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LECCIONES FUTURAS DE ESCUELA SABÁTICA
| Año | 1er Trimestre | 2º Trimestre | 3er Trimestre | 4º Trimestre |
| 2024 | Salmos | El Gran Conflicto | Marcos | Juan |
| 2025 | Amor y Justicia en la Biblia | Como Estudiar la Profecía y la Inspiración | Éxodo | Josué |
| 2026 | Colosenses – Filipenses | Religión en el Mercado* | Josué | El Espíritu de Profecía |
| 2027 | 1 & 2 de Corintios | Mayordomía | Eclesiología | Ezequiel |
| 2028 |
* Religion in the Market Place
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Lección 6: Para el 11 de mayo de 2024
LOS DOS TESTIGOS
Sábado 4 de mayo______________________________________________________
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Apocalipsis 11:3–6; Zacarías 4:14; Apocalipsis 12:5, 6, 14, 15; Daniel 7:25; Isaías 54:17; Salmo 119:89; Apocalipsis 11:15–18.
PARA MEMORIZAR:
“ ‘La hierba se seca, la flor se cae; pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre’ ” (Isa. 40:8).
A lo largo de los siglos, la Palabra de Dios también ha sido despedaza, cuestionada, descartada, encadenada en monasterios y quemada en plazas públicas. A pesar de todo, la Escritura ha prevalecido.
La iglesia medieval persiguió a los cristianos fieles que creían en la Biblia. No obstante, la Palabra de Dios echó luz sobre la oscuridad. La opresión y la persecución no detuvieron la proclamación de la verdad. Cuando el traductor de la Biblia inglesa William Tyndale fue juzgado por su fe, le preguntaron quién lo había ayudado más a difundir la Palabra de Dios. Reflexionó sobre la pregunta y respondió: “el obispo de Durham”. Los magistrados se quedaron consternados. Tyndale explicó que, en una ocasión, el obispo compró una provisión de sus Biblias y las quemó públicamente. Lo que el obispo no sabía era que había comprado las Biblias a un precio mucho más alto de lo habitual. Con el dinero obtenido, Tyndale pudo imprimir muchas más Biblias de las que se quemaron. La verdad aplastada en el polvo se ha levantado una y otra vez para brillar en todo su esplendor.
Esta semana, exploramos uno de los ataques más despiadados contra las Escrituras y la fe cristiana. Durante la Revolución Francesa, la sangre corrió por las calles de Francia. La guillotina se instaló en la plaza pública de París, y miles fueron masacrados. El ateísmo se convirtió en la religión del Estado. Sin embargo, el testimonio de la Palabra de Dios no pudo ser silenciado.
La lección de esta semana se basa en El conflicto de los siglos, capítulos 12 al 17.
ESPÍRITU DE PROFECÍA
El que recibe las palabras que os he hablado y las convierte en el cimiento de su carácter y su vida, dijo Jesús, es como los que construyen su casa sobre la roca. Siglos antes, el profeta Isaías había escrito: «La palabra del Dios nuestro permanece para siempre» (Isaías 40:8), y Pedro, años después de que se pronunciara el Sermón del Monte, al citar estas palabras de Isaías, añadió: «Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada». 1 Pedro 1:25. La Palabra de Dios es lo único permanente que nuestro mundo conoce. Es el cimiento seguro. «El cielo y la tierra pasarán dijo Jesús—, pero mis palabras no pasarán». Mateo 24:35.
Los grandes principios de la ley, que participan de la misma naturaleza de Dios, están entretejidos en las palabras que Cristo pronunció sobre el monte. Quienquiera que edifique sobre esos principios edifica sobre Cristo, la Roca de la eternidad. Al recibir la Palabra, recibimos a Cristo, y únicamente los que reciben así sus palabras edifican sobre él. «Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo». 1 Corintios 3:11. «No hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos». Hechos 4:12. Cristo, el Verbo, revelación de Dios y manifestación de su carácter, su ley, su amor y su vida, es el único fundamento sobre el cual podemos edificar un carácter que permanecerá (El discurso maestro de Jesucristo, pp. 124, 125).
Necesitamos estudiar el cumplimiento del propósito de Dios en la historia de las naciones y en la revelación de las cosas futuras, a fin de poder estimar en su verdadero valor las cosas visibles e invisibles, aprender cuál es el verdadero ideal de la vida; dar el uso más noble y adecuado a las cosas del tiempo, una vez consideradas a la luz de la eternidad…
El día está cerca. El tiempo que queda es demasiado breve para las lecciones que hay que aprender, la obra que hay que hacer, la transformación del carácter que debe efectuarse.
«Hijo de hombre, he aquí que los de la casa de Israel dicen: La visión que este ve es para de aquí a muchos días, para lejanos tiempos profetiza este. Diles, por tanto: Así ha dicho Jehová el Señor: No se tardará más ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hable se cumplirá, dice Jehová el Señor». Ezequiel 12:27, 28 (La educación, p. 184).
Aquellos que estudian la Palabra de Dios con corazones abiertos a la iluminación del Espíritu Santo, no permanecerán en las tinieblas en cuanto a su significado. «El que quisiere hacer su voluntad [la de Dios] —dijo Cristo—, conocerá de la doctrina, si viene de Dios, o si yo hablo de mí mismo». Juan 7:17. Todos los que acuden a Cristo en busca de un conocimiento más claro de la verdad, lo recibirán. El desplegará ante ellos los misterios del reino de los cielos, y estos misterios serán entendidos por el corazón que anhela conocer la verdad (Palabras de vida del gran Maestro, pp. 18, 19).
Domingo 5 de mayo_____________________________________________________
DOS TESTIGOS
Lee Apocalipsis 11:3 al 6. Enumera cinco rasgos identificadores de los dos testigos que encuentres en este pasaje.
Apocalipsis 11:3-6
3 Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio. 4 Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra. 5 Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. 6 Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran.
En Zacarías 4, el profeta vio dos olivos a ambos lados de un candelabro de oro, la misma imagen que encontramos aquí, en Apocalipsis 11. Se le dice a Zacarías que esto representa a “los dos ungidos que están ante el Señor de toda la tierra” (Zac. 4:14). Los olivos alimentan de aceite el candelabro para que siga alumbrando. Nos recuerda lo que escribió el salmista: “Lámpara es para mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino” (Sal 119:105). El aceite representa al Espíritu Santo (Zac. 4:2, 6). La visión de Juan en Apocalipsis 11 describe la proclamación de la Palabra de Dios con el poder del Espíritu Santo para iluminar el mundo.
Estos dos testigos pueden profetizar e impedir que caiga lluvia durante el tiempo que ellos predigan. Pueden convertir el agua en sangre y azotar la Tierra con plagas. Por la palabra de Dios, Elías dijo que no caería lluvia sobre Israel, y en respuesta a su oración no hubo lluvia durante tres años y medio (ver Sant. 5:17). Entonces oró a Dios, y volvió a llover después de que los falsos profetas de Baal no lograran acabar con la sequía (1 Rey. 17; 18). Moisés, por medio de la Palabra de Dios, hizo caer plagas de todo tipo sobre los egipcios, incluyendo la de convertir el agua en sangre, porque el faraón se negó a dejar libre al pueblo de Dios (Éxo. 7).
Los que intenten dañar las Escrituras serán consumidos por el fuego que sale de su boca. Dios dice: “Porque hablaron esa palabra, yo pongo en tu boca mis palabras por fuego, y a este pueblo por leña, y los consumirá” (Jer. 5:14). La Palabra de Dios pronuncia juicio sobre todos los que la rechazan. Su palabra es como fuego en la boca.
En Juan 5:39, Jesús declara que las Escrituras del Antiguo Testamento testifican (dan testimonio) de él. También dice que el evangelio se proclamará “por testimonio” a todo el mundo (Mat. 24:14); y el Nuevo Testamento, junto con el Antiguo Testamento, será la base de ese testimonio. Una palabra de la misma raíz (martys) que las palabras para testigo utilizadas en estos dos versículos aparece en Apocalipsis 11:3.
¿Quiénes son esos dos testigos? En vista de estos aspectos bíblicos y de las características dadas en Apocalipsis 11, podemos concluir (aunque no dogmáticamente) que los dos testigos son las Escrituras del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento, que comunican la luz y la verdad de Dios al mundo.
Muchos cristianos de hoy tienden a restar importancia al Antiguo Testamento, a tacharlo de irrelevante e innecesario porque tenemos el Nuevo Testamento. ¿Qué tiene de malo esa actitud?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Cuando Cristo deseó revelar a sus discípulos la verdad de su resurrección, comenzó «desde Moisés, y de todos los profetas», y «declarábales en todas las Escrituras lo que de él decían». Pero es la luz que brilla en el nuevo desarrollo de la verdad la que glorifica lo viejo. Aquel que rechaza o descuida lo nuevo no posee realmente lo viejo. Para él la verdad pierde su poder vital y llega a ser solamente una forma muerta…
Muchos… ponen a un lado las escrituras del Antiguo Testamento, de las cuales Cristo declaró: «Ellas son las que dan testimonio de mí». Juan 5:39. Al rechazar el Antiguo Testamento, prácticamente rechazan el Nuevo; pues ambos son partes de un todo inseparable. Ningún hombre puede presentar correctamente la ley de Dios sin el evangelio, ni el evangelio sin la ley. La ley es el evangelio sintetizado, y el evangelio es la ley desarrollada. La ley es la raíz, el evangelio su fragante flor y fruto.
El Antiguo Testamento arroja luz sobre el Nuevo, y el Nuevo sobre el Viejo. Cada uno de ellos es una revelación de la gloria de Dios en Cristo. Ambos presentan verdades que revelarán continuamente nuevas profundidades de significado para el estudiante fervoroso (Palabras de vida del gran Maestro, pp. 98, 99).
«Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna». Toda posición en favor de la verdad tomada por nuestros hermanos tendrá que soportar la crítica de los más grandes intelectos; los más encumbrados de los grandes hombres del mundo serán puestos en relación con la verdad, y por lo tanto toda posición que tomemos debiera ser examinada críticamente y probada con las Escrituras. Ahora parece que pasáramos inadvertidos, pero no será siempre así. Están obrando movimientos que nos pondrán sobre el tapete, y si nuestras teorías de la verdad pueden ser desmenuzadas por los historiadores o los más grandes hombres del mundo, eso será hecho.
Cada uno debe saber individualmente qué es la verdad, y estar preparado para dar razón de la esperanza que tiene, con mansedumbre y reverencia, no con orgullo, jactancia o suficiencia propia, sino con el Espíritu de Cristo. Nos acercamos al tiempo cuando nos encontraremos solos para responder de nuestras creencias. Los errores religiosos se están multiplicando y entrelazándose con el poder satánico que rodea a la gente. Apenas hay una doctrina de la Biblia que no haya sido negada (El evangelismo, p. 55).
El Espíritu de Dios está junto a cada verdadero escudriñador de la Palabra de Dios, capacitándolo para descubrir las gemas escondidas de verdad. La iluminación divina acude a su mente, estampando la verdad en él con renovada y fresca importancia. Rebosa de un gozo nunca antes experimentado. La paz de Dios descansa sobre él. Comprende la hermosura de la verdad como nunca antes. Una luz celestial resplandece sobre la Palabra, haciéndola aparecer como si cada letra estuviera matizada con oro. Dios mismo habla al corazón, haciendo de su Palabra espíritu y vida (Reflejemos a Jesús, 24 de abril, p. 120).
Lunes 6 de mayo_______________________________________________________
PERÍODOS PROFÉTICOS
Compara Apocalipsis 11:3 con 12:5, 6, 14 y 15; y Daniel 7:25. ¿Qué similitudes ves en estos períodos proféticos?
Apocalipsis 11:3
3 Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.
Apocalipsis 12:5-6 y 14-15
5 Y ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. 6 Y la mujer huyó al desierto, donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí la sustenten por mil doscientos sesenta días.
14 Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo. 15 Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río.
Daniel 7:25
25 Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.
Los dos testigos “profetizarán vestidos de saco durante mil doscientos sesenta días” (Apoc. 11:3). Este es el mismo período que los 42 meses durante los cuales los “gentiles” (los que se oponen a la verdad de Dios) pisotearán la ciudad santa (Apoc. 11:2). Los enemigos de Dios pisotean la verdad de Dios durante 1.260 días (42 x 30 = 1.260; cada día simboliza un año en la profecía apocalíptica); y los dos testigos de Dios, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, profetizan contra ellos durante este mismo tiempo.
Como ya hemos visto (ver lección 4), Daniel 7:25 dice que el poder del cuerno pequeño, que surgiría de la desintegración del Imperio Romano, perseguiría al pueblo de Dios “por un tiempo, dos tiempos y medio tiempo”. Un “tiempo” es un año (360 días). Por lo tanto, tres veces y media equivalen a 1.260 días.
Apocalipsis 12:6 y 13 habla de 1.260 días de persecución para el pueblo de Dios. Apocalipsis 12:14 habla de un tiempo, dos tiempos y medio tiempo. Apocalipsis 13:5 habla de 42 meses. En Apocalipsis 11:2 y 3, encontramos que se mencionan tanto los 42 meses como los 1.260 días. Todas estas profecías describen diferentes aspectos del mismo período histórico.
Cuando se descuida la autoridad de las Escrituras, emergen otras autoridades (humanas) en su lugar. Esto a menudo conduce a la persecución de quienes defienden la Palabra de Dios, lo que sucedió durante el tiempo de la dominación papal, desde 538 d.C. hasta 1798 d.C., cuando la iglesia medieval descendió a una profunda oscuridad espiritual. Los decretos de los hombres sustituyeron a los mandamientos de Dios. Las tradiciones humanas eclipsaron la sencillez del evangelio. La Iglesia Romana se unió al poder secular para extender su autoridad sobre toda Europa.
Durante estos 1.260 años, la Palabra de Dios (sus dos testigos) se vistió de cilicio. Sus verdades quedaron ocultas bajo un vasto cúmulo de tradiciones y rituales. Estos dos testigos seguían profetizando; la Biblia seguía hablando. Aun en medio de esta oscuridad espiritual, la Palabra de Dios se conservó. Había quienes la apreciaban y vivían según sus preceptos. Pero, en comparación con las masas de Europa, eran pocos. Los valdenses, Juan Hus, Jerónimo, Martín Lutero, Ulrico Zwinglio, Juan Calvino, Juan y Carlos Wesley, y una multitud de otros reformadores, fueron fieles a la Palabra de Dios tal como ellos la entendían.
¿Cuáles son algunas de las enseñanzas actuales, que muchos cristianos defienden, que se basan en la tradición y no en la Palabra de Dios?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
La historia de las naciones nos habla a nosotros hoy. Dios asignó a cada nación e individuo un lugar en su gran plan. Hoy los hombres y las naciones son probados por la plomada que está en la mano de Aquel que no comete error. Por su propia elección, cada uno decide su destino, y Dios lo rige todo para cumplir sus propósitos.
Al unir un eslabón con otro en la cadena de los acontecimientos, desde la eternidad pasada a la eternidad futura, las profecías que el gran YO SOY dio en su Palabra nos dicen dónde estamos hoy en la procesión de los siglos y lo que puede esperarse en el tiempo futuro. Todo lo que la profecía predijo como habiendo de acontecer hasta el momento actual, se lee cumplido en las páginas de la historia, y podemos tener la seguridad de que todo lo que falta por cumplir se realizará en su orden…
La Biblia, y tan solo la Biblia, presenta una visión correcta de estas cosas. En ella se revelan las grandes escenas finales de la historia de nuestro mundo, acontecimientos que ya se anuncian, y cuya aproximación hace temblar la tierra y desfallecer de temor los corazones de los hombres (Profetas y reyes, pp. 393, 394).
Hay que estudiar diligentemente las profecías de Daniel y Juan.
Viven actualmente algunas personas que, mediante el estudio de las profecías de Daniel y Juan, recibieron gran luz de Dios al pasar por lugares donde profecías especiales estaban en proceso de cumplimiento en el orden correspondiente. Proclamaron el mensaje del tiempo a la gente. La verdad brilló nítidamente como el sol en el mediodía. Se expusieron ante la gente los acontecimientos históricos que mostraban el cumplimiento directo de la profecía, y se vio que las profecías constituían una delineación simbólica de los acontecimientos que conducen al final de la historia terrena. Las escenas relacionadas con la obra del hombre de pecado constituyen las últimas características claramente reveladas en la historia de este planeta. El pueblo tiene ahora un mensaje especial para predicar al mundo: el mensaje del tercer ángel (Mensajes selectos, t. 2, p. 116).
La substitución de los mandamientos de Dios por los preceptos de los hombres no ha cesado… Los hombres se aferran a sus tradiciones, reverencian sus costumbres y alimentan odio contra aquellos que tratan de mostrarles su error. En esta época, cuando se nos pide que llamemos la atención a los mandamientos de Dios y la fe de Jesús, vemos la misma enemistad que se manifestó en los días de Cristo…
Todos aquellos que aceptan la autoridad humana, las costumbres de la iglesia, o las tradiciones de los padres, presten atención a la amonestación que encierran las palabras de Cristo: «En vano me honran, enseñando doctrinas y mandamientos de hombres» (El Deseado de todas las gentes, pp. 363, 364).
Martes 7 de mayo______________________________________________________
LOS DOS TESTIGOS SON ASESINADOS
Lee Apocalipsis 11:7 al 9. Teniendo en cuenta que el lenguaje es simbólico, ¿qué predicen estos versículos que les sucedería a los dos testigos de Dios, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento?
Apocalipsis 11:7-9
7 Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará. 8 Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado. 9 Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados.
En 538 d.C., con el Imperio Romano pagano ya derrumbado, Justiniano, el emperador romano, entregó la autoridad civil, política y religiosa al papa Vigilio. Comenzaba el largo período de dominación de la iglesia medieval, que continuó hasta 1798 d.C. El general francés Berthier, siguiendo órdenes de Napoleón, marchó sin oposición hacia Roma el 10 de febrero de 1798. El papa Pío VI fue tomado cautivo y llevado a Francia, donde murió. Esta fecha marca el fin proféticamente predicho de la autoridad secular de la Iglesia Romana, los 1.260 días, o años, como se describe en Daniel y Apocalipsis (ver el estudio de ayer).
¡Qué poderosa manifestación de la verdad de la profecía bíblica! Daniel predijo con exactitud acontecimientos que ocurrieron 2.300 años después. Efectivamente, podemos confiar en las profecías dadas en la Biblia.
Mientras tanto, durante todo este tiempo, la verdad del evangelio se mantuvo viva gracias al testimonio de la Palabra. Pero había desafíos aún mayores que amenazaban la verdad bíblica. La bestia que ascendió del abismo (Satanás) hizo guerra contra las Escrituras. Inició nuevos asaltos a la autoridad de la Biblia mediante la Revolución Francesa, que comenzó en 1789.
En la Revolución Francesa, el Gobierno estableció oficialmente el Culto de la Razón como una religión atea patrocinada por el Estado, con la intención de reemplazar al cristianismo. El 10 de noviembre de 1793 se celebró en todo el país el “festival de la razón”. Las iglesias de toda Francia se convirtieron en templos de la razón, y una mujer fue entronizada como diosa de la razón. Se quemaron Biblias en las calles y se declaró que Dios no existía. Satanás obró mediante hombres impíos para matar a los dos testigos de Dios. Sus cadáveres quedaron “en la plaza de la gran ciudad, que simbólicamente se llama Sodoma y Egipto, donde también su Señor fue crucificado” (Apoc. 11:8).
Egipto tenía una cultura politeísta y negaba al Dios verdadero (ver Éxo. 5:2). Sodoma representa la inmoralidad flagrante. En la Revolución Francesa, los dos testigos de Dios, el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, murieron debido al ateísmo y la inmoralidad que corrían desenfrenados a medida que las restricciones morales se desataban en la revolución y el derramamiento de sangre.
Apocalipsis 11:9 dice que el cuerpo de los dos testigos permanecería sin sepultura durante “tres días y medio”; es decir, “días” proféticos que representan tres años y medio literales. El ateísmo de la Revolución Francesa tuvo su apogeo durante unos tres años y medio. Este período se extendió desde el 26 de noviembre de 1793, cuando un decreto emitido en París abolió la religión, hasta el 17 de junio de 1797, cuando el Gobierno francés eliminó sus leyes religiosas restrictivas.
ESPÍRITU DE PROFECÍA
La guerra que se hizo en Francia contra la Biblia durante tantos siglos llegó a su mayor grado en los días de la Revolución. Esa terrible insurrección del pueblo no fue sino resultado natural de la supresión que Roma había hecho de las Sagradas Escrituras. Fue la ilustración más elocuente que jamás presenciara el mundo, de las maquinaciones de la política papal, y una ilustración de los resultados hacia los cuales tendían durante más de mil años las enseñanzas de la iglesia de Roma.
La supresión de las Sagradas Escrituras durante el período de la supremacía papal había sido predicha por los profetas; y el revelador había señalado también los terribles resultados que iba a tener especialmente para Francia el dominio «del hombre de pecado» (El conflicto de los siglos, p. 270).
[Este evento ocurrió durante una visita que hizo Elena G. de White a Nimes, Francia, donde ayudó a D. T. Bourdeau a predicar en unas reuniones evangelizadores de carpa]
Aquella tarde [el 2 de noviembre] [el pastor Bourdeaul nos hizo acompañarlo a la catedral [de Valencia, Francia] y contemplar el busto de Pío VI, señalado en la profecía, que fue llevado al cautiverio y murió en el cautiverio. Allí estaba el señalado en la historia que recibió la herida mortal. Su corazón está encerrado en el monumento de mármol bajo el que se encuentra el busto. Nos sentimos muy solemnes al contemplar el monumento de este hombre señalado en la profecía (Manuscript Releases, t. 8, p. 354).
Las mismas dificultades que fueron creadas para estorbar la restauración y el desarrollo de la obra de Dios, las grandes montañas de dificultades que surgieron en el sendero de Zorobabel, serán enfrentadas por todos los que hoy son leales a Dios y a su obra. Se usan muchos inventos humanos para llevar a cabo planes según el parecer y la voluntad de hombres con los cuales Dios no trabaja. Pero la demostración de que Dios está al lado de su pueblo no consiste en palabras jactanciosas ni en una multitud de ceremonias. El supuesto poder de los agentes humanos no decide esta cuestión. Los que se oponen a la obra del Señor pueden ser un estorbo por un tiempo; pero el mismo Espíritu que siempre ha guiado la obra del Señor la guiará hoy. «No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos» (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 4, p. 1200).
Estamos empeñados en un tremendo conflicto, y este se tornará más premioso y definido a medida que nos aproximemos a la lucha final. Tenemos un adversario que no duerme, y que trabaja constantemente con las mentes humanas que no han tenido una experiencia personal en relación con las enseñanzas del pueblo de Dios durante los cincuenta años pasados. Algunos tomarán la verdad que se aplica a su tiempo y la colocarán en el futuro. Acontecimientos de la secuencia profética que se han cumplido en el pasado son colocados en el futuro, y así es como, a causa de estas teorías, se debilita la fe de algunas personas (Mensajes selectos, t. 2, pp. 117, 118).
Miércoles 8 de mayo____________________________________________________
LOS DOS TESTIGOS RESUCITAN
Lee Apocalipsis 11:11. ¿Qué predice este texto sobre la Palabra de Dios?
Apocalipsis 11:11
11 Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies, y cayó gran temor sobre los que los vieron.
Al final de la Revolución Francesa, la Palabra de Dios, en sentido figurado, resucitaría. Habría un poderoso reavivamiento. Gran temor les sobrevendría a quienes vieran que la Palabra de Dios una vez más se convertiría en el poder vivo de Dios para salvación. A fines del siglo XVIII, Dios suscitó a hombres y mujeres que se comprometieron a llevar el evangelio hasta los confines de la Tierra. Hubo gente que difundió rápidamente el mensaje de la Biblia, como William Carey, que viajó a la India y tradujo la Biblia a docenas de dialectos indios. Se enviaron misioneros por todo el mundo, impulsados por el poder de la Biblia.
No es casualidad que estos esfuerzos misioneros mundiales surgieran después de la Revolución Francesa. La Palabra de Dios es una Palabra viva y, aunque para muchos parecía “muerta”, seguía viva en el corazón de los creyentes y resucitaría plenamente, como predecían las profecías del Apocalipsis. “En cierta ocasión, el incrédulo Voltaire dijo con arrogancia: ‘Estoy cansado de oír de continuo que doce hombres establecieron la religión cristiana. Yo he de probar que un solo hombre basta para destruirla’. Han transcurrido varias generaciones desde que Voltaire muriera, y millones han secundado su guerra contra la Biblia. Pero, tan lejos de ser destruida estuvo que, allí donde había cien ejemplares en tiempo de Voltaire, hoy día hay diez mil, por no decir cien mil copias del Libro de Dios. Como dijo uno de los primitivos reformadores al hablar de la iglesia cristiana: ‘La Biblia es un yunque sobre el cual se han gastado muchos martillos’ ” (Elena de White, El conflicto de los siglos, p. 332).
Lee Salmos 119:89; y 111:7 y 8. ¿Qué nos dicen estos pasajes acerca de la Biblia, y por qué podemos confiar en ella?
Salmos 119:89
89 Para siempre, oh Jehová, Permanece tu palabra en los cielos.
Salmos 111:7-8
7 Las obras de sus manos son verdad y juicio; Fieles son todos sus mandamientos, 8 Afirmados eternamente y para siempre, Hechos en verdad y en rectitud.
La Palabra de Dios puede ser atacada o suprimida, pero nunca será erradicada. Incluso muchos que profesan ser cristianos socavan su autoridad de diversas maneras, cuestionando partes de la Biblia o haciendo tanto hincapié en los elementos humanos que casi pierde su sello divino, y la verdad de Dios se ve socavada.
En ningún caso debemos dejarnos seducir por estos ataques a la Palabra de Dios. Hoy sigue viva, habla al corazón humano, e insufla nueva vida a quienes están dispuestos a escuchar la Palabra y seguir sus enseñanzas.
¿Qué profecías en particular te hablan a ti, personalmente, y por qué?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Hablando de los dos testigos, el profeta dice además: «Y oyeron una grande voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube, y sus enemigos los vieron». Apocalipsis 11:12. Desde que Francia les declarara la guerra, estos dos testigos de Dios han recibido mayor honra que nunca antes. En el año 1804 se organizó la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera. Este hecho fue seguido de otros semejantes en otras partes de Europa donde se organizaron sociedades similares con numerosas ramas esparcidas por muchas partes del continente. En 1816 se fundó la Sociedad Bíblica Americana. Cuando se creó la Sociedad Británica, la Biblia circulaba en cincuenta idiomas. Desde entonces ha sido traducida a centenares de idiomas y dialectos (El conflicto de los siglos, p. 288).
Durante los cincuenta años que precedieron a 1792, se daba muy escasa importancia a la obra de las misiones en el extranjero. No se fundaron sociedades nuevas, y eran muy pocas las iglesias que se esforzaban por extender el evangelio en los países paganos. Pero en las postrimerías del siglo XVIII se vio un cambio notable. Los hombres comenzaron a sentirse descontentos con los resultados del racionalismo y comprendieron la gran necesidad que tenían de la revelación divina y de la experiencia religiosa. Desde entonces la obra de las misiones en el extranjero se extendió rápidamente.
Los adelantos de la imprenta dieron notable impulso a la circulación de la Biblia. El incremento de los medios de comunicación entre los diferentes países, la supresión de las barreras del prejuicio y del exclusivismo nacional, y la pérdida del dominio temporal del pontífice de Roma, han ido abriéndole paso a la Palabra de Dios. Hace ya muchos años que la Biblia se vende en las calles de Roma sin que haya quien lo impida, y en el día de hoy ha sido llevada a todas las partes del mundo habitado (El conflicto de los siglos, p. 289).
El gran plan de la redención dará por resultado el completo restablecimiento del favor de Dios para el mundo. Será restaurado todo lo que se perdió a causa del pecado. No solo el hombre, sino también la tierra, será redimida, para que sea la morada eterna de los obedientes. Durante seis mil años, Satanás luchó por mantener la posesión de la tierra. Pero se cumplirá el propósito original de Dios al crearla. «Tomarán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, y hasta el siglo de los siglos’. Daniel 7:18.
«Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, sea alabado el nombre de Jehová». «En aquel día Jehová será uno, y uno su nombre». «Y Jehová será Rey sobre toda la tierra». La Sagrada Escritura dice: «Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos». «Fieles son todos sus mandamientos; afirmados por siglo de siglo». Los sagrados estatutos que Satanás ha odiado y ha tratado de destruir, serán honrados en todo el universo inmaculado. Y «como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su simiente, así el Señor Jehová hará brotar justicia y alabanza delante de todas las gentes». Salmo 1 13:3; Zacarias 14:9; Salmo 1 19:89; 111:7, 8; Isaías 61:11 (Historia de los patriarcas y profetas, p. 342).
Jueves 9 de mayo_______________________________________________________
LA VERDAD TRIUNFANTE
A pesar de los ataques del enemigo, la obra de Dios en la Tierra llegará a un clímax glorioso. El evangelio se predicará a “toda nación y tribu, lengua y pueblo” (Apoc. 14:6). El gran conflicto entre Cristo y Satanás terminará cuando Cristo derrote completamente a los poderes del infierno. El Reino de Dios triunfará sobre el mal, y el pecado será erradicado para siempre del universo. Apocalipsis 11 comienza con el intento de Satanás, mediante la Revolución Francesa, de destruir la fe cristiana y erradicar la creencia en Dios, pero el capítulo termina con el triunfo del Reino de Dios sobre los principados y las potestades del mal. Es un estímulo para todos los que sobrellevan duras pruebas por la causa de Cristo y su verdad.
Lee Apocalipsis 11:15 al 18. Según estos versículos, ¿qué acontecimientos tendrán lugar en el tiempo del fin cuando suene la séptima trompeta?
Apocalipsis 11:15-18
15 El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. 16 Y los veinticuatro ancianos que estaban sentados delante de Dios en sus tronos, se postraron sobre sus rostros, y adoraron a Dios, 17 diciendo: Te damos gracias, Señor Dios Todopoderoso, el que eres y que eras y que has de venir, porque has tomado tu gran poder, y has reinado. 18 Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.
Los reinos de este mundo llegarán a ser los reinos de nuestro Señor. Cristo es victorioso. El mal es derrotado. Jesús gana y Satanás pierde. La justicia triunfa. Reina la verdad. Haríamos bien en prestar atención a la siguiente instrucción: “Lo que se edifique sobre la autoridad de los hombres será derribado; pero lo que se cimente sobre la roca de la inalterable Palabra de Dios permanecerá para siempre” (Elena de White, El conflicto de los siglos, p. 332).
Lee Apocalipsis 11:19. ¿Qué vio Juan abierto en el Cielo? Y ¿qué vio cuando miró el Cielo por dentro?
Apocalipsis 11:19
19 Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo.
El Templo de Dios en el Cielo se abrió a la vista de Juan. Al contemplar el Lugar Santísimo, vio el Arca del Pacto. En el Santuario del Antiguo Testamento, que era un tipo inspirado en el modelo del gran original en el Cielo, la gloriosa presencia de Dios se revelaba entre las dos figuras angélicas formadas en la cubierta del Arca del Pacto. Dentro del Arca estaba la Ley de Dios. Aunque somos salvos solo por la gracia mediante la fe, la obediencia a la Ley de Dios revela si nuestra fe es auténtica. La Ley de Dios es la base, o norma, del Juicio (Sant. 2:12). Este hecho adquiere especial importancia y relevancia en el tiempo del fin (ver Apoc. 12:17; 14:12).
¿De qué manera nos habla hoy el sorprendente contraste entre la impiedad de la Revolución Francesa y el glorioso clímax que se describe en Apocalipsis 11?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Cuando el Señor estuvo a punto de separarse de sus discípulos, los consoló en su aflicción asegurándoles que volvería: «¡No se turbe vuestro corazón!… En la casa de mi Padre muchas moradas hay… voy a prepararos el lugar. Y si yo fuere y os preparare el lugar, vendré otra vez, y os recibiré conmigo». «Cuando el Hijo del hombre vendrá en su gloria, y todos los ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria; y delante de él serán juntadas todas las naciones». Juan 14:13; Mateo 25:31, 32…
Entonces será quebrantado el poder del mal que tanto tiempo duró; ‘‘lel reino del mundo» vendrá «a ser el reino de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará para siempre jamás!» «¡Será manifestada la gloria de Jehová, y la verá toda carne juntamente!» «Jehová hará crecer justicia y alabanza en presencia de todas las naciones». El «será corona de gloria y diadema de hermosura para el resto de su pueblo». Hechos 3:21; Apocalipsis 11:15; Isaías 40:5; 61:11; 28:5 (El conflicto de los siglos, p. 303).
Dice Cristo: «Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar». Apocalipsis 3:8. Cuán arduamente tratan los hombres de cerrar esa puerta; pero no pueden. El testimonio de Juan es: «Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo». Apocalipsis 11:19. Debajo del propiciatorio, dentro del arca, estaban las dos tablas de piedra que contenían la Ley de Jehová. Los fieles de Dios veían la luz que emanaba de la ley, para ser dada al mundo. Y ahora la intensa actividad de Satanás tiene el propósito de cerrar esa puerta de luz; pero Jesús dice que nadie puede cerrarla. Los hombres se apartarán de la luz, la atacarán y despreciarán, pero aún resplandece con rayos claros y nítidos para animar y bendecir a todos los que la contemplan.
Los hijos de Dios tendrán una fiera lucha con el adversario de las almas, y se volverá extremadamente encarnizada a medida que nos acercamos a la culminación del conflicto. Pero el Señor ayudará a los que se levanten en defensa de su verdad (Fe y obras, p. 46).
Edificamos en Cristo por la obediencia a su palabra. No es justo quien solo se complace en la justicia, sino quien la ejecuta. La santidad no es arrobamiento; es el resultado de entregarlo todo a Dios; es hacer la voluntad de nuestro Padre celestial. Cuando los hijos de Israel acampaban en los límites de la tierra prometida, no bastaba que tuvieran conocimiento de Canaán ni que entonaran los himnos de Canaán. Esto solo no les daría posesión de los viñedos y olivares de la buena tierra. Tan solo podían hacerla suya en verdad ocupándola, cumpliendo las condiciones, ejerciendo una fe viva en Dios, y aplicando las promesas a sí mismos mientras obedecían sus instrucciones (El discurso maestro de Jesucristo, p. 125).
Viernes 10 de mayo_____________________________________________________
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
“Cuando la Biblia fue prohibida por las autoridades civiles y religiosas; cuando su testimonio fue pervertido y se hizo cuanto pudieron inventar los hombres y los demonios para desviar de ella la mente de la gente; cuando los que osaban proclamar sus verdades sagradas fueron perseguidos, traicionados, torturados, confinados en mazmorras, martirizados por su fe u obligados a refugiarse en las fortalezas de las montañas y en las cavernas y las cuevas de la Tierra, entonces los fieles testigos profetizaron vestidos de sacos. Sin embargo, siguieron dando su testimonio durante todo el período de 1.260 años. Aun en los tiempos más sombríos hubo hombres fieles que amaron la Palabra de Dios y fueron celosos de su honor. A esos fieles siervos de Dios les fueron dados sabiduría, poder y autoridad para divulgar su verdad durante todo ese tiempo” (Elena de White, El conflicto de los siglos, p. 310).
“Cuando Francia rechazó a Dios y desechó la Biblia públicamente, hubo impíos y espíritus de las tinieblas que se llenaron de júbilo por haber logrado el objetivo tanto tiempo deseado: un reino libre de las restricciones de la Ley de Dios. […] Fue retirado en gran medida el poder restrictivo del Espíritu de Dios, el que impone un freno al poder cruel de Satanás, y se le permitió al que solo se deleita en los sufrimientos de la humanidad que hiciese su voluntad. Los que habían preferido servir a la rebelión cosecharon sus frutos hasta que la Tierra se llenó de crímenes tan horrendos que la pluma se resiste a describirlos. De las provincias devastadas y las ciudades arruinadas se oía un clamor terrible; un clamor de angustia amarguísimo. Francia se estremecía como sacudida por un terremoto. La religión, la ley, el orden social, la familia, el Estado y la Iglesia; todo lo abatía la mano impía que se levantara contra la Ley de Dios” (ibíd., p. 330).
“A menos que la iglesia siga el sendero que le abre la Providencia y, al aceptar cada rayo de luz, cumpla todo deber que le sea revelado, la religión degenerará inevitablemente en la mera observancia de las formas y el espíritu de piedad vital desaparecerá” (ibíd., p. 362).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
- ¿Cómo se revelan en la Revolución Francesa los principios del Gran Conflicto?
- Al argumentar que Dios no existe, alguien escribió que “somos libres de establecer nuestras propias metas y de aventurarnos a cruzar cualquier frontera intelectual sin buscar señales de prohibido el paso”. ¿Por qué la frase “sin buscar señales de prohibido el paso” es tan instructiva acerca de los motivos que muchos esgrimen para rechazar a Dios? ¿Cómo podrían estas ideas ayudar a explicar parte de lo que ocurrió en la Revolución Francesa?
- ¿Qué importancia tiene la visión de Juan sobre el Santuario en relación con los acontecimientos finales?