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LECCIÓN 2 – DANIEL Y EL TIEMPO DEL FIN – PARA EL 14 DE ABRIL DE 2018

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Daniel interpreta el sueño a Nabucodonosor, por Mattia Preti, Calabria, Italia (1613-1699)


Los pensamientos pertenecientes a la GUÍA DE ESTUDIO DE LA BIBLIA – EDICIÓN PARA MAESTROS de la Escuela Sabática no representan la postura oficial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día local, regional ni mundial. Más bien, es el trabajo,  esfuerzo y pensamiento de un hermano laico de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, cuyo principal objetivo es proveer información adicional para quien estudia la lección de Escuela Sabática. Provee una ayuda extra para el maestro, a fin de entenderla mejor, y explicar de una manera más clara y nutrida la lección de Escuela Sabática. Tratamos de no presentar temas controversiales, ni polémicos y evitamos las ideas que promueven el fanatismo y el extremismo en nuestra iglesia. Si nuestro comentario no es de ayuda o de agrado para usted, se le pide que, por favor, lo descarte. Cualquier comentario, pregunta o sugerencia, por favor escriba a elhermanotony@gmail.com


Letra Negra: Lección de Escuela Sabática

Letra Ocre: Lección de Escuela Sabática 

Letra Roja: La Biblia

Letra Café: Nuestro comentario

Letra Azul: Espíritu de profecía


Lección 2: Para el 14 de abril de 2018

DANIEL Y EL TIEMPO DEL FIN

Sábado 7 de abril___________________________________________________________________

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Lucas 16:10; Daniel 1, 2; 3:1-6; Apocalipsis 13:11-15; Daniel 3:13-18; Juan 3:7; Daniel 4; 6.

PARA MEMORIZAR:

“El rey habló a Daniel, y dijo: Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio” (Dan. 2:47).

El Señor tenía grandes planes para el antiguo Israel. “Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa” (Éxo. 19:6). Esta nación santa, este reino de sacerdotes, debía dar testimonio al mundo de que Jehová era el único Dios (ver Isa. 43:10, 12). Lamentablemente, la nación no cumplió con la santa vocación que Dios le había dado. Con el tiempo, incluso fue llevada cautiva a Babilonia.

Curiosamente, a pesar del desastre del cautiverio, Dios todavía pudo utilizar a judíos individuales para dar testimonio. En otras palabras, de algún modo, Dios lograría a través de Daniel y sus tres compañeros cautivos lo que no logró por medio de Israel y de Judá. En cierto sentido, estos hombres eran ejemplos de lo que Israel, como nación, debió haber sido y debió haber hecho.

Sí, sus historias se desarrollaron en un tiempo y un lugar muy lejanos a los últimos días. Sin embargo, todavía podemos encontrar rasgos y características en estos hombres que pueden servir de modelo para nosotros, un pueblo que no solo vive en el tiempo del fin, sino también está llamado a dar testimonio de Dios ante un mundo que, al igual que los paganos en la corte babilónica, no lo conoce. ¿Qué podemos aprender de sus historias?

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Maravillosa es la obra que Dios quiere realizar por medio de sus siervos, a fin de que su nombre sea glorificado. Dios hizo de José una fuente de vida para la nación egipcia. Por medio de José conservó la vida a todo el pueblo. Por medio de Daniel, Dios salvó la vida de todos los sabios de Babilonia. Y estas liberaciones fueron lecciones objetivas; ilustraron ante el pueblo las bendiciones espirituales que le eran ofrecidas por la relación con el Dios a quien adoraban José y Daniel. Así también desea impartir hoy por medio de su pueblo, bendiciones al mundo.

Cada obrero en cuyo corazón habita Cristo, todo aquel que quiere revelar su amor al mundo, es colaborador con Dios para beneficiar a la humanidad. Mientras recibe del Salvador gracia para impartirla a otros, fluye de su ser entero la oleada de vida espiritual (Testimonios para la iglesia, tomo 6, p. 230).

No fue el propósito de Dios que su pueblo construyera una muralla de separación entre ellos y sus semejantes. El corazón del Amor infinito abarcaba a todos los habitantes de la tierra. Aunque le habían rechazado, constantemente procuraba revelárseles, y hacerlos partícipes de su amor y su gracia. Su bendición fue concedida al pueblo escogido, para que éste pudiera bendecir a otros.

Dios llamó a Abraham, le prosperó y le honró; y la fidelidad del patriarca fue una luz para la gente de todos los países donde habitó. Abraham no se aisló de quienes le rodeaban. Mantuvo relaciones amistosas con los reyes de las naciones circundantes, y fue tratado por algunos de ellos con gran respeto; su integridad y desinterés, su valor y benevolencia, representaron el carácter de Dios. A Mesopotamia, a Canaán, a Egipto, hasta a los habitantes de Sodoma, el Dios del cielo se les reveló por medio de su representante (Patriarcas y profetas, p. 384).

Los hijos de Dios deben ser conductos para la manifestación de la más elevada influencia del universo…

El plan que Dios se propone llevar a cabo hoy mediante su pueblo, es el mismo que deseaba llevar a cabo mediante Israel cuando lo sacó de Egipto. Contemplando la bondad, la misericordia, la justicia y el amor de Dios revelados en la iglesia, el mundo ha de obtener una representación de su carácter y cuando la ley de Dios quede así manifestada en su vida, el mundo reconocerá la superioridad de los que aman, temen y sirven a Dios por encima de lodos los demás habitantes de la tierra.

Los ojos del Señor observan a cada uno de sus hijos: él tiene planes para cada uno de ellos. Él se propone que quienes practiquen sus santos preceptos constituyan un pueblo distinguido. Al pueblo de Dios de este tiempo, tanto como al antiguo Israel, se le aplican las palabras que Moisés escribió por inspiración del Espíritu: “Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra” (Testimonios para la iglesia, tomo 6, pp. 20, 21).

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Domingo 8 de abril | Lección 2_____________________________________________________

FIELES EN LO MUY POCO

“El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto” (Luc. 16:10).

Observa las palabras de Jesús aquí. Es tan fácil transigir, ¿verdad?, ser “injusto” “en lo muy poco”. El problema no es tanto si “lo muy poco” es importante en sí; no es así. Por eso es “lo muy poco”. Como la mayoría de nosotros sabe por experiencia personal o por ejemplos de otros (o ambos), el problema es que la primera concesión conduce a otra, y luego a otra y luego a otra, hasta que nos volvemos “injusto[s]” “también en lo más”.

Con este pensamiento en mente, retomamos la historia en Daniel 1, el primer relato de las experiencias de estos cuatro judíos en el cautiverio de Babilonia.

Lee Daniel 1. ¿De qué manera la postura asumida por Daniel, Ananías, Misael y Azarías reflejaba lo que el antiguo Israel debía ser para las naciones? (Ver, además, Deut. 4:6-8; Zac. 8:23.)

Daniel 1

1 En el año tercero del reinado de Joacim rey de Judá, vino Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalén, y la sitió.  Y el Señor entregó en sus manos a Joacim rey de Judá, y parte de los utensilios de la casa de Dios; y los trajo a tierra de Sinar, a la casa de su dios, y colocó los utensilios en la casa del tesoro de su dios.  Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos. Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey. Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá. A éstos el jefe de los eunucos puso nombres: puso a Daniel, Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego. Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse. Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos; 10 y dijo el jefe de los eunucos a Daniel: Temo a mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida; pues luego que él vea vuestros rostros más pálidos que los de los muchachos que son semejantes a vosotros, condenaréis para con el rey mi cabeza. 11 Entonces dijo Daniel a Melsar, que estaba puesto por el jefe de los eunucos sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías: 12 Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber. 13 Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas. 14 Consintió, pues, con ellos en esto, y probó con ellos diez días. 15 Y al cabo de los diez días pareció el rostro de ellos mejor y más robusto que el de los otros muchachos que comían de la porción de la comida del rey. 16 Así, pues, Melsar se llevaba la porción de la comida de ellos y el vino que habían de beber, y les daba legumbres. 17 A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños. 18 Pasados, pues, los días al fin de los cuales había dicho el rey que los trajesen, el jefe de los eunucos los trajo delante de Nabucodonosor. 19 Y el rey habló con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey. 20 En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino. 21 Y continuó Daniel hasta el año primero del rey Ciro.

Deuteronomio 4:6-8

Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos, los cuales oirán todos estos estatutos, y dirán: Ciertamente pueblo sabio y entendido, nación grande es esta.  Porque ¿qué nación grande hay que tenga dioses tan cercanos a ellos como lo está Jehová nuestro Dios en todo cuanto le pedimos?  Y ¿qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios justos como es toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros?

Zacarías 8:23

23 Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros.

Aunque el texto no relaciona directamente lo que comían con ser “diez veces mejores” en “todo asunto de sabiduría e inteligencia” que todos los demás (Dan. 1:20), la relación es clara allí. El capítulo también dice que Dios les dio este conocimiento y esta sabiduría. Es decir, el Señor pudo trabajar con ellos debido a su fidelidad hacia él, manifestada al negarse a comer los alimentos inmundos de Babilonia. Ellos obedecieron, y Dios bendijo su obediencia. ¿Acaso Dios no habría hecho algo así por el antiguo Israel en su conjunto si este se hubiese adherido a la enseñanza de la Biblia en forma tan diligente y fiel como lo hicieron estos cuatro jóvenes? Por supuesto que sí. Y ¿no hará esto también por nosotros hoy, en los últimos días, si somos fieles?

Puesto que recibimos tanta luz y verdad, como iglesia tenemos que preguntarnos: ¿Hemos sido fieles y obedientes a lo que recibimos? Al mismo tiempo, ¿de qué modo podemos, individualmente, asumir posturas que nos permitan ser poderosos testigos de Dios?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

En el año tercero del reinado de Joacim rey de Judá, vino Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalén, y la sitió. Y el Señor entregó en sus manos a Joacim rey de Judá, y parte de los utensilios de la casa de Dios; y los trajo a tierra de Sinar, a la casa de su dios, y colocó los utensilios en la casa del tesoro de su dios.   (Daniel 1)

La historia de hoy nos muestra a un gobernante pagano que se encarga de castigar al pueblo “cristiano” porque éste se desvió del camino correcto. Al final, sin embargo, el monarca no-cristiano se convierte en cristiano. De esa forma trabaja nuestro misericordioso Dios con sus hijitos amados. ¡¡Gloria a Dios por su amor!!

El descontento de Dios con un rey pecador se hace claramente visible en este texto. Al retraer Dios su protección para el mundo judío, la calamidad golpeó al pueblo hebreo a través del agente de venganza e indignación divina, que en esta historia fue el rey Nabucodonosor.

Este es el problema de nosotros los hombres (por favor, lea despacio): cuando nos alejamos de Dios, la superstición usurpa el lugar que pertenece a la religión. 

En otras palabras, cuando el hombre deja de confiar en Dios, la mayoría de veces comienza a confiar en cualquier objeto ya sea que pertenezca a Dios o no, confía en ese objeto y lo tiene como un amuleto, y automáticamente queda sin protección contra los males que le rodean.

Cuando esto sucede, para quebrantar el espíritu de superstición, usualmente Dios permite que ese objeto de superstición caiga en manos de los enemigos.

Eso fue exactamente lo que pasó con Israel: dejó de confiar en Dios, y al dejar de confiar en Dios, la superstición tomó el lugar de la religión; entonces ellos comenzaron a confiar en algo que le pertenecía a Dios, como símbolo de protección y en este caso era el templo y todos los utensilios que había dentro del templo en Jerusalén.

Nabucodonosor entró al templo con todas sus tropas y se llevaron parte de los utensilios de la casa de Dios; se llevó con él los vasos consagrados a Dios. Los llevó a la tierra de Sinar, que es la misma Babilonia, y los puso en la casa de su dios.

Considerando de dónde habían sido tomados esos vasos, y considerando para el servicio que habían estado consagrados por siglos y siglos, sin duda alguna estos vasos fueron tratados como los más excelentes trofeos que algún rey pudiera ofrendar a los pies de su dios terrenal.

Pero toda victoria que se obtiene en contra de los hijos de Dios, también se considera como triunfo sobre el mismo Dios. Esas son victorias que siempre vienen preñadas de desgracias, calamidades y desastres.

La gran victoria de los filisteos y su dios Dagón, cuando tomaron cautiva el arca del pacto de Dios, resultó en una de las más grandes desgracias y mortandad que pudo haber sufrido el pueblo filisteo en todos los tiempos.

Creer que hemos vencido a Dios y a sus hijos, es la fórmula perfecta para el sufrimiento, la calamidad, el dolor, la muerte y muchas veces la muerte eterna. “¡Dura cosa es dar coces contra el aguijon!”  (Hechos 9:5)

Nabucodonosor invadió a Jerusalén; con su genialidad, con su gran ejercito, tomó la ciudad con la destreza militar que poseía Pero la Biblia dice: “…Y el Señor entregó en sus manos a Joacim rey de Judá…” (Daniel 1:2)

De esto aprendemos dos cosas muy importantes:

La primera es que la agencia de los hombres aquí en la tierra está dirigida por la misma oficina de Dios que está en el cielo.

La segunda es que, si bien la agencia terrenal es dirigida por la oficina celestial, el hombre y Dios no poseen la misma capacidad para producir los eventos. Nabucodonosor llegó a Jerusalén, la venció y la tomó, pero todo esto sucedió simple y sencillamente porque Dios así lo permitió.

Fue un día triste para Jerusalén: la nobleza de Israel fue llevada cautiva a Babilonia. La brillante juventud, en quienes la esperanza y el futuro de la nación hebrea estaba depositada, fueron llevados cautivos a un país extraño; entre ellos estaba Daniel.

Estos cautivos eran muy distinguidos por su belleza personal. Los orientales siempre han conectado la belleza de una persona con sus poderes mentales. Posiblemente Daniel era el paquete entero, ya que los judíos siempre han presentado a Daniel como un hombre alto, de hermoso semblante (es decir, muy guapo), y con una expresión sumamente bella.

Además, estos jóvenes eran muy inteligentes, tenían sabiduría, poseían conocimientos, y comprendían las ciencias: todo esto era dádiva de Dios. El rey de Babilonia había apartado a estos jóvenes para ser instruidos en el conocimiento de Babilonia. Su propósito principal era apartarlos de la religión hebrea y del Dios que ellos conocían y adoraban; de esta manera ellos llegarían a ser los futuros profetas del paganismo para el pueblo de Babilonia. Para esta posición importante necesitaban ser sabios e inteligentes y en los jóvenes hebreos, el rey de Babilonia encontraba todas las cualidades que se necesitaban.

La realidad de estos jóvenes era la tristeza y la decepción; a su temprana edad, su felicidad había sido tronchada y su esperanza de prosperidad también había sido exterminada.

En sus cantos se podía entender la profunda tristeza y nostalgia que pasaban en tierra extraña. El salmo “En las riberas de Babilonia” es uno de ellos: “Junto a los ríos de Babilonia, nos sentábamos y llorábamos, al acordarnos de Sion. 2Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas. 3Pues allí los que nos habían llevado cautivos nos pedían canciones, y los que nos atormentaban nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos alguno de los cánticos de Sion. 4¿Cómo cantaremos la canción del Señor en tierra extraña? 5Si me olvido de ti, oh Jerusalén, pierda mi diestra su destreza. 6Péguese mi lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no enaltezco a Jerusalén sobre mi supremo gozo. 7 Recuerda, oh Señor, contra los hijos de Edom el día de Jerusalén, quienes dijeron: Arrasadla, arrasadla hasta sus cimientos. 8Oh hija de Babilonia, la devastada, bienaventurado el que te devuelva el pago con que nos pagaste. 9Bienaventurado será el que tome y estrelle tus pequeños contra la peña.” Salmo 37

Cambio de nombres

“6 Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá. Y el jefe de los oficiales les puso nuevos nombres: a Daniel le puso Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego.”

La importancia de los nombres se asocia con los asuntos espirituales, religiosos y bíblicos, tanto para los judíos como también para los cristianos. En el mundo pagano los nombres que se le dan a los hijos lo asocian con las deidades paganas. Daniel, Ananías, Misael y Azarías tenían nombre con significados bíblicos; pero en Babilonia les cambiaron sus nombres bíblicos por nombres que tenían significados idolátricos.

Daniel significa “Dios es mi juez.” En Babilonia fue llamado Beltsasar, que era un derivado del nombre del dios más importante de los babilonios, que fue Bel.

Ananías significa “Dios es mi gracia y mi favor.” En Babilonia fue llamado Sadrac, que significa “Inspiración del dios sol.”

Misael es la composición de dos nombres hebreos, que en conjunto significa “Semblanza de Dios.” En Babilonia fue llamado Mesac, que significa “siervo del dios del placer” El dios del placer y la belleza de los babilonios era Sac.

Azarías significa “Dios es mi ayuda.” En Babilonia fue llamado Abed-Nego, que significa “siervo de la luz brillante” o, en otras palabras, “siervo de Lucifer.”

Babilonia llegó muy tarde a la vida de estos cuatro jóvenes hebreos. Los caldeos pudieron cambiar sus nombres, pero nunca pudieron cambiar sus principios. Toda instrucción que se da a los niños en su edad temprana es difícil de ser borrada; estas tempranas instrucciones son las impresiones que tienen duración eterna en la mente de los niños. Esas instrucciones se enenraizan en la mente de los niños hasta formarlos en hombres, y constituyen de esa manera el molde de los seres humanos al llegar a la adultez. Bien sentenció el sabio salmista: “Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” (Proverbios 22:6)

Las palabras habladas a los niños son como las palabras habladas en la galería de los susurros, que aparentemente no se escuchan, ni hacen su efecto inmediatamente; pero su efecto se produce un tiempo después, quizá años más tarde y sus ecos repercuten en los caminos más remotos de la vida. Los gobernantes pueden cambiar el nombre, pero nunca el corazón de un verdadero hijo de Dios.

¡Qué ejemplo para la moderna juventud adventista!

  1. Honra al hombre de valor,
    pronto a obedecer
    el mandato del Señor,
    tal cual lo fue Daniel.

Coro
A Daniel imita;
dalo a conocer;
muéstrate resuelto y firme,
aunque solo estés.

  1. Muchos yacen sin valor,
    que pudieran ser
    nobles héroes del Señor,
    tal cual lo fue Daniel.
  2. Lucha en nombre del Señor
    sin desfallecer.
    Sé en la lucha vencedor,
    tal cual lo fue Daniel.

Himnario adventista, 513

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Dios había elegido a Israel. Lo había llamado para conservar entre los hombres el conocimiento de su ley, así como los símbolos y las profecías que señalaban al Salvador. Deseaba que fuese como fuente de salvación para el mundo. Como Abraham en la tierra donde peregrinó. José en Egipto y Daniel en la corte de Babilonia, había de ser el pueblo hebreo entre las naciones. Debía revelar a Dios ante los hombres (El Deseado de todas las gentes, p. 19).

Únicamente merced a la fidelidad en las cosas pequeñas puede el alma prepararse para actuar con fidelidad en las responsabilidades mayores. Dios puso a Daniel y a sus compañeros en relación con los grandes hombres de Babilonia, a fin de que estos paganos pudieran llegar a familiarizarse con los principios de la verdadera religión. En medio de una nación de idólatras. Daniel había de representar el carácter de Dios. ¿Cómo llegó él a estar preparado para un puesto de tanta confianza y honor? Fue su fidelidad en las cosas pequeñas lo que le dio carácter a su vida entera. El honraba a Dios en los deberes más pequeños, y el Señor cooperaba con él. Dios dio a Daniel y a sus compañeros “conocimiento e inteligencia en todas letras y ciencia, mas Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños” Daniel 1:17.

Así como Dios llamó a Daniel para que le fuera testigo en Babilonia, él nos llama a nosotros para que le seamos testigos en el mundo hoy día. Tanto en los pequeños como en los más grandes asuntos de la vida él desea revelar a los hombres los principios de su reino (Palabras de vida del gran Maestro, p. 291).

Los que hoy ocupan puestos de confianza deben procurar aprenda la lección enseñada por la oración de Salomón. Cuanto más elevado sea el cargo que ocupe un hombre y mayor sea la responsabilidad que ha de llevar, más amplia será la influencia que ejerza v tanto más necesario será que confíe en Dios. Debe recordar siempre que juntamente con el llamamiento a trabajar le llega la invitación a andar con circunspección delante de sus semejantes. Debe conservar delante de Dios la actitud del que aprende. Los cargos no dan santidad de carácter. Honrando a Dios y obedeciendo sus mandamientos es como un hombre llega a ser realmente grande.

El Dios a quien servimos no hace acepción de personas. El que dio a Salomón el espíritu de sabio discernimiento está dispuesto a impartir la misma bendición a sus hijos hoy. Su palabra declara: “Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela a Dios, el cual da a todos abundantemente, y no zahiere; y le será dada”. Santiago 1:5 (Profetas y reyes, p. 21).

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Lección 2 | Lunes 9 de abril________________________________________________________

LA HUMILDAD DE DANIEL

En todo el mundo, Daniel 2 ha ayudado a una enorme cantidad de personas a creer en el Dios de la Biblia. Proporciona una evidencia poderosamente racional, no solo de la existencia de Dios sino también de su presciencia. De hecho, la revelación que brinda el capítulo sobre la presciencia de Dios es la que da evidencias de la existencia de Dios.

Lee Daniel 2. ¿Cómo es que el capítulo proporciona pruebas tan convincentes de la realidad de Dios? También analiza la Europa actual a la luz de la descripción del libro (Dan. 2:40-43). ¿De qué forma podría un hombre que vivió hace unos 2,600 años haber descrito tan exactamente esa situación, si no por revelación divina?

Daniel 2

1 En el segundo año del reinado de Nabucodonosor, tuvo Nabucodonosor sueños, y se perturbó su espíritu, y se le fue el sueño. Hizo llamar el rey a magos, astrólogos, encantadores y caldeos, para que le explicasen sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron delante del rey. Y el rey les dijo: He tenido un sueño, y mi espíritu se ha turbado por saber el sueño. Entonces hablaron los caldeos al rey en lengua aramea: Rey, para siempre vive; di el sueño a tus siervos, y te mostraremos la interpretación. Respondió el rey y dijo a los caldeos: El asunto lo olvidé; si no me mostráis el sueño y su interpretación, seréis hechos pedazos, y vuestras casas serán convertidas en muladares. Y si me mostrareis el sueño y su interpretación, recibiréis de mí dones y favores y gran honra. Decidme, pues, el sueño y su interpretación. Respondieron por segunda vez, y dijeron: Diga el rey el sueño a sus siervos, y le mostraremos la interpretación. El rey respondió y dijo: Yo conozco ciertamente que vosotros ponéis dilaciones, porque veis que el asunto se me ha ido. Si no me mostráis el sueño, una sola sentencia hay para vosotros. Ciertamente preparáis respuesta mentirosa y perversa que decir delante de mí, entre tanto que pasa el tiempo. Decidme, pues, el sueño, para que yo sepa que me podéis dar su interpretación. 10 Los caldeos respondieron delante del rey, y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el asunto del rey; además de esto, ningún rey, príncipe ni señor preguntó cosa semejante a ningún mago ni astrólogo ni caldeo. 11 Porque el asunto que el rey demanda es difícil, y no hay quien lo pueda declarar al rey, salvo los dioses cuya morada no es con la carne. 12 Por esto el rey con ira y con gran enojo mandó que matasen a todos los sabios de Babilonia. 13 Y se publicó el edicto de que los sabios fueran llevados a la muerte; y buscaron a Daniel y a sus compañeros para matarlos. 14 Entonces Daniel habló sabia y prudentemente a Arioc, capitán de la guardia del rey, que había salido para matar a los sabios de Babilonia. 15 Habló y dijo a Arioc capitán del rey: ¿Cuál es la causa de que este edicto se publique de parte del rey tan apresuradamente? Entonces Arioc hizo saber a Daniel lo que había. 16 Y Daniel entró y pidió al rey que le diese tiempo, y que él mostraría la interpretación al rey. 17 Luego se fue Daniel a su casa e hizo saber lo que había a Ananías, Misael y Azarías, sus compañeros, 18 para que pidiesen misericordias del Dios del cielo sobre este misterio, a fin de que Daniel y sus compañeros no pereciesen con los otros sabios de Babilonia. 19 Entonces el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo. 20 Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. 21 El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. 22 El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz. 23 A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey. 24 Después de esto fue Daniel a Arioc, al cual el rey había puesto para matar a los sabios de Babilonia, y le dijo así: No mates a los sabios de Babilonia; llévame a la presencia del rey, y yo le mostraré la interpretación. 25 Entonces Arioc llevó prontamente a Daniel ante el rey, y le dijo así: He hallado un varón de los deportados de Judá, el cual dará al rey la interpretación. 26 Respondió el rey y dijo a Daniel, al cual llamaban Beltsasar: ¿Podrás tú hacerme conocer el sueño que vi, y su interpretación? 27 Daniel respondió delante del rey, diciendo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey. 28 Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días. He aquí tu sueño, y las visiones que has tenido en tu cama: 29 Estando tú, oh rey, en tu cama, te vinieron pensamientos por saber lo que había de ser en lo por venir; y el que revela los misterios te mostró lo que ha de ser. 30 Y a mí me ha sido revelado este misterio, no porque en mí haya más sabiduría que en todos los vivientes, sino para que se dé a conocer al rey la interpretación, y para que entiendas los pensamientos de tu corazón. 31 Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. 32 La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; 33 sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. 34 Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. 35 Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra. 36 Este es el sueño; también la interpretación de él diremos en presencia del rey. 37 Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad. 38 Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro. 39 Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra. 40 Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo. 41 Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido. 42 Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil. 43 Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro. 44 Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, 45 de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación. 46 Entonces el rey Nabucodonosor se postró sobre su rostro y se humilló ante Daniel, y mandó que le ofreciesen presentes e incienso. 47 El rey habló a Daniel, y dijo: Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio. 48 Entonces el rey engrandeció a Daniel, y le dio muchos honores y grandes dones, y le hizo gobernador de toda la provincia de Babilonia, y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia. 49 Y Daniel solicitó del rey, y obtuvo que pusiera sobre los negocios de la provincia de Babilonia a Sadrac, Mesac y Abed-nego; y Daniel estaba en la corte del rey.

Daniel, abierta y decididamente, le dio todo el crédito a Dios por la revelación que recibió. ¡Qué fácil le hubiese sido jactarse de su reconocida sabiduría y conocimiento como la fuente de su habilidad, no solo para saber el sueño del rey, sino también para interpretarlo! Pero Daniel sabía que eso no era cierto. Las oraciones suyas y las de sus compañeros (Dan. 2:17-23) demostraban su total dependencia de Dios; de lo contrario, habrían muerto con el resto de los sabios.

Posteriormente, Daniel le recordó al rey que ninguno de sus sabios, encantadores o magos profesionales demostró capacidad para relatarle el sueño. El Dios del cielo, por el contrario, puede revelar misterios porque es el único Dios verdadero.

De este modo, en su humildad y dependencia de Dios, Daniel pudo ser un testigo poderoso. Si Daniel, en aquel entonces y en esa situación, mostró humildad, ¿cuánto más nosotros debemos ser humildes hoy? Al fin y al cabo, tenemos una revelación del plan de salvación que Daniel no tenía; y si hay algo que debería mantenernos humildes es el conocimiento de lo que Jesús hizo en la Cruz por todos nosotros.

¿Qué debería enseñarnos la Cruz sobre la humildad? ¿Qué nos dice, no solo acerca de nuestra propia pecaminosidad, sino también sobre nuestra total dependencia de Dios para la salvación? Piensa en dónde estarías sin la Cruz. Entonces, ¿hay algo de lo cual puedas jactarte, aparte de la Cruz? Ver Gál. 6:14 (NVI).

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

En el tiempo de Daniel, hubo tres profetas que trabajaron al mismo tiempo, pero en diferentes lugares. El mayor de ellos era Jeremías, el segundo era el profeta Ezequiel y el menor de ellos tres, era el profeta Daniel.

El primero en morir fue Jeremías, el segundo en morir fue Ezequiel y el último en morir fue Daniel.

Daniel nació alrededor de 15 años antes de la cautividad,  logró vivir los setenta años de la cautividad y murió varios años después de la cautividad, alcanzando cerca de los 100 años de edad.

Los tres profetas trabajaron en lugares diferentes; Jeremías tenía su oficina profética en Jerusalén, antes y durante la cautividad, terminando sus días finales en Egipto.

El profeta Ezequiel tenía su oficina profética en Babilonia, pero él trabajaba para todos los exiliados judíos que residían en Babilonia

El profeta Daniel también tenía su oficina profética en Babilonia, pero trabajaba directamente para los reyes y las altas autoridades de Babilonia.

Con estos tres profetas, Dios cubría una vasta multitud de personas: con Jeremías cubría a los judíos que residían en Jerusalén antes y durante la cautividad, con Ezequiel cubría a los judíos que habían sido llevados cautivos a Babilonia, y con Daniel cubría o ministraba al opresor, con miras a ganarlo para la vida eterna.

El famoso sueño de Nabucodonosor no fue el resultado de una mente sobrecargada de problemas, agitación, ansiedad o excitación; ese sueño fue el resultado directo de la intervención divina en él, ese sueño procedía del Dios del cielo, a quien Nabucodonosor aún no conocía.

Interesantemente el sueño fue tan ordenado que Nabucodonosor no recordaba el sueño en su esencia, pero, por la impresión que le produjo la grandeza del sueño, no podía sacarlo de su mente, le quedó grabado en su memoria de una manera indeleble y permanente, no podía olvidar, el sueño había llenado su alma entera.

La naturaleza del sueño había hecho que Nabucodonosor no pudiera dormir cuando estaba acostado, y que no pudiera descansar cuando estaba despierto.

Allí estaba el invencible, el gran Nabucodonosor vencido por un sueño, que se le había convertido en una pesadilla al no poder recordarlo.

Este era un sueño que Dios había depositado en su mente… pero había puesto llave a su contenido. Ese sueño era como un cofre de tesoros, allí estaba el cofre con un hermoso tesoro que él ya había visto, pero ahora estaba con llave: por más que deseaba ver el tesoro de nuevo, no podía verlo.

Nabucodonosor necesitaba recobrar su compostura y necesitaba calmar su ansiedad. Debido a que era un rey idólatra, desconocía esa fuente de paz, quietud y serenidad que se encuentran escondidas en la magnífica gracia de Dios, y que se abren solamente a través de la oración de los hijos verdaderos de Dios, cuando estos necesitan y claman por ellas.

El sueño fue extrañamente dado y fue también extrañamente re-posesionado por Dios, la gloria tenía que ser solo para Dios. Dios deseaba que el sueño fuera una señal infalible de su revelación y que no estuviera manchado con el pensamiento y las interpretaciones de los caldeos. Nabucodonosor solo recordaba la idea de haber visto cosas sumamente impresionantes en el sueño, y también tenía la inamovible convicción de que ese sueño tenía que ser recordado e interpretado, porque era de gran importancia.

11Lo que el rey demanda es difícil y no hay nadie que lo pueda declarar al rey sino los dioses cuya morada no está entre los hombres.  (Daniel)

Era una idea central de los babilonios creer que todos los dioses que ellos adoraban se encontraban muy cerca de ellos: en sus templos, en sus sacrificios y en los ritos sacerdotales.

Los caldeos tenían la certeza de que esos dioses estaban allí presentes con ellos.

11Lo que el rey demanda es difícil y no hay nadie que lo pueda declarar al rey sino los dioses cuya morada no está entre los hombres. (Daniel 2)

En esta declaración los sabios del imperio de Babilonia, están desenmascarando la fragilidad e incompetencia de sus dioses y están abriendo la puerta para conocer al verdadero Dios del cielo y a su verdadero profeta, un profeta que no anda adivinando, sino que revela con certeza los misterios, arcanos, así como también la voluntad que Dios tiene preparada para el hombre.

La demanda del rey no era una demanda irrazonable como lo estaban presentado los “…magos, los encantadores, los hechiceros y a los caldeos…” Ellos mismos habían impuesto en la mente del rey y en la mente de los ciudadanos de Babilonia la idea mentirosa que ellos poseían el arte de la adivinación, que podían leer las cosas secretas en cualquier esfera de la vida, y que el sistema religioso que poseían era uno de los más poderosos; esto era así gracias a los poderes sobrenaturales que ellos poseían. Ellos con mucha dificultad podían quejarse, ya que tanto el rey como el pueblo les habían tomado la palabra y creían en ellos.

Es una gran ganancia para la verdad cuando las mentiras religiosas son descubiertas. Así que en esta historia, el rey Nabucodonosor necesita tener un reconocimiento por presionar este asunto para que se descubriera realmente la verdad. Las religiones falsas sufren un descalabro cuando las pretensiones de sus ministros son puestas a prueba y se encuentra que son falsas.

A pesar de todo el decreto de muerte que dio el rey era injusto. Los sabios no habían hecho nada que fuera digno de muerte y más que eso, había muchos de los caldeos que no reclamaban poderes divinos personales.

Muchos de ellos estaban encargados de las diferentes artes y diferentes ciencias; eran, en otras palabras, pacientes y laboriosos estudiantes; por lo tanto el decreto del rey, más que injusto, era una política extraña y nada sabia, que pretendía eliminar a la crema y la nata de las diferentes ciencias practicadas por Babilonia y de la sabiduría que esta nación poseía.

Daniel y sus amigos también estaban incluidos en este grupo, apenas acababan de graduarse y, encima de todo, no habían sido consultados para nada, también ellos compartían la arrebatada condena de muerte declarada por el rey.

Qué espectáculo nos están presentando Nabucodonosor y sus sabios. Los sabios están tratando a través de los medios humanos, alcanzar y descubrir la mente divina. Atados por las circunstancias de la situación, se vieron obligados a decir: 11Lo que el rey demanda es difícil y no hay nadie que lo pueda declarar al rey sino los dioses cuya morada no está entre los hombres.”  (Daniel 2)

Es ley de la voluntad divina no intervenir, hasta que el hombre descubre su absoluta inhabilidad y siente la imperativa necesidad de Dios.

El sueño de Nabucodonosor al final fue recuperado, la inhabilidad del rey de no poder recordar su sueño, dio a Daniel la posibilidad de mostrar y probar la vasta superioridad de Dios, sobre los dioses de los magos de Babilonia.

Daniel, al ser capaz de recuperar el sueño olvidado, estaba confirmando que en el acto de recuperar el sueño, también la interpretación que le diera al sueño sería verdadera.

Al recuperar Daniel el sueño y también dar su interpretación, Daniel estaba revelando dos misterios a Nabucodonosor al mismo tiempo: el primero es que Dios conoce el pasado a la perfección, y el segundo es que Dios conoce el futuro a la perfección.

Dios en su infinita sabiduría trajo a Daniel y a sus amigos a las cortes de Babilonia en el momento correcto, donde su nombre sería conocido y glorificado, y también el nombre de los jóvenes hebreos. Dios nunca olvida a todos aquellos que confían en él. Con esta gloriosa verdad, hoy podemos hacer frente a los retos del diario vivir.

EL SUEÑO, SU PREDICCIÓN Y SU CUMPLIMIENTO, NOS PRUEBAN LA SUPREMA PROVIDENCIA DE DIOS, ADEMAS PRUEBA QUE LA BIBLIA ES VERDADERA Y EL DIOS EN QUIEN CREEMOS ES REAL Y VERDADERO.

A través de la historia de Daniel, podemos ver una disposición de humildad personal y al mismo tiempo la exaltación de Dios.

Sin prevaricación ni dudas, Daniel mostró lo abominable de la idolatría, a través de su convicción y servicio al Dios único y real, al Dios de los cielos.  Daniel nunca reclamó nada para él mismo; antes de revelar el sueño y la interpretación al rey le recordó que: “…no hay sabios, encantadores, magos, ni adivinos que puedan declararlo al rey. 28 Pero hay un Dios en el cielo que revela los misterios…” La mente del rey quedó tan impresionada con las demostraciones y argumentos de Daniel, que se vio obligado a hacer una de las mas grandes declaraciones que haya hecho cualquier rey pagano: 46 Entonces el rey Nabucodonosor cayó sobre su rostro, se postró ante Daniel, y ordenó que le ofrecieran presentes e incienso. 47 El rey habló a Daniel, y dijo: En verdad que vuestro Dios es Dios de dioses, Señor de reyes y revelador de misterios, ya que tú has podido revelar este misterio.  (Daniel 2)

Estas son las cualidades que hicieron a Daniel una eminencia tanto en el mundo secular como el mundo espiritual:

1-Superioridad en su poder mental: Dios bendijo a Daniel con facultades intelectuales muy elevadas. Los naturales poderes mentales de Daniel eran fuertes y bien proporcionados. Su rapidez para la comprensión y su memoria retentiva se combinaban felizmente con un juicio penetrante y poderoso. Tenía la capacidad de adquirir un vasto conocimiento con facilidad y rapidez, Daniel siempre sobresalió en todas las ramas de la ciencia que se dedicó a estudiar.

2-La gran información de conocimiento que tuvo a su alcance: los gobiernos civiles son complicados y extensos, tanto en  la teoría como en la práctica. Todas las ramas del conocimiento humano tienen que ser poseídas por aquellos que trabajan para los gobiernos, ya que ellos necesitan estar en relación constante tanto con los individuos de una nación como con todas las cosas que giran alrededor de sus ciudadanos. Daniel tuvo la mejor fuente de información en sus manos, y tuvo la fuente de información más importante, que era el Sagrado Libro de la inspiración divina.

3-Su extraordinaria sabiduría: antes de que Daniel cumpliera los 30 años, su sabiduría eminente ya era universalmente conocida y celebrada, no solo a través del imperio, sino a través de las naciones vecinas. La sabiduría es muy intensa para definirla, incluye la invención, la sagacidad, y la visión futurística o don de profecía.

4-Daniel era un hombre de increíble firmeza: esto fue el resultado de su propia sabiduría. Tuvo la capacidad de pensar por él mismo, formar sus propias opiniones, comprender la tendencia y naturaleza de sus propios deseos. La confidencialidad de Daniel era acompañada por una irresistible fuerza y vigor y casi siempre lograba lo que se proponía en el servicio público.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Nehemías se humilló ante Dios y le dio la gloria debida a su nombre. Así también lo hizo Daniel en Babilonia. Estudiemos las oraciones de estos hombres. Nos enseñan que debemos humillarnos, pero que nunca hemos de borrar la línea de demarcación entre el pueblo observador de los mandamientos de Dios y los que no respetan su ley.

Todos necesitamos acercamos a Dios. Él se acercará a los que se aproximen a él con humildad, llenos de un santo temor por su sagrada majestad, y que están ante él separados del mundo (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, tomo 3, p. 1154).

Busca la justicia y ocúltate bajo el amplio escudo de la omnipotencia. Es tu única seguridad. Dios te invita a buscarlo con humildad de corazón. Lee la oración de Daniel y verifica si tu experiencia será capaz de resistir la prueba de fuego. Dios bendecirá ricamente a los que se humillan delante de él…

No debemos permitir que nos transmitan su frío mortal los que no saben qué significa andar con Dios… No debemos permitimos entrar en controversias. Debemos pronunciar palabras pacíficas y llenas de gracia y de verdad. Debemos escudriñar diligentemente nuestros corazones para humillarnos delante de Dios (Cada día con Dios, p. 256).

Ningún apóstol o profeta pretendió haber vivido sin pecado. Hombres que han vivido lo más cerca de Dios, hombres que sacrificaron sus vidas antes de cometer a sabiendas un acto pecaminoso, hombres a quienes Dios honró con luz divina y poder, confesaron su naturaleza pecaminosa. No pusieron su confianza en la carne, no pretendieron poseer una justicia propia, sino que confiaron completamente en la justicia de Cristo.

Así debe ser con todos los que contemplan a Jesús. Cuanto más nos acerquemos a él y cuanto más claramente discernamos la pureza de su carácter, tanto más claramente veremos la extraordinaria gravedad del pecado y tanto menos nos sentiremos tentados a exaltarnos a nosotros mismos. Habrá un continuo esfuerzo del alma para acercarse a Dios; una constante, ferviente y dolorosa confesión del pecado y una humillación del corazón ante él. En cada paso de avance que demos en la experiencia cristiana, nuestro arrepentimiento será más profundo. Conoceremos que la suficiencia solamente se encuentra en Cristo, y haremos la confesión del apóstol: “Y yo sé que en mí (es, a saber, en mi carne) no mora el bien”. “Más lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo”. Romanos 7:18: Gálatas 6:14…

Si permanecemos en Cristo, si el amor de Dios habita en el corazón, nuestros sentimientos, pensamientos y acciones estarán de acuerdo con la voluntad de Dios. El corazón santificado está en armonía con los preceptos de su ley (Los hechos de los apóstoles, p. 448).

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Martes 10 de abril | Lección 2______________________________________________________

LA ESTATUA DE ORO

Por mucho tiempo, los estudiantes de la Biblia han notado el vínculo entre Daniel 3, la historia de los tres hebreos en la llanura de Dura, y Apocalipsis 13, que es una representación de la persecución que el pueblo de Dios ha enfrentado en el pasado y que enfrentará en los últimos días.

Compara Daniel 3:1 al 6 con Apocalipsis 13:11 al 15. ¿Qué paralelismos hay entre estos dos pasajes?

Daniel 3:1-6

1 El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de sesenta codos, y su anchura de seis codos; la levantó en el campo de Dura, en la provincia de Babilonia. Y envió el rey Nabucodonosor a que se reuniesen los sátrapas, los magistrados y capitanes, oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, para que viniesen a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado. Fueron, pues, reunidos los sátrapas, magistrados, capitanes, oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado; y estaban en pie delante de la estatua que había levantado el rey Nabucodonosor. Y el pregonero anunciaba en alta voz: Mándase a vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas, que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.

Apocalipsis 13:11-15

11 Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón. 12 Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. 13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. 14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. 15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.

En ambos casos, el tema de la adoración es esencial, pero ambos hablan de un culto que es forzado. Es decir, los poderes políticos a cargo demandan la adoración que solo le debemos al Señor.

Lee Daniel 3:13 al 18. ¿Qué podemos aprender de la historia, que ayude a comprender no solo lo que afrontaremos en los últimos días, sino también cómo debemos enfrentar lo que sucederá?

Daniel 3:13-18

13 Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey. 14 Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? 15 Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos? 16 Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. 17 He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18 Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.

Como el líder más poderoso de la Tierra, Nabucodonosor se burló de estos hombres y de su Dios, diciendo: “¿Y qué dios será aquel que os libre de mis manos?” Enseguida descubriría por sí mismo quién era ese Dios, porque más adelante declaró: “Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios” (Dan. 3:28).

Indudablemente, después de presenciar un milagro así, el rey se convenció de que había algo especial en el Dios al que servían estos hombres.

Sin embargo, estos jóvenes podrían no haber sido liberados de las llamas, algo que comprendían que era una clara posibilidad (Dan. 3:18). ¿Por qué igual habría sido correcto que desobedecieran el mandato del rey, incluso cuando eso implicaba ser quemados vivos? Esta historia presenta un poderoso testimonio de su fe y su voluntad por defender lo que creían, más allá de las consecuencias.

Cuando surja el tema de la adoración en los últimos días, ¿de qué modo podremos estar seguros de que permaneceremos tan fieles como ellos? Si no somos fieles ahora en lo “muy poco”, ¿qué nos hace pensar que seremos fieles en algo tan grande como la crisis final?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

“El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de sesenta codos, y su anchura de seis codos; la levantó en el campo de Dura, en la provincia de Babilonia.  Y envió el rey Nabucodonosor a que se reuniesen los sátrapas, los magistrados y capitanes, oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, para que viniesen a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado.  Fueron, pues, reunidos los sátrapas, magistrados, capitanes, oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado; y estaban en pie delante de la estatua que había levantado el rey Nabucodonosor.  Y el pregonero anunciaba en alta voz: Mándase a vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas,  que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado;  y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.” (Daniel 3)

“13 Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey. 14 Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? 15 Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos? 16 Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. 17 He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18 Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.” (Daniel 3)

Avanzamos conociendo mejor la biografía del misionero más abarcante de la historia antigua: el inspirado evangelista Daniel. Veamos la manera en que Dios se las arregla para salvar a Nabucodonosor y, por su medio, a los habitantes del vasto reino de Babilonia. De veras que nuestro Dios es amoroso hasta lo sumo.

De la estatua de Nabucodonosor no nos quedamos sin una confirmación histórica. Herodoto, escribió que en sus días se construyó una gigante estatua de oro, además escribió que toda persona y extranjero estaba obligada a adorar la estatua,  antes de entrar a la ciudad.

Diodoro Siculus también escribió acerca de una estatua que existía en el templo de Bolus, cuyo templo se encontraba en la llanura de Dura. Muchos creen que esta es la misma estatua de Nabucodonosor.

En los tiempos antiguos eran comunes las estatuas gigantes, por ejemplo estaba la estatua llamada coloso de Nero que media 110 pies de altura es decir 33.52 metros. También encontramos la estatua llamada el coloso de Rodes que medía alrededor de 112 pies de altura (34.13 metros) y que tomó trece años para ser construida.  De acuerdo a la historia clásica, ésta era considerada como una de las siete maravillas del mundo. El coloso de Rodes fue destruida por un terremoto, su peso era tan excesivo, que cuando sucedió el terremoto, la estatua cayó al suelo, y su mismo peso la enterró totalmente bajo la tierra.

La mayoría de expertos, concuerdan que la estatua de Nabucodonosor no era de oro sólido, la estatua podía haber sido una estatua hueca o una estatua de madera revestida de oro puro. Se calcula que era imposible para Nabucodonosor junto con todos sus príncipes,  tener esa cantidad de oro para hacer una estatua de esa dimensión. También  la mayoría llega a la conclusión que las medidas de la estatua era incluyendo la base o pedestal de la estatua, ya que esa era la manera de medir una estatua para esos días, desde el nivel de la tierra hasta la parte mas alta de la estatua.

que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; (Daniel 3)

La mayoría de estos instrumentos existen en la actualidad:

La bocina es la trompeta de metal que conocemos en la actualidad.

Las flautas las tenemos en la actualidad, casi no han cambiado, siendo las mas comunes en nuestros días la flauta simple y la flauta transversal.

El tamboril era una especie de guitarra de diferente figuras, el cuerpo de la guitarra era redondo como un tambor y tenía un cuello extensamente largo, se tocaba con un arco parecido al arco del violín. Tenía mas o menos un metro de largo, 10 cuerdas y 45 gradas musicales.

El arpa y el salterio eran dos instrumentos similares, en la actualidad casi no se usan estos instrumentos, las arpas que existen en la actualidad son mas pequeñas, mas portátiles, y con un sonido mas fino y elegante.

La zampoña es el origen del piano de nuestros días y se cree que la zampoña era una derivación del arpa o de la lira o una combinación de ambas. La zampoña  consistía en una caja de 2 pulgadas de profundidad, es decir 5.8 centímetros, con 24 notas y cada nota con tres cuerdas, el músico ponía la zampoña en sus piernas y con la yema de sus dedos tocaba el instrumento, parecido a la forma en que se toca el piano en la actualidad.

“El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de sesenta codos, y su anchura de seis codos; la levantó en el campo de Dura, en la provincia de Babilonia.  Y envió el rey Nabucodonosor a que se reuniesen los sátrapas, los magistrados y capitanes, oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, para que viniesen a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado.” (Daniel 3)

Todo hombre tiene como parte de su naturaleza la adoración, si no tiene a quien adorar es capaz de ponerse de rodillas y adorarse él solo.

No se sabe cuanto tiempo había pasado desde que Daniel reveló e interpretó el sueño a Nabucodonosor hasta la erección de la estatua.

Posiblemente hayan dos razones por la cual Nabucodonosor construyó la estatua: La primera pudo haber sido por gratitud a sus dioses, y la segunda pudo haber sido por veneración a él mismo.  Solo con el hecho que “envió el rey Nabucodonosor a que se reuniesen los sátrapas, los magistrados y capitanes, oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, para que viniesen a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado” (Daniel 3) era una prueba contundente que la estatua no era cualquier estatua, y que la celebración no era cualquier celebración.

 La manera verdadera para tratar el pecado es a través de los principios de la religión. En la llanura de Dura estaba la estatua de noventa pies de altura (27.43 metros), posiblemente era una estatua hueca, no es de admirar, no hay un ídolo que sea sólido, todos ellos son huecos y son engañosos.

La estatua estaba construida, el rey se veía esplendoroso sentado en su trono, los mas altos oficiales del reino coronaban la asamblea, la música inundó la llanura  y una gigante multitud, al unísono se postró de rodilla para adorarla, menos tres que se mantienen en pie.

13 Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey. 14 Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado? 15 Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos? 16 Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. 17 He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18 Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. (Daniel 3)

Tres jóvenes de pie, y una multitud postrada. Estaban desobedeciendo las ordenes del rey, el castigo era el horno de fuego.

El fuego no era un castigo inusual para Nabucodonosor, Dios había sentenciado por medio de su profeta Jeremías, a Acab y a Sedequías, por ser profetas falsos. Dios los condenó a ser muertos por Nabucodonosor y también por fuego.

21 Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, acerca de Acab hijo de Colaías, y acerca de Sedequías hijo de Maasías, que os profetizan falsamente en mi nombre: He aquí los entrego yo en mano de Nabucodonosor rey de Babilonia, y él los matará delante de vuestros ojos.  22 Y todos los transportados de Judá que están en Babilonia harán de ellos una maldición, diciendo: Póngate Jehová como a Sedequías y como a Acab, a quienes asó al fuego el rey de Babilonia.  (Jeremías 29)

El fuego es uno de los castigos que han usado los impíos y las religiones falsas. Desafortunadamente no solo Nabucodonosor  ha usado el evangelio del fuego para imponer la religión a sus prójimos, la iglesia católica también lo ha hecho.

En toda Europa encontramos nombres de mártires que murieron calcinados por el fuego. Entre los mas renombrados tenemos a Patrick Hamilton and George Wishart en Inglaterra,  Shush en Francia, Huss en Bohemia. España no se ha quedado atrás, posiblemente es el país numero uno en asesinatos religiosos perpetrados a sus ciudadanos por medio de la santa inquisición.

Estos tres habían escuchado con claridad las palabras que dicen: No tendrás dioses ajenos delante de mí.  No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.  No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen” (Exodo 20)

Allí estaban los jóvenes hebreos, con firmeza en sus rostros, con fe en sus corazones, con Dios por arriba de ellos, y con todo el mundo bajo sus pies.  Esta es una religión de principios, una religión que trasciende el entusiasmo, una religión que no es una decoración, una religión que no es un sentimentalismo, sino una religión profunda, inmovible, con resistentes principios de vida, que sostiene y define a sus poseedores y que los viste con el sagrado manto del heroísmo. Una religión así, tiene como fundación una doctrina verdadera.

Los jóvenes  hebreos se están enfrentando a un perfecto dilema: La vida o la muerte. Si escogían la vida,  tendrían una vida llena de placeres en todas sus formas. Si escogían la muerte, tendrían una muerte llena de terror en toda sus formas.

El castigo era severo para el que no adorara la estatua del rey, pero a pesar de la amenaza, los jóvenes hebreos se mantuvieron firmes a su religión y fieles a su Dios. De esto aprendemos lo siguiente:

1-    Hijos de padres respetables pueden ser sometidos a humillantes circunstancias

2-    Hijos que no cuentan con la protección de los padres, muchas veces tienen la habilidad de levantarse  y ser prósperos en la vida

3-    La religión es el mejor preservador para los niños que son separados de sus padres y de sus amigos

4-    Los efectos que marca la religión en los corazones jóvenes generalmente son los mejores, construyen una piedad vigorosa en la mente y el corazón de los niños

Varios principios fundamentales de los tres jóvenes hebreos fueron probados en esta experiencia:

1-    Ellos tenían que revelarse en contra de su benefactor

2-    Ellos tenían que soportar el odio, la crítica y el descontento de un público enardecido por la experiencia

3-    Ellos podían perder el honor y el salario que recibían por dirigir tan alta oficina gubernamental

4-    Tenían que enfrentar una forma terrible de morir

Esos principios fueron sostenidos gracias a tres virtudes totalmente importantes: un calmado comportamiento, una fuerte fe y una inflexible determinación.

1- La calma:  La dulce calma en los momentos de crisis, son virtudes que solamente logran aquellos que se aferran de los poderes invisibles de un Dios Todopoderoso.

2-La Fe: El lenguaje de fe de los hebreos confirmaba su confianza en los cielos. La fe  de estos jóvenes se componía de dos elementos:

El poder de Dios: 17 He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará.  Y la voluntad humana: 18 Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.” (Daniel 3)

Estos dos elementos forman la base de  la verdadera fe: Se confía en la persona porque se cree que esa persona tiene la capacidad de ayudarnos en momentos de urgencia, y también la persona tiene la capacidad de ser nuestro amigo, independientemente de lo que sea su decisión.

3-La determinación: Los hebreos tenían una determinación inflexible que no cedía ante nada, ni ante nadie: 18 Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.” (Daniel 3)

Descubrimos que el vínculo de los jóvenes hebreos con Dios era natural, era individual y era uniforme.

Estas son las ganancias de esta experiencia:

1-Las ambiciones impías del monarca fueron expuestas

2-La persona viviente del Hijo de Dios fue establecida. Los dioses de los paganos eran invenciones de sus propias ideas, probablemente Nabucodonosor no tenía fe en sus propias deidades. Pero la cuarta persona que vio en el horno de fuego, no era un mito, no era una alucinación, era una persona real. 25 Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses.”  (Daniel 3)

3-El Dios de Sadrac y de sus compañeros  era una persona con vida, no era un Dios producto de la idea o imaginación del hombre, era un Dios con un corazón que ama, y con brazos que usa  constantemente para salvar a sus hijos. 

4-La fe de los hebreos fue confirmada y la fe de los débiles fue reafirmada. No hay duda que después de este milagro, los hebreos quedaron maravillados y henchidos de  gratitud, y para muchos de los desconsolados exiliados, este evento prendió de nuevo la llama de la fe.

5-El bienestar de los judíos pudo haber sido promovido. El trato que se les daba pudo haber cambiado a mas humano y más generoso. Fácilmente los ciudadanos de Babilonia pudieron haber llegado a la conclusión que el Dios del cielo era un Dios verdadero y vigilante que peleaba a favor de los hebreos, y cualquier mal trato que se les infringiera podría fácilmente ser vengado por Dios. 

6-El honor de Dios fue engrandecido.

¿Por qué razón tanto el mundo judío como el mundo cristiano de todas las épocas, han estado dispuestos a dar todo, y hasta sus vidas por Dios? Es por que la religión verdadera es la única que tiene el poder para iluminar la conciencia.

La religión verdadera entrena y refuerza con mucho poder las bases que guían nuestra vida espiritual.  Cuando el hombre siente que  su voluntad ha sido iluminada por el conocimiento divino, y que la voluntad ha sido santificada por la presencia del Espíritu Santo en su vida, entonces escoge el servicio a Dios, y es allí donde ningún terror terrenal puede sacudir la convicción y fundación espiritual que tiene el hombre, el hombre está vestido con el manto del poder divino.

25 Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses. (Daniel 3)

El fuego reconoció a su Creador, y humilde y reverentemente se postro ante el Hijo de Dios, de la misma manera que el agua del mar lo hizo posteriormente. El viento escucha la voz de Dios, y la naturaleza entera responde y obedece a Dios.

El fuego perdió su poder consumidor, por que fue ordenado a no hacerlo, por Aquel que creó la primera llama en el universo.

La naturaleza se doblega en las manos de Jesús, por que él es el Señor de la creación.

Lo único que necesita hacer Jesús es hablar y la naturaleza entera le responde con miles de ecos que repiten incesantemente “habla que tu siervo oye” Pablo termina diciendo en la epístola a los hebreos, capítulo once: “…por la fe… apagaron fuegos impetuosos” refiriéndose a los jóvenes hebreos ante la amenaza del horno de fuego del rey Nabucodonosor.  

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Se repetirá la historia. Será ensalzada la falsa religión El primer día de la semana… será erigido como la imagen de Babilonia. Se ordenará a todas las naciones y lenguas y pueblos que rindan culto al falso día de reposo. El plan de Satanás es que no se tome en cuenta el día instituido por Dios y que fue dado al mundo como un recordativo de la creación.

El decreto que ordena el culto de este día [el domingo] deberá ser promulgado en todo el mundo. Ya ha sido promulgado en forma limitada…

Pruebas y persecuciones sobrevendrán a todos los que obedezcan la Palabra de Dios y se nieguen a rendir culto a este falso día de reposo. I a fuerza es el último recurso de toda religión falsa. Al principio emplea la atracción, así como el rey de Babilonia probó el poder de la música y la ostentación extrema. Si esos atractivos, inventados por hombres inspirados por Satanás, no hacían que los hombres adoraran la imagen, las devoradoras llamas del homo estaban listas para consumirlos. Así será ahora [pronto]. El papado ha ejercido su poder para obligar a los hombres a que le obedezcan, y continuará haciéndolo. Necesitamos el mismo espíritu que fue manifestado por los siervos de Dios en el conflicto con el paganismo (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, tomo 7. p. 987).

El que anduvo con los notables hebreos en el homo dé fuego acompañará a sus seguidores dondequiera que estén. Su presencia constante los consolará y sostendrá. En medio del tiempo de angustia cual nunca hubo desde que fue nación, sus escogidos permanecerán inconmovibles. Satanás, con toda la hueste del mal, no puede destruir al más débil de los santos de Dios. Los protegerán ángeles excelsos en fortaleza, y Jehová se revelará en su favor como “Dios de dioses”, que puede salvar hasta lo sumo a los que ponen su confianza en él (Conflicto y valor, p. 252).

El alma probada por la tempestad nunca es más afectuosamente amada por su Salvador que cuando está sufriendo el reproche por causa de la verdad. Cuando por causa de la verdad tiene que presentarse ante los tribunales [de los] injustos, Cristo está a su lado. Todos los reproches que caen sobre el creyente humano caen también sobre Cristo en la persona de sus santos. “Yo le amaré, y me manifestaré a él”. Juan 14:21. Cristo es condenado de nuevo en la persona de sus discípulos que creen en él…

La persecución no puede hacer más que causar la muerte, pero la vida es preservada para la gloria y la vida eterna. El poder perseguidor puede asumir la autoridad, y ordenar al discípulo de Cristo que niegue la fe para que preste oído a espíritus seductores y doctrinas de demonios, invalidando la ley de Dios. Pero los discípulos [de Jesús] pueden preguntar: “¿Por qué tengo que hacer esto? Yo amo a Jesús, y nunca negaré su nombre”. Cuando el poder [del hombre] dice: “Yo te calificaré como un perturbador de la paz”, ellos pueden responder: “Así calificaron a Jesús, quien era la verdad, y era gracia y paz” (Mensajes selectos, tomo 3, pp. 480, 481).

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Lección 2 | Miércoles 11 de abril____________________________________________________

LA CONVERSIÓN DE LOS GENTILES

Daniel 3 concluye cuando Nabucodonosor reconoce la existencia y el poder del verdadero Dios. Sin embargo, tener conocimiento de Dios y de su poder no es lo mismo que pasar por la experiencia del nuevo nacimiento, que Jesús dijo que era esencial para la salvación (ver Juan 3:7). En efecto, el hombre representado en Daniel 4:30 distaba mucho de ser un alma convertida.

Lee Daniel 4:30. ¿Cuál era el problema de este hombre? (Ver, además, Juan 15:5: Hech. 17:28; Dan. 5:23).

Daniel 4:30

30 habló el rey y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?

Juan 15:5

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

Hechos 17:28

28 Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.

Daniel 5:23

23 sino que contra el Señor del cielo te has ensoberbecido, e hiciste traer delante de ti los vasos de su casa, y tú y tus grandes, tus mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en ellos; además de esto, diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben; y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste.

Al final del capítulo, Nabucodonosor aprendió, aunque por las malas, que todo verdadero poder proviene de Dios y que, sin Dios, él no era absolutamente nada.

“El que fuera una vez un orgulloso monarca había llegado a ser un humilde hijo de Dios; el gobernante tiránico e intolerante era un rey sabio y compasivo. El que había desafiado al Dios del cielo y blasfemado contra él reconocía ahora el poder del Altísimo, y procuraba fervorosamente promover el temor de Jehová y la felicidad de sus súbditos. Bajo la reprensión de aquel que es Rey de reyes y Señor de señores, Nabucodonosor había aprendido por fin la lección que necesitan aprender todos los gobernantes: que la verdadera grandeza consiste en ser verdaderamente buenos. Reconoció a Jehová como el Dios viviente, diciendo: ‘Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia’ ” (PR 382).

Lee Daniel 4:35. ¿Qué verdades acerca de Dios expresó Nabucodonosor también?

Daniel 4:35

35 Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?

Daniel 4 termina con un gentil que reconoce la autoridad, el dominio y el poder del Dios “hebreo”. En cierto sentido, esta escena es precursora de lo que sucedió en la iglesia primitiva cuando, a través del testimonio de los discípulos y por el poder de Dios, los gentiles conocieron la verdad sobre el Señor y comenzaron a proclamar esa verdad al mundo.

Lee Juan 3:7. Aunque pensamos en los acontecimientos de los últimos días en términos del decreto de muerte, la adoración y la persecución, ¿qué dice Jesús aquí que, por sobre todo lo demás, prepara a la gente para el tiempo del fin?

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

18 Yo el rey Nabucodonosor he visto este sueño. Tú, pues, Beltsasar, dirás la interpretación de él, porque todos los sabios de mi reino no han podido mostrarme su interpretación; mas tú puedes, porque mora en ti el espíritu de los dioses santos.

19 Entonces Daniel, cuyo nombre era Beltsasar, quedó atónito casi una hora, y sus pensamientos lo turbaban. El rey habló y dijo: Beltsasar, no te turben ni el sueño ni su interpretación. Beltsasar respondió y dijo: Señor mío, el sueño sea para tus enemigos, y su interpretación para los que mal te quieren. (Daniel 4)

Había silencio en la sala royal, mientras turbado Daniel meditaba en el misterioso mensaje que tenía que dar en unos minutos al rey. Posiblemente Daniel estaba considerando las posibilidades de cómo entregar un mensaje claro y preciso al rey y al mismo tiempo con respeto y dignidad, atributos que siempre Daniel había demostrado a Nabucodonosor.

Sin duda alguna en esa hora de silencio en frente al rey, Daniel se elevó al trono de la gracia, para recibir del cielo el poder del Espíritu Santo para hablar lo que tenía que hablar. Daniel tenía que conseguir que el  rey tuviera una sumisión penitente hacia Dios, al mismo tiempo el rey tenía que saber de la misericordia y del perdón divino.

Después de haber recibido la interpretación del sueño, Daniel paso una hora poniendo en orden sus “atribulados pensamientos” como reza la versión bíblica de los setentas. Necesitaba saber y comprender con toda claridad  el mensaje que tenía que dar, antes de comenzar a darlo. Una hora paso Daniel contemplando el objeto sobre el cual el rey solamente pedía una explicación.

Una gran lección para todos nosotros, mientras mas delicado sea el mensaje que se nos ha encomendado dar, necesitamos mucha meditación sobre éste, necesitamos poner en orden los pensamientos, comprender el centro del mensaje y encontrar la manera de entregarlo con claridad, pero con misericordia.

Daniel sufría mucho al pensar la sentencia que tenía que pronunciar sobre el hombre que le había ayudado a promoverlo en su trabajo y que había compartido con él, la gloria y el poder de un gobierno que no era el de su país natal.

En el fondo de la mente de Daniel posiblemente estaba la angustiante pregunta: ¿Cómo tomará el rey la noticia de la humilladora sentencia divina?; Si Nabucodonosor requería un castigo de esa índole, ¿Tendría el rey el temperamento para escuchar pacientemente la sentencia divina que venía de parte del Dios de los judíos a quien él todavía no había aprendido a reverenciar?, ¿Cómo daría un mensaje al rey teniendo un rostro como pedernal y sin retroceder o suavizar ninguna de las palabras del mensaje divino?

Dios fortaleció a Daniel, el mensaje fue cargado de misericordia y esperanza, pero dejó claro ante el rey, los pecados que él había cometido y que eran los causantes de semejante sentencia divina; su pecado era el orgullo.

Cuando Dios nos visita con castigos, el pecado es la causa principal del castigo, y el arrepentimiento tendría que ser el producto final. Cuando somos advertidos de calamidades futuras, el arrepentimiento es la única solución para que el castigo sea pospuesto, suspendido, o cancelado.

Después que Daniel interpretó el sueño a Nabucodonosor, inmediatamente lo exhortó a romper con su pecado: 27 Por tanto, oh rey, acepta mi consejo: tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades haciendo misericordias para con los pobres, pues tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad. (Daniel 4)

La sentencia en contra de Nabucodonosor era fatal, no solo le privaba su trono, sino que también le privaba la razón, y lo mandaba a habitar en medio de las bestias del campo. Una sentencia como ésta también se ha dado en contra de todos los hijos e hijas de Dios, rompamos esa sentencia cambiando los pecados por la justicia de Cristo, y cambiemos nuestra iniquidades mostrando misericordia a los pobres.

Daniel había aconsejado al rey que cambiando su proceder, podía posponer su sentencia. Pero a todos se nos asegura, que si tenemos un arrepentimiento verdadero, Dios no solamente puede posponer nuestra sentencia, sino que también puede eliminar la sentencia para siempre. 

Posiblemente los primeros días después de su sueño e interpretación, Nabucodonosor estaba impresionado con el suceso, y en su mente estaba la pregunta fresca, ¿Cuándo se llevaría a cabo la sentencia?

Pero como nos suele suceder a todos, las impresiones solamente nos duran un poco tiempo, y con el tiempo comienzan a desvanecerse de nuestras mentes.

Doce meses pasaron y el rey posiblemente se paseaba por los jardines colgantes de su hermosa babilonia (Irak en nuestros días, 50 millas o 80 kilómetros al sur de Bagdad)

Doce meses de gracia y de prueba entre el sueño y el castigo, Dios nos cuenta los años, los meses, los días, las horas y los segundos que pasamos sumidos en nuestros pecado.

A los doces meses olvidando la sentencia divina, Nabucodonosor decidió visitar  su gigante galería de pecados, un inmenso salón donde guardaba una vasta colección  de obras de arte infernal.

En la funesta galería, mientras revisaba el interminable catálogo de sus malas acciones, sin acordarse de su sueño, buscaba el próximo pecado para divertirse y escogió el que mas le gustaba, el infame pecado del orgullo.

“¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad? ” (Daniel 4)

En sus palabras no había reconocimiento al trabajo de otros, “la gran Babilonia que yo edifiqué” dijo.  Posiblemente cientos de miles de obreros trabajaron largas décadas para construir la hermosa ciudad, sin ellos ni siquiera se hubiera comenzado la obra. Nabucodonosor no había hecho nada, solo había ordenado y ahora tomaba todo el crédito solamente para él.

El infame orgullo ordena repetir el mismo comportamiento de Nabucodonosor, sin importar la época o la persona. En nuestros días también solemos repetir las mismas palabras:

-¡Yo he hecho una fortuna!, ¡yo he construidos mansiones!, ¡yo he ganado guerras!, y el servicio de otros casi nunca se toma en consideración.

-El orgullo tampoco reconoce a Dios en sus logros. ¿Quién ha dado la sabiduría al hombre para diseñar sus obras?, ¿Quién ha dado la fuerza al hombre para construir sus obras?, ¿Quién ha dado el tiempo y la vida al hombre para emplearlo en sus obras?, ¿Quién ha dado los materiales para erigir sus obras? A pesar de eso no se menciona a Dios en los logros que los hombres logran terminar, hay una detestable impiedad en esta arrogancia.

31 Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti;  32 y de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los bueyes te apacentarán; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien él quiere.  33 En la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fue echado de entre los hombres; y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como plumas de águila, y sus uñas como las de las aves.”  (Daniel 4)

Nabucodonosor fue herido con una clase de locura llamada licantropía, él se imaginaba que era un animal y el animal era un buey.

Esta forma de locura, es aun conocida por la ciencia médica en nuestros días modernos.  La licantropía es locura hasta cierto punto, y hasta cierto punto es completo raciocinio. En esta enfermedad, la persona tiene una imaginación de bestia, pero retiene su identidad como persona, en el caso de Nabucodonosor, él se sentía como un buey, pero sabía que era un hombre.

La licantropía es una extraña enfermedad donde el hombre es doblemente consciente; consciente que es animal y consciente que es hombre. Licantropía literalmente significa el cambio de un hombre a lobo.

34 Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.  35 Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces?  36 En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron; y fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida.

37 Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia. (Daniel 4)

Al final, la lección fue aprendida, Nabucodonosor fue restaurado por Dios a su antigua posición, su grandeza fue aumentada, su orgullo fue extirpado y con santa humildad pudo decir: “… bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.” (Daniel 4)

Les presentamos la mas honorable lista de trabajadores humanos en esta tierra. Ellos se han ganado la condecoración mas sublime, honrosa y gloriosa que una persona pueda conseguir de parte del cielo, y es obtener de parte de Dios, el título de “mi siervo”

Todos estos hombres son sublimes, son grandes, son caudillos, son genios, y son santos. A parte de estas virtudes, poseen posiblemente las dos virtudes mas grandes que el cielo pueda valorar como lo son la mansedumbre y la humildad. Todos ellos visten hermosos trajes de humildad, cubiertos con impresionantes y finísimos mantos de mansedumbre.

Abraham,

Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo. (Génesis 26: 24 )

 Moisés

Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. (Josué 1: 2)  

 Caleb

Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí, yo le meteré en la tierra donde entró, y su descendencia la tendrá en posesión. (Números 14: 24)

David

Pero no quitaré nada del reino de sus manos, sino que lo retendré por rey todos los días de su vida, por amor a David mi siervo, al cual yo elegí, y quien guardó mis mandamientos y mis estatutos.(1 Reyes 11:34) 

 Job

Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? (Job 1: 8) 

 Isaías

Y dijo Jehová: De la manera que anduvo mi siervo Isaías desnudo y descalzo tres años, por señal y pronóstico sobre Egipto y sobre Etiopía, (Isaías 20: 3)  

 Jacob o Israel

Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque mi siervo eres. Yo te formé, siervo mío eres tú; Israel, no me olvides. (Isasías 44: 21)     

Jesucristo

He aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en quien se agrada mi alma; Pondré mi Espíritu sobre él, Y a los gentiles anunciará juicio (Mateo 12: 18)  

Entre todos ellos también se coló Nabucodonosor, en el libro de Jeremías, el capitulo 43, encontramos que Dios llama a Nabucodonosor  “mi siervo”, y no solo eso, Dios dedica cuatro versículos de la Biblia para hablar de su siervo y de su tarea.

10 y diles: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: He aquí yo enviaré y tomaré a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y pondré su trono sobre estas piedras que he escondido, y extenderá su pabellón sobre ellas. 11 Y vendrá y asolará la tierra de Egipto; los que a muerte, a muerte, y los que a cautiverio, a cautiverio, y los que a espada, a espada. 12 Y pondrá fuego a los templos de los dioses de Egipto y los quemará, y a ellos los llevará cautivos; y limpiará la tierra de Egipto, como el pastor limpia su capa, y saldrá de allá en paz. 13 Además quebrará las estatuas de Bet-semes, que está en tierra de Egipto, y los templos de los dioses de Egipto quemará a fuego.  (Jeremías 43)

Además al final Nabucodonosor se convirtió en un gran protector de los profetas de Dios, a pesar que nunca conoció a Jeremías, sabía que él existía, y  sabía que era otro profeta así como Daniel o Ezequiel. Cuando Nabuconosor destruyó en su totalidad Jerusalén, tuvo en su mente el bienestar del profeta Jeremías.

11 Y Nabucodonosor había ordenado a Nabuzaradán capitán de la guardia acerca de Jeremías, diciendo:  12 Tómale y vela por él, y no le hagas mal alguno, sino que harás con él como él te dijere.  13 Envió, por tanto, Nabuzaradán capitán de la guardia, y Nabusazbán el Rabsaris, Nergal-sarezer el Rabmag y todos los príncipes del rey de Babilonia;  14 enviaron entonces y tomaron a Jeremías del patio de la cárcel, y lo entregaron a Gedalías hijo de Ahicam, hijo de Safán, para que lo sacase a casa; y vivió entre el pueblo. (Jeremías 39)

¡Muy bien hecho, Nabucodonosor:

-Dios te eligió

-Dios te instruyó

-Dios te corrigió

-Dios te restauró

-Dios te entregó uno de los sueños mas importante de la historia

-Dios te permitió escuchar su voz

-Dios te dio grandeza y fama

-Dios te permitió escribir un capítulo de la Biblia

-Dios te llamó “mi siervo”

¡Te conoceremos en tu verdadera patria, que es también nuestra patria, la patria celestial!

ESPÍRITU DE PROFECÍA

Durante siete años, Nabucodonosor fue el asombro de todos sus súbditos; durante siete años fue humillado delante de todo el mundo. Al cabo de ese tiempo, la razón le fue devuelta, y mirando con humildad hacia el Dios del cielo, reconoció en su castigo la intervención de la mano divina. En una proclamación pública, confesó su culpa, y la gran misericordia de Dios al devolverle la razón…

Estaba ahora cumplido el propósito de Dios, de que el mayor reino del mundo manifestase sus alabanzas. La proclamación pública, en la cual Nabucodonosor reconoció la misericordia, la bondad y la autoridad de Dios, fue el último acto de su vida que registra la historia sagrada (Conflicto y valor, p. 253).

¿Quién de nosotros está siguiendo fielmente al Modelo? ¿Quién de nosotros ha emprendido y continuado la lucha contra el orgullo del corazón? ¿Quién de nosotros, con toda seriedad, se ha puesto a luchar contra el egoísmo hasta que éste abandone su morada en el corazón y deje de manifestarse en la vida? Al contemplar la cruz de Cristo y ver cumplirse las señales que nos acercan más al juicio, quiera Dios que las lecciones que se nos han dado puedan quedar grabadas de tal manera en nuestros corazones que nos hagan más humildes, más abnegados, más bondadosos el uno para con el otro, menos preocupados por nosotros mismos, menos criticadores, y más dispuestos a llevar las cargas los unos de los otros, que lo que estamos ahora.

Se me ha mostrado que, como pueblo, nos estamos apartando de la sencillez de la fe y de la pureza del evangelio. Muchos corren grave peligro. A menos que cambien su comportamiento, serán separados de la Vid verdadera, como ramas inservibles. Hermanos y hermanas, se me ha mostrado que estamos al borde del mundo eterno. Es preciso que ahora ganemos victorias a cada paso (Testimonios para la iglesia, t. 5, p. 17).

Mediante un agente tan invisible como el viento. Cristo obra constantemente en el corazón. Poco a poco, tal vez inconscientemente para quien las recibe, se hacen impresiones que tienden a atraer el alma a Cristo…

Aunque el viento mismo es invisible, produce efectos que se ven y sienten. Así también la obra del Espíritu en el alma se revelará en toda acción de quien haya sentido su poder salvador. Cuando el Espíritu de Dios se posesiona del corazón, transforma la vida. Los pensamientos pecaminosos son puestos a un lado, las malas acciones son abandonadas; el amor, la humildad y la paz reemplazan a la ira, la envidia y las contenciones. La alegría reemplaza a la tristeza, y el rostro refleja la luz del cielo. Nadie ve la mano que alza la carga, ni contempla la luz que desciende de los atrios celestiales. La bendición viene cuando por la fe el alma se entrega a Dios. Entonces ese poder que ningún ojo humano puede ver, crea un nuevo ser a la imagen de Dios.

Es imposible para las mentes finitas comprender la obra de la redención. Su misterio supera al conocimiento humano: sin embargo, el que pasa de muerte a vida comprende que es una realidad divina (Maranata, p. 72).

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Jueves 12 de abril | Lección 2________________________________________________________

LA FIDELIDAD DE DANIEL

Lee Daniel 6 y luego responde las siguientes preguntas:

  1. ¿Qué revela Daniel 6:4 y 5 sobre el carácter de Daniel? ¿Qué lecciones podemos extraer de estos versículos acerca del modo en que deberían vernos los demás?

Daniel 6:4-5

Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él. Entonces dijeron aquellos hombres: No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios.

  1. ¿Qué paralelismos podemos encontrar en este capítulo que lo vinculan con los acontecimientos finales descritos en el libro de Apocalipsis? (Ver Apoc. 13:4, 8, 11-17.)

 Apocalipsis 13:4, 8, 11-17

y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?

Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.

11 Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón. 12 Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. 13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. 14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. 15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. 16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.

  1. Ponte en el lugar de Daniel en esta situación. ¿Qué justificación o argumento podría haber usado para no orar? Es decir, ¿cómo podría haber justificado no hacer lo que hizo y, por lo tanto, ahorrarse la prueba de ser arrojado en el foso de los leones?

 

  1. ¿Por qué crees que Daniel siguió orando como siempre, aunque no necesariamente tuviese que hacerlo?

 

  1. ¿Qué dijo el rey Darío (Dan. 6:16), incluso antes de que Daniel fuera lanzado en el foso de los leones, que demuestra que conocía algo del poder del Dios de Daniel? ¿Qué evidencian sus palabras respecto del testimonio que recibió del propio Daniel, sobre el Dios al que este adoraba y servía?

 Daniel 6:16

16 Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre.

COMENTARIO DE LA LECCIÓN

Nuestro extraordinario DIOS escoge a personas ordinarias, comunes y hasta en desventaja, para hacer con ellas cosas extraordinarias. Al llegar a Babilonia, Daniel estaba en desventaja: extranjero, inexperto, con acento foraneo, cautivo… Pero el Todopoderoso puede hacer estos extraordinarios portentos con nosotros, sin nosotros y a pesar de nosotros; Es mejor, sin embargo, que las haga CON nosotros. ¡Nos libre el Cielo de ser estorbos para los actos extraordinarios que Dios quiere hacer hoy en favor de los suyos!

16 Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre. (Daniel 6)

¿De dónde aparece Belsasar? La Biblia no lo dice, pero la historia sí. Nabucodonosor tuvo una hija, llamada Netocris y ésta se casó con un joven llamado Nabonido. Juntos tuvieron un hijo, al cual le llamaron Belsasar; en pocas palabras, Belsasar era el nieto de Nabucodonosor. Hay que tomar en cuenta que antes de que Belsasar reinara en Babilonia, Evil-Merodac -que fue hijo de Nabucodonosor e inclusive el mismo yerno Nabonido-, ya habían reinado en Babilonia.

Belsasar comienza a reinar muy joven en Babilonia, y aparentemente creció sin disciplina alguna, sin respeto ni restricción. Belsasar comete el infame, blasfemo y gran sacrilegio de traer los vasos de oro de Dios, para tomar vino en ellos. Esta historia la encontramos en Daniel 5:

El rey Belsasar dio un gran banquete a mil de sus nobles, y en presencia de los mil se puso a beber vino. Mientras saboreaba el vino, Belsasar ordenó traer los vasos de oro y plata que Nabucodonosor su padre había sacado del templo que estaba en Jerusalén, para que bebieran en ellos el rey y sus nobles, sus mujeres y sus concubinas. Entonces trajeron los vasos de oro que habían sido sacados del templo, la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y el rey y sus nobles, sus mujeres y sus concubinas bebieron en ellos. Bebieron vino y alabaron a los dioses de oro y plata, de bronce, hierro, madera y piedra. (Daniel 5)

Esa misma noche, cae uno de los imperios más grandes, más fuertes, más sublimes y más avanzados que han existido en la Tierra. Babilonia era una súper potencia, que hasta en el día de ahora se admira y se alaba su adelanto en el conocimiento de las ciencias; dominaban notablemente la astronomía, las matemáticas, la música, la física, las leyes, la ingeniería y la arquitectura. Obtuvieron logros en obras que hasta el día de hoy son renombradas, tales como “los jardines colgantes de Babilonia” considerada una de las siete maravillas del mundo.

Además, eran expertos en la economía nacional e internacional, fueron fundadores de los sistemas bancarios, sistemas que se usan hasta nuestros días; usaban interés sobre interés, pagarés y sistemas de cheque. s,

Imaginémonos cuán avanzada era su cultura, ya que a lo largo y ancho del imperio se hablaban cuatro idiomas a la perfección:

El primer idioma se usaba solamente en familia, o sea que era el idioma que se hablaba dentro de casa.

 El segundo idioma era es el que se usaba en las calles o sea para con los vecinos y toda transacción o conversación que se hiciera en la calle.

 El tercer idioma  era usado en el gobierno y cualquier transacción que se hiciera con éste.

El cuarto era sólo para usarse en la iglesia y para asuntos de religión. Estamos hablando de un imperio extremadamente avanzado.

Babilonia cae en manos de Darío, rey de los medos. Ahora viene la pregunta del millón para el nuevo dueño de ese vasto y avanzado imperio babilónico: ¿Quién se hará a cargo de ese imperio? ¿Dónde está el hombre que tenga la capacidad, la experiencia, la sabiduría y la honradez para conducir ese gigante imperio? ¿En dónde encontraría Darío a esa persona íntegra y además digna de su confianza para encomendar una tarea que con toda seguridad ni él mismo era capaz de atender exitosamente? La respuesta era muy sencilla: esa persona era Daniel. Dicen los expertos en el Antiguo Testamento que durante los siete años que Nabucodonor estuvo en los montes atacado por la zoonosis, viviendo como una bestia, desquiciado, fue Daniel quien quedó al mando del vasto imperio babilónico. De esa manera Dios preservó a Nabucodonor el trono, tal como la palabra profética lo había predicho.

¿Cómo pudo Darío tener conocimiento de Daniel? Sin lugar a dudas, fue la providencia divina la que tomó cartas en el asunto. Esa noche en la fiesta de Belsasar, mientras tomaban vino en los vasos sagrados traídos de Jerusalén, apareció la mano que escribió sobre la pared sólida: Mene, Mene, Tekel, Ufarsin.

Belsasar quedó turbado. De nuevo los magos y adivinos fueron traídos ante el rey, y de nuevo los magos y adivinos fracasaron ante la necesidad de descifrar otro enigma divino.

Allí interviene la madre de Belsasar: ella recordó a Belsasar el nombre de uno que es capaz de interpretar todo enigma divino. Daniel vuelve aparecer en la escena e interpreta la escritura de la pared:

22 Mas tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón aunque sabías todo esto, 23 sino que te has ensalzado contra el Señor del cielo; y han traído delante de ti los vasos de su templo, y tú y tus nobles, tus mujeres y tus concubinas, habéis estado bebiendo vino en ellos y habéis alabado a los dioses de plata y oro, de bronce, hierro, madera y piedra, que ni ven, ni oyen, ni entienden; pero al Dios que tiene en su mano tu propio aliento y es dueño de todos tus caminos, no has glorificado; 24 por lo cual El envió de su presencia la mano que trazó esta inscripción.

25 Y ésta es la inscripción que fue trazada: Mene, Mene, Tekel, Ufarsin. 26 Esta es la interpretación del escrito: Mene: Dios ha contado tu reino y le ha puesto fin. 27 Tekel: has sido pesado en la balanza y hallado falto de peso. 28 Peres: tu reino ha sido dividido y entregado a los medos y persas.

29 Entonces Belsasar ordenó que vistieran a Daniel de púrpura y le pusieran un collar de oro al cuello, y que proclamaran acerca de él, que él tenía ahora autoridad como tercero en el reino.

30 Aquella misma noche fue asesinado Belsasar, rey de los caldeos. 31 Y Darío el medo recibió el reino cuando tenía sesenta y dos años. (Daniel 5)

 Esa noche en el palacio, mientras todos huían ante el ejército medo-persa, en medio de la convulsión y confusión del momento, mientras todos trataban de escapar de la muerte, Daniel estaba en la sala principal del palacio babilónico; allí, muy cerca del trono, estaba parado, en completa quietud, con toda serenidad, vestido elegantemente con un traje real de color púrpura, y en su cuello un collar de oro que pertenecía especialmente sólo a los miembros de la realeza.

Tenía la firmeza de un faro en medio de la tempestad; tenía la paz divina en su rostro, en medio de la muerte y de la destrucción; tenía la serenidad y la luz de un ángel en medio de la obscuridad. Allí estaba de pie, esperando pacientemente para dar la bienvenida al nuevo regidor del mundo. Allí estaba listo para empezar una nueva etapa misionera con el nuevo monarca que Dios había designado proféticamente para la conducción del mundo.

Tenía que haberle llamado la atención al rey Darío, encontrar a Daniel en ese estado de serenidad en medio de la convulsión. No tardaría en investigar su nombre, su posición en el palacio, su historial y sus antecedentes; posiblemente ya Darío había escuchado acerca de la grandeza y sabiduría de Daniel. Por su parte, no dudamos de que Dios había instruido a Daniel en detalle acerca de los acontecimientos que estaban por ocurrir. Así trabaja Dios con quienes le aman y guardan sus mandamientos.

Después de un tiempo, Darío llega a la conclusión de que no había otra persona más indicada para hacerse cargo del vasto y complicado imperio de Babilonia: el mejor era Daniel.

Esta decisión de Darío despierta la cólera, los celos y la envidia de los babilonios en contra de Daniel por varias razones:

1-El exiliado y cautivo se convirtió en el oficial cercano al rey -un virrey

2-Un extranjero está a cargo de todos los ciudadanos del imperio de Babilonia

3-Ante el ojo vigilante de Daniel era imposible robar al nuevo imperio; una de las cualidades más grandes de Daniel era la  honesta integridad

4-Ante la supervisión de Daniel no había la oportunidad de rebelión hacia el nuevo imperio; la fidelidad era otro de los nobles atributos de Daniel

Entonces estos hombres dijeron: No encontraremos ningún motivo de acusación contra este Daniel a menos que encontremos algo contra él en relación con la ley de su Dios. Estos funcionarios y sátrapas, de común acuerdo, fueron entonces al rey y le dijeron así: ¡Rey Darío, vive para siempre! Todos los funcionarios del reino, prefectos, sátrapas, altos oficiales y gobernadores, han acordado que el rey promulgue un edicto y ponga en vigor el mandato de que cualquiera que en el término de treinta días haga petición a cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones. Ahora pues, oh rey, promulga el mandato y firma el documento para que no sea modificado, conforme a la ley de los medos y persas, que no puede ser revocada. Por tanto, el rey Darío firmó el documento, esto es, el mandato. (Daniel 6)

Hay varias lecciones que aprender de estos versículos:

1-La alegría de Darío al darse cuenta de que los nuevos súbditos por su propia voluntad, lo están reconociendo como rey y como dios del imperio de Babilonia. No pudo haber mejor noticia para Darío ese día.

2-Con este decreto de los ciudadanos de Babilonia, su orgullo, su arrogancia y su grandeza había sido estimulada y complacida. El abuelo de Darío llamado Deioces, rey de Media, pasó su vida entera convenciendo a su imperio con la idea de que él era un ser encarnado de la deidad; en pocas palabras, era un dios vestido de humanidad. Aunque este decreto era válido solo por un mes para el rey Darío, no dejaba de ser un buen comienzo con el recién vencido imperio babilónico. Le halagaba mucho la idea, porque ni siquiera Ciro, rey de los persas, su socio muy cercano a él, que se encontraba en esos días conquistando otras naciones, podía recibir adoración por un mes.

3-Al desaparecer Daniel del mapa, cada funcionario podía enriquecerse ilícitamente, ya que estaba la posibilidad de que Darío no conociera ni la mitad del complicado y avanzado sistema financiero de Babilonia. Estando el viejo servidor del imperio de Babilonia presente, todo mal proceder o irregularidad de todo funcionario, todo colector y recaudador de impuestos hubiera sido fácilmente detectado por Daniel, después de tanta experiencia y muchos años de servicio de Daniel para Nabuconosor, Evil-Merodac, Nabonido y el último rey de Babilonia, Belsasar; esta era una tarea muy fácil de realizar.

4-Al desaparecer Daniel del mapa, Babilonia quedaba expuesta a cualquier rebelión y a la anarquía, llevando de esta manera a la independencia de Babilonia de los Medos y Persas.

5-La pena capital para los babilonios era el fuego. Todo criminal usualmente siempre moría quemado. ¿Recuerda el horno de fuego de Nabucodonosor? Pero esto no era habitual para los de medopersas, ya que ellos adoraban al dios fuego y hubiera sido una abominación que alguna persona muriera consumida por el fuego; la pena capital que usaban los Medos y Persas eran las fieras. Por lo tanto, los de Babilonia sabiendo esto, no recurrieron al fuego como usualmente lo hubieran hecho, sino que recurrieron al foso de los leones.

6-Darío, al darse cuenta de la trampa que le fuera puesta, no hizo nada para salvar a Daniel. Darío con toda facilidad y legalidad hubiera promulgado otra ley que  protegiera a Daniel de la primera ley. Pero no, no lo hizo: al hacerlo habría dado un mensaje de inseguridad, debilidad, indecisión y falta de autoridad. Podemos suponer, además, que el nuevo monarca tuvo confianza en que el Dios de Daniel podría sacar a su siervo de ese apuro. Lo que narra la Biblia nos permite deducir detalles no explícitos en el texto bíblico.

18 Después el rey se fue a su palacio y pasó la noche en ayuno; ningún entretenimiento fue traído ante él y se le fue el sueño. (Daniel 6)

El rey tenía la conciencia quebrantada. Eso es lo que nos sucede cuando cedemos al pecado: sufrimos la tortura de una conciencia ofendida y muchas veces tratamos de compensar con un acto de negación propia. Si el ayuno de Darío era un acto de arrepentimiento, estaba muy bien, pero eso fue simplemente para aliviar el dolor de la conciencia herida y un medio para expiar la maldad.

Por el otro lado no podemos pasar por alto la noche que vivió Daniel en el foso de los leones. Pedro dormía profundamente cuando el ángel lo liberó de la cárcel. Pablo y Silas apaciblemente cantaban hermosos cánticos por la noche, mientras estaban prisioneros. Interesantemente los hijos de Dios pasan las noches en alegría y durmiendo pacíficamente en sus cárceles, mientras que los monarcas del mundo que los han condenado pasan noches de tortura en sus suntuosos palacios.

19 Entonces el rey se levantó al amanecer, al rayar el alba, y fue a toda prisa al foso de los leones. (Daniel 6)

Darío no pudo mantenerse toda la noche en su cama. Con la primera sugerencia que le susurró el amanecer, su carroza fue traída y él fue conducido hasta donde Daniel estaba en compañía del ángel de Jehová y de los leones. Sin duda era un extraño espectáculo; ahora el monarca más poderoso del mundo, estaba interesado y estaba atendiendo a un siervo de Dios que había sido condenado. Dios sabe cómo humillar el espíritu de los orgullosos y sabe cómo vindicar el espíritu de los humildes. Felices somos cuando nos arrepentimos a tiempo.

20 Y acercándose al foso, gritó a Daniel con voz angustiada. El rey habló a Daniel y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, tu Dios, a quien sirves con perseverancia, ¿te ha podido librar de los leones? (Daniel 6)

El rey sin duda estaba en agonía por el bienestar de Daniel; había admirado a Daniel y lo había escuchado hablar de Dios. Ahora Darío estaba confesando el carácter de Daniel libremente: “…Daniel, siervo del Dios viviente, tu Dios, a quien sirves con perseverancia…” y también Darío estaba confesando a Dios. En ese momento, dejó a un lado la existencia y pretensiones de sus ídolos paganos, y libre y abiertamente le da honra a Dios y lo coloca como un Dios real y supremo.

21 Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre. 22 Mi Dios envió su ángel, que cerró la boca de los leones, y no me han hecho daño alguno porque fui hallado inocente ante El; y tampoco ante ti, oh rey, he cometido crimen alguno. (Daniel 6)

Este es otro triunfo del ya muchas veces victorioso Daniel. Tuvo que ser de mucha alegría para Darío el poder escuchar la voz de Daniel esa mañana.

La voz de Daniel era clara, serena, y humildemente triunfante: “Oh rey, vive para siempre…” en Daniel no había resentimiento, ni enojo; a pesar de que Daniel estaba consciente de que Darío era un rey pagano, y automáticamente era un enemigo de Dios, y que había apoyado una ley pecaminosa, en la que había prohibido cualquier acto de libertad religiosa y que también había reforzado la idolatría, aún con todo eso le dio su honor como rey y soberano aquí en la tierra. “Pagad a todos lo que debéis”, había ordenado el Maestro (Romanos  13:8)

“…Mi Dios envió su ángel…” Daniel no dijo: “Dios envió mi ángel”, ni tampoco dijo: “el ángel de Dios vino”, sus palabras son claras: “…Mi Dios envió su ángel…”

El trabajo de ese ángel fue liberar a Daniel, de una manera reconfortante, y de una manera gloriosa. Me atrevo a pensar que el comentario de ese día en el cielo fue acerca del ángel que fue comisionado por Dios para liberar a Daniel; el santo y venerado anciano tuvo el privilegio de ser visitado por un ángel, y el ángel tuvo el privilegio de visitar y liberar al santo.

¿Cómo liberó el ángel a Daniel de la boca de los leones? Cerrando la boca de esos felinos

¿Cómo cerró Dios la boca de los leones? Estas son unas respuestas sugerentes, usted escoja la que crea que es más conveniente:

1- Por un poder secreto que pertenece sólo a Dios

2-Por la fuerza

3-Debilitándolos

3-Amansándolos

4-Apagando sus hambres

5-Haciéndoles creer que Daniel era un bocado muy malo, muy seco, muy viejo, muy rancio, muy insípido, y un peligro eminente para una segura indigestión nocturna.

6-Haciendo que Daniel se volviera invisible a los depredadores

7-Provocando otro centro de interés para esas bestias -como hembras en celo

La milagrosa liberación de Daniel agradó tanto al rey que emitió otro decreto para todo el imperio, exaltando al Dios de Daniel.

“Más tarde el rey Darío firmó este decreto: ‘A todos los pueblos, naciones y lenguas de este mundo: ¡Paz y prosperidad para todos! He decretado que en todo lugar de mi reino la gente adore y honre al Dios de Daniel. Porque él es el Dios vivo, y permanece para siempre. Su reino jamás será destruido, y su dominio jamás tendrá fin. Él rescata y salva; hace prodigios en el cielo y maravillas en la tierra. ¡Ha salvado a Daniel de las garras de los leones!’ ” (Dan. 6:25-27, NVI).

 28 Y este mismo Daniel prosperó durante el reinado de Darío y durante el reinado de Ciro el persa. (Daniel 6)

La prosperidad de Daniel aparece casi en todos los momentos de su vida. Quizás nadie en la tierra iguala el incremento de prosperidad que disfrutó Daniel a través de los cinco diferentes reyes a quien sirvió y a la cantidad de años que tuvo Daniel como un servidor público. Los pueblos antiguos, como los caldeos, romanos y griegos, siempre tuvieron en alta estima a todos aquellos que aparentemente eran acompañados por poderes especiales invisibles. Los hombres que son fieles a ellos mismos y a Dios, siempre son muy admirados por el mundo en general y son recompensados por el Cielo.

ESPÍRITU DE PROFECÍA

¿Qué habría sucedido si Daniel y sus compañeros se hubieran sometido a las exigencias de los oficiales paganos y, bajo la presión del momento, hubieran comido y bebido como los babilonios? Esa sola transigencia con el mal habría debilitado su capacidad de percibir el bien y de aborrecer el mal. La satisfacción del apetito habría significado el debilitamiento del vigor físico y la pérdida de claridad intelectual y poder espiritual. Un paso equivocado los podría haber conducido a otros, hasta que se cortara la conexión con el cielo los arrastrara la corriente de la tentación (Consejos sobre la salud. p. 65).

Siendo Daniel primer ministro del mayor de los reinos terrenales, fue al mismo tiempo profeta de Dios y recibió la luz de la inspiración celestial. Aunque era hombre de iguales pasiones que las nuestras, la pluma inspirada le describe como sin defecto. Cuando las transacciones de sus negocios fueron sometidas al escrutinio más severo de sus enemigos, se comprobó que eran intachables. Fue un ejemplo de lo que todo hombre de negocios puede llegar a ser cuando su corazón haya sido convertido y consagrado, y cuando sus motivos sean correctos a la vista de Dios…

Inquebrantable en su fidelidad a Dios, inconmovible en su dominio del yo, Daniel fue tenido, por su noble dignidad y su integridad inquebrantable, mientras era todavía joven, “en gracia y en buena voluntad del oficial pagano encargado de su caso…

Se elevó aceleradamente al puesto de primer ministro del reino de Babilonia. Durante el reinado de varios monarcas sucesivos, mientras caía la nación y se establecía otro imperio mundial, su sabiduría y sus dotes de estadista fueron tales, y tan perfecto su tacto, su cortesía y la genuina bondad de su corazón, así como su fidelidad a los buenos principios, que aún sus enemigos se vieron obligados a confesar que “no podían hallar alguna ocasión o falta, porque él era fiel” (Conflicto y valor, p. 254).

En todos los tiempos los testigos señalados por Dios se han expuesto al vituperio y la persecución por amor a la verdad. José fue calumniado y perseguido porque mantuvo su virtud e integridad. David, el mensajero escogido de Dios, fue perseguido por sus enemigos como una llera. Daniel fue echado al foso de los leones porque se mantuvo fiel al cielo. Job fue privado de sus posesiones terrenales y estuvo tan enfermo que le aborrecieron sus parientes y amigos; pero aun así mantuvo su integridad. Jeremías no pudo ser disuadido de decir las palabras que Dios le había ordenado hablar; y su testimonio enfureció tanto al rey y a los príncipes que le echaron en una inmunda mazmorra. Esteban fue apedreado porque predicó a Cristo y su crucifixión. Pablo fue encarcelado, azotado con varas, apedreado y finalmente muerto porque fue un fiel mensajero de Dios a los gentiles. Y Juan fue desterrado a la isla de Patmos “por la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo”.

Estos ejemplos de constancia humana atestiguan la fidelidad de las promesas de Dios, su constante presencia y su gracia sostenedora. Testificaron del poder de la fe para resistir a las potestades del mundo. Es obra de la fe confiar en Dios en la hora más obscura, y sentir, a pesar de ser duramente probados y azotados por la tempestad, que nuestro Padre empuña el timón. Solo el ojo de la fe puede ver más allá de las cosas presentes para estimar correctamente el valor de las riquezas eternas (Los hechos de los apóstoles, pp. 459, 460).

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Lección 2 | Viernes 13 de abril______________________________________________________

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:

“A medida que nos acercamos al término de la historia de este mundo, las profecías registradas por Daniel exigen nuestra atención especial, puesto que se relacionan con el tiempo mismo en que estamos viviendo. Con ellas deben vincularse las enseñanzas del último libro del Nuevo Testamento. Satanás ha inducido a muchos a creer que las porciones proféticas de los escritos de Daniel y de Juan el Revelador no pueden comprenderse. Pero se ha prometido claramente que una bendición especial acompañará el estudio de esas profecías. ‘Los entendidos comprenderán’ (Dan. 12:10), fue dicho acerca de las visiones de Daniel, cuyo sello iba a ser quitado en los últimos días; y acerca de la revelación que Cristo dio a su siervo Juan, para guiar al pueblo de Dios a través de los siglos, se prometió: ‘Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas’ (Apoc. 1:3)” (PR 402).

Aunque tendemos a mirar el libro de Daniel en el contexto del surgimiento y la caída de las naciones, del Juicio (Dan. 7:22, 26; 8:14) y de la liberación final del pueblo de Dios en el tiempo de angustia (Dan. 12:1), esta semana vimos que el libro de Daniel también puede darnos ejemplos de lo que significa para nosotros individualmente estar preparados para cuando lleguen las pruebas y la persecución. En este sentido, estas historias nos presentan mensajes sumamente importantes para los últimos días. A fin de cuentas, por más útil que sea el conocimiento sobre la “marca de la bestia”, el “tiempo de angustia” y la persecución futura, si no hemos tenido la clase de experiencia necesaria con Dios, todo lo que sabemos solamente nos condenará. Más que nada, necesitamos la experiencia del nuevo nacimiento que tuvieron Daniel y los demás, incluyendo a Nabucodonosor.

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

  1. Lee la oración de Daniel en el capítulo 9, versículos 3 al 19. ¿De qué forma esta oración demuestra que Daniel entendía la gracia, y que Dios nos ama y nos redime porque es misericordioso, y no por algún mérito o bondad de nuestra parte? ¿Por qué no solo es importante que entendamos esta verdad, sino también que la experimentemos?
  2. En clase, analicen los desafíos que enfrentaron los tres hebreos (Dan. 3) y Daniel (Dan. 6), para mantenerse firmes cuando las autoridades políticas desafiaron sus prácticas religiosas. ¿Qué similitudes encuentras entre las dos narraciones? ¿Cuáles son las diferencias? Y ¿qué aprendemos de ambos relatos sobre cómo ser testigos poderosos siendo fieles?
  1. ¿Qué significa “nacer de nuevo”? ¿Por qué Jesús dijo: “Os es necesario nacer de nuevo” (Juan 3:7)?

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Escrito por: Tony García.

Gramática revisada por:
Pastor Noel Ruiloba y Nory Ester Garcia-Marenko

Este documento es una cortesía de 7day Media Group.
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Madrid, España 2018

3 pensamientos en “LECCIÓN 2 – DANIEL Y EL TIEMPO DEL FIN – PARA EL 14 DE ABRIL DE 2018

  1. feliz semana hno Dios los siga bendiciendo en gran manera. gracias por compartir este valioso material espiritual. un abrazo para todos mis hermanos

    • Dios les siga dotando de su Santo Espíritu para que puedan seguir ayudando a otros Dios les siga bendiciendo en su ministerio

  2. Para mi es muy bueno me ayuda mucho gracias hermano siga adelante y que dios le bendiga

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