

  1. El hombre no debe usar ropa de mujer (Deut. 22:5)
  2. La mujer no debe usar ropa de hombre (Deut. 22:5)
  3. No vestir ropa tejida con lana y lino juntos (Deut. 22:11)

EL PRIMOGÉNITO

  1. Redimir el hijo primogénito (Ex. 13:13; Ex. 34:20; Num. 18:15)
  2. Redimir el primer asno nacido (Ex. 13:13; Ex. 34:20)
  3. Desnucar al primer asno nacido si no es redimido (Ex. 13:13; Ex. 34:20)
  4. No redimir los animales limpios (Num. 18:17)

SACERDOTES  Y LEVITAS

  1. El sacerdote debe vestir ropas especiales mientras sirve en el santuario (Ex. 28:2)
  2. No rasgar la ropa del sumo sacerdote (Ex. 28:32)
  3. El sacerdote no debe entrar al lugar santísimo en todo tiempo (Lev. 16:2)
  4. Los sacerdotes no se deben contaminar por contactar un muerto (Lev. 21:1-3
  5. El sacerdote se puede contaminar por pariente cercano que muera (Lev. 21:3)
  6. El sacerdote que se haya lavado por inmundicia servirá en el santuario hasta la caída de la tarde (Lev. 21:6)
  7. El sacerdote no se casará con una divorciada (Lev. 21:7)
  8. El sacerdote no se casará con prostituta (Lev. 21:7)
  9. El sacerdote no se casará con mujer violada (Lev. 21:7)
  10. Honrar al sacerdote (Lev. 21:8)
  11. El sumo sacerdote no se puede contaminar ni siquiera por pariente cercano (Lev. 21:11)
  12. Para no contaminarse, el sumo sacerdote no saldrá del santuario (Lev. 21:11)
  13. El sumo sacerdote debe casarse con virgen (Lev. 21:13)
  14. El sumo sacerdote no se casará con viuda (Lev. 21:14)
  15. El sumo sacerdote no cohabitará con viuda ni siquiera fuera de matrimonio (Lev. 21:15)
  16. Ningún persona con defecto físico servirá en el santuario (Lev. 21:17)
  17. El sacerdote con defecto físico temporal no servirá en el santuario (Lev. 21:21)
  18. Esa persona con defectos físicos no entrará más allá del velo ni del altar (Lev. 21:23)
  19. El sacerdote que esté inmundo no servirá en el santuario (Lev. 22:2-3)
  20. Los inmundos deben ser sacados del campamento (Num. 5:2)
  21. El sacerdote inmundo no debe entrar al campamento (Num. 5:2-3)
  22. El sacerdote debe bendecir a Israel (Num. 6:23)
  23. Apartar para el sacerdote una porción de masa (Num. 15:20)
  24. Los levitas no harán el trabajo de los sacerdotes, ni los sacerdotes el de los levitas (Num. 18:3)
  25. Nadie que no sea descendiente de Aarón servirá en el santuario (Num. 18:4-7)
  26. Los levitas servirán en el santuario (Num. 18:23)
  27. Dar a los levitas ciudades donde morar (Num. 35:2)
  28. Los levitas no tendrán heredad en Israel (Deut. 18:1)
  29. Los levitas no participarán de los despojos (Deut. 18:1)
  30. Los sacerdotes servirán por turnos, pero en las fiestas servirán todos juntos (Deut. 18:6-8)

OFRENDAS, DIEZMOS E IMPUESTOS

  1. El incircunciso no podrá comer de la ofrenda (Ex. 12:44-45, Lev. 22:10)
  2. No alterar el orden de las ofrendas y diezmos (Ex. 22:28)
  3. Dar medio ciclo al año (Ex. 30:13)
  4. El sacerdote que está inmundo no comerá de las ofrendas (Lev. 22:3-4)
  5. Ninguna persona extraña podrá comer de las ofrendas (Lev. 22:10)
  6. El huésped o el siervo no comerán de la ofrenda (Lev. 22:10)
  7. Los extraños no deben profanar las ofrendas de Dios (Lev. 22:15)
  8. Apartar el diezmo para los levitas (Lev. 27:30; Num. 18:24)
  9. Dar el diezmo del ganado (Lev. 27:32)
  10. No vender el diezmo de la manada (Lev. 27:32-33)
  11. Los levitas deben dar el diezmo de los diezmos  a los sacerdotes (Num. 18:26)
  12. No comer el segundo diezmo de los cereales fuera de Jerusalén (Deut. 12:17)
  13. No consumir el segundo diezmo del vino fuera de Jerusalén (Deut. 12:17)
  14. No consumir el segundo diezmo del aceite fuera de Jerusalén (Deut. 12:17)
  15. No desamparar al levita (Deut. 12:19)
  16. Apartar todos los diezmos (Deut. 14:22)
  17. Apartar cada tres años el diezmo para los pobres (Deut. 14:28-29)
  18. Dar al sacerdote la porción del animal cocinado (Deut. 18:3)
  19. Dar al sacerdote la primera lana de las ovejas (Deut. 18:4)
  20. Apartar las ofrendas de vino, grano y aceite para el sacerdote (Deut. 18:4)
  21. No consumir el diezmo impropiamente (Deut. 26:14)
  22. No consumir el diezmo en estado de impureza (Deut. 26:14)
  23. No consumir el diezmo en luto (Deut. 26:14)
  24. Declarar el diezmo al ser traído al santuario (Deut. 26:13)

EL TEMPLO, EL SANTUARIO Y LOS OBJETOS SAGRADOS

  1. No edificar altar de piedras labradas (Ex. 20:22)
  2. No subir al altar por gradas (Ex. 20:26)
  3. Construir un santuario (Ex. 25:8)
  4. No remover las barras del arca (Ex. 25:15)
  5. Colocar el pan de la proposición y en incienso sobre la mesa cada sábado (Ex. 25:30)
  6. Encender las luces en el santuario (Ex. 27:21)
  7. El pectoral no debe separarse del efod (Ex. 28:28)
  8. Ofrecer incienso dos veces diarias (Ex. 30:7)
  9. No ofrecer incienso ni sacrificios extraños sobre el altar (Ex. 30:9)
  10. El sacerdote se lavará manos y pies antes del servicio (Ex. 30:19)
  11. Preparar aceite para ungir sacerdotes y reyes (Ex. 30:31)
  12. No preparar aceite para otros usos usando la misma fórmula del aceite de la unción (Ex. 30:32-33)
  13. No ungir extraños con el aceite de la unción (Ex. 30:32)
  14. No preparar otro incienso usando la misma fórmula del santuario (Ex. 30:37)
  15. Quien por error malgaste las cosas sagradas devolverá lo malgastado, con un quinto mas (Lev. 5:16)
  16. Remover las cenizas del altar (Lev. 6:11)
  17. El fuego en el altar no se extinguir (Lev. 6:12)
  18. El fuego en el altar no se debe apagar (Lev. 6:6)
  19. El sacerdote no debe entrar descubierto su cabello al santuario (Lev. 10:6)
  20. El sacerdote no debe entrar al santuario con ropas rotas (Lev. 10:6)
  21. El sacerdote no debe salir del santuario durante su servicio (Lev. 10:7)
  22. No beber embriagantes mientras se sirve en el santuario (Lev. 10:9-11)
  23. Reverenciar el santuario (Lev. 19:30)
  24. Al ser transportada, el arca debe ser cargada sobre los hombros (Num. 7:9)
  25. Observar la pascua el segundo mes (Num. 9:11)
  26. Comer la pascua con panes sin levadura y hierbas amargas (Num. 9:11)
  27. El sobrante de la pascua no debe quedar para el siguiente día (Num. 9:12)
  28. No quebrar hueso de la pascua (Num. 9:12)
  29. Tocar las trompetas según la Ley manda (Num. 10:9-10)
  30. Cuidar el tabernáculo continuamente (Num. 18:2)
  31. No descuidar el santuario (Num. 18:5)
  32. Ofrenda por la culpa debe ser traída por quien haya cometido diferentes infracciones (no texto)
  33. No destruir ninguna cosa del santuario (Deut. 12:2-4)

SACRIFICIOS Y OFRENDAS

  1. Consagrar todo primogénito de ganado (Ex. 13:2; Deut. 15:19)
  2. Matar el cordero de la pascua (Ex. 12:6)
  3. Comer asado el sacrificio de la pascua el catorce de nisan (Ex. 12:8)
  4. No comer cruda ni cocida la carne del sacrificio de la pascua (Ex. 12:9)
  5. No guardar ninguna porción de la pascua para el día siguiente (Ex. 12:10)
  6. Ningún israelita apóstata, o extraño, comerá de la pascua (Ex. 12:43)
  7. A los extranjeros que viven en Israel no se les debe dar la pascua (Ex. 12:45)
  8. No tomar de la pascua para comer afuera de la casa (Ex. 12:46)
  9. No quebrar hueso del cordero de la pascua (Ex. 12:46)
  10. El incircunciso no comerá de la pascua (Ex. 12:48)
  11. No sacrificar la pascua mientras haya fermento en la casa (Ex. 23:18)
  12. La porción de la pascua que va a ser quemada en el altar no debe quedar para el siguiente día (Ex. 23:18)
  13. No subir al santuario para una festividad sin llevar una ofrenda (Ex. 23:15)
  14. Traer los primeros frutos al santuario (Ex. 23:19)
  15. La carne de la ofrenda por el pecado o por la culpa se puede comer (Ex. 29:33)
  16. Quien no sea de la simiente de Aarón no debe comer la carne del sacrifico sagrado (Ex. 29:33)
  17. Observar el procedimiento de la ofrenda quemada (Lev. 1:3)
  18. Observar el procedimiento de la ofrenda de alimento (Lev. 2:1)
  19. No ofrecer ni levadura ni miel (Lev. 2:11)
  20. Todo sacrificio debe ser salado (Lev. 2:13)
  21. No ofrecer ningún sacrificio sin sal (Lev. 2:13)
  22. Si el sacerdote erra en un juicio debe ofrecer un sacrificio (Lev. 4:13)
  23. Quien se denuncie a sí mismo de haber cometido un pecado ofrecerá un sacrificio (Lev. 4:27-28)
  24. Ofrecer sacrificios de acuerdo a las posibilidades (Lev. 5:7)
  25. No cortar totalmente la cabeza de la víctima si se trata de un ave (Lev. 5:8)
  26. Si el oferente es demasiado pobre, ofrecerá flor de harina (Lev. 5:11)
  27. No agregar incienso a la ofrenda de flor de harina (Lev. 5:11)
  28. El culpable de haber cometido violación involuntaria la ley ofrecerá sacrificio (Lev. 5:17-19)
  29. El restante del sacrificio debe ser comido por el sacerdote (Lev. 6:9)
  30. El restante del sacrificio no debe ser cocido con levadura (Lev. 6:10)
  31. El sumo sacerdote ofrecerá una ofrenda diaria (Lev. 6:13)
  32. La ofrenda del sacerdote no se debe comer (Lev. 6:16)
  33. Observar el procedimiento de la ofrenda por el pecado (Lev. 6:18)
  34. La carne de la ofrenda por el pecado no se debe comer (Lev. 6:23)
  35. Observar el procedimiento de la ofrenda por el pecado (Lev. 7:1)
  36. Observar el procedimiento de la ofrenda de paz (Lev. 7:11)
  37. Quemar el resto de la ofrenda (Lev. 7:17)
  38. No comer del sacrificio más allá del tiempo en que debe ser comido (Lev. 7:18)
  39. No comer la carne que haya tocado algo impuro (Lev. 7:19)
  40. La carne que haya tocado algo impuro será quemada (Lev. 7:19)
  41. La persona impura no comerá de las cosas santas (Lev. 7:20)
  42. La hija del sacerdote no comerá de las cosas sagradas (Lev. 22:12)
  43. Después de haber dado a luz, la mujer traerá una ofrenda (Lev. 12:6)
  44. El leproso traerá ofrenda al ser limpio (Lev. 14:10)
  45. El hombre que haya tenido flujo traerá ofrenda al ser limpio (Lev. 15:13-15)
  46. La mujer que haya tenido flujo traerá ofrenda al ser limpia (Lev. 15:28-30)
  47. Observar el día del perdón (Lev. 16:3-34)
  48. No matar en otro lugar animales para ser sacrificados en el altar (Lev. 17:3-4)
  49. No comer la carne del sacrificio que haya sobrado para el siguiente día (Lev. 19:8)
  50. No santificar animales defectuosos para el sacrificio (Lev. 22:20)
  51. Todo animal ofrecido deberá ser sin defecto (Lev. 22:21)
  52. No lacerar el ganado apartado para el sacrificio (Lev. 22:21)
  53. No sacrificar ganado dañado (Lev. 22:22)
  54. No quemar sobre el altar extremidades de animal lacerado (Lev. 22:22)
  55. No rociar sobre el altar la sangre de ganado dañado (Lev. 22:24
  56. No sacrificar animales provenientes de gente no israelita (Lev. 22:25)
  57. El animal para sacrificio puede ser ofrecido hasta el octavo día (Lev. 22:27)
  58. No dejar carne de acción de gracias para otro día (Lev. 22:30)
  59. Ofrecer la ofrenda de la gavilla a la mañana siguiente del primer día de los panes sin levadura (Lev. 23:10)
  60. No comer pan hecho de grano nuevo antes de ofrecer la ofrenda (Lev. 23:14)
  61. No comer grano tostado de la nueva cosecha antes de ofrecer la ofrenda (Lev. 23:14)
  62. No comer espigas de grano nuevo antes de ofrecer la ofrenda (Lev. 23:14)
  63. En la fiesta de las semanas traer dos panes junto con los sacrificios (Lev. 23:17-20)
  64. Ofrecer sacrificio adicional en la fiesta de los panes sin levadura (Lev. 23:36)
  65. Pagar el precio correcto por una persona según el voto a Dios (Lev. 27:2-8)
  66. Si una bestia es cambiada por otra que ha sido dedicada en ofrenda, ambas quedarán consagradas (Lev. 27:10)
  67. No se debe cambiar la bestia que ha sido destinada a sacrificio (Lev. 27:10)
  68. El que dedique al Señor un animal no limpio debe pagar su valor (Lev. 27:11-13)
  69. El que dedique al Señor su casa debe pagar según el estimado (Lev. 27:11-13)
  70. El que dedique al Señor una porción de su tierra pagará según el estimado (Lev. 27:16-24)
  71. Los primogénitos no se deben dedicar (Lev. 27:26)
  72. Decidir si lo dedicado pertenece al Señor o al sacerdote (Lev. 27:28)
  73. La tierra dedicada al Señor no se debe vender (Lev. 27:28)
  74. Lo dedicado al Señor no se debe redimir (Lev. 27:28)
  75. Al pago por el error cometido se le debe agregar un quinto (Num. 5:6-7)
  76. No agregar aceite a la ofrenda por sospecha de adulterio (Num. 5:15)
  77. No agregar incienso a la ofrenda por sospecha de adulterio (Num. 5:15)
  78. Ofrecer los sacrificios diarios (Num. 28:3)
  79. Ofrecer un sacrificio adicional en sábado (Num. 28:9)
  80. Ofrecer un sacrificio adicional en cada luna nueva (Num. 28:11)
  81. Ofrecer un sacrificio adicional en el día de las primicias (Num. 28:26-27)
  82. Ofrecer un sacrificio adicional en el año nuevo (Num. 29:1-6)
  83. Ofrecer un sacrificio adicional en el día de la expiación (Num. 29:7-8)
  84. Ofrecer un sacrificio adicional en la fiesta de los tabernáculos (Num. 29:12-34)
  85. Ofrecer un sacrificio adicional en el octavo día de la asamblea (Num. 29:35-38)
  86. Traer las ofrendas obligatorias o voluntarias el primer día de la fiesta en que estas incurran (Deut. 12:5-6)
  87. No ofrecer sacrificios donde parezca apropiado (Deut. 12:13)
  88. Ofrecer sacrificios en el santuario (Deut. 12:14)
  89. Redimir en ganado que habiendo sido destinado al sacrificio sufra daño, pero se puede comer (Deut. 12:15)
  90. No comer de las ofrendas fuera de Jerusalén (Deut. 12:17)
  91. No comer la carne de la ofrenda quemada (Deut. 12:17)
  92. El sacerdote no comerá la carne de la ofrenda por el pecado fuera del patio del santuario (Deut. 12:17)
  93. El sacerdote no comerá la carne del sacrificio sin antes rociar la sangre, (Deut. 12:17)
  94. El sacerdote no comerá de los primeros frutos fuera del patio del santuario (Deut. 12:17)
  95. Traer al santuario las cosas consagradas (Deut. 12:26)
  96. No comer nada abominable (Deut. 14:3)
  97. No trabajar con el ganado apartado para el sacrificio (Deut. 15:19)
  98. No trasquilar animales apartados para el sacrificio (Deut. 15:19)
  99. No dejar ninguna porción del sacrificio para el siguiente día (Deut. 16:4)
  100. No sacrificar animales con daños temporales (Deut. 17:1)
  101. No traer al templo sacrificios u ofrendas de prostitutas o de sodomitas (Deut. 23:19)
  102. Leer la porción prescrita al traer los primeros frutos (Deut. 26:5-10)

RITUALES DE PUREZA Y DE IMPUREZA

  1. Los ocho animales inmundos que quien los toque queda inmundo hasta la tarde (Lev. 11:29-30)
  2. La comida queda inmunda al entrar en contacto con las cosas inmundas (Lev. 11:34)
  3. En que toque el cuerpo de una bestia muerta por sí misma quedará inmundo (Lev. 11:39)
  4. La mujer que dé a luz será igualmente impura como la que menstrua (Lev. 12:2-5)
  5. El leproso es inmundo (Lev. 13:2-46)
  6. El leproso cuando sea declarado como leproso, anunciará a todos su inmundicia (Lev. 13:45)
  7. La ropa del leproso es inmunda (Lev. 13:47-49)
  8. La casa del leproso es inmunda (Lev. 14:34-46)
  9. El hombre que tenga flujo queda inmundo (Lev. 15:1-15)
  10. El que derrame semen queda inmundo (Lev. 15:16)
  11. La purificación por toda clase de impurezas se hará por inmersión en agua (Lev. 15:16)
  12. La mujer con menstruación es inmunda y contamina a otros (Lev. 15:19-24)
  13. La mujer con flujo contamina (Lev. 15:25-27)
  14. Guardar la ordenanza de la novilla roja para que sus cenizas estén siempre disponibles (Num. 19:9)
  15. Los cadáveres contaminan (Num. 19:11-16)
  16. El que toque las aguas de la separación queda impuro y el impuro que toque las aguas de la separación, quedará puro (Num. 19:19-22)

LEPROSOS Y LEPRA

  1. El leproso no rasurará el bello de la llaga de la lepra (Lev. 13:33)
  2. Cosas que se usan en el proceso de limpieza por lepra (Lev. 14:1-7)
  3. El leproso rasurará todo su pelo (Lev. 14:9
  4. No arrancar las marcas de la lepra (Deut. 24:8)

EL REY

  1. No maldecir al rey o gobernante (Ex. 22:28)
  2. Nombrar un rey (Deut. 17:15)
  3. No nombrar gobernador a alguien que no sea israelita (Deut. 17:15)
  4. El rey no adquirirá muchos caballos (Deut. 17:16)
  5. El rey no tomara muchas esposas (Deut. 17:17)
  6. El rey no acumulará mucho oro ni plata (Deut. 17:17)
  7. El rey hará una copia de la Ley para él mismo en adición a la copia personal. El rey tendrá dos copias de la ley (Deut. 17:18)

NAZARENOS

  1. El nazareo no debe beber vino ni sidra, ni ninguno de sus derivados, ni ningún producto agrio (Num. 6:3)
  2. El nazareo no debe comer uvas frescas (Num. 6:3)
  3. El nazareo no debe comer uvas secas (Num. 6:3)
  4. El nazareo no debe comer las semillas de uvas (Num. 6:4)
  5. El nazareo no debe comer el hollejo de las uvas (Num. 6:4)
  6. El nazareo debe permitir que su cabello crezca (Num. 6:5)
  7. El nazareo no debe cortarse el cabello (Num. 6:5)
  8. El nazareo no debe entrar en ninguna estructura donde haya un muerto (Num. 6:6)
  9. El nazareo no debe contaminarse por ningún muerto, aunque sean familiares (Num. 6:7)
  10. Al terminar su voto, el nazareo debe cortarse el cabello (Num. 6:9)

 

GUERRAS

  1. Los que vayan a la guerra no deben temer al enemigo, ni entrar en pánico cuando estén en el combate (Deut. 3:22, 7:21, 20:3)
  2. Ungir un sacerdote especial (para que pueda hablar al soldado) en la guerra (Deut. 20:2)
  3. En las guerras hay que proceder según la Ley (Deut. 20:10)
  4. No dejar con vida ningún individuo de las ciudades Cananeas (Deut. 20:16)
  5. Destruir las siete ciudades Cananeas (Deut. 20:17)
  6. No destruir árboles frutales (ni por gusto, ni por necesidad) (Deut. 20:19-20)
  7. Tratar según la Ley a la mujer que en guerra es tomada en cautiverio (Deut. 21:10-14)
  8. No vender como esclava a la mujer hermosa capturada en guerra, después que se ha usado sexualmente (Deut. 21:14)
  9. No degradar a sirvienta, a una mujer hermosa capturada en la guerra, después que se haya usado sexualmente (Deut. 21:14)
  10. No ofrecer tregua a los Ammonitas ni a los Moabitas, después de haber empezado un combate con ellos (Deut. 23:6)
  11. Ningún inmundo debe entrar al campamento levita (Deut. 23:11)
  12. Tener un lugar fuera  del campamento, para servicios sanitarios (Deut. 23:13)
  13. Mantener esos lugares limpios (Deut. 23:14-15)
  14. Recordar siempre lo que Amalec hizo contra Israel (Deut. 25:17)
  15. La maldad de Amalec contra Israel no será olvidada (Deut. 25:19)
  16. Destruir la descendencia de Amalec (Deut. 25:19)

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Sin la gracia de Cristo, el pecador está en una condición desvalida. No puede hacerse nada por él, pero mediante la gracia divina se imparte al hombre poder sobrenatural que obra en la mente, el corazón y el carácter. Mediante la comunicación de la gracia de Cristo, el pecado es discernido en su aborrecible naturaleza y finalmente expulsado del templo del alma. Mediante la gracia, somos puestos en comunión con Cristo para estar asociados con él en la obra de la salvación. La fe es la condición por la cual Dios ha visto conveniente prometer perdón a los pecadores; no porque haya virtud alguna en la fe que haga merecer la salvación, sino porque la fe puede aferrarse a los méritos de Cristo, el remedio provisto para el pecado. La fe puede presentar la perfecta obediencia de Cristo en lugar de la transgresión y la apostasía del pecador. Cuando el pecador cree que Cristo es su Salvador personal, entonces, de acuerdo con la promesa infalible de Jesús, Dios le perdona su pecado y lo justifica gratuitamente. El alma arrepentida comprende que su justificación viene de Cristo que, como su Sustituto y Garante, ha muerto por ella, y es su expiación y justificación (Fe y obras, p. 103).

Dijo Jesús: Sed perfectos como vuestro Padre es perfecto. Si sois hijos de Dios, sois participantes de su naturaleza y no podéis menos que asemejaros a él. Todo hijo vive gracias a la vida de su padre. Si sois hijos de Dios, engendrados por su Espíritu, vivís por la vida de Dios. En Cristo “habita corporalmente toda la plenitud de la Divinidad”; y la vida de Jesús se manifiesta “en nuestra carne mortal”. Esa vida producirá en nosotros el mismo carácter y manifestará las mismas obras que manifestó en él. Así estaremos en armonía con cada precepto de su ley, porque “la ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma”. Mediante el amor, “la justicia de la ley” se cumplirá “en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu” (Romanos 8:4) (El discurso maestro de Jesucristo, p. 67).

Wesley demostró la perfecta armonía que existe entre la ley y el evangelio. “Existe, pues, entre la ley y el evangelio la relación más estrecha que se pueda concebir. Por una parte, la ley nos abre continuamente paso hacia el evangelio y nos lo señala; y por otra, el evangelio nos lleva constantemente a un cumplimiento exacto de la ley. La ley, por ejemplo, nos exige que amemos a Dios y a nuestro prójimo, y que seamos mansos, humildes y santos. Nos sentimos incapaces de estas cosas y aún más, sabemos que ‘a los hombres esto es imposible;’ pero vemos una promesa de Dios de damos ese amor y de hacemos humildes, mansos y santos; nos acogemos a este evangelio y a estas alegres nuevas; se nos da conforme a nuestra fe; y ‘la justicia de la ley se cumple en nosotros’ por medio de la fe que es en Cristo Jesús (El conflicto de los siglos, p. 267).

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Viernes 11 de agosto// Lección 7____________________________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Se me pregunta acerca de la ley en Gálatas. ¿Cuál ley es el ayo para llevarnos a Cristo? Contesto: Ambas, la ceremonial y el código moral de los Diez Mandamientos.

“Cristo fue el fundamento de todo el sistema judío. La muerte de Abel fue una consecuencia de no haber aceptado Caín el plan de Dios en la escuela de la obediencia para ser salvado por la sangre de Jesucristo, simbolizada por las ofrendas de sacrificio que señalaban a Cristo. Caín rehusó la efusión de sangre que simbolizaba la sangre de Cristo que había de ser derramada por el mundo. Toda esta ceremonia fue preparada por Dios, y Cristo vino a ser el fundamento de todo el sistema. Este es el comienzo de la obra de la Ley como el ayo que lleva a los instrumentos humanos pecaminosos a considerar a Cristo como el fundamento de todo el sistema judío.

“Todos los que servían en relación con el Santuario eran educados constantemente acerca de la intervención de Cristo en favor de la raza humana. Ese servicio tenía el propósito de crear en cada corazón amor por la Ley de Dios, que es la ley del Reino divino” (MS 1:274).

“La ley de los Diez Mandamientos no ha de ser considerada tanto desde el aspecto de la prohibición como desde el de la misericordia. Sus prohibiciones son la segura garantía de felicidad en la obediencia. Al ser recibida en Cristo, ella obra en nosotros la pureza de carácter que nos traerá gozo a través de los siglos eternos. Es una muralla de protección para el obediente” (MS 1:276).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. A menudo luchamos con la pregunta de cómo podemos vencer el pecado en nuestra vida. ¿Qué promesas tenemos en la Biblia acerca de la victoria sobre el pecado? ¿De qué manera podemos posicionarnos mejor para ayudar a hacer realidad estas promesas? Al mismo tiempo, ¿por qué debemos ser cuidadosos y asegurarnos de depositar toda nuestra esperanza de salvación en la victoria de Cristo por nosotros, y no en cualquier victoria que nosotros podamos obtener?
  2. A menudo oímos que los cristianos dicen que la Ley ha sido anulada. Por supuesto, estos mismos cristianos hablan en contra del pecado, lo cual significa, por supuesto, que en realidad no consideran que la Ley haya sido anulada. ¿Qué quieren decir, en realidad, con esa afirmación? (Pista: ¿En el contexto de qué Mandamiento surge esa aseveración, por lo general?)

RESUMEN: La Ley fue dada para señalar a los pecadores su necesidad de Cristo. Como guardiana, nos provee instrucción acerca de Dios y protección del mal. Pero, como entidad disciplinaria, la Ley señala nuestra pecaminosidad y trae condenación. Cristo nos libra de la condenación de la Ley y escribe su Ley en nuestro corazón.

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Escrito por: Tony García.

Gramática revisada por:
El Pastor Noel Ruiloba y Nory Ester Garcia-Marenko

Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
http://www.sevendayradio.com
http://www.escuelasabaticamaestros.com
Madrid, España 2017

 

3 pensamientos en “LECCIÓN 7 – EL CAMINO DE LA FE – PARA EL 12 DE AGOSTO DE 2017

  1. Buenas tardes hermano Tony, feliz semana comentar que ultimamente al pulsar sobre el parrafo para decargar la leccion no funciona, sera que se habra desactivado?, gracias por la atención

    Bendiciones

    Neftaly Argueta 503 70080087

  2. Buenas noches, no se puede descargar en formato PDF. Gracias Dios les bendiga

    Enviado desde mi iPad

  3. Buenos días, feliz y bendecida semana, quisiera saber si la lección semanal la puedo recibir en mi correo electrónico y que debo hacer, hermano Tony Dios lo bendiga

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