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LECCIÓN 14 – GLORIARSE EN LA CRUZ – PARA EL 30 DE SEPTIEMBRE DE 2017

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Tenemos la lecciones disponibles para su estudio, desde el segundo trimestre del año 2014.


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La crucifixión de Cristo por   Mihály Munkácsy, Hungría. (1844-1900)


Los pensamientos pertenecientes a la GUÍA DE ESTUDIO DE LA BIBLIA – EDICIÓN PARA MAESTROS de la Escuela Sabática no representan la postura oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día local, regional ni mundial. Más bien, es el trabajo,  esfuerzo y pensamiento de un hermano laico de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, cuyo principal objetivo es proveer información adicional para quien estudia la lección de Escuela Sabática. Provee una ayuda extra para el maestro, a fin de entenderla mejor, y explicar de una manera más clara y nutrida la lección de Escuela Sabática. Tratamos de no presentar temas controversiales, ni polémicos y evitamos las ideas que promueven el fanatismo y el extremismo en nuestra iglesia. Si nuestro comentario no es de ayuda o de agrado para usted, se le pide que, por favor, lo descarte. Cualquier comentario, pregunta o sugerencia, por favor escriba a elhermanotony@gmail.com


Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 14: Para el 30 de septiembre de 2017

GLORIARSE EN LA CRUZ

Sábado 23 de septiembre_________________________________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Gálatas 6:11-18; Romanos 6:1-6; 12:1-8; 2 Corintios 4:10; 5:17; 11:23-29.

PARA MEMORIZAR:

“Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí y yo al mundo” (Gál. 6:14).

ESTE ESTUDIO SOBRE GÁLATAS ha sido intenso. Eso es porque la carta misma es intensa. Al reconocer su llamado, al conocer la veracidad de lo que predicaba (después de todo, como lo dijo varias veces, esa verdad provenía del Señor), Pablo escribió con la pasión inspirada de los profetas del Antiguo Testamento, como la de Isaías, Jeremías y Oseas. Así como ellos amonestaron con súplicas al pueblo de Dios en su época para que se apartaran del error, Pablo aquí está haciendo lo mismo con los de su época.

No importa cuán distintas hayan sido las circunstancias inmediatas, a fin de cuentas, las palabras de Jeremías podrían aplicarse de igual modo a los gálatas como a las personas de la época de Jeremías: “Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová” (Jer. 9:23, 24).

En ningún otro lugar aparece nuestra “gloriosa” sabiduría humana, nuestras riquezas y nuestro poder con tanta claridad en toda su futilidad y vanidad que ante la Cruz de Cristo; ese es el enfoque de la carta de Pablo al rebaño errante de Galacia.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

La lección que Dios desea que toda la humanidad aprenda de la experiencia del rey de Babilonia es que él puede humillar a todos los orgullosos. Nabucodonosor tuvo que aprender, con la ayuda de una severa disciplina, la lección de que Dios, y no el hombre, es el Soberano y que su reino es un reino eterno. De manera que el hombre en la actualidad también debe aprender que Dios es supremo. Cuando los hombres tienen éxito en la causa del Señor, es porque Dios les ha dado ese éxito, y no para su gloria personal, sino para Gloria de Dios. Quien trate de robar un rayo de luz de la gloria del Señor verá que tendrá que ser castigado por su presunción…

Déjese que la gente se vanaglorie en su propia sabiduría; déjese que exalten el yo y complazcan el orgullo, y el resultado es inevitable. Con la misma seguridad con que el sol brilla durante el día, el orgullo se dirige hacia la destrucción y el espíritu altanero encontrará su caída. Si una iglesia se vuelve orgullosa y jactanciosa, ciertamente será humillada. Si los encargados de cualquier institución se toman presuntuosos y se atribuyen el crédito por el éxito que han tenido en ciertas líneas de actividad, si se vanaglorian de su sabiduría y eficiencia, serán indefectiblemente humillados (El ministerio de publicaciones, pp. 139, 140).

Si los hombres pudiesen ver por un momento más allá del alcance de la visión finita, si pudiesen discernir una vislumbre de lo eterno, toda boca dejaría de jactarse. Los hombres que viven en este pequeño átomo del universo son finitos; Dios tiene mundos innumerables que obedecen a sus leyes, y son conducidos para gloria suya. Cuando en sus investigaciones científicas los hombres han ido hasta donde se lo permiten sus facultades mentales, queda todavía más allá un infinito que no pueden comprender.

Antes que los hombres puedan ser verdaderamente sabios, deben comprender que dependen de Dios, y deben estar henchidos de su sabiduría. Dios es la fuente tanto del poder intelectual como del espiritual. Los mayores hombres, que han llegado a lo que el mundo considera como admirables alturas de la ciencia, no pueden compararse con el amado Juan o el apóstol Pablo. La más alta norma de virilidad se alcanza cuando se combina el poder intelectual con el espiritual. A los que hacen esto, Dios los aceptará como colaboradores consigo en la preparación de las mentes.

Grande conocimiento es el conocerse a sí mismo. El maestro que se estime debidamente permitirá que Dios amolde y discipline su mente. Y reconocerá la fuente de su poder… El conocimiento propio lleva a la humildad y a confiar en Dios; pero no reemplaza a los esfuerzos para el mejoramiento de uno mismo. El que comprende sus propias deficiencias no escatimará empeño para alcanzar la más alta norma de la excelencia física, mental y moral. Ninguno que esté satisfecho con una norma inferior debiera tener parte en la educación de los jóvenes (Consejos para los maestros, p. 65).

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Domingo 24 de septiembre // Lección 14_________________________________________________

LA PROPIA MANO DE PABLO

Compara las declaraciones finales de Pablo en Gálatas 6:11 al 18 con lo que escribe al final de sus otras cartas. ¿En qué aspectos el final de Gálatas es similar y en cuáles difiere de las demás cartas? (Ver las conclusiones de Romanos, 1 y 2 Corintios, Efesios, Filipenses, Colosenses, y 1 y 2 Tesalonicenses.)

Gálatas 6:11-18

11 Mirad con cuán grandes letras os escribo de mi propia mano.  12 Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os obligan a que os circuncidéis, solamente para no padecer persecución a causa de la cruz de Cristo.  13 Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne.  14 Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.  15 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.  16 Y a todos los que anden conforme a esta regla, paz y misericordia sea a ellos, y al Israel de Dios.  17 De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús. 18 Hermanos, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.

Las declaraciones finales de Pablo no siempre son uniformes, pero aparecen varios elementos comunes en todas ellas: (1) saludos a personas específicas; (2) una exhortación final; (3) una firma personal; y (4) una bendición final. Al comparar estas características típicas con las palabras finales de Pablo en Gálatas, aparecen dos diferencias importantes.

Primero, en contraste con muchas de las cartas de Pablo, Gálatas no contiene saludos personales. ¿Por qué? Al igual que la ausencia de la acción de gracias tradicional al inicio de la carta, probablemente en este caso también se trate de otra indicación de la relación tensa entre Pablo y los gálatas. Pablo es cortés pero formal.

Segundo, debemos recordar que Pablo tenía por costumbre dictarle sus cartas a un escriba (Rom. 16:22). Después de terminar, Pablo mismo a menudo tomaba la pluma y escribía unas pocas palabras con su propio puño y letra al final de la carta (1 Cor. 16:21). Sin embargo, en Gálatas Pablo se desvía de esta práctica habitual. Cuando toma la pluma de manos del escriba, Pablo aún está tan preocupado por las circunstancias de Galacia que termina escribiendo más al respecto. No puede soltar la pluma hasta que les ruega a los gálatas una vez más que se aparten de sus malos caminos.

En Gálatas 6:11, Pablo enfatiza que escribió la carta con letra grandes. Realmente no sabemos por qué. Algunos han especulado que Pablo no se refería al tamaño de las letras sino a su deformidad. Sugieren que quizá las manos de Pablo estaban tan arruinadas por la persecución o por la fabricación de tiendas que no podía trazar las letras con precisión. Otros creen que sus comentarios proveen mayor evidencia de su problema en la vista. Aunque ambas teorías son probables, parece menos especulativo concluir que Pablo simplemente estaba escribiendo intencionalmente con letras grandes para subrayar y enfatizar sus argumentos, algo similar a la manera en que nosotros podríamos enfatizar una palabra o un concepto importante subrayándolo, poniéndolo en cursiva, o en MAYÚSCULAS.

Sea cual fuere la razón, Pablo evidentemente deseaba que sus lectores se tomaran en serio su advertencia y sus amonestaciones.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Por la gracia de Dios, hemos llegado al final del tercer trimestre de este año: pronto estaremos en la patria de Jesús, sirviéndole para siempre. 
Como es nuestra costumbre, casi nunca comentamos la lección del décimo tercer sábado –que esta vez se trata del décimo cuarto sábado–, ya que casi en todos los casos, esta lección es un repaso de todas las anteriores; el trimestre que finaliza no es la excepción.
Dejamos para usted el estudio bíblico de la lección oficial del departamento de Escuela Sabática de la Asociación General y el aporte del Espíritu de Profecía. Dios mediante, continuaremos nuestro comentario el siguiente fin de semana, cuando comenzaremos a estudiar otro apasionante libro del apóstol Pablo: la epístola a los Romanos. 
Entretanto, cantamos jubilosamente “Santa Biblia, para mí eres un tesoro aquí”.

 

 

ESPÍRITU DE PROFECÍA

El deseo del apóstol para aquellos a quienes escribía sus cartas de consejo y admonición era que no fuesen “niños fluctuantes y llevados por doquiera de todo viento de doctrina,” sino que todos llegaran “a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la edad de la plenitud de Cristo”. Rogó a aquellos que eran seguidores de Cristo y que vivían en comunidades paganas, que no anduviesen “como los otros Gentiles, que andan en la vanidad de su sentido, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios… por la dureza de su corazón,” sino “avisadamente; no como necios, mas como sabios; redimiendo el tiempo” (Efesios 4:14, 13, 17, 18; 5:15, 16). Animó a los creyentes a mirar hacia el tiempo cuando Cristo, que “amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella,” podría “presentársela gloriosa para sí, una iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante,” una iglesia “santa y sin mancha” (Efesios 5:25, 27).

Estos mensajes, escritos, no con poder humano, sino con el de Dios, contienen lecciones que deben ser estudiadas por todos, lecciones que será provechoso repetir frecuentemente. En ellas encontramos delineada la piedad práctica, se formulan principios que deben ser seguidos en cada iglesia y se define el camino que lleva a la vida eternal (Los hechos de los apóstoles, p. 375).

El Señor siempre da su obra al agente humano. Aquí está la cooperación divina y humana. En esto consiste en que el hombre actúe obedeciendo la luz divina que recibe. Si Saulo hubiese dicho: “Señor, no siento el menor deseo de seguir tus órdenes específicas para alcanzar mi salvación”, entonces, aunque el Señor hubiera hecho brillar diez veces más la luz sobre Saulo, habría sido inútil. La obra del hombre es cooperar con lo divino. Y el conflicto más duro y severo viene junto con el propósito y la hora de la gran resolución y decisión del ser humano de inclinar su voluntad y el rumbo de su vida ante la voluntad de Dios y el rumbo que Dios indica… El carácter determinará la naturaleza de la resolución y la acción. Lo que uno hace no está en armonía con los sentimientos o las inclinaciones, sino con la voluntad conocida de nuestro Padre que está en el cielo. Seguid y obedeced las directivas del Espíritu Santo (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 6, p. 1058).

La vida que abriga el temor de Jehová no será una vida de tristeza y oscuridad. La ausencia de Cristo es la que entristece el semblante y hace de la vida una peregrinación de suspiros. Los que están llenos de estima y amor propios no sienten la necesidad de una unión viviente y personal con Cristo. El corazón que no ha caído sobre la Roca está orgulloso de estar entero… Pero Cristo al morar en el alma es una fuente de gozo. Para todos los que lo reciben, la nota tónica de la Palabra de Dios es el regocijo (Palabras de vida del gran Maestro, p. 126).

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Lección 14 // Lunes 25 de septiembre____________________________________________________

GLORIARSE EN LA CARNE

Lee Gálatas 6:12 y 13. ¿Qué quiere decir Pablo en estos versículos?

Gálatas 6:12-13

12 Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os obligan a que os circuncidéis, solamente para no padecer persecución a causa de la cruz de Cristo.  13 Porque ni aun los mismos que se circuncidan guardan la ley; pero quieren que vosotros os circuncidéis, para gloriarse en vuestra carne.

Aunque Pablo ha dejado entrever anteriormente la agenda oculta y las motivaciones de sus oponentes (ver Gál. 1:7; 4:17), sus declaraciones de Gálatas 6:12 y 13 son los primeros comentarios explícitos que hace acerca de sus oponentes. Los describe como quienes desean “agradar en la carne”. La palabra “agradar”, en griego, literalmente significa poner “una buena cara”. De hecho, la palabra para “cara” es la misma en griego que la de la máscara de un actor, y esta palabra incluso se usaba figuradamente para referirse al papel que desempeñaba un actor. En otras palabras, Pablo está diciendo que estas personas eran como actores que buscaban la aprobación del público. En una cultura basada en el honor y la vergüenza, la conformidad es básica, y aquellos que enseñaban los errores parecen haber estado buscando mejorar su rating de honor ante sus compatriotas judíos de Galacia y otros judíos cristianos de Jerusalén.

Pablo hace una declaración importante sobre una de las motivaciones de ellos: el deseo de evitar la persecución. Aunque la persecución ciertamente puede interpretarse en su forma más dramática con una connotación de abuso físico, puede ser igual de dañina en sus formas más “leves” de acoso y exclusión. Pablo y zelotes fanáticos de Judea alguna vez habían llevado a cabo el primer tipo de persecución (Gál. 1:13), pero este último tipo también tenía efecto sobre los cristianos.

Los líderes religiosos judíos todavía ejercían una influencia política importante en muchas regiones. Tenían la autorización oficial de Roma; por ende, muchos creyentes judíos estaban ansiosos por mantener buenas relaciones con ellos. Al circuncidar a los gentiles y enseñarles que observaran la Torá, los detractores de Galacia podían lograr un punto en común con los judíos locales. Esto no solamente les permitiría mantener un contacto amistoso con las sinagogas, sino también podían fortalecer sus propios lazos con los creyentes judíos de Jerusalén, que tenían sospechas cada vez mayores acerca de la obra que se llevaba a cabo entre los gentiles (Hech. 21:20, 21). Sin duda, además, en cierto sentido sus acciones podrían haber facilitado la efectividad de su testimonio a los judíos.

Sea cual fuere la situación que Pablo tenía en mente, queda claro lo que quiere decir: “Los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2 Tim. 3:12).

Piensa seriamente en el motivo que estas personas tenían para enseñar sus errores. Parece bastante razonable, considerando el contexto. ¿Qué debería decirnos esto acerca de cómo incluso los “mejores” motivos pueden extraviarnos si no somos cuidadosos? ¿Cuándo fue la última vez que terminaste haciendo cosas equivocadas por los motivos correctos?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Miren en el espejo de la ley de Dios los que se sienten inclinados a hacer una elevada profesión de santidad. Cuando vean la amplitud de sus exigencias y comprendan cómo ella discierne los pensamientos e intentos del corazón, no se jactarán de su impecabilidad. “Si dijéremos —dice Juan, sin separarse de sus hermanos— que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y no hay verdad en nosotros”. “Si dijéremos que no hemos pecado, lo hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros”. “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad” (1 Juan 1:8, 10, 9).

Hay quienes profesan santidad, quienes declaran que están completamente con el Señor, quienes pretenden tener derecho a las promesas de Dios, mientras rehúsan prestar obediencia a sus mandamientos. Dichos transgresores de la ley quieren recibir todas las cosas que fueron prometidas a los hijos de Dios; pero eso es presunción de su parte, por cuanto Juan nos dice que el verdadero amor a Dios será revelado mediante la obediencia a todos sus mandamientos. No basta creer la teoría de la verdad, hacer una profesión de fe en Cristo, creer que Jesús no es un impostor, y que la religión de la Biblia no es una fábula por arte compuesta. “El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos —escribió Juan—, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él, mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él”. “El que guarda sus mandamientos, está en él, y él en él” (1 Juan 2:4, 5; 3:24).

Juan no enseñó que la salvación puede ser ganada por la obediencia; sino que la obediencia es el fruto de la fe y del amor… Si permanecemos en Cristo, si el amor de Dios habita en el corazón, nuestros sentimientos, pensamientos y acciones estarán de acuerdo con la voluntad de Dios. El corazón santificado está en armonía con los preceptos de su ley (Los hechos de los apóstoles, pp. 449, 450).

Si los miembros de la iglesia trabajan fielmente para edificar la causa de la verdad, no escaparán de la lengua del chismoso, de la falsedad y de la calumnia. “Y también todos los que quieren vivir píamente en Cristo Jesús, padecerán persecución” (2 Timoteo 3:12). Su conducta consecuente e inconmovible es un reproche constante para la incredulidad, el orgullo, el egoísmo del profesante hipócrita…

Jesús no pierde de vista a su pueblo, que tiene que hacer frente a tantos desánimos. Requiere poquísimo esfuerzo flotar con la corriente popular, pero aquellos que alcanzarán las playas inmortales deben luchar contra viento y marea. Hay una forma de cristianismo —una falsa profesión—que no tiene energía reformadora. Sus poseedores se complacen en oponerse a la fe de otros y en desacreditarla…

El verdadero seguidor de Cristo no debería desmayar al recibir reproches de esta clase… Los que son fieles a Dios no recibirán daño en el reproche o en la oposición. No, más bien así se desarrollarán virtudes que no florecerían en el sol de la prosperidad. La fe, la paciencia, la humildad y el amor brotarán y florecerán en medio de las nubes y de las tinieblas (Nuestra elevada vocación, p. 361).

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Martes 26 de septiembre // Lección 14___________________________________________________

GLORIARSE EN LA CRUZ

“Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo” (Gál. 6:14).

Luego de exponer los motivos que impulsaban a algunos a insistir con la circuncisión, Pablo presenta su mensaje del evangelio a los gálatas por última vez, aunque solamente de manera resumida. Para Pablo, el evangelio se basaba en dos principios fundamentales: (1) la centralidad de la Cruz (vers. 14) y (2) la doctrina de la justificación (vers. 15). En el estudio de hoy, nos enfocaremos en el primer principio.

Es difícil para nosotros, que vivimos en el siglo XXI, entender la sorpresa que provocaron originalmente los comentarios de Pablo sobre la Cruz (Gál. 6:14). Hoy, la cruz de Cristo es un símbolo común y atesorado que evoca sentimientos positivos para la mayoría de las personas. Sin embargo, en la época de Pablo, la cruz no era algo en que gloriarse sino un objeto de desprecio. Para los judíos, la idea de un Mesías crucificado era ofensiva, y a los romanos la crucifixión les resultaba tan repugnante que ni siquiera se mencionaba como una forma de castigo adecuada para un ciudadano romano.

El desprecio con el que el mundo antiguo veía la cruz de Cristo puede verse claramente en el dibujo más antiguo de la crucifixión que se conoce. Proveniente de principios del siglo II, una porción de grafiti antiguo presenta la crucifixión de un hombre con la cabeza de un asno. Debajo de la cruz, y junto al dibujo de un hombre con las manos alzadas en adoración, hay una inscripción que dice: “Alejandro adora a su dios”. El significado es claro: la cruz de Cristo era considerada ridícula. En este contexto, Pablo audazmente declara que no puede gloriarse en otra cosa sino en la cruz de Cristo.

¿Qué diferencia marcó la cruz de Cristo en la relación de Pablo con el mundo? Gálatas 6:14; Romanos 6:1-6; 12:1-8; Filipenses 3:8.

Gálatas 6:14

14 Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo.

Romanos 6:1-6

1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?  En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?  ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?  Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.  Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;  sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

Romanos 12:1-8

1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.  No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.  Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.  Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,  así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.  De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;  o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza;  el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.

Filipenses 3:8

Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo,

La cruz de Cristo cambia todo para el creyente. Nos desafía no solamente a revaluar cómo nos vemos a nosotros mismos sino también cómo nos relacionamos con el mundo. El mundo (este siglo presente impío y todo lo que conlleva [1 Juan 2:16]) se opone a Dios. Debido a que hemos muerto con Cristo, el mundo ya no tiene el poder esclavizador que alguna vez tuvo sobre nosotros, y la vida antigua que una vez vivíamos para el mundo ya no existe. Siguiendo la analogía de Pablo, el quiebre entre el creyente y el mundo debería ser como si ambos hubieran muerto el uno para el otro.

¿Qué hizo la Cruz para afectar tu relación con el mundo? ¿Qué diferencia marcó en tu vida? ¿Cuán distinto vives ahora de lo que vivías antes de entregarte al Señor, quien murió por ti?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

En el pensamiento de las multitudes que viven hoy la cruz del Calvario está rodeada de sagrados recuerdos. Se relacionan con las escenas de la crucifixión sagradas asociaciones. Pero en los días de Pablo, la cruz se consideraba con sentimientos de repulsión y horror. El ensalzar como Salvador de la humanidad a uno que había muerto en la cruz provocaría naturalmente el ridículo y la oposición. Pablo sabía bien cómo sería considerado su mensaje tanto por los judíos como por los griegos de Corinto. “Nosotros predicamos a Cristo crucificado —confesó él—, a los judíos ciertamente tropezadero, y a los Gentiles locura” (1 Corintios 1:23). Entre sus oyentes judíos había muchos a quienes encolerizaría el mensaje que él estaba por proclamar. Y a juicio de los griegos, sus palabras serían absurda locura. Sería considerado mentalmente débil por tratar de mostrar cómo la cruz podría tener alguna relación con la elevación del género humano o la salvación de la humanidad.

Pero para Pablo, la cruz era el único objeto de supremo interés. Desde que fuera contenido en su carrera de persecución contra los seguidores del crucificado Nazareno, no había cesado de gloriarse en la cruz. En aquel entonces se le había dado una revelación del infinito amor de Dios, según se revelaba en la muerte de Cristo; y se había producido en su vida una maravillosa transformación que había puesto todos sus planes y propósitos en armonía con el cielo. Desde aquella hora había sido un nuevo hombre en Cristo. Sabía por experiencia personal que una vez que un pecador contempla el amor del Padre, como se lo ve en el sacrificio de su Hijo, y se entrega a la influencia divina, se produce un cambio de corazón, y Cristo es desde entonces todo en todo (Hechos de los apóstoles, p. 199).

Cuanto más nos acerquemos a él y cuanto más claramente discernamos la pureza de su carácter, tanto más claramente veremos la extraordinaria gravedad del pecado y tanto menos nos sentiremos tentados a exaltamos a nosotros mismos. Habrá un continuo esfuerzo del alma para acercarse a Dios; una constante, ferviente y dolorosa confesión del pecado y una humillación del corazón ante él. En cada paso de avance que demos en la experiencia cristiana, nuestro arrepentimiento será más profundo. Conoceremos que la suficiencia solamente se encuentra en Cristo, y haremos la confesión del apóstol: “Y yo sé que en mí (es a saber, en mi carne) no mora el bien”. “Mas lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo” (Romanos 7:18; Gálatas 6:14) (Hechos de los apóstoles, p. 448).

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Lección 14 // Miércoles 27 de septiembre________________________________________________

UNA NUEVA CREACIÓN

Luego de enfatizar la centralidad de la cruz de Cristo en la vida cristiana, Pablo ahora recalca el segundo principio fundamental de su mensaje del evangelio: la justificación por la fe.

Como hemos visto todo este trimestre, Pablo básicamente ha enfrentado la circuncisión contra el evangelio. Sin embargo, no está en contra de la práctica misma de la circuncisión. Pablo ha hecho varias declaraciones fuertes contra la circuncisión (ver Gál. 5:2-4), pero no desea que los gálatas concluyan que no estar circuncidado agrada más a Dios que estar circuncidado. Eso no es lo que quiere decir, porque uno puede ser tan legalista con lo que hace como con lo que no hace. Hablando en términos espirituales, el tema de la circuncisión en sí era irrelevante. La verdadera religión no se basa en el comportamiento externo sino en la condición del corazón humano. Jesús mismo dijo que una persona puede verse maravillosamente por fuera pero estar espiritualmente podrida por dentro (Mat. 23:27).

¿Qué significa ser una nueva creación? Gálatas 6:15; 2 Corintios 5:17. ¿Cómo has experimentado personalmente lo que esto significa?

Gálatas 6:15

15 Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.

2 Corintios 5:17

17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Ktisis es la palabra griega que se traduce como “creación”. Puede referirse a una “criatura” individual (Heb. 4:13) o a toda la “creación” (Rom. 8:22). En ambos casos, la palabra implica la acción de un Creador. Ese es el sentido de Pablo. Llegar a ser una “nueva criatura” no es algo que pueda lograrse mediante algún esfuerzo humano, ya sea la circuncisión o cualquier otra cosa. Jesús se refiere a este proceso como el “nuevo nacimiento” (Juan 3:5-8). Es el acto divino en el que Dios toma a la persona que está muerta espiritualmente e infunde vida espiritual en ella. Esta es otra metáfora más para describir el acto salvífico que Pablo describe generalmente como la justificación por la fe.

Pablo se refiere a esta experiencia de la nueva creación con más detalles en 2 Corintios 5:17. En este versículo, Pablo explica que llegar a ser una nueva creación significa mucho más que solamente un cambio en nuestro estatus en los libros del cielo; produce un cambio en nuestra vida hoy. Como lo señala Timothy George, “involucra el proceso completo de la conversión: la obra regeneradora del Espíritu, Santo que lleva al arrepentimiento y a la fe; el proceso diario de mortificación y vivificación; y el crecimiento continuo en la santidad, que lleva finalmente a la conformidad con la imagen de Cristo”.–Galatians, p. 438.

Sin embargo, llegar a ser una nueva criatura no es lo que nos justifica. Este cambio radical, más bien, es la manifestación inequívoca de lo que significa ser justificado.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Una simple profesión de piedad no tiene valor. Es cristiano el que permanece en Cristo… A menos que la mente de Dios se convierta en la mente del hombre, será inútil todo esfuerzo para purificarse a sí mismo, pues es imposible elevar al hombre a menos que sea mediante un conocimiento de Dios. Puede haber una cubierta del barniz exterior, y los hombres pueden ser como eran o fariseos, a quienes Cristo describió como “sepulcros blanqueados”, llenos de corrupción y de huesos de cadáveres. Pero todas las deformidades del alma están presentes delante de Aquel que juzga con justicia, y a menos que la verdad sea implantada en el corazón, no puede dominar la vida. La limpieza exterior de la copa nunca podrá hacer que el vaso sea puro por dentro. Una aceptación nominal de la verdad es buena hasta donde pueda llegar, y la capacidad de dar razón de nuestra fe es algo bueno; pero si la verdad no penetra aún más profundamente, el alma nunca será salvada. El corazón debe ser purificado de toda contaminación moral (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 7, p. 962).

Cuando Pablo recibió el evangelio de Jesucristo, ese evangelio lo convirtió en una nueva criatura. Fue transformado; la verdad plantada en su alma le dio tal fe y coraje como seguidor de Cristo que ninguna oposición pudo moverlo, ningún sufrimiento acobardarlo. Los hombres pueden elaborar cualquier excusa que les plazca para rechazar la ley de Dios; pero ninguna excusa será aceptada en el día del juicio. Los que contienden con Dios y endurecen sus almas culpables en la transgresión, muy pronto deberán enfrentar al Gran Legislador en relación con su ley quebrantada (Fe y obras, pp. 32, 33).

Debido a la ofrenda hecha en nuestro favor, estamos en situación ventajosa. El pecador, separado por el poder de Cristo de la confederación del pecado, se acerca a la cruz levantada y se postra ante ella. Entonces surge una nueva criatura en Cristo Jesús. El pecador es limpiado y purificado. Se le da un nuevo corazón. La santidad descubre que no tiene nada más que pedir. La obra de la redención implica consecuencias difíciles de concebir para el hombre. Había que impartir a los seres humanos que luchaban por conformarse a la imagen divina un bosquejo de los tesoros celestiales, una excelencia de poder que los pusiera por encima de los ángeles que nunca cayeron. La batalla se había librado, se había ganado la victoria. El conflicto entre el pecado y la justicia exaltó al Señor del cielo, y reafirmó delante de la familia humana salvada, delante de los mundos no caídos, delante de las huestes de malhechores, la santidad, la misericordia, la bondad y la sabiduría de Dios (Hijos e hijas de Dios, p. 245).

A medida que la fe recibe y se asimila así los principios de la verdad, vienen a ser parte del ser y la fuerza motriz de la vida. La Palabra de Dios, recibida en el alma, amolda los pensamientos y entra en el desarrollo del carácter.

Mirando constantemente a Jesús con el ojo de la fe, seremos fortalecidos. Dios hará las revelaciones más preciosas a sus hijos hambrientos y sedientos. Hallarán que Cristo es un Salvador personal. A medida que se alimenten de su Palabra, hallarán que es espíritu y vida. La Palabra destruye la naturaleza terrenal y natural e imparte nueva vida en Cristo Jesús. El Espíritu Santo viene al alma como Consolador. Por el factor transformador de su gracia, la imagen de Dios se reproduce en el discípulo; viene a ser una nueva criatura. El amor reemplaza al odio y el corazón recibe la semejanza divina. Esto es lo que quiere decir vivir de “toda palabra que sale de la boca de Dios”. Esto es comer el Pan que descendió del cielo (El Deseado de todas las gentes, p. 355).

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Jueves 28 de septiembre // Lección 14____________________________________________________

DECLARACIONES FINALES

Pablo confiere su bendición a aquellos que, según dice él, “anden conforme a esta regla” (Gál. 6:16). Considerando el contexto, ¿de qué “regla” piensas que está hablando Pablo?

La palabra traducida como “regla” se refiere literalmente a un palo recto o una barra utilizada por los carpinteros para medir. Con el tiempo, esa palabra cobró un significado figurativo relacionado con las reglas o los estándares por los que una persona evalúa algo. Por ejemplo, cuando se habla del canon del Nuevo Testamento, se hace referencia a los 27 libros del Nuevo Testamento, que son considerados autoritativos para determinar tanto las creencias como las prácticas de la iglesia. Por lo tanto, si una enseñanza no “alcanza la medida” de lo que se halla en estos libros, no es aceptada.

¿Cuáles son las “marcas del Señor Jesús” que Pablo llevaba en su cuerpo? ¿Qué quiso decir cuando declaró que nadie debía “molestarlo”, a causa de ellas? ¿Podría Gálatas 6:14 ayudarnos a responder esta pregunta? Gálatas 6:17; 2 Corintios 4:10; 11:23-29.

Gálatas 6:17

17 De aquí en adelante nadie me cause molestias; porque yo traigo en mi cuerpo las marcas del Señor Jesús.

2 Corintios 4:10

10 llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.

2 Corintios 11:23-29

23 ¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces.  24 De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.  25 Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar;  26 en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos;  27 en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez;  28 y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.  29 ¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿A quién se le hace tropezar, y yo no me indigno?

La palabra marca proviene de la palabra griega stigmata, de la que también deriva nuestra palabra estigma, en español. Pablo puede estar refiriéndose a la práctica común de marcar a los esclavos con la insignia de su amo como forma de identificación, o a la práctica de algunas religiones místicas por las que un practicante se marcaba a sí mismo como señal de devoción. De todos modos, “con ‘las marcas del Señor Jesús’, Pablo sin duda se refiere a las cicatrices dejadas en su cuerpo por la persecución y los sufrimientos (ver 2 Cor. 4:10; 11:24-27). Sus opositores insistían en obligar a los conversos gentiles del apóstol a que aceptaran la marca de la circuncisión como una demostración de sumisión al judaísmo. Pero Pablo tenía marcas que indicaban de quién se había hecho esclavo, y para él no había otra lealtad sino la que le rendía a Cristo […]. Las cicatrices de Pablo hechas por sus enemigos mientras servía a su Maestro hablan con suma elocuencia de su consagración a Cristo” (CBA 6:988).

¿Cuáles son las “marcas”, ya sean físicas o de otro tipo, que tienes por causa de tu fe en Jesús? En otras palabras, ¿cuánto te ha costado tu fe?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Él [Pablo] tenía que llevar consigo, en el cuerpo, en sus ojos, que habían sido cegados por la luz celestial, las marcas de la gloria de Cristo (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 6, p. 1058).

Como medida de precaución, Pablo aconsejó prudentemente a Timoteo que se circuncidase, no porque Dios lo requiriese, sino para eliminar del pensamiento de los judíos algo que pudiera llegar a ser una objeción contra el ministerio de Timoteo. En su obra, Pablo había de viajar de ciudad en ciudad, en muchas tierras, y con frecuencia tenía oportunidad de predicar a Cristo en las sinagogas de los judíos, como también en otros lugares de reunión. Si llegaban a saber que uno de sus compañeros era incircunciso, su obra quedaría grandemente estorbada por los prejuicios y el fanatismo de los judíos. Por doquiera el apóstol afrontaba resuelta oposición y severa persecución. Deseaba impartir a sus hermanos judíos, tanto como a los gentiles, el conocimiento del evangelio; y por eso procuraba, en la medida consecuente con su fe, quitar todo pretexto de oposición. Sin embargo, mientras condescendía así con el prejuicio judío, creía y enseñaba que la circuncisión y la incircuncisión nada eran, y que el evangelio de Cristo era todo (Los hechos de los apóstoles, p. 166).

Los gloriosos resultados logrados por el ministerio de los discípulos escogidos por Cristo, fue la consecuencia de llevar en sus cuerpos la muerte del Señor Jesús. Algunos de los que dieron testimonio en favor de Cristo eran hombres sin letras e ignorantes; pero la gracia y la verdad reinaban en sus corazones, inspirando y purificando sus vidas, y controlando sus acciones. Eran representantes vivientes de la mente y el espíritu de Cristo. Eran epístolas vivientes, conocidas y leídas por todos los hombres. Fueron aborrecidos y perseguidos por todos los que recibieron la verdad que predicaban y sin embargo despreciaron la cruz de Cristo.

Los malvados no se oponen a la forma de la piedad, ni rechazan el ministerio popular que no les pide que lleven la cruz. El corazón irregenerado no levantará objeciones serias contra una religión que no tiene nada que haga temblar al trasgresor de la ley, o que induzca al corazón y a la mente a meditar en las terribles realidades del juicio venidero. Es la manifestación del Espíritu y del poder de Dios lo que suscita oposición e induce a rebelarse al corazón no regenerado. La verdad que salva el alma no solamente debe proceder de Dios, sino que su Espíritu debe acompañar a su comunicación a los demás; en caso contrario, cae impotente delante de las influencias opositoras. ¡Oh, que la verdad surja de los labios de los siervos de Dios con tal poder que se abra camino a fuego hacia los corazones de la gente! (Testimonios para la iglesia, t. 2, p. 308).

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Lección 14 // Viernes 29 de septiembre__________________________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “La cruz del Calvario desafía, y finalmente vencerá, a todo poder terrenal e infernal. En la Cruz se centra toda influencia, y de ella fluye toda influencia. Es el gran centro de atracción, pues en ella Cristo entregó su vida por la raza humana. Este sacrificio se ofreció con el propósito de restaurar al hombre a su perfección original. Sí, aún más: fue ofrecido para transformar enteramente el carácter del hombre haciéndolo más que vencedor.

“Los que vencen al gran enemigo de Dios y del hombre con la fortaleza de Cristo, ocuparán una posición en los atrios celestiales por sobre los ángeles que nunca han caído.

“Cristo declara: ‘Yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo’. Si la Cruz no encuentra una influencia a favor de ella, la crea. La verdad para este tiempo se revela, generación tras generación, como verdad presente. Cristo en la Cruz fue el medio por el cual ‘la verdad y la misericordia se encontraron; [y] la justicia y la paz se besaron’. Este es el medio que ha de conmover al mundo (Ms 56, 1899)”.—“Comentarios de Elena G. de White”, Comentario bíblico adventista, t. 6, p. 1.113.

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. ¿Qué importancia encuentras en el hecho de que Pablo comience y termine su carta haciendo referencia a la gracia de Dios? Compara Gálatas 1:3 con 6:18.
  2. A la luz de la declaración de Pablo: “el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo” (Gál. 6:14), ¿qué relación deberían tener los cristianos con el mundo hoy? ¿Cómo deberían relacionarse los cristianos con las cuestiones relativas al medioambiente, el racismo, el aborto, etc., si han muerto al mundo?
  3. ¿Cómo puede saber una persona si ha experimentado la “nueva creación” de la que habla Pablo?
  4. Sobre la base de lo que has aprendido este trimestre, ¿cómo resumirías los argumentos de Pablo sobre los siguientes temas: la Ley, las obras de la Ley, la justificación por la fe, el Pacto antiguo y el nuevo, la obra de Cristo y la naturaleza de la vida cristiana?

RESUMEN: La verdadera religión no consiste en comportamiento externo solamente, sino en la condición del corazón. Cuando el corazón se entrega a Dios, la vida de la persona refleja cada vez más el carácter de Cristo a medida que crece en la fe. El corazón debe ser subyugado por Cristo; cuando ocurre eso, todo lo demás viene por añadidura.

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Escrito por: Tony García.

Gramática revisada por:
Pastor Noel Ruiloba y Nory Ester Garcia-Marenko

Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
“One World – One Dream”
http://www.sevendayradio.com
http://www.escuelasabaticamaestros.com
Madrid, España 2017

 

4 pensamientos en “LECCIÓN 14 – GLORIARSE EN LA CRUZ – PARA EL 30 DE SEPTIEMBRE DE 2017

  1. Porfavor puede enviarme el tema de los Diezmos.. gracias! ! Bendiciones

  2. Tengo 2 semanas que no he podido bajar mi lección a mi tablet. Siempre podía, pero no está el enlace y le doy el click en el anuncio y no pasa nada. Que puedo hacer?

  3. Ultimamente se atrasan con los comentarios!! Dios quiera mejoren esto, .

    El sep 23, 2017 4:47 PM, “Estelita Cano” escribió:

    > Porfavor puede enviarme el tema de los Diezmos.. gracias! ! Bendiciones > > El sep 23, 2017 2:01 PM, “Escuela Sabatica Para Maestros” <

  4. Dios bendiga su esfuerzo por compartir los comentarios con nosotros se que no es obligación pero aún así siempre están dispuestos a hacerlo gracias hermanos por su aporte para enriquecer nuestro conocimiento. El Señor los colme de ricas bendiciones

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