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LECCIONES FUTURAS DE ESCUELA SABÁTICA
| Año | 1er Trimestre | 2º Trimestre | 3er Trimestre | 4º Trimestre |
| 2024 | Salmos | El Gran Conflicto | Marcos | Juan |
| 2025 | Amor y Justicia en la Biblia | Como Estudiar la Profecía y la Inspiración | Éxodo | Josué |
| 2026 | Colosenses – Filipenses | Religión en el Mercado* | Josué | El Espíritu de Profecía |
| 2027 | 1 & 2 de Corintios | Mayordomía | Eclesiología | Ezequiel |
| 2028 |
* Religion in the Market Place
Lección 3: Para el 20 de abril de 2024
LA LUZ BRILLA EN LA OSCURIDAD
Sábado 13 de abril______________________________________________________
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Juan 8:44; Proverbios 23:23; Hechos 20:27–32; 2 Tesalonicenses 2:7–12; Salmo 119:105, 116, 130, 133, 160; Proverbios 16:25; 2 Corintios 4:3–6.
PARA MEMORIZAR:
“Entonces Jesús les dijo: ‘Aún por un poco de tiempo la luz estará entre ustedes. Anden mientras tienen luz, para que no los sorprendan las tinieblas; porque el que anda en tinieblas no sabe adonde va’ ” (Juan 12:35).
El Apocalipsis describe al diablo como dragón y serpiente (Apoc. 12:9). Dragón, porque desea destruir al pueblo de Dios; y serpiente, porque utiliza todas sus astutas mentiras para engañarlo. En los primeros años del cristianismo, miles de personas fueron torturadas, arrojadas a los leones y quemadas vivas por la Roma imperial por negarse a adorar a sus “dioses”. Sin embargo, muchos permanecieron fieles, el evangelio siguió difundiéndose y la iglesia creció.
Como resultado, Satanás cambió su estrategia. Decenas de paganos se bautizaron, pero sin una instrucción completa en la verdad. El error inundó la iglesia a medida que los dirigentes fusionaban las verdades de las Escrituras con las costumbres populares. Los siglos IV y V fueron épocas de sincretismo, cuando los líderes eclesiásticos mezclaban las prácticas paganas con las doctrinas cristianas.
No obstante, incluso en los momentos más difíciles de la vida, Dios estaba con su pueblo. Encontraron a Jesús, “el camino, la verdad y la vida” y, por el poder del Espíritu Santo, se mantuvieron firmes ante la abrumadora presión de abandonar sus convicciones. Permanecieron leales a la voluntad revelada de Dios.
La lección de esta semana se basa en El conflicto de los siglos, capítulo 3.
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Satanás está presentando constantemente incentivos al pueblo escogido de Dios para desviar su atención de la obra solemne de prepararse para las escenas que le esperan en el futuro cercano. El es, en todo sentido de la palabra, un engañador, un hábil seductor. Cubre sus planes y trampas con mantos de luz sacados del cielo. Tentó a Eva a comer de la fruta prohibida, haciéndole creer que con ello obtendría grandes ventajas… Satanás tiene muchas redes peligrosas de fina trama, que parecen inocentes, pero con las cuales se prepara hábilmente para engañar al pueblo de Dios (Testimonios para la iglesia, t. 1, p. 480).
Cuando los hombres, tentados por Satanás, cometen faltas, y sus palabras y comportamiento no son cristianos, tal vez no vean su condición, porque el pecado es engañador, y tiende a amortecer las percepciones morales. Pero mediante el examen de sí mismos, la investigación de las Escrituras y la humilde oración, con la ayuda del Espíritu Santo, serán capacitados para ver su error. Si entonces confiesan sus pecados y los abandonan, el tentador no les parecerá como ángel de luz, sino como un engañador.
Los que reciben el reproche y la corrección como de Dios, y así pueden ver y corregir sus errores, están aprendiendo preciosas lecciones aun de sus errores. Su fracaso aparente se vuelve victoria. Se levantan, no confiando en su propia fuerza sino en el poder de Dios. Tienen seriedad, celo y afecto, unidos a la humildad y regulados por los preceptos de la Palabra de Dios. No caminan tambaleantes, sino seguros, por un sendero donde brilla la luz del cielo (That I May Knovv Him, p. 239; parcialmente en A fin de conocerle, 21 de agosto, p. 238).
Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida. Juan 8:12.
Todos aquellos que viajan por el camino al cielo, necesitan un guía seguro. Nosotros no debemos andar en la sabiduría humana. Es nuestro privilegio escuchar a la voz de Cristo hablándonos a medida que realizamos el viaje, y sus palabras son siempre palabras de sabiduría…
Satanás está trabajando con gran diligencia para labrar la ruina de las almas de los hombres. Ha descendido con gran poder, sabiendo que le queda poco tiempo. Nuestra única seguridad está en seguir estrechamente junto a Cristo, caminando en su sabiduría y practicando su verdad. Nosotros no siempre podemos detectar rápidamente la obra satánica; no sabemos adónde coloca sus trampas. Pero Jesús comprende las sutiles artes del enemigo, y puede mantener nuestros pies por el camino seguro… «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida» (Juan 14:6), declara Cristo (Nuestra elevada vocación, 10 de enero, p. 18).
Domingo 14 de abril_____________________________________________________
LA TRANSIGENCIA: LA SUTIL ESTRATEGIA DE SATANÁS
Compara Juan 14:6 con 8:44. ¿Qué contraste entre el carácter de Jesús y el de Satanás se observa en estos dos pasajes?
Juan 14:6
6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Juan 8:44
44 Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.
Lo que Jesús dice es verdad, porque él es el Autor de la verdad. La verdad procede del corazón de un Dios que todo lo sabe, todo lo ama y todo lo conoce. Él es el fundamento de la realidad y de toda verdad.
Al contrario, Satanás es un mentiroso y el padre de la mentira. Está dispuesto a utilizar la mentira, el engaño, la desinformación y la distorsión de la verdad para descarriar al pueblo de Dios. Engañó a Eva en el Edén distorsionando la verdad, creando dudas y negando descaradamente lo que Dios dijo. La afirmación de Satanás, “no morirán”, en el contexto de comer el fruto, era una clara contradicción de lo que Dios había anunciado. A lo largo de los siglos, Satanás ha utilizado la misma estrategia. Socava la confianza en la Palabra de Dios, contradice la voluntad revelada de Dios, distorsiona las Escrituras y, a veces, cita erróneamente la Biblia, si le conviene.
Lee Proverbios 23:23; y Juan 17:17 y 8:32. ¿Qué similitudes ves en estos pasajes bíblicos respecto de la verdad de la Palabra de Dios? ¿Cuál es su mensaje central?
Proverbios 23:23
23 Compra la verdad, y no la vendas; La sabiduría, la enseñanza y la inteligencia.
Juan 17:17
17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
Juan 8:32
32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
“Bien sabía Satanás que las Santas Escrituras capacitarían a los hombres para discernir los engaños de él y oponerse a su poder. Fue por medio de la Palabra que el mismo Salvador del mundo resistió los ataques del tentador. A cada asalto suyo, Cristo presentaba el escudo de la verdad eterna y decía: ‘Escrito está’. A cada sugerencia del adversario oponía él la sabiduría y el poder de la Palabra. Para mantener su poder sobre los hombres y establecer la autoridad del usurpador papal, Satanás necesita que ellos ignoren las Escrituras. La Biblia ensalza a Dios y coloca a los finitos seres humanos en su verdadero sitio; por consiguiente, hay que esconder y suprimir sus verdades sagradas. Esta fue la lógica adoptada por la Iglesia Romana. Por centenares de años fue prohibida la circulación de la Biblia. No se permitía a la gente que la leyese ni que la tuviera en su casa, y sacerdotes y prelados sin principios interpretaban las enseñanzas de ella para sostener sus pretensiones. Así fue como el Papa vino a ser reconocido casi universalmente como vicegerente de Dios en la Tierra, dotado de autoridad sobre la Iglesia y el Estado” (Elena de White, El conflicto de los siglos, p. 55).
Analiza las formas en que Satanás intenta distorsionar o malinterpretar la Palabra de Dios en la actualidad.
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Cristo es el Autor de toda verdad. Toda concepción brillante, todo pensamiento de sabiduría, toda capacidad y talento, son dones de Cristo. El no tomó ideas nuevas de la humanidad, porque es el originador de todo. Pero cuando vino al mundo, encontró las brillantes gemas de verdad que había confiado al hombre sepultadas en la superstición y la tradición. Las verdades de la importancia más vital estaban colocadas en el marco del error para servir al propósito del archiengañador… Pero Cristo barrió las teorías erróneas. Nadie, salvo el Redentor del mundo, tenía poder de presentar la verdad en su pureza primitiva, desprovista del error que Satanás había acumulado para ocultar su belleza celestial…
La obra de Cristo consistió en tomar la verdad… y separarla del error para presentarla libre de las supersticiones del mundo a fin de que la gente la aceptara por su propio mérito intrínseco y eterno. Dispersó la niebla de la duda para que la verdad pudiera ser revelada y arrojara rayos luminosos en las tinieblas de los corazones de los hombres (A fin de conocerle, 20 de julio, p. 207).
Satanás está concentrando todas sus energías para ligar vuestra voluntad a la suya, para hacer de vosotros sus instrumentos para oponerse a los planes de Dios, para que no permitáis que Cristo reine sobre vosotros. Aunque sabéis que «de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna», Satanás… procurará conduciros lejos de Cristo, para que os transforméis en instrumentos suyos a fin de apartar a otros también, para frustrar de ese modo el plan de Dios. Es el padre de la mentira, y extiende una red de falsedades en la que os ata a su servicio con cuerdas de engaño. Mientras más inteligentes y atractivos seáis, más arduamente trabajará para persuadiros a poner vuestros talentos a sus pies, y a ayudaros a cumplir sus fines de alistar a otros bajo su negra bandera… Satanás es el fascinador, y él ha obrado para que Cristo sea rechazado del alma, con el propósito de ocupar su lugar.
Os ruego, hijos e hijas, que rompáis el embrujo del maligno. Huid a Jesús en procura de auxilio y aferraos de la vida eterna (Hijos e hijas de Dios, 25 de noviembre, p. 338).
La influencia transformadora de la verdad santifica el alma… El amor de Cristo, manifestado en su gran sacrificio para salvar a la raza humana, derriba todas las barreras. El amor de Dios fluye en el alma y la gratitud emana del corazón que anteriormente era duro como el pedernal. Cristo crucificado, Cristo nuestra justicia, conquista el corazón y lo lleva al arrepentimiento. Esto es tan sencillo que incluso un niño lo puede entender. Los sabios y los eruditos se sienten fascinados al contemplar la profundidad de esta sabiduría, de este amor y de este poder insondables. Queremos presentar esta preciosa verdad a la gente que se encuentra encadenada por el pecado, y que todos puedan ver que Cristo fue sacrificado por nuestras transgresiones, y que desea salvarnos…
Hemos de imbuirnos de un profundo y perdurable sentido del valor, la santidad y la autoridad de la verdad (Mi vida hoy, 18 de septiembre, p. 269).
Lunes 15 de abril_______________________________________________________
LOBOS SALVAJES
Lee Hechos 20:27 al 32. ¿Qué advertencias específicas hizo el apóstol Pablo a los dirigentes de la iglesia de Éfeso sobre la apostasía que se avecinaba?
Hechos 20:27-32
27 porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios. 28 Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre. 29 Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. 30 Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. 31 Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno. 32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.
El propósito de los consejos de Pablo era preparar a la iglesia para lo que se avecinaba. En estos pasajes, describe dos preocupaciones principales.
Su primera preocupación es que “entrarán entre ustedes lobos rapaces que no perdonarán al rebaño” (Hech. 20:29). En otras palabras, los creyentes se enfrentarían a una feroz persecución, pero desde dentro de la iglesia. Esta profecía se cumplió en los siglos I y II. Los cristianos que se negaban a adorar al emperador inclinándose ante los dioses de Roma eran torturados, encarcelados y quemados en la hoguera.
El apóstol expresó una segunda preocupación cuando dijo: “Y de entre ustedes mismos se levantarán hombres que enseñarán cosas perversas, para arrastrar a los discípulos en pos de sí” (Hech. 20:30). Las herejías entrarían en la iglesia. Las verdades divinas se sustituirían por falsas doctrinas. Prevalecerían las prácticas paganas. En los siglos IV y V, la avenencia se introdujo sutilmente en la iglesia cristiana, con el avance de la misión como probable justificación. Pero el terrible resultado fue un alejamiento de las verdades de la Palabra de Dios.
Lee 2 Tesalonicenses 2:7 al 12. ¿Cómo describe el apóstol Pablo la apostasía venidera? ¿Qué características debían buscar?
2 Tesalonicenses 2:7-12
7 Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; solo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. 8 Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; 9 inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, 10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. 11 Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, 12 a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.
El comentario de Pablo de que “el misterio de la iniquidad ya está obrando” es significativo. Incluso en los días de Pablo hubo un alejamiento gradual de la Palabra de Dios y su verdad con respecto a la obediencia a la Ley de Dios. Esta desviación proliferaría en los siglos posteriores.
Se introdujeron ídolos en el culto cristiano, en contra del segundo Mandamiento. Durante milenios, los ídolos estuvieron a la vanguardia de todas las religiones paganas. Para que el cristianismo fuese más aceptable para los paganos que llegaban a la iglesia cristiana, a las divinidades paganas se las llamaba santos. El domingo, día de adoración para el dios Sol, fue adoptado gradualmente como día de culto cristiano en honor a la resurrección de Jesús. Este falso día, no sancionado en las Escrituras, impera incluso ahora.
¿Qué tipo de avenencias vemos que entran en la iglesia en la actualidad? Más aún, ¿qué transigencias puedes estar haciendo tú? ¿Quizás a veces mezclando la verdad y el error?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Dos grandes poderes antagónicos se revelan en la última gran batalla. En un lado está el Creador del cielo y de la tierra; todos los que están a su lado llevan su sello; son obedientes a sus mandamientos. Al otro lado está el príncipe de las tinieblas con los que han preferido la apostasía y la rebelión.
Este es un tiempo solemne y terrible para la iglesia. Los ángeles 424 ya están ceñidos, esperando el mandato de Dios para derramar sus copas de ira sobre el mundo. Los ángeles destructores están por emprender la obra de la venganza, porque el Espíritu de Dios se está retirando gradualmente del mundo. Satanás también está preparando sus fuerzas del mal, saliendo «a los reyes de la tierra en todo el mundo» para reunirlos bajo su bandera y prepararlos para «la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso». Satanás hará enormes esfuerzos para obtener el dominio en el último gran conflicto. Se sacarán a la luz principios fundamentales, y habrá que tomar decisiones con respecto a ellos. El escepticismo está prevaleciendo por todas partes. La impiedad abunda. La fe de los miembros de la iglesia será probada en forma individual, como si no hubiera otra persona en el mundo (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 7, pp. 993, 994).
Cuando el engañador comienza su obra de seducción, encuentra con frecuencia disparidad de gustos y hábitos; pero haciendo grandes alardes de piedad, conquista la confianza, y cuando lo ha hecho, su astuto poder engañoso se ejerce a su manera para realizar sus planes…
Hombres que profesan tener nueva luz, que aseveran ser reformadores, ejercerán gran influencia sobre cierta clase de personas que reconocen las herejías de la época actual, y no están satisfechas con la condición espiritual que existe en las iglesias. Con corazón veraz y sincero, desean ver un cambio hacia lo mejor, una elevación a una norma superior. Si los fieles siervos de Cristo les presentasen la verdad en su forma pura y sin adulteración, estas personas la aceptarían y se purificarían obedeciéndola. Pero Satanás, que vela siempre, sigue el rastro de estas almas investigadoras. Se les presenta alguien que hace una alta profesión de fe, como Satanás cuando fue a Cristo disfrazado de ángel de luz, y las atrae aún más lejos de la senda recta (Testimonios para la iglesia, t. 5, pp. 134, 135).
En cada siglo, desde la caída de Adán, la oposición de las agencias del mal ha hecho una guerra continua de las vidas de quienes desean ser leales y fieles a los mandamientos de Dios. Quienes deseen ser finalmente victoriosos, deben enfrentar y vencer a las fuerzas de Satanás, quien con fiera determinación se opone a cada paso de avance. Tienen que hacer frente a un enemigo vigilante, a un enemigo astuto que nunca duerme y que trata incansablemente de minar la fe de los siervos de Dios e inducirlos a llevar a cabo los planes de su hechura [de Satanás]…
El bien y el mal nunca armonizan. Entre la luz y las tinieblas no puede haber componendas. La verdad es luz revelada; el error es oscuridad. La luz no tiene comunión con las tinieblas, ni la justicia con la injusticia…
Dios ha provisto la armadura y las armas con las cuales cada uno tiene que combatir. Vístanse los soldados de Cristo toda la armadura de Dios y no vacilen frente a los ataques de Satanás (In Heavenly Places, p. 260; parcialmente en En los lugares celestiales, 10 de septiembre, p. 262).
Martes 16 de abril______________________________________________________
SALVAGUARDADOS POR LA PALABRA
Compara Juan 17:15 al 17 con Hechos 20:32. ¿Qué información nos dan Jesús y el apóstol Pablo sobre la protección contra los engaños de Satanás?
Juan 17:15-17
15 No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 6 No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 7 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
Hechos 20:32
32 Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.
La Biblia es la revelación infalible de la voluntad de Dios. Presenta el plan celestial para la salvación de la humanidad. Puesto que “toda la Escritura es inspirada por Dios, y es útil para enseñar, reprender, enmendar e instruir en justicia” (2 Tim. 3:16) –es decir, “toda la Escritura” está inspirada por Dios, no algunas partes, o algunas partes más que otras—, toda la Biblia debe ser aceptada como la Palabra de Dios. De lo contrario, la puerta queda abierta de par en par para el engaño.
La Biblia revela claramente el amor infinito de Dios a la luz del Gran Conflicto. También revela y expone los engaños satánicos. El diablo odia la Palabra de Dios y ha hecho todo lo posible a lo largo de los siglos para destruir su influencia.
Al fin y al cabo, ¿qué sabríamos del Plan de Salvación sin la Biblia? ¿Cuánto entenderíamos del nacimiento, la vida, las enseñanzas y el ministerio de Jesús? Sin las Escrituras, ¿podríamos siquiera empezar a comprender la profundidad del sacrificio de Cristo, la gloria de su resurrección, el poder de su intercesión y la majestuosidad de su regreso?
La Palabra de Dios revela, enseña y enfatiza todas estas verdades cruciales. Ella, y solo ella, debe ser la norma final y decisiva para entender toda la verdad sagrada.
Por lo tanto, debemos luchar contra todos y cada uno de los intentos de socavar su autoridad o inspiración. Incluso contra quienes, si bien profesan un gran amor por la Biblia, la ponen en duda, aunque sea sutilmente. Lamentablemente, sobre todo mediante las incursiones del pensamiento moderno, muchos teólogos y cristianos se centran tanto en el lado humano de la Escritura que la Biblia se convierte en la palabra del hombre en lugar de la Palabra de Dios. Argumentan que la Biblia consiste en escritos de reyes, pastores, pescadores, sacerdotes, poetas y otros que compartieron sus ideas y conceptos acerca de Dios, de la naturaleza y de la realidad como mejor los entendieron en su tiempo y lugar.
¿De verdad? Si esto fuera cierto, los que vivimos en el siglo XXI, ¿por qué deberíamos preocuparnos realmente por lo que pensaba esta gente, y mucho menos hacer de lo que pensaban el fundamento de nuestra esperanza para la Eternidad? No habría motivos.
Lee Salmo 119:105, 116, 130, 133 y 160. ¿Qué perspectiva nos da el salmista sobre la importancia de la Palabra de Dios en el Plan de Salvación?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
La ciencia más importante y más esencial es el conocimiento de Dios y su Palabra… Nuestra comprensión de lo espiritual debería crecer día tras día; y el cristiano crecerá en gracia justamente en la misma proporción en que dependa de la enseñanza de la Palabra de Dios, y la aprecie, y se habitúe a meditar en las cosas divinas…
Al comer su Palabra, aumenta nuestra fuerza espiritual, crecemos en la gracia y el conocimiento de la verdad. Se forman y fortalecen hábitos de dominio propio. Las flaquezas de la infancia —inquietud, caprichos, egoísmo, palabras apresuradas, actos apasionados— desaparecen, y en su lugar se desarrollan las gracias de la virilidad y la femineidad cristianas (La maravillosa gracia de Dios, 22 de octubre, p. 303).
La palabra de Dios es una luz que brilla en lugar oscuro. Cuando escudriñamos sus páginas, entra la luz en el corazón, e ilumina la mente. Gracias a esa luz vemos cómo debemos ser.
En la Palabra hallamos amonestaciones y promesas sustentadas por Dios. Se nos invita a escudriñar esta Palabra para hallar ayuda cuando nos vemos en situaciones difíciles. Si no consultamos la Guía a cada paso, preguntando: «¿Es este el camino del Señor?» nuestras palabras y acciones se contaminarán de egoísmo; olvidaremos a Dios, y andaremos por caminos que él no ha escogido para nosotros.
La Palabra de Dios rebosa de preciosas promesas y consejos prácticos. Es infalible, porque Dios no puede equivocarse. Brinda ayuda en cualquier circunstancia y situación de la vida; y Dios observa con tristeza cuando sus hijos se apartan de ella para recurrir a la ayuda humana.
El que por medio de las Escrituras mantiene comunión con Dios será ennoblecido y santificado. Al leer el relato inspirado donde se habla del amor del Salvador, su corazón se quebrantará en actos de ternura y arrepentimiento; todo su ser arderá en el deseo de ser como su Maestro, de vivir una vida de servicio afectuoso… Por un milagro de su poder, el Señor ha preservado la Sagrada Escritura a través de los siglos (Mi vida hoy, 23 de enero, p. 31).
El Señor, en su gran misericordia, nos ha revelado en las Escrituras las reglas del santo vivir…
El ha inspirado a hombres santos para que registrasen, para nuestro beneficio, las instrucciones concernientes a los peligros que obstruyen el camino y la forma de escapar de ellos. Los que obedecen su mandato de escudriñar las Escrituras, no ignorarán estas cosas. En medio de los peligros de los últimos días, cada miembro de la iglesia debería comprender las razones de su esperanza y fe, razones que no son difíciles de comprender. Si queremos crecer en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo, hay suficiente material para ocupar la mente.
Cuandoquiera que los hijos de Dios crezcan en la gracia, obtendrán cada vez más clara comprensión de su Palabra. Y discernirán nueva luz y belleza en sus verdades sagradas. Esto ha venido sucediendo en la historia de la iglesia en todas las edades, y así seguirá siendo hasta el fin (La maravillosa gracia de Dios, 22 de octubre, p. 303).
Miércoles 17 de abril____________________________________________________
EL RAZONAMIENTO HUMANO AL MARGEN DE LAS ESCRITURAS
El Espíritu Santo actúa en nuestra mente. Nos invita a explorar los misterios del universo. Como alguien ha afirmado acertadamente: “Como cristianos, no comprobamos nuestros cerebros en la puerta de la iglesia”. Sin embargo, el esplendor del razonamiento humano por sí solo es incapaz de descubrir las verdades divinas de las Escrituras. La verdad no es una cuestión de opinión humana. Es una cuestión de revelación divina.
Lee Proverbios 16:25; Jueces 21:25; e Isaías 53:6. ¿Qué revelan acerca de Satanás? ¿Qué revelan acerca de la estrategia de engaño de Satanás?
Proverbios 16:25
25 Hay camino que parece derecho al hombre, Pero su fin es camino de muerte.
Jueces 21:25
25 En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.
Isaías 53:6
6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
Uno de los engaños más eficaces del diablo es hacernos creer que el razonamiento humano, sin la ayuda del Espíritu Santo y sin la información de la Palabra de Dios, es suficiente para entender la voluntad de Dios. Puede haber un camino que nos parezca correcto a nosotros, o incluso a culturas enteras, pero puede ser totalmente erróneo a los ojos de Dios.
Hace unos años, mi esposa y yo decidimos hacer un poco de senderismo por los bosques cercanos al hotel en el que pasábamos la noche. Normalmente, soy bastante bueno con las direcciones y, después de caminar aproximadamente una hora por varios senderos, estaba bastante seguro de que podría encontrar el camino de regreso sin dificultad. Pero pronto nos dimos cuenta de que estábamos irremediablemente perdidos en el bosque. El sol se estaba poniendo y me temía lo peor. Gracias a Dios, encontramos a otros excursionistas que conocían el camino. Nos habíamos desviado unos ocho kilómetros, pero estábamos cerca de una carretera principal. Como su coche estaba estacionado cerca, se ofrecieron a llevarnos al hotel. Encontrar a alguien que conocía el camino y que podía llevarnos de vuelta a nuestro destino marcó la diferencia para nosotros.
Dios no nos ha dejado solos en nuestro viaje de la Tierra al Cielo. El Espíritu Santo nos señala a las Sagradas Escrituras, que nos conducen de regreso a casa. La verdad y el error, lo correcto y lo incorrecto, el bien y el mal, solo pueden entenderse correctamente a la luz de la Palabra de Dios. Lo que contradice a Dios y su Palabra es error, y el error siempre es peligroso; lo que está en armonía con Dios es verdad y bondad. ¡Qué importante es que hagamos de la Palabra de Dios nuestro árbitro final de la verdad y la moralidad!
¿Por qué la mente humana, sin la ayuda del Espíritu Santo, es incapaz de descubrir la verdad divina? Analiza la relación entre la razón humana y la revelación divina. ¿Cómo nos ayuda realmente la razón a comprender la revelación divina? Por ejemplo, analiza Daniel 2, una profecía que abarca la historia del mundo desde la época de Babilonia hasta nuestro futuro. ¿De qué manera una profecía como esta apela poderosamente a la razón humana?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
El tema de la enseñanza y la predicación de Cristo era la Palabra de Dios. El hacía frente a los inquiridores con un sencillo: «Escrito está». «¿Qué dice la Escritura?» «Cómo lees?» En toda oportunidad, cuando se despertaba algún interés, fuera por obra de un amigo o un enemigo, él sembraba la simiente de la palabra. Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida, siendo él mismo la Palabra viviente, señala las Escrituras, diciendo: «Ellas son las que dan testimonio de mí». Juan 5:39…
Los siervos de Cristo han de hacer la misma obra. En nuestros tiempos, así como antaño, las verdades vitales de la Palabra de Dios son puestas a un lado para dar lugar a las teorías y especulaciones humanas. Muchos profesos ministros del evangelio no aceptan toda la Biblia como palabra inspirada. Un hombre sabio rechaza una porción; otro objeta otra parte. Valoran su juicio como superior a la Palabra, y los pasajes de la Escritura que ellos enseñan se basan en su propia autoridad… Cristo reprendió estas prácticas en su tiempo… La Biblia ha de ser presentada como la Palabra del Dios infinito, como el fin de toda controversia y el fundamento de toda fe (Palabras de vida del gran Maestro, p. 21).
Uno de los ardides de Satanás consiste en lograr que los hombres acepten las fábulas de los incrédulos; pues así puede obscurecer la ley de Dios, muy clara en sí misma, y envalentonar a los hombres para que se rebelen contra el gobierno divino. Sus esfuerzos van dirigidos especialmente contra el cuarto mandamiento, porque este señala tan claramente al Dios vivo, Creador del cielo y de la tierra…
[E]n abierta oposición a las verdades consignadas en la Sagrada Escritura, el razonamiento humano es aceptado aun por personas que se dicen cristianas. Hay quienes se oponen al estudio e investigación de las profecías, especialmente las de Daniel y del Apocalipsis, diciendo que estas son tan obscuras que no las podemos comprender; no obstante, estas mismas personas reciben ansiosamente las suposiciones de los geólogos, que están en contradicción con el relato de Moisés. Pero si lo que Dios ha revelado es tan difícil de comprender, ¡cuán ilógico es aceptar meras suposiciones en lo que se refiere a cosas que él no ha revelado! (Historia de los patriarcas y profetas, pp. 104, 105).
Oscuridad espiritual ha cubierto la tierra y densas tinieblas a las gentes. Hay escepticismo e incredulidad en muchas iglesias en cuanto a la interpretación de las Escrituras. Muchos, muchísimos, ponen en duda la veracidad y verdad de las Escrituras. El razonamiento humano y las imaginaciones del corazón humano están socavando la inspiración de la Palabra de Dios, y lo que debiera darse por sentado está rodeado con una nube de misticismo. Nada es claro, nítido e inamovible. Esta es una de las señales distintivas de los últimos días.
Este Libro Santo ha resistido los ataques de Satanás, quien se ha unido con los impíos para envolver todo lo que es de carácter divino con nubes y oscuridad. Pero el Señor ha preservado este Libro Santo en su forma actual mediante su propio poder milagroso, como un mapa o derrotero para la familia humana a fin de señalarnos el camino al Cielo (Mensajes selectos, t. 1, p. 17).
Jueves 18 de abril______________________________________________________
BATALLA POR LA MENTE
Lee 2 Corintios 4:3 al 6. ¿Qué significa “el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos” (2 Cor. 4:4)? ¿Cómo se ciegan los ojos? ¿Cómo se abren los ojos?
2 Corintios 4:3-6
3 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto; 4 en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios. 5 Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor de Jesús. 6 Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
La palabra griega para “mente”, en este pasaje, es noema. Literalmente, significa nuestra percepción o nuestras facultades mentales. El Comentario bíblico adventista hace una afirmación esclarecedora sobre este versículo: “La batalla entre Cristo y Satanás tiene como objetivo el entendimiento de los hombres (Rom. 7:23, 25; 12:2; 2 Cor. 3:14; 11:3; Fil. 2:5; 4:7, 8). La principal obra de Satanás es cegar la mente de los hombres, oscurecerla. Lo hace manteniéndonos alejados del estudio de la Palabra de Dios, trastornando las facultades mentales mediante excesos de orden físico y moral, ocupando todo el pensamiento con los asuntos de esta vida, y utilizando el orgullo y la vanagloria” (t. 6, p. 850).
La falta de conocimiento por parte de los que se pierden no se debe a que no tienen capacidad de saber. Es porque no quieren saber. Muchos han tenido todas las oportunidades de conocer la verdad, pero prefirieron no creer, y Satanás les cegó los ojos. El reino de Satanás es un reino de oscuridad. Como añade el Comentario bíblico adventista: “El evangelio es el único medio por el cual pueden descubrirse los designios diabólicos de Satanás y sus engaños, y por el cual los hombres pueden ver el camino e ir de las tinieblas a la luz” (t. 6, p. 851). La esencia del mensaje del Nuevo Testamento es la vida, la muerte y la resurrección de Jesús. Jesús está en el corazón del evangelio y es el centro de las Escrituras. Toda la Escritura da testimonio de él (Juan 5:39).
Lee Juan 1:4, 5, 9 y 14. ¿Cómo describen a Jesús estos versículos? Céntrate especialmente en Juan 1:14.
Juan 1:4, 5, 9 y 14
4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.
5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.
9 Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.
14 Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.
Durante los primeros siglos de la iglesia cristiana, los creyentes del Nuevo Testamento estaban totalmente comprometidos con Cristo como aquel que era la Luz en medio de las tinieblas. Fueron redimidos por su gracia, transformados por su poder y motivados por su amor. Ni siquiera la muerte podía romper su vínculo de lealtad a Cristo. Reconocían los engaños del diablo en la gloriosa luz del evangelio. Cristo siempre ha tenido hombres y mujeres que por su gracia han defendido valientemente la verdad. En estos primeros siglos, la luz del amor, la gracia y la verdad de Cristo brilló a través de la oscuridad.
ESPÍRITU DE PROFECÍA
[L]os hombres de nuestros días están buscando afanosamente los tesoros terrenales. Su mente está llena de pensamientos egoístas y ambiciosos. Por ganar las riquezas, el honor o el poder mundanos, colocan las máximas, las tradiciones y los mandamientos de los hombres por encima de los requisitos de Dios. Las riquezas de su Palabra se hallan ocultas a estas personas…
«Si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto: en los cuales el dios de este siglo cegó los entendimientos de los incrédulos, para que no les resplandezca la lumbre del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios». 2 Corintios 4:3, 4.
El Salvador vio que los hombres estaban absortos en conseguir ganancias y perdían de vista las realidades eternas. Intentó corregir este mal. Trató de romper el hechizo infatuador que paralizaba el alma… Cristo presenta ante la humanidad caída el mundo más noble que ha perdido de vista, a fin de que contemplen las realidades eternas. Los transporta hasta los umbrales del Infinito, resplandeciente con la indescriptible gloria de Dios, y les muestra allí el tesoro (Palabras de vida del gran Maestro, pp. 77, 78).
El hombre ha sido separado de la vida de Dios por el pecado. Su alma está paralizada por las intrigas de Satanás, el autor del pecado. El hombre es incapaz por sí mismo de percibir el pecado, incapaz de apreciar la naturaleza divina y hacerla suya. Si esta fuera colocada a su alcance, en ella no habría nada que deseara el corazón natural del hombre. Sobre él está el poder seductor de Satanás. Todos los ingeniosos subterfugios que puede sugerir el diablo son presentados ante su mente para impedir todo buen impulso…
Pero Dios no será derrotado por Satanás. Envió a su Hijo al mundo para que al tomar la forma y la naturaleza humana, la humanidad y la divinidad combinadas en él elevaran al hombre en la escala del valor moral ante Dios.
No hay otro camino para la salvación del hombre. «Separados de mí —dice Cristo— nada podéis hacer». Por medio de Cristo, y solo Cristo, las fuentes de la vida pueden revitalizar la naturaleza del hombre, transformar sus gustos y hacer que sus afectos fluyan hacia el cielo. Mediante la unión de la naturaleza divina con la humana, Cristo podía iluminar el entendimiento e infundir sus propiedades vivificadoras por toda el alma muerta en delitos y pecados (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 6, p. 1099).
El cielo, mirando hacia abajo y viendo los engaños en los cuales eran inducidos los hombres, conoció que un Instructor divino debía venir a la tierra. Mediante las falsas representaciones del enemigo, muchos habían sido tan engañados que adoraban a un dios falso, revestido de los atributos satánicos. Los que estaban en la ignorancia y las tinieblas morales debían recibir luz, luz espiritual; por cuanto el mundo no conoció a Dios, este debía ser revelado a su entendimiento.
La Verdad miró desde el cielo, y no vio reflexión de su imagen; porque densas nubes de tinieblas y lobreguez espirituales rodeaban al mundo. Solamente el Señor Jesús podía disiparlas; porque él es la luz del mundo. Por su presencia, podía disipar la lóbrega sombra que Satanás había arrojado entre el hombre y Dios (Consejos para los maestros, pp. 28, 29).
Viernes 19 de abril______________________________________________________
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
“En todo tiempo el mismo espíritu de odio y de oposición a la verdad ha inspirado a los enemigos de Dios, y los siervos [del Señor] necesitaron las mismas vigilancia y fidelidad. Las palabras de Cristo a sus primeros discípulos se aplicarán a sus seguidores hasta el fin de los tiempos: ‘Lo que a vosotros digo, a todos les digo: ¡Velad!’ (Mar. 13:37)” (Elena de White, El conflicto de los siglos, p. 61).
En muchas partes del mundo, especialmente donde la gente tiene libre acceso a la Biblia, Satanás ha empleado otros medios para debilitar su influencia. Una manera muy eficaz ha sido mediante diversos esfuerzos científicos, o incluso estudios bíblicos, que a veces adoptan posturas que, de ser aceptadas, socavarían la confianza en la Palabra de Dios. Por ejemplo, aunque el libro de Daniel data de más de quinientos años antes de Cristo, muchos eruditos bíblicos lo sitúan a mediados del siglo II a.C. Argumentan que debió escribirse en esa época; de lo contrario, el profeta habría estado prediciendo el futuro con exactitud, y eso no “puede” suceder. Por lo tanto, alegan, Daniel no se escribió en la fecha que indica sino, más bien, cientos de años después. Lamentablemente, esta mentira sobre la Biblia es una de las tantas que los eruditos modernos tratan de endilgarnos. Y lo más lamentable es que muchos aceptan este error porque, en definitiva, los eruditos bíblicos lo enseñan. Con razón Pablo nos advierte: “Sometan todo a prueba y retengan lo bueno” (1 Tes. 5:21).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
- Consulta la cita de la lección del martes y luego considera lo siguiente: ¿Hasta qué punto Satanás utiliza métodos similares para socavar sutilmente la autoridad de las Escrituras en la actualidad?
- ¿Cuáles son nuestras mayores salvaguardas contra la mala interpretación de la Palabra de Dios?
- El principal intento de Satanás en el gran conflicto entre el bien y el mal es difamar el carácter de Dios y presentarlo como un tirano autoritario y falto de amor. ¿Cómo intenta hacer esto el maligno, y cuál es la respuesta de Dios a sus mentiras?
- El apóstol Pedro afirma que “ninguna profecía de la Escritura vino por una interpretación privada” (2 Ped. 1:20). ¿Cómo podemos estar seguros de no distorsionar el sentido de las Escrituras para lograr nuestros propios fines? ¿Por qué esto es más fácil de lo que pensamos, y por qué debemos protegernos contra esta práctica? ¿Cómo podemos evitarlo?