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LECCIONES FUTURAS DE ESCUELA SABÁTICA
| Año | 1er Trimestre | 2º Trimestre | 3er Trimestre | 4º Trimestre |
| 2024 | Salmos | El Gran Conflicto | Marcos | Juan |
| 2025 | Amor y Justicia en la Biblia | Como Estudiar la Profecía y la Inspiración | Éxodo | Josué |
| 2026 | Colosenses – Filipenses | Religión en el Mercado* | Josué | El Espíritu de Profecía |
| 2027 | 1 & 2 de Corintios | Mayordomía | Eclesiología | Ezequiel |
| 2028 |
* Religion in the Market Place
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Lección 1: Para el 6 de julio de 2024
EL COMIENZO DEL EVANGELIO
Sábado 29 de junio_____________________________________________________
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Hechos 13:1–5, 13; Hechos 15:36–39; Marcos 1:1–15; Isaías 40:3; Daniel 9:24–27.
PARA MEMORIZAR:
“Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios. Decía: ‘El tiempo se ha cumplido, el reino de Dios está cerca. ¡Arrepiéntanse, y crean al evangelio!’ ” (Mar. 1:14, 15).
¿Quién escribió el Evangelio de Marcos y por qué fue escrito? Ninguno de los e los evangelios registra el nombre de su autor. El que más se acerca a ello es el de Juan, que hace referencia al discípulo amado (Juan 21:20, 24). Sin embargo, desde la antigüedad, cada evangelio fue asociado con un apóstol (Mateo, Juan) o con un compañero de algún apóstol. Por ejemplo, al Evangelio de Lucas se lo asocia con Pablo (ver Col. 4:14; 2 Tim. 4:11; File. 1:24); al Evangelio de Marcos se lo vincula con Pedro (1 Ped. 5:13).
Aunque el autor del Evangelio de Marcos nunca da su nombre en el texto, la tradición de la iglesia primitiva indica que se trató de Juan Marcos, un compañero ocasional de viaje de Pablo y Bernabé (Hech. 13:2, 5), y luego un asociado de Pedro (1 Ped. 5:13).
En primer lugar, aprenderemos acerca de Marcos a la luz de lo que la Escritura dice de él. Observaremos su fracaso inicial y su posterior recuperación. Luego, el estudio se desplazará hacia la sección inicial de Marcos. Desde allí, mirando hacia adelante, anticiparemos hacia dónde se encamina la historia; luego, mirando hacia atrás, consideremos por qué un misionero inicialmente fracasado y finalmente restaurado habría escrito un texto como el del Evangelio de Marcos.
ESPÍRITU DE PROFECÍA
¿Por qué necesitamos un Mateo, un Marcos, un Lucas, un Juan, un Pablo, y todos los escritores que han dado testimonio acerca de la vida y ministerio del Salvador?; Por qué no podía uno de los discípulos haber escrito un relato completo, y así habernos dado una relación bien hilvanada de la vida terrenal de Cristo?; Por qué presenta un escritor puntos que otro no menciona?; Por qué, si estos puntos son esenciales, no los mencionaron todos estos autores? Se debe a que las mentes humanas difieren. No todos comprenden las cosas exactamente de la misma manera. Para algunos, ciertas verdades bíblicas atraen mucho más la atención que otras.
El mismo principio se aplica a los oradores. Uno se espacia considerablemente en puntos que otros pasarían por alto o los mencionarían brevemente. Toda la verdad queda presentada más claramente por varios hombres que por uno solo. Los Evangelios difieren, pero los relatos de todos se fusionan en un conjunto armonioso (Consejos para los maestros, p.418).
La madre de Marcos se había convertido a la religión cristiana, y su casa en Jerusalén era un asilo para los discípulos. Alí estaban siempre seguros de ser bienvenidos y de gozar de un período de descanso. Fue en una de esas visitas de los apóstoles a la casa de su madre, cuando Marcos propuso a Pablo y Bernabé acompañarlos en su viaje misionero. Sentía la gracia de Dios en su corazón, y anhelaba dedicarse enteramente a la obra del ministerio evangélico (Los hechos de los apóstoles, p.135).
[F]ue [en Panfilia] donde Marcos, abrumado por el temor y el desaliento, vaciló por un tiempo en su propósito de entregarse de todo corazón a la obra del Señor. No acostumbrado a las penurias, se desalentó por los peligros y las privaciones del camino. Había trabajad con éxito en circunstancias favorables; pero ahora, en medio de la oposición y los peligros que con tanta frecuencia asedian al obrero de avanzada, no supo soportar las durezas como buen soldado de la cruz. Tenía todavía que aprender a arrostrar el peligro, la persecución y la adversidad con corazón valiente. Al avanzar los apóstoles, y al sentir la aprensión de dificultades aun mayores, Marcos se intimidó, y perdiendo todo valor, se negó a avanzar, y volvió a Jerusalén (Los hechos de los apóstoles, pp.137, 138).
La vida cristiana es más de lo que muchos se la representan. No consiste toda ella en dulzura, paciencia, mansedumbre y benevolencia. Estas virtudes son esenciales; pero también se necesita valor, fuerza, energía y perseverancia. La senda que Cristo señala es estrecha y requiere abnegación. Para internarse en ella e ir al encuentro de dificultades y desalientos, se requieren hombres y no seres débiles…
Los que anhelen éxito [en el servicio misionero] deben ser animosos y optimistas. Deben cultivar no solo las virtudes pasivas, sino también las activas. Han de dar la blanda respuesta que aplaca la ira, pero también han de tener valor heroico para resistir al mal. Con la caridad que todo lo soporta, necesitan la fuerza de carácter que hará de su influencia un poder positivo (El ministerio de curación, p. 397).
Domingo 30 de junio____________________________________________________
EL MISIONERO FRACASADO
Lee Hechos 12:12. ¿Cómo se lo presenta a Marcos en el libro de Hechos?
Hechos 12:12
12 Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.
Parece verosímil que Juan Marcos, el más probable autor del Evangelio de Marcos, era un hombre joven cuando ocurrieron los hechos registrados en Hechos 12, tal vez a mediados de la década del año 40 del primer siglo. Se lo presenta en el versículo 12 como el hijo de una mujer llamada María. Evidentemente, ella era adinerada y simpatizante de la iglesia, y fue anfitriona de la famosa reunión de oración –celebrada en su hogar– que registra Hechos 12. Tanto la historia de la huida de Pedro de la prisión, y de los hechos que le siguieron, como la subsiguiente muerte de Herodes, están repletos de contrastes asombrosos y aun jocosos entre Pedro y el rey. Juan Marcos, en realidad, no juega ningún papel en la historia, pero la presentación que se hace de él en este punto es la preparación para su posterior conexión con Pablo y Bernabé.
Lee Hechos 13:1 al 5 y 13. ¿Cómo se vinculó Juan Marcos con Saulo y Bernabé, y cuál fue el resultado?
Hechos 13:1-5 y 13
1 Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. 2 Ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. 3 Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. 4 Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre. 5 Y llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan de ayudante.
13 Habiendo zarpado de Pafos, Pablo y sus compañeros arribaron a Perge de Panfilia; pero Juan, apartándose de ellos, volvió a Jerusalén.
Hechos 13 describe el primer viaje misionero de Saulo y Bernabé a comienzos del año 46 d.C. aproximadamente. Juan Marcos no es mencionado hasta el versículo 5, y su rol es simplemente el de un ayudante, o servidor. No se hace ninguna otra referencia al joven hasta el versículo 13, donde el breve reporte señala que volvió a Jerusalén.
No se da ninguna razón para su partida, y la ausencia de cualquier descripción acerca de sus sentimientos o emociones deja librado a la imaginación qué pudo haber motivado su abandono del esfuerzo misionero, que estaba sin duda lleno de peligro y desafíos. Elena de White indica que “Marcos, abrumado por el temor y el desaliento, vaciló por un tiempo en su propósito de entregarse de todo corazón a la obra del Señor. No acostumbrado a las penurias, se desalentó por los peligros y las privaciones del camino” (Los hechos de los apóstoles, pp. 139, 140). En resumen, las cosas simplemente se tornaron demasiado duras para él, y quiso irse.
¿Quién no sabe por experiencia lo que significa retroceder ante algo, o incluso fracasar rotundamente, sobre todo en cuestiones espirituales o que tienen que ver con la senda cristiana? ¿Qué aprendiste de esa experiencia?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Pablo… juzgó desfavorable] y aun severamente por un tiempo a Marcos. Bernabé, por otro lado, se inclinaba a excusarlo por causa de su inexperiencia. Anhelaba que Marcos no abandonase el ministerio, porque veía en él cualidades que le habilitarían para ser un obrero útil para Cristo. En años ulteriores su solicitud por Marcos fue ricamente recompensada; porque el joven se entregó sin reservas al Señor y a la obra de predicar el mensaje evangélico en campos difíciles. Bajo la bendición de Dios y la sabia enseñanza de Bernabé, se transformó en un valioso obrero (Los hechos de los apóstoles, p. 138).
Dios ha dado a cada cual una obra que hacer en relación con su reino. Cada uno de los que profesan el nombre de Cristo debe trabajar ferviente y desinteresadamente, dispuesto a defender los principios de la justicia. Todos deben tomar una parte activa en fomentar la causa de Dios. Cualquiera que sea nuestra vocación, como cristianos tenemos una obra que hacer para dar a conocer a Cristo al mundo. Hemos de ser misioneros y tener por blanco principal ganar almas para Cristo.
Dios confió a su iglesia la obra de difundir la luz y proclamar el mensaje de su amor. Nuestra obra no consiste en condenar ni denunciar, sino en atraer juntamente con Cristo, rogando a los hombres que se reconcilien con Dios. Debemos estimular a las almas, atraerlas y ganarlas para el Salvador. Si este no es nuestro interés, si rehusamos dar a Dios el servicio del corazón y la vida, le robamos al negarle nuestro tiempo, dinero, esfuerzo e influencia. Al dejar de beneficiar a nuestros semejantes, robamos a Dios la gloria que obtendría por la conversión de la gente…
Empiecen en casa, en su propia familia, en su propio vecindario, entre sus propios amigos; los que desean trabajar para Dios. Allí encontrarán un campo misionero favorable. Esta obra misionera será una prueba de su habilidad o incapacidad para servir en un campo más amplio (Testimonios para la iglesia, t. 6, pp. 426, 427).
Cristo y él crucificado debiera llegar a ser el tema de nuestros pensamientos, debiera despertar las más profundas emociones de nuestra alma. Los verdaderos seguidores de Cristo apreciarán la gran salvación que él logró para ellos; y dondequiera que él los guíe, ellos lo seguirán. Lo considerarán un privilegio llevar cualquier carga que Cristo pueda colocar sobre ellos. Es solo por medio de la cruz como podemos estimar el valor del alma humana. Es tan grande el valor de los hombres por quienes Cristo murió que el Padre está satisfecho con el precio infinito que él paga por la salvación del hombre al entregar a su propio Hijo para morir por su redención…
¡Qué obra responsable la de unirse con el Redentor del mundo en la salvación de los hombres! Esta tarea requiere abnegación, sacrificio y benevolencia, perseverancia, valentía y fe (Testimonios para la iglesia, t.2, pp. 560, 561).
Lunes 1° de julio_______________________________________________________
UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD
Lee Hechos 15:36 al 39. ¿Por qué rechazó Pablo a Juan Marcos y por qué Bernabé le dio una segunda oportunidad?
Hechos 15:36-39
36 Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. 37 Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos; 38 pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra. 39 Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre,
En Hechos 15:38 se da la razón por la que Pablo rechazó al joven. Juan Marcos se había apartado de ellos y no continuó en la obra del ministerio. La actitud de Pablo era comprensible, aunque categórica. La vida misionera, sobre todo en el mundo antiguo, era dura y exigente (ver 2 Cor. 11:23-28). Pablo dependía de sus misioneros asociados para que lo ayudaran a llevar la carga de una tarea y unas condiciones muy desafiantes. Desde su perspectiva, alguien que había desertado tan rápidamente no merecía un lugar en un equipo misionero que luchaba cara a cara con las fuerzas del mal.
Bernabé no estuvo de acuerdo. Él veía potencial en Marcos y no quería dejar atrás al joven. La disputa que se suscitó entre Pablo y Bernabé respecto de Juan Marcos fue tan profunda que se separaron. Pablo eligió a Silas para que fuera con él, y Bernabé tomó a Marcos. Hechos no explica por qué Bernabé decidió llevar a Marcos consigo. En verdad, este es el último pasaje del libro de Hechos que menciona a ambos hombres, pero no el último lugar del Nuevo Testamento donde se lo nombra a Marcos.
Lee Colosenses 4:10, 2 Timoteo 4:11, Filemón 1:24 y 1 Pedro 5:13. ¿Qué detalles acerca de la recuperación de Marcos parecen sugerir estos textos?
Colosenses 4:10
10 Aristarco, mi compañero de prisiones, os saluda, y Marcos el sobrino de Bernabé, acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere a vosotros, recibidle;
2 Timoteo 4:11
11 Solo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio.
Filemón 1:24
24 Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores.
1 Pedro 5:13
13 La iglesia que está en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, y Marcos mi hijo, os saludan.
Una asombrosa transformación parece haber ocurrido en Marcos. En estos pasajes, Pablo indica el valor que el joven tiene para él y para el ministerio. Pablo lo considera uno de sus colaboradores y quiere que Timoteo lo traiga consigo. Pedro, en su primera epístola, indica que él también tenía una relación estrecha con Marcos. Estos documentos de Pablo y Pedro fueron escritos probablemente a principios de la década del ‘60, entre quince y veinte años después de la experiencia registrada en Hechos 15. Marcos claramente se había recuperado de su fracaso; esto ocurrió, casi con certeza, gracias a la confianza que su tío Bernabé había depositado en él.
Piensa en alguna ocasión en la que tú o un amigo fracasaron y recibieron otra oportunidad. ¿De qué manera esa experiencia te transformó a ti y a quienes te ayudaron? ¿Cómo modificó tu ministerio hacia otros?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Bernabé estaba dispuesto a ir con Pablo, pero deseaba llevar consigo a Marcos, quien había decidido de nuevo consagrarse al ministerio. Pablo se opuso a esto. “No le parecía bien llevar consigo” a uno que durante su primer viaje misionero los había abandonado en tiempo de necesidad. No estaba inclinado a excusar la debilidad manifestada por Marcos al abandonar la obra en procura de la seguridad y las comodidades del hogar. Recalcaba que uno con tan poca fibra era inapto para un trabajo que requería paciencia, abnegación, valor, devoción, fe y disposición a sacrificar, si fuera necesario, hasta la vida misma. Tan áspera fue la disputa, que Pablo y Bernabé se separaron, siguiendo el último sus convicciones y llevando consigo a Marcos. “Bernabé tomando a Marcos, navegó a Cipro. Y Pablo escogiendo a Silas, partió encomendado de los hermanos a la gracia del Señor” (Los hechos de los apóstoles, pp. 164, 165).
Desde los primeros años de su profesión de fe, la experiencia cristiana de Marcos se había profundizado. A medida que estudiaba más atentamente la vida y muerte de Cristo, obtenía más claros conceptos de la misión del Salvador, sus afanes y conflictos. Leyendo en las cicatrices de las manos y los pies de Cristo las señales de su servicio por la humanidad, y el extremo a que llega la abnegación para salvar a los extraviados y perdidos, Marcos se constituyó en un seguidor voluntario del Maestro en la senda del sacrificio. Ahora, compartiendo la suerte de Pablo, el preso, comprendía mejor que nunca antes que es una infinita ganancia alcanzar a Cristo, e infinita pérdida ganar el mundo y perder el alma por cuya redención la sangre de Cristo fue derramada. Frente a la severa prueba y adversidad, Marcos continuó firmemente, como sabio y amado ayudador del apóstol (Los hechos de los apóstoles, p. 363).
Cuando Dios prepara el camino para la realización de cierta obra, y da seguridad de éxito, el instrumento escogido debe hacer cuanto está en su poder para obtener el resultado prometido. Se le dará éxito en proporción al entusiasmo y la perseverancia con que haga la obra. Dios puede realizar milagros para su pueblo tan solo si este desempeña su parte con energía incansable. Llama a su obra hombres de devoción y de valor moral, que sientan un amor ardiente por las almas y un celo inquebrantable. Los tales no hallarán ninguna tarea demasiado ardua, ninguna perspectiva demasiado desesperada; y seguirán trabajando indómitos hasta que la derrota aparente se trueque en gloriosa victoria. Ni siquiera las murallas de las cárceles ni la hoguera del mártir los desviarán de su propósito de trabajar juntamente con Dios para la edificación de su reino (Profetas y reyes, p. 196).
Martes 2 de julio_______________________________________________________
EL MENSAJERO
Lee Marcos 1:1 al 8. ¿Quiénes son los personajes en estos versículos? ¿Qué hacen y dicen?
Marcos 1:1-8
1 Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. 2 Como está escrito en Isaías el profeta: He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz, El cual preparará tu camino delante de ti. 3 Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas. 4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados. 5 Y salían a él toda la provincia de Judea, y todos los de Jerusalén; y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados. 6 Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre. 7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatar encorvado la correa de su calzado. 8 Yo a la verdad os he bautizado con agua; pero él os bautizará con Espíritu Santo.
Los personajes principales de estos versículos son tres: Jesucristo –mencionado en Marcos 1:1–, Dios el Padre –implícito en las palabras de Marcos 1:2–, y el predicador y mensajero Juan el Bautista como sujeto principal de la última sección de este pasaje.
Marcos 1:2 y 3 contiene una cita del Antiguo Testamento con la que el evangelista describe lo que ocurrirá en el relato. Lo que cita es una combinación de frases de tres pasajes: Éxodo 23:20, Isaías 40:3 y Malaquías 3:1.
Lee Éxodo 23:20, Isaías 40:3 y Malaquías 3:1. ¿Qué tienen en común estos tres pasajes?
Éxodo 23:20
20 He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado.
Isaías 40:3
3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.
Malaquías 3:1
1 He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos.
Éxodo 23:20 se refiere a un ángel que Dios enviaría delante de los israelitas para conducirlos a Canaán. Isaías 40:3 describe a Dios haciéndose presente en el desierto con un camino preparado por él para su pueblo. Malaquías 3:1 se refiere a un mensajero que va delante del Señor para preparar su camino. Los tres pasajes hablan de un viaje. El texto en Isaías tiene muchos vínculos con el ministerio de Juan el Bautista y se enfoca también en el camino del Señor. En el Evangelio de Marcos, al Señor Jesús se lo presenta realizando un viaje. La rápida narración realza el sentido de este viaje que conducirá hacia la Cruz y la muerte sacrificial de Jesús en nuestro favor.
Pero es mucho lo que debe acontecer antes de que él llegue a la Cruz. El viaje está recién comenzando, y Marcos nos dirá todo acerca de él.
A tono con la cita del Antiguo Testamento en Marcos 1:2 y 3, Juan el Bautista hace un llamado al arrepentimiento, a abandonar el pecado y a volver a Dios (Mar. 1:4). Vestido como el antiguo profeta Elías (compara con 2 Rey. 1:8), Juan habla en Marcos 1:7 y 8 acerca de Uno que vendría después de él y que es más poderoso que él. La declaración de que no es digno de desatar la correa de las sandalias del que vendría demuestra la exaltada perspectiva que tiene de Jesús.
ESPÍRITU DE PROFECÍA
La Divinidad se conmovió de piedad por la humanidad, y el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se dieron a sí mismos a la obra de formar un plan de redención. Con el fin de llevar a cabo plenamente ese plan, se decidió que Cristo, el Hijo unigénito de Dios, se entregara a sí mismo como ofrenda por el pecado. &Con qué se podría medir la profundidad de este amor? Dios quería hacer que resultara imposible para el hombre decir que hubiera podido hacer más. Con Cristo, dio todos los recursos del cielo, para que nada faltara en el plan de la elevación de los seres humanos. Este es amor, y su contemplación debiera llenar el alma con gratitud inexpresable. ¡Oh, cuánto amor, cuánto amor incomparable! La contemplación de este amor limpiará el alma del egoísmo. Hará que el discípulo se niegue a sí mismo, tome su cruz y siga al Redentor (Consejos sobre la salud, p. 222).
Dios le había prometido [a Juan] darle una señal por la cual pudiera reconocer al Cordero de Dios. Esta señal fue dada cuando la paloma celestial se posó sobre Jesús, y le rodeó la gloria de Dios. Juan extendióla mano señalando a Jesús, y en alta voz exclamó: “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”.
Juan informó a sus discípulos que Jesús era el Mesías prometido, el Salvador del mundo. Mientras terminaba su obra, enseñó a sus discípulos a mirar a Jesús y seguirlo como el gran Maestro. La vida de Juan estuvo cargada de tristeza y abnegación. Anunció el primer advenimiento de Cristo, pero no se le permitió presenciar sus milagros ni gozar del poder que el Señor manifestó. Juan sabía que debía morir cuando Jesús asumiese las funciones de maestro. Rara vez se oyó su voz fuera del desierto. Hacía vida solitaria. No se aferró a la familia de su padre para gozar de su compañía, sino que se apartó de ella para cumplir su misión (Primeros escritos, pp. 153, 154).
Como pueblo, debemos preparar el camino del Señor, bajo la supervigilancia del Espíritu Santo, para la diseminación del evangelio en toda su pureza. La corriente de agua viva debe profundizarse y ampliarse a medida que avanza. En todos los territorios, de lejos y de cerca, se llamará a hombres de detrás del arado y de las actividades comerciales más comunes y que más distraen la mente, para que sean educados junto a hombres de experiencia que comprenden la verdad. Mediante las obras maravillosas de Dios, se moverán montañas de dificultades y se las arrojará al mar…
Cuando esta invitación sea aceptada, será oído y entendido el mensaje que significa tanto para los moradores de la tierra. Los hombres sabrán qué es la verdad. La obra avanzará cada vez más. Y los notables acontecimientos de la providencia se verán y se reconocerán tanto en juicios como en bendiciones. La verdad arrebatará la victoria (Cada día con Dios, p. 193).
Miércoles 3 de julio_____________________________________________________
EL BAUTISMO DE JESÚS
Lee Marcos 1:9 al 13. ¿Quién está presente en el bautismo de Jesús y qué sucede?
Marcos 1:9-13
9 Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. 10 Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él. 11 Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia. 12 Y luego el Espíritu le impulsó al desierto. 13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta días, y era tentado por Satanás, y estaba con las fieras; y los ángeles le servían.
Juan bautiza a Jesús en el río Jordán y, cuando asciende del agua, ve los cielos abiertos y al Espíritu Santo descender sobre él como una paloma. Escucha entonces la voz de Dios desde el Cielo: “Tú eres mi Hijo amado. En ti me complazco” (Mar. 1:11).
Estos eventos señalan la importancia del bautismo de Jesús. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo están presentes y declaran juntos el inicio del ministerio de Jesús. La importancia de este evento encontrará su eco en la escena de la cruz registrada en Marcos 15. Muchos de los elementos de la narración reaparecerán en esa escena.
El Espíritu impulsó a Jesús al desierto (Mar. 1:12). La palabra griega original traducida como “impulsó” es ekballō, el término comúnmente usado en el Evangelio de Marcos para referirse a la expulsión de demonios. La presencia del Espíritu Santo aquí ilustra su poder en la vida de Jesús. El Señor ya está iniciando el viaje de su ministerio e inmediatamente se enfrenta a Satanás. El aspecto de la lucha en esta escena se muestra mediante la referencia a los cuarenta días de la tentación, a la presencia de animales salvajes y al servicio que los ángeles brindaron a Jesús.
Una característica inusual de la escena con la que comienza el Evangelio de Marcos es la presentación de Jesús como un personaje divino y humano a la vez. Como divino, él es el Cristo, el Mesías (Mar. 1:1) anunciado por un mensajero (Mar. 1:2, 3), alguien más poderoso que Juan (Mar. 1:7), el Hijo amado sobre quien el Espíritu desciende (Mar. 1:10, 11). Pero vemos lo siguiente acerca de su dimensión humana: es bautizado por Juan (no a la inversa, Mar. 1:9), es impulsado por el Espíritu (Mar. 1:12), es tentado por Satanás (Mar. 1:13), está con animales salvajes (Mar. 1:13) y es atendido por ángeles (Mar. 1:13).
¿Por qué estos contrastes? Esto apunta a la asombrosa realidad de Cristo, nuestro Señor y Salvador, nuestro Dios y, sin embargo, también un ser humano, nuestro Hermano y Ejemplo. ¿Podríamos abarcar completamente esta idea con nuestra mente? No es posible. Pero es algo que aceptamos por fe y nos maravillamos por lo que esta verdad nos revela acerca del amor de Dios hacia la humanidad.
¿Qué nos dice acerca del asombroso amor de Dios el hecho de que, aunque Jesús es Dios, estuvo dispuesto a asumir nuestra humanidad a fin de salvarnos?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Cuando Cristo, después de su bautismo, se arrodilló a la orilla del Jordán y los cielos se abrieron. Entonces el Espíritu descendió en la forma de una paloma que brillaba como el oro bruñido, y lo rodeó con su gloria, y se oyó la voz de Dios desde lo alto del cielo que proclamaba: “Tú eres mi Hijo amado en quien me complazco” (Mar.1:11, RVC). La oración de Jesús, en favor de la humanidad, abriólas puertas del cielo, y el Padre respondió, aceptando la petición en beneficio de la raza caída. Jesús oró como nuestro sustituto y fiador, y ahora la familia humana puede tener acceso al Padre por los méritos de su amado Hijo.
Nuestra tierra, debido a la transgresión, había sido cortada del continente celestial, y cesó la comunicación entre los seres humanos y el Creador; pero se abrió una vía de acceso para que pudiéramos regresar a la casa del Padre. Jesús es “el camino, la verdad y la vida”. Los portales del cielo fueron abiertos de par en par, y el fulgor del trono de Dios brilla en el corazón de aquellos que lo aman, aun cuando tengan que seguir morando en este mundo maldecido por el pecado. La luz que rodeó al divino Hijo de Dios brillará sobre el camino de todos los que sigan sus pasos. No hay motivo para el desánimo, las promesas de Dios son seguras y firmes (Mi vida hoy, p. 264).
La oración de Cristo pronunciada a orillas del Jordán incluye a cada uno de los que creerían en él. La promesa de que es acepto en el Amado es para usted. Aférrese de ella con una fe inconmovible. Dios dijo: “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia”. Mateo 3:17. Esto significa que Cristo ha abierto un camino a través de la sombra oscura que Satanás ha arrojado sobre su senda, por el cual usted puede llegar al trono del Dios infinito. Él se ha asido de una fuerza todopoderosa y usted ha sido aceptado en el Amado (Exaltad a Jesús, p. 103).
Cristo ayunó mientras estaba en el desierto, pero era indiferente al hambre. Cristo, en constante oración ante su Padre, a fin de prepararse para resistir al adversario, no sintió las angustias del hambre. Pasó el tiempo en ferviente oración, apartado con Dios. Era como si hubiera estado en la presencia de su Padre. Buscaba fortaleza para hacer frente al enemigo, para la seguridad de que recibiría gracia para llevar a cabo todo lo que había emprendido en favor de la humanidad. El pensamiento de la contienda que estaba ante él hizo que se olvidara de todo lo demás, y su alma fue alimentada con el pan de vida, así como serán alimentadas hoy aquellas almas tentadas que van a Dios en busca de ayuda… [N]o sintió ningún apremio del hambre hasta que terminaron los cuarenta días de su ayuno…
Cristo sabía que su Padre le daría alimento cuando le placiera hacerlo. En esa angustiosa prueba, cuando el hambre lo apremiaba sobremanera, no permitió que el prematuro ejercicio de su poder divino disminuyera en lo más mínimo la prueba que le había sido asignada (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 5, p. 1056).
Jueves 4 de julio_______________________________________________________
EL EVANGELIO SEGÚN JESÚS
Lee Marcos 1:14 y 15. ¿Cuáles son las tres partes del mensaje evangélico que Jesús proclamó?
Marcos 1:14-15
14 Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, 15 diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
Marcos resume aquí el mensaje simple y directo de Jesús. Sus tres partes son ilustradas en el siguiente cuadro:
| Categoría | Contenido |
| Profecía cronológica o de tiempo | El tiempo se ha cumplido |
| Promesa de pacto | El Reino de Dios está cerca |
| Llamado al discipulado | ¡Arrepiéntanse, y crean al evangelio! |
La profecía cronológica o de tiempo a la que Jesús se refiere es la de las setenta semanas de Daniel 9:24 al 27. Esta profecía encuentra su cumplimiento en el bautismo de Jesús, cuando fue ungido con el Espíritu Santo y comenzó su ministerio (Hech. 10:38). La asombrosa profecía de las 70 semanas es ilustrada en el siguiente gráfico:

En esta profecía, un día representa un año (Núm. 14:34; Eze. 4:6). La profecía comienza en el año 457 a.C. con el decreto emitido por Artajerjes, rey de Persia, para completar la reconstrucción de Jerusalén (ver Esdras 7).
Sesenta y nueve semanas proféticas habrían de extenderse hasta el año 27 d.C., cuando Jesús fue bautizado y ungido con el Espíritu Santo al comienzo de su ministerio.
Su crucifixión habría de ocurrir tres años y medio después.
La terminación de la última de las setenta semanas ocurrió en el año 34 d.C., cuando Esteban fue apedreado y el mensaje del evangelio comenzó a ser predicado a los gentiles, así como también a los judíos.
¿Cuándo fue la última vez que estudiaste la profecía de las 70 semanas? ¿Cómo puede el conocimiento de esta profecía incrementar tu fe no solo en Jesús, sino también en la confiabilidad de la Palabra profética?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
El mensaje evangélico, tal como lo daba el Salvador mismo, se basaba en las profecías. El “tiempo” que él declaraba cumplido, era el período dado a conocer a Daniel por el ángel Gabriel… “Sepas pues y entiendas, que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas” (Daniel 9:25), sesenta y nueve semanas, es decir, cuatrocientos ochenta y tres años. La orden de restaurar y edificar a Jerusalén, completada por el decreto de Artajerjes Longímano (véase Esdras 6:14;7:1, 9), entró a regir en el otoño del año 457 a.C. Desde ese tiempo, cuatrocientos ochenta y tres años llegan hasta el otoño del año 27 de d.C. Según la profecía, este período había de llegar hasta el Mesías, el Ungido. En el año 27 de nuestra era, Jesús, en ocasión de su bautismo, recibió la unción del Espíritu Santo, y poco después empezó su ministerio. Entonces fue proclamado el mensaje: “El tiempo es cumplido” (La maravillosa gracia de Dios, p.12).
“YO SOY el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas». “Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen. Como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre, y pongo mi vida por las ovejas”…
El profeta Isaías había aplicado esta figura a la misión del Mesías, en las alentadoras palabras: “Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sión; levanta fuertemente tu voz, anunciadora en Jerusalén; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: ¡Veis aquí el Dios vuestro!… Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo cogerá los corderos, y en su seno los llevará”…
Cristo aplicó estas profecías a sí mismo, y mostró el contraste que había entre su carácter y el de los dirigentes de Israel. Los fariseos acababan de echar a uno del redil porque había osado testificar del poder de Cristo. Habían excomulgado a un alma a la cual el verdadero Pastor estaba atrayendo. Así habían demostrado que desconocían la obra a ellos encomendada, y que eran indignos del cargo de pastores del rebaño. Jesús les presentó el contraste que existía entre ellos y el buen Pastor, y se declaró el verdadero guardián del rebaño del Señor. Antes de hacerlo, sin embargo, habló de sí mismo empleando otra figura (El Deseado de todas las gentes, pp. 442, 443).
El Señor está dispuesto igualmente ahora a actuar mediante los esfuerzos humanos, y a realizar grandes cosas mediante débiles instrumentos. Es esencial tener un conocimiento inteligente de la verdad, pues ¿en qué otra forma podríamos hacer frente a sus astutos oponentes? Debe estudiarse la Biblia no sólo por las doctrinas que enseña sino por sus lecciones prácticas. Nunca debierais ser sorprendidos, nunca debierais estar sin vuestra armadura puesta. Estad preparados para cualquier emergencia, para cualquier llamamiento del deber. Aguardad, velad por cada oportunidad para presentar la verdad; sed versados en las profecías, familiarizaos con las lecciones de Cristo. No confiéis en argumentos bien preparados. Un argumento solo no es suficiente. Debéis buscar a Dios puestos de rodillas; debéis salir para encontrar a las personas mediante el poder y la influencia de su Espíritu (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t.2, pp. 997, 998).
Viernes 5 de Julio______________________________________________________
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Lee el capítulo 10 de El Deseado de todas las gentes, de Elena de White, titulado “La voz en el desierto” (pp. 72-83), y el capítulo 17 de Los hechos de los apóstoles, de la misma autora, titulado “Heraldos del evangelio” (pp. 137-145).
¡Qué fascinante es el hecho de que el mensaje del primer ángel, en Apocalipsis 14:6 y 7, sea paralelo al mensaje evangélico de Jesús en Marcos 1:15!
El mensaje del primer ángel trae el evangelio eterno al mundo en los últimos días en preparación para la Segunda Venida. Al igual que el mensaje de Jesús, el evangelio angélico del tiempo del fin contiene los mismos tres elementos, como ilustra la siguiente tabla:
| Marcos 1 | Categoría | Apocalipsis 14 |
| El tiempo se ha cumplido (Dan. 9) | Profecía de tiempo | La hora del Juicio (Dan. 7, 8) |
| El Reino se hacerca | Promesa de pacto | El evangelio eterno |
| Arrepiéntanse, crean | Llamado al discipulado | Teman, glorifiquen, adoren a Dios |
El mensaje del primer ángel anuncia el comienzo del juicio previo al regreso de Cristo predicho en la profecía de los 2.300 días de Daniel 8:14; este comenzó en 1844. El Juicio trae el Reino de Dios a su pueblo perseguido (Dan. 7:22). La exhortación del primer ángel a reverenciar, glorificar y adorar a Dios es el llamado al discipulado dirigido al mundo en los últimos días mientras los poderes bestiales de Apocalipsis 13 presentan a un dios falso a quien reverenciar, glorificar y adorar.
Así como el mensaje de Jesús en Marcos 1 está íntimamente ligado a las profecías de Daniel en el inicio de la proclamación del evangelio, el mensaje del primer ángel también está estrechamente ligado a Daniel al final de la historia de la Tierra.
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
- Compara y contrasta a Juan el Bautista y Jesús en Marcos 1:1 al 13. ¿Qué lecciones especiales aprendes de la manera en que son presentados?
- Considera el significado del bautismo. Lee Romanos 6:1 al 4 y Juan 3:1 al 8, y compáralos con el bautismo de Jesús en Marcos 1:9 al 13. ¿Qué paralelos y contrastes adviertes? ¿Cómo te ayuda esto a comprender más plenamente el significado del bautismo?
- Compara y contrasta el evangelio según Jesús en Marcos 1:14 y 15 y el mensaje del primer ángel en Apocalipsis 14:6 y 7. ¿Cómo te ayuda la comprensión de estos mensajes a percibir mejor tu misión para hoy?