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LECCIONES FUTURAS DE ESCUELA SABÁTICA
| Año | 1er Trimestre | 2º Trimestre | 3er Trimestre | 4º Trimestre |
| 2024 | Salmos | El Gran Conflicto | Marcos | Juan |
| 2025 | Amor y Justicia en la Biblia | Como Estudiar la Profecía y la Inspiración | Éxodo | Josué |
| 2026 | Colosenses – Filipenses | Religión en el Mercado* | Josué | El Espíritu de Profecía |
| 2027 | 1 & 2 de Corintios | Mayordomía | Eclesiología | Ezequiel |
| 2028 |
* Religion in the Market Place
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Lección 12: Para el 22 de junio de 2024
LOS ACONTECIMIENTOS FINALES DE LA TIERRA
Sábado 15 de junio_________________________________________________
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Juan 8:32; Ezequiel 20:12, 20; Apocalipsis 7:1, 2; 14:1; Joel 2:21–24; Oseas 6:3; Santiago 5:7, 8; Apocalipsis 18:1–4.
PARA MEMORIZAR:
“Compra la verdad y no la vendas; adquiere sabiduría, disciplina e inteligencia” (Prov. 23:23).
Imagina que tienes una hija adolescente que vuelve a casa de la universidad para las vacaciones. Mientras esperas a que llegue, notas que nubes de tormenta aparecen sobre el horizonte y el viento comienza a soplar con fuerza. Los árboles vuelan por los aires y la lluvia cae a cántaros. Pronto la carretera principal queda intransitable, pero te enteras de que es posible pasar por un camino secundario. Aunque la comunicación es difícil, consigues enviar un mensaje de texto a tu hija, detallando cuidadosamente cómo puede llegar a casa sana y salva.
El propósito de la vida, la muerte, la resurrección y el ministerio de Cristo en el Santuario celestial es llevarnos a casa, que es lo que Jesús más quiere. Elena de White escribe: “Se aproxima una tormenta de implacable furor. ¿Estamos preparados para hacerle frente?” (Testimonios para la iglesia, t. 8, p. 329). Los mensajes proféticos de Daniel y Apocalipsis son instrucciones divinas para ayudarnos a atravesar las tormentas de la vida en el tiempo del fin, y sentir el cálido abrazo de un Salvador amoroso.
El objetivo de la lección de esta semana es revelar lo que dice la Palabra profética sobre los acontecimientos finales, y redescubrir la fortaleza de Cristo para ayudarnos a atravesar el conflicto final de la Tierra y llevarnos a casa.
La lección de esta semana se basa en El conflicto de los siglos, capítulos 37 y 38.
ESPÍRITU DE PROFECÍA
La verdad refina el gusto y santifica el juicio. Eleva y ennoblece, y realiza silenciosa y constantemente su obra transformadora, hasta que todo el ser está limpio y es hecho un vaso de honra, bajo la operación del Espíritu Santo, para preparar al que recibe la verdad para la sociedad de los ángeles puros y sin pecado…
La verdad como está en Jesús no es fría, sin vida y formal… La verdad está llena de calor, de evidencia de la presencia de Jesús…
Tenemos un mensaje para darlo al mundo. Implica una cruz. Las verdades son desagradables porque requieren la negación del yo y la abnegación. Entonces, cuán esencial es que aquellos que llevan la verdad, cuando hablan fielmente la verdad, demuestren mediante cada palabra y acto que el amor de Cristo los mueve. La verdad es . siempre agradable, y aquellos que viven la verdad como está en Jesús deberían estudiar cómo presentarla, de modo que aparezca su hermosura (Nuestra elevada vocación, 28 de enero, p. 36).
«No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis». Juan 14:13.
Por largo tiempo hemos esperado el retorno del Señor. Pero la promesa es, de todos modos, segura. Pronto estaremos en nuestro hogar prometido. Allí Jesús nos pastoreará junto al río de la vida que sale del trono de Dios y nos explicará las tenebrosas providencias a través de las cuales nos condujo para perfeccionar nuestros caracteres. Allí contemplaremos con clara visión las bellezas del Edén restaurado. Echando a los pies del Redentor las coronas que ha puesto sobre nuestras sienes, y tocando las arpas doradas, henchiremos el cielo entero con la alabanza debida al que está sentado sobre el trono (Testimonios para la iglesia, t. 8, p. 265).
El mundo se está preparando para su destrucción. Dios no soportará mucho más a los pecadores. Deben beber de la copa de su ira sin mezcla de misericordia. Los que serán herederos de Dios, y coparticipantes con Cristo de la herencia inmortal, serán peculiares, y serán tan peculiares que Dios colocará una marca sobre ellos para indicar que le pertenecen completamente. ¿Pensáis vosotros que Dios será honrado y reconocerá a un pueblo que esté tan mezclado con el mundo que solamente se diferencie de ellos de nombre? Leed nuevamente Tito 2:13-15. Pronto se sabrá quiénes están de parte del Señor, y quiénes no se avergüenzan de Jesús. Los que carecen de valor moral para tomar conscientemente su posición frente a los incrédulos, para dejar las modas del mundo e imitar la vida abnegada de Cristo, se avergüenzan de él y no aman su ejemplo (Testimonios para la iglesia, t. l, p. 259).
Domingo 16 de junio________________________________________________
LEALTAD A DIOS Y A SU PALABRA
Lee Proverbios 23:23; y Juan 8:32 y 17:17. ¿Qué tienen en común estos versículos?
Proverbios 23:23
23 Compra la verdad, y no la vendas; La sabiduría, la enseñanza y la inteligencia.
Juan 8:32
32 y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
Juan 17:17
17 Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.
A lo largo de los siglos, el Gran Conflicto ha sido una batalla entre la verdad y el error. Satanás es un mentiroso y el padre de la mentira (Juan 8:44). Jesús es el autor de toda verdad. Él declaró: “ ‘Yo soy el camino, la verdad y la vida’ ” (Juan 14:6). La verdad que nos libra de los engaños de Satanás se encuentra en la Palabra de Dios. La Biblia desenmascara la estrategia de Satanás y revela los planes de Dios. La Escritura es una lámpara para nuestros pies (Sal. 119:105). El salmista declara: “La explicación de tus palabras ilumina, da inteligencia a los sencillos” (Sal. 119:130). Y añade: “Toda tu palabra es verdad” (Sal. 119:160).
Lee 2 Pedro 1:16 al 21. ¿Qué seguridad nos da el apóstol con respecto a la profecía? ¿Qué ilustración utiliza para mostrar la importancia de la Palabra profética de Dios?
2 Pedro 1:16-21
16 Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. 17 Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. 18 Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo. 19 Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
No hemos seguido “fábulas ingeniosas”. Las profecías de la Palabra de Dios iluminan el camino que tenemos por delante. Nos ayudan a distinguir la verdad del error. Sin la Biblia, quedaríamos librados a los caprichos de la opinión humana y caeríamos fácilmente en el engaño. “Al pueblo de Dios se lo dirige a las Escrituras como su salvaguardia contra las influencias de los falsos maestros y el poder engañoso de los espíritus de las tinieblas. Satanás emplea todo artificio posible para impedir que los hombres obtengan un conocimiento de la Biblia, pues su claro lenguaje revela sus engaños. […] El último gran engaño se desplegará pronto ante nosotros. El Anticristo va a efectuar ante nuestra vista sus obras maravillosas. Las falsificaciones se asemejarán tanto a la realidad que será imposible distinguirlas sin el auxilio de las Santas Escrituras. […] Solo los que hayan fortalecido su mente con las verdades de la Biblia podrán resistir en el último gran conflicto. Toda alma ha de pasar por la prueba decisiva: ‘¿Obedeceré a Dios antes que a los hombres?’ La hora crítica se acerca. ¿Hemos asentado los pies en la roca de la inmutable Palabra de Dios? ¿Estamos preparados para defender firmemente los mandamientos de Dios y la fe de Jesús?” (Elena de White, El conflicto de los siglos, pp. 651, 652).
Considera las preguntas de la cita anterior. ¿Qué nos permitirá resistir en la crisis final? ¿Qué nos distrae de estudiar la Palabra de Dios? ¿Cómo podríamos estar poniendo en juego la verdad por placer personal?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
El alma que aprecia el amor de Cristo es colmada de libertad, luz y gozo. En un alma así no hay pensamientos divididos. El ser entero anhela a Dios. No va tras los hombres para conocer su deber sino a Cristo, la fuente de toda sabiduría. Busca la Palabra de Dios para encontrar las normas que debe alcanzar.
¿Podremos encontrar alguna vez algún guía más seguro que Jesús? La verdadera religión consiste en estar bajo la conducción del Santo en pensamiento, palabra y obra. Él, que es el camino, la verdad y la vida, toma al buscador humilde, ferviente, completamente entregado, y le dice: «Sígueme». Lo conduce por el estrecho sendero hacia la santidad y el cielo. Cristo abrió este sendero para nosotros a gran costo para sí mismo, y no somos abandonados en nuestros caminos oscuros para que tropecemos. Jesús está a nuestra diestra, proclamando: Yo soy el camino; y todos los que decidan seguir al Señor serán guiados en el sendero real preparado para que los rescatados del Señor caminen por él (Reflejemos a Jesús, 10 de abril, p. 106).
El salmista dice: »La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples». Salmo 119:130″
La Biblia es la historia más instructiva y completa que jamás se haya dado al mundo. Sus páginas sagradas contienen el único relato auténtico de la creación. Aquí contemplamos el poder que «extendió los cielos y echó los cimientos de la tierra». Aquí tenemos una historia verídica de la raza humana, que no está manchada por el prejuicio o el orgullo humanos.
En la palabra de Dios encontramos materia para el pensamiento más profundo; sus verdades suscitan la aspiración más elevada. Aquí comulgamos con los patriarcas y los profetas, y escuchamos la voz del Eterno que habla con los hombres. Aquí contemplamos lo que los ángeles contemplan con asombro: al Hijo de Dios humillándose para convertirse en nuestro Sustituto y Fiador, para enfrentarse sin ayuda a los poderes de las tinieblas y obtener la victoria en nuestro favor (Fundamentals of Christian Education, pp. 84, 85).
No es suficiente que creamos que Jesús no es un impostor, y que la religión de la Biblia no consiste en fábulas arteramente compuestas. Podemos creer que el nombre de Jesús es el único nombre debajo del cielo por el cual el hombre puede ser salvo, y sin embargo, no hacer de él, por la fe, nuestro Salvador personal. No es suficiente creer la teoría de la verdad. No es suficiente profesar fe en Cristo y tener nuestros nombres registrados en el libro de la iglesia. «El que guarda sus mandamientos, está en él, y él en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado». «Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos». I Juan 3:24; I Juan 2:3. Esta es la verdadera evidencia de la conversión. No importa cuál sea nuestra profesión de fe, no nos vale de nada a menos que Cristo se revele en obras de justicia (Palabras de vida del gran Maestro, p. 254).
Lunes 17 de junio__________________________________________________
SELLADOS PARA EL CIELO
En la crisis venidera relativa a la adoración, el pueblo fiel de Dios no cederá a las presiones mundanas (Apoc. 14:12). Estará sellado por el Espíritu Santo (Efe. 4:30) y no podrá ser movido. En la antigüedad, los sellos certificaban la autenticidad de los documentos oficiales. Eran una marca distintiva y personalizada. Puesto que el conflicto final se centra en la adoración y en la autoridad de Dios revelada en su Ley, cabría esperar que el sello de Dios estuviera incrustado en su Ley (comparar con Isa. 8:16).
Lee Éxodo 20:8 al 11. ¿Qué elementos de un sello contiene el mandamiento del sábado?
Éxodo 20:8-11
8 Acuérdate del día de reposo para santificarlo. 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó.
Aquí tenemos tres elementos de un sello auténtico: (1) El nombre de a quien pertenece el sello: “el Señor tu Dios”; (2) su título: “el Señor hizo”, el Creador; (3) su territorio: “el Cielo, la tierra y el mar, y todo lo que contienen”. La Biblia a veces llama sello a una señal (Rom. 4:11). Las dos palabras son intercambiables. Como señal o sello de Dios en el corazón de la Ley de Dios, el sábado está en el centro del conflicto final sobre la adoración (Eze. 20:12, 20; Apoc. 12:17).
Compara Apocalipsis 7:1 y 2 y 14:1 con 13:16 y 17. ¿Dónde se reciben el sello de Dios y la marca de la bestia? ¿Por qué crees que hay diferencia?
Apocalipsis 7:1-2
1 Después de esto vi a cuatro ángeles en pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. 2 Vi también a otro ángel que subía de donde sale el sol, y tenía el sello del Dios vivo; y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar,
Apocalipsis 14:1
1 Después miré, y he aquí el Cordero estaba en pie sobre el monte de Sion, y con él ciento cuarenta y cuatro mil, que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente.
Apocalipsis 13:16-17
16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
El sello de Dios se coloca en la frente. La frente es un símbolo de la mente y representa una decisión consciente.
La marca de la bestia se recibe en la frente o en la mano, lo que indica que la gente está intelectualmente convencida y por decisión propia acepta las mentiras de Satanás, o bien se conforma a la falsa adoración para evitar ser asesinada.
El diablo odia a los que obedecen a Dios. El Gran Conflicto llega a su punto culminante cuando el dragón (Satanás) declara la guerra al remanente creyente que guarda “los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apoc. 14:12). Ellos se mantienen firmes en su lealtad a Cristo.
¿Por qué la fidelidad diaria al Señor es la clave para estar preparados para cuando llegue la crisis final?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Aquí no se presenta el sábado como una institución nueva, sino como establecido en el tiempo de la creación del mundo. Hay que recordar y observar el sábado como monumento de la obra del Creador. Al señalar a Dios como el Hacedor de los cielos y de la tierra, el sábado distingue al verdadero Dios de todos los falsos dioses. Todos los que guardan el séptimo día demuestran al hacerlo que son adoradores de Jehová. Así el sábado será la señal de lealtad del hombre hacia Dios mientras haya en la tierra quien le sirva.
El cuarto mandamiento es, entre todos los diez, el único que contiene tanto el nombre como el título del _Legislador. Es el único que establece por autoridad de quién se dio la ley. Así, contiene el sello de Dios, puesto en su ley como prueba de su autenticidad y de su vigencia (Patriarcas y profetas, p. 315).
El ángel con el tintero de escribano debe colocar una señal en la frente de todos los que están separados del pecado y de los pecadores…
Tan pronto como el pueblo de Dios sea sellado en su frente —no se trata de un sello o marca que se pueda ver, sino un afianzamiento en la verdad, tanto intelectual como espiritualmente, de modo que los sellados son inconmovibles—, tan pronto como sea sellado y preparado para el zarandeo, este vendrá. Ciertamente ya ha comenzado. Los juicios de Dios están viniendo (Comentarios de Elena G. de White en Comentario bíblico adventista del séptimo día, t. 4, p. 1183).
[O]s ruego que obréis con el sincero deseo de glorificar a Dios. Depended de su poder; sea su gracia vuestra fuerza. Por el estudio de las Escrituras y la oración ferviente, tratad de obtener un claro concepto de vuestro deber y luego cumplidlo fielmente. Es esencial que cultivéis, la fidelidad en las cosas pequeñas, y al hacerlo adquiriréis costumbres de integridad en las responsabilidades mayores. Los pequeños incidentes de la vida diaria pasan con frecuencia sin que los notemos; pero son estas cosas las que forman el carácter. Cada acontecimiento de la vida es grande para bien o para mal. La mente necesita ser educada por las pruebas diarias, a fin de adquirir fuerza para resistir en cualquier situación difícil. En los días de prueba y peligro, necesitaréis ser fortalecidos para permanecer firmes de parte de lo recto, independientes de toda influencia opositora.
Dios quiere hacer mucho por vosotros, basta con que sintáis vuestra necesidad de él. Jesús os ama. Tratad siempre de andar en la luz de la sabiduría de Dios. Y en todos los variados escenarios de la vida, no descanséis hasta saber que vuestra voluntad está en armonía con la voluntad de vuestro Creador. Por la fe en él podéis obtener fuerza para resistir a toda tentación de Satanás, y así crecer en fuerza moral con cada prueba que Dios os envíe (Testimonios para la iglesia, t. 4, p. 554).
Martes 18 de junio_________________________________________________
¿A QUIÉN ADORAMOS?
En los últimos días, el gran conflicto en torno a la adoración se desplegará de una manera dramática. ¿Adoramos al Creador o adoramos a la bestia y su imagen? No hay término medio. El primer ángel de Apocalipsis 14 insta a hombres y mujeres a adorar “al que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas” (Apoc. 14:7). Como apoyo adicional a este llamado celestial, el tercer ángel revela las terribles consecuencias de adorar a la bestia: “Beberá[n] del vino de la ira de Dios, vaciado puro en la copa de su ira” (Apoc. 14:10). En cambio, los que adoran al Creador “guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apoc. 14:12).
La Creación es la base de la verdadera adoración (Apoc. 4:11). Puesto que Dios es “quien creó todas las cosas” (Efe. 3:9), Satanás odia al Creador y ha intentado por medio de poderes terrenales cambiar el sábado, el monumento conmemorativo de la Creación (Dan. 7:25). El conflicto venidero sobre la Ley de Dios se centra en la autoridad. Si Satanás puede erradicar la adoración del sábado, declarará que su autoridad es mayor que la autoridad de Dios. Para lograr esto, Satanás intentará convencer o coaccionar al mundo entero para que acepte un día de reposo falso.
Aunque ahora parezca difícil que esto pueda suceder, como hemos señalado antes, el mundo está cambiando dramáticamente. La crisis de la COVID-19 nos mostró que de la noche a la mañana nuestro mundo puede convertirse en un lugar diferente. Aunque no conocemos los detalles que conducen a la marca de la bestia, no es muy difícil de imaginar. El mundo es muy inestable y, por cierto, con la asombrosa tecnología que existe actualmente, lo que la Biblia advierte puede llegar a suceder más rápidamente de lo que ahora podríamos imaginar.
Lee Apocalipsis 13:13 al 17. ¿Qué castigos específicos se imponen a los que no reciben la marca de la bestia?
Apocalipsis 13:13-17
13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. 14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. 15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. 16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; 17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
Quienes son fieles a Cristo en lugar de seguir a la bestia y su imagen se enfrentarán a sanciones económicas, así como a la amenaza de muerte. La humanidad todavía es lo que siempre ha sido: corrupta, sedienta de poder y violenta. Por más que todavía no sepamos exactamente cómo se desarrollarán los acontecimientos finales, no debería ser demasiado difícil prever la persecución del tiempo del fin. Aunque Juan escribió estas palabras en un contexto completamente distinto, lo dicen todo. En referencia a Jesús, Juan escribió que él “no necesitaba que nadie le dijera nada acerca de los hombres, porque él sabía lo que hay en el hombre” (Juan 2:25).
Piensa en la corrupción de la humanidad y en el mal que los seres humanos son capaces de hacer. ¿Por qué esto muestra la facilidad con que podrían producirse los acontecimientos finales? Y, aún más, ¿qué debería enseñarnos esta triste verdad sobre la protección de nuestro corazón?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
En los consejos de la sinagoga de Satanás se determinó borrar el símbolo de lealtad a Dios en el mundo. El Anticristo, el hombre de pecado, se exaltó a sí mismo como supremo en la tierra, y por medio de él Satanás ha obrado magistralmente para crear la rebelión contra la ley de Dios y contra el memorial de sus obras creadas. ¿No es esto pecado e iniquidad? ¿Qué mayor desprecio podría hacerse al Señor Dios, Creador de los cielos y de la tierra, que el que se le hace al ignorar el sábado, que él instituyó, santificó y bendijo, para que fuera siempre un monumento conmemorativo de su poder como Creador? ¿Cómo se atreven los hombres a cambiar y profanar el día que Dios ha santificado? ¿Cómo se atreve el mundo cristiano a aceptar el sábado espurio, hijo del papado? El mundo cristiano ha alimentado y protegido el sábado espurio, como si tuviera un origen divino, cuando el hecho es que se originó con el padre de la mentira, y fue introducido en el mundo por su agente humano, el hombre de pecado. El falso sábado ha sido sostenido por medio de una agencia sobrehumana para que Dios sea deshonrado. Es una señal de la supremacía de Satanás en la tierra, porque los hombres están adorando al dios de este mundo (The Signs of the Times, 12 de marzo, 1894, párrafo 3).
Cuando llegue ese tiempo de angustia, cada caso se habrá decidido, ya no habrá tiempo de gracia ni misericordia para el impenitente. El sello del Dios vivo estará sobre su pueblo. Este pequeño remanente, incapaz de defenderse en el mortífero conflicto con las potestades de la tierra mandadas por la hueste del dragón, hace de Dios su defensa. Ha sido promulgado por la más alta autoridad terrestre el decreto de que adoren a la bestia y reciban su marca bajo pena de persecución y muerte…
No se adquieren en un momento el valor, la fortaleza, la fe y la confianza implícita en el poder de Dios para salvarnos. Estas gracias celestiales se adquieren por la experiencia de años. Por una vida de santo esfuerzo y de firme adhesión a lo recto, los hijos de Dios estaban sellando su destino. Asediados de innumerables tentaciones, sabían que debían resistir firmemente o quedar vencidos. Sentían que tenían una gran obra que hacer, que a cualquier hora podían ser llamados a deponer su armadura; y que si llegaran al fin de su vida sin haber hecho su obra, ello representaría una pérdida eterna. Aceptaron ávidamente la luz del cielo, como la aceptaron de los labios de Jesús los primeros discípulos. Cuando estos cristianos primitivos eran desterrados a las montañas y los desiertos, cuando en las mazmorras se los dejaba morir de hambre, frío y tortura, cuando el martirio parecía la única manera de escapar a su angustia, se regocijaban de que eran tenidos por dignos de sufrir para Cristo, quien había sido crucificado en su favor. Su ejemplo será un consuelo y estímulo para el pueblo de Dios que sufrirá un tiempo de angustia como nunca lo hubo (Testimonios para la iglesia, t. 5, pp. 197, 198).
Miércoles 19 de junio_______________________________________________
LAS LLUVIAS TEMPRANA Y TARDÍA
Lee Joel 2:21 al 24; y Hechos 2:1 al 4 y 41 al 47. ¿Qué predicción se cumplió en el siglo I? ¿Qué impacto tuvo?
Joel 2:21-24
21 Tierra, no temas; alégrate y gózate, porque Jehová hará grandes cosas. 22 Animales del campo, no temáis; porque los pastos del desierto reverdecerán, porque los árboles llevarán su fruto, la higuera y la vid darán sus frutos. 23 Vosotros también, hijos de Sion, alegraos y gozaos en Jehová vuestro Dios; porque os ha dado la primera lluvia a su tiempo, y hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía como al principio. 24 Las eras se llenarán de trigo, y los lagares rebosarán de vino y aceite.
Hechos 2:1-4 y 41-47
1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2 Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3 y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4 Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
41 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. 42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. 43 Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. 44 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; 45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
El derramamiento del Espíritu Santo en Pentecostés estimuló poderosamente a la iglesia cristiana. Tres mil personas se convirtieron en un día. El libro de Hechos registra milagro tras milagro de la gracia transformadora de Dios: “Muchos de los que habían oído la palabra creyeron. Su número llegó a unos cinco mil” (Hech. 4:4). Solo 120 creyentes se reunieron para orar, pero la oración produjo una diferencia espectacular. Rápidamente la iglesia añadió a miles de creyentes; incluso “gran cantidad de sacerdotes obedecía a la fe” (Hech. 6:7). Cuando los discípulos fueron ferozmente perseguidos en Jerusalén, “iban por todas partes anunciando el evangelio” (Hech. 8:4). Se erigieron iglesias por toda Judea, Samaria y Galilea (ver Hech. 9:31). Tras su conversión, el apóstol Pablo proclamó a Cristo por todo el mundo mediterráneo. En Tesalónica, algunos judíos contrarios al evangelio hicieron esta asombrosa declaración: “ ‘Esos que han trastornado el mundo entero han venido también aquí’ ” (Hech. 17:6). Mediante el poder del Espíritu Santo, los discípulos alcanzaron el mundo entonces conocido en un tiempo relativamente corto. La predicción de Joel sobre la lluvia temprana se cumplió en Pentecostés, pero la lluvia tardía será derramada con mayor poder para preparar la cosecha final de la Tierra.
Lee Zacarías 4:6; 10:1; Oseas 6:3; y Santiago 5:7 y 8. Según estos versículos, ¿cómo terminará la obra de Dios en la Tierra?
Zacarías 4:6
6 Entonces respondió y me habló diciendo: Esta es palabra de Jehová a Zorobabel, que dice: No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos.
Zacarías 10:1
1 Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno.
Oseas 6:3
3 Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.
Santiago 5:7-8
7 Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia hasta que reciba la lluvia temprana y la tardía. 8 Tened también vosotros paciencia, y afirmad vuestros corazones; porque la venida del Señor se acerca.
Los términos lluvia “temprana” y “tardía” están tomados del ciclo de la cosecha en Israel. La lluvia temprana caía en el otoño, para germinar la semilla. La lluvia tardía caía en la primavera, para madurar la cosecha. Esto describe la obra del Espíritu Santo para la proclamación del evangelio. “Así como la ‘lluvia temprana’ fue dada en tiempo de la efusión del Espíritu Santo al principio del ministerio evangélico, para hacer crecer la preciosa semilla, así la ‘lluvia tardía’ será dada al final de dicho ministerio para hacer madurar la cosecha” (ibíd., pp. 669, 670).
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Justamente antes de su ascensión les dio la comisión: «Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». Mateo 28:19, 20.
De este modo, se otorgó a los discípulos una confianza preciosísima. Debían ser los ejecutores del testamento en el que Cristo había legado al mundo el tesoro de la vida eterna. Se dieron cuenta de la responsabilidad de su trabajo. Sabían que tenían en sus manos el pan de vida para un mundo hambriento, y fueron por todas partes predicando la Palabra. El amor de Cristo los apremiaba y no podían dejar de esparcir el Pan de vida a todos los necesitados (The Review and Herald, 7 de enero, 1902).
Los apóstoles hablaron impulsados por el Espíritu Santo; y sus palabras no podían ser contradichas porque las confirmaban extraordinarios milagros llevados a cabo gracias al derramamiento del Espíritu de Dios. Los discípulos mismos se asombraron de los resultados de esta manifestación, y de la rapidez y la abundancia de la cosecha de almas…
Los argumentos de los apóstoles por sí solos, aunque claros y convincentes, no habrían sido capaces de eliminar los prejuicios de los judíos que se habían opuesto a muchísima evidencia. Pero el Espíritu Santo introdujo esos argumentos con poder divino en sus corazones (La historia de la redención, pp. 255, 256).
Debiéramos orar tan fervientemente por el descenso del Espíritu Santo como los discípulos oraron en el Día de Pentecostés. Si ellos lo necesitaban en aquel entonces, nosotros lo necesitamos más hoy en día.
El descenso del Espíritu Santo sobre la iglesia es esperado como si se tratara de un asunto del futuro; pero es el privilegio de la iglesia tenerlo ahora mismo. Buscadlo, orad por él, creed en él. Debemos tenerlo, y el cielo está esperando concederlo.
La medida del Espíritu Santo que recibamos estará en proporción a la medida de nuestro deseo de recibirlo y de la fe que ejerzamos para ello, y del uso que hagamos de la luz y el conocimiento que se nos dé.
No estamos suficientemente dispuestos a importunar al Señor con nuestras peticiones y pedirle el don del Espíritu Santo. El Señor quiere que lo importunemos con este asunto. Quiere que insistamos con nuestras peticiones ante el trono (Eventos de los últimos días, pp. 192, 193).
No necesitamos preocuparnos por la llegada de la lluvia tardía. Todo lo que debemos hacer es mantener limpio el recipiente y ponerlo hacia arriba, listo para recibir la lluvia celestial, y perseverar en oración: «Haz que la lluvia tardía llene mi vasija. Que la luz del ángel glorioso que se une con el tercer ángel brille en mí; dame una parte en la obra; déjame proclamar el mensaje; permíteme ser el colaborador de Jesucristo». Así, buscando a Dios, permítanme decirles que él está permanentemente preparándolos, dándoles su gracia (Alza tus ojos, 26 de septiembre, p. 281).
Jueves 20 de junio_________________________________________________
EL FUERTE CLAMOR
Lee Apocalipsis 18:1 al 4, Habacuc 2:14 y Mateo 24:14. ¿Cómo se terminará la obra de Dios en la Tierra, según estos versículos?
Apocalipsis 18:1-4
Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. 2 Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. 3 Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. 4 Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas;
Habacuc 2:14
14 Porque la tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar.
Mateo 24:14
14 Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
El ángel que anuncia la caída de Babilonia tiene “gran poder”. Al igual que los ángeles de Apocalipsis 14, este ángel representa a mensajeros humanos. Este ángel revela la gloria de Dios tan perfectamente que ilumina toda la Tierra. La palabra griega para autoridad, o poder, en el Nuevo Testamento es exousia. A menudo se refiere al triunfo de Cristo sobre los principados y potestades del infierno. Jesús utiliza esta palabra en el Evangelio de Mateo en armonía con la misión encomendada a sus discípulos. En Mateo 10:1 Jesús otorga autoridad a sus discípulos sobre los principados y potestades del infierno. Los envía con el poder divino para salir victoriosos en la batalla entre el bien y el mal. En Mateo 28, una vez más los envía con “toda autoridad […] en el cielo y en la tierra” para que “vayan a todas las naciones, [y] hagan discípulos” (Mat. 28:18, 19).
La iglesia del Nuevo Testamento –henchida del poder del Espíritu Santo, y con la autoridad del Cristo vivo que en su vida y su muerte triunfó sobre los principados y potestades del infierno– iluminó la Tierra con la gloria de Dios. En pocos años, los discípulos proclamaron el evangelio al mundo entonces conocido (Col. 1:23).
En el tiempo del fin, el Espíritu Santo se derramará con un poder sin precedentes, y el evangelio se extenderá rápidamente hasta los confines de la Tierra. Miles se convertirán en un día, y la gracia de Dios y la verdad impactarán a todo el planeta. De esta manera, el mundo será advertido y el evangelio (y la esperanza que este ofrece) se extenderá por todo el mundo.
“La gran obra del evangelio no terminará con menor manifestación del poder de Dios que la que señaló su comienzo. Las profecías que se cumplieron en el derramamiento de la lluvia temprana, al principio de la obra del evangelio, deben volverse a cumplir en tiempo de la lluvia tardía, al fin de dicha obra.[…] “Siervos de Dios, con semblantes iluminados y resplandecientes de santa consagración, se apresurarán de lugar en lugar para proclamar el mensaje del Cielo. Miles de voces darán la advertencia por toda la Tierra. Se realizarán milagros, los enfermos sanarán, y signos y prodigios seguirán a los creyentes” (Elena de White, El conflicto de los siglos, pp. 669, 670).
¿Qué está retrasando el poderoso derramamiento del Espíritu Santo, la lluvia tardía y el fuerte clamor? Por más pequeña que sea nuestra tarea individual, ¿qué función podemos desempeñar para estar abiertos y receptivos al derramamiento del Espíritu Santo?
ESPÍRITU DE PROFECÍA
Cristo les dice: «¿Por qué estáis aquí todo el día ociosos?» y añade: «Id también vosotros a mi viña». Mateo 20:6, 7. ¿Por qué muchos más no responden al llamado? ¿Es porque se consideran excusados por el hecho de no predicar desde el púlpito? Ojalá entiendan que hay una gran obra que debe hacerse fuera del púlpito, por miles de consagrados miembros laicos.
Largo tiempo ha esperado Dios que el espíritu de servicio se posesione de la iglesia entera, de suerte que cada miembro trabaje por él según su capacidad. Cuando los miembros de la iglesia de Dios efectúen su labor señalada en los campos menesterosos de su país y del extranjero, en cumplimiento de la comisión evangélica, pronto será amonestado el mundo entero, y el Señor Jesús volverá a la tierra con poder y grande gloria. «Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio a todos los gentiles; y entonces vendrá el fin». Mateo 24:14 (Los hechos de los apóstoles, p. 91).
Como los rayos del sol penetran hasta los más remotos rincones del globo, es el plan de Dios que la luz del evangelio se extienda a toda alma sobre la tierra… En este tiempo en que el enemigo obra como nunca antes para acaparar la mente de hombres y mujeres debiéramos trabajar con incesante actividad. Hemos de proclamar diligente y desinteresadamente el último mensaje de misericordia en las ciudades, en los caminos y atajos. Se ha de llegar a todas las clases. Mientras trabajemos nos encontraremos con diferentes nacionalidades. Ninguna ha de quedar sin ser amonestada. El Señor Jesús fue el don de Dios para todo el mundo, no solo para las clases más elevadas, ni para una nacionalidad con exclusión de otras. Su gracia salvadora rodea el mundo. Todo el que quiera puede beber del agua de vida. Un mundo aguarda para oír el mensaje de la verdad presente (En los lugares celestiales, 29 de noviembre, p. 342).
A medida que el mensaje del tercer ángel aumente en magnitud hasta transformarse en el fuerte clamor, gran poder y gloria acompañarán a su proclamación. Los rostros del pueblo de Dios brillarán con la luz del cielo.
El Señor capacitará a hombres y mujeres —sí, y también a niños, como lo hizo con Samuel— para que realicen su obra, haciéndolos mensajeros suyos. Aquel que nunca duerme ni se fatiga vela sobre cada uno de sus obreros, eligiendo su esfera de labor. Todo el cielo observa la lucha que les toca pelear a los siervos de Dios, aunque sea bajo circunstancias aparentemente descorazonadoras. Se realizan nuevas conquistas y se ganan nuevos honores a medida que los siervos de Dios avanzan para pelear la buena batalla de la fe, unidos bajo el estandarte de su Redentor. Todos los ángeles celestiales se hallan al servicio del pueblo de Dios, humilde y creyente; y mientras el ejército de los obreros del Señor eleva aquí abajo sus cánticos de alabanza, el coro celestial se une a ellos en acciones de gracias, rindiendo su alabanza a Dios y a su Hijo (Testimonios para la iglesia, t. 7, pp. 19, 20).
Viernes 21 de junio_________________________________________________
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Ya en 1851, los pioneros adventistas identificaron la segunda bestia de Apocalipsis 13:11 al 17 con los Estados Unidos de Norteamérica. Sin embargo, en aquella época debió de haberles resultado difícil entender cómo los Estados Unidos podrían lograr que todo el mundo adorara a la primera bestia (Apoc. 13:12). Incluso en la década de 1880, toda la Marina de los Estados Unidos apenas constaba de 48 barcos anticuados.
Pero, desde el final de la Guerra Fría, ninguna potencia iguala militarmente a Estados Unidos. Y, aunque los estadounidenses han disfrutado de maravillosas libertades, a medida que los tiempos se vuelven más difíciles, no es difícil ver cómo esas libertades son pisoteadas, y aun totalmente socavadas. Muchos creen que incluso en la actualidad está sucediendo esto.
“Todos los que se nieguen a someterse [a la observancia del falso día de reposo] serán castigados por la autoridad civil, y finalmente se decretará que son dignos de muerte. Por otra parte, la Ley de Dios que impone el día de reposo del Creador exige obediencia y amenaza con la ira de Dios a los que violen sus preceptos” (Elena de White, El conflicto de los siglos, p. 662).
“Conforme vaya acercándose la tempestad, muchos que profesaron creer en el mensaje del tercer ángel, pero que no fueron santificados por la obediencia a la verdad, abandonarán su fe e irán a engrosar las filas de la oposición. Uniéndose con el mundo y participando de su espíritu, llegarán a ver las cosas casi bajo la misma luz; así que, cuando llegue la hora de prueba, estarán preparados para elegir el lado fácil y popular. Hombres de talento y de elocuencia, que alguna vez se gozaron en la verdad, emplearán sus facultades para seducir y descarriar almas. Se convertirán en los enemigos más encarnizados de sus hermanos de antaño. Cuando los observadores del sábado sean llevados ante los tribunales para responder por su fe, esos apóstatas serán los agentes más eficaces de Satanás para calumniarlos y acusarlos, y para incitar a los magistrados contra ellos por medio de falsos informes e insinuaciones” (ibíd., p. 666).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
- ¿Por qué es tan importante comprender los acontecimientos de los últimos días en la crisis venidera? ¿En qué medida las Escrituras son una salvaguardia contra el engaño?
- Las sociedades democráticas de todo el mundo han sido bastiones de la libertad religiosa durante siglos. ¿Cómo podría cambiar eso rápidamente?
- Presta atención a la declaración de Elena de White. ¿Qué decisiones estás tomando hoy que podrían dar lugar a que en el futuro estés con quienes solo profesan ser adventistas?
- ¿Cómo cambia el mensaje del segundo ángel bajo el fuerte pregón, y qué preparación personal podemos hacer con el fin de recibir la lluvia tardía para terminar la obra de Dios en la Tierra?