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LECCIONES FUTURAS DE ESCUELA SABÁTICA
| Año | 1er Trimestre | 2º Trimestre | 3er Trimestre | 4º Trimestre |
| 2024 | Salmos | El Gran Conflicto | Marcos | Juan |
| 2025 | Amor y Justicia en la Biblia | Como Estudiar la Profecía y la Inspiración | Éxodo | Josué |
| 2026 | Colosenses – Filipenses | Religión en el Mercado* | Josué | El Espíritu de Profecía |
| 2027 | 1 & 2 de Corintios | Mayordomía | Eclesiología | Ezequiel |
| 2028 |
* Religion in the Market Place
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Lección 3: Para el 20 de julio de 2024
CONTROVERSIAS
Sábado 13 de julio______________________________________________________
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Marcos 2:1-3:6; Miqueas 6:6-8; 1 Samuel 21:1-6; Marcos 3:20-35; Lucas 12:53; 14:26.
PARA MEMORIZAR:
“También les dijo: ‘El sábado fue hecho para el hombre, no el hombre para el sábado. Así, el Hijo del hombre es también Señor del sábado’ ” (Mar. 2:27, 28).
Marcos 2:1 a 3:6 contiene cinco historias que ilustran la enseñanza de Jesús en contraste con la de los dirigentes religiosos. Esas historias se encuentran en un patrón específico en el que cada historia sucesiva se vincula con la anterior mediante un tópico paralelo. La última de las historias da un rodeo y se reconecta con la primera.
Cada una de estas historias ilustra diferentes aspectos del ministerio de Jesús, como lo especifican las declaraciones que aparecen en Marcos 2:10, 17, 20 y 28. Las secciones del domingo, lunes y martes profundizarán en el significado de estos relatos y en las declaraciones de Jesús que se encuentran en ellos.
Marcos 3:20 al 35 es el objeto de estudio de los días miércoles y jueves.
Lo que también veremos es un ejemplo de una técnica que el escritor del Evangelio usa y que se conoce como “historias sándwich”. Este patrón narrativo aparece al menos seis veces en Marcos. En cada caso, el foco es algún aspecto importante de la naturaleza de Jesús y de su papel como Mesías, o de la naturaleza del discipulado.
Esta semana leeremos varias historias acerca de Jesús y veremos qué podemos aprender de ellas.
ESPÍRITU DE PROFECÍA
El efecto producido en el pueblo por la curación del paralítico fue como si el cielo se hubiera abierto para revelar las glorias de un mundo mejor. Al salir el que había sido curado por entre la muchedumbre, bendiciendo a Dios a cada paso y llevando su carga como si no pesara más que una pluma, el pueblo se apartaba para dejarle pasar, mirándolo con extrañeza y susurrando: «Hemos visto maravillas hoy». Lucas 5:26.
Hubo gran regocijo en la casa del paralítico cuando este volvió trayendo con facilidad la cama en que lentamente lo habían llevado de su presencia. Le rodearon con lágrimas de gozo, pudiendo apenas creer lo que sus ojos veían. Allí estaba él delante de ellos en todo el vigor de la virilidad. Aquellos brazos que ellos habían visto sin vida, obedecían con rapidez a su voluntad. La carne antes encogida y plomiza, ahora la veían fresca y sonrosada. El hombre andaba con paso firme y con soltura. El gozo y la esperanza se dibujaban en todo su semblante; y una expresión de pureza y paz había reemplazado las señales del pecado y del padecimiento. Una gozosa gratitud subía de aquella casa, y Dios resultaba glorificado por medio de su Hijo, quien había devuelto esperanza al desesperado, y fuerza al agobiado. Aquel hombre y su familia estaban dispuestos a dar la vida por Jesús. Ninguna duda obscurecía su fe, ninguna incredulidad disminuía su lealtad para con Aquel que había traído luz a su lóbrego hogar (El ministerio de curación, pp. 52, 53).
Jesús sabía que no podía hacer ningún bien a los escribas y fariseos a menos que se vaciaran de su suficiencia propia. Escogió odres nuevos para su vino nuevo de doctrina, e hizo de pescadores y creyentes ignorantes los heraldos de su verdad al mundo. Y sin embargo, aunque su doctrina parecía nueva al pueblo, en realidad no era una nueva doctrina, sino la revelación del significado de lo que había sido enseñado desde el principio. El propósito de Cristo era que sus discípulos tomaran la verdad sencilla y sin adulteraciones como la guía de su vida. No debían añadir a sus palabras ni dar un sentido forzado a sus declaraciones. No debían interpretar en forma mística las sencillas enseñanzas de las Escrituras ni depender de recursos teológicos para construir alguna teoría de origen humano. Las verdades vitales y sagradas fueron debilitadas en su significado cuando se le dio un sentido místico a las sencillas palabras de Dios, entre tanto que se le daba importancia a las teorías humanas (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 5, p. 1064).
Se observa mucha humildad espasmódica y espuria entre los cristianos profesos. Algunos, decididos a vencer el yo, se ponen tan bajo como sea posible; pero tratan de hacerlo con sus solas fuerzas, y la siguiente ola de alabanzas o adulación los eleva fuera de la vista. No están dispuestos a someterse completamente a Dios, y él no puede obrar por medio de ellos.
No acepten ninguna alabanza para sí mismos. No trabajen con una mente dividida, tratando de servir a Dios y al yo al mismo tiempo. Mantengan el yo fuera de la vista. Conduzcan sus palabras a los cansados y cargados a Jesús, el Salvador compasivo. Trabajen como viendo al que está a su mano derecha, listo para fortalecerlos para el servicio. La única seguridad para ustedes está en la dependencia total de Cristo (Mente, carácter y personalidad, t. 1, p. 39).
Domingo 14 de julio_____________________________________________________
LA CURACIÓN DE UN PARALÍTICO
Lee Marcos 2:1 al 12. ¿Qué quería el paralítico cuando fue traído ante Jesús, y qué recibió?
Marcos 2:1-12
1 Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. 2 E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. 3 Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro. 4 Y como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. 5 Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. 6 Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: 7 ¿Por qué habla este así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios? 8 Y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? 9 ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda? 10 Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): 11 A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. 12 Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa.
El hombre estaba paralítico; sus cuatro amigos, por lo tanto, tuvieron que llevarlo hasta Jesús. Tras perforar el techo y hacer descender al hombre hasta la presencia de Jesús, Marcos 2:5 destaca el hecho de que Jesús vio la fe de ellos. ¿Cómo puede la fe resultar visible? Al igual que el amor, llega a ser visible en virtud de las acciones que motiva, como lo ilustra claramente la persistencia de los amigos.
La necesidad obvia del hombre era física. Sin embargo, cuando llega ante la presencia de Jesús, las primeras palabras que Jesús pronuncia tienen que ver con el perdón de pecados. El hombre no pronuncia palabra alguna durante toda la escena. En lugar de ello, son los dirigentes religiosos quienes objetan (mentalmente) lo que Jesús acaba de decir. Consideran que sus palabras son blasfemas, que difaman a Dios y que significan arrogarse prerrogativas que pertenecen solo a Dios.
Jesús sale al encuentro de sus objetores en su mismo terreno usando un estilo de argumentación típicamente rabínico llamado “de lo menor a lo mayor”. Una cosa es decir que los pecados de una persona son perdonados; otra cosa es lograr que una persona paralítica vuelva a caminar. Si Jesús puede hacer que el hombre vuelva a caminar por el poder de Dios, su aseveración acerca del perdón de pecados resulta corroborada.
Lee Miqueas 6:6 al 8. ¿Cómo explica este texto lo que está sucediendo entre Jesús y los dirigentes religiosos?
Miqueas 6:6-8
6 ¿Con qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año? 7 ¿Se agradará Jehová de millares de carneros, o de diez mil arroyos de aceite? ¿Daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mis entrañas por el pecado de mi alma? 8 Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.
Estos dirigentes religiosos habían perdido de vista lo que realmente importaba: la justicia, la misericordia y la conducta humilde ante Dios. Estaban tan obsesionados defendiendo su manera de entender a Dios que no veían la actuación de Dios ante sus propios ojos. Nada indicó que hubieran cambiado de manera de pensar acerca de Jesús, aun cuando les dio sobradas evidencias de que procedía de Dios, no solo al demostrarles que podía leer su mente, sino también sanando al paralítico en presencia de ellos, y de una manera que no podían negar.
¿Cómo podemos evitar caer en la misma trampa que estos hombres, tan obsesionados por las formas de la religión que perdieron de vista lo que era realmente importante en la religión verdadera (ver Santiago 1:27)?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Cuando el pobre paralítico sufriente fue llevado al Salvador, la urgencia del caso parecía no admitir un momento de demora, porque el cuerpo ya mostraba rastros de descomposición. Cuando aquellos que lo llevaban en su cama vieron que no podían llegar directamente a la presencia de Cristo, inmediatamente abrieron el techo y bajaron la cama donde yacía el enfermo de parálisis. Nuestro Salvador vio y comprendió perfectamente su condición. También sabía que este miserable tenía una enfermedad del alma mucho más grave que el sufrimiento corporal. Sabía que la carga mayor que había llevado por meses era una carga de pecados. La multitud esperaba en el suspenso más absoluto para ver cómo Cristo trataría este caso, aparentemente tan desesperanzado, y se asombraron al oír las palabras que cayeron de sus labios: «Ten ánimo, hijo; tus pecados te son perdonados». Mateo 9:2.
Estas eran las palabras más preciosas que podían llegar a oídos de ese enfermo sufriente, porque la carga de pecado había caído tan pesadamente sobre él que no podía encontrar el menor alivio. Cristo levantó la carga que lo oprimía tan abrumadoramente… Al ser restaurada la mente a un estado de paz y felicidad, el cuerpo sufriente puede ahora ser alcanzado (Testimonios para la iglesia, t. 3, p. 189).
Los rabinos habían esperado ansiosamente para ver en qué forma iba a disponer Cristo de ese caso. Recordaban cómo el hombre se había dirigido a ellos en busca de ayuda, y le habían negado toda esperanza o simpatía. No satisfechos con esto, habían declarado que sufría la maldición de Dios por causa de sus pecados. Esas cosas acudieron nuevamente a su mente cuando vieron al enfermo delante de sí. Notaron el interés con que todos miraban la escena y los abrumó el temor de perder su influencia sobre el pueblo.
Fijando en ellos una mirada bajo la cual se atemorizaron y retrocedieron, Jesús dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? Porque, ¿qué es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados; o decir: Levántate, y anda? Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice entonces al paralítico): Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa»…
Los fariseos estaban mudos de asombro y abrumados por su derrota. Veían que no había oportunidad de inflamar a la multitud con sus celos. El prodigio realizado en el hombre, a quien ellos habían entregado a la ira de Dios, había impresionado de tal manera a la gente, que por el momento los rabinos quedaron olvidados. Vieron que Cristo poseía un poder que ellos habían atribuido a Dios solo; sin embargo, la amable dignidad de sus modales, estaba en marcado contraste con el porte altanero de ellos. Estaban desconcertados y avergonzados; y reconocían, aunque no lo confesaban, la presencia de un Ser superior… Salieron de la casa de Pedro… para inventar nuevas maquinaciones con el fin de hacer callar al Hijo de Dios (El Deseado de todas las gentes, pp. 234-236).
Lunes 15 de julio_______________________________________________________
EL LLAMADO DE LEVÍ Y LA PREGUNTA ACERCA DEL AYUNO
Lee Marcos 2:13 al 22. ¿Quién era Leví, el hijo de Alfeo, y por qué podría haber surgido alguna objeción a que llegara a ser un discípulo de Jesús?
Marcos 2:13-22
13 Después volvió a salir al mar; y toda la gente venía a él, y les enseñaba. 14 Y al pasar, vio a Leví hijo de Alfeo, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y levantándose, le siguió. 15 Aconteció que estando Jesús a la mesa en casa de él, muchos publicanos y pecadores estaban también a la mesa juntamente con Jesús y sus discípulos; porque había muchos que le habían seguido. 16 Y los escribas y los fariseos, viéndole comer con los publicanos y con los pecadores, dijeron a los discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con los publicanos y pecadores? 17 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores. 18 Y los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunaban; y vinieron, y le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan? 19 Jesús les dijo: ¿Acaso pueden los que están de bodas ayunar mientras está con ellos el esposo? Entre tanto que tienen consigo al esposo, no pueden ayunar. 20 Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces en aquellos días ayunarán. 21 Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira de lo viejo, y se hace peor la rotura. 22 Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.
En los días de Jesús los publicanos, o recolectores de impuestos, eran funcionarios que estaban a las órdenes del Gobierno local o de Roma. No eran populares entre la población judía en Judea porque a menudo exigían más de lo debido y se enriquecían a costa de sus compatriotas. El tratado mishnaico Tohoroth, un comentario judío acerca de la ley religiosa, dice: “Si un publicano entra en una casa [todo lo que está dentro de ella] se vuelve inmundo…”
Por lo tanto, no es sorpresa que los escribas inquirieran en tono de desaprobación: “¿Qué es esto, que él come y bebe con publicanos y pecadores?”
¿Cómo respondió Jesús esa pregunta? No la rechazó, sino que la revirtió, indicando que son los enfermos, no los sanos, quienes necesitan un doctor. Reclamó de esa manera para sí el título de médico espiritual, aquel que puede sanar el alma enferma de pecado. ¿Acaso no debería un doctor ir donde están los enfermos?
Marcos 2:18 al 22 inicia un nuevo tema. Se trata de la historia central de estos cinco relatos relacionados con la controversia. Mientras que la sección previa incluyó una fiesta provista por Leví, esta gira en torno a la pregunta de por qué los discípulos de Jesús no ayunan, a diferencia de los de Juan el Bautista y de los fariseos. Jesús responde con una ilustración o parábola en la que compara su presencia con una fiesta de bodas. Sería inconcebible que en una ocasión tal los invitados ayunaran. Pero Jesús predice un día en el que el novio les sería quitado, en alusión a la Cruz. Habría entonces tiempo de sobra para ayunar.
Jesús continúa con dos ilustraciones que subrayan el contraste entre su enseñanza y la de los dirigentes religiosos: la del remiendo de tela nueva en un vestido viejo, y la del vino nuevo en odres viejos. Qué manera interesante de contrastar la enseñanza de Jesús y la de los dirigentes religiosos, ya que muestra cuán corrompidas habían llegado a estar las costumbres de los maestros. Sin embargo, aun la religión verdadera puede convertirse en tinieblas si las personas no son cuidadosas.
¿Quiénes son los que hoy podrían ser vistos como los recaudadores de impuestos de los tiempos de Jesús? ¿Cómo podemos ajustar nuestra manera de pensar acerca de ellos?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Mateo, humildemente agradecido, deseó demostrar su aprecio por el honor que había recibido, e invitando a los que habían sido sus compañeros de negocios, placer y pecado, preparó una gran fiesta para el Salvador. Si Jesús estuvo dispuesto a llamarlo a él, que era tan pecador e indigno, con seguridad aceptaría a sus antiguos compañeros que, según creía Mateo, eran mucho más dignos que él. Mateo tenía el gran anhelo de que compartieran los beneficios de las misericordias y la gracia de Cristo. Deseaba que supieran que Cristo -a diferencia de los escribas y fariseos- no despreciaba ni odiaba a los publicanos y pecadores. Quería que conocieran a Cristo como el bendito Salvador…
Jesús nunca rechazó una invitación a una fiesta tal. El propósito que siempre estaba delante de él era sembrar en los corazones de sus oyentes las semillas de la verdad mediante su encantadora conversación que le ganaba los corazones. En cada sus actos Cristo tenía un propósito, y la lección que dio en esta ocasión fue oportuna y apropiada. Por medio de ese acto declaró que ni aun los publicanos y pecadores estaban excluidos de su presencia. Estos ahora podían testificar que Cristo los honraba con su presencia y conversaba con ellos (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 5, p. 1094).
En los escribas, fariseos y gobernantes, Jesús no encontró los odres para su vino nuevo. Se vio obligado a apartarse de ellos y acudir a hombres humildes, cuyos corazones no estuvieran llenos de envidia, codicia y justicia propia. Los humildes pescadores obedecieron el llamamiento del Maestro divino, en tanto que los escribas y fariseos rehusaron ser convertidos.
Los discípulos de Jesús eran indoctos y estaban lejos de poseer un carácter perfecto cuando Jesús los invitó a unirse con él; pero estuvieron listos a aprender del Maestro más notable que el mundo jamás conociera. Eran hombres verdaderamente convertidos y se transformaron en los nuevos odres en los cuales Jesús pudo derramar el vino nuevo de su reino (Exaltad a Jesús, p. 253).
Los rabinos tenían el dicho de que hay regocijo en el cielo cuando es destruido uno que ha pecado contra Dios; pero Jesús enseñó que la obra de destrucción es una obra extraña…
Cada alma que Cristo ha rescatado está llamada a trabajar en su nombre para la salvación de los perdidos. Esta obra había sido descuidada en Israel. ¿No es descuidada hoy día por los que profesan ser los seguidores de Cristo?
Cuando te apartas de los que no parecen promisorios ni atractivos, ¿te das cuenta de que estás descuidando las almas que está buscando Cristo? En el preciso momento en que te apartas de ellos, quizá es cuando necesiten más de tu compasión. En cada reunión de culto, hay almas que anhelan descanso y paz. Quizá parezca que viven vidas descuidadas, pero no son insensibles a la influencia del Espíritu Santo. Muchas de ellas pueden ser ganadas para Cristo (Palabras de vida del gran Maestro, pp. 148-150).
Martes 16 de julio______________________________________________________
EL SEÑOR DEL SÁBADO
En Marcos 2:23 y 24, los fariseos acusan a los discípulos de quebrantar el sábado. La tradición judía prohibía 39 formas de trabajo durante el sábado. Estas incluían, según los fariseos, lo que los discípulos habían hecho.
Lee Marcos 2:23 al 28. ¿Cómo contrarresta Jesús la acusación esgrimida por los fariseos?
Marcos 2:23-28
23 Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas. 24 Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposolo que no es lícito? 25 Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban; 26 cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban? 27 También les dijo: El día de reposofue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo. 28 Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.
Jesús responde con la historia de cuando David comió los panes de la proposición (1 Sam. 21:1-6). Los panes de la proposición eran reemplazados durante el sábado. Por lo tanto, el viaje de David pudo bien haber sido una huida de emergencia ese mismo día. Jesús argumenta que si era justificado que David y sus hombres comieran de los panes de la proposición en sábado, entonces estaba justificado que sus discípulos recogieran granos y los comieran en ese día.
Jesús indica además que el sábado fue creado para beneficio de la humanidad, no a la inversa, y que el fundamento de tal aseveración es que él es Señor del sábado.
Lee Marcos 3:1 al 6. ¿Cómo ilustra esta historia el punto de Jesús de que el sábado fue hecho para la humanidad?
Marcos 3:1-6
1 Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano. 2 Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle. 3 Entonces dijo al hombre que tenía la mano seca: Levántate y ponte en medio. 4 Y les dijo: ¿Es lícito en los días de reposo hacer bien, o hacer mal; salvar la vida, o quitarla? Pero ellos callaban. 5 Entonces, mirándolos alrededor con enojo, entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió, y la mano le fue restaurada sana. 6 Y salidos los fariseos, tomaron consejo con los herodianos contra él para destruirle.
Jesús vuelve a tener una controversia acerca del sábado con los dirigentes religiosos. (Nota, sin embargo, que la controversia nunca es acerca del sábado en sí). Los dirigentes religiosos quieren acusar a Jesús si sana en sábado. Jesús no rehúye la confrontación con ellos. Él establece un contraste entre hacer lo bueno y hacer lo malo, entre salvar la vida y quitarla. La respuesta a su pregunta es obvia; hacer el bien y salvar la vida es mucho más apropiado como actividad sabática.
Jesús procede a sanar al hombre, lo que enfurece a sus oponentes, quienes inmediatamente empiezan a planificar su muerte. La ironía de la historia radica en que quienes procuran sorprender a Jesús quebrantando el sábado estaban transgrediendo el sábado al maquinar su muerte en ese mismo día.
¿Qué principios acerca de la observancia del sábado puedes extraer de estas historias y de los desafíos que enfrentamos en nuestros días para guardarlo?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Al apartarse los judíos de Dios, y dejar de apropiarse la justicia de Cristo por la fe, el sábado perdió su significado para ellos. Satanás estaba tratando de exaltarse a sí mismo, y de apartar a los hombres de Cristo, y obró para pervertir el sábado, porque es la señal del poder de Cristo. Los dirigentes judíos cumplían la voluntad de Satanás rodeando de requisitos pesados el día de reposo de Dios. En los días de Cristo, el sábado había quedado tan pervertido, que su observancia reflejaba el carácter de hombres egoístas y arbitrarios, más bien que el carácter del amante Padre celestial. Los rabinos representaban virtualmente a Dios como autor de leyes cuyo cumplimiento era imposible para los hombres… Era obra de Cristo disipar estos conceptos falsos (El Deseado de todas las gentes, p. 250).
Los maestros judíos se jactaban de su conocimiento de las Escrituras, y la respuesta de Cristo implicaba una reprensión por su ignorancia de los sagrados escritos. «¿Ni aun esto habéis leído —dijo— qué hizo David cuando tuvo hambre, él, y los que con él estaban; cómo entró en la casa de Dios, y tomó los panes de la proposición, y comió… los cuales no era lícito comer, sino a solos los sacerdotes?» «También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado». Lucas 6:3, 4; Marcos 2:27, 28…
Si estaba bien que David satisficiese su hambre comiendo el pan que había sido apartado para un uso santo, entonces estaba bien que los discípulos supliesen su necesidad recogiendo granos en las horas sagradas del sábado…
Si estaba bien que David satisficiese su hambre comiendo el pan que había sido apartado para un uso santo, entonces estaba bien que los discípulos supliesen su necesidad recogiendo granos en las horas sagradas del sábado (El Deseado de todas las gentes, pp. 251, 252).
No puedo instar demasiado a todos los miembros de nuestras iglesias, a todos los que son verdaderos misioneros, a todos los que creen el mensaje del tercer ángel, a todos los que apartan su pie del sábado, para que consideren el mensaje del capítulo 58 de Isaías. La obra de beneficencia ordenada en dicho capítulo es la que Dios requiere que su pueblo haga en este tiempo. Es obra señalada por él. No nos deja en duda en cuanto a dónde se aplica el mensaje, y al momento de su cumplimiento señalado, porque leemos: «Y edificarán los de ti los desiertos antiguos; los cimientos de generación y generación levantarás: y serás llamado reparador de portillos, restaurador de calzadas para habitar». Vers. 12. El monumento recordativo de Dios, el sábado o séptimo día, recuerdo de la obra que hizo al crear el mundo, ha sido desplazado por el hombre de pecado. El pueblo de Dios tiene una obra especial que hacer para reparar la brecha que ha sido abierta en su ley; y cuanto más nos acercamos al fin, más urgente se vuelve esta obra. Todos los que amen a Dios demostrarán que llevan su sello observando sus mandamientos (El ministerio de la bondad, pp. 37, 38).
Miércoles 17 de julio____________________________________________________
HISTORIA SÁNDWICH: PARTE 1
Lee Marcos 3:20 al 35. ¿Qué conexión ves entre las dos historias entrelazadas en este pasaje?
Marcos 3:20-35
20 Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan. 21 Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí. 22 Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebú, y que por el príncipe de los demonios echaba fuera los demonios. 23 Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Cómo puede Satanás echar fuera a Satanás? 24 Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer. 25 Y si una casa está dividida contra sí misma, tal casa no puede permanecer. 26 Y si Satanás se levanta contra sí mismo, y se divide, no puede permanecer, sino que ha llegado su fin. 27 Ninguno puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si antes no le ata, y entonces podrá saquear su casa. 28 De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; 29 pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno. 30 Porque ellos habían dicho: Tiene espíritu inmundo. 31 Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle. 32 Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan. 33 Él les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? 34 Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. 35 Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.
Este pasaje es la primera “historia sándwich” en Marcos, donde se inicia una historia, se la interrumpe con otra, y se completa luego la primera.
La historia externa es la que se refiere a los parientes de Jesús tratando de hacerse cargo de él porque piensan que está fuera de sí (Mar. 3:21). La historia interior (el contenido del sándwich) es la de los escribas procedentes de Jerusalén que acusan a Jesús de ser cómplice del diablo. Nuestro estudio de hoy se centra en la historia interior, que se encuentra en Marcos 3:22 al 30.
En Marcos 3:22, los escribas presentan la acusación de que el poder sanador de Jesús proviene del diablo. Jesús responde primero con una pregunta general: “¿Cómo puede Satanás echar a Satanás?” No tiene sentido que Satanás obre en contra de sí mismo. Jesús procede luego a hablar de la división dentro de un reino, de una casa y de Satanás mismo, mostrando cuán absurda sería una división tal con miras al éxito. Pero, luego, el Señor cambia súbitamente de ilustración y habla de atar a un hombre fuerte a fin de saquear su casa. En este último ejemplo, Jesús es el ladrón que entra en la casa de Satanás y quien ata al príncipe de las tinieblas para poner en libertad a sus cautivos.
Lee Marcos 3:28 al 30. ¿En qué consiste el pecado imperdonable?
El pecado imperdonable es el pecado contra el Espíritu Santo y consiste en atribuir al diablo la obra del Espíritu. Pon atención a Marcos 3:30: la razón por la que Jesús hace la declaración de los versículos 28 y 29 es que los escribas dicen que él tiene un espíritu inmundo cuando, en realidad, tiene al Espíritu Santo. Si llamas a la obra del Espíritu Santo la obra del diablo, no escucharás al Espíritu Santo, pues nadie en su sano juicio quiere ser guiado por el diablo.
¿Por qué el hecho de temer haber cometido el pecado imperdonable es en sí una evidencia de que no se lo ha cometido?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Cuando Cristo estaba sobre la tierra la gente se agolpaba para escucharlo. Sus palabras eran tan sencillas y claras que aun los menos ilustrados podían entenderle, y sus oyentes lo escuchaban embelesados. Esto enfurecía a los escribas y fariseos. Estaban llenos de envidia porque la gente escuchaba tan atentamente las palabras de este nuevo Maestro, y se propusieron quebrar su poder sobre la multitud. Comenzaron atacando su carácter, diciendo que había nacido en pecado, y que echaba fuera los demonios por medio del príncipe de los demonios. Así se cumplieron las palabras: «Me aborrecen sin causa». Salmo 69:4; Véase Juan 15:25. Los dirigentes judíos difamaron y persiguieron a Aquel que es «señalado entre diez mil y todo él codiciable» (Alza tus ojos, p. 323).
Nadie se endurece tanto como aquellos que han despreciado la invitación de la misericordia y mostrado aversión al Espíritu de gracia. La manifestación más común del pecado contra el Espíritu Santo consiste en despreciar persistentemente la invitación del Cielo a arrepentirse. Cada paso dado hacia el rechazamiento de Cristo, es un paso hacia el rechazamiento de la salvación y hacia el pecado contra el Espíritu Santo.
Al rechazar a Cristo, el pueblo judío cometió el pecado imperdonable, y desoyendo la invitación de la misericordia, podemos cometer el mismo error. Insultamos al Príncipe de la vida, y le avergonzamos delante de la sinagoga de Satanás y ante el universo celestial cuando nos negamos a escuchar a sus mensajeros, escuchando en su lugar a los agentes de Satanás que quisieran apartar de Cristo nuestra alma. Mientras uno hace esto, no puede hallar esperanza ni perdón y perderá finalmente todo deseo de reconciliarse con Dios (El Deseado de todas las gentes, pp. 291, 292).
¿En qué consiste el pecado contra el Espíritu Santo? En atribuir voluntariamente a Satanás la obra del Espíritu Santo. Supongamos, por ejemplo, que uno presencie la obra especial del Espíritu de Dios. Tiene evidencia convincente de que la obra está en armonía con las Escrituras, y el Espíritu testifica a su espíritu que es de Dios. Pero más tarde, cae bajo la tentación; lo domina el orgullo, la suficiencia propia, o alguna otra característica mala; y rechazando toda la evidencia de su carácter divino, declara que lo que antes reconoció como ser del Espíritu Santo era poder de Satanás. Por medio de su Espíritu es cómo Dios obra en el corazón humano; y cuando los hombres rechazan voluntariosamente al Espíritu, y declaran que es de Satanás, cortan el conducto por medio del cual Dios puede comunicarse con ellos. Al negar la evidencia que Dios le agradó darles, apagan la luz que había resplandecido en sus corazones, y como resultado son dejados en tinieblas. Así se cumplen las palabras de Cristo: «Mira _pues, si la lumbre que en ti hay, es tinieblas». Lucas 11:35. Por un tiempo, las personas que han cometido este pecado pueden aparentar ser hijos de Dios; pero cuando se presenten circunstancias que han de desarrollar el carácter, y manifestar qué clase de espíritu las posee, se descubrirá que están en el terreno del enemigo (Testimonios para la iglesia, t. 5, pp. 596, 597).
Jueves 18 de julio______________________________________________________
HISTORIAS SÁNDWICH: PARTE 2
Lee Marcos 3:20 y 21. ¿Qué hizo pensar a la familia de Jesús que él estaba fuera de sí?
Marcos 3:20-21
20 Y se agolpó de nuevo la gente, de modo que ellos ni aun podían comer pan. 21 Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí.
Una acusación de inestabilidad mental es algo muy serio. Lo típico es que esto surja de experiencias en las que una persona se convierte en una amenaza para su propia seguridad o la de otros. La familia de Jesús sintió que ese era su caso, pues estaba tan ocupado que ni siquiera se detenía para alimentarse. Decidieron entonces hacerse cargo de él, y ese es el punto en el que la historia exterior de la estructura narrativa en forma de sándwich es interrumpida por la historia interior acerca de los escribas que acusaban a Jesús de complicidad con el diablo.
Existe un extraño paralelismo entre la historia exterior y la interior de esta narración sándwich. La familia misma de Jesús parece tener una opinión de él semejante a la de los escribas. La familia dice que está loco. Los escribas dicen que es aliado del diablo.
Lee Marcos 3:31 al 35. ¿Qué quiere la familia de Jesús y cómo responde él?
Marcos 3:31-35
31 Vienen después sus hermanos y su madre, y quedándose afuera, enviaron a llamarle. 32 Y la gente que estaba sentada alrededor de él le dijo: Tu madre y tus hermanos están afuera, y te buscan. 33 Él les respondió diciendo: ¿Quién es mi madre y mis hermanos? 34 Y mirando a los que estaban sentados alrededor de él, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. 35 Porque todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.
Esta escena puede parecer extraña. Si tu madre u otros miembros de tu familia vienen a verte, ¿no deberías reunirte con ellos? El problema es que la familia de Jesús no estaba entonces a tono con la voluntad de Dios. Jesús reconoció ese hecho y en este pasaje redefine el concepto de familia. Quienes hacen la voluntad de Dios son sus hermanos, sus hermanas y su madre. Él es el Hijo de Dios, y quienes se alinean con la voluntad de Dios llegan a ser su familia.
Los dos relatos juntos de esta historia sándwich de Marcos contienen una profunda ironía. En la historia interior, Jesús dice que una casa dividida contra sí misma no puede permanecer. A primera vista, parece que, en la historia exterior, ¡la propia casa o familia de Jesús está dividida en contra de sí misma! Pero Jesús resuelve esta situación compleja redefiniendo el concepto de familia. Su verdadera familia está constituida por quienes hacen la voluntad de Dios junto con él (ver Luc. 12:53; 14:26).
A lo largo de la historia, muchos cristianos se han visto separados de sus familiares. Esa es, sin duda, una situación difícil. Este pasaje de Marcos muestra que Jesús pasó por esa misma experiencia. Él entiende lo que eso significa y puede consolar a quienes están sufriendo por esa dolorosa incomunicación.
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Los hijos de José distaban mucho de tener simpatía por Jesús en su obra. Los informes que llegaban a ellos acerca de su vida y labor los llenaban de asombro y congoja. Oían que pasaba noches enteras en oración, que durante el día le rodeaban grandes compañías de gente, y que no tomaba siquiera tiempo para comer. Sus amigos estaban convencidos de que su trabajo incesante le estaba agotando; no podían explicar su actitud para con los fariseos, y algunos temían que su razón estuviese vacilando.
Sus hermanos oyeron hablar de esto, y también de la acusación presentada por los fariseos de que echaba los demonios por el poder de Satanás. Sentían agudamente el oprobio que les reportaba su relación con Jesús. Sabían qué tumulto habían creado sus palabras y sus obras, y no solo estaban alarmados por sus osadas declaraciones, sino que se indignaban porque había denunciado a los escribas y fariseos. Llegaron a la conclusión de que se le debía persuadir y obligar a dejar de trabajar así, e indujeron a María a unirse con ellos, pensando que por amor a ella podrían persuadirle a ser más prudente (El Deseado de todas las gentes, p. 288).
Mientras Jesús estaba todavía enseñando a la gente, sus discípulos trajeron la noticia de que su madre y sus hermanos estaban afuera y deseaban verle. El sabía lo que sentían ellos en su corazón, y «respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos? Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre».
Todos los que quisieran recibir a Cristo por la fe iban a estar unidos con él por un vínculo más íntimo que el del parentesco humano. Iban a ser uno con él, como él era uno con el Padre. Al creer y hacer sus palabras, su madre se relacionaba en forma salvadora con Jesús y más estrechamente que por su vínculo natural con él. Sus hermanos no se beneficiarían de su relación con él a menos que le aceptasen como su Salvador personal (El Deseado de todas las gentes, p. 292).
Aquí y allá un miembro individual de una familia es fiel a las convicciones de su conciencia, y es obligado a permanecer solo… La línea demarcatoria se traza distintamente. Uno se coloca sobre la Palabra de Dios, los otros sobre las tradiciones y los dichos de los hombres…
La paz que Cristo les dio a sus discípulos, y por la cual oró, es la paz que nace de la verdad, una paz que no se termina a causa de la división. Afuera puede haber guerra y luchas, celos, envidias, odios y dificultades; pero la paz de Cristo no es una paz que el mundo pueda dar o quitar (Nuestra elevada vocación, p. 330).
Viernes 19 de julio______________________________________________________
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Lee los capítulos titulados “Leví Mateo” y “El sábado” en el libro El Deseado de todas las gentes, de Elena de White, pp. 238-256.
“Cuando le preguntaron: ‘¿Es lícito curar en sábado?’, Jesús contestó: ‘¿Quién de vosotros que tenga una sola oveja, si ésta cae en un hoyo en día de sábado, no la agarra y la saca? Pues, ¡cuánto más vale un hombre que una oveja! Por tanto, es lícito hacer bien en sábado’ (Mat. 12:10-12).
“Los espías no se atrevían a contestar a Jesús en presencia de la multitud, por temor a meterse en dificultades. Sabían que él había dicho la verdad. Antes que violar sus tradiciones, dejarían sufrir a un hombre, mientras que aliviarían a un animal por causa de la pérdida que sufriría el dueño si lo descuidaba. Así manifestaban mayor cuidado por un animal que por el hombre, que fue hecho a la imagen de Dios. Esto ilustra el funcionamiento de todas las religiones falsas. Tienen su origen en el deseo del hombre de exaltarse por encima de Dios, pero llegan a degradar al hombre por debajo del nivel de las bestias. Toda religión que combate la soberanía de Dios defrauda al hombre de la gloria que le fue concedida en la Creación, y que ha de serle restaurada en Cristo. Toda religión falsa enseña a sus adeptos a descuidar las necesidades, los sufrimientos y los derechos de los hombres. El evangelio concede un alto valor a la humanidad como adquisición hecha por la sangre de Cristo, y enseña a considerar con ternura las necesidades y las desgracias del hombre. El Señor dice: ‘Haré más precioso que el oro fino al varón, y más que el oro de Ofir al hombre’ (Isa. 13:12)” (DTG 253).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
¿Qué estrategias o prácticas te ayudan a ti y a tu iglesia local a mantenerse sensibles en favor de quienes sufren en silencio, como el paralítico en Marcos 2?
- Piensa acerca de cuán cegados por el odio, la tradición, el dogma y la religión en general habían llegado a estar los dirigentes religiosos que rechazaron a Jesús, al punto de que aun sus milagros, que deberían haber abierto sus mentes a él, no lo hicieron. ¿Cómo podemos como pueblo ser cuidadosos para que no nos ocurra algo similar?
- ¿Cómo puede tu iglesia local llegar a ser “familia” para quienes, tal vez, su familia inmediata los ha rechazado a causa de su fe?
- Profundicen en la cuestión del “pecado imperdonable”. Analicen como clase qué significa y cómo podemos asegurarnos de no cometerlo.